Evangelio San Juan 2


Evangelio San Juan 2
FECHA
La tradición es casi unánime en afirmar que el apóstol escribió el Evangelio estando en la ciudad de Éfeso. Si esto es cierto, liene que haber sido en su primer estadía allí – por el hallazgo de un papiro de parte de Juan 18 hallado en el interior de Egipto datado aproximadamente en el año 135 d.C. Calculando en retrospectiva cuánto liempo habría llevado para que este material fuera copiado y circulara por el interior de Egipto, es de suponer que el Evangelio fue escrito entre los años 80 y 90 d.C.
OBJETIVO DEL EVANGELIO
Los escritores de los Evangelios no se propusieron escribir una biografía completa de la vida de Jesucristo. Hacen una selección. El escrito de Juan es abiertamente evangelístico. El objetivo es llevar al lector a la conclusión que creyendo en Crista, el Hijo de Dios, se tiene la vida eterna, ía salvación. En conlraposición, el que la rechaza está condenado, Esta verdad se demuestra a lo largo de todo el libro, como ser:
A. “Para que creáis” (Jn.20.31)
El objetivo es claro: “Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”. El objetivo que el mismo Evangelio de Juan presenta, es llevar a toda persona a creer en Jesús el Hijo de Dios, para que de esta manera puedan ser salvos (1;12; 3:16,36; 6:40,47; 7:38; 12:36,46; 14:29; 17:8).
El verbo “creer” conjugado aparece casi 100 veces (en los 3 evangelios sinópticos aparece la mitad de las veces). Esto evidencia la enorme trascendencia que se le da al tema en el Evangelio de Juan.
Jesús le dijo a la gente que para poner en práctica las obras de Dios tenían que creer en Él: “Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado” (6:29).

Cuando nos ponemos a leer los Evangelios como si fueran historia o biografía, estamos adoptando una actitud equivocada. Debemos leerlos, no como si fuéramos estudiantes de historia que buscan información, sino como hombres y mujeres que buscan a Dios.

B. Las reacciones
Constantemente Juan, en su libro, hace hincapié en la reacción de la gente frente a los hechos, mensaje y persona de Jesús.
1) Hay quienes creían:
• De los discípulos (2:11; 6:68,69; 16:30)
• De los samaritanos (4:41)
• De los gentiles (4:53 – probablemente fue un centurión)
. De los judíos (7:31; 8:30; 11:45)
• De los gobernantes (12:42)

2) Hay quienes no creían: lamentablemente había muchos que no creían en Jesús como Hijo de Dios ni tampoco en sus palabras (3:18,36; 6:36,64; 12:37-40). Ni aún Sus hermanos creían en Él (7:5). La incredulidad, sobre todo la de los religiosos, es expuesta una y otra vez. Ellos tuvieron numerosas e impactantes oportunidades de creer, pero otras tantas veces endurecieron sus corazones. Se auto convencen que es un blasfemo, simplemente un hombre que pretende ser el Hijo de Dios. Sus ojos, oídos y corazones se cierran frente a la evidencia. Esto es aún más digno de lástima que el vacío sistema religioso al cual adherían con tanto fanatismo. Realmente es impresionante su incredulidad.

C. Las señales
Las señales que hizo Jesús tenían el objetivo de hacer que los judíos le creyeran a Él y a Sus palabras (9:38; 11:14,15,45; 12:11; 14:10,11). Incluso los líderes religiosos de la época, si no podían poner a prueba las demandas verbales de Jesús, podían ver las obras, y estos milagros deberían haberlos conducido al reconocimiento de Sus demandas (10:37,38; 14:10,11). Pero lamentablemente, en vez de creer, tenían miedo que el pueblo creyera, y por esto querían matar a Jesús (11:47,53). Aunque también hubo excepciones como Nicodemo, que reconoció el origen divino del Señor por las señales que hacía (3:2)
El objetivo de este Evangelio sigue tal actual como lo fue en el tiempo de Jesús. El deseo de Dios y del autor es que todos sean impactados por la persona de Cristo y Su obra de tal forma, que lleguen a creer en Él y en el Padre que lo envió.

  • ”…si crees, verás la gloria de Dios” (Jn. 11:40)

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: