Día de llevar la Biblia a la escuela

Día de llevar la Biblia a la escuela 
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Mount Vernon, Ohio – Algunos estudiantes de la escuela pública de Mount Vernon, Ohio, decidieron promover la semana pasada el día “Lleva tu Biblia a la escuela”, con el fin de apoyar a un profesor popular, al cual le han ordenado remover su Biblia del escritorio mientras los estudiantes se encuentren en el aula de clases.

Según publicó WorldNetDaily, el entrenador Dave Daubenmire de Salt Ministries y Minutemen United, quien  actúa como portavoz del profesor  John Freshwater, afirmó que los estudiantes han promovido la campaña usando sus celulares, mensajes de texto y correos electrónicos.

Daubenmire dijo a WND, que la campaña se llevará a cabo tanto en la escuela primaria como la secundaria y que además de llevar sus Biblias, los estudiantes llevaran camisetas que promuevan un mensaje cristiano.

El presidente de la escuela de profesores, Ian Watson, no proporcionó muchos detalles sobre el asunto, pero admitió a WND que la orden dictada al profesor Freshwater de remover la Biblia -que por más de dos décadas ha colocado sobre su escritorio-, fue una decisión tomada en base a unas quejas recibidas por parte de los padres de algunos alumnos que asisten a su clase.

Daubenmire afirmó que la Biblia es un elemento importante en la vida de Freshwater, agregando que la llevó consigo cuando saltó en  paracaídas en una zona de incendio forestal durante su trabajo del verano en el Oriente Americano. Y que además ha trabajado para introducir Bibias de manera clandestina a la China.

Ante esta controversial situación muchos han sido los comentarios que se han provocado.

“Se le debe  permitir tener su Biblia en su escritorio. Es triste que este país trata de remover a Dios de todos los lugares y nosotros supuestamente somos un país cristiano”, comentó un testigo.

“Deben estar bromeando. Pongamos más esfuerzo en sacar las armas de las escuelas, antes de ir tras las Biblias”, dijo otro.

“¡Manténgase firme Sr. Freshwater! Yo estuve en una clase del Sr. Freshwater aproximadamente hace 20 años. Recuerdo que la Biblia siempre estaba en el escritorio. Él nunca la utilizó para enseñar o para predicar, así que ¿por qué le piden que la quite ahora?”, comentó alguien más.

La semana pasada en una conferencia de prensa Freshwater  afirmó que no acatará las órdenes de la escuela y dijo que el distrito le debe demostrar a él cómo se le puede ordenar que quite su Biblia personal de su escritorio, sin violar la Primera Enmienda en donde se contempla el derecho de ejercer libremente su religión.

Por su parte, Daubenmire afirma que no es un ataque en contra la libertad culto, sino claramente un ataque directo y constante hacia el cristianismo.

“Nadie trata de oponerse a la libertad de culto de los musulmanes, los ateos o de los humanistas. Todo lo contrario. Se nos ha dicho que debemos “comprender” a los musulmanes,  ser sensible con los ateos y tolerar a los humanistas y a todas sus variadas denominaciones de “ismos” (el ambientalismo, el feminismo, el laicismo, el socialismo, el comunismo), que enseñamos abiertamente en nuestras escuelas”.

El caso continua abierto y posiblemente el profesor Freshwater necesitará buscar ayudar legal para ser representado, sin embargo desde ya cuenta con el apoyo de sus estudiantes y del pueblo cristiano que lo apoya en oración. [Tomado de http://www.Cristianos.com]

Si fuese legal enseñar creacionismo en la escuela….

Si fuese legal enseñar creacionismo en la escuela….

El comité escolar votó por despedir al docente John Freshwater en junio de 2008 después de llevar a cabo una investigación interna. En ella se determinó que Freshwater había estado enseñando sus creencias cristianas acerca de cómo se creó el mundo, proclamó que la evolución está desacredita y no enseñaba las materias que formaban parte de currículo de ciencias. Al despido se llegó después de que fuera advertido para que dejara de enseñar creacionismo y diseño inteligente en clase. A pesar de ello él continuó con esta práctica.

Pero las creencias de este hombre llegaron más lejos, a un comportamiento que rozaba lo enfermizo. Llego a marcar con una cruz el brazo de uno de los alumnos con un aparato eléctrico (ver fotografía).
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Los padres del chico marcado fueron los que lo denunciaron e iniciaron el proceso de investigación. Se comprobó entonces que el material que empleaba en clase era extraído de la revista creacionista “Answers in Genesis” (podéis consultarla gratis on-line, para comprobar su capacidad de distorsión científica), del libro “Iconos de la Evolución” de Jonathan Wells, así como del creacionista convicto por evadir impuestos Ken Hovind. Asimismo subía la nota a aquellos alumnos que asistieran a la proyección de la película “Expelled: No Intelligence Allowed”. El señor Freshwater, además, enseñó a sus alumnos que la ciencia era errónea, ya que la Biblia señala que la homosexualidad es un pecado, y los homosexuales eligen por ellos mismo serlo, y por tanto son pecadores.

Los padres que iniciaron la demanda afirmaron: “somos gente religiosa, pero el Sr. Freshwater nos ofendió cuando marcó a nuestro hijo con una cruz en su brazo. Nosotros somos cristianos que practicamos nuestra religión en la iglesia y en nuestra casa, y lo que es igualmente importante, fuera de las aulas públicas, donde la ley exige que exista una separación entre la iglesia y el estado.

En cuanto a su religión este docente también marcaba el territorio; un alumno afirmó que el Sr. Freshwater les dijo que los católicos no son cristianos.

Fuente: oldearth.wordpress.com

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos
Para algunos cuestiona la existencia de Dios, mientras que para otros es una prueba más de que existe

El escritor Nathan Schneider aborda en un artículo aparecido en la revista Seed las consecuencias que para el pensamiento religioso actual está teniendo la aparición de la teoría del multiverso. Para algunos pensadores religiosos relevantes, por ejemplo, el hecho de que –hipotéticamente- habitemos en uno de los muchos universos posibles es un ataque directo a la constatación de un universo inteligentemente diseñado. Para otros pensadores creyentes, sin embargo, la teoría del multiverso sólo es una respuesta a grandes cuestiones de la física –como la teoría de cuerdas- y no entra en conflicto con la idea del cosmos como creación divina. Por Yaiza Martínez.

El escritor Nathan Schneider, editor de la revista Killing the Budha, ha publicado recientemente en la revista Seed un artículo en el que reflexiona sobre la teoría de los multiversos y la aceptación de ésta entre los pensadores religiosos.

Como en otras épocas, escribe Schneider, en la actualidad el ser humano sigue buscando una “teoría del todo”, una explicación que englobe de forma integral la realidad que conocemos. Y una de las respuestas a las que se ha llegado es la de la teoría de los multiversos.

A grandes rasgos, esta teoría señala que nuestro universo podría ser únicamente un islote aislado en el seno de un inmenso “multiverso” o conjunto de universos alternativos.

Especulaciones religiosas y científicas

Pero el multiverso no puede ser observado y, por tanto, esta hipótesis no es verificable. Este hecho emborrona la línea entre ciencia y especulación y da lugar a que algunos científicos rechacen por completo la idea de que nos encontremos en uno de todos los universos posibles.

Desde un punto de vista más filosófico, la teoría de los multiversos desafiaría, además, tanto la exclusividad del ser humano como su lugar central en el cosmos, por lo que también provoca debates teológicos.

Schneider cita algunos ejemplos a este respecto, como el del arzobispo de Viena, Christoph Cardinal Schönborn que, en 2005, acusó en The New York Times a los científicos de elaborar en secreto la idea de un multiverso para “contrarrestar la abrumadora evidencia de propósito y de diseño (en el universo), constatada por la ciencia moderna”.

A partir de ese momento, explica Schneider, diversos y destacados pensadores cristianos también han argumentado que la teoría del multiverso pretende rechazar la “artesanía” de Dios en la elaboración del Cosmos.

Es el caso de William Lane Craig, profesor de filosofía de la Escuela Talbot de Teología de California o de la periodista canadiense Denyse O’Leary, especializada en ciencia y religión.

Vida y obra de Dios

Para estos críticos, la cosmología supone una promesa teológica, dado que proporciona evidencias racionales de que el universo está diseñado para la vida.

Por ejemplo, el hecho de que los científicos hayan tenido que reconocer que, si a medida que el universo se fue expandiendo, esta expansión hubiera sido ligeramente más lenta de lo que fue, ahora mismo nuestro universo sería tan sólo una nube de hidrógeno inhabitable.

Es decir, que si se dieron las condiciones cósmicas necesarias para que apareciera la vida es, afirman estos pensadores, porque habitamos en un universo inteligentemente diseñado.

Sin embargo, si hay que pensar que vivimos en un vasto y variado multiverso, en el que podrían haber en total unos 10.500 universos distintos, el universo diseñado específicamente para la vida dejaría de ser una prueba de la existencia de Dios.

Pero, tal y como publicamos anteriormente en Tendencias21, lo cierto es que muchos modelos actuales, ya sean admitidos, como la relatividad general, o especulativos, como la teoría de cuerdas, conducen naturalmente a multiversos.

Estos universos múltiples serían, en realidad, las consecuencias de teorías elaboradas para responder a cuestiones específicas de la física de partículas o de la gravitación. Muchos problemas centrales de la física teórica –complejidad y naturalidad- encuentran en el multiverso una explicación natural.

Encontrar el sentido al universo

En resumidas cuentas, como escribe Schneider, que la teoría del multiverso va adquiriendo cada vez una mayor credibilidad, e incluso ha sido defendida ya por científicos religiosos.

Es el caso del físico católico, especializado en física de partículas, Stephen Barr que ha escrito que existen razones físicas por las que la teoría del multiverso ha de ser tomada en serio. O del físico evangelista Don Page, de la Universidad de Alberta, en Estados Unidos, que señala que los modelos del multiverso responden a cuestiones clave de la física de partículas, la teoría de cuerdas o de la inflación cósmica, y no niegan las evidencias de diseño en el cosmos.

Para Page, el multiverso no es una alternativa al diseño de Dios. Según él, “Dios habría diseñado todas las cosas” (incluido el multiverso). UCLA

Jeffrey Zweerink, un astrofísico de la Universidad de California en Los Ángeles, y miembro de el grupo de reflexión Reasons to Believe (Razones para Creer), va incluso más allá señalando que el modelo del multiverso fortalece la evidencia de Dios en un artículo titulado Who’s Afraide of the Multiverse? (¿A quién le preocupa el multiverso?).

Según escribe Schneider, inevitablemente la teoría del multiverso desafía tanto a científicos como a profanos a preguntarse por posibilidades universales casi insondables. Por otro lado, dada la escasez de evidencias empíricas al respecto, tanto la imaginación científica como la espiritual son más libres que normalmente de elucubrar. Por estas razones, es tal vez natural que aparezca la tensión entre científicos y creyentes religiosos, dado que ambos intentan en realidad alcanzar un solo objetivo: encontrar el sentido al universo.

Miércoles 15 Abril 2009
Yaiza Martínez

Poletti: una nueva cosmología aunaría ciencia y espiritualidad

Poletti: una nueva cosmología aunaría ciencia y espiritualidad

 

1324661-1744919Una visión llena de sentido de nuestro papel en el universo garantizará una civilización global sostenible, según el coordinador del Esalen Institute’s Center for Theory and Research

La revista Enlightennext ha publicado una entrevista con Frank Poletti, coordinador del Esalen Institute’s Center for Theory and Research (CTR), en la que se explica la labor de este Instituto. Hundiendo sus bases en la ciencia, el CTR pretende analizar ámbitos de la espiritualidad humana desde el empirismo, con el fin de llegar a una nueva cosmología que aúne el conocimiento científico y la vertiente espiritual del ser humano. Así, el CTR intenta dar a luz a una alternativa que aporte un sentido espiritual a nuestro papel en el universo, y que nos ayude a superar la actual crisis global. Por Yaiza Martínez.

La revista Enlightennext ha publicado una interesante entrevista con Frank Poletti, que es el coordinador del llamado Esalen Institute’s Center for Theory and Research (CTR).

Este centro de investigación está dedicado a la reflexión y a la investigación filosófica y científica, e intenta “conectar” el conocimiento científico académico con el conocimiento extra-académico o relativo a temas de los que no suelen ocuparse las universidades o centros de investigación.

Así, el CTR pretende generar una nueva cosmovisión que incorpore muchas áreas del conocimiento humano, y que sea una “cosmología espiritual informada”, que trascienda las polaridades filosóficas, científicas, culturales y religiosas que existen actualmente.

