El vudú en Haití Brujería-Hechicería-Haitian Voodoo


El vudú en Haití Brujería-Hechicería-Haitian Voodoo

Malaquías 3:5
Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.
Malaquías 3:4-6 (en Contexto) Malaquías 3 (Todo el Capitulo)
Apocalipsis 21:8
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
Apocalipsis 21:7-9 (en Contexto) Apocalipsis 21 (Todo el Capitulo)
Apocalipsis 22:15
Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.
Apocalipsis 22:14-16 (en Contexto) Apocalipsis 22 (Todo el Capitulo)

  • Éxodo 9:11
    Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en loshechiceros y en todos los egipcios.
    Éxodo 9:10-12 (en Contexto) Éxodo 9 (Todo el Capitulo)
  • Deuteronomio 18:10
    No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,
    Deuteronomio 18:9-11 (en Contexto) Deuteronomio 18 (Todo el Capitulo)
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    34 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

    1. pauloarieu
      Ene 18, 2010 @ 14:29:17

      El terremoto de Haití: ¿Fue con la ¿verdad? Pat Robertson

      Por Randy Alcorn

      Como muchos de ustedes, estoy orando por los afectados por el terremoto en Haití. Desgarrador.

      Ha sido bien publicitado que Pat Robertson dijo el terremoto es el juicio de Dios sobre Haití por el pecado pasado, incluida la formulación de un pacto con el diablo.

      Ayer estuve en la radio hablando sobre el tema del mal y del sufrimiento, y se le preguntó sobre los comentarios de Robertson. Si lo desea, escuchar el audio del intercambio de 10 minutos acerca de este.

      El terremoto es un recordatorio de que todos nosotros vivimos sólo por la misericordia de Dios. Aunque Dios juzga tanto a los individuos y las naciones según consta en las Escrituras, sabemos que esto sólo porque puso de manifiesto que, no por las cosas terribles que pasó. Los amigos de Job afirmó erróneamente Job sufrió porque Dios lo estaba juzgando por el pecado, mientras que Dios llamado Job libre de culpa. Jesús dijo que el hombre no era ciego a causa de algún pecado cometido por él o su padre, pero que Dios sea glorificado en él. Y echa un vistazo a Lucas 13:1-5:

      Ahora hay algunos presentes en ese momento que le dijo a Jesús acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios. Jesús le respondió: “¿Crees que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque acabaron así? Te digo que no! Pero si no os arrepentís, todos pereceréis también. O aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé de ellos – ¿Crees que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? te digo, no! Pero si no os arrepentís, todos pereceréis también. ”

      No es el momento para declarar que una nación como Haití está siendo juzgado. No lo sé, porque Dios no ha revelado, y es sólo una especulación.Sabemos que todos nos merecemos el juicio de Dios, y todos vivimos por su misericordia. Haití no merecen peor sentencia que Estados Unidos tiene para nuestros masacre de 50 millones de niños no nacidos y de nuestra exportación de la inmoralidad sexual glorificado por todos los rincones del mundo?

      Hay que ser humilde y generosamente las manos y los pies de Jesús para servir y ayudar a los pobres de Haití, en nombre de nuestro Salvador, no es ajeno a la pobreza y el sufrimiento. (Para el crédito de Robertson, por cierto, sí dijo que debemos alcanzar y ayudar al pueblo de Haití.)

      Si usted está buscando para dar a ayudar con este desastre, echa un vistazo a la página principal del sitio web Eternal Ministerios perspectivas para los enlaces a algunos de los muchos ministerios que están respondiendo activamente a la crisis. (También puede enviar sus contribuciones al mecanismo, y el 100% de las contribuciones designadas se transmitirán a los ministerios de trabajo digno en Haití.) Es posible que también desee comprobar fuera de un artículo sobre los desastres naturales extraído de mi libro Si Dios es bueno.

    2. pauloarieu
      Ene 18, 2010 @ 14:30:12

      La doble maldición de Haití

      Maurice Lemoine
      Le Monde diplomatique
      Traducido para Rebelión por Caty R.

      «A la muerte le gustan los pobres», decía Le Monde diplomatique en febrero de 2005 tras el tsunami que acababa de golpear a Indonesia, las costas de Sri Lanka, el sur de la India y Tailandia (1). Es muy pronto para hacer balance del terremoto de 7 grados en la escala Ritcher que ha arrasado el país más pobre de América Latina, Haití, el 12 de enero. Pero se puede temer lo peor. Ahora se trata, urgentemente, de buscar y rescatar a las víctimas, llevar asistencia sanitaria a los supervivientes, habilitar refugios, proporcionar alimentos y agua y evitar las epidemias. La solidaridad internacional y la ayuda humanitaria de todos, de la ONU a Estados Unidos pasando por la Unión Europea -especialmente Francia, que no puede desentenderse de su deuda histórica con la isla- o América Latina, se moviliza según (o no) sus posibilidades.

      Otra vez el seísmo golpea una región del globo poco respetada por los fenómenos naturales. En 2008, Haití ya sufrió el infierno de cuatro huracanes tropicales –Ike, Anna, Gustav y Fay-. No se pueden comparar con este terremoto, obviamente tan imprevisible como imprevisto, difícil de anticipar. Sin embargo, surge la primera pregunta: ¿Por qué durante esos huracanes, que las arrasan de la misma forma (con consecuencias económicas desastrosas), en Haití hubo que lamentar setecientas noventa y tres muertes y «sólo» cuatro en Cuba? Como un efecto de lupa, las catástrofes ponen de manifiesto el estado «real» de las sociedades.

      Una vez pasado el choque inicial y la conmoción, los gobiernos, ONG, instituciones internacionales y medios de comunicación se dedicarán, todos a una, al tema de la «reconstrucción». Si es que se puede emplear el término «reconstruir» en un país que carece de todo.

      Pero, ¿de qué reconstrucción hablarán? Después del huracán Micht, que en octubre y noviembre de 1998 se cobró casi diez mil vidas y cientos de miles de damnificados en América central, los movimientos sociales avanzaron la idea de vincularla a un nuevo tipo de desarrollo destinado a reducir la vulnerabilidad social. El tiempo se ha encargado de demostrar que desde entonces no se ha hecho nada en ese sentido. El único intento, emprendido mucho después por el presidente hondureño Manuel Zelaya, acabó por el golpe de Estado del 28 de junio de 2009…

      A una clase política haitiana amenazada por el espectro de la autodestrucción, y que no está exenta de responsabilidad en el estado calamitoso del país, ¿quién le va a leer la cartilla? ¿Las instituciones financieras internacionales que han demorado el proceso de anulación de la deuda a pesar de los problemas a los que ya se enfrenta la población? ¿Washington, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo, etcétera? ¿Los países denominados «amigos» que cínicamente han empujado al descenso a los infiernos a la sociedad haitiana?

      Desde 1984, el FMI obligó a Puerto Príncipe a liberalizar su mercado. Los escasos y últimos servicios públicos se privatizaron negando el acceso a ellos a los más necesitados. En 1970, Haití producía el 90% de los alimentos que consumía, actualmente importa el 55%. El arroz estadounidense subvencionado ha matado la producción local. En agosto y septiembre de 2008, el estallido de los precios alimentarios mundiales hizo que aumentaran su precio el 50%, lo que dio origen a los «motines del hambre».

      Un cataclismo natural se puede imputar a la fatalidad. El vergonzoso e insoportable empobrecimiento de las poblaciones urbanas y rurales de Haití, no.

      (1) Ver «Tsunamis, cyclones, inondations, des catastrophes si peu naturelles…».

