En todo el mundo, líderes espirituales judíos promueven el acercamiento de las religiones


En todo el mundo, líderes espirituales judíos promueven el acercamiento de las religiones
Iton Gadol
16/6/2010


Itongadol/AJN en Nueva York- La Fundación para el Entendimiento Étnico fue fundada en el año 1989 y se dedica al reforzamiento de las relaciones del pueblo judío con otras culturas o religiones con el fin de eliminar el trato discriminatorio. En la actualidad, desarrolla un acercamiento entre judíos y musulmanes en un programa que ya demuestra su éxito en Europa y Estados Unidos. En noviembre, el proyecto de reforzamiento llegará América Latina, expresó el presidente de la Fundación, Rabino Marc Schneier. (foto)

El rabino Marc Schneier, presidente de la Fundación para el Entendimiento Étnico, contó sobre los inicios de esa fundación y sobre sus objetivos principales.
Durante los primeros 17 años de funcionamiento, “nos dedicamos exclusivamente al reforzamiento de las relaciones entre los judíos y afroamericanos. Al examinar los períodos que respectan a los derechos civiles para la población afroamericana entre 1950 y 1960, no hubo segmento de la sociedad estadounidense que brindara tanto apoyo a Martin Luther King y a la comunidad afroamericana como la sociedad judía. Esa alianza, luego del asesinato de King, se ha debilitado progresivamente en las últimas dos décadas, y nosotros las intentamos restaurar”.
El éxito en esa labor generó la base para una empresa que, si bien tiene un largo camino por recorrer, cuenta con un rotundo éxito hasta el momento.
“Hace 3 años y medio, nos interesamos en las relaciones entre musulmanes y judíos”, indicó Schneier. “Como nos hemos convertido a nivel nacional en representantes de la mejora en la relación de judíos y afroamericanos, nos hemos convertido en representantes globales para el reforzamiento de las relaciones entre judíos y musulmanes”. De esta manera, muchas de las experiencias “que tuvimos en mejorar las relaciones de los judíos y los afroamericanos las estamos aplicando en este sentido. Tenemos éxito”.
El presidente de la Fundación explicó que el programa central para reforzar las relaciones es el de hermanar mezquitas y sinagogas. “Tenemos 200 sinagogas y mezquitas hermanadas y se han sumado algunas de Canadá, Europa y el resto del país”, aseguró, y anunció que “el próximo noviembre estaremos acercando este proyecto a América Latina: Brasil, Argentina y Paraguay”, con la colaboración del Congreso Judío Latinoamericano (CJL).
Este proyecto se enfoca en parte al problema de antisemitismo dentro de la comunidad musulmana y al hecho de que hemos sido testigos del fanatismo musulmán. “Hemos visto un aumento de sus actitudes antisemitas y para combatir eso debemos trabajar desde adentro, no desde afuera. Debemos identificar y ayudar a reforzar a aquellos moderados dentro de la comunidad musulmana, que son quienes se opondrán al comportamiento antisemita del resto”, indicó el rabino.
La Fundación ha tenido éxito en Norteamérica y en Europa “en la identificación de líderes musulmanes que puedan hablar –y ser tenidos en cuenta- entre miembros de la comunidad sobre temas como antisemitismo; así como tenemos líderes judíos que hablan en contra de la fobia al Islam. Tenemos un largo camino que seguir, pero la buena noticia es que el proceso ya ha comenzado”, destacó.
La Fundación también promueve la convivencia de las distintas ramas del judaísmo. Intenta unir a las ramas ortodoxas y conservadoras para lograr una mayor fortaleza para el pueblo judío en general.
Marc Schneier destacó en este sentido que “hay muchos asuntos que trascienden nuestras diferencias ideológicas y religiosas” por las que debemos unirnos. “Por ejemplo, el antisemitismo y la necesidad de llegar a la comunidad musulmana son asuntos que no tienen que ver con ser ortodoxos o conservadores. Necesitamos unirnos y trabajar juntos en las áreas en donde podamos reforzarnos. Sabemos cuáles son nuestras diferencias pero necesitamos unirnos para ser más fuertes”.
Además, durante la entrevista realizada con la colaboración del CJL, Schneier hizo hincapié en que la comunidad judía estadounidense está “integrada” y “un paso adelante” respecto de otros países del mundo. Calificó a la ortodoxia de ese país como “correcta” e indicó que es “inclusiva, tolerante y abierta: esperamos que esta actitud tenga trascendencia para las comunidades judías del mundo”.
El desafío para la unión del pueblo judío es generar una cooperación entre las diferentes ramas, según Schneier. “Ahora nos acercamos al mundo musulmán y nos enfrentamos a una crecida en el antisemitismo por parte de extremistas. Eso trasciende nuestra ideología religiosa. Un antisemita no va a distinguir entre un conservador o un ortodoxo a la hora de actuar. Un judío es un judío. Y lo mismo ocurrió durante el Holocausto. Hitler no distinguió entre conservadores y ortodoxos. Debemos enfocarnos en temas en los que podamos unirnos como pueblo”.
Consultado por la amenaza iraní respecto de su llamado a la eliminación de Israel y a su plan nuclear, el presidente de la Fundación no dudó al asegurar que Irán representa una “gran amenaza” pero “una buena oportunidad”.
Asimismo, explicó que “muchos de los países árabes pasaron su preocupación desde Israel a Irán y creo que por lo que está causando Irán, hay una posibilidad de lograr la paz con la Liga Árabe, que ve a Irán como la principal amenaza para la región”.
Para lograr esa paz, “tendremos que encontrar a líderes árabes y musulmanes que hablen en contra de esta actitud de Irán. Eso intentamos hacer”.
El rabino Marc Schneier encabeza la Fundación para Entendimiento Étnico que fue fundada hace 21 años, en conjunto con el difunto Josheph Capp.
Schneier es presidente del Congreso Judío Mundial Estados Unidos, es el vicepresidente del Congreso Judío Mundial y el presidente de la Fundación para el Entendimiento Étnico, con base en Nueva York.
Schneier está al frente del reforzamiento de las relaciones entre las comunidades judías, afroamericanas, latinas y de la promoción del diálogo y la cooperación entre judíos, musulmanes y cristianos.

