Concilio Vaticano I (1869-70)

Concilio Vaticano I (1869-70)
Diciembre 21, 2009 in Romanismo

1. El Concilio Vaticano I ha sido el primer concilio de la Iglesia católica romana en los tiempos modernos. Casi cien años después de la Revolución Francesa, tras la experiencia revolucionaria a escala continental de Napoleón y las revoluciones y guerras civiles que siguieron en toda Europa a la restauración del Antiguo Régimen en el Congreso de Viena (1814-15), las naciones europeas estaban ya, a mediados del siglo XIX, decididamente inmersas en la Modernidad liberal. Las ideas del liberalismo filosófico del siglo XVIII habían triunfado en la mentalidad de las sociedades, en buena medida por el concurso decisivo de la prensa como medio de comunicación social. Era el momento, entonces, de que se diera la configuración política estable de Europa en base a estas ideas liberales. De hecho, se estaba a las puertas de la unificación de Alemania e Italia (1870-71), por lo que, consiguientemente, el obispo de Roma había ya perdido, en 1860, la dominación política sobre los Estados Pontificios, no sin antes enfrentarse militarmente a las tropas piamontesas. Tras su derrota, el obispo romano permanecería permanentemente custodiado en la ciudad de Roma por tropas francesas.

Vaticano I fue, sin duda, el resultado de la dirección decidida, incluso audaz, de los obispos de Roma durante este convulso siglo XIX. En particular, de Gregorio XVI (1831-46) y, sobretodo, Pío IX (1846-1878), quienes, por medio de sus encíclicas papales, pusieron a Roma como el centro de la polémica internacional, tanto dentro como fuera de la Iglesia católica romana. Las polémicas se centraron especialmente en dos ejes temáticos que, en aquel momento histórico, se encontraban íntimamente relacionados, a saber, la oposición de Roma a la civilización liberal y la infalibilidad papal. Se temía, por tanto, que la infalibilidad papal conllevara el asentimiento de la Iglesia católica romana de la oposición de Roma a la Modernidad.

No obstante, la infalibilidad papal también tendría como efecto el vencer definitivamente, a nivel interno de la Iglesia católica romana, la contradicción que para Roma habían supuesto las tesis conciliaristas consagradas en el Concilio de Constanza (1414-18) y Basilea-Ferrara-Florencia (1431-45). A lo largo de los siglos, el conciliarismo había perdurado en Europa gracias al regalismo y al galicanismo, cuya expresión tradicional fueron los Cuatro artículos galicanos firmados por la asamblea de obispos franceses en 1682, los cuales ponían al obispo de Roma bajo las restricciones impuestas por el poder político y la Iglesia nacional.

2. Como antecedentes directos del Concilio, hay que destacar las encíclicas (Cum primum,1832; Mirari vos,1832; Singulari nos, 1834) relacionadas con el enfrentamiento entre Gregorio XVI y Felicité de Lamennais (1782-1854), en las que el obispo de Roma se manifestaba explícitamente en contra de las revoluciones liberales de 1830 (particularmente la de Polonia) y de las libertades individuales, así como en contra de la separación entre Iglesia y Estado.

No obstante, sería Pío IX el gran promotor de Vaticano I. En la bula Ineffabilis Deus (1854) definía ex-catedra el dogma de la Inmaculada concepción. Salvo en muy contadas excepciones (por ejemplo, Benedicto XII en 1336, sobre la Visión beatífica), la definición de un dogma de fe había sido una propiamente una facultad de los Concilios ecuménicos. Con esta definición, Pío XII, junto con el dogma de fe, afirmaba con los hechos que el depósito de la fe de la Iglesia residía, en última instancia, en el papado, promocionando así la tesis de la infalibilidad papal. Por último, en diciembre de 1864, Pío XII convulsionaría toda Europa con sus dos encíclicas, Quanta cura y, especialmente, el Syllabus, en los que se oponía frontalmente a los presupuestos básicos de la civilización liberal, a la par que condenaba los principios regalistas y galicanos.

Dos días antes de la promulgación del Syllabus, Pío IX expresaba a un grupo de obispos su deseo de celebrar un Concilio. La relación entre ambos, Concilio y Syllabus, aparecía así de manera incuestionable. Por ello, hay que señalar la intensa actividad diplomática que, a partir de entonces, se iba a dar antes y durante el Concilio, siempre en torno a la cuestión de la infalibilidad papal. Del mismo modo, Vaticano I sería el primer Concilio de la Historia en el que se crearía en los distintos países unos estados de opinión pública, tanto a favor como en contra de las resoluciones del Concilio, por medio de la prensa escrita. Destacarían particularmente personalidades del sector católico liberal, como el teólogo alemán Ignaz von Döllinger (1799-1890).

3. El ocho de diciembre de 1869 se inauguraba oficialmente el Concilio Vaticano I. La participación en el Concilio fue bastante alta, teniendo en cuenta que, de un total de 1084, asistió una media de setecientos obispos. Vaticano I fue un Concilio con un marcado predominio italiano, que representaba un 35% del total de los asistentes. Por lo general, cada país asistía con una posición homogénea en relación con los distintos asuntos a dirimir, excepto en la cuestión de la infalibilidad papal. Destacaba la mayoritaria oposición en cuanto a este último tema entre los obispos alemanes y centro-europeos, así como la cerrada adhesión española e hispanoamericana a las tesis infalibilistas. El grupo francés, a pesar de su mayoritaria oposición a la infalibilidad, no consiguió presentar una posición unánime al respecto. En definitiva, en el Concilio se formaron dos grupos netamente perfilados: El mayoritario, partidario de la infalibilidad (450 de los 700 obispos) y el minoritario en contra (140 de 700).

En sus cuatro sesiones generales y 89 congregaciones generales, el Concilio generó dos constituciones dogmáticas de singular importancia: Dei Filius (24 de abril de 1870) y Pastor Aeternus (18 de julio de 1870). La primera, en sus cuatro capítulos y sus correspondientes cánones, daba una respuesta (en general aceptable desde un punto de vista reformado y evangélico) al panteísmo, ateismo y racionalismo, ligados, a menudo, al liberalismo filosófico, así como la relación entre la razón y la fe. La segunda estaba compuesta por un preámbulo y tres capítulos, con sus correspondientes cánones, afirmando la supremacía en todos los órdenes del obispo de Roma sobre la Iglesia de Jesucristo. Un cuarto capítulo concluía el documento, en el que se definía solemnemente la infalibilidad papal.

Vaticano I estuvo repleto de manipulaciones, incidentes y polémicas, que han llegado a ser ciertamente memorables. Destaca en especial la retirada en bloque del sector minoritario ante la decisión inamovible del obispo de Roma de incluir la infalibilidad en la constitución dogmática sobre la Iglesia.

4. En conclusión, el Concilio que se había previsto condenatorio de la civilización liberal nunca acabó sus sesiones. El inicio de la guerra franco-prusiana (1870-71) obligó la retirada de las tropas francesas de Roma, lo cual propició la irrupción de las tropas piamontesas en la, en adelante, capital de Italia. Desde entonces, el “papa” se declararía permanentemente prisionero en Roma, sin aceptar el régimen político italiano liberal. Así iba a continuar hasta que en 1929, por los Pactos de Letrán, el régimen fascista de Mussolini reconocería la soberanía política del obispo de Roma sobre la Ciudad del Vaticano. Una soberanía sobre un ínfimo territorio, pero de enorme transcendencia para la Iglesia católica romana, en especial en sus relaciones con los gobiernos de las distintas naciones.

Durante los próximos treinta años, los sucesores de Pío XII (León XIII, Inescrutabilis Deo Consilio, 1878; Pío X, Lamentabili y Pascendi, 1907) no harían sino confirmar las afirmaciones hechas en Syllabus o Dei Filius y su oposición frontal al liberalismo en todos sus órdenes.

– GRAU, José, Catolicismo romano. Orígenes y desarrollo, 2 vols., (Barcelone : Ediciones Evangélicas Europeas, 1987), pp. 683-828.

– LORTZ, Joseph, Historia de la Iglesia, (Madrid: Ediciones Guadarrama, 1962), pp. 565-579.

– Documentos del Concilio Vaticano I:

Contitución Dei Filius http://www.conoze.com/doc.php?doc=2943 ; Constitución Pastor Aeternus http://www.conoze.com/doc.php?doc=2944

– KIRK, K., Concilio Vaticano I, en Enciclopedia Católica

http://www.enciclopediacatolica.com/v/vaticano1.htm

– CASAS, Santiago, “El obispo Caixal y el Concilio Vaticano I”, en Excerpta e dissertationibus in Sacra Theologia XLII (2002), 473-561.

______

Jorge Ruiz Ortiz. Artículo publicado en

Dizionario di teologia evangelica, P. Bolognesi, L. De Chirico, A. Ferrari eds., (Marchirolo: Uomini Nuovi, 2007) pp. 849.

http://westminsterhoy.wordpress.com/2009/12/21/concilio-vaticano-i-1869-70/

Anuncios

Reseña: Fundamentalismo y la cultura americana

Reseña: Fundamentalismo y la cultura americana

To read this review in English click here

Fundamentalism and American Culture, George M. Marsden, 2da edición, Oxford: Oxford University Press, 2006.

