AMÉRICA/BRASIL – Mañana la CNBB lanzará la Campaña nacional “Proyecto 1 millón de Biblias”

AMÉRICA/BRASIL – Mañana la CNBB lanzará la Campaña nacional “Proyecto 1 millón de Biblias”

Brasilia (Agencia Fides) – Mañana sábado 6 de marzo se lanzará en Teresina (PI) la Campaña nacional propuesta por la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), en colaboración con la Comisión para la Misión Continental en Brasil: el proyecto “1 millón de Biblias”, que tendrá como tema “Id pues y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28,19) y como slogan “Discípulos y servidores de la Palabra de Dios”. El objetivo de la campaña es llevar la Palabra de Dios a todos aquellos que en Brasil no pueden permitirse comprar la Biblia u otros subsidios para la evangelización.
El lanzamiento será efectuado por el Secretariado General de la CNBB, Mons. Dimas Lara Barbosa, y estará presente el Obispo de Teresina y Presidente de la región Noreste 4 de la CNBB (Piaui), Mons. Sergio da Rocha. Luego del lanzamiento en la capital, la Campaña será lanzada también en las diócesis de Picos (PI), con la presencia del Obispo Mons. Plinio José Luz da Silva y en Campo Maior (PI), con la presencia de Mons. Eduardo Zielski.
“Es grande la expectativa de la región Noreste de la CNBB, en el estado de Piaui, por el lanzamiento de la Campaña nacional. Cada diócesis de la Región ha ya recibido el material de la Campaña. Los Obispos han discutido juntos los criterios para la distribución y uso de los materiales. Siendo los primeros en experimentar esta campaña, esperamos estar pronto en grado de compartir los resultados con las otras regiones” dijo el Obispo de Picos, Mons. Plinio José.
La primera fase de la campaña consiste en la presentación de un proyecto de evangelización para la arquidiócesis de la CNBB. Luego que el comité encargado de analizar el proyecto lo apruebe, se procederá a la distribución gratuita de las Biblias, incluido el transporte. “Situada en el Proyecto Brasil de la Misión Continental, esta nueva iniciativa es un servicio que la CNBB ofrece a todas las regiones, arquidiócesis, realidades pastorales del pueblo de Dios, movimientos y otras asociaciones de la Iglesia en nuestro país, y también a todos los discípulos misioneros, llamados a anunciar la Buena Nueva de Jesucristo” dijo el Secretario general de la CNBB, Mons. Dimas.
El asesor de la Comisión Episcopal para la Pastoral y la acción misionera de la CNBB y Secretario ejecutivo del Consejo Misionero Nacional (Comina), Padre Altevir Silva ha dicho: “El camino abierto por la Conferencia de Aparecida muestra que la Palabra de Dios es una carta de amor a su pueblo. Por lo tanto, en el contexto brasileño de pobreza y miseria en el que muchos no pueden permitirse ni siquiera alimentarse, el Proyecto 1 millón de Biblias busca satisfacer el deseo de la Palabra de aquellos que no pueden adquirirla por sus propios medios. La lectura orante de la Biblia es el alma de la Misión continental”. (CE) (Agencia Fides, 05/03/2010 líneas 31, palabras 484)

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En busca del Arca perdida. Mucho más que fantasía

EL VATICANO, 06/12/2007 (El Pais/ACPress.net)

La nueva novela de Juan Gómez-Jurado, Contrato con Dios (El Andén) es un thriller arqueológico entretenido y con hechuras de best seller que vuelve a poner sobre el tapete la legendaria arca, sobre cuyo destino se han elaborado tantas teorías y fábulas. Según Gómez-Jurado las agencias de seguridad de EEUU tienen un protocolo de actuación por si el arca es hallada, una eventualidad que se cree podría desencadenar la III Guerra Mundial

La novela, de un aspirante a Indiana Jones, reaviva el enigma de una de las grandes leyendas de la antigüedad: el arca del pacto entre YwH y su pueblo Israel.

Gómez-Jurado reconoce que el origen de su novela está en una inveterada pasión por el film de Spielberg de Indiana Jones “En busca del arca perdida”. El Arca es mencionada únicamente en la Biblia, aunque con profusión a partir del libro de Éxodo, donde el Arca de la Alianza o del testimonio era el mueble sagrado donde se guardaban las tablas de la ley, hechas de piedra.

El arca, cuyo diseño, según la Biblia, se lo dictó el propio Dios a Moisés, estaba hecha de madera de acacia recubierta de oro puro por dentro y por fuera. Incluía unas barras para portarla y sobre ella figuraban dos querubines de oro batido. La Biblia da el nombre de su constructor: Besalel, de la tribu de Judá.

Y el arca forma parte de muchos capítulos impactantes de la Biblia. Por ejemplo, Israel pasa con ellas el río Jordán que se detiene para que pasen en seco, y poco después en el libro de Josué, durante el ataque a Jericó, se la hace dar al pueblo de Israel varias vueltas con ella alrededor de la ciudad, antes de que tocaran las trompetas y se derrumbaran las murallas.

Que era un objeto al menos peligroso en determinadas circunstancias lo sugiere la historia de Oza, hijo de Abinadab: cuando David trasladó el arca a Jerusalén, Oza la tocó –en contra de la orden expresa de la Biblia en este sentido- y cayó muerto en el acto (II Samuel, 6).

