MANUSCRITOS II. MANUSCRITOS BIBLICOS HEBREOS.

MANUSCRITOS II. MANUSCRITOS BIBLICOS HEBREOS.

A. Introducción.

El A. T. hebreo ha llegado hasta nosotros en mss. que, si son completos, proceden en su inmensa mayoría de épocas relativamente tardías, debido en parte a las destrucciones de bibliotecas producidas por los avatares de la historia del pueblo judío y, muy especialmente, por preceptos religiosos del judaísmo (v.): la S. E. hebrea debe ser leída en mss. impecables, sin deterioro ni deficiencia alguna; los mss. gastados por el uso o incorrectos con respecto al modelo oficial deben ser sustituidos por otros nuevos y correctos.

leer mas…

Codex Sinaiticus

Codex Sinaiticus

(Su símbolo es la letra hebrea Alef, aunque Swete y otros pocos especialistas usan la letra S) 
Es un manuscrito griego del Antiguo Testamento de muchísima antigüedad y valor encontrado por Constantino Tischendorf en el monte Sinaí, en el monasterio de Santa Catalina.

En 1844 estaba visitando el monasterio con el patronazgo de Federico Augusto, rey de Sajonia, cuando descubrió, en una cesta de basura, cuarenta y cinco hojas de Los Setenta, que contenían partes de I Par. (Chron.), Jer., Neh. y Esther.

Se le permitió que se las llevara. También vio el Libro de Isaías y I y IV Macabeos, pertenencientes al mismo Códice que los fragmentos, pero no consiguió su posesión.

Tras alertar a los monjes de su valor, salió hacia Europa y dos años después publicó las hojas que había traído consigo bajo el nombre de Codex Friderico-Augistanus, por su patrocinador.

Se guardaron en Leipzig. En una segunda visita, en 1853, sólo encontró dos cortos fragmentos del Génesis (que imprimió a su vuelta) y nada más supo del resto del códice. En 1859 realizó una tercera visita, bajo el patronazgo del Zar Alejandro II.

Parecía que iba a ser una visita inútil cuando, la víspera de su partida, en una conversación casual con el criado supo de la existencia de un manuscrito. Cuando se lo mostraron vió que era el mismo que había estado buscado y que contenía, superando todos su sueños, una gran parte del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento completo, además de la Epístola de Bernabé y parte del “Pastor de Hermas” del que se sabía que existían dos ejemplares del original griego y ninguna copia.

Pensando que era una “crimen dormir”, Tischendorf pasó la noche copiando a Bernabé; tenía que irse por la mañana sin haber podido persuadir a los monjes que le dejaran llevarse el manuscrito. En el Cairo consiguió que le enviaran el manuscrito a otro monasterio de la misma orden (de la Iglesia griega ortodoxa) para transcribirlo; y finalmente, los monjes se lo regalaron como un presente para el Zar que era el patrón y protector de Tischendorf y de la iglesia ortodoxa.

Años después, en 1869, el Zar regaló a los monasterios 7000 y 2000 rublos a cada uno, además de condecoraciones. El manuscrito se atesora en la Biblioteca Imperial de S. Petersburgo. Tischendorf publicó una relación en 1860 y un facsímil, en 1862, bajo los auspicios del Zar. Se incluían en la edición 21 placas litográficas hechas a partir de fotografías, edición que salió en cuatro volúmenes. Al año siguiente publicó una edición crítica del Nuevo Testamento. Finalmente, en 1867, publicó los fragmentos adicionales del Génesis y Números, que habían sido utilizados para encuadernar otros volúmenes en Santa Catalina y habían sido descubiertos por el archimandrita Porfirius. Así pues, en cuatro ocasiones se han descubierto partes del manuscrito original pero nunca han sido publicadas juntas en una sola edición. 
El Códice Sinaítico, que originalmente debió contener el Antiguo Testamento completo, ha sufrido mutilaciones severas, especialmente los libros históricos desde el Génesis a Esdras (inclusive); el resto del Antiguo Testamento salio mejor parado. Los fragmentos y libros que han quedado son: varios versos del Gen., xxiii y xxiv, y desde Num.,v,vi,vii; I Par., ix, 27.xix,17; Esdras, ix,9 hasta el fin; Nehemías, Ester, Tobías. Judit, Joel, Abdias, Jonas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías, Malaquías, Isaías, Jeremías, Lamentaciones,i.1-ii,20;I Macabeos, IV Macabeos ( apócrifo, mientras que el canónico II Macabeos y el apócrifo III Macabeos nunca estuvieron contenidos en este códice). 

Una curiosa referencia es que Esdras ix, 9 sigue a I Par., xix, 17 sin interrupción: la nota de un corrector muestra que 7 hojas de I Par fueron copiadas dentro del Libro de Esdras, probablemente debido a un error en la encuadernación del manuscrito del que se copió el Códice Sinaítico. Nuestro Esdras es llamado en este códice, como en muchos otros, Esdras B. Esto puede indicar que seguía a Esdras A, de la misma manera que se llama III Esdras en antiguos códices (ver ESDRAS) al libro titulado así por Jerónimo: la prueba no es segura, puesto que IV Macabeos es designado aquí Macabeos D, aunque los libros segundo y tercero Macabeos estaba ausentes del manuscrito. El Nuevo Testamento está completo, así como la epístola de Bernabé; faltan seis hojas a continuación de Bernabé, que probablemente contenían literatura no canónica. El “Pastor de Hermas” está incompleto y no podemos decir si había otras obras a continuación. En total hay 346 hojas y ½. Hay que notar el orden en el Nuevo Testamento: las Epístolas de S. Pablo preceden a los Hechos: Hebreos sigue a II Tess. El manuscrito está en buen pergamino y las páginas miden alrededor de 15 x 13 ½ pulgadas ( ca 38 x 34,29 cms); hay cuatro columnas por página, excepto en los libros poéticos, que están escritos estequiométricamente en dos columnas de mayor anchura; hay 48 líneas por columna, pero 47 en las Epístolas Católicas. Las cuatro columnas dan a la página la apariencia de un antiguo rollo y no parece imposible, como dice Kenyon, que de hecho se copiara de un rollo de papiro. Escrito en caracteres unciales, bien formados, sin acentos o espíritus y sin puntuación, excepto (a veces) el apóstrofe y el punto final de un período. Tischendorf creía que lo habían escrito 4 manos distintas y así se ha aceptado en general. Pero ha tenido menos suerte en conseguir la aceptación general en sus conjeturas de que uno de esos escribas también escribió el Nuevo Testamento del Códice Vaticano. Reconoce siete correctores del texto, uno de ellos contemporáneo con la escritura del manuscrito. Las Secciones Amonianas de los Cánones de Eusebio se indican en los márgenes, probablemente por una mano contemporánea; parece que eran desconocidas al escriba que sigue otra división. Los errores de copia son poco numerosos, a juicio de Gregorio. 

Es de la misma época que el Códice Vaticano. La escritura, las cuatro columnas por página (indicación probable de la transición del rollo a la forma códice del manuscrito), la ausencia de grandes mayúsculas iniciales y de ornamentación, la rareza de la puntuación, los cortos títulos de los libros, la presencia de divisiones del texto que lo fecha en una datación anterior a Eugenio, la adición de Bernabé y Hermas etc., muestran la antigüedad del escrito. Todo ello ha llevado a algunos expertos a ponerlo en la cuarta centuria, como el Codex Vaticanus, algún tiempo antes del Codex Alexandrinus y del Codex Ephraemi Restrictus; esta conclusión no es cuestionada seriamente, aunque se concede la posibilidad de una fecha temprana del siglo quinto. Se le asigna un origen romano, del sur de Italia, de Egipto y de Cesartea, pero no se puede concluir (Kenyon, Handbook to the Textual Criticism of the New Testament, London, 1901, p. 56 sqq.). Parece que estuvo algún tiempo en Cesarea, porque uno de los correctores( probablemente del siglo séptimo) añade la siguiente nota al final de Esdras:” Este Códice fue comparado con un ejemplar muy antiguo que había sido corregido por la mano del viejo mártir Pánfilo ( muerto en 309), ejemplar que al final tenía la subscripción de su propia mano: “Tomado y corregido de acuerdo a la Hexapla de Orígenes: Antonio lo comparó: Yo, Pánfilo, lo corregí”. Pánfilo era, con Eusebio, el fundador de la Biblioteca de Cesarea. Algunos se inclinan a ver el Codex Sinaiticus como uno de los 50 manuscritos que Constantino donó a Eusebio de Cesarea para que lo preparara en el año 331 para las iglesias de Constantinopla, pero no hay señales de que éste hubiera estado en Constantinopla. Nada se sabe de su historia posterior hasta que fue descubierto por Tischendorf. El texto del Codex Sinaiticus se parece mucho al del Codex Vaticanus, aunque no puede provenir el mismo antecesor inmediato. En general, el Códice Vaticano es colocado por los especialistas contemporáneos en primer lugar en cuanto al punto de pureza y el Códice Sinaítico, a continuación. Esto es especialmente cierto respecto a los Evangelios del Nuevo Testamento. Las diferencias son más frecuentes en el Antiguo Testamento donde los códices Sinaítico y Alejandrino coinciden con frecuencia. 

¡Que Dios la Bendiga!

Fuente: http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=46139&sid=f01d57926f416970640ed5558aec21f3

En busca del texto perdido del codice Aleppo, la mas antigua Biblia Hebrea

En busca del texto perdido del codice Aleppo, la mas antigua Biblia Hebrea

image

Parece el guión de una película de Indiana Jones, pero es real. En la actualidad se realiza una búsqueda en cuatro continentes para encontrar las páginas perdidas de uno de los textos sagrados más importantes del mundo: una parte de la Biblia en hebreo, de mil años de antigüedad, conocida como El Códice de Aleppo. 

El códice Aleppo incluye gran parte de los textos del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana, y tiene más de 1.000 años de antigüedad. Se exhibe en Jerusalén y se le ha titulado como “la Biblia hebrea”. 

El Códice de Aleppo tal vez no sea tan famoso como los Manuscritos del Mar Muerto. Pero para muchos eruditos, es inclusive más importante, pues es considerado como la edición definitiva de la “Biblia judaica”. 

Tras desaparecer en 1947 de la sinagoga de Aleppo (Siria), en 1958 el códice llegó finalmente a Israel. Fue entonces cuando se descubrió que 196 de sus páginas habían desaparecido, lo que supone alrededor de un 40 por ciento del total que tenía el documento. 

Cuando el Códice llegó a Israel -hace 50 años- fue entregado a Izhak Ben-Zvi, entonces el presidente de ese país, y un experto en comunidades judías del mundo islámico. Aunque el manuscrito se halla en el Museo de Israel, junto con los Manuscritos del Mar Muerto, el Instituto Ben-Zvi fundado por el fallecido presidente continúa siendo su custodio legal y respalda la nueva búsqueda. 

EN BUSCA DE LAS PÁGINAS PERDIDAS 
Ahora, investigadores que representan a la entidad que custodia el manuscrito del Códice de Aleppo en Jerusalén afirman que tienen algunas pistas sobre parte de las páginas desaparecidas, y que se hallan cerca de su objetivo de completar en su totalidad –o casi- el manuscrito. 

Un punto crucial en la historia del Códice se registró tres días después de que las Naciones Unidas aprobasen la resolución de 1947, que aceptaba la creación del estado de Israel. Una turba siria, indignada ante la resolución, quemó la sinagoga hasta los cimientos. En esa sinagoga estaba el manuscrito guardado durante siglos en un arcón de hierro. Los judíos de Aleppo rescataron el Códice de la sinagoga incendiada, pero en los años siguientes la comunidad, integrada por unas 10.000 personas, se vio obligada a abandonar Siria, rumbo a diferentes partes del planeta. 

Así, la clave para encontrar las páginas perdidas podría radicar en la diáspora de judíos que residían en Aleppo, Siria. Los expertos creen que los descendientes de los judíos de Aleppo tendrían en su poder algunas de las páginas desaparecidas, en tanto otras habrían sido adquiridas por comerciantes de antigüedades. De hecho, confirmando esta teoría, varios fragmentos han aparecido ya. 

Esfuerzos previos al actual, incluidos algunos realizados por diplomáticos israelíes y por agentes del Mossad, el servicio secreto israelí, fracasaron. La nueva búsqueda ha reclutado a un pequeño grupo de descendientes de los judíos de Aleppo, capaces de ganar la confianza de la comunidad judía, y ha recopilado información sobre el destino de algunas piezas específicas y acerca de las personas que las tienen en su poder, dijo Zvi Zameret, director del Instituto Ben-Zvi. 

Zameret informó que la búsqueda se lleva a cabo en América del Norte, del Centro y del Sur, en Israel y en Inglaterra. “De acuerdo a los rumores, no sólo hay pequeños fragmentos sino capítulos enteros, y eso ha causado gran entusiasmo”, dijo Adolfo Roitman, restaurador del Museo de Israel a cuyo cargo está el manuscrito. 

LA HISTORIA DEL CÓDICE 
El Códice, 491 páginas de pergamino de unos 30 centímetros de largo por 25 centímetros de ancho, fue transcrito alrededor del 930 de nuestra era por Shlomo Ben Boya´a, un escriba de Tiberias, en las márgenes del mar de Galilea. Fue editado por un famoso erudito de esa época, Aaron Ben-Asher. La conclusión del manuscrito señaló el fin de un proceso de siglos destinado a crear el texto definitivo de la Biblia hebrea. 

Perteneció a la comunidad judía de Jerusalén hasta que fue robado por los cruzados que capturaron y saquearon la ciudad en 1099. Tras pagarse un rescate, el manuscrito fue llevado a El Cairo, donde fue usado por el filósofo judío Maimónides, quien declaró que era la copia más precisa del Antiguo Testamento. 

“Para decirlo en pocas palabras: el proceso de ensamblar totalmente el texto de la Biblia hebrea concluyó con el Códice”, dijo Rafael Zer, del Proyecto de la Biblia de la Universidad Hebrea, en Jerusalén. 

Es difícil determinar cómo el Códice llegó a Aleppo, en el norte de Siria. Algunos eruditos creen que fue llevado a ese país por un descendiente de Maimónides a fines del siglo XIV. 

Allí fue guardado por los judíos como su posesión más preciosa. Pero el 2 de diciembre de 1947, como ya relatamos antes una turba incendió la sinagoga. Luego circularon rumores de que los judíos de Aleppo se apresuraron a salvar algunas páginas de las llamas. De hecho, se han encontrado muchos fragmentos entre sus descendientes. 

Uno de los hombres que rescató parte del documento del códice en la sinagoga quemada de Aleppo fue Mourad Faham, que entró en la sinagoga disfrazado de beduino y encontró el grueso del manuscrito en el piso, según narra su nieto, Jack Dweck. Dweck, un empresario radicado en Nueva York, donde vive una de las mayores comunidades de judíos procedentes de Aleppo, dice que en su opinión, las partes desaparecidas existen. “Creo que hay una gran pieza (del manuscrito) en alguna parte, esperando a ser hallada”, dice. 

Una página del Libro de Crónicas sobrevivió en el apartamento neoyorquino de una mujer de Aleppo, y fue entregada por sus familiares en 1982. Otro fragmento sobrevivió en la billetera de Sabbagh, otro exiliado de Aleppo radicado en Nueva York, que lo plastificó y lo usó como amuleto. El año pasado, tras la muerte de Sabbagh, su familia llevó el fragmento a Jerusalén. 

MÁS INFORMACIÓN 
Puede visitar la página oficial del Códice Aleppo (en inglés) en este lynk: www.aleppocodex.org 

Fuente: As. Press, ProtestanteDigital. Redacción: ACPress.net| noticiascristianas.org

EL CÓDICE QUE CORROBORA LA AUTENTICIDAD DEL EVANGELIO

EL CÓDICE QUE CORROBORA LA AUTENTICIDAD DEL EVANGELIO

El Papiro Bodmer, presente digno de un Papa

JERUSALÉN, domingo, 22 abril 2007 (ZENIT.org).- Como se puede imaginar, Benedicto XVI recibe regalos con frecuencia y no sólo en su cumpleaños o el aniversario de su elección papal. Aunque el Santo Padre indudablemente aprecia estos gestos, pocos han sido universal y personalmente tan significativos como el Papiro Bodmer 14-15 (P75).

El Papiro Bodmer, datado en el año 175, es la copia más antigua que existe de fragmentos de los Evangelios de Juan y Lucas. Descubierto en Egipto a principios de la década de los cincuenta del siglo pasado, el papiro ha tenido una influencia decisiva en el curso de los estudios bíblicos.

Cuando los estudiosos vieron tan notable concordancia entre los textos, tuvieron que reconocer que el «Codex Vaticanus», del siglo IV, la más antigua versión completa de los Evangelios, era verdaderamente auténtica.

El papiro llegó a las manos de Frank Hanna III, un hombre de negocios de Atlanta, Georgia, Estados Unidos. A través de lo que Hanna denominó complicada pero notable serie de acontecimientos, pudo comprar el papiro antes de que fuera subastado, y regalarlo en enero al Santo Padre como presente para la Iglesia.

El papiro Bodmer es la evidencia tangible de que el Evangelio que circuló entre las primeras comunidades cristianas había sido compuesto mucho antes del siglo IV y redactado en la forma que conocemos.

En resumen, dijo Hanna: «este papiro nos ayuda a autentificar nuestra Biblia cristiana. De la misma manera que tenemos la Iglesia edificada sobre los huesos de Pedro, tenemos justo al lado, en la Biblioteca Vaticana, un texto de los orígenes de la Palabra de Dios que autentifica lo que siempre habíamos tenido por verdadero».

Además, es uno de los más antiguos códices conocidos, o volúmenes encuadernados, y se cree que fue usado para la liturgia, dando a los católicos otra conexión concreta con la primera Iglesia. 

Zenit habló con Hanna en Jerusalén, donde relató su propio descubrimiento del papiro Bodmer y su consiguiente significado para su fe. 

«Toda esta aventura ha sido una maravillosa bendición para mí y para mi familia, y como muchas bendiciones de Dios, apareció no se sabe de dónde», dijo Hanna.

Confiesa: «Antes de de recibir una llamada telefónica en mayo del año pasado, apenas sabía lo que era un papiro, y ciertamente nunca había oído hablar del Papiro Bodmer.

«De manera que uno de los beneficios de esta experiencia es todo lo que he aprendido sobre la Escritura». 

Hanna dijo que «recibió una llamada del arzobispo Pietro Sambi, el nuncio papal en Estados Unidos, quien subrayó el interés de la Iglesia por este papiro. También insistió en el interés personal que tenía en él Benedicto XVI, que es un increíble estudioso y sabía de la existencia del papiro».

El cardenal Jean-Louis Tauran, archivista y bibliotecario de la Santa Romana Iglesia, presentó una página del papiro al Santo Padre el pasado enero, después de que Hanna lo regalara al Santo Padre.

Curiosamente, es una página de en medio que marca el final del Evangelio de Lucas y el prólogo del Evangelio de Juan, mostrando el orden de los textos como ya se usaba en las primeras comunidades cristianas.

«Benedicto XVI es especialmente aficionado al Evangelio de Lucas y de Juan, así como a la explicación de la Palabra de Dios. De manera que esta página tiene un significado especial », aclara Hanna.

Añade: «Fue maravilloso ver la alegría evidente en el rostro de Benedicto XVI cuando lo recibió. El texto está tan bien conservado que si se sabe leer el griego bíblico, se puede leer como si se leyera un periódico».

«De manera que el Papa pidió sus gafas y empezó a leer con una sonrisa en sus labios. Se podía ver que era realmente capaz de disfrutar del texto». 

Entre las bendiciones personales que Hanna ha experimentado en su esfuerzo por conseguir este papiro para la Iglesia, revela una experiencia vivida por su hija de 16 años, Elizabeth.

«Cuando mi hija tenía diez años, memorizamos el prólogo del Evangelio de Juan y lo recitábamos juntos camino de la escuela. Ella tenía también una fuerte devoción inusual a la Natividad», recuerda. 

«Después de que pusiéramos nuestra confianza en María, supimos que al Evangelio de Lucas se le llama también el Evangelio de María o el Evangelio de la Natividad».

Todo esto, dijo Hanna, son gracias que nunca se nos hubiera ocurrido pedir.

«Roma y Jerusalén son los dos centros de la Iglesia. El hecho es que aunque muchos cristianos queremos centrarnos en nuestra naturaleza espiritual, sin embargo, nos ayuda ver toda esta evidencia física».

«Aquí, en el lugar donde vivió Jesús, vemos que cuando hablamos de Jesús no estamos hablando de una figura legendaria como Paul Bunyan o Zeus lanzando sus rayos». 

«Cristo fue un hombre real que nació en una pequeña ciudad llamada Belén, que creció en Nazaret y vivió en Cafarnaún y caminó por estas calles».

«Poder tener estas manifestaciones tangibles no debería verse como una muleta. Son un realce de nuestra fe», opina.

«Apoyarse en estas cosas es como aferrarse al afecto físico de una persona amada –concluye–. Forma parte de lo que nos hace seres humanos».

Más información: «Benedicto XVI recibe un manuscrito que demuestra la historicidad de los Evangelios»

DEL ROLLO AL CÓDICE – Cómo adoptó la Biblia la forma de libro

DEL ROLLO AL CÓDICE –  Cómo adoptó la Biblia la forma de libro

EL HOMBRE se ha valido de diversos medios para preservar la información a lo largo de los siglos. Los escritores de la antigüedad grabaron sus palabras en monumentos, tablas de piedra o madera y hojas de pergamino, entre otros materiales. Para el siglo I, el formato reconocido y aceptado en Oriente Medio era el rollo. Luego vino el códice, que se convirtió en el medio universal para conservar la palabra escrita y que contribuyó enormemente a la difusión de la Biblia. ¿Qué era, y cómo se popularizó su uso?

El códice fue el prototipo del libro tal y como lo conocemos hoy. Consistía en una colección de hojas plegadas que se sujetaban por el doblez. Las hojas estaban escritas por ambas caras y se protegían con una cubierta. En sus orígenes, el códice no se parecía mucho al libro moderno, pero, como ocurre con casi todo nuevo invento, fue evolucionando y adaptándose a las necesidades y preferencias de los usuarios.

Madera, cera y pergamino

Al principio, los códices se elaboraban por lo general con tablillas de madera recubiertas de cera. En Herculano, ciudad sepultada junto a Pompeya por la erupción del Vesubio en el año 79, se encontraron textos escritos en polípticos (conjuntos de tablillas enceradas sujetas por uno de los bordes más largos). Más adelante, las rígidas tablillas se sustituyeron por hojas de un material que podía doblarse fácilmente. A estos códices —o libros— se los designaba en latín con el nombre de membranae, o pergaminos, por la piel con que se confeccionaban sus páginas.

Algunos códices que han sobrevivido al paso del tiempo están hechos de hojas de papiro. Precisamente de este material están elaborados los códices cristianos más antiguos que se conocen, conservados gracias al clima seco de ciertas regiones de Egipto.*

¿Rollo o códice?

Según parece, los cristianos emplearon mayormente el rollo por lo menos hasta finales del siglo I. El período comprendido desde finales del siglo I hasta el siglo III fue testigo de la lucha entre los defensores del códice y los del rollo. Los conservadores —acostumbrados al empleo delrollo— se mostraban reacios a desprenderse de una tradición tan arraigada. Pero pensemos por un momento en lo que suponía leer un rollo. Normalmente, este se componía de un número fijo de hojas de papiro o pergamino que se pegaban formando una larga tira, la cual luego se enrollaba; el texto se escribía en el anverso de la hoja y se distribuía en columnas. Para leerlo, era preciso desenrollarlo hasta encontrar el pasaje deseado, después de lo cual había que enrollarlo de nuevo (Lucas 4:16-20). Una sola obra literaria con frecuencia ocupaba más de un rollo, por lo que la incomodidad era mayor. Si bien el rollo siguió coexistiendo por siglos con el códice, a partir del siglo II los cristianos se inclinaron por este último para copiar las Escrituras. De hecho, los expertos creen que el uso que dieron los cristianos al códice resultó fundamental para su amplia difusión.

Códice El códice contribuyó enormemente a la difusión de la Biblia

Las ventajas del códice eran obvias: tenía mayor capacidad, era más práctico y resultaba más fácil de llevar. Pese a que algunos reconocieron dichas ventajas desde un principio, a la mayoría le tomó tiempo abandonar el uso del rollo. No obstante, con el paso de los siglos se fueron conjugando varios elementos que contribuyeron a que se impusiera el códice.

Comparado con el rollo, el códice era más económico, pues se escribía por ambas caras y un solo volumen podía contener varias obras. Hay quienes consideran que la facilidad para hallar pasajes específicos fue un factor clave para el éxito que tuvo entre los cristianos y entre profesionales como los abogados. A los cristianos les resultaba extremadamente útil para su labor evangelizadora disponer de estos compactos códices o de una simple lista de pasajes bíblicos. Además, el códice tenía tapas, generalmente de madera, por lo que era más duradero.

Los códices también eran prácticos para la lectura personal. Para fines del siglo III, entre los que afirmaban ser cristianos circulaban Evangelios de bolsillo escritos en pergamino. Desde entonces se han producido literalmente miles de millones de ejemplares de la Biblia completa o en parte en forma de códice.

Hombre leyendo la Biblia

Hoy día existen incontables herramientas que permiten acceder con gran facilidad y rapidez a la sabiduría divina que se halla en las Escrituras, pues la Biblia se consigue en formato electrónico, en grabaciones y en página impresa. Prescindiendo del formato que prefiramos, lo importante es desarrollar amor por la Palabra de Dios y tenerla siempre presente, todos los días de nuestra vida (Salmo 119:97167).

Fuente: watchtower.org

¿Desamparó el Padre al Hijo en la cruz?

Abril 16, 2009 — Los Angeles

¿Desamparó el Padre al Hijo en la cruz?

Segunda Parte

Por Pablo Santomauro

El primer ensayo en este tema, escrito ya hace algunos años, ha recibido buena aceptación por parte de los lectores y varias páginas de internet han tenido a bien publicarlo. La necesidad por una segunda parte surgió cuando un gran hermano y amigo  en la fe planteó en una gentil carta su desacuerdo con mis conclusiones. El lector puede tener acceso a la primera parte en esta dirección: (http://pastordanielbrito.wordpress.com/2009/04/06/%c2%bfdesamparo-el-padre-al-hijo-en-la-cruz/)

Nos ha parecido correcto publicar nuestra respuesta al hermano en su versión original con unos pocos cambios a fin de ocultar su identidad ya que la comunicación entre ambos se  hizo por canales privados. A continuación el texto:

Querido hermano en la fe:

                                                Es con sumo placer que paso a analizar su bien estructurado planteo en referencia a mi ensayo sobre las palabras de Jesús en la cruz, específicamente aquellas de las primeras estrofas del Salmo 22:  Elí, Elí, ¿lama sabactani?

Nuestro amigable desacuerdo se puede resumir de esta forma: Yo sostengo que Cristo en esta ocasión simplemente estaba afirmando desde la cruz que en él se estaba cumpliendo el Salmo mesiánico, mientras que usted afirma que las palabras de Jesús son la manifestación de la vivencia interior de Cristo al verse abandonado por el Padre.

Pero la diferencia de enfoques no se queda ahí, ya que su posición conduce a que realmente hubo una separación literal entre el Padre y el Hijo, causada por el hecho de que el Hijo se convirtió en algo abominable para el Padre. Para apoyar este concepto se usan las expresiones bíblicas:  “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado”, “hecho por nosotros maldición (porque está escrito: ‘Maldito todo el que es colgado en un madero’)”, “llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo”, “mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”, etc. A mi juicio esta interpretación de las expresiones bíblicas es más que literal, yo la llamaría “letreral”, ya que a los efectos prácticos no se diferencia con la sostenida por los predicadores del Movimiento de la Fe, la cual afirma que hubo en la cruz una transformación ontológica en la persona de Cristo. Esta transformación lo convirtió en indeseable ante los ojos del Padre, quien entonces no tuvo más opción que desampararlo. Ante tal desamparo, concluyen ciertos hermanos, Jesús expresó la frase que hoy nos ocupa como una muestra de su terrible desconsuelo.

Más allá de que yo considero que las expresiones bíblicas anteriormente mencionadas son de caracter judicial y expresan que la sentencia penal del pecado de los escogidos de Dios recayó sobre Cristo, deseo concentrarme ahora en las siguientes afirmaciones suyas:

 

·         ….. Pero la pregunta sigue sin responder… a menos que por medio de la exclamación de Cristo – Elí, Elí, ¿lama sabactani? - veamos la realidad de lo que no se podía ver, Jesús sufriendo el desamparo de DIOS, porque estaba cargando en él, el pecado de todos nosotros.

 

 

·         El teólogo Charles Ryrie afirma que escrituralmente Mateo 26:39,42 se refiere al momento del cumplimiento de la profecía del salmo 22:1, donde la ira de DIOS caería sobre el, evidenciado en su clamor a gran voz, en Mateo 26:46. Afirma además que por su naturaleza humana sin pecado, se sometió voluntariamente a esa hora, donde él cargaría los pecados de toda la humanidad, cosa repulsiva para su naturaleza humana sin pecado, cuestión imposible para su naturaleza divina.

 

 

·         Mi conclusión: Dios juzgó nuestros pecados en la humanidad sin pecado de su HIJO, quien los llevo y cargó en nuestro lugar sufriendo así la condena, el castigo, la justicia y la ira SANTA de DIOS. De esa manera, desde el cumplimiento de la profecía, palabras previas a la cruz y la expresión misma de CRISTO tiene sentido.  

 

Para comentar en estas citas suyas, mi amado hermano, necesito primero afirmar algunos conceptos relacionados con la expiación de Cristo. Debemos entender que Jesús fue Ofrenda, Ofrendador y Sacerdote en la cruz. La Ofrenda fue su vida sin pecado, y esa ofrenda/sacrificio fue ofrecida a su Padre. El Padre dio a su Hijo unigénito, pero fue el Hijo el que dio su vida por nosotros. La Biblia da testimonio de esto que digo cuando usa términos genéricos como enviar, entregar y dar, en referencia al acto del Padre, pero usa también términos e imágenes más históricos/sacerdotales donde podemos ver la diferencia de roles entre el Padre y el Hijo.

Veamos primero ejemplos de las declaraciones genéricas que  hablan del propósito de Dios:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn. 3:16-17)

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? (Ro. 8:32) 


Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.  (Ro. 5:8
)

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.  (1 Jn. 4:9-10) [mención de propiciación]

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gá. 2:20) [el genérico “se entregó a sí mismo por mí” es primordialmente de carácter substitucional]  

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.    Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.  (Jn. 10:14-18) [declaración específica de que Cristo escogió morir aunque haya sido por  un mandamiento del Padre]


… el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,  (Gá. 1:4) [precisa declaración sobre la iniciativa tomada por Cristo con el propósito de liberación]

 

Ahora veamos pasajes que presentan en forma más específica la obra de Jesús como Ofrendador y donde notamos que él fue también Ofrenda y Sacerdote:

Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. (Ef. 5:2)

Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo;porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. (He. 7:26-27)

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios (He. 9:14) [Cristo es el Ofrendador y la Ofrenda – también una referencia a la sangre sacrificial]


… pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, (He. 10:12)
[Cristo actuando como Sacerdote]

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.     Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,      así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan (He. 9:26-28)
[referencia bien explícita a Cristo como Sacerdote y Ofrenda sacrificial junto con una referencia clásica a la sustitución]

 

Me ha sido necesario presentar todos estos pasajes para concluir, creo que con buena base, que Jesús fue en la cruz OFRENDA, OFRENDADOR Y SACERDOTE. Es particularmente en el último título y ministerio de Cristo que deseo ahora enfocarme. Sostengo que la teoría del “abandono del Padre” es una interpretación extremadamente forzada. Si Cristo en la cruz fue “cosa repulsiva” y “sufrió el desamparo de Dios” porque “cargaba” literalmente el pecado de todos nosotros (por “nosotros” entiendo los escogidos para salvación), ¿cómo pudo luego continuar con su ministerio de Sacerdote frente al Padre? ¿Cómo pudo ser sin pecado y con pecado al mismo tiempo? ¿En qué momento fueron “quitados los pecados de su cuerpo” (“descargados”) para poder presentarse en el Lugar Santísimo (el cielo)?

Siempre en la misma vena: ¿En qué momento el Sacerdote en la Cruz se convirtió en “cosa repulsiva”? ¿Es posible que luego de ser algo repulsivo el Sacerdote pueda presentarse en el Lugar Santísimo durante la misma ceremonia? No debemos olvidar que siguiendo el tipo del AT, la expiación de los pecados siempre requirió ciertas actividades sacerdotales posteriores al sacrificio. El verdadero perdón requería (basado en las imágenes del AT) que alguien llevara la sangre hasta el lugar Santísimo. El Lugar Santísimo donde Cristo se presentó fue el cielo (He. 9:23-28). El cielo fue el escenario donde realizó, de alguna forma, sus tareas sacerdotales post-mortem (He. 8:1-5), o sea, la presentación del sacrificio a Dios por un mediador aceptable (recalco como lo hice en otro ensayo que nuestra redención, o el costo de nuestra redención fue logrado o pagado en la cruz). En su ascención (anterior a la que vieron los discípulos), Cristo entró a la presencia de su Padre en el verdadero (no terreno) Lugar Santísimo. No estoy diciendo que Jesús llevó a cabo un rociamiento literal de su sangre similar al que el sumo sacerdote  hacía en el Día de la Expiación, sino que pudo haber sido simplemente el presentarse en la presencia de Dios por nosotros (He. 9:24). Una vez que lo hubo hecho, sus tareas sacerdotales con respecto a su sacrificio finalizaron.

Pienso que puedo, fundado en la información bíblica expuesta, argumentar que Dios Padre en ningún momento dio vuelta su rostro, descargó su ira, consideró repulsiva la persona de Jesucristo, o cualquier otra expresión que acarree la idea de una separación entre el Padre y el Hijo durante su estancia en la cruz.

Es a partir de esta noción que podemos ahora aventurarnos (otra vez) en las profundidades de las palabras “Dios Mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Usted, mi querido hermano, dice:

Otra explicación a mi argumento es que el clamó a gran voz, no concuerda con que fue una mención por cumplimiento profético, ni tampoco una recitación del salmos como respuesta al escarnio. Sino que precisamente, lo que en el Salmo 22 se había profetizado era exactamente la vivencia real de JESUCRISTO (el grito de su alma) y en ese sentido real, se cumple la profecíaMateo 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Nada puede explicar la vivencia espiritual de nuestro Salvador, si no es por esa frase de JESUS – ¨Eli, Eli, lama sabactani¨…. – En un sentido personal, esa frase, indica la verdadera medida del sufrimiento de CRISTO en la CRUZ.

 

No quiero ni siquiera tocar la posibilidad que sus palabras abren, o sea, la idea de que Jesucristo, enterado del Salmo 22:1, decide auto-cumplir la profecía del Salmo mesiánico al declamar sus primeras estrofas. Esta puede ser una excelente oportunidad para un crítico bíblico que quiera denigrar la persona de Jesucristo.

Prefiero ahora ir directamente al Salmo 22, en el cual el salmista trata con el tema ético del porqué sufre el  justo, y comienza principalmente expresando el desgarrador “Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” La frase parece nacer en los dominios de la contradicción, donde podemos ver un aparente conflicto entre la teología y la experiencia.  La teología afirma sin ambigüedad que aquellos que confían en Dios no serán defraudados, pero la experiencia personal del momento presenta al salmista diciendo que ha sido abandonado por quien se supone que no abandona a los suyos. Ese parece ser el problema ético que aflige al salmista más allá de su enfermedad y la amenaza de sus enemigos que le rodean, ¡ha sido desamparado por su Dios!

Aquellos que estaban en la escena de la crucifixión escucharon a Cristo citar el Salmo 22:1 en arameo, aunque algunos comentaristas dicen que es más probable que Jesús haya hablado en hebreo. Cualquiera sea el caso, es factible que la lengua principal de la multitud fuera arameo, por ello entendieron las palabras de Jesús como un grito por liberación (pensaron que llamaba a Elías). Eloí, y mayormente Elí, son fáciles de ser confundidos con Elías. En algunos círculos de la tradición judía se pensaba que Elías, además del papel asignado para los tiempos del fin, era enviado por Dios a manera de ángel para socorrer a maestros famosos cuando estaban en aprietos.

Es interesante el hecho de que la oración del salmista en el Salmo 22 es por liberación de la muerte, con la esperanza de ser salvado de sus sufrimientos. En el caso de Jesús, por el contrario, el sufrimiento, aunque horroroso, era el foco de su propósito, como se lo dijo a sus discípulos repetidamente. Las preguntas que ahora surgen son éstas:

Si la exclamación de Jesús fue la expresión real de lo que sentía en ese momento, ¿estaba Jesús pidiendo ser liberado por el Padre de los sufrimientos de la cruz?  ¿Perdió Jesús su confianza en el Padre ante los horrores de la muerte? Si fue así, ¿pecó Jesús? ¿No continúa el autor del Salmo 22:1 preguntando por qué Dios está tan lejos de su salvación y de su ruego pidiendo ayuda? ¿Es ésta la realidad emocional/actitud mental/estado espiritual de Jesús en la cruz?

Me animo a especular que las palabras de Jesús, a pesar de su agonía horrosa, no son un grito de desesperación ni un testimonio de su debilidad o vulnerabilidad  humana, ni tampoco una evidencia de su falta de confianza en el Padre para liberarlo de su situación, sino que por el contrario, Jesús cita el Salmo 22 para dar testimonio de quién era él (el Mesías), y para reafirmar su confianza y absoluta seguridad de que Dios Padre era poderoso para resucitarlo. Digo esto porque el salmista concluye alabando a Dios. La segunda mitad del Salmo puede ser leída desde una perspectiva mesiánica (vv 22-32) ya que el autor es liberado de las garras de la muerte física. En el caso de Cristo, él sabe que va a morir, pero también sabe que será liberado de la muerte, pero en su resurrección. Si bien hay una diferencia entre el tipo de sufrimiento del salmista y el de Jesús, el elemento mesiánico es imposible de pasar desapercibido. La victoria sobre la muerte es garantida por el poder de Dios, y Jesús en la cruz lo sabe. Es por ello que sostengo que Jesús cita el Salmo, como era costumbre en esa época, con las primeras estrofas, también en un sentido doxológico, i.e., un grito de victoria y  alabanza hacia el Padre.

En vista de lo anterior, y tomando en cuenta lo que ya escribimos en el tema en anteriores trabajos, concluimos que:

1)    La posición representada por Charles Ryrie, uno de mis teólogos favoritos, es insuficiente para explicar el ministerio sacerdotal de Cristo en la cruz y está basada en una interpretación “letreral” de ciertos pasajes referentes al rol de Cristo en la Expiación.

2)    Al afirmar que Jesús se sintió abandonado por el Padre, la interpretación tradicional convierte la exclamación de Jesús en un grito de rebelión más que de angustia, aunque un análisis riguroso muestra que no fue ninguno de los dos.

3)    También falla en apreciar que Víctima y Sacerdote, siendo la misma persona, por necesidad tipológica, no podía convertise en inmundo durante el proceso de la expiación.

4)    La idea de la separación entre dos personas de la Trinidad es absurda cuando estudiamos la doctrina en profundidad, y como expresamos en nuestro primer trabajo, da lugar para que los críticos de la doctrina afirmen sus herejías.

 

Finalmente, deseo comunicarle, querido hermano, que no es mi intención continuar con el tema. Ambas posiciones son respetables (espero) y como dije antes, es posible ponernos de acuerdo para estar en desacuerdo.

Bendiciones en Cristo le desea tu hermano en la fe,

 

Pablo Santomauro

LA EVOLUCIÓN

LA EVOLUCIÓN

Mis queridos y muy estimados alumnos,

Hace tiempo mandé un correo titulado El futuro de los evangélicos, que causó mucho interés de parte de algunos, pero consternación de parte de otros. Principalmente, lo que preocupó a algunos no tenía nada que ver con el futuro de los evangélicos, sino lo dicho por él rector de que “la ciencia demuestra que Darwin tiene la razón”, y peor, la declaración de que “la homosexualidad se tiene que comprender dentro del marco biológico y psicológico”.

Un dilema que hay en manejar un seminario por Internet es la falta de interacción que puede haber entre el profesor y sus alumnos como hay en un seminario presencial. Recibí comentarios tales como que Darwin era un demonio y aparentemente el rector uno de sus monos. Estudiar en un seminario, aunque sea por Internet, es un ejercicio intelectual. Al leer estos comentarios, me hizo extrañar los días de profesor en el salón de clases del seminario en que pude retar a los alumnos a defender sus posturas.

En el espíritu del apóstol Pedro de estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, (1 Pedro 3:15) y por el hecho de que soy profesor y me encanta enseñar, voy a tocar el tema de la evolución y el creacionismo. En otro correo, tocaré el tema de la homosexualidad. Suplico a mis alumnos considerar todos mis argumentos y el espíritu en que sean dados con una mente abierta al poder de Dios.

El diseño inteligente y el creacionismo

Hoy día hay dos argumentos prominentes de parte de los que se oponen a la teoría de la evolución. Algunos son partidarios de lo que se denomina el “diseño inteligente”, que prácticamente acepta la evolución, con la cláusula de que lo sucedido no fue por accidente (niegan la selección natural), sino impulsado por un plan de Dios. El otro punto de vista es el creacionismo que interpreta a Génesis 1 literalmente, y la creación del mundo en un período de tiempo de seis días de 24 horas. Ninguno de los dos argumentos es sostenible en términos científicos.

Los que proponen al diseño inteligente han llegado a la conclusión de que la ciencia demuestra que el universo es muy antiguo y no reconocen la cronología bíblica, mientras los que se aferran al creacionismo resisten este hecho por una idea equivocada de lo que significa interpretar la Biblia literalmente. Los dos campos forman sociedades que supuestamente investigan al creacionismo o el deseño inteligente. Alegan que sus argumentos son científicos, pero no lo son.

Cuando pienso en los creacionistas me viene a la mente esas personas que anhelan encontrar una astilla del arca de Noé en el monte Ararat, creyendo que eso comprobará lo escrito en la Biblia. Más bien, me parece que ellos dudan de lo que leen en la Biblia. De igual manera, las personas que insisten en que el mundo fue creado en seis días de 24 horas, sienten que si fuera de otra manera, Dios les estará mintiendo. El problemático para los dos se debe a su forma de interpretar la Biblia, tema que no puedo abarcar en este correo.

El juicio de Galileo

En 1632 Galileo fue condenado por la Iglesia católica romana por su afirmación científica de que el sol no gira alrededor del planeta tierra, sino que el planeta tierra gira alrededor del sol. Los teólogos insistían que la Biblia no apoyaba su investigación (pero quién dijo que la Biblia era un libro de ciencia). La iglesia ha tenido que vivir bajo la sombra de esta decisión basada en la ignorancia, por malinterpretar la Biblia, por siglos. A la vista de mucha gente, la religión se opone a la ciencia. Hasta un punto la iglesia protestante se libró de esta mancha siendo que en el siglo XVII los protestantes parecían ser las personas modernas que apoyaban la ciencia y la educación universal, pero no se han librado de parecerse ignorantes muchos en el debate del origen de las especies en el último siglo.

En verdad, el problema, en el tiempo de Galileo y hoy día, es más bien filosófico y no una interpretación de las escrituras. Por ejemplo, en el tiempo de Galileo, era muy difícil para la gente, que siempre se había creído ser el centro del universo, el objeto del amor de Dios, pensar que el planeta tierra era una esfera pequeña que giraba alrededor de un sol mediano en un universo vasto. En breve, el hombre parecía ser una creación pequeña y no central a los planes de Dios.

De igual manera, la resistencia al concepto de la evolución, es causada por la misma consternación de que a la vista de algunos, esto indica que el hombre no fue una creación especial de Dios, sino un proceso del tiempo incalculable. Sin embargo, yo como teólogo, no llego a esa conclusión puesto que Dios día a día trata con la humanidad. Hasta mandó a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3; 16

La educación de nuestros hijos

Lo que más me preocupa, es el daño que hacemos a nuestros jóvenes, al denigrar la teoría de la evolución y por ende la ciencia entera, puesto que queremos no sólo que nuestros hijos sean creyentes, pero que también sean científicos, médicos, biólogos, químicos, ingenieros, profesores, etc. ¿Para qué ponerles una traba en la educación metiéndoles en la mente una resistencia al estudio de la ciencia?

Fui a la librería cristiana para ver un libro de texto de ciencia de quinto año que se usa en muchas primarias cristianas y por padres que educan a sus hijos en casa. Citando del libro dice -pero la Biblia dice que Dios creó todos los animales de la tierra y mar durante el quinto y sexto día de creación. Y que también creó al hombre en el sexto día de creación, que indica que los dinosaurios y el hombre tendrían que haber vivido al mismo tiempo. La palabra de Dios es siempre correcta. Podemos confiar en ella estar en lo cierto en todas las áreas de la ciencia. (Science 5, p.48, BJU Press)

Pues hermanos, con todo respeto, y yo mismo de niño fui enseñado por mis padres que Dios había creado al mundo en seis días, tengo que aceptar que este libro de texto cristiano está equivocado. Los hombres y los dinosaurios no vivieron al mismo tiempo, puesto que los dinosaurios vivieron hace millones de años. Yo creo que mis padres estaban sinceramente equivocados cuando me enseñaron la creación del mundo en seis días, pero creo que los autores de este libro de texto son unos mentirosos.

Mi Dios no es tan pequeño que necesita de mis mentiras para defenderse. Puedo decir que he pasado la fe a mis hijos sin tener que mentir ni hacer caso omiso a la ciencia. La ciencia simplemente me ha demostrado que mi Dios es más grande, más maravilloso y más misterioso de lo que yo comprendo y de lo que comprendieron mis padres. Para siempre Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmo 19.1

El mismo libro citado arriba termina el capítulo sobre la creación diciendo -podemos escoger creer su palabra o escoger buscar la verdad aparte de Dios. (Science 5, p.56, BJU Press) Yo rechazo rotundamente esa declaración. Pues, todo en este mundo es de Dios, incluyendo la investigación científica, que solamente revela las maravillas de Dios.  Hermanos, la Biblia no es un libro de ciencia. Pregunto -¿Cuándo habla de ciencia? La única parte que pudiera interpretarse como hablar de ciencia es la historia de la creación, ¿pero realmente se puede creer que Dios, hace 4000 años cuando fue escrito Génesis, hubiera dado una explicación científica a hombres tan ignorantes?  Lo que más me fascina de la Historia de la Creación dada en Génesis es que el orden de aparición del universo, las estrellas y planetas, la atmósfera y mares, más plantas, animales y el ser humano está presentado en orden correcto. ¡Gloria sea su nombre!

Gilbert Abels, Rector, Seminario Reina Valera, abels@seminarioabierto.com

mike-walworth
Foto de Michael Walworth, (yerno del rector del Sminario reina Valera), el encargado del brazo robótico del trasbordador espacial dirigiendo una misión espacial desde la NASA de Houston.

 

 

“Queremos no sólo que nuestros hijos sean creyentes, pero que también sean científicos, médicos, biólogos, químicos, ingenieros, profesores, etc.”

Rector

 

La teología en el momento de la liberación

PASTORAL

La teología en el momento de la liberación

por Kurt E. Koch


Kurt Koch, E. (* 1913, † 1987) era un evangélico teólogo y publicista.

El presente artículo fue escrito por un profundo estudioso del ocultismo, de sus variantes, sus operaciones y de lo que el ministro cristiano debe hacer con las diferentes situaciones. Kurt Koch fue, posiblemente, el teólogo contemporáneo que más entendió la problemática demonológica y ocultista de entre sus pares del mundo.

La cura de almas es el trabajo pastoral de proveer solución de Dios para la salvación eterna y es fácil de comprender que tiene dos aspectos o propósitos: indicar el camino, según las enseñanzas objetivas de la Palabra de Dios, y la guía pastoral, según la cual el pastor es compañero del hermano a quien da la mano con su consejo y experiencia. La conducción de almas, en este sentido de influencia, no es sólo una tarea de estilo profesional sino la sociedad que forma un pecador salvado con la suerte y el destino de otro pecador, colocándose ambos bajo la conducción del Buen Pastor. Uno es el arrugo que auxilia, no el mediador; y el otro es quien acepta la mano que le tiende su hermano. Este pensamiento lo encontramos en Mueller, cuando dice: “Una perfecta imagen de la cura de almas sólo podremos conseguirla considerándose, el pastor, un seguidor de Cristo; no un mero teorizante de sus enseñanzas. La conducción de almas en el sentido expresado sólo es posible siguiendo las huellas del único Pastor” (A. D. Mueller: “Grudiss der praktischen Theologie”. Editorial Bertelmann, Guetersloh, 1950, pág. 282).

LA CURA DE ALMAS EN PACIENTES DE DOLENCIA OCULTA

La dolencia oculta es ciudadana del reino del diablo; por ello la salvación, y en este caso la liberación de la misteriosa dolencia, se realiza pasando de la ciudadanía diabólica a la ciudadanía divina. Por consiguiente, la cura cristiana de almas representa el esfuerzo para introducir las almas y mantenerlas en el Reino de Dios.

El propósito final de la cura de almas es liberación de la civitas diaboli, (ciudadanía diabólica) no solamente en un sentido del futuro sino como un hecho del presente. Cristo vino para destruir las obras de las tinieblas (1 Jn 3.8). La batalla ya está decidida y la victoria está ganada. La única condición para quedar librado de la pertenencia a la civitas diaboli es un regreso a la Civitas Dei. Veremos este servicio de liberación espiritual aplicado a la cura de almas en dolencia oculta, pero tengamos en cuenta que la liberación y a fue llevada a cabo antes de que el pastor y el enfermo se den cuenta de ello. Sin caer en la terminología escolástica, podemos decir que se trata de la “gratia preeveniens” (la gracia previsora de Dios) que trajo la salvación en Cristo.

CONDICIONES PERSONALES

La obra de la gracia de Dios no depende de si somos o no dignos de ella. Como dice Lutero: “El oro no deja de ser oro porque lo posea una prostituta, llena de pecados y vergüenza”. Y continúa diciendo: “Del mismo modo, el anuncio de la gracia puede producir fruto aunque sea dado por labios indignos”.

Esta gracia soberana de Dios, que incluye y utiliza todo medio humano en el ministerio del Señor, no excluye el deber de la mejor preparación posible para el servicio. Por el contrario, lo recomienda. Al hablar aquí de las condiciones para la cura de almas, no nos referimos a todas aquellas cualidades que son de esperar en tan delicada urca de un modo normal y humano como: saber oír, saber callar, atender, comprender. etc. Estos puntos son bien tratados en cualquier libro de sicología o aconseja-miento pastoral; nos referimos aquí solamente a algunos principios de carácter espiritual.

a) La situación espiritual del practicante de liberación.

El Dr. Riecker escribe en su libro Das evangelistiche Wort: “La condición principal es la situación espiritual. El instrumento no es más que un órgano mediador, rebosante de vida espiritual y de poder, si el mismo se somete a la acción del Espíritu Santo y en su vida y sus obras se deja guiar y llevar por éste. Es imprescindible una abundante vida cristiana”. “El pastor no se conviene en sanador de almas por sus conocimientos teológicos sino por su fe y su vida cristiana”, dice Bovet; y Thumysen se extiende aún más, diciendo: “El que practica la cura de almas debe él mismo en primer lugar estar arraigado en la Palabra de Dios y ser un miembro vivo de su iglesia y vivir en la fe y el perdón”. San Pedro dijo: (Hch. 3.6): “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”.

No hay ningún pastor que pueda sacar continuamente vigor espiritual de una experiencia vivida hace ya muchos años. Ello significaría el enfriamiento, una seguridad camal. A la experiencia con Cristo ha de seguir el ir cada día con Cristo; la muerte diaria al pecado, el diario arrepentimiento, la purificación diaria y la diaria santidad. El que quiera practicar con otros la cura de almas, tiene forzosamente que permanecer en Cristo para curar cada día su propia alma.

b) La preparación.

El profesional en cualquier arte conoce sus herramientas, el material que ha de trabajar y domina la técnica del trabajo. En el sentido espiritual, debería haber también tal pericia. La cura de almas no es un ensayo de aficionados cuando falta lo fundamental. Bovet dice: “Las experiencias diarias nos han mostrado que la cura de almas fracasa porque en muchas ocasiones al teólogo le faltan conocimientos acerca del hombre, de manera que sus palabras pasan de largo”. En otro lugar escribe: “Por lo general, el pastor conoce la Palabra de Dios, pero desgraciadamente le faltan conocimientos sicológicos y antropológicos”. Muchas diagnosis falsas dadas prematuramente y muchos procedimientos errados tienen su origen en una falta de conocimientos sicológicos. Referente a esto escribe el Dr. March, neurólogo: “Muchas fallas en la cura de almas proceden de los pocos conocimientos que tienen en sicología y medicina y pedagogía los que se ocupan de las almas, o por creer que saben bastante”. Mueller, reconociendo esta repetida sugerencia de los sicólogos escribe: “Debemos reconocer que la falta de conocimientos sicológicos ha desacreditado muchas veces a la iglesia y la ha dañado considerablemente”.

Debiera tenerse en cuenta la reforma del estudio teológico que propone el profesor Hahn cuando escribe: “Una iglesia que educa en teología a sus ministros, no debe olvidar formar al hombre en vistas al ministerio que ha de cumplir, incluyendo en el estudio la pedagogía, la sicología y la sociología, si bien dentro de los límites precisos”. Más enfáticamente se expresa el profesor Hahn cuando dice: “La realidad es que la cura de almas decae muy rápidamente. Por el contrario, el hombre moderno va al sicoterapeuta. Muchos se dan cuenta que el pastor, a veces, no sabe cómo empezar ni cómo continuar con el que busca ayuda para sus nervios. Por una parte, no sabe conocer el caso desde el punto de vista psicológico y establecer de esta forma una diagnosis acertada. Por otra, ignora cómo ha de salir al encuentro de tal persona partiendo del evangelio. En ambos casos su estudio meramente teológico no le sirve”.

Si tratamos de saber qué clase de preparación ha de tener aquel que se ocupa de la cura de almas para entender a los atacados de ocultismo, debemos principiar con el siguiente esquema: no podemos ayudar de ninguna manera, si antes no tenemos un diagnóstico claro del caso. ¿Qué es lo que realmente sucede con la persona? ¿Cuál es su problema? No puede haber, tampoco, una diagnosis clara si no conocemos primero las causas de la dolencia oculta. El alcanzar tal pericia en el terreno oculto, conservando la distancia suficiente y sin la participación personal en experimentos ocultistas, no significa que el pastor tenga que convertirse en un aficionado peligroso de las ciencias ocultas y la sicología. Se trata de conocer cuál es el deber de quién. El conocer las relaciones de la mente humana con lo trascendente o espiritual va más allá de toda pericia conseguida en las ciencias sicológicas. Con ello nos acercamos más a los dominios de la fe y al terreno de los dones del Espíritu Santo.

El apóstol Pablo nombra entre los dones espirituales (1 Co. 12; 7-11) el de discernir los espíritus. Para esto no bastan los conocimientos sicológicos, hay que poseer un don espiritual para poder distinguir etimológicamente en las enfermedades síquicas lo que a tantos errores conduce: la parte médica de la parte oculta. Una vez hecha la difícil distinción es necesario poseer, además, un don indispensable para hablar a las personas en estos términos.

Será de gran valor para la cura de almas si logramos definir bien ambos terrenos. Los conocimientos sicológicos sin el don espiritual, es el mal que padecen la mayoría de los sicólogos; tales conocimientos conducen con frecuencia a una negación de la dolencia oculta. Todos conocemos el léxico que suele aplicarse a estos casos: engaño, mentira, superstición, fe en el ocultismo, locura de brujerías, oscuridad de la Edad Media, etc. Por otro lado la fe sola, sin los conocimientos especiales (el caso de muchos pastores) los lleva a que situaciones de trabajo pastoral común o enfermedades para el psicólogo, sean consideradas como demonismo, aun sin haber ninguna relación con artes ocultas. De este modo nos encontramos ante el peligro de que todas las enfermedades síquicas que no se llegan a comprender sean achacadas al demonio. En cierta ocasión se oró por liberación sobre un endemoniado, con imposición de manos, etc., según lo hallamos en la revista “Ter Wegzu Seele”; pero el Dr. Lechler descubrió luego que se trataba de una locura infecciosa. La opinión de este siquiatra cristiano es de peso, pues no sólo es especialista en psiquiatría sino que en círculos cristianos se le reconoce un don especial para la cura de almas en casos de auténtico demonismo.

Otro punto necesario de comparación entre los conocimientos sicológicos y el don espiritual es su valoración recíproca. El que posee el don espiritual es arrogante si menosprecia los conocimientos que han surgido de las ciencias, y el psicólogo está en necedad si desconoce la importancia del don espiritual, pues sin el Espíritu Santo no puede conocer las cosas espirituales; no tiene para ello órgano apropiado. Con esto hemos llegado al problema principal de esta sección, que podríamos subrayar con el siguiente lema psicológico: “A lo interior de la naturaleza humana no penetra ninguna otra criatura, humana”. En cambio nos dice la Escritura que el Espíritu todo lo escudriña. “El hombre natural no percibe las cosas que son del espíritu; en cambio el hombre espiritual juzga todas las cosas”. Con ello determinamos, desde el punto de vista del Nuevo Testamento, la relación entre los conocimientos sicológicos y el don espiritual.

Y hablando de esta necesidad, no debemos olvidar que tos conocimientos sicológicos pueden ser adquiridos por la razón humana. Sin embargo no nos será posible adquirir de la misma forma el carisma de la distinción de espíritus. Este es un don soberano, sobre el cual el hombre no puede disponer. El propio don del Espíritu Santo nadie lo ha conseguido por medio del estudio teológico; tampoco se lo ha conseguido despreciando la teología. Nadie posee dones espirituales por el simple hecho de que esté en el ministerio, a pesar de que Dios concede más aptitud por la propia práctica del ministerio.

Aquí sólo tenemos una puerta abierta, es la de “Pedid y se os dará”. Y en su apoyo la promesa de Lucas 11.13:

“¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

EL TRABAJO EN SI

¿Cómo llevar a cabo la cura de almas en dolencia oculta? Si bien aconsejamos obrar de un modo sistemático, ello no quiere decir que la diversidad tenga que ser encerrada en un esquema. El esquema puede representar una ayuda pero también puede significar un estorbo. No obstante, y a pesar de estas objeciones, formularemos cierto método que se ha formado en nuestra propia práctica de la cura de almas. El pastor en la cura de almas no es un técnico; es alguien que oye, ve y espera seguir las pisadas de Dios en el proceso de recuperación del confesante; y que no debe, por sí mismo, determinar los pasos y abrir el camino.

a) Diferentes diagnósticos.

La primera cuestión en las enfermedades del alma es llegar a las causas:

Si son de carácter médico, si existe una dolencia oculta de índole metafísica, o si se trata de una mezcla de ambas cosas. Si encontramos que se trata de un caso de simple enfermedad nerviosa debemos mandar el paciente a un médico especialista; pero existen ciertos casos en que hay pruebas evidentes de enfermedad nerviosa y de dolencia oculta a la vez. En estos casos lo ideal es la colaboración con un médico que reconozca la parte espiritual del fenómeno. Si en la enfermedad puedo ver claramente que no se halla ningún indicio neurótico y que se trata únicamente de dolencia oculta, entonces dejo de solicitar la ayuda del médico.

La cura especial para los afectados por el ocultismo sólo puede ser llevada a cabo bajo la evidencia de que no se trata de neurosis. De la forma que se lleva a cabo tal distinción nos lo mostrará el siguiente ejemplo:

Después de una conferencia de evangelización, en la cual para nada se tocó el asunto de ocultismo, un hombre expresó su deseo de hablar con el conferenciante. Debido a ciertos inconvenientes de tiempo material, esta conversación sólo pudo llevarse a cabo dos días después de, la conferencia. En la conversación, el hombre, que era un comerciante conocido y rico, contó espontáneamente que sin tener aparente motivo padecía desórdenes síquicos; se veía obligado a encerrarse días enteros en una habitación, no tenía ni ganas ni interés en su trabajo, todo le parecía excesivo. Durante estas crisis nada le gustaba ni apetecía. Tomar decisiones en tal estado le resultaba sumamente difícil, etc.

La simple observación del caso durante la conversación, demostró que aquel hombre era melancólico, la expresión de su rostro, su mímica de tipo doliente y temeroso, sin apenas moverse; la arruga pronunciada de la pestaña superior, todo indicaba un caso neurótico de melancolía. Se unían a estos síntomas externos un sentimiento de debilidad, y sus extrañas ideas de temor de pecar y de empobrecerse, aun estando en muy buena posición económica. El hecho de que fuesen periódicas sus “fases depresivas” y que todo lo viera y juzgara de color negro en estas crisis, no hacía sino aumentar los síntomas que diagnosticaban melancolía. Digno de mención es que durante ellas parecía perder su temperamento varonil y decidido, y que estas crisis duraban relativamente poco, de una a dos semanas. En los intervalos de tales fases depresivas realiza normalmente su trabajo y dirige perfectamente su negocio. Vale decir que es una persona de profunda sensibilidad religiosa.

A pesar de que sus síntomas clínicos indicaban la existencia de una melancolía periódica, me pareció que este caso no estaba ausente de relaciones ocultas. Cuando pregunté eso me lo negó rotundamente; me dijo que los antepasados eran todos piadosos y asiduos asistentes de la iglesia, pero por una extraña impresión no me di por satisfecho y continué escudriñando el historial de sus antepasados en cada uno de los miembros de la familia, con los siguientes resultados: Un sobrino suyo padecía los mismos síntomas de melancolía periódica, exactamente como él; una hermana y una tía se habían suicidado y el abuelo murió en un malcomió. Desde el punto de vista etiológico, y a quien hace psiquiatría, parecería que este amontonamiento de depresión endógena presenta la imagen de una herencia familiar de locura maníaco depresiva, aunque el origen de tal herencia no era seguro. Sin embargo, esto no es menos característico en las dolencias ocultas. En familias de curanderos, cuya genealogía me fue posible seguir, encontré resultados parecidos en miembros de tres y cuatro generaciones: muertes en malcomió, depresiones, suicidios y accidentes mortales constituían una imagen normal. La verdad es que la repetición y semejanza de estos síntomas en las generaciones que siguen a los ensalmadores, (curanderos, hechiceros) me hacían aguzar el oído en cuanto empezaban a contármelos.

En mi primera entrevista con este comerciante, además de darle consuelo con la Palabra de Dios, señalé la posibilidad de que entre los abuelos hubieran habido ocultistas activos, quizá, incluso, algún brujo, pero él negó otra vez tal posibilidad. Dos horas más tarde me llamaba por teléfono para decirme que, al llegar a su casa, había estado preguntando entre sus familiares y se enteró que el abuelo que había muerto en el malcomo supo ser mago, alejaba las enfermedades y curaba de palabra a los animales en los establos. En las posteriores consultas vimos confirmamos la ligazón con la actividad oculta del abuelo. Dado que en este caso se trataba de un problema mixto (espiritual y psíquico) por parte del siquiatra se hizo una terapéutica de shocks y por la parte pastoral una conducción especial. Este ejemplo sólo viene a demostramos la difícil posición del pastor al tener que establecer un correcto diagnóstico. Debe emplear todos los medios a su disposición, sin descontar los científicos, para descubrir las causas del problema antes de tomar las medidas especiales para ayudar en los casos de Ocultismo.

b) La confesión.

La cura de almas no quiere decir poner “cataplasmas espirituales” sobre sucias úlceras. Por eso, no sólo es necesario que desde un plano neutral y científico se comprenda y formule qué es lo que sucede sino que no pueden olvidarse las heridas y éstas deben ser descubiertas y aclarados los conflictos religiosos, antes de comenzar el proceso terapéutico. En buen romance, esto quiere decir: reconocer el pecado y confesarlo.

En el psicoanálisis se busca hacer desaparecerlas depresiones, las situaciones de congoja, tensiones subconscientes y complejos por medio de llevar a la conciencia las causas reales y hacer ver la sinrazón de la congoja. Se procura el relajamiento según el principio de Sócrates: vencer al problema racionalizándolo, querer encontrar paz por el hecho de entender de raíz lo que sucede. Al fin de cuentas, en este método analítico la ayuda proviene del médico, junto con la voluntad del paciente; es una fuente humana de solución. En la confesión, en cambio, el pastor y el confesante están ante Dios, esperan y reciben la ayuda únicamente de allí. A pesar de que estos dos terrenos tienen muchas cosas en común, no debemos caer en el error de confundirlos.

Es necesario advertir el gran peligro del psicoanálisis para un cristiano enfermo de neurosis. Conozco profesionales cristianos que nos pueden hablar por experiencia propia de los peligros que el psicoanálisis encierra para la fe. Cierto siquiatra cristiano, joven, que mantenía sesiones con un conocido sicoanalista, se veía obligado a luchar, después de los encuentros, para continuar en su hábito de leer la Biblia y orar contra los pensamientos que se levantaban en su alma. Desde entonces este siquiatra asume una posición fuertemente crítica frente al psicoanálisis. Imaginemos lo que pasa cuando un sicoterapeuta anticristiano se pone a analizar la mente de un paciente cristiano.

Los escritos de Lutero, nos dan a conocer brevemente los cinco puntos más importantes de la confesión. Para Lutero no existía duda alguna en cuanto a la necesidad de la confesión y especialmente de la confesión privada. El escribe:

“Aprendemos, pues, qué cosa más acertada, maravillosa y consoladora es la confesión”. “Sin embargo, de nadie me dejaría quitar la confesión secreta ante Dios; ni siquiera por todos los tesoros del mundo renunciaría a ella, ante el poder y consuelo que la confesión particular ante Dios me ha dado. Ya haría tiempo que el diablo me hubiera vencido y ahogado de no haber sido que la confesión me ha mantenido”, agregaba.

Este proceso tiene una importancia especial cuando se trata de ayuda pastoral en dolencia oculta. Las prácticas ocultas representan un compromiso especial por parte del paciente con el Reino de las Tinieblas. Hay formas que nos dan una clara idea de este hecho, por ejemplo: los pactos de sangre, los amuletos, la llamada al diablo (sea formal y real o indirecta por el ensalmo mágico y la magia negra). Para el que está atado al ocultismo, y sufre sus consecuencias, la confesión consistirá en que reconozca su pertenencia al Reino de las Tinieblas y se decida salir a la luz. Por esto, en todos los casos de dolencia oculta que he tratado, me ha parecido imprescindible una confesión. Por lo general, en la tarea pastoral común, se deja al que busca ayuda en la libertad de confesar o no; debe ser algo completamente libre y no debe transformarse, bajo ningún pretexto, en una nueva ley. Lo que sí hemos observado es que, quienes rehúsan hacer una confesión general de todo lo que les pesa en la conciencia, no sólo de las prácticas ocultas sino también de todas las demás faltas de su vida, raramente alcanzan una verdadera liberación. Recordemos, sin embargo, que ninguna confesión hecha en intimidad a otro cristiano por parte de los, atacados por dolencia oculta, garantiza la liberación. Sólo Dios mismo, en su gracia, abre el corazón y labios del confesante y lo absuelve, según sus circunstancias.

Detrás de esta realidad espiritual hay una doble ley natural. En primer lugar, que la confesión tiene un efecto psicológico. La confesión de una culpa tiene siempre, como consecuencia inmediata, la descarga y el relajamiento. Con la confesión se crea una atmósfera limpia. Mientras que el pecado queda secretó, se ensancha y contagia. Por ello es de gran importancia que sea manifestado. Tenemos también la segunda regla: el hecho de esconderse (tratar de ocultar el pecado) es un síntoma característico del poder del pecado en las tinieblas. Koeberle escribe: “El tentador vive de lo secreto que existe entre nosotros y él. Mientras haya cosas secretas en nuestra vida, sobre las cuales nadie deba saber nada, habrá también el poder del enemigo sobre nosotros y sobre nuestras almas. Pero en el mismo instante en que se descubre el pecado y lo confesamos, pierde el poder de las tinieblas, su dominio y señorío sobre nosotros”. Por ello la confesión representa el despido de este dominio, la reacción al Reino de las Tinieblas. Por ello es que Satanás procura impedir la confesión. Y este acto de humillación es muy difícil, incluso al que busca ayuda para sus problemas.

c) La renuncia al diablo.

“Se entiende por renuncia al voto de carácter eclesiástico por el cual el individuo renuncia al diablo y a sus obras”. Así se expresa sobre este término la Enciclopedia Real de Hauck. Esta fórmula ha sido muy discutida desde antaño en la historia de la práctica del bautismo. Normalmente se busca apoyo para la renuncia al diablo en las citas bíblicas siguientes: Mateo 25.41; Juan 12.31; Efesios 6.11-12; 1Juan 2.13 y 5.19. El rito de la abrenuntiatio (renuncia) se funda en que el candidato al bautismo debía renunciar al culto pagano de los demonios, practicado por los gentiles. En el Nuevo Testamento el culto a los dioses se cita como culto a los demonios. Agustín ya preguntaba en el bautismo a los padrinos del infante que era llevado a bautizar: “¿Renuncias?, ¿Crees?”.

En el caso del que ha caído en ocultismo, la renuncia no es una mera fórmula litúrgica sino una cuestión real, práctica, necesaria. Como dijimos, las prácticas ocultas representan un compromiso con el Reino de las Tinieblas y debe ser anulado. La liberación sólo puede llevarse a cabo por medio de la participación del afectado, renunciando; después que Cristo haya creado las predisposiciones objetivas para el caso, por supuesto. La experiencia me ha enseñado que no puedo suprimir esta renuncia formal. Esta opinión no es únicamente mía; son muchos los evangelistas que comparten mi parecer de que una renuncia formal y a conciencia por parte del enfermo, ya conduce por sí sola a una cierta liberación. El evangelista y pastor Bruñís hace repetir una fórmula: “Renuncio al diablo y a toda su naturaleza tenebrosa y me entrego a Ti, Trino Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo y quiero creerte y obedecerte fielmente hasta el fin de mis días”. Una opinión parecida tiene el Dr. Riecker: “En todo lugar donde se hayan llevado a cabo ritos mágicos, ocultos o hechicerías, debe hacerse una renuncia oficial, en confesión, para liberación de las fuerzas satánicas. Es oportuna la expresión: “Renuncio al diablo y a todas sus obras”. Esto es una declaración ante testigos de la liberación oficial y consiguiente salida del Reino de las Tinieblas; es el centro de toda la dinámica del Reino de Dios, y el fundamento de toda acción eficaz en la cura de almas.

d) La absolución.

Después de la confesión y de la renuncia, corresponde la absolución, el declarar absuelta a la persona de la ligadura que tenía. Trillhaas escribe: “La confesión es el reconocimiento personal del pecado, y se completa con la absolución. La promesa del perdón de Cristo hecha por el pastor al confesante es necesaria, especialmente cuando se trata de confesiones privadas; porque el reconocer y confesar los pecados se hace de una forma concreta”. El perdón de los pecados es la causa a la que el cristiano debe en realidad su vida eterna, y es también el motivo central en la cura de almas; el punto decisivo en la ayuda que podemos ofrecer a alguien afectado de dolencia oculta.

En esto, muchas veces hemos tomado dos caminos equivocados: la restricción legalista de la misma (un legalismo tal que dificulta el descansar en el poder de Dios) o una declaración demasiado rápida del perdón divino (que deja de lado requisitos importantes). Tanto el uno como el otro pueden conducir al afectado a consecuencias contraproducentes. Thumeysen escribe: “Lo que diferencia la confesión evangélica de la católica, es que la primera no conoce ninguna clase de condiciones”. La absolución no está atada a debes o pos confesionales; la absolución es una parte central del Evangelio que no debe ser debilitada por una ley.

Riecker escribe: “Nuestro siglo es pobre en los dones de gracia prometidos al que se arrepiente”. En el caso de la persona afectada por el ocultismo, no conviene que a su ya difícil carga se le añada un nuevo yugo; ella precisa que se la descargue.

Sin embargo, el que reconozcamos esta falta no quiere decir que no podamos caer en la otra: asegurar demasiado pronto el perdón, la absolución, conduce a una falsa seguridad y a un engaño. El asunto se trata de cómo y en qué se debe comunicar la absolución. Hoch escribe: “Deberemos preguntamos seriamente cuándo conoceremos la posición espiritual del pecador o del miembro de la iglesia caído en alguna falta, para decidir si tenemos realmente el derecho de desatar o de negamos a ello”. Para diferir la absolución, para demorarla, debemos basamos sobre los mismos fundamentos que usamos para declararla. Thumeysen escribe en términos parecidos: “Nuestras simples palabras no van a bastar, pues es éste precisamente un punto en el que todo depende de lo que Dios diga”. Y es cierto, al final de cuentas, quien perdona es Dios y no nuestras palabras, pero debemos ser responsables cuando comunicamos el perdón de Dios, porque nuestra mejor buena voluntad de nada vale si la confesión todavía no agradó al Señor. El problema se agudiza cuando se trata de ayudar a una persona poseída por el diablo.

Después de la confesión, y en ciertos casos de la renuncia, yo acostumbro leer al confesante citas que nos hablan del perdón de los pecados, tales como Isaías l.28;43.25;44.22; Jeremías31.34; Miqueas 7.18-19; Mateo 9.2; 26.28; Lucas 7.48; Juan 1.29; Romanos 5.20; Gálatas 1.4; Efesios 1.7; Colosenses 1.14; 1 Pedro 1.19; 2.24; 1 Juan 1.7-9; Hebreos 1.3; Apocalipsis 1.5. A continuación, debe añadirse una pregunta muy personal tal como, por ejemplo: “¿Puedes creer esto?” El preguntar por la fe no significa que la absolución dependa de la respuesta de la persona, pues si todo dependiera de una simple palabra de asentimiento, la ayuda pastoral se convertiría en una mera fórmula y no en lo que debe ser: el Evangelio. El sentido es ver hasta dónde ha llegado la voz de Dios en el corazón del doliente, si hizo efecto o si ha pasado de largo; si ha comprendido el Evangelio. Si el “poder confesar” es una gracia de Dios, también lo es el “poder creer”, y ello es la señal de que la absolución de parte de Dios ya ha sido impartida. Cuando en la cura de almas el pastor se da cuenta de que ya existe este “poder creer”, entonces no hay nada que impida la declaración de absolución.

No siempre es todo tan sencillo. Muy a menudo es necesario repetir una y otra vez las promesas de perdón; de las Escrituras, para entonces comenzar a ver una pequeña chispa de fe. Tan pronto como el pastor lo observa, puede declarar confiadamente, en, nombre del Señor, que el pecado ha sido perdonado. Vuelvo a insistir el perdón no depende de nuestra declaración, pero ayuda a la persona a aceptarlo y experimentarlo. No debe hacerse tal declaración precipitadamente, en virtud de las generosas promesas de la Escritura sino hasta estar seguro de que ha iniciado la fe. Entonces, las palabras de seguridad son eficaces ¡¡y la chispa que asoma en el corazón crece, hasta convertirse en potente fe.

© Editorial Clie. Tomado del libro Ocultismo y cura de almas. Usado con permiso. Apuntes Pastorales, todos los derechos reservados.

Fuente: http://www.desarrollocristiano.com/site.asp?seccion=arti&articulo=541

¿Fue Herodes un infanticida? parte 3

¿Fue Herodes un infanticida? parte 3

Número de bebés muertos 

«En el Medievo, los escritores cristianos especulaban que fueron asesinados entre 3.000 y 15.000 bebés. Pero —de acuerdo con el censo ordenado por el gobernador romano Quirino, tal como relatan los Evangelios— el pueblo de Belén no tenía más de 800 habitantes. Así que cada año no habría más de 20 nacimientos, y morían aproximadamente el 50% antes de cumplir los dos años de edad (lo cual era la mortalidad infantil normal hasta hace un par de siglos), así que si Herodes mandó a asesinar niños, no deben de haber sido más de veinte.[7]

Autores católicos comentan al respecto que  «No se sabe hasta ahora cuantos niños fueron asesinados, pero podemos hacer una estimación, basada en la estadística. El propósito de calcular cuantos niños fueron muertos, es solo no llevar las cuentas al extremo, ya que algunos relatos literarios que hemos oídos, intentan hacernos imaginar cifras muy altas. Si Tomamos por base un Belén de mil personas y teniendo en cuenta todos los datos demográficos, índice de natalidad y mortalidad, etc., se pueden calcular en unos veinte niños menores de dos años por cada mil habitantes. Belén fue un pueblo pequeño. 

La Iglesia venera a los niños muertos como santos y como mártires, ya que, como dice bellamente San Agustín, “con razón pueden llamarse primicias de los mártires los que, como tiernos brotes, se helaron al primer soplo de la persecución, ya que no sólo por Cristo, sino en vez de Cristo, perdieron su vida.” Así se cumplió lo que dice Jeremías (Jer 31:15), añade Mateo: “Una voz se oyó en Rama, lamentación y gemido grande: es Raquel que llora a sus hijos y rehúsa ser consolada, porque no existen.” 

Aunque esta cita se refiere a las concentraciones de judíos que Nabucodonosor hizo en Rama, a unos nueve kilómetros al norte de Jerusalén, para ser deportados a Babilonia (Jer 40:1), y que Raquel llora al partir, Mateo la evoca aquí de nuevo. Raquel, gran antepasado de Israel, podría llorar a estos hijos suyos inocentes, pues su sepulcro se encontraba en “el camino de Efrata, que es Belén” (Gen 35:19). En esta evocación se quiere personificar el duelo nacional ante aquel crimen. En todo caso he de destacar que personas que conocen bien las Escrituras, sostienen que, el conjunto del texto presenta dificultades histórico-exegéticas muy serias.

Los santos inocentes murieron por Jesús, por eso son venerados como mártires. Muchos han muertos por la fe, y aún siguen muriendo por la fe y el amor a Jesús. Quizás nosotros no estemos llamado a morir trágicamente por la fe, pero si es cierto que estamos llamados a vivir por ella y por el amor a Jesús. »

guido-reni-matanza-de-los-inocentes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

«En la Biblia, el episodio de matanza de niños puede encontrarse en Mateo. “Herodes mandó matar en Belén y sus alrededores a todos los niños menores de dos años“, dice uno de sus pasajes.

Con todo, muchos estudiosos no toman actualmente ese relato terrible como un hecho estrictamente histórico, sino como una suerte de paralelismo figurado, lo que técnicamente se llama midrash, —o sea, una traspolación de un texto antiguo— con la matanza de niños que ordenó el Faraón en Egipto en torno al nacimiento de Moisés.»[8]

  • “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: Y tú, Belén, de la tierra de Judá,   No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador,  Que apacentará[a] a mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá,  Grande lamentación, lloro y gemido;   Raquel que llora a sus hijos,   Y no quiso ser consolada, porque perecieron. (Mat. 2:1-18 RV 1960)

«Los etíopes en su liturgia y los griegos en su calendario hablan de 14.000 niños degollados, apunte que nadie, ni en el campo religioso ni en el histórico, se atreve a confirmar. Pero poco importa: la creencia no necesita apoyos históricos.»[9]

El  miercoles 09 de  mayo del 2007,el diario argentino Clarín, publicó un artículo diciendo que  “¡Herodes no fue un infanticida” ,LO ASEGURO EL ARQUEOLOGO QUE HALLO SU TUMBA!

Que lío  con este articulo de este periódico argentino. Sigamos leyendo lo que publicó este importante medio comunicativo de mi pais.

«Encontraron la tumba de Herodes el Grande. Y como si el tiempo no hubiera pasado, su figura volvió a agigantarse y a ganar la atención de Occidente.

¿Fue un infanticida, un hombre que dio la orden de matar a niños y no se le me movió un pelo, según lo interpretó en el cine el gran Peter Ustinov? Para la Iglesia [católica], el episodio de aquella matanza no es una verdad revelada. Sigue en discusión 

Y para el hombre que encontró su tumba —el arqueólogo Ehud Netzer, de la Universidad Hebrea de Israel— Herodes era inocente. Lo afirmó poco antes de anunciar su gran descubrimiento en Israel: halló la tumba justo donde siempre pensó que estaba, a un costado de la gran fortaleza de Herodium, a unos 15 kilómetros al sur de Jerusalén. Trabaja en esa zona, en pleno desierto de Judea, desde hace 35 años.

Según Netzer, “Herodes el Grande murió en el año 4 antes de Cristo, es decir, mucho antes de la matanza”. Como una de las máximas autoridades en arqueología de Oriente Medio, el profesor Netzer se anima a conjeturar que “es probable que ese episodio lo haya perpetrado alguien de su familia”.

Herodes fue rey de Judea entre los años 37 y 4 a.C. y había nacido en el 73 a.C. El Evangelio de Mateo relata que cuando se enteró de que los Reyes Magos habían llegado a Jerusalén desde Oriente buscando al “rey de los judíos” que acababa de nacer se preocupó mucho porque consideró que estaba en riesgo su poder. Consultó a los sumos sacerdotes y los escribas, que le dijeron que estaba escrito que el Mesías nacería en Belén. Entonces, mandó a llamar secretamente a los Reyes Magos y les pidió que le avisaran dónde estaba el niño porque quería “rendirle homenaje”. 

Cuando los magos fueron alertados en sus sueños del verdadero propósito, no volvieron al palacio. Herodes se enfureció frente a ese episodio y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años.

Y así quedó inmortalizado: como el infanticida más despiadado de todos los tiempos. 

En la conferencia de prensa que dio a conocer el hallazgo, Netzer remarcó que este descubrimiento “tiene importancia para el mundo cristiano y para los arqueólogos porque el interés es general, en el mundo entero”.[10]

En respuesta a esto, pode mos citar la opinion del periodista norteamericano Philip Yancey,autor tambien de varios libros, quien comenta que «Mientras tanto, en un oscuro rincón del Imperio de Augusto, los cronistas de la época pasaron por alto el nacimiento de un niño llamado Jesús. Sabemos de Él sobre todo por medio de cuatro libros, escritos años después de su muerte, en una época en que menos de la mitad del uno por ciento del mundo romano había oído hablar de Él. Los biógrafos de Jesús también utilizarían la palabra Evangelio para proclamar una clase totalmente diferente de orden mundial. Mencionarían a  Augusto sólo una vez, a modo de referencia pasajera para establecer la fecha de un censo que daría fe de que Jesús iba a nacer en Belén.

Los sucesos más tempranos de la vida de Jesús, sin embargo, ofrecen un avance amenazador de la inesperada lucha que estaba comenzando. Heredes el Grande, rey de los Judíos, imponía la ley romana a nivel local y por ironía de la historia, sabemos de Heredes principalmente por la masacre de los inocentes. »[11]

«El infanticidio ordenado por Herodes con la intención de acabar con el niño Jesús pudo ser un invento de la historia. Ningún documento avala que el monarca cometiera tal fechoría, y eso que Herodes se ganó a pulso su condición de sanguinario. Pero en esta ocasión, la leyenda alcanzó carácter de hecho histórico.

El día de los Santos Inocentes, que celebramos entre bromas cada 28 de diciembre, pretende honrar el recuerdo de todos los niños varones que Herodes el Grande mandó degollar en Belén poco después de haber tenido conocimiento del nacimiento de un niño al que algunas señales, como le explicaron los Reyes magos, lo convertían, probablemente, en el Mesías esperado por el pueblo judío.»[12]

El escritor Pepe Rodríguez, un periodista y escritor español, famoso por su apologética en contra de las sectas y los pecados de la Iglesia Católica, no cree que Herodes haya sido tan malvado como nos lo muestra la Biblia.Podemos citar su opinión, citada en un portal web:

«Tal como deduce el escritor Pepe Rodríguez, la narración de San Mateo no tiene desperdicio, ya que muestra a un Herodes profundamente estúpido que, aún turbado al saber del nacimiento del rey Mesías que podía destronarle, se mostró incapaz de mandar a sus soldados a la cercana aldea de Belén para arrestarle. Y en lugar de enviar a alguno de sus espías de la corte para que le informasen con diligencia, quedó a la espera de las noticias que tres magos desconocidos, que se habían declarado adoradores del recién nacido, supuestamente le traerían. Antes tales circunstancias descritas en el evangelio, el citado autor se pregunta: ¿eran tan idiotas los soldados de Herodes que éste tuvo que mandar asesinar a todos los nacidos de “dos años para abajo” por si no sabían distinguir a un recién nacido de un niño algo mayor? Investigaciones actuales, basándose en las fechas que aparecen en el Nuevo Testamento y en documentos de la época, han llegado a la conclusión de que Herodes no fue el infanticida que retrata el Nuevo Testamento y que nunca pudo ordenar las ejecuciones de los niños inocentes.» [13]

Este mismo portal, cita a Flavio Josefo,  quien omite este evento, por razones que solo Dios desconoce.

En un intento de darle fuerza a la teoría de que Herodes no fue tan criminal como los cristianos lo mostramos de acuerdo a lo que nos dice la Palabra del Señor y lo que conocemos de su locura en la tradicion histórica. Realmente, como comenta el autor de este artículo,«nada dice la Historia sobre matanza de niños alguna ordenada por Herodes en Belén»[14]

«Como argumento de peso se puede esgrimir el hecho de que el historiador romano de origen judío Flavio Josefo (fallecido en el 100 d.C.), no reflejó en su detallada obra Antigüedades judías este trascendental episodio, a pesar de que se encargó de anotar y recordar -uno por uno- todos los crímenes cometidos por Herodes. Es más, su biógrafo Nicanor, que siempre encontró justificación para todas las barbaridades del tirano, no siente necesidad alguna de excusarlo por esta matanza. ¿Cómo podía haber ignorado totalmente este incidente? »[15]

Tambien citan a Weddig Fricke, autor de El juicio contra Jesús, quien comenta que: 

«este hecho pasó a la memoria popular como la matanza de los inocentes, convertida luego, por amor de la exageración, en un degüello masivo, ya que además logró que la plebe de Jericó linchase a unos 300 jóvenes seguidores de sus hijos. De ser cierto, así se escribe la Historia[16]

Algunos crí­ticos han pretendido desacreditar el carácter histó­rico del incidente de Mateo porque no está mencio­nado en Josefo. Sobre este incidente en la historia de Mateo, podemos presentar las siguientes observaciones:

El Dr. B.H. Carrroll, comenta que:

«se quedaron en Egipto hasta que en otro sueño Jehová significó a José “que los que habían buscado la vida del niño, habían muerto,” y le mandó que volviese a la tierra de Israel, como dice Mateo, “para que se cumpliese la profecía, ‘de Egipto llamé a mi Hijo.’ ” Esta expresión es una declaración clara e histórica en el libro de Oseas, y sin embargo, Mateo hace bien en llamarla una profecía sencillamente porque toda la historia de Israel era profética. Como ya se ha dicho, el Israel nacional era el hijo típico de Jehová; Jesús era el Israel ideal, o sea el verdadero Hijo de Jehová. Ob­servamos que la última parte de Isaías acerca “del siervo de Jehová,” halla su aplicación en el anti­tipo Jesús, y no en el tipo, Israel.»[*17*]

«Según este relato que hace san Mateo, los magos ya se habían regresado, cuando en el descanso de José, padre de Jesús, en sueños recibe el mensaje del Angel del Señor, y le ordena que tome al Niño y a su esposa María y huyan a Egipto. Según como Mateo relata los sucesos, se desprende que estos nos muestran que las apariciones son en sueños.

De la Sagrada Familia, es decir, Jesús, María y su Esposo, José es el de menos dignidad, pero a su vez el de mayor autoridad, el representa la cabeza de la familia, por eso el Angel se le aparece a él, y él es que da la orden de partir al exilio y seguramente, San José se puso al frente de todo, especialmente al frente de su familia, por tanto al frente de la marcha.

Admiremos la humildad y la obediencia, característica de san José, quien sabe perfectamente quien es el Niño, el tiene mucha conciencia de quien es María, el sabe, porque el Ángel se lo ha revelado, tiene a su cargo el cuidado de Jesús y su Madre, responsabilidad que asume con gran amor. San José, es modelo de obediencia, “Levántate, toma al niño y a su madre”, le dice el Ángel, y él, no hace ningún cuestionamiento, no titubea y obedece de inmediato. 

