Río Éufrates

Río Éufrates

(copioso).

“El río más largo e importante del sudoeste asiático, llamado Firat Nehri en turco, nombre muy parecido al término hebreo Peráth y al persa antiguo Ufratu. Este río se menciona por primera vez en Génesis 2:14 como uno de los cuatro ríos que nacían en Edén.”[1]

(copioso). Río importante del Asia occidental, cuyas dos fuentes se hallan una cerca al Ararat y la otra cerca de Erzerum. Su recorrido hasta el golfo Pérsico, donde desemboca unido al Tigris con el nombre de Shatt-el-Arab, lo hace a través de Armenia, Siria e Irak, este último que lo aprovecha para fines económicos, entre otros, para la navegación desde el golfo hasta la importante ciudad de Basora.
Su largo total es de unos dos mil setecientos kilómetros. Atraviesa regiones montañosas, pero mayormente llanuras. Esto influye para que su corriente y su anchura sean muy variables.
En la historia se menciona junto al Tigris, pues ambos limitaban la fértil Mesopotamia. El Éufrates bañaba toda la región occidental de esta zona.
Cuando la Escritura describe la hidrografía del Edén, señala al Éufrates como uno de los «cuatro brazos» en los que se repartía el río que regaba el huerto (Gn 2.10, 14). Más adelante, cuando el Señor habla a Moisés respecto a la tierra prometida, se designa al Éufrates como el límite oriental (Éx 23.31). Aun cuando nos parezca raro que la extensión ofrecida llegara hasta tan lejos por el lado oriental, debemos recordar que el llamado de Abram fue desde esta región, que desde el principio fue asiento de pujantes reinos.
Se supone que los egipcios, bajo el faraón Necao, llegaron a conquistar hasta las márgenes occidentales del Éufrates (2 Cr 35.20). Poco después los persas someterían esta dinastía. En la actualidad, en sus márgenes se conservan algunas poblaciones importantes y sus aguas las surcan modernas embarcaciones que contrastan con las extrañas balsas construidas con pieles de chivos en épocas remotas.
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

“Río importante del Asia occidental, cuyas dos fuentes se hallan una cerca al Ararat y la otra cerca de Erzerum. Su recorrido hasta el golfo Pérsico, donde desemboca unido al Tigris con el nombre de Shatt-el-Arab, lo hace a través de Armenia, Siria e Irak, este último que lo aprovecha para fines económicos, entre otros, para la navegación desde el golfo hasta la importante ciudad de Basora.

Su largo total es de unos dos mil setecientos kilómetros. Atraviesa regiones montañosas, pero mayormente llanuras. Esto influye para que su corriente y su anchura sean muy variables.

En la historia se menciona junto al Tigris, pues ambos limitaban la fértil Mesopotamia. El Éufrates bañaba toda la región occidental de esta zona.

Cuando la Escritura describe la hidrografía del Edén, señala al Éufrates como uno de los «cuatro brazos» en los que se repartía el río que regaba el huerto (Gn 2.10, 14). Más adelante, cuando el Señor habla a Moisés respecto a la tierra prometida, se designa al Éufrates como el límite oriental (Éx 23.31). Aun cuando nos parezca raro que la extensión ofrecida llegara hasta tan lejos por el lado oriental, debemos recordar que el llamado de Abram fue desde esta región, que desde el principio fue asiento de pujantes reinos.

Se supone que los egipcios, bajo el faraón Necao, llegaron a conquistar hasta las márgenes occidentales del Éufrates (2 Cr 35.20). Poco después los persas someterían esta dinastía. En la actualidad, en sus márgenes se conservan algunas poblaciones importantes y sus aguas las surcan modernas embarcaciones que contrastan con las extrañas balsas construidas con pieles de chivos en épocas remotas.”[2]

Éufrates

Barca navegando en el Shatt al-Arab, formado por la confluencia del Éufrates y el Tigris.
Longitud 2.780 km
Altitud de la fuente 4.500 msnm
Altitud de la desembocadura n/d msnm
Caudal medio 830 m³/s
Superficie de la cuenca 765.831 km²
C. Hidrográfica n/d
País que atraviesa Turquía
Bandera de Siria Siria
Bandera de Iraq Iraq
Nacimiento Montes Cáucasos
Desembocadura Golfo Pérsico
Ancho de la desembocadura n/d

El Éufrates (del griego Ευφράτης; en árabe الفرات, Al-Furat; turcoFırat) es el río occidental de los dos grandes ríos que definen la Mesopotamia, junto con el Tigris. Nace en Armenia, fluye por las montañas de Anatolia hacia Siria y posteriormente Iraq. El río confluye con el Tigris para formar el Shatt al-Arab, que a su vez desemboca en el Golfo Pérsico. Tiene una longitud de 2.780 km. En la Biblia es conocido como “el río” y es el que atravesaba Babilonia.

Su caudal no es abundante en relación al tamaño de su cuenca, ya que discurre por zonas áridas y desérticas donde se da un importante aprovechamiento hídrico, con multitud de presas en su curso, sobre todo en Turquía, y la irrigación en Mesopotamia que tiene más de 3000 años de historia. Esta escasez de agua en el Oriente Medio deja a Iraq con el temor permanente de que Siria y Turquía vayan a utilizar la mayor parte del agua antes de que llegue a ellos. El caudal medio es de 830 m³/s cuando entra en Siria, pero oscila entre los 300 m³/s del periodo de estiaje y los 5.200 m³/s en sus máximos fluviales que causan inundaciones. [3]

“El río más grande de Asia occidental y, en consecuencia, mencionado generalmente como hannaµhaµr, ‘el río’, en el ATAT Antiguo Testamento (p. ej.p. ej. por ejemplo Dt. 11.24). A veces se lo menciona por su nombre, sin embargo. La forma heb.heb. hebreo es pƒraµt_ (p. ej.p. ej. por ejemplo Gn. 2.14; 15.18), derivada del ac.ac. acádico, acadio purattu, que representa al sumerio buranun, y la forma neotestamentaria Eufrateµs (Ap. 9.14; 16.12). El Éufrates tiene como fuentes dos afluentes principales en el EE este (punto cardinal); elohísta de Turquía, el Murad-Su, que nace cerca del lago Van, y el Kara-Su, que nace cerca de Erzerum, y corre, uniéndosele únicamente el Habur (* Habor), hacia el golfo Pérsico con un recorrido de 2000 kmkm kilómetro(s). Con poca agua en septiembre, va subiendo gradualmente a lo largo del invierno hasta llegar a subir 3 mm metro(s) en mayo, y luego baja nuevamente hasta septiembre, por lo cual tiene un régimen más suave que el *Tigris. En la llanura aluvial de Babilonia (* Mesopotamia) su curso se ha desviado hacia el OO oeste después de los tiempos antiguos, cuando la mayoría de las ciudades importantes, que ahora se encuentran a varios kmkm kilómetro(s) al EE este (punto cardinal); elohísta del mismo, se encontraban en sus riberas o cerca de ellas. Esto lo ilustra el hecho de que los sumerios escribían el nombre ideográficamente como “río de Sipar”, ciudad cuyas ruinas se encuentran hoy unos 6 kmkm kilómetro(s) al EE este (punto cardinal); elohísta (* Sefarvaim). Además de las muchas ciudades importantes, incluida Babilonia, que se encontraban en sus márgenes en la llanura meridional, la ciudad de Mari se encontraba en su curso medio, no lejos de la unión con el Habur, y el cruce estratégico desde el NN norte de Mesopotamia al NN norte de Siria era vigilado por la ciudad fortaleza de *Carquemis.” [4]


NOTAS

1. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

2. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

3. EUFRATES,WIKIPEDIA

4. Bibliografía. G. E. Wright, °AHWB°AHWB G. E. Wright, F. V. Filson, A. W. Albright, Atlas histórico Westminster de la Biblia, trad. del ing. por I. Villarello Vélez, O. S. D. de Lerín y A. Lerín, 1971 (2ª eds. rev., 1979); S. Moscati, Las antiguas civilizaciones semíticas, 1960. S. A. Pallis, The Antiquity of Iraq, 1956, pp.pp. página(s) 4–7. T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra., Cit. EN Diccionario Biblico Ed.Certeza

Río Tigris

Río Tigris

Uno de los cuatro ríos en los que se dividía la corriente de agua que procedía de Edén. (Gé 2:10-14.) Al Hidequel se le conocía en persa antiguo como el Tigra, de donde provino el nombre griego para el río Tigris. En árabe se le conoce como el Shat Dijla. Algunos le llaman el río gemelo del Éufrates, y junto con este río riega las llanuras de Mesopotamia.[1]

Tigris

Río Tigris en Iraq.
Longitud 1.900 km
Altitud de la fuente n/d msnm
Altitud de la desembocadura n/d msnm
Caudal medio 1.500 m³/s
Superficie de la cuenca 258.000 km²
C. Hidrográfica n/d
País que atraviesa Turquía
Bandera de Siria Siria
Bandera de Iraq Iraq
Nacimiento turquía
Desembocadura río Éufrates
Ancho de la desembocadura n/d

El Tigris (Diçle en idioma turco) es el río oriental de los dos grandes ríos que definenMesopotamia, junto con el Éufrates, que fluye desde las montañas de Anatolia a través deIrak. De hecho, el nombre “Mesopotamia” quiere decir “tierra entre los ríos”.

El primer nombre conocido del río en sumerio era IdignaIdigina, que puede ser interpretado como el río rápidoel río que fluye, en contraste con su vecino el Eufrates, cuyo caudal más lento provocaba que se depositaran más sedimentos y construyera un lecho más alto que el Tigris. En pahlavitigr significa flecha (de la misma familia que el persa antiguo tigra-, y el persa moderno têzagudo). Sin embargo, no parece que este fuera el nombre original del río, sino más bien parece que fue acuñado (de forma similar que en las lenguas semíticas) como imitación del nombre local sumerio. Es también posible que el nombre Tigris sea derivado del idioma kurdo, en el que tij significa agudo, refiriéndose al Tigris como un río agudo y rápido. Dado que no existe un equivalente a la letra j en griego, se utilizó la letra g, derivando posiblemente en tig a partir de tij.

Otro nombre dado a este río, utilizado desde el tiempo del Imperio Persa, es Arvand, que tiene el mismo significado. Actualmente, el nombre Arvand se refiere a la parte baja del Tigris en el idioma persa.

En lengua árabe este río se llama Dijla (pronúnciese la j como “je” en francés) (دجلة).

El Tigris a las afueras de Diyarbakır, Turquía.

Mapa del Tigris-Eufrates.


Descripción

El Tigris tiene una longitud de unos 1.900 km. Nace en los Montes Tauros deTurquía oriental y fluye en general hacia el sureste. Recorre 400 km en Turquía, 32 en la frontera con Siria y 1.418 en territorio iraquí, hasta que se une al Éufrates cerca deAl Qurna en el sur de Iraq. Los dos ríos forman el canal de Shatt al-Arab, que desemboca en el Golfo Pérsico. A este río llegan muchos afluentes, como el ríoDiyala, el Gran Zab y el Pequeño Zab.

Bagdad, la capital de Iraq, se halla en la orilla oeste del Tigris, mientras que la ciudad portuaria de Basora está junto al Shatt al-Arab. En la Antigüedad, muchas de las grandes ciudades de Mesopotamia se hallaban junto a alguno de los dos ríos, o al menos cerca de ellos, aprovechando sus aguas para irrigar la civilización sumeria. Entre las ciudades más importantes del Tigris se encontraban NíniveCtesifonte ySeleucia del Tigris, mientras que la ciudad de Lagash estaba irrigada por agua del Tigris a través de un canal construido hacia el año 2400 a. C. La ciudad natal deSadam HuseinTikrit, también se encuentra junto al río, y además su nombre está basado en el del propio río.

El Tigris ha sido una ruta de transporte importante durante mucho tiempo a través de un territorio mayormente desértico. Es navegable hasta Bagdad por botes de poco calado, pero se requiere de balsas para el transporte hasta Mosul. El comercio a través del río ha decaído a través del siglo XX debido a que las vías ferroviarias y carreteras entre Basora, Bagdad y Mosul han sustituido una gran parte del tráfico por la zona.

El cauce del río se encuentra interrumpido por numerables represas, tanto en Iraq como en Turquía, para proporcionar agua necesaria para la irrigación de regiones áridas y semidesérticas en el valle atravesado por el mismo. Las represas también han ayudado a controlar inundaciones en Iraq, en donde históricamente el río ha crecido notablemente luego del deshielo en las montañas de Turquía alrededor del mes de abril. Recientemente, la creación de represas sobre el río en Turquía ha sido motivo de controversia, tanto por los efectos ambientales que esto ha tenido en Turquía como por el potencial de reducir el volumen de agua río abajote

Administración y calidad del agua

El Tigris es un río muy represado, tanto en Iraq como en Turquía, para suministrar agua para el riego a regiones áridas o semidesérticas que bordean el río. Las presas han sido asimismo importantes para controlar las inundaciones en Iraq, de las que el Tifris ha sido históricamente propenso después del deshielo en las montañas turcas en abril. Las últimas presas turcas en el río han estado sujetas a cierta controversia, tanto por los efectos medioambientales en Turquía como por su potencial para reducir el caudal aguas abajo.

Las fuerzas de la coalición dirigidas por EEUU destruyeron las plantas de tratamiento de aguas durante la Guerra del Golfo en 1990, afectando a la calidad de agua del Tigris.

Desde la invasión de Iraq de 2003, la coalición de EEUU declara que la calidad del agua del Tigris ha mejorado en Iraq gracias a sus esfuerzos en la rehabilitación y expansión de las plantas de tratamiento de aguas. No existen verificaciones independientes debido a la falta de seguridad.

Obras hidráulicas de la cuenca Tigris-Eufrates.

Caudal anual
Affluent Superficie de la cuenca
en miles de km²
Caudal
en millardos de m³
Tigre
(en la frontera de Turquía)
155 21
Gran Zab 26 entre 10 y 13,5
Zab entre 21,5 y 31 7,2
Adhaim 13 0,8
Diyala 32,9 entre 5,4 y 5,7
Total 258 entre 44,4 y 48,2

Obras hidráulicas iraquíes.

