De algunos mitos difundidos sobre el protestantismo (XIX) Los protestantes no creen en la Virgen (7)La corredención de María

De algunos mitos difundidos sobre el protestantismo (XIX) Los protestantes no creen en la Virgen (7)

He señalado de manera repetida en las anteriores entregas que un porcentaje elevadísimo de aquellas doctrinas que los protestantes no compartimos con el catolicismo son, en términos histórico, tardías cuando no de muy reciente aparición. Uno de esos casos es la creencia en la corredención de María, entendida ésta no como que la madre de Jesús tuviera el mismo papel que éste en la redención – ¡faltaría más! diríamos los protestantes – sino en que colaboró en ella.

La corredención de María

De algunos mitos difundidos sobre el protestantismo (XIX) Los protestantes no creen en la Virgen (7)

He señalado de manera repetida en las anteriores entregas que un porcentaje elevadísimo de aquellas doctrinas que los protestantes no compartimos con el catolicismo son, en términos histórico, tardías cuando no de muy reciente aparición. Uno de esos casos es la creencia en la corredención de María, entendida ésta no como que la madre de Jesús tuviera el mismo papel que éste en la redención – ¡faltaría más! diríamos los protestantes – sino en que colaboró en ella.

Imagino que no sorprenderá a nadie que comience señalando que en la Biblia no existe el menor rastro de la idea de correndención o de María corredentora. A decir verdad, ni los términos aparecen. No sólo eso, todas las referencias a redención y redentor aparecen, única y exclusivamente, vinculadas con Jesús y su obra.

Examinemos todos y cada uno de los casos en que la idea aparece en el Nuevo Testamento.

1.- El término “redentor” sólo aparece una vez en el Nuevo Testamento. El pasaje (Hechos 7, 35), como no podía ser menos, identifica a ese Redentor con Jesús y, por supuesto, no dice ni una palabra de una corredentora.

2.- El término redención aparece tres veces en el Nuevo Testamento. En la primera cita (Lucas 1, 68) se atribuye esa redención a Dios que ha visitado a Su pueblo en la Encarnación. En Lucas 2, 38, se vincula nuevamente la redención con la figura de Jesús y en Hebreos 9, 12, se enseña que la “eterna redención” fue obtenida por Jesús mediante su sacrificio expiatorio en la cruz. Como resulta fácil de ver, la redención sólo aparece relacionada con la segunda persona de la Trinidad que se encarnó y se ofreció en la cruz.

3.- El término redimir aparece también tres veces. Ya podrá imaginar el lector que todas las referencias aparecen única y exclusivamente relacionadas con Cristo. En Lucas 24, 21, son los discípulos que van camino de Emmaús los que señalan como, antes de la crucifixión, había existido una esperanza de que Jesús redimiera a Israel. En Tito 2, 14, Pablo vincula el acto de redimir con Cristo “que se dio a si mismo por nosotros”. Finalmente, en I Pedro 1, 18-9, se incide nuevamente en este hecho. Fuimos redimidos “con la sangre preciosa de Cristo como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. Por supuesto – ¿sorprende a alguien? – no aparece la menor referencia a la corredención o a María.

Naturalmente, resulta obligado señalar cuando apareció la tesis de la corredención de María. Imagino que, tras leer las últimas entregas, a pocos sorprenderá saber que se trata de una creencia muy tardía. Precisamente, monseñor Arthur Burton Calkins que es miembro de la Comisión pontificia “Ecclesia Dei”, miembro concurrente de la Adademia Mariana internacional pontificia y miembro correspondiente de la Academia teológica romana pontificia lo ha señalado en un trabajo muy bien documentado que se titula El Misterio de María Corredentora en el Magisterio Papal.

Señala el padre Calkins en relación con la creencia en la corredención de María que: “esta doctrina se elaboró sistemáticamente por primera vez a finales del siglo X, en la Vida de María escrita por un monje bizantino, Juan el Geómetra. Aquí se describe a María como unida a Cristo en la totalidad de la obra de redención, participando, según el designio de Dios, de la cruz y el sufrimiento por nuestra salvación. Ella permaneció unida al Hijo “en cada acto, actitud y deseo” (cf. Life of Mary, Bol. 196, f. 123 v.)”.

Comprenderán los lectores que los protestantes no nos sintamos especialmente conmovidos por una visión teológica que formuló un monje bizantino casi mil años después del inicio del cristianismo y que, por lo visto, a nadie se le había pasado por la cabeza antes sin duda porque no hay el menor indicio en las Escrituras. También comprenderán que no veamos ninguna razón para creer en semejante visión teológica. Sin embargo, no acaba aquí la cuestión.

Ciertamente, el imaginativo Juan el Geómetra pudo concebir la idea de la corredención, pero, eso no se tradujo en su aceptación por parte del cristianismo. Más bien todo lo contrario. Como señala monseñor Calkins: “La palabra “Corredentora” hace su primera aparición a nivel magisterial mediante pronunciamientos oficiales de las congregaciones romanas durante el reinado del Papa San Pío X (1903-1914), y luego pasa a formar parte del vocabulario papal.

1. El término aparece por vez primera en el Acta Apostolicae Sedis, como respuesta a una petición hecha por el padre Giuseppe M. Lucchesi, Superior General de los Servitas (1907-1913), en la que solicitaba la elevación del rango de la fiesta de los Siete Dolores de nuestra Señora, a una doble de segunda clase para toda la Iglesia. Al acceder a la petición, La Sagrada Congregación de los Ritos expresó el deseo de que con ello “se incremente el culto a la Madre Dolorosa, y se intensifique la piedad y agradecimiento de los fieles hacia la misericordiosa Corredentora de la raza humana.” 18

2. Cinco años más tarde, la Sagrada Congregación del Santo Oficio, en un decreto firmado por el cardenal Mariano Rampolla, expresó su satisfacción con la práctica de añadir, al nombre de Jesús, el de María, en el saludo “Alabados sean Jesús y María,” a lo que uno responde “Ahora y por siempre”: Hay cristianos que tienen tan tierna devoción hacia la que es la más bendita de entre las vírgenes, que no pueden mencionar el nombre de Jesús, sin que vaya acompañado del nombre glorioso de la Madre, nuestra Corredentora, la Bendita Virgen María”

3. Escasos seis meses después de esta declaración, el 22 de enero de 1914, la misma Congregación otorgó una indulgencia parcial de 100 días al que recitara una oración de reparación a nuestra Señora, comenzando con las palabras en italiano Vergine vendetta”.

