SURGIMIENTO Y DESARROLLO DEL “MITO” COMO CATEGORÍA HERMENÉUTICA Y SU APLICACIÓN BÍBLICA

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Especialistas de universidades españolas analizan el “fenómeno religioso” en Europa

Especialistas de universidades españolas analizan el “fenómeno religioso” en Europa


“Lejos de haber perdido interés académico, político y social, las religiones continúan siendo objeto de atención y debate”, señalan los profesores.

España | Jueves 25 de Marzo, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


El “fenómeno religioso”, como así lo llaman profesores, especialistas y estudiosos de universidades españolas, están intrigados de porqué la religión no se ha paralizado sino que se ha expandido, admitiendo nuevas formas que sorprenden a aquellos que esperaban una secularización progresiva de la sociedad.
Por tal motivo, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Autónoma de Madrid y Friburgo (Alemania), y Complutense de Madrid, han convocado a sus expertos para que expongan a profundidad el crecimiento de la religión en Europa.
El seminario dirigido por los profesores Julio de la Cueva y Miguel Hernando de Larramendi, explicarán sobre el proceso de secularización que han incidido nuevos fenómenos “que parecen contradecir la propia idea de secularización y su correlato político de laicización del espacio público”.
También se hablará sobre la renovada presencia pública de las religiones, el aumento del pluralismo religioso, los debates en torno a la gestión de la diversidad religiosa y la laicidad.

“Lejos de haber perdido interés académico, político y social, las religiones continúan siendo objeto de atención y debate”, señalan los profesores, que tienen como el objetivo de difundir y enriquecer el análisis desde una perspectiva científica y multidisciplinar.

La Nasa afirma que bombardeo causado por la migración de planetas gigantes originó la vida

La Nasa afirma que bombardeo causado por la migración de planetas gigantes originó la vida
Un bombardeo de cometas y asteroides que enriqueció a la Tierra con agua y materia orgánica y por lo tanto contribuyó a abonar la superficie terrestre en un estado previo al origen de la vida.
Estados Unidos | Sábado 27 de Marzo, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


La Nasa ha llegado a la conclusión de uno de los temas más polémicos, el origen de la creación.

La Biblia afirma en hebreos 11:3 que “por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.

Sin embargo el científico del Instituto de Ciencias del Espacio-CSIC Josep María Trigo, asegura que “la migración de los planetas gigantes del Sistema Solar hace unos 3.900 millones de años provocó un bombardeo de cometas y asteroides que enriqueció a la Tierra con agua y materia orgánica y por lo tanto contribuyó a abonar la superficie terrestre en un estado previo al origen de la vida.

El científico español fue el único que participó en el equipo de estudio preliminar de la misión “Stardust” de la Nasa, en la que por primera vez se analizaron muestras de materiales procedentes de un objeto del Sistema Solar diferentes a la Luna, en concreto del cometa Wild 2, y desde 2006 se estudia en el Instituto de Ciencias del Espacio los procesos de formación de cometas, asteroides y meteoritos.

El estudio de estos materiales primitivos da “claves muy valiosas” sobre las fases iniciales del Sistema Solar y permite profundizar en los orígenes de la vida y de la propia Tierra, precisa Josep María Trigo.

Júpiter y Saturno no tuvieron inicialmente una órbita estable y tuvieron una fase de “migración” hasta alcanzar un equilibrio. Esta etapa de migración de los planetas gigantes produjo una perturbación gravitatoria en los asteroides y cometas situados en el límite exterior del cinturón principal de asteroides, con un bombardeo “tardío” que no tiene nada que ver con el “primordial” que dio origen a la formación de los planetas.

“Los objetos llegados en ese bombardeo tardío eran ricos en agua y materia orgánica, y por ello tuvieron un papel fundamental en el enriquecimiento químico previo a la aparición de la vida”, destacó Trigo.

Un científico español asegura que la ciencia puede justificar la fe

Un científico español asegura que la ciencia puede justificar la fe


“La religión trata del significado y el propósito de la vida y la ciencia trata de explicar la composición de la materia. Es posible mantener una posición científica y ser religioso”, subrayó Ayala.

Estados Unidos | Sábado 27 de Marzo, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


El científico español Francisco Ayala, experto en genética y biología molecular, argumenta poseer suficientes pruebas para que la ciencia pueda justificar la fe. Esta idea, sus conferencias y escritos al respecto, lo han galardonado con el Premio Templeton, que reconoce con más de un millón de euros a las personas que construyen puentes entre ciencia y religión.
Esa cantidad, dice Ayala, será donada a distintas instituciones. En su medio siglo de carrera ha estudiado la malaria y ha abierto el camino para la cura del mal de Chagas, una enfermedad parasitaria tropical.
En 1981 testificó como experto en un juzgado federal de EE. UU., estar en contra de que el Estado de Arkansas enseñara el creacionismo en las aulas.

