Afrontando el reto de Darwin


View this document on Scribd

21 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. logos77
    Dic 09, 2009 @ 15:17:53

    Paulo,

    Excelente artículo. Vemos como el movimiento del Diseño Inteligente va ganando adeptos y con razón.

    La alternativa es:

    NATURALISMO IRRACIONAL = TEORIA DE LA EVOLUCION = NADIE + NADA = TODO = 0 + 0 = TODO ¿MATEMATICAS ATEAS?

    VS.

    DIOS TOPODEROSO LO CREO TODO

    ¿QUE REQUIERE MAS FE? ¿QUIEN DIJO “FE CIEGA”? ¿CUAL ES LA VERDADERAMENTE CIEGA?

    RECUERDEN ¿NADIE + NADA = TODO? HAGANSE ESTA PREGUNTA Y VERAN LO IRRACIONAL QUE ES ESTA COSMOVISION.

    “Porque lo necio de Dios es más sabío que los hombres…”

    Que tengan un buen día.

  2. pauloarieu
    Dic 09, 2009 @ 19:50:37

    Lynn Margulis es una distinguida profesora de biología en la Universidad de Massachusetts. Lynn Margulis es profundamente respetada por su aceptada teoría de que las mitocondrias, la fuente energética de las células vegetales y animales, fueron antaño células bacterianas independientes. Y Lynn Margulis dice que la historia terminará por juzgar el neodarwinismo como “una secta religiosa menor del siglo veinte, dentro de la creciente persuasión religiosa de la biología anglosajona”.1

    En una de sus muchas conferencias pide a los biólogos moleculares que han asistido que nombren un solo ejemplo inequívoco de formación de una nueva especie por acumulación de mutaciones. Nadie acepta el desafío. Los defensores de la teoría estándar, dice Margulis, “retozan en su interpretación zoológica, capitalista, competitiva, de costo-beneficio de Darwin, a quien han interpretado mal […] el neodarwinismo, que insiste [en la lenta acumulación de mutaciones] está en bancarrota”.

    Son citas jugosas, y Margulis no está sola en su descontento. En los últimos ciento treinta años, el darwinismo, aunque atrincherado con firmeza, se ha topado con una creciente corriente de disenso dentro y fuera de la comunidad científica. En la década de 1940, el desencanto del genetista Richard Goldschmidt con la explicación darwinista del origen de las nuevas estructuras lo llevó a formular la teoría del “monstruo viable”. Goldschmidt pensó que, en ocasiones, grandes cambios coordinados podían ocurrir por azar: un reptil ponía un huevo y por una vez empollaba un ave.

    La teoría del monstruo viable no cuajó, pero la insatisfacción con la interpretación darwinista del registro fósil resurgió unas décadas después. El paleontólogo Niles Eldredge describió el problema de este modo:

    No es de extrañar que los paleontólogos hayan rehuido tanto tiempo la evolución. Nunca parece suceder. El asiduo acopio [de especimenes] en laderas rocosas indica zigzaguees, oscilaciones menores y una muy ocasional y leve acumulación de cambios, a naves de millones de años, a un ritmo demasiado lento para explicar el cambio prodigioso que ha acontecido en la historia evolutiva. Cuando vemos la introducción de novedades evolutivas, con frecuencia surgen con un estallido, y sin pruebas fehacientes de que los fósiles no hayan evolucionado en otras partes, la evolución no puede suceder siempre en otra parte! Pero es lo que el registro fósil ha sugerido a muchos paleontólogos desesperados que buscaban aprender algo sobre la evolución.2

    A principios de los años 70, en un intento de superar el problema, Kloredge y Stephen Jay Gould propusieron una teoría que llamaban de “equilibrio puntuado”.3 La teoría postula dos cosas: que durante períodos largos la mayoría de las especies
    experimenta pocos cambios observables; y que el cambio, cuando ocurre, es rápido y se concentra en poblaciones pequeñas y aisladas.

