Copérnico y la Iglesia

Nicolás Copérnico fue invitado reiteradamente por miembros de la jerarquía católica para dar a conocer sus cálculos. Pese a los recelos del autor de Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes, la Iglesia católica, de entrada, no veía con malos ojos cualquier reforma de la astronomía si conducía a un objetivo en el que su interés era grande: la reforma del calendario juliano (adoptado por la Iglesia en el Concilio de Nicea, año 325), la cual, se produjo en 1582 al sustituirse este calendario por el gregoriano (denominado así en honor del papa Gregorio XIII). El problema del calendario que tanto importaba a la Iglesia era el siguiente:

Se trataba de determinar la duración exacta del año trópico, es decir, el tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos del Sol por el mismo punto equinoccial (equinoccio de primavera y equinoccio de otoño), éste era un dato fundamental puesto que indicaba el inicio y el final de las estaciones. La primera dificultad radicaba en que no comprende un número entero de días. En el siglo I a. C. Julio César había decretado que un año (trópico) consta de 365 ¼ días, de modo que cada tres años de 365 días tenía que añadirse un cuarto bisiesto. Pero este cómputo iba acumulando un error debido al fenómeno conocido como precesión de los equinoccios, consistente en el lento retroceso de los puntos equinocciales y responsable de que el comienzo de las estaciones se anticipe ligeramente cada año (11 minutos y 4 segundos). Así, si el comienzo de la primavera estaba fijado para el 21 de marzo, resulta que en la época de Copérnico se había adelantado diez días. En contra de lo que indicaba el calendario juliano, el equinoccio de primavera tenía lugar entonces el 11 de marzo. Y, puesto que, a su vez, la fijación de la importante festividad de Pascua dependía de la correcta determinación del equinoccio de primavera (domingo siguiente al plenilunio posterior a dicho equinoccio), se comprende el interés de la Iglesia católica por el tema.

Según relata Copérnico en el prefacio de Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes, dedicado al papa Pablo III, la invitación de la Iglesia contenía implícita una tesis: bastaba con tomar toda referencia al movimiento de la Tierra y a la posición central del Sol como mera hipótesis matemática, sin pretender que se convirtiera en la descripción del modo en que realmente sucedían las cosas en la naturaleza. Con el tiempo, este planteamiento llegó a convertirse en una exigencia, tal y como queda de manifiesto en la amonestación privada a Galileo. Pero Copérnico siempre entendió la astronomía como un conjunto de proposiciones, no solamente útil para calcular los movimientos de los planetas, sino conforme a la disposición real de los cuerpos celestes. En este sentido, estaba convencido de que la teoría heliocéntrica que defendía era verdadera. Pese a esto, el Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes salió de la imprenta con un prefacio, sin firma, titulado “Al lector de las hipótesis de esta obra” en el que se afirmaba que “no es necesario que las hipótesis (astronómicas) sean verdaderas, ni siquiera verosímiles, sino que basta con que muestren un cálculo coincidente con las observaciones”. Este famoso prólogo fue escrito por el pastor luterano Andreas Osiander, amigo de Copérnico. Hoy sabemos, por el testimonio de Kepler, que el astrónomo polaco nunca suscribió esta tesis.

La obra de Copérnico, titulada en latín De revolutionibus orbium celestium, estuvo acabada en 1530, sin embargo, no apareció publicada hasta 1542 por temor a la polémica. Tras un derrame cerebral y con sus facultades mentales muy mermadas, Copérnico tuvo la primera copia de su manuscrito en las manos días antes de su muerte.

fuente bibl:

http://homoescepticus.blogspot.com/2010/02/copernico-y-la-iglesia.html

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Las curiosas apuestas de Stephen Hawking sobre el funcionamiento del universo

Las curiosas apuestas de Stephen Hawking sobre el funcionamiento del universo


Stephen Hawking es todo un jugador cuando se trata de la física, apostando en todo, desde la acción de un agujero negro en el descubrimiento de las ondas gravitacionales. La mala noticia para Hawking es que un toque de “incertidumbre cuántica” podría reducir significativamente sus posibilidades de ganar su última apuesta.