      Leer más: http://seguidoresdelreydereyes.blogspot.com/2010/01/la-doble-maldicion-de-haiti-la-muerte.html#ixzz0d4JZ8Nj1
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    3. pauloarieu
      Ene 18, 2010 @ 23:10:59

      Haití y el vudú
      Por Julián Pérez Porto, en 17 de Septiembre de 2007

      Haití es la más triste realidad del Caribe. Pese a su privilegiada ubicación geográfica, al pensar en dicho país uno no se imagina hermosas playas, sino pobreza y desolación. La última gran aparición de Haití en los medios internacionales fue en 2004, cuando un golpe de Estado derrocó a Jean-Bertrand Aristide y la nación fue ocupada por los Cascos Azules de la ONU. Desde 2006, René Préval es el presidente.
      Pocos recuerdan que Haití fue el primer país latinoamericano en proclamar su independencia: lo hizo en 1804, años después de que estallaran las primeras rebeliones de esclavos negros. Justamente, la presencia afroamericana es la que define a la cultura haitiana y le aporta uno de sus rasgos más inquietantes: el vudú.

      El vudú es una variante compleja del animismo, la creencia en que espíritus habitan en diversos objetos o personas. Tuvo su origen en África occidental, pero con el tráfico de esclavos hacia América (que comenzaron a llegar a Haití en 1517) se fusionó con elementos del cristianismo y con otras religiones. Los colonizadores prohibieron el vudú ya que otorgaba un rasgo común que unía a los esclavos, más allá de sus diversas procedencias. Pese a esto, su práctica siempre se mantuvo, aún en secreto.
      La dictadura de los Duvalier (1957-1986) transformó al vudú en la religión oficial de Haití y lo utilizó como una herramienta de control sobre el pueblo. Es que, de acuerdo a la creencia, quienes manejan las artes del vudú y pueden entablar comunicación con los seres supremos y espíritus (Loas y loas), adquieren un poder que los habilita para resucitar a los muertos y dominarlos (los famosos zombies), por ejemplo. Hay dos tipos de zombi: cuerpos muertos sin almas, y almas sin cuerpo. Los sacerdotes involucrados en magia negra (brujería maligna) pueden capturar el alma de las personas. También pueden causar daño a cualquier persona a través de muñecos, que son pinchados con alfileres.
      Claro que los zombies tienen su explicación científica: los alucinógenos que se utilizan en algunos rituales. El envenenamiento puede causar que una persona parezca muerta y que sea “dominada” por el hechicero.
      Existen varios prejuicios sobre el vudú, cuando es una religión practicada por más de 50 millones de personas en todo el mundo. Una visita a Puerto Príncipe nos puede acercar a esta creencia para vivir una experiencia inédita. Claro que también podemos viajar a Haití para disfrutar de las playas de Sand Cay, bailar en las discotecas de Pétionville o bucear en el Golfo de Gonaives.
      Foto: LWY

    4. pauloarieu
      Ene 18, 2010 @ 23:13:41

      La santería y el vudú

      Un modo de preservar las antiguas tradiciones

      El práctico exterminio de los indígenas de Centroamérica (debido en gran parte a las enfermedades que contrajeron con la llegada de los conquistadores) y su sustitución por hombres y mujeres africanos, más dotados físicamente para el trabajo duro que les encomendaban, ha marcado el cariz cultural y, por tanto, religioso de la población de países como Cuba, Haití y Puerto Rico.

      La santería es un claro ejemplo de sincretismo religioso: muchos de los santos, en principio católicos, a los que se da culto en Cuba esconden dioses de la mitología yoruba, etnia de origen nigeriano a la que pertenecen gran parte de los negros que pueblan la isla caribeña. Por ejemplo, la famosa virgen de la Caridad del Cobre (tema central de un conocido bolero, que exalta más las connotaciones sexuales que el respeto por la divinidad) tiene un color oscuro en su piel y unos rasgos inequívocamente mulatos. Del mismo modo, Shango, el dios del trueno, se convierte en santa Bárbara, patrona de la artillería, como el poderoso Orunmila se disfraza de san Francisco, la diosa Orunbala pasa a ser Nuestra Señora de la Merced o Elegba es san Pedro. Uno de los cultos más curiosos es el que se da a Babalú-Aye o san Lázaro. En la iglesia del Rincón, a unos veinte kilómetros de La Habana, se celebran romerías que han aumentado su número de devotos al agudizarse los problemas económicos. En este culto, los fieles identifican sin problema ambas divinidades en una sola, como si se tratase de un sólo dios con dos caras; en una de las canciones que se cantan durante la peregrinación, el texto es explícito:

      “Ay San Lázaro Bendito,

      Mi viejo Babalú-Aye,

      Yo te debo, yo te cumplo”.

      Los fieles piden a la divinidad afro-cubano-católica salud y mejoras económicas, y ofrendan flores, limosnas y velas encendidas. A lo largo del camino, los devotos se arrastran por el lodo y el polvo, cargan pesadas piedras y enormes cruces, y recorren penosamente durante horas el trayecto que lleva al santo/divinidad, que originalmente protegía contra la lepra, la sífilis y la viruela, y ahora se ha “especializado”, siguiendo el signo de los tiempos, en la prevención del sida.

      La santería cubana o el panteón yoruba en América

      Los dioses menores de la santería son llamados orishas, exactamente igual que los del panteón yoruba y transmiten su poder mágico, llamado ache, a los sacerdotes o santeros. Sus ritos incluyen la adivinación y las danzas al ritmo de tambores, entonando salmodias, como reflejó en algunos poemas el escritor cubano Nicolás Guillén. Una característica típicamente africana de la santería es que es un tipo de religión popular, destinada principalmente a solucionar los problemas cotidianos de la gente, que los consulta con el santero. Éste desempeña un papel complejo que incluye los de gurú, astrólogo, asistente social, brujo y consejero. La supersitición se funde con la religiosidad; por ejemplo, los santeros saludan a la gente con una reverencia mientras apoyan las palmas, cruzadas, sobre los propios hombros: jamás dan la mano porque creen que los espíritus malignos o benéficos pueden pasar de un cuerpo a otro con el contacto físico.

      En otros países con etnia de origen yoruba, como Trinidad, ocurre más o menos lo mismo: divinidades africanas con máscara cristiana. Por otra parte, muchos de los ritos de la santería han sido exportados a varias zonas de Estados Unidos, debido a la emigración de numerosos grupos anticastristas. El sincretismo está muy arraigado en otros países latinoamericanos (por ejemplo, el culto Winti de Surinam, de formas protestantes pero cuyo fondo es claramente africano o el culto Macumba de Brasil), pero el caso cubano es el que despierta más interés por su riqueza ritual.

      El vudú haitiano: Loa, zombis y posesiones

      El influjo de las religiones de varias zonas de África (Benín, Nigeria, Zaire) converge en los ritos y la cosmogonía de los habitantes de Haití, quienes, no obstante, dan un rostro católico al culto. Sin embargo, es fácil ver que su concepto de dios es mucho más africano que cristiano: una divinidad que está por encima de todo y a la que, salvo en casos excepcionales, no hay que molestar con los problemas humanos. Lo cotidiano se confía a dioses menores (típicos de las religiones del África Negra) y a espíritus que se comunican con sus fieles y, en ocasiones, poseen a los que participan en determinados ritos. Estas celebraciones se acompañan de velas encendidas, sacrificio de animales domésticos y danzas al frenético ritmo de los instrumentos de percusión.

      Su origen se remonta a la dominación francesa de la isla, que aportó los elementos católicos. La teología principal y los detalles mágicos fueron aportados por la población negra que fue llevada a la isla, de las etnias fon, yoruba y kongo principalmente. De hecho, la palabra vudú proviene de la palabra fon, espíritu (vodun).

      Como en el caso de la santería, los dioses del vudú están por debajo de una divinidad central y lejana, y son identificables con santos cristianos. Son llamados Loa y se les ofrecen celebraciones en pequeños templos, donde el sacerdote (houngan) o la sacerdotisa (mambo) dirigen las plegarias y danzas, y actúan también como consejeros: los fieles les piden ayuda, curación (tienen conocimientos de medicina tradicional) y protección contra la brujería. En ocasiones, algunos devotos entran en trance y son poseídos por los Loa, lo cual aprovechan para dar consejo (inspirado sobrenaturalmente) o curar. A veces un Loa maléfico, los llamados Petro Loa, se cuela en el rito y posee al devoto, de forma bastante más violenta que los benéficos, llamados Rada Loa.