En cualquier caso, era un símbolo muy real de la presencia de Dios en medio de su pueblo, de la manifestación de su poder, y a la vez del compromiso y pacto eterno de Dios con el pueblo de Israel. Pero… ¿qué pasó con ella?

¿DESTRUIDA?

El Arca pudo ser fundida o destruida, en tiempo de Nabucodonosor II, durante la destrucción del Templo de Salomón en el 586 antes de Jesucristo. No obstante, no puede descartarse que el arca se hubiera preservado. Aquí, las teorías abundan: en una cámara secreta bajo el monte del Templo (la Explanada de las Mezquitas) en Jerusalén, en una iglesia de Aksum (Etiopía), en una cueva en el monte Nebo en Jordania, en Qumram, en diversos puntos de Egipto como en Tanis (llevada por el faraón Sheshonq tras su campaña en Palestina: la hipótesis Indiana Jones) o en el Valle de los Reyes (una disparatada opinión la coloca en la mismísima tumba de Tutankamón y la identifica con el arcón portátil del ajuar del rey niño)…

Gómez-Jurado se inclina en su libro por la tesis jordana. Cree que el arca sigue existiendo por una razón sentimental pero confía en que no aparezca ya que opina que podría originar un conflicto en Oriente Medio por su valor simbólico.

De hecho, comenta que las agencias de seguridad de EEUU tienen un protocolo de actuación por si el arca es hallada, una eventualidad que se cree podría desencadenar la III Guerra Mundial.

Fuente:

La Gran Comisión (III)

III. Conclusión:

Para concluir quiero citar a:

1.Al teólogo Rene Padilla quien escribe que:

«En conclusión, la Gran Comisión según Mateo 28.16-20 no es un “mandato evangelístico” en base al cual la preocupación central de la Iglesia debe ser la conversión de individuos y el establecimiento de iglesias. Es, más bien, un llamado que el Señor resucitado hace a la Iglesia a dedicarse a formar hombres y mujeres que reconozcan su Señorío universal, se integren al pueblo de Dios y emprendan un seguimiento de Él que abarca todo aspecto de la vida humana. Es, en otras palabras, una convocación a participar en la formación de ciudadanos del Reino de Dios dispuestos a obedecerlo a Él en todo, para lo cual la Iglesia cuenta con la presencia constante del Espíritu (“el otro Jesús”) “hasta el fin del mundo”.» (27)

2.Al evangelista argentino Carlos Anacondia quien entiendo que se expresó muy bien cuando dijo:

«A la luz de todo esto, la iglesia de Jesucristo tiene una apremiante responsabilidad. Ante un mundo desesperanzado, es la iglesia la que debe acudir al llamado de anunciar que en Jesucristo hay una respuesta para cada una de las necesidades.» (28)

¿Aceptaremos el desafío de anunciar las Buenas Nuevas, o tan solo nos conformaremos con ir los domingos a la iglesia, escuchar un buen sermón, cantar unas lindas canciones emotivas, ofrendar, y volvernos a casa hasta el próximo domingo? ¿Acudiremos al llamado?

«Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.» (Is 6:8 RVA 1960)

¿O será necesario que el Señor envíe persecución a nuestros países, como lo hizo con la iglesia primitiva para obligarnos a obedecer?

Bibliografía

(27) http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1715

(28) http://www.carlosannacondia.org/default.asp?pagina=articulos&id=20

La Gran Comisión (II)

La Gran Comisión (II)

II El mandato de La Gran Comisión

I – Análisis

Muy bien, ahora entonces expliquemos que es La Gran comisión.

La Gran comisión ha sido entendida históricamente como la orden dada por el Señor Jesús de:

Ir a todas las naciones.
Predicar la buena noticia de la resurrección a todos.
Convertirlos al evangelio.
Luego bautizarlos (gr. Baptizo) en agua, en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Instruirlos en la Palabra de Dios, convirtiéndoles en discípulos.
Entender que no estamos solos en esta Gran Comisión. El Señor Jesús nos acompaña.
Otro punto importante que el Señor les dijo a sus discípulos fue que deberían ser revestidos del poder divino para el desarrollo de la Gran Comisión.
1. Ir a todas las naciones (gr. etnias)

Marcos registra que, luego de las severísimas palabras expresadas por el Señor en Marcos 16:14 es cuando el Señor les da claras instrucciones acerca de lo que ellos debían hacer:

«Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.» “(Mr. 16:15-16 RVA 1965)

¡ID! , les dijo, y eso es un mandato del Señor, a proclamar por todos lados todo lo que ellos habían vivido y aprendido esos 3 o 4 años que Jesús había estado físicamente con ellos. Y Él les prometió acompañarlos y respaldarlos hasta último momento, ya no físicamente, sino de modo espiritual por medio del ministerio del Espíritu Santo, a quien Él enviaría, luego de su ascenso al cielo.

«Sin embargo, “muchos creyentes neotestamentarios no entendieron el significado urgente de la gran comisión que Jesús dió a sus discípulos, ni ella, fue en si el ímpetu y principal del rápido crecimiento de la iglesia en los primeros siglos. La persecución esparció a los creyentes por el mundo del mediterráneo, y el Cristianismo pronto echó raíces en Europa, África y Asia.» (4)

«El cristianismo y la misiones van ligados de modo inseparable. Es difícil imaginarse donde estaría el cristianismo hoy día si no hubiera existido ese esfuerzo misionero enérgico que surgió después de Pentecostés y continuó por algunos siglos después» (5)

Eusebio de Cesárea, un gran historiador de la iglesia primitiva nos cuenta de la dedicación de algunos de estos evangelistas itinerantes de principios del siglo II:

«En aquella época muchos cristianos sentían sus almas inspiradas por la Santa palabra, y estaban llenos de un deseo apasionado por la perfección. Su primera obra, en obediencia a las instrucciones del

Salvador era vender sus bienes y distribuirlos a los pobres. Después dejaban sus hogares y se disponían a realizar la obra de evangelistas.