Así es, como José con prontitud, sin esperar que amanezca, prepara la huida a Egipto, sale entonces esa misma noche con su familia. No debe haber salido provisto de muchos recursos para enfrentar el largo viaje. Suponemos como posible el camino, por ser el más fácil vía de la costa, hasta llegar al Waddi el-Arish, que era el límite de Egipto. Pasaba por Ascalón y Gaza y seguía por Raphía hasta Casium y Pelusa, esto es algo más de 15 días. El otro, por el desierto, que me parece en lo personal improbable, considerando un tiempo de viaje de 20 días y con un niño de poca edad, viaje donde se necesitan los alimentos básicos y agua, además los del alimento del animal que los transporta. No se dice además si viajo con uno o dos animales, y si estos eran asnos o camellos, aunque nosotros ya tenemos siempre en mente que era un asno. 

El viaje, debió ser penoso, duro, riesgoso y precario, sin embargo el tiene fe en la orden de Dios, hace los preparativos de inmediato y pone su confianza en Dios. Bello ejemplo nos da san José, que guía su vida por la Palabra de Dios, el se acoge a la voluntad del Padre Bueno.» http://www.autorescatolicos.org/pedrosergiolevantate.htm

 

El periodista Philip Yancey,  tambien comenta acerca de lo que la historia secular comenta,y compara al regimen de Herodes con el de Stalin en Rusia:

«Si bien la historia secular no menciona dicha atrocidad, nadie que sepa de la vida de Herodes duda de que fuera capaz de esto. Mató a dos cuñados, a su propia esposa Mariamne, y a dos de sus propios hijos. Cinco días antes de su muerte, decretó el arresto de muchos ciudadanos y mandó que fueran ejecutados en el día de su muerte, a fin de que se creara en el país un ambiente adecuado de luto. Para un déspota como él no representaba ningún problema un procedimiento de exterminio en Belén.

Bajo el régimen de Herodes, rara vez pasaba un día sin que se ejecutara a alguien. El ambiente político en tiempo del nacimiento de Jesús se parecía al de Rusia en la década de los años 30 bajo Stalin. Los ciudadanos no podían hacer reuniones públicas. En todas partes había espías. En la mente de Herodes, la orden de exterminar a los niños de Belén fue seguramente un acto suma mente racional, una acción de retaguardia para mantener la estabilidad de su reino frente a la rumorada invasión por parte de otro reino.»[17]

B.H. Carrol tambien comenta que:

«Los historiadores del evangelio, escribiendo di­rectamente sobre un tópico más limitado que Josefo,no necesitan ninguna confirmación de él. Sería nece­sario desechar la mayor parte del Nuevo Testamento si tuviera que probarse por Josefo.

Bethlehem era meramente una villa, y el nú­mero de niños varones de dos años y menos de edad no sería más de veinte.  Él matar veinte niños por Herodes sería una cosa pequeña en su historia san­guinaria, pequeñísima en comparación con otros mu­chos de sus hechos crueles.

Josefo no era meramente un judío, sino un ad­mirador servil de los romanos. Necesariamente evi­taría el hacer muchas referencias a nuestro Señor.
Uno, sin embargo, desechado por algunos críticos, es muy extraordinario. Hay también una referencia no disputada a Juan el Bautista, y otra a Santiago, el hermano de nuestro Señor. Estos distintos pasajes de Josefo serán considerados más tarde, y más detalladamente.

La matanza de estos niños está en pleno acuerdo no meramente cqn el carácter general de Herodes, sino particularmente con su estado de moribundo, cuando estuvo loco de celos con cualquiera que disputara las disposiciones de su testamento, con respecto a las provisiones hechas para la continuación de su dinas­tía.

Segundo, en toda edad del mundo, la muerte san­grienta de estos niños ha atraído la atención del poeta y del artista, y ha excitado la simpatía para estos primeros mártires, más tal vez que para nin­gunos otros de aquellos que han sufrido la muerte violenta por causa de nuestro Señor. Aun han sido llamados “pequeñas flores del martirio, rosas cor­tadas por el torbellino.” El gran Agustín dijo, “Oh felices pequeñuelos! que acaban de nacer, que no han sufrido tentación, que no han tenido que luchar —ya coronados.” Vemos en su muerte una anticipa­ción de las palabras posteriores de Cristo: “No vengo para traer paz, sino una espada.”

Los poderes de las tinieblas naturalmente procura­rían cortar su vida al principio, a fin de frustrar el gran propósito de su misión, como ya hemos visto que el dragón, aun Satanás mismo, movía a Herodes a quitar la vida del Mesías por tanto tiempo prome­tido. Este bien al menos resultó de la muerte de estos niños: Jerusalem, Heredes y aun Satanás mismo, suponían que su objeto había sido efectuado, y que el “que habla nacido Rey de los judíos” había perecido en esta matanza. Por esto los poderes de las tinie­blas no hacen otro asalto en él hasta que en su bautismo no sólo se ve que vive, sino que es declarado por el Padre ser su amado Hijo, y en este punto Satanás renueva el ataque, pero en una forma dis­tinta.

Tercero, la profecía acerca de este acontecimiento es una cita de Jeremías 31:15-17: “Así dice Jehová: Se oye una voz en Rama, lamentación y llanto amar­go: es Raquel que lloró a sus hijos, y rehusa ser consolada acerca de sus hijos, porque ya no existen. Así dice Jehová: Detén tu voz, para que no siga en los lamentos, y tus ojos para que no lloren más; por­que será premiado tu trabajo, dice Jehová; pues ellos volverán de la tierra del enemigo: De modo que hay esperanza para tu porvenir, dice Jehová; y volverán tus hijos a su tierra propia.” Esta declaración de Jehová por una presentación viva, representa a Ra­quel, la madre de tres tribus, como levantándose de su tumba para lamentar su cautiverio mientras son llevados por el tirano Asirio. No es el propósito ense­ñar que los muertos tengan un interés personal en los que están todavía en este mundo, para que lamen­ten sus faltas y calamidades. Es el propósito de Mateo mostrar que si Raquel podía ser personificada así en el primer gran desastre que sobrevino a sus hijos, sería cumplido de nuevo en este caso, y las palabras consoladoras son mucho más apropiadas “Detén tu voz, para que no siga en los lamentos, y tus ojos para que no lloren más, pues ellos volverán de la tierra del enemigo.” 

En For the Time Being [Mientras tanto], W. H. Auden reflexiona acerca de lo que pudo haber estado pasando por la mente de Herodes mientras reflexionaba acerca de ordenar la matanza:

«Hoy ha sido uno de esos días de invierno perfectos, fríos, brillantes, totalmente en calma, cuando el ladrido del perro se oye a kilómetros de distancia, y las enormes montañas agres tes se aproximan mucho a las murallas de la ciudad, y la mente se siente intensamente despierta, y esta noche, de pie junto a la ventana más alta de la ciudadela, no hay nada en todo el espléndido panorama de llanuras y montañas que me indique que el Imperio se ve amenazado por un peligro mucho más espantoso que cualquier invasión tártara a lomo de camellos o que la conspiración de la Guardia Pretoriana…

Ay de mí, ¿por qué ese condenado niño no pudo haber nacido en algún otro lugar?

Así es como entró Jesús el Cristo en el mundo, en medio de conflictos y terror, y pasó la infancia escondido en Egipto como refugiado. Mateo advierte que los políticos locales incluso deci dieron dónde iba a crecer Jesús. Cuando Herodes el Grande murió, un ángel le informó a José que ya podía regresar a Israel sin riesgos, pero no a la región donde gobernaba el hijo de Herodes, Arquelao. José llevó a su familia a Nazaret, en el norte, donde vivieron bajo el régimen de otro de los hijos de Herodes, Antipas, al que Jesús llamaría “aquella zorra”; el mismo que hizo decapitar a Juan el Bautista.»[18]

En esta imagen, vemos la tumba de Herodes, que está a unos 15 kilómetros al sur de Jerusalén. 

«En el Herodium, la gigantesca fortaleza que el rey de Judea levantó casi 20 años antes de que pasara a la historia como infanticida. La tumba de Herodes pasó inadvertida durante dos milenios. Hasta el año pasado. Tras 35 años de trabajo in situ, el Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén halló e identificó hace cuatro meses los restos del sarcófago. Había sido “destruido a golpe de martillo”, explicó el profesor Ehud Netzer a la BBC.»[19]

«Lo que sabemos, es que Egipto era el país clásico de refugio político por ser provincia romana. Había allí muchos judíos, colonias florecientes y barrios habitados por ellos y prestaban socorro a sus conciudadanos. Se enumeran en algunos antecedentes, una larga lista de ciudades egipcias en las que moraban colonias judías.

No hay antecedentes que precisen donde se establecieron, sin embargo se señalan diversos lugares, como El Cairo, Koshám y hasta Hermópolis, en el, alto Egipto. En algunos de esos lugares, permanecieron hasta el nuevo aviso del ángel. Cuando éste llegó, Mateo dirá que se cumplía lo que el Señor había pronunciado por su profeta: “De Egipto llamé a mi hijo” (Os 11:1). Aunque el profeta lo refiere a Israel, “mi hijo,” esto mismo lo podía decir Dios de su verdadero Hijo. Hay además en todo el episodio un trasfondo del Éxodo.»http://www.autorescatolicos.org/pedrosergiolevantate.htm

 

El Dr. B.H. Carroll, comenta que:

«no sabemos exactamente el tiempo que María y José permanecieron en Egipto. Pero el ángel que les guiaba vuelve a venir con estas palabras: “Levántate, y toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel: porque ya han muerto los que buscaban la vida del niño.” No podemos dejar de acordarnos de palabras semejantes dichas a Moisés cuando fue llamado de Madián a Egipto—”Han muerto todos los que bus­caban tu vida.” No podemos dejar de impresionarnos con la providencia de Dios que protegía y cuidaba al niño, y con la obediencia pronta y completa de José cuando obtuvo admonición del Señor.

Esta declaración, “Han muerto los que buscaban la vida del niño,” parece ser profética de todo el futuro. Heredes murió en los horrores de la locura, y permaneció en la tumba como un cadáver putrefac to. Jesús vivió. En Actos 12 su nieto Heredes mató a Santiago, el hermano de Juan el apóstol. Pero el capítulo termina con esta declaración: “El ángel del Señor le hirió, y comido de gusanos expiró; empero la palabra del Señor crecía y se iba propagando.” 

Por la historia parece que José pensaba volver a Bethiehem, pero se turbó al saber que Arquelao rei­naba en lugar de Herodes sobre Idumea, Judea y Sa-maria, como ethnarca, según la confirmación roma­na del testamento de Herodes.  Era tan miserable y cruel como Herodes, aunque inferior en habilidad. Cuando fue a Roma para hacerse confirmar como rey, 500 judíos prominentes le siguieron para protestar contra su gobierno como rey. Los romanos le permi­tieron seguir como ethnarca como nueve años, y en­tonces lo quitaron permanentemente y lo desterraron por una causa justa.   Entre tanto el ángel vuelve a venir para aliviar la perplejidad de José, y le dice que vaya a su casa en Nazaret. Y aquí de nuevo Mateo halla un cumplimiento de profecías—”Para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas: Será llamado Nazareno. No hay profecía especial en el Antiguo Testamento que contenga esas palabras, pero hay muchas profecías que hablan de él como estando bajo reproche, y el título “Nazareno” fue siempre considerado por el mundo de afuera como un reproche contra su pretensión de ser el Mesías. Hasta fue inscrito sobre la tabla de su cruz, “Jesús de Nazaret, Rey de los judíos.” Nathanael dijo más tarde,¿De Nazaret acaso puede salir cosa buena? Y sin destruir de manera alguna el reproche del nombre, la profecía especial a que se refiere Mateo podría ser Isaías 11:1: “Y saldrá un retoño del tronco de Isaí, y un Renuevo brotará de sus raíces.Aquí pa­rece que no queda sino un tronco de la anciana estir­pe de Isaías y David, y el retoño que sale de la raíz es llamado “netzer”. Es muy probable que la palabra “Nazareno” sea derivada de la misma pala­bra, y como prueba del reproche envuelto en el nom­bre, tenemos estas palabras en Isaías 53: “¿Quién ha creído nuestro mensaje? ¿Ya quién ha sido re­velado el brazo de Jehová? Pues creció delante de él como una planta tierna, y como renuevo de una raíz de tierra seca: no tiene forma ni hermosura, para que le miremos; ni tiene buen parecer, para que le deseemos. ¡Despreciado y desechado de los hombres; varón de dolores y que sabe de padeci­mientos! Y como quien esconde su rostro de nosotros, despreciado fue, y no hicimos aprecio de él.”

De modo que, sea que miremos el término “Nazare­no” como meramente uno de reproche, o sea que lo derivemos etimológicamente de “netzer,” el pensa­miento es el mismo, y Mateo interpreta correcta­mente la profecía que habla así del Mesías. B.H.Carroll

¡Tú, Galileo has vencido! 

Se dice de Julián el Apóstata, en Roma, que luchando en su intento de exterminar el cristianismo fue herido en el costado por una flecha. Arrancó la flecha y recogiendo con la palma de la mano la sangre que salía de la herida la arrojó al aire, gritando: «Galileo has vencido.» .http://www.entrecristianos.com/20060125109/La-Sangre-Parte-1

«Julián, el emperador apóstata de Roma, que hizo tantos es fuerzos para destruir la religión cristiana y falsificar las profecías acerca de ella, dijo, según se afirma, cuando llegó a morir, “Tú, Galileo has vencido.” Se hacen informes algo semejantes acerca de la muerte de Tomás Paine.

De todos modos, por todos los siglos de la era cristiana, los enemigos de nuestro Señor y de Su reino, han muerto y se han podrido; pero el reino sigue y seguirá venciendo.

Y así será hasta que sean cumplidas las palabras del libro de Revelación: “El reino del mundo ha ve nido a ser el reino de nuestro Señor, y de su Cristo.” Este es el pensamiento que expresa el segundo salmo cuando dice: “¿Por qué se amotinan las naciones, Y los pueblos meditan vanos proyectos? Estarán en pie los reyes de la tierra Y príncipes consultarán a una, Contra Jehová, y contra su Ungido, diciendo: ¡Rompamos las coyundas de su yugo,Y echemos de nosotros sus cuerdas! El que se sienta entronizado en los cielos se reirá;El Señor hará escarnio de ellos. ¡Empero yo he constituido mi Rey Sobre Sión, mi santo monte!

Estas palabras son citadas por los apóstoles cuando les fue prohibido predicar en el nombre de Jesús.»B.H.Carroll

«A Diocleciano Joviano Maximiano Hercúleo César Augusto, por haber adoptado a Galerio en el este, por haber abolido por todas partes la superstición de Cristo, por haber extendido el culto a los dioses.»
«Tenemos aquí un monumento erigido por el paganismo sobre la tumba de su enemigo vencido, pero en esto “el pueblo se imaginaba cosas vanas”. Ni en España ni en parte alguna puede señalarse la tumba del cristianismo; “no existe, porque los vivos no tienen tumbas”.» 

http://www.foroirak.com/showthread.php?t=20122

Se levantan los reyes de la tierra. Con malicia decidida se organizaron en oposición contra Dios. No era un alboroto y furia pasajeros, sino que era un odio profundo, porque habían resuelto de modo claro resistir al Príncipe de Paz.  
Y los príncipes conspiran juntamente contra Jehová y contra su ungido. Se preparan para su campaña de guerra con astucia, no con prisas e improvisación, sino de modo sistemático y deliberado. Hacen uso de todas las artes de la guerra. Como Faraón exclaman: «Los trataremos con astucia y prudencia.» Ojalá que los hombres sirvieran a Dios con la mitad del cuidado y tesón con que sus enemigos atacan su reino astutamente. Los pecadores son sagaces en esto, y los santos son lentos y torpes. C. H. S.http://www.foroirak.com/showthread.php?t=20122

  • “Y el niño crecía, y se iba fortaleciendo en espíritu, llenándose de sabiduría: y la gracia de Dios era sobre él.” 

Sí, este galileo va a vencer. Que Dios nos ayude a dejar esto bien claro ante todos http://www.entrecristianos.com/20060125109/La-Sangre-Parte-1

Fotos

Notas

7. Wikipedia,Día de los Santos Inocentes

8. www.clarin.com/diario/2007/05/09/sociedad/s-03601.htm 

9. http://www.laotrainformacion.com/h_6.htm

10 www.clarin.com/diario/2007/05/09/sociedad/s-03601.htm 

11. Philip Yancey, El Jesus que nunca conoci,p. 30,ed. Vida

12. http://www.laotrainformacion.com/h_6.htm

13Ibid

14.Ibid

15. Ibid

16. Ibid

17.Philip Yancey, El Jesus que nunca conoci,p. 30,ed. Vida

18. Philip Yancey, El Jesus que nunca conoci,p. 31,ed. Vida

19. http://www.elperiodico.com/blogs/blogs/gps/archive/2008/09/18/la-tumba-de-herodes.aspx

Fuentes: 

y Cristo predicó a los espíritus encarcelados…

y Cristo predicó a los espíritus encarcelados…

Autor: David Sanchez

  • En el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados,  los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, 1 Pedro 3:19-20.

Esto nos enseña que el Señor aún estando en el Hades ‘’cuando el diablo ya pensaba que la guerra, la había ganado’’, vemos como El Señor no tan solo estuvo tres días en el hades, sino que estuvo mostrando su autoridad aun en un terreno lleno de pecado o un lugar donde se encuentra  la esencia misma del mal.

Estos versos me sorprenden en que Cristo no tan solo venció la muerte sino que en el hades demostró su autoridad.

Es como si el diablo dijere muy asombrado: ‘’no puedo creerlo!,  entonces fuiste capaz de sufrir  todo el proceso del calvario para entrar con legalidad y mostrar lo que no conozco de ti…

La muerte sorprendida porque no podía contenerlo. (Ver Hechos 2:24)

(Jonás en su sufrimiento sin darse cuenta predico al Dios de  Israel en la embarcación de tarsis. Acaso con la experiencia que tuvieron los tripulantes, era increíble que un Dios de un pueblo tan pequeño e ‘’insignificante’’ tuviera autoridad sobre aguas, cielo y tierra, estoy seguro que dejaron de creer en lo que creían y aceptaron al Dios que Jonás sin darse cuenta predico. Que irónico Dios lo envía a predicar y el huye por no hacerlo y se encuentra en un lugar que sin querer y ni darse cuenta predica, Aleluya!! Gloria a Dios, grande su poder…), en TODO este sufrimiento de Jonás, Dios lo utilizo para ensenarle y en caso como este, el ni cuenta se dio. Ahora en este caso Jonás se lo busco de esta manera.

No me he salido del tema pero continuamos con la persona de Cristo, y es que: otro ejemplo del camino recorrido por Cristo es este:

  • y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Col 2:15 

Ahora vamos a aterrizar a la respuesta tomando en cuenta lo anterior ya escrito:

Considero que si Cristo no hubiese pasado por todo esto no estuviese hoy a la diestra del Padre ni mucho menos haber podido cumplir el propósito en la victoria de la resurrección. Para que la palabra de Dios se cumpla en lo que El ya ha hablado, lo único que puede afectar eso es que hagamos lo contrario al menos que sea un plan soberano de Dios.

Muchas veces Dios ya ha dispuesto un plan soberano con nosotros y El en su ‘’SOBERANIA’’, lo hará si nos damos cuenta cuando Cristo clama en el huerto: Padre si quieres pasa de mi esta copa pero hágase tu voluntad…esto me da a entender que: Padre si hay otra manera de  pasar esto, hagámoslo, pero que sea como tu quieras?

Así que lo mismo sucedió con Jonás (a diferencia que fue rebelde pero al final lo hizo), José hijo de Jacob, y otros ejemplos más.

Pero Cristo decidió seguir en obediencia al Padre aun esto le costara la vida. Imaginémonos que si un corte en nuestra piel por causa de un papel es insoportable, que sería el proceso de crucifixión, por eso las gotas de sangre en vez de sudor nada más al meditarlo.

Pero cuando llega el momento de Cristo tener en si toda la carga del pecado del mundo el Padre se aparta y El clama… Cristo en este momento tuvo que pasar su más grande prueba y fue la de no sentir la compañía del padre en un momento tan decisivo.

Y como dice una alabanza  poderosa, ‘’que cuando Dios está en silencio es cuando El está obrando’’

Porque es en momentos como estos que la fe concibe el milagro y si son momentos tan imposibles, la victoria y el galardón serán grandes y la fuerza de creer más que ayer serán muy mayores.

Cristo tuvo su mayor prueba en ese momento  y diría yo que fue esa, ya que la relación de Cristo esta desde su preexistencia. (Juan 17:5) Incalculables años (en cronos hablando) de trato con el Padre y de repente sucede esto. Wow! Que difícil debió haber sido esto.

Ahora bien, que sucedía mientras Cristo padecía:

1.       Mostraba al mundo que la carne se puede someter al Espíritu.

2.      Mostro obediencia y sumisión aun cuando significo su vida

3.      Reconoció y se sujeto en humildad. Tremenda enseñanza no tan solo para la humanidad sino también para el diablo y los caídos.

4.      Todo lo que hizo, lo hizo incondicionalmente.

Se hace la promesa del postrer Adán, Génesis 3:15, cumpliéndose desde el nacimiento de Jesús.

Luego se cumple, Romanos 5:12, 15.

Ahora, si la transgresión entro por un hombre al mundo, mucho  mayor gracia sobreabundo a través de Cristo TODOS, y para esto el único puro, justamente  para este trabajo que el primer Adán había faltado, Era Dios, quien se hizo hombre en Cristo Jesús, y para vencer el arma más letal que el diablo hasta ese momento pensó tener ‘’la muerte’’.

Fue este proceso que le dio la legalidad a Cristo de entrar con Autoridad al hades. Y demostrar su autoridad a toda potestad durante tres días. Creo que aquí se refleja lo peor que el diablo pudo recibir en esta guerra ya que era en su reino.

Considero que Cristo obtuvo la victoria por causa de su obediencia al Padre y así el Padre le fue fiel en otorgarle la autoridad que tiene.

Existe una película que dice: SIN SACRIFICIO, NO HAY VICTORIA. Esto ocurrió aquí literalmente hablando y a veces en nuestras vidas toda meta, obra o visión va costarnos un sacrificio y ya que estamos en el tiempo de la gracia no será compensado con la vida, Se que me entiende.

Espero que en el amor de Dios sea de Bendición mi opinion.

Dios le bendice grandemente… <>

Puedes hacer de Escol tu Beraca pero tienes que pelearla.