      Tal vez el aspecto más célebre de los cultos vudú sea el zombi popularizado por la literatura cinematográfica del terror. De los zombis se dice que son cadáveres resucitados por los sacerdotes y utilizados para las labores agrícolas como autómatas sin voluntad. Una versión más racionalista del fenómeno sostiene que en realidad se trata de personas vivas a las que el sacerdote ha administrado unas sustancias sobre la piel. Este veneno las paraliza y les da aspecto de zombis.

      Pese a las prohibiciones de la Iglesia católica durante siglos, el vudú ha pervivido y cree en él un ochenta por ciento de la población actual de Haití. Tal vez por ello la Iglesia se ha resignado a convivir con él y ha cesado la persecución.

      Los cultos de la “Vuelta a África”

      Marihuana, cabellos sucios y anudados en largas trencillas, rechazo de los cánones socialmente correctos, una música ingenua e hipnótica, viejas creencias africanas a las que se han adosado vagas nociones cristianas. Una cultura propia que en el fondo seduce por su inocencia.

      Quienes conocen de oídas los movimientos afrocentristas y de “Vuelta a África” que han proliferado en el siglo XX suelen mezclar erróneamente conceptos como el zionismo y el rastafarismo. Tal vez una de las razones sea el modo en que Bob Marley (gran divulgador popular de estas culturas) hacía referencia a ambos movimientos en sus canciones. Pero no deben confundirse. Para empezar, el zionismo es un culto radicado en el África Negra, mientras que el rastafarismo nació y se ha desarrollado en las Antillas. Pero hay otras diferencias que veremos a continuación.

      El zionismo: un culto cristiano en el corazón de África

      Reciben este nombre varios grupos religiosos con una base doctrinal común, aunque con algunas diferencias rituales y formales, que surgieron a finales del siglo XIX en Sudáfrica y que se han ido extendiendo hacia el norte, hasta llegar a Nigeria.

      El nombre zionista proviene del origen blanco de estos cultos. En 1896 se fundó en Chicago la Iglesia Católica Apostólica de Zión, un movimiento baptista que vaticinaba la segunda venida de Jesucristo como inminente. Misioneros de esta congregación fueron enviados a Sudáfrica en la década siguiente, y sus seguidores africanos, influidos también por misioneros pentecostales, decidieron escindirse y crear una congregación nueva, con influencias de ambas tendencias cristianas y algunos elementos aborígenes. Así nació la Iglesia Apostólica de Zión, que pronto fue extendiendo su influencia hacia el norte admitiendo variaciones -debidas, probablemente, al sustrato religioso de las poblaciones convertidas-, por lo cual recibe distintos nombres según la latitud geográfica: en Ghana se le llama Espiritualismo y en Nigeria, Aladura, por poner dos ejemplos.

      Su doctrina tiene una base cristiana, pero ha desarrollado rasgos distintivos propios. Por ejemplo, los distintos grupos son regidos por un sacerdote al que se suele llamar mesías y cuyo cargo es hereditario. El mesías no tiene por qué ser necesariamente un varón. Por otro lado, cada movimiento zionista suele tener su origen en un profeta que tiene una visión o sueño revelador y que establece un lugar para el culto, que es denominado Nueva Jerusalén, Moriah o, simplemente, Zión.

      Otra característica es la prohibición de algunos alimentos, cerveza, tabaco y medicinas occidentales. En los lugares convertidos, se acostumbra repudiar las costumbres religiosas del grupo asimilado, aunque también se adaptan sincréticamente al rito zionista para facilitar la conversión.

      Los mesías tienen revelaciones directamente del Espíritu Santo, que ilumina su papel de guía y les otorga poderes. Muchos grupos zionistas admiten la poligamia.

      Un rasgo muy importante y diferenciador de los zionistas es la abundancia de elementos netamente africanos en sus ritos: las ceremonias son acompañadas por danzas, percusión y cánticos tribales. Los ritos de purificación y exorcismo parecen tener también un origen subsahariano. No así la tendencia a bautizar y rebautizar a los fieles, que proviene del origen baptista de estas creencias.

      El rastafarismo no es sólo marihuana y “reggae”

      Rastafarista o rastafari (o incluso ras tafari) es la denominación que suele darse a quien lleva dreadlocks (trencitas), se deja barba y consume grandes cantidades de marihuana. Pero tras este fenómeno social, presente en casi todo el mundo, hay una religión.

      Los primeros rastafaris aparecieron en Jamaica a principios del siglo XX, aunque no divulgaron oficialmente su doctrina hasta la década de 1950. El culto proviene de varias fuentes: grupos, profetas y movimientos de Vuelta a África y de rechazo a la cultura europeo-cristiana (llamada genéricamente Babilonia), impuesta a los esclavos que fueron llevados a las Antillas. También el líder político-religioso Marcus Garvey influyó en el culto.

      Su doctrina se basa en la idea de que los negros son israelitas reencarnados que para purgar los pecados que cometieron siglos atrás han sido -y son- explotados por la malvada raza blanca. Están esperando regresar a África (la canción Exodus, de Bob Marley es muy ilustrativa en este sentido), para alcanzar la redención y cambiar el orden de las cosas: ellos dominarán a los blancos.

      El dios de los rastafaris es denominado Jah (abreviatura de Jehová), pero también rinden culto a un personaje histórico, el emperador de Etiopía Haile Selassie I, que fue para ellos paladín de la raza negra y tiene carácter divino en su doctrina. De hecho, el nombre de esta religión proviene de Ras (“príncipe”) Tafari, apelativo que daban al emperador.

      A partir de mediados del siglo XX, pusieron menos énfasis en el concepto de éxodo y prestaron mayor atención, por un lado, a la lucha de liberación socio-política del pueblo negro (de ahí su éxito en parte de la población de Estados Unidos) y, por otro, a un cierto misticismo, que busca referentes, a partes iguales, en el Antiguo Testamento y en las diversas tradiciones religiosas del África Negra.

      Los rastafaris suelen ser vegetarianos y se caracterizan por su aspecto físico (el pelo sin peinar ni cortar, recogido en trenzas naturales o gorros de colores chillones, típicamente africanos) y sus costumbres contemplativas, favorecidas por el consumo de marihuana. Este último aspecto es tema recurrente en muchas canciones de los estilos musicales antillanos de raigambre afroamericana: ska, reggae y raggamuffin. El primero de ellos floreció en la década de 1960 y era un movimiento eminentemente lúdico. El segundo ha ejercido una gran influencia en la evolución de la música popular de todo el mundo desde la década de 1970. El raggamuffin es una mezcla de reggae y hip-hop de claras tendencias políticas, procedente de los barrios más pobres de Kingston y otras ciudades jamaicanas.

