Red Vines: the perfect super food

Red Vines: the perfect super food

Posted: 07 Jul 2009 05:53 AM PDT

En este mes, todos los Reformados están de fiesta. Es el mes que se celebran los 500 años de Juan Calvino. El 10 de Julio se celebraran los 500 años del nacimiento del Reformador, que muchos dentro del Protestantismo ven como su padre espiritual. No cabe duda que la influencia de Calvino dentro del Protestantismo no puede ser exagerada. Desde los Puritanos hasta los Presbiterianos, Calvino ha influenciado a una buena parte del Protestantismo.
Desde que TIME publico un articulo sobre como el Calvinismo ha renacido en este tiempo, quise escribir al respecto. El renacimiento del interés sobre Calvino no es meramente solo por cumplir medio milenio. La doctrina de la predestinación, es una buena doctrina a que aferrarse en estos tiempos de que las finanzas no están seguras, y que todo esta cambiando, a veces muy rápido para comprender el cambio. Muchos, en ves de afrontar su culpa o complicides a lo que ha ocurrido, prefieren ver que Dios tenia todo esta catástrofe prevista, y que por lo tanto, dejamos de tener nosotros responsabilidad y parte que ver en lo que estamos viviendo. En lo personal, no cantaría yo victoria sobre el nuevo renacer Calvinista, mas cuando no se toman en cuenta las razones y circunstancias en el cual esta renaciendo.
Pero lo que mas me ha preocupado sobre el movimiento de los Neo-Calvinistas, es que se están haciendo mas sectaristas de nunca. Un ejemplo es Albert Mohler, a quien yo oigo todos los días, y aprecio su ministerio, dice en el articulo de TIME “El momento en que alguien define a Dios bíblicamente, esa persona es llevada a conclusiones que son tradicionalmente Calvinistas”. El mismo escritor del articulo resalta que tales declaraciones muestran mas bien arrogancia y división. Junto con el autor del articulo, puedo también ver de cómo muchos Calvinistas llegan a considerar a cualquiera fuera de sus filas como no cristiano. No es la Biblia la única que dicta lo que la Iglesia debe de creer y como debe de comportarse, sino que son ahora las confesiones de Fe como la de Westminster, o los Canones de Dort, los que definen la Fe cristiana. De eso, no creo que ni Calvino hubiera estado de acuerdo.
De todos modos, en este mes no solo se celebra el cumpleaños de Calvino. A través de todo el año, los Bautistas estamos celebrando nuestro 400 aniversario. Dentro del campo Bautista, existen tanto Calvinistas como no Calvinistas, así que en ciertos lugares, las celebraciones son dobles.
Pero a pesar de todas las diferencias que existen el día de hoy sobre las creencias de Calvino, no esta de mas saludar a este hombre que tanto contribuyo al estudio de la Palabra de Dios. Necesitamos hombres como el el día de hoy.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel

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La Masculinidad del Pastor: Parte II

Osías Segura
Teólogo costarricense y profesor adjunto en el Seminario ESEPA, y en Fuller Theological Seminary en Pasadena, California.

Osías Segura
La Masculinidad del Pastor: Parte II

Nos sorprende escuchar de pastores envueltos en casos de violencia domestica, estafa, aferrados a un poder abusivo, extremadamente materialistas, y hasta en violación, adulterio o fornicación. Y nos preguntamos: ¿Qué les sucedió? ¡Si eran tan excelentes personas! Este articulo lo quiero dedicar a aquellos pastores (disculpen hermanas pastoras), hombres como yo, que sufrimos los embates de una carga de expectativas sociales, y cambios hormonales que ha ratos no podemos tolerar en nuestra soledad. Así es, cuánto nos burlamos de los cambios hormonales en las mujeres, pero ¿qué hay de los que sufrimos los hombres? Mi intención es subrayar panorámicamente una serie de problemas sociales, hormonales y emocionales, que acosan al hombre pastor en su frágil masculinidad. Problemas que atentan contra la calidad del ministerio varonil, y por tanto, contra la expansión del Reino.
Un problema que se Agrega: La Andropausia
Al llegar uno a la edad de los 40 la energía empieza a disminuir. Antes predicar cinco sermones y dos enseñanzas en un día era cosa de cada semana. ¡Sin embargo, ahora regresamos a casa agotados del domingo, y necesitamos tomarnos hasta el lunes libre! Aun más, en los 40, nos enfrentamos con la realidad del cambio hormonal y encaramos la andropausia.
Ya no nos “sentimos tan hombres como antes”, y se torna más difícil aparentarlo con el paso de las décadas. Para sostener ese perfil de modelo del “pastor de éxito” no nos queda otra que imponer más nuestro poder para que nos respeten, y “no se les ocurra que ya no sirvo y me echen de la iglesia”. Con más fuerza se genera un tipo de “repudio contra lo femenino” (sinónimo de debilidad), se busca aun más no demostrar emociones, ejercer más poder (éxito, riqueza, estatus), y ser arriesgado y agresivo. Entre pastores que llegan a sus 40 o 50 lo común es buscar nuevas experiencias espirituales, e imponer nuestra autoridad con más fuerza. De allí que algunos caigan en el abuso espiritual, pues no se ven tan varoniles como antes, pero al menos hay que tratar de ser espiritual, o bien aparentarlo. “Si la gente ve que podemos darles experiencias espirituales nuevas, nos seguirán y nos respetaran como cuando era más joven”.
El sicoterapista Norteamericano Jed Diamond en los últimos años ha escrito sobre el síndrome del hombre irritable, y como los cambios hormonales afectan a los hombres. En su análisis de datos de más de 6.000 hombres, de todas las edades, ha encontrado que la mitad de ellos estaban estresados, tristes o pesimistas casi todo el tiempo, y el 40% decían sentirse irritables todo el tiempo. Entre estos sujetos que reportaban sentir emociones negativas, Diamond descubrió que ellos también experimentaban cierto tipo de fluctuación hormonal (caída de la testosterona) como también cambios en la química cerebral, y un incremento en el estrés y por tanto perdida de la identidad masculina. Si los niveles de testosterona baja en los hombres, estos tienden a convertirse en más irritables, frustrados, y enojados. Lo que fácilmente los empuja a caer en crisis espirituales, infidelidad matrimonial, violencia, cambios o pérdida del empleo. ¿Qué genera esto? Hombres irritables todo el tiempo, que podían cambiar de un dulce padre y esposo, a un monstruo amargado y violento en cuestión de pocos minutos. Estos cambios se dan con más fuerza en hombres con edades entre los 15-28 años y los 40-55 años. Los hombres en estos grupos de edades tienden a ser los más vulnerables a sufrir en su identidad masculina, su sexualidad, y en sus relaciones interpersonales.
¿Hay salvación para el hombre pastor?
¡Por supuesto! El Señor no nos deja sin una salida o varias. Permítanme delinear algunas:
• ¡Primero hay que reconocer que tenemos un problema con nuestro modelo de masculinidad, y que nuestras hormonas nos estas jugando un mal partido! Le aseguro que usted no esta solo (al menos me tiene a mí). Hablar de este tema en grupos de hombres en las iglesias podría ayudarnos a identificar hasta problemas de violencia domestica en el hogar. Pero si no reconocemos el problema, no vamos a buscar una solución. Pero digamos que reconocemos el problema, y sigamos adelante.
• ¡El problema del pecado original! Hay que reconocer que hemos sido socializados en una sociedad machista. Y aunque no queramos reproducir este modelo, este nos afecta. Por tanto, debemos estar dispuestos a ser corregidos constantemente por otros hombres y por mujeres, con tal de lograr superar esa enemistad de género que está tan arraigada en el pecado original. Necesitamos ser corregidos, para eso esta el cuerpo de Cristo y su multitud de dones.
• ¡Pecado es pecado y también esta en las estructuras de nuestra iglesia! Debemos de estar dispuestos a discernir que tanto de nuestras estructuras ministeriales oprimen, disminuyen, o rechazan a nuestras mujeres. Hay expertos consultores en esta área que podrían ayudarnos en nuestras relaciones, familiares, sociales y personales en cuanto a género. La organización costarricense Mensaje a la Familia pueden ayudarnos en esta área.
• ¡Necesitamos redefinir nuestra masculinidad! Nosotros los hombres en el ministerio necesitamos releer las Escrituras y teológicamente reflexionar sobre el ejemplo, y las enseñas que esta nos brinda. En nuestras Escrituras encontramos modelos de liderazgo, donde el servicio, la encarnación, la humildad, el mantenernos a cuentas, y la vulnerabilidad (el ejemplo de Cristo) están en contra de los modelos de éxito del mundo de los negocios que hoy tanto abundan en nuestras iglesias.
• Al reconocer que necesitamos ayuda, que como seres humanos necesitamos estar a cuentas con otros para crecer, debemos buscar consejería sicológica (de un profesional). Por ejemplo, un profesional nos puede supervisar y brindar herramientas para reducir el estrés.
• Si nuestros niveles de testosterona han bajado y nos sentimos todo el tiempo de mal humor, podemos encontrar bajo supervisión medica, suplementos hormonales que podemos tomar.
• Finalmente, grupos de apoyo para hombres son una herramienta muy valiosa para acompañarnos en el redescubrir una nueva masculinidad. Estos grupos nos pueden ayudar a revalorizar conceptos como afectividad, ternura, cariño, y hasta controlar esos sentimientos violentos que tenemos.

Palestinianismo Cristiano

Palestinianismo Cristiano gana terreno entre evangélicos

por Pablo Santomauro

Como alguien que sigue de cerca el avance de posiciones antijudías y anti-Israel en diferentes organizaciones  religiosas o seculares, siempre que pudimos hemos denunciado el antisemitismo execrable que éstas transpiran con total inmunidad y con la complicidad del mundo en general. Entre los nombres que vienen a la mente tenemos la Cruz Roja Internacional , Amnistía Internacional, la FIFA (sí, la del fútbol), el National Council of Churches (NCC), la WEA (Alianza Evangélica Mundial) y otras organizaciones misioneras de denominaciones cristianas liberales.

¿Catastrofismo?¡Sí!

¿Catastrofismo?¡Sí!

TEORÍA DEL NEOCATASTROFISMO.
Introducción:
Teoría geológica que es una concepción entre el uniformitarismo y el catastrofismo. La cual afirma que el registro geológico es, por tanto, el resultado de la acción de unos y otros.
Es una teoría relativamente reciente. Ya que casi todo el siglo XIX y buena parte del XX, el uniformitarismo o actualismo fue la tesis más aceptada.
En la actualidad se considera que en el tiempo geológico actúan continuamente procesos lentos o graduales como los que operan en la vida cotidiana, a los que se superponen, sin embargo, cambios más o menos bruscos, de tipo “CATASTRÓFICO”.
Características:
Algunas de los ejemplos que utilizan para explicarlo, son éstos:
Los continentes crecen con el paso del tiempo. La Tierra va cambiando su aspecto.
Impactos meteoríticos, cambian drásticamente el paisaje.

fuente:http://1abvilladevallecas08.blogspot.com/2008/10/neocatastrofismo.html

Ariel A. Roth

Temprano en la mañana del 14 de noviembre de 1963, la tripulación del barco pesquero Isleifur II notó un extraño olor en el aire, parecido al del azufre, pero lo consideró de poca importancia. Alrededor de una hora después, el barco, navegando cerca de la costa de Islandia, comenzó a balancearse en forma extraña. A la débil luz del amanecer, la tripulación observó hacia el sur que se elevaba humo oscuro. Pensando que se podría haber incendiado un barco, verificaron si había algún mensaje de S.O.S en la radio, pero no se oía ninguno. Por medio de sus binoculares, el capitán observó que surgían del mar unas negras columnas a aproximadamente un kilómetro de distancia. La tripulación inmediatamente sospechó que era un volcán; después de todo, debían saberlo porque provenían de Islandia, donde la actividad volcánica es casi una forma de vida. Los pescadores estaban justamente sobre la cadena volcánicamente activa del centro del Atlántico. Allí el fondo del océano está a aproximadamente 100 metros bajo el nivel del mar, de manera que la actividad de un volcán submarino se puede notar fácilmente desde la superficie.

La perturbación continuó todo el día, con piedras, destellos de luz y una columna de vapor, ceniza, y humo, que se elevaban a tres kilómetros de altura en el aire. En cinco días, donde antes sólo había mar abierto, se había formado una isla de 600 metros de largo. La isla, luego llamada “Surtsey” en honor al mitológico gigante “Surtur”, con el tiempo llegó a tener un diámetro de casi dos kilómetros. Sorprendentemente, cuando los científicos la recorrieron, tenía el aspecto de haber estado allí por mucho tiempo. En un período de unos cinco meses se habían formado una playa y un acantilado de aspecto maduros. Uno de los investigadores comentó: “Lo que en otros lugares requiere miles de años puede llevar unas pocas semanas o aún pocos días aquí. En Surtsey alcanzaron sólo unos pocos meses para crear un paisaje tan variado y maduro que era casi increíble”.1

Por lo general, en nuestra tierra relativamente plácida, los cambios no ocurren muy rápidamente, pero a veces eventos como la formación de la isla Surtsey nos recuerdan que pueden ocurrir cambios catastróficos rápidos.

Catastrofismo y uniformismo

Tanto el catastrofismo como el uniformismo han jugado un papel importante en la interpretación de la historia de la tierra. El primero supone eventos geológicos mayores rápidos e inusuales, mientras que el segundo afirma el concepto contrario, de cambios lentos, pequeños y prolongados. Las largas edades requeridas para cambios lentos uniformistas demandan que se descarte el registro bíblico de una creación reciente cuando se explica la formación de inmensos estratos geológicos y de fósiles que aparecen en la superficie de la tierra. El uniformismo está más de acuerdo con una historia evolucionista prolongada y largas edades geológicas, mientras que el catastrofismo está más de acuerdo con el concepto bíblico de una creación reciente y un diluvio mundial posterior. El diluvio bíblico, que pudo haber depositado los estratos geológicos rápidamente, representa el mejor ejemplo de catastrofismo.

A través de casi toda la historia humana, el catastrofismo fue una opinión bien aceptada,2 figurando en la mitología antigua y en la antigüedad grecorromana. El interés disminuyó durante los tiempos medievales, aunque los árabes seguían de cerca a Aristóteles, quien creía en las catástrofes. El renacimiento vio un interés renovado en el asunto. Frecuentemente se explicaban los abundantes fósiles marinos encontrados en los Alpes como resultado del diluvio. Los siglos XVII y XVIII presenciaron intentos de armonizar la ciencia con los registros bíblicos de la creación y del diluvio. No obstante, hubo algunos detractores notables, tales como René Descartes (1596-1650), que sugirieron que la tierra se formó por un proceso de enfriamiento. Las ideas ortodoxas comenzaron a modificarse, tales como las sugerencias de que el diluvio pudo haber sido el resultado de causas naturales y que tal vez no formó todos los estratos de rocas sedimentarias. Georges Cuvier (1769-1832) propuso la idea de las catástrofes múltiples en Francia, y durante este período algunos otros intelectuales defendieron el uniformismo.

Al mismo tiempo, en Inglaterra, hubo un fuerte apoyo para el diluvio bíblico de parte de autoridades influyentes como William Buckland, Adam Sedgwick, William Conybeare y Roderick Murchison. En este ambiente apareció un libro que tendría más influencia en el pensamiento geológico que cualquier otro.

El libro “Principles of Geology”3 apareció por primera vez en 1830. Escrito por Charles Lyell, cambió profundamente el clima prevaleciente del pensamiento geológico del catastrofismo a los cambios estrictamente lentos del uniformismo. Hacia la mitad del siglo XIX, el uniformismo había llegado a ser un concepto dominante y el catastrofismo una opinión menguante. Varios esquemas trataron de reconciliar el registro bíblico de una creación reciente con las largas eras geológicas propuestas por el uniformismo.

El evento Bretz

En 1923 el geólogo Harlen Bretz, de opinión independiente, describió uno de los paisajes más inusuales que se encuentran en la superficie de nuestro planeta. Se trata de unos 40.000 kilómetros cuadrados en la región sudeste del estado de Washington (E.U.A.), que se caracteriza por una amplia red de enormes canales secos. A veces éstos tienen muchos kilómetros de ancho, formando un laberinto de montes aislados y cañones cortados en la dura roca volcánica. A diferencia de los valles comunes de los ríos, que generalmente tienen una amplia forma en V en corte transversal, estos canales frecuentemente muestran costados empinados y fondos planos, en forma de U. Además, se han encontrado a diferentes alturas enormes montículos de grava fluvial. La evidencia de centenares de antiguas cataratas, algunas de hasta 100 metros de altura, con grandes pozos de caída erosionados en sus bases, testifican que existió algo muy inusual.

¿Cómo se formó este terreno tan extraño? Bretz tenía una idea, pero era lo suficientemente extravagante como para que provocara una controversia geológica que duró 40 años. En su primera publicación sobre este tema, Bretz no expresó su sospecha acerca de una gran inundación catastrófica, sino sólo indicó que se habrían requerido prodigiosas cantidades de agua.4 Sin embargo, más adelante el mismo año, publicó un segundo ensayo expresando su opinión de que este paisaje había sido formado por una inundación catastrófica realmente enorme, pero breve. Esta inundación había derruido el área, erosionado los canales y depositado los inmensos bancos de grava.5

En ese tiempo, los geólogos se oponían a cualquier tipo de explicación asociada con catástrofes y Bretz sabía esto. El uniformismo era el enfoque aceptado y no se les daba importancia a los volcanes y terremotos, aunque se reconocía que tenían un efecto. El catastrofismo era anatema; estaba en la misma categoría en la que se encuentra hoy el creacionismo en muchos círculos científicos—totalmente inaceptable. La comunidad geológica tenía que tratar con este joven advenedizo Bretz, que estaba completamente fuera de línea. Sus ideas heréticas se hallaban incómodamente cerca de la idea del diluvio bíblico que los científicos rechazaban.6 Estos pensaban que adoptar las teorías de Bretz significaría un retroceso hacia la “Alta Edad Media”.7

Mientras Bretz, que era profesor de geología en la Universidad de Chicago, continuaba con sus investigaciones y publicaciones, algunos geólogos decidieron tratar de persuadir a su colega rebelde. En 1927, fue invitado a presentar sus puntos de vista ante la Geolgical Society of Washington, DC. Había un propósito especial detrás de esta invitación: “una verdadera falange de escépticos se habían congregado para debatir la hipótesis de la inundación”.8 Después de la presentación de Bretz, cinco miembros de la prestigiosa U. S. Geological Survey presentaron sus objeciones y explicaciones alternativas tales como la glaciación y otros cambios lentos.9 ¡Dos de esos geólogos ni siquiera habían visitado la zona! Al contestarles,

Bretz, un tanto cansado, comentó: “Sin embargo, tal vez mi actitud de finalidad dogmática resultó ser contagiosa”.10 Uno de los mayores problemas de la idea de Bretz quedaba sin contestar: ¿De dónde salió tanta agua de repente? Aparentemente ninguna opinión cambió en la reunión; la idea de una inundación catastrófica todavía les parecía absurda a la mayoría de los científicos.

Durante los años siguientes, la comunidad geológica se concentró en desarrollar alternativas para el modelo de Bretz. En las palabras de Bretz, la “herejía debe ser sofocada en forma suave pero firme”.11 No obstante, los estudios de campo continuaron produciendo datos favorables a la interpretación catastrófica, y el conflicto comenzó a moderarse. Bretz y otros encontraron una fuente para las aguas de la inundación. El antiguo Lago Missoula una vez había albergado hacia el este 2.100 kilómetros cúbicos de agua. Cierta evidencia indicaba que el hielo había represado el lago. Una ruptura repentina del hielo habría liberado el agua necesaria para producir la evidencia de la rápida erosión observada hacia el oeste. El mejor apoyo para esta explicación apareció posteriormente cuando los científicos encontraron ondas gigantes tanto en el Lago Missoula como en la región de los canales hacia el oeste. Probablemente algunos de ustedes estén familiarizados con las líneas de ondas paralelas que se observan frecuentemente en los lechos arenosos de los arroyos y ríos. Estas generalmente tienen unos pocos centímetros de cresta a cresta. Pero las ondas en el lecho del Lago Missoula y hacia el oeste eran gigantescas, medían hasta 15 metros de alto, con una distancia de 150 metros de cresta a cresta.12 Sólo inmensas cantidades de agua moviéndose rápidamente podrían producir tal efecto. Algunos estudios más recientes se han concentrado en los detalles. Hay quienes sugieren que pudo haber habido tantos como ocho o más episodios diluviales.13 Uno de los estudios propuso que el agua fluía a 108 kilómetros por hora, erosionando los profundos canales en la dura roca volcánica en pocas horas o días.14

Finalmente las interpretaciones maestras de Bretz basadas en el estudio cuidadoso de las rocas fueron aceptadas por la mayoría de los geólogos. En 1965 la Asociación Internacional para la Investigación del Cuaternario organizó un viaje de estudio a la región. Al cierre de la conferencia, Bretz, quien no pudo asistir, recibió un telegrama de los participantes con sus saludos. El telegrama terminaba con la siguiente oración: “Ahora todos somos catastrofistas”.15 En 1979 Bretz fue premiado con la Medalla Penrose, el premio geológico más prestigioso de Estados Unidos. Bretz había ganado; y el catastrofismo también. Este “Noé” de los tiempos modernos y su igualmente indeseada inundación habían sido vindicados.

Corrientes de turbidez

A mediados del siglo XX, algunos geólogos habían notado que el uniformismo estricto contradecía la información proporcionada por las rocas mismas. Bretz había hallado evidencias de acción muy rápida. Otros científicos encontraban estratos sedimentarios con ambos componentes, de aguas playas y profundas.16 ¿Cómo se podrían haber mezclado entre sí bajo condiciones tranquilas? La conclusión: catastróficas corrientes submarinas de barro, que comienzan desde aguas someras y fluyen hacia aguas profundas. Estas rápidas corrientes de barro, llamadas corrientes de turbidez, producen depósitos especiales llamados turbiditas. Las turbiditas han llegado a ser sorprendentemente comunes en todo el mundo. Unos pocos pensadores audaces han sugerido otras actividades catastróficas tales como extinciones masivas causadas por flujos de radiación cósmica17 de alta energía y el repentino derramamiento de agua fría del ártico sobre los océanos del mundo.18 Todas estas teorías indican una creciente separación del estricto uniformismo.

El golpe de gracia para el dominio de las explicaciones uniformistas no provino, sin embargo, del estudio de las rocas mismas, sino de los fósiles que contenían. ¿Por qué desaparecieron los dinosaurios cerca del fin del cretácico, y por qué son evidentes otras extinciones masivas en otros niveles del registro fósil? Debe encontrarse alguna causa razonable. Se han propuesto varias explicaciones para la extinción de los dinosaurios, desde la inanición y la ingestión de hongos venenosos hasta la fiebre del heno. No obstante, su desaparición ha sido considerada en general como un misterio. Entonces en 1980 Luis Alvarez, laureado con el premio Nóbel, de la Universidad de California en Berkeley, y otros19 sugirieron que la inusual abundancia del elemento iridio encontrado en una cantidad de lugares alrededor del mundo al final de los estratos cretácicos pudo haber provenido de un asteroide que chocó contra la tierra y mató a los dinosaurios. La idea generó una reacción mixta. Algunos la cuestionaron porque los dinosaurios y otros organismos no parecen haber desaparecido tan rápidamente según los estratos fósiles. Otros propusieron una extensa actividad volcánica e incendios mundiales, o el impacto de un cometa en vez de un asteroide.

El debate acerca de los detalles continúa, pero la puerta hacia las interpretaciones catastrofistas está abierta de par en par. La literatura científica informa hoy una amplia gama de repentinos cambios mayores.

Ideas catastróficas más recientes

Algunas de las ideas catastróficas más recientes proponen que los cometas o los asteroides podrían elevar olas marinas de hasta una altura de ocho kilómetros20 y mandar penachos volátiles de agua a cientos de kilómetros por sobre la superficie de la tierra.21 Otros efectos propuestos incluyen ráfagas de aire a 500° C viajando a 2.500 kilómetros por hora que matarían la mitad de la vida sobre la tierra, y terremotos globales acompañados de olas terrestres que llegarían a la altura de 10 metros. También se propuso la apertura de grietas que van desde 10 a 100 kilómetros y la rápida formación de montañas.22 Hasta hay una sugerencia de que estos impactos podrían haber iniciado la ruptura del super continente antiguo de la tierra llamado Gondwana.23

El catastrofismo ha retornado en forma rápida, pero no es exactamente el catastrofismo clásico de hace dos siglos que incorporó el diluvio bíblico como un evento geológico mayor.24 Es interesante que algunos geólogos recientemente sugirieron que un impacto extraterrestre podría estar relacionado con el registro del diluvio por parte del Génesis. En el presente, se acepta fácilmente la idea de rápidas catástrofes mayores, pero en contraste con el diluvio bíblico, que duró sólo un año, se introduce mucho tiempo entre muchas catástrofes mayores. El término neocatastrofismo parece estar ganando aceptación, mientras que se hacen intentos por distinguir el concepto nuevo del catastrofismo antiguo. El retorno a las interpretaciones catastrofistas ha sido identificado como “un gran adelanto filosófico”,25 y se acepta que “se está reconociendo en forma creciente el profundo papel de grandes tormentas a través de la historia geológica”.26 Esta última opinión encaja bien con el modelo bíblico del diluvio como extensas series de tormentas durante el año del diluvio.

El neocatastrofismo ha estimulado la reinterpretación de muchos aspectos geológicos. Por ejemplo, muchos depósitos sedimentarios que se pensaba que se habían acumulado lentamente ahora son interpretados como el resultado de rápidas corrientes de turbidez, y un número de arrecifes de coral fósiles, de los que previamente se pensaba que se habían formado lentamente, ahora son reinterpretados como rápidas corrientes de deyecciones.

Ejemplos de acción rápida

Bajo condiciones normales y tranquilas, los cambios en la superficie terrestre son muy lentos. No obstante, hay muchos ejemplos de actividad catastrófica que sugieren cambios mayores en poco tiempo.

La erosión puede ocurrir muy rápidamente. En 1976 la recientemente construida represa “Teton” en Idaho, Estados Unidos, comenzó a perder agua de manera incontrolable y el torrente cortó a través del sedimento hasta una profundidad de 100 metros en menos de una hora. La represa estaba hecha de sedimento blando, que es erosionado fácilmente. No obstante, se ha propuesto que los canales de Bretz, mencionados anteriormente, que están en dura roca basáltica, fueron cortados hasta una profundidad equivalente en unos pocos días. Se ha determinado que la capacidad de acarreo del agua en movimiento aumenta como la tercera a cuarta potencia de la velocidad.27 Esto significa que si la velocidad de la corriente aumenta diez veces, el agua puede transportar de 1.000 a 10.000 veces más de sedimentos.

Los no creacionistas a veces señalan que la columna geológica es demasiado gruesa como para haber sido depositada en el único año del diluvio.28 Esto no es un argumento significativo. Mientras que la mayoría de los creacionistas excluirán la porción más baja (precámbrico), y las más altas de la columna geológica del diluvio, algunas tasas de deposición actuales son tan veloces que no habría problema para depositar la columna entera en unas pocas semanas. Las corrientes de turbidez pueden depositar su sedimento en una sola localidad en unos pocos minutos o menos, y sobre miles de kilómetros cuadrados en unas pocas horas. Turbiditas inmensas, llamadas megaturbiditas, encontradas en España tienen espesores de hasta 200 metros, junto con un inmenso volumen de 200 kilómetros cúbicos.29 También hay varios métodos, además de las corrientes de turbidez, que causan la rápida deposición de los sedimentos. Un intenso diluvio durante un año podría depositar una gran cantidad de sedimentos.

Frecuentemente se supone que la acumulación de gruesos estratos de minúsculos microorganismos tales como los acantilados blancos de Dover en Inglaterra requieren largos períodos de tiempo. Pero tal acumulación puede ocurrir rápidamente. A lo largo de la costa de Oregon, Estados Unidos, una tormenta de tres días con fuertes vientos y lluvia depositó de 10 a 15 centímetros de diatomeas microscópicas a lo largo de 32 kilómetros. He visto un ave fósil preservada y muchos peces en gruesos depósitos de diatomeas microscópicas cerca de Lompoc, California. También se encontró una ballena en este depósito. Tal preservación requeriría un sepultamiento rápido antes de que ocurra la desarticulación del organismo.30 Se descubrió que la desarticulación de las aves normalmente sucede en unos pocos días. Es evidente que algunos estratos de organismos microscópicos han sido depositados rápidamente.

Algunas deducciones

Podemos aprender lecciones de la historia de las interpretaciones del catastrofismo y del uniformismo. Durante milenios, fueron aceptadas las catástrofes; luego, por más de un siglo, fueron virtualmente erradicadas de todo pensamiento científico. Y ahora son aceptadas nuevamente. Esto ilustra cómo la ciencia cambia a menudo sus puntos de vista, y a veces aun acepta conceptos que había rechazado anteriormente. La Biblia, por otro lado, no cambia. Es de interés que la renovada aceptación de las catástrofes provino mayormente del estudio de las rocas mismas. Deberíamos ser cautelosos en cuanto a aceptar posturas generales, como el uniformismo, que están basadas en la opinión o en una cantidad restringida de información. Por otra parte, las interpretaciones catastrofistas más recientes, ahora vueltas a ser aceptadas por la ciencia, muestran que eventos aun mayores pueden ocurrir rápidamente. Lo cual torna al registro bíblico de los orígenes, incluyendo a la creación y el diluvio, mucho más plausibles.

Ariel Roth (Ph.D., University of Michigan) es el director de Origins y ex director del Geoscience Research Institute. Su libro: Origins: Linking Science and Scripture, del cual se ha adaptado este artículo, ha sido publicado recientemente por la Review and Herald Publishing Association. La dirección del Dr. Roth: Geoscience Research Institute – Loma Linda University; Loma Linda, California 92350. Fax: (909) 824-92350. E-mail: gri.ccmail.llu.edu

Notas y referencias

1.   S. Thorarinsson, Surtsey: The New Island in the North Atlantic, S. Eysteinsson, tr. (New York: The Viking Press, 1964), p. 39.

2.   Para análisis generales, ver: D. Ager: The New Catastrophism: the Importance of the Rare Event in Geological History (Cambridge and New York: Cambridge University Press, 1993); A. Hallam: Great Geological Controversies, 2d. ed. (Oxford and New York: Oxford University Press, 1989), pp.30-64, 184-215; R. Huggett, Cataclysms and Earth History: the Development of Diluvialism (Oxford: Clarendon Press, 1989).

3.   C. Lyell: Principles of Geology; or The Modern Changes of the Earth and Its Inhabitants Considered as Illustrative of Geology, ed. rev. (New York: D. Appleton & Co., 1857).

4.   J. H. Bretz: “Glacial Drainage on the Columbia Plateau”, Geological Society of America Bulletin 34 (1923): 573-608.

5.   Bretz: “The Channeled Scablands of the Columbia Plateau”, Journal of Geology 31 (1923): 617-649.

6.   J. E. Allen, M. Burns, y S. C. Sargent: Cataclysms on the Columbia: Scenic Trips to the Northwest’s Geologic Past, No. 2 (Portland, Ore.: Timber Press, 1986), p. 44.

7.   J. H. Bretz: “The Channeled Scabland: Introduction”, in V. R. Baker, ed., Catastrophic Flooding: the Origin of the Channeled Scabland: Benchmark Papers in Geology 55 (Stroudsburg, Penna.: Dowden, Hutchinson & Ross, 1981), pp. 18, 19.

8.   Baker, p. 60 (nota 7).

9.   Para un informe de las presentaciones y discusiones, ver: J. H. Bretz: “Channeled Scabland and the Spokane Flood” in Baker, pp. 65-76.

10. Id., p. 74.

11. J. H. Bretz, H. T. U. Smith, y G. E. Neff: “Channeled Scabland of Washington: New Data and Interpretations”, Geological Society of America Bulletin 67 (1956): 957-1049.

12. Id., J. T. Pardee: “Unusual Currents in Glacial Lake Missoula, Montana”, Geological Society of America Bulletin 53 (1942): 1569-1600.

13. J. H. Bretz: “The Lake Missoula Floods and the Channeled Scabland”, Journal of Geology 77 (1969): 505-543; M. Parfit: “The Floods That Carved the West”, Smithsonian 26 (1995) 1:48-59.

14. V. R. Baker: “Paleohydraulics and Hydrodynamics of Scabland Floods” in: Baker, pp. 255-275 (nota 7).

15. Bretz 1969 (nota 13).

16. M. L. Natland, P. H. Kuenen: “Sedimentary History of the Ventura Basin, California, and the Action of Turbidity Currents”, Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication 2 (1951): 76-107; F. B. Phleger: “Displaced Foraminifera Faunas”, Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication 2 (1951): 66-75.

17. O. H. Schindewolf: “Neocatastrophism?” V.A. Firsoff, tr. Catastrophist Geology 2 (1977): 19-21.

18. S. Gartner y J. P. McGuirk: “Terminal Cretaceous Extinction Scenario for a Catastrophe”, Science 206 (1979): 1272-1276.

19. L. W. Alvarez, W. Alvarez, F. Asaro, H. V. Michel: “Extraterrestrial Cause for the Cretaceous-Tertiary Extinction”, Science 208 (1980): 1095-1108.

20. W. M. Napier, S. V. M. Clube: “A Theory of Terrestrial Catastrophism”, Nature 282 (1979): 455-459.

21. H. J. Melosh: “The Mechanics of Large Meteoroid Impacts in the Earth’s Oceans”, Geological Society of America Special Paper 190 (1982): 121-127.

22. V. Clube, B. Napier: “Close Encounters with a Million Comets”, New Scientist 95 (1982): 148-151.

23. V. R. Oberbeck, J. R. Marshall, y H. Aggarwal: “Impacts, Tillites, and the Breakup of Gondwanaland”, Journal of Geology 101 (1993): 1-19.

24. E. Kristan-Tollmann, y A. Tollmann: “The Youngest Big Impact on Earth Deduced From Geological and Historical Evidence”, Terra Nova 6 (1994):209-217.

25. E. Kauffman, quoted in R. Lewin: “Extinctions and the History of Life”, Science 221 (1983): 935-937.

26. D. Nummedal: “Clastics”, Geotimes 27 (1982)2: 22-23.

27. A. Holmes: Principles of Physical Geology, rev. ed. (New York: The Ronald Press Co., 1965), p. 512.

28. E.g., R. L. Ecker: Dictionary of Science and Creationism (Buffalo, N.Y.: Prometheus Books, 1990), p. 102.

29. M. Séguret, P. Labaume, and R. Madariaga: “Eocene Seismicity in the Pyrenees From Megaturbidites of the South Pyrenean Basin (Spain)”, Marine Geology 55 (1984): 117-131.

30. P. G. Davis, D. E. G. Briggs: “The impact of decay and disarticulation on the preservation of fossil birds”, Palaios 13 (1998): 3-13.

ver mas (en ingles) aca

fuente: http://dialogue.adventist.org/articles/10_2_roth_s.htm

Es preciso entender la vida como sistema anticipativo

Es preciso entender la vida como sistema anticipativo

Roberto Poli interviene en el Sophia-Iberia Academic Seminar sobre la génesis de la razón

Entre la primavera y el otoño de 2009 se desarrolla en Madrid, en la universidad Comillas, Cátedra CTR del ICAI, un Seminario Académico internacional sobre “Ontology and Evolutive Genesis of Reason”, dentro del programa Sophia Iberia, financiado por la Templeton Foundation de Philadelphia (USA). El objetivo del seminario es indagar qué puede decir la ciencia, y la reflexión filosófica, sobre la explicación evolutiva de la emergencia de la razón. Los ocho profesores invitados plantearán el problema desde la perspectiva de sus diversos campos: desde la filosofía y la antropología, a la psicología, la paleoantropología y la neurología. El primer invitado ha sido el profesor Roberto Poli, de la Universidad de Trento, Italia. Poli considera que abordar el problema de la explicación de la razón depende de dos cuestiones básicas: entender la naturaleza de la vida y hacerlo en el marco de la teoría de sistemas, especialmente entender la vida como sistema anticipativo. Por Javier Monserrat.

El actual constructo científico de la teoría de la evolución es más inseguro que la evolución misma. Es decir, hoy casi nadie duda de que el estado actual del universo y todos sus contenidos (la historia natural de la vida y de los seres humanos) han sido producidos por evolución. Una evolución que produjo la aparición de la materia o que desde la materia derivó por un proceso evolutivo continuo a la vida y al hombre.

La evolución es, pues, un hecho científico que es muy difícil ignorar. ¿Qué otra alternativa quedaría abierta para la ciencia? Sin embargo, una cosa es el hecho y otra explicar mediante una teoría compleja cómo se ha producido esta evolución. Así como el hecho evolutivo se establece con firmeza, no sucede lo mismo con las teorías explicativas. Estas fueron objeto de discusión en el pasado y siguen siendo discutidas en el presente. En otros artículos de esta sección de Tendencias21 pueden seguirse las discusiones y alternativas hoy existentes. El seminario puede seguirse a través de la página web del proyecto Sophia Iberia y de la Wiki preparada al efecto.

Que el hecho de la evolución es hoy comúnmente aceptado vale también para el pensamiento religioso cristiano actual. El cristianismo piensa que Dios ha creado un universo autónomo: dotado de una ontología de la materia primordial y de las leyes físicas derivadas de ella con la potencialidad de producir todo el orden físico y biológico que constatamos. El universo, pues, evoluciona con autonomía y suficiencia en la producción de sus estados internos por complejos que estos sean.

No tiene sentido hablar, pues, de un Dios-tapa-agujeros, una especie de “Deus ex maquina”, que deba intervenir continuamente para remediar las insuficiencias de un sistema que no funciona sin “apoyos externos” (bien sea en el desarrollo embrionario, en la formación del globo ocular o en la organización del sistema inmunitario). Dentro de esta autonomía evolutiva del universo (que es conciliable con la reflexión científico-filosófica sobre el “principio antrópico”) no tiene sentido hablar del “intelligent design”, tal como ha sido entendido principalmente por el reciente fundamentalismo cristiano americano (Dembski, Behe). En el cristianismo actual se admite plenamente el darwinismo (como teoría plausible para explicar algunos aspectos de la evolución). Esto nos permite recordar, dicho sea de paso, el sin-sentido de la crítica a la religión de Dawkins fundada toda ella sobre el supuesto (falso) de que la filosofía cristiana actual no admite el darwinismo y es incompatible con él.

Dos puntos cruciales en la teoría de la evolución

Decíamos que enmarcar el hecho de la evolución en una teoría congruente que abarque todo aquello que “debe ser explicado” no es fácil. En último término se trata de conocer todos los factores causales que en conjunto (como sistema causal) han producido la evolución: el azar, la necesidad, el medio ambiente, la bioquímica celular y genética, la estadística y genética de poblaciones, el tiempo, las mutaciones, etc., son algunos de los factores en discusión.

Sin embargo, destacan dos momentos evolutivos cruciales que todavía permanecen en la penumbra: el conocimiento de las causas físicas de la emergencia de la sensibilidad-conciencia y el conocimiento de cuáles fueron en realidad las causas que condujeron a que el psiquismo animal evolucionara a psiquismo humano, ante todo el proceso de la hominización del conocimiento animal que llamamos “emergencia de la razón”.

El primer problema crucial es hoy quizá más enigmático que el segundo. La explicación reduccionista de los seres vivos conduce a una idea de la vida de difícil compatibilidad con las propiedades fenomenológicas del mundo animal y del psiquismo humano. En la actualidad la recurrencia a la hipótesis cuántica ha abierto nuevas perspectivas explicativas todavía heurísticas) que quizá podrían llevarnos por primera vez a acercarnos al conocimiento del “soporte físico real” en que se asienta la actividad psíquica consciente (sensibilidad-conciencia) en los seres vivos (no sólo en el hombre). La deliberación científico-filosófica sobre el problema del “soporte físico del psiquismo” constituirá el tema de un próximo seminario internacional de Sophia Iberia (programado para 2010).

El segundo problema hace referencia a las causas de la hominización evolutiva del conocimiento animal, o sea, a la emergencia de la razón. Es un problema propiamente posterior al primero (ya que la la evolución del conocimiento se realiza en el supuesto de que el mundo físico ha producido la capacidad de “sentir” en momentos evolutivos anteriores, siendo este el tema del seminario de Sophia Iberia en 2010). Pero, en todo caso, dentro del supuesto de que la “sensibilidad-conciencia” se han producido, es posible abordar directamente el problema de la hominización de la razón. Este es el tema del seminario de Sophia Iberia que tiene lugar en primavera y otoño de 2009.

El enfoque de Roberto Poli: evolución y anticipación

Entremos, pues, en el resumen y comentario de la aportación de Roberto Poli, de la Universidad de Trento y editor de la revista Axiomathes (publicada por Springer). La sesión del seminario con Poli tuvo lugar el 21 y 22 de mayo de 2009 en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la UP Comillas, Madrid.

El enfoque de Poli se fundó en sus intereses de investigación: en la onotlogía y en la teoría de sistemas. Su ontología sistémica ofrece una aproximación a la descripción de la realidad, y más específicamente de la vida. Para entender la vida Poli apunta 1) al concepto de anticipación (habilidad para comportarse en el presente teniendo en cuenta posibles estados futuros), 2) la autopoiesis en el sentido de Varela y Maturana (sistemas capaces de reproducir los componentes de que ellos mismos están formados) y 3) la autoreferencia (la autorealización orientada al propio sistema que gobierna la capacidad y la forma de los contactos con el medio exterior).

El enfoque de Poli supone, por tanto, un estímulo a responder la pregunta “¿qué es la vida?”, haciéndolo en el marco de la teoría de sistemas. ¿Qué aporta la teoría de sistemas al conocimiento y descripción de la naturaleza de la vida? ¿En qué sentido la teoría de sistemas puede ayudarnos a entender la naturaleza del conocimiento animal y de la razón?

El objetivo general del seminario responde, según antes dijimos, a entender desde un enfoque científico (abierto a la ontología y a la filosofía) qué causas han producido el tránsito desde el conocimiento animal al conocimiento humano. El criterio para aceptar o rechazar una u otra teoría explicativa debe ser la experiencia fenomenológica de la razón: en el conocimiento ordinario, en el ejercicio de la lógica manifiesta en el lenguaje natural, en la variedad de tipos de discurso, en filosofía, en las ciencias humanas y en las naturales. Si la vida se ha desarrollado en la forma de sistemas autoreferenciales capaces de autopoiesis y anticipación, ¿qué características esenciales aporta la razón a los sistemas que llamamos “humanos”? El enfoque de Roberto Poli nos ayuda a investigar dos cuestiones principales: cómo y por qué la evolución ha favorecido el desarrollo de habilidades autoreferenciales y anticipatorias cada vez más complejas en los homínidos y cuál es el papel esencial (o naturaleza) de la “razón” en el sistema que constituye cada persona viviente.

En mi opinión, el verdadero interés de las ideas de Poli depende del acierto en conectarlas con el “sistema causal” del conocimiento animal y, por último, del conocimiento humano en la forma de “racionalidad”. La conexión no fue hecha explícitamente por Poli pero fue planteada en la discusión con los participantes: el mundo real es, de hecho, una realidad objetiva construida como “estructura” (como “sistema”). Un ser vivo es también ontológicamente un “sistema” (o estructura dinámica). De ahí que el proceso adaptativo de los organismos vivientes sea “adaptación al sistema objetivo” (medio). Esto explica que los procesos representativos del medio natural (conocimiento) para sobrevivir con eficacia deban ser, en animales y hombres, una representación de sistemas o “estados sistémicos”. Si la razón fuera entonces una forma superior de representación sistémica (o estructural) de la realidad objetiva, entonces podría decirse que el desarrollo progresivo del análisis de sistemas, dado ya en los animales como instrumento adaptativo a un mundo de sistemas, debería tenerse en cuenta como uno de los factores causales importantes en la emergencia de la razón.

La presentación de Roberto Poli: la vida como sistema anticipatorio

Poli, según lo dicho, enmarcó la presentación de sus ideas en la pregunta ¿qué es la vida? Para Poli se trata del origen del problema de la razón, ya que ésta es una consecuencia de la vida.

Poli comenzó haciendo referencia a tres casos constatados en el campo de la biología cientifica que muestran lo enigmático de la vida y sus diferencias con el mundo físico. En estos casos se muestra que la vida es algo diferente de sus componentes básicos, aun estando en perfecta armonía con sus fundamentos químicos y con las leyes cuánticas. Lo que vemos en la biología es nuevo, sorprendente y distinto a la física o a la química. La vida no es puro mundo físico o químico, tal como nos ayuda a entender una nueva escuela biológica conocida como “biología relacional”, todavía independiente frente a la corriente dominante de la biología oficial (de gran influencia reduccionista). Para la biología referencial los organismos vivientes son sistemas anticipatorios que pueden ser entendidos como sistemas no-predicativos (definidos de una forma cerrada) sino, más bien, como sistemas “auto-referenciales” (orientados a sí mismos de forma abierta y creativa).

Los sorprendentes casos expuestos por Poli tocaron tres puntos sensibles: la compasión y la empatía; la conducta inteligente en plantas y la existencia de procesos anticipativos.

La compasión y la empatía no son exclusivamente humanas, sino que aparece de forma similar en otras especies; por ejemplo, en un bonobo mostrando una conducta encaminada a cuidar un animal de otra especie (un pájaro). La capacidad representativa y ética en los animales va probablemente más allá de lo que ordinariamente consideramos. No menos sorprendente es la conducta inteligente en plantas, hasta el punto de que parezca detectarse identidad y anticipación en sistemas nerviosos descentralizados. Por otra parte, la conducta anticipatoria es común y ampliamente descrita en animales superiores y en el hombre, siendo un instrumento representativo importante en orden a una eficaz adaptación al medio objetivo.

La vida, insiste Poli, tiene una estructura profunda, una ontología, que no está en contradicción con la química o la mecánica cuántica, pero que no se reduce a ellas. Se necesita algo más. Asume que la explicación de la vida debe fundarse en leyes biológicas todavía desconocidas.

