EVANGELIO SEGUN SAN JUAN parte 2. INTRODUCCIÓN


EVANGELIO DE JUAN

I. INTRODUCCIÓN

El Evangelio de Juan ocupa un lugar de preeminencia en la atención de la mayoría de los cristianos. Esto se debe a la profundidad del contenido y el poder de alimentar el alma. Bien vale la pena recordar que es un Evangelio; que es un escrito hecho deliberadamente para exponer el mensaje salvador de la fe cristiana, centrado en la persona histórica de Jesús de Nazaret. No se trata, como tampoco los otros evangelios, de una vida de Cristo. De hecho, aun menos que los otros, porque los movimientos de Jesús son aun menos aquí y los eventos reales muchos mas limitados.

1. AUTOR

A. Autoría del Evangelio de Juan

Aunque el nombre de Juan no aparece en el Evangelio, es evidente que él fue el autor por varias razones:

1) La tradición de la iglesia primitiva fuerte y consecuentemente lo identificó como el apóstol Juan. El padre de la iglesia primitiva, Ireneo (ca.130-200 d.C.), fue un discípulo de Policarpo (ca.70-160 d.C.), quien a su vez fue discípulo del apóstol Juan, y él testificó en la autoridad de Policarpo que Juan escribió el Evangelio durante su residencia en Éfeso siendo de edad avanzada. Después de Ireneo, todos los padres de la iglesia dieron por sentado que Juan era el escritor del Evangelio. Clemente de Alejandría (ca.150-215) escribió que Juan, conciente de los hechos establecidos en los otros Evangelios y siendo guiado por el Espíritu Santo,compuso un “evangelio espiritual”.

2) A esto se le suma la evidencia interna del libro. Los Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) nombran a Juan unas 20 veces, pero no es mencionado por nombre en el Evangelio de Juan. En vez de esto, el autor prefiere identificarse como el discípulo “al cual Jesús amaba” (13:23; 19:26; 20:2; 21:7,20). La

ausencia del nombre de Juan es demasiado significativa, teniendo presente la importante participación que tuvieron otros discípulos que sí son nombrados. Esta omisión evidentemente es deliberada mostrando su humildad y resaltando su relación con Jesús.

3) Por eliminación se deduce fácilmente que fue Juan el escritor:

. El escritor fue judío: se desprende del estilo; tenía un perfecto conocimiento del AT (2:17; 10:34; etc); corroborado por las creencias de judío y samaritanos y referente al Mesías (1:41; 4:25; 6:15; etc); estaba al corriente de la situación política y religiosa en Israel (4:9; 7:35;  11:49; etc.); conocimiento cercano de las costumbres judías en bodas y entierros (2:1-10; 11:38,44; 19:40). «     Fue un judío que vivía en la lierra de Israel. Conocía la topografía en forma detallada (1:28; 5:2; 9:7;etc).

.    Fue testigo ocular hasta en detalles de tiempo (1:29,35,39; 19:14,31; 20:1,19,26; etc).

.    Fue uno de los doce (13:23). Tenía una estrecha relación con Pedro (1:35-42; 13:23,24; 18:15,16;20:2; 21:20-23). Sabe lo que sintieron (2;17,22; 4;27; etc), y lo que fue dicho específicamente en el grupo de los doce (6:66-71; 20:24-29).

•    A pesar de nombrar a casi todos los discípulos, no se nombra a Juan ni a su hermano Santiago, como tampoco a su probable tía, María la madre de Jesús. .     En los sinópticos Juan se encuentra entre los primeros discípulos que siguieron al Señor (Mr.l:16,29), y en Juan 1:35-40 encontramos un anónimo en los primeros en seguir al Señor. Por eliminación no queda otra opción que sea Juan el escritor del Evangelio que lleva el mismo nombre.

B. Juan discípulo

Al observar los Evangelios, se ve que Juan era hijo de Zebedeo y Salomé (Mr.l:19; 16:1; comp. Mt.27:56).

Parece que Zebedeo era un pescador acomodado, dado que tenía empleados (Mr.l:20). Se supone que

Salomé era hermana de María, la madre de Jesús (Mt.27:56; comp. Jn.19:25). Si esto es cierto, entonces Jesús y Juan eran primos. Jacobo, el hermano de Juan siempre se nombra primero, de lo que se deduce que fue el mayor de ellos.

