Asesinado en Turquía el obispo católico de Anatolia


ISKENDERUN, 04/06/2010 (EFE, COPE/ ProtestanteDigital.com)


El presidente de la Conferencia Episcopal turca, el italiano Luigi Padovese, ha muerto a consecuencia de las puñaladas que le infligieron en su casa; y la policía ha detenido a su chófer como sospechoso.

El obispo católico de Anatolia (Turquía) fue hallado herido de gravedad este jueves 3 de junio en el jardín de su domicilio en Iskenderun, una localidad en la sureña provincia de Hatay. Murió poco después de ser trasladado a un hospital.

Monseñor Luigi Padovese, de 63 años de edad, ha perdido la vida tras haber sido apuñalado, según las primeras informaciones, por su chófer; sin que se haya podido conocer si existen motivos personales para el crimen.

La policía turca ha detenido al sospechoso y lo va someter a un interrogatorio, según los medios turcos, que no agregaron más detalles.

El gobernador de la provincia turca de Hatay, Celalettin Lekesiz, afirmó que el presunto asesino del obispo tenía «problemas psicológicos» que le llevaron a seguir terapias en centros especializados durante algún tiempo, por lo que el suceso parece no tener en su opinión «ningún trasfondo político o religioso».

Padovese era el vicario apostólico de la Iglesia Católica en Anatolia, un cargo creado hace diez años y que cubre casi la mitad del territorio de Turquía, desde el Mar Negro al Mediterráneo.

En la provincia turca de Hatay hay una pequeña comunidad cristiana que vive de forma pacífica con la mayoría musulmana, y es especialmente importante en la tradición cristiana porque es el lugar donde por vez primera se definió como cristianos a los seguidores de Jesús.

ATAQUES REITERADOS A CRISTIANOS
Sin embargo en los últimos años se han producido diversos ataques a cristianos protestantes y católicos en el país euroasiático, uno de los más brutales fue el asesinato en Malatya (este de Turquía) de tres trabajadores de fe evangélica o protestante de la editorial cristiana Zirve, cometido en 2007. Los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados degollados y atados de pies y manos con signos de haber sido torturados.

Con anterioridad, en febrero de 2006, fue asesinado por dos disparos el sacerdote italiano Andrea Santoro en su parroquia de la localidad turca de Trebisonda, al noreste del país.

Pavese declaró entonces que el asesinato del sacerdote, ocurrido mientras el mundo islámico protestaba por las viñetas sobre Mahoma en 2006, “no es una casualidad”. “El hecho de que el asesinato se haya producido ahora no me parece una casualidad. Aquí hay un ambiente muy caliente y muchos islamistas fanáticos”, indicó entonces Padovese.

Fuente: EFE, COPE. Edición: ProtestanteDigital.com

Muere apuñalado el presidente de la Conferencia Episcopal de Turquía

Forumlibertas.com

El Vaticano, “desconcertado y muy dolorido” por el asesinato del también obispo católico de Anatolia, el italiano Luigi Padovese

En los últimos años se han producido diversos ataques a cristianos en Turquía, algunos de ellos especialmente brutales. Ahora, la historia se repite y este jueves, 3 de junio, el presidente de la Conferencia Episcopal turca y obispo de Anatolia, el italiano Luigi Padovese, ha muerto a consecuencia de las puñaladas que le infringieron en el jardín de su propia casa en Iskenderun

Las primeras informaciones apuntan a que el obispo fue herido de gravedad con arma blanca por su chófer, sin que se conozcan de momento los motivos del ataque. Padovese falleció poco después de ser trasladado al hospital, según información facilitada por la agencia pública turca Anatolia.

El cargo que ocupaba como vicario apostólico de la Iglesia católica en Anatolia fue creado hace diez años y cubre casi la mitad del territorio de Turquía, desde el Mar Negro al Mediterráneo.

En la provincia turca de Hatay hay una pequeña comunidad cristiana que vive de forma pacífica con la mayoría musulmana, y es especialmente importante en la tradición cristiana porque es el lugar donde por vez primera se definió como cristianos a los seguidores de Jesús.

“Dedicado al Evangelio”

Tras conocer la noticia, el Vaticano se mostró “desconcertado y muy dolorido” por el asesinato del prelado en Turquía.

El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, realizó las siguientes declaraciones a Radio Vaticano: “Se trata de una noticia horrible, que nos deja profundamente desconcertados y, naturalmente, muy doloridos. Monseñor Padovese fue una persona que ha hecho grandes méritos en la transmisión del testimonio de la vida de la Iglesia en Turquía, por tanto, en situaciones también difíciles”, destacó Lombardi.