“La teoría de la evolución es más compatible con el monoteísmo que el creacionismo. Es difícil imaginar al Dios benévolo y omnipotente de la Biblia y explicar el mal en el mundo”.
“La teoría de la evolución explica por qué hay tantas disfuncionalidades e imperfecciones en los seres vivos y la crueldad de muchos comportamientos, como el de aquellas hembras que devoran al macho antes, durante o después de la cópula”, explica Ayala.

Ayala detalló que el sistema reproductivo humano está tan mal diseñado que el 20% de los embarazos terminan en aborto espontáneo, esto no incluye los abortos más tempranos, que no se detectan. “Son 20 millones de abortos en el mundo cada año. Echarle la culpa al diseño divino haría precisamente de Dios un abortista de escala increíble”, advirtió el científico español que reside en EE. UU., y que desde su juventud fue ordenado fraile dominico.

“La religión trata del significado y el propósito de la vida y de los valores morales y la ciencia trata de explicar la composición de la materia, el origen de los organismos. Son áreas distintas, pero no reñidas. Es posible mantener una posición científica y ser religioso”, subrayó Ayala.

El Fermento Cristiano en Asia

Juan Charbonnier
El Fermento Cristiano en Asia

Este estudio de J. Charbonnier, de Misiones Extranjeras de París, ha sido publicado en EDA, Dossiers et documents N.° 8/97 – Eglises d’Asie N.° 251 – octubre de 1997.

Bajo el cielo de Asia los escasos campanarios a penas logran atravesar el bosque de pagodas, de estupas y de minarets. Dado el carácter minoritario del cristianismo en Asia, podemos preguntarnos si la fe cristiana ejerce alguna influencia en las orientaciones ideológicas de los dirigentes o en la mentalidad de los pueblos. Y sin embargo es esa una cuestión que preocupa tanto al gigante estado de China como a la pequeña ciudad-estado de Singapur. Para captar la dimensión de estas preocupaciones, no es inútil indagar los sentimientos de los habitantes de Singapur. Este pueblo se expresa sin disimulo, al menos en los limites autorizados. Las grandes religiones del mundo coexisten en este pequeño Estado del Asia del sud-este situado en la encrucijada de las civilizaciones china, india, malaya y occidental. Un informe de una encuesta, de octubre de 1988, señala el progreso particularmente rápido del cristianismo allí:

“Es indiscutible que el numero y la proporción de los cristianos entre la población han aumentado en estos últimos decenios. Segun los censos de 1921 y 1931, solo del 2 al 3% de la población china de Singapur eran cristianos. La proporción subió a más del 10% en 1980. No hemos podido establecer con exactitud el porcentaje actual de cristianos en Singapur, pero las estimaciones corrientes los sitúan entre 13 y el 18%. Es claro que este crecimiento ha sido mayor entre los protestantes que entre los católicos”.

El informe señala los factores y los límites de este crecimientos cristiano:

“¿Quiénes son los cristianos (y los convertidos al cristianismo?) Diversas fuentes confirman que los cristianos, comparados a los creyentes de otras religiones, tienden a ser más jóvenes más instruidos, con un status socio-económico más elevado en términos de empleo, de ingresos, de entorno, formados en las escuelas de la misión, salidos del curso de educación en inglés, y que tienen como principal lengua en casa el inglés…

Si existe una relación entre el nivel de educación y el uso del inglés por una parte, y la conversión al cristianismo por otra, entonces es casi seguro que con el actual sistema educativo esta influencia creciente del cristianismo va a seguir. Creemos, sin embargo, que el ritmo de crecimiento se va a agotar cuando haya alcanzado en su totalidad al segmento de población anteriormente señalado como receptivo al cristianismo. La expansión del cristianismo alcanzará un punto de saturación que sera contrarrestado por otras categorías religiosas, como “sin religión” o “budistas”. Como ha señalado el primer ministro, Singapur es demasiado “asiática” pare convertirse en una sociedad cristiana”1.

Extraño informe de encuesta que mezcla los juicios de valor con unos datos que pretender ser objetivos. La alusión final a las opiniones del primer ministro M. Lee Kuan Yew parece indicar que, pare él, el cristianismo no forma parte de los valores asiáticos. Con él, algunos gobernantes de tradición china se preocupan por la erosión de los valores confucianistas, considerados como los únicos “asiáticos”. ¿En qué se convierte una sociedad, piensan ellos, en la que la Navidad se celebra con más fasto que el Nuevo Ano chino?