Era su mayor ambición la predicación de la Palabra de fe a los que no hubieran tenido noticias de ella todavía, y a encomendarles el Libro de los evangelios divinos. Se contentaban sencillamente con poner los fundamentos de la fe entre los pueblos extranjeros. Entonces nombraban pastores, y les encargaban la responsabilidad de edificar a los que ellos acababan de traer a la fe. Después seguían hacia otro países con la gracia y la ayuda de Dios» (6)

El teólogo Rene Padilla comentando acerca de la Gran Comisión, relata que:

«Ya a fines del siglo XVIII William Carey, en su tratado sobre “la obligación que tienen los cristianos de usar medios para la conversión de los paganos” (1792), había apelado a ese pasaje para fomentar el espíritu misionero en las iglesias. Con ese antecedente, el “mandato evangelístico ” de Cristo llegó a ocupar un lugar central en las múltiples sociedades misioneras que surgieron en Inglaterra y los Estados Unidos como resultado (en gran medida) de las labores de Carey y sus colaboradores.» (7)

Carlos Anacondia, conocido evangelista argentino, que se hizo famoso por sus cruzadas multitudinarias escribió en una nota que: «La iglesia tiene la responsabilidad de alcanzar a este mundo con el mensaje de la redención. Ella es el brazo de misericordia de Dios a la humanidad sufriente… No es un don lo que debe esperar la iglesia. ¡Es un mandato! No es un ministerio, es una orden que Jesús nos dio. Tenemos que ir y hacerlo en el Nombre de Jesucristo.» (

También expresa que: «Dios me dijo que gran parte de la Iglesia ha olvidado el mandato de ir y predicar el evangelio a toda criatura.No cumple con la misión encomendada por su Señor de predicar el evangelio. En vez de ir, espera que vengan a oír la Palabra Divina y se añadan los que han de ser salvos, sin tener en cuenta que la iglesia primitiva salió a la calle y a los pueblos vecinos, a cumplir el cometido por el cual fue establecida en la tierra. La iglesia se quedó esperando las almas, como ignorando la orden; como si no se diera cuenta de que el mandato es imperativo: “Id y predicar el evangelio a toda criatura.”» (9)

2. Predicar la buena noticia de la resurrección a todos

Reinhard Bonnke, evangelista alemán, conocido mundialmente por sus exitosas campañas en África, en una nota acerca de la gran comisión dijo que:

«Evangelizar es tener una relación personal con Jesús. Pablo dijo que él estaba decidido a no conocer nada excepto a Cristo y a éste crucificado.El versículo 5 del capítulo 4 de 2da de Corintios dice, “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor a Jesús”.El propósito por el cual nosotros le predicamos a las almas es para servirle a Jesús. El evangelio no sólo trae las buenas nuevas de la salvación; sino también las buenas nuevas del Salvador, Jesucristo. Nosotros le hablamos al mundo acerca de Jesús – ese es el Evangelio. Jesús hace todo lo demás. Jesús es quien salva – nosotros no. Jesús no estableció una religión; la religión de Jesús es él mismo. Todo gira alrededor de él.» (10)

«El Evangelio es nuestro mensaje y el Espíritu Santo nuestro poder. Esta realidad va más allá de lo que los antiguos profetas o sacerdotes judíos jamás imaginaron. Ellos no tuvieron ministerios evangelísticos. Las personas hablan de los ministerios proféticos pero, el Evangelio encierra mucho más que eso. El Evangelio es nuestro gran ministerio. Pablo tenía dones proféticos, sin embargo, él no ponía su mirada en ellos. Él le daba gracias a Dios una y otra vez por haberlo llamado a predicar el Evangelio. Profetizar lo que le va a suceder a las personas es a veces considerado como la mayor señal de espiritualidad. No obstante, eso no significa nada comparado con el ganar un alma para Cristo. Las personas necesitan el Evangelio. A menos que nosotros lo anunciemos, el plan de Dios fracasaría y Dios nunca fracasa. Él no va a permitir que fracasemos mientras estemos llevando la palabra de reconciliación. La Gran Comisión de Jesús es un mensaje de poder. El Evangelio no es un sistema de leyes para vivir la vida. Ni tampoco una colección de ritos y oraciones que se hacen por obligación; un conjunto de ceremonias sin provechos. Según dice la Palabra en 1ra de Corintios 4:20, “… el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder“. …Nosotros tenemos un Evangelio único, incomparable, sin igual, las buenas nuevas de Jesucristo. Todas las cosas referentes a Jesús son buenas, positivas, y poderosas. Jesús es la imagen y semejanza de Dios. Un concepto imposible de imaginar hasta que él vino a morar entre nosotros. Él no pudo haber sido un invento. Cuando Jesucristo, el Hijo del Dios viviente y nuestro Salvador, vino a la tierra, cambió muchos conceptos. Y al día de hoy, continúa haciendo lo mismo.» Reinhard Bonnke» (11)

“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor. ” (I Cor.1:18-31 RVA 1960)

«Es bueno recordar que el evangelio penetró en el mundo romano por cinco avenidas principales: la predicación y enseñanza de los evangelistas, el testimonio personal de los creyentes, las obras de caridad y bondad, la fe demostrada en la persecución y la muerte, y el razonamiento intelectual de los primeros apologistas» (12)

Podemos decir que evangelizar es hacer llegar a todos los hombres la salvación. La incorporación al Reino de Dios.