Ceguera espiritual vs. conocimiento integrado

Tal y como explica Poletti en la entrevista, los centros de investigación en general son inmensamente ciegos a la espiritualidad, la conciencia, o a temas como las experiencias cercanas a la muerte o la meditación. Es decir, que ignoran completamente el componente espiritual de la realidad e incluso cualquier perspectiva más significativa o intencionada de la evolución del universo.

El CTR trata de superar esta división entre ciencia y espiritualidad, reuniendo a especialistas científicos de diversas disciplinas (participantes en conferencias y reuniones que el propio CTR organiza), gente que trabaja en instituciones muy respetadas, con el fin de construir puentes entre ambas formas de conocimiento, y generar una actitud más abierta hacia el pensamiento holístico e integral.

Así, por ejemplo, todos los años el CTR organiza una conferencia en la que se exploran las evidencias de la existencia de vida tras la muerte, algo que desde un punto de vista científico está completamente rechazado pero en lo que un alto porcentaje de la población sí cree.

La diferencia entre lo que dice la ciencia y lo experimentado por muchas personas (ver artículo de Tendencias21 sobre el estudio de experiencias cercanas a la muerte ), es debida a la perspectiva moderna y posmoderna que actualmente dominan la cultura académica, y que reniega de cualquier elemento más allá de lo físico.

Diferenciación de la Nueva Era

Para tratar de superar esta brecha e ir más allá, el CTR reúne a investigadores destacados y a teóricos e historiadores para investigar y analizar esos temas que la academia o las instituciones principales desechan.

En este esfuerzo se intenta hacer no sólo una labor teórica sino también reunir evidencias empíricas que apoyen o descubran nuevas perspectivas. Poletti afirma que se intenta, así, diferenciar al CTR de la corriente denominada “Nueva Era”, dado que el método de investigación del Esalen Institute es el mismo que el de la ciencia moderna: se pretende ir más allá de las presunciones materialistas de la ciencia, pero desde la ciencia misma, es decir, desde el empirismo.

Pero sería un empirismo puramente científico, es decir, que ha de enfrentarse a las evidencias que produce el universo con una mente inquisidora y abierta, aunque eso suponga saltarse la carga del materialismo –que presupone, por ejemplo, que el universo no alberga propósito alguno- e ir más allá.

En definitiva, explica Poletti, “somos espirituales, somos místicos, tenemos una conciencia abierta, pero estamos intentando poder decir que todos estos aspectos pueden ser estudiados con una actitud empírica”.

Panenteísmo evolutivo

Uno de los temas principales en los que el CTR trabaja intentando tender puentes entre las diversas disciplinas académicas es en el del estudio de la evolución. Según Poletti, en los últimos 150 años se han realizado descubrimientos trascendentales: el Big-bang, la materia oscura, el ADN, etc. Desde la perspectiva academicista, cada uno de estos temas se estudia por separado.

Para tratar de desarrollar una comprensión más integrada de la evolución, el CTR reunió entre 1999 y 2005 a físicos, cosmólogos, antropólogos, primatólogos, historiadores y sociólogos para discutir sobre la historia y tratar de conectar las diversas perspectivas de las diferentes disciplinas.

Así, se llegó al llamado “panenteísmo evolutivo”, una nueva cosmovisión metafísica basada en la teoría de la evolución y que incluye conocimientos místicos profundos relativos al potencial espiritual de la humanidad (en la línea de pensadores como Sri Aurobindo, Pierre Teilhard De Chardin o Michael Murphy ).

Según Poletti, el panenteísmo señala que es verdad que lo divino y la conciencia impregnan todo lo creado (árboles, piedra, cuerpos…) pero que también tienen una dimensión trascendente. El panenteísmo evolutivo es la doctrina o la idea de que el universo es una revelación evolucionaría de lo divino y que lo divino es trascendente a este proceso, pero también se encuentra profundamente implicado y encarnado en ello.

Nueva cosmología frente a la crisis

Esta noción se hallaría en la base de una posible y nueva cosmología. Tal y como señalan eruditos como Alfred North Whitehead, en la base de cualquier civilización o cultura hay siempre una cosmología que, normalmente, consiste en un relato claramente articulado del origen.

En la época de la cultura científica moderna, afirma Poletti, no tenemos una historia sobre el origen de nuestro planeta sino muchas, porque vivimos en un mundo globalizado. ¿Podremos, como cultura humana global, llegar a crear una historia de nuestro origen, aceptada por todos?

Las cosmología científica nos dice que el Big bang es un accidente, que el origen de la vida fue un evento fortuito y que la existencia humana es un hecho afortunado. Sin embargo, es necesario crear una visión viable, hermosa y llena de sentido de nuestro propio papel en el universo, si queremos crear una civilización global sostenible.

Ése es el propósito del panenteísmo evolutivo, crear una cosmología espiritualmente informada. La mayoría de la población del mundo es religiosa, lo que significa que aún hay un lugar para la espiritualidad y la religión en nuestro mundo. Pero también lo hay para la ciencia, que nos ha permitido conocer la existencia de la evolución desde el Big bang hasta el presente.

Sin una cosmología o un sentido trascendente, la cosmovisión moderna acabará destruyéndose a sí misma, advierte Poletti. Sin embargo, de la crisis actual puede emerger una alternativa, más allá de los fundamentalismos o del relativismo postmoderno carente de significación.

Miércoles 22 Abril 2009
Yaiza Martínez

Emerge una nueva racionalidad sistémica de la vida

Emerge una nueva racionalidad sistémica de la vida

Biofilosofía (II): el darwinismo clásico desemboca en el paradigma EVO-DEVO

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La observación experimental en la segunda mitad del siglo XX ha ido confirmando algunos de los grandes capítulos de la Biología como: la teoría celular, la Bioquímica que comporta la comprensión de las reacciones metabólicas, la Bioenergética, la Ecología, la genética molecular, la epigenética. Últimamente ha emergido una nueva racionalidad sistémida de la vida, el paradigma explicativo Evo-Devo. La emergencia de este nuevo campo de investigación promete una nueva síntesis para la explicación de la evolución. La unión entre la teoría neodarwinista de la selección natural y la genética del desarrollo constituye la Biología evolutiva y del desarrollo, mejor conocida como «EVO-DEVO». Por Ignacio Núñez de Castro.