El origen evolutivo de la razón

Es un hecho de experiencia personal, y social, la existencia de la razón y su papel determinante en la explicación de la historia humana. Ahora bien, en la evolución del universo hubo miles de millones de años sin vida y, una vez emergida la vida, discurrieron cientos y cientos de miles de años hasta que apareció la razón humana. Su antecedente inmediato fue el psiquismo animal y las funciones cognitivas que en él habían ya surgido. Sin embargo, una de las preguntas cruciales de la ciencia en la antropología, psicología y filosofía atañe al conocimiento de las causas reales que produjeron la emergencia de la razón. ¿Qué causas tuvo la emergencia evolutiva de la razón? ¿Cuál es la naturaleza de la razón?

Artículos relacionados

Las ideas de la teoría de sistemas aplicadas a la biología –y esto es lo que se conoce hoy como biología relacional–, tal como Poli entiende, se fundan en autores como Rashevsky, Rosen y Louie. Estos autores defienden que para entender la vida debemos olvidar toda su maquinaria físico-química, ya que esta no explica los niveles superiores que son característicos de la vida. Si miramos la estructura de los organismos, vemos que son “todos” conteniendo “partes”. Pero la propiedad más característica de los organismos vivientes es que producen las partes que los componen “dentro de sí mismos”. Se construyen a sí mismos. Así, los organismos están vivos mientras son capaces de mantener la producción de sus integrantes necesarios. Esta propiedad se denomina “autopoiesis”. La biología relacional ha desarrollado modelos formales que permiten un análisis en profundidad de las propiedades específicas de la vida.

Otro aspecto de las propiedades autopoiéticas de la vida es su auto-referencia. Es difícil, sin embargo, describirla mediante un modelo formal completo. Todos los modelos serían sólo parciales e incompletos. Para Poli no es posible obtener un modelo algorítmico completo de un sistema no-predicativo (impredicative system).

La reflexión sobre la naturaleza anticipativa de la vida partió, en la presentación de Poli, del concepto de anticipación de Rosen: “Un sistema anticipatorio es un sistema que contiene un modelo predictivo de sí mismo y de su medio, de tal manera que esto le permite cambiar de estado en un instante de acuerdo con las predicciones del modelo relativas a un tiempo posterior”. El modelo contenido por el sistema actúa con mayor rapidez y puede predecir lo que eventualmente puede suceder, proporcionando información sustancial al sistema. Un ejemplo: si el modelo distingue entre estados positivos y negativos, puede advertir al sistema cuando se detecte una dinámica que permite anticipar la transición hacia futuros estados negativos, orientando el cambio oportuno en el comportamiento del sistema. Los sistemas anticipatorios no son obviamente infalibles. Pero la teoría de Rosen contempla una variedad de estados posibles y el funcionamiento adaptado de las funciones de anticipación. Lo importante es el hecho de que el sistema es capaz de tener en cuenta estados futuros posibles para aplicarlos a la conducta presente.

La vida, por tanto, para Poli, siguiendo a Rosen y la biología relacional, es un sistema de referencias: autoreferencia en la forma de autopoiesis y referencia al medio en que el sistema viviente debe mantener su estabilidad óptima. La vida es un sistema dinámico, abierto y autoconstructivo, pero no un sistema del mismo orden de los sistemas físicos y químicos, aunque estos formen parte armónica de la vida. En los sistemas que conforman la vida destacan las propiedades anticipatorias; aunque, como indica Poli, no sólo los sistemas vivientes puedan ser anticipatorios. Sin embargo, probablemente hoy son todavía desconocidas las leyes biológicas que rigen específicamente los sistemas vivientes. La vida, fundada en lo físico-químico, supone la emergencia de una forma de realidad cualitativamente distinta.

La propuesta de Poli fue discutida en el seminario desde diversos puntos de vista, interviniendo Adolfo Castilla, Javier Monserrat, Jens Degett, Rufina Gutiérrez, Miguel Lotente, Javier Leach, Christine Heller, Manuel Béjar y Joao Carlos Pinto. Estas intervenciones pueden seguirse en detalle en el sumario (en inglés) de la sesión.

Cómo explicar la razón desde la teoría de sistemas

El tema propio del seminario (ontología y génesis evolutiva de la razón) no fue tratado directamente por Roberto Poli, aunque sí estableció el marco ontológico que debe permitir acceder al conocimiento del “sistema causal” de la razón. Este marco no es otro que la vida: el conocimiento animal y la razón humana son una consecuencia evolutiva de la vida. De ahí que nuestro conocimiento de la vida influya decisivamente en la explicación evolutiva de la razón. Ahora bien, la aportación de Poli señaló algo muy importante; a saber, que la vida debe ser entendida en términos de la teoría de sistemas. Por ello, se vislumbra en el horizonte una hipótesis derivada importante que afloró en el curso de las discusiones: que la razón podría ser un instrumento de la vida en su proceso de adaptación sistémica a sí misma (autopoiesis) y al medio.

En lo que sigue quiero resumir mi punto de vista en torno a una pregunta que resulta inevitable, si queremos llegar a la explicación de la razón desde los planteamientos de Roberto Poli: ¿cómo explicar la razón desde la teoría de sistemas?

¿Qué es la vida? La respuesta de Poli se construye desde la teoría de sistemas. Se refiere a que la vida se muestra como un sistema 1) autopoiético, 2) anticipativo, c) unitario, total, holístico, d) donde la organización es preferente y determinante (si la comparamos con el puro contenido de las partes). Vivir como sistema es hacerlo dentro de la dinámica sistémica del universo. Esto supone, a nuestro entender, que para sobrevivir en un medio estructural (interno y externo) el ser vivo debe construir una “representación” de ese mundo como “sistema”. Por tanto, podría hacerse la hipótesis de principio de que la razón es un estadio evolutivo superior (hipercomplejo) de esta capacidad representativa de sistemas (o estructuras) iniciada en el mundo animal.

Desde este punto de vista, la teoría de sistemas (estructuras): a) podría ayudar a describir la naturaleza y la operación de la razón humana como un proceso representativo para el análisis y la síntesis de sistemas (estructuras); b) el proceso evolutivo que conduce a la emergencia de la razón podría ser entendido en términos de la formación de sucesivos mecanismos, de creciente complejidad en el análisis de sistemas. Todo acción hacia la supervivencia (respuesta) podría depender de un previo “análisis de sistemas” o “representación de sistemas”, ya realizada en estadios inferiores de la escala zoológica.

Por ello, la consideración del origen evolutivo de la razón en términos de la teoría de sistemas supondría reconstruir los diferentes estadios evolutivos a través de los cuales emergió poco a poco el análisis y la representación de sistemas. Por tanto, el problema crucial y primero sería este: ¿cuándo apareció en un sistema real (viviente o no) un “modelo anticipativo” del medio? La razón humana pudo haber sido (hipotéticamente) el resultado de la evolución (desde lo más simple a lo más complejo) de las entidades vivientes con una representación del medio fundada en un análisis y síntesis de sistemas.

Estadios evolutivos en la dinámica sistémica del universo

En mi opinión, tal como expuse en el seminario, construir una explicación del origen de la razón a partir de la teoría de sistemas exigiría reconstruir las etapas evolutivas a través de las cuales se han ido asentando las estrategias dinámicas de supervivencia de los seres vivos por medio del análisis y síntesis de sistemas, hasta llegar al estadio representativo superior de la mente humana. Trazo aquí algunos de los perfiles de mi exposición que pueden seguirse con más detalle en el sumario de esta sesión del seminario.

Partimos de que la ontología de la realidad es sistémica (el universo es una estructura dinámica). Esta organización de la materia en sistemas es una consecuencia de sus propiedades intrínsecas que dan lugar a las leyes de la naturaleza. Pero las realidades puramente físicas pueden ser naturales (las entidades producidas dentro del universo físico) y artificiales (producidas por el hombre como sistemas físicos). Es dudoso que las entidades naturales físicas puedan ser entenderse como sistemas anticipativos (aunque Poli considera que hay autores que así lo dedienden, como Ferré o Dubois). Es verdad que toda estructura física supone una información sobre el medio físico circundante que la hace posible (Rupert Riedl); pero esto no es lo mismo que anticipación. En cambio, por otra parte, es claro que la ingeniería humana ha construido sistemas físicos que son anticipativos: son las máquinas con autocontrol en el marco amplio de la cibernética.

Si consideramos el nacimiento de la vida lo más probable es que las primeras células fueran sistemas puramente cibernéticos diseñados por la evolución. Estos sistemas ya vivientes serían a) un todo, b) con autopoiesis, c) con organización. Pero, ¿serían anticipativos? Es dudoso, pero pensamos que quizá ya pudieran serlo. Sin embargo, el tránsito de lo prebiótico a lo viviente se hace al emerger el extraño factor de la “sensibilidad” (quizá sería mejor llamar “sentisciencia” en los estadios primordiales, como hace Zubiri).

En entidades mecánico-sensitivas primitivas (unicelulares como Amebas o Paramecios) se habría dado un primer grado de registro de conexiones entre elementos (análisis de sistemas), caracterizado por un aprendizaje o memoria primitiva que conecta estímulos con respuestas y que permitiría hablar de una anticipación germinal. En estos autómatas sensitivos se habría dado un primer análisis de sistemas que fundaría su adaptación al medio. Más adelante en el desarrollo evolutivo, en organismos pluricelulares como un camaleón, por ejemplo, se sentiría el universo perceptivo y se buscarían conexiones entre señales y respuestas que beneficiarían al animal. Estos sistemas anticipativos, que podrían analizarse según el modelo de la semiótica de Peirce, permitirían al animal la supervivencia óptima por medio de un análisis de sistemas por registros automáticos y mecanismos de respuestas también automáticas (signitivas o instintivas).

Ya en animales superiores como monos o perros, la consolidación de su sistema nervioso permitiendo la existencia de un sujeto psíquico y las funciones de memoria y aprendizaje superiores (fundadas en el crecimiento del lóbulo temporal) sería la base para el nacimiento de funciones psíquicas superiores. En ellas se manifestaría de nuevo un grado superior en el análisis de sistemas: análisis y representación del mundo objetivo como sistema. La memoria en el sentido de Edelman (the remembered present) permitiría en la mente animal el desarrollo de “paquetes representativos”, con la aparición de funciones como representación, categorización, abstracción, imaginación y las funciones lógicas elementales. Esto permitiría la aparición de numerosos factores protohumanos y la constitución de la mente animal como un potente sistema anticipativo [todo esto puede verse ampliamente expuesto en mi libro “La percepción visual. La arquitectura del psiquismo desde el enfoque de la percepción visual”, Editorial Biblioteca Nueva, Madrid 2008, 2ª Ed.].

La aparición evolutiva de la mente humana caracterizada por el ejercicio de la razón supondría un estadio superior en ese proceso evolutivo en que organismos vivientes y animales han ido construyendo modelos primitivos de “análisis de sistemas” para sobrevivir óptimamente en un “mundo de sistemas”. En armonía con la teoría de sistemas, y las propuestas de Poli para entender la vida desde la teoría de sistemas, nuestra propuesta sería, por tanto, que la mente humana, la razón, debería ser entendida en términos a) de hipercomplejidad emergente en el análisis y síntesis de sistemas y b) en términos de una consecuente capacidad de anticipación hipercompleja del futuro.

Esperemos que estas interesantes hipótesis presentadas por Roberto Poli sigan siendo estudiadas en las sesiones posteriores de este seminario. Las iremos también comentando en artículos de Tendencias. La segunda sesión tuvo lugar el 18-19 de junio con los profesores Harald Walach de Northampton University (Inglaterra) y Gregor Nickel de Siegen Universität (Alemania) sobre la temática “Entanglement and Mathematics”, que comentaremos en un próximo artículo. A principios de septiembre el seminario tendrá una sesión abierta integrada en el Congreso Internacional sobre Darwin (al que asisten Ayala o Ruse) en la ciudad portuguesa de Braga.

Javier Monserrat, Universidad Autónoma de Madrid, asesor de la Cátedra CTR.

Martes 07 Julio 2009
Javier Monserrat.
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La religión impulsó el desarrollo de las matemáticas en la tradición hindú más antigua

La religión impulsó el desarrollo de las matemáticas en la tradición hindú más antigua

Lo mismo ocurrió con las matemáticas musulmanas durante la Edad Media

La religión fue un elemento impulsor del desarrollo de las matemáticas en el Asia Meridional, revela un libro publicado por una especialista en técnicas y textos matemáticos en sánscrito desde la antigüedad hasta el periodo moderno. La necesidad de construir templos de proporciones específicas o de conocer los imperativos de la astrología fueron algunas de las razones del auge de esta ciencia. Por otro lado, las reglas de las matemáticas fueron codificadas en complejos sistemas de cantos, oraciones, himnos, maldiciones, encantamientos y otros rituales religiosos. Pero la relación entre matemáticas y religión no es exclusiva de la tradición hindú, explican los expertos, si no que también resultó esencial para el desarrollo de las matemáticas musulmanas durante el medioevo. Por Yaiza Martínez.

Kim Plofker es una profesora de matemáticas del Union College de Nueva York, que ha realizado un exhaustivo estudio de fuentes en sánscrito (el antiguo lenguaje hindú) para conocer a fondo las técnicas y textos matemáticos del Asia Meridional, desde la antigüedad hasta el periodo moderno.

Fruto de este trabajo de investigación, la autora ha publicado un libro titulado Mathematics in India (Las matemáticas en la India) en el que se describe cómo la religión jugó un importante papel en el desarrollo de las matemáticas en este país.

Según publica Nature, los textos en sánscrito revisados revelan una rica tradición de descubrimientos matemáticos en la India que datan de hace más de 2.500 años.

Así, en el periodo védico inicial (1200-600 a.C.), ya habían establecidos un sistema decimal de números y reglas para las operaciones aritméticas (llamadas “ganita”) y para la geometría (“rekha-ganita”).

Codificación religiosa de las matemáticas

Estas reglas fueron codificadas en un complejo sistema de cantos, oraciones, himnos, maldiciones, encantamientos y otros rituales religiosos, explica Plofker.

Asimismo, oraciones crípticas conocidas como “sutras” contenían reglas de aritmética para actividades como el asentamiento de un templo o la colocación de una serie de fuegos de sacrificio.

Por otro lado, escribe Plokfer en su libro, como en otras civilizaciones agrícolas antiguas, las matemáticas probablemente emergieron en la India por la necesidad de medir las tierras de labranza y de controlar las transacciones financieras, las ganancias y los impuestos.

Una rígida jerarquía de castas y de clases sociales hizo que el misterio de los números y sus ventajas quedara reservado para la élite de los Brahmins. Para mantener el poder personal, el conocimiento matemático fue guardado celosamente.

De hecho, su transmisión fue deliberadamente dificultada, tal y como se refleja en el desconcertante canto rítmico del matemático Aryabhatta, del sigo V d.C.: “makhi-bhakhi-phakhi- dhaki-nakhi-nakhi-nakhi-hasjha-skaki-kisga-sghaki-kighva-ghaki…”, que en realidad es una lista de valores trigonométricos que cualquier aspirante a matemático debía aprenderse de memoria, de la misma manera que aprendía los versos del Bhagavad-gita, texto sagrado hinduista, considerado uno de los clásicos religiosos más importantes del mundo.

Intercambio cultural

Según Nature, el libro de Plokfer detalla los impresionantes logros alcanzados por los matemáticos hindúes, desde Aryabhatta hasta Brahmagupta, Mahavira, Bhaskara o Madhava.

Por otro lado, “Mathematics in India” explica cómo el desarrollo de las matemáticas hindúes estuvo muy influenciado por la religión, por la necesidad de construir templos de proporciones específicas y también de conocer los imperativos de la astrología.

Sobre el intercambio entre las culturas intelectuales de la India y el Islam, que influenció en las matemáticas hindúes, la autora escribe en uno de los capítulos de su obra que dicho intercambio tuvo una significación especial.

La conquista musulmana de la India trajo con ella la tradición matemática islámica, a su vez basada en las matemáticas de Grecia. Los musulmanes aportaron importantes avances a las matemáticas entre los siglos IX y XIII, y al parecer influenciaron a los matemáticos hindúes con su tendencia a las comprobaciones matemáticas y la rigurosidad.

Pero ambas tradiciones matemáticas de entrada se parecían en su motivación religiosa por, por ejemplo, la necesidad de conocer los momentos precisos para las oraciones cotidianas o de determinar el lugar de los rezos (en el caso del Islam, la dirección hacia la que rezar a la sagrada Caaba en Meca).

Religión y matemáticas musulmanas

Aparte del análisis de la relación entre religión y matemáticas realizado por la autora, el libro reexamina una serie de factores sobre las matemáticas hindúes que ya se conocían, como el origen hindú de la numeración arábiga, situándolos en un amplio marco cultural y textual.

Según publica la Universidad de Princeton, editora del libro, en un comunicado, la obra detalla aspectos sobre este tema que no considerados con anterioridad, como las relaciones entre las matemáticas hindúes y la astronomía.

Además, “Mathematics in India” incluye ilustraciones de manuscritos, inscripciones o artefactos de la época y, en conjunto, proporciona una rica y compleja guía para la comprensión de la tradición matemática hindú, con su componente religioso incluido.

Según Nature, la religión como elemento impulsor del desarrollo de las ciencias fue también analizada en una conferencia de 2008, dictada por George Saliba, de la Universidad de Columbia, en el Hampshire College Lecture Series on Science & Religion.

En ella, Saliba, profesor de ciencia islámica y arábica, señaló que la búsqueda de la dirección en la que orar (miando a Meca), de los momentos de los rezos o de las fechas lunares para la celebración de los festivales religiosos fueron elementos que impulsaron al desarrollo de la astronomía, de la trigonometría esférica y de las matemáticas musulmanas, en la época medieval.

Lunes 22 Junio 2009
Yaiza Martínez

http://www.tendencias21.net/La-religion-impulso-el-desarrollo-de-las-matematicas-en-la-tradicion-hindu-mas-antigua_a3408.html

Ciencia y religión deben unirse para evitar la destrucción del planeta

Ciencia y religión deben unirse para evitar la destrucción del planeta

Dos biólogos estadounidenses publican sendos libros sobre la necesidad de una reacción conjunta

Un biólogo agnóstico y una biólogo cristiana acaban de publicar sendos títulos en los que ponen de relieve la importancia del medioambiente y de la conjunción de dos grandes fuerzas para salvarlo: la religión y la ciencia. Aunque separadas en muchas de sus interpretaciones del mundo, la ciencia y la religión deben hacer un frente común para conseguir que no se produzca una extinción masiva de las especies de nuestro planeta. Estados Unidos, con una población más religiosa que cualquier otra democracia del mundo, debería reaccionar para salvar “La Creación”, señala uno de los autores. La otra afirma que en los ecosistemas todo está relacionado, por lo que el desastre podría ser inminente si las fuerzas no se aúnan para evitarlo. Por Yaiza Martínez.

Edward Osborne Wilson es un reputado entomólogo y biólogo conocido por su trabajo en evolución y sociobiología. Profesor de la universidad de Harvard, y ganador en dos ocasiones del Premio Pulitzer por sus obras On Human Nature (1978) y The Ants, acaba además de sacar un libro titulado “The Creation: An Appeal to Save Life on Earth” (La Creación: Llamamiento a la Salvación de la Vida en la Tierra), con el que intenta “reclutar” a gente religiosa para que se implique en la recuperación y cuidado del medioambiente, señalaCatholic on line

Tal como informamos en un anterior artículo, Wilson forma parte de una coalición espontánea que reúne por un lado a evangelistas cristianos, por otro a ejecutivos de empresas que figuran en el ránking de las 500 más importantes seleccionadas por la revista Fortune, y finalmente a científicos como el biólogo Edgard O. Wilson. La finalidad de esta coalición es presionar al gobierno norteamericano para que tome medidas para combatir el cambio climático. 

Profundizando en esta línea, Wilson propone en su nueva obra una alianza entre ciencia y religión que evite la extinción masiva de las especies terrestres, debida a la acción humana. Considera que ciencia y religión tienen una forma distinta de ver el mundo, con algunos puntos incluso conflictivos o irreconciliables, pero que la gente religiosa se compromete mucho con el medioambiente –por salvar la Creación-, por lo que en ese aspecto coincide con los científicos.

Dejar de lado las diferencias

La solución al problema del medioambiente es un tema crucial del siglo XXI. Por eso, Wilson, comprometido con la causa, ha escrito su nuevo libro con el formato de una serie de cartas escritas a un imaginario pastor de la iglesia baptista. Las creencias en la Creación o en la teoría de la evolución deben dejarse de lado en pos de una colaboración a favor del futuro del planeta.

Una mayoría religiosa, como la existente en Estados Unidos, con ejemplos como la llamada Southern Baptist Convention, que tiene 16 millones de miembros y 42.000 iglesias en todo el país, debería reaccionar en un mano a mano con la ciencia para salvar lo que se pueda del medio en que vivimos.

Según escribe Wilson, los 25 puntos candentes del problema medioambiental actual, podrían superarse con 30 mil millones de dólares. El autor analiza en su libro cómo la actividad humana ha acelerado la extinción masiva de las especies.

El poder de la ciencia y de la religión

Catholic on line señala asimismo que Joan Roughgarden, profesora de Biología en la Universidad de Stanford, cristiana, y autora de diversos títulos, acaba de publicar su libro “Evolution and Christian Faith: Reflections of an Evolutionary Biologist”, en el que también se habla de las amenazas del desastre ecológico debido a que en los ecosistemas todo está relacionado.

Rougharden se declara a sí misma “una bióloga evolucionista a la vez que cristiana”. Desde esta perspectiva, en su libro trata de reconciliar la teoría de la evolución con las enseñanzas bíblicas. Estudiando tanto la Biblia como la naturaleza, afirma haber encontrado continuamente ejemplos de armonía entre ambas, no de conflicto. Así, no ve por qué un cristiano no puede aceptar la ciencia.

Por lo tanto, no importa qué postura se mantenga frente al origen de la vida: el caso es que no hay que perder energía en discusiones poco relevantes, mientras el medioambiente es destruido por nuestras propias acciones. Ambos libros, señala Catholic on line, abogan por la unión entre ciencia y religión sin demora para salvar lo que se pueda.

Los dos autores consideran que la religión y la ciencia son dos fuerzas muy poderosas en nuestro mundo contemporáneo. La discusión actual sobre ciencia y fe está presente en las congregaciones regligiosas, pero los científicos no hablan de Dios en sus discursos. Sin embargo, señala Rougharden, en un campo muy concreto ambas fuerzas deben unirse y mirarse la una a la otra.

Wilson se pregunta en su libro por qué la protección de la Creación no está más respaldada por la iglesia hoy en día. Proteger la belleza y la variedad de la vida en la Tierra debe ser una labor común, que deje de lado las discusiones acerca de cómo ha llegado a existir semejante riqueza.

No es un tema nuevo

La inquietud por el medioambiente y la necesidad religiosa de salvar la Tierra han sido puestos en común en diversas ocasiones. El año pasado, por ejemplo, en el seminario sobre religión y ecología que cada año auspicia la Universidad de Harvard, se habló de las respuestas que las religiones del mundo dan al declive medioambiental terrestre, y a la demora de dichas respuestas hacia los problemas medioambientales.

Se planteó que las religiones, como formadoras de la cultura, pueden aportar inestimables replanteamientos a las cuestiones actuales. Habiendo desarrollado éticas referentes al asesinato, el suicidio o el genocidio, el siguiente reto sería plantear la ética contra la devastación biológica y ecológica a manos del hombre.

