El naturalismo

El término naturalismo, del latín naturalis, lo que está de acuerdo y se deriva de la naturaleza (natura), se usa frecuentemente para designar realidades diversas; dos de ellas, especialmente, han cuajado a lo largo de la historia en sendos movimientos que se han autodesignado con la palabra naturalismo: en primer lugar, todas aquellas concepciones filosóficas, de muy diverso contenido, que tienen como característica unificadora el considerar a la naturaleza, en cuanto totalidad de realidades físicas existentes, como el principio único y absoluto de lo real; es éste un naturalismo filosófico y de él nos ocupamos en este artículo; en segundo lugar, un movimiento estético, representado sobre todo en literatura, que se ocupa, como objeto de representación artística, exclusivamente de las producciones de la naturaleza; es éste un naturalismo literario-artístico y de él trata el artículo correspondiente.

Las raíces del pensamiento evolucionista se hunden en la antigüedad, como  una creencia dogmática que intenta negar el hecho de la Creación. La mayoría de los filósofos paganos de la Grecia antigua defienden la idea de la evolución. Cuando observamos la filosofía de la historia vemos que la idea de la evolución constituye la columna vertebral de muchas filosofías paganas.

Sin embargo, no es la filosofía antigua pagana sino la fe en Dios lo que ha jugado un papel estimulante en el desarrollo de la ciencia moderna. La mayoría de las personas que encabezaron el nacimiento de la ciencia moderna creían en la existencia de Dios. Al estudiar las disciplinas correspondientes buscaban descubrir el universo que Dios ha creado y percibir Sus leyes y los pormenores de Su Creación. Cuvier, el padre de la paleontología, Linneo, el pionero de la botánica y de la zoología, Isaac Newton, a quien se considera “el más grande científico de todos los tiempos” y los astrónomos como Leonardo de Vinci, Copérnico, Keppler y Galileo, todos ellos, estudiaron las ciencias creyendo no solamente en la existencia de Dios sino también que todo el Universo pasó a existir como resultado de Su creación(1).

Alberto Einstein, considerado el genio más grande de nuestra época, fue otro ferviente científico que creía en Dios: “No puedo concebir un científico genuino sin una fe profunda. Esta situación puede expresarse por medio de una imagen: la ciencia sin religión cojea”.(2)

Uno de los fundadores de la física moderna, el físico alemán Max Planck, dijo que cualquiera que estudie la ciencia seriamente debe leer la sentencia
estampada sobre la puerta del templo de la erudición: “Ten fe”. La fe es un atributo esencial del científico.(3)

La teoría de la evolución es el resultado de la filosofía materialista que surgió a la superficie con el redespertar de antiguas filosofías materialistas y se expandió ampliamente en el siglo XIX. Como indicamos antes, el materialismo busca explicar la naturaleza por medio de factores solamente materiales. Dado que en todo momento rechaza la opción de la Creación, afirma que todo, animado o inanimado, apareció sin que haya un acto Creador sino como resultado de coincidencias que luego adquirieron la condición de “orden establecido”. Sin embargo, la mente humana está estructurada de tal manera, que concibe la existencia de una voluntad organizadora donde sea que ve un orden o disposición dados. La filosofía materialista, contraria a esta característica básica de la mente humana, produjo la “teoría de la evolución” a mediados del siglo XIX.

LA IMAGINACION DE DARWIN

La persona que presentó la teoría de la evolución de la manera en que es defendida hoy día, fue un naturalista aficionado inglés, llamado Charles
Robert Darwin.

Éste nunca emprendió un estudio formal de la biología. Tenía solamente un interés de aficionado por la naturaleza y lo viviente; interés que lo animó a unirse a una expedición marítima en un barco llamado “HMS Beagle” que partió de Inglaterra en 1832 y viajó a distintas partes del mundo durante cinco años. El joven Darwin estaba muy impresionado por varias especies vivas, especialmente por ciertos fringilidos que vio en las Islas Galápagos.Pensaba que las variaciones en sus picos fueron causadas por la adaptación al medio. Basado en esta idea supuso que el origen de la vida y de las especies yacía en el concepto de “adaptación al medio ambiente”. Según Darwin, distintas especies vivas no fueron creadas separadamente por Dios sino que más bien provenían de un ancestro común y se diferenciaron luego como resultado de las condiciones naturales (en que pasaron a vivir cada una).