Desde Aristóteles hasta nuestros días los problemas para la comprensión de los seres vivos son recurrentes. Así, una nueva alianza entre la Biología y la Filosofía es necesaria en la búsqueda de las bases epistemológicas y ontológicas del estudio de la vida, tal como se explica en un anterior artículo. Se perfila así una racionalidad diferente del mecanicismo lineal post-cartesiano, cuyas matrices conceptuales serían: totalidad, sistema, proceso, teleología, jerarquización, complejidad, emergencia de novedad y la evolución que da sentido. La explicación del hecho histórico de la evolución ha pasado por diferentes paradigmas: darwinismo, neodarwinismo y últimamente la síntesis entre la evolución y el desarrollo epigenético, con el soporte experimental de la genómica y proteómica, ha alumbrado el programa de investigación interdisciplinar (conocido como EVO-DEVO).

Emergencia de novedad

La filosofía de la biología, la biofilosofía, muestra que la vida no es simplemente puro mundo físico. Lo viviente tiene sus raíces en lo físico. Pero representa una sorprendente “novedad emergente” que exige una nueva racionalidad explicativa. El holismo biológico supone un nivel de complejidad no visto en el mundo físico. El ser vivo como sistema y proceso jerarquizado teleológicamente dibuja una compleja organización que emerge novedosamente y que exige a la ciencia pasar a rigurosas preguntas filosóficas. Esta cuestión básica fue objeto de un primer análisis presentado en un artículo anterior de Tendencias Biofilosofía (I): complejidad holística y teleonomía. Ahora nos centramos en la temática quizá central de la Biofilosofía: el emergentismo y el sentido del nuevo paradigma evolutivo EVO-DEVO.

La correspondencia de Dobzhansky y Greene constituye un claro exponente de dos sensibilidades, la de un ortodoxo darwinista Greene y la de Dobzhansky que había sido impactado por la lectura de Teilhard de Chardin. La creatividad o emergencia de novedad y el progreso de las diferentes formas de vida son reclamados como legítimos por Dobzhansky para el discurso biológico. Las propiedades emergentes son las que surgen a un cierto nivel de complejidad, pero no se dan en niveles inferiores y brotan de las interrelaciones entre los elementos del sistema, aparecen a medida que sistema evoluciona con el tiempo y están siempre referidas a la totalidad.

Estas propiedades no pueden ser anticipadas o deducidas antes de que se hayan manifestado por sí mismas. La palabra emergencia y el verbo emerger son metáforas hoy día aceptadas. Para J. Monod, la emergencia es una propiedad paradójica y la define como «la propiedad de reproducir y multiplicar estructuras ordenadas sumamente complejas y permitir la creación evolutiva de estructuras de complejidad creciente».

El paradigma emergentista supone que toda la realidad es dinámica en continuo cambio y desarrollo. Zubiri crítica el término, puesto que emerge lo que de alguna manera estaba sumergido; las islas que emergen en el mar están sumergidas antes que una elevación del terreno las haga a aparecer a la vista. Zubiri prefiere el termino brotar, aunque también podemos decir que brota el agua en la fuente, porque está en el venero. Sin embargo, la emergencia de novedad tiene un contenido semántico concreto y definido en la Biofilosofía actual. Los emergentistas, cuyo eslogan podría ser: «más es diferente», tienen una mirada muy distinta a los reduccionistas de nuevo cuño, para los cuales el todo puede explicarse por la suma de sus partes y la imagen del todo representa con fidelidad los constituyentes básicos.

John Polkinghorne afirma: «La emergencia tiene fuerte correspondencia, en cambio, a un caso en el que un nuevo principio causal -de una clase distintiva no presente en niveles de complejidad inferiores- cobra actividad en un sistema complejo -entonces “más” sería radicalmente “diferente”». Ejemplos de emergencia se dan tanto en el microcosmos como en el macrocosmos. Las propiedades de los hadrones no son las propiedades de los quarks; las características de los átomos no son deducibles de las partículas elementales, ni las propiedades de las moléculas de las de sus átomos. «En Biología y Bioquímica, la emergencia cubre los dominios desde los átomos hasta los organismos. Algunos de los grandes periodos de la historia natural pueden describir niveles de emergencia: la aparición de la vida, la aparición de la experiencia sensorial, de la conciencia y de la reflexión moral».

Nuevo impulso

El debate sobre la emergencia ha cobrado nuevo impulso con la reciente obra de Philip Clayton Mind and emergence from quantum to consciousness. Clayton desarrolla un argumento complejo y polifacético para una visión del mundo basada en la llamada emergencia fuerte: sistemas nuevos y complejos pueden llegar a la existencia con sus propios mecanismos causales. Clayton admite que este concepto nuevo de emergencia supone los siguientes elementos: un monismo ontológico no fisicalista, la aparición de nuevas propiedades, la irreductibilidad de lo emergente a niveles más bajos y por último la influencia causal del todo sobre las partes, la llamada downward causation. Clayton defiende en su libro la emergencia fuerte frente a la insuficiencia tanto del reduccionismo fisicalista como del dualismo vitalista. El mundo muestra cada vez niveles de organización distintos, donde cada nivel se caracteriza por un tipo irreducible de explicación causal.

El emergentismo no monista, como mediación filosófica, ha sido, aceptado también por una serie de teólogos cristianos. Sin duda alguna, ha sido Juan Luis Ruiz de la Peña el teólogo de lengua española que mejor se caracteriza como representante del modelo emergentista. La tríada de teólogos anglosajones, I. G. Barbour, J. Polkinghorne y A. Peacocke coinciden, según Amo Usanos, «en una serie de afirmaciones sobre la valencia del emergentismo en la explicación de la fe cristiana y en unas fuentes que son similares entre sí; lo que permite hablar de emergentismo cristiano».

Decíamos anteriormente que uno de los pilares conceptuales de lo que Javier Monserrat llama el «macroconstructo explicativo» emergentista, que abarca toda la realidad, es la llamada downward causation (topdown causation) o causalidad descendente. Este tipo de causalidad supone la acción causal de una estructura emergente, el todo, sobre sus elementos constituyentes y «es a menudo usado para describir una familiar y perfectamente coherente relación entre las actividades de la totalidad y la conducta de sus componentes».

Así por ejemplo, según Monserrat: «el sujeto activo, por tanto, causado por mecanismos sistémicos, se constituye en un hecho real nuevo, que a su vez, puede influir causalmente en los mecanismos sistémicos que producen la conciencia, sus procesos y la emisión de sus conductas»; este bucle causal representa el modo de interconexión entre el hecho real de la conciencia y el hecho de los mecanismos sistémicos que la producen.