Desde su publicación en 1980 esta publicación ha sido la guía definitiva para entender el surgimiento del fundamentalismo en los Estados Unidos. Es un tema relevante para las iglesias latinoamericanas, porque muestra las raíces de muchas misiones y misioneros que se encuentran en América Latina.

Hoy hay confusión sobre el término fundamentalismo. Frecuentemente se usó en un sentido perjudicial, hablando de fanatismo o extremismo religioso al tipo de los fundamentalistas islámicas. Entonces un libro que provee un entendimiento mejor del término es bienvenido.

Por medio de la perspectiva cristiana la palabra fundamentalismo tiene su origen principalmente en 12 pequeños libros llamado The Fundamentals (Los Fundamentales), publicados en 1910-15. Sus propósitos eran contrarrestar el liberalismo teológico de su época. Sesenta y cuatro académicos y predicadores de los Estados Unidos y del Reino Unido colaboraron con el patrocinio de comerciantes cristianos; se publicaron aproximadamente 3 millones de ejemplares. The Fundamentals incluyeron artículos sobre la infalibilidad de la Biblia, el nacimiento virginal de Cristo y la creación. La batalla contra el teológico liberalismo y en la crítica bíblica ha seguido en las denominaciones principales y sigue hoy, aunque el liberalismo está incluido dentro del rango del modernismo y posmodernismo. Marsden dice que el concepto de fundamentalismo es en primera instancia una respuesta a la doctrina falsa

Pero el autor explica como el fundamentalismo ha cambiado. La mayoría de su libro trata del inicio y establecimiento del movimiento en la época 1870-1925. En esta segunda edición del libro Marsden incluye los tiempos hasta 1980.

Las primeras tres secciones del libro muestran el inicio de fundamentalismo en el período 1870-1917 y el impacto de la Primera Guerra Mundial, y después su efecto en el Juicio de Scopes sobre creación-evolución, y los debates en las denominaciones protestantes. Marsden menciona las contribuciones del evangelista D.L. Moody, de los teólogos B.B.Warfield, Charles Hodge y J. Gresham Machen y los movimientos de santidad y dispensacionalismo. En la última sección del libro se encuentra los cambios en el movimiento evangélico y la popularidad de la Mayoría Moral, el aborto y la derecha Cristiana en la arena política Estadounidense.

Lastimosamente la obra no incluye el movimiento postevangélico ni el crecimiento global de fundamentalismo. Por esa razón para lectores que poseen la primera edición, es dudable si vale la pena para comprar la segunda.

David E. C. Ford

Profesor del Nuevo Testamento, Fundación Universitaria Seminario Bíblico de Colombia, Medellín, Colombia

Se debe respetar la autoría de los trabajos presentados en esta página Web por lo que su uso debe ser debidamente citado

Todos los derechos © Recursos Teológicos

http://www.recursosteologicos.org/Documents/fundamentalismo_es.htm

Discrepancias y errores. Charles Hodge

Discrepancias y errores. Charles Hodge

Charles Hodge, uno de los grandes de Princeton, exponiendo la doctrina de la inspiración plenaria de la Escritura en su Sistemática, aborda el problema de las discrepancias y errores en las Escrituras. Hodge nos dice: “…aunque el teólogo pueda descartar con derecho todas las objeciones basadas en la negación de los principios comunes de la religión natural y de la revelada, hay otras que no se pueden descartar de esta manera sumaria.

Las más evidentes de estas objeciones son que los escritores sagrados se contradicen entre si, y que enseñan error. Naturalmente, seria inútil pretender que los escritores sagrados eran infalibles, si de hecho erraran. Nuestra postura acerca de la inspiración tiene que quedar determinada por el fenómeno de la Biblia además de por sus declaraciones didácticas. Si de hecho los escritores sagrados retienen cada uno de ellos su propio estilo y modo de pensamiento, tenemos entonces que renunciar a toda teoría que presuponga que la inspiración anula o suprime todas las peculiaridades individuales. Si las Escrituras abundasen en contradicciones y errores, entonces sería en vano pretender que fueron escritas bajo una influencia que impedía todo error. Aquí, pues, se trata de una cuestión factual: ¿Se contradicen entre si los escritores sagrados? ¿Enseñan las Escrituras lo que se puede demostrar como falso mediante otras fuentes de conocimiento? …

La objeción bajo consideración, esto es, que la Biblia contiene errores, se subdivide en dos. La primera, que los escritores sagrados se contradicen a sí mismos, o los unos a los otros. La segunda, que la Biblia enseña cosas que no concuerdan con los hechos de la historia o de la ciencia.

