¿Cuál es la Respuesta de los Cristianos Evangélicos al Debate Homosexual?


Cuál es la Respuesta de los Cristianos Evangélicos al Debate Homosexual?
POR JUAN CARLOS ARANDA (BS.AS. – ARGENTINA)

Este debate que esta deliberándose en nuestro país en el Congreso de la Nación que ha recibido media sanción en la cámara de diputados y en la actualidad se esta deliberando en la cámara de senadores ha despertado en el pueblo cristiano un vivo deseo de orar para que no sea sancionada la reforma del “Código Civil”. ¿Pero es suficiente orar?

Cuando oramos reconocemos el señorío de Cristo sobre nuestras vidas y la soberanía de Dios sobre cada uno de nosotros y sobre todas las cosas: “Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”. Hebreos 2:8

Nos toca a los creyentes y a la iglesia en general enfrentar un nuevo desafío ético y es el tema homosexual o “gay”; por muchos años, escuchar de estos temas en un sermón era sumamente raro, y en nuestros días se hace sumamente necesario, no solo escuchar, sino capacitarnos para atender y entender los que están atravesando por este tortuoso camino.

Nos preguntamos: ¿Qué esta haciendo la iglesia hacia las personas que se congregan y que sienten atracción al mismo sexo? Sobre esta pregunta respondió el psicólogo Esteban Borghetti en una nota realizada por el Diario el Puente:

“No creo que sea bueno generalizar sobre este punto. Hemos encontrado diferentes escenarios. Diría, al menos tres escenarios posibles. Uno de ellos está representado por la iglesia que reconoce que debe hacer algo al respecto, capacitarse, desarrollar un ministerio específico que eche luz sobre esas problemáticas, y se propone hacerlo. Otra respuesta posible es la indiferencia sobre el tema. Tal y como hace el avestruz, algunas iglesias esconden su cabeza bajo tierra y resuelven así la situación. El temor y el desconocimiento sobre el tema la paralizan, ante cualquier acción posible. Una tercera posibilidad es la de aquella iglesia que reduce esta, la problemática sexual sólo al plano espiritual, olvidando la integralidad del ser humano. Lucas 2:52 enseña que somos seres bio-psico-sociales y espirituales: “Jesús crecía en estatura (biológicamente) y en sabiduría (psicológicamente), en gracia con Dios (espiritualmente) y con los hombres (relaciones sociales)”. Por último, algunas de las personas que nos consultan han expresado sentirse excluidos de su iglesia, tanto por parte de los miembros como de la pastoral”.
Nos preguntamos: ¿Existen casos en las iglesias? Responde el psicólogo Esteban Borghetti:
“Respecto a si hay casos de atracción al mismo sexo en las iglesias, podría decir que la mayoría, sino todas, las personas que consultan por este tema, se congregan y asisten a una iglesia regularmente. También podemos citar el trabajo de los doctores (*) José Luis y Silvia Cinalli. Realizaron un estudio a 1425 jóvenes de entre 12 a 30 años (642 mujeres y 552 varones) de 80 grupos juveniles evangélicos en 30 localidades de 10 provincias diferentes (25 de Argentina y 5 de Paraguay) y en 15 denominaciones diferentes. Los datos arrojados son alarmantes: de cada 10 chicos/as al menos 4 tuvieron experiencias sexuales negativas en la infancia, 2 fueron manoseados o “acariciados” por un mayor y 1 sufrió abuso sexual físico.
Cuando comenzamos a transitar por las paginas de la Palabra de Dios desde sus primeras líneas en Génesis 1:27 leemos que Dios creó al ser humano “varón y hembra”, o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana. En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer “en una sola carne” (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28). El homosexualismo no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave. (**)
Días pasados publique en la red social Fasebook y en mi blog algunas notas presentando este tema: “Lo que dice La Biblia sobre la homosexualidad” (***) inmediatamente recibí una catarata de mail de activistas del movimiento gay con expresiones desafiantes en la mayoría de los casos citando pasajes de las Escrituras, procurando desacreditarla y en forma ofensiva hacia los creyentes.
(*)Dr. José Luis Cinalli Pastor de La Iglesia de la Ciudad de Resistencia, Chaco, Argentina. Abogado. Master en Estudios teológicos interdisciplinarios. Fundador del Centro de Formación Misionero Argentino y Ministerial. Decano del IBIA (Instituto Bíblico interdenominacional Argentino), avalado Por la SAIC . Presidente de la Fundación de la Ciudad. Profesor y Escritor.
(**) Lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad – Fuente: The Maryfaithful, mayo/junio de 1979.
(***) mi blog: http://encuentrame-sipuedes.blogspot.com
Pero lo que mas me llamo la atención que en algunos casos se decían cristianos, como ejemplo cito el menos ofensivo:
Pregunta (J M) -Muy buena nota. Sólo que no veo en ella la esperanza para personas con este problema. Además la homosexualidad es pecado y la discriminación y homofobica también. Y lo mejor de todo es que Dios ama al homosexual. Creo que hay que examinar todo y retener lo bueno. Una pregunta? a tu iglesia podría entrar un homosexual sin ser mal visto? Efesios 3:19 y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.
Respuesta (J C A) –“ No tengo la menor duda que la homosexualidad es pecado y la discriminación y homofobica también y no solo Dios ama a los homosexuales, ama a los violadores, a los drogadictos, a los asesinos, a los borrachos a todos, nadie esta exento del amor de Dios ya que la obra de Jesús en la cruz es para todo aquel que en el cree; no creer esto es ignorar las escrituras “Y esto erais algunos mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11).
Por otro lado no llegue a entender con que fin es echa tu pregunta, pero por las dudas te diré que en nuestra congregación tenemos personas con esta dificultad que están siendo contenidas y sostenidas espiritualmente y profesionalmente. Ya que tienen oportunidad en la “recuperación” toda persona con atracción al mismo sexo que desea encontrar su verdadera y plena heterosexualidad. Además en nuestras asambleas hay muchos hermanos que trabajan en este sentido. Y por otro lado si hubieses reparado en el final de la nota estaba implícito lo que preguntabas.
“Sin embargo, los que están dominados por este tipo de pecado, pueden cambiar y ser nuevas criaturas (2 Co 5:17). En 1 Co. 6:11, Pablo dice “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios”. En otras palabras, si un homosexual se convierte tiene que dejar su pecado y seguir a Cristo. Y esto es posible”.
Bendiciones”.
Como señalamos al principio se nos ha planteado un nuevo tema ético, y tenemos que salir al cruce con la adecuada preparación, instruirnos e instruir al pueblo de Dios, ya que nos asombraríamos al “descubrir” que hay organizaciones que agrupan a gays, lesbianas, bisexuales y trans que se dedican entre otras cosas a adoctrinar a sus miembros para que sepan que decir ante el mensaje del evangelio que cambia y trasforma vidas; nos asombraríamos al saber que cuentan con una nutrida bibliografía (* citamos algunos ejemplos).
La iglesia debería crear los espacios necesarios para ofrecer la restauración a estas personas, existen algunos grupos o ministerios dentro de las iglesias, pero no siempre como un ministerio y herramienta de la iglesia local.
Reflexión final:
La actitud de antipatía personal hacia los homosexuales se denomina actualmente “homofobia”. Es una mezcla de temor irracional, y aún repulsión (¿). Este comportamiento de algunos cristianos no considera que la mayoría de las personas homosexuales no son probablemente responsables de su condición, aunque sí, de su conducta. En el corazón del homosexual hay una profunda soledad, hay mucho dolor, debemos ser comprensivos, tener mucho amor, es muy triste tener que escuchar -soy una mujer viviendo en un cuerpo de un hombre-, denotando una tremenda crisis de identidad. Es por ello que cuando hablamos de estos temas debemos hacerlo con la debida sensibilidad, amor y gracia; debemos saber que en el medio hay personas que cuando niños han sido abusados, o han tenido una mala identificación del niño con su padre y de la niña con su madre. Doloroso y desconcertante es el dilema de los homosexuales que buscan al Señor, Jesucristo ofrece a él o a ella, sin duda a todos nosotros, fe, esperanza y amor: la fe para aceptar ambos, la disciplina de Él y su gracia para mantenerlos, la esperanza para ver más allá del presente sufrimiento hacia la gloria futura, y el amor para cuidar y sostenernos unos a otros.
“Pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13)
JUAN CARLOS ARANDA sirviendo al Señor como anciano de la ICE de calle Washington 651 de Villa Dominico
http://encuentrame-sipuedes.blogspot.com

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