EL PODER ESTA EN LA SANGRE


EL PODER ESTA EN LA SANGRE

Hebreos 9: 11-22 nos dice: Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el mas amplio y mas perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabrios ni de becerros, sino por su propia sangre, entro una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabrios, y las cenizas de la becerra, rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne. Cuánto mas la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a si mismo sin mancha a Dios, limpiara vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es valido entre tanto que el
testador vive. De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre. Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomo la sangre de los becerros y de los machos cabrios, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado. Y además de esto, roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio. Y caso todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

INTRODUCCIÓN: Que es la sangre?
Este fluido, que circula por un sistema tan complejo como el cardiovascular y puede llegar a todas las células del cuerpo, tiene funciones vitales. En primer lugar, es el encargado de la respiración celular, tomando el oxigeno de los pulmones, llevándolo a todo el cuerpo y devolviendo desde allí a los pulmones el dióxido de carbono. También recolecta los alimentos disgregados por el sistema digestivo y los lleva a las células. Al pasar por el hígado y el riñón, realiza una función depurativa, permitiendo que salgan de nuestro cuerpo sustancias nocivas. Al transportar células del sistema inmunitario, actúa en la defensa de nuestro cuerpo frente a los microbios. Su función transportadora, no acaba aquí, pues lleva las hormonas de un lugar a otro del cuerpo. Además, la sangre actúa en la regulación de la temperatura, haciendo que el calor generado en el cuerpo sea trasladado hacia la superficie para que se disipe. El volumen promedio de sangre de un hombre es de 5.5 litros, y el de una mujer de aproximadamente un litro menos. Algo mas de la mitad de este volumen esta formada por el plasma, la parte liquida de la sangre. Por él circulan las células sanguíneas, que son de diversos tipos: Los eritrocitos o glóbulos rojos, los leucocitos o glóbulos blancos y las plaquetas o trombocitos.

El Plasma sanguíneo:
Tiene el aspecto de un fluido claro, algo semejante a la clara de huevo, y el 90% esta formado de agua. En él, se hallan disueltas importantes sales minerales, como el cloruro sódico, el cloruro potásico y sales de calcio, escondidas en sus componentes. Su concentración oscila muy poco para que no se rompa su equilibrio con el liquido que baña los tejidos ni con el intracelular. Gracias a ellas, pueden disolverse las proteínas en el plasma, para ser transportadas por la sangre, y la acidez de los líquidos del cuerpo se mantiene dentro de estrechos limites. Las proteínas más importantes que se hallan disueltas en el plasma son el fibrinógeno y la protrombina, que intervienen en la coagulación sanguínea; las albúminas, que desempeñan un importante papel en el transporte y para mantener el volumen de plasma, y las blobulinas, que son parte del sistema defensivo de nuestro cuerpo. Todas estas proteínas a excepción de las últimas, se forman en el hígado. Además, en el plasma existen todas las sustancias transportadas por la sangre, como las partículas de alimento y los productos que son el resultado del metabolismo, y, como ya hemos mencionado, las hormonas.

Las plaquetas o trombocitos:
Estas células, encargadas de la coagulación, se originan en la médula ósea.
Su tamaño es de unas dos milésimas de milímetro, tienen forma de disco y existen unas 300,000 por cada milímetro cúbico de sangre. Su principal característica consiste en que se adhieren unas a otras, por lo que tienen la capacidad de formar coágulos. La coagulación: Un sistema tan indispensable como el cardiovascular debe poseer un mecanismo de seguridad que evite que su liquido se vierta. Ante cualquier rotura de los vasos, pues, interviene el
mecanismo de la coagulación. Cuando la pared de un vaso se rompe, se ponen al descubierto zonas de tejido el mismo que son ásperas, a las cuales se pegan rápidamente las plaquetas. En pocos instantes, la acumulación de ellas, es grande, pero su función no se acaba en el taponamiento; las plaquetas adheridas
emiten unos mensajeros químicos llamados factores de coagulación, de los que existen mas de diez tipos. Gracias a ellos se forma una reacción en cadena al termino de la cual el fibrinógeno, una proteína que se hallaba disuelta en el plasma, se convierte en fibrina. Esta es insoluble y forma unos filamentos muy finos
son los que se teje una red, que forma el coagulo. Además, las plaquetas emiten serotonina, que tiene el efecto de estrechar los vasos sanguinos para que disminuya la corriente. La hemofilia es una enfermedad hereditaria producida por la ausencia de alguno de los factores de coagulación. Los eritrocitos dan a la
sangre su color rojo, y ello se debe a que en el interior de cada uno de ellos existen de 200 a 300 millones de moléculas de hemoglobina, mediante las cuales realizan su función, que es el transporte de oxigeno por la sangre. La mas pequeña herida puede poner en peligro la vida del enfermo, que sangra sin parar.
Los glóbulos rojos: Los glóbulos rojos, también llamados eritrocitos o hematíes, se forman en la medula roja de los huesos y subsisten durante cuatro meses. Su principal característica morfológica es que no poseen un núcleo organizado, que al pasar a la sangre ya ha desaparecido. Tienen forma de disco engrosado por el borde, su diámetro es de unas siete milésimas de milímetro, y en cada milímetro cúbico de sangre existen de 4.5 a 5.5 millones de ellos, que constituyen el 455 del volumen sanguíneo. Los eritrocitos dan a la sangre su color rojo, y ello se debe a que en el interior de cada uno de ellos existen de 200 a 300 millones de moléculas de hemoglobina, mediante las cuales realizan su función, que es el transporte de oxigeno por la sangre. La hemoglobina: Esta molécula esta formada por cuatro sub-unidades idénticas, cada una de las cuales consta de una proteína, la globina, unida a un grupo hemo. Este ultimo tiñe de rojo la sangre y esta formado por cuatro núcleos que se unen adoptando la forma de un trébol de cuatro hojas. En el centro se halla anexionada una molécula de hierro, que es la encargada de unirse al oxigeno. Efectivamente, mediante la oxigenación y desoxidación del hierro cada molécula de hemoglobina capta cuatro moléculas de oxigeno de los alvéolos pulmonares. Con esta preciada carga el eritrocito viaja, pasando por la parte izquierda del corazón, hasta las células de todo el cuerpo, donde el oxigeno debe ser liberado. El dióxido de carbono, por el contrario, no se une con la hemoglobina sino que se disuelve directamente en el plasma con gran facilidad. En cambio, el monóxido de carbono, el gas que sale por los tubos de escape de los coches, si se une con la
hemoglobina, y con mas facilidad que el oxigeno. Así, cuando en el aire que respiramos hay oxigeno y monóxido de carbono, este ultimo gana la competencia por unirse con la hemoglobina y la persona que lo absorbe puede morir.