En cuanto a la primera de estas objeciones, se precisaría no de un volumen, sino de varios, para considerar todos los casos de discrepancias que se han alegado. Todo lo que podemos esperar hacer aquí son unas pocas observaciones generales: (1)

1. Estas aparentes discrepancias, aunque numerosas, son en su mayoría triviales, y están principalmente relacionadas con números o fechas.

2. La mayor parte de ellas son sólo aparentes, y armonizan bajo un cuidadoso examen.

3. Muchas de ellas pueden ser adscritas con justicia a errores de transcriptores.

4. La maravilla y el milagro es que haya tan pocas de ninguna importancia real.

Considerando que los diferentes libros de la Biblia no sólo fueron escritos por diferentes autores, sino que también eran hombres de todos los niveles de cultura, viviendo a lo largo de mil quinientos o dos mil años, es completamente inexplicable que concordaran perfectamente en base de cualquier otra hipótesis de que los escritores estaban bajo la conducción del Espíritu de Dios. A este respecto, como en todos los demás, la Biblia descuella sola. Es suficiente para llenar a cualquier mente de asombro cuando se contemplan las Sagradas Escrituras repletas de las más elevadas verdades, hablando con autoridad en el nombre de Dios, y tan milagrosamente libres del contaminador toque de los dedos humanos. Los errores en cuestiones factuales que los escépticos buscan con ahínco no tienen proporción con el todo. Ningún hombre en su sano juicio negaría que el Partenón fue construido de mármol incluso si se encontrara un granito de arenisca en su estructura. No menos irrazonable es negar la inspiración de un libro como la Biblia porque un escritor sagrado diga que en una ocasión determinada fueron muertos veintitrés mil hombres, y otro que fueron veinticuatro mil. Desde luego, un cristiano puede permitirse pisotear tales objeciones.

Admitiendo que las Escrituras contienen, en unos pocos casos, discrepancias que no podemos explicar satisfactoriamente en base de nuestro actual conocimiento, no nos dan base racional para negar su infalibilidad.

«La Escritura no puede ser quebrantada» (Jn .10:35). Ésta es la doctrina entera de la inspiración plenaria, enseñada por boca del mismo Cristo. El universo está repleto de evidencias de designio, tan múltiples, tan diversas y tan maravillosas como para abrumar la mente con la convicción de que tiene un Hacedor inteligente. Pero aquí y allá aparecen ejemplos aislados de monstruosidades. Es irracional que por no poder dar cuenta de tales casos neguemos que el universo es producto de la inteligencia. Tampoco el cristiano tiene que renunciar a su fe en la inspiración plenaria de la Biblia, aunque pueda haber algunas cosas en su estado actual a las que no pueda dar explicación. .

La segunda gran objeción a la inspiración plenaria de las Escrituras es que enseña cosa inconsecuentes con verdades históricas y científicas.

Una vez más se tiene que observar que … el lenguaje de la Biblia es el lenguaje de la vida diaria, y el lenguaje de la vida diaria se basa en la verdad evidente a los sentidos, y no en formulaciones científicas. … Hay una gran distinción que debe hacerse entre las teorias y los hechos. Las teorias son de los hombres. Los hechos son de Dios. La Biblia contradice con frecuencia las teorias, pero nunca los hechos. … Los hombres hostiles o indiferentes a sus verdades pueden rechazar su autoridad, sobre una base insuficiente, o debido a sus opiniones personales; pero incluso a juicio de las más grandes autoridades de la ciencia, no puede objetarse con justicia a sus enseñanzas.

Es imposible apreciar debidamente la importancia de esta cuestión. Si Ia Biblia es la palabra de Dios, todas las grandes cuestiones que durante siglos han agitado las mentes de los hombres quedan asentadas con una certidumbre infalible. La razón humana nunca ha podido responder para satisfacción propia, ni para dar certidumbre a otros, estas vitales preguntas: ¿Qué es Dios? ¿Qué es el hombre? ¿Qué hay más aliá deI sepulcro? Si hay algún estado futuro del ser, ¿cuáI es? Y, ¿cuántas bendiciones futuras están aseguradas? Sin la Biblia todos estamos, en estas cuestiones, en una total oscuridad. ¿Cuán inacabables e insatisfactorias han sido las respuestas a la más magna de todas las preguntas: ¿Qué es Dios? Todo el mundo oriental replica diciendo: «Él es el modo inconsciente del ser». Los griegos dieron la misma respuesta a los filósofos, e hicieron de toda la naturaleza un Dios para el pueblo. Los modernos no han llegado a ninguna doctrina superior. Fichte dice que el Ego subjetivo es Dios. Según Schelling, Dios es el movimiento eterno del universo, en el que el sujeto se transforma en objeto, el objeto en sujeto, el infinito en finito, y el finito en infinito. Hegel dice: El Pensamiento es Dios. Cousin combina todas las respuestas germánicas para dar la suya. Coleridge nos remite a Schclling para una respuesta a la pregunta de qué es Dios. Carlyle hace de la fuerza Dios. Un niño cristiano dice: «Dios es Espíritu, infinito, eterno, e inmutable en su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, bondad y verdad». Los hombres y los ángeles cubren sus rostros en presencia de esta respuesta. Es la más elevada, grande y fructífera verdad jamás expresada en lenguaje humano. Sin la Biblia, estamos sin Dios y sin esperanza. El presente es una carga, y el futuro un terror.”