Afluentes

Notas
1. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

fuentes.

wikipedia,Tigris

http://mx.answers.yahoo.com/

Rio Pisón

Rio Pisón

Pisón es el nombre de un río, que se menciona en el Génesis, como uno de cuatro ríos que se ramifican a partir de un solo río dentro del Edén. Es un río que salía del Edén y regaba la tierra de Havila.  [0]

  • “El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; Gen.2:11 RV 1960

Descripción

El río Pisón se describe como cercando “la tierra entera de Havila” (zona no identificada), siendo uno de los ríos no identificados al igual que elrío Gihón. Así, los únicos dos ríos identificados de las cuatro son el río Hidekel (río Tigris) y el río Éufrates.

Posibles ubicaciones. Se han postulado  diversas teorías sobre su posible existencia:

1.Muchas y diversas identificaciones se han sugerido para el Pisón, incluyendo el río Fasis (Riono) que nace en el monte Ararat.[1]

2. Josefo sugirió, según la concepción del mundo de sus días, el río Karun de Persia y el Indo. Sin embargo, el Pisón no se ha identificado con certeza.[2]

3. Una de ellas es que estos ríos ahora no se levantan en el mismo lugar y que la topografía del área ha cambiado, mientras otros indican que las nociones geográficas de los escritos del génesis son inexactas.

4. Sin embargo, algunos eruditos también han cuestionado las traducciones de la Biblia, indicando que traducciones mejoradas serían más flexibles en su descripción. Esta interpretación permitiría indicar que la confluencia señalada para estos cuatro ríos estaba en otra parte. Igualmente, en la tradición bíblica de las naciones de los hijos de NoéHavila se asocia a Arabia. Así, si los dos pueden ser comparados, se cree que el río Pisón puede corresponder a un seco y antiguo río que terminada en el Golfo Pérsico. La evidencia tentativa de este río sería visible en fotos satélitales; observándose un posible antiguo delta en abanico, a través de los depósitos de la grava en la vieja boca de río.

5. Otra teoría postulada por David Rohl ha relacionado al río Pisón con el río Uizhun, ubicando a Havila al noreste de Mesopotamia. El Uizhun se conoce localmente como el río de oro. Levantándose cerca del Mt. Sahand, y serpenteando entre antiguas minas de oro y vetas de Lapizlázuli, antes de alimentar el caspio. Tales recursos naturales corresponden a los que está asociados a la tierra de Havila en la descripción del génesis (2: 11).

6.También ciertos grupos cristianos más fundamentalistas, indican a veces al diluvio universal, como causa para explicar la desaparición del río de Pisón y el cambio supuesto en los cursos superiores del Tigris y del Éufrates.[3]

Uno de los cuatro ríos que se bifurcaban del “río que procedía de Edén”. El río Pisón rodeaba toda la tierra de Havilá, donde se dice que había oro, bedelio y ónice. (Gé 2:10-12.) Todas las identificaciones del río Pisón, que van desde ciertos ríos de Armenia hasta el Ganges, en la India, son simples conjeturas.Es muy posible de que el diluvio universal hubiera borrado las pruebas que nos permitirían identificar con certeza los ríos Pisón y Guihón en la actualidad. No obstante, este hecho no elimina la posibilidad de que estos ríos existieran y se conocieran en los días de Moisés, cuando se escribió el libro de Génesis.[4]

7. Josefo nos dice en “Antigüedades de los Judíos”:[5]

And Phison, which denotes a multitude, running into India, makes its exit into the sea, and is by the Greeks called Ganges. Euphrates also, as well as Tigris, goes down into the Red Sea. (4) Now the name Euphrates, or Phrath, denotes either a dispersion, or a flower: by Tiris, or Diglath, is signified what is swift, with narrowness; and Geon runs through Egypt, and denotes what arises from the east, which the Greeks call Nile.

Y Pisón, que denota una multitud, fluyendo hasta India, hace su salida hacia el mar, y es llamado Ganges por los griegos. Eufrates también, así como Tigris, baja al mar Rojo. (4) Ahora se nombre Eufrates o Frat, denota ya sea una dispersión o una flor: Por Tiris o DDiglah, se significa que es rápido, con estrechez; y Geón corre por Egipto, y denota lo que se levanta del Este, al cuál los griegos llaman Nilo.

Identificación del río Pisón

La identificación del río Pisón es bastante más problemática. Se podría aceptar la ubicación en Arabia que se propones si no fuera por un pequeño problema: En Arabia no hay ríos (al menos no de un caudal apreciable o remotamente comparable al Tigris, Eufrates o Nilo). En este caso (y con todas las reservas) sería también posible asimilarlo al Indo, que también encajaría con la descripción de una región rica en oro, resinas y piedras preciosas.

Notas

0. Pisón,Wikipedia

1. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

2. Ibid

3. Pisón,Wikipedia

4. http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090211202814AAYmR6l

5. http://www.testigosdejehova.com/index.php?showtopic=4294&mode=threaded&pid=61796

Fuentes:

Brother Wilkerson ¡Guárdese sus visiones, por favor!

Brother Wilkerson  ¡Guárdese sus visiones, por favor!

por Pablo Santomauro

David Wilkerson es un líder y autor evangélico cuya influencia se extiende al mundo hispano. Varias páginas de internet en español publican sus mensajes y lo ven como un titán de Dios para los últimos tiempos. Lo que vamos a decir a continuación no se inclina en su favor y créame, lidié mucho antes de escribirlo ya que tanto en la trayectoria como en el material de Wilkerson hay cosas muy buenas. Sin embargo, es nuestra obligación examinar a los líderes a la luz del estándar bíblico. Nuestro compromiso es con la verdad de Dios, no con hermanos evangélicos que admiramos . Ya en el pasado reciente vi que los líderes que respetamos pasan a ser vacas sagradas y los evangélicos tenemos tendencia a encubrir sus cosas malas. Caso típico: Hank Hanegraaff. Hace poco sacamos a relucir algunos trapos sucios de su accionar en un artículo sobre la Iglesia Local de Witness Lee. Como algunas páginas contienen mucho y muy buen material de Hank denunciando el Movimiento de Fe y el Carismatismo, se detuvieron de publicar mi artículo. Reitero, nuestro compromiso es con la verdad, no con el hombre. Cuando practicamos el culto a la personalidad, muchas veces somos cegados para no ver los errores de la figura que hemos exaltado. Dios juzgue.

David Wilkerson ha dicho al comienzo de este año (2009):

He sido obligado por el Espíritu Santo a enviar este mensaje urgente a todos en nuestra lista de correo, amigos y obispos que conocemos en todo el mundo. UNA CALAMIDAD QUE SACUDIRÁ AL MUNDO ENTERO ESTÁ PRONTA A SUCEDER. SERÁ TAN ATERRADORA, QUE TODOS VAMOS A TEMBLAR – AÚN LOS MÁS DEVOTOS ENTRE NOSOTROS.

Una vez que ya nos hizo esconder debajo de la cama, Wilkerson agrega:

Por diez años yo he estado advirtiendo que mil fuegos arderán en la ciudad de Nueva York. Engullirá a toda el área, incluyendo a Nueva Jersey y Connecticut. Las ciudades principales en toda América experimentarán disturbios e incendios – como vimos que sucedió en Watts, Los Ángeles, años atrás. Habrá disturbios y fuegos en ciudades en todo el mundo. Habrá saqueos – incluyendo a Times Square, y la ciudad de Nueva York. Lo que estamos experimentando ahora no es una recesión, ni siquiera una depresión económica. Estamos bajo la ira de Dios.

¿Cuál es el problema con esta visión? El problema reside en las visiones anteriores. Aparentemente, Wilkerson sufre del síndrome de piromanía reprimido y tiene la costumbre de anunciar cosas que nunca ocurren. En el libro “La Visión” (1973) anunció que los EEUU sufrirían serias calamidades en un futuro cercano. En varias partes del libro afirma que sus visiones serían realidad en el correr del siguiente decenio. He aquí algunas de sus predicciones que la página Rapture Ready y otras ponen a nuestra disposición (me tomé la libertad de agregar algunos comentarios entre paréntesis):

La marihuana sería legalizada (le erró por unos cuantos años).
La danza nudista sería cosa común en las iglesias (a juzgar por la escasa asistencia a las iglesias, esto aun no ha ocurrido).
Evangelistas de Satanás saldrían a las calles a testificar a la gente (no hay necesidad de esto, la televisión, el cine y la industria de la música están haciendo muy buen trabajo).
Pandillas de homosexuales circularían por las calles violando gente a voluntad (o haciéndose violar más que nada).
Una nueva droga sería inventada para que los adolescentes fueran más sexualmente activos (como si se necesitara).
El movimiento ecológico caería bajo severa crítica (ésta sí es para reírse).
Tormentas con grandes piedras de granizo matarían miles de gente y causarían pérdidas masivas (no pasó).
El dólar colapsaría (no pasó).
Una gran hambruna vendría sobre América (no pasó).
(http://www.raptureready.com/nm/240.html)

Este es un récord perfecto, de 9 erró 9. Durante los siguientes dos decenios, Wilkerson continuó enviando mensajes a sus suscriptores anunciando mil y un cataclismos y desdichas a ocurrir prontamente (es como un trabajo para él). En Septiembre 7 de 1992 Wilkerson se despachó con este presagio:

“He tenido visiones recurrentes de más de 1,000 incendios a la vez en Nueva York. ¡Estoy convencido de que disturbios raciales estallarán pronto! Nueva York es un barril de pólvora a punto de explosionar … los cortes de asistencia social van a ser la chispa que enciende la mecha … 100.000 hombres furiosos se lanzarán a las calles … la Guardia Nacional tendrá que intervenir para restaurar el orden. Nueva York verá tanques de guerra en sus calles … Las iglesias cerrarán sus puertas por un tiempo porque salir a la calle será muy peligroso. Incendios arderán por todos lados”.

¿La fecha dada por Wilkerson para el cumplimiento de esta profecía? 1993. Ahora parece que la ha reciclado para el futuro cercano. Típica estratagema de los que se llaman profetas. No solamente sus profecías no se han cumplido en el lapso de tiempo que él vaticinó, sino que muchas de sus predicciones son tan ambiguas y generales que hasta yo las puedo hacer. Ejemplos de su libro en 1973, tomados de http://asterisktom.xanga.com/696645834/answering-objections-to-my-wilkerson-articles/ Algunos comentarios son nuestros:

1) “Una recesión mundial causada por una confusión económica.”

La verdad es que desde 1973 he visto múltiples recesiones y las ha habido desde antes. Hasta un estudiante de economía de primer año puede vaticinar algo así – no se necesita un profeta. ¿Confusión económica? Definición, pastor Wilkerson, por favor.

2) “Se dará un paso fundamental hacia un sistema monetario mundial unificado”. Hace 100 años que se trata de hacer esto. Recién ahora, 36 años después del libro de Wilkerson se ven pasos más decididos. ¡Vaya profecía! La veían hasta los ciegos.

3) “Habrá grandes terremotos” – “Habrá una gran hambruna”.

Esta es la clase de profecía que hace ver a los cristianos como grandes tarados. Yo no tengo problemas con alguien que hable de estas cosas relacionándolas con las palabras de Cristo en Mateo 24, pero tratar de llevarse el crédito anunciando esto como profecía propia es el colmo.

4) “Una avalancha de inmundicia y un bautismo de suciedad en América”. “El sexo y lo oculto se mezclarán”.

¡Chocolate por la noticia! No veo nada extraordinario en esto. Sabemos que el mundo irá de mal en peor, cualquiera puede citar decenas de versos bíblicos que lo anuncian. ¿Sexo y ocultismo? Una simple revisación de la Biblia y un estudio de las religiones paganas no arrojan ninguna sorpresa en el tema, ambos pecados siempre van de la mano. Hermano Wilkerson, disculpe, pero le falta originalidad. ¿Desde cuándo América, o cualquier otro país, fueron castos?

5) “Rebelión en los hogares” – Aristóteles ya hablaba de esto.

6) “Una persecución fiera contra los cristianos verdaderamente llenos del Espíritu que aman a Cristo”. “Surgirá una iglesia mundial consistente de la union entre protestantes liberales y el catolicismo romano, y usarán a Cristo de nombre solamente.”- Otra vez la burra al trigo, como dice el mexicano. Estas tendencias ya están profetizadas en la Biblia. Es de esperar que usted no necesite que le den los versos bíblicos.

Todo este tipo de profecías y visiones fallidas traen desprestigio sobre los evangélicos. Yo sé que esta clase de artículo traerá muchos comentarios negativos, sobre todo porque estoy criticando a un hombre cuyos sermones tienen muy buenos puntos. Lamentablemente, es nuestro mandato bíblico denunciar el error, sobre todo aquel error que trae vergüenza sobre el nombre de Cristo.

Enseñanzas

En cuanto a las enseñanzas de Wilkerson diremos que son esencialmente ortodoxas, eventualmente salpicadas por excentricidades preocupantes como las siguientes.

Dos Pentecosteses

“La iglesia de Dios de los últimos tiempos … será aun mayor que ésa (la iglesia del primer siglo) … más grande, poderosa, y aun una revelación más grande de Jesús. Una unción mayor del Espíritu, como nunca, aun más grande que en Pentecostés … como lo veo, ¡el evangelio de Jesucristo no ha sido plenamente predicado en esta generación!” (God’s Vision for the Last Day Church 5-23-94)

¿No es esto extraño? La Biblia no anuncia eso. Por el contrario, si algo dice de los últimos días es que la confusión y la apostasía reinarán. Estos ilusos que predican y esperan un gran avivamiento serán defraudados cuando la realidad les abofetee.

