Los cinco libros de Moisés

Los cinco libros de Moisés
José Ángel Fernández, España

Recientemente el conocido escritor y locutor de radio Cesar Vidal ha escritouna serie de entregas acerca de la Hipótesis Documentaria, una teoría que intenta explicar la composición del Pentateuco como la unión de distintos textos creados por distintos autores en distintos momentos de la historia y con intenciones muy distintas. En los distintos escritos de esta serie, ya concluida, Cesar ha intentado convencer a sus lectores de que los argumentos que se enseñan hoy día en los seminarios bíblicos de todo el mundo y que apoyan la creencia de que Moisés no fue el autor del Pentateuco no están bien fundamentados y proceden principalmente de ideas materialistas, marxistas y ateas que no desean otra cosa que atacar la fe en la Biblia. A juzgar por lo que se puede leer en esos escritos, parecería que todo creyente fiel a la fe cristiana debería creer que Moisés escribió los cinco libros del Pentateuco de forma plena, como la tradición eclesial ha afirmado durante siglos. Sin embargo, es parte del llamado protestante el no dejarnos llevar a ciegas por lo que hemos recibido de la tradición de la Iglesia sino más bien analizarlo a la luz de las Escrituras. Por eso, es menester mirar a los argumentos en los que se basa el propio Cesar para realizar estas afirmaciones tan contundentes.

En uno de sus últimos escritos de esta serie podemos leer sus razones principales para creer que Moisés escribió estos cinco libros:

“Las razones fundamentales para sustentar este punto de vista eran que así lo indica el propio texto, que así se había transmitido por generaciones y que ninguno de los manuscritos de la Torah con que se contaba indicaba ni siquiera de manera indirecta que en su redacción hubieran participado más autores o que el texto final fuera un ensamblado de distintas obras”.

Tres razones que parecen claras: el propio texto afirma la autoría de Moisés, la tradición así lo ha creído durante siglos, y en los textos no hay ninguna muestra, “ni siquiera de manera indirecta”, de que en su redacción hayan participado más autores que el propio Moisés. La pregunta es: ¿qué evidencias hay en los textos bíblicos que apoyen estas razones? En primer lugar, para afirmar el primer punto y diferenciarlo claramente del segundo hemos de encontrar evidencias de que dentro del propio Pentateuco se declara firmemente que el autor es Moisés. Es decir, hemos de encontrar evidencias de que el autor ha firmado sus escritos con su propio nombre, y estas evidencias han de proceder del propio texto, no de otros. Sin embargo, curiosamente, las evidencias que encontramos en los escritos de Cesar acerca del primer punto son citas que no proceden del Pentateuco sino de la Biblia en general. De hecho, en el Pentateuco sólo encontramos una cita (Deuteronomio 31:9, 24-26) donde se afirma que Moisés estaba escribiendo un “royo de torah” antes de su muerte, pero como todo estudioso de la Biblia sabe, la palabra torah puede ser traducida de muchas formas (por ejemplo, “una palabra de instrucción”), sin necesidad de tener que afirmar que lo que Moisés estaba escribiendo era el Pentateuco.

Por tanto, de los tres argumentos presentados por Cesar nos quedan dos realmente. Sin embargo estos dos están estrechamente relacionados porque, aunque no cabe duda de que la tradición ha atribuido durante siglos el Pentateuco a Moisés, eso no constituye en sí mismo evidencia suficiente como para creer algo; no creo decir nada controvertido al afirmar que a veces la tradición se equivoca. Si algo hemos aprendido de la Reforma es que la lectura honesta, seria, informada y libre de los textos bíblicos tiene la capacidad de cambiar estructuras de pensamiento y tradiciones, por muy asentadas que estén. Por tanto, es necesario y fundamental que Cesar Vidal tenga razón en su tercera afirmación, “que ninguno de los manuscritos de la Torah con que se contaba indicaba ni siquiera de manera indirecta que en su redacción hubieran participado más autores”, para que podamos concluir que la tradición está en lo correcto al creer que Moisés escribió todo el Pentateuco y no sólo algunas partes.

A juzgar por el énfasis que encontramos en toda esta seria de escritos, me consta que de alguna forma Cesar debe ser consciente de la importancia de este tercer argumento. Al poner el énfasis de todos sus escritos en un estudio cuidadoso de los textos bíblicos, de alguna forma Cesar reconoce que la credibilidad de sus afirmaciones y ataques depende de si realmente los textos apuntan a que Moisés fue el único autor o no lo fue. Es por eso que emplea todas sus fuerzas para intentar desbancar evidencias de dobletes textuales, de repeticiones, de problemas lingüísticos, etcétera. Como buen protestante, Cesar sabe que si el texto aporta suficientes evidencias de que hay problemas claros con la afirmación de la autoría mosaica, la tradición ha de ser dejada a un lado. Encontramos este énfasis, por ejemplo, en su intento de explicar que los dos relatos de la creación que aparecen en el libro del Génesis no son realmente dos historias de la creación creadas por distintos autores sino dos versiones de una misma historia creadas por un mismo autor. Para utilizar sus propias palabras:

“Según la HD [Hipótesis Documentaria], tendríamos un relato E en el capítulo 1 y otro J en el capítulo 2. La realidad es que más bien nos hallamos ante un relato único de la creación que, primero, hace referencia al cosmos y que luego se centra en el hombre”.

Y podemos extender esta misma apreciación a los mencionados dobletes que aparecen en la Biblia. En sus propias palabras:

“A decir verdad, pretender que los supuestos dobletes [que encontramos en el Pentateuco] indican distintos documentos narrando sólo un hecho es un disparate tan considerable como si un historiador señalara que la ruptura del frente francés por Sedán que llevó a cabo el ejército alemán en 1870 y en 1940 sólo fue un solo episodio y que ese solo episodio fue confundido por dos redactores diferentes que consideraron que se trataba de hechos distintos. Por supuesto, ese historiador – verdadero trastornado – es imposible de encontrar. En este caso como en otros aspectos, la HD aparece una vez más como fruto de prejuicios en lugar de cómo resultado de una investigación seria”.

No es la primera vez que alguien ataca los dobletes que aparecen en la Biblia. Ya en los evangelios existe el problema de las repeticiones que se contradicen entre sí, como también existe la respuesta (ofrecida desde varios campos conservadores) de que tales repeticiones no son otra cosa que la consecuencia de que en la historia a veces ocurre el mismo evento varias veces (Jesús limpió el templo al menos dos veces, etcétera). Sin embargo en mi opinión Cesar usa palabras un tanto desproporcionadas en su ataque. Decir que cualquiera que se atreva a decir que en el Pentateuco aparecen dobletes es un trastornado que no sabe distinguir dos eventos claramente separados de uno sólo es ir un poco más lejos de lo que se debe, sobre todo cuando no se tienen evidencias de que lo que se dice es cierto. Después de todo Cesar, al igual que aquellos a quienes ataca, solo transmite su propia opinión acerca de este asunto. Tanto uno como los otros basan sus opiniones en las presuposiciones con las que leen el texto bíblico. Quien tenga el tiempo y las energías de leer el resto de las entregas de esta serie se encontrará una y otra vez afirmaciones similares intentando desbancar cualquier problema textual que podamos leer en los textos. Por lo visto tenemos que creer que los que encontramos problemas textuales en el Pentateuco estamos acercándonos al texto con unos prejuicios anticristianos, mientras que las explicaciones de Cesar acerca de por qué esos problemas no están ahí realmente (aunque parezca que sí lo están) proceden de un estudio serio y cuidadoso de los textos.

Lo irónico del asunto es que, además de no presentar las evidencias necesarias para apoyar afirmaciones tan atrevidas como las que hace, Cesar nos sorprende en su último mensaje aceptando que quizá, después de todo, hay algún que otro versículo del Pentateuco que ha podido ser escrito por algún otro autor. En su último mensaje de esta serie, después de hablar en contra del pensamiento evolucionista, materialista, marxista y ateo de aquellos que se atreven a creer que la mejor explicación para todos los problemas textuales es que el Pentateuco es una mezcla de distintos textos escritos por distintos autores y editados y puestos juntos posteriormente, nos deja atónitos con esta afirmación:

“Obviamente, algunos versículos como los últimos de Deuteronomio donde se hace referencia a la muerte de Moisés se atribuían a un redactor posterior pero en conjunto la Torah seguía considerándose mosaica”.

¿Obviamente?, ¿me podría decir alguien por qué ‘obviamente’? Después de todo, si según Cesar estamos tratando de un autor que ha escrito acerca de los comienzos del universo por inspiración divina y hemos de asomarnos a sus textos desde una perspectiva sobrenatural (opuesta al naturalismo que tanto ataca), ¿por qué no podría este mismo autor haber escrito acerca de su propia muerte?, ¿en qué nos basamos para determinar que ‘obviamente’ estos versículos no pudieron ser escritos por Moisés pero los demás sí lo fueron?, ¿por qué tenemos que rechazar todas las evidencias de dobletes, los distintos argumentos lingüísticos y los distintos problemas textuales que apuntan a varios autores, pero aceptar que ‘obviamente’ Moisés no pudo escribir sobre su propia muerte?, ¿acaso no va esta afirmación en contra del tercer argumento que Cesar estaba poniendo delante de nosotros para apoyar la autoría mosaica, que “ninguno de los manuscritos de la Torah con que se contaba indicaba ni siquiera de manera indirecta que en su redacción hubieran participado más autores”? Porque si es tan obvio que algunos versículos no pudieron ser escritos por Moisés y han de ser atribuidos a otros autores, ¿no va eso en contra de la autoría mosaica de todo el Pentateuco?

Quizá no nos demos cuenta de la importancia de esta concesión. Quizá no seamos conscientes de que la erosión que ha ido ocurriendo durante siglos y que ha acabado en negar la autoría de Moisés de todo el Pentateuco procede precisamente de concesiones como esta, de pequeños versículos aislados y problemáticos que han ido acumulándose poco a poco hasta llegar a afirmar, finalmente, que es imposible que Moisés escribiera todo este conjunto de textos. Me parece irónico que después de criticar tan fuertemente a cualquiera que se atreva a anunciar problemas textuales con algunas partes del Pentateuco Cesar admita (casi por necesidad) que de hecho esos versículos problemáticos existen y además fueron escritos por otros autores. Pero es que esos problemas textuales fueron precisamente los que levantaron la voz de alarma en primera instancia. Isaac ibn Yashush notó allá por el siglo XI que algunos de los nombres citados en la lista de reyes de Génesis 36 vivieron después de la muerte de Moisés y por tanto Moisés no pudo escribir esa lista. Un siglo después, Abraham ibn Ezra mencionó algunos pasajes problemáticos que apuntaban a distintos autores, pasajes que hablaban de Moisés en tercera persona, que usaban términos que Moisés no habría conocido, que describían lugares que Moisés no habría visitado, y usaban palabras que reflejaban otros tiempos y lugares distintos a los de Moisés. Estos problemas fueron los que provocaron que Bonfils escribiera en el siglo XIV: “Y esto sirve de evidencia de que estos versículos fueron escritos en la Torah de forma tardía, y de que Moisés no los escribió”. De hecho, cualquiera que se moleste en leer el Pentateuco con la mente un poco abierta (ni siquiera hace falta que lo esté mucho) se dará cuenta de que más allá de tratarse de algunos pocos versículos perdidos en el texto que pueden ser explicados sin problemas, el Pentateuco está lleno de este tipo de versículos problemáticos.

Al contrario de lo que afirma Cesar, no se trata de uno o dos versículos aislados, ni tampoco de un problema que procede de la crítica textual del siglo XIX pero que nunca existió antes. Desde los tiempos de Orígenes, pasando por estudiosos como Isaac ibn Yashush (siglo XI), Abraham ibn Ezra (siglo XII), Bonfils (siglo XIV), Tostatus de Avila (siglo XV), Lutero, Carlstadt o Andreas van Maes (siglo XVI), Thomas Hobbes o Isaac de la Peyrere (siglo XVII), H.B. Witter, J. Astruc o J.G. Eichhorn y hasta llegar a nuestros días, siempre hemos tenido entre nosotros lectores de la Biblia que han encontrado problemas con las afirmaciones dogmáticas de la Iglesia. Y cabe destacar que entre todas las afirmaciones dogmáticas, una de las más cuestionadas ha sido que Moisés hubiera sido el único escritor del Pentateuco. Fueron estos problemas textuales los que llevaron a Espinoza a afirmar que: “Está… tan claro como el sol al mediodía que el Pentateuco no fue escrito por Moisés sino por alguien que vivió mucho después que Moisés”. Y todo esto, recordemos, estaba ocurriendo mucho antes del nacimiento de Wellhausen. Todo lo contrario de lo que Cesar afirma, que “la creencia en que los cinco libros de la Torah se debieron a la redacción de Moisés se mantuvo inalterable hasta finales del s. XIX”.

Ocurre igualmente con los problemas de los dobletes y de los distintos nombres de Dios, tan atacados por Cesar en sus artículos. Hace unos siglos tres investigadores llegaron al mismo descubrimiento separadamente. Uno de ellos era el ministro alemán H.B. Witter (1711), otro el doctor francés J. Astruc (1753), y el último el estudioso de la Biblia alemán J.G. Eichhorn (1780). El descubrimiento al que estas personas llegaron se resumió en la combinación de dos grupos de evidencia: los dobletes en los relatos del Pentateuco y los distintos nombres de Dios. Estas personas se dieron cuenta de que aparentemente había dos versiones distintas de varias historias de la Biblia. Luego notaron que a menudo una de las versiones utilizaba un nombre de Dios y la otra otro distinto. Para limitarnos a la historia de la creación, en el primer capítulo del Génesis la Biblia cuenta una versión de cómo el mundo fue creado para luego en el segundo darnos una historia diferente. En algunos casos ambas relatan los mismos puntos mientras que en otros casos ambas parecen contradecirse directamente (el orden de los eventos es el ejemplo más obvio de estas diferencias). Ambas historias presentan visiones distintas de lo que ocurrió; distintas perspectivas, podríamos decir. Pero lo que estos tres investigadores notaron además es que la primera versión de la creación siempre hablaba de Dios utilizando la misma palabra, Elohim (35 veces). Por otro lado la segunda versión siempre hablaba de Dios utilizando otro nombre, Yahweh (11 veces). La primera versión nunca llamaba a Dios Yahweh, mientras que la segunda nunca llamaba a Dios Elohim.