“Fue una persona dedicada al Evangelio, valiente, y su muerte nos hará pensar instantáneamente también en la de (Andrea) Santoro (párroco de Trebisonda asesinado en 2006). Eso nos hará ver cómo el testimonio de la Iglesia en ciertas situaciones pueda ser pagado también con la sangre”, añadió.

El portavoz vaticano, quien se refirió además a la visita que Benedicto XVI realizará desde este viernes y hasta el domingo a Chipre, afirmó que hará falta conocer mejor las circunstancias de la muerte de Padovese, aunque la vida del religioso, dijo, queda ya como el testimonio de una total dedicación al Evangelio.

“Y en la víspera de un viaje del Papa hacia Oriente Medio, también para apoyar a las comunidades cristianas que viven en esta región, este hecho nos hace entender muy profundamente que el problema de solidaridad de la Iglesia universal, de apoyo hacia estas comunidades cristianas, es absolutamente urgente, necesario”, concluyó.

Anteriores ataques

El asesinato de Padovese viene a sumarse a otros ataques que se han producido contra cristianos en Turquía. Uno de los más brutales fue el asesinato en Malatya (este del país) de tres trabajadores de la editorial cristiana Zirve, cometido en 2007. Los cuerpos de las tres víctimas aparecieron degollados y atados de pies y manos.

Anteriormente, en febrero de 2006, fue asesinado por dos disparos el sacerdote católico Andrea Santoro por un menor de edad en la ciudad nororiental de Trabzon, en plena crisis internacional de las caricaturas de Mahoma. Ese mismo año, otros dos religiosos fueron atacados.

El presidente de la Conferencia Episcopal turca muere degollado por su chofer

ABC

El presidente de la Conferencia Episcopal turca, el italiano Luigi Padovese, murió degollado por su chófer y guardaespaldas en su casa de verano en la ciudad de Iskenderun, cerca de la bíblica Antioquia, informó la Policía.

El también obispo católico de Anatolia (Turquía), de 63 años, fue hallado herido de gravedad en el jardín de su domicilio en la sureña provincia de Hatay a las 14.25 hora local (11.25 GMT), y murió poco después de ser trasladado a un hospital.

La policía informó a la prensa que Murat Altun, de 26 años, su chófer y guardaespaldas durante los últimos cuatro años y medio, confesó tras ser detenido que lo mató tras una discusión. Los agentes encontraron también el arma del delito.

El gobernador de la provincia de Hatay, Celalettin Lekesiz, afirmó que Altun tenía problemas psicológicos que le llevaron a seguir terapias en centros especializados durante algún tiempo, por lo que el suceso no tenía ningún trasfondo político o religioso.

Lekesiz agregó que el propio Altun era católico y que la última vez que había sido tratado en el departamento de psiquiatría del Hospital de Iskenderun fue el pasado 28 de mayo.
Ferhan Altun, el padre del detenido, trabajó para la Iglesia Católica de Iskenderun hasta su jubilación 2006. El hermano y el cuñado de Murat también son empleados de la Iglesia. Mikail Tabash, miembro de la Fundación de la Comunidad Armenia, aseguró que la relación entre Padovese y Murat era como la de un padre y un hijo, y que éste le acompañaba a todos sitios.

“Él le dejaba a Murat incluso su caja fuerte. Compartía su comida con él. Sabía que tenían problemas pero no sabía cuáles eran. Luigi Padovese quería ir hoy a la casa de verano, pero Murat no quería.

Luego fueron juntos. La garganta de Luigi estaba rebanada como la de una oveja. No hay mucho más que decir”, dijo Tabash a la prensa.

El religioso italiano era una persona conocida y apreciada por sus vecinos debido a su espíritu abierto, según los medios turcos. Padovese era el vicario apostólico de la Iglesia Católica en Anatolia, un cargo creado hace diez años y que cubre casi la mitad del territorio de Turquía, desde el Mar Negro al Mediterráneo.

En la provincia turca de Hatay hay una pequeña comunidad cristiana que vive de forma pacífica con la mayoría musulmana, entre ellos muchos alevitas -una vertiente más liberal del islám-, y es especialmente importante en la tradición cristiana porque es el lugar donde por vez primera se definió como cristianos a los seguidores de Jesús.

Padovese iba a viajar este fin de semana a Chipre como parte de la delegación católica en el viaje del Papa Benedicto XVI a la isla mediterránea.