El Imán de Nueva York, en contra de extremistas musulmanes y a favor del entendimiento con el pueblo judío

14/6/2010


AJN.- En una entrevista exclusiva con la Agencia Judía de Noticias realizada en Nueva York, el Imán Shamsi Ali del Centro Islámico de Nueva York habló sobre la necesidad de eliminar la ignorancia que rodea al mundo musulmán y judío para generar un acercamiento de religiones que conduzca a la paz. Además se refirió a las declaraciones del presidente Ahmadinejad sobre Israel y el Holocausto y aclaró que
“sus declaraciones son ignorantes y no deberían estar en boca de ningún líder civilizado y en su sano juicio”. Asimismo alertó sobre el extremismo musulmán e indicó que son los principales opositores en su movimiento de unión interreligiosa.

AJN: Como Imán, una persona que trabaja en pos de la paz, ¿acuerda con el concepto de que el mundo occidental esté en contra del mundo musulmán?
Imán: Yo nunca tuve la idea de que Occidente esté en contra del mundo musulmán, ni viceversa. Lo que pienso es que ambas partes tienen un nivel elevado de ignorancia respecto del otro. Muchos musulmanes son ignorantes respecto de Occidente, y lo mismo sucede en el otro sentido. El desafío es cómo acortar las diferencias, cómo lograr una comunicación de entendimiento, cómo generar el diálogo entre los dos mundos.
Lo que hacemos en Nueva York, junto al rabino Marc Schneier, mi socio en el diálogo interreligioso en Estados Unidos, es intentar acortar las diferencias. Especialmente entre judíos y musulmanes, porque hay una fuerte idea de que los musulmanes y judíos se odian entre sí; como si fuésemos oponentes o enemigos. No considero que en términos religiosos no nos respetemos. Lo que tenemos es desconfianza y malos entendidos.
Estos malos entendidos se remontan a la Biblia hebrea y al Corán, y a algunos complicados artículos que hablan sobre los judíos y los no judíos, es uno de los asuntos que queremos resolver para lograr el entendimiento. Mi punto de vista es que no hay tal animosidad. Lo que he visto es que hay malentendidos y el entendimiento es nuestro desafío.
AJN: Pero ¿hasta qué punto considera que esta ignorancia se pueda traducir en odio?
Imán: No hay duda que la ignorancia nos conduce hacia una mala actitud. Pienso que el proyecto entre musulmanes y judíos es muy desafiante. Cada vez que regreso de un encuentro con la comunidad judía, en mi comunidad preguntan si ‘puedo confiar en ellos’. Y lo mismo le pasa a Schneier. Tenemos un libro que se llama “Sí, puedes confiar en ellos” donde tratamos pasajes complicados e interesantes de libros sagrados, especialmente del Corán y la Biblia Hebrea. Hay muchos asuntos del mundo musulmán, de la Jihad Islámica, etc. a tratar.
Hay desafíos en el camino, pero estoy seguro que con el tiempo veremos resultados positivos. Durante los últimos tres años, en Nueva York, hemos intensificado la relación entre comunidades. En 2007 tuvimos la primera cumbre de rabinos e imanes. Se juntaron más de 25 rabinos y 25 imanes y allí acordamos el proyecto del “hermanamiento” de sinagogas y mezquitas, que este año llegará a América Latina.
En 2008 teníamos 25 sinagogas y mezquitas, en 2009 duplicamos la cantidad. En este sentido, hemos visto resultados positivos. Nuestras comunidades están generando confianza y estoy seguro que las comunidades judías están generando confianza hacia las musulmanas.
Todavía recuerdo cuando ingresé a una sinagoga por primera vez. Veía en las caras de las personas sus sospechas y desconfianzas hacia mi persona. Pero la segunda vez me trataron de otra manera, con afecto y calidez. Veo que se pueden lograr cambios en las comunidades a través del compromiso. Estoy seguro que el diálogo interreligioso tendrá sus frutos en un futuro cercano.
AJN: Tras la existencia de muchos ataques terroristas atribuidos a agrupaciones musulmanas, ¿cómo se puede superar el problema de la desconfianza?
