Zeitgeist, el Fraude (4)

Zeitgeist, el Fraude (4)

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

por Pablo Santomauro

Jesucristo:

¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitra y Attis?

Mitras

Mitra/Mitras

Existen tres versiones principales de Mitra: El Mitra védico, el Mitra Iraní, y el Mitras de la versión romana. El error que el documental Zeitgeist comete es suponer que se trataba más menos del mismo dios en cada tradición. Los eruditos en un tiempo favorecían esta idea, pero los expertos en mitraísmo modernos ya saben que hay diferencias esenciales en cada uno de los tres. Los productores de Zeitgeist usan para su tortuoso propósito más que nada la versión romana. El relator del film, como en los otros casos, parlotea:

“Mitra, de Persia, nació de una virgen en Diciembre 25, tuvo 12 discípulos e hizo milagros, y a su muerte fue sepultado por 3 días y luego resucitado. También se le conocía como “La Verdad”, “La Luz”, y muchos otros nombres. Interesantemente, el día sagrado de adoración de Mitra era el domingo”.

Análisis:

1) ¿Nació Mitra de una virgen? El mitraísmo romano era una de las tantas mistero-religiones y como tal, sus seguidores no escribían, por lo regular, acerca de sus creencias y prácticas. Sin embargo, a partir de algunos artefactos artísticos, los eruditos pudieron reconstruir varios elementos de la historia de Mitras. El Mitras romano fue nacido de una roca y en forma de adulto. Commodianus confirma esto diciendo “el inconquistable fue nacido de una roca” [1]. Considerando que Mitras nació adulto, los dolores de parto de la pobre roca deben haber sido terribles. Tampoco podemos saber si la roca era virgen, lo que presenta un verdadero problema para los ingenuos que se creen lo que Zeitgeist dice. Por otro lado, en la versión persa, según un himno mazdeísta, Mitra fue creado o emanado de Ahura Mazda como un arcángel o divinidad (Yazata)[2]. Conclusión: Decir que Mitra nació de una virgen es descabellado.

2) ¿Tuvo Mitra 12 discípulos? Esta disparate se basa en cierto relieve que se encuentra hoy en el Museo Estense de Modena, Italia, que muestra una imagen de Mitras emergiendo de un anillo con los 12 signos del zodíaco. Existe una imagen similar asociada con un altar mitraísta encontrado en el Muro de Adriano. Este hallazgo arqueológico se halla ahora en la Universidad de Newcastle en Australia. Es humorístico ver como algunos deducen que los doce signos del zodíaco son los doce discípulos de Mitra.

3) ¿Muerte y resurrección de Mitra? No existe la más minima evidencia de que los romanos o los persas imaginaron a Mitra muerto. Los mejores eruditos en la materia coinciden en esto. Entonces, sin muerte no puede haber entierro ni resurrección, no importa lo que Zeitgest diga. En este punto el cristiano debe estar preparado para cuando los “paralelomaníacos” le presenten esta cita de Tertuliano del Segundo Siglo:

“La pregunta sería: ¿Por quién es interpretado el sentido de los pasajes que serán usados para herejías? Por el Diablo, por supuesto, a quien pertenecen aquellos engaños que pervierten la verdad, y quien por medio de los ritos místicos de los ídolos, rivaliza con las porciones esenciales de los sacramentos de Dios. El [Diablo] también bautiza a algunos – es decir, sus propios creyentes y fieles seguidores; él promete quitar los pecados de los suyos en el lavatorio; y si mi memoria me es fiel, Mitra allí (el reino de Satanás) pone su marca en la frente de sus soldados; celebra la comunión del pan e introduce una imagen de la resurrección, y delante de una espada teje una corona”. (Presciptions Against Heretics 40.1-4) http://www.sacred-texts.com/chr/ecf/003/0030306.htm)

Los promotores de teorías como la de Zeitgeist apuestan todas las fichas a esta cita de Tertuliano. No tienen otra opción, pero se asemejan al que se está ahogando y en su desesperación se agarra de una pulga. Analicemos la cita de Tertuliano:

a. Tertuliano mismo dice que su memoria es difusa en el tema del mitraísmo.

b. Algunas de estas nociones son dadas por Tertuliano para afirmar lo que viene diciendo, o sea, que Satanás pervierte todo lo bueno del cristianismo.

c. Tertuliano dice que el mitraísmo imita “una imagen” de la resurrección. Es imposible saber el significado real de la frase, ni siquiera si se está refiriendo a la resurrección de Mitra.

d. Es obvio que hay un largo trecho de la información dada por Tertuliano a concluir que Mitras murió y fue resucitado.

Lo mismo sucede con aquellos que creen ver un paralelismo entre la muerte de Cristo y la escena de Mitra matando al toro cuya sangre es derramada. Aquí no hay prototipo ninguno ya que la sangre de la imagen no es la propia sangre de Mitras. Pero el argumento que pone el último clavo en el féretro de esta bufonada de Zeitgeist, es que la evidencia más temprana por el culto a Mitras data de la mitad del primer siglo en adelante, y esto se debe a que el culto a Mitra en el contexto romano comenzó luego de la muerte y resurrección de Cristo [3]. En verdad, las pruebas se inclinan a mostrar que el culto comenzó a mediados del primer siglo y alcanzó su apogeo en el tercer siglo [4]. Y como bono especial, agregamos la información de que el mitraísmo de Persia no surgió hasta después del cierre del canon del Nuevo Testamento (Franz Cumont, The Mysteries of Mithra (Chicago: Open Court, 1903), 87ff.) [5]. Esto en sí, arroja serias dudas sobre la teoría de que el mitraísmo romano es una continuación del mitraísmo persa de la antigüedad, ya que los eruditos modernos como David Ulansey, líder indiscutido en la materia, tienden a pensar que nunca existió un culto a Mitra en la era de los persas. Ulansey declaró que no existe evidencia confiable de tal cosa[6].

4) ¿Fue Mitra llamado “La Verdad” y “La luz”? Lamentablemente la suerte no está del lado de Zeitgeist. Si es verdad que fue llamado así, estoy seguro que los expertos en mitraísmo estarían tremendamente agradecidos si los productores de Zeitgeist les hicieran saber. Sería éste un descubrimiento de mayores proporciones.

5) Por último, parece que los productores del documental son tan suspicaces que se han dado cuenta que el domingo es un día importante para los cristianos, y no ha escapado a su perspicacia que el día de adoración del mitraísmo romano también era domingo. ¿Significa algo esto? ¡Por supuesto que no! Los cristianos decidieron adorar en domingo en conmemoración de la resurrección de Jesús, mientras que en el culto a Mitras no hay ninguna resurrección. Además, quizá sea una gran sorpresa para los genios de Zeitgeist que la semana sólo tiene siete días, por lo cual no es extraño que dos días de adoración coincidan. Tercero y último, considerando que el mitraísmo romano tuvo comienzo luego de los tiempos de Cristo, podemos decir que si realmente hubo aquí un préstamo, fue el mitraísmo que copió de los cristianos. <>

Próximamente: Attis

Notas:

1] (Instructions 13, http://www.sacredtexts.com/chr/ecf/004/0040038.htm)

2] (Yasht 10.1), http://www.avesta.org/ka/yt10sbe.htm

3] http://209.85.173.132/search?q=cache:OthKtsw-WqgJ:www.doxa.ws/Myth/copycat1.html+(Ulansey,+David.+Cosmoic+Mysteries+of+Mithras&cd=1&hl=en&ct=clnk&gl=us&ie=UTF-8

4] Ibid.

5] Ibid.

6] Ibid.