_______________________

1. «Confessions of an lnquiring SpiriL» en Works. Harpcrs. N.Y., 1853. vol. V.. pág. 612.

Hodge, Charles. Teología Sistemática. Vol. 1. CLIE. p.131-133
http://idanielth.wordpress.com/2009/01/03/discrepancias-y-errores-charles-hodge/

La tortura y asesinato de Miguel `Caxlán´

La tortura y asesinato de Miguel `Caxlán´

Nuevos datos para reconstruir la muerte de un líder chamula protestante (I)

A grandes rasgos hemos contado su historia. En números anteriores de Protestante Digital compartimos los avances de una investigación que ha crecido. En la versión pasada, publicada en estas mismas páginas, los datos sobre cómo tuvo lugar el atroz asesinato de Miguel Gómez Hernández eran escasos. En parte esa debilidad del escrito la subsanamos hoy, al ofrecer a los lectores información que consigna el bárbaro homicidio de Miguel Caxlán, líder histórico de la comunidad evangélica indígena chamula.

En la región Altos el cambio ha sido intenso. En unas cuantas décadas el protestantismo multiplica aceleradamente sus adeptos. Entre 1975 y 1990, catorce municipios alteños (Altamirano, Amatenango, Chalchihuitán, Chamula, Chanal, Chenalhó, El Bosque, Huistán, Larráinzar, Mitontic, Oxchuc, Pantelhó, Tenejapa y Zinacantán) alcanzan una población de 250 mil habitantes en el último año antes mencionado, y 60 mil de ellos en el lapso citado se habían convertido al protestantismo. (1) Es decir, 24 por ciento de los indígenas en Los Altos cambiaron su identidad religiosa en un lapso de tiempo muy corto.

Mientras Miguel Caxláncontinuaba con su labor pastoral y de liderazgo entre los chamulas evangélicos, sus adversarios elaboraban planes para desaparecerlo. Los antes infructuosos intentos por aniquilar al dirigente de la cada vez más fortalecida comunidad indígena protestante, vieron el final deseado un día del verano de 1981. Fue el 24 de julio cuando la celada cuidadosamente preparada segó la vida de Gómez Hernández.

Cerca de la una y media de la tarde, en las cercanías del Puente del Molino de Santo Domingo, (2) Pedro Acobal, su hermano, dos profesores y un habitante del asentamiento fundado por MiguelCaxlán,esperan el ya sabido paso del líder por el lugar. Los cinco aguardan en un taxi, un LTD rojo.Caxlán pasa cerca del quinteto, ellos se le abalanzan e intentan introducirlo al automóvil. Miguel Gómez opone resistencia, pero el número y juventud de sus atacantes se impone y logran meterlo al taxi.

Ocupados en secuestrar a Caxlán, sus cinco captores no se percatan de que una mujer evangélica sigue los acontecimientos con atención. Ella mira que el automóvil arranca y toma camino hacia San Juan Chamula. Decide ir a La Nueva Esperanza con el fin de notificar a sus hermanos en la fe de lo sucedido. Al recibir la noticia un grupo se organiza y decide movilizarse para localizar a su dirigente.

En el interior del auto los secuestradores someten a Miguel Caxlán, lo amordazan y le infligen varios orificios con un picahielo. Llevan al secuestrado a Chamula, para entregarlo en la casa de quien paga por la realización del operativo: el cacique Javier López Pérez, el mismo a quien en distintas ocasiones denunciara el líder protestante por amenazas de muerte.La suma pagada por tener a Caxlánen sus manos fue de 500 mil pesos de ese entonces.

A Caxlánlo torturan con brutalidad:

“Le quitaron el cuero cabelludo con un machete, le arrancaron la piel del rostro, le sacaron el ojo derecho y le arrancaron la lengua y la nariz. Después lo llevaron al paraje Milpitulá, cerca de Pajaltón. Lo metieron en el monte, lo colgaron de un árbol y allí murió ahorcado”. (3) Otra fuente dice que el cuerpo es “abandonado en una cima” (4) del paraje antes citado, no consigna el ahorcamiento pero no lo contradice. El mismo documento señala como asesinos a Marcelo Pérez Vázquez, Nicolás Pérez Vázquez y cuatro personas más. Se menciona a un autor intelectual, sin proporcionar su nombre, y los firmantes, cuatro hijas y un hijo del occiso, piden celeridad en la aprehensión de quien consideran pagó por el crimen.

