Mysterium tremendum


Del objeto numinoso sólo se puede dar una idea por el peculiar reflejo sentimental que provoca en el ánimo. A este reflejo Otto le llama, mysterium tremendum, El tremendo misterio; misterio, como lo oculto y lo secreto.
Tremendo, Tremor (semejante con el temor) pavor a lo numinoso. De este sentimiento ha salido toda la evolución histórica de la religión. En él están las raíces de los demonios y los dioses.
Es una predisposición del ánimo, distinta de la natural, ya que el hombre natural no puede temer a Dios.
Este sentimiento es la nota distintiva de la “religión de los primitivos”, en donde se presenta en forma de terror demoniaco, de una primera conmoción, ingenua y sin desbastar.
Otto afirma, que este pavor produce también un efecto corporal de reacción, que nunca se presenta así en el miedo natural. Y que esta diferencia no es solamente de grado o potencia.
Y aunque el sentimiento numinoso se distancia mucho en sus grados superiores del simple pavor demoniaco. No niega su común progenie y parentesco.
Ejemplo de lo anterior es la orgé, la cólera de Iahveh. Esta cólera divina no tiene nada que ver con propiedades morales. Es “incalculable” y “arbitraria”. Esta cólera divina no es aminoración de santidad, sino expresión natural de la “santidad”, elemento esencial de ella. Esta ira no es sino lo tremendo mismo. Es importante recordar, señala Otto, que la palabra “cólera” es tan sólo un símil, un a modo de concepto, un ideograma.
En la cólera de Dios palpita y refulge el elemento irracional, que le presta un horror y espanto que nos siente el hombre natural.

Publicado por: Jorge Alberto Ornelas Lizardi

http://filuaem.blogspot.com/2009/10/mysterium-tremendum.html

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