El Evangelio de la Angustia

En un reciente video que reproduce parte de un sermón de Wilkerson, titulado “Un llamado a la angustia”, escuchamos expresiones como: ¿Qué ha pasado con la angustia en la casa de Dios? – Angustia es extremo dolor y aflicción – profundo dolor—profundo pesar – Todas las verdaderas pasiones nacen de la angustia – Todas las verdaderas pasiones por Cristo vienen de un bautismo de angustia, y muchas más por el estilo. (http://www.youtube.com/watch?v=kVX0GtLxRjE)

Esta obsesión por la angustia es más que alarmante. Si bien hay un lugar y tiempo para angustiarse en la vida de todo cristiano, una fijación con el tema como la de Wilkerson no es sana. Este es un tema difícil de enfocar porque tiene mucho de subjetivo, pero su obsesión con llanto, dolor, pesar, angustia, agonía y aflicción tiene un gran parecido con el “arrepentimiento verdadero” de los encuentros del G12, donde los participantes deben diluírse en lágrimas para que su arrepentimiento sea válido frente a Dios. Esta campaña agobiante de Wilkerson promoviendo la angustia, si bien es anunciada en el contexto del arrepentimiento por nuestros pecados y la situación de la iglesia y el mundo de hoy, llevada al extremo tiene el potencial de eliminar el gozo de la vida cristiana. Al mismo tiempo está conectada con lo que hace muchos años Wilkerson expresó en su libro Hambriento por más de Jesús. Wilkerson escribió que el sufrimiento personal y la purificación es el camino “para ganar su Amor eterno” y “ganar su corazón” (Hungry for More of Jesus, –David Wilkerson. Chosen Books, Copy 1992 ISBN 0-8007-9200-9, pp. 30-31). Si usted estaba buscando algo radicalmente antibíblico, no vaya más lejos, aquí lo tiene.

Un llamado a la cordura

Wilkerson, a pesar de haberse distanciado en el pasado de Brownsville y la Bendición de Toronto (o la bendición que ‘ataranta’), al igual que de otros carismáticos trastornados, conserva vestigios de sus chifladuras. La influencia de Kathryn Kuhlman y Hannah Hurnard que permanece aun subyacente en su teología, la doctrina de los cinco ministerios, su teología “Kingdom Now”, sus inclinaciones visionarias y los reportes alarmantes que surgen de su Escuela de Ministerio Sion, deberían ser suficientes para tener cuidado con mucho de su parloteo.

Mi recomendación es que aquellas páginas de internet, aun aquellas que dicen poner énfasis en la apologética y la sana doctrina, se abstengan de promocionar sus escritos, sermones y videos por el peligro latente en ciertas enseñanzas que pueden confundir al pueblo de Cristo. Hay mucha cizaña en la bolsa de trigo.<>

DILUVIO UNIVERSAL

DILUVIO UNIVERSAL

Historia Bíblica

diluvio

istoria Bíblica
Una vez que el pecado entró en la humanidad, la maldad se multiplicó a medida que los hombres se multiplicaron. Con dolor, Dios decidió aniquilar gran parte de la creación, pero no sin antes señalar un plan de salvación. Noé, quien fue la excepción en medio de la generación corrupta, llegó a ser el personaje redentor en este juicio divino (Gn 6.1–8; Lc 17.27).
Dios le da instrucciones a Noé para construir una enorme embarcación de ciento treinta y siete metros de largo, veintitrés de ancho y catorce de alto aproximadamente (® Codo), que para acabarla necesitó cien años. A la vez que trabajaba como constructor, Noé predicaba un mensaje urgente de arrepentimiento (1 P 3.20), que lamentablemente nadie creyó en aquella ocasión.
Concluido su trabajo, y según la orden divina, Noé metió en el arca ejemplares de todo animal de la tierra: siete parejas de cada uno de los animales limpios y una de los inmundos. Entraron también Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de estos, y luego «fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas» (Gn 7.11).
Al cabo de ciento cincuenta días la lluvia cesó (Gn 8.2) y Dios se acordó de Noé. El patriarca se salvó por gracia y en muestra de gratitud ofreció a Dios un sacrificio sobre un altar (Gn 8.20). Dios prometió, entonces, que nunca más destruiría la tierra con agua y como señal de esta promesa puso su arco en el cielo (Gn 8.20–22; 9.12–17; ® Arco iris).
Aunque la historia bíblica no es un relato propiamente científico según nuestro moderno entendimiento, de sus detalles algunos creen entender que el diluvio fue algo más que una magna inundación. Las edades de los hombres cambiaron una vez pasado el diluvio, tal vez por un cambio en la órbita del mundo; Génesis 7.11 parece implicar un fenómeno cósmico, y la afirmación de que «las aguas crecieron» y luego permanecieron sobre la tierra (Gn 7.24; 8.11) parece recordar el mundo primitivo completamente líquido (Gn 1.2, 9).
Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Una vez que el pecado entró en la humanidad, la maldad se multiplicó a medida que los hombres se multiplicaron. Con dolor, Dios decidió aniquilar gran parte de la creación, pero no sin antes señalar un plan de salvación. Noé, quien fue la excepción en medio de la generación corrupta, llegó a ser el personaje redentor en este juicio divino (Gn 6.1–8; Lc 17.27).

Dios le da instrucciones a Noé para construir una enorme embarcación de ciento treinta y siete metros de largo, veintitrés de ancho y catorce de alto aproximadamente, que para acabarla necesitó cien años. A la vez que trabajaba como constructor, Noé predicaba un mensaje urgente de arrepentimiento (1 P 3.20), que lamentablemente nadie creyó en aquella ocasión.

Concluido su trabajo, y según la orden divina, Noé metió en el arca ejemplares de todo animal de la tierra: siete parejas de cada uno de los animales limpios y una de los inmundos. Entraron también Noé, su esposa, sus tres hijos y las esposas de estos, y luego «fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas» (Gn 7.11).

Al cabo de ciento cincuenta días la lluvia cesó (Gn 8.2) y Dios se acordó de Noé. El patriarca se salvó por gracia y en muestra de gratitud ofreció a Dios un sacrificio sobre un altar (Gn 8.20). Dios prometió, entonces, que nunca más destruiría la tierra con agua y como señal de esta promesa puso su arco en el cielo (Gn 8.20–22; 9.12–17).

Aunque la historia bíblica no es un relato propiamente científico según nuestro moderno entendimiento, de sus detalles algunos creen entender que el diluvio fue algo más que una magna inundación. Las edades de los hombres cambiaron una vez pasado el diluvio, tal vez por un cambio en la órbita del mundo; Génesis 7.11 parece implicar un fenómeno cósmico, y la afirmación de que «las aguas crecieron» y luego permanecieron sobre la tierra (Gn 7.24; 8.11) parece recordar el mundo primitivo completamente líquido (Gn 1.2, 9).

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

La Arqueología Y El Diluvio

Wooley descubrió en Ur un depósito de arena de tres metros de profundidad en el nivel que corresponde al 4000 a.C., y se han encontrado depósitos semejantes en Kis, Fara y Nínive, pero debido a que las edades de estos hallazgos no concuerdan entre sí, no pueden considerarse como pruebas del diluvio de Noé.

En Mesopotamia se han encontrado versiones del diluvio tales como las epopeyas del Gilgamés, Atrahasis y Ziusudra, pero las diferencias entre estas y la historia bíblica son mayores que las semejanzas. El diluvio mismo, por ejemplo, es resultado del capricho de los dioses, los cuales son numerosos “como las moscas”. De esta manera, en vez de pensar que el autor bíblico copió de la tradición mesopotámica, sería mejor postular un origen común que se refleja más correctamente en la Biblia.

La Antropología Y El Diluvio
Además de las historias antiguas de los sumerios y los babilonios, existen en muchas partes del mundo leyendas acerca de un diluvio: 13 en Asia, 4 en Europa, 9 en Australia y Polinesia, y 37 en las Américas. Las cuentan entre los esquimales, en Tierra del Fuego, en el Perú, Brasil y América Central; en Grecia, India, Tíbet y China. Se cree que debido a las proporciones de esta catástrofe no se ha podido borrar de la memoria de la humanidad y que a medida que la humanidad ha aumentado, esta historia se ha difundido.

DIVISIÓN DEL AÑO EN EL RELATO DEL DILUVIO
Días
Llueve 40 días (7.21)                                                                      40
Aguas crecen y prevalecen (24)                                               110
Bahan hasta encallarse el arca (8.5)                                         74
Noé espera 40 días, suelta el cuervo (6)                                40
Espera una semana, suelta la paloma (10)                              7
Suelta la paloma por segunda ves (10)                                     7
Esta vez la paloma no vuelve (12)                                              7
Noé quita la cubierta del arca (13)                                          29
Desembarcan (14)                                                                          57
Total de días en el arca                                                              371

Dificultades En El Relato Del Diluvio

No es de extrañar que haya dificultades textuales. Cuando se compara la historia bíblica con la babilónica, o con las otras, no se puede menos que admirar el alto tono moral y espiritual de aquella y la claridad de los detalles del relato acerca de Noé.

Muchos conjeturan un texto compuesto de dos tradiciones (J y P), pues hay muchas repeticiones y algunas discrepancias. Sin embargo, esta explicación enfrenta muchas dificultades

La aparente discrepancia en los datos cronológicos del diluvio desaparecen si entendemos que el final del cap. 7 de Génesis resume los resultados de los cuarenta días de lluvia mencionando los ciento cincuenta días, y el cap. 8 empieza inmediatamente después de los cuarenta días, mencionando de nuevo los ciento cincuenta días. Así, el año (meses de treinta días) y diez días se divide según se indica en la tabla al pie de esta página.

Diferentes opiniones se contraponen en cuanto al alcance del diluvio y muchos factores científicos hacen difícil pensar en un diluvio universal. La superficie de la tierra no aguantaría tanta agua, hay falta de evidencia geológica, muchos fósiles humanos antiguos se han hallado muy esparcidos, y algunas especies de animales solo se han encontrado en áreas remotas como Australia. Además, el lenguaje bíblico bien puede interpretarse en sentido relativo indicando un diluvio local o limitado.

Por otro lado, algunos creen que la existencia de mastodontes congelados en los hielos de Siberia y Alaska comprueba que hubo una inundación repentina con un trastorno catastrófico del clima. Ven la posibilidad de un diluvio universal en la edad posglacial cuaternaria o aun en las edades glaciales. Además, las universales tradiciones del diluvio tienen en común la destrucción total de la humanidad y el reinicio de la cultura. Esta idea se puede asociar con un diluvio local si la humanidad no se había extendido, o si la edad del hielo reconcentró a la población en un área. Sin embargo, no existen suficientes datos para asumir una actitud dogmática sobre el alcance geográfico del diluvio.

DILUVIO
Inundación con agua provocada por Dios en la época de Noé para destruir toda la humanidad, salvo unos cuantos miembros elegidos, de sobre la tierra (Gn. 6–8). La palabra que se usa en el ATAT Antiguo Testamento para describir el fenómeno es mabbuÆl, vocablo de derivación desconocida, y como la única otra ocasión en que se lo usa fuera del relato de Gn. 6–11 es en el Sal. 29.10, se debe interpretar que su significado es el de un diluvio cataclísmico tal como el que se describe en Génesis. En la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT) mabbuÆl se traduce kataclysmos, y esta es la palabra que se emplea en el NTNT Nuevo Testamento (Mt. 24.38–39; Lc. 17.27; 2 P. 2.5) para describir el mismo acontecimiento.

a. La razón del Diluvio

Cuando Dios vio que el hombre vivía constantemente planeando y haciendo el mal (Gn. 6.5), con toda justicia resolvió destruirlo (6.1–7). Pero *Noé era hombre justo, de modo que él y su familia inmediata habían de escapar para iniciar un nuevo comienzo.

b. La preparación

Gn. 6.3 y 1 P. 3.20 indican que por la longanimidad de Dios habría 120 años de plazo antes de la llegada del diluvio. Durante ese período Dios mandó a Noé que construyera un *arca, y le dio instrucciones precisas para su construcción. También anunció que haría un pacto con Noé (6.18; véase g, inf.inf. infra (lat.), abajo).

c. Los ocupantes del arca

Ocho personas, Noé, sus tres hijos, Sem, Cam, y Jafet, y sus cuatro mujeres, fueron preservadas en el arca (Gn. 6.18; 7.7, 13; 2 P. 2.5). También entraron al arca dos miembros, macho y hembra, de cada división (según su género, méÆn, no necesariamente “especie”; * Creación, II.d) del reino animal, incluyendo aves (6.19–20; 7.8–9, 14–15), y además de estos hubo doce animales adicionales, seis machos y seis hembras, de cada especie limpia, presumiblemente para alimento y sacrificio (7.2–3; algunos comentaristas interpretan las cifras como siete, más bien que catorce en total de cada una). También se almacenó a bordo alimento vegetal para todos estos ocupantes del arca. No se hace mención alguna de seres marinos, pero pueden estar incluidos en la frase “de todo lo que vive, de toda carne” (6.19), y pueden haber sido acomodados fuera del arca.

d. El diluvio

Cuando Noé y sus acompañantes hubieron entrado en el arca Dios lo cerro tras ellos (7.16) y soltó las aguas. El diluvio ocurrió en forrna de lluvia (7.4, 12), y de tal fuerza que dice la Biblia que “las cataratas de los cielos fueron abiertas” (7.11), metáfora sumamente descriptiva por cierto. El nivel de las aguas también se elevó desde abajo, “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo (tƒhoÆm)” (7.11), pero esto podría ser una declaración metafórica, como lo sugiere el uso de la palabra tƒhoÆm, que generalmente aparece en pasajes poéticos, de modo que no resulta provechoso buscar referencias a fenómenos geológicos aquí.

e. La cronología del diluvio

Noé entró en el arca el 17º día del 2º mes de su 600º año (7.11), y la tierra se secó el día 27 del 2º mes de su 601º año, de manera que, contando 30 días por mes, el diluvio duró 371 días. La lluvia cayó durante 40 días (7.12), y las aguas siguieron subiendo durante 110 días más (7.24) = 150; luego las aguas decrecieron durante 74 días (8.5) = 224; 40 días más tarde Noé despachó el cuervo (8.6–7) = 264; 7 días después despachó la paloma (8.8, con el significado de “otros siete días” en 8.10) = 271; la mandó nuevamente 7 días más tarde (8.10) = 278; y por tercera vez 7 días después (8.12) = 285; Noé retiró la cubierta del arca 29 días más tarde (8.13 con 7.11) = 314; y la tierra se secó finalmente 57 días después (8.14) = 371 días en total.

