El medico de Michael Jackson cada vez más complicado en la muerte del Rey del Pop

El medico de Michael Jackson cada vez más complicado en la muerte del Rey del Pop

Posted: 17 Jul 2009 03:51 PM PDT

michael-jacksonUna vez más aquellos conocidos como “los amigos del artista”, aquellos que empiezan a estar cuando el dinero y la fama abundan, habrían sido aparentemente los responsables de la intempestiva muerte del cantante, músico, compositor y bailarín Michael Jackson.

Hace más de dos semanas atrás, el mundo entero, porque ciertamente Jackson era de esos artistas que hasta en los lugares más recónditos del planeta tierra alguna vez se escucharon sus canciones, quedó absorto y generalmente muy triste luego de conocerse la noticia de la muerte de quien supo convertirse en la década del ochenta a fuerza de talento y convocatoria en el rey del Pop, porque por un lado y objetivamente, Jackson, era un hombre todavía muy, muy joven para morir, 50 años tenía, cuando la expectativa de vida ya supera en el mundo los 80 y en segundo lugar, porque más allá de las excentricidades a las cuales nos tenía acostumbrados el artista y de sus sabidos problemas de piel como consecuencia de padecer vitíligo, nada pero nada, hacía suponer su tan repentino desenlace fatal.

Desde el 25 de Junio hasta el día de hoy, se tejieron una innumerable cantidad de hipótesis para explicar su muerte, sin embargo, la que más fuerte está sonando entre los responsables de la investigación, la Policía de Los Ángeles y la Agencia de Lucha contra el Contrabando y el Consumo de Drogas del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DEA) y la familia de Jackson, es la dehomicidio culposo que tendría a su médico personal, Conrad Murray en el centro de las sospechas porque habría sido este quien le habría suministrado al cantante tiempo antes de muerte, un poderosísimo anestésico conocido Propofol.

Según la mayoría de los expertos, el Propofol es tan pero tan fuerte que su administración supone un gran cuidado, a tal punto que la legislación norteamericana permite que el mismo sea utilizado únicamente en los hospitales antes de las cirugías. Entonces, es fácil deducir que además de revestir un acto absolutamente irresponsable de parte del médico de Jackson y que atenta ciertamente contra el deber ser de su profesión, si se demuestra tal como se sospecha que le suministró Propofol, la justicia estadounidense le caería duramente sobre sus espaldas.

Lamentablemente, los avances de la investigación nos demuestran que la de Jackson fue una muerte evitable y que tendría a uno de los amigos de la fama, esos que dicen a todo que sí aún a sabiendas de las nefastas y dolorosas consecuencias que sus actos puedan tener como único y absoluto responsable de la muerte de Michael Jackson.

La familia y la justicia obviamente prometen ir hasta las últimas consecuencias con la investigación.

Foto: eaprende

Fuente: PeriodismoenlaRed.com – El medico de Michael Jackson cada vez más complicado en la muerte del Rey del Pop.

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“¿Deben los cristianos seguir pidiendo perdón por sus pecados?”

Pregunta: “¿Deben los cristianos seguir pidiendo perdón por sus pecados?”

Respuesta: Una pregunta frecuente es “¿Qué sucede si peco, y luego muero antes de tener la oportunidad de confesarle ese pecado a Dios?” Otra pregunta común es, “¿Qué sucede si cometo un pecado, pero luego lo olvido, y nunca lo recuerdo para confesarlo a Dios?” Ambas preguntas se basan en una falsa suposición. La salvación no se trata de creyentes tratando de confesar y arrepentirse de cada pecado que cometan antes de morir. La salvación no está basada en si los cristianos han confesado y se han arrepentido de cada pecado. Si, debemos confesar nuestros pecados a Dios tan pronto como nos demos cuenta de que hemos pecado. Sin embargo, no siempre necesitamos pedir perdón a Dios. Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo para salvación, TODOS nuestros pecados son perdonados. Jesús murió para pagar el castigo por todos nuestros pecados, y cuando son perdonados, esto incluye el perdón por todos ellos. (Colosenses 1:14; Hechos 10:43).

Lo que debemos hacer es confesar nuestros pecados: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9). Por favor noten que esta Escritura no menciona el pedir perdón a Dios. En ninguna parte de la Escritura se enseña que los creyentes en Cristo pidan perdón a Dios. Lo que 1 Juan 1:9 nos dice que hagamos es “confesar” nuestros pecados a Dios. La palabra “confesar” significa “estar de acuerdo con.” Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, nosotros concordamos con Dios que hicimos mal, que hemos pecado. Dios nos perdona, a través de la confesión, sobre la constante base del hecho de que Él es “fiel y justo.” ¿Cómo es Dios “fiel y justo?” Él es fiel al perdonar los pecados, cosa que Él había prometido hacer por todos aquellos que reciben a Cristo como Salvador. Él es justo al aplicar el pago de Jesucristo por nuestros pecados, reconociendo que los pecados ya han sido expiados.

Sin embargo 1 Juan 1:9, indica que de alguna manera el perdón depende de que nosotros confesemos nuestros pecados a Dios. ¿Cómo funciona esto, si todos nuestros pecados son perdonados al momento de recibir a Cristo como Salvador? Parece que lo que el apóstol Juan está describiendo aquí es el perdón “por relación.” Todos nuestros pecados son perdonados “posicionalmente” al momento que recibimos a Cristo como Salvador. Este perdón “posicional” garantiza nuestra salvación y nos promete un hogar eterno en el Cielo. Cuando estemos ante Dios después de la muerte, Dios no nos negará la entrada el Cielo por nuestros pecados. Este es el perdón “posicional”. El concepto de perdón “por relación” está basado en el hecho de que cuando pecamos, ofendemos a Dios y contristamos a Su Espíritu (Efesios 4:30). Aunque Dios ya nos ha perdonado todos los pecados que hemos cometido, aún así esto resulta en un bloqueo u obstáculo de nuestra relación con Dios. Un joven que peca contra su padre no es echado de la familia. Un padre piadoso perdonará a su hijo incondicionalmente. Al mismo tiempo, no puede alcanzarse una buena relación entre el padre y el hijo, hasta que esa relación sea restaurada. Esto solo puede ocurrir cuando el hijo confiesa sus errores a su padre, y se disculpa. Esto es por lo que confesamos nuestros pecados a Dios… no para mantener nuestra salvación, sino para regresar a la íntima relación con el Dios que nos ama, y que ya nos ha perdonado.

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