Otras fuentes para el estudiante:

http://jb-fidei-defensor.xanga.com/638110989/zeitgeist-rebuttal-speech/

Zeitgeist – The Movie Exposed- Is Jesus an Astrological Myth? Joel McDurmon,American Vision. (libro)

Shattering the Christ Myth, James Patrick Holding. (libro)

http://www.tektonics.org/copycathub.html

http://confidentchristianity.blogspot.com/2008/01/monotheistic-judaism-of-first-century.html

http://www.greatcom.org/resources/areadydefense/ch14/default.htm

http://www.christian-thinktank.com/copycat.html

http://www.doxa.ws/Myth/copycat1.html

http://www.apologeticspress.org/articles/156

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El fundamentalismo cristiano y el libro olvidado más influyente del Siglo XX

El fundamentalismo cristiano y el libro olvidado más influyente del Siglo XX

Líderes pseudocristianos para un mundo conservador
Sábado.1ro de noviembre de 2008

Jeff Sharlet CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

“Hay un libro en las vitrinas de Londres y Nueva York,” dijo Frank Buchman, evangelista de la clase alta, ante una asamblea en el Metropolitan Opera House en noviembre de 1935. “El título es “It Can’t Happen Here” [Eso no puede pasar aquí]*.

Algunos de entre vosotros que habéis leído las importantísimas palabras del Secretario de Estado: ‘nuestro propio país necesita urgentemente un despertar moral y espiritual,’ podríais haber dicho lo mismo: ‘Eso no puede pasar aquí.’”

En 1935, Buchman estaba en la plenitud de sus poderes, un hombre pequeño, bien alimentado y bien vestido sin ninguna distinción natural, quien no obstante anduvo viajando por el mundo en compañía de reyes y reinas y de muchachos inteligentes, jóvenes, sonrosados, de Oxford y Cambridge y Princeton. En verdad, Buchman fue excluido de Princeton, donde como ministro luterano había acechado a estudiantes que consideraba elegibles para “cirugías del alma,” como llegaría a llamar su variación del procedimiento de vuelta a nacer; y la Universidad de Oxford consideraba medidas legales para impedir que utilizara su nombre para su movimiento. Entonces llamaba a sus seguidores el “Grupo de Oxford,” después de descartar el de “Confraternidad Cristiana del Primer Siglo” tal vez por considerarlo jactancioso, por no decir inexacto cuando era aplicado a los cientos de miles de seguidores de Buchman en el Siglo XX.

El nombre de “Rearme Moral,” acuñado por Buchman cuando Europa entraba a la Segunda Guerra Mundial, fue el nombre que terminó por pegar. Sin ser exactamente una organización – no existían cuotas ni listas de miembros – pero menos democrático en espíritu que un movimiento social, Rearme Moral desplegó sus metáforas militares a través de los interminables viajes de propaganda de Buchman, las campañas de propaganda y la guerra espiritual practicada por sus discípulos al servicio de una ideología “ni de izquierdas, ni de derechas, pero recta,” en boca de uno de los hagiógrafos de Buchman. Los objetivos de Rearme Moral eran tan generosamente utópicos como para carecer de sentido, pero en la práctica sirvió claramente propósitos conservadores: la preservación de la casta. “Hay un tremendo poder,” predicó Buchman, “en una minoría guiada por Dios.” En un retrato favorable publicado por The New York World-Telegram, Buchman citó nombres: “Pero pensad en lo que significaría para el mundo si Hitler se rindiera al control de Dios. O Mussolini. O cualquier dictador. Mediante un hombre semejante, Dios podría controlar una nación de un día al otro y solucionar hasta el último problema apabullante.” Pensaba que el proceso ya había comenzado: “Doy gracias a Dios por un hombre como Adolf Hitler, quien edificó una línea de frente de defensa contra el Anticristo del Comunismo,” dijo al periodista.

Antes de la guerra, cuando hombres como Henry Ford y Charles Lindbergh admitieron abiertamente su admiración por Hitler, todavía no se corría riesgo al nombrar el estilo de gobierno al que apuntaban las siguientes palabras: Los problemas humanos, declaró Buchman, requieren “una democracia controlada por Dios, o tal vez debiera decir una teocracia.” Igual de buena, agregó, sería una “dictadura fascista controlada por Dios.”

Buchman había subido al escenario esa tarde de 1935 para decir a los más acaudalados de Manhattan que eso podría pasar aquí, y que así debiera ser. “Pensad en naciones cambiadas,” dijo a su audiencia, instándola a imaginar una “cirugía de almas” a escala nacional, o algo aún más grandioso: “un súper-nacionalismo controlado por Dios.”

Ese sueño sobrevive en la actualidad. No sólo en las ambiciones políticas de políticos de la Derecha Cristiana, que actualmente forman una especie acuciada por problemas, sino aún más en el fundamentalismo de estilo de vida aparentemente optimista predicado por mega-pastores como Joel Osteen (autor de “Become a Better You” [Su mejor vida ahora]), cuyo nombre mismo es una marca registrada, y Rick Warren, autor del libro de ventas gigantescas “Purpose-Driven Life” [Una vida con propósito] – y, desde abril de 2008, patrocinador oficial de Ruanda que se ha sometido bajo su guía a una cirugía de almas a escala nacional para convertirse en la “Primera nación con propósito,” abrazando la mezcla envuelta en frases amables de la teología de Warren basada en la Biblia, de obediencia y capitalismo, como antídoto para el ateísmo, sea en la forma de genocidio o socialismo. Warren, a pesar de su comportamiento cortés – o tal vez debido a éste, no hace distinciones. O estás con Dios, o estás contra Él.

Y no obstante, Rick Warren, Joel Osteen, y el fundamentalismo amigo de los negocios de la era post Derecha Cristiana no provocan alarmas liberales como lo hacen aporreadores de púlpitos del tipo de John Hagee, Pat Robertson, y James Dobson. La ironía es que la agenda de este evangelicalismo del nuevo estilo de vida, va mucho más lejos que la de la Derecha Cristiana tradicional: la Derecha Cristiana quería un sitio en la mesa; el evangelicalismo del estilo de vida quiere construir la mesa. Quiere fijar los términos mismos en los que imaginamos lo que es posible, y con ese fin prescinde de términos que puedan ahuyentar a los liberales. Es un fundamentalismo abarcatodo – todos caben.

Pero los objetivos finales siguen siendo los mismos. Es verdad que Osteen se distancia generalmente del aborto, y Warren, tan opuesto en todo a la homosexualidad como era Jerry Falwell, prefiere hablar de ayuda para el SIDA. Pero los dos – y el nuevo evangelicalismo como movimiento – siguen predicando la fusión entre cristianismo y capitalismo introducida hace tres cuartos de siglo. En apariencia, es autoayuda; si se raspa un poco se revela como una ideología profundamente conservadora que refunde la iglesia y el Estado, las escrituras y la moneda, la fe y las finanzas. Hay un cierto sentido en el que la visión del “Súper-nacionalismo controlado por Dios” de Buchman prospera actualmente con más seguridad de lo que jamás lograra en los años treinta, un período de conmoción económica radical. La diferencia es que hoy lo llamamos globalismo.

Cristo y capital, unidos profundamente en el corazón del imperio mundial más poderoso desde el punto de vista militar de la historia: para muchos liberales e izquierdistas, suena como fascismo rastrero. Pero mirad alrededor: no lo es. No vivimos en una era fascista. El triunfo de la visión de Buchman, la era del imperio con propósito, en estos días de guerra en el exterior y de llegar a ser una persona mejor en el interior, no representa un retorno a las pasiones hitlerianas de los años treinta. Parafraseando el Eclesiastés, podrá no haber nada nuevo bajo el sol, pero es seguro que hay más de un tipo de política reaccionaria. El fundamentalismo estadounidense no reverencia la violencia individual, como lo hizo el fascismo, a pesar de que suministra el fundamento para la violencia imperial en escala masiva. Al fundamentalismo estadounidense le preocupa poco lo de ‘Sangre y Suelo’; sus ambiciones son literalmente universales. El fundamentalismo estadounidense no depende de una Gestapo – bajo el signo de la cruz como símbolo no de sufrimiento sino de poder, cada creyente se convierte en informante sobre sí mismo. La censura se convierte en una función del alma, no del Estado; los pastores no tienen que preocuparse de prohibir lenguaje que nunca es expresado. Para comprender los ecos incómodos de la ideología más odiada del siglo pasado en el fundamentalismo estadounidense contemporáneo – y por qué la fe conservadora actual es más suave en su retórica y más literalmente totalitaria – tenemos que exhumar un par poco probable de “pensadores”: Buchman, y un publicista llamado Bruce Barton, dos de los charlatanes más influyentes de comienzos del Siglo XX.

* * *

Buchman nunca se preocupó de detalles. Si se hubiera dado la molestia de tomar “Eso no puede pasar aquí,” un libro que consideraba demasiado pesimista, habría descubierto que el “Eso” del título del volumen se refería al fascismo. Cinco años antes, el autor del libro, Sinclair Lewis, se había convertido en el primer estadounidense en obtener el Premio Nobel de Literatura, en reconocimiento por novelas como “Babbit,” “Arrowsmith,” y “Elmer Gantry.” “Eso no puede pasar aquí” no fue la mejor obra de Lewis, pero contenía parte de sus textos más espeluznantes. ¿No puede pasar aquí? La novela de Lewis sostenía que ya había sucedido, en innumerables pequeñas salas en todo el país, en reuniones de rotarios y de Hijas de la Revolución Estadounidense, en acaloradas reuniones en las iglesias y en cines donde pistoleros iban a horcajadas sobre sueños estadounidenses como si fueran Mussolinis con espuelas. Todo lo que faltaba era el hombre decisivo adecuado para que tomara la espada y la cruz y entrara al Despacho Oval. En la novela, ese hombre es el senador Buzz Windrip, un sureño campechano respaldado por un predicador de la radio llamado Bishop Peter Paul Prang [Obispo Pedro Pablo Amedrentado] y su “Liga de hombres olvidados.”

La historia comienza con la “Cena de las damas” del Club Rotary de una pequeña ciudad, y la señora Adelaide Tar Gimmitch, experta en “Cultura infantil,” que sermonea a un grupo de ciudadanos preocupados, en trajes de noche. Su sermón podría haber sido tomado directamente de Abram: “Os digo, amigos míos, ¡el problema con todo este país es que es tantos son egoístas! Hay ciento veinte millones de personas, y un noventa y cinco por ciento sólo piensan en sí mismas, ¡en lugar de poner manos a la obra y ayudar a los hombres de negocios responsables para que restablezcan la prosperidad! ¡Todos esos sindicatos corruptos y egoístas! ¡Codiciosos! ¡Piensan sólo en cuánto salario pueden extorsionar a sus desafortunados empleadores, con todas las responsabilidades que tiene que soportar! “‘Lo que este país necesita es Disciplina…’”

La voz de la razón de la novela es el editor del periódico local, un cierto Doremus Jessup, a través de quien Lewis atiborra una densa pero breve narración de la tendencia autoritaria en la historia estadounidense: “¡Vaya!, no hay otro país en el mundo que se puede volver más histérico – sí, ¡o más obsequioso! – que EE.UU. Mirad como Huey Long llegó a ser monarca absoluto sobre Luisiana, y cómo el Muy Honorable señor Senador Berzelius Windrip es dueño de este Estado. Escuchad al Obispo Prang y al Padre Coughlin en la radio – oráculos divinos para millones. Recordáis con qué ligereza la mayoría de los estadounidenses aceptaron los sobornos de Tammany y las bandas de Chicago y la corrupción de tantas personas designadas por el presidente Harding? ¿Podía ser peor el grupo de Hitler, o el de Windrip? ¿Recordáis el Ku Klux Klan? ¿Recordáis nuestra histeria bélica, cuando llamamos “repollo Libertad” al chucrut y alguien realmente propuso que llamaran la rubéola alemana ‘rubéola Libertad’? ¿Y la censura de periódicos honestos en tiempos de guerra? ¿Igual de malo que Rusia? ¿Recordáis cómo besábamos los – bueno, los pies de Billy Sunday, el evangelista del millón de dólares?… ¿Recordáis cuando legisladores paletos en ciertos Estados, obedeciendo a William Jennings Bryan, quien aprendió su biología de su piadosa abuela anciana, se establecieron como expertos científicos e hicieron que todo el mundo se muriera de la risa al prohibir que se enseñara la evolución?… ¿Recordáis a los night-riders de Kentucky [bandas de matones montados, N. del T.]? ¿Recordáis cómo trenes repletos de gente iban a disfrutar de los linchamientos? ¿No pasa aquí? ¿La Prohibición – matar a gente a tiros sólo porque podría transportar bebidas alcohólicas? ¡No, eso no podría pasar en EE.UU.! ¡Vaya! ¡Cuándo en toda la historia ha habido alguna vez un pueblo tan maduro para una dictadura como el nuestro!” Y sin embargo, el fruto nunca fue cosechado. EE.UU. no sucumbió entonces – y todavía no lo ha hecho – al fascismo de estilo europeo. Y tampoco, en realidad, abraza siquiera la Derecha Cristiana contemporánea una variedad moderna de “nacional socialismo.” Muchos de los ingredientes están presentes: patriotismo militarista, una identificación borrosa de la iglesia con el Estado, una reverencia por los hombres fuertes, una tendencia a ubicar a tales hombres en la cumbre de jerarquías corporativas, incluso un “otro” odiado (para los fundamentalistas estadounidenses, judíos y católicos cedieron el paso a los comunistas, y ahora el movimiento está dividido respecto a quién satanizar más, a los musulmanes o a los gays).

Pero otros elementos del fascismo al estilo europeo nunca emergieron en EE.UU. A pesar de la participación casi constante de la nación en una u otra guerra durante los últimos sesenta años, nunca ha adoptado una ideología que celebre explícitamente la violencia. Tampoco tenemos una policía secreta interior en la escala de la Gestapo. Y es el propio cristianismo el que ha impedido que los fundamentalistas, la población más autoritaria de EE.UU., adopten el culto de la personalidad alrededor del cual se organizan los Estados fascistas. No importa en qué medida el movimiento pueda reverenciar a Ronald Reagan o a George W. Bush, o al próximo salvador político que se presente, esos hombres siempre aceptarán un segundo puesto después de Jesús – “El Hombre al que Nadie Conoce,” como decía el éxito de ventas de Bruce Barton en 1925, tal vez el libro olvidado más influyente del Siglo XX.

El editor de Barton se jactaba de que el libro podía ser leído en dos horas, pero la mayoría de los lectores podía absorberlo rápidamente en la mitad de ese tiempo. Menos una narrativa que un collage de textos publicitarios “El Hombre al que Nadie Conoce” ofrecía una versión barata de Cristo como “¡el invitado a cenar más popular en Jerusalén!” Los signos de exclamación abundan en la obra de Barton. “¡Un fracaso! comienza el libro – y en este caso hay que leer los signos de exclamación como signos incrédulos de interrogación, una cita de la supuesta visión liberal de Cristo como “débil y enclenque,” un inútil afeminado que murió en la cruz porque no podía hacer nada mejor. Barton responde con la mayor historia jamás contada de la revista Fortune: “Tomó a doce hombres de las filas inferiores de los negocios y los forjó en una organización que conquistó el mundo.”

El propio Barton era un hombre semejante. Conformado como una caja de zapatos, con su cabeza de cara aplastada sobre un cuerpo rectangular pero al mismo tiempo bien parecido, con ese modo de mandíbulas contraídas que hace que algunos hombres parezcan como si hubieran nacido para dirigir a la industria, el nombre de Barton subsiste como un cuarto del gigante de la publicidad Batten, Barton, Durstine y Osborne, pero su delgado volumen sobre Cristo como supremo vendedor existe ahora sólo como curiosidad académica, evidencia para los historiadores de la “secularización” de la religión durante los años veinte. Publicado en el mismo año en el que tuvo lugar el “juicio del mono” contra Scopes, “El hombre a quien nadie conoce” ha parecido a observadores semejantes como prueba de que la preocupación principal del secularismo – los negocios – había subsumido a la teología. Barton convirtió a Jesús en un gurú de la administración y en un profeta derrotado por las ganancias. Incluso en la era de un presidente quien revende como sus calificaciones gemelas un título en administración de empresas y su relación íntima con Jesús, se celebra a “Gran Gatsby” de Fiztgerald y a “Babbitt” de Lewis como los textos definitivos de esa era anterior, las historias que conformaron el curso posterior de la nación.