f. La amplitud del diluvio

Se declara claramente que todo (6.17), incluyendo el hombre (6.7; 7.21) y las bestias (6.7, 13, 17; 7.21–22), debía ser arrasado por el diluvio, pero se puede argumentar que estas categorías están limitadas por las referencias locales: sobre la tierra (<‡d_aµmaÆ; 7.4, 23). <‡d_aµmaÆ estaría determinada por las dos palabras anteriores; de modo que es posible que un diluvio de severidad sin precedentes pudiera satisfacer dichas condiciones sin llegar a cubrir toda la superficie del globo. El argumento de que un diluvio así haría innecesaria la preservación de animales podría resolverse mediante la sugestión de que si estaba comprendida toda la zona ambiental con su propia fauna individual, una medida como la mencionada sería efectivamente necesaria. La afirmación de que todas las altas montañas (har) bajo todos los cielos fueron cubiertas (7.19–20), y de que cerca del final del diluvio se comenzaron a ver nuevamente (8.5), se interpreta en este esquema como un fenómeno debido a la nubosidad y la niebla que deben haber acompañado al cataclismo. Esta interpretación favorece la idea de un diluvio limitado, pero el texto también permite interpretarlo como un diluvio universal, y el dogmatismo no resulta razonable en ninguno de los dos casos. La enseñanza teológica de la Biblia se ha interpretado tradicionalmente en el sentido de que todos los hombres excepto Noé y su familia fueron destruidos.

g. El final del diluvio

Dios se acordó de Noé, e hizo que las aguas decrecieran constantemente hasta que el arca vino a descansar en las montañas de Urartu (* Ararat). A fin de determinar si era conveniente desembarcar Noé despachó primeramente un cuervo, el que probablemente podía alimentarse de carroña, y posarse en el techo del arca (8.7), y luego una paloma, la que en el segundo intento volvió con una hoja de olivo, lo cual tal vez indicaba que las aguas habían decrecido lo suficiente como para que las estribaciones de las montañas, donde crece e olivo, se secaran, y que por lo tanto hubiera alimento suficiente para los animales (8.8–11). La tercera vez que la mandó la paloma ya no volvió (8.12), de modo que Noé consideró que había llegado el momento de salir del arca, y esto fue lo que Dios le mandó que hiciese. Entonces Noé ofreció sacrificios valiéndose de todos los animales y aves limpios (véase c, sup.sup. supra (lat.), arriba), y Dios juró que no volvería a mandar un diluvio sobre la tierra 8.21–22; Is. 54.9), bendijo a Noé y sus hijos (9.1), y confirmó su decision mediante un pacto (9.11), cuyo símbolo fue el arco iris en las nubes (9.13–17)

h. Paralelos cuneiformes

Entre los documentos cuneiformes excavados en el Cercano Oriente se han encontrado relatos acerca de un diluvio. Una tablilla sumeria de Nippur en el SS sur de Babilonia relata que el rey Ziusudra fue advertido del hecho de que los dioses habían decretado un diluvio para destruir la humanidad, y que se le dijo que construyese un gran barco en que pudiese escapar. Esta tablilla fue escrita ca.ca. circa (lat.), aproximadamente, alrededor de del 1600 a.C.a.C. antes de Cristo, pero el relato probablemente ya era conocido en la Mesopotamia muchos siglos antes. El hecho de que hubo una inundación devastadora constituye parte de la tradición histórica y literaria de Sumer. Copias incompletas de la Épica de Atrabhasis hechas ca.ca. circa (lat.), aproximadamente, alrededor de 1630 a.C.a.C. antes de Cristo y que circularon ampliamente durante siglos posteriores, contenían un relato acadio (era conocido en *Ugarit). Este relato describe un diluvio enviado por los dioses para destruir al hombre luego de que intentos anteriores de controlarlo fracasaran. El piadoso Atrahasis fue advertido por el dios-creador Enki (o Ea) a fin de que construyese un barco y escapase con su familia, sus bienes, y sus animales. Después de siete días de diluvio el barco quedó varado. Atrahasis ofreció un sacrificio a los dioses que se reunieron como moscas alrededor del mismo. Los dioses se arrepintieron de lo que habían hecho, y reinstituyeron la sociedad humana imponiendo la condición de la culpa y el castigo individuales. La famosa Historia del diluvio de origen babilónico, que forma parte de la tablilla XI de la más extensa Épica de Gilgamés, proviene principalmente de esta obra. Es una copia de la misma, que fuera excavada en Nínive unos 20 años antes, la que fue identificada en el MBMB Museo Británico en 1872 por George Smith. En esta versión el héroe, llamado Uta-napistim, y una vez Atrahasis, le describe a Gilgamés cómo adquirió inmortalidad después de sobrevivir al diluvio. Cuenta la misma historia que la Épica de Atrahasis, con algunos detalles que no han sido conservados en este último relato. Notable entre ellos es el hecho de que el barco descansó sobre el mte.mte. monte Nisir (en el NONO noroeste de Persia), y el envío, sucesivamente, de una paloma, una golondrina, y un cuervo, y el que los ocupantes del barco desembarcaron cuando el cuervo no volvió. Estos relatos cuneiformes evidencian semejanzas con Gn. 6–9, hecho que se explica posiblemente por ser referencias comunes a un acontecimiento histórico verídico. La gran cantidad de elementos toscos en las versiones cuneiformes sugieren que las mismas son menos fidedignas que la versión bíblica.

i. Fuentes

Muchos eruditos consideran que el relato del diluvio en Gn. 6–9 se compone de dos fuentes, JJ yahvista (Yahvista) y PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly) (Sacerdotal), entretejidos por un redactor tardío, que realizó su tarea después del retorno del exilio. Según esta teoría, las tradiciones orales primitivas fueron reunidas y luego escritas en el “documento” denominado JJ yahvista en el curso de unos cuantos siglos, comenzando en la época de la monarquía antigua. La otra fuente (PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly)) fue el resultado de varios siglos de tradiciones de los sacerdotes pertenecientes a la época de David, que fueron escritas entre, quizá, el año 500 a.C.a.C. antes de Cristo y la época de Esdras, valiéndose, en el caso de secciones tales como la que trata del diluvio, de las tradiciones babilónicas tal como fueron aprendidas durante el exilio. Se consideran pruebas a favor de las dos fuentes, criterios tales como el uso de dos nombres para la divinidad, yhwh en JJ yahvista y

Sin embargo, estos asuntos son susceptibles de otras explicaciones, y la unidad del relato del diluvio surge de las declaraciones coincidentes en cuanto a la causa del mismo (Gn. 6.5–7, JJ yahvista, 11–13, P), el propósito del mismo (Gn. 6.7, JJ yahvista, 13, 17, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly); 7.4, JJ yahvista, 21, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly), 22–23, JJ yahvista; 8.21, JJ yahvista), y la salvación de un remanente representativo (Gn. 6.8, JJ yahvista, 18–20, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly); 7.1–3, 7–9, JJ yahvista, 13–16a, PP (código) sacerdotal (del al. Priester; inf. Priestly), 16b, JJ yahvista; 8.16–19, P).

j. La arqueología y el diluvio

Las excavaciones en Ur, Kis, Warka, y Fara en el SS sur de la Mesopotamia han puesto al descubierto indicios de la existencia de inundaciones serias. Los excavadores de los dos primeros sitios, Sir Leonard Woolley y S. H. Langdon, creían que dichos vestigios estaban relacionados con el diluvio bíblico. Esto no es probable, empero, puesto que los niveles de las inundaciones en los cuatro sitios no datan todos de la misma época, y en cada caso se explican más fácilmente como debidas a la inundación de ríos en medida inusual. Más todavía, la más antigua, la de Ur, no es probable que haya ocurrido mucho antes del 4000 a.C.a.C. antes de Cristo, fecha que aparece ya bastante avanzada la secuencia continua de culturas prehistóricas en el Cercano Oriente, y para la que no existen señales de interrupción en otras partes. Si se considera que un diluvio local serio en la llanura mesopotámica es todo lo que se quiere dar a entender en el relato bíblico, alguno de los depósitos diluviales que se encuentran en los sitios mencionados puede considerarse como prueba de la misma; pero si, como parece ser probable, lo que se registra en Génesis es un acontecimiento mucho más serio, las pruebas existentes en la Mesopotamia tienen que considerarse como inaplicables.

k. La geología y el diluvio

No se conocen pruebas geológicas indudables del diluvio bíblico. Muchos fenómenos se han mencionado, sin embargo, en el pasado, y particularmente en el ss.ss. siglo(s) XIX, como pruebas de una inundación seria. La mayoría de los mismos se explican en la actualidad más fácilmente como vestigios de la acción glacial de la era glacial cuaternaria. No obstante, con la era glacial estaban asociados ciertos cambios, tales como variaciones del nivel del mar debidos al encierro y a la liberación de agua en los glaciares, y el hundimiento y surgimiento de masas de tierra en concordancia con el aumento y la reducción del peso del hielo sobre las mismas, que bien pueden haber producido efectos tales como los que describe el relato bíblico. La finalización efectiva de la última glaciación puede fecharse alrededor del año 10.000 a.C.a.C. antes de Cristo, de modo que podría ser que a Noé y sus contemporáneos corresponda asignarles una antigüedad de esta magnitud.

No hay pruebas seguras, empero, y cualquier esquema destinado a ubicar los acontecimientos descriptos en Génesis en su marco histórico real no puede menos que ser provisional.

Bibliografía. °A. Parrot, El diluvio y el arca de Noé, 1962; A. Pacios, “Diluvio”, °EBDM°EBDM Enciclopedia de la Biblia (en 6 t(t).), dirigida por A. Díez-Macho y S. Bartina, 1965, t(t).t(t). tomo(s) II, col. 927–938; J. B. Pritchard, La arqueología y el Antiguo Testamento, 1962, pp.pp. página(s) 194–243; S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1974, pp.pp. página(s) 218–224; W. F. Albright, De la edad de piedra al cristianismo, 1959, pp.pp. página(s) 1445; C. F. Peiffer, “Gilgamesh, Epopeya de’, °DBA°DBA C. F. Pfeiffer, Diccionario bíblico arqueológico, eds. J. T. Poe, trad. del ing. por R. Gama, 1982, pp.pp. página(s) 317–320; G. von Rad, Teología del Antiguo Testamento, 1976, t(t).t(t). tomo(s) I, pp.pp. página(s) 206–217; id.id. idem (lat.), el mismo autor, El libro de Génesis, 1977, pp.pp. página(s) I50-156; S. Muñoz-Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965, pp.pp. página(s) 93–122; W. Keller, Y la Biblia tenía razón, 1956, pp.pp. página(s) 38–54; D. Kidner, Génesis, 1985, pp.pp. página(s) 113–120.

General: A. Parrot, The Flood and Noah’s Ark, 1955; A. Heidel, The Gilgamesh Epic and Old Testament Parallels², 1949, cap(s).cap(s). capítulo(s) IV. Sección h: J. C. Whitcomb y H. M. Morris (eds.eds. edición, editor(es), editado), The Genesis Flood, 1961; W. G. Lambert y A. R. Millard, AtrahÉasé÷s. The Babilonian Story of the Flood, 1969; ANETANET J. B. Pritchard, Ancient Near Eastern Texts, 1950; ² 1965; ³ 1969, pp.pp. página(s) 72–99, 104–106; DOTTDOTT D. W. Thomas (eds.), Documents of Old Testament Times, 1958, pp.pp. página(s) 17–26. Sección i: O. T. Allis, The Five Books of Moses, 1943, pp.pp. página(s) 95–99; G. Ch. Aalders, A Short Introduction to the Pentateuch, 1949, pp.pp. página(s) 45–47. Sección j: M. E. L. Mallowan, Iraq 26, 1964, pp.pp. página(s) 62–82; R. L. Raikes, Iraq 28, 1966, pp.pp. página(s) 52–63. Sección k: J. K. Charlesworth, The Quaternary Era, 2, 1957, pp.pp. página(s) 614–619.

T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra.

Conclusión
Las lecciones espirituales no dependen de pruebas científicas. La historia del diluvio sirve como prototipo del juicio final del mundo y la aparición de un nuevo mundo (2 P 3.5-7). Lo ineludible y repentino del juicio, lo duradero de la fe, la solidaridad familiar, la obediencia, la paciencia de Dios y la acción de gracias se ven gráficamente ilustrados en la historia del diluvio.
La única mención del término diluvio en el Antiguo Testamento, aparte de Gn 6-11, se encuentra en Sal 29.10 (cf. Is 54.9). Sin embargo, las referencias al diluvio son numerosas en el Nuevo Testamento: Mt 24.37s; Lc 17.26s; Heb 11.7; 1 P 3.20; 2 P 2.5.

Artículo relacionado

Edén

Edén

Introducción:

Como buen Padre amoroso que es nuestro Dios,luego de haber creado a Adán, le preparó como habitación del homre, el huerto del Edén,un hermoso jardín. Encargado de la admistración del huerto, se le confió el disfrute completo de todas las cosas que Dios había provisto abundantemente. Pero el hombre había sio puesto en un estado de prueba, y solo había una restricción puesta por el Señor a fin de manetener su estado de inocencia: el hombre no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal.

“Había tanta paz y armonía en el Huerto en Edén. Cada necesidad era satisfecha, cada deseo del corazón era cumplido. Los eruditos especulan por cuánto tiempo Adán y Eva disfrutaron la vida en el Huerto, pero en realidad nadie lo sabe con certeza. Yo creo que fue el tiempo suficiente como para que ellos tuvieran una perspectiva clara de las diferencias que experimentarían después de la caída. La vida en el Huerto quedó tan profundamente grabada en la memoria del hombre que ha servido de material para la mitología y ha sido el objeto de muchos libros que se han escrito desde entonces.”[0]

Una lectura alternativa del Genesis y el jardín del Eden…

…Una emanación luminosa, cual un vasto río, manaba de la esfera sensible para la vivificación del cerco organizado; partíase allí y aparecía al exterior según la potencia cuaternaria
multiplicadora, bajo cuatro principios (ríos..)

El nombre del primero de estos principios emanantes, fué Phishon; es decir, la realidad física, el ser aparente; circundaba completamente la tierra de Hawilah, la energía virtual, origen del oro. Y el oro de aquella tierra, emblema del reflejo luminoso, era bueno. Era también patria del Bdellio, división misteriosa, y de la piedra Shôham, sublimación universal.

El nombre del segundo de estos principios era Gihon, el movimiento formativo; rodeaba completamente la tierra de Choush, el principio ígneo…

El nombre del tercero de dichos principios que manaban, era Hiddekel, el rápido propagador sirviendo de vehículo al principio de la felicidad. El cuarto, en fin, recibió el nombre de Eufrates, a causa de la fecundidad de que era fuente.[1]

Definiciones

Segun el Diccionario de la Real Academia Española:

Edén: (Del hebr. `eden, delicia). 1. m. Paraíso terrenal, morada del primer hombre antes de su desobediencia.2. m. Lugar muy ameno y delicioso.[2]

Región o territorio dentro del cual Yahveh plantó un “huerto” de árboles (Gn 2.8) para morada de (Ver  ADÁN y  Eva)

No se sabe el significado de la palabra hebrea, pero su pronunciación sugiere otra parecida que significa “delicia”, “abundancia”, “gozo”. Esto explica la traducción (Ver  Paraíso en Gn 2.8ss de la LXX (donde el hebreo gan significa “huerto”), y en Is 51.3 de la RV (donde el original reza “Edén”)). Sin embargo, hoy muchos comentaristas niegan que Edén sea nombre propio; lo derivan más bien del sumerio “estepa” y afirman que el huerto estaba ubicado en medio de un llano. La historia posterior del vocablo, no obstante, indica una identificación geográfica precisa. Por su situación en Edén, al huerto real que Dios plantó se le dió el nombre de “huerto de Edén” (Gn 2.15; 3.23s; Ez 36.35; Jl. 2.3). También se le ha llamado “huerto de Dios” (Ez 28.13; 31.8s) y “huerto de Jehová” (Is 51.3).

Aunque parece que Gn 2.10-14 procede de una tradición diferente de la de su contexto, la descripción de cuatro ríos que se originan en una sola fuente que brota del Edén no discrepa de los demás detalles del capítulo. Resulta difícil identificar con precisión dos de los ríos (Ver PISÓN; GIHÓN), aunque es evidente que el autor considera el huerto de Edén como un lugar real, determinado (además de un estado o condición de vida), que se encuentra sobre esta tierra. No hay duda que el tercer río, (Ver  HIDEKEL, designa al Tigris; el cuarto,(Ver ÉUFRATES), es bien conocido.

Los territorios (Ver  HAVILA; CUS; ASIRIA) regados por estos ríos sugieren que Edén estaba ubicado o en el sur de Mesopotamia (Calvino, Delitzch) o en la región de Armenia.

Otras teorías presuponen que el autor tenía nociones vagas e incorrectas de la geografía. Pero, en realidad, es muy difícil interpretar con exactitud lo que dice el autor.Por ejemplo, ¿qué quiere decir “al oriente” (Gn 2.8)?

Algunos entienden que el huerto se plantó en la parte oriental de Edén; otros le atribuyen a la expresión un sentido temporal (por ejemplo, Jerónimo: “al principio”); pero la mayoría sostiene que Edén se hallaba al oriente con respecto al escritor. Sin embargo, Gn 3.24 parece indicar que Edén estaba al occidente (Dios pone la guardia al lado oriental). En fin, lo esencial no es el sitio preciso; el huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[3]

El jard�n del Edén", de Hieronymus BoschEl jardín del Edén”, de Hieronymus Bosch

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde habría puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

  • Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Gén. 2:8
  • Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.Gén. 2:15

Etimología de la palabra Edén:

La palabra Edén suele ser utillizado como sinónimo de Paraíso, sin embargo la palabra Paraíso originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que Edén, es una palabra de origén acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).

Descripción e historia

En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Oriente Medio. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus; el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.

En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.

En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.

Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Gén. 3:22-24

  • “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.” Gén. 3:22

Por esa razón Adán y Eva serían echados del jardín de Edén.

  • Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Gén. 3:24 RV 1960

Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.

El Eden tiene que haber existido.En varios pasajes biblicos se lo nombra. El HUERTO DEL Edén, es el lugar que preparó Dios para que viviera Adán, y del cual fueron expulsados Adán y Eva después de la caída.

I. El nombre

El TMTM texto masorético dice que Dios plantó un huerto en Edén (gan-bƒ>eµd_en; Gn. 2.8), lo que prueba que el huerto no era coextensivo con el Edén, sino que debe de haber sido un espacio dentro del mismo.

La LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), la Vg.Vg. Vulgata latina, y comentaristas posteriores han hecho notar que a una persona de habla hebrea el nombre >eµd_en le sugeriría la raíz homófona que significa “deleite”; pero muchos eruditos opinan actualmente que Edén no es nombre propio, sino un nombre común derivado del sumerio edin, ‘planicie, estepa’, tomado quizás directamente del sumerio, o a través del acádico (edinu), lo que indicaría una planicie o región llana como ubicación del huerto.

Por su ubicación en el Edén llegó a llamársele “huerto de Edén” (gan->eµd_en; Gn. 2.15; 3.23–24; Ez. 36.35; Jl. 2.3), pero también se lo denominó “huerto de Dios” (gan-ƒloµhéÆm, Ez. 28.13; 31.9) y “huerto de Jehova” (gan-yhwh, Is. 51.3). En Gn. 2.8ss la palabra gan, ‘jardín, huerto’, y en Is. 51.3 >eµd_en mismo, se traducen paradeisos en la LXXLXX Septuaginta (vs. gr. del AT), que es una voz tomada del antiguo persa (avéstico) pairidaeµza, ‘cercado’, que vino a significar “parque, recreo”, y de este uso proviene el  castellano “paraíso” para el huerto de Edén.

II. Los ríos

Los ríos del Eden son:

1. Río Guihón
2. Rio Pisón
3.Río Tigris
4.Río Eúfrates

El teólogo y traductor bíblico alemán Hans Bruns ofrece esta interesante observación: “Los ríos sirven para indicar que no se trata de un cuento de hadas, sino más bien de algo que efectivamente tuvo lugar aquí en la Tierra.”[4]

Un río salía del Edén, o la planicie, y regaba el huerto, y desde allí se dividía en cuatro brazos (raµ<sûéÆm, Gn. 2.10; avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”). Los eruditos interpretan de diferentes maneras la palabra roµ<sû ‘cabeza, parte superior, principio, como el comienzo de un brazo, como en un delta, que corre aguas abajo, o el nacimiento o empalme de un tributario que va aguas arriba. Cualquiera de las dos interpretaciones es posible, aunque la última es quizás la más probable. Los nombres de los cuatro tributarios o desembocaduras, que evidentemente estaban fuera del huerto, se dan como péÆsûoÆn (Gn. 2.11), géÆhn (2.13), h(2.14), y pƒraµt_ (2.14). Los dos últimos han sido unánimemente equiparados con el *Tigris y el *eyfrates respectivamente, pero las equiparaciones para el Pisón y el Gihón son casí tan diversas como numerosas, desde el Nilo y el Indio hasta tributarios del Tigris en Mesopotamia. No existe un número suficiente de datos que posibilite la identificación precisa de estos dos ríos.

Gn. 2.6 afirma que “subía de la tierra un vapor ((<eµd_,)   el cual regaba toda la faz de la tierra”. Es posible que <eµd_ corresponda al ac.ac. acádico, acadio eduÆ, que a su vez es una palabra tomada del sumerio id, ‘río’, que indica que un río subía o inundaba la zona y proporcionaba irrigación natural. Sería razonable entenderlo como referencia al huerto mismo.

La Biblia dice con respecto a la ubicacion de Eden: [5]

  • “Y del Eden salia un rio para regar el huerto, y de alli se dividia y se convertia en otros cuatro rios.” -Genesis 2:10

Dos de estos se llaman rios Hiddekel y Perath. (Vea: Gen. 2:10-14)
Por ello muchos Cristianos han asumido que el jardin original se localizó en alguna parte de la región de Mesopotamia (en los alrededores del Irak actual) donde fluyen los rios Tigris y el Eúfrates.
Sin embargo, la Biblia registra un devastador Diluvio mundial, muchos siglos después que Adán y Eva fueron echados del Jardín. Los estratos sedimentarios, algunos de kilómetros de espesor, llevan el testimonio mudo de esta convulsión acuosa masiva, que desgarró y enterró el mundo prediluviano para siempre.
Despues del Diluvio, los sobrevivientes (la familia de Noe) se movilizaron a la llanura de Sinar (Sumeria/Babilonia) que es donde encontramos los rios hoy llamados Tigris y Eufrates. Estos por consiguiente no son los mismos rios. Ellos corren encima de las capas depositadas por el Diluvio; sedimentos de piedra que contienen billones de cosas muertas (muertas por el Diluvio). El nombre estos ríos probablemente se tomaron de los rios pre-diluvianos originales, de la misma manera como los colonos de las Islas Británicas aplicaron nombres familiares a muchos lugares en su “nuevo mundo” en América y sud Asia.
Nótese también que la Biblia habla de un río que irrumpe en cuatro. Esto no es lo que se encuentra en el Medio Oriente hoy.
El Jardín fue destruído por el Diluvio. Su ubicación real en el globo terráqueo nunca podrá establecerse. ”

ver

Interpetaciones contemporáneas talmúdicas rabínicas (Cábala), les dan un sentido mistico y alegórico a estos ríos,pero que se alejan totalmente del sentido literal e histórico.

“En el comentario de este autor al pasaje 2:10 y ss, del Gé­nesis, sobre los cuatro ríos que brotaban del Edén, es decir, del Paraíso, la antigua anécdota talmúdica de los cuatro sabios experimenta una variación. El uno, se cuenta aquí, entró en el río Pisón, cuyo nombre se interpreta como pi Soné halajot, que quiere decir ‘una boca que enseña el sentido exacto de la Halajá’. Pisón representa aquí el sentido literal. El segundo entró en el río Guihón, cuyo nombre se refiere a la alegoría. El tercero entró en el yidéquel, nombre que se interpreta como un compuesto de las dos palabras had y cal ‘agudo’ y ‘ágil’, con lo que se quiere indicar la agudeza y la agilidad de la inter­pretación talmúdica del tipo derasa. El cuarto entró en e! río Eúfrates, que es puesto en relación con lo más interno del núcleo, la médula de donde brota el germen de la vida, el que —en otras palabras— está siempre descubriendo y desarrollando nuevos misterios. Ben-Zomá y Ben-‘Azay llegaron sólo hasta la cáscara y las envolturas internas de la Torá, allí se enredaron y únicamente sacaron prejuicios en aquellos sectores.Solo Aqiba penetró hasta la médula de la Torah,entró sano, y salio sano.”[6]

III. El contenido del huerto

Si tomamos la declaración de Gn. 2.5–6 como indicación de lo que posteriormehte sucedió dentro del huerto, podemos interpretar que se trataba de una extensión de tierra cultivable (sŒaµd_eh, ‘campo’) que Adán debía labrar. Allí debían crecer plantas (sŒéƇh) y hierbas (>eµsŒeb_), lo que quizás deberíamos interpretar como arbustos y cereales, respectivamente.

También había árboles de todas clases, tanto deliciosos a la vista como buenos para comer (Gn. 2.9), y dos en particular en medio del huerto: el árbol de la vida, cuyos frutos harían que el hombre viviese para siempre (Gn. 3.22), y el árbol de la ciencia (Versión moderna (hecha por H. B. Pratt), eds. rev. 1929 “conocimiento”) del bien y el mal, del cual se le había prohibido concretamente al hombre que comiera (Gn. 2.17; 3.3).

Hay muchos puntos de vista sobre el significado de “la ciencia del bien y el mal” en este contexto.

Uno de los más comunes considera que se trata del conocimiento de lo bueno lo malo, pero es difícil suponer que Adán no lo tenía ya, y que si así no hubiese sido, se le habría prohibido adquirirlo. Otros lo relacionan con el conocimiento terrenal que el hombre adquiere con la madurez, y que puede aplicarse tanto al bien como al mal.

Según otro punto de vista la expresión “bien y mal” es un ejemplo de una figura de lenguaje en la que un par autonímico significa totalidad, y por lo tanto, quiere decir “todo”, y en este contexto conocimiento universal. Contra PelagContra Pelag Jerónimo, Contra Pelagium esta teoría está el hecho de que Adán no adquirió conocimiento universal después de comer el fruto prohibido.

Otro punto de vista sostiene que se trataba de un árbol común seleccionado por Dios para poner a prueba la capacidad ética del hombre, que “alcanzaría un conocimiento experimental del bien y el mal, según que obedeciera la prohibición divina o cayera en la desobediencia” (NBC F. Davidson (eds.), The New Bible Commentary, 1953, pp.pp. página(s) 78s) .

Derek Kidner comenta que

“Sobre los muchos árboles mencionados en 9a, véanse arriba las observaciones introductorias de la sección (versículos 8-17).
En 9b cabe el interrogante si los árboles son dos o uno; o si son figurados o literales. Las palabras podrían referirse a un solo árbol, si se tradujera “árbol de vida. . . del conocimiento. . .” como algunos han sugerido. Pero si esto conviene a la expresión de Eva “en medio del huerto” en 3:3 (cf. 2:9 sobre el árbol de la vida), crea un problema insoluble en 3:22. La traducción familiar es correcta: se trata de dos árboles.

Los árboles podrían considerarse metáforas de los respectivos medios (tales como la sabiduría, Pr. 3:18, o la curiosidad desen­frenada, Judas 8) para obtener o la vida o el conocimiento prohi­bido; véase más adelante la discusión acerca del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, por muchos motivos es preferible el sentido literal, por ingenuo que parezca. No son árboles mágicos (porque en el Antiguo Testamento no hay lugar para las fuerzas ciegas, sólo para los actos de Dios), sino sacramentales, en el sentido amplio del término, al ser los medios físicos de una acción espiritual. El fruto, no por sí mismo, sino cumpliendo una función y portando una palabra de Dios, confronta al hom­bre con la voluntad de Dios, particular y explícita, y le da al hombre un decisivo sí o no para expresar con todo su ser.

La ciencia del bien y del mal tal vez se entienda mejor en este contexto  vivo.  Aisladamente   puede   significar  una  cantidad de cosas, muchas de ellas con apoyo bíblico. La frase puede representar el discernimiento moral o estético (p. ej. 1 R. 3:9; Is. 7:15); pero Adán y Eva son considerados como seres moralmente responsables (2:16, 17) y generalmente perceptivos (3:6) ya antes que tocaran el árbol.36 Podría ser un hebraísmo para “todo” (es decir, el hombre no ha de codiciar la omnisciencia); pero en 3:22 no puede significar esto. A menudo se lo ha consi­derado como el despertar sexual, a la luz de 3:7; recientemente R. Gordis sugirió que este árbol ofrece en consecuencia una inmortalidad opuesta a la del árbol de la vida, en la procreación de una familia y una posteridad.

Esto también está expuesto a varias objeciones, incluyendo el hecho de que 3:22a es incom­patible con ello (tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testa­mento el cielo es asexuado), y que Dios instituyó el matrimonio después de prohibir el uso del árbol que se dice lo simboliza. En el contexto, sin embargo, el énfasis cae sobre la prohi­bición más bien que sobre las propiedades del árbol. Se nos muestra como prohibido. Es ocioso preguntar qué podría significar en sí; este fue el error de Eva. Tal como estaba, prohibido, presentaba la alternativa al discipulado: hacerse por uno mismo, luchar por adquirir conocimiento, satisfacciones y valores del mundo creado, desafiando al Creador (cf. 3:6). Más instructivo aún es el resultado del experimento; véase el comentario sobre I 3:7. En todo esto el árbol desempeña su papel por la oportunidad que ofrece, más bien que por las cualidades que posee, como una puerta cuyo nombre anuncia sólo lo que hay más allá de ella. 10-14.” [7]

También había animales en el huerto, ganado (bƒheµmaÆ,  Bestia), y bestias del campo (Gn. 2.19–20), que quizás pueda entenderse como aquellos animales que podían domesticarse. También había pájaros.

IV. Los territorios adyacentes

Tres territorios se mencionan en relación con los ríos. Se dice que el Tigris “va al oriente de Asiria” (qid_mat

V. La ubicación del huerto del Edén

Existen numerosas teorías sobre la ubicación del huerto del Edén. La más común, adoptada por Calvino, p. ej.p. ej. por ejemplo, y en épocas más recientes por F. Delitzsch y otros, considera que el huerto se encontraba en algún lugar del SS sur de la Mesopotamia, y que el Pisón y el Gihón eran canales que conectaban al Tigris y al Éufrates, o tributanos que los unían; o, según otra teoría, el Pisón era el curso de agua entre el golfo Pérsico y el mar Rojo, que circundaba la península arábiga. Estas teorías consideran que los cuatro “brazos” (avav Authorized Version (King James’), Versión autorizada inglesa de 1611 “cabeceras”) de Gn. 2.10 son tributarios que se unían en un caudal principal, que luego desembocaba en el golfo Pérsico; pero según otro grupo de teorías eran brazos que salían de una supuesta fuente común y tratan de ubicar al huerto en la región de Armenia, donde nacen el Eufrates y el Tigris. El Pisón y el Gihón, entonces, se vinculan a varios ríos más pequeños de Armenia y la Transcaucasia, y en algunas teorías por extensión, suponiendo que el autor desconocía la verdadera geografía, con otros ríos como el Indo, y aun el Ganges.

La expresión “en Edén, al oriente” (Gn. 2.8), literalmente “en Edén desde el frente”, podría significar que el huerto se encontraba en la parte oriental del Edén, o que el Edén estaba en el EE este (punto cardinal); elohísta desde el punto de vista del narrador, y algunos comentaristas la consideran como “en Eden en tiempos antiguos”, pero en cualquiera de los casos, al no haber seguridad sobre el significado de las otras indicaciones de ubicación, esta información no puede agregar mayor precisión.

En vista de la posibilidad de que, si el diluvio fue universal (Diluvio), las características geográficas que podrían haber ayudado a verificar el lugar donde estuvo el Edén han sido modificadas, la ubicación sigue siendo desconocida.

Para ubicar el Edén no hay demasiados problemas. Los nombres de los ríos nos indican una vasta área que abarca todo el Próximo Oriente, la cuna de todas las civilizaciones conocidas en la época. Pero ¿y el huerto?

El erudito biblico Dereck Kidner comenta que:

“La frase un huerto en el Edén, al oriente aclara que aquí Edén es una localidad, no un símbolo, aunque la misma forma  hebrea ‘edén significa adecuadamente “deleite”. El nombre pare­ce    relacionado con el sumerio edin(na) (llano, estepa), y los versículos 10-14 entran en detalles para presentarlo como un lugar real, no alegórico o mítico. El huerto (LXX paradeisos, “pradera”; de ahí el término paraíso) constituía sólo una parte de él; en el comentario sobre 10-14, más adelante, se discute hasta dónde es posible identificar la región.”[8]

Por una parte hay un grupo de hipótesis que lo sitúan al sur de Mesopotamia o en Arabia. Pero no parecería una propuesta afortunada.

Por dos motivos:

a) contradice la fuente bíblica que lo sitúa en la cabecera de los ríos.

b) lo sitúa en zonas desérticas o semidesérticas cuya habitablidad depende de la canalización artificial de los ríos.

Pero parece poco adecuado para un jardín.

Por otra parte hay otro grupo de propuestas que lo sitúa en la antigua Armenia (en lo que hoy es el Kurdistán) o en algún lugar cercano de la Alta Mesopotamia. A mi modo de ver esas propuestas se acoplan mejor con las fuentes, y además permiten una hipótesis añadida muy sugerente relacionada con los inicios de la colonización agraria en Mesopotamia, y es que Urartu (Armenia) está localizada en el Creciente Fértil “real”.

Lo del Creciente Fértil necesita una explicación. Hoy día instintivamente asociamos esas palabras con Mesopotamia y la costa Palestina. Pero el Creciente Fértil realmente se refiere a un arco geográfico situado algo más al norte, en el reborde montañoso donde el cereal silvestre crecía ya en abundancia sin necesidad de cultivo. Es ahí donde aparecen las primeras aldeas y donde tiene lugar la primera revolución neolítica. La colonización de la llanura aluvial mesopotámica es bastante posterior, y siempre en sentido Norte-Sur (con la única excepción de los sumerios, procedentes del Este).

En ese contexto la descripción bíblica bien pudiera ser un recuerdo lejano de ese proceso. El recuerdo de un lugar arbolado donde el cereal crecía solo y no había que canalizar los ríos. Al menos, la hipótesis es bastante sugerente.

Respecto a los rios, Derek Kidenr comenta

“El río, aunque sería un hermoso símbolo de la vita­lidad que mana de suelo sagrado (cf. Sal. 36:8, 9; Ez. 47:1-12;Ap. 22:1, 2), se presenta muy literalmente, con dos de sus cuatro brazos (10), los bien conocidos Tigris (Hiddekel, cf. Dn. 10:4) y Eufrates (14). Estando enumerados estos dos como si se leyera de este a oeste, parecería implícito que los desconocidos Pi­són (11) y Gihón (13) estaban aun más al este, lo cual es con­secuente con el nombre Cus (13), entendido como el territorio cusita al este del Tigris, no como la remota Etiopía (como figura en algunas versiones) que es otra Cus. Havila (11; ¿tierra are­nosa?) está vinculada con Cus en Génesis 10:7, y Cus con Babilonia(10:8, 10) que los cusitas invadieron en un tiempo.40 El área, pues, puede ser una región relativamente compacta, sobre el Golfo Pérsico en el cual desaguan, entre otros, los ríos Tigris y Eufrates. Este golfo, cuyas mareas, según P. Buringh,41 determi­nan “una irrigación y drenaje naturales” de la región del estuario, que lo adecúan para la “vegetación” y “árboles frutales” ya en épocas primitivas, podría ser el “río” del versículo 10 —pues un antiguo nombre del golfo era ñor marratum, río amargo- y los “cuatro brazos” serían las cuatro bocas desde los cuales se trazan aquí los cuatro ríos, aguas arriba, como en una exploración. “[9]

VI. Dilmún

Entre los textos literarios sumerios que se descubrieron a principios de este siglo en Nippur al SS sur de Babilonia se encontró uno que describe un lugar llamado Dilmún, un lugar agradable, en el que no se conocían ni la enfermedad ni la muerte. Al principio no tenía agua potable, pero Enki, el dios del agua, ordenó al dios del sol que remediara esta situación, y cuando así se hizo se produjeron otros hechos, en el curso de los cuales se menciona a la diosa Ninti (Eva). Posteriormente los babilonios adoptaron el nombre y la idea de Dilmún, llamándolo “tierra de los vivientes”, morada de sus inmortales.

Hay ciertas semejanzas entre esta noción sumeria de un paraíso terrenal y el Edén bíblico, y por ello algunos eruditos llegan a la conclusión de que la narración del Génesis depende de la sumeria. Pero una explicación igualmente factible es que ambas se refieren a un lugar real, y que los sumerios le habrían agregado elementos mitólogicos reunidos durante su transmisión.

Se hace un poco dificil  admitir la conexión entre Dilmún y el mito del Edén bíblico. Dilmún era un centro comercial mesopótamico importante del segundo milenio AC en las proximidades de lo que hoy es Bahrein, en pleno Golfo Pérsico. Un puesto de avanzada para las naves comerciales que hacían la ruta entre Sumeria y la civilización del Indo. Es lugar geográficamente localizable que queda bastante lejos de la cosmogonía hebraica, tanto en el mapa como en la mitología subyacente .

VII. El debate  actual sobre la existencia del huerto del Edén

Cuando en la Biblia se lo define como huerto, algunos grupos de personas y eruditos creen que se estaría aludiendo posiblemente a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Oriente Medio, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente el Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como esta descrito en el génesis. Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardían, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde una serpiente, Ladón (de evidente homofonía con Eden), actua de guardiana del árbol de la inmortalidad el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera. [10]

Y por último nos quedaría otro pequeño detalle que ha llenado de consternación a los estudiosos de la biblia durante muchos siglos. Y es que los cuatro ríos que menciona la biblia en realidad nunca se juntan.

La explicación más obvia es que los escribas no tenían ni idea de Geografía. Pero cualquier judío de cualquier época sabría que el Nilo y el Tigris no se juntan. Son ríos demasiado grandes y demasiado cercanos a su mundo. Están en direcciones opuestas y corren en sentido opuesto.

Otra explicación podría ser que los autores estaban pensando en una geografía imaginaria, pero eso también chocaría con la elección de nombres reales y paísajes reales para esos ríos.

Una opción posible sería  darle una interpretación alegórica. Todos los grandes ríos conocidos del Próximo Oriente tenían su origen en el huerto del Edén porque allí estaba el origen (alegórico) de la creación. A esto, todo el mundo lo podría entender como una metáfora; sin embargo este aspecto es dudoso por el caracter narrativo del libro de Génesis que nada nos alienta a interpretarlo de esta manera alegórica.

4 aspectos importantes nos comenta sobre el paraíso terrenal Derek Kidner, erudito bíblico quien fue director del centro de imvestigación bíblica Tyndale House, en Cambridge,Inglaterra.[11]

a.La provisión que hace el Señor es un modelo de cuidado paternal. El novato es abrigado pero no sofoca­do: por todas partes le esperan descubrimientos y encuentros que suscitarán sus poderes de discernimiento y decisión, y sus apetitos estético, físico y espiritual están ampliamente provistos (como lo muestra sólo el versículo 9); además, tiene delante de sí un trabajo propio de un hombre para el cuerpo y la mente (15,19).

b. Para su despertar espiritual, puesto que está hecho a imagen de Dios, se le da una palabra divina, de doble filo, por la cual vivir: podrás comer. . . no comerás (16, 17). Los animales, que no tienen tal capacidad ni tal mandamiento, se contentan con ser esclavos de su medio ambiente, y conducirse de acuerdo con [ sus urgencias innatas y del momento. El hombre está llamado a establecer un curso y seguirlo; al admitir o rechazar deliberada­mente las presiones que se ejercen sobre él se muestra libre. Dios le proporcionó a Adán una guía mejor que reglas, o aun que un principio moral, al darle una simple palabra por la cual guiarse, porque ello significaba que su sí o su no podrían ser motivados por el amor, en pura lealtad filial, no por la soberbia de la inde­pendencia. Si hay un elemento de costo en el solitario “no” que recibió Adán, Hebreos 5¿8, 9 muestra claramente que el creci­miento hasta la estatura cabal lo exige.

c. Hay una insinuación del desarrollo cultural deseado para el hombre cuando momentáneamente el relato (10-14) sale del Edén para abrir un panorama de un mundo de diversas regiones y recursos. La digresión, pasando por alto los meros detalles que ubican el huerto, descubre que al género humano le espera algo más que la simplicidad primitiva: una complejidad de habilidades y pueblos desparejamente distribuidos, aunque el lector conozca la ironía de la misma en la trágica connotación de las palabras “oro”, “Asiría”, “Eufrates”.

d. Finalmente, para coronar el capítulo, se muestra al hombre como un ser social (18-25).

VIII.Bedelía: ver Bedelia

Conclución:

El huerto fue una región que abundaba en luz y agua, la mejor parte del mundo y su centro ideal eternamente atractivo al hombre.

En el huerto, lleno de árboles hermosos y fructíferos (Gn 2.9), el hombre debía trabajar (2.15, contrástese 3.17ss). También había ganado, aves y animales domésticos (2.19s; 3.1). Había en medio del huerto dos árboles misteriosos: el de la “vida” y el de “ciencia del bien y del mal”. Al hombre se le prohibió el segundo. Cuando este desacató la prohibición, perdió también el derecho al primero, así como al resto del huerto (3.22ss). Edén simboliza el compañerismo entre Dios y el hombre, interrumpido por la desobediencia cuyo castigo es la mortalidad.[12]

“La mención que hace la Biblia de cuatro ríos, dos de los cuales existen todavía en el Asia Menor —aunque el Diluvio pudo haber modificado considerablemente su configuración—, el Tigris y el Eúfrates, cuyas fuentes, descendiendo de los montes de Armenia, regarían algún verde valle situado cerca de sus orígenes, nos ayuda a creer que el relato bíblico es un hecho real que tuvo lugar sobre la Tierra y su memoria quedó en la tradición histórica de muchos pueblos, ya que hallamos en los mitos prehistóricos de diversas naciones reminiscencias del relato del Edén, los cuales, aunque desfigurados por las tradiciones e interpretaciones sacerdotales de cada nación, denotan que, en el fondo, tienen un origen común.”[13]

Derek Kidner nos hace notar que

“Todas las implicaciones de la advertencia ciertamente morirás se desarrollarán lentamente hasta las últimas páginas del Nuevo Testamento. Se presentan brevemente en 3:7; mientras tanto, se puede señalar que estas palabras no implican necesariamente que el hombre no fuera naturalmente mortal. Dios es “el único que tiene inmortalidad” (1 Ti. 6:16), y la presencia del  árbol de la vida en el huerto indica que si el hombre ha de partici par de esa gracia, debe ser un don añadido.” [14]

¿Porqué ya no estamos en el? [15]

El filósofo alemán Hegel dijo una vez, “La única cosa que aprendemos de la historia es que no aprendemos nada de la historia”. Pero en Romanos 15:4 Pablo escribió, Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza“.