La evolución que da sentido

«Nada tiene sentido en Biología si no es visto a través del prisma de la evolución», este es el dicho clásico, tantas veces repetido, de Theodosius Dobzhansky. Es interesante caer en la cuenta que el mismo Darwin no utilizó el término «evolución» hasta la sexta edición de 1869 del «Origen de las especies». Gilson cree que Darwin huyó en las primeras ediciones de la palabra evolución un tanto desprestigiada por los preformistas contemporáneos, como Charles Bonnet de Ginebra autor de la obra Palingenesia Philosophica.

Sin embargo, después de la lectura del filósofo Herbert Spencer, quien concibió una interpretación general de la realidad a base del principio de evolución, (evolución que para Spencer era puramente mecánica en la que toda finalidad quedaba excluida por el principio de conservación de la energía), Darwin en la sexta edición acepta el término y en el último Capítulo afirma: «Antaño hablé a muchos naturalistas del asunto de la evolución, y nunca encontré una acogida simpática. Es probable que algunos creyesen entonces en la evolución; pero guardaban silencio o se expresaban tan ambiguamente que no era fácil comprender su pensamiento. Actualmente, las cosas han cambiado por completo, y casi todos los naturalistas admiten el gran principio de la evolución».

Una vez aceptado el término, la evolución se ha convertido en una especie de principio general explicativo en Biología. Hoy día, salvada la minoría de algunos fundamentalistas creacionistas, el hecho histórico de la evolución no es motivo de debate y no merece la pena emplear tiempo ni espacio en este trabajo en su discusión. Solamente quisiera clarificar un punto, que a pesar de su simplicidad, parece que aún no está claro en algunos debates.

El evolucionismo como doctrina se opone, desde el punto de vista conceptual, únicamente al fixismo de las especies; sin embargo, no existe ninguna oposición conceptual entre evolución y creación. La creación es un término técnico, bará en hebreo (siempre tiene a Dios por sujeto), ktísis en griego y creatio en latín, y está siempre referido a la radical fundamentación del ser; la creatio ex nihilo no puede entrar, por tanto, a formar parte de ningún discurso científico.

La misma recepción temprana del pensamiento evolucionista por parte de algunos científicos y filósofos cristianos confirman lo que acabamos de enunciar. Muy pronto (1904) el entomólogo jesuita Erich Wasmann en su trabajo Biología moderna y teoría evolucionista no sólo aceptó y defendió la doctrina general de la evolución sino que admitió también que probablemente se le podía aplicar al hombre. Hoy, pues, podemos afirmar que existe un consenso en aceptar la evolución biológica como un hecho real histórico, que tiene la certeza de los acontecimientos históricos; hecho que pertenece a la Historia natural, como fue un hecho real de la historia humana la caída del Imperio romano o la batalla de Lepanto.

Entre las diferentes teorías de explicación del hecho evolutivo se destacan dos grandes grupos: lamarckismo y darwinismo. Los caracteres adquiridos, según Lamarck, se transmiten a la descendencia. Tempranamente el lamarckismo fue refutado experimentalmente por el pariente de Darwin, Francis Galton, mediante transfusiones de sangre entre conejos (que no cambiaban el color de la piel de los descendientes) y más tarde August Weismann, cortó la cola a decenas de generaciones de ratones sin por ello conseguir ratones con colas más cortas.

El darwinismo clásico, la herencia inmediata de Darwin, se basaba en los siguientes principios:

• El número de individuos de las distintas especies permanece más o menos constante en la naturaleza.
• La capacidad reproductiva de animales y plantas es muy superior a la necesaria para conservar ese número de individuos constantes.
• Hay una alta mortalidad expresión de la lucha por la existencia.
• Los individuos de las especies no son idénticos sino que muestran una gran variabilidad.
• Los cambios son hereditarios y en la lucha por la vida permanecen las variaciones más favorables.
• Los cambios acumulados en generaciones imponen un cambio gradual de las especies conducentes a una mejor adaptación a las condiciones del entorno ambiental.
• Cuando estas condiciones varían en distintos lugares las sucesivas generaciones no sólo devendrán distintas de sus padres, sino distintas unas de otras.

Concepto cuestionable

A pesar de ser coetáneos Mendel y Darwin, no tenemos constancia de que Darwin conociera los escritos de Mendel, los cuales parece que no tuvieron mucha difusión a pesar de aparecer referidos en la novena edición de la Enciclopedia Británica.

Igualmente, hace unos años el historiador Andrés Galera, al preguntarse si Darwin conocía los escritos del fraile agustino, que había descubierto que los caracteres son discretos y segregables, respondía: «Resulta improbable que al final de su vida, falleció en 1882, Darwin no tuviese noticias de su trabajo, pero el hecho es ya poco relevante, incluso anecdótico, serán otros los encargados de incorporar las leyes mendelianas al ideario evolucionista». Estos factores hereditarios recibieron más tarde el nombre de «genes». En la genética clásica, un gen era un concepto abstracto –una unidad de herencia que transfiere una característica de padres a hijos.

Cuando estamos tratando sobre el estado de la cuestión en Biofilosofía resulta curioso notar que en la era de la genómica el mismo concepto de gen sea aún cuestionable. Es propio del discurso científico usar términos unívocos y huir de la polisemia. El término proveniente del griego «gene» fue introducido por Wilhelm Johannses en 1909.

El Diccionario Inglés de Oxford define el gen como: «Cada una de las unidades de la herencia que son transmisibles por los progenitores a su descendencia en los gametos, usualmente como parte de un cromosoma, y controlan y determinan una característica singular en la descendencia». Definición que cae dentro del campo semántico de la genética clásica. Recientemente se ha hablado de hasta dieciocho definiciones de gen.

A pesar de que el concepto de gen no es unívoco para los representantes de las diferentes ramas de la Biología, después del redescubrimiento de Mendel a principios del siglo XX por H. M. de Vries, C. Correns y E. von Tschermak, la Genética clásica dio lugar a lugar a la teoría mutacionista para explicar el origen de la novedad. En los años treinta del siglo pasado tuvo lugar la síntesis entre el darwinismo y el concepto de mutación genética dando lugar al neodarwinismo.