La cita del trabajo de Calkins es larga, pero, a nuestro juicio, verdaderamente reveladora y merece la pena reflexionar sobre ella. Aunque Juan el geómetra ya especuló con una idea teológica relativamente cercana a la de corredención, los papas no incidieron en ella hasta inicios del s. XX, algo que, en términos históricos, no sucedió ayer por la tarde sino, si se nos permite el símil, hoy a la hora del desayuno.

Sinceramente, los protestantes creemos que no se nos puede censurar por que no aceptemos una creencia que no fue avanzada hasta finales del s. X, a la que no se refirieron los papas hasta principios del s. XX y que, por encima de todo, no aparece ni por aproximación en la Biblia

Como suele ser habitual en nosotros, puestos a escoger entre lo que muy tardíamente han enseñado los hombres y lo que enseña la Biblia, nos quedamos con las enseñanzas de la Biblia. A fin de cuentas, ésa es la clave para comprender nuestras diferencias con el catolicismo.

CONTINUARÁ: la asunción de María

Artículos anteriores de esta serie:
1 Juan Calvino y la Inquisición
2 Enrique VIII y los protestantes ingleses
3 Inglaterra y María la sanguinaria
4 Cisneros ¿precursor de la Reforma?
5 Juan de Valdés y la Reforma en España
6 Juan de Valdés huye de la Inquisición
7 Españoles del siglo XVI con la Reforma
8 Las ekklesias y «la» Iglesia católica
9 La verdadera Iglesia no tiene Papa
10 Salvación por gracia, no por obras
11 Carta de Santiago: fe, salvación y obras
12 Obispos casados
13 Los protestantes y la Virgen María
14 María durante el ministerio de Jesús
15 La Inmaculada Concepción
16 El culto a la Virgen María
17 La virginidad perpetua de María
18 El culto a las imágenes

http://www.protestantedigital.com/new/nowleerarticulo.php?r=327&a=3634

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¿Jesús predica el Evangelio de evangelismo?

¿Jesús predica el Evangelio de evangelismo?

2010 Juntos por la Conferencia Evangelio

Por John Piper14 de abril 2010

El objetivo de mi título no es criticar el evangelio del cristianismo evangélico, pero asumir que es bíblico y verdadero, y luego a preguntar si Jesús lo predicó. Si yo tuviera que hacerlo otra vez, yo usaría el título de “¿Sabía el Evangelio de Jesús predica Pablo?”-El evangelio de la justificación por la sola gracia, a través de la fe sola, sobre la base de la sangre de Cristo y la justicia solo, para la gloria de Dios sola.

Lo que estoy impulsado por en este mensaje, y en gran parte de mi pensamiento desde mis días en la escuela de posgrado en Alemania, es la convicción de que Jesús y Pablo predicó el mismo evangelio. Hay una historia de 300 años entre los académicos críticos de afirmar que el mensaje de Jesús y el trabajo era una cosa, y lo que la iglesia primitiva hecho de la misma era otra. Jesús trajo el reino, sino que abortado, y los apóstoles sustituido por una institución, la iglesia. Y docenas de variaciones a lo largo de esta línea.

¿Sabía Pablo Obtener la derecha de Jesús?

Así que el problema que estoy luchando con el evangelicalismo no es si está bien en evangelio de Pablo, pero si Pablo tiene la derecha de Jesús Evangelio. Porque tengo la sensación de que entre las razones que algunos son perder el control sobre el evangelio de hoy es no sólo la sospecha de que lo estamos forzando a las categorías tradicionales de la doctrina en lugar de los bíblicos, sino también que en la opción predeterminada de categorías a Pauline estamos vendiendo Jesús corta. En otras palabras, para algunos-tal vez muchos-existe la sospecha (o incluso la convicción) de que la justificación por la fe sola es parte del evangelio de Pablo, pero no es parte del evangelio de Jesús. Y en que te sientes así, nuestro compromiso con la doctrina se ha debilitado, y estamos por tanto, menos apasionada para predicar y defender lo más esencial para el evangelio. Y hasta puede pensar que la llamada de Jesús a la obediencia sacrificial reino es más radical y más transformación que el Evangelio de la justificación por la fe sola.

Así que estoy empezando en RC Sproul dejó en su mensaje a nosotros ayer. Y yo considere este mensaje como una extensión exegética y la defensa de lo que dijo: “Si usted no tiene la imputación, usted no tiene sola fide (sólo la fe), y si no tienes sola fide, no te No tienen el evangelio. “Y mi objetivo es argumentar que Jesús predicó el evangelio de la justificación por la sola fe sin las obras de la ley, entendida como la imputación de su justicia por la fe sola.

Una palabra sobre el método

Primero, unas palabras sobre el método. Uno de mis objetivos en este mensaje es para el fuego para una meditación seria de por vida en los cuatro Evangelios en su forma actual. Estoy tan celoso que no le pierden el rumbo en la exfoliación para remover las capas de la llamada de la tradición para encontrar al Jesús histórico la llamada. Quiero que sienta la verdad y la profundidad y el asombro que le espera a su trabajo de toda la vida reflexionando sobre el amor en los retratos inagotable de Jesús nos ha dado por Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

Después de pasar 12 años de mi vida en la atmósfera embriagadora de los estudios bíblicos académico, aquí está la convicción, me voy con-y se ha confirmado todos los años de mi vida durante 30 años. Yo lo recomiendo. Es la base de la exposición que voy a dar.