    Si fuera así, los fósiles intermedios serían difíciles de hallar, explicando la incoherencia del registro fósil. Eldredge y Gould, al igual que Goldschmidt, creen en la ascendencia común pero entienden que se necesita un mecanismo que no es la selección natural para explicar los cambios rápidos en gran escala

    Gould ha estado en el primer plano del debate de otro fenómeno fascinante, la “explosión cámbrica”. Investigaciones cuidadosas revelan pocos fósiles de criaturas multicelulares en rocas de mas de más de 600 millones de años. Pero en rocas sólo un poco más jóvenes vemos una profusión de animales fosilizados, con gran variedad de formas. Recientemente el tiempo estimado de la explosión se ha reducido de 50 a 10 millones de años: un pestañeo en términos geológicos. Esta reducción ha obligado a los autores de titulares a buscar nuevos superlativos, y uno de los favoritos es el “Big Bang biológico”. Gould arguye que el rápido ritmo de aparición de nuevas formas de vida exige ser explicado con un mecanismo que no sea la selección natural.4

    Irónicamente, hemos cerrado el círculo iniciado en tiempos de Darwin. Cuando Darwin propuso su teoría, una gran dificultad era la edad estimada de la Tierra. Los físicos del siglo diecinueve creían que sólo tenía cien millones de años, pero Darwin pensaba que la selección natural requería de mucho más tiempo para generar vida. Al principio se le dio la razón; ahora sabemos que la Tierra es mucho más vieja. Con el descubrimiento del Big Bang biológico, sin embargo, el tiempo necesario para que la vida pase de lo simple a lo complejo es mucho menor que las estimaciones decimonónicas de la edad de la Tierra.

    Pero los paleontólogos que buscan huesos no son los únicos desencantados. Muchos biólogos evolutivos que examinan organismos enteros se preguntan cómo puede el darwinismo explicar sus observaciones. Los biólogos ingleses Mae-Wan Ho y Peter Saunders plantean esta queja:

    Hace aproximadamente medio siglo que se formuló la síntesis neodarwiniana. Se han realizado muchas investigaciones dentro del paradigma que ella define. Pero los éxitos de la teoría se limitan a las minucias de la evolución, tales como el cambio adaptativo en la coloración de las polillas, y tiene muy poco que decir sobre las cuestiones que más nos interesan, por ejemplo, cómo aparecieron las polillas en primer lugar.5
    M.J.Behe,”La caja negra de Darwin”,p. 45-46,ed. Andres Bello

  3. Dani GL
    Dic 11, 2009 @ 09:49:45

    NATURALISMO IRRACIONAL = TEORIA DE LA EVOLUCION = NADIE + NADA = TODO = 0 + 0 = TODO

    Que no, logos, que eso no es lo que dice la Teoría de la Evolución.

  4. logos77
    Dic 11, 2009 @ 14:21:30

    Entonces explica aquí Quien + Qué = Todo.

  5. MARCELO
    Dic 11, 2009 @ 15:45:52

    Hago una pregunta a los evolucionistas convencidos: ¿por qué la civilización del hombre es tan reciente? Si realmente evolucionamos a esta forma moderna o Cro magnon hace miles de años, deberíamos estar colonizando los planetas del sistema triple Alfa Centauris, pero en vez de eso, apenas llegamos a Urano y con sondas sin tripulacion. Hay algo raro en el registro evolucionista. Las civilizaciones como Caral en Peru o la Sumeria en la media luna fértil de medio oriente, son recientes, apenas de hace cinco mil años a la fecha. ¿Tanto tiempo debio transcurrir desde que aparecio el primer Cro Magnon hasta que alguien se le ocurrio edificar un Zigurat o es que en verdad no es tan vieja la humanidad como pensamos?

  6. Dani GL
    Dic 12, 2009 @ 00:38:41

    Primero a MARCELO

    Vamos a ver, ESA PREGUNTA ya ha sido RESPONDIDA mil veces. ¿No has encontrado la respuesta, o es que la ignoras porque tú también pretendes manipular?

    A logos

    Que explique Quien + qué = a TODO de qué, relacionado con qué, si esa formula te la has inventado tú y la has relacionado con la evolución.