1. Raíces cristianas en Asia

Al ser Singapur una antigua fundación británica, es normal que el cristianismo aparezca allí ligado a un aporte occidental del periodo colonial. Muchos paises asiáticos lo ven de la misma manera, pues la gran expansión misionera en Asia ha favorecido la acción de los poderes coloniales. Sin embargo, hoy la óptica tiende a ser diferente: los países asiáticos han logrado su independencia hace medio siglo, Occidente está en gran parte descristianizado mientras las comunidades cristianas de Asia siguen progresando. Nos interesamos por las raíces históricas del cristianismo en Asia.

El origen geográfico de la tradición judeo-cristiana, gusta recordar, esta en Asia occidental , entre los pastores nómadas salidos de la civilización mesopotámica. Las primeras comunidades cristianas salidas de Palestina se implantan sólidamente en Siria, en Asia Menor, luego en Persia donde florecieron antes de las invasiones musulmanas. Desde la provincia romana de Asia conquistan el mundo greco-latino aprovechando otras culturas orientales de moda en el Imperio.

Desde Persia, los cristianos se extienden por la India. Los siro-malabares de Kerala pueden descubrir su origen en un grupo de emigrantes llegados de Persia en el siglo IV. En el siglo VII, el Católico Ctesifon envió una misión oficial a China dirigida por el obispo Abrahán. La Estela nestoriana de Xi’an, gravada en el año 781, atestigua la llegada del obispo Olopen a Chang’an el año 635.

En el siglo XVI, con el renacimiento europeo y la reforma católica del Concilio de Trento, grandes misioneros jesuitas pusieron las bases de una simbiosis entre el catolicismo y las tradiciones culturales de Asia. Robert de Nobili en India y Matteo Ricci en China hablan amigablemente con los sabios de Asia. En China, las comunidades católicas de Shangai y de Hangzhou tienen como fundadores a grandes doctores confucianos convertidos: Paul Xu Guangqi. León Li Zhicao y Michel Yang Tingyun. El cristianismo asiático contemporáneo bebe en estas fuentes anteriores a la época colonial.

Generalmente, los intelectuales católicos de los paises asiáticos, sean teólogos historiadores o novelistas, tienden a expresar la fe cristiana en el contexto de su tradición cultural, siguiendo un principio calificado en medios eclesiásticos con el nombre de “inculturación”. En los paises donde los cristianos están bien aceptados y disponen de medios importantes, su esfuerzo de inculturación favorece una puesta en relieve de los valores asiáticos. Por el contrario, allí donde son débiles, más o menos reprimidos o menospreciados, se desconfía sobre todo de sus relaciones con el extranjero, se semen los aspectos proféticos y universalistas de su fe. Es importante entonces ubicar bien los medios cristianos más influyentes.

2. Crecimiento cristiano en Asia contemporánea

¿Quiénes son hoy los cristianos de Asia?

Exceptuando las Filipinas, con el 87% de católicos los cristianos católicos ortodoxos y protestantes no son sino pequeñas minorías en el inmenso continente asiático: minorías más fuertes en Corea (25% en Corea del Sur, de los cuales el 6% son católicos), en Vietnam (8% de católicos), en Indonesia (8% con el 3% de católicos), en Sri Lanka (8%), en Malasia (7% con el 3% de católicos), minorías ínfimas en China (2% en el continente, 4% en Taïwan), en Japón (1,4%, de los que el 0,34% son católicos), en India (1,9%), en Pakistán (1,7%). Es verdad que estas minorías son por lo general muy vivas, con un crecimiento relativamente rápido y con frecuencia influyentes.

3. Islotes étnicos

A lo largo de la historia, los católicos de China con frecuencia se agruparon en aldeas alejadas de los centros urbanos para resguardarse mejor de las persecuciones sistemáticas. Estos cristianos son chinos de raza Han pero que han podido ser exiliados cuando el Imperio en regiones “ouighour” o “khazak”; otros, son originarios de la provincia de Ghandong, refugiados en Manchuria a lo largo de siglo XIX. En Mongolia interior, unos 250 pueblos católicos están formados por emigrantes chinos Han. Los misioneros belgas de Scheut les permitieron cultivar las sierras que ellos habían comprado a los Mongoles. Organizados sólidamente segun el rito y las normas de vida católica, forman bastiones cristianos casi indestructibles.

En otros paises de Asia como Tailandia y Camboya, los católicos pueden ser verdaderas minorías étnicas. Con frecuencia son vietnamitas o de origen chino, viviendo en ambientes thai o khmer profundamente budistas. En estos países, la religión tiende a identificarse con la raza, de la misma forma que en Malasia ser malayo es ser musulmán.

El mensaje cristiano ha calado más fácilmente en los grupos minoritarios étnicos o sociales: aborígenes de Taïwan, Hmongs de Tailandia, Zhuang, Sani, Yizu del sur de China, los parias en la India. Más o menos rechazados por la sociedad, económicamente pobres y con creencias animistas impuestas más por costumbre que por una doctrina bien estructurada, estas minorías eran más permeables a la evangelización.