Podemos decir que la evangelización tiene los siguientes elementos

1. Renovación y transformación de la humanidad como objetivo general: Hay que cambiar lo que vaya contra el Reino de Dios.

2. Testimonio de los valores del Reino: Todos los que formamos la Iglesia tenemos que mostrar con nuestra vida lo que el Reino es.

3. Anuncia explícitamente el Evangelio, lo más fielmente a Jesús.

4. La adhesión de corazón: Convertirse a ese Mundo Nuevo.

5. Crear comunidades cristianas, porque la fe crece en grupo y se alimenta compartiéndola.

6. Celebrar las ordenanzas cristianas (bautismo y cena del Señor).

Por el bautismo de las personas evangelizadas se incorpora a la iglesia a los nuevos creyentes y la cena del Señor celebra la presencia de un Dios vivo en esa comunidad.

7. Desarrollar un compromiso activo. Compromiso cristiano en todo el mundo, todos los días.

«La predicación “es la comunicación, en forma de discurso oral, del mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura, con el poder del Espíritu Santo y a través de una persona idónea, a fin de suplir las necesidades espirituales de un auditorio”.» (13)

3. Convertirlos al evangelio

¿Que es la Conversión? El significado de la palabra es un volverse, o regresar, a Dios, representa una transferencia de esta idea al reino de las relaciones del hombre con Dios. El AT destaca el hecho de que la conversión comprende más que meras señales exteriores de pesar y de reforma de costumbres. Una verdadera vuelta a Dios bajo cualesquiera circunstancias ha de incluir:

1. La humillación personal interior, un verdadero cambio de corazón, y una sincera búsqueda de Dios

«Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz; porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres. Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella. Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos? A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego. Y por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos, y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder, para echar de delante de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como hoy. Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy,para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.» (Deut. 4.29-40 RVA 1960)

2. Será acompañada por una nueva claridad en el conocimiento de su Ser y de sus caminos.

«Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.» (Jeremías 24:7 RVA 1960)

«Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.» (II Crónicas 33:13 RVA 1960)

La conversión cristiana (gr. epistrefo) es la entrega incondicional a Jesucristo como divino Señor y Salvador, y esta entrega significa que se reconoce que la unión con Cristo es un hecho real y que la vida debe vivirse en consonancia con esta creencia.

El volver a Dios en cualquier circunstancia, considerado psicológicamente, es un acto del hombre mismo, que elige libremente y que se lleva a cabo en forma espontánea. No obstante, la Biblia deja sentado que es también, en un sentido más fundamental, obra de Dios en él. El AT dice que los pecadores se vuelven a Dios únicamente cuando él los vuelve a sí mismo (Jer. 31.18; Lm. 5.21). El NT enseña que cuando los hombres lo desean y ponen de su parte para que se cumpla la voluntad de Dios respecto a su salvación, es la obra de Dios en ellos lo que los impulsa a obrar de esa manera (Fil. 2.12s). También, describe la conversión inicial de los incrédulos como resultado de una obra divina en ellos en la cual, por su misma naturaleza, ellos mismos no podrían tener parte, ya que se trata esencialmente de la eliminación de la impotencia espiritual que hasta ese momento les ha impedido volver a Dios:

a. Un levantamiento de la muerte (Ef. 2.1ss)

b. Un nuevo nacimiento (Jn. 3.1ss)

c. Un abrir del corazón (Hch. 16.14)

d. Un abrir y darle vista a ojos enceguecidos (II Cor. 4.4–6)

e. El otorgamiento de entendimiento (1 Jn. 5.20).

El hombre responde al evangelio sólo porque Dios primeramente ha obrado en él de esta manera.

4. Luego bautizarlos (gr. Baptizo) en agua, en el nombre del Padre, Hijo yEspíritu Santo

«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mat. 28:19 RVA 1960)

«La palabra griega “bautizar” (baptizei), significa inmersión, sumergir, meter algo bajo el agua. El bautismo cristiano es, pues, por inmersión. Aun los que practican el bautizar por aspersión, o sea, por rociamiento, admiten que la inmersión fue la forma de bautizar desde el principio» (14)

«Es una inmersión en agua… que simboliza la identificación con una creencia o causa. En el cristianismo, se trata de la identificación del creyente con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección (Ro. 6:4-5).