    ¿Cómo va a tener que ver científicamente el surgimiento de algo de la nada, si la teoría de la evolución comienza desde que ya existe un organismo que se auto-replica?

    Que no entiendas tú eso, o quieras ignorarno, NO ES PROBLEMA DE LA GENTE, es tú problema, así que trágatelo, o haz lo que quieras con él, pero deja de mentir y estudia de una vez, que no tienes ni idea de lo que hablas.

  7. Dani GL
    Dic 12, 2009 @ 00:39:30

    Paulo discúlpame el tono, pero estoy bastante cabreado con el tema y con las malditas acusaciones.

  8. logos77
    Dic 12, 2009 @ 22:05:44

    Dani, si la evolución empieza a partir de un organismo que ya existía, y no saben de donde vino, que se callen los evolucionistas y no anden por ahí diciendo que los creacionistas somos ignorantes.
    Nosotros no sólo sabemos cómo empezó todo sino cómo va a terminar.

    La Biblia abarca el principio y el fin. Jesucristo es el Alpha y la Omega; el principio y fin de toda la Creación y Su palabra tiene la revelación de todas estas cosas.

    Y no niegues que la evolución enseña que estamos aqui al azar, sin Disseñador. Ese es todo el conflicto que tenemos con ellos y es el por qué de toda esta discusión.

    Tranquilizate. Ya tenemos las respuestas a todo lo importante.

    Saludos

  9. varyvar
    Dic 13, 2009 @ 18:05:40

    Paulo Hola:
    Buena fuente el articulo, Sedin, es una muy buena pagina, alli tambien encuentras mucho de lo otro..Ud. me comprende..

    Que haya tenido buen fin de semana con su familia

  10. varyvar
    Dic 13, 2009 @ 18:22:17

    Sabian Uds. que Darwin era Anglicano y se dice que al fin de sus Dias se arrepentió del mal que había sembrado ¿será verdad esto de Charles darwin? INTERESANTE LO QUE ENCONTRE:

    La tradición religiosa de la familia Darwin fue un irregular unitarismo, ya que su padre y su abuelo eran librepensadores, y, al mismo tiempo, su bautismo y su formación religiosa fueron anglicanas. En su época de Cambridge, Darwin se planteó convertirse en un clérigo anglicano, sin albergar ninguna duda sobre la verdad literal de la Biblia. Sin embargo, su relación con John Herschel, así como con la teología natural de William Paley, le hicieron adoptar un pensamiento crítico que buscaba explicaciones más allá del milagro o la teleología de la creación divina. En el viaje a bordo del HMS Beagle, Darwin aún buscaba “centros de creación” que justificasen la distribución de las especies. Así, por ejemplo, al ver hormigas león en poblaciones de canguros habló de “dos momentos de creación distintos”. Aún seguía siendo bastante ortodoxo y citaba regularmente la Biblia como una autoridad moral.[133

    Darwin continuó desarrollando un papel muy activo en las tareas de su parroquia, pero hacia 1849 comenzó a dedicar el tiempo que su familia pasaba en el templo a dar paseos en soledad.[137] Aunque era reticente a manifestar su opinión sobre cuestiones religiosas, en 1879 afirmó que nunca se había considerado un ateo, y que el término agnóstico “sería una descripción más correcta de mi estado de ánimo”.

    La Historia de Lady Hope, publicada en 1915, describía cómo Darwin había vuelto al cristianismo en su lecho de muerte, aunque despertó las protestas de sus hijos y fue posteriormente refutada por historiadores.[138] Sus últimas palabras fueron para su familia, diciéndole a su mujer Emma: “No tengo miedo de la muerte. Recuerda qué buena esposa has sido para mí. Dile a mis hijos que recuerden lo buenos que han sido todos conmigo.” Entonces, mientras se apagaba, le decía repetidamente a Henrietta y Francis “Casi ha merecido la pena estar enfermo para recibir vuestros cuidados”.[139

  11. pauloarieu
    Dic 14, 2009 @ 12:46:43

    Un escritor católico, en su Diccionario Enciclopédico de la Biblia, publicado en Barcelona en 1964, dice:

    «La Iglesia no se ha querido definir entre ambas interpretaciones; permite que la Biología, Anatomía, Prehistoria y Teología reúnan sus datos, pero advierte que la evolución no es todavía un hecho definitivo establecido por la Ciencia y, por tanto, el científico católico ha de ser muy cauto al ver que la narración del Génesis, en su más obvia interpretación, no parece favorecer tal hipótesis.

