Un hombre, llamado Jesús


CORRADO AUGIAS Y MAURO PESCE

Un hombre, llamado Jesús

INVESTIGACION SOBRE JESUS. ¿QUIEN ERA EL HOMBRE QUE CAMBIO EL MUNDO?

de: PESCE,MAURO ; AUGIAS,CORRADO

Editorial: DEBATE

Año: 2009

Encuadernación: Cartoné

ISBN: 978-84-8306-839-7

288 páginas

La investigación que revela los aspectos humanos desconocidos de Cristo. Quién fue. Su respeto a la religión judía. La relación hostil con su familia. Su verdadero vínculo con María Magdalena.

“¿Hay manera de saber quién era el hombre que hace unos dos mil años recorrió la tierra de Israel, habló a las multitudes, sanó a los enfermos, anunció un mensaje que hasta entonces nadie había concebido y acabó inmolado en un patíbulo infame? Esta es la pregunta y el desafío que se plantean Corrado Augias, reconocido periodista y escritor italiano, y Mauro Pesce, historiador del cristianismo, experto en la Biblia y profesor de la Universidad de Bologna. “Investigación sobre Jesús” está constituido por una serie de preguntas y respuestas acerca del costado humano de quien se convirtió en el punto de partida de una religión y que inspiró todo tipo de disciplinas, desde la filosofía, la ciencia y la política a la historia, la literatura y el cine.

El halo de misterio que rodea su figura ha abonado todo tipo de leyendas acerca de él sin aportar mucho sobre su aspecto terreno. Pero en los últimos 50 años tanto las investigaciones arqueológicas y los trabajos filológicos parecen constituir una posibilidad cierta de lograr, por fin, ese acercamiento. Según lo acepta Pesce, es probable que nunca se sepa a ciencia cierta cuál era su aspecto ni cuál el timbre de su voz. Sin embargo, sí parece posible acercarse “a su inmensa figura y tratar de conocerle como era, antes de que desapareciese bajo una gruesa costra de teología”.

LA FILIACIÓN.

Jesús es un hombre que luego será llamado Cristo. Su nombre de hombre proviene del griego y es un calco del nombre hebreo Jeshu, abreviación de Yehoshua.

Aunque mucha gente cree que Cristo es también un nombre de pila, corresponde a la palabra griega “jristós”, que es una traducción del hebreo “mashiá”, que significa “mesías”, “ungido”. En cuanto al lugar de nacimiento, hay dudas. ¿Nació en Nazaret o nació en Belén? Los evangelios de Lucas Mateo dicen que Jesús nació en Belén la ciudad de David, de quien Jesús sei su descendiente. Según Lucas, Nazaret es el pueblo de donde eran oriundos si padres. Estos habrían viajado a Belén porque allí se estaba realizando un ce so. Por su parte, Mateo dice que se nombraba como “el nazareno” porque luego de la huida de Egipto, sus padres se quedaron a vivir en Nazaret.

El Evangelio de Juan, en cambio sitúa a su madre, María, en Cana, un pueblo de Galilea.

Lo más probable, según Pesce, es que haya nacido en Nazaret o, en todo caso, que ha vivido allí mucho tiempo junto a su familia.

También la fecha de nacimiento de Jesús varía según las fuentes. El Evangelio de Lucas consigna que tenía unos 30 años el decimoquinto año del remado del emperador Tiberio, es decir, en 782 desde la fundación de Roma, cuando se presentó ante Juan Bautista para que lo bautizara

Sobre esta base se calculó que había nacido  el año 753 desde la fundación de Roma y esta es la fecha elegida para establecer el sistema de datación que divide los años en antes y después Cristo.

Pero el Evangelio de Lucas, quien escribió cuando hacía 50 años que Jesús había muerto por lo que debió guiarse por datos de terceros también dice que el nacimiento coincidió con el censo romano llevado a cabo durante el tiempo de Quirino.

Las recientes investigaciones históricas establecieron que dicho censo se efectuó si u ocho años antes de la fecha en que considera que nació Cristo, es decir que cuando se bautizó podía tener entre 36 y 38 años.

En ‘Vida de Jesucristo”, de 1654, Pascal escribió que el 25 de mayo el ángel Gabriel le hizo el anuncio a María, el 24 de junio nació Juan el Bautista, el 25 de diciembre nació

Jesús, el 1° de enero lo circuncidaron, el 6 de enero los magos llegaron a Belén y el 2 de febrero María fue a purificarse al Templo. Según el experto en la Biblia, esas fechas no están respaldadas por bases documentales y no hay evidencias suficientes como para establecerlas con certeza.

En cuanto a la maternidad de María, parece no haber dudas. La paternidad de José, en cambio, plantea problemas. Según los evangelios de Lucas y Mateo, Jesús nació de un modo milagroso alojándose en el vientre de una virgen merced al Espíritu Santo. “Se supone -concluye el historiador- que Jesús fue registrado en Nazaret como hijo de Miriam o María y de José, de profesión carpintero”.

EL JUDAISMO DE JESÚS.

A lo largo del siglo XX se produjeron muchos descubrimientos que cambiaron el conocimiento de histórico sobre Jesús.

Por ejemplo, quedó claro que era un judío fiel a las tradiciones de su pueblo y al sistema religioso judaico. “El cristianismo -afirma Pesce- es un movimiento que surgió después de Jesús y, en muchas aspectos, ocultó su judaísmo, apartando a las iglesias actuales de su figura. Los estudios históricos han demostrado su carácter judaico, pero los fieles suelen pasar por alto esta conquista que, incluso cuando se conoce, no se percibe en todas sus consecuencias”. Aunque esta parece una verdad de Perogrullo, el historiador señala que todas las iglesias presentan a Jesús como un cristiano. Los textos evangélicos, sin embargo, cuando son leídos sin prejuicios, demuestran que Jesús sentía el judaísmo de manera muy profunda y que su observación de la Ley era tal que para entender quien fue como personaje histórico es preciso tomar en cuenta su religiosidad.

¿Por qué su judaísmo es minimizado?

Porque a partir de la segunda mitad del siglo II sus seguidores ya no eran judíos y, por lo tanto, el mensaje de Cristo comenzó a ser interpretado de acuerdo con los parámetros de una nueva teología.

Entre los hechos históricos que delatan la observancia que hacía Jesús de los ritos y preceptos dictados por la Torah, figura el respeto por las prescripciones alimentarias consignados en el libro de la Biblia llamado Leviatán, por ejemplo, no comer carne de cerdo. También el modo, la intensidad y las fórmulas de sus rezos -comenzando por el padrenuestro- ponen en evidencia su judaísmo. El “padrenuestro” está basado en el Kaddish, una plegaria judía que comienza hablando, precisamente, de la santificación del nombre de Dios y del advenimiento de su reino. Jesús les enseñó a sus discípulos a rezar de un modo totalmente judío, exhortándolos a dirigirse “a Dios en forma directa y de acuerdo con los conceptos tradicionales del judaísmo: la santificación, la espera del reino de Dios, el respeto de su voluntad, el perdón de las transgresiones, la confianza absoluta en la providencia de Dios como Padre.”

Aunque hoy no se percibe el monoteísmo como una característica cultural judía, en el siglo I la principal diferencia entre los judíos y los otros pueblos era su rechazo por el politeísmo. Jesús cree en un Dios único. Además observa las festividades de su pueblo, va a la sinagoga y lee la Biblia. Considera, además, que Dios lo ha enviado para predicarles sólo a los judíos, no a los demás.

Según Pesce, muchos cristianos de hoy no se percatan de la condición de judío de Jesús y consideran que algunas de sus críticas están referidas al judaísmo, cuando en realidad no es así. Por ejemplo, se cree que suprimió y criticó el descanso de los sábados, aunque la evidencia histórica demuestra lo contrario. Esta creencia estaría basada en una lectura errónea de los evangelios.

Son los investigadores de las últimas generaciones los que se interesan en Jesús como hombre y los que descubren que se limitaba a predicar únicamente a los judíos y respetaba fielmente la ley judía. Sólo después del Holocausto su judaísmo fue reivindicado y transmitido a los fieles.

El especialista en temas bíblicos señala que, considerado en su aspecto humano y no en su carácter de símbolo, “Jesús (. . .) se parece mucho mas a los judíos religiosos de hoy que a los sacerdotes cristianos”.

JESÚS Y LA FAMILIA.

Aunque el cristianismo valoriza en alto grado la familia, según Pesce, Jesús no ponía a su propia familia en primer plano. “Su movimiento -dice- tiene características fuertemente revolucionarias, lo que implica una ruptura radical con el “ethos” familiar habitual. Hoy algunos intentan revalorizar la influencia del ambiente doméstico sobre el movimiento y sobre los primeros cristianos. A mí, en cambio, me parece más acertado el planteamiento elaborado en los años setenta, según el cual existe una contraposición radical entre el movimiento de Jesús y las familias”. De esta forma el historiador explica la “desatención” de Jesús respecto de su madre y dé sus hermanos, según se desprende de lo que cuenta Marcos que sucedió el día en que Jesús estaba predicando en una casa. “Vinieron su madre y sus hermanos, y quedándose fuera lo mandaron llamar. Se había sentado gente a su alrededor, dijo: Aquí tenéis a mi madre y a mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre'”. También llama la atención la actitud de Jesús hacia su madre en un episodio de las bodas de Cana. Juan cuenta: ‘También fue invitado a la boda Jesús con sus discípulos. Y por faltar el vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino’. Jesús le dijo: ‘¿Qué me quieres, mujer. Todavía no ha llegado mi hora'”.

Según Pesce, Jesús se opone a la “normalidad familiar” razón por la cual no le contesta cariñosamente a su madre ni a sus hermanos. Su padre, José, es más una ausencia que una presencia del mismo modo que los padres de sus discípulos. Aparece así como una persona solitaria, capaz de encontrar por sí misma las motivaciones de sus actos. Luego de la muerte de Jesús, María tiene un rol protagonice en la difusión de sus ideas. Sin embargo, su hijo mostró en vida ciertas reservas hacia ella y hacia la vida familiar. ¿De qué forma puede explicarse esta hostilidad que hace que algunas veces mencione a María como “mujer” y no como “madre”? La respuesta es que Jesús subordina la lógica familiar a la del movimiento. Por eso, también les impuso a sus discípulos que rompieran con su familia como él mismo lo hizo

LA FIGURA DE MARÍA MAGDALENA.

En los últimos tiempos algún best-seller ha sugerido una relación erótica entre Jesús y María Magdalena

Esta relación ya aparece muy tímidamente insinuada en obras anteriores como Jesucristo Superstar

¿Qué hay de cierto, qué de mito novelesco en esta afirmación ¿Cuál era la relación que lo unía realmente a esta mujer a la cual ya desde la Edad Media se la representó con una larga y sensual cabellera?

Pesce explica que en la tradición latina María Magdalena ha convertido en un símbolo de lo que podría denominarse “machismo religioso”, sin embargo, los evangelios no dicen que fue una prostituta. Sólo en las interpretaciones posteriores su figura se superpuso con la prostituta que venera a Jesús. Lucas escribe: “Entonces una mujer que era pecadora el pueblo, al saber que él iba a comer en casa del fariseo, trajo un jarro de alabastro lleno perfume y, poniéndoselo detrás, a los pies de él, empezó a mojarle los pies con lágrimas y secarlos con los cabellos de su cabeza, besándole los pies y ungiéndolos con su perfume”. En este pasaje, señala el especialista bíblico, nunca se dice que esa mujer haya sido Magdalena Es unas líneas más abajo aparece mencionada como una de las mujeres que seguían a Jesús. Se dice que Jesús expulsó de su cuerpo siete demonios, pero nunca dice que se trate de demonios sexuales. Para Lucas, María Magdalena y la prostituta son dos mujeres distintas. Si figuras comenzaron a superponerse a partir del  siglo VI en Occidente.

Uno de los argumentos utilizados para sugerir una relación de índole sexual entre Jesús y María Magdalena es el beso en la boca del que se habla en el Evangelio de Felipe. Pesce desacredita este argumento. Ese tipo de beso constituye uno de los actos de liturgia primitiva de la Iglesia. Todavía el beso en la boca -aclara- es típico de muchas culturas, sin que tenga un significado sexual específico”. Es la necesidad de construir un perfil psicológico y sexual de Jesús, el deseo de indagar en su aspecto humano, lo que a veces da lugar a interpretaciones caprichosas que no se ajustan a los hechos históricos.

MÓNICA LÓPEZ Ocó mlopez@perfll.com.a

19 de diciembre del 2009/NOTICIAS,pag. 52-56

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