Los Tres Abrazos del Padre – Bernardo Stamateas


Pastor Bernardo Stamateas y su esposa la pastora Alejandra Stamateas
Génesis 48:10-11, 49: 1
“Y los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a él, y él les besó y les abrazó. Y dijo Israel a José: No pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también a tu descendencia. ” (Gn. 48:10 RVA 1960)

“Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros.” (Gn. 49:1 RVA 1960)

La persona que ha experimentado los tres abrazos de Dios tendrá la energía y la fortaleza para vencer cualquier obstáculo.

Si no lo vivo de nada sirve entender. Hay que abrir el espíritu, olvidar lo aprendido, tanto lo religioso como lo espiritual, y decir: “Señor quiero experimentar tu triple abrazo.”

1- Fuimos creados para ser acariciados emocionalmente.

Desde que nacemos todos necesitamos que nos digan cosas lindas, que nos estimulen. Las palabras son caricias, abrazos en el alma, y la sociedad no sabe expresar palabras de reconocimiento sino que inhibe esas expresiones. ( ¿Para qué le voy a decir si ya lo sabe?)

El que no recibió palabras de estímulo, abrazos, tratará de buscar reconocimiento jugando distintos roles. Por ejemplo,

-El perseguidor : es el que juzga, evalúa. Quiere hacer creer que tiene el poder para lastimar, corregir a los demás, que está puesto en la vida para elegir y decir qué es lo correcto. Trasmite miedo, se pone en el lugar de autoridad y dice: “ Me tenés que reconocer porque tengo el poder para corregirte .”

En este rol se colocan los religiosos, quienes evalúan, juzgan y analizan a los demás buscando reconocimiento.

-El salvador : “ Tengo que ayudar a todo el mundo .” Este rol lo desarrollan especialmente las mujeres que buscan reconocimiento: “ Yo me maté por vos y ¡así me pagas!”; “Yo serví tanto tiempo en la iglesia.”

-La víctima : “ A una gorda como yo, quién la va a querer .” Busca reconocimiento.

2- Para recibir abrazos y caricias de palabras.

A veces se rotan los roles con el fin de cubrir la falta de caricias de palabras.

La sociedad inhibe las expresiones de amor, por eso no sabemos dar esas caricias. Decimos: “¡ Oh!, qué bien me hizo hablar con vos ” (lo enfoco en mí); “ Gracias por haberme ayudado ” (a mí); “ Te quiero ” (yo); “ Lo que hiciste me hizo bien ” (a mí). Siempre está dirigido al “yo”, esas no son caricias porque “yo, soy el centro”.

Una caricia es soltar algo hacia otro y el foco es él: “ Sos maravilloso”, “Sos grande”, “Sos de ayuda”.

Debemos aprender a acariciar y dejar que otros nos acaricien.

La Biblia es un libro de abrazos del Padre. Dios dice: “ Varón esforzado y valiente”, “Todo es posible si crees”, “Lo que pises es tuyo.” Siempre que nos acerquemos a Dios experimentaremos sus caricias.

3- Para recibir las caricias de piel.

En la piel hay cinco mil terminaciones nerviosas que trasmiten las sensaciones al cerebro y de esa manera somos sensibles al frío, al calor, al dolor, a la alegría, a la tristeza, en el toque y cuando tocamos.

Fuimos creados para ser acariciados. En nuestros hogares debemos establecer las caricias como algo natural y el abrazar a nuestros hijos debería ser lo corriente.

Un psicólogo sostenía, en el siglo XIX, que “los niños no debían ser acariciados porque si no se echarían a perder.” Este sistema se puso en practica en los orfelinatos y aunque los niños eran atendidos y recibían sus alimentos, jamás se los acariciaba y la mayoría de los bebes morían por no tener un contacto físico.

Hay gente que necesita una caricia en la piel.

