¿Quién soy yo?


2 de septiembre 2010

¿Quién soy yo?
Charles R. Swindoll

Vea 2 Samuel 7:4-17

Dios no llama a todo el mundo a construir templos. Él llama a algunos a ser soldados. A otros al veleroso trabajo en las trincheras. A algunos otros llama a componer y dirigir música. Dios tiene toda clase de maneras creativas para utilizarnos; maneras que ni siquiera podemos imaginar y que, ciertamente, no somos capaces de ver a la vuelta de la esquina.   Una de las cosas más difíciles de escuchar es que Dios va a utilizar a otra persona para hacer algo que usted pensaba que le correspondía hacer.  Eso fue lo que David tuvo que escuchar. “No serás tú, David. . . será tu hijo, Salomón.”

Oh SEÑOR Dios, ¿quién soy yo, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí? Y aun esto te ha parecido poco, oh SEÑOR Dios, pues también has hablado del futuro de la casa de tu siervo. ¿Se comporta de esta manera el hombre, oh SEÑOR Dios? ¿Qué más puede añadir David al hablar contigo?  Pues tú conoces a tu siervo, oh SEÑOR Dios. (2 Samuel 7:18-20).

Es importante que de vez en cuando nos sentemos para dar una buena mirada a nuestras breves vidas, y contar las bendiciones que tenemos.  ¿Quiénes somos nosotros para haber sido protegidos de las lluvias que cayeron, y de los fuertes vientos que destruyeron regiones, dejando a cientos de personas sin hogares? ¿Quiénes somos nosotros para que Dios haya bendecido nuestras casas y nos haya guardado con seguridad? ¿Para habernos dado calor en los días de frío. . . y fresca brisa en los días de calor?  ¿Quién soy yo, Señor para haberme dado salud y fuerzas y poder así conservar un empleo o seguir esta carrera hasta obtener este título? ¿O para tener padres que me han estimulado?  ¿O para tener estos chicos maravillosos y verlos crecer? ¿Quién soy yo?
“Con sueños o sin sueños, soy una persona bendecida,” dice David.  Aquí tenemos una evidencia más de que David fue un hombre conforme al corazón de Dios.

Buenos Días con Buenos Amigos

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Renton
    Sep 03, 2010 @ 10:36:33

    Una de las cosas más difíciles de escuchar es que Dios va a utilizar a otra persona para hacer algo que usted pensaba que le correspondía hacer. Eso fue lo que David tuvo que escuchar. “No serás tú, David. . . será tu hijo, Salomón.”

    Qué cierto eso!

    Hemos de tener siempre claro que todo lo que recibimos es por Gracia, que por muy buen uso que hagamos de las bendiciones (espirituales, materiales…) que Dios nos da, nunca podremos hacerle deudor nuestro.

    Somos los seres más aGraciados de la tierra y -tristemente en la mayoría de los casos- no tenemos consciencia de ello.
    😐

  2. juan
    Sep 04, 2010 @ 15:03:27

    Dios te creo,a imagen de el mismo.cuando te creo,el tenia en su mente,la imagen de el mismo.. así que tu eres, alguien semejante a Dios..alguien que es igual a jesus,, para que seamos a la imagen de su hijo . si quiere conocerte,conoces a jesus tu y el son iguales…paz..

  3. Mignalia Delgado
    Sep 06, 2010 @ 16:08:21

    Cada vez que leo uno de estos devocionales de este libro me confirma
    lo que es una verdadera relacion con Dios. Espero poder comprarlo.

    !Dios te bendiga!

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