Imán: Hay varios pasos. En primer lugar, debemos tener coraje. Si no tenemos coraje, vamos a retroceder. Si en el proceso yo no tengo coraje, me va a faltar fortaleza para avanzar respecto a elementos extremistas de la comunidad musulmana, que no quieren que nosotros nos acerquemos al judaísmo. Pero por el valor, la determinación y el coraje que tenemos, continuaremos construyendo puentes entre nosotros.
En segundo lugar, debemos resolver los asuntos fundamentales entre nosotros. Entre ellos, debemos explicar los párrafos complejos de nuestros libros sagrados. El Corán dice “no tomes judíos y cristianos como amigos”. Los musulmanes radicales y extremistas dicen que no está permitido para los musulmanes ser amigos de los judíos porque el Corán lo dice. Este tipo de verso debe ser tratado y explicado. Por otro lado, el mundo judío tiene frases que examinar respecto de su Biblia. En tercer lugar, hay que explicar los malos entendidos de la historia. Como saben, judíos y musulmanes tenían una excelente relación en el pasado. El problema es que judíos y musulmanes no entendieron correctamente la historia. Sólo comprendieron y tomaron lo malo: guerra, pelea. No queremos ver lo hermoso y bueno de la historia; que en el pasado solíamos ser amigos y hermanos. Debemos analizar la historia nuevamente.
En cuarto lugar, debemos trabajar sobre los asuntos actuales. Como saben, tenemos el asunto de Israel y Palestina. Musulmanes y judíos tenemos pasiones involucradas allí. Los musulmanes defienden a los palestinos, los judíos defienden a los israelíes. Es el momento de unirnos para encontrar soluciones. También necesitamos políticos. Nosotros no podemos hacer mucho porque no tenemos la fuerza necesaria. Pero nosotros podemos ayudar a nuestros políticos y líderes espirituales a que confíen, a generar el terreno para el acercamiento, para que puedan sentarse y evaluar cómo resolver el problema en Medio Oriente.
AJN: ¿Su trabajo gira en pos de generar bases para el entendimiento y de que su pueblo, o los extremistas de su pueblo, entiendan que los pueblos o religiones pueden coexistir?
Imán: Sí. Al ayudarnos y cooperar eliminaremos el extremismo en ambas partes. El mundo musulmán está mostrando su extremismo en mayor proporción actualmente. Juntos podemos resolver estas situaciones.
La islamofobia y el antisemitismo son igualmente altos en Estados Unidos. Tenemos los mismos índices. Por eso entendemos que debemos trabajar juntos. Bajo el liderazgo de la Fundación para el Entendimiento Étnico, hemos creado una publicidad que salió al aire durante un mes en CNN, en la que seis imanes y rabinos hablaron de la islamofobia y del antisemitismo. Hay muchas áreas en las que podemos colaborar. En un futuro cercano las comunidades entenderán que a nivel religioso, no tenemos discrepancias: el Judaísmo y el Islam son las religiones más idénticas. Como líder religioso estoy convencido de que debemos seguir ese camino y acercarnos más para generar confianza en ambas comunidades.
AJN: ¿Quiénes son sus aliados judíos en este trabajo?
Imán: Tuve y tengo la bendición de trabajar con todos los segmentos del judaísmo. Estoy trabajando con los ortodoxos, los conservadores y los reformistas. Todos los sectores son amigos míos y todos confían en mí; porque soy muy honesto en mi trabajo de acercamiento y cooperación. También trabajo con comunidades musulmanas y católicas. Es importante, hoy en día, que los líderes religiosos seamos solidarios entre nosotros.
AJN: ¿En su vida cotidiana, la gente lo respeta en el ámbito religioso y político?
Imán: Yo soy de Indonesia, el país musulmán más grande. Los musulmanes en Estados Unidos son mayormente afroamericanos o árabes o asiáticos. Tengo el honor de ser el único Imán de Indonesia en el país y de no pertenecer a ninguno de esos grupos mayoritarios. Por eso puedo acercarme a los grupos sin inconvenientes y con aceptación. Me ven como único, que vengo de otro país en donde los musulmanes son más tolerantes, y por mi personalidad tengo una buena aceptación dentro del mundo musulmán. Pero lo más importante es que soy uno de los pocos musulmanes del país que considera que el diálogo interreligioso es una de las principales prioridades.