Antes de convertirse en seguidor de Jesús, Juan era discípulo de Juan el Bautista (1:37). Aún al final de su vida se acordaba la hora en la cual se encontró con Jesús (1:39). A este primer encuentro, después de un intervalo, siguió la decisión de convertirse en discípulo permanente (Mr.l.l6ss; Lc.5.10); y luego apóstol (Mt.10:2), enviado y comisionado por Jesús.

Parece que Juan y su hermano eran más bien de emociones retraídas que en ocasiones estallaban, dado que fueron llamados por Jesús: “hijos del trueno” (Mr.3.17); y también se enojaban mucho por la oposición que recibía su Maestro (Lc.9:54), Juan tenía un gran celo por El (Lc.9:49,50).

A pesar de esto también se lo considera el “discípulo del amor”. Es una de las palabras que más caracterizan sus cartas. Se define a sí mismo como “e/ discípulo al cual Jesús amaba” (13:23). La idea central de esta expresión es el amor de Cristo hacia el propio Juan.

Era muy humilde. Aunque aparezcan, no nombra a nadie de su familia. La persona que quiere resaltar es a Cristo.

Fue uno de los testigos oculares y participante del ministerio terrenal del Señor (1 Jn.1:1-4). Lo encontramos en todos los eventos trascendentes de la vida de Jesús, hasta llegar a la cruz. Era uno de los tres discípulos que conformaban en círculo más íntimo con Jesús de entre los doce. En compañía de Pedro, es también el primero de los apóstoles que ve la tumba vacía.

C. Juan apóstol

Desde la resurrección en adelante vemos a Juan como uno de los pilares de la nueva Iglesia en Jerusalén (Hch.3:l; 4:19;_8:14). Probablemente partió de allí con la Guerra de los Judíos.

Juan vivió en Éfeso durante varios años. Pero en algún momento del reinado de Domiciano (81-96) fue desterrado a la isla de Palmos (Ap.l:9). Con la ascensión de Nerva se le permitió regresar a Éfeso, donde murió al principio del reinado de Trajano, alrededor del año 98.

Además del Evangelio que lleva su nombre, escribió también las tres cartas de Juan y el Apocalipsis.

D. Juan teólogo

Como en ningún otro evangelio, Juan nos revela profundas verdades teológicas. Es sin lugar a dudas el más teológico de los Evangelios. Ya comienza con un prólogo profundamente teológico (1:1-18), y contiene las mayores cantidades de material didáctico y de discurso en proporción a la narración (p.ej.3:13-17). Contiene abundante información acerca de diferentes temas:

1) Nos revela al Padre. El Evangelio de Juan es el libro de la Biblia que más veces aparece el término “Padre”, en referencia al Padre celestial (más de 120 veces). Es evidente la inmensa importancia que se le da a este tema. Como en ningún otro libro de la Biblia, en Juan se nota la íntima relación que había entre el Padre y el Hijo. El Hijo es uno con el Padre; lo glorifica; le obedece; guarda Su palabra; ora a Él; habla de Él constantemente; lo revela con su vida, dado que viendo al Hijo se ve al Padre; se le ve como el ideólogo de la salvación; y el creer en Él es sinónimo de salvación.

2) Nos revela a Jesucristo. Este Evangelio es cristológico por excelencia. En resumen, el Evangelio se enfoca en: a) Jesús como el Verbo, el Mesías y el Hijo de Dios; b) quien trae la dádiva de la salvación a la humanidad; c) quien rechaza o acepta este ofrecimiento. (Veremos más detalles al respecto en lo sucesivo).

3) Nos revela al Espíritu Santo. También en la descripción de la Persona y obra del Espíritu Santo se destaca este Evangelio de los demás. Se le describe como: el Consolador; el que no se da por medida, que estará para siempre en el creyente; Espíritu de Verdad; no se le ve; el que no tiene a Cristo no lo conoce; procede del Padre; enseñará y hará recordar todo lo necesario; convencerá al mundo de pecado, justicia y juicio; glorifica y da testimonio del Hijo; guiará a toda verdad; y el que fue impartido (1:34;14:16,17,26- 15-26-16:7,8,13,14).

4) Nos revela los hechos de la salvación y la manera en que el hombre puede ser salvo. Justamente el motivo del libro entero es que el hombre crea y sea salvo. Se nos dan detalles acerca del “nuevo nacimiento” (3:1-12).

5)  Nos revela datos acerca de Satanás y el mundo (8:44; 12:31; 17:15).

Además de estos se podría nombrar varios temas teológicos más que Juan aborda en su Evangelio.

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