¿Cual es el vigor cristiano de estos conversos?

Hay que distinguir al menos tres casos:

– aquellos en los que el fervor cristiano se debilitó con el bienestar material. Faltos a veces de pastores para sostenerlo, se ven tentados a volver a sus practicas animistas;

– aquellos que permanecen fieles incluso sin pastores, pero que tienden a aislarse del resto de la población;

– aquellos que se extienden como una mancha de aceite gracias a la urbanización y al desarrollo de los transportes. Este es con frecuencia el caso de China donde los cristianos construyen nuevas iglesias en los centros urbanos.

4. Focos de influencia

La influencia de los cristianos desborda ampliamente su pequeño número y el marco de las iglesias! Se les conoce por sus obras, sus influyentes personalidades, por la prensa y los medios de comunicación que saben utilizar. Las escuelas de la misión, generalmente muy apreciadas por su disciplina moral y su nivel académico, han formado con frecuencia a la élite del país, a ministros o a sus esposas, incluso a la misma emperatriz de Japón. Muchos japoneses adoptan un ideal cristiano sin ser bautizados. Incluso muestran cierto aprecio por los ritos cristianos que les son accesibles. Una bendición matrimonial en la Iglesia tiende a sustituir a la ceremonia shintoista. Algunos hoteles especializados en bodas prescinden incluso de la Iglesia y ofrecen a sus clientes un ritual cristiano a su gusto.

Hospitales y clínicas regidos por órdenes religiosas cuidan tanto la buena acogida a los enfermos como la calidad de los cuidados médicos. Los asilos de ancianos, donde las Hermanitas de los pobres se consagran sin reserva, son especialmente apreciados en unas poblaciones que sienten gran respeto por los mayores.

En China, en Indonesia, en Japón, en India, las universidades católicas y protestantes han contribuido a formar personas influyentes. Escritores cristianos han sabido llegar al gran publico. Algunos, como el Chino John Wu en su obra Par delà l’Est et l’Ouest han descrito su itinerario de conversión, mostrando que se puede ser cristiano sin perder nada de las mejores tradiciones asiáticas. Los grandes países asiaticos tienen también sus teólogos.

El Instituto alemán Missio, que publica una bibliografía de los estudios teológicos en el mundo, señala unas cuarenta publicaciones de Asia, de las que 15 son sólo de India2. Esta lista no es ni mucho menos exhaustiva. Los trabajos teológicos abordan los problemas de fondo sobre el sentido de la presencia cristiana en Asia. Las novedades que afectan a la vida católica local son recogidas por la agencia U.C.A News con sede en Bangkok y en Hongkong en lo que afecta a China. Esta información es retomada en francés por la Sociedad de Misiones Extranjeras de París en su publicación quincenal Eglises d’Asie3.

Radio Veritas en Filipinas y diversas emisoras protestantes cubren amplios sectores de Asia. En diversos países como en Taïwán, los cristianos suministran buenos programas a la televisión local y producen una rica gama de videos y cassettes.

5. Estructuras continentales

Conscientes de la gran diversidad de los países de Asia, las Iglesias católicas y protestantes han creado sin embargo estructuras de coordinación y reflexión a escala continental. Su enfoque pluralista ha permitido el intercambio de experiencias y una mejor comprensión de las peculiaridades de Asia.

La FABC (Federación de Conferencias Episcopales de Asia) fue constituida a comienzo de los 70, después del Concilio Vaticano II. Reunida en Taipei en 1974, abordó de entrada las condiciones para un desarrollo mas autónomo de la Iglesia local. La Federación tiene hoy 6 departamentos (religiones, justicia social, etc.) y una comisión teológica (TAC). Esta ultima organizó un primer coloquio teológico internacional en Pattaya (Tailandia) del 10 al 16 de abril de 1994.

Los teólogos hicieron allí un profundo análisis de la evolución económica, social y cultural, de donde dedujeron una visión renovada de la misión de la Iglesia. Piden una “más profunda conciencia de los recursos humanos”, entre: ellos de “la persona humana, la familia, la juventud y la mujer”:

“Con estos y otros recursos humanos, la Iglesia debe desafiar la ambivalencia de las realidades asiáticas, utilizar los elementos positivos para un desarrollo humano… Somos un pequeño rebaño en Asia.

No somos sino una en medio de una multitud de comunidades que caminan hacia una vida más plena. Nuestra especial contribución a este caminar es nuestra ambición de llegar a una ‘comunión de comunidades’ que comenzaría con la familia, una nueva manera de ser Iglesia que llevara el nuevo rostro de Cristo al interior mismo de la sociedad asiática”4.