La hipótesis de Darwin no se basaba en ningún descubrimiento o experimento científico. Sin embargo, con el tiempo se volvió una teoría presuntuosa gracias al apoyo e impulso que recibió de los famosos biólogos y naturalistas de esa época. La idea era que los individuos que mejor se adaptaron a su medio transfirieron las cualidades adquiridas a las generaciones subsiguientes. Luego esas cualidades se acumularon y con el tiempo transformaron a las criaturas en cuestión en especies totalmente distintas de sus ancestros (En esa época se desconocía el origen de esas “cualidades provechosas”). Según Darwin el ser humano fue el resultado más desarrollado de dicho mecanismo y denominó a ese proceso “evolución por selección natural”. Pensó que había encontrado el “origen de las especies”: el origen de una especie era otra especie. En 1859 publicó esos conceptos en su libro titulado “El Origen de las Especies Por medio de la Selección Natural”.

Era bien consciente de que dicha teoría enfrentaba un montón de problemas, cosa que confesó en el capítulo “Dificultades de la Teoría”. En principio esas dificultades se presentaban con los registros fósiles, con los órganos complejos de seres vivientes que posiblemente no se podían explicar por medio de la casualidad (por ejemplo, los ojos) y con los instintos. Darwin esperaba que esas dificultades se superarían por medio de nuevos descubrimientos. No obstante, eso no evitó que se le ocurriesen una serie de explicaciones que resultaban muy inadecuadas para otros. El físico norteamericano Lipson hizo el siguiente comentario sobre las “dificultades” de Darwin: “Al leer ‘El Origen de las Especies’ descubrí que Darwin estaba mucho menos seguro de lo que aparentaba. El capítulo titulado ‘Dificultades de la Teoría’, por ejemplo, exhibe la considerable duda del autor. Como físico me intrigaron particularmente sus comentarios sobre el modo en que surgieron los ojos”.(4)

Mientras desarrollaba esta teoría, Darwin estaba impresionado por muchos biólogos evolucionistas que le precedieron, especialmente por el francés Lamarck(5). Según éste, las criaturas vivas transferían los rasgos adquiridos en su existencia de una generación a la siguiente, evolucionando de esta manera. Por ejemplo, las jirafas se desarrollaron a partir de animales como los antílopes por la necesidad de extender cada vez más el cuello, una generación tras otra, al intentar alcanzar las ramas que los alimentaban, cada vez más altas. Darwin empleó esta tesis de “traspaso de los rasgos adquiridos”, propuesta por Lamarck, como el factor que hacía evolucionar a los seres vivientes.

Pero tanto Darwin como Lamarck estaban equivocados porque en su época la vida no podía ser estudiada con la primitiva tecnología de entonces y en un nivel muy inadecuado. Los campos científicos como el de la genética y la bioquímica no existían ni siquiera como nombres. Por lo tanto sus teorías dependían totalmente de sus capacidades imaginativas.

Mientras retumbaban los ecos del libro de Darwin, un botánico austríaco de nombre George Mendel, descubrió las leyes de la herencia en 1865. El descubrimiento de Mendel, que no fue conocido hasta fin de ese siglo, obtuvo una gran importancia a principio del siglo siguiente y marcó el nacimiento de la ciencia genética. Poco después se descubrió la estructura de los genes y los cromosomas. El descubrimiento en el decenio de 1950 de la molécula de ADN que incorpora la información genética, arrojó la teoría de la evolución a una gran crisis. La razón era la increíble complejidad de la vida y la invalidez de los mecanismos evolucionistas propuestos por Darwin. Esos cambios deberían haber terminado con la teoría de Darwin en el basurero  de la historia. Sin embargo, no sucedió eso porque ciertos círculos insistieron en revisarla, renovarla y elevarla a un plano científico. Estos esfuerzos tienen sentido solamente cuando se comprueba que por detrás de la teoría se ubican intenciones ideológicas antes que preocupaciones científicas.

Gracias a la teoría de la evolución, el naturalismo se ha convertido en la religión dominante de la sociedad moderna. Hace menos de un siglo y medio, Carlos Darwin hizo popular el credo de esta religión secular con su libro El origen de las especies.

Aunque casi todas las teorías de Darwin acerca de los mecanismos de evolución fueron descartadas mucho tiempo atrás, la doctrina misma de la evolución se las ha arreglado para alcanzar la prerrogativa de artículo fundamental de fe en la mentalidad popular moderna. El naturalismo ya ha reemplazado al cristianismo como la religión principal del hemisferio occidental, y la evolución se ha convertido en el dogma central del naturalismo.

El naturalismo es una perspectiva en la que toda ley y toda fuerza que opera en el universo es de carácter natural y no moral, espiritual o sobrenatural. El naturalismo se caracteriza en esencia por el ateísmo y rechaza el concepto mismo de un Dios personal. Muchos suponen por esa razón que naturalismo no tiene que ver con religión. De hecho, muchos mantienen la idea equivocada de que el naturalismo encarna la esencia misma de la objetividad científica. A los naturalistas les gusta presentar su sistema como una filosofía que se opone a todas las visiones del mundo basadas en la fe, y alegan que es superior en su contenido científico e intelectual porque se supone que carece de matices religiosos.