      Las letras de Bob Marley han contribuido a popularizar algunos de los conceptos del movimiento rastafari, que ha ganado adeptos en todas las latitudes.
      http://www.historia-religiones.com.ar/la-santeria-y-el-vudu-98

    5. pauloarieu
      Ene 18, 2010 @ 23:22:34

      El vudú, otra forma de combatir
      Los haitianos atribuyen al popular ritual todo tipo de poderes
      Sábado 28 de febrero de 2004
      LaNacion.com.ar
      PUERTO PRINCIPE (DPA).- Los hombres y las mujeres frente al palacio presidencial en la capital haitiana están furiosos. Algunos parecen estar bajo la influencia de drogas. Otros juran que lucharán hasta la muerte por su presidente, en caso de que los rebeldes lleguen a la ciudad.
      Además de con armas, se defenderán con ritos vudú, dicen. “Es muy fácil asesinar a alguien con vudú”, afirma uno de ellos. Sólo hay que ir a ver a un sacerdote, donar dinero, y él mostrará cómo hacerlo.
      El vudú está ampliamente extendido en Haití. La mayoría de los habitantes es católica, pero gran parte de la población cree en el vudú o incluso lo practica. La religión tiene poco que ver con muñecos, agujas, patas de gallo y magia negra en la vida cotidiana.
      “Mis duchas de vudú me traen suerte”, asegura un hombre de 45 años. “Tomo hojas de un árbol, tres perfumes distintos y mezclo todo.” Luego enumera toda una lista de ingredientes. Son pocos los que quieren hablar del tema. Lo mejor es no mencionarlo.
      Misterios y leyendas
      Los rebeldes anunciaron una lucha con armas y “poud”, la palabra créole para denominar determinado polvo vudú. Una legendaria variación del polvo puede transformar a las personas en zombies, creen ellos. Se dice que la policía sufrió unos brotes misteriosos luego de desarmar en el norte cortes de rutas levantados por los rebeldes. Estos estaban supuestamente cubiertos con ese polvo.
      Aristide, ex sacerdote católico, utilizó el vudú para rodearse de misterio. Aparentemente se lo vio descalzo y solo en una catedral, con ropa blanca. Qué hizo allí se desconoce. Según dicen, el político fomenta rumores y cita combinaciones de números que, de acuerdo con el vudú, prueban que finalizará su mandato de cinco años.
      Cuánto hay de cierto y cuánto de mentira no está claro. El vudú tiene sus raíces en los africanos que fueron llevados como esclavos a las plantaciones de Haití. Los franceses, y luego los estadounidenses, prohibieron la práctica, que sobrevivió en la marginalidad. También está extendida en otros países, entre ellos Brasil y Cuba, pero muchas veces es mal comprendida y despreciada como superstición.
      Una popular historia haitiana cuenta que en 1994 las tropas estadounidenses encontraron una gallina negra en un cruce de calles. No estaban seguros de si era una bomba y cuidaron mucho sus movimientos. Finalmente, se descubrió que se trataba simplemente de un rito vudú. “La gallina negra es, después de todo, sólo una gallina”, se burló luego un presentador de radio.

    6. pauloarieu
      Ene 19, 2010 @ 01:41:36

      16.01.10
      ¿Por qué permite Dios las catástrofes naturales?

      A las 11:17 AM, por Luis Fernando
      Categorías : Actualidad, Espiritualidad cristiana
      Muchas personas se preguntan dónde está Dios cuando tiene lugar una catástrofe natural que deja un elevado número de víctimas humanas. Ocurrió tras el tsunami que asoló Indonesia y ha vuelto a ocurrir tras el terremoto que ha destruido Haití. ¿Puede ser bueno un Dios que permite estas cosas? ¿por qué no hizo nada para evitarlo?
      Supongo que hay varias maneras de responder a esas preguntas. Yo no pretendo tener las respuestas perfectas, pero sí quiero compartir algunas reflexiones. Como supongo que alguna no será políticamente correcta, doy un aviso a navegantes: absténganse de cualquier interpretación que pueda indicar que no estoy profundamente conmovido por lo que ha ocurrido, y lo que ocurre, en el país caribeño.
      En realidad la pregunta no debería ser el por qué Dios permite este tipo de desgracias sino por qué permite la muerte. Todos los días mueren miles y miles de personas en muy diversas circunstancias, lo cual provoca el dolor de sus seres queridos. Es cierto que cuando se produce una catástrofe natural, un accidente o un atentado con muchas víctimas, la sociedad se siente más conmovida. Yo lo sé bien porque mi padre murió mientras su avión se acercaba al aeropuerto de Bilbao. Si hubiera muerto en un accidente de coche o en un robo a mano armada, me habría quedado igual sin padre, pero la repercusión mediática habría sido inexistente. El dolor parece que se multiplica cuando lo sufren muchos a la vez. Sin embargo, Dios es el mismo cuando se muere de cáncer a los veinte años en la cama de un hospital que cuando se fallece aplastado por un edificio que no ha soportado un temblor de tierra.
      ¿Permite Dios estas cosas? Sí, sin duda. Dios permite que todos vivamos y todos muramos. ¿Es impasible Dios ante el dolor de los que sufren? No, sin duda que no. Es más, Dios hizo aquello que ni la ciencia ni ningún ser humano puede hacer: vencer a la muerte para que sea la vida quien tenga la última palabra. Por la Revelación (Rom 5,12; 6,23) sabemos que la muerte es la consecuencia del pecado -y al que diga que eso es fundamentalismo yo le digo que no es cristiano-, lo cual no quiere decir que cada vez que alguien muere en un accidente o sufre una enfermedad sea el pago a un pecado concreto (Jn 9,2). Pero el Verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros para dar su vida en la cruz, de forma que los que en Él creen no mueran para siempre sino que tengan vida eterna. Y en esa fe los cristianos vivimos y soportamos los sufrimientos y la muerte que nos rodea. Sabemos que habrá un día en que Dios enjugará toda lágrima de nuestros ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo habrá pasado (Ap 21,4).
      Pero a ese certeza sólo se puede llegar por la fe. Cuando el hombre no tiene fe, en vez de acudir a Dios en busca de consuelo, se rebela aún más contra Él. En el capítulo 16 del libro del Apocalipsis vemos represetada a esa parte de la humanidad rebelde que brama contra el Creador. Como cristianos no podemos caer en la tentación de unirnos a los que acusan a Dios cuando mueren inocentes. Ni siquiera cuando esas muertes no son atribuibles a la maldad humana. En nuestras manos tenemos la herramienta de la oración y la capacidad de ayudar a los que sufren, ofreciéndoles algo mucho más valioso que la asistencia a sus necesidades materiales. El cristiano lleva consuelo al afligido. Lleva la palabra de Dios allá donde la muerte parece reinar para que todos puedan acogerse a ella y así encontrar respuesta a su dolor, esperanza y vida.
      Lloramos por los muertos y los encomendamos a la misericordia divina. Pero podemos hacer algo mucho mejor. Rogar a Dios para que libre a Haití de esa especie de maldición que sufre desde su independencia. Ojalá las naciones del mundo se comprometan de verdad a ayudar a los haitianos para que se vean libres de la miseria provocada por unos gobernantes indignos. Si así ocurriera, al menos habríamos sacado algo positivo del brutal terremoto. Pero si el mundo no es capaz de ayudar de verdad a ese pueblo, si se conforma con enviar alimentos, medicinas y grupos de rescate para cubrir el expediente durante 15 días, la muerte de decenas de de miles habrá sido en vano. Y en eso Dios no tendrá nada que ver.
      Luis Fernando Pérez
      http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1001161117-ipor-que-permite-dios-las-cat

    7. pauloarieu
      Ene 20, 2010 @ 13:25:59

      El rito funerario vudú retrasa los entierros y podría provocar epidemias en Haití

      BUENOS AIRES, 15/01/2010 (ALC, La Nación / ACPress.net/Protestante Digital)

      Las autoridades sanitarias desplazadas al lugar de la tragedia están preocupados por el excesivo retraso que se está produciendo en los enterramientos de los cadáveres, algo que podría traer epidemias al país.

      El ritual funerario vudú, religión de amplio arraigo en la isla, retrasa el enterramiento con diferentes velatorios que impiden hacerlo de forma rápida, como exige la situación crítica del país. Expertos enviados desde Brasil han propuesto la construcción de un cementerio de forma inmediata.

      Muchos cuerpos aún permanecen esparcidos por las calles de la capital. La situación podría derivar en epidemias y enfermedades que ahora se quieren evitar. Los enterramientos, según las autoridades brasileñas, se harían con un cuidado especial para que los practicantes del vudú no sientan transgredidas sus creencias.

      Primero, se precisa de la identificación de los cadáveres en tanto sea posible y, luego, la posibilidad de que los parientes no acepten que toquen a sus muertos hasta que no se hayan terminado los rituales, que pueden tardar varios días en completarse. De hecho, ya existe la preocupación de que algunas personas están sepultando a sus familiares en las vertientes de las colinas, lo cual puede constituir un riesgo sanitario cuando las lluvias comiencen a incidir sobre esos territorios.

