Breve bosquejo del Evangelio según San Marcos


Breve bosquejo del Evangelio según San Marcos

San Marcos

HISTORIA DEL LIBRO

El Evangelio de Marcos presenta a Jesús como el Siervo de Dios. El versículo clave de este libro se encuentra en (10:45) “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por nosotros.”

Marcos escribe especialmente para los Romanos, de ahí que se enfatice muchísimo sobre lo que Jesús hizo, sus milagros, etc. Se relatan con todo detalle unos 20 milagros del Señor. Los romanos eran hombres de acción y poder, les interesaba lo sobrenatural, por ello Marcos muestra la vida sobrenatural de Jesús; sus hechos poderosos más que sus dichos. Se omite el Sermón del Monte y muchas de las parábolas. Este evangelio es el más pequeño en extensión y comienza ya con el ministerio de Jesús. No se menciona el nacimiento y la infancia del Señor. Jesús está en continuo movimiento, llevando a cabo la tarea del Siervo.

Su autor:

Juan Marcos era hijo de cierta María cuyo hogar en Jerusalén era lugar de reunión de los discípulos. (Hch.12:12). Era sobrino de Bernabé, compañero de Pablo, (Col.4:10). Se ha dicho que podía ser el joven que “huyo desnudo” la noche de la detención del Señor” (Mr.14:51-52). El lenguaje de (1 P.5:13), seguramente significa que se convirtió por el ministerio de Pedro, y por eso lo llama hijo. Fue con Pablo y Bernabé en su primer viaje misionero, pero pronto volvió a Jerusalén (Hch.13:13), seguramente por no resistir las dificultades del trabajo. Mas tarde quiso volver a ir con ellos, pero Pablo no le dejó, y esto fue motivo de separación entre Pablo y Bernabé. (Hch.15:36-41). Luego aparece con Pablo en Roma, como colaborador. (Col.4:10) (Flm.24). Cuando Pablo estaba cerca del martirio, pide a Timoteo que le traiga a donde está él, porque le es útil para el ministerio. (2 Ti.4:11).

Vemos aquí un ejemplo del desarrollo en la vida de Marcos, que es común a las vidas de muchos siervos de Dios a través de los siglos.

La tradición primitiva afirma que Marcos era compañero principalmente de Pedro, y que escribió la historia tal como la oía predicar a Pedro. (1 P.5:13).

ENSEÑANZAS Y TEMAS DEL LIBRO

Aunque la narración de Marcos comienza con Jesús ya en edad madura, y en el inicio de su ministerio, sin embargo, pensemos en la preparación anterior y el fundamento en la vida de Jesús preliminar al comienzo de su gran tarea. Jesús creció estando sujeto a sus padres, trabajando de carpintero y sin duda, aprendiendo las Sagradas Escrituras.

La preparación es importantísima y de ello nos da prueba la Palabra de Dios. Pensemos en los años de preparación en la vida de José, hijo de Jacob y las calamidades que pasó. En los cuarenta años en el desierto que pasó Moisés. En Josué y su juventud al lado de Moisés.

También en el ejemplo de Samuel, creciendo al lado de Elí sus hijos, con un modelo muy malo. En los años en que David fue perseguido por Saúl hasta que llegó al trono de Israel. Y ya, más adelante, vemos también en el N.T. a los doce y el desarrollo ascendente en el proceso de su carácter y ministerios (ejemplos de Pedro, Juan, etc. que se dejan ver más en las Escrituras); y por último, vemos a Pablo en su preparación en el desierto de Arabia, durante 10 a 14 años, antes de comenzar sus viajes misioneros y la gran labor para la cual había sido llamado y apartado por el Señor. (Gá.1:11-2:10).

Volviendo a la preparación de Jesús, notemos el proceso que tuvo antes de comenzar la predicación del Reino de Dios, según el evangelio de Marcos en el capítulo uno:

  • Preparación por medio de Juan Bautista, el precursor (1:1-8).
  • Preparación por medio del bautismo (1:9-11).
  • Preparación mediante el recibimiento del Espíritu Santo (1:10-11).
  • Preparación mediante el llamado divino (1:11) “Una voz de los cielos….”
  • Preparación mediante la prueba (1:12,13).
  • Si excluimos el primer punto, todos los demás son, o han de ser similares, al llamado de los siervos de Dios hoy en día. Jesús es el ejemplo para nosotros en todo (1 P.1:21) (Jn.13:15).