Este no es el caso. Religión es la palabra exacta que sirve para describir el naturalismo. Toda la filosofía naturalista se basa en una premisa basada en la fe.

Su presuposición básica, que es un rechazo de todo lo sobrenatural, requiere un salto de fe gigantesco. Además, casi todas las teorías que respaldan al naturalismo también deben ser aceptadas por fe.1

Considere por ejemplo el dogma dé la evolución. La noción de que ciertos procesos evolutivos naturales son la explicación del origen de todas las especies vivientes, nunca ha sido y jamás será establecida como un hecho histórico.

Tampoco es “científica” en el sentido verdadero de la palabra. La ciencia solo se ocupa de cosas que pueden ser observadas y reproducidas por experimentación. El origen de la vida no puede ser ni observado ni reproducido en un laboratorio. Por definición, la ciencia no puede darnos conocimiento alguno acerca de cómo llegamos a existir en este planeta.

La creencia en la teoría evolutiva es un asunto de pura fe, y la creencia dogmática en cualquier teoría naturalista no es más “científica” que cualquier otro tipo de fe religiosa.

El naturalismo moderno es promulgado en muchos lugares con fervor misionero en tono bastante religioso. El símbolo popular del pez que muchos cristianos colocan en sus automóviles también tiene su equivalente en la comunidad de los naturalistas: un pez con patas y la palabra Darwin grabada en su interior. La red mundial de computadoras se ha convertido en el campo misionero más activo del naturalismo, y allí los evangelistas de la causa realizan grandes esfuerzos para libertar a las almas entenebrecidas que siguen aferradas a sus creencias espirituales. A juzgar por el contenido de ciertos materiales que he leído por medio de los cuales se trata de ganar adeptos al naturalismo, los naturalistas se dedican a su fe con una pasión devota que rivaliza y en muchos casos excede la de cualquier fanático y radical religioso.

Es obvio que el naturalismo es tan religioso como cualquier visión teísta del mundo.

Esto también queda demostrado al examinar las creencias de aquellos naturalistas que afirman ser los menos constreñidos por creencias religiosas.

La ambigüedad que a lo largo de la historia del pensar humano ha tenido el concepto de naturaleza se ha reflepor magnitudes y leyes estrictamente mecánicas: masa, energía, densidad, inercia, etc. Sin embargo, algunas formas de naturalismo excluyen decididamente todo tipo de mecanicismo, como es el caso del materialismo dialéctico marxista —que puede englobarse también dentro del naturalismo—, para el que la realidad no está regulada por leyes mecánicas sino por la tríada hegeliana de la tesis, antítesis y síntesis. las tesis soteriológicas revisten excepcional importancia —como se pone de relieve en todo pensamiento religioso o de corte platónico—, en el naturalismo el hombre es un ser plenamente radicado en sí mismo y que en sí mismo adquiere todo su sentido. De ahí que el naturalismo suela desembocar en un humanismo radical, tal como aconteció con el naturalismo renacentista y con el del s. XVIII. La perfección del hombre —según esta posición— se encuentra en el mejoramiento de su propia naturaleza, no en la mutación de ella.

  1. Cabe también destacar la íntima ligazón entre el naturalismo y el progreso de la ciencia físico-natural. Aunque este factor es meramente fáctico —y aun a ese nivel discutible: Dewey, p. ej., no reconoce esta ligazón—, pareceha ido ligado al desarrollo de las ciencias positivas, en especial de la Física y la Biología. Así ha sucedido con el naturalismo de los presocráticos, en los que la preocupación por la fysis, la naturaleza, les llevó a una concepción naturalista de la realidad; con los pensadores renacentistas, influidos por el auge de la nueva ciencia; con el naturalismo decimonónico, que toma ocasión en gran parte de la grandiosa comprensión del cosmos que ofrecía la física newtoniana y los nuevos escubrimientos de la biología evolucionista; y, por último, con el actual naturalismo basado en la nueva visión que del universo presenta el progreso científico.
  2. Finalmente, es de señalar que dentro de un naturalismo consecuente los problemas epistemológicos no alcanzan la virulencia a que llegan en el seno de otras concepciones, p. ej., en el idealismo. Suele darse en los pensadores naturalistas una cierta confianza en el poder espontáneo de los órganos cognoscitivos humanos para captar la realidad. La correlación establecida por el naturalismo entre el hombre como microcosmos y el universo como macrocosmos conduce a la creencia, más o menos explícita, de que entre ambos se da una simpatía óntica fundamentadora de una fácil captación del ser del segundo por la facultad cognoscitiva del primero. Y, de hecho, lagnoseología del naturalismo ha sido siempre un tanto pobre. A este aspecto del naturalismo, aunque se habla de la Absolutización de la naturaleza, de la negación de la dualidad naturaleza-espíritu o de la dualidad natural-sobrenatural. También se caracteriza el naturalismo con el llamado “Optimismo antropológico” y con el mostrar una confianzade naturalismo. Es destacable, también, el que se refiera la figura de John Dewey (1859-1952) como psicólogo naturalista que puso un énfasis decidido en el tema de la educación.