En otras palabras, las lecciones que empezaron en el Huerto aun son válidas hoy en día. Tenemos que aprender de los errores de Adán y Eva así como de la respuesta del Señor.

Como Adán y Eva nosotros somos el pueblo de Dios. Mientras nos sometamos a Su voluntad todas nuestras necesidades serán cumplidas y Él asumirá la responsabilidad total de nuestro bienestar (Salmo 37:4Mateo 6:31-33). Pero cuando empezamos a ejercer nuestras propias prerrogativas Él empieza a compartir esa responsabilidad con nosotros. Mientras seamos más independientes en nuestras acciones, mayor responsabilidad nos da Dios. Y junto a esa responsabilidad compartida están el dolor y el penoso trabajo.

Cuando nos rendimos de nuevo Él retoma la responsabilidad. Y puesto que Él no nos ha dado el uso total de la dimensión del tiempo, no podemos devolvernos y negar las consecuencias de nuestras decisiones independientes, pero, como Adán y Eva, podemos aprender de ellos y de manera voluntaria entregarle de nuevo al Señor nuestra voluntad Quien aun es nuestro Proveedor. Todo lo que Él requiere es que confesemos nuestros pecados y poder sentir nuestra voluntad de querer empezar de nuevo. Sus misericordias son nuevas cada día, por eso es que nosotros también podemos tener un estado mental como el del Huerto, a pesar de nuestras circunstancias, como el que tenían nuestros primeros padres.

¿Qué sucedió para que Adán y Eva abandonaran el Huerto? Nada más que la sustitución de sus propias voluntades por la de Dios. Él les había dado todo, incluyendo la libertad de las preocupaciones. Él había aceptado la total responsabilidad por su bienestar, proveyéndoles y sustentándolos, física, mental, emocional y espiritualmente.

Cuando ellos empezaron a tomar decisiones por ellos mismos Él se los permitió, pero Dios también permitió que compartieran algo de la responsabilidad de esas decisiones. Esta responsabilidad compartida les produjo un sentimiento que hasta ese momento era desconocido en la creación. La palabra hebrea que describe estos sentimientos se traduce como dolor en la Biblia Reina Valera, 1960, y como dolor y penoso trabajo en la Nueva Versión Internacional. Estas palabras se usan solamente tres veces, dos de las cuales se encuentran en Génesis 3:16-17 que son unos versículos que resumen las consecuencias de sus decisiones.

  • A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
  • Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

El otro uso de esta palabra la encontramos en Génesis 5:29 en donde se describe cómo es que el Señor va a aliviar estos sentimientos.

  • Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del[penoso — de dolor] trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Lamec nombró a su hijo Noé, que quiere decir alivio. ¿Pero cómo fue que Noé le trajo al mundo alivio de esta maldición? Una forma fue que él preservó la pureza de la descendencia del Mesías, evitando el ataque sobre la humanidad que produjo los Nefilin y que contaminó el banco genético humano. Esto hizo posible la venida de Aquel que realmente nos daría el mayor alivio posible.

Pero yo creo que Lamec también sabía que Noé sería el último de los diez Patriarcas antes del diluvio universal, y puesto que le puso a su hijo Noé (alivio), el nombre de todos estos los diez Patriarcas se podían unir en una sola frase que resumiría toda la historia del Evangelio. “El hombre (Adán) es asignado (Set) un mortal (Enos) dolor (Cainán), pero el Dios bendito (Mahalaleel) vendrá (Jared) enseñando (Enoc) que su muerte traerá (Matusalén) el desesperado (Lamec) alivio (Noé)”. Esta es una profecía del Mesías que tomó diez generaciones en escribirse, pero que ha traído mucho alivio al mundo porque tuvo que haber sido de parte de Dios. ¿Qué otra clase de coincidencia la pudo haber producido?

Un día, pronto, el Señor nos va a guiar de vuelta al verdadero Huerto, el del cielo. Pero hasta entonces, tenemos disponible un estado mental tipo Huerto. Estos son tiempos peligrosos y tenemos todas las indicaciones de que se volverán peores. Si usted está todo estresado por eso, quizás es que está asumiendo demasiada responsabilidad, tratando de imponer su propia voluntad en las cosas que usted no puede controlar, en lugar de confiar en Dios y vivir de acuerdo a Su voluntad. Si eso es así, entonces usted está viviendo fuera del Huerto en donde existe toda clase de dolor y penoso trabajo.

Jesús dijo, Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Entréguele de nuevo su vida a Él y alíviese de la responsabilidad. Usted no podrá revertir los efectos de sus decisiones pasadas, pero si usted se le acerca a Él, Él se le acercará a usted y le guiará con seguridad a través de ellas. Igual que Adán y Eva, usted se dará cuenta que la vida es mejor en el Huerto, aun cuando solamente eso sea un estado mental, por el momento.

Derek Kidner cita a R. Martin-Achard, quien dice

“Antes de la caída, entre Adán y la muerte, que es su suerte natural como un elemento de su herencia humana, se inter­pone el Dios vivo; su presencia es suficiente para mantener alejada a la muerte. . .”. La trasposición de Enoc, “para no ver muerte” (He. 11:5), tal vez ilustre lo que Dios había preparado para el hombre. [16]

Pero el punto más importante de recordar es este:

Adán y Eva aprendieron que el dolor y el penoso trabajo llegaron a sus vidas como resultado de haber buscado su independencia de Dios.

Notas

[0] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[1] Tr. del heb. antiguo,Raquel Reznik,cit. en gramática-del-perfecto-conocimiento-de

[2] Diccionario de la Real Academia Española

[3] Diccionario Nelson

[4] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070923213515AAbePCT

[5] http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090421164250AArIDtN

[6] Wikipedia,Eden

[7] Derek Kidner,Genesis,p.73-74,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,p. 63-64,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.

[11] Genesis,p.73-74,op. cit.

[12] Diccionario  Nelson

[13] Samuel Vila, Manual de Teología Apologética,p.73 ,1983,ed.Clie,Barcelona,España.

[14] Genesis,op. cit

[15] La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack Kelley. Ministerio Grace thru Faith
http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit. en http://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html

[16] Genesis,op. cit

Fuentes Bibliográficas:

  • Diccionario de la Real Academia Española
  • Bibliografía. G. von Rad, El libro del Génesis, 1977; S. Croatto, Crear y amar en libertad, 1986; S. Muñoz Iglesias, Introducción a la lectura del Antiguo Testamento, 1965. Sobre el punto VI, °S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer, 1962.S. R. Driver, The Book of Genesis8, 1911, pp.pp. página(s) 57–60; J. Skinner, Genesis², ICCICC International Critical Commentary, 1930, pp.pp. página(s) 62–66; W. F. Albright, “The Location of the Garden of Eden”, AJSLAJSL American Journal of Semitic Languages and Literatures 39, 1922, pp.pp. página(s) 15–31; E.A. Speiser, “The Rivers of Paradise, Festschrift Johannes Friedrich, 1959, pp.pp. página(s) 473–485; M. G. Kline, “Because It Had Not Rained”, WTJWTJ Westminster Theological Journal 20, 1957–8, pp.pp. página(s) 146ss. Sobre el punto VI, S. N. Kramer, History Begins at Sumer, 1956, pp.pp. página(s) 193–199; N. M. Sarna, Understanding Genesis, 1966, pp.pp. página(s) 23–28.T.C.M.T.C.M. T.C. Mitchell, M.A., SubDirector del Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, Museo Británico, Londres, Inglaterra. (Diccionario biblico Ed. Certeza)
  • Diccionario Nelson
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_del_Ed%C3%A9n
  • Samuel Vila , Manual de Teología Apologética, 1983,ed.Clie,Barcelona,España.
  • La vida en el Huerto del Edén. Una perspectiva por Jack KelleyMinisterio Grace thru Faith
    http://www.gracethrufaith.com/estudios-biblico-espanol/la-vida-en-el-huerto-del-eden,cit.enhttp://www.nuevoamanecer.cl/biblia/misterios/la_vida_en_el_huerto_del_eden.html
  • Gershom Gerhard Scholem, José Antonio Pardo,La Cábala y su simbolismo,Edición: 9,Siglo XXI, 1995.
  • Derek Kidner,Genesis,ed. Certeza,1967,The Tyndale Press,Londres,Inglaterra,edic. español impr. en 1985, E.U.
  • Diccionario Biblico Ed. Certeza
  • Samuel J. Schultz, Habla el Antiguo Testamento, ed. Portavoz, imp en español en 1976,Grand Rapids,Michigan,E.U

EL HIPNOTISMO Y LA RELIGIÓN

EL HIPNOTISMO Y LA RELIGIÓN

CASH

El sátrapa y hereje, Carlos “Cash Money” Luna, de Guatepeor

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

«Es inconcebible oír gritar la mentira mientras que la verdad permanece rendida y callada».

Definiremos la hipnosis como la inducción mental a un estado parecido al trance con énfasis en la sugestibilidad y la obediencia.

El diccionario de la real academia española define el hipnotismo de manera siguiente:

Hipnotismo. (Del ingl. hypnotism). m. Med. Método para producir el sueño artificial, mediante influjo personal, o por aparatos adecuados.

El método del hipnotismo conduce a un estado alterado o anormal de la conciencia humana, cuyas metas y propósitos están bien definidos. El origen de la hipnosis no es tan reciente. El hipnotismo fue practicado hasta hace dos centurias por hechiceros, oráculos griegos, por magos de Persia y faquires de la India.

Hoy en día es enseñado lícitamente en universidades por  grupos médicos calificados para su aplicación clínica, por ejemplo, para controlar el dolor severo y a veces refractario a la medicación convencional.

En el año 1958 el método hipnótico fue admitido oficialmente por la Asociación Médica Americana para el tratamiento de problemas psicosomáticos. Por otro lado, existen personas de dudosa reputación, los charlatanes en este caso, que lo manejan con fines de lucro, dando falsas e imposibles  esperanza con él para el alivio de enfermedades de manejo difícil.

Existen además los “hipnotistas del espectáculo”, los que sugestionan a las gentes para manipularles la voluntad a conveniencia. Se cree que el efecto hipnótico inducido en los individuos es provocado por ciertas sustancias químicas («mediadores») que pueden ser liberados en el cerebro, entre las que se encuentran  las «endorfinas».

Clínicamente está descrito que las endorfinas disminuyen el dolor somático, es por este motivo  que se  relacionan dichas sustancias con la hipnosis, cuando ésta  se maneja  para mitigar o hacer desaparecer cualquier clase de dolor que se desprende de la economía humana.

Por otra parte, la “sensación  de bienestar” de las personas que pertenecen al gremio neo-pentecostalista pudiera estar causado con bastante probabilidad por esta clase de «opioides o pétidos naturales» análogos de la morfina sintética, «opiáceos naturales» detonados por el sugestionamiento mental en los cultos del  pseudo carismatismo de los “muchos e inesperados tonos”.

No hay otra explicación racional al respecto. Personalmente, pienso, casi con toda seguridad, que estas neuro-sustancias vienen a exhalar las experiencias místico religiosas observadas en el mundo novoerista y neo-pentecostalista pseudo carismático. Entre estas experiencias están las supuestas visiones celestiales, la apreciación de colores fantásticos e indescriptibles (muy similar  al modo que lo hace el peyote, la mezcalina y el LSD), el hablar jerigonza, los temblores esperpénticos y aullidos animales, las sacudidas corporales violentas y de muy “malas trazas”.

Por su importancia, no me olvido decir que la hipnosis es más fácil de ejecutar  en aquellas personas de mentes sugestionables y que muestran  marcada inestabilidad y labilidad emocional, en esos individuos que poseen rasgos conversivos y neuróticos.

Por sus características muy propias, las «mujeres» ocupan el primer lugar de la lista para la inducción hipnótica religiosa. Por esta causa, en los grupos neo-pentecostalistas, el sexo “débil”, por ser más histérico (hyster: útero) que el sexo masculino, se lleva el “mejor premio en el show” del mover catártico-pseudo carismático, en las concurridas aulas del mal nombrado “cristianismo pentecostalista”.

Y aunque a usted se le haga imposible creerlo amable lector, no sólo los psiquiatras, médicos y psicólogos han utilizado el hipnotismo por razones de “salud”, para tratar la obesidad, el tabaquismo y el dolor, también  ha sido requerido por ministros religiosos, “porque con él  puede detectarse el principio de los disturbios psíquicos y somáticos para tratarse adecuadamente”.

No es nada extraño saber que la hipnosis se ha practicado para lograr regresiones a supuestas vidas anteriores de los que son hipnotizados. Unos se atreven a admitir que con las regresiones se logrará un mejorar  estado de salud, pudiéndose obtener una mayor sabiduría, únicamente con una sesión hipnótico-terapéutica (¿?).

El problema radica aquí en la intromisión de la mente al mundo oscuro y diabólico. El hipnotismo es sin duda una proceder ocultista viejo. El budismo, doctrina filosófica y religiosa derivada del brahmanismo, es tan común en naciones como China, Japón, la India, Corea y de una vasta parte del sudeste de Asia, con un enorme auge en el mundo occidental el día de hoy.

El budismo  proclama “un ciclo sostenido de la trasmigración del alma”.

La Biblia rechaza esta idea peligrosa surgida del pensamiento pagano. La Biblia acierta en  decir que después de la muerte los hombres quedan en una total inconsciencia. Esta inconsciencia es una parecida  al sueño normal y profundo, obviamente, de largura ininterrumpida hasta el día de la resurrección. Las personas muertas, «nada saben», «no aman», «no odian», «no envidian» (véase Ec.9:5-6). Todos los que han muerto hasta este momento, y los que faltamos, serán despertados del sueño de la muerte por el poder de Dios en el futuro, «resucitados para  vida o para muerte eterna» (véase Dn. 12:2; Jn. 5:28-29).  No hay ninguna cosa referida en las Escrituras que apruebe la “trasmigración de un alma incorpórea” después de la muerte a un nuevo cuerpo.