  •  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josue 1:9 
  •  Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Exodo 14:14

 …Por tanto, fiel cristiano, busca la verdad, escucha la verdad, aprende la verdad, ama la verdad, habla la verdad, adhiere a la verdad, defiende la verdad hasta la muerte; por que la verdad te hara libre de pecado, del diablo, de la muerte del alma y, finalmente de la muerte enterna. (Generales de Dios: John Hus).  

El Mesías de Israel- El contexto religioso de los Evangelios (XIV)

El Mesías de Israel

El contexto religioso de los Evangelios (XIV)

Acostumbrado a las definiciones dogmáticas que caracterizan a las religiones que conoce, más o menos superficialmente, el hombre de nuestro tiempo difícilmente puede hacerse una idea de la enorme flexibilidad doctrinal que caracterizaba al judaísmo que antecedió la época de Jesús y que existió, al menos, hasta la destrucción del Templo en el año 70 d. de C. Salvo la creencia en un Dios único que se había revelado históricamente al pueblo de Israel (Deuteronomio 6, 4) y cuyas palabras habían sido entregadas en la Torah o Ley a Moisés, los distintos segmentos espirituales del pueblo judío no tenían nada que lo uniera por igual a todos. 

 

Hemos tratado ya las diferentes escuelas religiosas (o sectas) judías de tiempos de Jesús (escribas, fariseos y saduceos -que aparecen en el Nuevo Testamento-, los esenios, la secta de Qumrán, y los zelotes). Estas no representaban a la mayoría de la población. De hecho sus miembros rara vez superaban algunos millares, por lo que la inmensa mayoría de los judíos de la época de Jesús quedaba fuera. De mayor importancia incluso que las diferentes sectas que encontraban cabida en el seno del judaísmo del Segundo Templo fueron, sin duda, las instituciones religiosas. 

 

LAS GRANDES INSTITUCIONES JUDÍAS 
Sin duda las principales fueron el Templo de Jerusalén, el Sanhedrín y la sinagoga. Y (aunque no sea en sí una institución) trataremos por su valor e influencia en el pueblo judío el concepto de esperanza mesiánica. 

Estas instituciones sí afectaban la vida de, prácticamente, todo Israel entendiendo como tal no sólo el que vivía en tierra palestina sino los más de dos tercios de sus hijos cuyo hogar material se encontraba fuera de la misma, en lo que, convencionalmente, recibía el nombre griego de “Diáspora” y los hebreos de “gola” y “galut”. 

EL MESÍAS DE ISRAEL 
Junto con las mencionadas instituciones, representaba un papel esencial en las vivencias del pueblo judío de la época de Jesús la esperanza mesiánica. La palabra “mesías” deriva de “masiaj” que significa únicamente “ungido” en hebreo. Lo mismo puede decirse de su equivalente griego “jristós”, de donde deriva nuestro “Cristo”. 

El judaísmo del segundo templo carecía de un concepto uniforme del mesías. Ciertamente, este mesías podía ser equiparado en algunos casos al “siervo de Yahveh” o al “Hijo del hombre”, como veremos en la última parte de esta serie, pero esa postura no era generalizada. En ocasiones, el mesías era contemplado más bien como un dirigente dotado de características que hoy consideraríamos políticas. 

Eran asimismo muy diversas las tesis acerca del comportamiento que el mesías mostraría hacia los gentiles e incluso podemos aceptar, según se desprende de los escritos de Qumran y quizá de la pregunta del Bautista registrada en Mateo 11, 3, que la creencia en dos mesías gozaba de un cierto predicamento en algunos ámbitos. 

Como ya hemos indicado, la palabra hebrea “masiaj” significa “ungido”. En ese sentido, sirvió para designar al rey de Israel (I Samuel 9, 16; 24, 6) y, en general, a cualquiera que recibía una misión específica de Dios, fuera sacerdote (Exodo 28, 41), profeta (I Reyes 19, 16) o simple instrumento – incluso pagano – de los designios divinos (Isaías 45, 1). 

Según 2 Samuel 7, 12 ss y el Salmo 89, 3 ss, David había recibido la promesa divina de que su reino quedaría establecido para siempre. La decepción causada por los acontecimientos históricos en relación con esta esperanza fue articulándose paulatinamente en torno a la figura del mesías como personaje futuro y escatológico (aunque es poco frecuente que el término “masiaj” aparezca en el Antiguo Testamento con ese contenido vg: Salmos 2 y 72). 

La literatura extrabíblica coincide con el Antiguo Testamento en la adscripción davídica al linaje del mesías. La idea, con todo, no era unánime

En algunos casos también se hace referencia a un mesías de linaje sacerdotal en fuentes judías del Segundo Templo (Miqueas 5, 2, etc) pero, mientras pasajes del Antiguo Testamento, como los de Jeremías 30, 8 ss o Ezequiel 37, 21 ss, consideran que la aparición de este rey nombrado por Dios implicará una salvación terrenal, final y eterna, podemos contemplar en 4 Esdras 7, 26ss; 11-14; Baruc 29, 30, 40 o Sanhedrín 96b ss, la idea de que el reinado del mesías sólo será provisional, precediendo a otro definitivo implantado por Dios. 

También resulta obvio que las características de este monarca aparecen de manera diversa en las distintas fuentes

En el libro bíblico de Zacarías (9, 9) nos encontramos frente al retrato de un mesías manso y pacífico. Sobre el tema del mesías pacífico en el targum palestinense como consecuencia del rechazo de la acción violenta contra Roma, ver: G. Pérez Fernández, ”Tradiciones mesiánicas en el Targum palestinense•, Valencia-Jerusalén, 1981, pgs. 141 ss. 

Sin embargo, en los extrabíblicos Salmos de Salomón (17 y 18), por el contrario, aparece la imagen de un monarca guerrero que destruiría a los enemigos de Israel. Que esta idea estaba muy arraigada en la época de Jesús es cierto pero, como veremos más adelante al analizar otros títulos de connotación mesiánica, ni era exclusiva ni era la única. 

Tampoco era uniforme la visión acerca de cómo se comportaría el mesías con los no-judíos. En algunos casos, se aceptaba la idea de que sería “luz para las naciones” y que los no-judíos disfrutarían de las bendiciones del tiempo mesiánico, pero, en otros, se pensaba que los no-judíos no podían esperar nada bueno del reino mesiánico. 

Finalmente, en algunas fuentes nos encontramos con la idea – que, como veremos, tuvo eco en Jesús – de un mesías que vendría, para desaparecer después y, finalmente, regresar. 

En relación con el linaje davídico de Jesús que le atribuyen los Evangelios (especialmente las genealogías de Mateo 1 y Lucas 3) cabe decir que lo más seguro es que sea históricamente cierto. 

Resulta indiscutible que los primeros cristianos lo daban por supuesto en fecha muy temprana tanto en ambientes judeo-cristianos palestinos (Hechos 2, 25-31; Apocalipsis 5, 5; 22, 16) como judeo-cristianos extrapalestinos (Hebreos 7, 14; Mateo 1, 1-17 y 20), paulinos (Romanos 1, 3; II Timoteo 2, 8) o lucanos (Lucas 1, 27 y 32; 2, 4; 3, 23-8). 

Eusebio (Historia ecclesiastica III, 19 ss) recoge el relato de Hegesipo acerca de cómo los nietos de Judas, el hermano de Jesús, fueron detenidos (y posteriormente puestos en libertad) por Domiciano que buscaba eliminar a todos los judíos de linaje davídico. A través de este autor nos ha llegado asimismo la noticia de la muerte de Simeón, primo de Jesús, ejecutado por ser descendiente de David (Historia ecclesiastica III, 32, 3-6). De la misma manera, Julio el Africano señala que los familiares de Jesús se jactaban de su linaje davídico (Carta a Aristeas, LXI). Desde luego, no hay en la literatura judía ninguna negación de este punto, algo difícilmente creíble si, en realidad, Jesús no hubiera sido de ascendencia davídica. Incluso algunos autores han interpretado Sanh 43a – donde se describe a Jesús como “qarob lemalkut” (cercano al reino) – como un reconocimiento de esta circustancia. 

Tendremos ocasión de ver en la última parte de esta serie cómo Jesús se consideró a si mismo como “mesías” si bien un mesías de corte especial aunque no novedoso en el ambiente del judaísmo del Segundo Templo

Como ha señalado muy acertadamente el estudioso judío David Flusser: “la concepción cristiana de Cristo no se originó en el paganismo, si bien el mundo pagano no tuvo grandes dificultades en aceptarlo por existir en su seno algunas ideas paralelas. Personalmente considero que este concepto tuvo su origen en el sector judío predispuesto a los mitos, que se expresa en los textos apocalípticos, en otras obras apócrifas judías y, hasta cierto punto, en la literatura rabínica y el misticismo judío”. 

  Artículos anteriores de esta serie:
   
  Los escribas  
  Los fariseos (1)  
  Los fariseos (2)  
  Los fariseos (3)  
  Los saduceos  
  Los esenios  
  Los zelotes  
  La secta de Qumran  
  Los `am-ha-aretz´  
   10  Las instituciones judías y Jesús  
   11  Las fiestas judías  
   12  El Sanhedrín  
   13  La sinagoga  

César Vidal es escritor, historiador y teólogo

© C. Vidal, España, Protestante Digital.com.

TVE, Papa y `sectas evangélicas´: respuesta de Defensora del Espectador, `un fiasco´

 

TVE, Papa y `sectas evangélicas´: respuesta de Defensora del Espectador, `un fiasco´

 

MADRID, 24/04/2009 (ProtestanteDigital/ACPress.net)

Elena Sánchez Caballero, que ostenta el cargo de Defensora del Espectador de Televisión Española (TVE), ha recibido –como ella mismo manifiesta- multitud de cartas de evangélicos españoles protestando “sobre la crónica que emitió el Telediario sobre el viaje del Papa a Luanda” en el que se hablaba de las `sectas evangélicas´. Su respuesta y actuación es definida como “un fiasco” por P. Tarquis, director de Protestante Digital.

Esta protesta por el reportaje del viaje papal a África fue impulsada por diversas instituciones y medios evangélicos, entre ellos Protestante Digital. La avalancha de quejas ha hecho que se tuviesen en cuenta, dado su número. Una de las consecuencias es que el programa de la Defensora que se comienza a emitir el próximo 2 de mayo, a las 20.30 horas en la 2, incluya en su debut este tema entre varios. El programa se denomina “RTVE responde”.

Por otro lado, la Defensora del Espectador ha enviado, a todos quienes le han remitido una carta de protesta, la misma respuesta. En ella, informa que se ha limitado a remitir a los responsables de Informativos el contenido de los escritos recibidos “con petición de valoración e informe acerca de las fuentes que utilizó la enviada especial en sus referencias”.

La contestación a esta petición simplemente explica que “La crónica que hizo la corresponsal de TVE está basada en informaciones realizadas por agencias internacionales”, que en todos los casos hablan de “sectas evangélicas” africanas y “se hacen eco del grave suceso del año pasado, cuando se encontraron en una de ellas a 40 niños secuestrados”.

Por otro lado, dice la Defensora, “el contexto en el que la información está escrita y montada es claramente africano, se hace eco de testimonios de personas que viven en África y no es extrapolable en ningún caso a iglesias evangélicas de otros continentes”, con lo cual da por hecho que en África las iglesias evangélicas sí pueden considerarse de forma generalizada una secta (que curiosamente, han producido un Premio Nobel, como Desmond Tutu).

Manifiesta la corresponsal que realizó la noticia que “lamenta que de sus palabras se dedujera que se refería a los evangélicos en general y que la situación de las iglesias evangélicas en África no es extrapolable, en absoluto, con la realidad de los evangélicos en nuestro país”. Aunque, a pesar de sus palabras, la reportera comienza su información diciendo exactamente: “En los últimos años, las iglesias evangélicas han cuajado en África ofreciendo a cambio de dinero soluciones milagrosas…”. (en alusión entre otras a la Iglesia Universal del Reino de Dios).

Pueden ver aquí completa la información de TVE que motiva esta noticia, titulada El Papa y TVE hablan de `sectas evangélicas´ en África (video, 2.5 Mb).

Por su parte, dice Elena Sánchez, “me consta la atención que se presta en RTVE a los Evangélicos, ofreciéndoles espacio, tanto en radio como en televisión para que difundan su mensaje. Le adelanto que a su queja contestará el Director de los Servicios Informativos de TVE en RTVE responde. El programa de la defensora que se emite el próximo 2 de mayo, a las 8 y media de la tarde en la 2”.

RESPUESTA EVANGÉLICA; “UN FIASCO”
Pedro Tarquis, director de Protestante Digital, ha manifestado que considera “un fiasco” la actuación de la Defensora del Espectador de RTVE. “En primer lugar, parece conformarse con etiquetar a los evangélicos africanos de sectarios, como si esto no tuviese que ver con sus hermanos en la fe del resto del mundo, y como si los evangélicos africanos no tuviesen el mismo derecho de respeto a su dignidad que los creyentes de otros continentes; respeto y dignidad que el reportaje de TVE del viaje papal y la actuación de Elena Sánchez tira por los suelos” (pueden escuchar aquí en audio una entrevista a P. Tarquis sobre este tema).

Por otro lado, señala la pésima calidad de la información en la que se ha basado RTVE en su reportaje; “por ejemplo habla de la Iglesia Universal del Reino de Dios en África -la IURD o Pare de sufrir- como una de las iglesias evangélicas sectarias, cuando éste grupo religioso la mayoría de los evangélicos no lo consideran como tal, de la misma forma que la Iglesia católica no acepta como `suyo´ al Palmar de Troya”. Pero en vez de reconocer este error de sus fuentes y rectificar esta grave equivocación, “se limita a justificar su actuación. Si esto es defender al espectador, ¿qué podemos esperar de esta Defensora?”.

En cuanto al reportaje que ha motivado la protesta, “es una chapuza que –como en cada viaje papal a África o Latinoamérica- trata como sectas a los evangélicos de esos continentes de manera indiscriminada, generalizada y peyorativa, sin que ninguna explicación justifique esta actuación condenable en lo periodístico y en lo ético” dice Tarquis, “y como apóstrofe, la Defensora del Espectador de RTVE se limita a ser cortés con cartas que en nada responden ni aclaran en cuanto a la falta de respeto de su reportaje”.

Finaliza Tarquis diciendo que poco pueden dos programas evangélicos de unos minutos en la madrugada del domingo, frente a este trato en los informativos de máxima audiencia en Televisión Española, que trata de sectarios a los evangélicos. “Un medio público como TVE debería dar ejemplo, idealmente en su trabajo informativo, pero como mínimo rectificando y aclarando los errores propios y ajenos, en vez de esta cortina de humo de la Defensora del Espectador que sólo sirve para tapar y perpetuar el maltrato a los evangélicos”.

MULTIMEDIA
VIDEO. Pueden ver aquí completa la información de TVE que motiva esta noticia, titulada El Papa y TVE hablan de `sectas evangélicas´ en África (video, 2.5 Mb)

AUDIO. Entrevista de Daniel Oval a Pedro Tarquis sobre el tema “TVE, Papa y `sectas evangélicas´: respuesta de Defensora del Espectador, `un fiasco´” (audio, 4 Mb)

EDITORIAL: Viaje papal a África: efectos colaterales.

NOTICIA: El Papa logra que los medios españoles tachen a la Iglesia evangélica de `secta´

¿Cómo puedo predicar con poder?

¿Cómo puedo predicar con poder?

Abril 24, 2009 by David Ford 

David Ford
Profesor del Nuevo Testamento, Seminario Bíblico de Colombia. Maneja Recursos Teológicos.

David Ford

Al final del evangelio de Lucas existe un pasaje popular para predicadores.  Es el relato de los dos discípulos en el camino a Emaús el domingo después de la crucifixión (Luc. 24:13-35).  Ellos están muy desanimados porque Jesús ya está muerto y no hay esperanza para la nueva fe.  Justo un forastero se une a los dos.   Este señor sabía bien el Antiguo Testamento y les explicaba desde allí acerca de la resurrección del Mesías.  Los dos se sentían muy emocionados.    Finalmente al llegar a Emaús los dos invitaron al forastero para quedarse con ellos.     Mientras estaban sentados alrededor de la mesa para comer,  el forastero tomó el pan,  lo repartió y lo bendijo.   ¡Qué milagro!   ¡Es Jesús mismo!

¿Cómo se predica este incidente con poder?  El problema es que hay diferentes maneras de interpretarlo.  ¿Cuál es correcto?

 

Primera opción: Predicar sobre la presencia del Señor en la Cena

Las acciones del forastero son muy parecidas a las de la Cena del Señor,  cuando Jesús “tomó pan y, después de dar gracias, lo partió, se lo dio a ellos” (Luc. 22:19).  También encontramos la idea de partir el pan en la iglesia primitiva,  “El primer día de la semana nos reunimos para partir el pan”  (Hech. 20:7 cp. Hech. 2:42;  1 Cor. 10:16).

Entonces el predicador puede concluir que el incidente muestra la revelación de Jesús por medio la Cena del Señor.  Cuando un creyente toma este sacramento,   Cristo está presente en una manera personal en su vida.

El problema con esta interpretación es que la comida en Emaús era sólo una comida no más.  No era como la pascua que Jesús utilizó para la primera Cena (Luc. 22:  7-22) tampoco como el sacramento en la iglesia en Corinto (1 Cor. 10:  17-34).

Segunda opción: Predicar sobre la presencia del Señor en la vida cotidiana

En las comidas de los tiempos bíblicos la gente no usaba cubiertos.    Tomaban la comida de la olla común por medio de un pan delgado y duro que servía como cuchara.      Tomar pan,  bendecirlo, y repartirlo era lo normal en el inicio de cada comida.

En este evento tan común,  Cristo reveló su presencia.  Era una ilustración de la promesa del Cristo resucitado,  “les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.”  (Mat.  28:20).  El pasaje muestra que en la cotidianidad Cristo está con el creyente,  nunca va a dejarlo sólo (cp. Heb. 13:5).

Pero el problema con esta interpretación es que el pasaje contiene mucha más información sobre la resurrección (Luc. 24: 24-27).  Los dos regresaron a Jerusalén no simplemente para anunciar que la presencia del Señor está en la cotidianidad.

Tercera opción: Predicar sobre la realidad de la resurrección de Cristo

Cuando se ve el contexto de la narración se nota la confusión en la mente de los discípulos sobre la resurrección:  “a los discípulos el relato les pareció una tontería, así que no les creyeron.” (Luc.  24:11).  El resultado del relato fue que los dos volvieron a prisa a Jerusalén para decir a los demás,  “Es cierto! —decían—. El Señor ha resucitado.” (Luc.  24:34).  El siguiente evento era otro parecido,  con el resucitado Jesús comiendo con los discípulos (Luc. 24:42,43).

El relato del camino a Emaús está en el evangelio para convencer a los lectores de la resurrección.    El incidente muestra la conexión con el Antiguo Testamento (Luc. 24:27) y formaba parte de la base para lo cual los primeros cristianos anunciaban la resurrección:  “Pablo les anunciaba las buenas nuevas de Jesús y de la resurrección.” (Hech. 17:18 cp.  Hech. 2: 31-32;   4:33;  10:40-41;  13:30-31).

Tiene una implicación importante para los predicadores hoy.   El mensaje de este pasaje no es simplemente de la presencia de Cristo en la Cena del Señor, ni en la cotidianidad.

El pasaje está para convencer a cada lector y oyente de la realidad de la resurrección.   Esta creencia se veía en el impacto impresionante de la predicación de la iglesia primitiva,   “con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos.”  (Hech. 4:33).

Si el predicador reduce este mensaje,   está el peligro de reducir la abundancia de la gracia de Dios.  Cuando él lo anuncia,  ya está el poder de Dios.  

Fuente:  http://www.biblia.com/%C2%BFcomo-puedo-predicar-con-poder/

desmitificando las calumnias de los judios

desmitificando las calumnias de los judios

Defensa de Pío XII a judíos, jesuitas abren sus archivos

pio-xii

Se trata de los documentos privados -más de 25.000 páginas de testimonios y documentos sobre las acciones del Papa- del religioso Robert Graham, uno de los estudiosos más destacados del tema.

La Compañía de Jesús ha autorizado la apertura de los documentos privados del jesuita estadounidense Robert Graham, que pueden desvelar como el papa Pío XII ayudó a judíos europeos a escapar del Holocausto, según informó la agencia de los obispos estadounidenses CNS.

La agencia Catholic News Service (CNS), que tiene una sede en Roma, informó en su página web que el Prepósito de los Jesuitas, el español Adolfo Nicolás, ha dado luz verde para que los historiadores examine, cataloguen y graben en formato digital todos los documentos recogidos por Graham sobre el Papa (Eugenio) Pacelli (Pío XII).

Graham, que falleció en 1997, está considerado uno de los mayores estudiosos del trabajo de Pío XII -cuyo papado comenzó en 1939 y concluyó con su muerte en 1958- durante la Segunda Guerra Mundial.

La colección privada del jesuita Graham está compuesta por más de 25.000 páginas de testimonios y documentos sobre las acciones del Papa y del Vaticano en referencia al nazismo y para ayudar a los judíos.

Fuente: radiocristiandad.wordpress

Los misterios del asma

Los misterios del asma

Posted: 24 Apr 2009 02:17 AM PDT

Algunos sostienen que es cosa de la contaminación. Otros, de la excesiva higiene que la que sometemos nuestro cuerpo, que se vuelve hipersensible al medio. Pero poco se sabe de la procedencia del asma. Incluso se puede tener en tela de juicio la idea de que el asma, con el tiempo, está empeorando.

Se sabe que los asmáticos acostumbran a ser también alérgicos a algo. El asma, el eczema, la alergia y la anafilaxis forman parte del mismo síndrome, son originados por los mismos mastocitos. Y 1 de cada 10 personas tiene alguna forma de alergia.

Pero los estudios sobre el aumento del asma son contradictorios: el aparente aumento sólo es consecuencia de que la gente está más informada de los síntomas. Síntomas que en el pasado eran más frecuentemente asociados a un catarro común.

 

Con todo, lo más probable es que el asma esté aumentando a causa de la contaminación. Pero sobre un tipo concreto de contaminación. Por ejemplo, nuestros antepasados estaban expuestos a mayores dosis de contaminación cuando inhalaban grandes cantidades de humo diario de sus fuegos de leña y sus chimeneas de mala calidad. Así que hay que buscar el origen en otras sustancias contaminantes.

Por ejemplo, las sustancias químicas como los isocianatos, el anhídrido trimetálico y el anhídrido ftálico. Cuando un camión cisterna sufre un accidente y vierte su carga de isocianato en América, convierte al policía que dirige al tráfico alrededor del accidente en un asmático agudo para el resto de su vida. Entonces ¿son ellas las responsables? Tampoco es probable, pues el asma suele aparecer en comunidades en las que nunca tienen contancto con estas sustancias.

De hecho, el asma laboral puede originarse en individuos que trabajan en profesiones de baja tecnología e incluso anticuadas, como mozos de cuadra, tostadores de café, peluqueros o esmeriladores.

La causa más común de asma son los excrementos del ácaro del polvo. Los ácaros proliferan a sus anchas gracias a nuestra constumbre de tener nuestras casas calientes y mal ventiladas en invierno. Pero el asma es producido por muchas otras causas, como el polen, los mojos, los alimentos, los resfriados, la tensión emocional, el humo del cigarrillo, ciertos medicamentos para el corazón, etc. La lista es infinita.

El que quiera interesarse más por este tema, tiene materia para distraerse durante un buen tiempo.

De todas las teorías propuestas, la que más curiosa me parece es que la afirma que el asma es la frustración del elemento del sistema inmunológico que combate las lombrices. En la Edad de Piedra rural, el sistema de inmunoglobulinas E estaba atareado defendiéndose contra las lombrices intestinales, tenias solitarias, anquilostomas y trematodos. No tenía tiempo para dedicarse a los ácaros del polvo y al pelo de los gatos.

Más información | Genoma

¿Fue Herodes un infanticida? parte 2

¿Fue Herodes un infanticida? parte 2

Dese el artículo anterior de esta serie, hemos estado compartiendo una temática acerca de  la matanza de los Inocentes a mano de Herodes y su análisis bajo un prisma histórico. ¿ Se trata de un suceso real o responde a algo imaginario? A través de estos artículo he intentado  mostrar el carácter del rey Herodes, lo que dice la historia (mejor dicho lo que no dice),lo que dice la Biblia y las pruebas a favor y en contra de Herodes. Algunos dudan  de que existieron esas muertes, y por lo tanto tampoco la huída a Egipto del Señor y su familia, ya que ellos, según el Evangelio, huyeron por la masacre de Herodes.

Yo no encuentro razones para dudar, creo que la Palabra del Señor está bien clara en este aspecto. La falta de evidencias históricas no es argumento para poner en duda lo que nos dice la escritura.

Hoy vamos a ver ciertos problemas que se surgen con las fechas, y ciertas historias paralelas.

Supuesta incoherencia en las fechas de acuerdo a la tradición.

«La tradición fija como día de la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos, el seis de enero, según disposición de la Iglesia Católica emitida al parecer a mediados del siglo IV de nuestra era.»[1]

«La iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, aunque de acuerdo con los Evangelios, la matanza debería haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes (uno o dos días despúes del 6 de enero), aunque también la fecha de la adoración de los Reyes Magos a Jesús no tiene una fecha dada exactamente en las escrituras, que sin embargo citan dicha visita.

Es muy corriente la explicación de la Navidad y demás fechas alrededor de ella como fechas arbitrarias, pues estas no figuran en los evangelios. Sin embargo, según el evangelio (Luc. 1.13-60); Zacarias supo que Santa Isabel estaba encinta de Juan el Bautista el día de la fiesta del final de la cosecha, esta festividad tiene lugar una sola vez al año en la religión judía, aún en nuestros días; la última semana del mes de septiembre. El evangelio también indica que Juan el Bautista era mayor que Jesucristo por seis meses. Por lo tanto, si el embarazo del Bautista comienza en la última semana de septiembre, es evidente que nació en la última de junio y que siendo seis meses mayor que Cristo, éste nació en la última semana de diciembre.

Si seguimos fielmente los evangelios, tenemos lo siguiente: El evangelio de Lucas nos muestra que Jesús nació en Belén debido a que César mandó que se realizace un censo de la población, lo que obligó a José y María a viajar a ese lugar. Miqueas el profeta, con varios siglos de antelación predijo que Jesús vendría de ese pueblo cercano a Jerusalén (Miq. 5.2).

Los belenes, hoy día, intentan representar lo que fue el nacimiento de Jesús, pero lo que realmente pasó es muy distinto a lo que con tanta frecuencia se representa. Además de hablarnos del censo que hizo que José y María fueran a Belén, el evangelista Lucas nos cuenta que había pastores que estaban pasando aquella importante noche a cielo raso, con sus rebaños. Esto nos lleva a la lógica conclusión de que Jesús no pudo haber nacido en diciembre ya que es improbable que César obligara a los judíos, a punto de la sublevación, a realizar un viaje hasta sus lugares de origen durante la estación fría y lluviosa. Es igual de improbable que los pastores estuvieran viviendo a la intemperie con sus rebaños en un tiempo tan inclemente (Luc. 2.8-14).»[2]

«La narración se encuadra cronológicamente en fechas poco anteriores a la muerte de Herodes, dato que sirvió al cronista Dionisio el Exiguo para calcular el nacimiento de Cristo y el comienzo de la era cristiana, base del actual calendario gregoriano que adolece de la imprecisión de esa fecha concreta.» [3]

Historias paralelas en otras culturas 

El dr. Ariel Alvares Valdes,comenta que:

«Desde épocas muy antiguas los cristianos, leyendo literalmente los Evangelios, buscaron celebrar la memoria de los niños muertos en Belén, ya que éstos aparecen en el Nuevo Testamento como los primeros mártires de Cristo. Por eso ya en el siglo IV apareció esta fiesta en el norte de África, donde la Iglesia de la ciudad de Cartago la conmemoraba todos los años con honda tristeza.

En el siglo V la celebración pasó a Roma, y desde allí se extendió luego al resto de las Iglesias. Durante la Edad Media, la memoria de los Santos Inocentes fue ubicada el 28 de diciembre, es decir, pocos días después del nacimiento del Niño Jesús, para acercarla lo más posible al acontecimiento que lo originó. En el siglo XVI, el papa San Pío V la elevó a la categoría de “fiesta” litúrgica, y poco a poco fue cambiando el carácter luctuoso que tenía por el más alegre que actualmente posee.

Pero si el relato de la muerte de los niños de Belén no fue un hecho exactamente histórico, ¿qué celebra entonces la Iglesia el día de los “Santos Inocentes”? Más que conmemorar a niños belenitas concretos y conocidos del siglo I, la Iglesia quiere recordar ese día a la inmensa multitud de hombres y mujeres que han dado su vida por mantenerse fieles a los valores cristianos, sea que hayan conocido o no a Jesucristo en sus vidas. »[4]

 

matanza-de-ninos-por-herodes

La masacre de los niños por causa de Herodes

Algunos estudiosos han descubierto un cierto parecido entre los episodios de la infancia de Jesús, y de la infancia y vida de Moisés. En efecto, si analizamos lo que el libro del Éxodo cuenta sobre Moisés, y lo comparamos con lo que cuenta San Mateo sobre Jesús, veremos que ambos relatos coinciden asombrosamente.

«Se sabe que el mensaje del evangelista Mateo era para los judíos conversos de la época. Se cree que como Mateo no conocía mucho del nacimiento de Jesús, y como los judíos veneraban a Moisés como el más grande profeta del Pueblo, quién en su momento debió ser salvado de una matanza de niños, quizás extrapoló esta leyenda mosaica a la historia de Jesús. Pero esta postura es controversial. Porque si se especula que Mateo nada sabia del nacimiento de Jesus bien que, siendo su discípulo, el Maestro le pudo facilitar datos sobre el mismo que su propia madre le había transmitido. Para los Cristianos Cristo es Dios de modo que este, haciendo uso de su poder, pudo conocer detalles que otros ignoraban.

Moisés había sido puesto en las aguas del Nilo en una canasta —como Krishna, uno de los héroes del Mahabhárata, fue puesto en una canasta en el río Ganges—, porque el faraón estaba haciendo matar a todos los hijos varones de los esclavos israelitas, que se estaban reproduciendo mucho más que los ciudadanos egipcios. De esta manera Mateo expresó que Jesús había llegado para instaurar la Nueva Alianza (superando la antigua alianza de Yahvé con Moisés) y mostró así que Jesús era el mesías que los judíos esperaban.»[5]

Vidas paralelas Moisés – Jesús
El dr. Ariel Alvares Valdes, expone un paralelismo entre el relato del Señor y la vida de Moisés.

1) Al nacer Moisés un rey (el faraón) da la orden de matar a todos los niños nacidos en Egipto (Ex. 1:15-22). Al nacer Jesús, un rey (Herodes) da la orden de matar a todos los niños nacidos en Belén (Mat. 2:16).

2) La orden del rey egipcio se debió a la desobediencia de las parteras (Ex. 1:15-22). La orden del rey judío se debió a la desobediencia de los reyes magos (Mat. 2:16).

3) Ejecutada la orden, Moisés salva su vida milagrosamente (Ex. 2:2-3). Ejecutada la orden, Jesús salva su vida milagrosamente (Mat. 2:13-14).

4) Moisés se salva en Egipto. Jesús se salva en Egipto (Mat. 2:14)

5) Luego de un tiempo muere el rey egipcio persecutor (Ex 2:23). Luego de un tiempo muere el rey judío persecutor (Mat. 2:19).

6) Entonces Moisés recibe la orden de volver a Egipto, porque han muerto los que intentaban matarlo (Ex. 4:19). Entonces San José recibe la orden de volver de Egipto, porque han muerto los que intentaban matar al Niño (Mat. 2:20).

7) Moisés toma a su mujer y a sus hijos, y vuelve a Egipto (Ex 4:20). San José toma al Niño y a su madre, y vuelve a Israel (Mat. 2:21).

8) Moisés tiene que huir dos veces para salvarse de los gobernantes de Egipto (Ex 2:1-10 y 2:15). Jesús tiene que huir dos veces para salvarse de los gobernantes de Israel (Mat 2:13-14 y 2:22-23).»[6]

El dr. Ariel Alvares Valdes, se hace la pregunta  

¿Por qué los dos relatos son tan parecidos?, y el responde, dando su opinión, diciendo esto:

«Ocurre que San Mateo compuso su Evangelio para una comunidad cristiana de origen judío, es decir, que tenía una formación y una cultura judías. Y sabía que los judíos veneraban grandemente a Moisés ya que él había sido el Salvador del pueblo y el Mediador de la Alianza con Dios. Ahora bien, Mateo no sabía demasiados detalles de la infancia de Jesús. Sí conocía los hechos de su vida pública, pero no los de su niñez. Entonces decidió contarla inspirándose en elementos tomados de la infancia de Moisés más que en datos estrictamente históricos. De ésta manera aprovechó para decir a sus lectores que Jesús era el nuevo Moisés que Dios había enviado a la tierra.»[7] 

«Pero Mateo, en el relato de los niños inocentes, no sólo se inspiró en el Antiguo Testamento para la figura de Jesús, sino también para la figura de San José. En efecto, el evangelista también sabía muy poco sobre San José. O mejor dicho, no sabía nada, porque cuando Jesús se lanzó a predicar probablemente San José ya había muerto. Por eso no lo menciona nunca durante su vida pública. ¿Cómo representar, entonces, a este José del que no sabía nada? ¿Cómo caracterizarlo?

Mateo, entonces, decidió describirlo con rasgos tomados del famoso José del Génesis, uno de los doce hijos de Jacob. ¿Y cuáles eran las características del José del Génesis? Era un “especialista en sueños”, pues Dios solía revelársele por este medio (Gn 37:19); y bajó durante su vida a Egipto contra su voluntad (Gn 37:28). Por lo tanto estas dos características serán las únicas que Mateo contará de San José.

Por un lado lo mostrará como un “soñador”, a quien Dios le habla siempre en sueños (Mat 1:20; 2:13; 2:19; 2:22). Y por otro, lo mostrará bajando al país de Egipto contra su voluntad (Mat 2:14). Incluso San José será el único personaje de todo el Nuevo Testamento que aparezca viajando a este país.

Por lo tanto, como San Mateo desconocía los detalles de la infancia de Jesús, quiso narrarla inspirándose en los personajes del Antiguo Testamento, de manera que Jesús será le nuevo Moisés, Herodes será el nuevo Faraón, y San José será el nuevo patriarca José.»[8]

Respuesta:

A. Falacias del Ariel Alvares Valdes

Entiendo que esta teoría, es una falacia, ignorante del uso de los recursos literarios que nos permiten comprender mejor las escrituras.Aunque parece bien armadita su teoría, es una excelente falacia.

No me imagino que fuera un sofisma, y no quiero creer que lo haya escrito como un acto malicioso, ni que su intención haya sido adrede negar el valor histórico de los textos inspirados. Menos aún me puedo imaginar que desconozca que la palabra del Señor es inerrante.

Además, Mateo estuvo con Jesús tres años, tuvo  tiempo mas que suficiente de escuchar muchas cosas de boca de el, o de profundizar algunos temas previo a la redacción de este evangelio sinóptico.

Además, Mateo escribe a judíos, que eran conocedores de este evento. Si hubiese sido una fabula , o un Midrash como algunos comentaristas se atreven a suponer,los judios lectores del libro de Mateo lo hubieses rechazado, no hubiese sido reconocido como inspirado por Dios, o al menos su exactitud historica hubiese sido cuestionada.Si no por los judios, al menos por los lectores posteriores, los apologistas hubiesen tenido que dar razon de este error histórico.Nada de eso ha pasado.

Ademas, vemos que Mateo entiende este evento a la luz de las profecias biblicas acerca de Jesús en el Antiguo Testamento, de Jeremías y de Oseas. 

1. Mateo vio en la profecia de Jeremías, una profecía referente a Cristo:

  • “Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos,y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.” (Jer. 31:15 RV 1960)

«En la matanza de los «inocentes», busca el cumplimiento del lamento de Raquel (Jeremías 31:15) (que murió y fue enterrada en Rama) sobre sus hijos, los hombres de Benjamín, cuando los exiliados se reunieron en Rama (Jer. 40:1), y allí hubo un amargo llanto ante la perspectiva de partir hacia una cautividad sin esperanza, y todavía un lamento más amargo cuando aquellos que podían haber estorbado en la marcha fueron exterminados sin misericordia»[9] 

2.Mateo vio en las palabras de Oseas una profecía referente a Cristo: 

Al referirse a la liberación de Israel de la esclavitud, Oseas dijo que Dios llamó a su hijo de Egipto:     

  • “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo” (Oseas 11:1).
  • “y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo” (Mateo 2:15). 

Advertidos por Dios en un sueño, los «magos» regresaron «a su propio país por otro camino»; y José advertido por el ángel del Señor en un sueño, buscó asilo temporalmente en Egipto. Burlado en su esperanza de alcanzar su objeto a través de los Ma gos, el tirano temerario intentó asegurarse del mismo mediante una matanza indiscriminada de todos los niños de Belén, y área circun dante, de menos de dos años.

B.El desconocimiento de la Hermenéutica

Se ve que este señor desconoce el uso de la Hermenéutica,como herramienta auxiliar para la interpretación de textos literarios. Hay un recurso literario que es propio solamente del cristianismo, que son los tipos y los antitipos. Son partes de los distintos recursos literarios que han sido definidos para una correcta interpretacion del texto sagrado (Hermenéutica)

«El entero Nuevo Pacto es aquel del cual el Antiguo Pacto era un tipo así que debemos ver algunas conexiones similares.»[10]

Ver 

«Los tipos y símbolos constituyen una clase de figuras distintas de todas las que hemos tratado en los capítulos anteriores, pero no son, hablando con propiedad, figuras de lenguaje. Se parecen unos a otros en que son representaciones juiciosas de verdad religiosa y moral y, en general, puede definírselas como figuras de pensamiento en las que, por medio de objetos materiales, se ofrecen a la mente vívidos conceptos espirituales. Crabb define los tipos y símbolos como especies diversas del emblema.»[11]

«El tipo, esencial­mente, prefigura algo en el futuro. En el sentido técnico y teológico un tipo es una figura o bosquejo de algo venidero. Es una persona, institución, oficio, acción o acontecimiento, mediante el cual se predijo, bajo las disposiciones del A. Testamento, alguna verdad del Evangelio. Cualquier cosa así prefigurada se llama anti‑tipo. »[12]

«Cada santo profeta del A. Testamento, al ser un medio de revelación divina y mensajero enviado por Dios, era un tipo de Cristo. Era en el oficio de profeta como Moisés fue tipo de Jesús (Deut. 18:15) [13]

«Los tipos del A. Testamento no son susceptibles de completa interpretación sino a la luz del Evangelio. Con demasiada frecuencia se ha supuesto que los antiguos profetas y santos estaban poseídos de pleno conocimiento de los misterios de Cristo y que entendían vívidamente el profundo significado de todos los tipos y símbolos sagrados. Que a veces tuviesen alguna idea de que ciertos hechos e instituciones anunciaban mejores cosas que habían de venir, puede admitirse; pero, de acuerdo con Heb. 9:7‑12, el significado de los más santos misterios del antiguo culto no fue manifiesto mientras el tabernáculo externo permaneció de pie. »[14]

«Un hecho que no hay que olvidar es que tanto el tipo como el antitipo trasmiten exactamente la misma verdad pero bajo formas adecuadas a diferentes grados de desarrollo.

Cada caso que haya de usarse como típico debe determinarse sobre sus propios méritos, por el sentido común y el sano criterio del expositor; y el discernimiento exegético de éste debe disciplinarse por un estudio a fondo de los caracteres que todo el mundo acepta como tipos bíblicos.»[15]

C.El Antiguo Testamento se interpreta a la luz del Nuevo Testamento:

Me doy cuenta que este señor ignora este importante concepto.

«A la luz de lo dicho en la lección anterior, podemos afirmar entonces que todo el Antiguo Testamento era una profecía acerca de Cristo. Al respecto, el apóstol Mateo dijo: “Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan” (11:13). Esto quiere decir que hasta Juan el Bautista todo era profecía; pero, desde él en adelante, ha llegado la realidad. Lucas, por su parte, lo dice así: “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él” (16:16). Por lo tanto, lo que tenemos en el Nuevo Testamento es el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. Aquellos que podemos mirar el A.T. desde el Nuevo, tenemos, pues, la bendición de interpretar el Antiguo desde su cumplimiento, esto es, desde el Nuevo.

De manera que no debemos ir al Antiguo Testamento sin la interpretación que hace el Nuevo Testamento de él[16]

D.Moisés.

atrioypuerta

Tambien veo que no comprende que Moisés es un tipo de Cristo

«¡Dios siempre da MODELOS a seguir!

  • Modelo para el tabernáculo: figura del modelo para la iglesia.
  • Moisés: tipo de Jesucristo»[17]
  • Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir…” (Heb. 3:5).
  • “Para testimonio ¿de qué? De que Jesús –a diferencia de Moisés- fue y es fiel no como siervo, sino como hijo, y no en la casa de Dios, sino sobre la casa. ¡Aleluya!” »[18]

«Moisés es tipo de Cristo

  • Moisés fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir” (Heb. 3:6)

Jesucristo es el antitipo de Moisés.

  • “Profeta levantaré como tú, dice Jehová a Moisés (Deut. 18:18)
  • Tanto mayor gloria que Moisés es estimado éste (Cristo), cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo” (Heb. 3:1-6)»[19]

Francisco La Cueva, comentando a Mattew Henry, acerca de los israelitas, escribió que «muchas veces habrían sido destruidos,si Moisés no hubiese intercedido por ellos,en lo cual fue tipo de Cristo,nuestro gran mediador y perpetuo mediador y perpetuo intercesor»[20]

Israel es tipo y simbolo de Cristo, el siervo sufriente (Isaías 42.1-9; Is 49.1-6;Is. 53:1;Hch 4.27)

«En los vs. 1-7 de este cap. se encuentra el primero de los cuatro poemas designados habitualmente con el nombre de “Cantos del Siervo sufriente” (cf. 49.1-6; 50.4-9; 52.13–53.12). En estos poemas se describe al Siervo como un profeta elegido y llamado por el Señor, colmado de su espíritu y enviado a cumplir una misión en beneficio no solo de Israel sino de todas las naciones (cf. vs. 1,4). Para llevar a cabo su misión, debe afrontar muchos padecimientos, pero el Señor lo sostiene con su poder y al final lo eleva a una dignidad tal que provoca la admiración de reyes y naciones (cf. Is 52.13-15). El NT cita repetidamente estos “Cantos del Siervo sufriente” y los interpreta como una anticipación profética de la persona y la obra de Cristo. Cf. Mt 8.17;Hch 8.32-33Ro 15.2142.1 »[21]

San Policarpo

San Policarpo

 

Kenneth C. Fleming, comenta que al comentar Policarpo (quién fue uno de los padres de la iglesia y obispo de Esmirna, y quien fue quemado como mártir en el año 155 d.c.) , a Isaías 52:13-53:12, que es «el climax de los poemas del siervo«, Policarpo, quien  de Esmirna, llamó a esa sección «el martirologio de oro del antiguo testamento».[22]

«Policarpo siendo presuntamente consagrado por Juan el EvangelistaJuan el Apóstol o Juan el Presbítero, sin embargo a ciencia cierta no se sabe con cual de estos tres personajes fue dicipulado, pero lo más probable es que fuera con San Juan el Apóstol .»[23]

«Los autores del Nuevo Testamento, los primeros cristianos, unánimemente destacan una verdad: Jesucristo es el Mesías sobre el cual los profetas del Antiguo Testamento profetizaron con tanto detalle. Aunque los discípulos habían esperado al Mesías de otra forma, vieron, el cumplimiento de tantos detalles profetizados en el Antiguo Testamento que no les quedó lugar a dudas.

[...] La visión profética de la misión del Mesías, entonces, tiene muchas implicaciones para la misión de la iglesia. Vimos como en los cánticos del Siervo de Yahveh aparece el plan de Dios enfocando, como con un embudo, la persona del Mesías. La combinación de este cuadro con la perspectiva del Nuevo Testamento nos plantea un tremendo desafío. Los cánticos del Siervo nos dejan con la figura de un embudo con el pico hacia abajo. El Nuevo Testamento agrega otro embudo en posición inversa. El Antiguo Testamento enfoca a Israel, al remanente, al profeta, y al Mesías; el Nuevo Testamento, a Cristo, a los apóstoles, a la iglesia, a todas las naciones. »[24]

Conclución:

Al concluir este artículo de hoy, quizas ud.,mi estimado lector, se haga la pregunta de porqué es tan importante aclarar todos estos cuestionamientos.