Es prioridad porque considero que EE.UU. es el país con mayor diversidad del mundo. En Nueva York, todas las religiones tienen su representación. La única manera de sobrevivir en la ciudad es relacionarse, porque tenemos muchos vecinos de diferente religión y debemos aceptarnos.
AJN: ¿Cómo puede evaluar las declaraciones del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad sobre la eliminación de Israel y la negación del Holocausto? ¿Considera correctas a sus declaraciones?
Imán: De ninguna manera comparto sus declaraciones y no contribuyen de manera positiva hacia su país, hacia su pueblo y hacia los musulmanes en general.
Cuando Israel atacó a Gaza, invité a un rabino a mi mezquita en las plegarias del viernes, para asegurarme de que aún en conflicto continuaríamos cooperando. Voy a las sinagogas para demostrar mis respetos siempre que se conmemora el Holocausto, en la última conmemoración fui invitado a hablar en una sinagoga.
Ahmadinejad está intentando demostrar sus propias convicciones políticas, porque quiere que su pueblo sea ignorante. No puede decir que quiere borrar a Israel del mapa cuando ese país es reconocido plenamente por la comunidad internacional, en Naciones Unidas. Entonces ¿quiere crear su propia ONU? No tiene sentido.
Sus declaraciones no hacen bien a su país ni a su gente. La comunidad internacional ve a Irán como un país que se está aislando a sí mismo. Considero que sus declaraciones respecto a Israel son ignorantes y que no deberían estar en boca de ningún líder civilizado y en su sano juicio.
No puede decir que el Holocausto es un mito, porque es un hecho histórico que nadie debe negar. Esta declaración debe frenarse desde el lado judío y musulmán para generar confianza. La única manera de hacerlo es mediante nuestra sinceridad. Debemos evitar los malos pensamientos sobre la otra parte. Si logramos resolver los inconvenientes en Medio Oriente, podremos seguramente resolver los del resto del mundo.
AJN: ¿En caso de terminar su cargo, quien lo suceda, tendrá su misma política?
Imán: Sí. Necesitamos educar a todos, incluidos a quienes tendrán cargos importantes en el futuro. Mi compromiso interreligioso trasciende el nivel de liderazgo. Mi objetivo es acercar a todos; a las sinagogas y mezquitas. Queremos que nuestras congregaciones se unan, no sólo nosotros, sus líderes.
Estamos educando a los jóvenes porque son los futuros líderes y los estamos uniendo. Si yo abandono mi cargo, vendrá alguien a reemplazarme que tenga los mismos valores que yo. Para continuar con nuestro proyecto, debemos continuar relacionándonos.
AJN: ¿Cuál es su opinión respecto a la causa AMIA, en la que Irán se niega a extraditar a los ciudadanos requeridos por Interpol para su procesamiento en Argentina?
No sé como son los acuerdos entre los países porque es un tema bilateral. Si acordaron las extradiciones, deben cumplir con su palabra. No obstante, en lo que a un atentado se refiere, las partes deben colaborar para esclarecer. No se entiende ni desde el punto de vista religioso, humano o político la perpetración de un atentado terrorista contra una sede judía. Para mí, un ataque a cualquier casa religiosa es un ataque hacia la mía.

Información adicional de interés
El Imán Shamsi Ali es el líder espiritual del Centro Islámico de Nueva York. Actualmente y desde hace tres años, realiza una labor de acercamiento de la religión judía e islámica junto al rabino Marc Schneier, quien es presidente del Congreso Judío Mundial en Estados Unidos, vicepresidente del Congreso Judío Mundial y presidente de la Fundación para el Entendimiento Étnico, con base en Nueva York.
El rabino explicó a AJN que el programa central para reforzar las relaciones es el de hermanar mezquitas y sinagogas e indicó que el próximo noviembre “estaremos acercando este proyecto a América Latina: Brasil, Argentina y Paraguay”, con la colaboración del Congreso Judío Latinoamericano (CJL), rama del Congreso Judío Mundial.

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