Pocos días después del asesinato, de acuerdo con un reporte periodístico, el temor de una agresión a toda la colonia campea en La Nueva Esperanza.

Ante ello los habitantes del lugar “esperan que las autoridades les brinden protección e intervengan ante el ayuntamiento de Chamula, a fin de que detenga ya la persecución que han venido sufriendo”. (5) La nota informa que la edad de la víctima era de 61 años, y describe su muerte en los siguientes términos: “…lo ultimaron por asfixia, después de golpearlo salvajemente votándole (sic) la dentadura, habiéndolo dejado mutilado de un ojo y la nariz. Además de quitarle el cuero cabelludo. El occiso era oriundo de San Juan Chamula, de donde fue expulsado por su religión evangélica”.

Información del expediente penal abierto en contra de los asesinos establece que tres pudieron ser las causas que provocaron la muerte de Miguel Caxlán.

Para el juez penal de San Cristóbal de Las Casas, Jorge Trujillo Muñoz, el fallecimiento tiene lugar “a causa de varios piquetes que recibió en el abdomen con un desarmador; por los golpes que, con el fondo de una botella, le fueron descargados o por estrangulamiento por asfixia”, lo que “descarta la posibilidad de que haya muerto colgado de un árbol”. El mismo Trujillo Muñoz hace del conocimiento que ya están detenidos cinco implicados en el asesinato, encontrándose prófugo Pedro Sánchez Díaz. (6)

Se les dicta formal prisión a cuatro personas: Marcelo Francisco Pérez Velásquez, Nicolás Pérez Velásquez, Manuel Santis Polimó y Domingo Santis Polimó. El juez afirma que a Miguel Gómez Hernández
“estos sujetos le arrancaron los ojos, la nariz, la boca y el cuero cabelludo… sin no antes ahorcarlo en un árbol”. (7)
Citamos los distintos dictámenes acerca de cómo es victimado MiguelCaxlán no por interés en los detalles de las notas rojas, sino para subrayar que aún con sus discrepancias todas las fuentes coinciden al describir la saña con la cual fue perpetrado el crimen.

Para Silvia, Natalia, Rafaela, Juana y Manuel Gómez Hernández (hijas e hijo del líder atrozmente ultimado), la causa del asesinato tiene relación con la principal actividad de Miguel Caxlán, el ser dirigente de los expulsados de Chamula. Para ellos su padre

“no hacía ningún daño a nadie; posiblemente por haber sido un hombre justo y líder del grupo de chamulas que fueron materialmente corridos del pueblo de San Juan Chamula por el solo hecho de no tomar aguardiente y profesar la religión evangélica; fue que lo privaron de la vida”. (8)

La rápida movilización de los evangélicos de La Nueva Esperanza, informados por la testigo del secuestro de su líder, es lo que impide la huida de los autores materiales del asesinato.
“El hermano Mateo de la Cruz, que era judicial, comunicó al comandante de su corporación y junto con varios evangélicos de la colonia Nueva Esperanza salieron a perseguir al carro que había secuestrado a Miguel Cashlán. Mateo de la Cruz tenía una motocicleta y con ella salió rumbo a Chamula. En la tijera encontró al carro de los secuestradores que ya venían de regreso, este hermano valientemente enfrentó a los asesinos y los detuvo. Inmediatamente después llegaron los otros integrantes del grupo y juntos aprehendieron a los asesinos. Solamente uno se dio a la fuga pero los demás fueron aprehendidos”.(9)
Nuevos datos para reconstruir la muerte de un líder chamula protestante (II)

Un hecho sin precedente cimbró a San Cristóbal de Las Casas, el muy concurrido cortejo fúnebre de un indígena. Acompañaron al féretro más de cinco mil personas. Nadie recordaba la asistencia de tal multitud para sepultar a cualquier tipo de personaje, fuese político, religioso o de cualquier otro ámbito.

Protestantes indígenas, mestizos y misioneros nacionales y extranjeros caminaron juntos, indignados y dolidos por “la pérdida de un siervo de Dios distinguido por su fe, su lucha incansable y su valor”, según una publicación evangélica editada en la antigua capital de Chiapas. (10)


El bien conocido autor intelectual del asesinato, y personaje central en el sistema caciquil chamula, Javier López Pérez, nunca es llevado a proceso penal.