Si interpretar fielmente los hechos y las palabras de Jesús tal como es retratado en los cuatro Evangelios, su retrato de Jesús será histórica y teológicamente más de acuerdo con quién era en realidad y lo que realmente hizo que todos los retratos de todos los variados académicos críticos que intentan reconstruir un Jesús de la historia detrás de los Evangelios.

O para decirlo aún más positiva: Si, a través de un esfuerzo histórico y gramatical, acompañada de la iluminación del Espíritu de lo que realmente está ahí, a entender las cuentas de los cuatro Evangelios en su forma actual, usted sabrá el Jesús que realmente era y lo que él enseñó.

Espera Alegría

Si usted cree que, lo que es un reto permanente y el tesoro se encuentra delante de ti! Meditar día y noche en los cuatro Evangelios con el fin de conocer su Señor Jesucristo, con cada vez más profunda comprensión, y cada vez más profundo amor, y cada vez más profunda comunión. Realmente creo que la razón última que Dios nos dio cuatro retratos de Jesús en los cuatro Evangelios es para que tuviéramos más completa y precisa ver y saborear la gloria del Salvador que nos encontramos personalmente en el evangelio, y que íbamos a disfrutar de la comunión con él en esta vida, tal como lo conocemos personalmente de lo que hizo y dijo en su día en la tierra.

Así que estos son mis suposiciones y metas. Vamos a Lucas 18:9-14. ¿Cómo se lee este párrafo? Vamos a leerlo a la luz del cuadro grande del Evangelio ya la luz de los alrededores párrafos que arrojan luz sobre él. En primer lugar el cuadro grande.

El panorama general en el Evangelio de Lucas

Cada verso de los cuatro Evangelios que se entiende por los autores que se deben leer a la sombra de la cruz. Cuando empezamos a leer uno de los Evangelios, que ya sabemos cómo termina: la muerte y resurrección de Jesús como un sustituto por nuestros pecados (Marcos 10:45; Mateo 26:28)-y deberíamos tener en cuenta que poner fin con todas las verso que se lee. Y esto es exactamente lo que cada uno de los Evangelios se propone.

Por ejemplo, Lucas comienza su historia con la gran palabra del ángel a los pastores: “No temáis, porque he aquí os doy buenas nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo. Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor “(Lucas 2:10). Y Lucas nos hace salir de preguntarse cómo Jesús sería un Salvador.

Se conecta el sufrimiento y la muerte de Jesús a la Nueva Alianza de perdón “Esta copa es derramada por vosotros es la nueva alianza en mi sangre” (Lucas 22:20). Y la nueva alianza promete el perdón de los pecados: “Yo les perdonaré su iniquidad, y no me acordaré más de su pecado” (Jeremías 31:34). Así, de acuerdo con el retrato de Lucas de Jesús la sangre de Jesús está siendo derramada para el perdón de los pecados.

Explícita referencia »La mayoría de Jesús a Isaías 53

Y en Lucas, Jesús hace su afirmación más explícita de ser el siervo sufriente de Isaías 53. Y, sorprendentemente, lo hace de una manera que llama la atención sobre «la obra de Jesús de la justificación por un justo, no sólo para el perdón de los pecados. En el jardín la noche antes de morir, Jesús dijo: “Os digo que esta Escritura se ha cumplido en mí:” Y fue contado con los transgresores. ” Por lo que está escrito de mí tiene su cumplimiento ‘”(Lucas 22:37).

Esas palabras, “fue contado con los pecadores,” son una cita de Isaías 53:12. El versículo inmediatamente anterior en Isaías 53 (versículo 11) habla de muchos se cuenta justos (justificados) por el Justo. “De la angustia de su alma, verá y quedará satisfecho; por su conocimiento será el justo, mi siervo, a hacer muchos se contabilizarán justos, y cargará con las iniquidades de ellos “(Isaías 53:11). Así que en el Evangelio de Lucas, la manera en que Jesús salva es por el derramamiento de su sangre y para el perdón de los pecados y por ser un justo y un recuento de muchos justos.

Lucas 18:9-14

Ahora echemos un vistazo a uno de los lugares donde Jesús habla explícitamente de la justificación. Lucas 18:9-14.

, Dijo también esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y los demás tratados con desprecio: 10 “Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba así: “Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano. 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. ” 13 Mas el publicano, estando lejos, ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador! ” 14 Os digo que éste descendió a su casa justificado, antes que el otro. Para cualquiera que se enaltece será humillado, pero el que se humilla será enaltecido. ”

Usted puede decir por la forma en la parábola llega a su clímax en el verso 14 (“éste descendió a su casa justificado”) que la parábola se refiere a cómo se justifica y cómo no se justifican. Por supuesto, la parábola no dice toda la historia de la justificación, porque Jesús no había terminado su trabajo justifican en la cruz sin embargo, cuando le dijo esta parábola. No se había muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Así que lo que estamos viendo no es toda la historia de cómo somos justificados ante Dios, sino una de las principales dinámicas de cómo sucede.

3 Aspectos de la Justicia del fariseo

Hay tres cosas que tenemos que ver sobre estas personas en el versículo 9, que “confiaban en sí mismos que son justos.” Están representados por el fariseo de la parábola. En primer lugar, su justicia es moral. En segundo lugar, su justicia es religioso o ceremonial. En tercer lugar, él cree que su justicia es el don de Dios.