      Por esa razón Brasil se ha brindado para instalar un cementerio, con los requerimientos sanitarios necesarios, que sería diseñado por ingenieros de ese país, a partir de materiales rápidos de construcción.

      El vudú es una tradición espiritual originada en Haití durante el período de la esclavización colonial francesa. Africanos de muchas lenguas, etnias y lugares de origen, fueron traídos a esta isla para que sirvieran, principalmente, como esclavos agricultores.

      Según los estudiosos de esa religión, se trata de un nítido ejemplo de evolución sincrética entre la religiosidad teísta-animista, las creencias cristianas de los esclavistas y las religiones locales de pueblos como los Taínos. Se dice que durante el gobierno de los Duvalier fue utilizado como religión oficial para reforzar el poder gobernante.

      VIOLENCIA EN LAS CALLES
      La situación se agudiza en las calles de Puerto Príncipe. Las epidemias que comiencen a surgir por la falta de condiciones de higiene y los servicios de atención desbordados podría desatar una especie de Tsunami humano, cuando el desorden reina en sus calles y la desesperanza también, de manera que tomar medidas urgentes, con las víctimas fatales, no puede esperar más.

      Mientras, Estados Unidos envía un convoy de 10.000 soldados para intentar garantizar la seguridad en las calles de la capital, desbordada por la violencia, los saqueos y los asesinatos y linchamientos públicos. La Unión Europea, de momento, envía ayuda humanitaria por medio de distintas oenegés y en proyectos independientes de cada país.

      AFRONTAR LA RECONSTRUCCIÓN
      La situación de Haití es tan extrema que todo parece urgente. Restaurar los servicios, reconstruir el Estado, rescatar a los supervivientes, alimentar y cuidar a la población… Y el mundo entero está volcado en la ayuda para poder llevar adelante un nuevo proyecto.

      A largo plazo, una vez que las necesidades primordiales estén cubiertas, se planteará el camino que el país debe seguir. La población necesita una ayuda semejante a la que se envió a Perú o Indonesia en su momento, y tal vez ambos lugares puedan servir de ejemplo para lo que puede suceder en Haití.

      Pisco, la ciudad peruana que fue destruida en 2007 por un sismo que dejó 520 muertos, hoy se encuentra sumida en el caos. Apenas ha sido reconstruida, la inseguridad plaga sus calles y los propios residentes venden las casas reubicables que el gobierno les otorga.
      En el otro extremo del mundo se encuentra Aceh, una provincia indonesia afectada por el tsunami en el año 2004. 100.000 personas perdieron allí la vida. Aceh era además escenario de un conflicto separatista durante 30 años. Sin embargo, tras la administración de una comisión especial del gobierno financiada por varios países, la provincia logró reconstruir 133 mil de las 140 mil casas devastadas y 1450 de las 2000 escuelas caídas, volvió a crecer y puso fin a la violencia de décadas.

      En manos del mundo y, por supuesto, de los haitianos, está el camino que elijan para construir un nuevo espacio en el que vivir.

      Fuente: ALC, La Nación, Agencias. Redacción: ACPress.net.

      http://seguidoresdelreydereyes.blogspot.com/2010/01/rito-vudu-retrasa-entierros-en-haiti.html

    8. Trackback: Articulos relacionados en el blog sobre Haiti « P. Arieu Theologies Web
    9. pauloarieu
      Ene 23, 2010 @ 01:27:30

      El papel central de la religión en Haití, con catolicismo, protestantismo y vudú
      Publicado por Juan Liendo on jueves 21 de enero de 2010
      Etiquetas: Haiti / Comments: (0)

      La religión ocupa un lugar preponderante en la vida de los haitianos y desde el sismo que devastó al país los fieles católicos, protestantes o del culto vudú se reúnen para rezar y agradecerle a Dios haber sobrevivido, con una mezcla de fervor y fatalismo. Numerosas iglesias e incluso la catedral de Puerto Príncipe fueron destruidas por el terremoto, pero los creyentes siguen cantando y rezando juntos en las calles, donde algunos, para explicar la catástrofe acaecida hace una semana, no dudan en hablar del Apocalipsis.
      El sismo también se llevó la vida de numerosos responsables religiosos. “Hay cosas difíciles de entender si no se tiene fe”, explicaba el domingo en la capital haitiana el sacerdote Henry Marie Landasse, mientras preparaba la misa en una calle lateral a la catedral, de la que sólo quedó la fachada.
      El lugar preponderante de la religión en Haití procede de la historia, es decir, de los misioneros que llegaron con los conquistadores, y de la situación contemporánea, en la cual la creencia en el más allá permite afrontar la miseria cotidiana.
      Y ello a un punto tal que en 1990, los haitianos eligieron a un cura salesiano, Jean Bertrand Aristide, como presidente. Obligado al exilio, Aristide fue reelegido en 2001 y luego acusado de ‘deriva mafiosa’. En 2004, fue apartado del poder y se exilió en Sudáfrica. Defensor de la teología de la liberación, Aristide, el cura de las villas miserias, se apoyaba en un amplio movimiento popular opuesto a la jerarquía católica.
      “A falta de datos estadísticos fiables, se considera que en Haití hay un 80% de católicos, un 40% de protestantes y un 90% de vuduistas”, dijo en broma el sacerdote francés Gilles Dauroc, que vivió 20 años en Haití, en una entrevista al diario francés La Croix para ilustrar el alcance del culto vudú. “Esas cifras hay que tomarlas más en serio de lo que parece”, agrega el religioso antes de explicar que los haitianos fabrican su propia religión tomando elementos de varios orígenes. Y explica: “Durante mucho tiempo, la Iglesia católica ejerció un cierto monopolio pero sigue vinculada con la colonización” y ello explica el desarrollo del vudú, “una religión que integra diferentes formas de religiones tradicionales del oeste de África” tras la independencia del país de Francia, en 1804, .
      Para el sociólogo especialista en religiones Sebastien Fath, en Haití hay un 50% de católicos y un 45% de protestantes, “con tasas de práctica religiosa muy superiores a las que se observan en Europa”.
      El protestantismo y los pentecostales en particular, han ganado terreno en los últimos 30 años, hasta pisarle los talones al catolicismo.
      Edouard Paultre, secretario general de la federación protestante de Haití explicó en el semanario Reforme que “en los años 70, el peso de las Iglesias protestantes creció, en particular debido a la oposición al catolicismo de la familia Duvalier”, época durante la cual “se llevó a cabo una importante evangelización”.
      El experto universitario canadiense André Corten considera que la Iglesia pentecostal se “desarrolla sobre el carisma de los pastores procedentes del mismo medio que sus fieles y porque no están separados de ellos por largos estudios en seminario”.
      “Principalmente son las clases populares de las villas miserias las que son el vivero de esas iglesias, designadas, erróneamente, como ‘sectas protestantes'”, explicó.
      El catolicismo llegó a Haití de la mano de Cristóbal Colón. El protestantismo llegó en 1804, casi cuatro siglos más tarde y el culto vudú forma parte de la cultura de los esclavos africanos llevados a Haití en los siglos XVI y XVII.
      Sus seguidores se relacionan con los espíritus sobrenaturales que los protegen y los vinculan con un mundo invisible. AFP
      411F3DD5 294e7ce74be7d8ad1f8b4074e9e6ba07
      http://juanliendo.blogspot.com/2010/01/el-papel-central-de-la-religion-en.html

    10. ALEJANDRA
      Ene 23, 2010 @ 04:32:28

      LES GUSTE O NO HAITI SE HA LLEVADO LA PAGA DE SU PECADO,YA QUE LA HECHIZERIA ES TREMENDA EN ESE PAIS,QUE ADORAN A SATANAS,Y ALGO PEOR LES VENDRA MAS A DELNATE,YA QUE VIVIMOS DIAS FINALES Y NO SOLO A HAITI SINO EN TODA LA TIERRA,JESUS ESTA VINIENDO CON JUICIO Y RETRIBUCION,ARREPIENTETE,Y MUERE A LA CARNE QUE MORA EN TI,Y SANTIFICATE PORQUE SIN SANTIDAD NADIE VERA A DIOS,,PORQUE EL ES DIOS JUSTO Y SUS JUICIOS SON JUSTOS Y VERDADEROS

    11. pauloarieu
      Ene 23, 2010 @ 19:42:52

      oye,pero que fundamentalista y apocalíptica te has puesto.!
      Ni siquiera dices hola.
      No has pensado si ademas de la brujería, había o no cristianos, si habia o no una falla natural en la isla, o algo asi.
      Solo ves la vida como un juicio de Dios?