Una persona se hace adicta a la pornografía porque, en el fondo, está necesitando una caricia afectiva. Especialmente al hombre, que se le enseñó que no necesitaba caricias, porque era una necesidad femenina y las reprimieron transformándola en algo sexual. Lo mismo ocurre con aquellos que buscan abrazos en las drogas, en el alcohol, en la promiscuidad sexual, porque su piel tiene hambre de caricias.

El que no fue acariciado tendrá un déficit y buscará satisfacerlo de distintas maneras, son:

1- Los que abrazan y asfixian.

Se pegotean. Se aferran de tal manera que quitan el aliento.

2- Los que no saben tocar porque no fueron tocados.

3- Los que acarician agresivamente y al dar la mano la estrujan con fuerza.

4- Los que creen que todo contacto es sexual. Para ellos las caricias no existen y son sólo técnicas para manipular el cuerpo de otro.

Porque no fueron abrazados, no tienen la capacidad de abrazar.

Se ha comprobado que el toque, sana.

Investigaciones hechas en los Estados Unidos dieron como resultado que los pacientes hipertensos a quienes se les tomaba la mano les descendía el pulso cardíaco y volvía a acelerarse cuando se la retiraban.

En la actualidad las enfermeras y los médicos saben que un bebé al nacer necesita ser abrazado, acariciado y que el contacto con la madre o el padre es muy importante.

Las personas que tatúan sus cuerpos se esconden, revelando de esa manera la necesidad de ser tocados. La moda de los tatuajes demuestra una falta de caricias dejando al descubierto la gran necesidad.

La gente acariciada vive más y feliz.

La caricia es agradable, ahuyenta la soledad, aquieta los miedos, abre la puerta a los sentimientos, fortalece la autoestima.

Muchas veces al recibir un abrazo fuimos sanados, al pasar momentos difíciles sentimos alivio cuando alguien nos tomó de la mano.

Una caricia, un tomar de la mano, una mano en el hombro, pueden valer más que cinco millones de palabras porque fuimos hechos para ser abrazados.

Los tres abrazos de Dios .

• Abrazo de Amor .

Será el experimentado en el cuerpo.

Los cristianos decimos: “Oí al Espíritu Santo”, “Recibí una visión”, pero nunca “Dios me abrazó”, porque toda sensación que experimentamos en el cuerpo la relacionamos con sexo. La gente que erotiza todo es porque, en el fondo, busca un toque.

David dijo: “ Me rodearon ligaduras de muerte, males sin número, palabras de odio, lo malo me quiere abrazar” .

Pero él se sacó ese sentimiento buscando el abrazo del Padre: “Tu eres mi refugio, con cánticos de liberación me rodearás, como un escudo me rodearás con tu favor, delante y detrás me rodeaste y sobre mí pusiste tu mano.”

Cuando pases por momentos difíciles decí: “ Señor necesito que me abraces, quiero sentir tu amor en mi piel, quiero saber que me amas con amor eterno y vivirlo.”

Y Dios te abrazará. Lo hará a través de gente que tenga Su corazón para que lo experimentes en carne y hueso y sientas Su toque.

Todo lo que Dios hace en lo espiritual, lo pone en lo físico.

Si te lastimaron, engañaron o estafaron habrá gente que te abrazará, amará y bendecirá de parte de Dios.

2- Abrazo de palabras .

Hay quienes no le creen a Dios cuando les dice: “ Esforzado y valiente ” porque antes los llamaron: “Basura”, “Gusano de Jacob” y como se lo adjudicaron, no aceptan las caricias de Dios.

“ Todo es posible, mujer valiente ”, son palabras de amor que llegan a nuestra vida como una caricia.

El libro Cantar de los Cantares relata la historia de amor entre una campesina y un pastor. Él debió irse de su lado pero dejó la promesa que volvería a buscarla. Ella, muriendo de amor, lo buscó desesperada.

Un día escuchó un gran estruendo, al mirar vio al rey llegando con sus carruajes y descubrió en él a su amado.

Esa es la historia de Dios con la iglesia. Jesús vino como pastor, nos cautivó, nos enamoró y por un breve tiempo se fue.