1. Moral

En primer lugar, su justicia es moral. Los versículos 10-11:

Dos hombres subieron al templo a orar: uno era [fariseo que es el que confía en sí mismo que es] recto y el otro [recaudador de impuestos que tenía una terrible reputación por hacer trampas al pueblo]. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba así: “Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano.

Observe cómo se presenta su justicia: “Yo no soy como los demás, ladrones (es decir, ladrones, ladrones, tramposos),, adúlteros injusto.” En otras palabras, “Yo soy financieramente honesto, justo en todas mis relaciones, y sexualmente fieles a mi esposa. “Eso es lo que quiero decir con rectitud moral. Era un hombre recto moralmente, al menos en apariencia. Esto es lo que Jesús quiso decir cuando dijo que confiaba en sí mismo de que era justo: Era un hombre recto moralmente, siguió los mandamientos (como el joven rico, 10 versículos más adelante en Lucas 18:21). Esta fue su confianza ante Dios.

2. Religioso

En segundo lugar, la justicia de este fariseo era religioso o ceremonial. Versículo 12: “Ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.” Estos son lo que podríamos llamar “religiosa” o “ceremonial” actos: el ayuno y el diezmo. Se refieren a disciplinas espirituales delante de Dios, y no tanto a la forma en que tratan a otras personas. Esto también era parte de su justicia. Era un hombre moralmente recto y devoto religioso. Esta fue su confianza ante Dios.

3. Un Regalo de Dios

En tercer lugar, considera que esta justicia fue el regalo de Dios. 11: “El fariseo, puesto en pie, oraba así:” Dios Verso, te doy gracias porque no soy como los demás hombres. ‘”Él le da el crédito a Dios por haberle hecho en posición vertical y devoto como él. “Doy gracias a ustedes que yo soy honesta y devota religiosamente.” En otras palabras, este hombre no es lo que los teólogos llaman una pelagiana-una persona que cree que puede hacerse justo sin la ayuda de Dios. Incluso puede no ser una semi-pelagiano-quien cree que la ayuda de Dios es necesario, pero la voluntad humana es determinante y puede resistir con éxito la ayuda de Dios. Pero nada de eso se menciona aquí. No es el punto o el problema.

El problema no es si el hombre se ha producido la justicia que tiene o si Dios lo ha producido. El problema es: Él confía en ella. Este es su confianza. El versículo 9: “[Jesús] también dijo esta parábola a unos que confiaban en sí mismos que eran justos. “Ahora asegúrese de ver lo que esto está diciendo. No está diciendo que él está confiando en sí mismo para hacerse justos. No. Él dice explícitamente que está dando gracias a Dios por ello. No es confiar en sí mismo para hacerse justos. Él es confiar en sí mismo que es justo con la justicia que él cree que Dios ha obrado en él. Eso es lo que es de confianza.

No es una manifiestos Legalista

Por lo que sabemos, este fariseo era un defensor total de la soberanía de Dios. Hasta donde sé, él habría dicho: “No yo sino la gracia de Dios en mí ha trabajado esta justicia.” Él dice, “Te doy gracias, Dios, que tengo esta justicia.” Eso no fue su error. Su error fue que él confiaba en este Dios-producidos al parecer por la justicia justificación.

Cuando llegó a la justificación, porque ese es el problema, ya que el versículo 14 se presenta, este hombre estaba confiando en las cosas mal. Miraba a la base equivocada de su justicia delante de Dios. Estaba mirando al suelo mal de su justicia delante de Dios. Él estaba mirando a la persona equivocada y la justicia mal. Miraba a su propia justicia, y era la suya no, porque él lo creó, sino porque lo actuado. No fue una justicia ajena. Es inherente a él. Fue en su voluntad y en su corazón y en sus acciones. Fue la suya, y que fue puesto allí, según él, por Dios. Eso es lo que estaba confiando en pulgadas

Él no se presenta como un legalista-uno que trata de ganarse la salvación. Esa no es la cuestión. Una cosa es el problema: Este hombre era moralmente recto. Era devoto. Él creía que Dios le había hecho así. Le dio gracias por ello. Y eso es lo que parecía y confió en que justifican por su justicia delante de Dios para su justificación. Y él estaba completamente equivocado al hacerlo.

Confirmación en Lucas 17:10

Para confirmar que vamos por el buen camino para mirar hacia atrás Lucas 17:10 donde Jesús dice: “Así también vosotros, cuando haya hecho todo el que se haya mandado, decid: Siervos inútiles somos; sólo hemos hecho lo que se nuestro deber. “” Esto es simplemente asombroso. Es como si Jesús tenía el fariseo de Lucas 18:11 habida cuenta, en Lucas 17:10. El hombre enumera sus logros morales y religiosos. Jesús no se centra en si en realidad lo que ha hecho “todo lo que era mandado» porque, en cierto sentido, de acuerdo con Lucas 17:10, no importa. Una persona que ha hecho “todo lo que Dios mandó” sigue siendo un indigno siervo “”, es decir, no tiene derecho sobre la justificación de Dios en todo. Eso simplemente no es cómo la justificación viene. Ninguna cantidad de guardar la ley puede dar, ni siquiera los mejores.

4 palabras terribles: “antes que el otro”

Vemos esto en la forma en que termina la parábola en Lucas 18:13-14: “Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador! ” Os digo que éste descendió a su casa justificado, antes que el otro. ”

¿Qué sucede con el fariseo? No te pierdas la aterradora cuatro palabras en medio del versículo 14 de este fariseo: “Te digo que éste [el] publicano bajó a su casa justificado, antes que el otro. “El fariseo, el justo, la devota, la que gracias a Dios por su justicia, no se justificaba. Fue condenado.

Lo que justificaba el Recaudador de Impuestos

Y ¿qué pasa con el recaudador de impuestos? ¿Qué hizo él? Apartó la mirada de sí mismo a Dios. Confió en nada en sí mismo. Ha confiado en la misericordia de Dios. Y Jesús dijo: “Dios lo declaró justo y aceptable.” Eso es lo que “justifica” los medios (véase Lucas 07:29).