    Además quedan siempre en esta hipótesis dos hechos inexplicables. La evolución ha producido en cada especie macho y hembra. Si aceptamos la transformación de un simio en ser humano, nos queda como milagro inevitable la creación de la mujer. ¿Por qué al desfilar los animales —macho y hembra— ante Adán, éste no encontró ningún auxiliar, como serían las mismas hijas de la madre antropoide?

    La Iglesia, con todo, no ha querido zanjar la cuestión, ni condenar el evolucionismo ni el transformismo, y deja la discusión abierta mientras quede a salvo la intervención inmediata de Dios para el alma humana.»(1)

    Uno se siente tentado a preguntarse, como lo han hecho algunos escépticos, ¿porque no podemos imaginarnos al Creador de las galaxias como un alfarero que en el jardín del Edén formó al hombre de barro? ¿Es acaso un mito hebraico este relato?

    Sabemos muy bien que la creación del ser humano no es tan simple como una figura de barro, pues aunque nuestro cuerpo es polvo y ha de volver al polvo, necesita —para poder ser instrumento adecuado para el espíritu— una complicadísima estructura celular, semejante a la de los animales más desarrollados.

    ¿No es acaso más sensato a esta altura del conocimiento científico, suponer que Adán fuese un mamífero ya desarrollado por procesos evolutivos y que Dios luego interviniera, sí, con una nueva creación —de su espíritu, no de su cuerpo— en el momento en que el mono, por proceso evolutivo, llegó a ser un organismo apto para recibir el don de un alma espiritual?

    Ciertamente, la Biblia dice que Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y no define cómo lo formó. Pudo haber por evolución genética dirigida por su poder, pero también pudo hacerlo sobrenaturalmente; o sea, que mediante su poder creativo y organizativo, obrando sobre moléculas de polvo, formara un ser totalmente diferente de las especies animales, aunque bastante similar a algunas que tienen con el hombre un parecido físico notable, pero de las cuales observamos que el ser humano se halla separado por un abismo moral y espiritual.

    ¿por qué no pueden ser ciertos los sucesos que nos refiere el Génesis en cuanto a las primeras experiencias del hombre creado a la imagen y semejanza de Dios sobre esta Tierra?

    Los partidarios de la creación evolutiva del hombre declaran que el Adán transformado en ser humano, después de la recepción de un alma espiritual, no halló entre las hembras del mundo animal —ni siquiera en las de los simios— una compañera adecuada para él, a causa de las nuevas capacidades adquiridas por la infusión de un alma inteligente dotada de imaginación, inventiva, habla, etc., de las cuales cosas carecen las hembras animales, y por tal motivo Dios tuvo que hacerle una compañera idónea, poseedora de las mismas cualidades que él.

    Pero al razonar de este modo nos encontramos con ese otro milagro tan portentoso como la misma formación del hombre del polvo de la tierra: la creación de la mujer

    Notas:
    1. F. Puzo S.I., profesor de Exégesis del N.T. y de Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en la Enciclopedia de la Biblia, vol. u, p. 583, «Creación del hombre», cit. en Samuel Vila, Manual de teologia Apologética, pag. 64-65,ed. Clie

  12. pauloarieu
    Dic 14, 2009 @ 12:47:35

    varyvar:
    Lo que dices que Darwin se arrepintió y que Lady Hope la evangelizó, es una leyenda.
    saludos

  13. pauloarieu
    Dic 14, 2009 @ 13:26:05

    En El relojero ciego, Richard Dawkins advierte a sus lección que no deberían llegar a la conclusión de que han presenciado un milagro aunque una estatua de la Virgen María los saludará.
    Quizá todos los átomos del brazo de la estatua se movieron en la misma dirección, un hecho muy improbable pero posible. La mayoría de las personas que vieran que una estatua cobra vida le diría a Dawkins que hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que sueña su filosofía, pero no podrían lograr que él se uniera a la Iglesia de Inglaterra.