El reloj sigue corriendo pero regresará pronto, como rey, para llevarnos con Él eternamente.

El Amado le dice a su amada:

“ Eres hermosa ” (¿Sabías que sos lindo para Dios?)

“Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz ” (¿Sabías que a Dios le gusta tu voz y se agrada cuando le adorás?)

“ Tus labios destilan miel” ( Sos amado y estás perdonado.)

Cuando Jesús tocaba a las personas no era un rito, Él las acariciaba con sus palabras.

Creé lo que Dios dice de vos.

3- Abrazo mental .

Dios nos abraza mentalmente con un sueño.

La imaginación se puede usar de dos maneras: fantaseando o con una visión.

La fantasía es una manera de escapar a la realidad que trae angustia y cuanto más dura sea, fantaseará cosas más indebidas, porque se refugia en el placer de la mente. Es una manera negativa de reaccionar y Jesús dijo: “ Es pecado .” Por ejemplo: cuando un hombre desnuda a una mujer con la mirada se refugia en una fantasía y es pecado, es errar al blanco, es la manera equivocada de usar la mente para el placer y huir de la realidad.

La mente nos fue dada para imaginar el futuro: “ Si mi presente es difícil veré mi futuro, me veré en la casa prometida, en el coche soñado, con la familia bendecida, prosperado en el negocio. ” Al verte ahí, cuando vuelvas al presente dirás: “ Estuve en mi bendición, trabajaré para alcanzarla y nadie me robará el sueño porque lo vi .”

Dios cumplirá tu sueño porque para “ el que cree todo es posible.”

Abandonate en los brazos de Dios para experimentarlo, para eso creó la adoración, para que podamos entregarnos.

Adorar es cederse y resulta difícil por miedo a ser lastimados o a experimentar lo desconocido.

¡Ése es el desafío! Hacer una habitación privada y entregarse en los brazos del Señor.

-Un hombre tenía cinco mil demonios, vivía encadenado entre las tumbas y fue liberado por Jesús, quedó vestido y sano, y la gente le pidió a Jesús que se fuera del lugar.

-Más adelante, Jesús le dijo a un paralítico: “ Tus pecados son perdonados ” y el hombre caminó, entonces los fariseos dijeron: “ Quien es éste para ir perdonando los pecados. ” Y Jesús respondió: “No vine para los sanos sino para los enfermos y ustedes ponen un muro porque están inseguros, porque no saben lo que quieren y tienen miedo que los contagie”.

– Luego, los discípulos del Bautista se le acercaron muy enojados preguntando: “ Por qué sus discípulos no ayunaban. ” Jesús dijo: “ Mientras Yo esté, basta de ayuno, hay festejo”.

– Más tarde vino Jairo y dijo: “Señor, ayúdame, mi hija murió ” Jesús le dijo: “ Tranquilo, no está muerta, duerme ”. Y todos se burlaron.

¿Qué sentirías si te pasara algo igual? Tendrías ganas de romper todo. Te daría mucha bronca si ayudas a alguien, le das amor, lo atendés y dicen que es porque sos brujo.

Jesús pudo seguir adelante porque sabía quién lo había abrazado, tenía el abrazo del Padre.

Cuando reconoces que Dios te ama con amor eterno y te bendice con Sus palabras, que te dio su sueño, nada ni nadie podrá detenerte.

Abrazá al Señor, decí:

“Señor quiero experimentar tu abrazo, sana mi cuerpo, mi mente, levanta mi espíritu con tu sueño. Quiero estar en el lugar íntimo, sé que vendrás con carruajes como Rey para festejar y mientras, te amo, te extraño, te deseo, te anhelo. Tú eres todo para mí, no hay bien fuera de ti.

Haz en mí, Padre, todo lo que no me dieron en esta tierra.”

Bernardo Stamateas

Fuente:

Ministerio Presencia de Dios

http://mensajesdeexito.com/presencia/los-tres-abrazos-del-padre-bernardo-stamateas/

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