La evolución es explicada por cambios genéticos de poblaciones debido a las mutaciones y el principio de selección natural. Según el neodarwinismo:

• Se conserva el gradualismo. La evolución es concebida como un proceso lento sin cambios, que explicaría tanto la anagénesis como la cladogénesis.
• El fenotipo es siempre una manifestación del genotipo. El grado de diferencia morfológica es proporcional al grado de diferencia genética.
• El desarrollo del individuo desde la etapa embrionaria al adulto, no aporta ningún conocimiento especial, lo que ponía en cuestión la ley biogenética de Haeckel.

El nuevo paradigma evolutivo: Evo-Devo

Después de varias décadas de predominancia del paradigma neodarwinista, algunos biólogos han vuelto a la regulación del desarrollo embrionario para explicar la evolución. La «epigénesis» aristotélica, desprestigiada por los preformistas del siglo XIX, fue recogida por Conrad H. Waddington con una nueva formulación. «Hace algunos años introduje la palabra, “epigenética”, derivada del término aristotélico “epigénesis”, y que ha caído más o menos en desuso, como una rama de la Biología que estudia las interacciones causales entre los genes y sus productos, interacciones que dan el ser al fenotipo». Mediante el desarrollo epigenético el organismo irá diferenciándose en respuesta a las señales recibidas, que pueden ser: autocrinas, paracrinas, endocrinas y exocrinas.

La epigénesis representa, por tanto, el proceso mediante el cual el organismo se va adaptando a su entorno y expresando su programa inscrito en el DNA a partir de sus propias capacidades. La concepción epigenética comporta la afirmación de que la regulación fisiológica y la misma evolución no residen tanto en el genoma, sino en las redes interactivas que organizan las respuestas. «Las mutaciones, si afectan a genes cuya función reside en organizar las primeras etapas del desarrollo, pueden dar lugar a cambios radicales en las formas».

El desarrollo de la genómica de los últimos años ha confirmado la intuición primaria de Waddington. El genoma del chimpancé, comparado con el genoma humano, varía solamente un 1.06% dentro de los segmentos del DNA codificantes de proteínas, pero las diferencias claves yacen en los cambios sutiles de los patrones de expresión génica implicados en el desarrollo y en la especificación e interconexiones dentro del sistema nervioso.

Nueva síntesis para explicar la evolución

Como es frecuente que acontezca, a veces, las intuiciones que llevan a cambios de paradigma, se suelen adelantar en el tiempo y fue a partir de los años ochenta del siglo pasado cuando una nueva visión de la evolución tiene lugar. La emergencia de este nuevo campo de investigación promete una nueva síntesis para la explicación de la evolución. La unión entre la teoría neodarwinista de la selección natural y la genética del desarrollo constituye la Biología evolutiva y del desarrollo, mejor conocida como «EVO-DEVO».

Este nuevo paradigma «trata de descubrir, bajo un paraguas conceptual que abarque todo, las reglas y los mecanismos que la evolución ha llevado a cabo a lo largo del tiempo para generar en el pasado y en el presente la biodiversidad».

En un reciente artículo, el biofilósofo Michael Ruse dice, de una manera muy gráfica, que Evo-Devo sería el campo de investigación que le gustaría elegir como materia de su Tesis doctoral, si tuviera que hacerla ahora en el año 2005, (él la hizo cuarenta años antes en 1965).

Michael Ruse encuentra que Evo-Devo plantea los siguientes problemas filosóficos: en primer lugar, desde la síntesis de los años treinta el paradigma neodarwinista dominante había sido la selección natural (über alles). ¿Está amenazado el darwinismo por Evo-Devo, puesto que pone el énfasis en el desarrollo? Ruse piensa que si Darwin viviera estaría entusiasmado y que Evo-Devo completa la selección natural y que no la contradice.

En segundo lugar, hay una apasionante conexión entre Evo-Devo y la Paleontología; Stephen Gould lo ha aclarado en su obra The structure of evulotionary theory. Los primeros trabajos de Gould y su teoría de los equilibrios interrumpidos (punctuated equilibria) pusieron de manifiesto que los registros fósiles mostraban poblaciones poco variables a lo largo del tiempo con episodios de rápida aparición de nuevas formas, lo que de alguna manera contradecía el gradualismo, componente esencial del darwinismo. Según Ruse se plantea un nuevo debate donde los científicos y los filósofos deben trabajar conjuntamente; para la Paleontología debe ser una gran ayuda la discusión filosófica sobre la relación entre los fósiles y la Embriología.

Desafíos y oportunidades

Finalmente, se plantea la cuestión: ¿qué puede significar Evo-Devo para la evolución humana? Según Ruse, Evo-Devo plantea problemas muy interesantes acerca de la comprensión del cuerpo humano. Si duda ninguna, conforme la genómica y la proteómica comparada vayan avanzando en los próximos años, habrá descubrimientos muy importantes y merece la pena que los filósofos estén atentos. «Yo soy un darvinista de línea dura. Pero los puros darvinistas conocen que las nuevas ideas son desafíos y oportunidades, no barreras o impedimentos», dice Ruse.

La revista Biology and Philosophy editó en el año 2003 un número especial dedicado al desarrollo del nuevo paradigma Evo-Devo. Los títulos de algunos de los artículos: «Desbloqueando la caja negra entre genotipo y fenotipo», «El camino a partir de Haeckel», «Morfología evolutiva, innovación y la síntesis de la Biología evolutiva y del desarrollo», «Cómo el desarrollo puede dirigir la evolución», pueden ayudarnos a comprender cómo se ha fraguado la nueva teoría y los problemas que suscita.

En efecto, los estudios comparativos de los mecanismos del desarrollo (incluyendo los mecanismos genéticos), que pueden ser llevados a cabo a través de los taxones, hacen posible la reconstrucción fidedigna y detallada de los procesos de desarrollo y abren una esperanza para que los modelos teóricos del desarrollo puedan ser integrados en los modelos de la evolución. La Reunión de Dahlem (1981) puede considerarse como el comienzo de este programa de investigación.

Después de Dahlem, W. Arthur publicó en 1984 la obra: A combined genetic, developmental and ecological approach, la cual constituye un intento de comprensión simultánea de la evolución desde la triple perspectiva: genética, ecológica y desde el desarrollo. Desde mediados de los noventa, una serie de libros de texto, sugieren que el nuevo paradigma de explicación de la evolución ha entrado en un periodo de ciencia normal según la terminología de Thomas S. Kuhn; el paradigma neodarwinista explicaría muy bien la microevolución y el nuevo paradigma Evo-Devo la macroevolución.