El medioambiente fue considerado, asimismo, uno de los problemas que más deberían motivar el diálogo interreligioso, para generar una causa común: el futuro de la vida de todos. Las tradiciones monoteístas (judaísmo, cristianismo, Islám) y otras tales como el hinduismo, el jainismo, el confucionismo y el budismo, levantan ya sus voces contra los daños humanos al medioambiente. Si estas voces, además, fueran de la mano de la ciencia, podrían alcanzarse muchos más objetivos frente a un enemigo común: la posibilidad de destrucción global.

Viernes 15 Septiembre 2006
Yaiza Martínez

http://www.tendencias21.net/Ciencia-y-religion-deben-unirse-para-evitar-la-destruccion-del-planeta_a1130.html

C.F. Von Weizsaecker, una moderna síntesis de ciencia y religión

C.F. Von Weizsaecker, una moderna síntesis de ciencia y religión

Hizo aportaciones al campo de la física, la filosofía, la ética y la religión

Carl Friedrich von Weizsaecker ha sido y sigue siendo un humanista en el siglo XXI, que supo armonizar sus profundos conocimientos de física con la filosofía, la política y la religión. A partir de estos principios sacó las consecuencias para denunciar la amenaza de una guerra nuclear y trabajó por un proceso conciliar de las Iglesias a favor de la paz, de la justicia y de la integridad de la creación. Un libro reciente recuerda su contribución a la ciencia y al desarme, así como la vigencia de sus postulados e interpretaciones sobre la Mecánica Cuántica y la Teoría de la Relatividad. Por Miguel Lorente.

Ciencia y religión deben reconciliarse con la Naturaleza

Ciencia y religión deben reconciliarse con la Naturaleza

Es el camino para la convergencia entre la ética-filosófica de la razón y la ética-sacral de la teología

En el proceso de conciencia progresiva de nuestra obligación ética para con la naturaleza, han coincidido una evolución del sentimiento popular y la aportación paralela de grandes intelectuales. Uno de ellos ha sido Holmes Rolston III, padre de la ética ecológica en América, quien señala la necesidad de que ciencia y religión se reconcilien con la naturaleza para alcanzar así la convergencia entre la ética-filosófica de la razón y la ética-sacral de la teología. Rolston defiende que la religión debe “naturalizarse” en el sentido de que debe volver a la experiencia “sacral” de la naturaleza. Toda experiencia religiosa es para Rolston una experiencia numinosa de la naturaleza. Por Guillermo Armengol.

Holmes Rolston III es un filósofo americano de formación científica en física y matemáticas que ha pasado su vida académica en el departamento de filosofía de la Colorado State University. Hijo de un pastor prebiteriano, él mismo es también pastor presbiteriano, aunque se haya dedicado a la vida universitaria. En la actualidad está ya jubilado, pero mantiene viva su actividad intelectual. Entre los muchos premios que ha recibido a lo largo de su vida, el Premio Templeton del año 2003 ha sido sin duda el que más ha contribuido a popularizar su figura.

Holmes Rolston se graduó en física y matemáticas en el Davidson College de Charlotte, N.C., estudió teología en el Union Seminary de Virginia y se doctoró en teología alcanzando el Ph.D. en la Edimburg University, Escocia, en 1958. Por último, se doctoró también unos años después en filosofía de la ciencia en la Pittsburg University. Fue entonces llamado a colaborar en el departamento de filosofía de la Colorado State University, en la que llegó a ser full professor en 1976. Sus aportaciones no fueron siempre bien valoradas, hasta el punto de que algunos de sus manuscritos esenciales fueron rechazados por importantes editoriales; pero el pleno reconocimiento le llegó cuando fue llamado a tener las Gifford Lectures, en la Edimburg University, en 1997-1998.

Para reseñar la aportación intelectual de Rolston debemos recordar que es conocido como el padre de la “ética medioambiental o ecológica”. Rolston ha observado que “resultó que la dirección en que yo quería ir, y en la que caminé durante dos décadas, acabó siendo la dirección en que el mundo comenzó a caminar”. Su obra coincidió, pues, con el auge del interés ecológico, del que acabó haciéndose uno de los autores de referencia en la filosofía americana.

El descubrimiento ético de la naturaleza es para Rolston “filosófico”, pero una filosofía que asume la ciencia y se funda en los valores intrínsecos de la naturaleza misma. Sin embargo, Rolston, como teólogo, ha descrito también la “lógica teológica” que permite reconocer no sólo el valor ético, sino también el sacral de la naturaleza.

En Rolston, pues, convergen, independientemente, por una parte, la lógica de la filosofía, que asume y normatiza éticamente la ciencia y la tecnología, y, por otra, la lógica de la teología que proyecta sobre la naturaleza la mirada de la fe que, asume la filosofía y la ciencia, pero que ensalza la naturaleza a una experiencia de respeto sacral que abre la conducta humana hacia nuevas dimensiones ético-ecológicas.

Su obra y el diálogo ciencia-religión

Recibió por primera vez un cierto reconocimiento al publicar su artículo titulado “Is There an Ecological Ethic?” (¿Hay una ética ecológica?) en el año 1975. Ya aquí hallamos algunas de las ideas que Rolston se ha esforzado en combatir durante años: que existe una naturaleza no-valoral, sin valor intrínseco por sí misma, ya que toda la valoración ética depende siempre de la conexión con lo humano. Pero Rolston cree, frente a esto, que la ética natural no depende siempre del hombre.

La naturaleza posee por sí misma valores éticos en cuanto que el ser ético, el hombre, debe respetarlos por sí mismos, con independencia de la repercusión sobre la vida humana. Tierra, plantas, animales, especies y ecosistemas tienen para Rolston un valor en sí mismos, al margen de lo humano. Este valor constituye principios éticos que se imponen por sí mismos sobre la conducta humana.

Entre sus obras más importantes debemos recordar “Philosophy Gone Wild” (1986), “Environmental Ethics” (1988) o “Conserving Natural Value” (1994). En otras obras ha insistido en la mirada ético-teológica sobre el mundo natural, siendo esta su aportación o enfoque propio del diálogo ciencia-religión, entendido desde las vivencias convergentes de la filosofía y la teología en la ética ecológica. Nos referimos a “Science and Religion: A Critical Survey” (1987) y a “Genes, Genesis and God” (1999), en conexión con las Gifford Lectures de 1997-98. A estas dos obras nos referimos más adelante.

Rolston ha explicado intuitivamente su posición en el diálogo ciencia-religión. Otros enfoques, nos dice, bien se han situado en la religión y han pretendido llegar a la ciencia, bien se han situado en la ciencia y han intentado llegar a la religión. Pero siempre intentando llegar a la paz entre ambas. Pero Rolston se orienta a que tanto ciencia como religión hagan las paces con la naturaleza y se encuentren así en la misma naturaleza.

La ciencia ha mirado la naturaleza como un medio, como algo neutro sin valor ético intrínseco; la teología monoteísta ha mirado la naturaleza como algo “caído” situado en el ámbito del “pecado”. Para Rolston, si ciencia y religión cambiaran su mirada sobre la naturaleza, podría cambiar también como consecuencia su distanciamiento secular, llegándose así a la convergencia entre la ética-filosófica de la razón y la ética-sacral de la teología.

Una religión naturalizada: la épica divina de la vida

Rolston defiende que la religión debe “naturalizarse” en el sentido de que debe volver a la experiencia “sacral” de la naturaleza. Toda experiencia religiosa es para Rolston una experiencia numinosa de la naturaleza. Esta experiencia puede explicar el origen prehistórico de la religión y, por tanto, es la forma que lo religioso ha ido tomando en nuestros genes (y que está en línea con los resultados empíricos actuales sobre la existencia del hoy llamado “cerebro místico”).

“Se debe llegar a una religión naturalizada, no tanto en el sentido de explicarla naturalísticamente, cuanto en el de explicar el encuentro numinoso con una naturaleza manifiesta. La biología genera religión: el fenómeno de la vida evoca una respuesta religiosa, entre o no en cuestión una presencia funcional de la sociedad humana …”. “La naturaleza es el primer misterio que se encuentra; la sociedad viene después, mucho después, según lo que sabemos por la historia evolutiva” (Genes, Genesis and God, Cambridge University Press, 1999, 292).

Como seres humanos con mente (mind) estamos aquí y necesitamos por ello el recuento unificado de la historia de la Tierra que nos ha llevado hasta aquí.

Una Tierra prolífica

La primera experiencia numinosa de una Tierra ética y sacral es su fertilidad. La idea de una sorprendente Tierra fértil que produce la vida. “La fertilidad es precisamente lo que evoca la fe religiosa. La prolífica fertilidad, fecundidad, de la Tierra, o la capacidad generativa es lo que más necesita ser explicado en el espectacular despliegue de la vida en que nosotros mismos nos hallamos inmersos”. “Recordemos que Naturaleza tiene como idea raíz “dar nacimiento” (p. 226).

“Necesitamos dar cuenta del despliegue, de los procesos generadores; de cómo las posibilidades se actualizan, de cómo llegan a ser posibles espacios y fuentes profundas de la creatividad. En esta génesis, lo más viene regularmente de lo menos. En ocasiones viene, si no de la nada; es decir, de donde hasta el presente no existía nada semejante. La “información” aparece super-impuesta a la materia y energía, como llave de la regeneración vital de la vida. Es una Tierra preñada. Sabemos lo que significa preñado en las mujeres que paren; la información vital es transferida por DNA de una generación a la otra, y nosotros debemos recomponer dónde y cómo tal información se origina en la Tierra”. “Virtualmente todos los biólogos son religiosos, en el sentido profundo de la palabra, aunque se trate de una religión sin revelación …”. “Detectamos algo sublime en el sentido de inspirador de asombro, porque hay algo sublime, en el etimológico sentido de esta palabra, algo que nos lleva a los límites de nuestra comprensión, y misteriosamente más allá” (p.297).

Naturaleza, pecado, sufrimiento

En este proceso prolífico de la Tierra en que lo más parece surgir de lo menos la naturaleza procede de forma inflexible: es la lógica del gen egoísta en que el avance hacia la vida se construye sobre la muerte. Si en este avance que pisotea el pasado vemos un “pecado”, la naturaleza se hace prolífica desde el pecado. Avanzar cortando el camino a otros, abortando posibilidades, en medio de la muerte, crea en la dinámica de la vida un peso de transgresión, de pecado. Este dramatismo de avanzar desde la negación, podría decirse en sentido amplio “pecaminosamente”, es una de los rasgos inequívocos del mundo natural.

Pero el avance, en los seres con sensibilidad, se produce también en medio del sufrimiento. “La historia es la historia de la evolución del sufrimiento”. “Los genes no sufren; los organismos con genes no necesitan sufrir, pero sí los que tienen neuronas”. “La vida es incuestionablemente prolífica, es por ello tan indiscutiblemente patética (del griego pathos) como si su lógica fuera precisamente el pathos. La fertilidad va estrechamente unida a la lucha” (p. 303).

“El sufrimiento es un hecho atormentante, pero el primer hecho que advertimos es que el sufrimiento es la parte oscura de la sentisciencia, la experiencia sensible, la conciencia, el placer, la intención, de toda excitación de la subjetividad, tan extrañamente generada desde la pura objetividad. Las rocas no sufren, pero el sustrato de las rocas se ha organizado a sí mismo en animales cuya experiencia produce pena y placer, en hombres cuya existencia incluye ansiedad y aflicción” (p. 303).

No sólo por el dramatismo de un avance en medio del “pecado” a través de la negación, sino también por avanzar desde la aflicción del sufrimiento, la naturaleza es prolífica y crea la vida por un camino dramático que Rolston ha llamado “cruciforme”, aludiendo a la cruz, esencia del cristianismo, pero también núcleo de la experiencia de otras religiosidades como el budismo.

Naturaleza y Supernaturaleza

El hombre, pues, se integra en la naturaleza desde la vivencia de estar en una naturaleza prolífica. Esta fecundidad es tan grande que parece dar la falsa impresión de que, en su avance, la “naturaleza” se hace “supernaturaleza” (Supernature), como si fuera “más allá de sí”, como si se pasara por emergencia de lo menos a lo más. Rolston sostiene una emergencia en que la dinámica natural produce nuevas formas de ser (que conducen al “espíritu” humano); pero este proceso hacia lo más se funda siempre en los estadios anteriores, y en último término en la materia-energía. El futuro (lo más, lo supernatural) es posible porque ya estaba dado en el pasado-presente (lo menos, lo natural).

“Creer en Dios, nos dice, es, para muchos, como poner lo supernatural más allá de lo natural. Pero ninguna teoría puede establecer la unión complementaria de Dios y naturaleza mientras persista un dualismo no resuelto entre lo natural y lo supernatural” (Science and Religion. A Critical Survey, p. 298). Todo está en todo. En este sentido la dignidad del espíritu está ya en la naturaleza de la materia-energía. Así, el discurso ético para respetar la dignidad y autonomía humana es, en su nivel, el mismo discurso ético para respetar la dignidad y autonomía de los procesos naturales.

Pero, en último término, Rolston ofrece además la interpretación religiosa del proceso que constituye un fundamento más potente de la ética ecológica. Dios es el término supernatural último, pero, al mismo tiempo, el origen de todo el proceso, el fundamento dado en la naturaleza. Todo ello tiene el inequívoco sabor teilhardiano acuñado en los conceptos de alfa y omega. Teilhard está continuamente presente en Rolston.

“Dios está, en cierto nivel y orden de magnitud, más allá de los estados de superposición cuántica, más allá del éter ambital del espacio-tiempo, más allá del orden antrópico. Dios es la supernaturaleza desde la cual se “congela” la naturaleza. En este sentido, Dios precede como fundmento a lo subsecuente –materia, vida, mente, espíritu-, siendo progresivamente manifiesto, por ser omnipresente, en la soberbia secuencia evolutiva en la que más y más supernaturaleza emerge en la naturaleza”.

“El universo y la tierra son Dios en forma de historia. La forma de una explicación de esta naturaleza sería más adecuada a la naturaleza que las mejores explicaciones científicas en mera forma de leyes. Podría alcanzar el nivel de los sentidos más allá de las puras causas. Alcanzaría el sentido de la Presencia de Dios, del Tú Divino alentando en el Ello mundano” (p. 305).

Rolston, pues, defiende que la imagen coherente de Dios desde la imagen de la ciencia es la de un Dios “panenteísta”, compatible con la ortodoxia cristiana, que constituye el fondo no-local del universo y que produce la naturaleza por creación. Así, la ontología divina “espiritual” (supernatural) iría emergiendo a través del proceso evolutivo hasta llegar al hombre.

La presencia del Dios de la naturaleza en Cristo

“En el teísmo cristiano, nos dice Rolston, Jesús es la parábola viviente de Dios”. “En contra de aquellos que dicen que el sufrimiento es siempre demasiado doloroso como para ser divino, el cristianismo asume una vida libre y entregada al amor, para conducirla a un final misterioso, aunque detectando en el sufrimiento un poder de Dios que no tiene fin. Por la cruz los cristianos entran en comunión con este poder normativo en el sufrimiento redentor. Se unen a esta persona (Cristo) que de esta manera muestra dramáticamente que impulsa las energías divinas en niveles siempre emergentes …”.

“Lo que en principio parece una molesta anomalía que contradice la pretensión de que Dios sea onmipresente, la escandalosa historia de un campesino olvidado de Dios y crucificado, es así retomada como la evidencia primaria de la presencia de Dios. El Creador está presente, perfeccionando su creación por el sufrimiento”.

“Jesús en la cruz es un Dios doloroso”. “La hipótesis de Dios ofrece la única explicación adecuada a la emergencia de Jesús en el mundo. Dios es Autor y Actor de esta historia apasionada”. “(Jesús) ama con perfección en perfecta libertad. Muere en testimonio del poder del amor desde el sufrimiento” (pags. 326-327).

La “teología crucis” ecológica de Rolston

Rolston trata de entender desde la ecología la theologia crucis, o lógica de Dios en la cruz; es decir, qué nos ha querido decir Dios a través de Cristo. Su punto de vista pertenece a la tradición cristiana: el logion evangélico “toma tu cruz y sígueme” es la síntesis de la teología rolstoniana de la cruz. La evolución es cruciforme y ser cristiano es aceptar la cruz del sufrimiento y dejarse llevar por el impulso hacia lo supernatural que conduce a Dios.

Se trata, sin duda, de un aspecto del mensaje de la cruz, inequívocamente cristiano. Sin embargo, el mensaje de la cruz tiene otros contenidos muy importantes en que Rolston no insiste. La cruz muestra, en efecto, que Dios no impone su presencia en el universo y deja abierta la libertad humana. Libertad que se ve en un mundo en que la vida, e incluso la ética ecológica, pueden ser entendidas sin Dios. Sobre esto pueden verse otros artículos de esta sección: El universo ha sido diseñado para la libertad y La teología de la ciencia, nueva propuesta para la comprensión del mundo

Artículo elaborado por Guillermo Armengol, de la Cátedra CTR, para presentar la figura de Holmes Rolston III, padre de la “ética ecológica” en América.

fuente: http://www.tendencias21.net/Ciencia-y-religion-deben-reconciliarse-con-la-Naturaleza_a1206.html

La Teología de la Ciencia, nueva propuesta para la comprensión del mundo

La Teología de la Ciencia, nueva propuesta para la comprensión del mundo

La Teología de la Ciencia, nueva propuesta para la comprensión del mundo
Nos lleva a entender algo que estaba ya en la esencia más antigua de la revelación cristiana

La relación de la ciencia física con la teología es el tema de la ponencia de la cuarta sesión de la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión, del 12 de mayo, desarrollada por Javier Monserrat. Según esta ponencia, la ciencia ha producido resultados globales relevantes sobre los que se ha construido la teología de la ciencia. Esta rama de la teología no niega que la imagen científica del mundo pueda conducir a posiciones ateas o agnósticas. Tampoco impone razonamientos filosófico-teológicos, ni pretende que sus reflexiones sean “científicas”, si bien sus argumentos son “verosímiles”. Para Monserrat, la teología de la ciencia está siendo la ocasión histórica que nos lleva a entender algo que estaba ya en la esencia más antigua de la revelación y de la teología cristiana: la teología de la kénosis. Por Guillermo Armengol.

Nada tiene sentido en Biologia sino es a la luz de la evolución III

Nada tiene sentido en Biologia sino es a la luz de la evolución III

“EVOLUCIÓN: ORÍGENES Y FUTURO ABIERTO”
– Roberto Cadenas Valverde –
De cómo la Selección Natural no surgió por generación espontánea.
El intento de dar una explicación de los organismos observados como seres que han sustituido a otros, que finalmente se han extinguido, a lo largo del tiempo,o lo que es lo mismo, el dar cuenta de la variación de una especie a través del tiempo es una cuestión ya debatida por los naturalistas a principios del siglo XIX, antes de que Darwin hiciera su exposición en 1859. Y no eran debates especulativos. Es en este contexto, y desde la ciencia, donde se justificó el rechazo de una visión creacionista de las especies, que permanecerían invariables hasta la actualidad. Idea que ya fue combatida en la antigüedad y que tiene como mayor representante, aunque desde un contexto más especulativo, al siempre citado Anaximandro. Pero será el germen implantado en el Renacimiento a través del estudio de las lenguas clásicas, el que comenzará a aportar una idea de Historia, una toma de conciencia de las diferencias con el pasado, de que cada época tiene sus características, que no hay un espíritu universal para todos los tiempos y culturas y su continuación en la Idea de Progreso de la Modernidad las que acaben de sentar la base para una teoría evolutiva, que será aplicada a la biología con sus mayores éxitos en la
Francia del siglo XIX, la de Lamarck. Presentará la teoría en 1809 en su Filosofía Zoológica, donde dice cosas como:
La naturaleza, al producir sucesivamente todas las especies de animales y al comenzar desde lo más imperfectos o lo más simples, para terminar su obra con los más perfectos, complicó gradualmente su organización, y al difundirse los animales de manera general en todas las regiones habitables del globo, cada especie, debido al influjo de las circunstancias en que se ha encontrado, recibió la costumbres que le conocemos y las modificaciones de sus partes que nos muestra la observación (Pág. 334).
Para él, la evolución es provocada por el ambiente, el organismo se transforma acorde a los diferentes estímulos provenientes del medio. Estableció dos leyes en su teoría:
i) Uso y desuso de los órganos. El desarrollo de un órgano se debe al uso continuo de este y su perdida de capacidad con su posterior desaparición se debe al desuso del mismo.
ii) Heredabilidad de los caracteres adquiridos. La eficacia de los órganos, en los individuos adultos, es lo que permite la perpetuación de tales estructuras a lo largo de la línea descendente. Veamos otros autores que también trataron la evolución desde la ciencia de aquella época:
Richard Owen. Biólogo británico que fue el principal cabecilla de la oposición a Darwin. Sin rechazar la evolución negaba que de esta formara parte el azar. La evolución se debía a un estímulo interior. Buffon, propone como origen de las especies una evolución espontánea
derivada de una combinación de las moléculas orgánicas; sería posible la existencia de tantas especies como combinaciones de tales moléculas haya.
Rechaza por otra parte que las distintas especies tengan un origen común
George Cuvier, naturalista francés especialista en la recomposición de esqueletos, fundador de la anatomía comparada, publica en 1821 Recherches sur le ossements fósiles de quadrupèdes, donde expone su teoría paleontológica, que parte del análisis del registro estratigráfico, y con la que busca dar cuenta de las especies extintas halladas. Observa que en una misma región hay fósiles diferentes a los restos óseos de las especies actuales sería la prueba principal. También dio cuenta de como vida no ha estado siempre sobre la superficie terrestre, señalando la carencia de registro fósil en las más grandes cumbres de las antiguas cadenas montañosas, que sin embargo aportan datos de haber estado por debajo del nivel del mar al principio de la formación de la tierra. Si no hay fósiles de esa época es que la vida no siempre ha estado ahí. Por tanto Cuvier nos presenta una historia de la tierra dividida en dos etapas principales, caracterizadas por la carencia o presencia de la vida, y esta última a su vez expuesta como un proceso de cambio de las formas de vida, cambio que se activa con las catástrofes naturales. Tales novedades no serían graduales, una especie no puede tener su origen en la variación de otra y la razón para decir esto Cuvier la encuentra en la falta de un registro fósil de las formas
intermedias que serían el eslabón que uniría una especie con otras. La única explicación científica que nos puede dar es que estas especies ya existían
en otras regiones y se trasladaron a las presentes. Rechaza hablar de una creación nueva por catástrofe ocurrida.
Heinrich-Georg Bronn. En 1856 recibe un premio por su investigación sobre el registro fósil otorgado por un concurso lanzado en 1850 por la Academia de Ciencias de París. Estudió veintisiete mil fósiles concluyendo en que no hay solución de continuidad entre las especies del registro fósil, existiendo saltos entre unas y otras productos de la destrucción de unas  especies y la génesis de las que sustituirán a las extintas. La evolución vendría determinada por el siguiente orden: adaptación a las condiciones ambientales, teniendo cada región sus formas de vida, después vendrían las transformaciones del medio que preparan unas nuevas condiciones para el surgimiento de distintos organismos y por último el desarrollo de estos hacia una complejidad creciente con una extinción paralela, de los organismos primitivos. Bronn como paleontólogo tampoco puede dar el paso especulativo que explicara cuales son los mecanismos que llevan a tal fenómeno evolutivo de los seres vivos, él solo, que no es poco, traza el mapa
de la historia de la vida a través del registro fósil y de la historia de la geología terrestre.
Pasamos de una perspectiva paleontológica a una embrionaria. Étienne Geoffroy Saint-Hilaire, naturalista que buscó en la teratología la explicación de los mecanismos evolutivos, mostrando la implicación que hay entre desarrollo embrionario y evolución. La idea más llamativa de esta
postura es la de recapitulación, donde los embriones de las clases más complejas pasan por las etapas de las clases inferiores. Esta teoría pone en el desarrollo embrionario la causa de los cambios morfológicos sobre la descendencia que en un momento dado nos permiten hablar de nuevas especies. Una de las pruebas de que la evolución está localizada en el programa embrionario es la presencia de monstruos junto a individuos normales dentro de una misma especie. Si tal programa tiene la capacidad de producir tales seres también la tiene para dar cuenta del cambio evolutivo hallado en el registro fósil, ya que se sabe que tales monstruos tienen su origen en alteraciones producidas en la organogénesis. Estas alteraciones tienen su origen en la modificación del medio exterior donde esté localizo el desarrollo embrionario. Así lo probó mediante la experimentación con huevos de ave, que agitándolos, moviéndolos, perforándolos, etc. daban lugar a deformaciones en el futuro individuo. Por tanto los cambios del medio son los que tienen la respuesta para el cambio evolutivo, el cómo afectan a los programas embrionarios constituye la solución al enigma de la evolución.
Otras publicaciones evolutivas anteriores a Darwin corrieron de la mano de Frédéric Gérard durante los años cuarenta en el Diccionario Universal de Historia Natural. Su objetivo era justificar un punto de vista fisicalista del origen de la vida y de la diversidad de las especies. La vida es un estado de la materia y tuvo su origen en ésta desde su estado inorgánico. La vida surgió por la acción de agentes físicos, calor, luz y electricidad sobre un medio líquido acuoso y a partir de aquí comenzó la evolución. Que tiene sus causas en los cambios del medio ambiente y está regida por una ley biológica de carácter general que expresa una tendencia de complejidad creciente a lo largo de una línea descendente, tendencia que tiene como fin la supervivencia y la expansión.
Todos los seres vivos participan de un diseño estructural único, que se expresa de forma distinta según las circunstancias ambientales y que permite hablar de una continuidad entre unos seres vivos y otros. No habría eslabones sueltos y el concepto de especie sería arbitrario utilizado solo para designar etapas de un proceso de continua evolución. Si Darwin hubiera estado al tanto de tales estudios no se habría quedado mudo ante la pregunta por los mecanismos evolutivos y los presentadores de la historia de la biología no repetirían una y otra vez la machacona fórmula de hasta Mendel todo es oscuro en el interior de la evolución, con él, la luz.
-Darwinismo Y Explicación Causal Del Origen De Los Organismos-
El principal mérito que se le otorga a Darwin y a sus continuadores es dar a la disposición funcional de los organismos una explicación natural. Publicó en 1859 El Origen de las Especies, donde la afirmación más fuerte es que el diseño de los organismos tiene su origen en la selección natural.