Se hace en el nombre de Cristo y con Su autoridad (Hechos 4:7) con la fórmula bautismal de “Padre, Hijo y Espíritu Santo” (Mat. 28:19). El bautismo no nos salva por sí mismo (I Pe. 3:21). No obstante, es nuestra obligación recibirlo, como creyentes en Cristo» (15)

«El bautismo no fue algo del todo nuevo en los días de Jesús. Entre los gentiles se practicaban muchas purificaciones religiosas en forma de baño o inmersión en el mar o en el río. Entre los judíos se practicaban muchas purificaciones y lavamientos. Además tenían el bautismo de los prosélitos, que eran gentiles que se convertían al judaísmo. Para recibirlos finalmente eran bautizados. Se introducían en el agua hasta que le llegaba al cuello; le leían la Ley, y a terminar la lectura, se sumergía por completo, en señal de que moría y era sepultado para el paganismo. También conocían muy bien el bautismo de Juan el Bautista,que tan profundamente había calado en la vida de la nación. Y desde luego, estaba el bautismo cristiano, establecido por Cristo hacía solamente unos pocos días. Los paganos se bautizaban supuestamente por orden de sus “deidades”. Los judíos se bautizaban por orden de Moisés. Cerrando dispensación de la Ley los judíos se bautizaban por orden de Juan el Bautista. Y cuando los Apóstoles hablan de bautizarse “en el nombre de Jesucristo”, lo que están haciendo es estableciendo la distinción del bautismo cristiano de entre todos los demás bautismos; que el bautismo cristiano no es por la autoridad de ninguna “deidad” pagana, ni de Moisés, ni de Juan el Bautista, sino que su autoridad procede de Jesucristo. Los Apóstoles no se refieren a la fórmula, sino a la procedencia de la autoridad. Es maravilloso que en el bautismo de Jesús, fue real y evidente el testimonio del Padre (con su voz desde el cielo), del Hijo (que estaba presente en carne y hueso), y del Espíritu Santo (que descendió en forma de paloma). (Mat. 3:16-17)

Así que está claro que hay que bautizar como Cristo lo ordenó: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”,” Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.» (I Juan 5:7 RVA 1960) (16)

El orden bíblico para los que pueden ser bautizados, es el siguiente:

1.”El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. (Mar.1:15 RVA 1960)

2.”Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” (Mat. 28:19, 20 RVA 1960)

3.”El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere será condenado.” (Mar. 16:16 RVA 1960)

4.”Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hch. 2:38 RVA 1960)

«Es decir, una persona antes de poder ser bautizada, debe arrepentirse se sus pecados, debe creer en el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, debe dar frutos dignos de arrepentimiento, debe ser doctrinado propiamente, debe tener una experiencia clara de su salvación.» (17)

En los Reconocimientos Clementinos III, 67, dice así:

«Cada uno de vosotros será bautizado en aguas que corren…» (1

Atanasio, llamado el campeón de la ortodoxia, cuyo mayor mérito consistió en haber defendido el cristianismo tradicional contra el peligro de helenización oculto en la herejía de Arrio y de sus seguidores, en su primera carta a Serapión (30) dice:

“Nos une a Dios la fe en la Trinidad, que nos ha sido transmitida. El que quita algo a la Trinidad y es bautizado en el nombre del Padre solamente, o en el nombre del Hijo solamente, o en el Padre y en el Hijo sin el Espíritu Santo, no recibe nada…, porque el rito de la iniciación es en la Trinidad. El que separa al Hijo del Padre o reduce al Espíritu Santo al nivel de las criaturas, no tiene ni al Hijo ni al Padre, sino que está sin Dios, peor que un infiel, y es cualquier cosa menos cristiano.”(19)

5. Instruirlos en la Palabra de Dios, convirtiéndoles en discípulos.

Recordemos que es un discípulo:

Según el diccionario bíblico: Discípulo es aquel que sigue a un profeta,maestro, que es enseñado por él y es partidario de esta enseñanza” (20)

Podemos citar como ejemplo al apóstol Pablo, antiguo perseguidor de los cristianos,a quien el Señor Jesús se le apreció en el desierto de Damasco, cuando este iba detrás de los creyentes, persiguiéndoles cruelmente hasta muchas veces darle muerte.

“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie.

Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.” (Hch 9:1-9 RVA 1960)

Luego de esta milagrosa revelación del Señor, Saulo se convierte al cristianismo de todo corazón y se entrega completamente a esta causa. Al tiempo el Señor lo comisionó junto a Bernabé, también discípulo del Señor, para predicar el evangelio y ser misioneros.

“Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. “ (Hch. 13:2-3 RVA 1960)

Pablo realizó tres viajes misioneros, donde predicó el evangelio con mucha autoridad, atrajo a mucho nuevos seguidores a la fe cristiana, fundó nuevas comunidades de creyentes por todo el Asia menor, llegando casi hasta España, y también formó discípulos no solo esto, sino que transmitió a otros esta gran vocación ministerial, instruyéndolos a que preparen a otros creyentes para desarrollar el ministerio de la fe cristiana de manera eficaz.

«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.» (2 Tim. 2:2 RVA 1960)

«El verbo mathetusate, hagan discípulos es el imperativo (el mandato de esta comisión) Jesús nos ordenó hacer discípulos de las gentes de todas las naciones. Es importante ir a donde esta la gente, enseñarles la Palabra de Dios y bautizarles. Pero la meta final es que estas personas se conviertan en discípulos dedicados a Jesucristo » (21)

«Es la voluntad de Dios que todo creyente sea apto para enseñar a otros en el camino de Dios, no puede ser de otra manera, nosotros somos las manos, los pies y la boca del Señor en ésta tierra, y él quiere usarnos para traer a otras personas a las cuales él ama también, a los pies de Jesús para salvarlos ¿cómo hubiéramos creído nosotros, a no ser por que alguien nos habló de Jesucristo? Dejemos de lado todo pensamiento de que no podemos, pues el Señor pondrá su palabra en nuestra boca de tal manera que nos sorprenderemos de la manera de como él nos puede usar, para gloria de su nombre, pero nunca lo vamos a experimentar sino comenzamos a hacerlo confiando en él. Si hemos descubierto un tesoro que nos llena de gozo y de paz interior seria maldad no compartirlo con nuestros seres queridos» (22)

«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros….Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad… Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.» (2 Tim. 2:2,14-16,19-26 RVA 1960)

El libro de los Hechos señala que tras una poderosa intervención pública de Pedro en Pentecostés se convirtieron, fueron bautizados e incorporados a la comunidad de los cristianos:

«… los que hicieron caso a lo que Pedro decía fueron bautizados. Este día se unieron al grupo de creyentes más de tres mil personas. Ellos estaban dedicados a aprender lo que los apóstoles les enseñaban. Compartían lo que tenían, participaban de la cena del Señor y moraban juntos » (Hechos 2:41, 42 RVA 1960).