Por si fuera poco, este descubrimiento no se limitaba a una sola historia (como podría ocurrir en otros documentos de la época), sino que se repetía en distintas partes del Pentateuco. Por ejemplo, la historia del diluvio y el arca de Noé puede ser separada igualmente en dos relatos similares aunque distintos entre sí, con uno de ellos utilizando un nombre para Dios y el otro utilizando otro. Y esto se vuelve a repetir en la historia del pacto de Dios con Abraham, el relato en el que Abraham da nombre a su hijo Isaac, la historia en la que Abraham dice a un rey que su mujer es su hermana, la historia de Jacob viajando a Mesopotamia, la historia de la revelación de Dios a Jacob en Betel, la historia de Dios cambiando el nombre de Jacob a Israel, la historia de Moisés sacando agua de una roca, etcétera. Estos investigadores llegaron a la conclusión de que no estaban tratando con un libro que simplemente se repetía muchas veces sino que estaban leyendo distintos textos creados por distintos autores que alguien se había tomado la molestia de poner juntos en uno solo.

A partir de esos comienzos, a lo largo de los años esta teoría ha ido creciendo cada vez más hasta convertirse en la Hipótesis Documentaria que conocemos hoy. Es cierto que no han faltado críticos, sobre todo procedentes de los campos más conservadores, donde se cree que esta Hipótesis es el producto de la crítica liberal que intenta desbancar la autoridad de la Biblia. Sin embargo, aunque entre criticismos y ataques, la teoría ha encontrado un lugar en seminarios y centros de enseñanza bíblica de todas las denominaciones y tendencias. Si la Hipótesis Documentaria está siendo enseñada en la mayoría de seminarios de todo el mundo y no existe prácticamente ningún estudioso del Antiguo Testamento que se atreva a afirmar que ‘los cinco libros de Moisés’ fueron escritos por Moisés (o por una sola persona), esto no se debe a “la pereza que caracteriza a ciertos segmentos del mundo académico para actualizar lo que aprendieron décadas antes” (esta afirmación clama al cielo), como tampoco se debe a su agenda oculta, o su pensamiento materialista, evolucionista, marxista o ateo, sino simplemente a que esa es la mejor explicación. Es cierto que aún quedan muchos puntos por debatir, acerca del lugar en que estos documentos fueron escritos, acerca de la forma en la que estos documentos han de ser dilucidados, acerca de la utilidad (o falta de ella) de utilizar hipótesis como la documentaria para resolver estos problemas, etcétera. Pero la hipótesis en sí misma continúa siendo el punto de partida de todos estos debates, y por tanto ningún estudiante serio del Antiguo Testamento puede permitirse pasar un tupido velo y no estudiarla.

Por tanto, creamos lo que creamos y aceptemos las evidencias que aceptemos sobre este tema, lo que está claro es que decir que hay dos versiones de la creación, o afirmar que el Pentateuco contiene dobletes escritos por distintos autores y editados para formar una sola composición, no es decir algo completamente loco y digno de personas trastornadas que no comprenden la historiografía y la naturaleza de los textos bíblicos. Igualmente, decir que Moisés no escribió los cinco libros del Pentateuco no es declarar que estamos en contra de la fe cristiana o en contra de la autoridad de las Escrituras. Entre los críticos que han aportado argumentos para apoyar estas afirmaciones tenemos a doctores, filósofos, médicos, ministros, pastores o teólogos, de distintas tendencias teológicas, separados muchos de ellos por siglos de diferencia, que han vivido en contextos distintos y que han sido influenciados por distintas ideas políticas y filosóficas. Por tanto todas estas cuestiones no pueden ser explicadas a la ligera por medio de un par de comentarios arrogantes, sin aportar evidencias suficientes de que todos estos pensadores fueron engañados por sus prejuicios en contra de la autoridad de la Biblia. No vale con insultar de forma paternalista aquellas opiniones que no concuerdan con nuestra visión de la Biblia. Hay que argumentar con seriedad. Si es verdad que todas estas afirmaciones en contra de la autoría mosaica del Pentateuco son clara y evidentemente falsas, mostremos las evidencias que poseemos para llegar a esa conclusión. Y si no disponemos de dichas evidencias entonces dejemos abierta la puerta a la posibilidad de que tanto ellos como nosotros podemos estar en un error.

Los cinco libros de Moisés…¿y por qué no?

Los cinco libros de Moisés…¿y por qué no?
José Hutter, España

El artículo de D. José Ángel Fernández, publicado hace unos días en Lupa Protestante bajo el título “Los cinco libro de Moisés”, me parece muy interesante, porque abre la posibilidad de profundizar en un tema altamente controvertido desde hace varios siglos y de forma particular en los últimos 50 años. El artículo se refiere a algunos puntos muy concretos de esta controversia y me gustaría, con toda brevedad, aportar algunos elementos a este debate. Vaya por delante que estoy muy de acuerdo con el señor Fernández en que es preferible prescindir de acusaciones e ironías que – por otro lado – creo notar también en algunas partes de su artículo.

Mi intención no es, por lo tanto, crear más polémica gratuita, sino simplemente aportar algún dato que espero sea de interés para los lectores. Se tratará de datos muy puntuales que tienen que ver básicamente con los tres puntos que D. José Ángel critica en la publicación de D. César Vidal. Tratándose de una simple réplica prescindo de notas a pie de página y procuro no elaborar los argumentos con más detalles. Esto, sin embargo, debería ser la meta de un trabajo más extenso sobre el tema.

Fernández hace la siguiente observación: “De hecho, en el Pentateuco sólo encontramos una cita (Deuteronomio 31:9, 24-26) donde se afirma que Moisés estaba escribiendo un ‘royo [sic] de torah’ antes de su muerte”.

Esta afirmación no es correcta. Lo que el versículo expresa literalmente es que Moisés “terminó de escribir las palabras de esta ley en un libro”. Pero es solamente un detalle. Lo que es mucho más importante es que la observación de Fernández causa la impresión equivocada de que Moisés no escribió en otros momentos, lo cual no es cierto.

Hay otros lugares en el Pentateuco donde se menciona explícitamente que Moisés escribía cosas, no necesariamente en un rollo – aunque con cierta probabilidad usaría uno de papiro a la hora de apuntar textos más extensos, como era la costumbre en sus tiempos. Para documentar estos pasajes, me permito añadir la siguiente relación (citas según la Biblia de las Américas):

  • Éxodo 24:4: “Y Moisés escribió todas las palabras del SEÑOR.”

  • Números 33:2: “Y Moisés anotó los puntos de partida según sus jornadas, por el mandamiento del SEÑOR, y estas son sus jornadas, conforme a sus puntos de partida.”

  • En Éxodo 17:14 y 34:27 Dios le manda a Moisés explícitamente escribir algo que venía de parte de Dios:

“Entonces dijo el SEÑOR a Moisés: Escribe esto en un libro paraque sirva de memorial,…“

“Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Escríbete estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel.”

Creo que todo el mundo que afirme la historicidad de estas palabras estará de acuerdo en que Moisés no se sentó una tarde y se dijo: “Hoy me siento inspirado, voy a escribir el Pentateuco,” sino que se trata más bien de una obra que poco a poco fue creciendo y donde Moisés hizo el papel de redactor, es decir, juntando material o fuentes ya existentes (ver más adelante en este artículo), palabras que había recibido de parte de Dios directamente (por ejemplo, las leyes) y observaciones propias. Esto no quita que en ocasiones puntuales un redactor final – que podría haber sido por ejemplo Esdras – añadiera algún que otro comentario o detalle. Y esto por cierto no está ni muchísimo menos reñido con el concepto de inspiración que un servidor enseña y defiende.

Este fenómeno no sería extraño porque vemos, por ejemplo, en el libro de los Salmos (que en realidad son cinco libros) la mano de un redactor final. Esto no quita que, por ejemplo, el salmo 72 pueda contener alguna añadidura de ese redactor final (o del redactor del libro II de los Salmos), – que en la gran mayoría de nuestras traducciones aparece como versículo 20 – sin negar ni por un momento que el autor del salmo fuera un personaje que vivió con bastante anterioridad a los tiempos de este redactor final.

Hay que entender bien la argumentación: nadie dice que el Pentateuco fuera escrito palabra por palabra por Moisés como autor original – yo por lo menos nunca me he encontrado con un teólogo que lo creyera. Moisés usa fuentes – el mismo texto lo dice (Números 21:14); y el capítulo 34 puede haber sido añadido por Josué como lo afirma, por ejemplo, el Talmud. Esto es una cosa. Pero decir que el Pentateuco es fruto de diferentes obras de diferentes épocas a partir del siglo VIII a.C. hasta el siglo V a.C. es una cosa totalmente distinta. La palabra “obviamente” – que critica el autor en la publicación de Vidal – expresa este hecho con suficiente claridad. Comparar la autoría de los supuestos dobletes con la autoría no mosaica de la muerte de Moisés en el capítulo 34 es comparar peras con manzanas. Una cosa tiene que ver con la supuesta – y nunca comprobada – existencia de varias fuentes del Pentateuco, y otra, con la costumbre de aquellos tiempos de que el seguidor de un gran líder terminaba las obras de aquel con el relato de su muerte.

El punto débil de la Hipótesis Documental es el hecho de que se basa sobre suposiciones, teorías y deliberaciones teóricas, pero no tiene ni UNA sola evidencia arqueológica a su favor en cuanto a la existencia real de un documento J, E, P o D como fuente real y auténtica (aparte del hecho de que es prácticamente imposible encontrar dos comentaristas defensores de la HD que estén de acuerdo sobre la extensión exacta de las respectivas, supuestas fuentes J, E, P y D. De hecho, el catedrático Dr. Samuel Külling comprobó en su tésis doctoral (Kampen, Holanda), ya en el año 1965, que la datación de los supuestos documentos P en el libro de Génesis contradice todos los hallazgos arqueológicos y hechos históricos recientes de la historia del Medio Oriente.

Si se me permite hacer brevemente un comentario sobre el tema de las supuestas repeticiones en los textos del Pentateuco: en primer lugar, habría que establecer cuidadosamente si dos historias o una supuesta repetición del mismo acontecimiento de verdad constituyen una repetición, o si no se trata más bien de dos historias similares. Pero aparte de eso, los estudios de los arqueólogos en las últimas décadas han aportado suficientes indicios de que este fenómeno “repetitivo” es muy común también en otros textos del Medio Oriente (véanse por ejemplo las obras extensas de uno de los más reconocidos arqueólogos a nivel mundial, el Dr. Kenneth Kitchen).

Como ya dije, nadie duda que Moisés pueda haber usado otras fuentes. Aún así, se puede afirmar que Moisés es el redactor del Pentateuco. Para mí es evidente que en el mismo Pentateuco Moisés se apoyó en fuentes antiguas, (por su educación, Moisés dominaba varios idiomas y tenía acceso a material muy antiguo de los egipcios) pero estas fuentes no tienen nada que ver con los documentos hipotéticos que en la HD se llaman J, P, D o E. Y por cierto, en la teología protestante, la “erosión” de la creencia en la autoría de Moisés no empezó, en contra de lo que supone Fernández, con estas “concesiones” que hablan de fuentes auténticas o comentarios de un redactor final, sino con las teorías de Astruc, Wellhausen y otros que nunca fueron comprobadas científicamente, por ejemplo, por un hallazgo arqueológico o un documento externo que mencione la confección del Pentateuco a raíz de la mezcla de varias fuentes en un solo escrito.

Por supuesto, Fernández tiene razón cuando dice que la tradición en ningún caso es vinculante, y que bien puede estar equivocada. Pero cuando el texto – es decir, la única fuente de los acontecimientos descritos – apunta en la misma dirección que la tradición – y si además la arqueología hasta el día de hoy no ha aportado ni un solo detalle que apoyara la real existencia de las fuentes postuladas por Wellhausen y otros – entonces hacemos bien en tomar también la tradición en serio.

Pero no quiero quedarme solamente en la crítica, sino que me gustaría aportar por lo menos algún argumento – tal vez no tan conocido – a favor de la autoría mosaica del Pentateuco. Curiosamente existen algunos detalles en el texto del Pentateuco que indican que el autor de esta obra tiene un trasfondo más bien egipcio y no un trasfondo de un israelita educado en la monarquía post-davídica del siglo VIII o VII a.C., o incluso un sacerdote del exIlio babilónico. Vamos a considerar algunas de estas – llamémoslas “huellas dactilares” – mosaícas:

En Génesis 13:10 se compara la llanura del Jordán con “la tierra de Egipto en dirección de Zoar”. Si los postulados de la teología defensora de la HD fueran correctas y esta parte del Génesis fuera producto de un tiempo muy posterior, ¿qué sentido tendría para un autor israelita el comparar el valle del Jordán con un lugar egipcio que prácticamente ningún israelita conocía? Sería absurdo. Sin embargo, si tomamos el testimonio del Pentateuco en serio, y partimos del hecho de que Moisés y su generación acababan de salir de Egipto, entonces la comparación tiene todo el sentido del mundo. Zoar era una referencia para los israelitas de la generación del éxodo. Lo mismo ocurre, por cierto, en Números 13:22. Se compara la fecha de la construcción de Hebrón con la cronología de la construcción de la ciudad egipcia de Zoán. Si Moisés es el autor, la referencia tiene sentido, si no, el comentario carece de importancia.

Las mismas raíces “extranjeras” del autor las vemos reflejadas en Génesis 33:18. Todo israelita sabía perfectamente la ubicación de la ciudad de Siquem desde la conquista del país bajo Josué. Sin embargo, para una generación que acaba de salir de Egipto, la explicación tiene mucho sentido, de la misma manera que a un español que vive en España no hay que explicarle donde está Sevilla, pero para alguien de fuera del país la información de que se encuentra en Andalucía puede ser importante.

Por lo tanto, la afirmación de Fernández que “de los tres argumentos presentados por César nos quedan dos realmente”, me parece un tanto prematura y superficial en exceso. Hace falta algo más que página y media para poder llegar a esta conclusión y descartar un argumento bien fundado. Y precisamente este amor al argumento detallado sería una condición para un debate serio, sobre la base del texto hebreo en todos sus detalles y matices.

Animo a D. José Ángel Fernández a ponerse manos a la obra. Siempre me tendrá a su disposición para un debate del tema, partiendo del texto bíblico en hebreo y tomando en cuenta la literatura contemporánea sobre el tema. No hay que olvidar, la responsabilidad de comprobar la no-autoría de Moisés del Pentateuco recae sobre aquellos que no toman en serio estos indicios internos del texto. Sería interesante poder leer una explicación convincente de estos versículos “egipcios”, sobre todo tomando como base el texto hebreo, de cara a la afirmación de la teoría de fuentes que ubica la redacción de una parte del Pentateuco en el exilio babilónico.

En cuanto a los dos problemas que Fernández menciona (por un lado, la mención de reyes en Génesis 36 que no vivieron en los tiempos de Moisés, sino posteriormente y, por otro lado, el fenómeno de que Moisés habla de sí mismo en la tercera persona singular), hay explicaciones perfectamente coherentes cuya elaboración más detallada no puede ser la finalidad de esta breve respuesta.

Por la sencillez del argumento, solo quiero referirme al último de los dos casos mencionados: no hay que olvidar que existen obras antiguas que usan la tercera persona singular, aunque hablen en ciertos momentos de su mismo autor. Ejemplo notorio de este fenómeno es la obra de Julio CésarBellum Gallicum, o la Anábasis de Jenofonte, por no mencionar la Guerra de los Judíos de Josefo. Y por cierto, nadie que cree en la autoría de Moisés del Deuteronomio se asustará por el “problema” de la muerte de Moisés relatada en el capítulo 34. Ya en el Talmud (Baba Bathra 146) se le atribuye esta sección a Josué.

Fernández sigue: “De hecho, cualquiera que se moleste en leer el Pentateuco con la mente un poco abierta (ni siquiera hace falta que lo esté mucho) se dará cuenta de que más allá de tratarse de algunos pocos versículos perdidos en el texto que pueden ser explicados sin problemas, el Pentateuco está lleno de este tipo de versículos problemáticos” .

Cierto que algunos versículos pueden resultar problemáticos, pero también desde la postura de la defensa de la autoría de Moisés hay explicaciones perfectamente coherentes y científicas, y no ayuda precisamente a un debate riguroso, si Fernández anima a los defensores de estos argumentos a tener una mente más abierta. Conozco estos argumentes, los he estudiado, he leído libros de los autores originales en varios idiomas y aún así, no me convencen. No tiene nada que ver con que una mente esté más “abierta” que otra. Lo que nos debe estimular es la búsqueda de la verdad. Este tipo de “veredictos” sobran – y seguramente el Señor Fernández estará de acuerdo conmigo en esto.

Quiero abordar muy brevemente otro tema mencionado por Fernández: suponer dobletes porque se usan distintos nombres de Dios es, hoy por hoy, un argumento muy débil, incluso para los defensores de la HD. Sin ir más lejos, podemos encontrar dos salmos que únicamente se difieren por el uso del nombre de Dios que emplean. Se trata de los Salmos 14 y 53. Ambos son de David – si uno toma en serio el título del Salmo. Pero incluso para aquellos que no lo tomaran en serio, es indudable, entonces, que ambos salmos se “atribuyen” a David. El Salmo 14 usa el nombre Yahwé, el Salmo 53 usa el nombre Elohim. Pero es el mismo Salmo. ¿Tenía dos autores? Uno en el siglo VIII y otro en el siglo VI, digamos, en Babilonia? ¿No podría ser que se usaba el mismo salmo de David con dos nombres de Dios diferentes porque expresaban diferentes características de Dios? Del uso de ciertos nombres de Dios en determinados contextos habla ya en el siglo XII el rabino Jehuda Halevi en un libro llamado Cosri, donde explica la etimología de cada nombre divino y su uso. En nuestros días existen excelentes obras que profundizan en este fenómeno, como, por ejemplo, aquel de Umberto Cassuto The Documentary Hypothesis del año 1941. Pero desde luego no hace falta postular diferentes épocas para el uso de ciertos nombres de Dios.

Un último y breve comentario que no puede quedar sin una pequeña respuesta. D. José Ángel afirma en su artículo: “no existe prácticamente ningún estudioso del Antiguo Testamento que se atreva a afirmar que ‘los cinco libros de Moisés’ fueron escritos por Moisés.” Es una afirmación no solamente muy atrevida, sino demostrablemente falsa. Me permito facilitar solamente los nombres de siete de los más destacados catedráticos y expertos del AT en el mundo de habla alemana (para que no se me acuse de citar solamente teólogos anglosajones). Cuatro de los siete catedráticos, por cierto, hicieron sus doctorados en facultades teológicas protestantes estatales, nada sospechosas de ser “fundamentalistas” o “conservadoras”. Todos estos expertos del AT siguen enseñando, salvo el Dr. Külling, que murió hace algunos años y el Dr. Huntemann que se retiró hace poco:

Dr. Samuel Külling, fundador de la “Staatsunabhängige Theologische Hochschule” en Basilea, Suiza, reconocida por el Cantón de Basilea como universidad privada y facultad teológica.

Dr. Helge Stadelmann, director de la “Freie Theologische Hochschule” en Giessen, Alemania, reconocida hace unos meses como universidad privada y facultad teológica por el estado federal de Hesse, Alemania.

Dr. Jakob Thiessen, actual director de la STH en Basilea, Suiza.

Dr. Heinrich von Siebenthal, uno de los mayores expertos en arqueología, historia del Medio Oriente, Hebreo y Arameo en lengua alemana.

Dr. mult. Thomas Schirrmacher, director actual del “Martin Bucer Seminar” en Bonn, Alemania.

Dr. mult. Georg Huntemann, doctor en filosofía por la universidad de Erlangen y doctor en teología por la universidad de Berna, Suiza.

Dr. Hans-Georg Wünch, experto en AT y docente en el Seminario en Altenkirchen, Alemania.

Por cierto, casi se me pasa mencionar a un teólogo que según los expertos de su tiempo destacaba por sus profundos conocimientos del Antiguo Testamento: su nombre es Jeshua ben Miryam, también conocido como Jesucristo. Él también creía en la autoría del Pentateuco por parte de Moisés (Juan 5:46.47; 7:19 et al.) ¿Se habrá equivocado hasta el Hijo de Dios en este asunto?

*José Hutter es profesor en el seminario español SEFOVAN

Los cinco libros de Moisés (Nota aclaratoria)

Los cinco libros de Moisés (Nota aclaratoria)
José Ángel Fernández, España

(Esta es una nota aclaratoria en respuesta al mensaje de D. José Hutter acerca de la columna titulada: Los cinco libros de Moisés.)

Siempre que escribo una respuesta a una serie de artículos espero que los lectores comprendan, en caso de no querer leer todos los artículos que provocaron mi respuesta, que en ocasiones el tono y la forma de lo que digo viene dictado por el tono y la forma de los artículos que originaron el escrito. En este caso, como expliqué, me dediqué a responder a una serie de artículos de Cesar Vidal en donde se hacían afirmaciones gratuitas, no solo acerca del A.T. sino también acerca de las personas que tuvieran opiniones contrarias a dichas afirmaciones. Por tanto sacar ciertas respuestas de dicho contexto puede llevar a error, dando la impresión de que el tono de mis frases no es adecuado.

Ya que en mi columna me limité a criticar las tres razones fundamentales en las que se apoya Cesar Vidal para afirmar la autoría de Moisés de los cinco libros del Pentateuco, es menester ver en qué parte de mi crítica he metido la pata.

  1. El Pentateuco afirma que su autor fue Moisés. En mi columna mencioné que: “en el Pentateuco sólo encontramos una cita (Deuteronomio 31:9, 24-26) donde se afirma que Moisés estaba escribiendo un ‘royo de torah’ antes de su muerte”. Como dije, ni siquiera esto equivale a una ‘firma de autor’, ya que la frase puede indicar que Moisés estaba escribiendo todo tipo de cosas. En este punto Hutter comenta que mi afirmación no es correcta: “Lo que el versículo expresa literalmente es que Moisés ‘terminó de escribir las palabras de esta ley en un libro’”. Como dije en mi columna, la palabra ‘torah’ se puede entender como ‘palabra de instrucción’, que es precisamente lo que menciona Hutter en su respuesta. Por tanto, no entiendo muy bien dónde está mi error. Quizá lo que más moleste a Hutter de este comentario es que “causa la impresión equivocada de que Moisés no escribió en otros momentos”. ¡Desde luego que escribió! Pero ese no era el tema de discusión. Es obvio que el líder de un pueblo ha de estar en el ‘negocio’ de escribir (por ejemplo para registrar las leyes que han sido creadas). Pero eso no implica que en el Pentateuco tengamos la ‘firma de autor’ que estábamos buscando. Sólo se dice que Moisés escribía (en ninguno de los textos mencionados por Hutter se utiliza la palabra ‘torah’). Por supuesto que Moisés no se sentó una tarde y escribió todo el Pentateuco. Ni mucho menos. Y por supuesto que el Pentateuco es una obra que poco a poco fue creciendo. ¿Tenemos en ella partes que proceden de la mano de Moisés? Pues yo nunca dije que no. Mi respuesta a Cesar en este punto era, simplemente, que el Pentateuco no afirma en ningún momento que Moisés haya sido su autor. Y dado que nadie ha presentado hasta ahora dicha ‘firma de autor’, me parece que mi crítica a la primera de las razones utilizadas por Cesar aún permanece en pie.

Pero una vez aclarado este punto, vale la pena hacer una segunda aclaración. Hutter explica que él nunca ha dicho que Moisés hubiera escrito el Pentateuco ‘palabra por palabra’ (de hecho, reconoce que hoy día nadie cree eso). Quizá Moisés pudo haber ejercido de redactor, “juntando material o fuentes ya existentes”. Tampoco elimina la posibilidad de que en el texto podamos encontrar evidencias de la mano de algún que otro “redactor final” añadiendo algunos otros comentarios y detalles. O sea que, a juzgar por estas palabras, es posible que quizá Moisés hubiera recibido de alguna mano anterior (no la suya) un par de fuentes con historias de la creación y que él, en algún momento en los que se sentaba a escribir, hubiera decidido juntarlas para formar una sola. La verdad es que esto me confunde un poco: cuando se habla de ‘autor’ normalmente se entiende que se está hablando de la persona que ha creado la obra, no quien ha tomado otras fuentes y las ha puesto juntas. Quizá al final va a resultar que Hutter y yo estamos más cerca de lo que parecía en un principio y que todo esto es simplemente un problema de terminología. ¿Quizá Cesar quiso decir eso también cuando habló de la autoría de Moisés? Es posible que así sea. En este caso, entonces, ya no hay problemas con los dobletes porque, como es obvio, Moisés pudo tomar distintas versiones de una misma historia que estaban circulando en el momento y juntarlas formando una sola. Igualmente, si Moisés pudo tomar textos de otros autores y mezclarlos para formar ‘sus’ libros, ya no es posible utilizar (como hace Hutter) detalles del texto que indican que debieron ser escritos por un autor de trasfondo egipcio como evidencias de ‘huellas dactilares’ de Moisés. ¿Qué impide que Moisés, o un redactor posterior, tomara textos egipcios y los añadiera a los textos ya existentes?

Me parece que esta es simplemente una forma facilona de escapar de la encrucijada en la que entramos cuando queremos afirmar que Moisés escribió el Pentateuco. Después de todo, como dije claramente en mi columna (citando textualmente a algunos autores), son precisamente problemas textuales como estos los que provocaron la ‘erosión’ de la creencia en la autoría de Moisés (esta erosión ha sido la que, en mi opinión, ha cambiado también quién tiene la responsabilidad de demostrar qué, ‘burden of proof’). Al fin y al cabo, ‘mezclador de fuentes’ no equivale a ‘autor’ en la mente de muchas personas (aunque Foucault y Barthes tendrían algo que decir sobre esto). No me cabe duda de que si comenzamos a cambiar el sentido de las palabras de esta forma podemos acabar creando listas de autores mucho más largas que la presentada al final de la respuesta de Hutter con nombres de estudiosos que estarán de acuerdo con ‘mi versión’ de la verdad.

  1. La tradición así lo ha creído. Dado que Hutter concuerda conmigo en que “la tradición en ningún caso es vinculante, y que bien puede estar equivocada”, podemos dejar este punto a un lado.

  1. “Ninguno de los manuscritos de la Torah con que se contaba indicaba ni siquiera de manera indirecta que en su redacción hubieran participado más autores”. Si no me equivoco, con lo dicho hasta ahora debería bastar para responder también a este último punto de los mencionados por Cesar Vidal en sus escritos ya que, como Hutter reconoce en su escrito, es muy posible que en el Pentateuco hayan participado más autores que solamente Moisés. Sin embargo, he de referirme brevemente a los tan demonizados dobletes. Ya cité, en la columna de Lupa, varios casos en los que aparecen repeticiones dentro del Pentateuco. También expliqué el proceso de descubrimiento por el que pasaron tres estudiosos de la Biblia para llegar a las conclusiones a las que llegaron. Pero nadie ha de suponer que, por haber dejado la historia en ese punto, en las últimas décadas de estudio bíblico nos hemos quedado simplemente en las diferencias en los nombres de Dios como único argumento a favor de los dobletes. Si de verdad Hutter ha estudiado este tema tan cuidadosamente como dice y ha leído la literatura conocerá de sobra que elementos para la duda hay muchos, más allá de los distintos nombres de Dios. Sin embargo, a juzgar por el párrafo que dedica a este punto, parecería que Hutter solamente conoce ese problema. Ya que este no es lugar (ni habría espacio suficiente) para mostrar todas las evidencias que apoyan esa conclusión, invito a cualquier lector interesado a buscar esta información en cualquier diccionario bíblico (una mirada rápida a Anchor Bible Dictionary muestra al menos 10 puntos de evidencia a favor de los dobletes y de la diversidad de fuentes).

Concluyo. Cualquiera que haya leído mi columna habrá notado que mi intención en aquel texto fue responder tres puntos utilizados por Cesar Vidal para defender la autoría de Moisés del Pentateuco. En ningún caso me puse a escribir una defensa férrea de la Hipótesis Documentaria, acerca de la cual incluso acepté que existen controversias que aún no han sido resueltas y que bien podrían echarla por tierra (lo que no quita que sea enseñada en los seminarios bíblicos). Por tanto, aunque no debería ser necesario decirlo, me parece obvio que criticar la Hipótesis Documentaria no constituye una crítica a mi columna. Sin embargo, para mi sorpresa ese parece ser el centro principal de la crítica que Hutter hace de mi escrito.

Por otro lado, Hutter no tiene problemas para aceptar que Moisés usó fuentes antiguas – todas las que sean necesarias para eliminar los problemas textuales – pero tiene inmensos problemas para aceptar que en el Pentateuco existan fuentes posteriores a Moisés (aunque reconoce que quizá existió algún redactor final que añadió uno o dos detalles al texto). Dice que las teorías de la Hipótesis Documentaria “nunca fueron comprobadas científicamente, por ejemplo, por un hallazgo arqueológico o un documento externo que mencione la confección del Pentateuco a raíz de la mezcla de varias fuentes en un solo escrito”. Pero no salgo de mi confusión en este punto: resulta sorprendente el hecho de que Hutter pueda aceptar sin ningún problema que Moisés mezclara fuentes en un solo escrito, pero se empeñe en negar que lo mismo no pudo ocurrir cuando el Pentateuco cayó en manos del supuesto redactor final (es decir, que ese redactor final no pudo tomar varias versiones de distintas historias y juntarlas para formar un único documento final).