Notas


1 Dan Graves, Science of Faith: Forty-Eight Biographies of Historic Scientists and Their Christian Faith, Grand Rapids, MI, Kregel Resources.
2 Science, Philosophy, And Religion: A Symposium, 1941, CH.13.
3 J.De Vries, Essential of Physical Science, Wm.B.Eerdmans Pub.Co., Grand Rapids, SD 1958, p. 15.
4 H. S. Lipson, “A Physicist’s View of Darwin’s Theory”, Evolution Trends in Plants, Vol 2, No. 1, 1988, p. 6.
5 Aunque Darwin pretendió que su teoría era totalmente independiente de la de Lamarck, gradualmente se fue apoyando en las afirmaciones de éste. En particular, la sexta y última edición de “El Origen de las Especies” está llena de los ejemplos de Lamarck sobre “rasgos adquiridos por la herencia”. Ver: Benjamin Farrington, What Darwin Really Said, New York: Schocken Books, 1966, p. 64.
6 Steven M. Stanley, Macroevolution: Pattern and Process, San Francisco: W. H. Freeman and Co. 1979, p. 35, 159.

La fabulosa construcción del Segundo Templo de Jerusalén

La fabulosa construcción del Segundo Templo de Jerusalén
3/10/2007
AJN/AFP.- “Por fin se sabe de qué manera pudo Herodes realizar sus obras gigantescas, y dónde encontró sus bloques de piedra, algunas veces más imponentes que los de las pirámides de Egipto”, declaró en Israel Yuval Baruj, director adjunto del departamento israelí de antigüedades. Esta cantera de piedra calcárea fue descubierta “hace dos meses con motivo de una inspección de rutina previa a unas obras públicas”, explicó.

Decenas de miles de hombres, muchos de ellos esclavos judíos, así como caballos y camellos, ‘grúas’ y carretas para transportar enormes bloques de piedra, fueron necesarios para las obras del Segundo Templo de Jerusalén, cuya construcción fue tan fabulosa como la de las pirámides de Egipto.

Una reciente inspección de rutina permitió el descubrimiento, calificado de “sensacional”, de la cantera explotada para tallar los inmensos bloques de piedra utilizados hace 2.000 años en la construcción del Segundo Templo judío de Herodes, en Jerusalén.

“Por fin se sabe de qué manera pudo Herodes realizar sus obras gigantescas, y dónde encontró sus bloques de piedra, algunas veces más imponentes que los de las pirámides de Egipto”, declaró Yuval Baruj, director adjunto del departamento israelí de antigüedades. Esta cantera de piedra calcárea fue descubierta “hace dos meses con motivo de una inspección de rutina previa a unas obras públicas”, explicó.

Situada en el norte de la Ciudad Santa, la cantera dista unos cuatro kilómetros del lugar donde se encontraba el Templo de Herodes, destruido por los romanos en el año 70 y sobre el cual fue construida la Explanada de las Mezquitas. En este lugar se encuentran los templos de la Cúpula de la Roca y de Al Aqsa, en el sector oriental de Jerusalén ocupado y anexado por Israel, tercer lugar santo del Islam, junto con La Meca y Medina, en Arabia Saudí.

“Comprobamos inmediatamente el carácter excepcional de esta cantera. Desde el punto de vista histórico es un descubrimiento sensacional”, reveló Baruj. Según él, “la calidad ‘malaké’ (‘real’, en árabe) dura y de un blanco resplandeciente que recuerda el mármol, así como la talla de los bloques de piedra en ese sitio -de 5 a 7 toneladas- son sin precedentes y similares a los del Muro Occidental” (de las Lamentaciones), último vestigio del Templo de Herodes, el lugar más sagrado del judaísmo.

“El único lugar en Eretz Israel (las fronteras bíblicas) donde fueron utilizados bloques de semejantes dimensiones es el Monte del Templo, y es entonces en consecuencia de esas canteras de donde provienen”, añadió.

El arqueólogo recordó que el historiador judío Flavius Jospeh (37-100, después de Cristo) un testigo capital de la época del Segundo Templo y de su caída, deslumbrado por el brillo de las fachadas del edificio, de alturas entre 30 y 40 metros, creía que habían sido hechas en mármol.

