Confusión lunar

Confusión lunar

Posted: 18 Nov 2009 12:14 PM PST

Por Martín Bonfil Olivera
Publicado en Milenio Diario, 18 de noviembre de 2009

Recientemente, en una conferencia sobre ciencia escuché la pregunta de un jovencito tabasqueño. Había leído que se estaba bombardeando la Luna con cohetes, y se preocupaba de que, no contento con destruir este planeta, ahora el ser humano quisiera también acabar con nuestro satélite natural.

Claramente, un caso de desinformación. Seguramente había leído o escuchado del proyecto LCROSS (del inglés “satélite de observación y medición de cráter lunar”) de la NASA, que consistió en enviar una nave integrada por el cohete Centauro, la sonda LCROSS y el orbitador lunar de reconocimiento. Objetivo: investigar detalladamente la composición del suelo lunar, sobre todo para saber si hay agua.

El cohete Centauro, de 2 mil 300 kilos, se estrelló deliberadamente, al doble de la velocidad de una bala, en la superficie lunar el 9 de octubre, en un sitio donde se sospechaba que podía haber agua. Formó un pequeño cráter, del tamaño de una alberca olímpica. Detrás de él venía la sonda LCROSS, que siguió la misma ruta mientras tomaba fotos y analizaba la luz y los materiales liberados por el impacto (que levantó una nube de 10 kilómetros de altura).

Como se ve, no era un “ataque” a la Luna, ni eran los científicos de la NASA jugando a las guerritas. Pero la preocupación del muchacho se justifica, en parte porque los medios eligieron titulares como “Estrellan nave en la Luna” o “Nasa bombardea la Luna”, que daban la impresión equivocada. Y en parte porque la cuestión de si tenemos derecho a alterar las condiciones naturales de otros cuerpos celestes es válida.

Dado que todo indica que no existe, ni existió, vida en la Luna, la cuestión del respeto a la naturaleza se vuelve relativamente simple: no hay a quién dañar ahí. Podemos aprovechar sus recursos sin mayor conflicto ético, dentro de límites razonables.

Por otra parte, la misión valió la pena: luego de analizar los resultados, la semana pasada se anunció que, efectivamente, hay cantidades significativas de agua en la Luna.

En su genial novela La Luna es una cruel amante, el maestro de la ciencia ficción Robert Heinlein describe la revolución que libera la Luna, convertida en colonia penal, de la tiranía terrestre. Los colonos, dedicados explotar el hielo lunar y a la agricultura subterránea, ganan la guerra bombardeando la Tierra con rocas (y con la ayuda de Mike, una supercomputadora inteligente). Es curioso: hoy un bombardeo en sentido inverso marca lo que quizá sea el inicio de la colonización de la Luna.

Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2009
La Ciencia por Gusto

El ocaso neurológico del bolero de Ravel

El ocaso neurológico del bolero de Ravel

Posted: 17 Nov 2009 02:27 AM PST

Un infarto cerebral provocó que el compositor francés Maurice Ravel perdiera su habilidad para crear música. Ocurrió en verano de 1933, mientras se bañaba en la localidad de San Juan de Luz.

Las secuelas tardaron unos días en manifestarse. Ravel, que no había dejado de componer nunca, de repente se vio silenciado por su propio cerebro. Podía apreciar la música y disfrutar de ella, como antes, sin embargo se veía incapaz de escribir música.

Seguía teniendo ideas musicales, se imaginaba canciones, conservaba su inteligencia musical, pero algo impedía que trasladara todas sus ideas a un lenguaje que pudiera comprender el mundo externo. Como si la música estuviera condenada a sonar sólo es su cabeza, para que nadie más pudiese disfrutar de su genio creativo.

 

En ese sentido, su caso era diamentralmente opuesto al caso de la sordera de Beethoven: percibía la música desde el mundo externo, pero no podía devolverla. Como si el cráneo de Ravel se hubiera convertido en un avaro gestor de la propiedad intelectual, tipo SGAE, que no permitirá emitir ni una sola nota previo pago de un canon.

Las ideas morirían con Ravel, se consumirían en la caja negra de su cerebro, y jamás serían compartidas.

El infarto también causó un daño irreparable en el dominio del lenguaje escrito de Ravel: su biógrafo cuenta que tardó 8 días en componer una carta de cincuenta palabras dirigida a un amigo.

Así pues, los neurólogos actuales creen que el infarto cerebral le había dejado intacto el hemisferio derecho, el emocional, pero había daño el izquierdo, concretamente los centros lingüísticos.

Una afasia musical que nos brinda un ejemplo de la modularidad básica de la mente: incluso una tarea aparentemente unificada como es la composición musical implica al parecer zonas especializadas del cerebro, un hemisferio para crear la melodía y la armonía, y otro para transcribirlas.

Vía | Musicofilia de Oliver Sacks

¿El sexo no se lleva bien con la ciencia?

¿El sexo no se lleva bien con la ciencia?

Posted: 17 Nov 2009 02:38 AM PST

Tenemos la idea de que el genio, consagrado a su trabajo y a sus objetivos profesionales, siempre en una nube, apenas tiene tiempo para los placeres mundanos, incluyendo los carnales.

Todos conocemos artistas que, por el hecho de serlo, son tocados por un sexappeal que resulta irresistible para muchas mujeres. Sin embargo, en el campo de las ciencias, la bata blanca y el airegeek no parecen ser tan sexualmente atractivos. O quizá son los propios científicos, tan objetivos y analíticos ellos, los que no le encuentran la gracia a un acto tan desordenado y poco higiénico como el coito.

Ello ha contribuido, quizá, a que muchos científicos, además de ser considerados mad doctors como los que aparecen en las películas, también se hayan convertido en criaturas asociales, insulares, con cierto reparo a la hora de entregarse al sexo. ¿Sexo y creatividad científica están reñidos?

Entre muchos de los casos recogidos, quizá los más radicales sean los 3 siguientes:

 

Nikola Tesla (1856-1943), ingeniero electrotécnico e inventor de origen croata, murió virgen a la edad de 87 años. Ante el gesto de una joven enamorada para besarle, Tesla reculó aterrorizado.

Isaac Newton (1642-1727), además de ser el padre de la gravitación universal, no mantuvo ninguna relación amorosa hasta la mediana edad. Algunos historiadores, además, conjeturan que nunca consumó ninguna de sus relaciones. De ser así, murió célibe a los 85 años.

Paul Erdos (1913-1996), el matemático húngaro que dedicó toda su vida a los números, llegó a publicar 1.475 trabajos académicos. Sin embargo, llegó a confesar que no tenía tiempo para abandonarse a los placeres de la carne, así que murió virgen a los 83 años.

A todos ellos les debemos grandes avances en el pensamiento científico, tal vez gracias a su entrega casi monástica a su trabajo. Y quizá sea cierto aquello de que el trabajo apasionado es mejor que el sexo. Eso espero por su bien.

Vía | Muy interesante

Los diez experimentos científicos más crueles y extraños de la historia

Los diez experimentos científicos más crueles y extraños de la historia


Posted by Martín CaglianiNovember 5, 2007

Tusko, el elefante, vivía lo más tranquilo en el zoológico de Lincoln Park, en Oklahoma, cuando Warren Thomas, director del zoo, se acercó a él pensando que haría una gran contribución a la ciencia. Era el año 1962, cuando Thoms le inyectó una jeringa llena de LSD al elefante Tusko.

Luego de unos minutos, Tusko revoleaba la trompa para todos lados, furioso, antes de caer rendido como si hubiese recibido un disparo. Una hora más tarde estaba muerto. Thomas y sus colegas concluyeron entonces que “Al parecer el elefante es altamente sensible a los efectos del LSD”.

35 años después el pobre Tusko era reconocido por su puesto en la ciencia, con el primer puesto en la lista de los experimentos científicos más estúpidos de la historia, compilados por la revista New Scientist.

El autor de la lista, Alex Boase, luego escribió un libro, con muchos más experimentos del estilo, llamado Elephants on Acid and Other Bizarre Experiments.

“Comencé a coleccionar ejemplos de experimentos bizarros hace años cuando estudiaba historia de la ciencia en la universidad”, dijo Boase al periódicoTimes, “Confieso que no tuve un motivo intelectual, simplemente los encuentro fascinantes”.

El Top Ten es el siguiente

1) El elefante y el ácido.

Aquí entra el que ya comentamos, en el que Warren Thomas inyectó 297 miligramos de LSD a un elefante, que es 3000 veces la dosis humana. Quería saber si con esta droga alucinógena podía inducir el musth, un estado de los elefantes que se da una vez al año, cuando tienen un incremento de la excitación sexual, lo que los vuelve más agresivos.

El resultado fue un desastre de relaciones publicas, ya que mató al elefante. Adujeron en su defensa que no esperaban que pudiese pasar eso, ya que ellos habían probado el ácido también.

2) Terror en los cielos

También en los 60, diez soldados en un entrenamiento de vuelo fueron informados por el piloto de que el avión no funcionaba bien y tendrían que aterrizar en el océano. Luego se les acercó un formulario de seguro de vida antes del accidente, para que el ejército no fuese responsable de las muertes o heridas.

Pero el asunto es que en realidad eran parte de un experimento, no pasaba nada con el avión, sino que un grupo de científicos quería saber si los soldados cometían más errores al llenar un formulario si su vida estaba en peligro… sí, leyeron bien.

3) Cosquillas

En los años 30, el profesor de psicología Clarence Leuba, de Ohio, tenía la hipótesis de que la gente aprendía a reírse cuando le hacían cosquillas, no que era algo innato. Lo probó en so propio hijo, que apenas nació prohibió a toda la familia que se riese en relación a las cosquillas cuando el niño estaba presente.

Pero el experimento se le frustró cuando descubrió a su esposa jugando con el niño, haciéndole cosquillas, y riendo. Pero Leuba, no se amilanó y volvió a probar con su hermana…

4) Caras pintadas y ratas descabezadas

En 1924 Carney Landis, de la Universidad de Minnesota, quiso investigar las expresiones faciales de disgusto. Para poder exagerar las expresiones, dibujó líneas en los rostros de los voluntarios con un corcho quemado, antes de pedirles que olieran amoníaco, que escucharan jazz, que mirasen fotografías o pusieran la mano en un balde lleno de sapos.

Luego le pedía al voluntario que decapitara una rata blanca. A pesar de que todos dudaban, y algunos maldecían o lloraban, la mayoría aceptaron hacerlo, mostrando lo fácil que mucha gente se inclina ante la autoridad. Las imágenes quedaron muy raras. Boese cuenta “Parecen miembros de un culto preparándose para hacer un sacrificio al gran dios del experimento”.

5) Los muertos vivos

Robert Cornish, de la Universidad de Carlifornia, creía, en los años 30, que había perfeccionado una forma de levantar a los muertos. Experimentó poniendo a los muertos en un subibaja para hacer circular la sangre, mientras les inyectaba adrenalina y anticoagulantes.

Luego de aparentes éxitos experimentando con perros estrangulados, consiguió un prisionero condenado a muerte, Thomas McMonigle, que aceptó ser un conejillo de indias. Pero el estado de California le negó el permiso a Cornish, por miedo a que tuviesen que liberar a McMonigle si la técnica funcionaba… ¿Eh? ¿Que por qué no se lo negaron por locura? No sé.

6) Comida de uñas subliminal

En 1942, Lawrence LeShan intentó influenciar a un grupo de jóvenes de forma subliminal para que dejasen de comerse las uñas. Mientras dormían, les pasaba un disco con una voz diciendo: Mis uñas saben terriblemente amargas”. Pasó que el tocadiscos se rompió, así que él mismo decía el diálogo todas las noches.

Y pareció funcionar, ya que para el final del verano el 40 por ciento de los niños dejó de comerse las uña. Aunque la explicación de Boese suena más interesante, según él los niños pensban “Si dejo de comerme las uñas el hombre raro se irá lejos”.

7) Los pavos lo hacen hasta con un palo

Martin Schein y Edgar Hale, de la Universidad de Pennsylvania, se dedicaban a estudiar el comportamiento sexual de los pavos allá por los años 60. Descubrieron que las aves no son muy exigentes a la hora de elegir pareja.

Cómo llegaron a esa conclusión es lo peor de todo… tomaron un pavo hembra y le fueron cortando partes del cuerpo hasta que el pavo macho perdió interés. Incluso cuando lo único que quedaba era la cabeza en un palo, los machos seguían excitándose…

8- Perros de dos cabezas

El cirujano soviético Vladimir Demikhov creó un perro de dos cabezas en 1954. Unió la cabeza de un cachorrito al cuello de un pastor alemán. La segunda cabeza podía tomar leche, si bien no lo necesitaba, pero el tema era que la misma chorreaba por el cuello, ya que el esófago no estaba conectado. Ambos animales murieron por culpa del rechazo de tejidos, pero eso no detuvo a Demikhov para crear 19 animales bicéfalos más en los siguientes 15 años.

9) El doctor que tomaba vómitos

Según Stubbins Ffirth, médico de Filadelfia en el 1800, la fiebre amarilla no era una enfermedad infecciosa, y lo probó en sí mismo. Primero se echó vómito en heridas abiertas, luego lo tomó. No cayó enfermo, pero no porque la fiebre amarilla no fuese infecciosa. Luego fue descubierto que debía ser inyectada a la corriente sanguínea, que solía ser por un mosquito.

10) Ojos bien abiertos

Ian Oswald, de la Universidad de Edinburgo, quiso estudiar condiciones extremas para quedarse dormido en 1960. Para eso les puso cinta en los ojos a los voluntarios mientras les ubicaba un banco de luces de flash a 50 cm frente a ellos, y ubicaba electrodos a sus piernas que les administraba shocks eléctricos. También les ponía música con el volumen muy alto.

Los tres sujetos del experimento pudieron dormirse en 12 minutos. Oswald especuló que la llave de todo era el estímulo monótono y regular…

De científico y de loco, todos tienen un poco…

Vía Slashdot

 

http://espaciociencia.com/

Imágenes del Sol en detalle

Imágenes del Sol en detalle
Posted by SergioNovember 18, 2009

Con una precisión sin precedentes, la superficie del Sol ha sido mapeada, arrojando nueva luz sobre el comportamiento del Astro Rey, de vital importancia para la vida en la Tierra (y si la hay en otro punto del Sistema Solar).

Estas fotografías han sido obtenidas gracias al telescopio SUNRISE, el mayor telescopio solar jamás lanzado fuera de la Tierra. El pasado 8 de junio partió de Suecia, del centro espacial ESRANGE, levantando su peso de 6 toneladas gracias a un gigantesco globo de helio de 130 metros de diámetro.

Después del lanzamiento, el SUNRISE alcanzó una altitud de crucero de 37 kilómetros, manteniéndose en la estratosfera, donde tiene unas condiciones parecidas a las del espacio exterior a la hora de tomar imágenes. A esta altitud el telescopio no se ve afectado por las turbulencias del aire y puede captar la luz ultravioleta, cosa que la capa de ozono evita que llegue a la Tierra.

Uno de los datos más interesantes es el estudio de la variación del campo magnético del Sol, que siguiendo un ciclo de actividad de 11 años provoca que el brillo del Sol aumente, afectando por ello al calor que llega a nuestro planeta. Durante sus primeros cinco días tomó imágenes que aproximadamente ocupaban 1.8 Terabytes, por lo que los astrónomos con optimistas respecto a la cantidad de información que se puede obtener gracias a SUNRISE.

Dentro de un año, el 14 de junio, el SUNRISE descenderá de forma segura a Somerset Island, en el norte de Canadá. El proyecto está encabezado por Alemania, en colaboración con España y los Estados Unidos.

http://espaciociencia.com