Los grupos sanguíneos:
En la membrana de los glóbulos rojos hay unas proteínas que no son idénticas en todas las personas. Así, no siempre un individuo puede tolerar la transfusión de sangre de otro, ya que existen reacciones del sistema defensivo. Este intenta protegerse ante estas proteínas que le son extrañas formando anticuerpos, y la sangre del receptor produce una enfermedad que puede ser mortal. Existen muchos tipos de proteínas en los glóbulos rojos, pero las que aquí nos interesan son las del grupo ABO y las del factor Rhesus o RH.
Grupo ABO: Pueden existir dos tipos de proteínas en el glóbulo rojo: La A y la B. Una persona que tenga la proteína A, pertenecerá al grupo A, y si tiene el factor B, pertenecerá al B. Si posee ambas proteínas, será del grupo AB, y si no tiene ninguna, del 0 (cero). Existen pues, cuatro tipos de personas, y cada uno de ellos repele a la proteína que no posee. Así los individuos A y O repelen la sangre de los B y los AB, mientras que los B y los O presentan una reacción defensiva frente a los A y los AB. Los individuos AB, al tener los dos grupos, pueden recibir transfusiones de todos los demás, mientras que los O no pueden recibir sangre mas que de su mismo grupo, y pueden dar a todo el mundo, por lo que reciben el nombre de donantes universales. Grupo RH: Existe una proteína , que se encuentra en los glóbulos rojos del 85% de las personas, que se llama RH positiva. Las restantes, o RH negativas, si reciben sangre con la proteína, quedan sensibilizadas. Si tiene lugar un segundo contacto, se produce una reacción de rechazo, que en los hombres y en las mujeres no
gestantes no entraña ningún peligro. Sin embargo, si una mujer embarazada experimenta esta reacción, porque su hijo es Rh+ y ella Rh-, se pondrá en peligro la vida del bebe. Ello se debe a que durante el embarazo algo de la sangre del bebe se mezcla con la de la madre. Los glóbulos blancos: Los leucocitos o glóbulos blancos son las células sanguíneas encargadas de la defensa. Su tamaño es variable, de 6 a 20 micras de diámetro, y se encuentran en la sangre, según su tipo, en un numero que oscila entre los 5,000 y los 9,000 por milímetro cúbico. Todos ellos tienen núcleo, aunque la forma de este es muy distinta. Algunos de ellos, el grupo de los granulocitos, poseen unos gránulos en el citoplasma, mientras que otros, los agranulocitos, carecen de ellos. Los granulocitos se subdividen en neutrofilos, eosinófilos y basófilos, y los agranulocitos en monocitos y linfocitos. Neutrófilos: Se originan en la medula ósea roja, donde gran proporción de ellos permanece hasta que son necesarios en la sangre. Constituyen el 70% del total de los granulocitos, y sus gránulos son pequeños y muy
numerosos. El núcleo posee varios lóbulos, y el diámetro es de unas 10 micras. Su función es la fagocitosis, es decir, devorar los cuerpos extraños, después de lo cual el neutrófilo muere y es destruido, formándose partículas de pus. La vida media de estas células es de una semana.
Eosinófilos: Originados de la misma forma que los neutrófilos, los eosinófilos constituyen el 3% del total de granulocitos y su núcleo presenta solo dos nódulos ovalados. Sus gránulos son grandes y numerosos y su diámetro de unas 10 micras. Su función es la fagocitosis, al igual que la de los neutrófilos, y su número
aumenta mucho durante las alergias y las enfermedades por parásitos.
Basofilos: Los gránulos de los basófilos son gruesos pero escasos. Son células de unas 10 micras de diámetro y su núcleo tiene una forma que recuerda a una 5. Se originan en el mismo lugar que el resto de los granulocitos, y son los menos numerosos, ya que constituyen solo el 0.5% del total. Su función no se conoce bien, pero parece que evitan la coagulación dentro de las arterias y las venas. Monocitos: Son los mas grandes de entre los glóbulos blancos, con un tamaño que oscila entre las 15 y las 20 micras. Su núcleo tiene forma arriñonada y poseen gran cantidad de citoplasma, que no tiene gránulos.