También fueron halladas en el lugar monedas, trozos de cerámica y herramientas que datan de la época de Herodes. Por primera vez fue hallado un buril de hierro de la época, clavado entre las grietas de dos bloques. Los obreros -equipos de decenas de hombres formados muchas veces por esclavos judíos- utilizaban esos buriles golpeando simultáneamente sobre la piedra, que era luego desprendida de la pared mediante maderos aceitados.

Un sorprendente sistema, mencionado por Flavius Jospeh, permitía el transporte de bloques de piedra mediante palancas y carretas. Decenas de miles de hombres, caballos y camellos, eran empleados en estas tareas.

La ruta entre Ramala (Cisjordania) y la ciudad antigua de Jerusalén se encuentra a pocos centenares de metros de la cantera. “En su recorrido descubrimos hace dos semanas vestigios de la ruta construida en la época del rey Herodes, justamente para el transporte de bloques de piedra”, dijo el arqueólogo.

Herodes, nombrado por los romanos, reinó en Judea, que cubría una parte de la actual Cisjordania, entre el año 37 y 4 antes de Cristo. Se le recuerda por sus obras monumentales: además de la ampliación del segundo Templo de Jerusalén, construyó la ciudad portuaria de Cesárea y los palacios de Massada, Jericó y Herodion, cerca de Belén, donde su tumba fue recientemente descubierta.

http://noti.hebreos.net/enlinea/2007/10/08/2112/

Arqueólogos descubren milenaria prensa de vino

Arqueólogos descubren milenaria prensa de vino
By Mundo Cristiano
Tuesday, March 09, 2010


Arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA por sus siglas en inglés) descubrieron una prensa de vino de 1.400 años, probablemente usada para exportar el producto a Egipto o Europa.

El equipo de arqueólogos del IAA desenterró la excepcionalmente larga prensa octagonal, que mide 21 x 54 pies, al sur de Israel.

“Esta es una prensa de vino compleja”, dijo Uzi Ad, jefe de la excavación, “tiene un alto nivel de tecnología para este período, el cual fue adquirido y mejorado de generación en generación”.

Los arqueólogos creen que la inusualmente larga prensa, localizada en la región agrícola de Nahal Soreq, exportaba la mayoría de su vino.

Entre el sexto y séptimo siglos, Israel estaba bajo dominio del Imperio Bizantino.

Una prensa similar fue descubierta a unas 10 millas de distancia, justo al norte de la ciudad costera de Ashkelon. La forma de la prensa, según Ad, era más estética que funcional, mientras los sedimentos se acumulaban más fácilmente en las esquinas del aparato octagonal.

Eli Eskozido, líder del Consejo Regional de Nahal Soreq, dijo que el sitio será preservado y abierto al público.

La prensa de vino se localiza en un área que ha sido destinada como nueva comunidad para los evacuados tras la retirada de la Franja de Gaza en 2005.

P. Mateo Ricci y su método de diálogo y anuncio de la fe cristiana en el contexto chino: Lectio Magistralis en la Urbaniana

VATICANO – P. Mateo Ricci y su método de diálogo y anuncio de la fe cristiana en el contexto chino: Lectio Magistralis en la Urbaniana

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides)- Con ocasión del IV centenario de la muerte del misionero jesuita padre Mateo Ricci, el Centro de Estudios Chinos de la Pontificia Universidad Urbaniana propone un encuentro con una de las máximas autoridades europeas en la Sinología, ciencia que estudia el mundo cultural chino, su historia y su relación con las otras culturas del mundo. El lunes 8 de marzo, a las 10.30 en el Aula Magna de la Universidad Urbaniana, se realizará la Lectio Magistralis del profesor Nicola Standaert, Ordinario de Sinología en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), uno de los mayores expertos internacionales sobre la relación entra la cultura china y la cultura europea. En particular modo se profundizará la figura de Mateo Ricci, y de su método de dialogo y anuncia de la fe cristiana en el contexto chino. El programa del encuentro prevé: el saludo del Prof. Cataldo Zuccaro, Rector Magnífico de la Pontificia Universidad Urbaniana; la introducción del Prof. Alessandro Dell’Orto, Director del Centro de Estudios Chinos; la Lectio Magistralis del Prof. Nicolas Standaert; el debate y las conclusiones del Prof. Benedict Kanapally, Decano de la Facultad de Misiología. (SL) (Agencia Fides 6/3/2010; líneas 15, palabras 215)

From the Talmud and Hebraica

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Alcanzando al Dios invisible

09:45 10/01/2010

Philip Yancey
En el centro del Evangelio se encuentra la paradoja del yugo. Jesús nos ofrece consuelo-“Vengan a mi todos ustedes que están cansados y agobiados y yo les daré descanso”- pero el consuelo consiste en tomar sobre sí una nueva carga; la suya propia. “Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana”.

