Red Vines: the perfect super food

Red Vines: the perfect super food

Posted: 07 Jul 2009 05:53 AM PDT

En este mes, todos los Reformados están de fiesta. Es el mes que se celebran los 500 años de Juan Calvino. El 10 de Julio se celebraran los 500 años del nacimiento del Reformador, que muchos dentro del Protestantismo ven como su padre espiritual. No cabe duda que la influencia de Calvino dentro del Protestantismo no puede ser exagerada. Desde los Puritanos hasta los Presbiterianos, Calvino ha influenciado a una buena parte del Protestantismo.
Desde que TIME publico un articulo sobre como el Calvinismo ha renacido en este tiempo, quise escribir al respecto. El renacimiento del interés sobre Calvino no es meramente solo por cumplir medio milenio. La doctrina de la predestinación, es una buena doctrina a que aferrarse en estos tiempos de que las finanzas no están seguras, y que todo esta cambiando, a veces muy rápido para comprender el cambio. Muchos, en ves de afrontar su culpa o complicides a lo que ha ocurrido, prefieren ver que Dios tenia todo esta catástrofe prevista, y que por lo tanto, dejamos de tener nosotros responsabilidad y parte que ver en lo que estamos viviendo. En lo personal, no cantaría yo victoria sobre el nuevo renacer Calvinista, mas cuando no se toman en cuenta las razones y circunstancias en el cual esta renaciendo.
Pero lo que mas me ha preocupado sobre el movimiento de los Neo-Calvinistas, es que se están haciendo mas sectaristas de nunca. Un ejemplo es Albert Mohler, a quien yo oigo todos los días, y aprecio su ministerio, dice en el articulo de TIME “El momento en que alguien define a Dios bíblicamente, esa persona es llevada a conclusiones que son tradicionalmente Calvinistas”. El mismo escritor del articulo resalta que tales declaraciones muestran mas bien arrogancia y división. Junto con el autor del articulo, puedo también ver de cómo muchos Calvinistas llegan a considerar a cualquiera fuera de sus filas como no cristiano. No es la Biblia la única que dicta lo que la Iglesia debe de creer y como debe de comportarse, sino que son ahora las confesiones de Fe como la de Westminster, o los Canones de Dort, los que definen la Fe cristiana. De eso, no creo que ni Calvino hubiera estado de acuerdo.
De todos modos, en este mes no solo se celebra el cumpleaños de Calvino. A través de todo el año, los Bautistas estamos celebrando nuestro 400 aniversario. Dentro del campo Bautista, existen tanto Calvinistas como no Calvinistas, así que en ciertos lugares, las celebraciones son dobles.
Pero a pesar de todas las diferencias que existen el día de hoy sobre las creencias de Calvino, no esta de mas saludar a este hombre que tanto contribuyo al estudio de la Palabra de Dios. Necesitamos hombres como el el día de hoy.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel

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La Masculinidad del Pastor: Parte II

Osías Segura
Teólogo costarricense y profesor adjunto en el Seminario ESEPA, y en Fuller Theological Seminary en Pasadena, California.

Osías Segura
La Masculinidad del Pastor: Parte II

Nos sorprende escuchar de pastores envueltos en casos de violencia domestica, estafa, aferrados a un poder abusivo, extremadamente materialistas, y hasta en violación, adulterio o fornicación. Y nos preguntamos: ¿Qué les sucedió? ¡Si eran tan excelentes personas! Este articulo lo quiero dedicar a aquellos pastores (disculpen hermanas pastoras), hombres como yo, que sufrimos los embates de una carga de expectativas sociales, y cambios hormonales que ha ratos no podemos tolerar en nuestra soledad. Así es, cuánto nos burlamos de los cambios hormonales en las mujeres, pero ¿qué hay de los que sufrimos los hombres? Mi intención es subrayar panorámicamente una serie de problemas sociales, hormonales y emocionales, que acosan al hombre pastor en su frágil masculinidad. Problemas que atentan contra la calidad del ministerio varonil, y por tanto, contra la expansión del Reino.
Un problema que se Agrega: La Andropausia
Al llegar uno a la edad de los 40 la energía empieza a disminuir. Antes predicar cinco sermones y dos enseñanzas en un día era cosa de cada semana. ¡Sin embargo, ahora regresamos a casa agotados del domingo, y necesitamos tomarnos hasta el lunes libre! Aun más, en los 40, nos enfrentamos con la realidad del cambio hormonal y encaramos la andropausia.
Ya no nos “sentimos tan hombres como antes”, y se torna más difícil aparentarlo con el paso de las décadas. Para sostener ese perfil de modelo del “pastor de éxito” no nos queda otra que imponer más nuestro poder para que nos respeten, y “no se les ocurra que ya no sirvo y me echen de la iglesia”. Con más fuerza se genera un tipo de “repudio contra lo femenino” (sinónimo de debilidad), se busca aun más no demostrar emociones, ejercer más poder (éxito, riqueza, estatus), y ser arriesgado y agresivo. Entre pastores que llegan a sus 40 o 50 lo común es buscar nuevas experiencias espirituales, e imponer nuestra autoridad con más fuerza. De allí que algunos caigan en el abuso espiritual, pues no se ven tan varoniles como antes, pero al menos hay que tratar de ser espiritual, o bien aparentarlo. “Si la gente ve que podemos darles experiencias espirituales nuevas, nos seguirán y nos respetaran como cuando era más joven”.
El sicoterapista Norteamericano Jed Diamond en los últimos años ha escrito sobre el síndrome del hombre irritable, y como los cambios hormonales afectan a los hombres. En su análisis de datos de más de 6.000 hombres, de todas las edades, ha encontrado que la mitad de ellos estaban estresados, tristes o pesimistas casi todo el tiempo, y el 40% decían sentirse irritables todo el tiempo. Entre estos sujetos que reportaban sentir emociones negativas, Diamond descubrió que ellos también experimentaban cierto tipo de fluctuación hormonal (caída de la testosterona) como también cambios en la química cerebral, y un incremento en el estrés y por tanto perdida de la identidad masculina. Si los niveles de testosterona baja en los hombres, estos tienden a convertirse en más irritables, frustrados, y enojados. Lo que fácilmente los empuja a caer en crisis espirituales, infidelidad matrimonial, violencia, cambios o pérdida del empleo. ¿Qué genera esto? Hombres irritables todo el tiempo, que podían cambiar de un dulce padre y esposo, a un monstruo amargado y violento en cuestión de pocos minutos. Estos cambios se dan con más fuerza en hombres con edades entre los 15-28 años y los 40-55 años. Los hombres en estos grupos de edades tienden a ser los más vulnerables a sufrir en su identidad masculina, su sexualidad, y en sus relaciones interpersonales.
¿Hay salvación para el hombre pastor?
¡Por supuesto! El Señor no nos deja sin una salida o varias. Permítanme delinear algunas:
• ¡Primero hay que reconocer que tenemos un problema con nuestro modelo de masculinidad, y que nuestras hormonas nos estas jugando un mal partido! Le aseguro que usted no esta solo (al menos me tiene a mí). Hablar de este tema en grupos de hombres en las iglesias podría ayudarnos a identificar hasta problemas de violencia domestica en el hogar. Pero si no reconocemos el problema, no vamos a buscar una solución. Pero digamos que reconocemos el problema, y sigamos adelante.
• ¡El problema del pecado original! Hay que reconocer que hemos sido socializados en una sociedad machista. Y aunque no queramos reproducir este modelo, este nos afecta. Por tanto, debemos estar dispuestos a ser corregidos constantemente por otros hombres y por mujeres, con tal de lograr superar esa enemistad de género que está tan arraigada en el pecado original. Necesitamos ser corregidos, para eso esta el cuerpo de Cristo y su multitud de dones.
• ¡Pecado es pecado y también esta en las estructuras de nuestra iglesia! Debemos de estar dispuestos a discernir que tanto de nuestras estructuras ministeriales oprimen, disminuyen, o rechazan a nuestras mujeres. Hay expertos consultores en esta área que podrían ayudarnos en nuestras relaciones, familiares, sociales y personales en cuanto a género. La organización costarricense Mensaje a la Familia pueden ayudarnos en esta área.
• ¡Necesitamos redefinir nuestra masculinidad! Nosotros los hombres en el ministerio necesitamos releer las Escrituras y teológicamente reflexionar sobre el ejemplo, y las enseñas que esta nos brinda. En nuestras Escrituras encontramos modelos de liderazgo, donde el servicio, la encarnación, la humildad, el mantenernos a cuentas, y la vulnerabilidad (el ejemplo de Cristo) están en contra de los modelos de éxito del mundo de los negocios que hoy tanto abundan en nuestras iglesias.
• Al reconocer que necesitamos ayuda, que como seres humanos necesitamos estar a cuentas con otros para crecer, debemos buscar consejería sicológica (de un profesional). Por ejemplo, un profesional nos puede supervisar y brindar herramientas para reducir el estrés.
• Si nuestros niveles de testosterona han bajado y nos sentimos todo el tiempo de mal humor, podemos encontrar bajo supervisión medica, suplementos hormonales que podemos tomar.
• Finalmente, grupos de apoyo para hombres son una herramienta muy valiosa para acompañarnos en el redescubrir una nueva masculinidad. Estos grupos nos pueden ayudar a revalorizar conceptos como afectividad, ternura, cariño, y hasta controlar esos sentimientos violentos que tenemos.