    En un sentido muy real, la separación territorial de la ciencia versus la filosofía y la religión es como debe ser. Toda persona dispone de los datos de sus sentidos y, en general, puede coincidir con los demás sobre cuáles son esos datos. En gran medida, las personas de diferentes inclinaciones filosóficas y teológicas también pueden coincidir en científicas, tales como la gravitación, la tectónica de placas o la evolución, destinadas a organizar los datos (aunque las teorías resulten ser erróneas). Pero los principios filosóficos fundamentales que subyacen a la realidad y los principios teológicos, o la falta de principios, que se pueden escoger a partir de la filosofía y la experiencia histórica son elegidos por el individuo. Un hombre o una mujer deben ser libres de buscar lo bueno, lo verdadero y lo bello.

    La negativa a dar a otros un amplio margen para definir sus creencias ha conducido una y otra vez al desastre. La intolerancia no surge cuando creo que he encontrado la verdad. Surge cuando creo que, como la he encontrado, todos deberían estar de acuerdo conmigo. Richard Dawkins ha escrito que cualquiera que niegue la evolución es “ignorante, estúpido o demente (o bien malvado, aunque prefiero no pensar en ello)”
    Del acto de acusar a alguien de malvado al acto de tornar medidas drásticas para poner fin a esa maldad hay un corto trecho. John Maddox, el director de Nature, ha escrito en su diario que “quizá no falte mucho para que la práctica de la religión se considere una anticiencia”.
    En su reciente libro Darwin’s dangerous idea, el filósofo Daniel Dennett compara a los creyentes religiosos -90 por ciento de la población- con animales salvajes que es preciso enjaular, y dice que se debería impedir (presuntamente por coerción) que los padres informen mal a sus hijos sobre la verdad de la evolución, que para él es tan manifiesta.
    Esta no es una receta para la tranquilidad doméstica. Una cosa es tratar de persuadir a alguien mediante la polémica, y muy otra es proponer que quienes disienten con nosotros sean sometidos a la coerción. Como el peso de la prueba científica varía dramáticamente, este punto se debe tener muy presente. Richard Dawkins ha dicho que Darwin hizo posible ser un “ateo intelectualmente satisfecho”.
    El fracaso de Darwin en la escala molecular puede hacer que se sienta menos satisfecho, pero nadie debería impedirle que continúe su búsqueda.
    La comunidad científica incluye a muchos científicos excelentes que creen que hay algo más allá de la naturaleza, y muros científicos excelentes que creen lo contrario. ¿Cómo tratará la ciencia “oficialmente”, pues, la cuestión de la identidad del diseñador? ¿Los textos de bioquímica se deberán escribir con declaraciones explícitas de que “Dios lo hizo”? No.

    La cuestión de la identidad del diseñador simplemente será ignorada por la ciencia. La historia de la ciencia está llena de ejemplos de preguntas básicas pero dificultosas que fueron relegadas a la trastienda. Por ejemplo, Newton se negó a explicar qué causaba la gravedad, Darwin no ofreció explicaciones del origen de visión o de la vida, Maxwell se negó a especificar un medio para las ondas de luz una vez que el éter fue desacreditado, y los astrofísicos en general han ignorado la pregunta de qué causó el Big Bang.

    M.J.Behe,”La caja negra de Darwin”,p. 3410-311,ed. Andres Bello

  14. varyvar
    Dic 14, 2009 @ 16:21:01

    Paulo:
    Rsta bien , quizas no podemos probar lo uno y lo otro, peo lo que si debemos aceptar es sobre la soberanía de Dios, y su paciente amor para con la criatura perdida que se hizo enemiga de Dios:

    2Pe 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

    Si obró en mi mismo y me guió a la salvacion por la fé..porque no podría hacer lo mismo con Darwin….También lo hizo con el apostol Pablo,cierto…un enemigo de Dios, al rechazar al Señor jesucristo como el Mesias de Israel..Pero mas pienso en mí… si lo hizo conmigo porque no con otros mejores que yo..pero aqui veo la gracia infinita que sobrepasa todo entendimiento, que El actua en sus propositos sin considerar como requisito la condicion de enmistad del hombre.

