La Iglesia como misterio Parte 1

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Catolicismo Romano, La Biblia, y La Tradición

Catolicismo Romano, La Biblia, y La Tradición

Una de las grandes diferencias entre las doctrinas Protestantes y Católicas se encuentra en el área de la Tradición. La Iglesia Protestante sostiene que solo la Biblia fue preparada por Dios para ser la fuente de verdad doctrinal (2 Timoteo 3:16). La Iglesia Católica, sin embargo, dice que “La Tradición Sagrada y las Sagradas Escrituras constituyen el deposito sagrado de la palabra de Dios…” (Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 97. Nota, todas las citas en este artículo provienen de este Catecismo).

La Iglesia Católica razona como sigue:

“Los apóstoles nombraron como sucesores a los obispos, dejándoles su cargo en el magisterio (autoridad para enseñar).” (Párrafo 77).
“Esta transmisión viva, llevada a cabo en el Espíritu Santo es llamada la Tradición…” (Párrafo 78).
“Tanto la Escritura como la Tradición deben ser aceptadas y honradas con iguales sentimientos de devoción y reverencia.” (Párrafo 82).

Dentro del sistema Católico de la Tradición, muchas doctrinas han sido “reveladas” a la Iglesia a través de los siglos. Por ejemplo, está la veneración a María, su inmaculada concepción y su ascensión corporal a los cielos. Están también los apócrifos, la transubstanciación, oraciones a los santos, la confesión, penitencias, el purgatorio, entre otras. El Protestantismo difiere en mucho con el Catolicismo respecto a estas adiciones.

Tradición en la Biblia

La Biblia habla acerca de la tradición. Algunos versículos hablan a favor de la tradición y en otros en contra de ella. Por supuesto, los contextos son diferentes y conllevan diferentes significados. Por ejemplo:

A favor

  • 2 Tesalonicenses 3:6 “Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la tradición que recibisteis de nosotros.”
  • 2 Tesalonicenses 2:15 “Así que, hermanos, estad firmes, y retened la tradición que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.”
  • 1 Corintios 11:2 “Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las tradiciones tal como os las entregué.”

En Contra

  • Mateo 15:3-6 “Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.”
  • Marcos 7:8-9 “Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.”
  • Colosenses 2:8 “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”

En las discusiones con respecto a la Tradición entre Protestantes y Católicos ambos citan las escrituras a manera de establecer su respectiva posición. Los Protestantes también citan Mateo 15:3-6 para oponerse a la Tradición Sagrada. En un intento de ser bíblicos, muchos apologetas Católicos citan 2 Tesalonicenses 2:15 para validar su posición a favor de la Tradición Sagrada. Desafortunadamente, esto se traduce en usar la palabra de Dios contra si misma. Claramente, la Palabra de Dios no es contradictoria. Al contrario, es nuestro entendimiento el que está errado.

La Biblia está a favor de la tradición cuando apoya las enseñanzas de los apóstoles (2 Tesalonicenses 2:15) y además es consistente con la revelación bíblica. Al mismo tiempo, está en contra de la tradición cuando “quebranta los mandamientos de Dios” (Mateo 15:3). En las mismas palabras de Jesús, la verdadera tradición no transgrede o contradice la palabra de Dios. En otras palabras, debe estar en armonía con las enseñanzas bíblicas y no oponérsele en ninguna manera.

La Iglesia Católica oficialmente establece que la Tradición Sagrada no puede ni contradice las Escrituras, los Protestantes dicen que las enseñanzas de la Tradición Sagrada si lo hacen. No es suficiente para los Católicos decir que su iglesia es la verdadera iglesia, que poseen la tradición apostólica, que tienen las llaves de la verdad, y que tienen doctrinas reveladas consistentes con la revelación bíblica. De igual manera, no es suficiente para un Protestante emitir juicio sobre las doctrinas Católicas simplemente porque son Católicas y se derivan de la Tradición Sagrada.

¿Son realmente iguales las Sagradas Escrituras y la Tradición Sagrada?

Para mí, no es suficiente decir que la Tradición Sagrada es igual a las Escrituras basados en los decretos del Magisterio Católico. Como cualquier enseñanza espiritual, debemos compararla con la Biblia. Las mismas palabras de Jesús en Mateo 15:3 nos dan a mi y a muchos no Católicos el motivo para comparar el fruto de la Tradición Sagrada con la Palabra de Dios. En otras palabras, ¿Las enseñanzas de la Iglesia Católica derivadas de la Tradición Sagrada transgreden los mandamientos de Dios? Por supuesto, los Católicos dirán que no.

Cuando Jesús estaba hablando a los Fariseos en Mateo 15:1-6, El los reprendió por no entender la palabra de Dios. Ellos estaban apelando a la tradición de los ancianos, aquellos que traspasaron tanto la tradición oral como escrita. Jesús, por su parte, expuso su error al citar las Escrituras. Por favor note lo que dice en Mateo 15:1-6.

“Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.”

Cualquier cosa que se pueda decir de este pasaje, al menos una puede observarse: La tradición de los líderes religiosos estaba sujeta a la palabra de Dios. ¿Están los líderes religiosos de la Iglesia Católica exentos de sujeción a la palabra de Dios? De la misma forma, ¿Está la Tradición Sagrada exenta también? Creo que no.

En los lugares donde los Protestantes interpretan las Escrituras a la luz de las Escrituras, parece que la Iglesia Católica no se opone. Considere lo siguiente, “El Concilio Vaticano Segundo indica tres criterios para interpretar las Escrituras de acuerdo al Espíritu que las inspira. 1. Ser especialmente acorde al contenido y unidad de la totalidad de las Escrituras…2. Leer las Escrituras dentro de la Tradición viva de toda la Iglesia…3. Estar acorde a la analogía de la Fe.” (Par. 111, 112, 113, 114).

Es la numero 2 la que nos concierne aquí. ¿Qué significa leer las Escrituras “dentro de la Tradición viva de toda la Iglesia”? Si las Escrituras están “dentro de la Tradición viva,” entonces la Tradición abarca a la Escritura. En otras palabras, es la tradición de la Iglesia es la que interpreta la Escritura. Esto está en contradicción con la Palabra de Dios en palabras de Jesús en Mateo 15:1-6.

Algunos objetan y dicen que los Fariseos no tenían la autoridad apostólica que recibieron los apóstoles y por consiguiente la Iglesia Católica y, por tanto, Mateo 15:1-6 no puede ser usada para anular la Tradición Sagrada.

Pero el asunto en Mateo 15:1-6 no es la sucesión de autoridad sino las tradiciones de hombres siendo usadas en oposición a la verdad de la Palabra de Dios. Esencialmente, los Fariseos estaban viendo la Palabra de Dios “dentro” de su tradición sagrada. Jesús, en contraste a esto, cita la palabra de Dios para juzgar sus tradiciones. Los apóstoles, de igual manera, continuamente incitaron a su gente a chequear sus enseñanzas a la luz de las Escrituras (Hechos 17:11), así demuestran la posición que incluso sus enseñanzas estaban sujetas a la palabra de Dios. Después de todo, ninguna enseñanza doctrinal puede contradecir la revelación bíblica y la Sagrada Palabra de Dios fue y es la autoridad final en todo asunto espiritual. La posición de la Iglesia Católica, así como su enseñanza basada en la Tradición Sagrada no son diferentes. Deben ser comparadas con las Escrituras.

Mi deseo al escribir esto no es enfadar a los Católicos ni despreciar sus creencias. Creo que hay Católicos que aman al Señor y son salvos. Pero quiero aportar con lo que creo al respecto de la doctrina oficial de la Iglesia Católica. Sin embargo, es mi opinión que la Iglesia Católica ha agregado enseñanzas que no son consistentes con la revelación biblia.

Si usted es Católico, espero que mis palabras no lo hayan ofendido. Al contrario, espero y oro para que usted pueda considerar lo que dice este sitio y compararlo con la Palabra de Dios.

Este artículo también está disponible en: inglés.

http://www.miapic.com/catolicismo-romano-biblia-y-tradición

diccionario de la iglesia primitiva

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Columna y baluarte de la verdad

Columna y baluarte de la verdad

1 Tim. 3:15

Introducción.

A. Pablo escribe esta carta para que sepamos cómo conducirnos en la casa de Dios.

B. Para reforzar su enseñanza y para enfatizar la responsabilidad de los evangelistas, ancianos, diáconos, y todos los santos, él se refiere a la iglesia como la casa de del Dios vivo, y como columna y baluarte (sostén, LBLA) de la verdad.

C. La palabra verdad se refiere al Nuevo Testamento, el evangelio de Cristo. No tiene nada que ver con los decretos de los concilios de la Iglesia Católica Romana, ni con los credos, “confesiones de la fe”, etc. de las varias denominaciones.

I.  Definición e ilustración de columna.

A. La definición de columna por Larousse: “Pilar cilíndrico, con base y capitel, que sostiene un edificio … Fig. Apoyo, sostén”.

B. Dios sostiene y controla el universo. Job 9:6. “El remueve la tierra de su lugar,  Y hace temblar sus columnas”. Sal. 75:3, “Se arruinaban la tierra y sus moradores;  Yo sostengo sus columnas”.

C. Columnas literales:

1 Había columnas, macizas y hermosas, en el templo de Salomón. 1 Reyes 7:21, “Estas columnas erigió en el pórtico del templo”.

2. Jueces 16:23-30. Sansón echó su peso sobre las columnas del templo de Dagón, el dios de los filisteos, y se derrumbó el templo. “Y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Entonces se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida”. Esto bien ilustra la importancia de las columnas.

3. En Efeso (1:3) las columnas sostenían el famoso templo de Diana, la mayor gloria de los efesios (Hech. 19:28).

D. “Fig. Apoyo, sostén”.

1. Gál. 2:9, “Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas”.

2. Apoc. 3:12, “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios”.

II. Pablo no quiere decir que la verdad procede de la iglesia.

A. La iglesia no es la fuente de la verdad. En esto está muy errada la Iglesia Católica Romana, pues piensa que la iglesia misma revela la verdad. Habla de “la voz viva de la iglesia viva”. En realidad, en lugar de ser la fuente de la verdad, la Iglesia Católica Romana es la iglesia apóstata. En esta misma carta (4:1-5), Pablo describe dos aspectos de la apostasía: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  2  por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,  3  prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó”. Pablo habla de esta apostasía también en 2 Tes. 2:1-12.

B. La verdad no es la palabra de la iglesia, sino la palabra de Dios. 2 Tim. 3:16, 17; 2 Ped. 1:20, 21. El único fundamento verdadero de la iglesia es Cristo (1 Cor. 3:11). Como dice Pablo (Efes. 2:20), “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”. Así, pues, la iglesia apoya la verdad, pero al mismo tiempo depende de la verdad.

C. Además, la iglesia no puede cambiar o modificar la verdad. Apoc. 22:18, 19.

1. Muchos creen que la verdad que fue revelada en el primer siglo tiene que modificarse para los tiempos modernos, pero la iglesia no debe cambiar o modificar lo que Dios reveló.

2. La verdad que la gente necesitaba en el primer siglo es la misma verdad que la gente de este siglo necesita, y es la verdad que se necesitará hasta el fin del mundo.

D. El papel de la iglesia es apoyar la verdad revelada por Dios.

III. ¿Cómo es la iglesia columna y apoyo de la verdad?

A. La iglesia está compuesta de los que oyen y obedecen la verdad. Hech. 2:37-47.

B. La palabra (la verdad) mora en los que componen la iglesia. Col. 3:16, “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros”.

C. Los que componen la iglesia son luminares, asidos de la palabra. Fil. 2:15, “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;  16  asidos de la palabra de vida”. De la manera que se levantan las estatuas de los hombres famosos sobre columnas, así también se levanta la verdad en alto sobre una columna (la iglesia), para que todos la puedan ver, aun de lejos.

D. La iglesia exhíbe a las huestes celestiales la multiforme sabiduría de Dios, Efes. 3:10.

E. La iglesia predica la verdad a todo el mundo. 1 Tes. 1:8, “Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada”.

F. La iglesia usa bien la verdad. 2 Tim. 2:15.

G. La iglesia defiende la verdad. Fil. 1:16; Judas 3. Desde luego, Pablo habla de la iglesia verdadera. El no reconoce a ninguna iglesia que no apoye la verdad de Cristo.

H. La iglesia debe conservar la verdad. 2 Tim. 1:13, “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús”. Los santos son conservadores de la verdad.

IV. La iglesia fiel siempre ha sido columna y baluarte para defender la verdad contra errores populares.

A. Los judaizantes querían convertir la iglesia en otra secta de los judíos (fariseos, saduceos, herodianos, esenios, etc.), todas las cuales han perecido. Hech. 15:1-5.

B. Los gnósticos querían convertir la iglesia en una sociedad de filósofos griegos. Col. 2:8; 1 Jn. 2:20; 4:1-4.

C. Los concilios católicos,  los credos protestantes, el Libro de Mormón, los escritos de los testigos del Atalaya, etc. han querido acabar con la iglesia verdadera, pues en lugar de apoyar la verdad, estas organizaciones religiosas han querido sepultarla.

D. En el siglo pasado, los proponentes de la Sociedad Misionera querían convertir la iglesia en otra secta.

E. En el siglo XX:

1. Algunos hermanos predican que, al volver Cristo, establecerá su reino para reinar mil años sobre la tierra, aunque la Biblia enseña claramente que el reino de Cristo es la iglesia, y aunque Cristo dijo claramente que su reino no es de este mundo (Jn. 18:36).

2. Algunos hermanos han querido duplicar la sociedad misionera, nada más dándole el nombre “iglesia patrocinadora”. Centralizan los fondos de cientos (o miles) de iglesias en la “iglesia patrocinadora” para hacer obras de evangelismo, de edificación o de benevolencia. De esta manera, en lugar de apoyar la verdad de la autonomía de cada congregación, la niegan.

3. Algunos hermanos han establecido instituciones de toda clase (escuelas, clínicas, etc.) para que éstas hagan la obra de la iglesia. La mayoría de las iglesias de Cristo se han llevado con estas digresiones. En lugar de apoyar la verdad, se han apartado de ella. Estos hermanos promueven el evangelio social; es decir, enfatizan las necesidades físicas y sociales de la gente. Aun tienen sus llamados “misioneros médicos” y toda clase de personal para tales actividades.

4. Estos mismos hermanos enfatizan también la necesidad de actividades sociales. Comenzaron con comidas y cenas sociales en el sitio de reunión, y pronto comenzaron a construir salones especiales para comidas y cenas, fiestas de cumpleaños y fiestas de toda clase “como tienen todas las naciones” (1 Sam. 8:5). Las iglesias de Cristo de Estados Unidos han gastado millones de dólares para entretener a los miembros y visitantes. Para ser como “las naciones” que les rodean han construido cocinas, comedores, gimnasios, etc. Ponen el rótulo “Centro familiar” en estos salones, y animan a los miembros y visitantes a aprovechar estas facilidades para la diversión y actividades sociales de todos los miembros de sus familias.

5. Las iglesias de Cristo, que de tantas maneras imitaban a las sectas, han comenzado a tener cada vez más comunión con esas mismas sectas.

6. Muchos hermanos abogan por la llamada “Nueva hermenéutica”, pues niegan que Dios revela su voluntad por medio del ejemplo aprobado y la enseñanza implícita.

7. Algunos aun insisten en que la mujer debe hacer el papel de liderazgo.

8. Algunos hermanos, que profesan ser conservadores, han rechazado la enseñanza de Cristo sobre el divorcio y segundas nupcias, inventando “doctrinas diversas y extrañas” (Heb. 13:9) acerca del significado de los términos bíblicos (aun de la palabra adulterio, Mat. 5:32; 19:9, diciendo que este pecado no se comete en cama, sino que sólo significa los dos pasos legales de repudiar y volverse a casar). Ultimamente han salido con la enseñanza de que hay un solo pacto en toda la Biblia, para borrar la distinción entre la ley de Moisés y la de Cristo sobre el divorcio y segundas nupcias.

9. Algunos hermanos, que profesan ser conservadores, han tergiversado Fil. 2:7, afirmado que, al venir Cristo a la tierra, se despojó a sí mismo de sus atributos divinos (después de algún tiempo cambiaron y ahora dicen que los tenía pero que no los usaba). Dicen que no tenía autoridad inherente, ni poder inherente; es decir, que al perdonar pecados no lo hizo por su propia autoridad, y que en cuanto al poder de hacer milagros, El era igual a los apóstoles.

10. Algunos hermanos, que profesan ser conservadores, enseñan que Jesucristo tuvo dos espíritus, el divino y el humano, aunque no hay ningún texto que lo afirme. Si hubiera tenido dos espíritus, habría sido dos personas.

Conclusión.

A. Es necesario, pues, que la iglesia sea la columna y baluarte de la verdad, practicándola en la vida diaria, en el culto y servicio a Dios.

B. También es necesario que la iglesia sea la columna y baluarte de la verdad, predicando y defendiendo la verdad contra los errores que enseñan los católicos, protestantes, mormones, testigos, y aun por los hermanos en Cristo.

http://www.waynepartain.com/Sermones/s4517.html

Esto te escribo … para que

Esto te escribo … para que

1 Tim 3:14, 15

Introducción.

A. Pablo había hablado en persona con Timoteo muchas veces, y esperaba verle otra vez pronto, pero fue necesario escribirle acerca de algunos asuntos de suma importancia.

B. ¿Qué nos enseña esto sobre la importancia de la palabra escrita de Dios?

I. La Palabra de Dios está escrita.

A. La ley de Moisés, el Antiguo Testamento.

1. Al dar su palabra a Israel por medio de Israel, “habló Dios todas estas palabras” (Ex. 20:1), comenzando con los Diez Mandamientos. Neh. 9:13, “Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos,  14  y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley”.

2. Pero la ley de Moisés estaba escrita. Dios no confiaba en que su palabra fuera recordada y repetida fielmente por Moisés, Josué, los jueces, los profetas y otros, sino que registró su palabra en forma escrita. Las Escrituras del Antiguo Testamento están compuestas de tres cosas: Luc. 24:44, “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.  45  Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras”.

Ex. 24:4, “Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová … 7 Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo”; 34:27, “Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel.  28  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos”; Exodo 32:15, “Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.  16  Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas”; Deut. 31:26, Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios”.

Jn. 5:46, “Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.  47  Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?”

Jer. 36:1, “Aconteció en el cuarto año de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:  2  Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.  3  Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado”.

Oseas 8:12, “Le escribí las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosa extraña”.

Habacuc 2:2, “Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.  3  Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará

Mat. 22:29, “Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”; Luc. 16:31, “Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”.

Luc. 18:31, “Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre”; Luc. 24:46, “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47  y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”; Heb. 10:7, “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad,  Como en el rollo del libro está escrito de mí”;

Juan 2:22, “Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho”; 5:39, “9  Escudriñad (o, Examináis, LBLA) las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”; 20:8, “Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.  9  Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos”

Hech. 8:35, “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús”; 17:11, “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”. 18:28, “porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo”.

B. El Nuevo Testamento (la ley o voluntad de Cristo) está escrito.

Lucas 1:1-4, “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,  2  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,  3  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,  4  para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”. Hech. 1:1, “En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,  2  hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido”. Juan 20:30, 31, “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.  31  Pero éstas se han escrito …”

Hech. 15:23, “y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud”.

Apoc. 1:19, “Escribe las cosas que has visto, y las que han de ser después de estas”; 2, 3, en estos dos capítulos, siete veces el Señor dice, “Escribe” a las siete iglesias de Asia; 14:13, “Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”.

III. ¿Con qué propósito fueron escritas las Escrituras?

A. ¿Por qué escribe Pablo estas cartas a Timoteo? 1 Tim. 3:14, “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,  15  para que si tardo, sepas cómo debes conducirte (cómo debe conducirse uno LBLA) en la casa de Dios”.

1.En un sentido muy importante las cartas que Pablo escribió tomaron el lugar de la persona de Pablo entre los hermanos. No pudo estar todo el tiempo con Timoteo y los demás evangelistas y hermanos, pero podía estar con todos los hermanos de todo lugar y hasta el fin del mundo en sus escritos. “Esto te escribo … para que si tardo …” poco tiempo o mucho tiempo. El apóstol Pablo nunca ha llegado a nosotros. No sólo ha tardado en venir; él nunca vendrá. Sin embargo, tenemos al apóstol Pablo todos los días en medio de nosotros, pues él está en sus escritos. Si Pablo llegara a San Antonio, Texas, ¿qué tendríamos? Tendríamos el gusto de conocerle en persona, pero ¿cuál sería el verdadero valor de su visita? Su enseñanza, la misma enseñanza que tenemos y que estamos estudiando semana tras semana. Compárese Luc. 16:29, “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos”. Esta es la gran ventaja y bendición de la página impresa. De esta manera, es posible ¡enseñar a muchas personas, en muchos lugares, por mucho tiempo!

2. Las dos cartas a Timoteo, la carta a Tito e, incluso, todos los libros del Nuevo Testamento nos dicen cómo debemos comportarnos en la casa de Dios, que es la iglesia. Estas instrucciones para Timoteo también son instrucciones para otros evangelistas, como también para todos los santos en todo lugar, hasta el fin del mundo.

3. Col. 4:16, “Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros”. ¿Por qué? Para que sepamos cómo debemos conducirnos en la casa de Dios.

4. 1 Tes. 5:27, “Os conjuro por el Señor, que esta carta se lea a todos los santos hermanos”. La razón por la cual esta carta, y todas las otras cartas inspiradas, fueron escritas es muy obvia: son instrucciones, exhortaciones, amonestaciones, etc. que el hijo de Dios necesita para obedecer y servir a Dios para ser salvo.

5. 2 Tim. 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,  17  a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

B. Juan 20:30, “estas (señales) están escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”. Juan nos dice por qué él escribió este libro.

C. 1 Jn. 2:1, “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. También explica por qué escribió sus cartas. 1 Jn. 5:13, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”.

IV. Toda cuestión o controversia debe resolverse por medio de la pregunta, “¿Qué dice la Escritura?”

Mat. 22:29, ““Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”.

Mar. 12:10, “¿Ni aun esta escritura habéis leído:  La piedra que desecharon los edificadores  Ha venido a ser cabeza del ángulo”.

Luc. 10:26, “El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?”

Hech. 17:1-3, “llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.  2  Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo {Aquí equivale a [sábado]} discutió con ellos,  3  declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo”.

Rom. 4:3, “Porque ¿qué dice la Escritura?”

Rom. 11:2, “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura .. ?”

Gál. 4:30, “Mas ¿qué dice la Escritura?”

Por lo tanto, Pablo dice, 2 Tim. 1:13, “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.  14  Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”. Esto significa que las Escrituras son el patrón que debemos seguir.

V. ¿Cómo sabemos que tenemos toda la palabra de Dios?

A. Las Escrituras del Antiguo Testamento que los judíos estudiaban en el primer siglo son las mismas que tenemos ahora. Jesús y los apóstoles estudiaban y citaban estas mismas Escrituras.

B. Además, los judíos del primer siglo rechazaron los libros apócrifos (libros que se incluyen en versiones de la Biblia aprobadas por la Iglesia Católica Romana).

C. En cuanto a los 27 libros del Nuevo Testamento, los apóstoles y otros discípulos del primer siglo tenían los dones del Espíritu Santo para escoger los escritos que se deberían incluir en las Escrituras del Nuevo Testamento.

1. Este proceso estaba bajo la dirección del Espíritu Santo: Juan 14:26, “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”; 16:13, “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad”.

2. 1 Jn. 2:20, “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”;                                  3. 1 Jn. 2:27, “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

D. Dicen algunos, “Pero nosotros sólo tenemos versiones del idioma original”.

1. Jesús y los apóstoles citaban textos de una versión, la Septuaginta, la traducción griega de las Escrituras hebreas.

2. Además, existen actualmente muchos textos griegos muy antiguos de los libros del Nuevo Testamento. Hombres eruditos han traducido estos textos griegos a muchos idiomas de muchas naciones y aun a los dialectos de muchas tribus.

3. Tenemos versiones muy confiables. Las que no son confiables son las versiones que son completamente sectarias, tales como la Traducción del Nuevo Mundo del los testigos del Atalaya.

4. También es necesario que algunos profesan que sus escritos sectarios son inspirados; por ejemplo, el Libro de Mormón, etc.

E. La Iglesia Católica Romana afirma que la Biblia es un libro católico. Dicen que la Iglesia Católica nos ha dado la Biblia.

1. Si es así, ¿por qué a través de los siglos no han querido que la gente lea la Biblia?

2. Si es así, ¿por qué no se atreven a publicar la Biblia sin las notas de ellas que “explican” muchos textos?

3. Si es así, ¿por qué es tan ignorante de la Biblia la gente católica?

4. Si es así, ¿por qué no se puede leer en la Biblia acerca del gobierno, culto, doctrina y prácticas de la Iglesia Católica Romana? (P. ej., el papa, cardenales, arzobispos, la misa, el rosario, y docenas de otras cosas).

F. Otros dicen que la Biblia no está completa, porque leemos de “libros perdidos”.

1. 1 Cor. 5:9, en la primera carta a los corintios Pablo dice, “Os he escrito por carta …” Entonces, ¿no está perdida la primera carta que les escribió?

2. Col. 4:16, “Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros”. ¿No está perdida la carta a los laodicenses?

3. Para contestar estas preguntas, primero, recordemos lo que Jesús dijo a los apóstoles (Jn. 16:13), “él os guiará a toda la verdad”. Los apóstoles recibieron y predicaron toda la verdad, pero no tenemos escritos todos los sermones que ellos predicaron. Ellos podían predicar la verdad y podían escribir la verdad, y tenemos en los 27 libros del Nuevo Testamento toda la verdad, pero no tenemos en la Biblia todo sermón que predicaron, ni tampoco toda carta que escribieron.

Conclusión.

A. Dice Pablo, 3:14, “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,  15  para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”.

B. Si nos conducimos correctamente en la casa de Dios, seremos salvos. ¡Cómo debemos apreciar las Escrituras!

http://www.waynepartain.com/Sermones/s4518.html