Me permito hacer una crítica final al escrito de José Hutter. Hutter critica en la parte final de su respuesta mi comentario acerca de la necesidad de una “mente un poco abierta” para poder ser convencidos en una dirección u otra. Asimismo afirma que: “lo que nos debe estimular es la búsqueda de la verdad”. Comparto este último punto pero no el primero. Siento no compartir su opinión de que ese tipo de veredictos acerca de tener ‘la mente abierta’ sobran. En mi experiencia cristiana he conocido demasiados casos ya en los que la necesidad de defender ciertas declaraciones de fe en las que se afirma la ‘inspiración’ e ‘inerrancia’ de las Escrituras ha provocado la presencia de prejuicios inescapables que han condicionado todo el debate desde un principio. No implico con esto que Hutter tenga dichos prejuicios, o que no los pueda superar, pero no creo que el comentario esté de más.

Antes de terminar me pongo a disposición de José Hutter para continuar esta conversación (en la sección de comentarios, en mi blog o por email), aunque no prometo respuestas rápidas a los temas que se planteen. Mi intención, como la suya, es llegar a la verdad, si es que eso es posible. Si no, al menos me conformo con haber tenido una conversación agradable.

Los españoles son católicos, pero también son alérgicos a las misas

Los españoles son católicos, pero también son alérgicos a las misas

Un 76% de los españoles se define como católico, pero seis de cada diez casi nunca participan en los oficios religiosos

Misa de la familia, presidida por Rouco, en Madrid. E. PARRA / G. SANZ

H.M. – Madrid – 15/07/2009 17:15

Sentirse católico no significa en absoluto cumplir con los preceptos religiosos. En nuestro país, por ejemplo, una de cada cuatro personas se define así. Sin embargo, a la hora de pasar a la práctica, pocos acuden regularmente a misa. Es más, sólo una de cada diez va a la Iglesia cada domingo.

Frente al 76% de las personas que se definen como católicas, un 14,5% se declaran no creyentes y un 5%, ateos. Apenas un 2% aseguran que son creyentes de otras religiones, según datos del Barómetro de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Por sexos, hay más católicas (81%) que católicos (71%) y, en cuanto a la edad, cuanto más viejo es el entrevistado, más aferrado está a la cruz.

Un 94% de los mayores de 65 años se definió como católico, un porcentaje que baja progresivamente entre los que tienen 55-64 años (85%), 45-54 (80%), 35-44 (70%), 25-34 (64%) y 18-24 (64%). Las cifras, sin decimales, han sido redondeadas.

Viejos y mujeres van más a misa
Estos datos, sin embargo, se dan de bruces con los que miden la asistencia a los oficios religiosos. Así, un 58% de los que se consideran católicos casi nunca van a misa, mientras que un 14% acude varias veces al año. Un 9% va alguna vez al mes, un 15% casi todos los domingos y festivos y, finalmente, el 2,5% va varias veces a la semana.

Los hombres están menos presentes en las ceremonias que las mujeres, al igual que los viejos son más fieles a la parroquia que los jóvenes. Por citar algún ejemplo, un 67% de los hombres no va casi nunca a misa, mientras que la cifra baja al 50% en el caso de las mujeres. Y, en cuanto a la edad, un 36% de los mayores de 65 casi nunca se pasa por la iglesia, mientras que un 79% de los chavales entre 18 y 24 años no pisan el templo.

publico.es

Menem en la iglesia…

Menem en la iglesia…

Posted: 14 Jul 2009 03:09 PM PDT

Va Menem (ex presidente de los argentinos) a una iglesia y se arrodilla ante Jesús y le dice:

-Jesús, estoy totalmente arrepentido y quisiera redimir mis pecados.

-Esta bien, hijo, que has hecho. (Le empieza a hablar Jesús)

-y… despueés de 10 años de gobierno he dejado a mi gente en la
ruina y la miseria.

-Dale gracias al señor

-También he traicionado a la gente de mi partido la cual me ha
seguido a todas partes y a la hora de contar conmigo les di la
espalda.

-Dale gracias al señor

-Aparte mientras el pueblo sufría y estaba en la miseria, unos
pocos, (mis amigos) se enriquecían gracias a la corrupción.

-Dale gracias al señor

-Y por último lo peor, por mi ambición desmedida de poder hasta he
perdido un hijo y casi ni me importo.

-Dale gracias al señor

-Pero Jesús, estoy realmente arrepentido y tu lo único que tienes
para decir es “dale gracias al señor” ?

– Si, dale gracias al señor, que estoy aquí clavado, que sino bajo y
te rompo el c… a patadas, h… de …!!

Gracias “Max KCR” por el aporte:)

La OMS dice que las farmacéuticas necesitan incentivos para crear nuevos medicamentos y vacunas contra la gripe A

La OMS dice que las farmacéuticas necesitan incentivos para crear nuevos medicamentos y vacunas contra la gripe A

GINEBRA, 14 (Reuters/EP)

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, aseguró hoy que las empresas farmacéuticas necesitan incentivos, incluidos patentes lucrativas, para poder seguir creando nuevos medicamentos y vacunas contra amenazas sanitarias emergentes, como la pandemia de gripe A.

“El progreso en sanidad pública depende de la innovación. Uno de los más grandes pasos hacia adelante para la salud han dado paso al desarrollo e introducción de nuevos fármacos y vacunas”, dijo Chan.

El mes pasado, la máxima responsable de la OMS señaló que las patentes pueden ayudar a asegurar que las farmacéuticas desarrollan medicinas para “seguir en la vanguardia del desarrollo de nuevos fármacos” para tratar enfermedades como la malaria o la tuberculosis.

El descubrimiento de infecciones por el virus H1N1 que resisten el tratamiento con el antiviral ‘Tamiflu’, comercializado por Roche, y la estrategia global para asegurar las vacunas contra la gripe ha demostrado la importancia de que exista un sólido sector dedicado a la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos, según Chan.

“La innovación es necesaria para seguirle el ritmo a la aparición de nuevas enfermedades, incluida la gripe pandémica causada por el nuevo virus H1N1”, indicó en un encuentro sobre propiedad intelectual y salud, un tema polémico que ha dividido a países pobres y ricos.

Durante su discurso, Chan dijo que la mayoría de los problemas que enfrentan los países en desarrollo a la hora de acceder a fármacos podrían solucionarse realizando pequeños ajustes al actual sistema de patentes que, según apuntó, “opera como un estímulo para la investigación y desarrollo de nuevos productos

El pasado mayo, en la Asamblea anual de la OMS, los países ricos y pobres no consiguieron alcanzar un consenso sobre cómo se deberían compartir las muestras del virus H1N1 y otras cepas del virus de la gripe con compañías dedicadas a crear vacunas a partir de estas muestras biológicas. Indonesia fue uno de los países que más mostró su rechazo, argumentando que los países en desarrollo no podrán permitirse comprar los medicamentos que se fabriquen con su ayuda.

Chan aseguró que este asunto, “uno de los más difíciles y de los que más divisiones ha creado en la OMS”, ha identificado problemas con las patentes, pero señalo que el actual régimen de propiedad intelectual no necesita ser desmotado para conseguir la equidad.

Para la responsable de la OMS, la actual capacidad mundial de fabricación de vacunas es “finita e inadecuada para una población que ronda los 6,8 billones de personas, aproximadamente todas las personas susceptibles de padecer esta infección a causa de este nuevo y contagioso virus”.

La OMS ha recomendado que los trabajadores sanitarios, las embarazadas y los niños tienen prioridad en el acceso a las vacunas de la nueva gripe y destaca que cualquier país del mundo podría necesitarlas. Según Chan, la vacuna ideal contra esta pandemia debería proteger contra las cepas de gripe estacional así como contra una amplia gama de virus candidatos a generar una pandemia.

Otras noticias del día 14 de Julio de 2009
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África occidental preparada afrontar brote gripe A (H1N1) expertos sanitarios
Gripe estudio advierte gripe A peligrosa pensaba
progresión esclerosis múltiple rápida fumadores
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Ingenieros catalanes monoplaza F1 universitaria Gran Bretaña

http://www.solociencia.com/noticias/0907/14181221.htm

Un dinosaurio con pico de loro que comía frutos secos

Un dinosaurio con pico de loro que comía frutos secos

(NC&T) Los paralelismos entre este cráneo y el de los loros, que tienen el hábito de cascar frutos secos y que, como aves, es muy probable que desciendan de los dinosaurios, resultan notables en opinión de Paul Sereno, paleontólogo de la Universidad de Chicago. Sereno y dos colegas de la República Popular China han realizado el estudio.

Los paleontólogos descubrieron el nuevo dinosaurio, al que le han dado el nombre de Psittacosaurus gobiensis, en el Desierto del Gobi, Mongolia Interior, en 2001. Han dedicado años a preparar y estudiar el espécimen. El dinosaurio tiene aproximadamente 110 millones de años de antigüedad, correspondiendo al Período Cretácico medio.

La cantidad y el tamaño de los gastrolitos en las aves se correlacionan con las preferencias dietéticas. Los gastrolitos más grandes y numerosos apuntan a una dieta de comida más dura, como por ejemplo frutos secos y semillas. El psitacosaurio estudiado tiene un gran montón de gastrolitos, más de 50, suficientes para moler cualquier cosa que comiera.

Técnicamente hablando, este dinosaurio es importante también porque exhibe una manera hasta ahora desconocida de masticar, la cual Sereno y sus colegas han apodado como masticación de “ángulo inclinado”. Las mandíbulas son movidas hacia atrás o hacia arriba. Queda por ver si otros dinosaurios herbívoros o reptiles tenían el mismo mecanismo.

Dinosaurio con pico
Representación artística del Psittacosaurs. (Foto: Todd Marshall)

El estilo inusual de masticación ha resuelto un importante misterio con respecto a los patrones de desgaste por uso observados en los dientes de psitacosaurio.

http://www.solociencia.com/arqueologia/09071504.htm

Es prometedora la potencial colaboración entre la IASD y la OMS, afirman los líderes de la iglesia Adventista

Es prometedora la potencial colaboración entre la IASD y la OMS, afirman los líderes de la iglesia Adventista
July 15, 2009

El trabajo conjunto entre la Iglesia Adventista y la Organización Mundial de la Salud dependerá del respeto mutuo por las “similitudes y diferencias” a medida que ambas organizaciones trabajen para tener comunidades mas saludables, dijo Ted Karpf, funcionario de la Secretaría  de Sociedades de la OMS. [fotografías: Ansel Oliver/ANN]
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El trabajo conjunto entre la Iglesia Adventista y la Organización Mundial de la Salud dependerá del respeto mutuo por las “similitudes y diferencias” a medida que ambas organizaciones trabajen para tener comunidades más saludables, dijo Ted Karpf, funcionario de la Secretarà a de Sociedades de la OMS. [fotografà as: Ansel Oliver/ANN]

Los là deres adventistas están avanzando hacia el establecimiento de relaciones oficiales con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una agencia de la Naciones Unidas, y muchos adventistas creen que esta asociación podrà a beneficiar a la red de escuelas, hospitales y clà nicas de la denominación.

Sin embargo, en la conferencia internacional de la semana pasada donde se analizó esa posible colaboración, algunos adventistas dijeron no estar seguros del plan, y se mostraron preocupados de que se mezcle la polà tica con la religión y de que asà se comprometan los valores espirituales de la iglesia.

Aun asà , los là deres de ambas organizaciones dijeron que las relaciones laborales entre ambas organizaciones harà an que cada una tenga mejor acceso a la red y los recursos que les permitan mejorar la salud de las comunidades locales. Los adventistas dijeron que la red internacional de la iglesia podrà a ayudar a que la OMS implemente mejor los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, que incluyen las mejoras en la salud maternal y la lucha contra el HIV/SIDA y la malaria.

La Conferencia Mundial de Salud y Estilo de Vida de Ginebra unió a representantes de la OMS, la Organización Panamericana de Salud y otros más de seiscientos là deres de la Iglesia Adventista. Si bien la OMS ya se ha asociado en el pasado con otras organizaciones religiosas, esta serà a la primera vez que se establecerà an relaciones oficiales con una denominación eclesiástico. La conferencia aprobó una declaración que será sometida a la Junta Directiva de la iglesia mundial, que se reunirá en octubre próximo. De seguir este proceso que ya lleva dos años, la OMS podrà a establecer relaciones oficiales con la Iglesia Adventista en 2012.

“Lo que sucede en las relaciones es que realmente aprendemos a trabajar juntos y a aprender a escuchar lo que otros dicen respecto de las similitudes y diferencias”, dijo Ted Karpf, que trabaja en la Secretarà a de Sociedades de la OMS.

Los là deres dijeron que esperaban que la conferencia ayudara a comunicar los principios de salud de la iglesia de una manera más coordinada.

La colaboración con la OMS darà a “objetivos y estrategias más abarcadoras” a la iglesia en su búsqueda de alcanzar a las comunidades con su mensaje de vida saludable, dijo el Dr. Allan Handysides, director de Ministerios de Salud de la Iglesia Adventista mundial.

“La minúscula diferencia entre las diversas clases de regà menes vegetarianos no vale el tiempo y el esfuerzo, en mi opinión, de dedicarnos a discutirlas”, dijo el Dr. Allan Handysides, director de Ministerios de Salud de la iglesia. “Necesitamos objetivos más abarcadores y mayores estrategias”.

“La manera más importante de influir en nuestras comunidades es por medio de temas de estilo de vida”, dijo Handysides.

Esto incluye considerar el consejo de Elena G. de White, una de las cofundadoras de la iglesia, que en la década de 1860 dijo que cada iglesia local debà a servir como un centro comunitario de salud, expresaron los là deres.

“Tenemos muchas propiedades que no se usan durante seis de los siete dà as de la semana”, dijo Peter Landless, director asociado de Ministerios de Salud de la Iglesia Adventista.

Los principios de salud de la iglesia, entre ellos, la abstinencia de alcohol, tabaco y, donde sea apropiado, una dieta mayormente vegetariana, cuentan con el apoyo de estudios de salud.

“La iglesia ha conocido este estilo de vida saludable desde la década de 1860 y ahora tiene un conocimiento basado en evidencias”, dijo Landless, al hablar del Estudio Adventista de Salud 2, que se está llevando a cabo actualmente en la iglesia de la Universidad de Loma Linda, California. Este estudio también representa un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

La conferencia de la semana pasada también reveló que muchas instituciones de la iglesia en todo el mundo ya están realizando tareas conjuntas con otras organizaciones: El Hospital Adventista de Taiwán lanzó una iniciativa de la OMS de cuarenta hospitales dedicados a promover estilos de vida saludable entre sus empleados; en Zimbabue, los talleres de salud sexual para padres y niños han recibido financiación nacional por medio de USAID; y el gobierno de Corea del Sur se ha asociado con los programas para dejar de fumar de la Iglesia Adventista.

La conferencia también representó una oportunidad para que los directivos de la Iglesia Adventista se reúnan con representantes de la OMS en la Sala de Reuniones Ejecutivas de Ginebra, el primer encuentro de ese tipo entre la OMS y una denominación religiosa.

“En realidad, no me di cuenta de cuán histórico fue este encuentra hasta que estuve allà “, dijo el Dr. Craig Jackson, decano de la Facultad de Profesiones Asociadas a la Salud de la Universidad de Loma Linda.

A pesar de las potenciales oportunidades, algunos asistentes a la conferencia dijeron no estar seguros de la nueva dirección de la iglesia.

“Voy a orar al respecto”, dijo Abigail Parchment, que es enfermera y directora de Ministerios de Salud de la iglesia en las Islas Caimán, en el Caribe. “Creo que es una excelente idea, pero no me gustarà a que de alguna forma se diluya el mensaje”.

Aun asà , Parchment dijo que celebra la iniciativa de llevar a cabo esta conferencia, que, dijo ella, reavivó su dedicación al puesto que ocupa como directora de Ministerios de Salud.

Otros fueron más directos, y afirmaron que la Iglesia Adventista deberà a tomar más precauciones. Florence Oyeleke, de Oyostate, Nigeria, dijo que las asociaciones de este tipo pueden ser tanto positivas como negativas.

“Podemos integrarnos tanto que olvidemos nuestra fe”, dijo Oyeleke, que también es enfermera.

No obstante, la conferencia, dijo Oyeleke, le brindó muchas nuevas ideas sobre cómo expandir el sistema de salud de la iglesia para que esté más orientado a la comunidad, especialmente en la lucha contra la obesidad, que, dijo ella, es un problema cada vez más grave en Nigeria.

Una asistente dijo que celebraba este intento de colaboración, pero que los Objetivos de Desarrollo del Milenio eran imposibles de alcanzar.

“Estos objetivos son completamente polà ticos. No son prácticos, y no serán alcanzados para 2015”, dijo la Dra. Marta Sandoval, una otorrinolaringóloga de Barcelona, España.

“Por otro lado, es bueno que la OMS nos conozca y pueda incorporar algunas de las herramientas, estructuras y capacidades que ya tenemos”.

La mayorà a de los asistentes se mostró a favor de un trabajo conjunto con la OMS.

“Espero que los resultados de las discusiones sean implementados en las iglesias locales”, dijo Romeo J. Cruz Jr., de Manila, Filipinas.

Ruthzaine López Bolaño, que proviene de Colombia y actualmente estudia medicina en Argentina, dijo que no cree que este trabajo conjunto traiga algún problema.

“Toda ocasión de trabajar con alguien que no comparte nuestra fe representa una gran oportunidad”, dijo López Bolaño. “Es importante ser abiertos”.

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La influenza, todavía

La influenza, todavía

Por Martín Bonfil Olivera

Publicado en Milenio Diario, 15 de julio de 2009

La ciencia no revela verdades absolutas, pero sí tiene un compromiso con la realidad.

Un ejemplo es la pandemia —que comenzó como epidemia en México en abril— de influenza por virus H1N1 porcinos.

Usted recordará que, luego de la etapa de emergencia que obligó en la ciudad de México y otros sitios a cerrar escuelas, restaurantes, cines y centros de reunión, hubo una reacción curiosa. Se dijo, a través del correo electrónico y de boca en boca, que la epidemia había sido un montaje. Que el virus no existía, o que había sido algo planeado por el gobierno panista (o el norteamericano) para influir en las elecciones del 5 de julio (o para reactivar la economía mundial).

Hubo múltiples versiones, pero todas tenían algo en común: eran una forma de negar la realidad. La experiencia traumática de esos días de encierro e inactividad, y el daño económico, pero también social y psicológico, que dejaron, crearon un campo fértil para los rumores de que todo fue un complot.

Se cuestionó la actuación de las autoridades de salud, y se cuestionó la ciencia detrás de sus decisiones. Hoy vemos que la epidemia, ya mundial, es una realidad que afecta a otros países. Argentina y Chile, en pleno invierno austral, tienen 137 y 33 muertos, respectivamente, y miles de infectados. También Cuba reporta ya casos, y en los estados mexicanos de Chiapas, Tabasco y Yucatán se ha detectado un importante repunte, al grado de que Tabasco decidió cancelar su feria anual.

Mientras, las investigaciones sobre el virus siguen avanzan: un grupo dirigido por Yoshihiro Kawaoka, de la Universidad de Wisconsin, reportó el lunes en la revista Nature que el virus porcino -en realidad resultado de mutaciones y combinaciones de otros virus ya existentes, tanto humanos como aviarios y porcinos- causa más daño que los virus comunes de influenza estacional en pulmones de modelos animales (ratones, hurones y macacos), y que puede infectar cerdos sin causarles síntomas (quizá por eso la epidemia no fue detectada hasta que saltó a humanos).

También encontraron que las personas que nacieron antes de 1920 —y que por tanto estuvieron expuestos a la gran epidemia de influenza H1N1 de 1918— tienen anticuerpos que pueden reaccionar contra el virus actual, a diferencia de quienes nacimos después (lo que tal vez explica el comportamiento anómalo de la epidemia, que afectó a gente más bien joven).

El virus actual es todavía sensible al tamiflú, pero es muy probable que pronto surjan variedades resistentes. En breve contaremos con una vacuna, pero tardaremos en producir cantidades suficientes para responder al llamado de la Organización Mundial de la Salud, que pide que “todos los países tengan acceso a la vacuna”.

La realidad de la pandemia se impone, más allá de creencias y rumores. Más vale que los países tomen en cuenta lo que la ciencia revele, y actúen unidos en consecuencia.

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Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2009

¿Qué del 4 de Julio? , ¿Qué del 14 de Julio?

¿Qué del 4 de Julio? , ¿Qué del 14 de Julio?

Julio 14, 2009 by Teófilo Aguillón

Teófilo Aguillón
Profesor de seminario y anteriormente superintendente del distrito del Golfo, Asambleas de Dios. Ver su sitio personal.

Teófilo Aguillón

“Y Josué erigió en Gilgal las 12 piedras que habían traído del Jordán,
Y habló a los hijos de Israel, diciendo:
cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres,
Y dijeren: ¿Qué significan estas piedras?
declararéis a vuestros hijos, diciendo:
Jehová vuestro Dios secó las aguas del Jordán…
de la manera que lo había hecho en el Mar Rojo…hasta que pasamos.”
Josué 4: 20-23
“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”
Juan 8:36
Es interesante notar que la mayoría de los países tienen un día en que celebran algún momento de su historia en que fueron libres o, que comenzaron a ser libres de alguna opresión foránea. Las fechas más conocidas universalmente, creo, son las que menciono en el título de este comentario. A saber: El 4 de Julio de 1776, inicio de la guerra de independencia de los Estados Unidos para liberarse del yugo británico y el 14 de Julio de 1789, inicio de la revolución francesa, con la toma de La Bastilla, que culminó con el derrocamiento de Luis XVI y María Antonieta.
Inglaterra, el imperio moderno que ha durado más años,( hoy se llama Commonwealth o comunidad de naciones) recuerda también en alguna fecha de su calendario, cuando fueron libres de la opresión de los reyes normandos que los conquistaron desde Francia, para imponer su cultura y aún su idioma. Reminiscencias quedan cuando se le dice beef a la carne de la cow (vaca); mutton a la de la oveja (sheep) y pork a la carne de cerdo (hog) cuando se le cocina. ¿ La razón? – Hoy suena increíble para los nobles ingleses, pero es sencillamente que los anglosajones oprimidos eran quienes criaban a los animales y los normandos privilegiados eran quienes comían su carne.
Los países de Europa, aún los siempre guerreros alemanes, tienen sus fechas en que recuerdan algún momento de liberación. Igual pasa con Rusia y los países asiáticos. No se diga de las excolonias africanas y desde luego en nuestra amplia gama de naciones de América Latina, que difícilmente podrán borrar la huella que dejaron España y Portugal en el Continente; y en alguna isla, Inglaterra, Francia u Holanda y el mismo Estados Unidos. Por lo que ilustre: Venezuela y Argentina celebran en Julio y una buena mayoría en Septiembre.
Todos tenemos algún día en que celebramos la independencia. Con mucho orgullo cantamos nuestro himno nacional, aplaudimos frenéticos cuando pasan las escoltas del ejército, la marina o la fuerza aérea, llevando sus banderas y estandartes, al rítmico compás de bandas militares. ¡Nos sentimos libres! ¡ Muy libres! Dispuestos a todo. Y en nuestro interior recitamos estribillos que aprendimos desde niños:
“Esa que ves altanera, al aire libre pasar;
es la gloriosa bandera, que a tu patria hizo inmortal.
Ámala con el candor de tu alma blanca de armiño,
y recuerda desde niño,¡Qué hay que defender su honor!”
En el corazón del hombre existirá siempre un anhelo por la libertad, por su independencia. Tanto como existe un anhelo por la eternidad. Dios lo dispuso así. ( Ecl. 3:11)
– Alguien pudiera decir ¡cursilerías! ¡Chauvinismo! (patriotería), ¡Son más papistas que el Papa!
– Pero, ¿Qué tiene de exagerado, que alguien cante con orgullo su himno y salude a su bandera, aunque su País sea el más pequeño y el más pobre? En otras circunstancias pudieran repetir con el autor peruano: ¡Mi sangre aunque es plebeya, también tiñe de rojo!
Sin embargo, ¿Qué puede suceder cuando se tiene una actitud opuesta? Nadie podría ilustrarlo mejor que el comentario hecho por una amiga hace algunos años, cuando nos dijo: “Me gusta ver por la TV los desfiles de México. Miles de soldados, deportistas y obreros desfilando y sobre todo cien miles de personas observándolos y vitoreándolos. Nosotros aquí todo lo celebramos con ventas especiales en las tiendas”. (desde luego que el 4 de Julio es la excepción).
O también la sustitución de modelos patrios por reyes del espectáculo actuales. Michael Jackson es el ejemplo más reciente. Millones bloquearon los servidores de Internet, como no había pasado nunca y según las últimas cifras 1.6 millones estaban solicitando un pase para ser testigos de su funeral en Los Angeles CA.
EL EJEMPLO DE ISRAEL
Josué el general israelita de 5 estrellas, que sucedió a Moisés el legislador, ordenó levantar monumentos de piedras (Josué Cap. 3 y 24:26) que sirvieran de memoriales, de recordatorios, sabiendo que las “nuevas generaciones” o generaciones que no pagaron el precio del sacrificio, tienen una memoria muy corta y que pronto olvidan las hazañas de sus antepasados. Los monumentos, banderas, himnos y fechas celebratorias, son necesarias. Moisés por inspiración divina registró en el Cap. 15 del Exodo, el cántico que él y su hermana María dirigieron ante una congregación de cienmiles, que aún las mujeres acompañaron marchando tras ella con panderos y danzas.
Jerusalén y sus alrededores a través de los siglos, nos decía un guía en Israel, ha probado las botas opresoras de por lo menos 13 distintos imperios y sus ejércitos. Se recuerda con tristeza que su último rey fue llevado cautivo a Babilonia por el año 586 A.C. y desde allí hasta Mayo de 1948, nunca más, los judíos volvieron a tener un gobierno independiente (tal vez unos años en cierta área, bajo los macabeos).
Imaginemos el gozo de aquellos nuevos patriarcas que rodeaban a David Ben Gurion la noche del 14 de Mayo, cuando declaró ante el mundo que la nación que estaba naciendo en un día (Is 66:8) se llamaría Israel. No Judea o Palestina, como algunos suponían, sino que ¡Se llamaría Israel!, el nombre dado por Dios a Jacobo el padre de los 12 patriarcas originales. En el 2009 ya han disfrutado por 61 años de la anhelada independencia y autonomía que buscaron por más de 2000 años. La disfrutan a pesar de los constantes amagues de los enemigos que los rodean.
¡Cómo no cantarán orgullosos sus himnos dirigidos a Adonai! (el nombre que usan para referirse al Señor) ¡Cómo no saludarán altivos la bandera con la estrella de David! ¡Cómo no gritarán con una fuerza que se oye hasta el otro lado del desierto, cuando sus conscriptos juran bandera en la fortaleza de Masada y repiten a coro: ¡Nunca más Masada, nunca más!
Y qué con el 4 de Julio y el 14 de Julio?
El 4 de Julio representa el nacimiento de una gran nación. La diagramación de un gran proyecto, la respuesta inicial a la visión y las oraciones de los que tomaron posesión de esta tierra en los 1600s, no en el nombre del rey del imperio que representaban (como lo hicieron los españoles y portugueses) sino en el nombre del Rey de Reyes y Señor de Señores.
El 14 de Julio representa el fin de una época. La de los Luises, la del despotismo ilustrado, como se le llamó. Ciertamente rodaron las cabezas de Luis XVI y de Maria Antonieta, epítome de la realeza, pero para coronar otra, la del pequeño emperador “el águila francesa” que derramó sangre a raudales por todo Europa y las Rusias, quien desafió al Papa, coronándose él mismo.
El 4 de Julio representa el surgimiento de una Nación que creía que el gobierno debía emanar del pueblo para servir al pueblo. Nombró como su primer presidente en elecciones libres, al general que consolidó la independencia: George Washington, a quién se le pinta generalmente orando con una rodilla doblada o en su despacho de estadista, poco con un rifle o una espada. Washington fervientemente creía y lo comentaba donde se podía “que Dios mismo salvó la revolución“
John Adams el segundo presidente consideraba la virtud, la moralidad y la religión como las piedras angulares de una república libre. En Noviembre 1, 1800 al pasar la primera noche en la recién inaugurada Casa Blanca (White House) escribió: “ Oro al Señor que las mayores de sus bendiciones se derramen sobre esta casa y en todos los que en ella habiten”. Con declaraciones similares se recuerda a “los padres fundadores”.
De Francia y sus prohombres sólo se recuerdan persecuciones a los cristianos, como la horrible noche de San Bartolomé en que se ordenó la muerte de miles de “protestantes” o “hugonotes” reunidos en París. Nunca se ha sabido de Napoleón orando y sí de los enciclopedistas franceses obteniendo carta abierta para consolidar sus ideas existencialistas que sacaron a Dios de las Universidades. Hoy en día Francia considera sectas o “cultos” a muchas de las iglesias evangélicas que en los Estados Unidos gozan de plena libertad para predicar salvación, sanidad y llenura del Espíritu.
Los americanos fundaron las Escuelas de altos estudios, construyendo la facultad de Teología junto a la de Medicina o la de Derecho o de Educación. Así ocurrió en las Universidades de Harvard, Princenton, Virginia y otras que fueron fundadas invocando la bendición del Señor. La Universidad de Yale cuenta como uno de sus primeros rectores al famoso pastor Johnatan Edwards.
Hoy Francia y otros países del Continente Europeo son profundamente escépticos y casi se declaran ateos. Persiguen por igual a cristianos y a judíos. Son por definición anti estadounidenses, olvidando los sacrificios que la gran nación americana hiciera para salvarlos de la bota hitleriana.
La vocación misionera americana se ha desarrollado por los pasados cien años y sigue fuerte como siempre, no importando la crisis económica. Los creyentes comprometidos saben que seguir siendo “misioneros” es la mejor forma de contrarrestarla. Hombres y mujeres llamados, siguen predicando con denuedo al Cristo libertador en casi todos los países del mundo, incluyendo los prósperos europeos.
Como se puede ver existen grandes diferencias entre las 2 importantes fechas mencionadas y los parte aguas que representaron.
CONCLUSION
Es de esperar que cada persona cuando canta su himno y saluda a su bandera, se siente ¡Libre de los más libres!. ¡Libre como el que más! Independiente de toda atadura política, social o económica y muy orgulloso de ello.
Así se sentían los judíos cuando Jesús los desafió a ser libertados por su verdad: ”… y conocereis la verdad, y la verdad os hará libres” ( Juan 8:31-44)
Le respondieron altaneros, soberbios y olvidadizos de su condición de vasallos romanos: “Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie”. Jesús ante eso les precisó claramente cual era realmente su condición: “de cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” .
“Nuestro padre es Abraham ” – se siguieron defendiendo.
Jesús les aclaró : – si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais…
Ampliaron su defensa: -“un padre tenemos, que es Dios”
Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios ciertamente me amaríais, porque yo de Dios he salido.
Jesús dio el estocazo final: Vosotros hacéis las obras de vuestro padre…vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.
Con todo el alborozo y los gritos de júbilo de la celebraciones. Con todos los vítores, los himnos y los cohetones. Con todo el desborde de emociones y las marchas guerreras ante los símbolos patrios. La humanidad no es libre. La mayoría de los hombres y mujeres viven atados por gruesas cadenas que ningún libertador humano puede romper. Piensan, como esos judíos del pasado, que son libres.
La buena noticia es que el libertador divino está disponible. “Que si el hijo libertare… el hombre será verdaderamente libre”.
Es bueno recordarlo cada 4 de Julio y todavía más el 14 de Julio.