    12. MARCELO
      Ene 24, 2010 @ 15:20:58

      Alejandra debería repasar el capitulo de genesis que hablan de los 10 justos. Esta mujer esta sobre exaltada, su opinion esta cargada de prejuicios, lejos del ideal cristiano.

    13. MARCELO
      Ene 24, 2010 @ 15:24:07

      Con el criterio de Alejandra, Mexico deberia hundirse en las profundidades del mar porque hay violencia narco y corrupcion sin fin, Argentina lo mismo, cuya clase dirigente no tiene piedad, ni hablar de Colombia por decadas sumida en un terrorismo inacabable y asi Estados Unidos gran manufacturador de pornografia

    14. Paulo Arieu
      Ene 24, 2010 @ 23:09:43

      Y los Yankis, ni te cuento. Con tantas muertes en su haber por las guerras injustas, ya hace rato que deberia haber caido un meteoro destruyendo la casa blanca. Pero DIos es paciente, no deseando que ninguno perezca…
      Y aca, en Argentina, con tnatos zurdos gobernando actualmente, ya la Casa Rosada deberia haber sido bombardeada por los ingleses!!!!
      Dios juzgara a las naciones, claro que si, a su tiempo.
      No podemso ser hiperfundamentalistas y a cada cosa que sucede, ver un juicio de DIos.
      La creación gime (terremotos, erupciones, catastrofes,etc) esperando la redencion
      bendiciones

    15. MARCELO
      Ene 25, 2010 @ 00:51:17

      Claro, tal cual Paulo, Cristo nos dijo clarito, en el mundo tendremos afliccion, aun, cuando seamos cristianos devotos, piadosos, entregados, igual tendremos penas, obvio, tendremos consuelo tambien, pero nadie nos libra de morir de cualquier modo y esto, es algo natural que afecto tanto a vuduistas como a evangelicos o catolicos y quiero recordar que en haiti ay muchisimos evangelicos creyentes

    16. MARCELO
      Ene 25, 2010 @ 00:59:47

      CHE QUE INTERESANTE LABURO ESTE DE COMPARAR EL CATOLICISMO CON EL VUDUISMO, ESTA IMPRESIONANTE A PESAR DE SER TENDENCIOSO, LA INFORMACION SE NOTA QUE LA REBUSCARON POR MUCHO TIEMPO ANTES DE PUBLICAR

    17. pauloarieu
      Ene 25, 2010 @ 01:49:55

      si, esta bueno el trabajo.
      dtb

    18. Kyrie Eleison
      Ene 25, 2010 @ 19:06:12

      Mirando la imagen…Lo de tirarse al suelo y besar la tierra es una costumbre bimilenaria en las iglesias ortodoxa, católica y anglicana… no un rito vudú, que yo sepa.

      XD

    19. pauloarieu
      Ene 26, 2010 @ 02:12:29

      Es un rito pagano. Besa la Madre Tierra

    20. MARCELO
      Ene 26, 2010 @ 17:36:11

      SI, ES CIERTO, SI UNO ENTRA A MIRAR LAS RELIGIOSIDADES DEL MUNDO, SE ENCUENTRAN SIMILITUDES, ACTITUDES PARECIDAS, ESO ES NATURAL, LAS PERSONAS VIAJAN, COMPARTEN, SE CONOCEN, PERO DE AHI A IMAGINAR QUE ES VUDU HAY MUCHA LIBERTAD POETICA JAJA, POR LLAMARLO DE ALGUN MODO

    21. MARCELO
      Ene 26, 2010 @ 18:09:25

      PARA LOS QUE SON UN POQUITO FANS

      Uno de los aspectos más importantes en la vida de los haitianos es su experiencia religiosa. Una experiencia muy unida a la realidad, como demuestran las reuniones religiosas espontáneas, al aire libre, que se suceden en diferentes puntos de un país devastado. Pero la esperanza no sólo se vive en lo espiritual, sino que se materializa en la ayuda internacional y en los esfuerzos de reconstrucción. En respuesta a la desgracia, la República Dominicana olvida su rivalidad histórica con sus vecinos y se vuelca para ayudarlos.

      Aún en medio de la tragedia se pueden percibir algunos milagros. Uno de ellos es la reconciliación silenciosa entre dos pueblos enemistados por la historia. La isla, partida en su medular por un río que se había vuelto infranqueable, registra un tráfico constante en el que lo que prima es salvar vidas.

      República Dominicana y Haití parecen vivir una tregua de sus disputas ante la grave crisis humanitaria. El país dominicano se ha volcado para ayudar a sus vecinos, no sólo con ayuda material, sino también acogiendo a miles de heridos y desamparados.

      Parece quedar muy lejos la persecución hacia los haitianos que propulsó Leónidas Trujillo en el país dominicano. Un escenario de genocidio que respondía a años de violencia, guerras y persecuciones entre ambos pueblos.

      La historia parece dar otra oportunidad de reconciliación. Leonel Fernández, presidente dominicano, propone condonar la deuda haitiana entre los países donantes. Además, han cedido aeropuertos para la llegada de ayuda internacional. En República Dominicana se plantó el primer hospital, de ahí salieron los primeros camiones de ayuda y cuando esta se atoraba en la frontera por surrealistas trabas burocráticas, el propio presidente dominicano exigió que abrieran sin control alguno.

      LA IGLESIA EVANGÉLICA EN HAITÍ
      El terremoto también afectó a iglesias evangélicas del país. Sólo 100 miembros de una iglesia haitiana de 2.000 asistentes han sido encontrados. En otra, la iglesia Bautista Siloé, el pastor y tres líderes fallecieron por causa del terremoto. Los miembros de la iglesia restantes han perdido mucho, pero no la esperanza.

      La iglesia se ha convertido en una fuente de aliento y mantiene servicios a diario. Un misionero de International Mission Board (Junta de Misiones Internacionales, IMB por sus siglas en inglés) cree que esta podría ser una oportunidad para el avivamiento.

      Por ejemplo, en la iglesia Shalom se percibe el gozo, a pesar de que sus reuniones se realizan sobre los escombros del edificio donde antes se reunían. Frente al Palacio Presidencial, en Puerto Príncipe, se reúnen a cientos deseosos de alabar a Dios, aún en medio de circunstancias tan dolorosas.

      En la primera ceremonia religiosa organizada después de la tragedia en Puerto Príncipe, el pastor André Muscadin realizó una oración para arrepentirse de los horrores sucedidos en Haití en el pasado y perdonar. «Cuando un haitiano pecó, todo el mundo pecó. Gracia, Gracia, perdónanos», prosigue el evangelista.

      «Los líderes políticos hacen sacrificios sólo para conservar sus puestos, jóvenes mujeres se corrompen para tener un empleo», denuncia Dieunel Jea-Baptiste, un técnico de 33 años. El pastor Muscadin desgrana los dolores del pasado, la dictadura de Duvalier, los golpes de Estado, la violencia endémica, las guerras de tribus heredadas de África, la mala gestión, el subdesarrollo.