Su teoría brevemente es así:
– Existen variaciones hereditarias. Esto es un hecho observable aunque se desconozca el porqué.
– La descendencia se ve sometida a un cuello de botella, ya que el medio aporta menos recursos de los necesarios para mantener con vida a todos los organismos.

Conclusión: Aquellos individuos que posean una variación hereditaria por mínima que sea serán los que sobrevivirán y se reproducirán, extendiendo tales variaciones ventajosas sobre la descendencia lo que terminará dando nuevas especies con el paso del tiempo. Dado que se producen más individuos de los que pueden sobrevivir, tiene que haber en cada caso una lucha por la existencia, ya sea de un individuo con otro de su misma especie o con individuos de especies distintas, ya sea con las condiciones físicas de la vida […] Viendo que indudablemente se han presentado variaciones útiles al hombre, ¿puede acaso dudarse de que de la misma manera aparezcan otras que sean útiles a los organismos mismos, en su grande y compleja batalla por la vida, en el transcurso de las generaciones? Si esto ocurre, ¿podemos dudar –recordando que nacen muchos más individuos de los que acaso pueden sobrevivir- que los individuos que tienen la ventaja, por ligera que sea, sobre otros tendrán más probabilidades de sobrevivir y reproducir su especie? Y al contrario, podemos estar seguros de que toda variación perjudicial, por poco que lo sea, será rigurosamente eliminada. Esta conservación de las diferencias y variaciones favorables de los individuos y la destrucción de las que son perjudiciales es lo que he llamado selección natural (Pág. 33).
Esta selección natural tiene dos problemas principales: Primera, que las variaciones dentro de una población tienden a difuminarse entre todos los individuos, ya tengan un carácter positivo o perjudicial. Segundo, si las otras especies están inmersas al mismo tiempo en un proceso evolutivo, que recordemos que para los darvinistas es algo constante, lo que puede ser ventajoso en un determinado momento para un individuo de la especie A en su competencia con la especie B y lo que es perjudicial para otro individuo de la especie A en ese mismo momento con respecto a la especie B, con el transcurso del tiempo y la variación de la especie B puede cambiar de carácter, lo que antes era positivo ahora es negativo y viceversa, esta selección se convierte en un tira y afloja constante, incapaz de dar nuevas especies al no poderle dar una direccionalidad a los caracteres. Por eso Darwin terminó siendo tan lamarckiano. Esta falta de dirección es lo que le pasa a la polilla de abedul, que solo pasa de unos caracteres a otros según las circunstancias pero que no da ninguna especie nueva. Porque Darwin pone ejemplos de selección natural, porque es la única forma que tiene de presentar
la direccionalidad que le hace falta a su selección natural. Pero esta selección al igual que la polilla de abedul ennegrecida para adaptarse al hollín industrial solo constituye la expresión de caracteres ya presentes en la especie desde su aparición. Un perro grande y un perro pequeño serán siempre de la misma especie, lo único que se ha hecho es aislar los factores ya presentes en el origen, los cuales nunca se hubieran purificado sino hubiese sido por el aislamiento al que le han venido sometiendo los criadores. Si juntásemos a todos los perros del mundo terminaría apareciendo su aspecto ancestral. Sin dirección no se puede explicar ningún tipo de selección, cosa que no sé si es necesaria para la Evolución. En esta historia del darwinismo faltan unos
cuantos personajes.
Weismann, con su teoría del plasma germinal propuesta en 1880. Establece una diferencia radical entre este plasma germinal, que es donde se producen las células de los gametos, y las células somáticas. Al darse esta separación es imposible que se transmitan a la descendencia los caracteres adquiridos. Son las células somáticas las que se verían variadas con el medio y no las germinales. De Vries, uno de los redescubridores de Mendel a principios del siglo XX, se opuso a que la variación ordinaria pueda ser la causa de la evolución, el origen de las novedades evolutivas tiene que encontrarse en las mutaciones genéticas. Este mutacionismo es rechazado por Karl Pearson, para él la evolución está provocada por pequeños cambios, en variaciones continuas, las cuales son métricas. Aunque me resulta raro que un matemático dijera esto porque precisamente toda medición tiende a romper nuestra intuición de continuidad de las cosas, aparte de que en su tiempo1, no estaba demostrada la 1Y creo que menos ahora, es reconocido que la expresión de caracteres en los individuos tiene que ver con poligenes, por conjuntos de genes y no por uno solo. La relación un gen : un carácter expresado no suele darse. Además un gen variará su expresión en función del resto de los genes y el exterior, el que uno se favorezca no impide que se cambie su función según la disposición de los otros genes y del medio y quien sabe, ese mismo gen antes favorable ahora puede convertirse en algo perjudicial por un cambio del resto. Y reducción de los cambios estructurales a cambios de genes o factores, como si se hubiera demostrado que un gen es la unida mínima de significado evolutivo, que es precisamente lo que el debería probar. Porque si la cosa es buscar continuidad ¿por qué no reducirlo a algo más pequeño, como a movimientos de átomos? Es un círculo demasiado pequeño presuponer la especiación por cambios de genes sueltos y luego exigir que no pueda haber otro tipo de cambios. Aquí acabaré la historia (de momento) el siguiente paso será
Margulis, el paso importante del nuevo darwinismo lo dejo fuera de este trabajo. Antes veamos las últimas críticas a Darwin.

-La Tautología Darwinista-
La selección natural, cuando se da, la preservación de las razas favorecidas y la lucha por la vida, son obviedades. Juntarlas no es decir nada. La selección natural es lo mismo que Dios, una abstracción que no explica nada. Son razonamientos que caen en un círculo vicioso. Si la selección natural es la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida, estamos formulando una tautología, porque dentro del concepto de preservación ya está el de favorecida ¿de qué organismo diríamos que es favorecido si es incapaz de sobrevivir? Y que hay individuos que sobreviven es una verdad de perogrullo.
Agregar la lucha por la vida es igual de vacuo porque es otro concepto incluido en el de supervivencia o preservación. Quien no hace por vivir no vive. Darwin nos viene a decir que en la vida en común hay individuos que sobre-viven y otros que no y que los que si lo hacen es a causa de que son capaces de sobrevivir. Una cosa demasiado simple. por seguir mencionado objeciones, nombremos los genes pleiotrópicos, que son genes con efecto en distintas características de los seres vivos. En unas características sus efectos serán positivos y en otras negativos La supervivencia del más apto es una frase vacía porque no hay manera de establecer las diferencias entre apto y no-apto menos por su descendencia. El que más prole deja es el más apto, así llegamos a una profunda observación: el que sobrevive por apto, es decir, porque sobrevive, deja más descendencia que el que no sobrevive. A parte de fina tiene un pero, a saber, que la reproducción no es cosa de elites y aunque en algunas ocasiones esto pueda ser así sus caracteres se diluirán en su descendencia si practican una reproducción sexual. El típico ejemplo en contra es el del macho dominante, este en una situación teórica será el único en reproducirse, pero primero esta situación teórica no suele darse tal cual y segundo lo hará con todas las hembras, con lo cual mezclará sus genes con otros unas veces mejores y otras peores,
disipándose las variaciones beneficiosas. La herencia todo lo conserva, lo bueno y lo malo, conservadora que es! Planeta Simbiótico
Margulis nos aporta una nueva vía para entender la evolución, que gira entorno a la simbiosis. La novedad evolutiva será producto de esta simbiosis, y esta aparición de nuevos, más improbables y más complejos sistemas vivos a partir del contacto físico de individuos de diferentes especies es lo que denominará simbiogénesis. Por tanto la ruta es clara, primero simbiosis, es decir, sistema en el cual miembros de especies diferentes viven en contacto físico, luego simbiogénesis, creación por adecuación que podríamos decir que es total. La ¿Cómo decide la selección natural?
2 Verdaderamente en la reproducción sexual no hay mezcla en el sentido de que se producta una nueva sustancia con una nueva composición como la mezcla de dos colores en una paleta, pero si hay una mezcla en el sentido en que la información que trae cada gen se mezcla con el del resto, los bits del mensaje cambian su posición. Mezcla que ocurre antes de la reproducción con la recombinación entre los cromosomas de los padres por separado en la producción de gamentos. Los gametos ya han variado con respecto del padre.
simbiogénesis ha tenido una buena aceptación en la comunidad científica pero no es su significado más fuerte, como proceso productor de nuevas especies, sino como proceso que origina nuevos tejidos, órganos e incluso organismos. Margulis no se conforma con solo esto y trata de probar como su Teoría de Endosimbiosis Serial (SET), da cuenta perfectamente de la aparición de la primera célula eucariota y como la evolución no se puede entender sin simbiosis, ya que la discontinuidad del registro fósil, puesta entre otras de manifiesto por la Teoría del Equilibrio Puntuado de Eldredge y Gould, desvirtúa la noción de selección natural constante y progresiva. Esta teoría es en cierta medida una recuperación del lamarckismo, como dice su autora, la simbiogénesis es el cambio evolutivo mediante la herencia de un conjunto de caracteres adquiridos. Un ejemplo de lamarckismo es el experimento llevado a
cabo con Paramecium, que al extirparle quirúrgicamente los cilios y vueltos a transplantar a 180 grados da una descendencia con este rasgo heredado, característica que se extenderá durante al menos veinte generaciones. Veamos en cuatro pasos su postura, la aparición de estructuras más complejas dentro de las especies, la aparición de especies más complejas, qué termina siendo la vida después de esto y cual es el sistema que encierra la vida (porque surge de ella), GAIA.-La Primera Célula Eucariota-
La teoría SET explica el origen de los genes que aparecen en el citoplasma, en algunos de sus orgánulos de las células eucariotas. Son de procedencia bacteriana. Genes que ejercen una gran influencia sobre la expresión celular,como puede ser la respiración del oxigeno o la coloración de las hojas. Las pruebas a favor de SET aquí son:
• El tamaño y la forma de las mitocondrias y los plastos son bacterianos;están limitados por una membrana dentro del interior de la célula.
• Estos orgánulos se reproducen de manera distinta y en tiempos distintos que el resto de la célula de la que forman parte.
• El parecido mayor del DNA de estos orgánulos con algunas bacterias de vida libre comparado con el DNA de las células en las que se encuentran.
La forma de la organización de su material genético es bacteriano, tienen codificado en él la síntesis de sus propias proteínas y esta se lleva a cabo dentro de los propios orgánulos (mitocondrias y cloroplastos)

Y la teoría es:
La idea es clara y sencilla: cuatro ancestros, una vez completamente independientes y físicamente separados, se fusionaron siguiendo un orden específico para convertirse en una célula algal verde (Pág.45). Que en la simbiosis hay un orden específico es lo que corresponde a la ‘S’ de SET, serial.

Estos cuatro ancestros eran bacterias con características muy diferentes, de las que se pueden rastrear indicios hoy en día a partir de los tipos de antiguas bacterias. La primera fusión fue entre una arqueobacteria fermentadora, que se desarrollaba en un entorno de azufre y calor, con una bacteria nadadora, dando lugar al primer protista nadador. Aquí cifra Margulis la aparición del núcleo y la mitosis, el aspecto más discutido del SET, debido a que es el núcleo de su teoría aplicada a la evolución. La posterior fusión fue con una bacteria respiradora de oxígeno, ya tenemos aquí, hace unos 2.000 años la primera célula aeróbica y eucariota.

El último paso fue una fagocitosis incompleta de una bacteria verde brillante fotosintetizadora, éstas con el tiempo se convirtieron en cloroplastos al sobrevivir a la fagocitosis, en cierto modo forzaron una solución de acuerdo, donde a Margulis no le queda otro remedio que aceptar la solución de la selección natural (luego veremos como lo podría haber solucionado con retrovirus y una visión conexionista). El producto final fueron algas verdes nadadoras, que no sólo son el ancestro de las actuales células vegetales, sino que su descendencia todavía sigue entre nosotros y no sólo la de ella sino la de los cuatro ancestros. Parece como si hubiera dos líneas a seguir por los seres vivos, el incorporarse a la evolución y el mantenerse en su aspecto primigenio, aunque este papel tan aristocratizado sólo está al alcance de los organismos más primigenios, al resto que les ha dado por evolucionar alguna vez sólo les queda dejar una descendencia distinta o extinguirse. O el camino de la simplicidad eterna o el de la evolución hacia lo complejo sin parada.

La SET tiene dos objeciones de las que no se ocupa, a saber, ¿cómo es posible que se integren dos sistemas que necesitan ambientes tan distintos como una bacteria, acostumbrada a medios sulfurosos, y una respiradora de oxigeno? Cada sistema de los cuatro pertenece a ambientes muy diferentes para esta acoplación. Y otra objeción mayor, ¿Por qué no sigue dándose la SET en las bacterias del tipo primitivo en la tierra, sobre todo entre aquellas que se encuentran en zonas extremas? La SET debería de seguir dándose y tendríamos que tener pruebas de ella, Es más debería haberse dado durante “Origen y evolución” muchísimas ocasiones durante la historia de la tierra y sin embargo sólo nos ofrece una historia lineal.

-Set Sobre Evolución-
En muchas de las explicaciones de Darwin se expone la objeción que el mismo Darwin admitió, que la reproducción sexual diluye entre la descendencia las características beneficiosas que hicieron de los progenitores los más aptos.Tras exponer esto pasan a Mendel y como con sus factores no están sujetos a mezcla. Aquí lanza la crítica Margulis, si la herencia es de características inalterables, no sujeta a mezcla y por tanto imposibles de “mejora” alguna, la
descendencia no variara esencialmente (no dará lugar a una nueva especie).

Sólo la simbiogénesis es capaz de dar cuenta de estas radicales novedades evolutivas. El primer paso evolutivo es el de células sin núcleo a células con núcleo. ¡Yo pienso que fue la integración de la bacteria centriolo-cinestosoma la que conformó la célula eucariota por primera vez! Si estoy en lo cierto, la simbiogénesis es el factor que distingue a la vida nucleada de la vida bacteriana (…) [SEGUNDO PASO EVOLUTIVO] Yo sostengo que todos los organismos nucleados (protoctistas, plantas, hongos y animales) surgieron por simbiogenesis cuando las arqueobacterias se fusionaron con los ancestros del centriolo-cinestosoma durante la evolución del ancestro protoctista final: la célula con núcleo (Pág. 56). Aunque nuestra autora se separa aquí un poco de su teoría al reconocer que no hay bacterias con núcleo de vida libre que nos avalen una simbiosis para producir la célula eucariota, con lo cual estos organismos nucleados provienen de una emergencia producto de una incomoda fusión entre dos bacterias, del tipo Termoplasma y Spirochoeta. Vuelve a tener que llamar a Darwin en su auxilio.

La prueba del primer paso y que nos aclara el origen de la mitosis, característica de las eucariotas, la encontramos en el alga verde Chlamydomonas, donde se han encontrado un grupo de genes especiales dentro del núcleo, agrupados entre sí y separados del resto, encargados de regular la natación de los centriolos-cinetosoma-microtúbulos. Este DNA especial se incorpora al resto del DNA durante la división mitótica para distinguirse luego
de él durante algunas fases del desarrollo de la célula, con lo que podría tener un origen distinto, no por mutaciones sino por incorporación que no es del todo simbiótica. ¿Cómo se da esto? Habrá que esperar a los retrovirus.

El esquema evolutivo entonces es el siguiente:
PROCARIOTAS # EUCARIOTAS # Que incluye:

a – PROTOCTISTAS

b – HONGOS
c – PLANTAS
d – ANIMALES
(b,c y d tienen su origen en distintos tipos de a.)
Los virus son excluidos del esquema al no considerarlos como seres vivos.

Así lo resume:
Se dota a la principal característica distintiva de todas las formas de vida,células no simbiogenéticas (Prokarya) frente a las células simbiogéneticas (Eukarya), del status superior. Después se presta atención a la manera en la que se desarrollan los organismos: a partir de esporas (hongos), a partir de un embrión rodeado de tejido materno (plantas), a partir de un embrión blástula (animales) o a partir de ninguno de los anteriores (protoctistas)
Añade un concepto más a su teoría evolutiva, la anastomosis, que es la reuniónde dos ramas evolutivas, de donde también surgen nuevas especies. Por tanto la típica imagen de un árbol queda sustituida por la de una red, donde los nodos son las especies. Este sistema conexionista para ella tiene sus relaciones en la simbiosis, yo intentaré mostrar como los vectores que comunican los nodos son virus.

Que Es La Vida
Las células son las unidades de la vida (Pág.85). No podemos pues reducir la vida ni a tramos de DNA, ni genes ni virus ya que ninguno es capaz de replicarse fuera de la célula vida. Es la cosa más pequeña capaz de mantenerse a sí misma y reproducirse. Si al metabolismo y a la reproducción le añadimos evolución ya tenemos lo que es la vida. La vida es la memoria de unos primigenios sistemas químicos que resolvieron como no deshacerse en su tendencia hacia el desorden, la vida es un paso más en la configuración de la materia, son los peldaños que están por encima de los sistemas catalíticos químicos, que son una serie de reacciones que tienden a una mayor complejidad mediante la copia de si mismos pero que el producto de estas copias siempre es la configuración original ¿Cómo se sale de este ciclo de autorreproducción? Por evolución. En el RNA, está la capacidad de copiarse a sí mismo catalíticamente, por eso se supone que precede al DNA que para esto necesita también de enzimas. ¿Y la evolución? Para Margulis simbiosis y unas gotitas de selección natural, luego veremos si se puede ser por algo que quizá tuvo un inicio de lo más contingente, en el RNA (creo que la idea de la contingencia sobre la producción de la vida es algo que no podemos eliminar, idea que captó Darwin aunque quizá ni se diera cuenta, ya que volvió a Lamarck) los virus, capaces de modificar la descendencia introduciéndose en la línea germinal posibilitando que estos sistemas químicos exportaran su esquema de automantenimiento a entornos distintos ya sea por cambios en el propio o por emigrar.

Sistema Gaia
La actual hipótesis GAIA proviene del químico inglés Lovelock. Esta hipótesis afirma que sobre el planeta Tierra emerge un sistema a partir de la interacción de todas las especies vivas presentes, sistema que se autorregula autónomamente3. Este sistema es diferente al de cualquier planeta inerte porque la química de los dos planetas es diferente, tanto que un sistema que emerge en las condiciones de GAIA es capaz de mantener determinados gases en su atmósfera de forma estable, cuando en condiciones normales esos gases reaccionarían. También regula la temperatura del planeta de forma activa ya que debería haberse ido calentando desde hace tres mil años. GAIA es la estabilidad a nivel atmosférico, geológico, biológico… que tiene su origen en las formas complejas de organización basadas en la química orgánica (la materia
viva) que hay sobre la tierra. A mi parecer el rasgo más atractivo de esta teoría es su capacidad de hacer una predicción bastante concreta que podría refutarla si no se cumpliera. Por ejemplo así presentada tiene aspecto de una teoría científica, con su descripción y su predicción:
La química de un planeta con vida es diferente al de uno sin ella; la atmósfera de la tierra mantiene en convivencia gases reactivos, tiene demasiado oxígeno en presencia de metano que no puede darse junto en concentraciones de ese 3 Cuando se exponga brevemente el papel de la teoría conexionista para explicar la autorregulación también se puede pensar en GAIA.

nivel a no ser que sean mantenidos de forma activa. Esto es un hecho observable desde fuera de la tierra. En cambio, atmósferas como la de Marte son estables ya que están formadas por gases no reactivos, lo que llevó a Lovelock a predecir la no existencia de vida en el planeta rojo. Fue confirmado por la sonda Viking.

GAIA no es un organismo ni nada con intencionalidad. Es un sistema que nos permite comprender un fenómeno, es una construcción teórica que puede ser verdadera, Margulis la asume como tal. No es un organismo porque cualquier ser vivo produce residuos en la utilización de energía con vistas al mantenimiento de su propia estructura y de su reproducción. GAIA no tiene residuos, todo lo aprovecha, todo forma parte de una potente máquina que todo
lo recicla. Tampoco es nada intencional, es decir, no es un sistema con conciencia, su regulación del sistema terrestre tiene una explicación desde las geometrías de fractales, donde complejos gráficos que parecen la obra de un diseñador tienen su origen en la repetición de inconscientes procesos computacionales, GAIA se reduciría a algoritmos4. El orden se genera mediante actividades repetitivas e inconscientes (p.148).