Y a pesar de ello, “El hombre a quien nadie conoce” aventajó a ambos. Fue el libro leído en los tranvías y sus admiradores jugaban con el título, el volumen era distribuido en masa a amigos y empleados. Así, también, sus temas prosperan ahora, mucho más que la desesperación de Fitzgerald o el desdén de Lewis por el capitalismo. Gatsby y Babbitt podrán seguir siendo discutidos en las salas de clase de inglés en la secundaria, pero el Cristo-empresario de Barton triunfa en una escala más amplia, el “Maestro,” como lo llamó Barton, de los éxitos de venta tales como “God is my CEO: Following God’s Principles in a Bottom-Line World” [Dios, es mi director ejecutivo: siguiendo los principios de Dios en un mundo de balance final] y “Jesus CEO: Using Ancient Wisdom for Visionary Leadership” [Jesús director ejecutivo: utilizando sabiduría antigua para un liderazgo visionario] y, el más influyente, el manual espiritual de gestión de tiempo de Rick Warren “Una Vida con Propósito” – ¡más de 25 millones de ejemplares vendidos desde su publicación en 2002!

En los días de Barton, Frank Buchman declaró que “El hombre a quien nadie conoce” fue una de “las extraordinarias contribuciones a mi vida y obra.” Por cierto, es difícil imaginar el ascenso del actual evangelicalismo amigo de los negocios alzándose de las cenizas de la revuelta populista de del fundamentalismo de los años veinte sin el precedente de la religión del “hombre sobresaliente” establecida por “El hombre a quien nadie conoce.” Pero si el libro adoptó a un Jesús literalmente fundamentalista – un Cristo despojado de todo lo que Barton consideró una acrecencia cultural feminizante – Barton no fue, él mismo, fundamentalista. Estaba menos interesado en las batallas doctrinarias de la religión separatista que en la fuerza de conducción del cristianismo como el mejor medio para la eficiencia nacional. En este sentido, siguió el ejemplo establecido por uno de sus principales asesores teológicos, Harry Emerson Fosdick, incluso cuando se ceñía a una moralidad y política más similar a la de Billy Sunday.

En 1922, Fosdick había predicado un sermón que fijaba las líneas de batalla y que se convirtió en una especie de manifiesto para los cristianos modernistas. “¿Vencerán los fundamentalistas?” intentó probar que no podían lograrlo. Irónicamente, también estableció la visión política y teológica que permitiría que los fundamentalistas más sofisticados como Abram construyeran para el futuro. “Debemos ser capaces de estudiar detenidamente nuestra vida moderna en términos cristianos, y para lograrlo debemos ser capaces de considerar detenidamente nuestra fe cristiana en términos modernos,” predicó Fosdick desde el púlpito de la Primera Iglesia Presbiteriana de Nueva York. Recordando a su congregación de los adelantos en la ciencia, y aún más peligrosamente, de la erudición bíblica – la “alta crítica” alemana que sostenía que la Biblia podía ser mejor comprendida con un conocimiento de su contexto histórico – declaró que “el nuevo conocimiento y la antigua fe [tienen que] ser mezclados en una nueva combinación.”

Fosdick imaginó que esa combinación sería cosmopolita y literaria, conformada por una comprensión de la metáfora y un desdén benevolente por los literalistas del pasado. No tenía ningún concepto de otros significados que los futuros conservadores cristianos tomarían de su llamado, barajando las partes no al servicio de un liberalismo sabio sino de un fundamentalismo sofisticado alimentado por la ciencia. La visión acomodaticia del modernismo de Fosdick iluminó el camino para una cruzada tradicionalista en la que ulteriores fundamentalistas – influenciados, de un modo no tan indirecto, por Marx, al que algunos leyeron con la idea de utilizar sus ideas con fines conservadores – se dieron cuenta de que podían apoderarse de los medios de producción cultural y política. Podían producir mejor radio que los liberales, mejor propaganda, y ante todo, podían conformar, dirigir y financiar a mejores políticos. No sólo legisladores moralmente superiores, sino mejores cuadros políticos – hombres (y, con el tiempo, mujeres) que tomaran del “modernismo” sólo sus normas, no sus objetivos, y superaran a sus puros campeones en el juego que se imaginaban haber inventado.

Fosdick allanó el camino con su poderosa denuncia de las denominaciones, y se convirtió pronto en una pesadilla para los cristianos que definían su fe por el “hecho” de la guerra espiritual, en la cual existen en última instancia sólo dos lados, el de ellos y el del enemigo: Cristo y Satanás. “Si,” predicó Fosdick, “durante la [Primera Guerra Mundial] cuando las naciones luchaban al borde mismo del infierno y a veces parecían perdidas, daba la casualidad de que se oyera a dos hombres en un altercado sobre algún tema menor de denominacionalismo sectario, ¿se podría atemperar la indignación? Uno decía: “¿Qué podemos hacer con gente semejante que, ante problemas colosales, prueba jueguitos y pecadillos de la religión?”

Desde luego, esos “jueguitos” constituyen la médula intelectual del cristianismo y las convicciones que impiden que sus preceptos más antiguos se mezclen de un modo demasiado fácil con las imprescindibles vulgaridades de la política partidaria. Barton, como Fosdick, no veía motivos para no hacerlo. Al volver a EE.UU. de una gira europea en 1930, se preguntaba: “¿Cómo podemos desarrollar el amor del país, el respeto por los tribunales y la ley, el sentido de la obligación nacional, que Mussolini ha recreado en el alma de Italia?”

Elogió “la eficiencia y el progreso” de Mussolini, y el dominio por Hitler de la ciencia y la psicología del publicista, después de otra visita a Europa en 1934. “Sólo fuertes hombres llenos de magnetismo inspiran gran entusiasmo y construyen grandes organizaciones,” señaló en “El hombre a quien nadie conoce.” No defendía el desdén de los dictadores por los derechos, insistió, pero tenía que admirar la propaganda antisemita de Hitler, tan detallada en su documentación de la influencia judía en Alemania, que uno podía ver fácilmente por qué “no era nada antinatural que tuviera lugar” el ascenso de Hitler. Declarando su “generosa” disposición de ánimo, dijo que prefería a Roosevelt, a quien consideraba un “dictador” contrario a los negocios, a Hitler. A pesar de todo, parecía ver más similitud entre ellos que diferencias. “Todo nuevo trato tiene que tener a alguien a quien culpar cuando no se realizan todas las promesas. Nosotros culpamos a los reaccionarios; Hitler culpa a los judíos.”

Cuatro años después, Barton entró al Congreso como un destacado aislacionista, opuesto no sólo a la guerra contra los poderes del Eje, sino también a la ayuda a los Aliados. Prometió luchar contra el dictador que veía más cercano: Roosevelt. Prometió “Revocar una ley por día.” O, en el argot del fundamentalismo actual: Deja ir, y deja a Dios hacer su parte. El Wall Street Journal pensó que era una idea capital. “No es que un congresista más o menos, especialmente uno nuevo, pueda detener la fuerza destructiva, hasta ahora incontenible,” del gobierno, editorializó el periódico, “sino que la elección [de Barton] puede servir como un faro para alentar a otros hombres razonables, que han demostrado su éxito en la industria… para que actúen contra la red de legislación en la que se debate actualmente la nación.”

Pero Barton no fue un fascista en la misma línea que Henry Ford (a quien citó como una autoridad en negocios cristianos en “El hombre a quien nadie conoce”) o incluso de la mente poco clara de Frank Buchman. Era un publicista, un optimista. En un editorial para el Wall Street Journal intitulado “Tiempos duros,” Barton citó al editor del Journal sobre la necesidad de la pobreza: “Lo que tiene lugar en esta Tierra es un gran experimento en el desarrollo del carácter humano. El Creador no está interesado en dinero o mercados, sino en hombres más perdurables… el sufrimiento los desarrolla.” Que los sujetos de ese gran experimento no hayan estado tan interesados en ese desarrollo como los magnates de la industria, desconcertaba ligeramente a Barton, pero no le preocupaba. Se sentía seguro de que podrían terminar por ser persuadidos con una canción publicitaria y un eslogan contagioso, por una paz “más justa.”

Una neolengua semejante representa la autosatisfacción confianzuda de una mente que confunde la eficiencia de frases breves con la profundidad del significado. En “El hombre a quien nadie conoce” Barton relata la historia de un periodista asignado a cubrir en una sola columna un gran tema del día, no identificado. Cuando el periodista protestó que una columna no era suficiente espacio, su editor le dijo que estudiara el Libro de Génesis – toda la creación resumida en 600 palabras bien ordenadas. El continuo trabajo de los teólogos que encuentran en las escrituras por lo menos tantas preguntas como respuestas no era cosa de Barton. Tampoco era un hombre adecuado para las marañas de la teoría política, una limitación que, en vista de sus simpatías declaradas por los hombres fuertes, puede haberlo salvado de un camino más atemorizante. ¿”Mi lucha?” Ese libraco pesaba unas 1.000 páginas. A Barton simplemente le faltaba la paciencia necesaria para el fascismo. Hitler le era demasiado profundo.

Pero también tomaba demasiado en serio una de las premisas centrales del fascismo, como para abrazar la violencia de la ideología: el fascismo, la palabra misma derivada del latín para un manojo de varas atadas en conjunto y por lo tanto irrompibles, prometía unidad. Barton quería eso: unidad. Como publicista, creía que podía ser lograda mediante la persuasión en lugar de la fuerza de las armas. Además, entendía que la mejor manera de vender un producto era no sólo a través del miedo sino el miedo más el deseo: avivar la ansiedad del consumidor de que él o ella carecían de algo, y luego pulsar algún botón en el cerebro que condujera a la convicción de que su adquisición conduciría a la felicidad. El consumo, no el fascismo, constituía el núcleo de su cristianismo, la fe que se desarrolló para convertirse en la “falta de libertad confortable, fácil, razonable, democrática” diagnosticada décadas más tarde como la religión de la Guerra Fría de EE.UU. por Herbert Marcuse, el credo que ganó la guerra para el capitalismo, el corazón del nuevo fundamentalismo del Siglo XXI, igual que el anterior.

Jeff Sharlet es autor de “The Family: The Secret Fundamentalism at the Heart of American Power” (Harper), que será publicado dentro de poco, del que ha sido adaptado este ensayo.

*Sinclair Lewis, “It Can’t Happen Here” [Eso no puede pasar aquí] (Doubleday, Doran and Co., 1935), p. TK. MGM compró los derechos cinematográficos de la distopía de Lewis, pero a pesar de que su tirano ficticio parecía haber sido modelado a la imagen del demócrata Huey Long, Will H. Hays, presidente de la Asociación Cinematográfica de EE.UU. y autor del censurador Código Hays condenó la historia como demasiado anti-republicana. Años después, NBC sustituyó los extraterrestres en monos rojos por fascistas republicanos y convirtió la novela en una miniserie llamada “V”, transmitida durante el auge de la era Reagan.

http://www.counterpunch.org/sharlet06132008.html

¿Hay Enseñanzas Falsas y Contradicciones en la Biblia?

¿Hay Enseñanzas Falsas y Contradicciones en la Biblia?

Por Rich Deem

INTRODUCCIÓN

Los ateos afirman que la Biblia enseña muchas cosas falsas sobre la naturaleza de nuestro mundo – cosas que han sido refutadas por la ciencia. Otros afirman que la Biblia se contradice. Esta página es una colección algo arbitraria de tales acusaciones y sus refutaciones. La mayor parte “de las enseñanzas falsas” están basadas sobre traducciones seleccionadas de la Biblia (los ateos aman usar la KJV, ya que la lengua arcaica tenía sentidos diferentes en el pasado) que a menudo son tomados del contexto.

La Tierra es plana

1. Muchos ateos afirman que la Biblia dice que la tierra es plana. Ejemplos específicos son rara vez dados – por buena razón – ellos no existen. La palabra “plana” ocurre sólo unas veces en la Biblia, 1 ninguno de los cuales tiene que ver con la Tierra. Sinónimos, como nivel,2 llano,3 plano, al ras, u horizontal nunca son usados en referencia a toda la Tierra, sino sólo a áreas geográficas específicas. Además, la Biblia indica en varios sitios que la tierra es una esfera suspendida en el espacio, con día y noche existiendo simultáneamente (ver Descripciones Bíblicas Exactas de Principios Científicos). Si una tierra plana fuera una doctrina de la Biblia, ésta tendría la categoría como uno de los más obscuros.

La Tierra está cubierta por una cúpula
Los ateos afirman que el firmamento (KJV) o extensión (NASB, NIV) era una cúpula sólida en la cual las estrellas y el sol fueron colocados. Sin embargo, la palabra Hebrea, raqia, 4 traducida “firmamento” no es definitivamente una estructura sólida, como está indicado en Génesis 1:20,5 ya que las aves no pueden volar por el material sólido. El único verso en el cual la palabra “cúpula” es usada es un verso obscuro del libro de Amós, sólo en la traducción NASB 6 La palabra Hebrea en cuestión es aguddah, que significa una banda: -banda(1), cintas (1), manojo (1) .7 Las otras traducciones usan la palabra “fundación” (NIV) y “tropa” (KJV). Un colega Hebreo indicó que la palabra se refiere a seres humanos (Su reunión).

El que construye su palacio alto en el cielo y pone su fundación [aguddah] en la tierra, quién llama a las aguas del mar y los descarga sobre la cara de la tierra – el SEÑOR es su nombre. (Amos 9:6, NIV)

Él el que Edfica sus cámaras en el cielo, y fundó su expansión [aguddah] en la tierra; él que llama a las aguas del mar, y los derrama sobre la cara de la tierra: el SEÑOR es su nombre. (Amos 9:6, KJV)

El que construye Sus cámaras (capas) en los cielos y estableció Sus seres (reunidos) [aguddah] en la tierra. (Amos 9:6, Rivkah Gonsky8)
Aquí están los otros tres versos en los cuales la palabra aguddah aparece:

“y tú tomarás un manojo [aguddah] de hisopo y lo bañarás en la sangre que está en la palangana, y aplicarás un poco de la sangre que está en la palangana al dintel y en las dos jambas de la puerta; y ninguno de ustedes saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana.” (Éxodo 12:22)

“y los hijos de Benjamín se reunieron detrás de Abner y se vivieron a ser una banda [aguddah], y ellos estuvieron de pie en la cumbre de una cierta colina. (2 Samuel 2:25)

” ¿No es éste el ayuno que escojí, para soltar las ataduras de la maldad, deshacer las ligaduras [aguddah] del yugo, y dejar al oprimido ir libre, y romper todo yugo?” (Isaías 58:6)

obvio que la traducción NASB de Amós 9:6 es de base. Este ejemplo es típico de la clase de objeciones presentadas por los ateos. Su modus operandi debe encontrar una traducción extraña (por lo general encontrada en sólo una traducción) y usan éste como “la prueba” que la Biblia es inexacta.
Otro ejemplo dado para la afirmación de que la Biblia enseña de que hay una cúpula que contiene a las estrellas viene del libro de Job:

¿”Puedes, con Él, extender los cielos, Fuertes como un espejo fundido?” (Job 37:18)

Fuera del contexto, esto parece como un caso abierto y cerrado de que la Biblia enseña que los cielos son sólidos. Lo que los ateos no quieren decirle es quién estaba hablando (Elihu, uno de los “amigos” de Job) y lo que era la respuesta de Dios a estas enseñanzas. De hecho, en el siguiente capítulo, Dios contesta a las enseñanzas de los amigos del Job con este comentario:
¿”Quién es este que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento?” (Job 38:2)

En otras palabras, Dios le dice a Job que sus amigos no saben de lo que están hablando. Tanto para la afirmación de que la Biblia respalda la idea de que los cielos son una cúpula sólida. Ya que Dios mismo contestó a Job en los 5 siguientes capítulos, los ateos tendrían un punto válido si ellos encontraran un error en cualquiera de aquellos capítulos. Sin embargo, usted no encontrará ninguna queja sobre el contenido de los capítulos 38-42. De hecho, el capítulo 38 exactamente establece las condiciones iniciales de la tierra (cubierto de una capa gruesa de nubes):

¿”Dónde estaban ustedes cuando puse la fundación de la tierra?… Cuando puse yo nubes por vestimenta suya y por su faja oscuridad” (Job 38:4, 9)

El cielo consiste de agua
Los ateos afirman que los Hebreos pensaron que el cielo (la palabra Hebrea es shamayin) consistió de agua. ¡Sin embargo, la palabra shamayin ocurre 39 veces junto con aves que vuelan por shamayin (no, estos versos no se refieren a la ave de agua que se zambulle!). Obviamente, el shamayin significa más que cielo, y a menudo se refiere a la atmósfera, o cielo. Uno tiene que tener cuidado en mirar el contexto para determinar el verdadero sentido castellano.

La Tierra fue creada del agua
Un versículo de 2 Pedro hace la declaración de que “la tierra fue formada del agua y por el agua.” En la lectura de la traducción castellana, uno pensaría que el versículo declara que el planeta tierra fue creado del agua. Veamos el verso de 2 Peter 3:5 del contexto en el cual aparece:

Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. . (2 Pedro 3:5-7)

Este capítulo habla de juicio. Está claro del contexto que la palabra Griega, gay, traducido “tierra” en el NASB está mejor traducida como “tierra”, “suelo” “terruño”, ya que este versículo se refiere a esta misma “tierra” destruida en el juicio de la humanidad en el diluvio. Es obvio que el planeta tierra no fue destruido por el agua, sino que la tierra fue cubierta de agua. La palabra Griega, sunistaymi, es sólo en esta instancia traducida “formado” y es, en cada otra instancia, traducida “ordenar” o “establecer” y no tiene el significado de “crear”. Este versículo es una referencia obvia a la formación de continentes mencionados en Génesis 1:9-10.9 Por lo tanto, el concepto de la tierra creada del agua no es apoyado ni por el contexto del versículo, ni por lengua original.

Es obvio que la traducción NASB de 2 Pedro 3:5 es un muy errónea y una interpretación pobre del original. Aunque el sentido de la lengua original de este versículo esté claro, una carencia de entendimiento de la ciencia permitió a los eruditos traducir el versículo dentro de alfo que no tiene sentido científicamente.

El Infierno bajo la Tierra
Los ateos sostienen que la Biblia dice que el Infierno está bajo la Tierra. La palabra Griega para infierno, genna, ocurre sólo 11 veces en la Biblia, ninguna de las cuales se refiere a un lugar bajo la Tierra. De hecho, todas las referencias a bajo la Tierra se refieren al Seol (Hebreo) o a su equivalente Griego (Hades), ambos de los cuales se refieren a la tumba, que está bajo la Tierra. Obviamente, toda la gente termina en la tumba en la muerte. Aquí están los versos comúnmente citados:

“El SEÑOR mata y vivifica; Él manda al Seol y levanta. (1 Samuel 2:6) (se refiere a la muerte y a la resurrección)

que en el nombre de Jesús toda RODILLA DEBERÍA DOBLARSE, de aquellos que están en el cielo, y en la tierra, y bajo la tierra, (Filipenses 2:10) (en la segunda venida de Jesús todos lo reconocerán Él, los Ángeles, aquellos todavía vivos, y aquellos en la tumba.)

Aquí está la lista de todos los versículos que se refieren al infierno:

“Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego”. (Mateo 5:22).

“Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo 5:29).

“Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo 5:30).

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” (Mateo 10:28).

“Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego” (Mateo 18:9).

“Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros” (Mateo 23:15).

“¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?” (Mateo 23:33).

“Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado” (Marcos 9:43).

“Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado” (Marcos 9:45).

“Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno” (Marcos 9:47).

“Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed” (Lucas 12:5).

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno” (Santiago 3:6).

Como fue notado antes, ninguno de estos versículos dice que el Infierno está bajo la Tierra. De hecho, la Biblia dice que la Tierra será destruída10 y que el Hades (o la tumba) será lanzado en el Infierno (el Lago del Fuego) .11 sería bastante difícil para el Infierno ser lanzado en sí mismo, o para el Hades ser lanzado en la Tierra cuando la Tierra fue destruida ya.
Juan no moriría antes de que Cristo regresase
Los ateos afirman que hay falsas profecías en la Biblia, como el que predice que los santos primitivos estarían presentes para la gloriosa segunda venida de Cristo , y que Juan no probaría la muerte. Esta es profecía a la cual ellos se refieren:

“También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder (Marcos 9:1).

Esta profecía realmente fue cumplida en su totalidad a finales del primer siglo. Si usted lee el libro de Revelación, usted verá que Juan, el apóstol a quien la profecía fue dirigida, vio a Jesús venir en Su gloria para establecer Su reino. Este es lo que el libro entero de revelación describe – la segunda venida de Cristo. John vio todo esto en una visión, tal como sucederá. ¡La profecía fue cumplida! La profecía no dice que Juan no moriría antes de que Cristo regresara. Esta dice que él no moriría antes de ver la vuelta de Jesucristo. Lo que es imponente sobre la visión relatada por Juan es que él no entendió lo que él veía, pero lo relató cuando él lo vio. Como tal, él incluye descripciones de una colisión de un meteorito gigantesco con la tierra, batallas con máquinas mecanizadas que suenan a tanques, y ejércitos enormes (200,000,000 de hombres), que no sería posible hasta por lo menos el siglo XX.

Las estrellas no pueden caer sobre la tierra
Los ateos reclaman que la Biblia describe un acontecimiento imposible – la caída de estrellas en la Tierra. Revelación 6:13-14 habla de un acontecimiento aún para venir, y como tal no puede ser probado o refutado de la ciencia. De hecho el libro indica que los acontecimientos no son naturales, pero sobrenaturales. Decir que ellos describen algo que no es naturalmente posible es declarar lo que el libro ya nos dice. Revelación es el libro de la Biblia, que el apóstol Juan recibió en una visión. Como en muchas visiones dadas a hombres por Dios, el receptor era no siempre capaz de explicar o entender exactamente lo que él vio. La descripción de los acontecimientos son aquellos como fueron percibidos por Juan. La palabra Griega, astayr, además de ser traducida “estrella” también puede tener el sentido de “meteorito” o “asteroide”, ya que no hay ninguna palabra Griega que tenga este sentido. Incluso nuestra lengua castellana se refiere a los meteoritos como “estrellas decrecientes.” La descripción de la “estrella” Ajenjo parece ser aquel de un meteorito 13 El impacto de uno o varios meteoritos grandes en la tierra tendrían el efecto de unos varios miles a cientos de miles de megatones o de grandes explosiones nucleares. Parecería al observador que el cielo fue partido aparte por la grande cantidad de ejecta lanzado en la atmósfera. Esta interpretación tiene sentido de la descripción por Juan.12 un artículo en el Científico Americano (agosto de 1995, la página 86) describió el resultado de una colisión de un gran meteorito con la tierra:

“Hace sesenta y cinco millones de años un objeto algo más grande que el cometa Haley golpeó en lo que es ahora la costa de la península de Yucatán de México. El impacto excavó un cráter 170 kilómetros y lanzó escombros por todo el mundo. Mientras multitud de diminutos proyectiles balísticos cayeron a la tierra, los meteoritos llenaron el cielo, y la atmósfera se hizo candente. Fuegos hicieron erupción sobre la superficie de la tierra, pero el infierno global fue seguido pronto por la persistente oscuridad.”

Este parece ser el guión descrito en Revelación y por Pedro, que declaró que este mundo será juzgado por fuego 14
El primer arco iris no apareció hasta el diluvio
Los ateos afirman que Dios no creó el primer arco iris hasta el diluvio, implicando que las leyes acerca de la refracción de luz no estaban en efecto hasta entonces. Sin embargo, la Biblia no hace esta declaración en absoluto. Aquí están los versos relevantes:

Y Dios dijo, “Este es la señal del pecto que hago entre mí y ustedes y toda criatura viva con ustedes, un pacto para todas las generaciones por venir: he puesto mi arco iris en las nubes, y ésta será la señal del pecto entre mí y la tierra.” (Génesis 9:12-13)

El Hebreo declara que el establecimiento del arco iris en las nubes era algo llevado a cabo en el pasado (note la traducción castellana. “he puesto”). En ninguna parte la Biblia declara que esta era la primera vez que un arco iris era visible en la tierra.

El fuego consume madera mojada, piedras, y polvo y lame el agua
Este es una referencia a la “competición” entre Elías y los profetas de Baal. Aquí está el verso relevante:

“Entonces el fuego del SEÑOR cayó, y consumió el ofrecimiento quemado y la madera y las piedras y el polvo, y lamió el agua que estaba en la zanja” (1 Reyes 18:38).

Probablemente, ningún fuego podría estar bastante caliente para quemar la madera mojada, la piedra, y el polvo. Sin embargo, el verso deja claro que este no es ningún fuego ordinario. El fuego fue pedido por una plegaria de Elías, y contestado por el Creador del universo. Obviamente, si Dios existe, Él sería capaz de crear un fuego bastante caliente para quemar madera mojada, y piedras y evaporar el agua.

La tierra es cuadrada y tiene 4 esquinas
Hay algunos versículos que sugieren (de las traducciones castellanas) que la tierra tiene cuatro esquinas:

Y Él levantará un bandera para las naciones, y reunirá los desterrados de Israel, y juntará a los dispersados de Judá de las cuatro esquinas de la tierra. (Isaías 11:12, NASB)

Realmente, a lo que estas cuatro “esquinas” se refieren son los puntos cardinales – norte, sur, este, y Oeste. En realidad, la palabra hebrea no tiene nada que ver con esquinas en absoluto. De hecho, la palabra kanaph se refiere al ala o el extremo de las aves 15 la palabra es traducida como una forma de “ala” en casi cada caso 16 que Esto también es usado para mandar al ala de un ejército. Sin embargo, parecería bastante extraño referirse a las alas de la tierra, así que los traductores castellanos usaron la palabra “esquinas”. Algunas traducciones más recientes usan la palabra “cuartos”. 17 Esto seguramente no tiene nada que ver con cuadrados, pero se refiere a las partes extremas de la tierra. A propósito, esta profecía fue cumplida en 1948 con el establecimiento de la nación de Israel después de casi 2,000 años de la dispersión. Los judíos literalmente de las partes más lejanas de la tierra fueron reunidos en aquella nueva nación.

La tierra puede ser puesta de arriba abajo dispersando a los habitantes
Este es un ejemplo típico de la práctica engañosa de los ateos de tomar versículos de las traducciones castellanas arcaicas y hacer conclusiones que son completamente insostenibles. Aquí está el versículo de una traducción antigua (VRJ):

“He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda, y trastorna su faz, y la pone de arriba abajo, y hace esparcir a sus moradores” (Versión del Rey Jaime) (Isaías 24:1).

Por supuesto, las otras traducciones castellanas nunca son citadas para mostrar este versículo, ya que ellas obviamente no muestran que la Biblia es falible:
He aquí, el SEÑOR pone vacía la tierra, la devasta, deforma su superficie, y dispersa a sus habitantes. (Isaías 24:1, NASB)

El verbo Hebreo usado en este verso es avah, el que piensa “doblar” “o enroscar” “o deformar”. 18 el sustantivo al cual esto se refiere es panim, que es más a menudo traducido “cara”, 19 en este caso que se refiere a la cara (o superficie) de la tierra. El verso parece ser una referencia obvia a terremotos. Esto no tiene nada que ver con poner la tierra de arriba abajo.

Plantas creadas antes del sol?
El sol fue creado “al principio”. La Biblia dice, “En el principio Dios creó los cielos y la tierra.” La construcción Hebrea “cielo y la tierra” se refiere a todo el universo creado. La luz del Sol primero cayó en la superficie de la tierra durante el primer “día”, ya que la Biblia describe el día y la noche durante el primer “día” (Génesis 1:2-3) .20 En Contraste, las plantas no fueron creadas hasta el tercer “día. “21 Para más información, ver Interpretación Edad Era de Génesis Uno.

El sol orbita la tierra
Los ateos afirman que la Biblia enseña el geocentrismo, la idea de que la tierra es el centro del universo y que todo está en órbita alrededor de ella. Un ejemplo dado es el día largo de Josué, donde el sol se estuvo quieto para proporcionar más luz del día. La Biblia dice que Josué oró a Dios y Dios realizó un milagro. 22 El texto deja claro que el Sol “se detuvo en medio del cielo”.23 Todavía usamos frases como “el Sol se levantó”, “el Sol se puso”. No hay ninguna frase Castellana (o Hebrea) que indica que la tierra gira hasta que el horizonte cubra el Sol.

Los Conejos mastican la mascada
La Biblia dice realmente que los conejos mastican el bolo alimenticio 24 Como la mayor parte de personas saben, los animales rumiantes comen su alimento, lo ingieren, luego lo regurgitan y lo mastican un segunda vez. Este proceso es llamado “masticando el bolo alimenticio.” Los conejos no regurgitan su alimento, pero ellos comen realmente un segunda vez. El proceso es llamado “coprofagia”. 25 el conejo envía su alimento por los intestinos, luego produce suaves bolitas fecales por la noche que comen. Como el proceso se parece al de los rumiantes, ha sido llamado seudoruminación.26

Los Insectos tienen cuatro patas
Hay varios versículos que son traducidos en nuestras Biblias castellanas para implicar que los insectos tienen cuatro piernas. En realidad, la palabra hebrea sherets, traducida como “insecto” no es casi tan específica como implicaría el término “insecto”. La palabra realmente se refiere al avance lento o a criaturas nadadoras que tienden a enjambrar juntas. Por ejemplo, en Génesis, sherets se refiere a las criaturas de mar que enjambran, 27 En el registro del diluvio (Génesis 7) sherets se refiere a roedores, 28 y en Levíticos, sherets se refiere a los crustáceos, 29 insectos, 30 roedores, 31 y reptiles 32 El término sherets nunca fue pretendido como un sistema de clasificación biológico, así que decir que esto expresamente se refiere a “insectos” es engañoso.