      «En el país hubo escenas de sangre. Matamos, quemamos, hubo pillaje, se secuestró a hermanos. Es la intolerancia, la corrupción. Jamás hubo armonía. El sismo nos interpeló. Este Campo de marzo nos dice algo: para revivir hay que repensar Haití, hay que tomar esta oportunidad», dice.

      EL ALIENTO DE LA FE
      El hecho religioso ya tenía una gran importancia en Haití, un país en el que el catolicismo, el protestantismo y el culto vudú contaban con miles de fieles. El terremoto ha derribado iglesias, pero no ha podido con el fervor de los haitianos. En los lugares donde antes había edificios, los fieles se juntan, de forma más o menos espontánea, para cantar, orar y sobre todo, agradecer a Dios el seguir con vida.

      El sismo se llevó la vida de numerosos responsables religiosos. «Hay cosas difíciles de entender si no se tiene fe», explicaba el domingo en la capital haitiana el sacerdote Henry Marie Landasse, mientras preparaba la misa en una calle lateral a la catedral, de la que sólo quedó la fachada.

      El papel de la religión se percibe en todas las esferas, también en la política. En 1990, los haitianos eligieron a un cura salesiano, Jean Bertrand Aristide, como presidente. Obligado al exilio, Aristide fue reelegido en 2001 y luego acusado de «deriva mafiosa». En 2004 fue apartado del poder y se exilió en Sudáfrica.

      SINCRETISMO
      Para el sociólogo especialista en religiones Sebastien Fath, en Haití hay un 50 % de católicos y 45 % de protestantes «con tasas de práctica religiosa muy superiores a las que se observan en Europa». El protestantismo, y los pentecostales en particular, han ganado terreno en los últimos 30 años hasta pisarle los talones al catolicismo.

      Edouard Paultre, secretario general de la federación protestante de Haití, explicó en el semanario Reforme que «en los años 70, el peso de las iglesias protestantes creció, en particular debido a la oposición al catolicismo de la familia Duvalier», época durante la cual «se llevó a cabo una importante evangelización».

      Sin embargo, las religiones «oficiales» no han desplazado a la población del vudú, una religión que integra diferentes formas de rituales tradicionales del oeste de África. Sus seguidores se relacionan con los espíritus sobrenaturales que los protegen y los vinculan con un mundo invisible. Un mundo en el que los muertos tienen un papel preponderante.

      Es por eso que Beauvoir, una autoridad vudú en el país, ha calificado de «desastroso» el enterramiento masivo de muchos de los cuerpos que yacían en las calles. «Es tan terrible como el propio terremoto», lamentó el líder religioso.

      Para los vivos, sin embargo, la práctica religiosa sirve de consuelo y unión. Los supervivientes se unen para orar. Ante la escasez, los haitianos se aferran a la fe.

      MULTIMEDIA
      Una imagen vale más que mil palabras. Les ofrecemos el video Haití: evangélicos oran tras la tragedia

      Fuente: CBN News, AP, El Mundo, El País, AFP. Redacción: Daniel Hofkamp, ACPress.net.

    22. MARCELO
      Ene 26, 2010 @ 18:10:39

      Uno de los aspectos más importantes en la vida de los haitianos es su experiencia religiosa. Una experiencia muy unida a la realidad, como demuestran las reuniones religiosas espontáneas, al aire libre, que se suceden en diferentes puntos de un país devastado. Pero la esperanza no sólo se vive en lo espiritual, sino que se materializa en la ayuda internacional y en los esfuerzos de reconstrucción. En respuesta a la desgracia, la República Dominicana olvida su rivalidad histórica con sus vecinos y se vuelca para ayudarlos.

      Aún en medio de la tragedia se pueden percibir algunos milagros. Uno de ellos es la reconciliación silenciosa entre dos pueblos enemistados por la historia. La isla, partida en su medular por un río que se había vuelto infranqueable, registra un tráfico constante en el que lo que prima es salvar vidas.

      República Dominicana y Haití parecen vivir una tregua de sus disputas ante la grave crisis humanitaria. El país dominicano se ha volcado para ayudar a sus vecinos, no sólo con ayuda material, sino también acogiendo a miles de heridos y desamparados.

      Parece quedar muy lejos la persecución hacia los haitianos que propulsó Leónidas Trujillo en el país dominicano. Un escenario de genocidio que respondía a años de violencia, guerras y persecuciones entre ambos pueblos.

      La historia parece dar otra oportunidad de reconciliación. Leonel Fernández, presidente dominicano, propone condonar la deuda haitiana entre los países donantes. Además, han cedido aeropuertos para la llegada de ayuda internacional. En República Dominicana se plantó el primer hospital, de ahí salieron los primeros camiones de ayuda y cuando esta se atoraba en la frontera por surrealistas trabas burocráticas, el propio presidente dominicano exigió que abrieran sin control alguno.

      LA IGLESIA EVANGÉLICA EN HAITÍ
      El terremoto también afectó a iglesias evangélicas del país. Sólo 100 miembros de una iglesia haitiana de 2.000 asistentes han sido encontrados. En otra, la iglesia Bautista Siloé, el pastor y tres líderes fallecieron por causa del terremoto. Los miembros de la iglesia restantes han perdido mucho, pero no la esperanza.

      La iglesia se ha convertido en una fuente de aliento y mantiene servicios a diario. Un misionero de International Mission Board (Junta de Misiones Internacionales, IMB por sus siglas en inglés) cree que esta podría ser una oportunidad para el avivamiento.

      Por ejemplo, en la iglesia Shalom se percibe el gozo, a pesar de que sus reuniones se realizan sobre los escombros del edificio donde antes se reunían. Frente al Palacio Presidencial, en Puerto Príncipe, se reúnen a cientos deseosos de alabar a Dios, aún en medio de circunstancias tan dolorosas.

      En la primera ceremonia religiosa organizada después de la tragedia en Puerto Príncipe, el pastor André Muscadin realizó una oración para arrepentirse de los horrores sucedidos en Haití en el pasado y perdonar. «Cuando un haitiano pecó, todo el mundo pecó. Gracia, Gracia, perdónanos», prosigue el evangelista.

      «Los líderes políticos hacen sacrificios sólo para conservar sus puestos, jóvenes mujeres se corrompen para tener un empleo», denuncia Dieunel Jea-Baptiste, un técnico de 33 años. El pastor Muscadin desgrana los dolores del pasado, la dictadura de Duvalier, los golpes de Estado, la violencia endémica, las guerras de tribus heredadas de África, la mala gestión, el subdesarrollo.

      «En el país hubo escenas de sangre. Matamos, quemamos, hubo pillaje, se secuestró a hermanos. Es la intolerancia, la corrupción. Jamás hubo armonía. El sismo nos interpeló. Este Campo de marzo nos dice algo: para revivir hay que repensar Haití, hay que tomar esta oportunidad», dice.

      EL ALIENTO DE LA FE
      El hecho religioso ya tenía una gran importancia en Haití, un país en el que el catolicismo, el protestantismo y el culto vudú contaban con miles de fieles. El terremoto ha derribado iglesias, pero no ha podido con el fervor de los haitianos. En los lugares donde antes había edificios, los fieles se juntan, de forma más o menos espontánea, para cantar, orar y sobre todo, agradecer a Dios el seguir con vida.

      El sismo se llevó la vida de numerosos responsables religiosos. «Hay cosas difíciles de entender si no se tiene fe», explicaba el domingo en la capital haitiana el sacerdote Henry Marie Landasse, mientras preparaba la misa en una calle lateral a la catedral, de la que sólo quedó la fachada.

      El papel de la religión se percibe en todas las esferas, también en la política. En 1990, los haitianos eligieron a un cura salesiano, Jean Bertrand Aristide, como presidente. Obligado al exilio, Aristide fue reelegido en 2001 y luego acusado de «deriva mafiosa». En 2004 fue apartado del poder y se exilió en Sudáfrica.