    Tengo una copia de una carta que escribió Napoleon al final de sus dias..tambien a mi me sorprendió, pero todo es posible para Dios.
    Si desea se la envio.
    Un abrazo

  15. pauloarieu
    Dic 15, 2009 @ 13:39:29

    varyvar:envia lo que desees,no problem.

  16. varyvar
    Dic 15, 2009 @ 16:35:34

    Paulo:
    El Testimonio de Napoleón hacia Cristo PDF Imprimir E-Mail
    Escrito por Napoleon

    EL TESTIMONIO DE NAPOLEON A

    CRISTO

    Puede interesar a algunos saber lo que dijo Napoleón a su compañero incrédulo de exilio, el general Bertrand:

    “Conozco a los hombres, y le diré que Jesucristo no es un hombre. Mentes superficiales ven un parecido entre Cristo y los fundadores de imperios y los dioses de otras religiones. Ese parecido no existe. Existe entre el Cristianismo y todas las demás religiones una distancia infinita.

    “podemos decir a los autores de todas las otras religiones, ´ustedes no son dioses ni agentes de la Deidad. Ustedes son solo misioneros de la falsedad, moldeados del mismo barro que el resto de los mortales. Ustedes han sido hechos con todas las pasiones y vicios inseparables de ellos. Sus templos y sacerdotes proclaman su origen. Este será el juicio, el clamor de la conciencia, de todo aquel que examine los dioses y templos del paganismo.

    “El paganismo nunca fue aceptado como verdad por los hombres sabios de Grecia, tampoco por Sócrates, Pitágoras, Plato, Anaxagoras ni Pericles. Pero por otra parte los más elevados intelectos desde la llegada del Cristianismo han tenido fe, una fe viva y practica, en los misterios y doctrinas del evangelio; no solo Bossuet y Fenelón quienes fueron predicadores , sino también Descartes y Newton, Leibnitz y Pascal, Corneile y Racine Carlo Magno y Luis XIV.

    “El paganismo es la obra del hombre. En éste uno solo puede leer nuestra propia inbecibilidad. ¿Qué conocen estos dioses jactanciosos, más que los otros mortales? ¿Estos legisladores griegos o romanos? ¿Este Numa, y Lycurgus? ¿Estos sacerdotes de India o Menfis? ¿Confucio y Mahoma? Absolutamente nada. Ellos han hecho un perfecto caos de la moralidad. No hay ni uno entre todos ellos que haya dicho algo nuevo en referencia a nuestro destino futuro, al alma, a la esencia de Dios, a la creación. Entre en los santuarios del paganismo_ y encontrará perfecto caos, miles de contradicciones, la inmovilidad de las esculturas, la división y la rotura de la unidad, el parcelamiento de los atributos divinos, mutilados o negados en su esencia, los sofismas de la ignorancia y la presunción, fiestas contaminadas, impurezas y abominaciones adoradas, toda clase de corrupción supurando en las más oscuras formas, con la madera podrida, el ídolo y su sacerdote. ¿Honra esto a Dios, o lo deshonra? ¿Son estas religiones y dioses comparables con el Cristianismo?