Lo que es común entre todas las criaturas mencionadas es que ellas tienen piernas cortas y a menudo viajan juntas en grupos. De hecho, la Biblia define sherets como “avanzando lentamente en su vientre” “y lo que sea que camina a gatas. “33 Lo que es común en este grupo de crustáceos, insectos, roedores, y los reptiles es que todos ellos avanzan lentamente en “cuatro” patas. Unos de este grupo realmente tienen más de cuatro patas. Sin embargo, la locución Hebrea “a gatas” se refiere a cualquier criatura que avanza lentamente bajo la tierra en al menos cuatro patas. ¿Eran los escritores de la Biblia inconscientes de que los insectos tienen seis patas? Esta declaración parecería bastante tonta, pero los ateos realmente hacen esta reclamación. Sin embargo, uno de los versículo claramente indica que estos insectos “cuadrúpedos” tienen seis patas:

‘Aún éstos pueden ustedes comer entre todos los insectos alados [sherets] que andan a gatas: aquellos que tienen encima de sus pies patas articuladas para brincar en la tierra. (Levíticos 11:21)

La parte clave del versículo es la frase “encima de sus pies piernas articuladas.” El Hebreo usa dos palabras diferentes para describir los “patas” (regel) y “piernas” (kera). Lo que el verso dice es que estos insectos andan a cuatro “patas” (sus cuatro piernas cortas anteriores), con unas dos “patas” adicionales que son usadas para saltos. Por lo tanto, todos los seis apéndices son descritos.

Serpientes y burros pueden hablar
Los críticos de la Biblia afirman que dice que una serpiente vino a Eva y tuvo una conversación con ella para tentarla para comer la fruta 34 prohibida. Sin embargo, la Biblia describe que esta “serpiente” no era ninguno sino Satanás, 35 quién, siendo un ángel, tomó la forma de un animal. Como tal, este acontecimiento es claramente una descripción de algo sobrenatural, más bien que de un acontecimiento natural. Otro ejemplo es cuando un burro se dirigió a Balaam. Sin embargo, el pasaje claramente declara que era Dios quien hizo que el burro hablara 36 Este, igualmente era un acontecimiento sobrenatural.

Los palos rayados hacen que el ganado se torne cambiado genéticamente
En la historia de Jacob, Labán, su suegro, lo engañó de su esposa prometida. Jacob había ofrecido trabajar para Laban siete años para estar casado con Raquel. Sin embargo, durante la noche de bodas, Labán cambió a las hijas y le dio a Lea. En la luz del día siguiente, Jacob descubrió la sustitución, pero Labán no ofrecería a Jacob a Raquel como su esposa a menos que él consintiera en trabajar otros siete años para él. Después de que los segundos siete años fueron completados, Jacob pidió que se le permitiera marcharse, pero Labán no quiso que él se marchara, ya que Jacob había aumentado enormemente los hatos y manadas de Labán. Labán le ofreció a Jacob tomar a algunos de sus animales, y entonces Jacob eligió los negros, manchados, y rayados para él 37. Jacob separa a los animales manchados y rayados y los mantuvo separados de los rebaños de Laban. Jacob creyó que poniendo varas rayadas delante de donde los animales aparearon, más animales rayados y manchados serían nacidos 38 los Ateos afirman que la Biblia dice que haciendo esto realmente produciría más animales que han cambiado la genética. Sin embargo, lo que ellos dejan de mencionar es que la Biblia claramente declara en los versículos siguientes que la razón del aumento de animales rayados y manchados es debido a un milagro de Dios:

“Entonces el ángel de Dios me dijo en sueño, ‘Jacob,’ y dije, ‘Aquí estoy.’ “Y él dijo, ‘Levanta, ahora, tus ojos y ve que todos los machos cabríos que aparean son rayados, moteados, y rayados; ya que he visto todo lo que Labán ha estado haciéndote. ‘Soy Dios de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde tú me hiciste un voto; ahora levántate, deje esta tierra, y vuelve a la tierra de tu nacimiento. ‘” (Génesis 31:11-13)

Dios hizo que los animales tuvieran un cambio genético, aunque Jacob pensara que era debido a su pequeña broma de poner las varas rayadas delante de donde los animales aparearon. Como tal, este es un ejemplo de algo sobrenatural más bien que un acontecimiento natural.
Esteban contradice a Moisés sobre la muerte de Tera
Según los ateos:

Hechos 7:4 – Esteban nos dice que Abraham se marchó de Haran “después de que su padre murió.” Si él hubiera estudiado el Libro de Génesis (11:26,32; 12:4), él se habría dado cuenta de su error: Abraham se marchó de Harán a la edad de 75 años, a la vez cuando su padre Tera tenía 145 años; ya que Tera vivió durante 205 años, él todavía tenía otros 60 años de vida restante.
¿Sin embargo, qué realmente dice Génesis sobre Abraham y Terah?

Después de que Tera había vivido 70 años, él se convirtió en padre de Abram, Nahor y Harán. (Génesis 11:26)

A menos que él tuviera a trillizos, todos los tres de estos hijos no nacieron cuando Tera tenía 70 años. Uno no puede asumir del orden en el texto que este era el orden en el cual los hijos nacieron. El texto nos dice que Harán se hizo padre de Lot, pero murió antes de que Tera muriera 39 Es posible, tal vez hasta probable que Harán era el hijo más viejo, y nació cuando Tera tenía 70 años. Lo que usted nota realmente es que el orden de los hijos en Génesis 11:26 es dado por el orden de importancia, con Abram siendo el primero y Nahor segundo, y con Harán, tercero 40. Harán sin embargo, en la discusión de los hijos, habla de Harán primero (Génesis 11:27-28), 39 indicación que él era, con la mayor probabilidad, el primogénito. Nahor y Abram podrían haber nacido después de Harán, tal vez hasta 60 años después de que Haran naciera. Esto solucionaría cualquier clase de contradicción.
Tuvo Isaí siete u ocho hijos?
1 Crónicas dice que David era el séptimo hijo de Isaí, mientras que 1 Samuel dice que Isaí alardeó de los primeros siete de sus hijos delante de Samuel, con David todavía en los campos (haciendo ocho hijos). ¿Parece ser una contradicción directa – pero lo es?

Aquí está la lista de 1 Crónicas:

E Isaí se vino a ser el padre de Eliab su primogénito, luego Abinadab el segundo, Shimea el tercero, (1 Crónicas 2:13)

• Netanel el cuarto, Raddai el quinto, (1 Crónicas 2:14)
• Ozem el sexto, David el séptimo; (1 Crónicas 2:15)

Aquí está la lista de 1 Samuel:
El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.
Y él dijo, “En paz; he venido para sacrificar al SEÑOR. Conságrense y vengan conmigo al sacrificio.” Él también consagró a Isaí y sus hijos, y los invitó al sacrificio. (1 Samuel 16:5)

Entonces esto ocurrió cuando ellos entraron, que él miró a Eliab y pensó, “Seguramente el ungido del SEÑOR está ante Él.” (1 Samuel 16:6)
Pero el SEÑOR dijo a Samuel, “no mires su aspecto o a la altura de su estatura, porque lo he rechazado; ya que Dios no ve cómo ve el hombre, porque el hombre mira el aspecto externo, pero el SEÑOR ve el corazón.” (1 Samuel 16:7

16:8 Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová

16:9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.

16:10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos

16:13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

Parece que hay una discrepancia entre 1 Crónicas y 1 Samuel. En 1 Crónicas, el tercer hijo es “Simea”, mientras que en 1 Samuel es “Sama”. Éstas son palabras Hebreas diferentes que tienen orígenes diferentes, entonces ellos parecen representar a dos hijos diferentes. 1 Samuel da sólo a los tres primeros hijos de Isaí (Eliab, Abinadab, y Sama). La cuenta de 1 Crónicas da el 4to y 6to hijos, ninguno de los cuales aparece en algún otro sitio en la Escritura. De este modo, si sumamos todos los nombres que tenemos, terminamos con 8 hijos. Parece que uno de los hijos de Isaí (Sama) mostrado a Samuel en Belén podría haber muerto mientras era joven y sin posteridad. Así, en un tiempo David era el más joven de ocho hijos (en el tiempo de 1 Samuel), y en otro tiempo él era el más joven de siete hijos (después de la muerte de Sama). Si tenemos presente que las genealogías Hebreas a menudo incluían sólo los nombres de aquellos que tienen algún significado para futuras generaciones, tiene sentido que Sama habría sido dejado fuera en la genealogía tardía en 1 Crónicas.

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