El teólogo indio Félix Wilfred propone una teología asiática de la harmonía que no cierre los ojos ante las realidades conflictivas. Llama también la atención sobre las expresiones de fe de la cultura popular, y no solamente de las élites. Muchos teólogos adoptan una actitud muy positiva respecto a las grandes religiones de Asia en las que reconocen auténticas búsquedas de la verdad. El “diálogo interreligioso” es una preocupación fundamental del cristianismo en Asia. Ellos subrayan el punto siguiente:

“En un contexto de fundamentalismo religioso, de violencia interreligiosa, de desestructuración social y de destrucción ecológica, mantenemos la validez de la intuición de la FABC de ser una Iglesia de diálogo. El diálogo es para la Iglesia de Asia el primer medio para promover la harmonía. Pero al igual que nuestro Maestro, no podemos hacer avanzar la harmonía sino por el camino de la opción preferencial por los pobres”5.

También los protestantes disponen de una estructura de reflexión y de intercambio: es la CCA (Conferencia Cristiana de Asia), un organismo que celebró en 1994 sus 38 años de existencia.

El primer encuentro tuvo lugar en Prapat, Indonesia, en 1957. Se creó allá una Conferencia de Iglesias de Asia oriental (EACC) con la participación de Australia y Nueva Zelanda. Sus objetivos fueron concretados en la reunión de Kuala Lumpur en 1959:

“El logro de la independencia nacional, la marcha hacia un mejor nivel de vida para todos y el renacer de las antiguas religiones contribuyen a crear una situación nueva y revolucionaria para la mayoría de los hombres… Es decir, que el pueblo cristiano debe penetrar todos los aspectos de la vida de nuestros pueblos, en la política, en los servicio sociales y nacionales, en el mundo del arte y la cultura, actuar en colaboración real con los no-cristianos y dar testimonio de Cristo en estos ámbitos”6.

Una de las cuestiones que la CCA afrontó desde el comienzo fue la de los “valores asiáticos”. El reverendo Ron O’ Grady, secretario de la CCA desde 1873 a 1980, recuerda que en los años 1950 y 1960 se discutía ampliamente sobre qué es lo que hacía de Asia una región diferente:

“¿Una región muy pobre? – ¿y el Japón?; ¿una región no cristiana? – ¿y las Filipinas?; ¿Una región de antiguas colonias? – ¿y Tailandia?… El problema de lo “asiático”, añade, afloró en los años 1970 y cuando hubo graves violaciones de los derechos humanos en muchos países. Ferdinando Marcos en Filipinas, Indira Ghandi en India, y Park Chung Hee en Corea intentaron sostener sus regímenes autoritarios afirmando que el concepto asiático de los derechos humanos era diferente de las definiciones ‘occidentales’ de estos mismos derechos. Esto les permitió ser tan autocráticos como quisieron y ocultarlo con el pretexto de la diferencia asiática…

También en los años 90 se nos pide creer que algunos valores asiáticos especiales hacen a la región diferente de otras. Estos son ahora definidos por el anterior primer ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, en términos de valores familiares más fuertes en Asia. Es una perspectiva al menos curiosa ya que su gobierno a comienzo de este año se vio obligado a aprobar una ley que autoriza a los padres a entablar un proceso a sus propios hijos pare asegurar su cuidado. En pocos años, el mito actual de los valores asiáticos se habrá unido a los otros en el polvo de la historia”7.

El autor, visiblemente irritado, concluye con estas palabras: “Nuestra unidad esta en aquello que hemos elegido y los valores que nos reunen son los valores del Evangelio”.

Esta visión un poco subjetiva, expresada por otra parte por un occidental, difiere quizá un poco de las posiciones católicas. Los documentos oficiales católicos piden mayor atención a las realidades culturales y sociales. Subrayan sin duda la identidad de los derechos fundamentales del hombre en Oriente y Occidente, pero señalando que su expresión cultural puede ser diferente y que el campo de aplicación de los derechos secundarios puede variar de acuerdo al grado de desarrollo de los países.

El Evangelio en el mundo asiático se enfrenta a los mismos desafíos. Católicos y protestantes intentan reflexionar en conjunto.