Jesús ofrece una paz que comprende nuevas perturbaciones; un descanso que comprende nuevas tareas. La “Paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento” prometida en el Nuevo Testamento es una paz en medio de la batalla, una tranquilidad en medio del temor, una seguridad en medio de la duda.
Puesto que vivimos como residentes extranjeros en una tierra extraña, ciudadanos de un reino secreto, ¿que otro tipo de paz podríamos esperar? En este mundo, la inquietud, no el contentamiento es señal de salud.
La Biblia usa la palabra “meditar” para describir la forma en que una persona se enfrenta a este tipo de tensión. Cuando María, la madre de Jesús, se encontraba con cosas que no podía resolver de forma lógica, las guardaba dentro de su alma, “meditándolas”, y cargando con la tensión en lugar de tratar de eliminarla.”

La Fiesta de las Primicias o Primeros Frutos (Bikkurim)

La Fiesta de las Primicias o Primeros Frutos (Bikkurim)

El quince de Nisán da inicio el Hag HaMatzah (la Fiesta de los Panes Sin Levadura), el cual es un gran sábado, un shabbaton. Es una fiesta para el Señ-r que dura siete días. El día siguiente al sábado de la semana de la Pascua es llamado la Fiesta de las Primicias (Levítico [Vayikra] 23:10-11).

La Fiesta de las Primicias se encuentra en Levítico (Vayikra) 23:9-14, como está escrito:

Habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Jehová. Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Jehová en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis. (Levítico [Vayikra] 23:9-14)

Entendimiento de la Ceremonia de la Fiesta

La celebración se realizaba de esta manera, cuando la cebada y el trigo estaban listos para ser cosechados. Los participantes tomaban una sola gavilla de la cosecha y la llevaban delante del sacerdote. La gavilla recibía el nombre de “la gavilla de los primeros frutos”. El sacerdote entonces la tomaba y la mecía delante del Señ-r en Su casa. Esto debía hacerse “el día después del sábado”. También debían presentarse las demás ofrendas prescritas junto con la gavilla.

La Gavilla de Primeros Frutos en la Biblia

Di-s mandó al pueblo a que presentara una gavilla de la cosecha (Levítico [Vayikra] 23:10). La palabra hebrea da “gavilla” es omer. Un omer se define como “una medida de productos secos, con un contenido de una décima parte de una efa”. La definición en la que se señala que un omer es la décima parte de una efa se encuentra en Exodo (Shemot) 16:36. Una efa contiene 10 omers de granos. Recordemos que Di-s ordenó al pueblo a que se presentara tres veces al año en Jerusalén (Yerushalayim), para celebrar las fiestas de Pascua (Pesach), Pentecostés (Shavuot) y Tabernáculos (Sukkot). Estas tres fiestas son fiestas agrícolas de cosecha. La Pascua (Pesach) es en la cosecha de cebada. Pentecostés (Shavuot) es la cosecha de trigo. Ambas fiestas se celebran en las vendimia de los primeros frutos, antes de la última gran cosecha que había de venir al final del año durante la fiesta de los Tabernáculos (Sukkot): la cosecha de las frutas.

La cosecha representa a todos aquellos que ponen su fe y confianza (emunah) en el Mesías Yeshua (Mateo [Mattityahu] 13:39; Marcos 4:26-29; Lucas 10:1-12; Apocalipsis 14:14-16). Por lo tanto, la gavilla es la primicia de los primeros frutos. Dado que la gavilla en la Biblia es representativa de una o varias personas (Génesis [Bereishit] 37:5-11), espiritualmente una gavilla representa a las personas que han aceptado al Mesías en sus corazones.

La nación de Israel estaba familiarizada con el concepto de los primeros frutos y el primogénito. Las primicias o primeros frutos siempre eran los mejores, los primeros y los escogidos de la cosecha que estaba por venir. Las primicias eran santas ante el Señ-r. El concepto de las primicias o el primogénito constituyen un tema principal en la Biblia. Esto puede observarse en las siguientes escrituras: Exodo (Shemot) 23:16,19: 34:26; Levítico (Vayikra) 2:12,14; 23:20; Números (Bamidbar) 18:12-15,26; Deuteronomio (Devarim) 18:1-5; 26:2-4,10; 2 Crónicas 31:5; Nehemías 10:35-39; Proverbios (Mishlai) 3:9; Jeremías (Yermiyahu) 2:3; Ezequiel (Yechezekel) 44:30; 48:14; Malaquías 3:8-14; Hebreos 6:20; 7:1-8.

Todo sobre la tierra, tanto hombre como bestia, era presentado ante el Señ-r como primicia a El.

El primogénito, tanto de hombre, como de bestia, era santificado (hecho santo) y presentado al Señor (Exodo [Shemot] 13:2; 22:29).

Las primicias o primeros frutos de toda la tierra era presentados al Señ-r ante Su altar en alabanza y acción de gracias (Deuteronomio [Devarim] 26:1-11).