El Juicio De Satanás y Los Ángeles Caídos

El Juicio De Satanás y Los Ángeles Caídos

A.Introduccion:

El destino de los malvados es la separación eterna de Dios, y eterno sufrimiento, conocido con el nombre de muerte segunda. Debido a su terrible naturaleza, es una materia de la cual uno instintivamente retrocede, y sin embargo, es asunto que se debe afrontar, puesto que se trata de una verdad positiva de la revelación divina. De ahí que el Cristo tierno y amoroso advirtió a los hombres con respecto a los sufrimientos del infierno. Lo que dijo con referencia a la esperanza del cielo podría aplicarse muy bien a su enseñanza relativa a la existencia del infierno. “Si así no fuera, yo os lo hubiera dicho.” Juan 14:2.

El infierno es un lugar de extremo sufrimiento (Apocalipsis 20:10), recuerdo y remordimiento (Lucas 16:19-31), deseos insatisfechos (Lucas 16:24), me­nosprecio (Daniel 12:2), malas compañías (Apocalipsis 21:8), desesperanza (Proverbios 11:7; Mateo 25:41).[1]

B. EL JUICIO DE SATANÁS EN LA CRUZ

El conflicto entre Dios y Satanás comenzó con la caída de Satanás de su estado original de santidad mucho antes que Adán y Eva fueran creados (véase capítulo 22). A través de la historia del hombre, cayeron sobre Satanás varios juicios, incluyendo el juicio del Huerto de Edén que fue infligido a la serpiente y el pronunciamiento de Génesis 3:15 que anunciaba la caída definitiva de Satanás. Allí Satanás fue informado de que la simiente de la mujer «te herirá en la cabeza y tú le herirás el calcañal». Esto se refería al conflicto entre Satanás y Dios que trajo como resultado la crucifixión de Cristo. Aunque Cristo murió en la cruz, fue levantado de entre los muertos, y a esto se refiere el «tú le herirás el calcañal». Por contraste, Satanás sufrió una herida mortal que le significará su derrota total, expresada en la frase «te herirá en la cabeza». Cristo, en su muerte, logró una victoria duradera sobre Satanás.

En Juan 16:11 se hace referencia a esta misma verdad, donde Cristo señala que el Espíritu Santo, cuando venga, convencerá al mundo «de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado». El juicio de Satanás fue pronunciado en la cruz, y Satanás fue declarado culpable de rebelión contra Dios, lo que hizo necesario el sacrificio de Cristo con el fin de salvar a los hombres caídos.

Un incidente anterior en la vida de Cristo también anunció la victoria de Cristo sobre Satanás. Cuando regresaron los setenta que había enviado a predicar, ellos dijeron en Lucas 10:17: «Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.» Cristo les respondió: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo» (10:18). Este era un anuncio profético de la derrota final de Satanás.

C. SATANÁS, EXPULSADO DEL CIELO

En el comienzo de la Gran Tribulación, cuarenta y dos meses antes de la segunda venida de Cristo, según Apocalipsis 12:7-9, ocurre una guerra en el cielo entre Miguel, el jefe de los santos ángeles, y Satanás, descrito como el dragón, y sus ángeles (llamados ángeles caídos). Satanás y los ángeles caídos son derrotados, y «fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él» (Ap. 12:9).

Como se dice en Apocalipsis 12:10, Satanás ha estado incesantemente ocupado en acusar a los hermanos, y «los acusaba delante de nuestro Dios día y noche». La obra acusadora de Satanás se presenta por primera vez en las Escrituras en el libro de Job, y llega a su fin con el anuncio del juicio definitivo que habrá en su contra. A partir de este punto en el programa profético, aproximadamente cuarenta y dos meses antes de la segunda venida de Cristo (cf. Ap. 12:6), Satanás y los ángeles impíos quedan por fin excluidos del cielo. La derrota de Satanás, que comenzó cuando fue incapaz de tentar exitosamente a Cristo, hecha evidente por la expulsión de demonios realizada por Cristo y sus seguidores y asegurada por la muerte de Cristo en la cruz, ahora se acerca rápidamente a su clímax. Satanás, ya juzgado y declarado culpable, ahora está a punto de ver ejecutado el juicio en su contra.

D. SATANAS, ATADO Y ECHADO EN EL ABISMO

En la segunda venida de Cristo se ejecuta el juicio condenatorio no sólo sobre un mundo blasfemo y sus gobernadores, sino también sobre Satanás y los ángeles caídos. En Apocalipsis 20:1-3 Juan escribe: «Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.»

En esta gráfica visión se registra un nuevo avance en el juicio de Satanás. Juan no solamente ve a Satanás atado y arrojado en el abismo siendo confinado allí, sino que se da también la razón de esta acción. El propósito es que Satanás sea incapaz de engañar a las naciones hasta que se hayan cumplido mil años y haya llegado a su término el reino milenial. Aunque esta verdad se le da a Juan en una visión, la interpretación es clara. Satanás es incapacitado para que no engañe más al mundo como lo hizo desde que Adán y Eva fueron creados.

La presentación vívida de Satanás atado durante mil años —lo que dura el reinado de Cristo— es otra evidencia importante de que el reino milenial todavía es futuro y que no debe ser identificado con ningún reinado presente de Dios. En las Escrituras es muy obvio que Satanás ahora no está atado, como se vio en el estudio previo de Satanás (véase el capítulo 23). Cualquier cumplimiento literal de Apocalipsis 19 – 20 exige que ocurra primero la venida de Cristo e inmediatamente después sea atado Satanás. En Apocalipsis 20 se menciona seis veces el período de mil años, señalando los acontecimientos que la preceden y los que la suceden. El encadenamiento de Satanás ocurre, muy claramente, antes del comienzo de los mil años.

Aunque nada se dice en este pasaje acerca de los ángeles caídos, se puede suponer que en este punto también son confinados, así como también fueron expulsados del cielo junto con Satanás cuarenta y dos meses antes. En ningún pasaje milenial se habla de actividad satánica hasta el mismo fin, cuando Satanás es desatado por un poco de tiempo.

E. EL JUICIO FINAL DE SATANÁS

Apocalipsis 20:7 dice: «Cuando mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión.» El versículo siguiente declara que «saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar». Conducidos por Satanás, muestran ahora su verdadero color una multitud de personas que habían profesado sólo exteriormente seguir a Cristo. Estos son hijos nacidos en el milenio, forzados por las circunstancias a profesar fe en Cristo, pero realmente jamás habían tenido el nuevo nacimiento. Ahora, en abierta rebelión, «rodean el campamento de los santos y la ciudad amada», Jerusalén. Su suerte es un juicio inmediato y, según Apocalipsis 20:9, «de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió».

Según el versículo 10, inmediatamente después, «el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos». Esta es la condenación final de Satanás, porque su destino es el fuego eterno preparado por Dios para el diablo y sus ángeles (Mt. 25:41).

Los ángeles caídos también son juzgados, porque siguieron la rebelión original de Satanás contra Dios (Is. 14:12-17; Ez. 28:12-19). Según 2 Pedro 2:4, «Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio». El infierno aquí se refiere al Tártaro, lugar de castigo eterno, y no’ al Hades, donde van los muertos impíos antes de ser, arrojados en el lago de fuego (Ap. 20:13, 14).

El juicio de los ángeles también se menciona en Judas 6, donde se hace la siguiente revelación: «Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.» Cuando esta afirmación se pone al lado de otros pasajes que se refieren a la caída y el juicio de Satanás y los ángeles impíos, se ve claramente que —aunque Satanás y algunos de los ángeles tienen una cierta medida de libertad y debido a ello conduce a una guerra incesante contra los santos ángeles y el pueblo de Dios sobre la tierra— hay ángeles que están encadenados y no tienen libertad. Sin embargo, todos están destinados para el juicio del gran día, refiriéndose al juicio de Satanás y todos los ángeles caídos que ocurrirá al final del reino milenial.

Aunque en la providencia de Dios Satanás y los ángeles caídos han ejercido gran poder e influencia en el mundo y se han opuesto incesantemente a Dios, su derrota final es cierta y el juicio eterno la seguirá. Sin embargo, los cristianos afligidos por Satanás, como Job en el Antiguo Testamento, pueden descansar en el hecho de que su victoria final está asegurada y que los enemigos de Dios serán juzgados a su debido tiempo. El hecho de que la bestia y el falso profeta hayan sido echados en el lago de fuego al iniciarse el milenio y aún estén allí cuando éste termina, demuestra que el castigo es sin fin. Las Escrituras enseñan claramente que hay sólo dos resultados finales en los juicios, uno la eterna bienaventuranza del cielo y el otro el tormento sin fin en el lago de fuego.[2]

F.Puntos de vista falsos

1.Universalismo.

Según este punto de vista, todos serán finalmente salvos. El que Dios es demasiado amoroso como para excluir a nadie del cielo parece ser su alegato. La teoría se contradice por pasajes tales como Romanos 6:23; Lucas 16:19-31,Juan 3:36 y otras. Es, en realidad, una misericordia el que Dios excluya a los pecadores del cielo, puesto que un pecador contaminado se sentiría tan infeliz en el cielo, como un creyente en el infierno.

2. Restauración.

Según este punto de vista, el castigo en el infierno no es eterno, sino un acontecimiento transitorio para el fin de purificar al pecador y capacitarlo pnra el cielo. Si este fuera el caso, el fuego del infierno tendría más poder o eficacia que la sangre de Cristo. Además, la experiencia nos enseña que el cantillo en sí mismo no es regenerativo; puede restringir, pero no transfor­mar.

Los maestros de esta escuela afirman que la palabra eterno en el idioma griego significa que durará por una edad, pero no eternamente. Pero de acuerdo con Mateo 25:41, si el castigo de los malvados tiene fin, también lo tendrá la felicidad de los justos.

Al cuestionamiento de si el infierno es eterno o no, los ortodoxos orientales lo explican de esta manera:

El cuerpo será semejante al cuerpo de Cristo resucitado: sin pesantez y sin impenetrabilidad. Ya en esta vida, la ascesis conduce gradualmente al estado de pre-resurrección. San Pablo habla del arte de verse el rostro descubierto, y el juicio es la visión total del hombre entero. San Isaac habla asimismo del juicio por el amor que todo lo abrasa. “Los pecadores no están privados del amor divino”, pero su lejanía de la fuente, su pobreza, el vacío de su corazón que es incapaz de responder al amor de Dios, les acarrean acerbos sufrimientos puesto que, tras la revelación de Dios, será imposible no amar ya a Cristo.

El evangelio emplea la imagen de la separación de las ovejas y los carneros. No existen santos perfectos, como tampoco existen pecadores en quienes no haya por lo menos algunas parcelas buenas, y este hecho, según el padre Sergei Bulgakov, nos permite conjeturar una interiorización de la noción de juicio: ya no sería una separación entre los hombres, sino en el interior de todo hombre. Así pues, las palabras sobre la destrucción, el aniquilamiento, la segunda muerte no se referirían a los seres humanos, sino a sus elementos demoníacos. Tal sería el sentido del fuego: antes purificación y curación que castigo. La amputación no es la desaparición del hombre, sino el sufrimiento de su disminución. En justicia, todos los hombres deben ir al infierno, pero también en todos ellos hay parcelas de paraíso y de infierno. La espada divina penetra en las profundidades humanas y en ellas opera una separación: así se evidencia que lo dado por Dios como don no fue recibido y actualizado. Este vacío constituye la esencia del sufrimiento infernal: el amor no realizado, la trágica no-conformidad entre la imagen y la semejanza. La complejidad de la mezcla del bien y del mal durante la vida terrestre hace inoperante toda noción jurídica, y eso nos sitúa ante al mayor misterio de la sabiduría divina. ¿Es eterno el infierno? En primer lugar, la eternidad no es la medida del tiempo y, sobre todo, no es el infinito malo, la ausencia de fin. La eternidad es el tiempo divino, es una determinación cualitativa, y así podemos decir que son distintas las eternidades del paraíso y del infierno. Es imposible concebir la eternidad como forma vacía, independiente de su contenido. Si, en el tiempo actual, panta rei, todo fluye, todo pasa, en el siglo futuro, por el contrario, la vida continuará en el sentido del crecimiento: nada pasará para desaparecer, ya que todo será enteramente positivo, digno de permanecer eternamente.