6. Dinámica conflitiva

Por principio, los cristianos están “en el mundo”, pero no son “del mundo”. Su objetivo es una liberación de los deseos egoístas de este mundo y dan testimonio de la revelación del amor divino en el mundo. Su tarea en Asia toma su dinamismo de oposiciones conflictivas:

a) De lo sagrado a lo secular

Los pueblos asiáticos tienen el sentido de lo sagrado. Los rituales chinos, sintoístas, hindúes, melanesios y otros tienen una gran riqueza de expresión simbólica. La liturgia y los sacramentos cristianos se inscriben sin mayor dificultad en este universo religioso aunque, a lo largo de la historia, hayan podido chocar con los ritos más respetados de la tradición local. Los gobiernos de Asia suelen autorizar la coexistencia de diferentes ritos con la condición de que haya respeto mutuo entre las religiones y sumisión a las leyes. Las mayores dificultades se presentan con los grupos religiosos extremistas y excluyentes. Es el caso de los “fundamentalismos” hindúes, musulmanes y a veces cristianos. Los movimientos sectarios trastornan la paz y el orden público con su proselitismo intempestivo. Amenazan las libertades individuales al buscar promover una sociedad política completamente sacralizada. Sus artimañas son especialmente dañinas en sociedades multirraciales como la de Malasia. Algunas sectas musulmanas quisieran importar allí a todos la ley islámica, incluso a los Chinos e Indios de religión budista, hinduistra o cristiana.

Algunas sectas llamadas cristianas no están libres de un proselitismo intempestivo. Pero si los cristianos inquietan al poder político es, sobre todo, por sus compromisos seculares. Su fe en un Dios único y transcendente les prohibe una sumisión incondicional a los poderes de este mundo. En el Imperio Romano, los cristianos fueron con frecuencia condenados a muerte por su ateísmo y su negación a sacrificar a los dioses del Imperio. Incluso el culto al Dios verdadero fue denunciado como hipócrita por los profetas cuando servía pare ocultar la injusticia. El Evangelio anuncia que no hay amor a Dios sin amor al prójimo y que el verdadero amor al prójimo debe manifestar concretamente el amor de Dios, su justicia y su verdad.

En Occidente, las críticas de la religión han provocado una secularización acelerada del cristianismo, abandonando algunos la práctica externa queriendo mantener el espíritu del Evangelio. La secularización no se impone de la misma forma en Asia, pero muchos cristianos son conscientes de las exigencias políticas y sociales de su fe. Los poderes públicos se inquietan por eso que ellos consideran una ingerencia en su propio ámbito. En 1987, el gobierno de Singapur llegó a arrestar a una veintena de católicos con el pretexto de que estaban implicados, casi sin saberlo, en un ‘complot marxista’. Por su parte, las oficinas protestantes de la CCA fueron invitadas a abandonar Singapur. Sus publicaciones se inmiscuían en problemas sociales y podían alimentar una oposición política en Singapur o en países amigos.

b) Conformismo y profetismo

Cristianos conscientes de las exigencias del Evangelio han chocado con la oposición de quienes impiden las transformaciones rapidas de la sociedad asiática. Ellos denuncian la injusticia y la explotación. Sacerdotes o laicos, se inspiran con frecuencia en una ‘teología de la liberación’ que toma algunos esquemas de análisis marxista. Estos intelectuales cristianos saben escribir y sus artículos inquietan a las autoridades. Su ocasional utilización de los conceptos marxistas de concientización y de lucha de clases puede despertar las sospechas de la autoridades y desacreditar su acción. Si su activismo democrático estuviera moderado por una cierta “inculturación”, evitarían sin duda hacer perder prestigio a las personas a su cargo, comenzarían por apreciar sus realizaciones positivas e intentarían cooperar con ellas, cualquiera que fuera su signo político, antes que importar sus esquemas. Lograrían entonces mas fácilmente su objetivo. Si el análisis de los mecanismos de explotación es indispensable, es utópico pensar que el cambio global del “sistema” baste para resolver todos los problemas. Los cristianos de los regímenes populares tienen la triste experiencia.

En la República Popular de China, donde el pueblo está en el poder, no hay lugar para que los cristianos puedan ejercer su profetismo. La “liberación” ha sido realizada en 1949 por el ejército rojo. Los cristianos no han sido los autores, sino las víctimas. Hoy no tienen derecho a existir y a expresarse sino en conformidad total con las directrices del régimen socialista. En este sentido, después de los trágicos acontecimientos de Tiananmen, el 4 de junio de 1989, se invitó a las Iglesias a orar no por los estudiantes masacrados, sino por los soldados y policías maltrechos durante la operación. La integración política de las religiones esta muy estructurada. Por lo que respecta a los cristianos, los obispos y pastores son “ayudados” vigorosamente por los dirigentes “patrióticos” que reciben sus instrucciones de las Oficinas de asuntos religiosos, organismos de Estado, guiados a su vez por el Frente Unido del Partido Comunista Chino.

Muchos cristianos, temerosos de la integridad de su fe, nunca aceptaron someterse al control de las Asociaciones patrióticas. Los católicos disidentes se agruparon en torno a su fidelidad al papa. Los disidentes protestantes son sobre todo evangélicos fieles al principio “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. La obediencia a los mandamientos de Dios con frecuencia fue la razón por la que los cristianos negaron su colaboración a un régimen que les exigía mentir, incluso matar inocentes, como sucedió durante las campañas políticas de los primeros años 1950.

