“La evangelización masiva aún funciona”: Luís Palau

“La evangelización masiva aún funciona”: Luís Palau
Viernes, 10 de Septiembre de 2010 17:39

Luis Palau, predicador argentino de 75 años de edad, continúa la tradición de la evangelización de masas que tomó del gran evangelista Billy Graham. Y al igual que Graham, ha tenido que hacer frente los críticos que dudan de su método de predicación.

“Recuerdo cuando Billy Graham, estaba empezando, yo estuve presente en una conferencia que dio en Londres. Y alguien dijo: el evangelismo masivo no funciona. Y él (Graham) hizo la cabeza hacia atrás y se rió, dijo que eso se ha dicho desde el comienzo de la historia que no funciona”, recuerda Palau, cuando empezaba a ser un predicador.
Sin embargo, muchos jóvenes después que aceptan se les confrontan su fe, y allí deben actuar las iglesias. Según Palau, “muchos jóvenes se desvían de la fe cristiana cuando los profesores les cuestionan sobre la creación y la evolución”, dice el evangelista.

Palau, recuerda cuando tenía 12 años, “era un buen seguidor de Cristo, después de haber sido criado en la iglesia. Estaba enamorado de Jesucristo, la iglesia y las oraciones, pero fue hasta que se me preguntó intencionadamente: “¿Si mueres hoy vas al cielo o al infierno?”.

Palau, ha predicado a millones de jóvenes, cree que hay demasiados jóvenes que desertan de la iglesia, “dudó en ir por las estadísticas que son popularmente citadas por pastores y medios de comunicación donde citan que un 4% de los jóvenes estadounidenses creen en la Biblia”, expresó Palau.

El predicador internacional y doctor, Luís Palau, estará en Nicaragua para la realización del festival de la familia en el 2011, durante 3 días, con más de doscientas mil personas cada día, para presentarles a Jesús y un extraordinario programa musical.

Fuente: Noticia Cristiana

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EXPOSICIÓN DE ROMANOS

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¿Salvavidas?

¿Salvavidas?

En algunas ocasiones, bastantes… escuchamos o tratamos con personas que esperan “milagros” de parte de Dios en sus vidas. Tienen problemas y acuden al Señor Dios Todopoderoso para que los solucione; se encuentran desesperados y toman la Biblia esperando encontrar respuestas inmediatas a sus necesidades o a los problemas que los acorralan.

Debemos tener presente que Dios no es un salvavidas al que aferrarnos cuando nos estamos ahogando. No es un amuleto… Generalmente El no actúa de esta manera… aunque puede hacerlo y en ocasiones nos ayuda más allá de lo que esperaríamos.

Es verdad que la Biblia nos enseña cosas como las siguientes:

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3)
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28)
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7)
PERO… también nos dice esto:

“Y sabemos QUE A LOS QUE AMAN A DIOS, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:38)
¿Y cuándo “amamos a Dios”? Veamos los versículos anteriores:

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu… Porque los que son de la carne, piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios…” (Romanos 8:1, 5-8)
“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:12-13)
Entonces, las cosas nos ayudarán a bien, como dice también Romanos 8:26-27…

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”
Las cosas nos “ayudarán a bien” cuando nuestras vidas estén acorde al Plan y a la Voluntad de Dios para nosotros…

Sí, Dios es un Dios de milagros. Lo podemos ver desde el momento de nuestra salvación. Si hacemos un recuento de Su Obra en nosotros ¿seríamos tan ciegos de no ver lo que El hizo día por día?

Y por supuesto, si clamáremos, El nos respondería…

Cabe entonces, respondernos a esta pregunta: ¿Vivimos de forma tal que sea evidente que nosotros lo amamos a El?

Recordemos: Dios muestra su Amor hacia nosotros… ¿Hacemos nosotros lo mismo hacia El?

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¿Cómo fue salvada la gente antes de que Jesús muriera por nuestros pecados

“¿Cómo fue salvada la gente antes de que Jesús muriera por nuestros pecados?”

Respuesta: Desde la caída del hombre, la base de la salvación siempre ha sido a través de la muerte de Cristo. Ninguno, ni antes de la cruz, o desde la cruz, pudo haberse salvado sin ese evento central de la historia del mundo. La muerte de Cristo pagó la pena por los pecados pasados de los santos de Antiguo Testamento y los futuros pecados de los santos del Nuevo Testamento.

El requerimiento para la salvación ha sido siempre la fe. El objeto de esa fe salvadora siempre ha sido Dios. El salmista escribió “Bienaventurados todos los que en Él confían” (Salmo 2:12) Génesis 15:6 nos dice que Abraham creyó a Dios y eso fue suficiente para que Dios se lo contara por justicia (ver también Romanos 4:3-8). El sistema de sacrificios del Antiguo Testamento, no quitaba el pecado, como claramente lo enseña Hebreos 9:1-10-4. Lo que sí hacía, era apuntar hacia el día en que el Hijo de Dios derramaría Su sangre por el pecado de la raza humana.

Lo que ha cambiado a través de los tiempos, es el contenido de la fe en el creyente. Los requerimientos de Dios en cuanto a lo que debemos creer, se basa en la cantidad de revelación que Él ha dado a la raza humana a partir de entonces. A esto se le llama revelación progresiva. Adán creyó en la promesa que Dios le dio en Génesis 3:15 de que la Simiente de la mujer conquistaría a Satanás. Adán lo creyó, y lo demostró por el nombre que le dio a Eva (v.20) y el Señor indicó Su inmediata aceptación al cubrirlos con pieles de animal (v.21) Hasta ese punto, fue todo lo que Adán supo, pero él lo creyó.

Abraham le creyó a Dios, de acuerdo a las promesas y nuevas revelaciones que Dios le dio en Génesis 12 y 15. Antes de Moisés, no existía ninguna Escritura, pero la raza humana era responsable por lo que Dios ya le había revelado. A través del Antiguo Testamento, los creyentes tenían la salvación porque ellos creyeron que Dios algún día se encargaría del problema de su pecado. Hoy, nosotros miramos para atrás creyendo que ÉL ya se encargó de nuestros pecados en el Calvario (Juan 3:16; Hebreos 9:28).

¿Qué hay de los creyentes en los días de Cristo, anteriores a la cruz y resurrección, qué creían ellos? ¿Entendían ellos la obra completa de Cristo muriendo en la cruz por sus pecados? Ya avanzado Su ministerio, “… comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.” (Mateo 16:21) ¿Cuál fue la reacción de sus discípulos a esta declaración? “Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.” (16:22)

Pedro y los demás discípulos, no conocían la verdad completa, aún así ellos fueron salvados porque creyeron que Dios se encargaría del problema de su pecado. Ellos no sabían exactamente cómo Él llevaría a cabo esto; no sabían más de lo que Adán, Abraham, Moisés o David conocían, pero ellos creyeron a Dios. Hoy, tenemos más revelación de lo que tuvo toda la gente que vivió antes de la resurrección de Cristo, conocemos toda la obra completa. “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,….” (Hebreos 1:1-2) Nuestra salvación aún se basa en la muerte de cristo, nuestra fe es aún el requerimiento para la salvación, y el objeto de nuestra fe sigue siendo Dios. Hoy, para nosotros el contenido de nuestra fe es que Cristo murió por nuestros pecados, que Él fue sepultado, y que Él resucitó al tercer día (1 Corintios 15:3-4).

Recomendado libro: El Conocimiento del Dios Santo (J.I. Packer).