Como ya hemos dicho, en este evangelio vemos a Jesús en continuo movimiento. Tenía que enseñar, pues los hombres vivían en tinieblas; tenía que dar ánimo, puesto que los hombres vivían sin esperanza; tenía que sanar, pues los hombres se encontraban enfermos y sufrían; debía liberar a los oprimidos, puesto que los hombres eran pecadores. Así encontramos al Gran Siervo de Dios llevando a cabo a su gran tarea. Notemos algunas otras facetas en las que encontramos al Siervo de Dios.

El Siervo en oración.

El Señor siempre oraba al Padre y buscaba las fuerzas espirituales para llevar a cabo su obra. A menudo, le vemos en las Escrituras saliendo temprano a un lugar desierto y allí orar. (Mr.1:35) (Mt.14:23) (Lc.4:42) Aquí encontramos otro principio fundamental para nuestras vidas observando al Maestro.

El Siervo llama a otros al ministerio. (Mr.3:13-19).

Jesús debía escoger a otros hombres para que siguieran su obra de servicio a la humanidad. Notemos en este pasaje el orden que se sigue:

a) “Llamó a los que Él quiso ….” El llamamiento de Dios según Su Voluntad; este llamamiento tiene su origen en Dios y no en los hombres. (1 Co.1:1) (2 Co.1:1) (Gá.1:1) (Ef.1:1) (Col.1:1) (1 Ti.1:1).

b) “Para que estuvieran con Él.” Todo servicio a Dios tiene su base en la comunión con el Señor Jesucristo. De nuestro contacto con Él recibimos todo lo que necesitamos para el servicio a los demás. Separados de Él, nada podemos hacer. (Jn.15:4,5).

c) “Para enviarles a predicar.” La misión del siervo es llevar las buenas noticias del evangelio a todo el mundo.

d) “Que tuviesen autoridad.” Jesús da la autoridad para llevar a cabo la obra y vencer las huestes del enemigo (Mt.28:18-20).

El siervo y los principios de la fe. (Mr.11:14,20-26).

Jesús habla aquí a una higuera, ejerciendo su autoridad sobre la naturaleza, y les enseña a los discípulos uno de los principios más espectaculares de la fe: La confesión, la palabra hablada en autoridad. Ya vimos en el evangelio de Mateo la importancia y trascendencia de la confesión (Mt.16:13 ss.). Notemos estas expresiones del Señor:

  • “Cualquiera que dijere a este monte”
  • “Creyere que será hecho lo que dice”
  • “Lo que diga le será hecho”

El Siervo rechazado. (Mr.8:31 ss.; 9:30-32; 10:32-34).

Aunque vino para servir y dar su vida por los demás, sin embargo le rechazaron, le escarnecieron, le azotaron, le escupieron y le mataron; pero…

El Siervo exaltado.

Al tercer día resucitó. El Siervo que fue rechazado ha vencido la muerte, y ha sido exaltado hasta lo sumo y está a la diestra de Dios (Mr.16:16) (Fil.2:7-11).

Para nosotros es el mismo principio, la exaltación viene por el camino de la cruz, la humillación. (Lc.14:11; 18:14) (Stgo.4:10) (1 P.5:6).

Ahora el Siervo lleva a cabo Su obra por medio de los discípulos que son enviados a predicar el evangelio a toda persona, acompañados por las obras que los siguen (Mr.16:16,18) y por el mismo Señor que les ayuda y está con ellos todos los días hasta el fin del mundo (Mt.28:20).

Habiendo sido redimidos, sigamos a nuestro Modelo y Maestro, saliendo a servir en Su Nombre.

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” (1 Co.15:58).

FUENTE:

Instituto Bíblico Casa de Israel

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