Palestinianismo Cristiano

Palestinianismo Cristiano gana terreno entre evangélicos

por Pablo Santomauro

Como alguien que sigue de cerca el avance de posiciones antijudías y anti-Israel en diferentes organizaciones  religiosas o seculares, siempre que pudimos hemos denunciado el antisemitismo execrable que éstas transpiran con total inmunidad y con la complicidad del mundo en general. Entre los nombres que vienen a la mente tenemos la Cruz Roja Internacional , Amnistía Internacional, la FIFA (sí, la del fútbol), el National Council of Churches (NCC), la WEA (Alianza Evangélica Mundial) y otras organizaciones misioneras de denominaciones cristianas liberales.

¿Catastrofismo?¡Sí!

¿Catastrofismo?¡Sí!

TEORÍA DEL NEOCATASTROFISMO.
Introducción:
Teoría geológica que es una concepción entre el uniformitarismo y el catastrofismo. La cual afirma que el registro geológico es, por tanto, el resultado de la acción de unos y otros.
Es una teoría relativamente reciente. Ya que casi todo el siglo XIX y buena parte del XX, el uniformitarismo o actualismo fue la tesis más aceptada.
En la actualidad se considera que en el tiempo geológico actúan continuamente procesos lentos o graduales como los que operan en la vida cotidiana, a los que se superponen, sin embargo, cambios más o menos bruscos, de tipo “CATASTRÓFICO”.
Características:
Algunas de los ejemplos que utilizan para explicarlo, son éstos:
Los continentes crecen con el paso del tiempo. La Tierra va cambiando su aspecto.
Impactos meteoríticos, cambian drásticamente el paisaje.

fuente:http://1abvilladevallecas08.blogspot.com/2008/10/neocatastrofismo.html

Ariel A. Roth

Temprano en la mañana del 14 de noviembre de 1963, la tripulación del barco pesquero Isleifur II notó un extraño olor en el aire, parecido al del azufre, pero lo consideró de poca importancia. Alrededor de una hora después, el barco, navegando cerca de la costa de Islandia, comenzó a balancearse en forma extraña. A la débil luz del amanecer, la tripulación observó hacia el sur que se elevaba humo oscuro. Pensando que se podría haber incendiado un barco, verificaron si había algún mensaje de S.O.S en la radio, pero no se oía ninguno. Por medio de sus binoculares, el capitán observó que surgían del mar unas negras columnas a aproximadamente un kilómetro de distancia. La tripulación inmediatamente sospechó que era un volcán; después de todo, debían saberlo porque provenían de Islandia, donde la actividad volcánica es casi una forma de vida. Los pescadores estaban justamente sobre la cadena volcánicamente activa del centro del Atlántico. Allí el fondo del océano está a aproximadamente 100 metros bajo el nivel del mar, de manera que la actividad de un volcán submarino se puede notar fácilmente desde la superficie.

La perturbación continuó todo el día, con piedras, destellos de luz y una columna de vapor, ceniza, y humo, que se elevaban a tres kilómetros de altura en el aire. En cinco días, donde antes sólo había mar abierto, se había formado una isla de 600 metros de largo. La isla, luego llamada “Surtsey” en honor al mitológico gigante “Surtur”, con el tiempo llegó a tener un diámetro de casi dos kilómetros. Sorprendentemente, cuando los científicos la recorrieron, tenía el aspecto de haber estado allí por mucho tiempo. En un período de unos cinco meses se habían formado una playa y un acantilado de aspecto maduros. Uno de los investigadores comentó: “Lo que en otros lugares requiere miles de años puede llevar unas pocas semanas o aún pocos días aquí. En Surtsey alcanzaron sólo unos pocos meses para crear un paisaje tan variado y maduro que era casi increíble”.1

Por lo general, en nuestra tierra relativamente plácida, los cambios no ocurren muy rápidamente, pero a veces eventos como la formación de la isla Surtsey nos recuerdan que pueden ocurrir cambios catastróficos rápidos.

Catastrofismo y uniformismo

Tanto el catastrofismo como el uniformismo han jugado un papel importante en la interpretación de la historia de la tierra. El primero supone eventos geológicos mayores rápidos e inusuales, mientras que el segundo afirma el concepto contrario, de cambios lentos, pequeños y prolongados. Las largas edades requeridas para cambios lentos uniformistas demandan que se descarte el registro bíblico de una creación reciente cuando se explica la formación de inmensos estratos geológicos y de fósiles que aparecen en la superficie de la tierra. El uniformismo está más de acuerdo con una historia evolucionista prolongada y largas edades geológicas, mientras que el catastrofismo está más de acuerdo con el concepto bíblico de una creación reciente y un diluvio mundial posterior. El diluvio bíblico, que pudo haber depositado los estratos geológicos rápidamente, representa el mejor ejemplo de catastrofismo.

A través de casi toda la historia humana, el catastrofismo fue una opinión bien aceptada,2 figurando en la mitología antigua y en la antigüedad grecorromana. El interés disminuyó durante los tiempos medievales, aunque los árabes seguían de cerca a Aristóteles, quien creía en las catástrofes. El renacimiento vio un interés renovado en el asunto. Frecuentemente se explicaban los abundantes fósiles marinos encontrados en los Alpes como resultado del diluvio. Los siglos XVII y XVIII presenciaron intentos de armonizar la ciencia con los registros bíblicos de la creación y del diluvio. No obstante, hubo algunos detractores notables, tales como René Descartes (1596-1650), que sugirieron que la tierra se formó por un proceso de enfriamiento. Las ideas ortodoxas comenzaron a modificarse, tales como las sugerencias de que el diluvio pudo haber sido el resultado de causas naturales y que tal vez no formó todos los estratos de rocas sedimentarias. Georges Cuvier (1769-1832) propuso la idea de las catástrofes múltiples en Francia, y durante este período algunos otros intelectuales defendieron el uniformismo.

Al mismo tiempo, en Inglaterra, hubo un fuerte apoyo para el diluvio bíblico de parte de autoridades influyentes como William Buckland, Adam Sedgwick, William Conybeare y Roderick Murchison. En este ambiente apareció un libro que tendría más influencia en el pensamiento geológico que cualquier otro.

El libro “Principles of Geology”3 apareció por primera vez en 1830. Escrito por Charles Lyell, cambió profundamente el clima prevaleciente del pensamiento geológico del catastrofismo a los cambios estrictamente lentos del uniformismo. Hacia la mitad del siglo XIX, el uniformismo había llegado a ser un concepto dominante y el catastrofismo una opinión menguante. Varios esquemas trataron de reconciliar el registro bíblico de una creación reciente con las largas eras geológicas propuestas por el uniformismo.

El evento Bretz

En 1923 el geólogo Harlen Bretz, de opinión independiente, describió uno de los paisajes más inusuales que se encuentran en la superficie de nuestro planeta. Se trata de unos 40.000 kilómetros cuadrados en la región sudeste del estado de Washington (E.U.A.), que se caracteriza por una amplia red de enormes canales secos. A veces éstos tienen muchos kilómetros de ancho, formando un laberinto de montes aislados y cañones cortados en la dura roca volcánica. A diferencia de los valles comunes de los ríos, que generalmente tienen una amplia forma en V en corte transversal, estos canales frecuentemente muestran costados empinados y fondos planos, en forma de U. Además, se han encontrado a diferentes alturas enormes montículos de grava fluvial. La evidencia de centenares de antiguas cataratas, algunas de hasta 100 metros de altura, con grandes pozos de caída erosionados en sus bases, testifican que existió algo muy inusual.