Desde este lado de la cruz, sabemos más acerca de cómo Dios cuenta los pecadores, que no son justos en sí mismos, como justo. “Dios hizo que Cristo sea el pecado que no conoció pecado, para que en Él fuésemos hechos justicia de Dios” (2 Corintios 5:21). Al confiar en Cristo solamente, estamos unidos a él. Y porque somos “en él,” lo que cuenta para nosotros es, su justicia, su moralidad, su devoción. (Ver Filipenses 3:9; Romanos 3:28; 4:4-6; 5:18-19; 10:3-4; 1 Corintios 1:30; Gálatas 2:16).

Una pista en el contexto

Pero, ¿existe una pista en el contexto de Lucas 18 que el mismo Jesús es el fundamento de la justificación en el versículo 14? Ya hemos visto que en el cuadro grande de Lucas, Jesús se veía como el siervo sufriente, que es el justo que hace que muchos se contabilicen justos (Lucas 22:37=Isaías 53:12). Pero mira brevemente en la historia del joven gobernante rico en Lucas 18:18-21.

Y un gobernante le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?” 19 Y Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. 20 Ya sabes los mandamientos: No cometerás adulterio, No matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, honra a tu padre y madre. ‘”21 Y él dijo:”Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ”

¿Te parece que todo lo que hemos escuchado antes? Nótese, en primer lugar la cuestión no es si estaba en lo cierto cuando dice: “Todo esto lo he guardado desde mi juventud.” Jesús ya ha demostrado en Lucas 17:10 que una persona que guarda todos los mandamientos es todavía un siervo indigno si depende de ellos para la justificación.

Lo único que falta

Y Jesús ha mostrado en Lucas 18:11-12 que la justicia moral de los fariseos, y la justicia religiosa, y su afirmación de que depender de Dios para todo ninguno de cuenta por justicia ante Dios. Él hay que desesperar de lo que es en sí mismo y mirar hacia otro lado.

Así que, cuando se trata de la justificación, no importa si el gobernante rico tiene razón cuando dice: “Todo esto lo he guardado desde mi juventud.” Lo que importa es lo que está en función. Lo que él está confiando pulg Así que Jesús le dice en Lucas 18:22, “Una cosa te falta. Vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven y sígueme “.

Esto es increíble. Él dice que sólo carece de “una sola cosa.” Probablemente, si había una cosa que entonces, sería perfecto. De hecho, ésa es la manera Mateo registra a Jesús las palabras, “Si quieres ser perfecto (en griego, ei theleis teleios einai), anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven, siga mí “(Mateo 19:21). Así que es no perfecto. No en los ojos de Dios. Se necesita algo más. Por mucho que guardar la ley que ha reunido, se necesita algo. La única cosa que todavía está faltando.

Una cosa o tres?

¿Qué es esto “una cosa”? Parece que tres cosas. Versículo 22: 1) Vender lo que posees, 2) dar a los pobres, 3) me siga. ¿Cómo son estas tres demandas una realidad? Estas demandas pueden resumirse así: “Su apego a sus posesiones tiene que ser sustituido por un apego a mí.” Es como si el hombre se quedó con las manos llenas de dinero, y Jesús dijo: “Una cosa te falta; extender la mano y toma mis manos. “Para hacer esto el hombre debe abrir los dedos y dejó caer el dinero. La “una cosa” que necesita no es lo que cae de las manos, pero lo que tiene en sus manos.

Los pobres son siempre los beneficiarios, cuando esta transacción ocurre cuando una persona de Jesús tesoros por encima del dinero. Es por eso que Jesús menciona a los pobres. Pero el punto principal es lo que está pasando entre este hombre y Jesús. Una cosa te falta. Te falta me. Detener y comenzar a atesorar dinero atesorando mí. Usted quiere heredar la vida eterna. ¿Quieres entrar en el reino de los cielos. ¿Quieres ser justificada. Sólo por su apego a mí le heredará la vida eterna, entrará en el reino, no se justifica. Si quieres ser perfecto, que es la única manera en el reino de Dios-me siguen. Estar conectado a mí. Depende de todo lo que soy para ti.

Jesús: la justicia de Dios Uno

Así que mi respuesta sea sí, hay una pista en el contexto sobre la base de nuestra justificación. No importa cómo somos obedientes a los mandamientos (17:10; 18:11-12; 18:21), siempre nos falta una cosa, a menos que apartar la mirada de nosotros mismos a la misericordia de Dios en la persona de Jesús. Él es un Dios justo por la que muchos pueden ser contados justos.

Pasamos ahora a algunas de las implicaciones y aplicaciones finales.

Implicación # 1: El Evangelio de Jesús es también de Pablo

Jesús enseñó la doctrina paulina de la justificación por la fe solamente sobre la base de una justicia imputada, no una justicia inherente de que Dios obra en nosotros. De hecho, cuando escuchamos a Pablo en Filipenses 3:4-9, nos sentimos tentados a pensar que era el fariseo en la parábola de Jesús en Lucas 18:9-14.

Si alguno piensa que tiene razones para confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 En cuanto a celo, perseguidor de la iglesia, como a la justicia bajo la ley, irreprensible. 7 Pero cualquiera que sea ganar lo hubiera hecho, estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 En efecto, Todo lo tengo de pérdida debido a la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sufrido la pérdida de todas las cosas y contar por basura, para que yo pueda ganar a Cristo 9 y ser hallado en él, no teniendo un mi propia justicia que viene de la ley, sino la que viene por la fe en Cristo, la justicia de Dios que depende de la fe.

No se trata sólo de Pablo evangelio. Es el evangelio de Jesús también.