Para ello se confabulan protectores en San Juan Chamula y la indolente complicidad de autoridades judiciales que le dan largas al asunto. La orden de aprehensión queda sin hacerse efectiva. En 1982, a principios de abril, tras meses de sufrir los efectos de un agresivo cáncer, muere López Tuxum. El día de su entierro Los Altos de Chiapas, al igual que otras zonas de la entidad, eran cubiertos por la gran cantidad de cenizas arrojadas por la erupción del volcán Chichonal. (11) Al medio día y en plena primavera no brillaba el sol, el ambiente era dominado por la oscuridad. Al hecho los creyentes evangélicos, sobre todo los indígenas, le dieron una interpretación que les fortalecía en su convicción de permanecer firmes y unidos ante los ataques de sus adversarios, sin recurrir a la violencia.

Al interior de la comunidad evangélica de Los Altos de Chiapas el asesinato de MiguelCaxlán tiene distintas repercusiones.

Para los habitantes de la colonia Nueva Esperanza, y en especial entre quienes habían acompañado al líder en su larga lucha contra la intolerancia de los tradicionalistas, la brutal desaparición del dirigente les refuerza en su experiencia de acoso a causa de sus creencias religiosas elegidas. Para otros les hace replantearse cómo enfrentar las reiteradas acciones de persecución y la inacción de las autoridades gubernamentales. Es el caso del pastor Abdías Tovilla Jaime, que decide dar pasos para una mejor defensa de los derechos de los protestantes indígenas.

En 1979 Tovilla Jaime concluye sus estudios teológicos en la ciudad de México. Al año siguiente inicia su trabajo pastoral en la Sierra Madre de Chiapas, en las cercanías de la frontera con Guatemala. En febrero de 1981 se traslada a San Cristóbal de Las Casas, para ser pastor en la Iglesia presbiteriana El Divino Redentor. El día que llega a la ciudad los caciques chamulas destruyen un templo en el paraje Piedrecitas, que había sido edificado con ayuda de la congregación a la que Abdías Tovilla se incorporaba como pastor. Pocos meses después, en julio, tiene lugar el homicidio de Miguel Caxlán, suceso que conmueve profundamente al joven pastor.

Los dos acontecimientos, cuenta Abdías Tovilla, le impulsan a estudiar derecho en la Universidad Autónoma de Chiapas, (12) cuya facultad de leyes tiene su sede en San Cristóbal. En 1985 concluye sus estudios, pero desde antes ocupa buena parte de su tiempo en llevar las denuncias penales de los expulsados. En la Facultad de Derecho coincide con otros evangélicos que ahí realizan sus estudios, y juntos gestan el Comité de Defensa Evangélica de Chiapas en 1984. Ese año ingresan al Comité Ejecutivo del organismo los estudiantes de leyes y evangélicos Isidro Gómez Entzín (de origen tzeltal) y los mestizos Efraín Sánchez, Abraham Martínez y Octavio Guillén.

En 1992, los días 22 y 23 de abril tiene lugar, convocada por el Congreso del Estado de Chiapas, la Audiencia pública sobre las expulsiones indígenas y el respeto a las culturas, costumbres y tradiciones de esos pueblos.
En ella participan científicos sociales de distintas disciplinas, clérigos, pastores, dirigentes sociales y legisladores. En su intervención Abdías Tovilla resume lo por él sostenido en años anteriores respecto a las que considera acusaciones sin sustento contra los evangélicos, así como los derechos humanos que les son violados al ser perseguidos y/o expulsados de sus poblados. Para el pastor y abogado Se acusa a los evangélicos de destruir las culturas y tradiciones indígenas simplemente porque:
  • 1) Ya no toman trago.
  • 2) Porque ya no se enferman tanto como ellos.
  • 3) Ya no usan o consultan a curanderos y brujos.
  • 4) Porque ya no queman velas o incienso al por mayor.
  • 5) Porque ya no rinden culto a sus ídolos e imagen de San Juan.
  • 6) Porque ya no golpean a sus mujeres.
  • 7) Porque tienen abandonadas sus cruces en sus casas.
  • 8) Porque ya no dan la cooperación para las fiestas religiosas, pero que en realidad es para enriquecer al grupo caciquil dominante y explotador.
Mas sin embargo la Iglesia evangélica indígena tiene un alto concepto de conservar la cultura como son:
  • 1) Su idioma materno.
  • 2) Su unidad familiar.
  • 3) Su vestuario.
  • 4) Su medicina herbolaria.
  • 5) El folklore regional, que incluye su música autóctona, sus danzas, sus leyendas y poemas y sus instrumentos musicales antiguos.
  • 6) El material educativo religioso de los evangélicos incluyendo toda la práctica de su culto se tiene en la lengua tzotzil.
Como se puede ver el pueblo evangélico tiene también sus propios valores culturales y sus principios como cualquier otra religión, y que por lo tanto también exigimos el debido respeto como lo corrobora el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la liberad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia individual o colectivamente tanto en su público como en privado, por la enseñanza, la práctica al culto y la observancia. (13)