¿Cómo se formó este terreno tan extraño? Bretz tenía una idea, pero era lo suficientemente extravagante como para que provocara una controversia geológica que duró 40 años. En su primera publicación sobre este tema, Bretz no expresó su sospecha acerca de una gran inundación catastrófica, sino sólo indicó que se habrían requerido prodigiosas cantidades de agua.4 Sin embargo, más adelante el mismo año, publicó un segundo ensayo expresando su opinión de que este paisaje había sido formado por una inundación catastrófica realmente enorme, pero breve. Esta inundación había derruido el área, erosionado los canales y depositado los inmensos bancos de grava.5

En ese tiempo, los geólogos se oponían a cualquier tipo de explicación asociada con catástrofes y Bretz sabía esto. El uniformismo era el enfoque aceptado y no se les daba importancia a los volcanes y terremotos, aunque se reconocía que tenían un efecto. El catastrofismo era anatema; estaba en la misma categoría en la que se encuentra hoy el creacionismo en muchos círculos científicos—totalmente inaceptable. La comunidad geológica tenía que tratar con este joven advenedizo Bretz, que estaba completamente fuera de línea. Sus ideas heréticas se hallaban incómodamente cerca de la idea del diluvio bíblico que los científicos rechazaban.6 Estos pensaban que adoptar las teorías de Bretz significaría un retroceso hacia la “Alta Edad Media”.7

Mientras Bretz, que era profesor de geología en la Universidad de Chicago, continuaba con sus investigaciones y publicaciones, algunos geólogos decidieron tratar de persuadir a su colega rebelde. En 1927, fue invitado a presentar sus puntos de vista ante la Geolgical Society of Washington, DC. Había un propósito especial detrás de esta invitación: “una verdadera falange de escépticos se habían congregado para debatir la hipótesis de la inundación”.8 Después de la presentación de Bretz, cinco miembros de la prestigiosa U. S. Geological Survey presentaron sus objeciones y explicaciones alternativas tales como la glaciación y otros cambios lentos.9 ¡Dos de esos geólogos ni siquiera habían visitado la zona! Al contestarles,

Bretz, un tanto cansado, comentó: “Sin embargo, tal vez mi actitud de finalidad dogmática resultó ser contagiosa”.10 Uno de los mayores problemas de la idea de Bretz quedaba sin contestar: ¿De dónde salió tanta agua de repente? Aparentemente ninguna opinión cambió en la reunión; la idea de una inundación catastrófica todavía les parecía absurda a la mayoría de los científicos.

Durante los años siguientes, la comunidad geológica se concentró en desarrollar alternativas para el modelo de Bretz. En las palabras de Bretz, la “herejía debe ser sofocada en forma suave pero firme”.11 No obstante, los estudios de campo continuaron produciendo datos favorables a la interpretación catastrófica, y el conflicto comenzó a moderarse. Bretz y otros encontraron una fuente para las aguas de la inundación. El antiguo Lago Missoula una vez había albergado hacia el este 2.100 kilómetros cúbicos de agua. Cierta evidencia indicaba que el hielo había represado el lago. Una ruptura repentina del hielo habría liberado el agua necesaria para producir la evidencia de la rápida erosión observada hacia el oeste. El mejor apoyo para esta explicación apareció posteriormente cuando los científicos encontraron ondas gigantes tanto en el Lago Missoula como en la región de los canales hacia el oeste. Probablemente algunos de ustedes estén familiarizados con las líneas de ondas paralelas que se observan frecuentemente en los lechos arenosos de los arroyos y ríos. Estas generalmente tienen unos pocos centímetros de cresta a cresta. Pero las ondas en el lecho del Lago Missoula y hacia el oeste eran gigantescas, medían hasta 15 metros de alto, con una distancia de 150 metros de cresta a cresta.12 Sólo inmensas cantidades de agua moviéndose rápidamente podrían producir tal efecto. Algunos estudios más recientes se han concentrado en los detalles. Hay quienes sugieren que pudo haber habido tantos como ocho o más episodios diluviales.13 Uno de los estudios propuso que el agua fluía a 108 kilómetros por hora, erosionando los profundos canales en la dura roca volcánica en pocas horas o días.14

Finalmente las interpretaciones maestras de Bretz basadas en el estudio cuidadoso de las rocas fueron aceptadas por la mayoría de los geólogos. En 1965 la Asociación Internacional para la Investigación del Cuaternario organizó un viaje de estudio a la región. Al cierre de la conferencia, Bretz, quien no pudo asistir, recibió un telegrama de los participantes con sus saludos. El telegrama terminaba con la siguiente oración: “Ahora todos somos catastrofistas”.15 En 1979 Bretz fue premiado con la Medalla Penrose, el premio geológico más prestigioso de Estados Unidos. Bretz había ganado; y el catastrofismo también. Este “Noé” de los tiempos modernos y su igualmente indeseada inundación habían sido vindicados.

Corrientes de turbidez

A mediados del siglo XX, algunos geólogos habían notado que el uniformismo estricto contradecía la información proporcionada por las rocas mismas. Bretz había hallado evidencias de acción muy rápida. Otros científicos encontraban estratos sedimentarios con ambos componentes, de aguas playas y profundas.16 ¿Cómo se podrían haber mezclado entre sí bajo condiciones tranquilas? La conclusión: catastróficas corrientes submarinas de barro, que comienzan desde aguas someras y fluyen hacia aguas profundas. Estas rápidas corrientes de barro, llamadas corrientes de turbidez, producen depósitos especiales llamados turbiditas. Las turbiditas han llegado a ser sorprendentemente comunes en todo el mundo. Unos pocos pensadores audaces han sugerido otras actividades catastróficas tales como extinciones masivas causadas por flujos de radiación cósmica17 de alta energía y el repentino derramamiento de agua fría del ártico sobre los océanos del mundo.18 Todas estas teorías indican una creciente separación del estricto uniformismo.

El golpe de gracia para el dominio de las explicaciones uniformistas no provino, sin embargo, del estudio de las rocas mismas, sino de los fósiles que contenían. ¿Por qué desaparecieron los dinosaurios cerca del fin del cretácico, y por qué son evidentes otras extinciones masivas en otros niveles del registro fósil? Debe encontrarse alguna causa razonable. Se han propuesto varias explicaciones para la extinción de los dinosaurios, desde la inanición y la ingestión de hongos venenosos hasta la fiebre del heno. No obstante, su desaparición ha sido considerada en general como un misterio. Entonces en 1980 Luis Alvarez, laureado con el premio Nóbel, de la Universidad de California en Berkeley, y otros19 sugirieron que la inusual abundancia del elemento iridio encontrado en una cantidad de lugares alrededor del mundo al final de los estratos cretácicos pudo haber provenido de un asteroide que chocó contra la tierra y mató a los dinosaurios. La idea generó una reacción mixta. Algunos la cuestionaron porque los dinosaurios y otros organismos no parecen haber desaparecido tan rápidamente según los estratos fósiles. Otros propusieron una extensa actividad volcánica e incendios mundiales, o el impacto de un cometa en vez de un asteroide.

El debate acerca de los detalles continúa, pero la puerta hacia las interpretaciones catastrofistas está abierta de par en par. La literatura científica informa hoy una amplia gama de repentinos cambios mayores.

Ideas catastróficas más recientes

Algunas de las ideas catastróficas más recientes proponen que los cometas o los asteroides podrían elevar olas marinas de hasta una altura de ocho kilómetros20 y mandar penachos volátiles de agua a cientos de kilómetros por sobre la superficie de la tierra.21 Otros efectos propuestos incluyen ráfagas de aire a 500° C viajando a 2.500 kilómetros por hora que matarían la mitad de la vida sobre la tierra, y terremotos globales acompañados de olas terrestres que llegarían a la altura de 10 metros. También se propuso la apertura de grietas que van desde 10 a 100 kilómetros y la rápida formación de montañas.22 Hasta hay una sugerencia de que estos impactos podrían haber iniciado la ruptura del super continente antiguo de la tierra llamado Gondwana.23

El catastrofismo ha retornado en forma rápida, pero no es exactamente el catastrofismo clásico de hace dos siglos que incorporó el diluvio bíblico como un evento geológico mayor.24 Es interesante que algunos geólogos recientemente sugirieron que un impacto extraterrestre podría estar relacionado con el registro del diluvio por parte del Génesis. En el presente, se acepta fácilmente la idea de rápidas catástrofes mayores, pero en contraste con el diluvio bíblico, que duró sólo un año, se introduce mucho tiempo entre muchas catástrofes mayores. El término neocatastrofismo parece estar ganando aceptación, mientras que se hacen intentos por distinguir el concepto nuevo del catastrofismo antiguo. El retorno a las interpretaciones catastrofistas ha sido identificado como “un gran adelanto filosófico”,25 y se acepta que “se está reconociendo en forma creciente el profundo papel de grandes tormentas a través de la historia geológica”.26 Esta última opinión encaja bien con el modelo bíblico del diluvio como extensas series de tormentas durante el año del diluvio.

El neocatastrofismo ha estimulado la reinterpretación de muchos aspectos geológicos. Por ejemplo, muchos depósitos sedimentarios que se pensaba que se habían acumulado lentamente ahora son interpretados como el resultado de rápidas corrientes de turbidez, y un número de arrecifes de coral fósiles, de los que previamente se pensaba que se habían formado lentamente, ahora son reinterpretados como rápidas corrientes de deyecciones.

Ejemplos de acción rápida

Bajo condiciones normales y tranquilas, los cambios en la superficie terrestre son muy lentos. No obstante, hay muchos ejemplos de actividad catastrófica que sugieren cambios mayores en poco tiempo.

La erosión puede ocurrir muy rápidamente. En 1976 la recientemente construida represa “Teton” en Idaho, Estados Unidos, comenzó a perder agua de manera incontrolable y el torrente cortó a través del sedimento hasta una profundidad de 100 metros en menos de una hora. La represa estaba hecha de sedimento blando, que es erosionado fácilmente. No obstante, se ha propuesto que los canales de Bretz, mencionados anteriormente, que están en dura roca basáltica, fueron cortados hasta una profundidad equivalente en unos pocos días. Se ha determinado que la capacidad de acarreo del agua en movimiento aumenta como la tercera a cuarta potencia de la velocidad.27 Esto significa que si la velocidad de la corriente aumenta diez veces, el agua puede transportar de 1.000 a 10.000 veces más de sedimentos.