¿En qué se afirmaban los nuevos creyentes que posteriormente se convertirían en multiplicadores del evangelio? Se fundamentaban en las enseñanzas impartidas por los apóstoles.

Un poco más adelante, el apóstol Pablo exhortó a la comunidad cristiana de Tesalónica

«A través de las buenas noticias les hemos enseñado, Dios los ha llamado a la Salvación… Hermanos, sigan fuertes y crean en las enseñanzas que les hemos dado, en lo que escucharon de nosotros, y en lo que les hemos escrito por carta» (II Tes. 2:14, 15 RVA 1960).

Un día, el Señor Jesús, en una discusión con un grupo de religiosos acerca de la resurrección, les echó en cara que eran unos ignorantes:

« Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina. » (Mateo 22:29-33 RVA 1960)

Y en el mismo capítulo, vemos que Jesús les hace una pregunta acerca de las escrituras a los fariseos, y ellos se quedaron mudos, sin saber que responderle:

«Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.» (Mat. 22:46 RVA 1960)

Jesús sí que sabia las escrituras y sí que sabía como responder correctamente o dejar sin palabras a sus adversarios. En el desierto, cuando fue tentado por Satanás, el le respondió con las Escrituras. Satanás lo quiso tentar usando las Escrituras, pero el Señor las conocía bien y no se dejó engañar.

«Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.» (Lc. 4:4 RVA 1960)

«Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.» (Lc. 4:8 RVA 1960)

«Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios» (Lc. 4:12 RVA 1960)

Nicodemo, que era uno de los principales religiosos de Israel, creía que conocía las escrituras, un día descubrió, luego de encontrarse con Jesús ¡que no las conocía como él creía!

«Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?» (Juan 3:10 RVA 1960)

Bien dijo el profeta Oseas cuando se quejó que el pueblo no tenía suficiente conocimiento de las escrituras. «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.» (Oseas 4:6 RVA 1960)

El discípulo debe conocer las escrituras para:

Para que su mente no esté vacía de información, sepa bien que es lo que cree, y no solo sea una experiencia subjetiva.
Saber responder con mansedumbre a todo aquel que le pida explicaciones de su fe (I Pe. 3:15)
Defenderse ante los ataques del enemigo. Los grupos falsos y las sectas manejan bien las escrituras, pero de un modo desvirtuado y alejado de la verdad. Tuercen las escrituras para engañar y captar prosélitos. Si un discípulo no conoce las escrituras, pronto caerá presa del error, del engaño y de la confusión doctrinal.
Defenderse de los ataques del diablo, que conoce bien las escrituras. John Stott, teólogo ingles dijo una vez que “Espiritualismo sin intelectualismo es espiritismo” o como alguien también dijo “del intelectualismo sin espiritualidad, resultan los bribones, viva manifestación del anticristo”
6. Entender que no estamos solos en esta Gran Comisión. El Señor Jesús nos acompaña: «he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.» (Mt. 28:20 RVA 1960)

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. (I Jn 3:23-24 RVA 1960).

«Cuando pasares por las aguas, yo estaré contigo» (Is.43:2 RVA1960)

«Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.» (Sal. 23:4 RVA 1960).

El nombre profético de Jesús, nos da una promesa que de Dios estará con nosotros: «He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros» (Mat.1:23 RVA 1960)

Ron Crisp, pastor de la Iglesia Bautista Independence de Kentucky USA, en un estudio sobre el Espíritu Santo escribió que: «Durante la última cena, Cristo habló de su traición, muerte y próxima partida. Aunque Cristo había enseñado a sus apóstoles de esto por algún tiempo (Mateo 16: 16-21), hasta entonces ellos comprendieron la realidad de su predicción. El pensamiento de vivir sin Jesús en medio de ellos los desanimó. Mientras Cristo siguió hablando de persecuciones venideras (Juan 16:1-4) sus corazones estaban llenos de tristeza (Juan 16:6). Los apóstoles siempre esperaban enfrentarse con muchos problemas y persecuciones; sin embargo, se sintieron seguros con la presencia de Cristo. Nuestro Salvador había calmado cada tormenta, dio de comer a la multitud cuando estaban desamparados y echó fuera a los demonios cuando los discípulos no podían. El había sido su Guía infalible y su Maestro. Ahora se sentían como huérfanos desamparados. Para aliviarles la tristeza profunda de su pronta partida, nuestro Señor les habló de las palabras consoladoras de Juan, capítulos 14-16. Fue en este tiempo que les dio la promesa de otro Consolador (Juan 16:7).»(23)

7. Otro punto importante que el Señor les dijo a sus discípulos fue que deberían ser revestidos del poder divino para el desarrollo de la Gran Comisión

«He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.» (Lc. 24:49 RVA 1960)

«pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra » (Hch. 1:8 RVA 1960)