Enseguida una serie de biofilósofos se han hecho eco de los problemas planteados. Estos problemas serían: a) ¿se ha logrado verdaderamente una síntesis conceptual?, b) ¿cuál es el estatuto de la genética del desarrollo?, c) Evo-Devo presenta un desafío a la teoría evolutiva que estaba basada fundamentalmente en la genética de poblaciones y, por ello, se tendrán que revisar las concepciones usuales de la evolución. El programa de investigación requiere una exploración de las implicaciones del desarrollo ontogenético sobre la evolución y cuáles pueden ser los sesgos en el futuro.

Conclusión

La observación experimental en la segunda mitad del siglo XX ha ido confirmando algunos de los grandes capítulos de la Biología como: la teoría celular, la Bioquímica que comporta la comprensión de las reacciones metabólicas, la Bioenergética, la Ecología, la genética molecular, la epigenética. Últimamente el paradigma explicativo Evo-Devo se perfila como una nueva síntesis de explicación del hecho histórico de la evolución.

La reflexión filosófica sobre los problemas, que la comprensión de los organismos vivos plantea, ha sido una constante recurrente en el pensamiento filosófico desde Aristóteles hasta nuestros días en la búsqueda de las bases epistemológicas que nos conduzcan a una ontología del organismo viviente. Se perfila, así, una racionalidad, un lógos para bíos, diferente de la racionalidad lineal mecanicista, en la que no es posible un reduccionismo epistemológico, puesto que la metodología y el discurso de las ciencias físicas y químicas es incapaz de abarcar los fenómenos de gran complejidad, donde aparecen propiedades emergentes en el todo y donde acontece también una influencia causal del todo sobre los elementos estructurales y funcionales del sistema.

La investigación de una totalidad organizada, como la que define el ser vivo más elemental, un procarionte, necesita una serie de categorías o matrices conceptuales que definen los sistemas jerarquizados con finalidad interna, en los que tiene lugar una evolución en el desarrollo individual (ontogénesis) y el despliegue en el tiempo de la biodiversidad (filogénesis).

Si es verdad que nada tiene sentido en Biología sino a la luz de la evolución, una comprensión del hecho histórico, teniendo en cuenta los datos experimentales de la Paleontología y de la Biología experimental, la genómica y la proteómica comparada, así como la Genética del desarrollo, es decir todo lo que queda albergado bajo el paraguas del nuevo paradigma Evo-devo, nos llevará a situar a la Biología, como una ciencia autónoma, que necesita ciencias auxiliares como son la Física y la Química, como metodologías experimentales de estudio de los fenómenos fisiológicos, pero muy lejos del pretendido reduccionismo positivista.

Ignacio Nuñez de Castro, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, Universidad de Málaga.

Lunes 04 Mayo 2009
Ignacio Núñez de Castro.

El fundamentalismo y el relativismo son dos caras de una misma moneda

El fundamentalismo y el relativismo son dos caras de una misma moneda

Peter Berger desvela en el Pew Forum on Religion & Public Life las conclusiones de su último trabajo

Peter Berger ha vuelto al Pew Forum on Religion & Public Life norteamericano para un encuentro con pensadores y periodistas en el que comentó algunos de los resultados de uno de sus proyectos de investigación, desarrollado en el marco del Institute on Culture, Religion and World Affaire. Dicho proyecto ha intentado responder a la siguiente cuestión: ¿se puede encontrar un camino intermedio entre fundamentalismo y relativismo? Ambas formas de comprensión de la realidad hunden sus raíces en la modernidad, asegura el investigador: las dos son respuestas a la desaparición de las sociedades cerradas, donde todo quedaba establecido. Ni el relativismo ni el fundamentalismo –religioso o secular- ayudan sin embargo a las sociedades a sobrevivir: el primero porque desvalora los preceptos morales y el segundo porque se impone mediante la intolerancia agresiva.

Por Yaiza Martínez.

El eminente sociólogo de la religión Peter Berger, autor de libros como “La construcción social de la realidad” o “El dosel sagrado. Elementos para una sociología de la religión”, obra considerada un referente en la sociología de la religión, se preguntó hace unos años: ¿cambiarían mis convicciones morales si, un día, me convierto en ateo?

Esta cuestión, muy sorprendente para el pensador, le condujo a liderar un proyecto de investigación que implicó a diversos pensadores judíos y cristianos, y que ha culminado con la publicación de dos libros, uno de ellos a finales de este mismo año. Una de las reflexiones vertebradoras de este proyecto ha sido la preocupación por encontrar una vía intermedia entre el fundamentalismo y el relativismo, publica el Pew Forum on Religion & Public Life.

Dos caras de una misma moneda

El Pew Forum estadounidense, que es una organización independiente fundada en 2001 para promover una comprensión más profunda de aquellos temas en que se cruzan la religión y los asuntos públicos, invitó recientemente a Berger a compartir los descubrimientos derivados de su investigación con periodistas y académicos como Seyyed Hossein Nasr, profesor de estudios islámicos de la Universidad George Washington, o David Brooks, periodista del New York Times, entre otros. Posteriormente, ha publicado una transcripción de dicho encuentro.

En el evento, Peter Berger explicó en primer lugar que su proyecto, titulado “Between Relativism and Fundamentalism” (Entre el relativismo y el fundamentalismo”) ha sido recientemente culminado en el Institute on Culture, Religion and World Affairs, que el propio Berger dirige en la Universidad de Boston.

Este proyecto ha intentado definir, utilizando recursos de diferentes ramas de la tradición judeo-cristiana, una posición que eluda los extremos: el relativismo que afirma que cualquier aseveración de verdad es irrelevante o inasequible, y el fundamentalismo, cuyas alegaciones de verdad son propuestas con actitudes de una intolerancia agresiva.

En el encuentro organizado por el Pew Forum, Berger afrontó la cuestión de esta dicotomía desde la dimensión moral y política. Según él, aparentemente fundamentalismo y relativismo no tienen nada que ver entre sí, pero eso no es cierto: ambos son las dos caras de una misma moneda y las raíces de ambos se encuentran en el mismo fenómeno moderno.

