LOS QUE RENUNCIAN AL CATOLICISMO,Creer o apostatar


LOS QUE RENUNCIAN AL CATOLICISMO

Creer o apostatar

Dibujo

Ateos, agnósticos y creyentes que no se sienten parte de la Iglesia impulsan una campaña para dejar de figurar como cristianos. Nuevas formas de pensar la relación entre la religión y el Estado.

Según la Iglesia, todos, incluida esa inmensa mayoría que ingresa a las filas de la institución antes de aprender a decir mamá, se pronuncian en contra del aborto, las células madre, las relaciones sexuales prematrimoniales y la homosexualidad, creen en la resurrección de Cristo, la Santísima Trinidad, y hacen un llamado a la paz social.

Porque, independientemente de lo que decida cuando pueda hacerlo, cada bautizado es considerado por la institución como un nuevo miembro que pertenece y defiende las ideas del catolicismo. Si bien un trabajo del Conicet muestra que el 71% de los argentinos cree que son los hijos e hijas los que deben elegir su propia religión, los registros de la Iglesia parecen demostrar que, en la práctica, esto no sucede.

A diferencia de la gran mayoría, Paola Raffetta pudo «decidir libremente» pertenecer a la Iglesia Católica a los 9 años. Influida por el «ala conservadora de la familia», según su propia definición, pensó que si no se bautizaba no iba a poder convertirse en presidenta de la Nación y optó por entrar a las filas de los fieles de las sagradas escrituras. Sin embargo, reconoce que su relación con la institución que la representaba «siempre fue como la de la mayor parte de los bautizados, que sólo se acercan para algunos bautismos, bodas o funerales».

Con más razones y libertades que en aquella infancia, a sus 34 años Paola es parte de una campaña nacional que realiza la primera apostasía colectiva; un llamado a todos aquellos que pertenecen a la Iglesia Católica aunque no quieran pertenecer. «Tiene que ver con expresar que la Iglesia no nos representa, y que no somos corderos, sino ciudadanos con libertad de conciencia garantizada por la Constitución, que repudiamos su intromisión para coartar los derechos que la ley nos concede y su trato discrimínatorio con quienes viven por fuera de sus doctrinas», cuenta en una charla con Acción. Cuando decidió apostatar, su familia le  sugirió que se cuidara. “Decían que la iglesia es una institución muy poderoso.

Sin embargo, reconoce  contar con el apoyo de todos, incluso de quienes no adhieren. No ocurrió lo mismo en el  ámbito laboral, ya que como consecuencia de su participación en la campaña, fue despedida de la Universidad del Salvador, donde se desempeñaba como docente. Para Ariadna Lama no fue sencillo. «Cuando nació mi hijo  Manuel empezaron las presiones familiares para bautizarlo, sin importarles que su padre y yo no estamos casados. Imagínate, cuando decidí apostatar, lo primero que me dijo mi mama fue que no le hiciera tener problemas con la Iglesia, recuerda, y admite ignorar porque en su familia nadie se casa pero todos bautizan a sus hijos.

Un mundo sin Dios

Las razones de la iniciativa «No en mi nombre» son diversas, Andres Miñones tuvo al  nacer la misma suerte que Paola y decidió bautizarse cuando cumplió ocho años. «No tenía ni la menor idea de que era eso, pero quería ser como el resto» reconoce y recuerda que el quiebre en su cabeza de dio, cuando se disparó su interés por la Astronomía. «Empecé a leer divulgadores que describían un universo sin Dios y luego plantearme si la hipótesis Dios encajaba en el mundo que veo; paralelamente volvía la  democracia en el 83 y salía a la luz la complicidad de la cúpula de la Iglesia con la dictadura militar, y así dejé de creer en Dios en la Iglesia».

Para él, la idea de la apostasía tiene varias justificaciones. «Para empezar la coherencía; si no soy católico tiene que haber un registro que diga que lo soy. Imagínate que te afilias a la UCR y un día ya no te sentís identificado con ese partido político. ¿No es razonable informar que uno desea dejar de pertenecer? Si es lógico darse de baja cuando uno no sea de una institución, me parece razonable cuando uno definitivamente la  repudia», ejemplifica Andrés para exponer el principal motivo. Los apóstatas se identifican por pertenecer a diversos sectores sociales que comparten la defensa de muchos derechos que la lglesia niega. El trámite sirve para que quien lo realice deje de figurar como miembro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. De este modo la institución no hablará más en su nombre cada vez que se pronuncie.

Una razón fundamental que aparece en todos los relatos es el poder de representación que se jacta de tener la Iglesia Católica al utilizar la cantidad de bautismos para medir la cantidad de católicos del país. Esos números son los que incrementan el poder y el financiamiento de esa institución; los que le sirven para mostrarse como la religión oficial de la Nación y le confieren una participación activa en las decisiones políticas.

Desde esta perspectiva, es aun mas claro el grado de disputa política que adquiere la convocatoria al buscar deslegitimar a la institución religiosa que mayor nivel de representatividad se adjudica, pero que no es del todo clara al demostrar, con datos, esta representatividad. Un ejemplo se dio en 2007. Cuando se anunció que la cantidad de musulmanes en el mundo superaba a la de católicos, el secretario del Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso, Félix Machado, afirmó en el diario La Prensa que «la Iglesia Católica sí puede contar con datos precisos y sin márgenes de error, porque en cada parroquia, incluso la más pequeña, o en cualquier lugar perdido del mundo, existe un acta de los bautizados». En la misma línea, el Arzobispado de Buenos Aires afirmó que «entre 1993 y 1997 aumentó un 10% la cantidad de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones».

El dilema es que no hay otra fuente de inforrmación que no sea la propia Iglesia, porque la creencia religiosa es considerada una «información sensible» y no se revela. Las únicas referencias a estos datos se obtienen del Anuario Pontificio, una publicación de sólo 10.000 ejemplares anuales que se distribuye en todo el mundo, y a la Argentina sólo llegan dos sin acceso para consultas. El poder de la información, claro está, queda bajo el manto sagrado, no se indaga; durante el siglo XX, sólo en dos oportunidades se registró la identidad religiosa de los argentinos mediante los censos de 1947 y 1960.

Fue esa falta de datos estadísticos la que motivó a los investigadores del área Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales del Conicet, a realizar, junto con las universidades nacionales de Rosario y Santiago del Estero, la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas de la población mayor de 18 años residente en la Argentina. En el resultado de ese trabajo se observa que el 76% de quienes se definieron como católicos afirma concurrir poco o nunca a lugares de culto y sólo el 23% participa frecuentemente de las ceremonias. Y cuando se revelan los modos de vivir la religión, el porcentaje de quienes dicen relacionarse con Dios por su propia cuenta, en todas las regiones, supera la mitad de la población. El «ser religioso a mi manera» o «me relaciono con Dios sin intermediarios» son frases que resumen las formas de vivir la religión en buena parte de la sociedad argentina contemporánea. «Se puede decir que estamos frente a procesos complejos de desinstitucionalización religiosa, de individuación y recomposición de las creencias», sostiene el doctor en sociología Fortunato Mallimaci, coordinador e investigador principal del área.

La interpretación del mundo

Por su parte, la socióloga Verónica Giménez  Beliveau -miembro del equipo de investigación-  cree que aunque las instituciones religiosas que regulaban el campo de las creencias perdieron su influencia sobre la vida díaria de los fieles, esta pérdida de regulación no se traduce en una pérdida definitiva de presencia social. «El poder de la Iglesia no surge de ese 76% que se define católico porque no tiene control sobre ellos, ni sobre lo que piensan ni sobre lo que hacen en su esfera privada, no pueden controlar qué votan, y en las urnas ese poder nunca aparece legitimado», analiza Giménez, y aunque sostiene que esa descomposición «tiene que ver con que dentro de la institución hay una diversidad muy grande, el rol hegemónico que desde el año 1930 le otorga el Estado argentino sigue vigente, imponiendo sus propias claves de interpretación del mundo».

Un sustento y también un desafío para quienes convocan a la apostasía colectiva es que la pertenencia al credo católico se presenta más como una tradición que como una elección meditada con pleno conocimiento del tema; está tan arraigada a la vida pública que se muestra naturalizada. «La inmensa mayoría de la gente se declara católica, aunque hace todo lo contrario de lo que la Iglesia dice, y no ven contradicción en esto; parejas que conviven sin casarse, divorcios, relaciones sexuales con preservativos, educación sexual, son algunos de los temas que la gente vive con normalidad aun cuando suscriben a una religión que los penaliza», reflexiona Andrés al describir la cotidianidad del católico contemporáneo sin poder comprenderla. «Estamos invitando a que piensen en eso y proponiendo el debate», anuncia.

Para el sociólogo Luis Donatello, otro investigador del área Sociedad, Cultura y Religión,  «si bien la Iglesia padece del descreimiento general de todas las instituciones en la Argentina, es la menos perjudicada, porque el espacio religioso posee una gran capacidad de legitimación para políticos y empresarios; además de ser uno de los pocos ámbitos que preserva los lazos sociales en distintos niveles y que forma gente para la acción». Es a través de las múltiples escuelas y universidades eclesiásticas, en la formación de dirigentes políticos, sociales, managers de empresas y hasta científicos donde Donatello centra el sustento de la religión católica; «es difícil encontrar organizaciones que posean tal capacidad de formación», sostiene al ser consultado por Acción.

Es en esa relación entre el Estado y la Iglesia donde pretende interceder esta apostasía, que deja de ser un trámite personal para convertirse en una acción colectiva. Al ser interrogado por los resultados, Andrés sostuvo: «Nunca fue un objetivo el número, porque entendemos que lo importante es plantear un debate inexistente pero necesario porque en la práctica hace tiempo la sociedad es cada vez menos como la Iglesia quiere, y nuestra propuesta simplemente lo sincera. Sabemos que la inercia de la tradición no se rompe de un día para el otro, pero queremos aportar nuestra parte a ese proceso».

Laura Caniggia

PAOLARAFFETTA

«Fue un despido discriminatorio»

Para Paola Raffeta, el derecho a elegir libremente promoviendo la apostasía colectiva le costó otro derecho: el derecho al trabajo.

Como consecuencia directa de su participación en la campaña que organizaba a quienes no se sentían representados por la Iglesia Católica y pedían ser borrados de sus registros, la Universidad del Salvador (USAL) la echó de su cargo de docente de Historia Persa, materia que a nivel sudamericano solo es dictada en la carrera de Estudios Orientales de la USAL.

La USAL hizo valer un punto del reglamento docente que jamás aplica, escudándose en que mis ideas no congenian con la de la universidad y apelando a una supuesta integridad moral de los docentes, explica y sostiene que si hicieran cumplir ese punto tendrían que echar a la mayor parte del cuerpo docente. Cuando pidió explicaciones,los directivos argumentaron que ella estaba discriminando a los cristianos al promover la apostasía.

«El problema que no toleran la disidencia»,argumenta.

Al analizar la validez de la fundamentación de la USAL aparece un conflicto legal, ya que ninguna ley inferior puede ir en contra de una superior. En este caso, la reglamentación por la cual realizan el despido contradice a la Ley de Contrato de Trabajo. «Yo considero que es discriminatorio y, por lo tanto inconstitucional», sentencia Raffeta y confiesa que ya inició acciones «para reclamar lo que corres ponde.

«Voy a hacer que cumplan con todos los derechos laborales que me negaron; con el pago de asignaciones familiares,vaciones y por trabajo en negro,me tienen que compensar por despido incriminatorio», sostiene.

Revista Acción,”En defensa del cooperativismo y del país”, I quincena de junio de 2009,Bs.As.,Año XIV,Nº 1027,p.16-17

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9 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. AC
    Ago 26, 2009 @ 05:44:58

    Pues debería ser automática la desafiliación de la Iglesia. Pero hay muchos intereses de por medio como para que sea difícil lograrla. Por lo único que bautizaría a un niño es para que no pierda posibilidad de acceder a determinados colegios. Un objetivo puramente pragmático. De todos modos me parece aberrante el bautismo de niños.

    Vean esto: http://www.youtube.com/watch?v=8eDXgogWmwk

  2. Renton
    Ago 26, 2009 @ 09:50:46

    AC:
    debería ser automática la desafiliación de la Iglesia

    Sabes que hace años que intento apostatar oficialmente de la Igesia Católica y aunque presento toda la documentación que solicitan, no hay manera…?

    Es como las sectas, fácil entrar, difícil salir…

    😐

  3. pauloarieu
    Ago 26, 2009 @ 12:35:49

    La I.Catolica utiliza todos los recursos que tiene para mantener el poder politico y social. Hay mucho dinero de por medio y ademas el prestigio social que significa ser religion oficial. Ojala llegue el dia en que la ICR sea una iglesia mas entre tantas que hay, es lo mejor que le puede pasar,para que compita con las otras iglesias de igual a igual. Creo que mcuhas cosas se verian obligados a cambiar obligados por las circunstancias para no desaparecer.

  4. logos77
    Ago 26, 2009 @ 13:48:32

    Yo hace muchos años que abandoné la ICR y me dá igual si me tienen registrada en sus archivos.

    Yo sé que estoy registrada en el archivo que cuenta, el de Dios, en el libro de la Vida, (Apocalipsis 20). Para qué molestarnos con eso.

    La ICR nunca podrá ser una iglesia buena porque es Apostata del verdadero Evangelio de Jesucristo. Enseña la salvación por las obras igual que todas las religiones corruptas y es idolatra a lo sumo . Eso elimina la obra redentora de Jesús y la menosprecia.

    Esta religión es una tapadera para la adoración de la Reina de los cielos, cosa prohibida por Dios, Jeremias 7:16-18.
    Es una religión que adora a Maria sobre todas las cosas. Es una religión idólatra, no solo adora a Maria sino a otros muchos idolos, violando en Primer Mandamiento de la Ley de Dios que dice que no tendremos dioses ajenos delante de Él.

    Es la antigua religión Babilónica que adoraba a la madre con el hijo. Despues se pasó a Egypto donde adoraban a la madre con el hijo, llamada Isis.

    Con el tiempo llegó a Roma, donde cambiaron el nombre anterior por el de Maria con el niño.

    Hay un libro excelente que narra toda esta historia.
    Se titula “Las Dos Babilonias” de Alexander Hislop.

    Se lo recomiendo a todos.

    Saludos

  5. pauloarieu
    Ago 26, 2009 @ 15:02:07

    Ana:
    Hola,Si,mas o menos todos sabemos lo que Roma es. Aunque dentro de ella suele haber de todo,desde los mas malo hasta lo mas o menos bueno.Peor Roma cambia el pelo pero no las mañas,dicen.
    Pero si uno pudiera darse de baja de los archivos del Catolicismo, lo haria,sin duda.Pero ellos no te lo permiten. Porque utilizan esas cifras para manejar la opinion publica y la politica.
    saludos

  6. Renton
    Ago 26, 2009 @ 17:29:24

    Logos:
    hace muchos años que abandoné la ICR y me dá igual si me tienen registrada en sus archivos

    Yo antes opinaba lo mismo, no obstante, desde que supe que la Iglesia Catóilica ingresa una cantidad de dinero del estado en concepto a la cantidad de fieles (y eso se calcula a partir de los bautizados..) que tiene, cambié de opinión.
    No quiero que se sostengan a partir de personas que, como yo, no son católicas.

    Logos:
    Hay un libro excelente que narra toda esta historia.
    Se titula “Las Dos Babilonias” de Alexander Hislop

    … y aquí se puede descargar en inglés.

    😐

    Paulo:
    si uno pudiera darse de baja de los archivos del Catolicismo, lo haria,sin duda.Pero ellos no te lo permiten. Porque utilizan esas cifras para manejar la opinion publica y la politica

    BINGO!

    😀

  7. MARCELO
    Ago 26, 2009 @ 18:19:17

    Concuerdo con Renton. Si vamos al caso, ellos consideran a cada uno de los bautizados, como catolicos y en base a ese numero, presionan y consiguen beneficios sus curas para viajar gratis, cuararse gratis, etc.

    Al principio me chocaba la idea de apostatar del catolicismo. Lo veia como una exageracion. Pero dado que hace 23 años que son cristiano evangelico, de hecho, ya soy un apostata para ellos de modo que, no me gustaria que mi bautismo catolico sea usado para conseguir beneficios para una iglesia, que si nos pudiera eliminar, lo haria con todo gusto. Yo ya estoy grande para creerme el cuento chino, perdon, vaticano, de que somos hermanos separados y todas esas palabras floridas.
    Lo real y concreto, tal como sugieren los escritos de sus apologistas a nivel de Caso Rosendi, o SPES, es que ellos nos quieren suprimir pero, dado las circunstancias, no pueden hacerlo. En ese punto, son iguales a los musulmanes quienes pretenden acabar con todas las demas confesiones religiosas.

    Saludos cordiales

  8. pauloarieu
    Ago 26, 2009 @ 20:11:02

    Como ellos no pueden acabar con nosotros, buscan mediante el ecumenismo mantener su poder. Yo espero que se ubique algun dia en su lugar a esta iglesia.Pero debemos reconocer que tienen lideres muy inteligenets a su servicio.Creo que los mejores pensadores los tienen ellos.
    Saludos

  9. MARCELO
    Ago 26, 2009 @ 22:44:04

    Si Paulo, tal vez tengan ellos, en esta parte del mundo, los mejores pensadores, pero nosotros tenemos las mejores porciones del Espiritu. Tal es asi que ellos menguan donde los evangelicos crecen. Si es una verguenza para Cristo ver como en Europa, se musulmaniza las personas mientras ellos siguen con sus escandalos de sexo y gozando de riquezas sin fin.

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