    “En cuanto a mi, yo digo, No. Yo llamo a todo el Olimpo a mi tribunal. Juzgo a los dioses, pero estoy lejos de postrarme ante sus vanas imágenes. Los dioses, legisladores de India y China, de Roma y Atenas, no tienen nada que pueda atemorizarme. No es que yo sea injusto hacia ellos, porque conozco su valor. Innegablemente príncipes cuyas existencias son establecidas en la memoria como una imagen de orden y belleza, _ tales príncipes no fueron hombres ordinarios. Veo a Lycurgus, Numa, y Mahoma, solo como legisladores que tienen el primer rango en el estado que han buscado la mejor solución al problema social; pero no veo nada allí que revele divinidad. Ellos jamás levantaron tan altas pretensiones. En cuanto a mi, reconozco a los dioses y a estos grandes hombres siendo como yo mismo. Ellos han cumplido una elevada parte en sus tiempos, como yo he hecho. Nada anuncia que ello son divinos. Por el contrario hay numerosos parecidos entre ellos y yo mismo, debilidades y errores que se ligan a ellos y a mi, como a toda la humanidad.

    Pero no es así con Cristo. Todo en Él me asombra. Su Espíritu me atemoriza, y Su voluntad me confunde. Entre Él y todo lo demás en el mundo no hay un término posible de comparación. Él es verdaderamente un Ser por Si mismo. Sus ideas y sentimientos, las verdades que anuncia, Su forma de convencer, no pueden ser explicadas por la organización humana ni por la naturaleza de las cosas. Su nacimiento, y la historia de Su vida; la profundidad de Sus doctrinas que sujeta las más poderosas dificultades, y que es de estas dificultades, la más admirable solución; Su evangelio, Su aparición, Su imperio, Su marcha a través de las edades y las esferas, todo para mi es un prodigio, un misterio insoluble, que me sumerge en ensueños de los cuales no puedo escapar, un misterio que está allí ante mis ojos, un misterio que no puedo negar ni explicar. Aquí no veo nada humano.

    Mientras más me acerco, y examino más cuidadosamente, todo es superior, todo queda grande_ de una grandeza que abruma. Su religión es una revelación de una inteligencia que ciertamente no es humana. Existe una profunda originalidad, que ha creado una serie de palabras y de máximas antes desconocidas. Jesús no toma prestado de nuestras ciencias. Uno no puede encontrar absolutamente nada en otro lugar, sino solo en Él, la imitación o el ejemplo de Su vida. Él no es un filósofo, ya que Él avanza por milagros; y desde el comienzo Sus discípulos lo han adorado. Él los persuade más por apelar al corazón que por medio de algún despliegue de método y lógica. Tampoco Él impone sobre ellos algunos estudios preliminares o algún conocimiento de las letras. Toda Su religión consiste en creer.

    De hecho las ciencias y las filosofías no valen de nada para la salvación; Y Jesús vino al mundo para revelar los misterios del cielo y las leyes del Espíritu. Tampoco Él tiene algo que hacer sino solo con el alma, y solo a eso Él lleva Su evangelio. El alma es suficiente para Él, y Él es suficiente para el alma. Materia y tiempo eran los amos del mundo. A Su voz todo retorna al orden, la ciencia y la filosofía vienen a ser secundarios. El alma ha reconquistado su soberanía. Todo el andamiaje escolástico cae, como un edificio arruinado, ante una sola palabra, ¡fe!

    ¡Qué Maestro, y qué palabra, que pueden efectuar tal revolución! ¡Con qué autoridad Él enseña a los hombres a orar! Él impone Su creencia , y nadie jamás ha sido capaz de contradecirlo: primero, porque el evangelio contiene la más pura moralidad, y también porque la doctrina que contiene de oscuridad es solo la proclamación y la verdad de eso que existe que ningún ojo puede ver y ninguna razón penetrar. ¿Quién es el insensato que dirá ‘No’ al intrépido viajero que relata las maravillas de los picos de hielo que solo él ha tenido la valentía de visitar? Cristo es ese viajero. Sin duda uno puede permanecer incrédulo; pero nadie puede atreverse a decir que no es así.