“Se trata de una noticia horrible, que nos deja profundamente desconcertados y, naturalmente, muy doloridos. Monseñor Padovese fue una persona que ha hecho grandes méritos en la transmisión del testimonio de la vida de la Iglesia en Turquía, por tanto, en situaciones también difíciles”, declaró a Radio Vaticano el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.

En los últimos años se han producido diversos ataques a cristianos en el país euroasiático, uno de los más brutales fue el asesinato en Malatya (este de Turquía) de tres trabajadores de la editorial cristiana Zirve, cometido en 2007.

Matan a puñaladas al presidente de la Conferencia Episcopal turca

La Razón

El presidente de la Conferencia Episcopal turca, el italiano Luigi Padovese, ha muerto a consecuencia de las puñaladas que le infligieron en su casa y la policía ha detenido a su chófer como sospechoso, informaron hoy los medios turcos.
El también obispo católico de Anatolia (Turquía) fue hallado herido de gravedad en el jardín de su domicilio en Iskenderun, una localidad en la sureña provincia de Hatay, y murió poco después de ser trasladado a un hospital.
La policía informó a la prensa que Murat Altun, de 26 años, su chófer y guardaespaldas durante los últimos cuatro años y medio, confesó tras ser detenido que lo mató tras una discusión. Los agentes encontraron también el arma del delito.
El gobernador de la provincia de Hatay, Celalettin Lekesiz, afirmó que Altun tenía problemas psicológicos que le llevaron a seguir terapias en centros especializados durante algún tiempo, por lo que el suceso no tenía ningún trasfondo político o religioso.
El religioso italiano era una persona conocida y apreciada por sus vecinos debido a su espíritu abierto, según los medios turcos.
Padovese era el vicario apostólico de la Iglesia Católica en Anatolia, un cargo creado hace diez años y que cubre casi la mitad del territorio de Turquía, desde el Mar Negro al Mediterráneo.
En la provincia turca de Hatay hay una pequeña comunidad cristiana que vive de forma pacífica con la mayoría musulmana, y es especialmente importante en la tradición cristiana porque es el lugar donde por vez primera se definió como cristianos a los seguidores de Jesús.
En los últimos años se han producido diversos ataques a cristianos en el país euroasiático, uno de los más brutales fue el asesinato en Malatya (este de Turquía) de tres trabajadores de la editorial cristiana Zirve, cometido en 2007.
Los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados degolladas y atados de pies y manos.
Con anterioridad, en febrero de 2006, fue asesinado por dos disparos el sacerdote italiano Andrea Santoro en su parroquia de la localidad turca de Trebisonda, al noreste del país.
Pavese declaró entonces que el asesinato del sacerdote, ocurrido mientras el mundo islámico protesta por las viñetas sobre Mahoma en 2006, “no es una casualidad”.
“El hecho de que el asesinato se haya producido ahora no me parece una casualidad. Aquí hay un ambiente muy caliente y muchos islamistas fanáticos”, indicó entonces Padovese.

El luto impregna la cita del Papa y los obispos en Chipre

La Razón

Católicos melquitas, maronitas, caldeos, coptos, siríacos, armenios y latinos… los obispos católicos  orientales, de distintos ritos y tradiciones,  pero fieles a Roma y al Papa, han ido llegando estos días a Chipre, convocados por Benedicto XVI, quien aterriza esta tarde en la isla para entregarles el documento de trabajo que centrará el Sínodo de Oriente en octubre en Roma. Pero el luto y la tristeza empañan el encuentro, a causa del asesinato ayer en Turquía del obispo de Anatolia, Luigi Padovese, un franciscano italiano que presidía a los obispos de los apenas 30.000 católicos que viven en ese país. «Se trata de una noticia horrible, que nos deja desconcertados y muy doloridos», afirmó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, en declaraciones a Radio Vaticano.