Los no creacionistas a veces señalan que la columna geológica es demasiado gruesa como para haber sido depositada en el único año del diluvio.28 Esto no es un argumento significativo. Mientras que la mayoría de los creacionistas excluirán la porción más baja (precámbrico), y las más altas de la columna geológica del diluvio, algunas tasas de deposición actuales son tan veloces que no habría problema para depositar la columna entera en unas pocas semanas. Las corrientes de turbidez pueden depositar su sedimento en una sola localidad en unos pocos minutos o menos, y sobre miles de kilómetros cuadrados en unas pocas horas. Turbiditas inmensas, llamadas megaturbiditas, encontradas en España tienen espesores de hasta 200 metros, junto con un inmenso volumen de 200 kilómetros cúbicos.29 También hay varios métodos, además de las corrientes de turbidez, que causan la rápida deposición de los sedimentos. Un intenso diluvio durante un año podría depositar una gran cantidad de sedimentos.

Frecuentemente se supone que la acumulación de gruesos estratos de minúsculos microorganismos tales como los acantilados blancos de Dover en Inglaterra requieren largos períodos de tiempo. Pero tal acumulación puede ocurrir rápidamente. A lo largo de la costa de Oregon, Estados Unidos, una tormenta de tres días con fuertes vientos y lluvia depositó de 10 a 15 centímetros de diatomeas microscópicas a lo largo de 32 kilómetros. He visto un ave fósil preservada y muchos peces en gruesos depósitos de diatomeas microscópicas cerca de Lompoc, California. También se encontró una ballena en este depósito. Tal preservación requeriría un sepultamiento rápido antes de que ocurra la desarticulación del organismo.30 Se descubrió que la desarticulación de las aves normalmente sucede en unos pocos días. Es evidente que algunos estratos de organismos microscópicos han sido depositados rápidamente.

Algunas deducciones

Podemos aprender lecciones de la historia de las interpretaciones del catastrofismo y del uniformismo. Durante milenios, fueron aceptadas las catástrofes; luego, por más de un siglo, fueron virtualmente erradicadas de todo pensamiento científico. Y ahora son aceptadas nuevamente. Esto ilustra cómo la ciencia cambia a menudo sus puntos de vista, y a veces aun acepta conceptos que había rechazado anteriormente. La Biblia, por otro lado, no cambia. Es de interés que la renovada aceptación de las catástrofes provino mayormente del estudio de las rocas mismas. Deberíamos ser cautelosos en cuanto a aceptar posturas generales, como el uniformismo, que están basadas en la opinión o en una cantidad restringida de información. Por otra parte, las interpretaciones catastrofistas más recientes, ahora vueltas a ser aceptadas por la ciencia, muestran que eventos aun mayores pueden ocurrir rápidamente. Lo cual torna al registro bíblico de los orígenes, incluyendo a la creación y el diluvio, mucho más plausibles.

Ariel Roth (Ph.D., University of Michigan) es el director de Origins y ex director del Geoscience Research Institute. Su libro: Origins: Linking Science and Scripture, del cual se ha adaptado este artículo, ha sido publicado recientemente por la Review and Herald Publishing Association. La dirección del Dr. Roth: Geoscience Research Institute – Loma Linda University; Loma Linda, California 92350. Fax: (909) 824-92350. E-mail: gri.ccmail.llu.edu

Notas y referencias

1.   S. Thorarinsson, Surtsey: The New Island in the North Atlantic, S. Eysteinsson, tr. (New York: The Viking Press, 1964), p. 39.

2.   Para análisis generales, ver: D. Ager: The New Catastrophism: the Importance of the Rare Event in Geological History (Cambridge and New York: Cambridge University Press, 1993); A. Hallam: Great Geological Controversies, 2d. ed. (Oxford and New York: Oxford University Press, 1989), pp.30-64, 184-215; R. Huggett, Cataclysms and Earth History: the Development of Diluvialism (Oxford: Clarendon Press, 1989).

3.   C. Lyell: Principles of Geology; or The Modern Changes of the Earth and Its Inhabitants Considered as Illustrative of Geology, ed. rev. (New York: D. Appleton & Co., 1857).

4.   J. H. Bretz: “Glacial Drainage on the Columbia Plateau”, Geological Society of America Bulletin 34 (1923): 573-608.

5.   Bretz: “The Channeled Scablands of the Columbia Plateau”, Journal of Geology 31 (1923): 617-649.

6.   J. E. Allen, M. Burns, y S. C. Sargent: Cataclysms on the Columbia: Scenic Trips to the Northwest’s Geologic Past, No. 2 (Portland, Ore.: Timber Press, 1986), p. 44.

7.   J. H. Bretz: “The Channeled Scabland: Introduction”, in V. R. Baker, ed., Catastrophic Flooding: the Origin of the Channeled Scabland: Benchmark Papers in Geology 55 (Stroudsburg, Penna.: Dowden, Hutchinson & Ross, 1981), pp. 18, 19.

8.   Baker, p. 60 (nota 7).

9.   Para un informe de las presentaciones y discusiones, ver: J. H. Bretz: “Channeled Scabland and the Spokane Flood” in Baker, pp. 65-76.

10. Id., p. 74.

11. J. H. Bretz, H. T. U. Smith, y G. E. Neff: “Channeled Scabland of Washington: New Data and Interpretations”, Geological Society of America Bulletin 67 (1956): 957-1049.

12. Id., J. T. Pardee: “Unusual Currents in Glacial Lake Missoula, Montana”, Geological Society of America Bulletin 53 (1942): 1569-1600.

13. J. H. Bretz: “The Lake Missoula Floods and the Channeled Scabland”, Journal of Geology 77 (1969): 505-543; M. Parfit: “The Floods That Carved the West”, Smithsonian 26 (1995) 1:48-59.

14. V. R. Baker: “Paleohydraulics and Hydrodynamics of Scabland Floods” in: Baker, pp. 255-275 (nota 7).

15. Bretz 1969 (nota 13).

16. M. L. Natland, P. H. Kuenen: “Sedimentary History of the Ventura Basin, California, and the Action of Turbidity Currents”, Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication 2 (1951): 76-107; F. B. Phleger: “Displaced Foraminifera Faunas”, Society of Economic Paleontologists and Mineralogists Special Publication 2 (1951): 66-75.

17. O. H. Schindewolf: “Neocatastrophism?” V.A. Firsoff, tr. Catastrophist Geology 2 (1977): 19-21.

18. S. Gartner y J. P. McGuirk: “Terminal Cretaceous Extinction Scenario for a Catastrophe”, Science 206 (1979): 1272-1276.

19. L. W. Alvarez, W. Alvarez, F. Asaro, H. V. Michel: “Extraterrestrial Cause for the Cretaceous-Tertiary Extinction”, Science 208 (1980): 1095-1108.

20. W. M. Napier, S. V. M. Clube: “A Theory of Terrestrial Catastrophism”, Nature 282 (1979): 455-459.

21. H. J. Melosh: “The Mechanics of Large Meteoroid Impacts in the Earth’s Oceans”, Geological Society of America Special Paper 190 (1982): 121-127.

22. V. Clube, B. Napier: “Close Encounters with a Million Comets”, New Scientist 95 (1982): 148-151.

23. V. R. Oberbeck, J. R. Marshall, y H. Aggarwal: “Impacts, Tillites, and the Breakup of Gondwanaland”, Journal of Geology 101 (1993): 1-19.

24. E. Kristan-Tollmann, y A. Tollmann: “The Youngest Big Impact on Earth Deduced From Geological and Historical Evidence”, Terra Nova 6 (1994):209-217.

25. E. Kauffman, quoted in R. Lewin: “Extinctions and the History of Life”, Science 221 (1983): 935-937.

26. D. Nummedal: “Clastics”, Geotimes 27 (1982)2: 22-23.

27. A. Holmes: Principles of Physical Geology, rev. ed. (New York: The Ronald Press Co., 1965), p. 512.

28. E.g., R. L. Ecker: Dictionary of Science and Creationism (Buffalo, N.Y.: Prometheus Books, 1990), p. 102.

29. M. Séguret, P. Labaume, and R. Madariaga: “Eocene Seismicity in the Pyrenees From Megaturbidites of the South Pyrenean Basin (Spain)”, Marine Geology 55 (1984): 117-131.