La concepción corriente de los sufrimientos eternos no es más que una opinión escolar, una teología simplista (de naturaleza penitencial), que echa en olvido la profundidad de unos textos como Juan 3, 17 y 12, 47. ¿Acaso es imaginable que, junto a la eternidad del reino, Dios prepare la eternidad del infierno, la cual, en cierto sentido, sería un fracaso del plan divino, una victoria incluso parcial del mal? San Pablo en 1 Cor 15, 55 parece afirmar lo contrario. Si san Agustín reprobaba a los “misericordes”, es porque se alzaba contra el libertinismo y el sentimentalismo. Por otra parte, el argumento pedagógico del miedo, no sólo es inoperante en la actualidad, sino que incluso puede emparejar el cristianismo con el Islam. El temblor ante las cosas santas salva al mundo de su insulsez, pero el amor perfecto ahuyenta todo temor (1 Jn 4, 18).

Podríamos decir que el infierno no existe en la eternidad, ni siquiera en el tiempo como medida, sino en su interioridad subjetiva sin fondo y fantomática. El quinto concilio ecuménico no examinó la cuestión de la duración de los sufrimientos infernales. El emperador Justiniano (que, en este caso, parecía uno de los “justos” de la historia de Jonás, a quienes decepcionó que el castigo no alcanzara a los culpables), propuso su doctrina personal al patriarca Mino en el año 543. El patriarca elaboró unas tesis contra el neo-origenismo y el papa Vigilio las confirmó. Más tarde fueron erróneamente atribuidas al quinto concilio ecuménico. Pero esta doctrina no es más que una opinión personal, y la doctrina opuesta -de los Padres Capadocios (San Gregorio Niseno, San Gregorio Nacianceno…)- nunca ha sido condenada.

Al final, Satanás se verá privado del mundo, objeto de su concupiscencia, y, al mismo tiempo, se verá limitado a su propio ser; pero éste no es ilimitado. El satanismo puro se agota cuando el sujeto se halla carente de objeto. Por el contrario, el corazón de la Iglesia -el corazón de la Teotokos- no tiene límites. San Isaac habla del corazón ardiente de amor hasta por los reptiles, incluso por los demonios. La expiación se extiende a todo el plan de la creación divina. La segunda muerte se refiere a los principios del mal, que se han desarrollado en el espacio y el tiempo: a su término, se angostan y desaparecen para siempre. Si la libertad ha permitido una deterioración pasajera, el balance final está entre las manos de Dios.

Pavel Evdokimov. “La mujer y la Salvación del mundo” Ediciones Ariel. Barcelona. 1970.

La palabra apocatástasis (salvación de todos) aparece en el Nuevo Testamento y concretamente en Hechos 3,20 ss.: «para cuando vengan por disposición del Señor los tiempos de consolación y envíe al mismo Jesucristo que os ha sido anunciado, el cual debe ciertamente mantenerse en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas (apokatastáseos pánton) de que antiguamente Dios habló por boca de sus santos profetas». Dicha perícopa pertenece al sermón de San Pedro a los judíos en el que se acentúa la esperanza mesiánica de una nueva creación; todas las cosas serán renovadas y reinará un orden perfecto y definitivo conforme al plan de Dios.

Pero no somos ingenuos, sabemos perfectamente que también hay elementos antiapocatástasis en la literatura paulina que se pueden interpretar al revés.

¿Cómo resolvió Oriente esta contradicción?

Fácil, con la plegaria por la apocatástasis. Es decir, no se da por hecha la apocatástasis, no es segura, pero es una petición insistente del pueblo ortodoxo, una demanda al Señor que lo más probable es que se cumpla. La pedimos al Señor.

Embellece al que la pide, y lo más probable es que se cumpla (si la pedimos con todas nuestras fuerzas).

Y, sobre todo, al cumplirse, el plan de Dios se cumple por completo, sin imperfecciones. Se elude así ese viejo esquema gnóstico que cree en dos principios igual de poderosos (el bien y el mal). Si no hubiera apocatástasis, la tesis gnóstica sería válida. El bien coexistiría con el error eterno, con el mal eterno. Eso no es cristiano, ¿no? En el cristianismo el bien acaba al final con todo mal, acaba con todo error.” [4]

El doctor Maclaren hace el comentario siguiente:

Aceptando con reverencia las palabras de Cristo, como expresión de amor perfecto e infalible sabiduría, el que esto escribe teme que, en la discusión con respecto a la duración del castigo, la verdad solemne relativa a la realidad de la retribución futura se oscurezca o debilite, y el hombre arguya con respecto al “temor del Señor”, hasta dejar de experimentar sentimiento altluno con respecto a dicha retribución.

El hábito tiende a fijarse. El carácter tiende a adquirir permanencia final. Dios no obligará al hombre a salvarse en el futuro, como no lo obliga en la actualidad.

Segunda oportunidad.

Según esta teoría, todos tendrán una segunda oportunidad, para aceptar la salvación, entre la muerte y la resurrección. Sin embargo, las Sagradas Escrituras enseñan que a la muerte queda fijado el destino del hombre (Hebreos 9:27). Además, si la gente piensa que se le presentará una segunda oportunidad, ¿cuántos aceptarán la primera oportunidad, o la aprovecharán? Y si descuidan la primera oportunidad, de acuerdo con las leyes de la naturaleza humana, estarán más débiles para aceptar la segunda.

Aniquilación.

Los que propugnan esa teoría dicen que la Biblia enseña que los impíos perecerán, y que esto prueba que el castigo final consistirá en la aniquilación. Eso no puede ser cierto, porque si perecer significa ser aniquilado, entonces el hijo pródigo fue aniquilado antes de regresar a su padre, siendo que cuando comenzó a arrepentirse, dijo: “¡Cuántos jornaleros en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!” (Lucas 15:17)

Y nos dice también la Biblia que el mundo antediluviano pereció anegado en agua (2 Pe 3:6). Y,sin embargo,el mundo todavía continúaexistiendo (Sal. 78:45;Heb 2:14;Sal 31:10)

Estos textos prueban de modo concluyente que las palabras “destruir” y “consumir” no sifgnifican aniquilación.El vocablo “destrucción” significa dañar o perjudicar una cosa de tal manera que venga a ser inservible.

notas

1.Myer Pearlman, Teologia Biblica y sistematica,pag. 282,ed. Vida, ed en ingl. 1958,trad. en esp. 1992

2. Lewis Sperry Chafer,El Juicio De Satanás y Los Ángeles Caídos,seminariobierto.com

3. Teologia Biblica y sistematica,pag.282-284,op. cit

4.http://rastacalcedonico.wordpress.com/2009/02/26/el-infierno-es-eterno-o-no/

La Gripe A en Argentina altera la vida de las iglesias evangélicas

La Gripe A en Argentina altera la vida de las iglesias evangélicas

Por admin
Escrito el 13 Jul 2009 a las7:47am

Influenza Humana AH1N1 en Argentina
En estos días la epidemia de la gripe porcina o la gripe A, el virus “Influenza Humana AH1N1″ está afectando Argentina, con decisiones importantes de los organismos estatales, mientras los medios de comunicación informan permanentemente sobre el tema, aún con las múltiples dudas que generan en la sociedad. Dentro de esta espiral se encuentra la Iglesia evangélica, que también ha anunciado medidas modificando y restringiendo sus actividades, especialmente los grandes eventos, pero sin suspenderlas completamente.

La situación ha hecho saltar de golpe todas las alarmas en torno a la Gripe A, y ya se han confirmado seis muertes en Buenos Aires, mientras las provincias extreman las medidas contra contagios. En total se registraron oficialmente hasta ahora 2.800 casos de infección por el virus de la H1N1 en Argentina. La Presidenta de la nación aseguró que “se tomarán las medidas que sean necesarias”. Gobiernos e instituciones provinciales restringen actividades para evitar el rápido avance de la pandemia, y dentro de esta situación se incluyen las iglesias evangélicas.

La gran pregunta para los evangélicos es si se cancelan o no las actividades congregacionales, y hasta qué punto. Juan Gattinoni, de la Red de Liturgia y Secretario regional del CLAI opina que “así como en el Antiguo Testamento vemos indicaciones sobre cómo cuidarse y cuidar a los demás ante enfermedades contagiosas, vale la pena ser prudente hoy también porque formamos parte de esta sociedad que pasa por un momento y situación especial”, afirma.

Por ello, considera que se debe evitar una actitud a la que los cristianos “somos propensos, a ser un tanto omnipotentes (cosa que a Dios no agrada) y pensar que a mi –a nosotros- nada va a pasarme, porque Dios me cuida. Y así seguimos nuestra vida normal sin prestar atención a las advertencias de peligros o dificultades. Tampoco es cuestión de tener miedo y aislarse en una burbuja hasta que pase la tormenta”, considera Gattinoni.

En el mismo sentido Gerardo Oberman, Presidente de las Iglesias Reformadas en Argentina, envió una circular a sus comunidades, donde desgrana una serie de recomendaciones, cuando aún no se ha producido por las autoridades el cierre de lugares públicos o de concentración masiva, explicando que “nuestros cultos y actividades pueden proseguir, siempre que las instancias gubernamentales no declaren una emergencia sanitaria que prohiba las reuniones cúlticas. Por supuesto que hay que tomar algunas medidas preventivas” (medidas concretas que relata la circular, y pensadas para evitar en lo posible la propagación del virus).

Oberman, quien pertenece a la Red Crearte de liturgia, en un análisis más en profundidad sugiere en una carta que cuando la situación pase, con más serenidad, se invite “a reflexionar a la membresía de nuestras iglesias sobre las pandemias silenciadas, aquellas que no nos generan alarma porque no nos amenazan de manera directa: las miles de muertes por desnutrición infantil, las cantidades de muertes a causa del abuso del alcohol y de las drogas, las muertes anuales en accidentes de tránsito, las muertes por trastornos respiratorios derivados de gripes normales (que matan más que esta gripe nueva), las muertes de personas en situación de pobreza extrema por causas evitables”.

SUSPENSIÓN DE REUNIONES
En la ciudad de Buenos Aires, organizaciones religiosas de distintas confesiones, han comenzado a suspender reuniones que significaban concentración de personas, como medida preventiva.

En otros lugares, como es el caso de Resistencia, además de apoyar las medidas oficiales sanitarias e higiénicas, se han suspendido reuniones entre semana y grandes eventos previstos para este mes, y sólo se mantendrán los cultos de los domingos. Así, el Consejo Pastoral de Resistencia ha anunciado que decidió postergar para una nueva fecha la gran cruzada “Chaco Oramos por Vos” con el Evangelista Carlos Annacondia que iba a realizarse los días 20 al 24 de julio.

El presidente del Consejo Pastoral de Resistencia Ricardo Montiel señaló que frente a la emergencia sanitaria, el decreto dictado por el gobernador y el llamado del subsecretario de Gobierno y Culto de la Provincia José Mongeló, “los referentes pastorales de la ciudad nos hemos reunido y hemos decidido varias medidas concretas con el fin de colaborar con la prevención ante ésta emergencia sanitaria”, indicó el religioso este viernes.

Entre esas medidas, como antes se expuso, está la suspensión de todas las actividades programadas en las Iglesias o en otros lugares, que generen aglomeración de personas, con excepción de los cultos dominicales.

Decidieron también los Pastores Evangélicos del Consejo Pastoral y de la Federación de Pastores que “mientras dure la emergencia nuestras reuniones serán cortas, concretas y con todas las prevenciones higiénicas y sanitarias que estén a nuestro alcance, porque asimismo entendemos que frente a ésta emergencia no sería apropiado dejar sin asistencia espiritual a nuestra población, con contención anímica y emocionalmente para que puedan refugiarse en la fe”, sostuvo Montiel.

Fuentes: Datachaco, ALC. Redacción: ACPress.net

Un grito de ayuda

Julio 15, 2009
Un grito de ayuda

  • “Al oír que el que venía era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: ¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”1

Clark Strand, quien por un tiempo fue un monje budista Zen, compartió como “hace dos años, a bordo de un vuelo que salió de Memphis, Tenn., de pronto me encontré a mis mismo repitiendo las palabras, ‘¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mi!’

“Esto no habría sido tan increíble si yo hubiese sido un miembro de la iglesia ortodoxa, que por más que un milenio ha utilizado esa oración como su método preferido de contemplación. Por lo mismo, no habría sido tan sorprendente si yo hubiese sido un cristiano de cualquier religión. Ya que yo era un budista Zen que no profesaba ninguna creencia en Dios, y mucho menos en Jesús, esto me llegó totalmente por sorpresa.

“Regresaba del baño cuando el avión empezó a perder altura. Mis pies se levantaban del piso. Por momentos colgué en forma cómica con piernas de marioneta, y entonces de alguna manera logré llegar de nuevo a mi asiento. Acababa de abrochar el cinturón de seguridad cuando mi esposa que se encontraba del otro lado del pasillo sentaba con nuestros dos niños volteó hacia mí y dijo las cuatro palabras nadie en un aeroplano desean escuchar jamás: ‘¿huele a humo?’ Era el momento que todos nos hemos imaginado. Usted mira las caras de los otros pasajeros (casi todas eran personas) mas se podía leer en todos ellos el mismo pensamiento: “Es esto lo que significa morir.”

“Milagrosamente, minutos después estábamos en tierra firme. El avión, como descubrimos después, había tenido una falla eléctrica en la consola de control, y el piloto, no sabiendo cuánto tiempo él podría controlar el avión, había descendido tan rápidamente como le fue posible, llevando el avión a la mayor velocidad posible, cubriendo los 25 minutos de regreso a Memphis en un poco menos de 10 minutos.

‘Cuando todo parecían perdido, no era a Mu a quien había llamado, ni siquiera a Buda, pero de todas las cosas, a Jesús – a pesar de todo lo que yo había creído o había hecho.

“Solamente más tarde esa misma noche en el cuarto del hotel, con los niños ya en cama, recordé el momento durante el vuelo cuando mi vida espiritual había tomado un giro de 180 grados y, fue como si se regresara de nuevo al puerto.”2

¿Necesito decir algo más?

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, ayúdame a no esperar hasta que esté en medio de una crisis que amenace mi vida para pedirte que tengas piedad de mí y me salves. Ayúdame a hacerlo en este momento. Y que cuando este en una crisis de cualquier tipo, concédeme que automáticamente mi  pedido por ayuda ascienda a ti. Gracias por escuchar y responder a mi oración – y siempre lo haces cuando te lo he pedido. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”

1. Marcos 10:47 (NIV).
2. Clark Strand, un antiguo monje budista Zen, “En la raiz de todo,” www.beliefnet.org/story/44/story_4406.html.

Nota: Para asegurarse de estar listo al encontrarse frente a Dios al final del camino de la vida, asegúrese de leer “Como saber que es un Cristiano autentico, sin tener que ser religioso” en:http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php.

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¿Porque expulsar a un hereje?

¿Porque expulsar a un hereje?

Nosotros,como evangélicos y fundamentalistas bíblicos, dirigimos nuestros ministerios a determinados grupos de personas que practican un estilo de vida que en la Biblia es calificado directa y categóricamente como pecado.

Porque lo hacemos? Porque es necesario predicarles, por supuesto, pero con el propósito específico de que se conviertan y cambien de vida…

Hoy tuve que expulsar del blog a un hereje gnostico, un lobo disfrazado de cordero.Pensaba que solo era un cristiano que tenia otra tradicion distinta que la mia, pero me equivoque. No hay tolerancia hacia los lideres heréticos.

Honestamente no me gusta expulsar a nadie.No disfruto de hacerlo,pero no puedo permitir que nadie sea confundido así porque si. La tolerancia es cero hacia aquellos que niegan las escrituras inspiradas por nuestro Señor y Dios Jesucristo.


    ¿Qué significa ser un siervo de Dios?

    ¿Qué significa ser un siervo de Dios?

    Pablo Santomauro

    Pablo Santomauro

    Extracto de un estudio en Romanos 12 por Pablo Santomauro

    A través de las Escrituras vemos que los autores del Nuevo Testamento usan frases para referirse a ellos como “siervo de Dios”, “siervo del Señor” y “siervo de Jesucristo” alternativamente.

    Pablo, por ejemplo, se llama a sí mismo “siervo de Jesucristo” en Romanos 1:1 y “siervo de Dios” en Tito 1:1. Santiago hace lo mismo en la apertura de su carta a los judíos, presentándose como siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Lo mismo hacen Pedro y Judas en las primeras líneas de sus epístolas.

    No sólo los apóstoles son llamados a ser siervos de Dios y de Jesucristo, todos los cristianos somos llamados a ser siervos de Dios. En Romanos 6:22, el apóstol Pablo nos dice que los cristianos hemos sido liberados del pecado y hechos siervos de Dios. El apóstol Pedro nos insta, en su primera epístola a que vivamos como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios (1 P. 2:16). Ser siervo y ser libre al mismo tiempo, interesante el concepto.

    definición de “siervo” :

    El siervo de Dios es aquella persona que está dispuesta a:

    * hacer lo que Dios pida

    * cuando El lo pida

    * donde El lo pida

    * no importa lo que El pida

    La palabra siervo significa esclavo (doulos). Describe a alguien que está sujeto a la voluntad de su Señor, y totalmente a la disposición de él.

    Al usar este término para describirse, los apóstoles están expresando su absoluta devoción y sujeción a Cristo, están expresando su actitud de absoluta obediencia hacia Cristo, algo a lo que no sólo los apóstoles fueron llamados, reitero, sino todos los que somos de Cristo. Es esa obediencia incondicional la que nos va habilitar para ser siervos efectivos.

    Esa obediencia comienza en nuestras vidas cuando renunciamos a otros “señores”, nos identificamos con Cristo, descubrimos en la Escritura cuál es su voluntad, vivimos de acuerdo a ella, y conscientemente nos alejamos de intereses que son contrarios a la voluntad de Dios, aún y cuando estos intereses (gustos, hábitos, preferencias o tendencias) hayan sido importantes para nosotros en el pasado. Escuchémos a Pablo exhortando a los romanos a vivir esa vida de obediencia que Cristo demanda de nosotros:

    Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional [lo que corresponde]. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:1-2

    Basados en estos versos y los que siguen del capítulo 12 de la carta a los Romanos, cuyo comentario omitimos en esta entrega, pasamos ahora a detallar ciertos principios elementales en la vida del siervo de Dios.

    Principio # 1 – Un siervo de Dios se congrega

    La Biblia no enseña en absoluto el concepto del cristiano separado de la iglesia. Por  el contrario, denuncia la idea como un desacato a la voluntad de Dios. Hebreos 10:25 dice que no debemos dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre.

    El verdadero creyente sabe que hay mandamientos en  la Escritura que no pueden ser obedecidos a menos que formemos parte de una iglesia. Por ejemplo, en Juan 13:35 Jesús dice: “En esto conocerán que son mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. ¿Cómo podremos mostrar a la gente que somos discípulos de Cristo, o cómo podremos amarnos los unos a los otros, si no nos reunimos con los discípulos? Por lo tanto, al no congregarnos estamos desobedeciendo a Dios.

    El apóstol Pablo nos da mandamiento en Gálatas 6:10 para que “hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”. ¿Cómo podremos hacer bien a la familia de la fe, si nos nos reunimos con ella? No hay forma de escaparse  a este razonamiento.

    La analogía con el cuerpo humano usada por Pablo En Romanos 12 ilustra este punto en forma maestral. Somos llamados a estar unidos formando un cuerpo, porque Cristo ha fundado una sociedad (una asociación) y establecido una unión entre sus discípulos, lo mismo que sucede entre los miembros de un cuerpo humano.

    Principio # 2 – Ser siervo de Dios no es una opción, es un llamamiento

    Para el cristiano no se trata de si debe servir o no. Desde que el ministerio es un llamamiento de Dios, es decir, son irrevocable, (no se cancelan) (Ro.11:29), es bueno saber que Dios no toma a la ligera la desobediencia a su llamado.

    El siervo no es un observador distante, alguien marginal o desinteresado. Hay iglesias llenas los domingos con este tipo de cristianos. En el capítulo 4 del evangelio de Mateo encontramos dos instancias que ilustran la actitud del siervo. Cuando Jesús dice a Pedro y Andrés “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombresellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. Cuando Jesús llama a Juan y Jacobo, la Escritura registra que “ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron”. La inferencia es que cuando él habla , nosotros obedecemos; él llama, nosotros damos el paso adelante. ¿Estamos haciendo ésto en nuestras vidas hoy? Quizá muchos de nosotros tengamos que saltear líneas cuando cantamos alabanzas con estrofas como “He decidido seguir a Cristo”.

    La obediencia de Abraham es también un buen ejemplo. Dios llama a Abram y le dice “vete de tu tierra, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré …Y haré de tí una nación muy grande, y engrandeceré tu nombre, Y SERAS BENDICION”. (Abraham obedece incondicionalmente)

    ¡Qué diferencia con nosotros en el día de hoy ! ¡Qué insoportables que somos, consumidos por una preocupación, un temor, una necesidad … bendíceme, bendíceme, bendíceme … somos esponjas absorbiendo constantemente.

    ¿Está el Señor llamándolo así en el día de hoy? Piénselo bien.

    Principio # 3 — Cuando el Señor llama también capacita

    Dios no es como el jefe que le ordena al empleado hacer un trabajo para el cual no está capacitado o no ha sido entrenado.

    Dios ha dado a cada uno de nosotros dones o habilidades, algo que el cuerpo de Cristo necesita. Es Dios Espíritu Santo el que distribuye los dones: “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como el quiere” (1 Co. 12:11). ¿Con qué propósito? Respuesta: “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:12),  y además para la organización en la Iglesia. Sí, ya sé, la iglesia es un organismo, pero también  es una organización (a nivel de la iglesia local). Cuando el organismo no está organizado se enferma o se muere.

    Romanos 12:6 y pasaje circundante nos enseña que cada uno de nosotros debe administrar su don (o dones) de acuerdo a la gracia que nos es dada sin mezclarse en lo que concierne a otros: tampoco debemos desear hacerlo todo, sino que debemos contentarnos con lo que Dios nos ha dado y no debemos usurpar la labor de los demás. Esta es la raíz de los problemas en muchas iglesias, donde los pastores u otros líderes quieren estar en todo, sin perderse detalle, y queriendo tener la última palabra. Cuando eso sucede vamos a tener un desastre de mayores proporciones.

    Entonces, recordemos que somos miembros los unos de los otros, nos pertenecemos, y cuando uno no cumple con su función o quiere cumplir con las funciones de los demás, todo el cuerpo sufre. Hoy en día el cuerpo de Cristo sufre tremendamente porque carga sobre sus hombros un número sin precedentes de miembros que están atrofiados.

    A modo de aclaración digamos que usted no tiene que saber cuál es su don para comenzar a servir a Cristo. Por si acaso alguno de nosotros tiene dificultad para identificar sus dones, es un alivio saber que no es necesario primero identificar el don o los dones. Quiere decir que no tener claridad al respecto no puede servir de excusa para no ponerse a trabajar para Cristo. Hay gente que lleva años tratando de descubrir sus dones o van a la tumba sin haberlos descubierto. ¿Por qué? Porque nunca se han puesto a trabajar.

    ¡Manos a la obra! Despierte y póngase a trabajar, sobre todo teniendo en cuenta que hay tantas oportunidades en su iglesia. El Señor le mostrará sus dones, sea fiel y le dará más; sea infiel, y le quitará lo que tiene y se lo dará al siervo fiel.

    Principio # 4 –  Servir no es algo que usted hace por Dios, es algo que Dios hace a través de usted.

    Este es un principio que muchos de nosotros debemos tener presente todo el tiempo, debido a que tenemos tendencia a creer que somos suficientes en nosotros mismos para la tarea. Cuando llegamos a pensar de esa manera es cuando dejamos de servir a Dios en el Espíritu porque nos desconectamos de él.

    El ministerio efectivo depende de la condición de total humildad en el ministro de Dios. No hay lugar para la arrogancia en el ministerio. Por el contrario, una actitud de total dependencia de Dios es requerida para tener un ministerio exitoso, sabiendo que es Dios quien hace la obra por medio de nosotros y no nosotros por nuestra cuenta. Veamos las palabras de Pablo :

    no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios”(2 Co. 3:5)

    Esta es la actitud y la perspectiva que debemos mantener. Traigamos a un antiguo amigo a la memoria. Nabuconodosor tiene un sueño pero se le olvida. Preocupado en extremo, llama a los sabios de la época, les pide que le reconstruyan el sueño y luego se lo interpreten. Nadie puede hacerlo. Nabuconodosor, que no era muy democrático, ordena la muerte de todos los sabios de Babilonia. Daniel pide tiempo al rey para poder interpretar el sueño y Dios se lo revela en visión. Ahora observemos las palabras de Daniel frente al rey:

    Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación? Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.

    Daniel pudo haber respondido, “Sí, yo puedo” , pero contesta, “¡No! No puedo, PERO DIOS PUEDE”.

    Enseñanza:

    ¿Usted piensa que puede hacerlo?¿Piensa que está capacitado para hacerlo?¿Que tiene el carisma y personalidad para hacerlo? Dios le va decir: “No te necesito, gracias”. Extraña forma de evaluar, ¿verdad?

    Por otra parte, ¿Piensa que no puede? ¿Que es incompetente, insignificante, inadecuado? ¡Atención! Dios puede estar a punto de poner su mano sobre usted para colmarlo con un ministerio como nunca imaginó. ¿Por qué? Porque todo ministerio es para la Gloria de Dios, no la nuestra.

    ¿Busca gloria para usted? ¿Quiere ser predicador? Dios dice: “Lo siento, no estoy llamando predicadores esta semana”. ¿Quiere ser un héroe de la fe? La respuesta es “Estoy buscando obreros anónimos”. ¿Ministro de alabanza? Lo siento, necesito un encargado del equipo de sonido. ¿Quiere ser conferencista, viajar por diferentes lugares? Lo lamento, quiero que vayas de misionero al altiplano boliviano.

    Conclusión: “Porque ni de oriente ni de occidente viene el enaltecimiento. Mas Dios es el juez, a éste humilla y a aquél enaltece”. (Sal. 75: 6-7).

    Principio # 5 – No responder al llamado de Dios a servirlo tiene consecuencias eternas.

    La verdad es que a pesar de la claridad bíblica en cuanto a lo que Dios espera de nosotros, la vasta mayoría de los cristianos no respondemos a la gracia del Señor en la medida que él espera. El hombre y la mujer promedio en la Iglesia de Cristo, sin siquiera pensarlo, sin siquiera preocuparse, sin siquiera remorderle la consciencia, es feliz gastando su tiempo, su esfuerzo y sus recursos en cualquier otra cosa, antes que en un ministerio en el cuerpo de Cristo. ¿Lo dudan? Revise su agenda, libreta de cheques, cuenta del teléfono, o lo que ha hecho la semana pasada.

    Dios no va a pasar por alto tal medida de ingratitude. Habrá consecuencias en la eternidad, y van a ser desvastadoras para el cristiano, para aquella persona que después de ser salva siguió viviendo para sí y no para el Señor. 2 Corintios 5:14-15 dice “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos”. Dios espera eso de nosotros. Al no hacerlo estamos desobedeciendo a Dios, y nos exponemos a la disciplina de Dios en esta vida, y a futuras pérdidas en la eternidad.

    !Ya está Santomauro asustándome! Dirá usted. La Escritura en ningún lugar dice que en la eternidad todos vamos a tener el mismo estatus, por el contrario, repetidamente habla de recompensas y pérdida de recompensas, no para asustarnos sino para traer claridad a nuestro razonamiento.

    Déjenme ser franco para terminar. Hay dos formas de presentarse en el cielo:

    1) 2 Juan 8 dice: “Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón complete”. (esto es para los que se quedan a medio camino, o simplemente no dan el 100%). A su vez, 1 Juan 2:28 expresa: “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”.

    2) Pedro, luego de instarnos a vivir la vida cristiana nos dice en 2 P.1:10-11: “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firmes vuestra vocación (llamado) y elección: porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.

    El siervo de Dios es aquella persona que está dispuesta a:

    * hacer lo que Dios pida

    * cuando El lo pida

    * donde El lo pida

    * no importa lo que El pida