El otro aspecto subrayado por Tovilla Jaime en su comparecencia se relaciona con la expulsión como figura delictiva y su incorporación al Código penal de Chiapas, porque el proceso expulsador por motivos religiosos ya presentaba más de veinte años de haberse iniciado:

Los daños materiales y sicológicos que ha causado la expulsión en perjuicio de más de quince mil expulsados indígenas son incalculables. En la práctica delictiva de la persecución y expulsión religiosa se violan, en perjuicio de nuestros hermanos indígenas, la libertad de pensamiento y de conciencia por diversos medios represivos…. De allí la necesidad de legislar un apartado especial en el Código penal de Chiapas donde no sólo se penalice el acto delictivo de la expulsión, sino que tomen muy en cuenta todos los actos delictivos que se cometen en perjuicio de los creyentes antes de ser expulsados oficialmente. Creemos que el interés de esta reforma al Código penal será de importancia incalculable, porque ayudará a garantizar la supervivencia misma del orden social, y para tal fin el Estado está naturalmente facultado y obligado para garantizar la seguridad de los ciudadanos.(14)

No está de más recordar que Miguel Caxlánconsidera como uno de los componentes de su lid contra el tradicionalismo chamula el punto de los derechos humanos violentados a él mismo, y a sus hermanos en la fe, por un sistema que les negaba la libertad de elegir nuevas creencias.

Abdías Tovilla retoma ese punto y lo hace central en la gestación del CEDECH en 1984, cinco años antes de que fuese fundado el famoso Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, por parte del obispo Samuel Ruiz García.

Los indígenas protestantes son precursores en la defensa de los derechos humanos, cuestión que escasamente se les reconoce. Éste es un punto pendiente en la reivindicación de quienes por su protestantismo eran, y en buena parte todavía son, vistos como elementos peligrosos para las culturas indígenas.
Quienes así los conciben son miopes, lo son para ver que los indios e indias evangélicos tienen derechos inalienables para elegir construir nuevas identidades y sus derivados culturales.
El ser indígena tiene múltiples rostros, no existe una indianidadexclusiva que deba imponerse desde adentro, y menos desde afuera, a los pueblos indios.
Notas

1) Jan Rus, “Adaptación local al cambio global: la reorganización de la sociedad indígena de Los Altos de Chiapas en México, entre 1974 y 1994” en Contrahistorias, número 5, septiembre de 2005-marzo de 2006, p. 23.
2) Avante (“El periódico de San Cristóbal de Las Casas”), 29 de julio de 1981.
3) “Jmol Miguel”, Op. cit., p. 22.
4) Carta de los hijos de Miguel Gómez Hernández al gobernador Juan Sabines Gutiérrez, 10 de agosto de 1981.
5) Avante, Op. cit.
6) ¿Qué pasa?, 2 de agosto de 1981.
7) Número Uno (“Periodismo veraz”), Tuxtla Gutiérrez, 9 de agosto de 1981.
8) Carta de los hijos de Miguel Gómez Hernández al gobernador Juan Sabines Gutiérrez, 10 de agosto de 1981.
9) “Jmol Miguel”, Op. cit., p. 22.
10) Ibid., p. 22.
11) El Chichonal, volcán en el noroeste de Chiapas, localizado entre los municipios de Francisco León y Chapultenango, tuvo su primera erupción casi a la media noche del 28 de marzo. En cuarenta minutos las cenizas alcanzaron 100 kilómetros de diámetro por 17 de alto. Tras varias explosiones en los siguientes días, el 4 de abril tiene lugar una erupción más fuerte y prolongada que la del 28 de marzo.
12) Arthur Bonner, Op. cit., p. 79; y Abdías Tovilla Jaime, “Orígenes históricos del CEDECH”, en Boletín del Comité Estatal de Defensa Evangélica de Chiapas, número 1, 1993, p. A.
13) Congreso del Estado de Chiapas, Memoria de la Audiencia pública sobre las expulsiones indígenas y el respeto a las culturas, costumbres y tradiciones de esos pueblos, San Cristóbal de Las Casas-Tuxtla Gutiérrez, 22 y 23 de abril de 1992, pp. 177-178.
14) Ibid., pp. 178-179.

Carlos Martínez Gª es sociólogo, escritor, e investigador del Centro de Estudios del Protestantismo Mexicano.


© Carlos Martínez García, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

Referencia Bibliografica