Integración De Sistemas Complejos
El simple acoplamiento de dos mensajes no tiene porque dar uno nuevo significativo, así la simbiosis de dos seres vivos y su posterior conjunción a lo SET no puede explicar el surgimiento de un programa embrionario en su 4 Como un sistema operativo se reduce a los demonios o procesos que lo componen o como lo intentan explicar otros el cerebro, que también es un sistema con origen a nivel algorítmico, son demonios (como el que controla el módem en un pc, formalmente son lo mismo) implementados sobre un cerebro. haciendo cada uno su función y de la suma de todos ellos surge lo que nosotros llamamos conciencia. Véase: La conciencia explicada, D. Dennett, Paidós.
descendencia. Este programa es imprescindible, él es quien controlará como, cuando y donde se conformarán las estructuras del ser vivo. La reproducción de estos sistemas complejos no es cosa de fotocopias, es una operación sincronizada.
¿Cómo llegan a esta armonía materiales genéticos de distintos organismos?
¿Quién o qué es el ensamblador de dos códigos distintos que terminan produciendo la novedad evolutiva?
Véase que el nuevo código tiene que ser igual de significativo o más que los anteriores, porque aquí significativo quiere decir que es capaz de contener la información suficiente como para dar paso a un individuo con unas estructuras suficientemente adecuadas al medio. La respuesta puede estar en los retrovirus. Pero estos a su vez son código. Entonces parece que tendríamos que presuponer que en el código genético de todos los organismos está ya contenida la información necesaria para todas las nuevas especies según se presenten las contingencias del medio. Ya que no hay espacio para el ensayo y error según muestra el registro fósil. A no ser que contemos con un dispositivo que no deje registro fósil alguno en su tanteo hacia formas adecuadas y nos permita dejar atrás estas semillas que tanto recuerdan a las de S. Agustín (afirmaba que en los gérmenes de las primeras especies ya estaba contenida la información necesaria para el diseño del resto de los seres vivos). Estos dispositivos de tanteo podrían darse en la primera etapa de los embriones, la potencialidad de las células madre las convierte en las mejores cajas negras.

Retrovirus

Dos cosas necesitamos de los retrovirus, primero que sean capaces de obtener conocimiento del sistema que ocupan y segundo que sean capaces de transmitir este conocimiento a la línea reproductiva de otro ser vivo. Virus inteligentes y lamarckianos.

-Como conocen-
El diez por ciento del genoma humano corresponde a retrovirus endógenos (HERVs), secuencias que tuvieron su origen en pasadas infecciones víricas. Son una clase de los retrovirus endógenos que están presentes en todos los animales estudiados. En el resto de los eucariontes hay retrotransposones con una funcionalidad similar. Los HERVs están sujetos a una transcripción y una traducción de una forma totalmente coherente con el resto del genoma, con lo que podemos decir que es algo permanente dentro de él. No podemos entender los HERVs y nuestro genoma como entidades distintas, ya que aunque supuestamente tienen antepasados distintos conforman ahora un solo individuo, ya que el material genético de los dos se encarga de funciones imprescindibles para el ser vivo que expresan. Se ha comprobado que producen proteínas imprescindibles para el funcionamiento de la célula, como por ejemplo el retrovirus endógeno humano HERV-K, encargado de parte de la diferenciación celular entre células epiteliales y neuronales en el desarrollo de las células madre. También hay documentación de su papel fisiológico, como por ejemplo su participación en la placentación. Impiden que las defensas de la madre ataquen al hijo al reconocerlo como un cuerpo extraño, al desactivar tales defensas en la zona cercana al bebe. Y si todo mamífero necesita de tal dispositivo para no aniquilar su propia descendencia parece que tiene que haber estado ahí desde el principio, desde el origen de la especie, con lo cual no es vano conjeturar que determinados retrovirus forman una alianza indisociable con cada especie siendo su acoplamiento en las “madres” de las especies anteriores el origen de las nuevas. Una prueba de que cada especie animal tiene este tipo de asociaciones con retrovirus es que cada una presenta los suyos propios y que a mayor complejidad de la especie más variedad de retrovirus tiene, lo que sugiere que la evolución hacia formas más complejas está unida a la integración de retrovirus.
Por tanto los retrovirus son capaces de almacenar información sobre los seres que están insertados porque ellos mismos participan de él y de una forma muy importante. Como hemos visto incluso tienen funciones regulativas a nivel embrionario, que son las que controlan la expresión de los genes estructurales, estos ya con una función mas localizada. Veamos como son capaces de transmitir tales regulaciones a otras estructuras.
-Como transmiten-
La idea principal es que existe una comunicación entre línea somática y línea germinal. En periodos de estrés, cambios bruscos ambientales o infecciones víricas, la actividad de los retrovirus se dispara. Estos expresan la transcriptasa inversa (TR) proteína que permite la transcripción de RNA a DNA, lo que permitiría que cualquier información transportada en forma de RNA a la línea somática por medio de una infección vírica, pasara a la línea germinal. Lo que conseguirán si afectan a las células encargadas de la producción de gametos. Si ese RNA procede de un virus que de alguna forma ha podido incorporar parte del DNA regulativo de otra especie, como podría ser la incorporación del ARN (que es una copia del DNA de bases complementarias) necesario en la maquinaria de producción proteínica que toda célula tiene activada, el protocolo sería completo. Virus infecta especie, virus recoge información de la maquinaria celular, virus transmite información que se expande en la línea germinal gracias a la capacidad de los retrovirus de incorporar RNA a DNA y transmitirlo a lo largo de toda la línea germinal mediante sus elementos móviles.
Hasta aquí una posible solución sin Diseñador para explicar las explosiones evolutivas. Ahora veamos si podrían surgir estructuras adecuadas sin un plan previo.
Embriones Y Cajas Negras.
La teoría darviniana es poderosa más que nada porque tiene profundas implicaciones metafísicas, no sólo sociológicas. Es la otra alternativa al argumento teleológico del diseñador: El mundo esta constituido por máquinas perfectas, el sistema solar es una y si seguimos mirando más arriba incluso mayor perfección encontramos. Si miramos abajo también hay máquinas, las
estructuras de los animales, que cumplen perfectamente con su función, la maquinaria de la célula, la teoría atómica y así hasta donde lleguemos, todo tiene su algoritmo y por tanto todo es una máquina. Al igual que las máquinas que el hombre construye necesitan un plan la maquinaria universal necesita el suyo. El plano surge de la mente del hombre, luego por analogía el mundomáquina surge de una mente anterior al mundo, es decir Dios. Aquí apareció Hume, no Darwin. Al escocés se le ocurrió la idea del ejército de tontos. Al igual que el diseño de un artilugio mecánico fabricado por el hombre puede responder al tanteo de miles de generaciones de mecánicos sin que sepan que buscan encontrando al final un diseño apropiado para una función no buscada pero que cuando es encontrada resulta útil, el orden del mundo, de la misma manera, también podría proceder de este tanteo, es una de las posibilidades.
Aplicado al mundo los dos se caen por la carga excesivamente metafísica que tienen, que hacen que los términos utilizados entren en un circulo vicioso, Pero en el caso de la evolución se podría intentar incorporar el ejemplo del ejercito de tontos. Estos están trabajando, se producen variaciones en la herencia, ya no de forma constante y aleatoria, sino en condiciones de estrés genómico, en momentos críticos. Hasta que consiguen dar con la solución adecuada. Pero claro, con la selección natural el proceso de tanteo tendría que haber dejado huellas fósiles de etapas intermedias, que no existen. Pero si fueran las células madres las encargadas del tanteo, se explicaría la ausencia de huellas. Tengamos en mente un sistema conexionista, con diferentes entradas, unos nodos intermedios y unas salidas adecuadas. Las entradas son la información genética, del lenguaje hereditario. Los nodos son las distintas configuraciones de tal material genético y la salida es la viabilidad (la capacidad de nacer) de la nueva estructura del organismo o el propio nuevo organismo. Pues bien, como sean esas estructuras expresadas no tiene que responder a un plan inicial, la ruta correcta para el “output” adecuado del sistema, es decir, la ruta correcta hacia la viabilidad del embrión se podría conseguir por un tanteo de ensayo y error dentro de las células madres que acabaría dando la ruta adecuada entre nodos, tanteo que lo llevarían acabo los elementos móviles del material hereditario, los retrovirus. Esta es la ventaja de este tipo de sistemas aplicado  aquí, encuentran la disposición adecuada del nuevo material genético sin necesidad de un plano inicial. Hay un material genético infectado por un virus e incorporado por un retrovirus humano. Este material está presente en la célula madre y aquí empieza el juego de reajustes que caracteriza al juego conexionista, capaz de encontrar una ruta adecuada. Esto explicaría porque una célula madre es tan potencial y es tan sensible en su expresión según la manipulemos. Las células madre tendrían pues dos misiones, en periodos normales conformar individuos de una misma especie, en periodos críticos ser las cajas negras que tantean hacia una estructura viable a partir de la información recogida del medio por los retrovirus. Los virus serían la maya de GAIA y los nudos serian los embriones.

BIBLIOGRAFÍA
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GENERACIÓN ESPONTÁNEA.
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Herder, Barcelona, 1995.
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2. PLANETA SIMBIÓTICO.
– Margulis, Lynn: Planeta simbiótico. Debate, Madrid, 2002.
“Orígenes y futuro abierto”
Roberto Cadenas 96
3. INTEGRACIÓN DE SISTEMAS COMPLEJOS.
– Sandín, Máximo: La Función de los virus en la evolución. Boletín de la
Real Sociedad Española de Historia Natural. Tomo 95, 1998.
– Sentís, Carlos: Retrovirus endógenos humanos: Significado biológico e
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“Origen y evolución” Trabajos de Clase 2003 Dpto.Biología U.A.M.
Grupo de Estudiantes de Biología 97

José en Egipto

José en Egipto

¿Tuvo Putifar un modelo? — El papiro de Orbiney. — Los hyksos, soberanos del Nilo. — José… funcionario de una potencia de ocupación. — Silos de grano, patente egipcia. — Confirmación de los siete años de carestía. — Instalación en Gosen. — Bahr Yusuf, el canal de José. — Sellos con la leyenda “de Jacob.” — La historia de José.

  • JOSÉ, PUES, FUE BAJADO A EGIPTO, Y PUTIFAR, EUNUCO DEL FARAÓN, JEFE DE LA ESCOLTA Y VARÓN EGIPCIO, COMPRÓLE DE MANO DE LOS ISRAELITAS QUE ALLÍ LE HABÍAN BAJADO (Gen. 39:1).

La historia de José, que, vendido por sus hermanos, es llevado a Egipto y nombrado allí primer ministro del Faraón y que se reconcilia finalmente con los suyos, es sin duda una de las historias más bellas de la literatura universal.

“Acaeció después de estos sucesos que la esposa de su amo puso los ojos en José y le dijo: “¡Yace conmigo!” Pero él se negó” (Génesis 39:7-8). “Cuando su esposo regresó le dijo: “El siervo hebreo que nos trajiste ha venido donde mi a hacerme escarnio” (Génesis 39:17).

“Ben Akiba,” se dijeron sonriendo con aire satisfecho los egiptólogos al estudiar por primera vez la traducción del “Papyrus Orbiney.” Lo que descifraban en aquellos jeroglíficos era una historia muy leída del tiempo de la XIX dinastía con el discreto título de La novela de los dos hermanos.

“Éranse una vez dos hermanos… El nombre de uno de ellos era Anubi y el más joven se llamaba Bata. Anubi poseía una casa y una esposa, y su hermano menor vivía con él cual si fuese su hijo. Sacaba a pacer los rebaños al campo, y de noche los volvía a casa y dormía con ellos en el establo. Cuando llegó el tiempo de arar la tierra, los dos hermanos araban juntos en el campo. Como permaneciesen allí durante unos días y les faltase la simiente, el hermano mayor mandó al más pequeño diciéndole:

“—¡Corre y trae simiente de la ciudad!

“El hermano menor encontró a la esposa de su hermano mayor cuando se estaba aderezando el tocado. Y entonces le dijo:

“—Levántate y dame simiente para poderla llevar al campo; pues mi hermano ha dicho: “¡Date prisa y no te entretengas!”

“Cargóse, pues, la simiente a la espalda y salió de casa con la pesada carga… Entonces ella le dijo:

“—¡Tienes mucha fuerza! Cada día lo estoy notando… ¡Ven! ¡Echémonos una hora!.. Te resultará agradable. Y, además, te haré hermosos vestidos.

“Pero el joven se irritó como un leopardo del Sur… debido a las malas palabras que ella le había dirigido, y entonces le contestó:

“—¿Qué grosería es ésta que me acabas de decir? ¡No vuelvas a repetírmelo! Tampoco yo lo diré a nadie…

“Y diciendo esto, levantó su carga y se dirigió al campo… pero la mujer temió por lo que había dicho. Cogió grasa y se dispuso como si hubiese sido maltratada por un atrevido. Su esposo encontró a su mujer echada… enferma cual si hubiese sido víctima de un acto de violencia… Al verla así su esposo le preguntó:

“—¿Quién habló contigo?

“Y ella contestó:

“—No otro… sino tu hermano menor. Cuando vino en busca de simiente… me encontró sola y que estaba aquí sentada y me dijo: “Ven, echémonos una hora. ¡Recoge tus cabellos!..” Pero yo no le escuché. “¿Es que no soy como tu madre? Y tu hermano mayor, ¿no es acaso como tu padre?” Así le dije. Entonces tuvo miedo y me golpeó para que nada te dijera. Si permites que él viva, yo moriré.

“Entonces su hermano se irritó como un leopardo del Sur e hizo afilar su cuchillo… para dar muerte a su hermano menor.”

Parece cual si se viera en realidad a los cortesanos del Faraón cuchicheando, contándose esta historia que les agradaba tanto. Los problemas sexuales y la psicología de la mujer eran ya temas interesantes muchos miles de años antes de Kinsey.

La historia de una adúltera, descrita en una novela egipcia, ¿sirvió de modelo para la historia bíblica de José? Sobre los pros y los contras de esta tesis discutieron los eruditos con ocasión del documento designado con el nombre de “Papyrus Orbiney,” y sus discusiones continuaron hasta bien entrado el siglo actual.

Pero en el relato faltaba la estancia de Israel en Egipto que figura en la Biblia. En ningún otro documento había rastro alguno de este acontecimiento. Muchos historiadores y profesores de Teología hablaban de la “leyenda de José.”

Precisamente de un país como Egipto era de esperar que se nos facilitase una documentación completa y contemporánea sobre los hechos allí acaecidos y de los cuales nos da cuenta la Biblia. Por lo menos en lo que hace referencia a José, pues era nada menos que primer ministro del Faraón y, por tanto, hombre poderoso en el país del Nilo.

Ningún estado del viejo Oriente nos ha transmitido su historia de manera tan fiel como Egipto. Hasta el año 3000 antes de J.C. conocemos casi sin solución de continuidad los nombres de los faraones, como conocemos también los de las dinastías de los Imperios Antiguo, Medio y Nuevo. Ningún otro pueblo ha trazado con tanta exactitud los acontecimientos de su historia, las hazañas de sus soberanos, sus campañas, la construcción de sus templos y de sus palacios, así como su literatura y su poesía.

FIG. 13.

Pero sobre este particular que nos ocupa, Egipto dejaba a los investigadores sin contestación a sus preguntas. Cosa rara que no se encontrara mención alguna de José; pero tampoco de su época se han hallado ni monumentos ni documento alguno. Las noticias de los pasados siglos, casi jamás interrumpidas, cesan alrededor del año 1730 antes de la era cristiana casi en forma repentina. Desde aquella fecha y durante mucho tiempo la historia de Egipto permanece en una profunda obscuridad. Sólo en el año 1580 antes de J.C. aparecen nuevos testimonios. ¿Cómo explicar la falta de datos durante un espacio de tiempo tan grande y referente a un pueblo tan desarrollado?

Es que algo terrible ocurrió en la tierra del Nilo hacia el año 1730 antes de J.C. De repente, como un rayo en cielo sereno, unos guerreros montados en carros, ligeros como flechas, invaden el país; columnas interminables, envueltas en el polvo del camino, se precipitan sobre Egipto; en los fuertes de la frontera se oyen noche y día las pisadas de las herraduras, que resuenan también en las largas calles de las ciudades, sobre las plazas de los templos y los magníficos patios de los palacios faraónicos. Y antes de que los egipcios se apercibiesen, el país estaba invadido, ocupado, vencido.

El gigante del Ni-lo, que en el transcurso de su larga historia jamás vio a ningún conquistador extranjero, yace ahora amordazado en tierra.

FIG. 14. — Nombramiento de un visir egipcio.

El dominio de los conquistadores da comienzo con un río de sangre. Los hyksos, tribus semíticas de Canaán y Siria, no tienen entrañas. Con el año 1730 antes de J.C. termina la dominación de las dinastías, que habían perdurado 1.300 años. El Imperio Medio de los Faraones se resquebraja ante el asalto del pueblo asiático, del “Soberano de los países extranjeros.” Esto es lo que significa el nombre de hyksos. Cuan vivamente grabada en el alma del pueblo egipcio quedó esta catástrofe política, aparece claro en la descripción del historiador egipcio Maneton. “Gobernaba entonces un rey de nuestra estirpe llamado Timaios. Durante su reinado ocurrió lo que voy a narrar. No sé por qué Dios estaba descontento de nosotros. De improviso llegaron hombres plebeyos de los países del Este. Tuvieron la osadía de realizar una expedición a nuestro propio país y lo sometieron por la fuerza pero con toda facilidad, sin librar una sola batalla. Y cuando se hubieron apoderado de nuestros soberanos, incendieron en forma bárbara nuestras ciudades, destruyeron los templos de los dioses. Todos los habitantes fueron tratados con suma crueldad, pues asesinaron a unos y se llevaron como esclavos a las mujeres y a los niños. Finalmente nombraron rey a uno de ellos. Su nombre era Salatis y vivía en Menfis, haciendo que el Alto y el Bajo Egipto le fueran tributarios. Puso guarniciones en muchos lugares estratégicos… y cuando en la comarca de Sait encontró una ciudad apropiada para sus objetivos la reconstruyó y la fortificó por medio de murallas que fueron erigidas a su alrededor, y con una guarnición de 240.000 hombres que puso allí para sostenerla. A esa ciudad, llamada Avaris, situada al este de un brazo del Nilo, iba Salatis cada verano, y junto a Bubasti, para recolectar sus cosechas de trigo y para pagar a sus soldados, hacer maniobras con su ejército y con ello hacer concebir temor a sus enemigos.”

Avaris es la ciudad que, bajo otro nombre, desempeña un papel importante en la historia bíblica, ¡Avaris, más tarde llamada Pi-Rameses, es una de las ciudades tributarias de Israel en Egipto! (Ex. 1:11).

El relato bíblico de la historia de José y de la permanencia de los hijos de Israel en Egipto procede de esta época de gran turbulencia en que el Nilo se hallaba bajo la soberanía de los hyksos. No es, pues, de extrañar que no tengamos de ella ninguna mención egipcia contemporánea. En cambio, existen pruebas indirectas sobre la autenticidad de la historia de José. La representación bíblica del fondo histórico es exacta; hasta en sus más pequeños detalles su colorido es puramente egipcio. El egiptólogo lo ve confirmado mediante una serie de objetos hallados en las excavaciones.

Son precisamente mercaderes ismaelitas, árabes de raza, los que transportan especias y drogas de su país hasta Egipto, donde venden a José (Gen. 37:25). Egipto importa estos productos en grandes cantidades. Se precisan para el culto divino de los templos, donde son quemadas hierbas de olor penetrante a manera de incienso. A los médicos les son indispensables para la curación de las enfermedades, y a los sacerdotes, para embalsamar los cadáveres de los potentados.

FIG. 15. — Carro portaestandarte de Tebas.

Putifar es el nombre del egipcio a quien José es vendido (Génesis 37:36). Éste es un nombre muy corriente en el país. En egipcio equivale a “Pa-di-pa-Ra,” es decir: “el enviado del dios Ra.”

El nombramiento de José como virrey de Egipto podríamos decir que viene indicado en la Biblia en forma protocolaria. Es revestido con las insignias de su elevado cargo; recibe el anillo, el sello del Faraón, una rica vestidura de lino y una cadena de oro (Gen. 41:42). Exactamente como los artistas egipcios han representado y descrito en las inscripciones murales y en los bajos relieves las solemnes investiduras.

José ocupa el “segundo carro” 1 (Gen. 41:43) del Faraón en su calidad de virrey. Esto equivale a decir que nos hallamos en la época de los hyksos. Estos “soberanos extranjeros” fueron los primeros en traer a Egipto los veloces carros de guerra. Y sabemos que los soberanos hyksos fueron los primeros en utilizar un carro de lujo para sus ceremonias en Egipto. Esto no era costumbre antes de su época en tierras del Nilo. Los carros de ceremonias, a los cuales iban uncidos selectos corceles, eran los “Rolls Royce” de los potentados y magnates de aquella época. El primero de los carros correspondía al soberano y el “segundo carro” era ocupado por el dignatario más importante del reino.

José toma una esposa cual corresponde a su dignidad, llamada Asenet (Gen. 41:45), convirtiéndose así en yerno de un hombre de gran influencia llamado Putifar, sacerdote de Heliópolis, es decir, de la ciudad bíblica de On, situada hacia el norte de El Cairo actual, en la orilla derecha del Nilo.

Contaba José treinta años cuando se determinó visitar las tierras de Egipto (Gen. 41:54). Nada más dice la Biblia sobre ello. Pero una gran obra del país del Nilo ha conservado hasta nuestros días el nombre de José.

Medinet-el-Raiyûm, situada a 130 kilómetros al sur de El Cairo, en medio del fructífero Faiyum, es considerada como la “Venecia egipcia.” En los frondosos huertos de ese inmenso y floreciente oasis se cosechan naranjas, mandarinas, melocotones, aceitunas, granadas y uvas. Estos riquísimos frutos los debe Faiyum a un canal de 334 kilómetros de longitud que conduce el agua del Nilo transformandouna comarca en un espléndido paraíso que, de otra manera, hubiera sido un desierto: “Bahr Yusuf,” es decir, el “Canal de José,” es el nombre con que se designa en todo el Egipto este antiquísimo acueducto, hasta en nuestros días. Entre el pueblo circula la tradición de que fue mandado construir por el bíblico José, designado en las leyendas árabes con el nombre de “Gran Visir” del Faraón.

La Biblia representa a José como un gran organizador, quien, en su calidad de gran visir del pueblo egipcio, ayuda en los tiempos difíciles con su consejo, y hace provisiones en los años de abundancia para los años de escasez. Él hace almacenar el trigo en los graneros para las épocas de penuria.

CONCLUYERON, PUES, LOS SIETE AÑOS DE ABUNDANCIA QUE HUBO EN EL PAÍS DE EGIPTO Y COMENZARON A VENIR LOS SIETE DE HAMBRE SEGÚN JOSÉ LO HABÍA PREDICHO. ASÍ, PUES, HUBO HAMBRE EN TODOS LOS PAÍSES, MIENTRAS EN TODA LA TIERRA DE EGIPTO HABÍA PAN (Gen. 41:53-54)

Los años de sequía, malas cosechas y épocas de hambre son muy frecuentemente mencionados al hablar de las tierras del Nilo. En los tiempos antiguos, al principio del tercer milenio, parece ser que hubo una época de hambre que duró siete años según consta en una inscripción mural del tiempo de los Tolomeos. El rey Zoser hace llegar a los nobles que, junto a la gran catarata, rigen los destinos de aquel país, el siguiente mensaje:

FIG. 16. — Venta de trigo a los semitas procedentes de Canadn.