      SINCRETISMO
      Para el sociólogo especialista en religiones Sebastien Fath, en Haití hay un 50 % de católicos y 45 % de protestantes «con tasas de práctica religiosa muy superiores a las que se observan en Europa». El protestantismo, y los pentecostales en particular, han ganado terreno en los últimos 30 años hasta pisarle los talones al catolicismo.

      Edouard Paultre, secretario general de la federación protestante de Haití, explicó en el semanario Reforme que «en los años 70, el peso de las iglesias protestantes creció, en particular debido a la oposición al catolicismo de la familia Duvalier», época durante la cual «se llevó a cabo una importante evangelización».

      Sin embargo, las religiones «oficiales» no han desplazado a la población del vudú, una religión que integra diferentes formas de rituales tradicionales del oeste de África. Sus seguidores se relacionan con los espíritus sobrenaturales que los protegen y los vinculan con un mundo invisible. Un mundo en el que los muertos tienen un papel preponderante.

      Es por eso que Beauvoir, una autoridad vudú en el país, ha calificado de «desastroso» el enterramiento masivo de muchos de los cuerpos que yacían en las calles. «Es tan terrible como el propio terremoto», lamentó el líder religioso.

      Para los vivos, sin embargo, la práctica religiosa sirve de consuelo y unión. Los supervivientes se unen para orar. Ante la escasez, los haitianos se aferran a la fe.

      MULTIMEDIA
      Una imagen vale más que mil palabras. Les ofrecemos el video Haití: evangélicos oran tras la tragedia

      Fuente: CBN News, AP, El Mundo, El País, AFP. Redacción: Daniel Hofkamp, ACPress.net.

    23. logos77
      Ene 26, 2010 @ 18:44:22

      El caso es que el Catolicismo con tal de ganar adeptos se asocia en todos los paises con las costumbres paganas del lugar y mezcla esas practicas con las doctrinas católicas.
      Eso es precisamente lo que ha hecho en Haití y así es como ha conseguido ganar seguidores allí.

      Por eso esa iglesia se la ha identificado siempre como la gran ramera del libro de Apocalipsis.
      Se describe asentada sobre siete montes, igual que Roma se asienta sobre siete colinas.

      Saludos

    24. pauloarieu
      Ene 26, 2010 @ 19:02:14

      Si, la ICR tiene un nucleo tradicional que mantiene y luego es sincretista al maximo.Encontras practicas paganas de todo tipo dentro de ella.Asi se ha mantenido viva. Amoldandose a las culturas. Pero no redime las culturas.Si lo hiciese,bueno,vaya y pase,pero no. Adopta cada cosa.!!!

    25. MARCELO
      Ene 26, 2010 @ 22:27:50

      Hoy vi algo increible, CNN mostro imágenes de evangelicos orando y una jovencita biblia en mano dijo algo asi: -No tengo miedo, porque pase lo que pase, Dios siempre esta a mi lado.

      Se me llenan los ojos de lágrimas al recordar la escena.

      ¿Aun seguimos pensando que los haitianos se merecían lo que les sucedio de mano de Dios? Se me viene a la memoria Ninive y Jonás.

    26. logos77
      Ene 27, 2010 @ 00:01:47

      Dios es Soberano y todo lo que pasa es porque él lo permite. Tiene un propósito bueno para todo. No es fácil aceptar esto ni entenderlo, pero es cierto.

      Cuando sucede algo tan malo como el terremoto de Haiti, a medida que pasa el tiempo vamos viendo todo lo bueno que ha salido de ello.

      A los cristianos les ayuda también de diferentes formas. Muchos ven la mano protectora de Dios en medio del horror y dan gloria a Dios como ha hecho esta joven. Algunos que antes no estaban interesados en las cosas de Dios y que creen que todos vamos a vivir hasta los setenta y u ochenta años se entregan a él cuando experimentan una catástrofe como esta.

      La mision que nuestra iglesia mantiene en la segunda ciudad mas grande de Haiti ha sobrevivido entera. Todos los creyentes, director, maestros, familias, misionero, etc van a ser tesimonios vivos de la gracia de Dios y de su provisión. Hoy llegaba un avion a la Republica Dominicana y desde ahí a esa ciudad cargado con provisiones y con un equipo de futbol que van expresamente a ayudar a esta misión. Estos niños y familias nunca olvidarán esto. Serán testigos para el Señor toda su vida de como él proveyó y los cuidó.
      Tambien van a ver el amor de tanta gente que ora por ellos y los socorre. Van a saber que el mundo no los ha ignorado cuando más lo necesitaban. Tantas y tantas historias que vamos a oir en el futuro que van a demostrar que dentro de lo malo hay un propósito MUY bueno, y que el Señor usa a la gente para hacer el bien.

      Esto tambien va a servir para que la gente medite en que hay que hacer algo por los necesitados siempre, no solo cuando hay una catastrofe.

      Si todo el mundo interviniera para hacer algo ANTES de los terremotos, huracanes, etc etc. las cosas quizas no serían iguales.
      Esta misión estaba preparada con provisiones para emergencias y han tenido agua y comida para poder sobrevivir.

      En vez de rasgarse las vestiduras porque alguién ha dicho algo a destiempo o quizas con falta de amor, debemos recordar que Dios es Soberano y está en control de todo lo que pasa en este mundo y permite estas cosas en su Soberanía.

      Lamentaciones 3:37-39

      ¿QUIEN SERÁ AQUEL QUE DIGA QUE SUCEDIO ALGO QUE EL SEÑOR NO MANDÓ?

      ¿DE LA BOCA DEL ALTISIMO NO SALE LO MALO Y LO BUENO?

      ¿POR QUÉ SE LAMENTA EL HOMBRE VIVIENTE? LAMÉNTESE EL HOMBRE EN SU PECADO.

      La primera vez que leí esto no lo podía creer pero ahí está. ¿Escogemos de la Biblia lo que nos gusta y no lo que no nos gusta? Esa es una fe tipo supermercado. Cada uno escoge lo que quiere.

      O quiza esto tampoco debemos tomarlo literalmente. ¿Queda algo que se pueda tomar literalmente? Si no, no debemos extrañarnos de las diversas teorías que pululan por ahí tipo iglesia emergente, donde cualquier interpretación es posible.

      Saludos

    27. pauloarieu
      Ene 27, 2010 @ 00:11:14

      Si, esta bien,pero no lo veamos como un jucio de Dios. Es tambien una tremenda leccion al mundo y a la Iglesia tambien

    28. MARCELO
      Ene 27, 2010 @ 01:30:23

      Si, no veamos esto como juicio divino, porque hay cristianos ahi padeciendo, sufriendo, teniendo muertos ¿que esos tambien debian morir por culpa de otros? A mi me da escalofrios cuando se empieza ah te lo mereces che, por andar asi…, esas cosas de andar juzgando, son de Dios no de nosotros, no se, hay evangelicos ahi, lo mostro CNN, con hermanos y padres y familiares e hijos muertos…

    29. pauloarieu
      Ene 27, 2010 @ 02:11:45

      asi mismo,Marcelo.

    30. Anónima
      Ene 27, 2010 @ 21:35:54

      Hola barbistar! cómo anda todo? 😀

      Logos:

      “Dios es Soberano y todo lo que pasa es porque él lo permite. Tiene un propósito bueno para todo. No es fácil aceptar esto ni entenderlo, pero es cierto.”

      Hasta donde he aprendido, esto es totamente cierto, y no interpreto como que es un juicio, castigo, que vendría siendo lo mismo, es mas bien creo yo una desgracia como tantas otras para hacer recuerdo en este país olvidado, incluso por la Iglesia ( como bien dice el saurio, una lección para la Iglesia), que hay que movilizarse pues hay mucha gente que necesita escuchar Su llamado, Como Dios está en poder de todo, es indispensable pensar que será para beneficio de algunos., El verá como llama, son sus designios.
      A mí me da pena ver cómo la gente sufre, pero mas me apena los que no tuvieron posibilidad alguna.

      Salui2

      : (

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