Implicación # 2: Nada de lo que hacemos es base para la aceptación de Dios

No importa qué tan justo es usted, o cómo está morales, religiosas o cómo es usted, o si Dios ha producido todos los que en ti o que han producido que en sí mismo, no me fío nada de lo que está en ti, o que lo haga , como base de su justificación ante Dios. No es así como usted es aceptado. Esa no es la manera como entró en la gracia eterna de Dios. Eso no es cómo va a ser justificada en un momento o en el último día. La confianza en Cristo: su sangre y la justicia-como la única base de su justificación.

Implicación # 3: Nuestra permanente con Dios se basa en Jesús, sino nosotros?

Confíe en su lucha con el pecado mora en nosotros, y recuerda que su posición como un hijo querido de Dios no se basa en uno mismo sino en Cristo solo. Cuando usted se siente como un fracaso como padre o un marido o un pastor o un amigo, donde se mira si no a Cristo para que su justicia? Cuando Satanás nos acusa de que nunca hemos hecho un acto perfectamente motivados en nuestra vida, no una, y luego nos recuerda las normas de Dios de la perfección, ¿cómo vamos a Satanás empuje hacia abajo, pero por esta verdad, esta realidad?

Implicación # 4: La transformación es el fruto, no de raíz, de la Justificación

No olvides nunca, por tanto, que toda transformación moral que agrada a Dios es el fruto, no la raíz de la justificación. El fariseo, se dice en Lucas 18:09, miró a los demás con desprecio. Ni siquiera un creyente en la gracia soberana que confía en la justicia inherente falta de amor se escapará. William Wilberforce, que deriva de décadas de perseverante labor política del amor de su pie justificada gozoso con Dios, argumenta en su libro una visión práctica del cristianismo que todo el comportamiento inmoral de los cristianos nominales de su edad el resultado de

la concepción errónea entretenido de los principios fundamentales del cristianismo. Ellos no consideran que el cristianismo es el plan “para justificar a los impíos” [Romanos 4:5], por Cristo morir por ellos “cuando aún pecadores” [Romanos 5:6-8], un «plan de conciliación de nosotros a Dios, cuando los enemigos “[Romanos 5:10], y para la fabricación de los frutos de la santidad de los efectos, no la causa, de nuestro ser justificados y reconciliados. (79)

Este error es común en este momento en nuestros días. Personas, con el fin de crear una mayor seriedad moral (especialmente con los comandos radical de Jesús) están haciendo la parte moral de la causa de justificación. Esto resulta contraproducente, porque destruye la confianza gozosa la única que puede llevar el fruto del amor de Cristo que exalta. Se quita el uno y el único motivo y la fuente de la misma transformación que anhelamos.

Implicación # 5: Todas las pruebas de nuestra bondad y de la Confirmación No, Motivación

Nunca olvides que todas tus buenas actitudes, todas sus buenas intenciones, y todas sus buenas obras servirá en el juicio no como el suelo de su aceptación, sino sólo como el fruto pública y la evidencia y confirmación de que has nacido de nuevo de hecho, y que que tenía fe, y que estaban unidos a Cristo, que es su única justicia que justifica.

Poned una vez por todas que las docenas de lugares en la Biblia que hacen que su buena conducta la condición de su salvación final son una condición sólo como el fruto y la confirmación de la justificación no, el motivo de ella. Si no se conforma con esto, usted va a vivir en estado de agitación continua preguntándose qué todos los textos los que dicen que significa para los cristianos: “Aquellos que hacen tales cosas no entraréis en el reino de los cielos” (1 Corintios 06:09). No te sometas a ese tormento. Poned. Todo lo bueno que Dios requiere de los justificados es el fruto de la justificación por la fe sola, nunca la causa de justificación. Que la batalla de su vida allí. La batalla de creer. No es la batalla para llevar a cabo.

Implicación # 6: El Evangelio es para cada persona y de cada pueblo

El evangelio de la justicia de Cristo imputada a nosotros como la base de nuestra aceptación con Dios mediante la fe sola es necesaria y universalmente válidos universalmente en todas las culturas, y debe ser hablado con todas las personas y todos los grupos de personas en el planeta.

El primer Adán no confiar y obedecer, y todos caímos en él-todos los seres humanos! El segundo Adán de confianza y obedeció perfectamente, de modo que cualquier y todos los que están en él son aceptados por él.

Como por la desobediencia de un hombre fueron nombrados muchos pecadores, así también por un hombre de la obediencia de los muchos serán nombrados justos. (Romanos 5:19)

La caída es universal para todos en Adán. La conciliación es universal para todos en Cristo. Tome todas partes.

Implicación # 7: Jesús recibe la gloria completa

Dar a Cristo toda su gloria en la obra de la salvación, no sólo la mitad de ella. La mitad es la obra de perdonar el pecado, convirtiéndose en nuestra ira para absorber el castigo. Pero la otra mitad es la labor de ofrecer a nuestros perfección mediante el cumplimiento de todo lo que Dios requiere de nosotros, y luego imputar a nosotros.

No robar al Señor de la mitad de su gloria en que le acercará a Dios. Cristo es nuestro perdón. Cristo es nuestra perfección. Por lo tanto, sabiendo que Jesús y Pablo predicó el mismo evangelio, unamos Pablo desde el corazón al decir

Todo lo tengo de pérdida debido a la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sufrido la pérdida de todas las cosas y contar por basura, para que yo pueda ganar a Cristo y ser hallado en él, no teniendo un mi propia justicia que viene de la ley, sino la que viene por la fe en Cristo, la justicia de Dios que depende de la fe.

Al final, cantamos:

¡Aleluya! Todo lo que tengo es Cristo.
¡Aleluya! Jesús es mi vida.
© Deseando a Dios

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Por favor incluya la siguiente declaración en cualquier copia distribuida: Por John Piper. © Deseando Dios. Sitio web: desiringGod.org

Leido aca

¿DÓNDE BUSCA USTED FORTALEZA?