“Estoy muy preocupado por los que están en palacio. Mi corazón está apenado porque hace siete años que el Nilo no ha subido. Existen pocos frutos del campo y falta hierba, así como toda clase de alimentos. Cada cual le roba a su vecino… Lloran los niños, los jóvenes emigran. El corazón de los ancianos está deprimido, sus miembros inválidos; permanecen sentados en el suelo. En la corte las gentes están inquietas. Los depósitos de víveres fueron abiertos, pero… todo cuanto en ellos había ha sido ya consumido.”

Han sido hallados los restos de los graneros que ya existían en el antiguo reino. En muchas tumbas se han encontrado reproducciones de ellos en arcilla. Al parecer, también tratándose de los muertos se pensaba en los años de penuria.

“Viendo, pues, Jacob que en Egipto había grano, dijo a sus hijos: “¿Por qué os estáis mirando unos a otros?— Y añadió: — Ved que he oído que hay grano en Egipto; bajad allá y compradnos, para que vivamos y no muramos.” Bajaron, en efecto, diez hermanos de José a comprar grano en Egipto” (Gen. 42:1-3).

Este es el motivo del gran viaje que conduce a los israelitas a Egipto y que dará lugar al encuentro con el hermano a quien vendieron. El virrey hace traer a Egipto a su padre, a sus hermanos y a sus parientes… “El total de las personas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto fue de setenta… Y vinieron a la tierra de Gosen” (Gen. 46:27-28).

El virrey había obtenido un amplio permiso para que los suyos pudiesen atravesar la frontera, y lo que relata la Biblia corresponde exactamente a las normas de gobierno de aquel país.

“Entonces el Faraón dirigió la palabra a José diciendo: “Tu padre y tus hermanos han venido a ti; la tierra de Egipto a tu disposición esta; asienta en lo mejor del país a tu padre y a tus hermanos; habiten en la comarca de Gosen”” (Gen. 47:5-6).

Se ha encontrado un papiro de aquella época que es un mensaje escrito por un empleado de la frontera a su superior en jerarquía. Dice así:

“Otro asunto queda para comunicar a mi Señor y es que hemos permitido el paso a las tribus de beduinos de Edom a través de la fortaleza del Menefta en Zeku, después de los pantanos de la ciudad de Per-Atum… para que puedan permanecer durante su vida, ellos y sus rebaños, en las posesiones del Rey, disfrutando del buen sol de todo el país…”

Per-Atum, que aparece en este texto jeroglífico, es el Pitom de la Biblia situado en el país de Gosen, una de las ciudades de Servidumbre en tiempos posteriores para Israel (Ex.1:11).

En casos semejantes la policía fronteriza acudía hasta la corte y el mensaje seguía un trámite preestablecido. En el documento que nos ocupa se trata del permiso para la utilización de pastos; los fugitivos de un país en el cual reina el hambre son aceptados para instalarse en Egipto, en el delta, a la orilla derecha del Nilo, en la tierra bíblica de Gosen. En aquel lugar ejercen también su soberanía los conquistadores hyksos.

Los hijos de Israel debieron encontrarse muy a su gusto en el país de Gosen. Era exactamente, tal como lo describe la Biblia (Gen. 45:18; 46:32; 47:3), extraordinariamente fructífero y, como tierra rica en pastos, ideal para la recría de ganado. Cuando el viejo Jacob murió, ocurrió algo insólito para él, para Canaán, para Mesopotamia y para su familia; algo completamente fuera de lo acostumbrado y que, por tanto, fue muy notable para los suyos: su cuerpo fue embalsamado.

LUEGO ORDENÓ JOSÉ A LOS MÉDICOS QUE ESTABAN A SU SERVICIO QUE EMBALSAMARAN A SU PADRE Y LOS MÉDICOS EMBALSAMARON A ISRAEL. EMPLEARON EN ELLO CUARENTA DÍAS, PUES TAL ES EL TIEMPO QUE EMPLEABAN EN LOS EMBALSAMAMIENTOS 2 (Gen. 50:2- 3).

En Herodoto, el trotamundos número uno y el relator de viajes de la Antigüedad, podemos leer cuan exactamente corresponde esta descripción con la costumbre egipcia. José fue embalsamado más tarde en la misma forma.

Jamás un “habitante del desierto” habría podido ser virrey entre los faraones. Los nómadas se dedicaban a la cría de asnos, ovejas y cabras y nada era para los egipcios más despreciable que un pastor de ganado menor, porque los egipcios abominan de todos los pastores (Gen. 46:34). Sólo entre los conquistadores hyksos extranjeros tenía un “asiático” la posibilidad de llegar a ser nombrado funcionario de la más elevada jerarquía del Estado. Bajo los hyksos hubo repetidas veces empleados con nombres semitas. En sellos de la época de los hyksos se ha podido descifrar claramente la “leyenda de Jacob.”

“Y no es imposible — así por lo menos opina el gran egiptólogo americano James Henry Breasted — que uno de los dirigentes de las tribus del Jacob israelita hubiese sido investido de autoridad en aquellos obscuros tiempos en el valle del Nilo. Semejante acontecimiento hubiera favorecido extraordinariamente la penetración de tribus israelitas en Egipto, cosa que precisamente debió tener lugar en aquella época.”

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1. “El carro del segundo,” es decir, del virrey.

2. Jacob recibió de Yahvé el nombre de Israel, por lo que más tardo los suyos se llamaron “hijos de Israel” o israelitas.

Si Darwin realmente mató a Dios, cuando es el funeral?

Si Darwin  realmente mató a Dios, cuando es el funeral?

Un debate entre creyentes y no creyentes en la Abadía de Westminster fue entretenido, pero no para cambiar la mente de nadie

Debatieron en la famosa abadía del lado de los ateos Steve Jones, profesor de genética en la Escuela Universitaria de Londres y Nancy Rothwell, profesora en laFacultad de Ciencias de la Vida de la Universidad de Manchester. En el otro bando, el religioso, Robert Winston, experto en fertilidad y profesor de ciencia y sociedad del Colegio Imperial, y Denis Alexander, director del Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión.

No es momento de comentar episodios puntuales del debate, pues de hecho el desarrollo de la temática es sencilla y prominentemente aburrido. Sin embargo, vale la pena aprovechar este domingo para reflexionar un poco sobre la cuestión.

¿Darwin mató a Dios o Dios mató a Darwin? La pregunta vale si pensamos en que la tumba de  se encuentra justamente en el lugar físico de este debate, centro número 1 de la religión protestante: la Abadía de Westminster.

En cuanto al debate en sí, las conclusiones no fueron sólidas, si es que las hubo. Aparentemente en lo único que concuerdan los expertos es en el rechazo al diseño inteligente, tanto desde la óptica cristiana como de la darwiniana. Por el resto de las cosas, Dios y Darwin parecen hablar idiomas diferentes.

Resulta tentador esgrimir algunos argumentos propios del darwinismo para dar vuelta la cuestión y concluir que la religión se sumió ante el darwinismo de forma irreversible. Sin embargo, poniéndome antropológico puedo decir que la religión se basa en un sistema de valores irracional, en el que la racionalidad científica no tiene lugar, y por lo tanto los argumentos evolucionistas son harina de otro costal. Pero esto no sería más que simplificar 150 años de historia en un irrelevante post de un blog que está igual de lejos de Dios que de .

Por lo pronto, baste considerar a Dios y a Darwin como construcciones sociales que viven en naciones, épocas e historias diferentes, con inconciliables lenguas, monedas de cambio y sistema de valores, uno irreductible al otro, y por lo tanto con la necesidad de coexistir hasta que aparezca un tercero en discordia. Dejo abierto el libro de comentarios para que opinen del asunto, comentarios que me interesa mucho leer.

La tumba de Charles Darwin en la Abadía de Westminster. Fotografía: Graham Turner
Ayer por la noche en la Abadía de Westminster, a sólo metros del lugar de descanso final de Charles Darwin, dos creyentes y ateos dos slugged a cabo ante el altar.
Por el lado de los ateos fueron Steve Jones, profesor de genética en el University College de Londres, y Nancy Rothwell, profesor de la facultad de ciencias de la vida, de la Universidad de Manchester. Por el lado de los ángeles fueron los organismos de radiodifusión y la fertilidad de expertos Robert Winston, profesor de la ciencia y la sociedad en el Imperial College de Londres, y Denis Alexander, director del Instituto de Faraday para la Ciencia y la Religión.
Estaban discutiendo la cuestión “¿Ha Darwin matar a Dios?” en una venta de evento organizado por el think tank Theos teología. Dios mismo apareció a principios de intervenir en el debate por el silenciamiento del micrófono Profesor Jones y la prevención de cualquier persona de escuchar lo que tenía que decir, pero un micrófono de reemplazo fue encontrado rápidamente.
El debate fue presidido por Sarah Montague de Radio 4 de la actualidad del programa, que inició el procedimiento al pedir a los miembros del grupo si en su opinión, habría ideas de Darwin están enterrados en la Abadía. Jones dice que se han de Darwin “se opuso tajantemente a la idea. Winston bromeó que, en lugar de matar a Dios de Darwin, tal vez Dios había matado a Darwin.
Bromas aparte, Winston ha querido señalar que su propia religión, el judaísmo, no tiene ningún problema con la teoría de la evolución Génesis porque siempre ha sido considerada una alegórica de la creación que la mayoría de Judios no literalmente. Cuando impugnada por Montague a revelar el tipo de Dios que creen en él, sin embargo, insistió en Winston “No estoy dispuesta a lo que mi estado es de creencias. Es personal.”
Alexander no era tan tímido, diciendo que él creía “todo lo que existe porque existe la voluntad de Dios” y que Dios residido “fuera del continuo espacio-tiempo”. Él no tenía problemas con la evolución, que vio como un tipo diferente de narración que no entren en conflicto con sus propias convicciones. Sin embargo, creía que Dios había establecido de alguna manera la trama o historia del universo. Que había hecho esto en una manera no-determinista que permite todavía los seres humanos una verdadera voluntad y les dio responsabilidades morales.
Jones, por su parte, reveló que él “cree en el amor a Dios”, ya que ofrecen un cierto grado de confort. Pero dijo que dejó de creer en Dios como un niño tan pronto como descubrió que lo que estaba aprendiendo en la escuela clases de biología en conflicto con el tipo de cosas se le había enseñado en la escuela dominical – como los dinosaurios y los seres humanos caminando de la tierra al mismo tiempo .
Insistió en que Darwin había “matado a Dios” para muchos creyentes siglo 19, por la destrucción de las bases creationist de su fe.
A pesar de su desacuerdo sobre la existencia de Dios, los participantes se mostraron unidos en su condena del “diseño inteligente”. Alexander dijo que era “una gran manera de rechazar a la gente contra la religión” y “una aberración desde el punto de vista religioso y un punto de vista científico”. Rothwell dijo diseño inteligente es “pseudociencia”, que trató de disfrazar las creencias religiosas como la ciencia. Winston de acuerdo, diciendo que era “mala religión y la mala ciencia”.
Tres de los miembros del grupo también se unieron en la condena de Richard Dawkins, por su sugerencia de que ha llegado el momento de enfrentar los creyentes con una muestra de “desprecio desnudo”. Winston dijo Dawkins estaba haciendo un “grave perjuicio a la ciencia” con las observaciones, dijo que impiden un debate serio y ayudando a polarizar la sociedad. Dawkins dijo fue “un magnífico escritor”, pero la ilusión de Dios “no estaba bien escrito”. Alejandro fue más allá, diciendo que, si bien recomendaría todos Dawkins’ otros libros a sus propios alumnos, no se recomienda el Dios engaño, que calificó de “inexacta y mal investigado. Se hace que la gente se avergüenza de los ateos”. Rothwell Dawkins de acuerdo en que “sale de su manera de choque”.
Se deja a Jones para defender Dawkins’ estilo de confrontación, la comparación de él a otra figura prominente en la biología moderna, James Watson. Los dos fueron a veces “grosero, desagradable, agresiva”, dijo. “Ellos no disculpas. Pero las personas que enseñan mucho de la biología”.
¿Cuál es el punto de debates como éste, aparte de su evidente valor de entretenimiento? Esta carecía de un verdadero fuego, porque ninguno de los miembros del grupo era un creationist o anti-religiosas tea. Los cuatro parecían cómodos con las otras creencias. Ellos estaban felices de estar en desacuerdo. Lo mismo sucede con el público – a mano alzada reveló que la mayoría de las creencias religiosas pensamiento cómodamente podría coexistir con la teoría de Darwin de la evolución. Sólo siete personas de la audiencia de alrededor de 800 se consideran creacionistas (y fueron lo suficientemente valientes como para levantar la mano cuando se les pidió Montague).
Cuando se pregunta si los argumentos esgrimidos en el debate ha llevado a nadie en el público para cambiar la forma en que pensaba acerca de la religión o bien la teoría de la evolución, sólo unos pocos levantaron la mano.
Si Darwin ha matado a dios, la noticia todavía no ha llegado a los oídos de los fieles.

fuentes:

Evo-devo: tres formas de contar su historia

Evo-devo: tres formas de contar su historia

Por Vivette García Deister
Publicado: 17 de Marzo de 2009

A principios de los años 90 del siglo pasado los biólogos comenzaron a usar una nueva palabra: evo-devo. Evo proviene de biología evolutiva (evolution) y devo proviene de biología del desarrollo (developmental biology). Para explicar el surgimiento de este nuevo concepto se han escrito historias de las dos disciplinas que lo componen. A los filósofos e historiadores de la biología nos toca no sólo averiguar cómo surgen estas palabras nuevas y qué tienen en mente los científicos cuando las utilizan, sino también reflexionar sobre la manera de narrar las historias y las consecuencias que se puedan desprender de ellas. El estudio de las diferentes maneras en que se escribe la historia de la ciencia es la historiografía de la ciencia y es el tema que me ocupa en este escrito.

El punto de quiebre

Entre 1937 y 1946 se hizo una revisión de la teoría de la evolución por selección natural (que había propuesto Darwin casi 100 años antes) con el objeto de incorporar nuevos conocimientos provenientes de distintas ramas de la biología. El resultado de este proceso, que logró vincular la genética clásica con el darwinismo, se conoce como la síntesis moderna de la teoría de la evolución . Antes de la síntesis, los problemas de la herencia y la variación se estudiaban de manera conjunta con la reproducción de los organismos y su desarrollo. Después de ella, estos problemas se dividieron: la genética se ocupó de la herencia y la variación, mientras que la biología del desarrollo se ocupó de la reproducción y la ontogénesis o desarrollo individual. Además, la evolución comenzó a entenderse como cambios en los genes de una población de organismos a lo largo de muchas generaciones, por lo que su desarrollo — que ocurre en un tiempo mucho más corto — dejó de tener relevancia para la biología evolutiva. A partir de este momento empezó a escribirse la historia de la separación entre evolución y desarrollo de tres maneras diferentes. Yo las describo como la pesimista, la optimista y la nostálgica.

Historiografía pesimista

Hay historias de la evo-devo que parten de este hecho y reconstruyen la relación entre la biología evolutiva y la biología del desarrollo como una de enemistad. En ellas se enfatizan los caminos que cada disciplina ha seguido por separado y hacen hincapié en sus diferencias: la biología evolutiva es principalmente teórica y se ocupa de lo que le ocurre a las especies de organismos durante miles de millones de años, mientras que la biología del desarrollo es muy experimental y se enfoca en un lapso que va desde la fertilización de un óvulo por un espermatozoide, hasta la formación de un individuo adulto. Todas estas diferencias no son más que dificultades insalvables que impiden que estas dos disciplinas se comuniquen. Los historiadores más pesimistas incluso niegan que la biología evolutiva y la del desarrollo puedan integrarse algún día.

Este tipo de historiografía nos permite reconocer las numerosas diferencias que existen al interior de la biología, pero no me gusta porque transpira resentimiento. Parece sugerir que la biología evolutiva es la mala de la película, que hizo a un lado a la biología del desarrollo y ahora se cuelga todas las medallas: si todas las plantas y los animales se desarrollan y evolucionan ¿por qué celebramos el año de la evolución y no el año de la ontogénesis? Grrrr.

Historiografía optimista

Al igual que la historiografía pesimista, también parte de la síntesis moderna como evento detonante. Pero en este caso, la relación entre la biología evolutiva y la biología del desarrollo se reconstruye como el esfuerzo que ha hecho la primera por enmendar el destierro de la segunda. Las historias que resultan son bastante esperanzadoras. Describen lo que se ha hecho para integrar ambas disciplinas, ya sea en términos teóricos, prácticos o conceptuales. Se habla de un hueco en la teoría de la evolución que puede ocupar el vasto conocimiento que hoy tenemos acerca de la ontogénesis. Se habla de la profesionalización de la evo-devo, esto es, de la creación de revistas especializadas, cátedras e institutos dedicados específicamente a la investigación simultánea de la evolución y el desarrollo de los organismos. Se habla de conceptos “puente” que vinculan las explicaciones de una y otra rama de la biología. Estas historias hacen ver que aun cuando cada disciplina ha seguido trayectorias independientes, en realidad la biología evolutiva y la biología del desarrollo son formas complementarias de estudiar a los organismos.

Esta historiografía nos enseña todos los puntos de comunicación que pueden existir entre dos disciplinas: sus teorías, sus explicaciones, sus conceptos, sus prácticas, etc., pero su tono reivindicador produce historias que, al menos a mí, me inspiran desconfianza (¿será que ya se hizo todo lo que hacía falta para que los biólogos evolucionistas y los del desarrollo hablen entre sí y compartan resultados?). En esta película, la biología evolutiva es la heroína. Se percata del error que cometió al ignorar a la biología del desarrollo y ahora busca la manera de reunirse con ella, prometiéndole una larga y duradera amistad. Shalalá.

Historiografía nostálgica

Esta última manera de narrar la historia de evo-devo va más atrás en el tiempo. No parte del momento en que se hizo la repartición de los problemas a tratar por la biología del desarrollo y la biología evolutiva o en la designación de sus diferentes objetos de estudio, sino que va más atrás en el tiempo. Indaga en el estudio de la evolución y el desarrollo de los organismos antes de que ocurriera la síntesis moderna. Quienes suscriben esta corriente reconocen que para los naturalistas del siglo XIX — incluido Darwin — el estudio de la ontogénesis era importante para entender la evolución de las especies. Hacen ver que algunas ideas viejas, como la que sostiene que la evolución de la forma ocurre a través de cambios en el desarrollo de los organismos, continúan vigentes. Esta historiografía muchas veces explica y justifica la colaboración actual entre la biología evolutiva y la del desarrollo mediante los eventos del pasado. Me gusta que traspase las fronteras disciplinarias para conocer la historia de la biología, sin embargo me parece que peca de nostálgica. Tiende a evadir el hecho histórico de que ambas disciplinas se separaron y a invocar, en su lugar, la relación cercana de la que gozaban antes.

Habría que pensar si éstas son las únicas maneras de escribir la historia de evo-devo. Creo que no. La posibilidad actual de estudiar simultáneamente la evolución y el desarrollo de los organismos se debe, sí, a la participación de versiones actualizadas de disciplinas antiguas como la anatomía comparada o la morfología experimental, pero también a la de muchas disciplinas modernas y campos nuevos, como la genética del desarrollo y la bioinformática. Hace falta una historiografía que tome esto en consideración. Quizás la integración que hoy estamos presenciando obedece no a un reencuentro, sino a una manera realmente novedosa de hacer biología. Suspiro…

fuente: http://blog-evolucion.unam.mx/2009/03/17/evo-devo-tres-formas-de-contar-su-historia/

La ciencia y Dios

La ciencia y Dios
Por Leonardo Moledo

Yo, Galileo, florentino, de setenta años de edad (…) arrodillado ante vosotros, los Reverendísimos Señores Cardenales Inquisidores, luego de que me fuera intimado por el Santo Oficio…

“¿Qué tiene la ciencia con Dios?” se preguntaba José Pablo Feinmann en este mismo lugar, tal vez un poco atónito ante el costo del supercolisionador de partículas que se llevó consigo la friolera de 40 mil millones de euros y que estará dedicado a buscar el “bosón de Higgs”. La asociación de ideas se disparó por el hecho de que León Lederman (Premio Nobel de física en 1988 por haber encontrado el quark “top”) llamó al dichoso y esquivo bosón la “partícula divina” en un libro de divulgación.

En realidad, no parece que a esta altura del partido la ciencia tenga demasiados problemas con los dioses de las diversas religiones monoteístas, como no los tiene con Zeus o con Amón-Ra, aunque es posible que entre los científicos occidentales subsista cierta molestia y un, creo yo, justificado rencor asociado a las diversas persecuciones que sufrieron los científicos por parte del cristianismo, que van desde la quema de Giordano Bruno en 1600 en Campo dei Fiore, pasan por el juicio a Galileo (que tuvo, entre otros “efectos colaterales”, el que Descartes se abstuviera de publicar muchos de sus resultados) y siguen con el molesto papel de la Inquisición que hoy, con otro nombre, Congregación para la Defensa de la Fe (que el papa Ratzinger presidió durante mucho tiempo) se cansó de poner, sacar y volver a poner libros en el Index. Sin olvidar tampoco los problemas suscitados por la Teoría de la Evolución, que mueven todavía hoy a la extrema, reaccionaria y religiosa derecha norteamericana a pedir que se saque de los programas de estudio, a inventar “una ciencia cristiana” y el “diseño inteligente”.

…a efectos de que debería abandonar para siempre la falsa opinión de que el Sol se halla en el centro del mundo e inmóvil y que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve…

La verdad es que, a la luz de la historia de los últimos 400 años, parecería que es Dios quien tiene problemas con la ciencia, lo cual, dicho sea de paso, es bastante lógico: a pesar de que la mayoría de los científicos, por lo menos hasta el siglo XIX, fueron fieles creyentes (la gran excepción fue Darwin, que hacia el fin de su vida se proclamaba francamente ateo, aunque igualmente fue sepultado en la Abadía de Westminster), a medida que las teorías científicas avanzaban y se volvían más complejas, las habilidades divinas parecían diverger más y más del quehacer de los investigadores, por lo menos si uno se atiene a sus actividades en la Biblia: es muy difícil imaginarse a Dios mezclado con neutrones, protones, quarks, chips o genes que, es de suponer, excederían por completo su capacidad. Bastante contento debería estar con que un científico se avenga a denominar “divina” a la partícula última de la naturaleza (si es que existe) del mismo modo que debería alegrarse de que la Historia del tiempo, el best seller de Hawking, termine diciendo que si tuviéramos una Teoría del Todo “podríamos leer la mente de Dios”. Esto es, de perdurar, aunque sólo sea como recuerdo, en la metáfora.

…con todo mi corazón y fe sincera abjuro, maldigo y detesto los predichos errores…

También ocurre que las teorías científicas actuales no muestran ninguna preocupación por ser coherentes con la religión, como sí lo hacían las de los siglos XVI, XVII y XVIII. Newton requería la acción divina para mantener siempre activa la fuerza de gravitación, Hutton –que sin embargo fue acusado de ateísmo– elaboró sus hipótesis geológicas justamente porque no aceptaba que un dios bondadoso pusiera en riesgo el futuro del planeta como, sostenía, lo hacían las teorías anteriores, y así. Esta honorable preocupación de coherencia religiosa desapareció hacia fines del siglo XIX, barrida en gran medida por la Teoría de la Evolución, que ofrece obstáculos insalvables al mito de la creación divina y no es raro que, por ejemplo, en los manuales que la Provincia de Buenos Aires está repartiendo en las escuelas, cuando se habla de las distintas concepciones sobre el Hombre (así, con mayúscula), no se mencione a Darwin, seguramente para no herir la fina sensibilidad de los colegios católicos. Ni se nombra a Freud, dicho sea de paso.