Cabe mencionar que la doctrina de la “metaspique” o de la “trasmigración del alma” fue aprobada por el filósofo Platón, luego que los orfistas y pitagóricos la introdujeron en la antigua y pagana Grecia, como ya lo comente en otro estudio recientemente pasado.

Por lo tanto, la regresión para indagar “vidas anteriores pasadas”, es una absoluta y abismal patraña. Ya dijimos que esta forma de manejar la mente  fue practicada por hechiceros, por oráculos,  magos y faquires hace aproximadamente dos siglos.

La regresión hipnótica es una buena y segura manera para  abrirle el ancho portón al enemigo draconiano. El diablo aprovechará la oportunidad en  la regresión hipnótica para hacer  creer a los incautos que el hipnotizado tuvo vidas anteriores en otros cuerpos, antes de nacer en el actual. Aquí el “médium”, por decirlo así, es el hipnotizado, y el que habla como si fuese el hipnotizado, es  el mismísimo Satanás, el espíritu engañador y padre de toda mentira (Jn. 8:44).

El sectario grupo G12, comandado por su inicuo y perdido líder César Castellanos, qué de cristiano tiene lo qué yo de general militar y de cardenal romanista tengo, ha concientizado gustosamente la práctica de la regresión hipnótica en sus esclavos seguidores por medio de sus enajenados y “calificados ungidos”, cosa que se echó  a andar en  sus “encuentros” de repudiable satanismo. Poco han valorado estos “psiquiatras religiosos del G 12” el sacrificio vicario de Cristo para limpiar los pecados del mundo por su sangre derramada, cuando simplemente, con  corazón arrepentido, se ha creído que Cristo es el Señor y que Dios por su espíritu santo lo levantó de los muertos (Jn. 1:7; Ro. 10: 8-11).

Vemos que las razones o propósitos del G12 con la práctica de la «regresión inducida» es buscar en las gentes supuestos pecados ocultos que no pueden ser recordados con facilidad o nunca. Antes de la conversión a Cristo, al pedirle perdón a Dios por nuestros hartos  pecados, fue imposible recordar numéricamente todas las cosas malas que una vez hicimos, y no sólo en ese día fue difícil, sino hasta la fecha es lo bastante complicado el recordarlas con brillante claridad.

No por esto  tendremos una vida espiritual mediocre o desagradable delante de Dios.

Él, en su misericordia, nos ha perdonado, si fuimos sinceros, de cualquier pecaminosidad, por más grotesca y terrible que haya sido, a pesar que nuestra mente la tenga por olvido.  Somos hombres y las memorias fallan por nuestra humana condición. Más adelante, el cambio en el creyente profesante se determinará  por su fervor y sujeción a la Palabra de Dios. No habrá otro factor  fuera de ella, de la voluntad divina,  que logre culminarlo.

César Castellanos  y su proxeneta compañía deberán saber que ningún modo o forma terrenalmente humana desvanecerá por “arte de magia” una supuesta y cuestionable “maldición generacional” o “un pecado  profundamente oculto y olvidado”.

Pablo  anima a los creyentes de Colosas para que «sean llenos del conocimiento de Dios, de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,  agradándole a Dios en todo, llevando fruto de toda buna obra» (Col. 1:9-11).

El conocimiento de Dios y el  consecuente crecimiento espiritual que consigo trae será obtenido exclusivamente en el creyente cuando sea empapado por la Palabra. De esa modo podrá entender sus designios y muchos de sus conceptos personales concebidos y errados serán desechados de su mente terrenal; su vida cambiará, sin dudas.

Será un creyente fortalecido en la potencia de Dios encontrada en su Palabra (Col. 1:11), un creyente «trasladado al Reino de su Hijo, el cual lo ha liberado de la potestad de las tinieblas, en quien tiene redención por su sangre, el perdón de pecados» (Col. 1:13-14).

Aún así, los problemas, las aflicciones y afecciones, las luchas, las circunstancias adversas  y el dolor, no desaparecerán en lo absoluto.  Estarán vigentes en su caminar como hijo de Dios, pero nada de esto lo «deberá apartar»  del amor de Dios y de su Cristo:

  • «¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Ro. 8:35-39).  Esto sí es «pisar la tierra pero mirando el cielo» (Col. 3:1-3).

Pablo dice que «uno» mismo deberá hacer morir lo terrenal (Col. 3:5). Los malos deseos, las fornicaciones e impurezas, las pasiones desordenadas y la avaricia sólo desaparecerán  con el esfuerzo del creyente que se afirma en las Santas Escrituras. La negra práctica de las “regresiones hipnóticas” no está establecida en la Biblia. ¿Por qué?  Lógicamente porque  no se necesitan y por su lóbrego y pagano origen. Dios es lo suficientemente poderoso, y se basta con su Palabra para cambiar hasta el hombre más rebelde y detestable de este torcido mundo. Es bueno que los adeptos de la Nueva Era y los neo-pentecostalistas  lo sepan.

El G12 se ha  metido en un gravísimo problema con Dios por colosal engaño. Más le vale a César  Castellanos y a sus prosélitos-marionetas que desistan de tanta mísera mentira e iniquidad y se conviertan al Dios vivo que sí da salvación. Cuando Dios perdona nuestros pecados y maldades, dice el Antiguo Testamento que «se olvida de todos ellos, sepultándolos y poniéndolos en el fondo del mar»:

  • « ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados» (Mi. 7:18-19).

Si Dios se ha olvidado de nuestros pecados cuando nos perdona,  no entiendo porqué la secta G 12  tiene el descaro de “revivirlos” nuevamente con el método de la hipnosis regresiva, cómo si Dios fuese un ser inútil para perdonarlos todos, “revividos”  inútilmente en el pensamiento frágil y obtuso de sus anticristianos súbditos, subyugados a las normas del mundo y no sujetos a las de Dios.

Entremos ahora a las filas de los “hipnotistas del espectáculo” adornado de gloriosa y engañosa santidad. En este caso, por su considerable  abundancia, me es imposible nombrarlos a cada uno; únicamente mencionaremos  «uno» o «dos», ya de sobra conocidos en el círculo neo-pentecostalista.

Benny Hinn y Cash Luna, son unos verdaderos y magistrales artistas  del hipnotismo religioso. Su capacidad para sugestionar a las gentes y llevarlas a un estado de trance mental es muy loable y asombrosa (en serio que les admiro a este par de negros  “ases” su impía y astuta dinámica para hacerlo). En sus cultos he visto la facilidad con la que manipulan, cuales hábiles titiriteros,  a las masas que caen con el simple hecho de mover la mano, con un sencillo y débil soplido (¿será por la halitosis que cargan?).

¿Cuáles son los factores qué están involucrados en la sugestibilidad hipnótica de la personas que concurren asiduamente a los cultos de Benny Hinn y de Cash Luna?  Comprenderemos que no todas las personas en general son susceptibles a la hipnosis. Entre estos factores están: una motivación grande de parte del hipnotizado, como creer que el hipnotizador es un “gran siervo enviado de Dios”. Otro sería: la destreza del hipnotizador para hipnotizar al motivado.

Otro más: la personalidad de hipnotizado que tiende a la neurosis, propenso a la inestabilidad emocional. Muy alejado de las verdaderas manifestaciones espirituales del pasado «carismatismo bíblico», el hipnotizado vendrá a desplegar en su «mística catarsis» un conjunto de floridas y aberradas manifestaciones  que indican la realidad de su crasa mentira, inconcebidas en el corazón de Dios para sus hijos.

Tan alocada confusión, a generado  una mala interpretación de los genuinos «dones espirituales» (véanse los capítulos 12, 13 y 14 del primer libro a los corintios), ya que la «carne»  aprovechará en la oportunidad el “dar rienda suelta” a su insujetable naturaleza. Esto no es  más que una barata imitación del insigne diablo, un vaporoso reflejo del la Eternidad que sigue impactando con denuedo a sus “gatos” inconversos, negantes del Dios bíblico, aborrecedores de sus estatutos y mandamientos, que viajan “más pronto que  rápido” al  «horno de fuego», donde serán aniquilados «para siempre», si no agudizan  debidamente el “átomo” de discernimiento que todavía no se les ha escapado de sus “narices” trastocadas.

  • «No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos unos a otros en el temor de Dios» (Ef.5:18-21).

El famoso movimiento de la “risa santa”,  también conocido como la “bendición de Toronto”, fue promocionado por el sudafricano evangelista de la muerte Rodney Howard-Browne en un principio.

La “risa santa” se caracteriza por una abrupta e inesperada presentación de una insana risa incontrolable,  emergida por sugestión inducida en quienes se han  predispuesto inconscientemente para la farsa: Otra vez el método hipnótico en acción en los cultos del demonio religioso.

De antemano sabemos que el contenido de los textos de «arriba» ha sido torcido de manera insolente y temeraria para justificar  que la supuesta “embriaguez” (temblores, mareos, carcajadas y lenguaje farbullante) surgida en cultos pentecostalistas es por obra del “espíritu santo”. Pablo hace una clara distinción entre el estado «embriaguez» producido por el vino, «en el cual hay disolución»,  y la llenura del espíritu santo genuina y verdadera. La «llenura del espíritu santo» únicamente será expresada en una vida ordenada y de devoción bíblica de parte del creyente, ofreciéndole a Dios de corazón «himnos y cánticos espirituales, alabándole en todo momento, sujetándose al temor del Señor, y dándole gracias en todo, porque esa es su voluntad» (1 Ts. 5:18).

Pablo jamás relaciona la embriaguez del vino con una “borrachera espiritual” y que sea precisamente apta para el creyente. Cristo dijo que el «consolador», el «paráclito», «convencería al mundo del pecado», que «guiaría al creyente a toda justicia  y verdad» (Jn. 16: 7-15), no al tipo de desordenes como los que estamos analizando en este estudio. Con respecto a la «llenura del espíritu santo», un autor escribe con acertada propiedad:

«Cuando el espíritu santo llena a la persona, el resultado es un control total de la vida de ese creyente por el espíritu, cuando esa vida está entregada a Cristo. La experiencia de ser llenos es algo que debe ocurrir continuamente…».

El glorioso suceso sobrenatural de «hablar en lenguas»  y la hora inusual para beber vino, llevo a pensar a la gente de alrededor en el día del Pentecostés que quienes las «hablaban» se encontraban  “borrachos”, es decir,  «alcoholizados», o «llenos de mosto» (mosto: gleukous, gr.  Eran las «nueve» de la mañana, en el horario romano; la hora «tercera» del día, en el horario judío. Gr. höra tritë tës hëmeras).  El libro de los Hechos (véase Hech. 2:1-15) nunca narra que estos hombres de Dios se “tambaleaban como árboles”, como “si fuesen a caerse”, como “si dieran pasos torpes o atáxicos”, o que “dieran  brincos”.

Nada dice esta parte de la Biblia que hablaron una “sarta de incoherencias”, de la manera que lo hacen los beodos con niveles de oxidrilos elevados en la sangre, sino que hablaron «lenguas terrenas previamente conocidas en ese entonces» (Hech. 2:7-11).

Repetimos: Lo que en realidad  llamó la atención con perplejidad  en el incidente del Pentecostés, fue el oír  hablar  a estas personas muchos idiomas extranjeros desconocidos para ellas en «una hora temprana del día», trayéndose a deducir y concebir  con acentuada ligereza que esto era sin duda el resultado de una copiosa cantidad de vino fermentado ingerida (el vino dulce guardado por un año era bastante embriagador).

Rodney Howard-Browne, no con poca pretensión y burla se ha hecho llamar “el cantinero de Dios”. Vimos como a expensas de una mala interpretación de los últimos textos tratados se ha convergido en una confusa idea que nada tiene que ver con la  «embriaguez etílica» y la «llenura del espíritu santo». Únicamente el estudio racional, sensato, cuerdo y serio de la Biblia nos dará luz a cualquier mentira, como esta que sustenta con gusto y gozo el maligno Howard-Browne, el perverso Benny Hinn, y el blasfemo Cash Luna, y otros muchos y muchos más inicuos y mentirosos que se autoproclaman con purulento orgullo “ungidos benditos del Señor”, pero que son más bien los “ungidos malditos de Satanás”.

El hipnotismo es  una práctica antigua y  pagana que ha sido tomada por lo impávidos «maestros de la teología de la prosperidad» como Benny Hinn, Cash Luna y Howard-Browne para “hacer de las suyas”, por demás ofensiva para con Dios, foránea al carismatismo verdadero de los ya inexistentes y sobrenaturales dones espirituales. Es una total farsa religiosa elaborada para el sugestionamiento deliberado de las mentes débiles e ignorantes con el fin de sacarles el mejor provecho egoísta, una falsa ilusión pseudo carismática proyectada y confundida con el poder de Dios genuino y que ha hecho dependientes,  por la «eufórica y agradable experiencia  endorfínica», parecida a los efectos  adictivos y placenteros de las drogas opiáceas, a testaduras y arrogantes gentes que inundan las salas neo-pentecostalistas y que no quieren saber para nada «la verdad de la impúdica mentira».

La hipnosis ha sido puesta en el mismo grupo donde está la astrología, la lectura de la bola de cristal, la brujería, el tarot, la lectura de la baraja, la misa negra, el alquimismo, la cábala, la protección astral, el yoga, las experiencias fuera del cuerpo y la quiromancia. La hipnosis es una excelente forma para hacer estragos en las vidas de los que han abrazado su mortífero engaño.

¡Cuidado con los  faquires e hipnotistas del neopentecostalismo  pseudo carismático, hermanos y amigos míos!

Como dice el proverbio chino:

«El significado de una imagen puede expresar diez mil palabras».

Los videos los encontrará en You Tube. Coloque los títulos de cada uno en Google, anteponiendo You Tube, y listo.

  • Analisis de la borrachera espiritual o risa santa ¾
  • Benny Hinn

Tomado de http://apologista.blogdiario.com/1243466700/hipnotismo-y-religion/

Anteriores Entradas antiguas