En 2002, Hawking apostó a su colega de la Universidad de Cambridge, Neil Turok que los cosmólogos pronto descubrirían las ondas gravitatorias primordiales y así podrían probar la teoría de la inflación. Nuestro universo se cree que ha sido sometidos a un proceso llamado inflación – un período de expansión exponencial – sucedido una fracción de segundo después del Big Bang, que produjo arrugas en el tejido del espacio-tiempo: las llamadas ondas gravitacionales.

Stephen Hawking

La sonda de la NASA Wilkinson Microwave Anisotropy Probe encontró huellas de la inflación en el fondo cósmico de microondas (CMB), la radiación emitida cerca de 370.000 años después del Big Bang. Pero WMAP no fue lo suficientemente sensible para detectar señales de ondas gravitacionales. El satélite Planck fue lanzado en mayo de 2009 al obtener una imagen mucho más detallada del CMB. Se está buscando la huella de esas ondas mediante el estudio de pequeñas variaciones en la temperatura del CMB de un punto a otro en el cielo. Hawking apuesta que la fuerza de las ondas estará por encima de cierto valor. Si tiene razón, Planck deberá reconocerlas.

Sin embargo, las posibilidades de que Planck detecte señales de ondas gravitacionales depende de exactamente lo que ocurrió durante la inflación, según sostiene Qaisar Shafi, de la Universidad de Delaware en Newark. “Hay una posibilidad de que Planck puede pasarlas por alto”, dice Shafi.

La inflación fue provocada por un campo en el universo primitivo llamado campo de inflación, cuya densidad de energía se redujo lentamente, como una pelota cuando rueda por una pendiente suave. De acuerdo a las ecuaciones de Einstein de la relatividad general, el espacio-tiempo se expandió exponencialmente, el proceso sólo se detiene cuando el inflatón llega a la parte inferior de la pendiente. Los modelos más simples asumen que la pendiente – también llamado el inflatón potencial – se asemeja a una parábola muy poco profunda.

Ahora Shafi asegura que el potencial de inflatón debería inspirarse en otro campo que los físicos piensan que existe en la naturaleza: el campo de Higgs, que da a todas las partículas elementales su masa. El potencial de Higgs tiene la forma de un sombrero mexicano (véase el diagrama de la izquierda).

“Si la naturaleza eligió para el campo de Higgs, entonces tal vez también lo eligió para el inflatón”, afirma Shafi. Shafi modeló la inflación a partir del potencial de Higgs, y también añadió otra variable, que dicta lo mucho que el inflatón interactúa cuánticamente con otros campos cuando la inflación termina. Este “acoplamiento” habría transferido y creado la radiación que condujo a la formación de la materia, sostiene Shafi.

Los cálculos muestran que cuanto mayor sea el grado de acoplamiento, menor será la fuerza de las ondas gravitacionales generadas por la inflación. Además, los posibles valores de la fuerza de las ondas gravitacionales se extenderán a lo largo de una gama mucho más amplia de lo previsto en los modelos más simples. Esto podría significar que su fuerza real puede llegar a estar por debajo del umbral de lo que el satélite Planck es capaz de detectar. “Los [Acoplamientos] cuánticos producen incertidumbre en las predicciones”, dice Shafi, que presentará su trabajo en la conferencia de Materia Oscura 2010 en la Universidad de California, Los Ángeles, en febrero.

Hawking, sin embargo, sigue siendo optimista. En agosto de 2009 en una reunión en Cambridge, reiteró que su predicción de que las ondas gravitacionales se podrán observar a las intensidades en las que Planck puede observar. Hawking sin embargo ha de definir su apuesta. “Hasta ahora, Hawking no ha citado una cifra”, comenta Turok, ahora en el Instituto Perimeter en Waterloo, Ontario, Canadá. “Yo estuve en desacuerdo, cualquiera que sea la cifra.”

Las apuestas de Hawking:
En 1975, Stephen Hawking apostó contra Kip Thorne que la fuente de rayos X Cygnus X-1 no albergaba un agujero negro. Thorne en caso de que ganara conseguiría una suscripción a la revista Penthouse, mientras que Hawking pidió una suscripción a la revista satírica británica Private Eye si ganaba. Hawking perdió la apuesta
Hawking y Thorne apuestaron contra John Preskill en 1997 que los agujeros negros destruyen todo lo que cae en ellos, y que no puede escapar ninguna información de un agujero negro. Hawking admitió que estaba equivocado en 2004, concediendo a Preskill una enciclopedia de béisbol. Thorne no ha admitido todavía la derrota.
En 2000, Hawking apuestó contra Gordon Kane 100 dólares que el bosón de Higgs no será descubierto por el acelerador Tevatron del Fermilab en Batavia, Illinois. El colisionador continúa buscando.
Fuente original
Publicado en Odisea cósmica

Miss universo tenia razon, la prensa venezolana MIENTE

la miss universe tenia razon, la prensa venezolana MIENTE


en guantanamo, los sadicos terroristas islamicos son bien tratados, ellos son los unicos agresores, estados unidos e israel tiene que defenderse de esos monstruos :

Tras las huellas de Jerico cap 2 d

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La Ciencia sin Religión es coja y la Religión sin Ciencia es ciega

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Resuelven la paradoja de los gemelos de Einstein

Resuelven la paradoja de los gemelos de Einstein

Subhash Kak, profesor emérito de la Universidad del Estado de Louisiana, ha resuelto recientemente la paradoja de los gemelos, conocida como uno de los más complejos enigmas de la física moderna.

Primeramente sugerida por Albert Einstein, hace más de 100 años, la paradoja trata con los efectos del tiempo en el contexto de los viajes a velocidades cercanas a la de la luz. Einstein utilizó primero el ejemplo de dos relojes: uno en reposo y otro en tránsito. Él propuso que, debido a las leyes de la física, los relojes transportados a velocidades cercanas a la de la luz, se moverían más despacio que los relojes que permanecieran en reposo. En tiempos más recientes, la paradoja fue descripta utilizando el análogo de los gemelos. Si un gemelo viajara en una nave espacial a velocidades cercanas a la de la luz mientras que el otro gemelo permaneciera en la Tierra, el gemelo en reposo envejecería mucho más rápido que su gemelo viajante, de acuerdo a la paradoja.

“Si el gemelo a bordo de la nave viajara a la estrella más cercana, que se encuentra a 4,45 años luz, a un 86 por ciento de la velocidad de la luz, al regresar habría envejecido 5 años. ¡Pero el gemelo que permaneciera en la Tierra, habría envejecido 10 años!” dice Kak.

El hecho de que el tiempo pasa más lento en objetos en movimiento ha sido documentado y verificado a través de los años por diversos experimentos. Pero, en el escenario anterior, la paradoja es que el gemelo que permanece en la Tierra es el que sería considerado en movimiento, respecto a su hermano, y, por lo tanto, debería envejecer más lentamente. Einstein y otros científicos han intentado resolver este problema, pero ninguna de las fórmulas presentadas probó la paradoja satisfactoriamente.

Los descubrimientos de Kak fueron publicados en el International Journal of Theoretical Physics. “Resolví la paradoja incorporando un nuevo principio dentro del marco de la relatividad que define el movimiento no en relación a objetos individuales, tales como cada gemelo respecto al otro, sino respecto a las estrellas distantes”, mencionó Kak. Utilizando relaciones probabilísticas, la solución de Kak supone que el Universo tiene las mismas propiedades generales sin importar dónde uno se encuentre.

Las implicaciones de esta solución serán diversas, primero aumentando la comprensión de la relatividad por parte de la comunidad científica y, eventualmente, podría tener impacto sobre las comunicaciones cuánticas y las computadoras, haciendo posible el diseño de sistemas de comunicación más eficientes para aplicaciones espaciales.

Fuente: Cielosur. Aportado por Eduardo J. Carletti

Más información:
LSU Professor Resolves Einstein”s Twin Paradox

copiado de http://axxon.com.ar/not/171/c-1710058.htm

Desenredando El Materialismo Cientifico

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