30. P. G. Davis, D. E. G. Briggs: “The impact of decay and disarticulation on the preservation of fossil birds”, Palaios 13 (1998): 3-13.

ver mas (en ingles) aca

fuente: http://dialogue.adventist.org/articles/10_2_roth_s.htm

Es preciso entender la vida como sistema anticipativo

Es preciso entender la vida como sistema anticipativo

Roberto Poli interviene en el Sophia-Iberia Academic Seminar sobre la génesis de la razón

Entre la primavera y el otoño de 2009 se desarrolla en Madrid, en la universidad Comillas, Cátedra CTR del ICAI, un Seminario Académico internacional sobre “Ontology and Evolutive Genesis of Reason”, dentro del programa Sophia Iberia, financiado por la Templeton Foundation de Philadelphia (USA). El objetivo del seminario es indagar qué puede decir la ciencia, y la reflexión filosófica, sobre la explicación evolutiva de la emergencia de la razón. Los ocho profesores invitados plantearán el problema desde la perspectiva de sus diversos campos: desde la filosofía y la antropología, a la psicología, la paleoantropología y la neurología. El primer invitado ha sido el profesor Roberto Poli, de la Universidad de Trento, Italia. Poli considera que abordar el problema de la explicación de la razón depende de dos cuestiones básicas: entender la naturaleza de la vida y hacerlo en el marco de la teoría de sistemas, especialmente entender la vida como sistema anticipativo. Por Javier Monserrat.

El actual constructo científico de la teoría de la evolución es más inseguro que la evolución misma. Es decir, hoy casi nadie duda de que el estado actual del universo y todos sus contenidos (la historia natural de la vida y de los seres humanos) han sido producidos por evolución. Una evolución que produjo la aparición de la materia o que desde la materia derivó por un proceso evolutivo continuo a la vida y al hombre.

La evolución es, pues, un hecho científico que es muy difícil ignorar. ¿Qué otra alternativa quedaría abierta para la ciencia? Sin embargo, una cosa es el hecho y otra explicar mediante una teoría compleja cómo se ha producido esta evolución. Así como el hecho evolutivo se establece con firmeza, no sucede lo mismo con las teorías explicativas. Estas fueron objeto de discusión en el pasado y siguen siendo discutidas en el presente. En otros artículos de esta sección de Tendencias21 pueden seguirse las discusiones y alternativas hoy existentes. El seminario puede seguirse a través de la página web del proyecto Sophia Iberia y de la Wiki preparada al efecto.

Que el hecho de la evolución es hoy comúnmente aceptado vale también para el pensamiento religioso cristiano actual. El cristianismo piensa que Dios ha creado un universo autónomo: dotado de una ontología de la materia primordial y de las leyes físicas derivadas de ella con la potencialidad de producir todo el orden físico y biológico que constatamos. El universo, pues, evoluciona con autonomía y suficiencia en la producción de sus estados internos por complejos que estos sean.

No tiene sentido hablar, pues, de un Dios-tapa-agujeros, una especie de “Deus ex maquina”, que deba intervenir continuamente para remediar las insuficiencias de un sistema que no funciona sin “apoyos externos” (bien sea en el desarrollo embrionario, en la formación del globo ocular o en la organización del sistema inmunitario). Dentro de esta autonomía evolutiva del universo (que es conciliable con la reflexión científico-filosófica sobre el “principio antrópico”) no tiene sentido hablar del “intelligent design”, tal como ha sido entendido principalmente por el reciente fundamentalismo cristiano americano (Dembski, Behe). En el cristianismo actual se admite plenamente el darwinismo (como teoría plausible para explicar algunos aspectos de la evolución). Esto nos permite recordar, dicho sea de paso, el sin-sentido de la crítica a la religión de Dawkins fundada toda ella sobre el supuesto (falso) de que la filosofía cristiana actual no admite el darwinismo y es incompatible con él.

Dos puntos cruciales en la teoría de la evolución

Decíamos que enmarcar el hecho de la evolución en una teoría congruente que abarque todo aquello que “debe ser explicado” no es fácil. En último término se trata de conocer todos los factores causales que en conjunto (como sistema causal) han producido la evolución: el azar, la necesidad, el medio ambiente, la bioquímica celular y genética, la estadística y genética de poblaciones, el tiempo, las mutaciones, etc., son algunos de los factores en discusión.

Sin embargo, destacan dos momentos evolutivos cruciales que todavía permanecen en la penumbra: el conocimiento de las causas físicas de la emergencia de la sensibilidad-conciencia y el conocimiento de cuáles fueron en realidad las causas que condujeron a que el psiquismo animal evolucionara a psiquismo humano, ante todo el proceso de la hominización del conocimiento animal que llamamos “emergencia de la razón”.

El primer problema crucial es hoy quizá más enigmático que el segundo. La explicación reduccionista de los seres vivos conduce a una idea de la vida de difícil compatibilidad con las propiedades fenomenológicas del mundo animal y del psiquismo humano. En la actualidad la recurrencia a la hipótesis cuántica ha abierto nuevas perspectivas explicativas todavía heurísticas) que quizá podrían llevarnos por primera vez a acercarnos al conocimiento del “soporte físico real” en que se asienta la actividad psíquica consciente (sensibilidad-conciencia) en los seres vivos (no sólo en el hombre). La deliberación científico-filosófica sobre el problema del “soporte físico del psiquismo” constituirá el tema de un próximo seminario internacional de Sophia Iberia (programado para 2010).

El segundo problema hace referencia a las causas de la hominización evolutiva del conocimiento animal, o sea, a la emergencia de la razón. Es un problema propiamente posterior al primero (ya que la la evolución del conocimiento se realiza en el supuesto de que el mundo físico ha producido la capacidad de “sentir” en momentos evolutivos anteriores, siendo este el tema del seminario de Sophia Iberia en 2010). Pero, en todo caso, dentro del supuesto de que la “sensibilidad-conciencia” se han producido, es posible abordar directamente el problema de la hominización de la razón. Este es el tema del seminario de Sophia Iberia que tiene lugar en primavera y otoño de 2009.

El enfoque de Roberto Poli: evolución y anticipación

Entremos, pues, en el resumen y comentario de la aportación de Roberto Poli, de la Universidad de Trento y editor de la revista Axiomathes (publicada por Springer). La sesión del seminario con Poli tuvo lugar el 21 y 22 de mayo de 2009 en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la UP Comillas, Madrid.

El enfoque de Poli se fundó en sus intereses de investigación: en la onotlogía y en la teoría de sistemas. Su ontología sistémica ofrece una aproximación a la descripción de la realidad, y más específicamente de la vida. Para entender la vida Poli apunta 1) al concepto de anticipación (habilidad para comportarse en el presente teniendo en cuenta posibles estados futuros), 2) la autopoiesis en el sentido de Varela y Maturana (sistemas capaces de reproducir los componentes de que ellos mismos están formados) y 3) la autoreferencia (la autorealización orientada al propio sistema que gobierna la capacidad y la forma de los contactos con el medio exterior).

El enfoque de Poli supone, por tanto, un estímulo a responder la pregunta “¿qué es la vida?”, haciéndolo en el marco de la teoría de sistemas. ¿Qué aporta la teoría de sistemas al conocimiento y descripción de la naturaleza de la vida? ¿En qué sentido la teoría de sistemas puede ayudarnos a entender la naturaleza del conocimiento animal y de la razón?

El objetivo general del seminario responde, según antes dijimos, a entender desde un enfoque científico (abierto a la ontología y a la filosofía) qué causas han producido el tránsito desde el conocimiento animal al conocimiento humano. El criterio para aceptar o rechazar una u otra teoría explicativa debe ser la experiencia fenomenológica de la razón: en el conocimiento ordinario, en el ejercicio de la lógica manifiesta en el lenguaje natural, en la variedad de tipos de discurso, en filosofía, en las ciencias humanas y en las naturales. Si la vida se ha desarrollado en la forma de sistemas autoreferenciales capaces de autopoiesis y anticipación, ¿qué características esenciales aporta la razón a los sistemas que llamamos “humanos”? El enfoque de Roberto Poli nos ayuda a investigar dos cuestiones principales: cómo y por qué la evolución ha favorecido el desarrollo de habilidades autoreferenciales y anticipatorias cada vez más complejas en los homínidos y cuál es el papel esencial (o naturaleza) de la “razón” en el sistema que constituye cada persona viviente.

En mi opinión, el verdadero interés de las ideas de Poli depende del acierto en conectarlas con el “sistema causal” del conocimiento animal y, por último, del conocimiento humano en la forma de “racionalidad”. La conexión no fue hecha explícitamente por Poli pero fue planteada en la discusión con los participantes: el mundo real es, de hecho, una realidad objetiva construida como “estructura” (como “sistema”). Un ser vivo es también ontológicamente un “sistema” (o estructura dinámica). De ahí que el proceso adaptativo de los organismos vivientes sea “adaptación al sistema objetivo” (medio). Esto explica que los procesos representativos del medio natural (conocimiento) para sobrevivir con eficacia deban ser, en animales y hombres, una representación de sistemas o “estados sistémicos”. Si la razón fuera entonces una forma superior de representación sistémica (o estructural) de la realidad objetiva, entonces podría decirse que el desarrollo progresivo del análisis de sistemas, dado ya en los animales como instrumento adaptativo a un mundo de sistemas, debería tenerse en cuenta como uno de los factores causales importantes en la emergencia de la razón.