«Fue una persona dedicada al Evangelio, valiente, y su muerte nos hará ver cómo el testimonio de la Iglesia en ciertas situaciones puede ser pagado también con sangre», añadió Lombardi, que recordó el asesinato en 2006 de otro sacerdote italiano en Turquía, Andrea Santoro, párroco de Trebisonda, asesinado por un ultranacionalista turco. Padovese ofició aquellos funerales.
El guardaespaldas asesino
Ayer la Policía turca detuvo a Murat Altun, de 26 años, chófer y guardaespaldas durante los últimos cuatro años y medio del obispo. Altun confesó haberlo asesinado tras una discusión. También se encontró el arma del delito. El gobernador de la provincia de Hatay, Celalettin Lekesiz, afirmó que Altun tiene problemas psicológicos que le llevaron a seguir terapias en centros especializados (la última vez, en el Hospital de Iskenderun el 28 de mayo), por lo que el suceso no tiene ningún trasfondo político o religioso.
El padre del detenido también había trabajado para la Iglesia hasta su jubilación en 2006, y su hermano y cuñado también son empleados de la diminuta comunidad católica de Iskenderun, de apenas cien personas.
Padovese no ha sido asesinado por un terrorista, pero ha muerto como misionero, en tierra extranjera. En 2009 fueron asesinados 30 sacerdotes misioneros, según la agencia Fides. El último obispo asesinado sí lo hizo a manos de terroristas y en Oriente Medio: Paulos Faraj Rahho, arzobispo de los católicos caldeos de Irak, secuestrado y ejecutado por islamistas en Mosul en 2008. En 2005 fue asesinado a tiros otro obispo misionero italiano, Luigi Locati,  en Isioli, Kenia, atacado por unos bandidos comunes.
Padovese encarna el espíritu de este viaje de Benedicto XVI: la vivencia de una Iglesia en minoría en territorio del islam, que busca el trabajo común y cordial con las Iglesias ortodoxas y otras comunidades cristianas orientales.  Cuando esta tarde el Papa celebre un encuentro de oración ecuménico en Agia Kiriaki Chrysopolitassa, recibirá el pésame de otros hermanos cristianos que viven en minoría bajo el islam.

ANÁLISIS. La estrategia de Benedicto XVI
-Uno de los objetivos de Benedicto XVI con este viaje a Chipre, país en el que apenas hay católicos, es tender puentes con los cristianos ortodoxos. El nuevo Patriarca de

Moscú ya ha mostrado voluntad de colaborar con el Papa en la defensa de los valores cristianos, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla también se muestra favorable y en Chipre el Patriarca Crisóstomo II representa la línea más favorable al diálogo con Roma que se puede encontrar en la ortodoxia griega.
-En esta isla, donde los católicos son una verdadera minoría, el Papa va a reunir a los obispos de las Iglesias católicas orientales y expresarles su apoyo y aliento, además de citarles para el Sínodo de Oriente Medio, que se celebra en octubre.
-Por último, Chipre es un país dividido, con la mitad norte ocupada por el ejército turco. Desde aquí el Papa quiere proponer soluciones pacíficas y dialogadas para todo Oriente Medio.

El jefe de los obispos de Turquía muere apuñalado por su chófer

EL PAÍS

El vicario apostólico de Anatolia y presidente de la conferencia episcopal turca, Luigi Padovese, de 63 años, murió ayer acuchillado por su chófer personal, a quien la policía atribuye desórdenes psicológicos.

El vicario apostólico de Anatolia y presidente de la conferencia episcopal turca, Luigi Padovese, de 63 años, murió ayer acuchillado por su chófer personal, a quien la policía atribuye desórdenes psicológicos. Ocurrió en la casa del prelado en Iskenderun, en la costa mediterránea de Turquía. Las autoridades locales descartan que el crimen tenga un móvil religioso o político. El agresor, llamado Murat Altun, que trabajaba para la víctima desde hacía más de cuatro años, fue detenido con el arma homicida. El Vaticano expresó su consternación por el asesinato.

Turquía es un Estado laico en el que la UE, de la que aspira a formar parte, observa graves lagunas en materia de libertad religiosa. Tras la deportación más o menos velada de los cristianos (armenios y griegos ortodoxos) y la marcha de la comunidad judía sefardí hacia Israel, el 99% de los turcos se declara musulmán. Bruselas exige a Ankara que reconozca plenos derechos de culto a las minorías y les restituya los bienes confiscados por el Estado.

Hace cuatro años, tras las violentas protestas contra la publicación de las caricaturas de Mahoma en la prensa danesa, un sacerdote católico italiano, Andrea Santoro, murió tiroteado por un muchacho de 16 años en Trabzon, en la costa del mar Negro. Al año siguiente, tres cristianos protestantes empleados en una editorial bíblica fueron asesinados en el centro de Anatolia. Poco después, otro sacerdote católico, Adriano Franchini, fue herido en el estómago de una cuchillada mientras celebraba una misa en Esmirna.

Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, calificó ayer el asesinato del obispo italiano, de 63 años, como un “hecho horrible e increíble” y recordó la muerte violenta del cura Santoro. Lombardi pidió a los cristianos turcos “que no se desanimen y continúen con su fe en la región”. En la Turquía actual viven apenas 30.000 cristianos, es decir, el 0,6% de una población de unos 70 millones de habitantes. Padovese (Milán, 1947) debía haber participado este viernes en el recibimiento a Benedicto XVI en la que será la primera visita oficial de un Papa a Chipre. El vicario iba a recibir de manos del Papa el documento preparatorio del sínodo sobre Oriente Medio, en el que el Vaticano condena la violencia y la marginación que sufren los cristianos y además califica la ocupación israelí de los territorios palestinos como “una injusticia política”.