«La recepción del Espíritu Santo está íntimamente vinculada con la capacitación para el servicio, para ser testigos. (Hch. 1: Los discípulos y muy especialmente Pedro, después de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés pudieron testificar con valor y con éxito. (Hch. 2:14-41, 4:8-20, 5:40-42).»(24)

Agustín de Hipona, padre del cristianismo, escribió en una de sus obras «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo, no es posible conocerlo…» (25)

Esto fue tan importante que sus discípulos se vieron obligados a permanecer un tiempo en espera, hasta que en el día de Pentecostés, lo prometido por Jesús llegó. Los discípulos fueron revestidos de una autoridad poderosa, tal como Jesús había dicho que iba a suceder. Esta unción fue tan poderosa que Pedro predicó un sermón terrible a una multitud de judíos que se habían acercado y se convirtieron 3.000 personas de una sola vez.

« Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.» (Hch. 2:37-41 RVA 1960)

Aunque verdaderamente Pentecostés fue un acontecimiento histórico, único e irrepetible la orden de ser llenos del Espíritu Santo aún continúa, como única forma posible de logra cumplir los propósitos de Dios aquí en la tierra, tanto sea desarrollar algún tipo de ministerio relacionado con la Gran Comisión o lograr la excelencia y la armonía en todas nuestras relaciones interpersonales (iglesia,familia, trabajo, etc.)

«No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos unos a otros en el temor de Dios… orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.» (Efesios 5:18-21,6:18-20 RVA 1960)

«Predicar sin la ayuda del Espíritu Santo es como querer apagar un fuego sin agua. El poder del Espíritu Santo lo adquirirá el predicador en su recinto privado o en la práctica diaria de una vida devocional. Pablo decía: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo,y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. (I Cor.2:1-5 RVA 1960) » (26)

Bibliografía

(4) Hasta Lo Ultimo de la Tierra, Pág. 15, Ruth A.Tucker, Edit. Vida

(5) Hasta Lo Ultimo de la Tierra, Pág. 21, Ruth A.Tucker, Edit. Vida

(6) Ibid, pág. 22-23

(7) http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1715

( . http://www.carlosannacondia.org/default.asp?pagina=articulos&id=20

(9) Ibid

(10) http://www.cfan.org/%7BSpanish%7D/%5Bspanish_site%5D/content.asp?id=0000274&page=01

(11) http://www.cfan.org/%7BSpanish%7D/%5Bspanish_site%5D/content.asp?id=0000274&page=03

(12) Hasta lo Último de la Tierra, Pág. 22, op. cit.

(13) http://www.fuentesdeaguaviva.org/sunergos/lapredicacion.pdf

(14)http://www.volvamosadios.org.co/portal/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=35

(15) http://webs.ono.com/pacurrymari/12Agosto07.pdf

(16) http://www.volvamosadios.org.co/portal/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=35

(17) Ibid

(18). Citado en Teología del judeocristianismo, 2004, Pág. 418, Ediciones Cristiandad, Jean Daniélou

(19) http://www.conoze.com/doc.php?doc=5509

(20) Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Vila Escuain, Pág. 269, Editorial Clie

(21) Sembremos Iglesias Saludables, Pág. 29, Juan Wagenveld, Editorial Flet

(22) http://www.abcdelabiblia.com/newpage27.htm

(23) http://www.firstbaptistchurchindependence.org/hs.chapter14.spanish.htm

(24) http://www.interbiblia.com/estudios/paracletologia.htm

(25) cfr San Agustín, EP. 140, c. XXXIV, 81, MLXXXIII, 575 Enarr. In Ps CXXVI, 4, MLXXXVII, 1670; Contra duas ep. Pelagianorum, 1, 2, c, IX, 21:MLXLIV, 586 citado en Sermones del Espíritu, San Juan de Ávila,Ediciones Rialp

(26) http://www.fuentesdeaguaviva.org/sunergos/lapredicacion.pdf

La Gran Comisión I

I. Introducción:

Al comienzo del libro de los Hechos, su autor, Lucas, antes de introducir a su amigo Teófilo en los relatos de los acontecimientos mas destacados de la historia de la iglesia primitiva, relata que el Señor Jesús se le apareció a sus discípulos previo a su asunción al cielo:

«a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.» (Hch.1:3 RVA 1960)

Al principio, luego de la crucifixión, a los discípulos les había costado creer en la veracidad del evento de la resurrección del Señor.

Los evangelios, además, refieren sólo unas cuantas apariciones de Jesús resucitado, y probablemente no pretenden hacer una crónica completa de todo lo que sucedió durante los cuarenta días después de la Pascua.

Apariciones de Jesús a sus discípulos:

  1. A María Magdalena (Mar.16:9-11; Jn.20:11-17)
  2. A varias mujeres (Mat.28:9-11)
  3. A Pedro: (Lc.24:34; I Cor.15:5)
  4. Discípulos de Emaús: (Mr. 16:12s; Lc. 24:13-35)
  5. Discípulos sin Tomás (Lc. 20:19-23)
  6. Discípulos (Mr. 16:14-20; Lc. 24:36-43; Jn. 20:24-29; I Cor.15:5 Hch.13:31)
  7. Apóstoles: (I Cor. 15:7; Hch. 1:4-9)
  8. Discípulos en el Lago: (Jn. 21:1-14)
  9. A los Doce (Once): (Mr. 16:15; Mat. 28:16-17)
  10. A más de 500 hermanos (1 Cor. 15:6)
  11. A Santiago: (I Cor 15:7)
  12. Luego de su ascensión se le apareció al judío Saulo de Tarso (Pablo) (1 Cor 15:8)

En una de las apariciones que registra Marcos, leemos que el Señor Jesús les reprochó su incredulidad y su dureza de corazón por no haber creído en su resurrección.

«Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.» (Mr. 16:14 RVA 1965)

Como bien comenta el portal de ChristianAnswers:

«La resurrección corporal de Jesucristo de los muertos es el hecho central de la fe cristiana. Como Pablo escribió: “si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.” (I Cor. 15:17).

La estructura total del cristianismo – y de hecho de cualquier esperanza de vida eterna y de cualquier significado de la existencia humana – se mantiene o se derrumba con la resurrección de Cristo.» (1)

Este mismo concepto lo expresa el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado:

«El retorno de Cristo a una vida corporal glorificada, tres días después de su muerte, constituye junto con la cruz, la base misma del Evangelio. (I Cor. 15:3-4). Sin este hecho glorioso, la fe del cristiano sería totalmente vana (I Cor. 15:14-19)» (2)

«Después que su muerte hubiera sido debidamente constatada y que las autoridades hubieran tomado todas las precauciones para evitar toda superchería, el hecho de la resurrección ha quedado demostrado con pruebas irrefutables. Los discípulos bien lejos de inventarse apariciones imaginarias fueron difícilmente persuadidos de un hecho tan extraordinario» (3)

Es la voluntad revelada del Señor Jesús que sus enseñanzas se hiciesen conocer por todo el mundo pro medio de sus seguidores. Esto es lo que comúnmente se ha dado a llamar la Gran Comisión. Es que este había sido el propósito para el cual Jesús había venido al mundo. Juan el discípulo amado del Señor, nos dice de manera muy clara que Dios había enviado al mundo a su Hijo Jesús por amor, para darle al mundo la oportunidad de hacer la paz con el por medio de su Hijo, y para que todo aquel que creyera de todo corazón en Jesús pudiera obtener de manera gratuita el don de la vida eterna, el regalo mas hermoso que un ser humano pueda llegar a recibir en esta vida.

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.» (Jn. 3:16-17 RVA 1960)

«que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.» (II Cor. 5:19 RVA 1960)

«por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.» (Col. 1:20 RVA 1960)

Es que el Señor Jesús no vino al mundo a castigarlo, despreciarlo, rechazarlo, o acaso quizás burlarse de los hombres o aun peor, humillarlos soberbiamente, sino que Jesús vino a salvarlos en un acto de puro amor, por medio de ese cruel sacrificio en la cruz del Calvario. ¿Por que no castigarlos? ¿Acaso el hombre no había dado vuelta su espalda a Dios (Romanos Cáp. 1 y 2), acaso no era el hombre el que había rechazado al Creador, acaso Israel no se había burlado de lo profetas y muchas veces les dió muerte? Es que esa no es la esencia de Dios, ¿acaso no comprendemos que aunque Dios es todo santo (Lv. 11:44; 19:2; 20:26), también Él es todo amor (I Jn. 4:8,16)?

Bibliografía

(1) http://www.christiananswers.net/spanish/q-eden/edn-t001s.html

(2) Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Pág. 1002, Vila – Escuain, Editorial Clie

(3) Ibid, Pág. 1002

El Gobierno Del Individuo en William Ames

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1969, el año en que el ejército estadounidense secó las Cataratas del Niágara

1969, el año en que el ejército estadounidense secó las Cataratas del Niágara
Por Elías Notario el 5/03/2010 @13:16 |Alt1040

Que las Cataratas del Niágara son una de las maravillas naturales más conocidas y fotografiadas de todos los tiempos es una realidad, todo el mundo sabe dónde están y algo de su historia. Lo que quizás no sepan tantos es que durante unos meses estas magníficas cataratas fueron secadas parcialmente por el hombre (y en esta ocasión no fue para hacer el mal).

A día de hoy las Cataratas del Niágara están protegidas tanto en su parte canadiense como en la estadounidense, pero esto no siempre fue así. Hasta 1885 Canadá y Estados Unidos no le prestaron mucha atención a las cataratas, eso sí, a partir de ese año empezaron hacer las cosas realmente bien. Lo primero fue comprar los terrenos colindantes a las cataratas y posteriormente comenzaron los planes de preservación.

Uno de los objetivos que ambas naciones se marcaron a este respecto fue frenar, o al menos mitigar en lo posible, los efectos de la erosión para lo que se instalaron diques subacuaticos y se reforzó mecanicamente la cima de las cataratas. Pero el plan de preservación más ambicioso llegó en 1969 cuando el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos se propuso, nada más y nada menos, que desviar el cauce del río Niágara de las Cataratas Estadounidenses (uno de los tres saltos de agua que forman las Cataratas del Niágara).

Y lo hicieron. Durante seis meses mantuvieron este salto de agua de las Cataratas del Niágara “sin una gota de agua” (toda fue desviada a la parte canadiense), tiempo que ingenieros y otros expertos ocuparon en estudiar el fondo del río, limpiarlo y buscar indicios de inestabilidades estructurales. Se llegó incluso a instalar una pasarela a tan solo 20 metros del borde de la cascada para que los turistas pudieran fotografiarla como nunca antes se había visto. Y con algunas de esas fotos cierro este post y curioso capitulo de la historia natural.

Vía: io9Wikipedia