La presentación de Roberto Poli: la vida como sistema anticipatorio

Poli, según lo dicho, enmarcó la presentación de sus ideas en la pregunta ¿qué es la vida? Para Poli se trata del origen del problema de la razón, ya que ésta es una consecuencia de la vida.

Poli comenzó haciendo referencia a tres casos constatados en el campo de la biología cientifica que muestran lo enigmático de la vida y sus diferencias con el mundo físico. En estos casos se muestra que la vida es algo diferente de sus componentes básicos, aun estando en perfecta armonía con sus fundamentos químicos y con las leyes cuánticas. Lo que vemos en la biología es nuevo, sorprendente y distinto a la física o a la química. La vida no es puro mundo físico o químico, tal como nos ayuda a entender una nueva escuela biológica conocida como “biología relacional”, todavía independiente frente a la corriente dominante de la biología oficial (de gran influencia reduccionista). Para la biología referencial los organismos vivientes son sistemas anticipatorios que pueden ser entendidos como sistemas no-predicativos (definidos de una forma cerrada) sino, más bien, como sistemas “auto-referenciales” (orientados a sí mismos de forma abierta y creativa).

Los sorprendentes casos expuestos por Poli tocaron tres puntos sensibles: la compasión y la empatía; la conducta inteligente en plantas y la existencia de procesos anticipativos.

La compasión y la empatía no son exclusivamente humanas, sino que aparece de forma similar en otras especies; por ejemplo, en un bonobo mostrando una conducta encaminada a cuidar un animal de otra especie (un pájaro). La capacidad representativa y ética en los animales va probablemente más allá de lo que ordinariamente consideramos. No menos sorprendente es la conducta inteligente en plantas, hasta el punto de que parezca detectarse identidad y anticipación en sistemas nerviosos descentralizados. Por otra parte, la conducta anticipatoria es común y ampliamente descrita en animales superiores y en el hombre, siendo un instrumento representativo importante en orden a una eficaz adaptación al medio objetivo.

La vida, insiste Poli, tiene una estructura profunda, una ontología, que no está en contradicción con la química o la mecánica cuántica, pero que no se reduce a ellas. Se necesita algo más. Asume que la explicación de la vida debe fundarse en leyes biológicas todavía desconocidas.

El origen evolutivo de la razón

Es un hecho de experiencia personal, y social, la existencia de la razón y su papel determinante en la explicación de la historia humana. Ahora bien, en la evolución del universo hubo miles de millones de años sin vida y, una vez emergida la vida, discurrieron cientos y cientos de miles de años hasta que apareció la razón humana. Su antecedente inmediato fue el psiquismo animal y las funciones cognitivas que en él habían ya surgido. Sin embargo, una de las preguntas cruciales de la ciencia en la antropología, psicología y filosofía atañe al conocimiento de las causas reales que produjeron la emergencia de la razón. ¿Qué causas tuvo la emergencia evolutiva de la razón? ¿Cuál es la naturaleza de la razón?

Artículos relacionados

Las ideas de la teoría de sistemas aplicadas a la biología –y esto es lo que se conoce hoy como biología relacional–, tal como Poli entiende, se fundan en autores como Rashevsky, Rosen y Louie. Estos autores defienden que para entender la vida debemos olvidar toda su maquinaria físico-química, ya que esta no explica los niveles superiores que son característicos de la vida. Si miramos la estructura de los organismos, vemos que son “todos” conteniendo “partes”. Pero la propiedad más característica de los organismos vivientes es que producen las partes que los componen “dentro de sí mismos”. Se construyen a sí mismos. Así, los organismos están vivos mientras son capaces de mantener la producción de sus integrantes necesarios. Esta propiedad se denomina “autopoiesis”. La biología relacional ha desarrollado modelos formales que permiten un análisis en profundidad de las propiedades específicas de la vida.

Otro aspecto de las propiedades autopoiéticas de la vida es su auto-referencia. Es difícil, sin embargo, describirla mediante un modelo formal completo. Todos los modelos serían sólo parciales e incompletos. Para Poli no es posible obtener un modelo algorítmico completo de un sistema no-predicativo (impredicative system).

La reflexión sobre la naturaleza anticipativa de la vida partió, en la presentación de Poli, del concepto de anticipación de Rosen: “Un sistema anticipatorio es un sistema que contiene un modelo predictivo de sí mismo y de su medio, de tal manera que esto le permite cambiar de estado en un instante de acuerdo con las predicciones del modelo relativas a un tiempo posterior”. El modelo contenido por el sistema actúa con mayor rapidez y puede predecir lo que eventualmente puede suceder, proporcionando información sustancial al sistema. Un ejemplo: si el modelo distingue entre estados positivos y negativos, puede advertir al sistema cuando se detecte una dinámica que permite anticipar la transición hacia futuros estados negativos, orientando el cambio oportuno en el comportamiento del sistema. Los sistemas anticipatorios no son obviamente infalibles. Pero la teoría de Rosen contempla una variedad de estados posibles y el funcionamiento adaptado de las funciones de anticipación. Lo importante es el hecho de que el sistema es capaz de tener en cuenta estados futuros posibles para aplicarlos a la conducta presente.

La vida, por tanto, para Poli, siguiendo a Rosen y la biología relacional, es un sistema de referencias: autoreferencia en la forma de autopoiesis y referencia al medio en que el sistema viviente debe mantener su estabilidad óptima. La vida es un sistema dinámico, abierto y autoconstructivo, pero no un sistema del mismo orden de los sistemas físicos y químicos, aunque estos formen parte armónica de la vida. En los sistemas que conforman la vida destacan las propiedades anticipatorias; aunque, como indica Poli, no sólo los sistemas vivientes puedan ser anticipatorios. Sin embargo, probablemente hoy son todavía desconocidas las leyes biológicas que rigen específicamente los sistemas vivientes. La vida, fundada en lo físico-químico, supone la emergencia de una forma de realidad cualitativamente distinta.

La propuesta de Poli fue discutida en el seminario desde diversos puntos de vista, interviniendo Adolfo Castilla, Javier Monserrat, Jens Degett, Rufina Gutiérrez, Miguel Lotente, Javier Leach, Christine Heller, Manuel Béjar y Joao Carlos Pinto. Estas intervenciones pueden seguirse en detalle en el sumario (en inglés) de la sesión.

Cómo explicar la razón desde la teoría de sistemas

El tema propio del seminario (ontología y génesis evolutiva de la razón) no fue tratado directamente por Roberto Poli, aunque sí estableció el marco ontológico que debe permitir acceder al conocimiento del “sistema causal” de la razón. Este marco no es otro que la vida: el conocimiento animal y la razón humana son una consecuencia evolutiva de la vida. De ahí que nuestro conocimiento de la vida influya decisivamente en la explicación evolutiva de la razón. Ahora bien, la aportación de Poli señaló algo muy importante; a saber, que la vida debe ser entendida en términos de la teoría de sistemas. Por ello, se vislumbra en el horizonte una hipótesis derivada importante que afloró en el curso de las discusiones: que la razón podría ser un instrumento de la vida en su proceso de adaptación sistémica a sí misma (autopoiesis) y al medio.

En lo que sigue quiero resumir mi punto de vista en torno a una pregunta que resulta inevitable, si queremos llegar a la explicación de la razón desde los planteamientos de Roberto Poli: ¿cómo explicar la razón desde la teoría de sistemas?

¿Qué es la vida? La respuesta de Poli se construye desde la teoría de sistemas. Se refiere a que la vida se muestra como un sistema 1) autopoiético, 2) anticipativo, c) unitario, total, holístico, d) donde la organización es preferente y determinante (si la comparamos con el puro contenido de las partes). Vivir como sistema es hacerlo dentro de la dinámica sistémica del universo. Esto supone, a nuestro entender, que para sobrevivir en un medio estructural (interno y externo) el ser vivo debe construir una “representación” de ese mundo como “sistema”. Por tanto, podría hacerse la hipótesis de principio de que la razón es un estadio evolutivo superior (hipercomplejo) de esta capacidad representativa de sistemas (o estructuras) iniciada en el mundo animal.

Desde este punto de vista, la teoría de sistemas (estructuras): a) podría ayudar a describir la naturaleza y la operación de la razón humana como un proceso representativo para el análisis y la síntesis de sistemas (estructuras); b) el proceso evolutivo que conduce a la emergencia de la razón podría ser entendido en términos de la formación de sucesivos mecanismos, de creciente complejidad en el análisis de sistemas. Todo acción hacia la supervivencia (respuesta) podría depender de un previo “análisis de sistemas” o “representación de sistemas”, ya realizada en estadios inferiores de la escala zoológica.