…y juro que en adelante no diré ni aseguraré verbalmente o por escrito nada capaz de propalar, más, sabiendo de alguna cosa herética o de persona sospechosa de herejías, lo denunciaré ante este Santo Oficio…

“La razón científica a menudo se arrogó el derecho de decidir de qué se puede estar seguro, relegando como indignas otras formas de conocimiento, y que la ciencia no ilumina”, decía el finado papa Juan Pablo II, en una carta dirigida a la reunión de la Amistad entre los Pueblos, reduciendo a la astronomía, la geología, la biología, la física, la química et caetera a la modesta función de una lamparita.

Lo cierto es que una de las derivaciones de la ya alicaída modernidad fue arrastrar a buena parte del pensamiento a posiciones anticientíficas y oscurantistas (con el viejo cuento de la multiplicidad y equivalencia de relatos). Posición peligrosa, en especial en un país “en vías de desarrollo”, para utilizar el elegante eufemismo, que necesita de la ciencia y de la técnica para salir adelante.

…Y en caso de que contravenga cualquiera de estas promesas o juramentos, me someto a todas las penas establecidas y promulgadas en los cánones sagrados y otras constituciones generales o particulares, contra tales delincuentes.

Galileo Galilei, 22 de junio de 1633.


Fuente: http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/contratapa/13-104375.html

Un libro revisa las falsas leyendas sobre la relación entre religión y ciencia

Un libro revisa las falsas leyendas sobre la relación entre religión y ciencia

El historiador Ronald Numbers presenta 25 mitos desmentidos por los datos históricos

Hoy día, los medios de comunicación e incluso las revistas científicas presentan una relación históricamente conflictiva entre la ciencia y la religión. Sin embargo, una nueva generación de historiadores especialistas tanto en ciencias como en religiones señala que tal conflicto no ha existido salvo en aspectos muy puntuales. Ronald Numbers, historiador de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha recopilado 25 trabajos de estudiosos de este tema, que revelan que leyendas como que la cristiandad hizo desaparecer la ciencia antigua o que la ciencia moderna ha secularizado Occidente son completamente falsas. Según Numbers, si queremos conocer la verdadera relación entre religión y ciencia debemos ir más allá de todos estos mitos. Por Yaiza Martínez.

Un libro revisa las falsas leyendas sobre la relación entre religión y ciencia
Si queremos que los medios de comunicación y la sociedad en general tengan una perspectiva nueva de la relación entre ciencia y religión se deberían revisar, en primer lugar, algunos de los principales mitos sobre dicha relación que, a lo largo de la historia, han ocultado verdades históricas.

Así empieza la presentación que hace la Harvard University Press del libro Galileo Goes to Jail and Other Myths about Science and Religion (Galileo fue a prisión y otros mitos sobre ciencia y religión), del historiador de la Universidad de Wisonsin-Madison, Ronald Numbers.

Desde los años 70 del siglo XX, el relato dominante sobre la historia de la ciencia ha presentado a ésta como triunfadora en la supuesta batalla entre ciencia y religión. Sin embargo, los estudios de una nueva generación de historiadores especializados en historia de la ciencia o en historia de las religiones han comenzado a variar este relato.

Más allá de los mitos

Según explica la Harvard University Press, lo que hace Numbers es recopilar los estudios más importantes a este respecto (cada capítulo va firmado por un autor), desmontando con ellos una serie de ideas que han conformado la visión que hasta ahora hemos tenido sobre las relaciones entre religión y ciencia.

Así, leyendas como que Galileo fue encarcelado por la Iglesia Católica Romana por afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol, que Darwin se convirtió estando en su lecho de muerte o que Einstein creía en un Dios personal que “no juega a los dados con el universo” son falsas, si se tienen en cuenta los datos históricos recopilados.

Estos datos, escribe la editorial, se reflejan en cada capítulo de “Galileo Goes to Jail…”, mostrándonos hasta qué punto nuestras concepciones son falsas.

En The Guardian leemos que, de hecho, los registros históricos muestran claramente una realidad alternativa a lo que hasta ahora se defendía: que entre ciencia y religión no puede haber más que conflictos.

En lugar de eso, la obra de Numbers demuestra que la adaptación e incluso la cooperación entre ambas se han dado a menudo a lo largo de la historia.

Leyendas resistentes

Numbers aclara, sin embargo, que “a pesar del consenso que se está alcanzando entre los especialistas acerca de que la ciencia y la cristiandad no han estado enfrentadas, la noción de conflicto se resiste a morir”.

Y esto se produce incluso ante las muchas evidencias que demuestran que este conflicto en realidad es falso, asegura el autor. No sólo es que la mayoría de la gente ignore la historia real, sino que no se da cuenta de que lo que creen saber sobre ella no es cierto.

Por ejemplo, se suele pensar que la Iglesia impulsó la creencia de que la Tierra era plana. Esta leyenda es falsa, según los datos históricos recopilados, pero no termina de desaparecer.

Por otra parte, varios mártires de la ciencia han sido canonizados. Tristemente, tanto católicos como protestantes se dedicaron durante un tiempo a quemar a herejes. Pero lo cierto es que nadie fue jamás ejecutado por sus perspectivas científicas.

El conflicto entre ciencia y creacionismo sí es real, afirma Numbers, pero es la excepción, no la regla. Durante la mayor parte de la historia, ciencia y religión han convivido sin problemas.

Falsas creencias muy actuales

En total, el libro “Galileos Goes to Jail…” reúne 25 mitos establecidos sobre la relación entre ciencia y religión. Según publica The Globe and Mail , la obra es fruto de un congreso celebrado en Harvard con fondos de la John Templeton Fundation.

Revisados en orden cronológico, estos mitos son, entre otros, la fe en que la cristiandad fue responsable de la desaparición de la ciencia antigua; que la iglesia cristiana medieval suprimió el desarrollo científico; que la cultura islamista medieval no recibió bien a la ciencia o que la iglesia medieval prohibía las disecciones humanas.

Por otro lado, también son falsas creencias como que la perspectiva copernicana (Copérnico fue el astrónomo que formuló la primera teoría heliocéntrica sobre el Sistema Solar) hizo que el ser humano se diera cuenta de que no era el centro del cosmos; que Galileo fue apresado y torturado por defender las ideas de Copérnico o que el Cristianismo dio lugar a la ciencia moderna.

Ya en tiempos más recientes, se suelen defender mitos como que la revolución científica liberó a la ciencia de la religión, que la cosmología mecanicista de Isaac Newton eliminó la necesidad de Dios; que la física cuántica demostró la doctrina del libre albedrío o que la ciencia moderna ha secularizado Occidente.

Así, mientras persiste en los medios y en las revistas especializadas la visión de un tipo de relación muy concreta entre religión y ciencia, cada capítulo de “Galileo Goes to Jail…” demuestra cuánto podemos ganar si vemos más allá de los mitos, explica la Harvard University Press.

Miércoles 01 Julio 2009
Yaiza Martínez
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Karl Schmitz-Moormann une la teoría evolutiva con la teología de la creación

Karl Schmitz-Moormann une la teoría evolutiva con la teología de la creación

Busca en la ciencia nuevas ideas y recurre a la síntesis de los filósofos y teólogos modernos

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Las ideas del teólogo y biólogo Schmitz-Moorman (1928-1996) son hoy de necesaria consideración a la hora de un entendimiento cristiano del proceso evolutivo. Inspirado en Teilhard de Chardin, su descripción de la evolución cósmica ha aportado enfoques esenciales que permiten profundizar y prolongar las ideas de Teilhard. En Schmitz-Moormann destaca la unidad de la creación y la autonomía del mundo creado por Dios. Pero, al mismo tiempo, esa autonomía es la que permite entender la creación de un cosmos hecho para “hacerse a sí mismo” en la libertad. Por Miguel Lorente Páramo.

Cartel del seminario sobre Teilhard de Chardin en el que participó Schmitz-Moormann en 1996.
Con el libro de Schmitz-Moormann Teología de la Creación de un mundo en evolución, la editorial Verbo Divino se presenta como promotora de una nueva corriente de pensamiento sobre las relaciones entre ciencia y religión.

La nueva colección está siendo dirigida por el Director del “Seminari de Teología i Ciènces de Barcelona”, Dr. Manuel García Doncel, y tiene ya cuatro libros publicados. En particular podemos citar “La fe de un físico” de John Polkinghorne, “Aliento de Vida. Una Teología del Espíritu creador” del Denis Edward, y últimamente las contribuciones de once teólogos-científicos al tema de “Kenosis del Creador”, edición de John Polkinghorne ya comentada en Tendencias21.

El libro de Schmitz-Moormann es el único escrito por su autor sobre esta temática y recoge toda la sabiduría de su síntesis final. La obra que dejó el autor como un borrador (completada por James Salmon) recoge los parámetros de la teoría de la evolución (con muchos ejemplos tomados de la biología) para aplicarlos a la teología de la creación. Una visión fundamentalmente teilhardiana es aquí repensada con aportaciones sustanciales.

En todos estos libros yace un deseo de conocer a fondo los misterios de la revelación de Dios a los hombres, especialmente los que tratan de la naturaleza de las tres Personas y su acción en el mundo. El libro que aquí comentamos es fruto de unas clases que impartió Schmitz-Moormann en el Zygon Center de Chicago y en el Weston College de Boston. La postura religiosa de Schmitz-Moormann es la de un teólogo, y biólogo, que busca en la ciencia nuevas ideas para la comprensión moderna de los misterios de la fe, siguiendo la tradición de los teólogos medievales, que buscaban la ciencia teológica a través de la fe (“fides querens intellectum”). El otro camino que sigue Schmitz-Moormann es recurrir a la síntesis de los filósofos y teólogos modernos como hizo Teilhard de Chardin, en cuya edición crítica trabajó asiduamente durante toda su vida

La postura de un teólogo evolucionista

Schmitz-Moormann ha sido un teólogo que trató de ayudar a la Iglesia con sus interpretaciones actualizadas de los libros sagrados, es decir de las verdades reveladas: “…los teólogos y su teología estarán generalmente en tensión con la jerarquía de las Iglesias que tienden a proteger sus puntos de vista doctrinales”. En ciertos momentos la Jerarquía estará más cercana a la verdad revelada y los teólogos aprenderán que puede que sean pocas las doctrinas científicas “definitivas” que no se conviertan con el tiempo en obsoletas. Las Iglesias y los teólogos de hoy deben estar abiertos a dos posibilidades. “Podría ser, dice Schmitz Moormann, que los herejes de hoy sean los profesores del mañana, o podría ser que sean sólo los herejes, incluso arrepentidos”. En particular, la teología está atravesando una mutación fundamental, pasando de mantener un depósito de la fe inmutable, a recibir una revelación renovada a través de la autorevelación de Dios en la creación.

Schmitz-Moormann ha buscado los teólogos que más le han ayudado a contemplar el mecanismo de la evolución en la obra de la creación. En particular, le ha atraído mucho la figura de Teilhard de Chardin. No se puede entender la teología de la creación sin estudiar antes el sistema de Teilhard, que vamos a resumir brevemente. La estructura de los seres cósmicos está basada en la dualidad uno-múltiple, que consiste en la realización de un ser de perfección más elevada, en otros seres de perfección inferior. La relación causal entre los seres de mayor y menos perfección tiene un carácter intrínseco (principio de acciones inmanentes).

Por el contrario, la relación causal entre los seres del mismo nivel responde al principio de causalidad eficiente (principio de acciones transeuntes). Este esquema que Teilhard ha recorrido experimental y evolutivamente, viene fundamentado por una ley de índole metafísica, “la ley de la complejidad-conciencia”, en virtud de la cual en el interior de la vida la trama cósmica se enrolla cada vez más sobre sí misma, siguiendo un proceso de organización que pasa por el Hombre reflexivo, el Hombre individual y el Hombre social.

Este proceso implica la existencia en el término superior de la convergencia cósmica de un centro trascendente de unificación “el Punto Omega”. Por otra parte, consideradas conjuntamente las tres etapas de la evolución (física, apologética y mística) sugieren una metafísica de la unión dominada por el amor. El Universo entero, al verse llevado en su evolución hacia el punto Omega a un proceso de unión con Dios, se vuelve íntegramente amante y amable en lo más íntimo y lo más profundo de nuestro ser.

Los parámetros de la evolución: la unión

La teología de la creación se basa en el proceso evolutivo. Si queremos interpretar la teología de la creación con los parámetros de la evolución, el primer parámetro que salta a la vista es el de la unión (para Teilhard esto era un símbolo de la diafanidad de Dios). Escoger unos parámetros que faciliten la comprensión de la evolución es escoger las cualidades del hombre que se encuentran en todos los seres del Universo y que, por evolución, se han ido perfeccionando cualitativamente hasta llegar al hombre.

Por el contrario, si vamos atrás en el tiempo, van desapareciendo los seres superiores y apareciendo las macromoléculas, los organismos unicelulares, como los virus y las amebas, las moléculas, los átomos las partículas elementales. En la generación de todos estos seres se hace necesario la colaboración de los seres inferiores para producir nuevos seres de mas complejidad orgánica. El proceso evolutivo de la unión es muy simple. Los seres inferiores se unen entre sí para constituir un ser con mayor grado de complejidad, que da origen a un ser de grado superior. Los elementos que dan origen al nuevo ser mantienen sus propiedades al unirse entre sí, pero el nuevo ser que emerge no es solamente la suma de las partes. Experimentamos estos seres inferiores como totalidades unidas pero no podemos decir qué es lo que conforma su unidad. En los seres vivos el principio de unidad se denomina alma, una entidad desconocida para la ciencia. Tal como Teilhard intuyó, la unión diferencia a los miembros que están unidos.

El proceso evolutivo se desarrolla a través de la unión de los elementos simples en totalidades más elevadas en los que algo nuevo llega a la existencia. Para completar su esquema, Schmitz-Moormann aplica el proceso evolutivo a la teología de la creación. Si la evolución se desarrolla por la unión, es correcto decir que Dios crea por la unión. “Ser es unión realizada y mantenida” diría Teilhard. Para evitar una marcha atrás al infinito, hay que excluir el comienzo mismo de la creación, que resulta ser menos visible que los momentos siguientes de la creación. Una consecuencia muy importante de la teoría de la creación por la unión es que Dios actúa inmanentemente en el interior de las cosas. Otra consecuencia fundamental de la evolución por la unión es que Dios es el constituyente de una suprema totalidad unida. Esta unión divina es la que se manifiesta en la unión de las personas que viven en comunión por el vínculo que las une, es decir, el amor que en el fondo es la unidad de Dios.

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  • Segundo parámetro de la teoría de la evolución: la conciencia

    Para conocer mejor el mecanismo de la evolución se acude a la conciencia. Esta responde a una capacidad de introspección que tienen los seres creados, especialmente los más perfectos, y que se puede encontrar también en los más simples por almacenamiento de la información que llega del exterior. Esta graduación de la conciencia vuelve a confirmar el principio teilhardiano, según el cual una propiedad que se da en el hombre se da también en los seres inferiores pero en menor grado.

    La existencia de la conciencia implica una característica necesaria o al menos importante, porque la conciencia hace posible que el mismo ser desde dentro planifique sus movimientos para que se consiga el mayor rendimiento posible. La conciencia humana, dice Schmitz-Moormann, puede ser verificada introspectivamente por todos los seres humanos, y por analogía por todos los seres inferiores, e incluso por todos los seres más ínfimos, atribuyéndoles una capacidad de información (activa y pasiva). “Así, la conciencia aparece como una realidad en los seres superiores y disminuye a medida que retrocedemos en los primeros estadios de la historia de la evolución”.

    Al principio de la evolución la conciencia parece desaparecer; el universo primitivo compuesto de partículas parece ignorar este tipo de actividades seleccionadoras del ambiente Esta evolución hacia la conciencia de los seres superiores en el Universo marca la pauta de porqué crea Dios estos seres tan perfeccionados que se pueden conocer a sí mismos y que pueden conocer el Universo. ¿Cual fue la finalidad de la creación respecto de la conciencia? Esta pregunta no tiene sentido dentro de una postura materialista; sólo tiene sentido dentro de una filosofía que admita los valores y las realidades espirituales.

    Para estas personas espirituales, “la búsqueda humana de sentido forma parte de la creación de Dios. Si nos fijamos en la finalidad de Dios en la creación, Dios no ha creado un Universo que se baste a si mismo para poder satisfacer la búsqueda de sentido que ha suscitado”. El Universo evolutivo ha alcanzado finalmente un nivel en el que ya no sigue ciegamente sus impulsos instintivos sino que ve en la mente humana consciente una luz de guía que procede de la experiencia. La conciencia está creada por Dios para que el hombre se relacione con Él.

    Tercer parámetro de la teoría de la evolución: la información

    La información trabaja a todos los niveles del ser; es decir, trabaja entre todos los seres del mismo nivel o bien como receptores o bien como reproductores de información. Este mecanismo requiere una actividad muy grande y, de alguna manera, el sujeto actuante es capaz de influir causalmente en todos los órganos del sujeto paciente y viceversa. En los seres más imperfectos no podemos distinguir la información de la estructura. Cuanto más aumenten los grados de ser en los seres creados, más aumentan los grados de espiritualidad de los seres superiores, que de alguna manera se asemejan más a Dios que es puro espíritu, donde se encuentra toda la información posible.

    La enseñanza bíblica de que todo el hombre ha sido creado a imagen de Dios se puede interpretar como si el hombre es la especie más capaz de manejar información de tipo espiritual. Dios se hace visible en la creación si uno contempla el mundo con los ojos de la fe. El que pretenda buscar sólo evidencias científicas no puede ver a Dios actuando en el mundo. La información transciende sus aspectos materiales y pone de manifiesto que la dimensión más importante del Universo es la espiritual. Así la creación parece transcendente, que es la plenitud del poder creativo espiritual. En esta ascensión de la evolución a niveles más elevados de realidad espiritual está implicada una pequeña parte del universo: la mayor parte de este ha alcanzado un status final de radiación de fondo, y en cuanto al resto, la mayor parte va camino de convertirse en estrellas muertas.

    Cuarto parámetro de la evolución: la libertad

    Siguiendo las propiedades que más configuran los grados de ser que aparecen en todos los parámetros de la evolución, Schmitz-Moormann describe el papel que la libertad ha jugado en la diversificación de los seres en la evolución, de modo que ha perfeccionado su ser, ha enriquecido su voluntad y aumentado su libertad. Al admitir la libertad en la evolución debemos reemplazar la causalidad determinista por una libertad que es estadística.

    Aunque estos dos términos aparecen contradictorios por ser la condición estadística propia de los sistemas determinísticos. La prueba de la existencia de la libertad no se puede darse científicamente, porque no se puede probar con una la libertad estadística que sea real la libertad que se presenta como una acción que es básicamente indeterminada en la forma objetiva. Se conocen rasgos de la libertad en las etapas primitivas de animales y el hombre. Pero tampoco se puede probar su origen y su influjo poderoso en la historia del hombre. También en los animales hay un cierto comportamiento que asemeja la libertad y que se produce como una respuesta de los instintos. Poco a poco la ciencia fue abandonando el mecanismo determinista para moverse a un terreno más flexible para aclarar su independencia de las respuestas animales y humanas.

    Por tanto sólo aparecen nuevos ámbitos de libertad dentro de un entorno que parece estar determinado por la media estadística. En el Universo evolutivo la libertad no constituye una realidad ideal. Es algo dado en el mundo real, incluso experimental, pero no aparece nunca empíricamente como una libertad absoluta. Cuanto más ha evolucionado un elemento, más amplio es el espectro de sus posibilidades. Sin embargo, existe un delicado equilibrio entre las propias estructuras de apoyo y el vector de libertad al que estas estructuras sirven de apoyo. Hablar de libertad no quiere decir que desaparezcan los grados de determinismo que siempre se mantienen.

    La libertad es también un regalo para la vida social tal como se puede apreciar en la autonomía humana y su conciliación social. Pero puede ser también un peligro. “Del mismo modo que una sobredosis de libertad individual puede ser destructiva para la sociedad, también pueden resultar destructivas las estructuras que son demasiado rígidas”. Trasladándonos a las sociedades religiosas, las Iglesias deben actuar con estabilidad dentro de sus tradiciones, pero necesitan previamente adaptar su estructura a la realidad evolutiva. Por lo tanto, las Iglesias tendrán que dejar más espacio a la libertad y al cambio permitiendo que las ideas y las nuevas propuestas de comportamiento sean examinados antes de proclamar un anatemas precipitados.

    La teoría de la evolución y la teología de la creación

    Hemos analizado los parámetros que dirigen el proceso de la evolución: la unión, la conciencia, la información y la libertad. Estos mismos parámetros se pueden encontrar en una teología de la creación. Es decir, estos mismos parámetros de carácter experimental se pueden aplicar a la teología para entender el mecanismo que regula el proceso del acto de la creación. La finalidad de la creación revela una intención clara, que consiste en una intención explícita del Creador en la creación para hacer todo a su imagen y semejanza. La pregunta de cómo actúa Dios en la creación va a ser dominante en los teólogos modernos después del Concilio Vaticano II. La respuesta que estos teólogos han adoptado viene dada por los datos que la astronomía ofrece sobre los primeros instantes del origen del universo.

    La creación entendida como llamada de Dios al Ser (“creatio appellata”) se desarrolla por un sólo acto del Creador. La idea básica es que el Universo es llamado a salir de la nada hacia el ser en devenir. El proceso de este llegar a ser o devenir es la respuesta de la creaturas. No hay un acto inicial seguido de una manipulación de aquello que compone el Universo. El acto que produjo el inicio del proceso y el acto que mantiene el proceso en marcha son la misma llamada de Dios. Dios no crea estructuras preparadas, ya hechas, sino que produce las estructuras y elementos más simples que pasan a formar estructuras más complejas por unión. Más aún, Dios no está presionando los elementos más simples para que se unan. La dinámica de la unión está dada en las cosas mismas, en un modo semejante cómo las tres Personas de la Trinidad se unen libremente para formar una sola realidad .

    A partir de esta realidad de Dios que se nos revela como trino y uno, construye Schmitz-Moormann una metafísica de la unión, que pierde su carácter estático, y desarrolla el concepto de ser como “llegar a ser”. Aunque una filosofía del ser en devenir está todavía por hacer, sabemos, por la teoria de la evolución, que esta metafisica debe incluir términos como teoría del devenir, del ser que se hace y que no acepta definiciones fijas. De esas definiciones habrá que escoger aquellas que reflejen las propiedades metafísicas de la unión. El principio de la unión se cumple en la Trinidad cristiana en grado infinito, porque toda la actividad entre las tres Personas se realiza en el amor y porque la unión entre las tres Personas ha de realizarse en el amor. La unión que revela la fe cristiana es así congruente con la unidad cósmica que describe la ciencia.

    Miguel Lorente Páramo es Catedrático Emérito de Física Teórica de la Universidad de Oviedo y Miembro de la Cátedra CTR