David Wilkerson Today

MONDAY, MAY 31, 2010

¿DÓNDE BUSCA USTED FORTALEZA?

¿Dónde puede usted encontrar Cristianos completamente devotos al Señor que
tengan una vida fácil y sin problemas? Muéstrenme a un siervo ungido del
Señor que sea guiado por el Espíritu, y lleno de Dios, y yo les mostraré a
una persona perseguida, castigada, muy a menudo perpleja, y familiarizada con
las aguas profundas y los hornos de fuego.

Aquellos que buscan evadir las dificultades, muy pocas veces consiguen la
revelación de la plenitud de Dios. Ellos atentan usar la fe para estar exentos
de crisis, sin darse cuenta que ellos mismos se roban la oportunidad de
descubrir lo que verdaderamente está en ellos. Luego un día cuando el
problema ya no puede ser evadido, se derrumban, sin tener ninguna fuente ya
probada de fortaleza interior.

Pablo escribió, "Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser
fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu" (Efesios 3:16).

En estos días, el Señor necesita Cristianos que no sean llevados por doquier
de todo viento de doctrina; que no permitan que hagan mercadería de ellos; que
tengan discernimiento y no sean engañados; que no necesiten un maestro especial
con alguna nueva revelación; que no necesiten un pastor humano que guíe cada
paso de ellos; que no tengan que depender de otros para ser felices o para
tener fortaleza espiritual – pero que hayan sido probados y tratados y han
comprobado que la propia vida de Dios está en ellos, proveyendo gracia y
misericordia para ayudarlos en cada necesidad. Que Cristo haya sido revelado no
sólo a ellos, sino también en ellos. Que están extrayendo de la fuerza de su
hombre interior, de acuerdo a las riquezas de Su gloria.

Podemos aprender lecciones valiosas de la experiencia del Rey David en Siclag.
"David se fortaleció en el Señor" (1 Samuel 30:6). Es imperativo que
aprendamos a fortalecernos en el Señor debido a los tiempos tumultuosos que se
avecinan.

Hermanos, hermanas en Cristo, Los exhorto en el nombre del Señor, que abran
sus ojos al imponente poder de Dios que está trabajando en ustedes, y que se
apropien de la llenura y de la plenitud del Señor Jesucristo. No importa en
cuál horno de fuego seamos arrojados, nuestro supremo Señor caminará con
nosotros hasta que salgamos.

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/8661

Colombia a segunda ronda

Colombia a segunda ronda

By Mundo Cristiano
Sunday, May 30, 2010

Con el 100 por ciento de los votos escrutados, el candidato presidencial oficialista, Juan Manuel Santos, alcanzó 46,6% de los votos. En segundo lugar Antanas Mockus del Partido Verde con un 21,5%.

Estos resultados confirman la necesidad de acudir a una segunda ronda electoral el próximo 20 de junio.

Con algunos incidentes armados aislados, los colombianos acudieron el domingo a las urnas para escoger al sucesor del presidente Alvaro Uribe entre nueve candidatos.

Santos invocó a Dios al momento de votar en las elecciones de hoy en Colombia.

“Que se cumpla la voluntad de Dios y la voluntad del pueblo. Lo que resuelva el pueblo colombiano, yo lo acato, y le pido a Dios que me de la prudencia, la fortaleza, la justicia y la templanza si salimos favorecidos”, dijo Santos.

El candidato Antanas Mockus se dirigió a sus partidarios al finalizar la jornada diciendo:

“hemos alcanzado una meta que hace unos meses era imposible”.

Mencionó el importante papel que jugaron en esto las redes sociales y la conversación persona a persona.

“Tenemos tres deseos: Que la vida de los demás y la propia, son sagradas” ¡Tu vida es sagrada! gritaron de inmediato sus seguidores. “Que los recursos públicos son sagrados y que No todo vale. Podemos alcanzar los resultados, sin sacrificar los principios”.

Por su parte, Santos dijo a sus correligionarios:

“Miro al cielo y agradezco a Dios por darme la oportunidad de servir a mi patria. Miro al cielo y recuerdo a mi padre, a mi madre y a mi abuelo. Los principios que me inculcaron son el faro de mi vida”. Santos agradeció también a su esposa e hijos. “El amor de mi familia me hace un mejor ser humano”.

El presidente colombiano, Alvaro Uribe, también recibió el agradecimiento de Santos, considerado su heredero.

“Gracias al presidente Uribe, el mejor presidente que tenido Colombia. Gracias a usted Colombia ha vivido una de las elecciones más tranquilas de su historia. Este es su triunfo y el de todos los que queremos preservar su legado”, dijo Santos.

Finalmente Santos felicitó a su rival, Antanas Mockus, por los resultados obtenidos hoy.

La gran ventaja conseguida por Santos sobre el aspirante verde sorprendía, porque la mayoría de los sondeos de opinión pronosticaban un empate técnico, cada uno con entre 34% a 35%.

Avance del Pentecostalismo precoupa al Vaticano

«Los protestantes están igualados ya a los católicos como confesión religiosa cristiana en el aspecto cuantitativo, en gran parte gracias al crecimiento de la Iglesia evangélica pentecostal en América Latina (y en Asia y África); lo que preocupa a los cardenales católicos reunidos en el Vaticano. Reflejo de ello es que el crecimiento de los movimientos pentecostales, presentes desde inicios del siglo XX en América Latina, fue uno de los temas tratados en la reunión extraordinaria celebrada este pasado viernes en el Vaticano, entre más de cien cardenales católicos de todo el mundo. Ante el Papa Benedicto XVI, el cardenal alemán Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, manifestó su preocupación por el “crecimiento exponencial” de los grupos pentecostales. “Perduran las dificultades con ellos debido a sus métodos misioneros tan agresivos”, comentó el purpurado, quien presentó un informe sobre las relaciones con todas las corrientes de protestantes, de carismáticos y de ortodoxos.