El Diecisiete de Nisán —Resurrección y Salvación

El tema de la fiesta de las Primicias es la resurrección y la salvación. Hay varios acontecimientos importantes que sucedieron en este día en la Biblia:

El arca de Noé (Noach) reposó sobre el Monte Ararat (Génesis 8:4).
Israel cruzó el Mar Rojo (Exodo [Shemot] 3:18; 5:3; 14).
Israel come de los primeros frutos de la Tierra Prometida (Josué 5:10-12). El maná que Di-s enviaba del cielo cuando ellos viajaron a través del desierto dejó de caer el dieciséis de Nisán, luego que el pueblo comió del grano viejo de la tierra. El día siguiente era el diecisiete de Nisán, el día en que los hijos de Israel comieron de los primeros frutos de la Tierra Prometida.
Amán fue derrotado (Ester 3:1-6). En el libro de Ester, Amán conspiró para matar a todos los judíos que vivían en Persia y Media. Amán tenía diez hijos (Ester 9:12). Con esto podemos ver que Amán es una figura del Mesías falso (el anticristo). El trece de Nisán se emitió un decreto por medio del cual se ordenaba la muerte de todos los judíos (Ester 3:12). Al oír estas noticias, Ester proclamó un ayuno de tres días, que iban del 14 al 16 de Nisán (Ester 4:16). El día dieciséis de Nisán, Ester arriesgó su vida al presentarse ante el Rey Asuero. Pero, al hacerlo, el rey le preguntó: “Dime, ¿Qué deseas?” Ester le dijo: “Si place al rey, vengan hoy el rey y Amán al banquete que he preparado para el rey” (Ester 5:4). Ese día era el dieciséis de Nisán. En el banquete, el rey volvió a preguntarle a Ester lo que quería y ella le pidió al rey que asistiera a otro banquete al día siguiente, el diecisiete de Nisán. En ese día, Amán (un tipo de Mesías falso o anticristo, así como de satanás [Ha satan]) fue colgado.
La resurrección de Yeshua, el Mesías (Juan 12:24; 1 Corintios 15:16-20). Yeshua celebró la fiesta de las Primicias al ofrecerse a sí mismo como la primicia a todas las generaciones futuras (Mateo [Mattityahu] 27:52-53).

Yeshua es la Primicia de la Cosecha de Cebada

Yeshua es el primogénito de María (Miryam) (Mateo 1:23-25).
Yeshua es el primogénito de Di-s Padre (Hebreos 1:6).
Yeshua es el primogénito de toda la creación (Colosenses 1:15).
Yeshua es el primogénito de entre los muertos (Apocalipsis 1:5).
Yeshua es el primogénito de muchos hermanos (Romanos 8:29).
Yeshua es la primicia de los resucitados (1 Corintios 15:20,23).
Yeshua es el principio de la creación de Di-s (Apocalipsis 3:14).
Yeshua es el preeminente (Colosenses 1:18).
Ciertamente Yeshua es el Santísimo de Di-s, quien fue santificado por el Padre. Yeshua es el primogénito, el primero, el escogido, el preeminente. El es, tanto el primogénito de Di-s, como la primicia para Di-s. Yeshua es la gavilla de los primeros frutos.

Los Primeros Frutos son Profecía de la Resurrección del Mesías

La fiesta de la gavilla de los primeros frutos es profecía de la resurrección de Yeshua. Yeshua profetizó que resucitaría tres días y tres noches luego de haber sido crucificado en el madero (Mateo [Mattityahu] 12:38-40; 16:21; Lucas 24:44-46). En el Tanach (Antigua Testamento) ya había aparecido la sombra y figura de este gran acontecimiento (Génesis [Bereishit] 22:1-6; Exodo [Shemot] 3:18; 5:3; 8:27; Ester 4:15-17; Jonás 1:7; 2:1-2).

Dado que Yeshua fue crucificado en el madero el día de la Pascua (Pesach), el catorce de Nisán y resucitó de los muertos tres días y tres noches luego de haber sido muerto, se puede afirmar que Yeshua resucitó el día diecisiete de Nisán, el día de la fiesta de las Primicias. Esta cayó el día después del sábado semanal durante la semana de la Pascua (Marcos 16:1-6). De hecho, Yeshua es llamado la primicia de aquellos que han de resucitar de los muertos.

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida” (1 Corintios 15:20-23).