Constituyen el 5% de los glóbulos blancos, y se dedican a devorar partículas de un tamaño considerable. Por tanto, al igual que los tipos antes descritos, los monocitos viven muy poco tiempo, pues mueren destruidos después de fagocitar. Algunos de ellos se desplazan hasta donde los necesitan, pero también los hay fijos en el hígado, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula.
Linfocitos: Tienen un tamaño de un glóbulo rojo, y su núcleo es esférico y bastante grande, con una concavidad en uno de sus lados. Constituyen el 30% de todos linfocitos y se forman en la médula ósea roja. Sin embargo, cuando salen de ella, sufren un proceso de maduración por el cual se forman dos tipos: Los
linfocitos B, que pasan a los ganglios linfáticos, y los linfocitos T, que se albergan en el timo. Todos ellos viven unos cien días y se encargan del sistema de defensa especifico, también llamado inmunitario, por el cual el linfocito distingue las sustancias que debe destruir de las que son propias del cuerpo. Para ellos los linfocitos deben tener un cierto tipo de memoria que les permita pasar sus conocimientos de una generación a la siguiente. La sustancia atacante recibe el nombre de antígeno, y la que producen los linfocitos para neutralizarla son los anticuerpos. Los anticuerpos se unen a los antígenos de forma que estos se hacen inofensivos, y todo el complejo es después eliminado por los eosinófilos.
Linfocitos B: Son los encargados de producir los anticuerpos y células de memoria. Estas, una vez que han madurado y aprendido sobre un cierto antígeno, se dividen formando una estirpe, que puede durar varios anos o toda la vida del individuo.
Linfocitos T: Estas células colaboran con los linfocitos B, y además tienen otras funciones, como la de estimular la actividad de algunas células que fagocitan.
Cuanto hemos aprendido de la sangre científicamente hablando. Hemos visto la parte en que se divide, como esta compuesta, cual es la función, y entendemos que si la sangre tiene dicha función, y estamos hablando  bajo el tema: El poder esta en la sangre, imagínese por un momento, si es importante que nosotros cuidemos la sangre, si es importante que aprendamos como debemos alimentarnos, porque cuando nos alimentamos bien, la sangre funciona como debe funcionar, y el cuerpo se mantiene en salud. Aparte de todo esto, encontramos en la palabra, que la sangre fue prohibida al pueblo de Israel, tomarla, debido a que en ella esta la vida. Por que en ella esta la vida? Porque cuando nosotros cuidamos la sangre, la sangre se encarga de limpiar, de purificar el sistema, alimentar las células, y todas las funciones que ella desempeña para que el cuerpo se mantenga completamente en salud. Cuando la sangre no esta pura, vienen las enfermedades, y el Señor quiere evitar que las enfermedades lleguen a nuestras vidas, por eso primeramente el dejo establecido en el libro de la vida, que nosotros debemos comer para que nuestro cuerpo se mantenga en salud, y vamos a analizar unas cuantas partes de las Escrituras, como por ejemplo: En Levítico 11 Dios habló a Moisés y a Aarón diciéndoles, que les hablaran a los hijos de Israel, y que le dijeran cuáles animales deberían comer y
cuales no.
En Levítico 11:3 Nos dice: “ De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, este comeréis”.
Y del verso 4 hasta el verso 8, habla de los que no debemos comer. Dice así: “Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis estos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo. También el conejo, porque rumia , pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo. Asimismo, la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda. También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo. De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos
.
El verso 9 nos dice: “ Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos, estos comeréis.” El verso 10 nos dice: “Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que esta en las aguas, los tendréis en abominación.”
El verso 13 hasta el verso 20 nos dice: “Y de las aves , estas tendréis en abominación, no se comerán. El águila, el quebrantahuesos, el azor, el gallinazo, el milano según su especie, todo cuervo según su especie, el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según su especie, el búho, el somormujo, el ibis, el calamón, el pelicano, el buitre, la cigüeña, la garza según su especie, la abudilla y el murciélago. Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis en abominación.
Del verso 21 hasta el 22, habla de los insectos que se deben comer. Dice así: “ Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra; estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su
especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie. ” Del verso 29 hasta el 30 hablan de los animales que son inmundos que no se deben comer. Dice así: “ Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: La comadreja, el ratón, la rana según su especie, el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.” El Señor le había dicho a Moisés en este capítulo, al igual que en Deuteronomio capítulo 14 del verso 3 al 21: Les habló concerniente a cómo debían alimentarse, porque Dios entendía que una dieta balanceada y ordenada, hacía que la sangre funcione como debe funcionar, pura, limpia y sin marcha, y éste a su vez, iba a recorrer por todo el cuerpo, limpiando las impurezas, y defendiendo el cuerpo de cualquier ataque, es decir, un
virus como hoy día lo vemos en el mundo entero. Ahora bien, el Señor reconocía que era importante que la sangre estuviera compuesta con cada uno de los elementos con la cual él había hecho para que pudiera tener una defensa en cualquier ataque que le viniese. La sangre es lo que purifica, la sangre es la que limpia, y la que nos protege de todo ataque nocivo al cuerpo, y el Señor, simbólicamente, nos dá una enseñanza comenzando con el libro de Exodo en el capitulo 12:13 nos dice: “Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasare de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.” Y el Señor empieza hablarnos aquí de la importancia de la sangre, de cómo dice aquí en este verso 13, que no habrá en vosotros plaga por la sangre protectora, porque en si, la sangre es la vida, porque es la que protege el cuerpo, por eso el Señor dice, que no se comerá animal con su sangre, porque la vida esta en la sangre. Y si usted se pone a entender esto, desde el punto de vista científico, una persona que tiene su sangre dañada, es una persona enferma, y presta a morir. Por esta razón, es que el poder esta en la sangre. La Biblia nos habla de que la sangre de cristo es muy importante en el creyente, primeramente la sangre de Cristo, al igual que la sangre tiene un poder incalculable en la vida. Por ejemplo, en Exodo 12:13 dice Protege: “ Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasare de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.”
En Exodo 30:10 Trae Expiación: “ Y sobre sus cuernos hará Aarón expiación una vez en el ano con la sangre del sacrificio por el pecado para expiación; una vez en el ano hará expiación sobre el por vuestras generaciones; será muy santo a Jehová.”