Los cristianos, preocupados por ser buenos ciudadanos, pueden someterse a los regímenes más autoritarios e incluso rendir servicios muy apreciados por sus conciudadanos. Pero lo que no pueden es ser cómplices de injusticias. Deben entonces emplear todos los medios a su alcance y buscar el apoyo de las autoridades competentes y responsables. No les toca a ellos “cambiar el sistema”, a no ser que unos partidos de oposición bien organizados les ofrezcan una posibilidad de opción. Pero estaríamos entonces en un régimen democrático.

c) Iglesia universal y comunidades locales

La Iglesia de Jesucristo, “sacramento de unidad”, tiende a reunir a la familia humana en la unidad y la paz. Esta perspectiva universalista mina desde dentro los particularismos locales y los regímenes autárquicos. Al mismo tiempo, sólo tiene existencia concreta en la comunidad local reunida en un contexto cultural y político especifico.

Algunas Iglesias protestantes, en la lógica misma de sus orígenes, han podido adaptarse más fácilmente que los católicos a las exigencias nacionalistas de diversos países. Existe así una Iglesia nacional de Filipinas e Iglesias chinas autónomas bajo control gubernamental.

La universalidad de la Iglesia esta mucho mas estructurada entre los católicos ya que ella se traduce concretamente en el respeto al primado del papa, sucesor de San Pedro, cabeza de los apóstoles, garante de la unidad de los cristianos y de la integridad de la fe. El ejercicio del primado pontificio exige que el conjunto de los obispos permanezca en comunión con el papa. Cualquiera que sea el derecho de fiscalización de las autoridades civiles, el nombramiento de obispos debe ser aprobado por el papa. La Santa Sede puede además favorecer las buenas relaciones entre las Iglesias locales y los poderes públicos mediante los delegados apostólicos o nuncios con estatuto diplomático.

En la época colonial, estas intervenciones de la Santa Sede en favor de las Iglesias locales fueron con frecuencia contrarrestadas por las potencies occidentales. Hoy, la Santa Sede sigue impulsando activamente el pleno desarrollo de la Iglesia en Asia y el papa Juan Pablo II ya propuso la reunión de un sínodo de la Iglesia en Asia. Entre la centena de cardenales susceptibles de ser elevados a la Sede pontificia, hay algunos indios, japoneses, indonesios, chinos, coreanos, filipinos. En cuanto a los obispos de Asia, hoy casi todos son asiáticos.

7. Cristianismo y modernización

Por extraño que parezca en un Occidente en proceso de descristianización el cristianismo en Asia esta asociado a la modernidad. En 1966, un estudiante chino de la universidad de Singapur se expresaba así:

“En el mundo moderno, debido al avance científico y tecnológico la elevada mobilidad social y la descomposición del sistema de parentesco y familiar, la religión tradicional china no ha sabido hacer frente a las nuevas exigencias de los tiempos. Se ha convertido en la religión de mujeres y de la vieja generación formada segun el modo tradicional. El 66% de las familias de estudiantes creen aún en la religión china. Sin embargo, la tendencia a la secularización se manifiesta claramente entre esa vieja generación. En efecto, en el 25% de las familias, los padres son “libre-pensadores” y en el 7,5% los padres creen en el cristianismo, una religión que puede hacer frente a las necesidades del mundo moderno y que esta menos asociada a la magia y a la superstición”8.

Este estudio se refería a los estudiantes de la universidad china de Nanyang, no a los jóvenes de lengua inglesa, caldo de cultivo ideal pare la conversión al cristianismo, segun el informe de 1988 antes citado.

En China se da hoy una “fiebre cristiana” entre los jóvenes y los universitarios. ¿Es de buen tono ser cristiano pare ser moderno? Es poco probable que los jóvenes chinos convertidos cedan a un atractivo de la moda, porque aun cuesta ser cristiano. Numerosos empleos interesantes pueden cerrarse al que manifiesta su pertenencia cristiana en una solicitud de empleo.

Además, las reformas económicas de estos últimos anos y el desarrollo de una sociedad de consumo dan lugar a una mentalidad poco favorable a los compromisos cristianos. El materialismo práctico de tipo individualista del dinero y del placer esta bien lejos del espíritu cristiano de sacrificio y amor desinteresado.

Un gran vacío espiritual se ha podido crear tras la pérdida de fe en la ideología marxista. Las causes de esta desilusión son entre otras la corrupción de numerosos cuadros comunistas y una critica mas científica de los fenómenos de alienación en al régimen socialista. Las teorías económicas de Marx estan mejor situadas históricarnente. Se descubren también las ideas humanistas del joven Marx y las fuentes judeo-cristianas de su visión sobre la misión redentora de los más desheredados.