El cardenal Kasper subrayó que el movimiento pentecostal cuenta hoy en día con 400 millones de personas y que “no puede ser ignorado”. Las iglesias pentecostales son la rama evangélica con más crecimiento en América Latina, llegando a constituir entre el 80% y el 85% de las diversas comunidades protestantes.

El movimiento pentecostal llegó en 1909 a América Latina y se expandió con fuerza, especialmente en los países del Caribe, en el norte de Sudamérica y en Brasil.

Con el tiempo –contradiciendo a la falsa teoría del control norteamericano- han surgido iglesias de carácter nacional, totalmente desconectadas de las de Estados Unidos, e incluso, existen iglesias “híbridas”, que integran elementos religiosos tomados del cristianismo protestante, católico e incluso de otras religiones no cristianas como la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), nacida en Brasil.»

http://historiaparaeldebate.blogcindario.com/2007/11/00029-preocupa-acardenales-

“¿A ti qué? ¡Tú sígueme!”

“¿A ti qué? ¡Tú sígueme!”
May 18, 2010 01:27 am
Por John Piper (Desiring God)
Libros y Sermones Bíblicos

Líberado de la comparación mediante palabras abruptas

Juan 21:18-22
Después de resucitar de entre los muertos Jesús le preguntó tres veces a Pedro si él lo amaba. En las tres ocasiones Pedro le contestó que sí. Jesús entonces le dijo a Pedro cómo sería su muerte – aparentemente crucificado. Pedro tuvo curiosidad de cómo le iría a Juan. Asi que le preguntó a Jesús, “¿Y qué con éste hombre?” Jesús no le hizo caso a la pregunta y dijo: “¿A ti qué? ¡Tú sígueme!” Aquí está el intercambio en su totalidad:

  • “En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras. Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios. Y habiendo dicho esto, le dijo: Sígueme. Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar? Entonces Pedro, al verlo, dijo a Jesús: Señor, ¿y éste, qué? Jesús le dijo: Si yo quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué? Tú, sígueme”

Las palabras abruptas de Jesús – “¡No es asunto tuyo, sígueme!” – son música a mis oídos. Ellas me liberan del lazo deprimente de la comparación funesta. A veces, cuando escanéo los anuncios de ‘Christianity Today’ (todos los diez mil), me desanimo. No tanto como lo hacía hace veinticinco años, pero aún encuentro agobiante la avalancha de sugerencias ministeriales.

Libro tras libro, conferencia tras conferencia, DVD tras DVD, – diciéndome cómo tener éxito en el ministerio. Y todos dándome sutilmente el mensaje de que no lo estoy haciendo bien. La adoración podría ser mejor. La predicación podría ser mejor. La evangelización podría ser mejor. La asistencia pastoral podría ser mejor. El ministerio juvenil podría ser mejor. Las misiones podrían ser mejor. !Esto es lo que funciona! !Compra esto! !Ve aquí! !Hazlo de esta manera! Y para añadir leña al fuego, !algunos de esos libros y conferencias son míos!

Así que me sentí alentado por las palabras abruptas de Jesús hacia mí (y hacia ti): “¿Y a ti qué? ¡Tú sígueme!” Pedro acababa de escuchar una palabra muy fuerte: Tú morirás – con mucho dolor. Y su primer pensamiento fue la comparación. ¿Y qué con Juan? Si yo tengo que sufrir, ¿sufrirá él también? Si mi ministerio va a terminar de esa forma, ¿cómo terminará el suyo? Si no llego a vivir una larga vida de ministerio fructífero, ¿llegará a hacerlo él?

De esa forma pensamos como pecadores. Comparar. Comparar. Comparar. Ansiamos saber en dónde estamos en comparación con otros. Hay algo de orgullo si podemos encontrar a alguien que sea menos efectivo que nosotros. ¡Ay! Aún recuerdo la pequeña nota que me dejó mi Asistente Residente en Elliot Hall durante mi último año en Wheaton: “Amar es dejar de comparar.” ¿Qué tiene que ver eso contigo, Piper? ¡Sígueme!

¿A ti qué te importa que David Wells tenga tan amplio conocimiento de los efectos dominantes del postmodernismo? ¡Tú sígueme!
¿A ti qué te importa que Voddie Baucham recite el Evangelio tan poderosamente sin usar notas? ¡Tú sígueme!
¿A ti qué te importa que Tim Keller vea tan claramente las conexiones entre el Evangelio y la vida profesional? ¡Tú sígueme!
¿A ti qué te importa que Mark Driscoll sepa al dedillo el lenguaje y la locura de la cultura pop? ¡Tú sígueme!
¿A ti qué te importa que Don Carson lea quinientos libros al año y combine la perspicacia pastoral con la profundidad y exhaustividad de un erudito? ¡Tú sígueme!
Esa palabra causó en mí gran regocijo. Jesús no me juzga por mi superioridad o inferioridad respecto a otras personas. Ningún predicador. Ninguna iglesia. Ningún ministerio. Esos no son los estándares. Jesús tiene un trabajo para que yo haga (y uno diferente para ti). No es lo que le ha dado a otros a hacer. Hay gracia en hacerlo. ¿Confiaré en El por esa gracia y haré lo que me ha sido dado a hacer? Esa es la pregunta. ¡Oh! ¡La libertad que llega cuando Jesús nos fortalece!

Espero que encuentres el ánimo y la libertad hoy, cuando escuches a Jesús decir a todas tus comparaciones: ¿A ti qué? ¡Tú sígueme!

Aprendiendo a caminar en libertad contigo,

Pastor John Piper