Respuestas a la modernidad

La modernización ha minado progresivamente las comunidades cerradas en las que los humanos hemos vivido a lo largo de la historia; ese tipo de comunidades en las que había un alto grado de consenso sobre el conocimiento y las normas acerca de la realidad. Bajo las condiciones modernas, sin embargo, este consenso es más difícil de conseguir.

El relativismo, según Berger, puede describirse como una visión del mundo que reconoce la ausencia de consenso y, además, la celebra. El fundamentalismo, por el contrario, responde a la misma situación de escasez de certezas pero, en este caso, buscando certezas absolutas para cada aspecto de su propia concepción del mundo. El fundamentalismo puede ser tanto religioso como secular.

Por otro lado, tanto el relativismo como el fundamentalismo amenazan el orden básico de la moral, advierte el sociólogo, sin el que no puede existir sociedad alguna, y menos que ninguna una sociedad democrática.

El relativismo es una amenaza porque convierte la moral en un juego caprichoso, y el fundamentalismo es peligroso para la sociedad porque la transforma en un campo de batalla en el que se enfrentan las diversas corrientes.

Búsqueda de equilibrio

Pero, ¿cómo encontrar el equilibrio entre ambas concepciones de la realidad? O, ¿dónde está el centro entre ambas?, preguntó el periodista David Brook en el encuentro.

Un discípulo de Berger, Os Guiness (autor de más de 30 libros y colaborador del sociólogo en el proyecto “Between Relativism and Fundamentalism”) respondió que, en su opinión, el camino entre fundamentalismo y relativismo “es materia de la integridad individual”.

Esta “integridad individual”, según él, debería ser mostrada a la vida pública, en un contexto en que la gente pueda sincerarse sobre sus diferencias e incluso negociar con otros puntos en común, de manera cívica. Sin este intercambio, sin esta puesta en común para buscar términos medios, observó Guiness, la vía intermedia, “desaparecerá continuamente”.

El proyecto dirigido por Berger ha reunido a religiosos, a cristianos y judíos, durante un periodo de dos años. Posteriormente, entre estos pensadores fueron escritos los libros de próxima publicación anteriormente mencionados, en los que los convocados han descrito desde su perspectiva la manera en que se puede no ser ni relativista ni fundamentalista al tiempo que se es luterano, católico, cristiano ortodoxo o judío practicante.

Y, en cuanto a la pregunta inicial que dio lugar a este proyecto: “¿cambiarían mis convicciones morales si, un día, me convierto en ateo?”, Berger señaló en otro momento del encuentro organizado por el Pew Forum: no cambiarían en nada.

Peter Berger es teólogo luterano. En Tendencias21 hemos publicado otro artículo sobre una de sus conferencias más recientes, en la que explicaba que la religión ha evolucionado actualmente hacia el pluralismo, y no hacia el secularismo.

Miércoles 21 Mayo 2008
Yaiza Martínez

Fuente: tendencias21.net

Fundamentalismo mundial

Leonardo Boff

Fundamentalismo mundial
(Hika, 151 zka. 2004ko urtarrila)

 Tres tipos de fundamentalismo dominan la escena mundial: el del pensamiento único representado por la globalización imperante, el suicida de los musulmanes, cuyo principal representante es Bin Laden, y el del Estado terrorista de la guerra preventiva, encarnado por Bush y por Sharon.

Como se conoce, el fundamentalismo no es una doctrina sino una manera excluyente de ver la doctrina. El fundamentalista está absolutamente convencido de que su doctrina es la única verdadera y todas las demás, falsas. Por eso ellas no tienen cabida, pueden y deber ser combatidas.

El fundamentalismo del pensamiento único expresa el modo de producción capitalista con su mercado globalizado y la ideología política del neoliberalismo con su democracia electoral y delegativa como la única forma razonable de organizar el mundo. Lo que Bush quiere imponer por su cuenta propia al Irak destrozado revela ese fundamentalismo.

El fundamentalismo suicida musulmán parte de la convicción de que Occidente, enemigo histórico desde los tiempos de las cruzadas, es el Gran Satán, porque es ateo práctico, materialista, imperialista y sexista. Por eso, debe ser combatido en todos los frentes y provocar el mayor número de victimas que se pueda con la bendición del Altísimo. Son tan únicos y convencidos que aceptan jovialmente ser hombres bomba.

El fundamentalismo de Estado terrorista a lo Sharon es movido por la convicción de que los judíos tienen derecho de montar, encima de cualquier otro derecho de los palestinos, un Israel del tamaño que tenía en los tiempos del Rey David. Por eso Sharon prosigue con las colonizaciones y en tanto no se realice ese propósito boicoteará cualquier proyecto de paz.

El fundamentalismo de Estado terrorista a lo Bush tiene fuertes raíces religiosas, ligadas a su biografía pasada. Fue por 20 años dependiente del alcohol hasta que en 1984, a invitación de un amigo, Don Evans, actual secretario de comercio, comenzó a frecuentar el círculo bíblico de los evangélicos fundamentalistas. Después de dos años ya no era más ebrio de alcohol sino ebrio de la ideología salvacionista de estos fundamentalistas que se divulgaba fuertemente dentro del partido republicano. Según él, “el destino manifiesto” de Estados Unidos hoy es mejorar el mundo en la medida en que lo impregna con los valores de la cultura norteamericana: con libertad, democracia y libre mercado. Bush hijo hace la campaña de reelección del padre presentándose como “un hombre que tiene Jesús en su corazón”.

El brasilianista Ralph della Cava y el teólogo J. Stam cuentan que más tarde, al postularse como candidato, Bush reunió a los pastores de la zona y les comunicó: “fui llamado (por Dios)”. Enseguida se hizo el ritual “de la imposición de las manos”, consagrándole Presidente preventivo.

Esta pre-historia es importante para entender la furia fundamentalista que se apoderó de Bush después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Optó por combatir el mal con el mal, amenazando con guerra preventiva a todos los países del “eje del mal”. Dejó claro: “Quien no está con nosotros, está contra nosotros”, es terrorista. Antes del ultimátum a Saddam Hussein pidió a los asesores que “lo dejasen a solas por diez minutos”. Cual Moisés fue a consultar con Dios. En una entrevista con el New York Times de 26/04/03 declaró: “Tengo una misión que realizar y arrodillado pido al buen Señor que me ayude a cumplirla con sabiduría”. ¡Pobre Dios¡ ¿Cómo salvaremos a la humanidad de estos exaltados?

(Traducción libre de ALAI)

http://alainet.org/active/show_news.phtml?news_id=5260

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