Un grupo de profesores no-cristianos dirigido por Liu Xiaofeng, profesor de cultura comparada en Shenzhen, ha iniciado un estudio sistemático de los teólogos occidentales. Mientras antes sólo interesaban las ciencias y las técnicas de Occidente, hoy se esfuerzan por descubrir las fuentes de su dinamismo espiritual. Descubren sobre todo cómo el cristianismo afronta el mal de manera realista, la conciencia de pecado, el sentido de la muerte trágica de Cristo y la historia de la salvación: tantos temas existenciales que están ausentes de la visión china de una harmonía antropo-cósmica de orden ritual.

En general, los pueblos de Asia más comprometidos en un proceso rápido de modernización están al mismo tiempo sacudidos por la desintegración de sus valores éticos tradicionales. El testimonio de cristianos ilustres de los países mas desarrollados les indica que la fe cristiana puede servir de antídoto contra los efectos más nocivos de la modernización.

La defensa por la Iglesia de los derechos humanos fundamentales no les deja insensibles. Su búsqueda de democracia no puede prescindir de referencias éticas. Debe fundamentarse en una visión de la dignidad humana y del bien común. Sin conocer a fondo la doctrina social de la Iglesia, saben que ella abre una vía media entre un liberalismo económico anárquico y un colectivismo totalitario.

Algunos signos de los tiempos permiten una perspectiva optimista: fecundados con el aporte cristiano, las grandes tradiciones culturales de Asia podrían efectivamente conocer un nuevo desarrollo y contribuir al bienestar de la sociedad internacional. Además, la formación de un cristianismo asiático puede abrir una etapa nueva en la vida y en el pensamiento de la Iglesia universal. Encontrando un lugar en el abanico de “valores asiaticos”, el cristianismo tiende a romper los muros de las culturas autárquicas mas conservadoras; pero favorece al mismo tiempo una nueva fecundación de la conciencia mundial dando a conocer en Occidente las tradiciones éticas de Asia. En el umbral del tercer milenio, los miedos y sospechas del pasado parecen ceder su lugar a un horizonte de confianza y de enriquecimiento mutuo.

Señalemos por fin que la difusión en Asia de principios de origen cristiano desborda ampliamente el marco de la Iglesias católicas y protestantes. Aunque secularizada y a veces hostil al cristianismo, la cultura occidental vehicula aun numerosos valores cristianos en sus tradiciones jurídicas, educativas, sociales. Esta cultura, reinterpretada en el marco de la modernidad, ofrece modelos a todos los países en vías de rápida modernización. En la medida en que estos países buscan salvaguardar sus propias riquezas humanas, pueden descubrir por su parte apoyos morales en los valores esenciales de la cultura occidental. De esta forma la China contemporánea ha podido producir “cristianos culturales”, es decir, expertos en teología cristiana que no están bautizados y que además no desean pertenecer a una Iglesia.

Es posible que minorías asiáticas saquen del fermento cristiano una seguridad y un dinamismo que les permita cultivar mejor sus valores tradicionales y levantar así la masa de sus enormes poblaciones. Podrían entonces hacer valer sus riquezas ideológicas ante un Occidente vacío de referencias éticas y encontrar ahí una nueva baza para su desarrollo económico.

NOTES

1 Eddie C.Y. Kuo, John S.T. Quah, Tong Chee Kiong? National Iniversity of Singapore: “Religion and Religious Revivalism in Singapore”, informe preparado por el ministerio de desarollo de la comunidad, octubre de 1988.

2 “Theology in Context”, information sur des contributions théologiques d’Afrique, d’Asie, d’Océanaie et d’Amérique Latine. Vol 12, N° 2, 1995, publicado por el Instituto de Misionología, Missio, Aquisgrán, Alemania.

3 “Eglises d’Asie”, Agence d’information des Missions Etrangères de París.

4 “Eglises d’Asie”, Dossier y Documentos N° 5/94, suplemento EDA N° 5 “Etre Eglise en Asie au XXe siècle; en marche avec l’Esprit vers la vie”,declaración final del coloquio de Pattaya, N° 22, T 24.

5 Ibid. N° 43.

6 CCA News, vol. 30, N° 3, 4 y 5, marzo, abril y mayo de 1885, pp. 5-6: M. M. Thomas, The Beginnings, what was the EACC about?

7 CCA News, ibid. p. 22, “Asian Values, What holds it together?”

8 Foo Ming Yeow, “Nanyang Studens and their social setting”, estudio no publicado. Departamento de Estudios Sociales Aplicados, Universidad de Singapur, noviembre de 1966.

Tradujo: Victoriano Ruiz

Ref.: MISIONES EXTRANJERAS, n. 162, Noviembre – Diciembre 1997.
http://www.sedos.org/spanish/charbonnier.html