    “Alejandro, Cesar, Carlomagno, y yo mismo fundamos imperios; pero ¿sobre qué fundamentos hemos hecho descansar las creaciones de nuestros genios? Sobre la fuerza. Jesucristo fundó un imperio sobre el amor; y en esta hora millones de hombres morirían por Él”

    Napoleon Bonaparte

  17. Mario
    Dic 15, 2009 @ 16:36:34

    Pablo soy de punta alta, Mario Chavez, fue una sorpresa econtrarte aca, tengo 47 años y sabes que te conosco desde la adolecencia tambien las ultimas noticias o comentarios de ti, es que estabas en los pesqueros podes mandar un mail asi te contacto. “mario2000c@hotmail.com”
    estoy en la iglesia cuadrangular chacabuco 54 de punta alta…¿vos donde estas? te cuento por si aun no lo sabes que sertgio doposo tambien se convirtió aceptando a cristo… te lo nombro, porque a el seguro lo recordás.-
    dios te bendiga…. tu hermana leti tambien acepto a cristo?

    Mario

  18. MARCELO
    Dic 15, 2009 @ 16:47:13

    Si Dios es paciente pero, a veces como que se le va la mano…, de tanta paciencia. De todos modos, el que critica a Dios, lo hace porque Dios así lo quiere. Debe ser odioso para un ateo saber que su funcion no es sino, obligar al creyente a indagar cada dia mas y mas en las cosas de Dios. Lo unico que logran las campañas contra los cristianos, es que haya mas cristianos. ¿Cuando aprenderan los ateos de las lecciones de la historia?

  19. pauloarieu
    Dic 15, 2009 @ 16:59:49

    hola MArio. Que bueno encontrarnos. Yo voy a la iglesia de los Hermanos Libres, aca en Bahia Blanca.
    Sergio Dopozo se convirtio? QUe bueno, esperemos persevere.
    Mi hermana se aparto del Señor ya hace algunos años. Al igual que mis hermanos. Esperemos vuelvan pronto.
    Despues te escribo.
    Bendiciones

    Paulo

  20. pauloarieu
    Dic 15, 2009 @ 17:01:10

    varyvar.
    No tienes las fuentes de donde lo sacaste? Saludos

  21. pauloarieu
    Dic 15, 2009 @ 17:15:48

    El Celo Sin Conocimiento
    Supuestamente Napoleón contó la siguiente historia para motivar a sus soldados.
    Al visitar una provincia de Francia, él llegó a ver a un soldado veterano vestido en su uniforme pero con un solo brazo. También llevaba el Legión de Honor, el medallón de más valor en el ejército francés
    Napoleón le preguntó al soldado, “¿dónde perdió el brazo?”
    “En Austerlitz” contestó el soldado.
    “¿Fue cuando usted recibió el Legión de honor?”
    “Sí,” le contestó el soldado.
    Napoleón dijo, “¡Si usted hubiera perdido los dos brazos, le habría dado dos medallones!”
    Al oír esto, el viejo soldado sacó su espada y se cortó el otro brazo.
    Evidentemente esta historia logró motivar a los soldados de Napoleón, pero había un problema con ella. Quizás usted ya lo habrá notado. ¿Cómo el soldado podría haber sacado su espada con el único brazo que tenía para amputar el mismo? Habría sido imposible. ¡La historia era una ficción!
    Sin embargo, con ella Napoleón logró motivar a hombres a matar al enemigo.
    Lo mismo nos puede pasar a nosotros. Si confiamos demasiado en los hombres, podemos oír
    palabras de ellos que nos motivan a hacer guerras espirituales sin investigar a fondo la veracidad de sus historias. Estas guerras trágicamente producen sus víctimas espirituales. A veces nos llenamos
    de ira al oír historias acerca de supuestos enemigos tildados de “conservadores,” “liberales,” “antis,” “legalistas,” etc. pero francamente no sabemos nada acerca de lo que enseñan. De hecho, estos
    calificativos muchas veces son empleados para estimular el prejuicio y no la reflexión.
    Pablo describió a los que motivan la guerra espiritual sin averiguar los hechos al decir en Romanos 10:2 que “tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia.”
    El celo es bueno y necesitamos más de él. Pero asegurémonos que nuestro entusiasmo se base en el conocimiento de la voluntad de Dios y en su justicia tal como es revelada en las escrituras y no solamente en historias que hemos oído de otros. (Adaptado de un artículo de Alan Smith)

A %d blogueros les gusta esto: