Queja


Queja

  • “Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nuestros padres nos han contado, diciendo: “¿No nos sacó Jehová de Egipto?”? Y ahora Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de los madianitas.” Jueces 6:13 (RVR)

Queja

La situación del pueblo de Israel era desesperante. Estaban siendo atacados por los madianitas. Las ordas de Madián pasearan por Israel saqueando lo que encontraran sin oposición. Si Israel tenía una cosecha, Madián atacaba y destrozaba el sembradío. Si tenían ganado, Madián atacaba y robaba la manada.

Esto provocó la pobreza y el hambre en el pueblo de Israel. No tenían manera de mejorar. El hambre destroza el ánimo. Y cada uno hacía lo que podía para subsistir. Por eso Gedeón estaba sacudiendo el trigo en un lagar. El lagar era el lugar donde pisar las uvas para sacar vino. Lo hacía escondido para evitar que se lo roben o lo quemen. No debía ser mucho, para poder sacudirlo en una habitación. Pero el hambre improvisaba soluciones.

En medio de esta situación, se le presenta a Gedeón el ángel de Dios y le dice: “Dios está con vos, no temas”. Frente a esta afirmación, Gedeón se miró hambriento y flaco, con las ropas viejas y remendadas, sin esperanza ni futuro, cansado de esconderse de los madianitas y pregunta: Si Dios es por nosotros, ¿Por qué tenemos tanto problema?

Muchos cuestionan o critican la queja de Gedeón, pero cuatro mil años después seguimos preguntando lo mismo. Cuando las papas queman, cuando el problema nos angustia, cuando la tristeza nos duele mucho, lo cuestionamos a Dios preguntando porque nos pasa todo esto, si Él está en su trono. Estaba mal y la queja era lógica.

Tal vez hoy estás como Gedeón viendo tu realidad que no mejora y sintiendo que Dios está demasiado lejos para ayudarte. Tal vez te parezca que sus promesas de compañía, bendición y consuelo son para otros tiempos. Pero te equivocás, como lo hizo Gedeón.

Dios no va a quemar tu holocausto sobre una piedra como hizo aquella vez, pero sigue estando en su Trono. ¡Podés confiar en Él! En tu inconveniente, Dios está con vos siempre. Jamás se aleja, aunque vos estés enojado. Jamás deja de amarte. Y siempre tiene la mano dispuesta para ayudarte.

REFLEXIÓN – A pesar del problema, Dios está con vos.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. MARCELO
    May 10, 2010 @ 16:47:09

    Quejarse es normal, lo anormal es abusar de la queja…, a veces en la queja desplazamos la culpa hacia otros, creo que es un mecanismo de desahogo, obviamente, en algún momento hay que callarse y aguantar.

  2. Ricardo Paulo Javier
    May 10, 2010 @ 17:08:35

    si,lamentablemente. SOn mecanismos de defensa. Siempre bsucamos un chivo expiatorio a quiene echarle la culpa cuando algo no sale como esperamos.
    Rebelarse contra Dios es pecaminoso.Claro que si. Eso es6ta mal,pero exponerle nuestras quejas a El,no me parce malo.
    Saludos

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