Fue profetizado que Yeshua, el Mesías, sería sepultado en la tumba de un hombre rico (Isaías [Yeshayahu] 53:9; Mateo [Mattityahu] 27:57; Lucas 23:51). ¿Por qué fue puesto Yeshua en la tumba de José de Arimatea? Arimatea es otro nombre que se le da a Ramá, donde vivió Samuel. Se encuentra a cinco millas al norte de Jerusalén (Yerushalayim). De hecho, a este lugar aun se le conoce como Ramá, el día de hoy. En los tiempos antiguos, los judíos tenían la costumbre de ser enterrados en Jerusalén (Yerushalayim). De hecho, aun se tiene esta práctica en el presente, ya que en el judaísmo tradicional se cree que la resurrección de los muertos tendrá lugar primero en Jerusalén (Yerushalayim).

En el Libro de Génesis (Bereishit), José (Yosef) el hijo de Jacob (Ya’akov), hizo que los hijos de Israel prometieran que cuando fueran a la Tierra Prometida, se llevaran sus huesos con ellos (Génesis [Bereishit] 50:24-26). Ramá era un término que representaba la idolatría. Dos naciones eran conocidas como centros de idolatría en el mundo antiguo: Babilonia y Egipto. José (Yosef), el hijo de Jacob (Ya’akov), también era conocido como José de Ramá. Moisés (Moshe) llevó los huesos de José (Yosef), cuando viajó a Sucot con los hijos de Israel (Exodo [Shemot] 13:19-20). Por lo tanto, la tumba de José (Yosef) en Egipto quedó vacía. La tumba vacía de José (Yosef) de Arimatea (Ramá), que significaba maldad, era un cumplimiento de lo que está escrito en Isaías (Yeshayahu) 53:9.

José (Yosef) era una figura de Yeshua en Su primera venida, cuando vino a cumplir el papel del Mesías sufriente, conocido como el Mesías ben Yosef (hijo de José). Los huesos de José (Yosef) fueron llevados a Sucot. Sucot es una figura de la era mesiánica, también conocido como el Milenio. También esta es una imagen de Yeshua siendo tanto el Mesías ben Yosef (hijo de José) como el Mesías ben David (hijo de David). Así como Yeshua sufrió en Su primera venida, El regresará a la tierra para ser Rey en Su segunda venida a la tierra.

Entendimiento Espiritual de las Primicias

Entendimiento Espiritual (Halacha). En la Biblia se usa una gavilla para tipificar a una persona o grupo de personas (Génesis [Bereishit] 37:5-11). Yeshua regresará a la tierra (Zacarías 14:4) en Su segunda venida como el Rey de toda la tierra. En esa oportunidad, también traerá consigo a las gavillas, es decir, a aquellos que crean que Yeshua es el Mesías (Salmo [Tehillim] 126; Jeremías [Yermiyahu] 31:9-14; Joel 3:11-13; Zacarías 14:3-5; Mateo [Mattityahu] 13:37-39; Marcos 4:26-29; Hebreos 12:1; Judas 14; Apocalipsis 1:7).

Los 144,000 testigos judíos que den testimonio de Yeshua durante Chevlai shel Mashiach (los dolores de parto del Mesías, también conocido como la tribulación), serán las primicias para Di-s durante estos tiempos (Apocalipsis 14:1-4).

Veamos algunas de las Escrituras en la Biblia que se refieren a las primicias:

Lo natural es antes de lo espiritual (1 Corintios 15:46).
Israel fue el primogénito de Di-s (Exodo [Shemot] 4:22). Pero, los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros (Marcos 10:31). Por lo tanto, los gentiles (goyim) fueron los primeros que recibieron al Mesías (como grupo, hay muchos no judíos que no lo han recibido) (Isaías [Yeshayahu] 60:1-3; 62:1-3; Hechos 15:14-16). Al final de esta era, los judíos como un grupo, van a aceptar también a Yeshua como Mesías.
El evangelio (basar) fue predicado primero al judío y luego a los gentiles (Romanos 1:16; 2:9-10; Mateo [Mattityahu] 10:5-6; 15:21-28; Hechos 1:8).
Nosotros somos llamados a buscar primeramente el Reino de Di-s (Mateo [Mattityahu] 6:33).
Yeshua ya había resucitado el primer día de la semana (Marcos 16:1-6).
Yeshua fue el primer en resucitar de los muertos (Hechos 26:23).
Los primeros creyentes fueron un tipo de primeros frutos o primicias (Santiago [Ya’akov] 1:17-18).
Aquellos que resucitaron de los muertos con Yeshua en su resurrección se convirtieron en los primeros frutos de todos aquellos que resucitarán de los muertos (Mateo [Mattityahu] 27:52-53; Efesios 4:8; 1 Tesalonicenses 4:13-18).
Yeshua nos amó primero a nosotros y El debe ser nuestro primer amor (1 Juan [Yochanan] 4:9; Apocalipsis 2:4).
Yeshua es el primero (alef, alfa) y el último (tav, omega) (Apocalipsis 1:8,11,17; 22:13; Isaías [Yeshayahu] 41:4; 44:6; 48:12).

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