Por ello, la consideración del origen evolutivo de la razón en términos de la teoría de sistemas supondría reconstruir los diferentes estadios evolutivos a través de los cuales emergió poco a poco el análisis y la representación de sistemas. Por tanto, el problema crucial y primero sería este: ¿cuándo apareció en un sistema real (viviente o no) un “modelo anticipativo” del medio? La razón humana pudo haber sido (hipotéticamente) el resultado de la evolución (desde lo más simple a lo más complejo) de las entidades vivientes con una representación del medio fundada en un análisis y síntesis de sistemas.

Estadios evolutivos en la dinámica sistémica del universo

En mi opinión, tal como expuse en el seminario, construir una explicación del origen de la razón a partir de la teoría de sistemas exigiría reconstruir las etapas evolutivas a través de las cuales se han ido asentando las estrategias dinámicas de supervivencia de los seres vivos por medio del análisis y síntesis de sistemas, hasta llegar al estadio representativo superior de la mente humana. Trazo aquí algunos de los perfiles de mi exposición que pueden seguirse con más detalle en el sumario de esta sesión del seminario.

Partimos de que la ontología de la realidad es sistémica (el universo es una estructura dinámica). Esta organización de la materia en sistemas es una consecuencia de sus propiedades intrínsecas que dan lugar a las leyes de la naturaleza. Pero las realidades puramente físicas pueden ser naturales (las entidades producidas dentro del universo físico) y artificiales (producidas por el hombre como sistemas físicos). Es dudoso que las entidades naturales físicas puedan ser entenderse como sistemas anticipativos (aunque Poli considera que hay autores que así lo dedienden, como Ferré o Dubois). Es verdad que toda estructura física supone una información sobre el medio físico circundante que la hace posible (Rupert Riedl); pero esto no es lo mismo que anticipación. En cambio, por otra parte, es claro que la ingeniería humana ha construido sistemas físicos que son anticipativos: son las máquinas con autocontrol en el marco amplio de la cibernética.

Si consideramos el nacimiento de la vida lo más probable es que las primeras células fueran sistemas puramente cibernéticos diseñados por la evolución. Estos sistemas ya vivientes serían a) un todo, b) con autopoiesis, c) con organización. Pero, ¿serían anticipativos? Es dudoso, pero pensamos que quizá ya pudieran serlo. Sin embargo, el tránsito de lo prebiótico a lo viviente se hace al emerger el extraño factor de la “sensibilidad” (quizá sería mejor llamar “sentisciencia” en los estadios primordiales, como hace Zubiri).

En entidades mecánico-sensitivas primitivas (unicelulares como Amebas o Paramecios) se habría dado un primer grado de registro de conexiones entre elementos (análisis de sistemas), caracterizado por un aprendizaje o memoria primitiva que conecta estímulos con respuestas y que permitiría hablar de una anticipación germinal. En estos autómatas sensitivos se habría dado un primer análisis de sistemas que fundaría su adaptación al medio. Más adelante en el desarrollo evolutivo, en organismos pluricelulares como un camaleón, por ejemplo, se sentiría el universo perceptivo y se buscarían conexiones entre señales y respuestas que beneficiarían al animal. Estos sistemas anticipativos, que podrían analizarse según el modelo de la semiótica de Peirce, permitirían al animal la supervivencia óptima por medio de un análisis de sistemas por registros automáticos y mecanismos de respuestas también automáticas (signitivas o instintivas).

Ya en animales superiores como monos o perros, la consolidación de su sistema nervioso permitiendo la existencia de un sujeto psíquico y las funciones de memoria y aprendizaje superiores (fundadas en el crecimiento del lóbulo temporal) sería la base para el nacimiento de funciones psíquicas superiores. En ellas se manifestaría de nuevo un grado superior en el análisis de sistemas: análisis y representación del mundo objetivo como sistema. La memoria en el sentido de Edelman (the remembered present) permitiría en la mente animal el desarrollo de “paquetes representativos”, con la aparición de funciones como representación, categorización, abstracción, imaginación y las funciones lógicas elementales. Esto permitiría la aparición de numerosos factores protohumanos y la constitución de la mente animal como un potente sistema anticipativo [todo esto puede verse ampliamente expuesto en mi libro “La percepción visual. La arquitectura del psiquismo desde el enfoque de la percepción visual”, Editorial Biblioteca Nueva, Madrid 2008, 2ª Ed.].

La aparición evolutiva de la mente humana caracterizada por el ejercicio de la razón supondría un estadio superior en ese proceso evolutivo en que organismos vivientes y animales han ido construyendo modelos primitivos de “análisis de sistemas” para sobrevivir óptimamente en un “mundo de sistemas”. En armonía con la teoría de sistemas, y las propuestas de Poli para entender la vida desde la teoría de sistemas, nuestra propuesta sería, por tanto, que la mente humana, la razón, debería ser entendida en términos a) de hipercomplejidad emergente en el análisis y síntesis de sistemas y b) en términos de una consecuente capacidad de anticipación hipercompleja del futuro.

Esperemos que estas interesantes hipótesis presentadas por Roberto Poli sigan siendo estudiadas en las sesiones posteriores de este seminario. Las iremos también comentando en artículos de Tendencias. La segunda sesión tuvo lugar el 18-19 de junio con los profesores Harald Walach de Northampton University (Inglaterra) y Gregor Nickel de Siegen Universität (Alemania) sobre la temática “Entanglement and Mathematics”, que comentaremos en un próximo artículo. A principios de septiembre el seminario tendrá una sesión abierta integrada en el Congreso Internacional sobre Darwin (al que asisten Ayala o Ruse) en la ciudad portuguesa de Braga.

Javier Monserrat, Universidad Autónoma de Madrid, asesor de la Cátedra CTR.

Martes 07 Julio 2009
Javier Monserrat.
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La religión impulsó el desarrollo de las matemáticas en la tradición hindú más antigua

La religión impulsó el desarrollo de las matemáticas en la tradición hindú más antigua

Lo mismo ocurrió con las matemáticas musulmanas durante la Edad Media

La religión fue un elemento impulsor del desarrollo de las matemáticas en el Asia Meridional, revela un libro publicado por una especialista en técnicas y textos matemáticos en sánscrito desde la antigüedad hasta el periodo moderno. La necesidad de construir templos de proporciones específicas o de conocer los imperativos de la astrología fueron algunas de las razones del auge de esta ciencia. Por otro lado, las reglas de las matemáticas fueron codificadas en complejos sistemas de cantos, oraciones, himnos, maldiciones, encantamientos y otros rituales religiosos. Pero la relación entre matemáticas y religión no es exclusiva de la tradición hindú, explican los expertos, si no que también resultó esencial para el desarrollo de las matemáticas musulmanas durante el medioevo. Por Yaiza Martínez.

Kim Plofker es una profesora de matemáticas del Union College de Nueva York, que ha realizado un exhaustivo estudio de fuentes en sánscrito (el antiguo lenguaje hindú) para conocer a fondo las técnicas y textos matemáticos del Asia Meridional, desde la antigüedad hasta el periodo moderno.

Fruto de este trabajo de investigación, la autora ha publicado un libro titulado Mathematics in India (Las matemáticas en la India) en el que se describe cómo la religión jugó un importante papel en el desarrollo de las matemáticas en este país.

Según publica Nature, los textos en sánscrito revisados revelan una rica tradición de descubrimientos matemáticos en la India que datan de hace más de 2.500 años.

Así, en el periodo védico inicial (1200-600 a.C.), ya habían establecidos un sistema decimal de números y reglas para las operaciones aritméticas (llamadas “ganita”) y para la geometría (“rekha-ganita”).

Codificación religiosa de las matemáticas

Estas reglas fueron codificadas en un complejo sistema de cantos, oraciones, himnos, maldiciones, encantamientos y otros rituales religiosos, explica Plofker.

Asimismo, oraciones crípticas conocidas como “sutras” contenían reglas de aritmética para actividades como el asentamiento de un templo o la colocación de una serie de fuegos de sacrificio.

Por otro lado, escribe Plokfer en su libro, como en otras civilizaciones agrícolas antiguas, las matemáticas probablemente emergieron en la India por la necesidad de medir las tierras de labranza y de controlar las transacciones financieras, las ganancias y los impuestos.

Una rígida jerarquía de castas y de clases sociales hizo que el misterio de los números y sus ventajas quedara reservado para la élite de los Brahmins. Para mantener el poder personal, el conocimiento matemático fue guardado celosamente.

De hecho, su transmisión fue deliberadamente dificultada, tal y como se refleja en el desconcertante canto rítmico del matemático Aryabhatta, del sigo V d.C.: “makhi-bhakhi-phakhi- dhaki-nakhi-nakhi-nakhi-hasjha-skaki-kisga-sghaki-kighva-ghaki…”, que en realidad es una lista de valores trigonométricos que cualquier aspirante a matemático debía aprenderse de memoria, de la misma manera que aprendía los versos del Bhagavad-gita, texto sagrado hinduista, considerado uno de los clásicos religiosos más importantes del mundo.

Intercambio cultural

Según Nature, el libro de Plokfer detalla los impresionantes logros alcanzados por los matemáticos hindúes, desde Aryabhatta hasta Brahmagupta, Mahavira, Bhaskara o Madhava.