En Levítico 17:11 Trae expiación: “ Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación, sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.” En Zacarías 9:11 Trae liberación: “ Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus
presos de la cisterna en que no hay agua.”
En Hechos 9:7 Asegura el Perdón: “ Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.”
En Hebreos 9:22 Limpia: “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.”
Así como ya lo he detallado al principio, la sangre literalmente hablando, tiene un poder grande en la vida diaria del individuo, cuando el plasma sanguíneo, las plaquetas, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, están todos balanceados, ellos purifican el cuerpo, es un sistema de reciclaje el cual hacen que las células, reciban el oxigeno necesarios, al igual que los glóbulos blancos protege de que ninguna enfermedad llegue al cuerpo, y así pueda la persona perder la vida. Si científicamente se ha podido comprobar que si la sangre del individuo está balanceada, hay salud, hay protección, hay vida, cuanto más? Si nos preocupamos por la sangre de Cristo, la cual fue derramada en la Cruz del Calvario, para limpiar los pecados del hombre, esa sangre preciosa, la cual nos limpia, nos protege, nos liberta, nos asegura el perdón, borra nuestros pecados, no deberíamos cuidar esa sangre que Cristo ha derramado? No deberíamos preocuparnos día tras día para que esa sangre se mantenga pura, se mantenga limpia en nuestro ser, que cuando el enemigo nos vea, y no nos vea de color
blanco, amarillo o de color moreno, sino que nos vea de color rojo, porque estamos cubiertos de la sangre de nuestro Señor Jesucristo.
Recordemos lo que dice en Exodo 12:13, que dice: “ Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasare de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.” La sangre de Cristo, que nos protege, amado hermano, que nos limpia, que nos
salva, que nos perdona, que nos protege, muchas veces la pisoteamos. Miren lo que dice en Hebreos 10:26-29: “ Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda mas sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. Cuanto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”
Imagínense hermanos, la importancia de la sangre, el hombre en los últimos 100 años, se ha desarrollado científicamente mas, que en los últimos 2000 años, el hombre ha podido hacer hallazgos indescriptibles, tales como ir a la Luna, enviar robots a Marte, hacer corazones artificiales, ya las personas ciegas se les implanta unos sensores desde el cerebro y ponen unas cámaras en los ojos, y ya los ciegos pueden ver. El Hombre, ha podido hacer de un hombre, una mujer, quitándole sus partes genitales, hemos desarrollado la capacidad de hacer brazos biónicos que trabajan con sensores que se comunican al cerebro, hemos desarrollado la computadora a un máximo que no hay palabras para poder expresarlo, satélites en derredor de la tierra, para que la comunicación sea instantánea, podemos ver lo que esta sucediendo en Japón, en milésimas de segundo, la tecnología se ha desarrollado tal y como el Profeta Daniel lo describe diciendo: Que en los postreros tiempos, la ciencia se aumentará.
Pero con todos estos hallazgos, con toda esta tecnología, hay algo que Dios dejó reservado porque Dios no le va a permitir al hombre llegar mas allá de los limites establecidos y por mas que el hombre logre, Dios le ha puesto límite, y el hombre no podrá lograr hacer sangre, porque en la sangre está la vida, y en la sangre está el poder, y la sangre solo la puede hacer Dios, y la vida solo puede darla Dios a todo aquel que la reconoce porque él es vida, pero es necesario que tú entiendas que el poder esta en la sangre. Si la sangre derramada por el Señor, en la cruz del calvario, en la cual ha sido derramada sobre tí, para perdonarte, para limpiarte, para sanarte, para perdonarte, se ha ido infectando y ya no está en el orden que Dios la estableció. Este es un momento hermoso para decirle: Señor, purifica tu sangre en mi vida, límpiame, protégeme, sáname, perdóname, porque tu sangre la necesito, Señor, para poder vencer, necesito tu sangre pura en mi vida, en el nombre de Jesús. Amén y Amén.

Centro Evangelistico Isaías 40:31, Inc.
Pastor: Daniel G. Hernández
Teléfono: (407) 859-8300
http://www.centro4031.com
http://centro4031.com/estudios/elpoder.pdf

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