El documento, que ha sido anticipado a la prensa, exhorta además a Occidente y al mundo democrático a defender la presencia cristiana en Oriente Medio como una riqueza para el pluralismo y la democracia en el área.

Chipre fue invadido en 1974 por las tropas de Ankara y todavía hoy vive una situación de tensión y división. De mayoría ortodoxa, un tercio de la isla, al norte, sigue ocupado por los turcos chipriotas, mientras la mayoría del sur es de origen griego.

Padovese fue nombrado en 2004 vicario apostólico de Anatolia y pidió ser ordenado obispo en Turquía para simbolizar su apego al país. En 2006, concelebró con el cardenal Camillo Ruini los funerales de Santoro. El prelado afirmó recientemente que su presencia en Turquía consistía en “tender puentes con el Islam” y en “dar testimonio de la fe cristiana para hacer justicia a los mártires que dejaron su sangre en estas tierras”.

Pastor católico en la complicada Turquía

EL MUNDO

«Sangre de mártires, semilla de cristianos». El obispo de Anatolia y presidente de la Conferencia Episcopal turca, Luigi Padovese, lo sabía y hasta lo temía. Sobre todo desde que, en 2006, mataron a su amigo, el sacerdote italiano Andrea Santoro. Ya entonces decía que la muerte del sacerdote era «una herida abierta», que siguió sangrando. Y llegó su turno, a los 63 años, degollado ayer presuntamente por su propio chófer en su casa de verano en la ciudad de Iskenderun, cerca de la bíblica Antioquia.

La Policía dijo a la prensa que Murat Altun, de 26 años, su chófer y guardaespaldas durante los últimos cuatro años y medio, confesó, tras ser detenido, que lo mató tras una discusión. Los agentes encontraron también el arma del delito. Las autoridades turcas señalan que Murat tenía problemas psicológicos, por lo que el suceso no tendría ningún trasfondo político o religioso.

Mikail Tabash, miembro de la Fundación de la Comunidad Armenia, ha asegurado que la relación entre Padovese y Murat era como la de un padre y un hijo, y que éste le acompañaba a todos sitios. «El obispo le dejaba a Murat incluso su caja fuerte. Compartía su comida con él. Sabía que tenía problemas pero no sabía cuáles eran. Luigi Padovese quería ir hoy a la casa de verano, pero Murat no quería. Luego fueron juntos. La garganta de Luigi estaba rebanada como la de una oveja. No hay mucho más que decir».

Monseñor Padovese, el líder de la pequeña comunidad católica de Turquía, estaba ilusionado, porque pronto iba a estrechar la mano del Papa en su visita a Chipre. Y recibir de sus manos el instrumentum laboris del Sínodo para Oriente Medio. Ya no podrá hacerlo, pero seguro que Benedicto XVI tendrá un recuerdo especial para él en la isla mediterránea visitada por un Papa por vez primera en la Historia.

Nacido en Milán el 31 de marzo de 1947, Padovese ingresó en la orden de los frailes capuchinos el 4 de octubre de 1965, haciendo la profesión solemne exactamente tres años después. El 16 de junio 1973 fue ordenado sacerdote. Después, ejerció de profesor de Patrística de la Pontificia Universidad Antonianum y, hasta su ordenación como obispo, de director espiritual del centro durante 16 años. También enseñó en la Pontificia Universidad Gregoriana y en la Academia Alfonsiana.

El 11 de octubre de 2004 fue nombrado vicario apostólico de Anatolia, un cargo creado hace 10 años y que cubre casi la mitad del territorio de Turquía, desde el Mar Negro al Mediterráneo. En la provincia turca de Hatay hay una pequeña comunidad cristiana -que vive de forma pacífica con la mayoría musulmana- de especial relevancia simbólica, porque éste es el lugar donde por vez primera se les llamó cristianos a los seguidores de Jesús.

Padovese era un enamorado de Turquía, su país de adopción. Tanto que llegó a escribir una guía turística titulada Guía de Turquía, los lugares de San Pablo y de los orígenes del cristianismo (Ediciones Paulinas). Amén de ser siempre partidario del diálogo interreligioso.

Luigi Padovese, obispo de Anatolia, nació en Milán (Italia) el 31 de marzo de 1947 y murió en Iskenderun (Turquía) el 3 de junio de 2010.

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