Por otro lado, “Mathematics in India” explica cómo el desarrollo de las matemáticas hindúes estuvo muy influenciado por la religión, por la necesidad de construir templos de proporciones específicas y también de conocer los imperativos de la astrología.

Sobre el intercambio entre las culturas intelectuales de la India y el Islam, que influenció en las matemáticas hindúes, la autora escribe en uno de los capítulos de su obra que dicho intercambio tuvo una significación especial.

La conquista musulmana de la India trajo con ella la tradición matemática islámica, a su vez basada en las matemáticas de Grecia. Los musulmanes aportaron importantes avances a las matemáticas entre los siglos IX y XIII, y al parecer influenciaron a los matemáticos hindúes con su tendencia a las comprobaciones matemáticas y la rigurosidad.

Pero ambas tradiciones matemáticas de entrada se parecían en su motivación religiosa por, por ejemplo, la necesidad de conocer los momentos precisos para las oraciones cotidianas o de determinar el lugar de los rezos (en el caso del Islam, la dirección hacia la que rezar a la sagrada Caaba en Meca).

Religión y matemáticas musulmanas

Aparte del análisis de la relación entre religión y matemáticas realizado por la autora, el libro reexamina una serie de factores sobre las matemáticas hindúes que ya se conocían, como el origen hindú de la numeración arábiga, situándolos en un amplio marco cultural y textual.

Según publica la Universidad de Princeton, editora del libro, en un comunicado, la obra detalla aspectos sobre este tema que no considerados con anterioridad, como las relaciones entre las matemáticas hindúes y la astronomía.

Además, “Mathematics in India” incluye ilustraciones de manuscritos, inscripciones o artefactos de la época y, en conjunto, proporciona una rica y compleja guía para la comprensión de la tradición matemática hindú, con su componente religioso incluido.

Según Nature, la religión como elemento impulsor del desarrollo de las ciencias fue también analizada en una conferencia de 2008, dictada por George Saliba, de la Universidad de Columbia, en el Hampshire College Lecture Series on Science & Religion.

En ella, Saliba, profesor de ciencia islámica y arábica, señaló que la búsqueda de la dirección en la que orar (miando a Meca), de los momentos de los rezos o de las fechas lunares para la celebración de los festivales religiosos fueron elementos que impulsaron al desarrollo de la astronomía, de la trigonometría esférica y de las matemáticas musulmanas, en la época medieval.

Lunes 22 Junio 2009
Yaiza Martínez

http://www.tendencias21.net/La-religion-impulso-el-desarrollo-de-las-matematicas-en-la-tradicion-hindu-mas-antigua_a3408.html

Ciencia y religión deben unirse para evitar la destrucción del planeta

Ciencia y religión deben unirse para evitar la destrucción del planeta

Dos biólogos estadounidenses publican sendos libros sobre la necesidad de una reacción conjunta

Un biólogo agnóstico y una biólogo cristiana acaban de publicar sendos títulos en los que ponen de relieve la importancia del medioambiente y de la conjunción de dos grandes fuerzas para salvarlo: la religión y la ciencia. Aunque separadas en muchas de sus interpretaciones del mundo, la ciencia y la religión deben hacer un frente común para conseguir que no se produzca una extinción masiva de las especies de nuestro planeta. Estados Unidos, con una población más religiosa que cualquier otra democracia del mundo, debería reaccionar para salvar “La Creación”, señala uno de los autores. La otra afirma que en los ecosistemas todo está relacionado, por lo que el desastre podría ser inminente si las fuerzas no se aúnan para evitarlo. Por Yaiza Martínez.

Edward Osborne Wilson es un reputado entomólogo y biólogo conocido por su trabajo en evolución y sociobiología. Profesor de la universidad de Harvard, y ganador en dos ocasiones del Premio Pulitzer por sus obras On Human Nature (1978) y The Ants, acaba además de sacar un libro titulado “The Creation: An Appeal to Save Life on Earth” (La Creación: Llamamiento a la Salvación de la Vida en la Tierra), con el que intenta “reclutar” a gente religiosa para que se implique en la recuperación y cuidado del medioambiente, señalaCatholic on line

Tal como informamos en un anterior artículo, Wilson forma parte de una coalición espontánea que reúne por un lado a evangelistas cristianos, por otro a ejecutivos de empresas que figuran en el ránking de las 500 más importantes seleccionadas por la revista Fortune, y finalmente a científicos como el biólogo Edgard O. Wilson. La finalidad de esta coalición es presionar al gobierno norteamericano para que tome medidas para combatir el cambio climático. 

Profundizando en esta línea, Wilson propone en su nueva obra una alianza entre ciencia y religión que evite la extinción masiva de las especies terrestres, debida a la acción humana. Considera que ciencia y religión tienen una forma distinta de ver el mundo, con algunos puntos incluso conflictivos o irreconciliables, pero que la gente religiosa se compromete mucho con el medioambiente –por salvar la Creación-, por lo que en ese aspecto coincide con los científicos.

Dejar de lado las diferencias

La solución al problema del medioambiente es un tema crucial del siglo XXI. Por eso, Wilson, comprometido con la causa, ha escrito su nuevo libro con el formato de una serie de cartas escritas a un imaginario pastor de la iglesia baptista. Las creencias en la Creación o en la teoría de la evolución deben dejarse de lado en pos de una colaboración a favor del futuro del planeta.

Una mayoría religiosa, como la existente en Estados Unidos, con ejemplos como la llamada Southern Baptist Convention, que tiene 16 millones de miembros y 42.000 iglesias en todo el país, debería reaccionar en un mano a mano con la ciencia para salvar lo que se pueda del medio en que vivimos.

Según escribe Wilson, los 25 puntos candentes del problema medioambiental actual, podrían superarse con 30 mil millones de dólares. El autor analiza en su libro cómo la actividad humana ha acelerado la extinción masiva de las especies.

El poder de la ciencia y de la religión

Catholic on line señala asimismo que Joan Roughgarden, profesora de Biología en la Universidad de Stanford, cristiana, y autora de diversos títulos, acaba de publicar su libro “Evolution and Christian Faith: Reflections of an Evolutionary Biologist”, en el que también se habla de las amenazas del desastre ecológico debido a que en los ecosistemas todo está relacionado.

Rougharden se declara a sí misma “una bióloga evolucionista a la vez que cristiana”. Desde esta perspectiva, en su libro trata de reconciliar la teoría de la evolución con las enseñanzas bíblicas. Estudiando tanto la Biblia como la naturaleza, afirma haber encontrado continuamente ejemplos de armonía entre ambas, no de conflicto. Así, no ve por qué un cristiano no puede aceptar la ciencia.

Por lo tanto, no importa qué postura se mantenga frente al origen de la vida: el caso es que no hay que perder energía en discusiones poco relevantes, mientras el medioambiente es destruido por nuestras propias acciones. Ambos libros, señala Catholic on line, abogan por la unión entre ciencia y religión sin demora para salvar lo que se pueda.

Los dos autores consideran que la religión y la ciencia son dos fuerzas muy poderosas en nuestro mundo contemporáneo. La discusión actual sobre ciencia y fe está presente en las congregaciones regligiosas, pero los científicos no hablan de Dios en sus discursos. Sin embargo, señala Rougharden, en un campo muy concreto ambas fuerzas deben unirse y mirarse la una a la otra.

Wilson se pregunta en su libro por qué la protección de la Creación no está más respaldada por la iglesia hoy en día. Proteger la belleza y la variedad de la vida en la Tierra debe ser una labor común, que deje de lado las discusiones acerca de cómo ha llegado a existir semejante riqueza.

No es un tema nuevo

La inquietud por el medioambiente y la necesidad religiosa de salvar la Tierra han sido puestos en común en diversas ocasiones. El año pasado, por ejemplo, en el seminario sobre religión y ecología que cada año auspicia la Universidad de Harvard, se habló de las respuestas que las religiones del mundo dan al declive medioambiental terrestre, y a la demora de dichas respuestas hacia los problemas medioambientales.

Se planteó que las religiones, como formadoras de la cultura, pueden aportar inestimables replanteamientos a las cuestiones actuales. Habiendo desarrollado éticas referentes al asesinato, el suicidio o el genocidio, el siguiente reto sería plantear la ética contra la devastación biológica y ecológica a manos del hombre.

El medioambiente fue considerado, asimismo, uno de los problemas que más deberían motivar el diálogo interreligioso, para generar una causa común: el futuro de la vida de todos. Las tradiciones monoteístas (judaísmo, cristianismo, Islám) y otras tales como el hinduismo, el jainismo, el confucionismo y el budismo, levantan ya sus voces contra los daños humanos al medioambiente. Si estas voces, además, fueran de la mano de la ciencia, podrían alcanzarse muchos más objetivos frente a un enemigo común: la posibilidad de destrucción global.

Viernes 15 Septiembre 2006
Yaiza Martínez

http://www.tendencias21.net/Ciencia-y-religion-deben-unirse-para-evitar-la-destruccion-del-planeta_a1130.html

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