Debemos tener en cuenta que: 

«Entre las diversas herejías que surgieron para turbar a la iglesia, las más graves fueron las que atañían a la naturaleza y persona de Cristo. Durante siglos la iglesia fue sacudida por los conflictos suscitados por estos problemas, que dejaron una larga estela de herejías, concilios y cismas.

Para cualquiera, con excepción de los estudiantes de historia eclesiástica, un estudio detallado de esta controversia puede parecer desprovisto de interés y de valor práctico. Pero hoy día, no menos que en los tiempos apostólicos, la certeza de la fe cristiana se centra en el Cristo histórico del NT.

También es un hecho que, de una manera u otra, varias herejías antiguas han sobrevivido o han revivido.

Mediante un repaso del decurso de esa controversia de los primeros días, los cristianos modernos pueden aprender a reconocer – para estar vigilantes contra ellos – los mismos errores que perturbaron a sus consagrados hermanos en siglos pasados:

  • “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:32).
  • “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Jn. 4:1).
  • “El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Jn. 7:17).»[25]

«En dos pasajes de su propio Antiguo Testamento ve el Evangelista un cumplimiento en estos sucesos. La huida a Egipto es para él el cumplimiento de la expresión de Oseas: «De Egipto he llamado a mi Hijo» (Oseas 11:1).

Los que han seguido atentamente el curso del pensamiento judío, y notado que la antigua Sinagoga debidamente leía el Antiguo Testamento como una unidad que siempre señala al Mesías como el cumplimiento de la historia de Israel, no se sorprenderán, sino que estarán completamente de acuerdo con la vista retrospec tiva de Mateo. Las palabras de Oseas fueron, en su sentido más alto, «cumplidas» en la huida del Salvador a Egipto y su regreso.

Para un escritor inspirado, y aun para un verdadero lector judío del Antiguo Testamento, la cuestión referente a una profecía no podía ser: ¿Qué quería decir el profeta, sino: ¿Qué quería decir la profecía?

Un ejemplo ilustrativo de la destrucción implacable de familias enteras por la sospecha de que su corona estaba en peligro ocurre en Ant. xv. 8. 4.»[26]

Como siempre en la historia de Cristo, lo mismo aquí: la gloria y el sufrimiento aparecen en yuxtaposición. Era imposible que estos Magos pasaran a ser instrumentos inocentes de los designios criminales de Herodes; ni que el niño Salvador cayera víctima del tirano.»[27]

Notas

1. http://www.fundacionlengua.es/es/recursos/Efemerides/1217/Dia_de_los_Santos_Reyes_Magos.html
2 http://www.clarin.com/diario/2007/05/09/sociedad/s-03601.htm
3. Herodes el Grande, Wikipedia
4. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
5.Día de los Santos Inocentes,Wikipedia
6. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
7. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
8. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
9.Alfred Edersheim, La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías, Tomo 1, p. 256,Ed. Clie,1988,Barcelona,España.
10. http://hechos238.net/html/jesus-command.html
11.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
12.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
13.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
14. http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
15. http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
16.http://www.aguasvivas.cl/revistas/26/principios.htm
17.http://www.editoriallapaz.org/tabernaculo_desglose.htm
18. http://www.aguasvivas.cl/revistas/26/principios.htm
19.http://www.editoriallapaz.org/tabernaculo_desglose.htm
20. Francisco Lacueva,Comentario Matthew Henry Hechos Romanos I Corintios, p. 69-70,ed. clie
21. http://www.biblija.net
22. Kenneth C.Fleming, “Se humilló a si mismo”,Ed. Vida, p. 89,Florida,E.U,1992
23. Seminario Cristiano de Formación e Información, San Policarpo de Esmirna (Consultado 3 de julio de 2007)., citado en Wikipedia, Policarpo.nota pp. nº 1
24http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1683#
25. http://christologia.blogspot.com/
26.La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías tomo 1,op. cit.,p.256
27.La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías tomo 1,op. cit.,p. 256

Continúa…

INTERPRETACIÓN DE TIPOS

Hermenéutica es la ciencia de interpretar correctamente la Biblia usando el método gramático-historico tomando en cuenta el impacto directo del contexto en el cual se dio la Palabra de Dios.  Se sigue la interpretación literal de las palabras sin ignorar las figuras literarias y retóricas, las parábolas, la poesía y la profecía.  Provee las herramientas para ser un buen intérprete de las Escrituras.

INTERPRETACIÓN DE TIPOS

Los tipos y símbolos constituyen una clase de figuras distintas de todas las que hemos tratado en los capítulos anteriores, pero no son, hablando con propiedad, figuras de lenguaje. Se parecen unos a otros en que son representaciones juiciosas de verdad religiosa y moral y, en general, puede definírselas como figuras de pensamiento en las que, por medio de objetos materiales, se ofrecen a la mente vívidos conceptos espirituales. Crabb define los tipos y símbolos como especies diversas del emblema.

Los símbolos de la Biblia se elevan muy por arriba de los signos convencionales en uso común entre los hombres y se emplean especialmente en las porciones apocalípticas de la Biblia para presentar aquellas revelaciones dadas en sueños o en visiones que no podrían hallar expresión conveniente en términos ordinarios.

Puede decirse que los tipos y símbolos armonizan en su carácter general como emblemas, pero difieren notablemente en método y designio especiales. Adán, en su carácter representativo y su relación para con la raza humana, era un tipo de Cristo (Rom. 5:14) . El arco‑iris es símbolo de las pactadas misericordia y fidelidad de Dios (Gen. 9:13‑16; Ezeq. 1:28; Revel. 4:3; compar. Isaías 54:8‑10) y el pan y el vino del sacramento de la Cena del Señor, son símbolos del cuerpo y de la sangre suyas. También existen acontecimientos típicos como el pasaje del Mar Rojo (1 Cor. 10:1‑11) y actos típico‑simbólicos, como el de Ahías rompiendo su capa nueva como signo de la ruptura del reino de Salomón (1 Rey. 11:29‑31) . En casos como este último ciertos elementos esenciales, tanto de tipo como de símbolo, se mezclan en un solo y mismo ejemplo. Las Escrituras nos suministran también ejemplos de metales, nombres, números y colores simbólicos.

El símbolo difiere del tipo en ser un signo sugestivo más bien que una imagen de aquello que está destinado a representar. La interpretación de un tipo nos obliga a mostrar alguna analogía formal entre dos personas, objetos o acontecimientos; la de un símbolo nos obliga, más bien, a señalar las cualidades particulares, marcas, aspectos o señales mediante los cuales un objeto, real o ideal, indica e ilustra a otro. Melquizedec es un tipo, no un símbolo, de Cristo; y el capítulo 7 de la Epístola a los hebreos nos suministra una declaración formal de las analogías típicas, pero los siete candeleros de oro (Revel. 1:12) son un símbolo, no un tipo, de las siete iglesias del Asia. Sin embargo, la comparación está implicada, no expresada, y se deja al intérprete la tarea de desenvolverla y mostrar los puntos de semejanza.

Aparte de estas distinciones formales entre tipos y símbolos, existe la diferencia más radical y fundamental de que, en tanto que un símbolo puede representar una cosa, sea éste presente, pasada o futura, el tipo, esencial­mente, prefigura algo en el futuro. En el sentido técnico y teológico un tipo es una figura o bosquejo de algo venidero. Es una persona, institución, oficio, acción o acontecimiento, mediante el cual se predijo, bajo las disposiciones del A. Testamento, alguna verdad del Evangelio. Cualquier cosa así prefigurada se llama anti‑tipo. Por otra parte, el símbolo no tiene en sí mismo referencia esencial al tiempo. Su objeto es más bien el de repre sentar algún carácter, oficio o cualidad, como p.ej., cuando un cuerpo denota fuerza o un rey en quien está personificada la fortaleza (Dan. 7:24; 8:21). El origen de los símbolos se supone estar relacionado con la histo ria de los jeroglíficos.

El tipo es siempre alguna cosa real, no un símbolo ficticio o ideal. Y además, no es un hecho o incidente ordinario de la historia sino una exaltada dignidad y valor, ‑uno divinamente ordenado por el omnisciente Gobernante para ser un pronóstico de las buenas cosas que en la plenitud de los tiempos se proponía que acontecieran por la mediación de Jesucristo. Por consiguiente, hay tres cosas esenciales para confirmar a una persona o acontecimiento en tipo de otro.

1. Debe existir algún punto notable de semejanza o de analogía entre los dos. En muchos respectos pueden ser enteramente desemejantes. Realmente, es tan esencial que existan puntos de semejanza como que haya alguna notable analogía; de otra manera tendríamos identidad donde sólo se requiere similitud. p. ej., Adán está constituido en tipo de Cristo, pero sólo como cabeza de la raza, como primer representante de la humanidad; y en Rom. .5:14‑20 y 1 Cor. 15, 15‑49 el apóstol nota más puntos de desemejanza que de armonía entre los dos. Además, siempre esperamos hallar en el antitipo algo más elevado y noble que en el tipo por cuanto “mayor dignidad tiene la casa que él que la construyó”.

2. Tiene que haber experiencia de que el tipo fué designado y establecido por Dios para representar la cosa tipificada. Los mejores escritores sobre tipos bíblicos sostienen con gran unanimidad esta proposición. Dice Van Mildert: “es esencial el tipo, en la adaptación bíblica de este término, que .exista competente evidencia de la intención divina en la correspondencia entre él y el antitipo, asunto que no ha de dejarse que lo descubra la imaginación del expositor sino que ha de apoyarse en alguna sólida prueba de la Biblia misma”. Pero debemos guardarnos de la posición extremista de algunos escrito res que declaran que ninguna cosa en el A. Testamento debe considerarse como típica sino sólo lo que el Nuevo Testamento afirme serlo. Admitimos un propósito divino en cada tipo real pero de ahí no se sigue que cada propósito semejante deba estar formalmente declarado por las Escrituras.

3. El tipo debe prefigurar algo en el futuro. En la economía divina debe servir como una sombra de cosas venideras (Col. 2:17; Heb. 10:1) . De aquí que (lo que llamaremos en castellano) la tipología sagrada constituya una forma específica de revelación profética. Las disposiciones del A. Testamento eran preparatorias para el Nuevo y contenían en germen muchas cosas que sólo podían florecer por entero en la luz del Evangelio de Jesús. Así, la Ley fué un pedagogo para conducir los hombres a Cristo (Gál. 3:24) . Los caracteres, oficios, instituciones y acontecimientos del A. Testamento eran indicios proféticos de realidades correspondientes en la Iglesia y el tipo reino de Cristo.

Los principales tipos del A. Testamento pueden distribuirse en cinco clases distintas, a saber:

1. Personas típicas. Debe notarse, sin embargo, que las personas son típicas, no como personas, sino a causa de algún carácter o relación que sostiene con la historia de la Redención. Adán fue tipo de Cristo a causa de su carácter representativo como primer hombre y cabeza federal de la raza (Rom. 5:14) . “Porque como por la desobediencia de un hombre, los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”. (Rom. 5:19) “Fue hecho el primer hombre, Adán, en ánima viviente; el postrer Adán en espíritu vivificante”. (1 Cor. 15:45) Enoch puede ser considerado como tipo de Cristo en que, por su vida san ta y su traslado, sacó a luz la vida y la inmortalidad al mundo antediluviano. Elías el Tisbita, de la misma manera, fue constituido tipo de la ascensión del Señor; y estos dos hombres fueron también tipos de la potencia de Dios y del propósito de transformación sus santos en “un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta”. (1 Cor. 15:52) . En el espíritu y poder de su ministerio profético Elías fue tipo, también, de Juan el Bautista. La fe de Abraham en la declaración de Dios, y su consecuente justificación (Gén. 15:6) cuando aún era incircunciso (Rom. 4:10) le constituyó en tipo de todos los creyentes justificados por la fe “sin las obras de la Ley” (Rom. 3:28). Su ofrenda de Isaac, en época posterior (Gén. 22) hizo de él un tipo de la fe que obra, enseñando que “el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe” (Sant, 2:24) . Pueden, también, descubrirse relaciones típicas en Melquizedec, José, Moisés, Josué, David, Salomón y Zorobabel.

2. Instituciones típicas. Los sacrificios de corderos y otros animales cuya sangre se consagraba a hacer expiación por las almas de los hombres (Lev. 17:11) eran típicos del Cristo, quien “como cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:19) “fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos” (Hebr. 9:28) . El sabat o Día de Reposo, es un tipo del eterno descanso del creyente (Hebr. 4: 9) . La provisión de ciudades de refugio a las que pudiera escapar el homicida inocente (Núm. 35: 9 34) era típica de las provisiones del Evangelio mediante el cual el pecador puede salvarse de la muerte eterna. La Pascua del A. Testamento era típica de la Eucaristía del Nuevo Testamento y la fiesta de los tabernáculos fue un símbolo de la acción de gracias universal de la Iglesia del último tiempo (Zac. 14:16) . La misma teocracia del A. Testamento era un tipo y sombra del más glorioso reino de Dios, del Nuevo Testamento.

3. Oficios o dignidades típicos. Cada santo profeta del A. Testamento, al ser un medio de revelación divina y mensajero enviado por Dios, era un tipo de Cristo. Era en el oficio de profeta como Moisés fue tipo de Jesús (Deut. 18:15) . Los sacerdotes, y especialmente el sumo sacerdote, en el desempeño de sus deberes sacerdotales, eran tipos de Aquél quien por su propia sangre entró por una sola vez en el santuario, obteniendo eterna redención (Hebr. 14:14; 9:12) . Cristo es también, como rey, el antitipo de Melquizedec que fue rey de justicia y de paz (Hebr. 7:2) y de David y de Salomón y de cada uno de quien Jehová pudo decir: “He puesto mi rey sobre Sión, monte de mi santidad”. (Salmo 2: 6) . Así que el Señor Jesucristo une en sí mismo los oficios o dignidades de profeta, sacerdote y rey, y cumple los tipos de las anteriores dispensaciones.

4. Acontecimientos típicos. Bajo este rubro puede incluirse el Diluvio, el Éxodo, el viaje por el Desierto, la suministración del maná, la provisión de agua de la roca, la elevación de la serpiente de bronce, la conquista de Canaán y la vuelta de la cautividad babilónica. Según Pablo, acontecimientos y experiencias como éstos “les acontecieron en figura (es decir, típicamente) y están escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado”. (1 Cor. 10:11).

5. Acciones típicas. Tan abundantemente participan éstas de la naturaleza del símbolo que, con propiedad, podemos designarlas como simbólico‑típicas y tratarlas en capítulo aparte. Hasta donde fueron proféticas de cosas venideras eran tipos y pertenecen esencialmente a lo que hemos definido como acontecimientos típicos; hasta donde fueron señales (semeia) sugestivas de lecciones de valor actual y permanente, eran símbolos. El símbolo puede ser un nuevo signo visible externo; el tipo siempre requiere le presencia y acción de un agente inteligente. Así que debe notarse que los caracteres, instituciones, oficios o acontecimientos típicos, son tales por el hecho de introducir la actividad o servicio de algún agente inteligente. La serpiente de metal, considerada meramente como signo, ‑un objeto al cual mirar, fue más bien un símbolo que un tipo; pero la agencia personal de Moisés en colocarla sobre un palo y el hecho de mirarla los israelitas mordi dos, coloca todo el asunto en la categoría de los acontecimientos típicos, pues, como tal fue, principalmente, una predicción. El milagro del vellón (Jueces 6:36‑40) no fue tanto un tipo como un signo simbólico, una señal milagrosamente extraordinaria; y el Señor cita el caso de Jonás no sólo como un tipo profético de su entierro y resurrección sino también como una “señal” simbólica para aquella “generación mala y adulterina”. (Mat. 12: 39) . Los actos tipo‑simbólicos de los profetas son: Isaías andando desnudo y descalzo durante tres años Usa. 20:2 4); Jeremías tomando su cinto y escondiéndolo cerca del Eufrates (Jer. 13‑ 1‑11); su visita al alfarero y el observar cómo trabajaba éste (18:1‑.6) ; su destrozo del vaso del al farero en el valle de Hinnom (19) ; el ponerse un yugo al cuello como signo para las naciones (27:1‑14; comp. 38:10‑17) y su ocultación de piedras en el horno (43:8 13) ; el diseñar Ezequiel sobre un adobe, el sitio de Jerusalén y el dormir sobre un costado por muchos días (Ezeq. 4); el cortarse el cabello y barba y destruirlos, después, en porciones (5) ; la preparación de su bagaje y el comer y beber con temblor (12:13‑20) ; su gemir (21: 6‑7) y su rara conducta en la muerte de su esposa (24: 15‑27); Oseas casándose con una fornicaria (Os. 1) y su adquisición de una adúltera (3) y Zacarías haciendo coronas de plata y de oro para la cabeza de Josué (Zac. 6: 9‑15) .

Los principios hermenéuticos para usarse en la interpretación de tipos, son esencialmente los mismos que los empleados para la interpretación de parábolas y alego rías. Sin embargo, en vista de la naturaleza y el propósito especial de los tipos bíblicos hay que ser cuidadosos en la aplicación de los siguientes principios:

1. Ante todo debe descubrirse claramente el verdadero punto de semejanza entre el tipo y el antitipo y con igual esmero debe evitarse toda analogía rebuscada y recóndita. A veces se necesita ejercitar un discernimiento muy agudo para determinar la conveniente aplicación de esta regla. Debe notarse toda verdadera correspondencia. Ve mos cómo la colocación en alto de la serpiente de metal (Núm. 21:4‑9) es uno de los tipos más notables del A. Testamento y que el Señor mismo lo explicó como una prefiguración de su propia elevación en la cruz (Juan 3:14‑15)

Tres puntos de analogía se descubren claramente:

(1) Como la serpiente fue levantada sobre un palo, así lo fue el Señor sobre una cruz.

(2) Como la serpiente de metal fue construida por mandato divino, a semejanza de las serpientes ardientes, así Cristo fue hecho a semejanza de carne pecadora (Rom. 8:3), maldito en lugar nuestro (Gál. 3:13) .

(3) Como los israelitas que ofendieron a Dios, mordidos y ya moribundos, miraban a la serpiente y recibían vida, así los pecadores, envenenados por la antigua serpiente, Satanás, y pereciendo ya, dirigen a Cristo crucificado la mirada de fe y viven para siempre.

Otras analogías incidentales envueltas en una u otra de estas tres, pueden admitirse, pero deben usarse con precaución. Por ej., Bengel dice: “Como aquella fué una serpiente sin veneno, levantada contra las venenosas ,así también tenemos al hombre Cristo, hombre sin pecado, contra la antigua Serpiente”. Este pensamiento cabe en nuestra analogía número (2).

Tales analogías incidentales, siempre que se adhieran consecuentemente a los puntos principales, son permisibles, especialmente en el discurso homilético. Pero el querer hallar en el bronce, metal inferior al oro y la plata, un tipo de la apariencia exterior del Salvador; o el suponer que la serpiente fué fundida en un molde no hecho por manos de hombre, tipificando así la concepción divina de la naturaleza humana de Cristo, o el imaginar que la serpiente sobre el palo formaba algo como una cruz para representar más exactamente la forma en que Cristo había de sufrir, todas esas cosas y cualquiera otra suposición semejante son rebuscadas y engañadoras y deben desecharse.

En Hebr. 7, se refuerza e ilustra el sacerdocio de Cristo por medio de analogías típicas en el carácter y posición de Melquizedec. Se presentan allí cuatro puntos de semejanza:

(1) Melquizedec fué tanto rey como sacerdo­te, lo mismo Cristo.

(2) Sin historia de tiempo, no existiendo registro de parentela o genealogía ni de muerte, es figura de la perpetuidad del sacerdocio de Cristo.

(3) La superioridad de Melquizedec sobre Abraham y sobre los sacerdotes levíticos sugiere la exaltada dignidad de Cristo.

(4) El sacerdocio de Melquizedec no estaba constituido, como el levítico, por un decreto legal sino que era sin sucesión y sin limitaciones de tributo o de raza; de la misma manera Cristo, sacerdote independiente y universal, permanece siempre, teniendo un sacerdocio inmutable. Mucho más se dice en el capítulo, contrastando a Cristo con los sacerdotes levíticos y el designio manifiesto del escritor es presentar en forma muy notable la gran dignidad y la inmutable perpetuidad del sacerdocio del Hijo de Dios, pero los intérpretes se han enloquecido pensando en el carácter misterioso de Melquizedec, entregándose a toda clase de teorías, primeramente en la tentativa de responder a la pregunta: “¿Quién era Melquizedec?” y, en segundo lugar, rastreando todas las ge nealogías imaginables.

El comentarista Whedon observa prudente y apropiadamente: “Nuestra opinión es que Melquizedec no fue nadie más que él mismo; él mismo, cual se le menciona en Gén: 14:18‑20, narración en la cual David en el Salmo 110 y nuestro autor, después de él, hallan cada uno de los puntos que especifican al hacerlo rey sacerdote, típico de la realeza sacerdocio de Cristo. Sin embargo, no es sólo en la persona de Melquizedec, sino también en la agrupación de las circunstancias de su persona y de las circunstancias que lo rodean, en donde la imaginación inspirada del salmista encuentra los puntos característicos.

En el Génesis, Melquizedee aparece repentinamente en el procenio histórico, sin antecedentes ni consecuentes. Es un rey‑sacerdote, no del Judaísmo sino del Gentilismo, universalmente.

Aparece como sacerdote sin ascendencia, sin padre, madre ni genealogía. Le precede y le sigue un silencio eterno, de modo que no presenta principio ni fin de vida. Y ahí queda, como retrato histórico, presente para siempre, colgado por mano divina, imagen real de perpetuo rey‑sacerdote.

De modo que no es en su propia realidad desco nocida sino en la presentación hecha por las Escrituras en que aparece el grupo de indicaciones. Es sólo mediante la verdad óptica, no por hechos corpóreos, que se convierte en retrato, y junto con lo que le rodea forma un cuadro, en el cual primeramente el salmista descubre el concepto de un vislumbre del sacerdocio eterno del Mesías; y todo lo que hace nuestro autor es desarrollar los particulares que el salmista presupone en masa”.

2. El intérprete ha de notar, también, los puntos de diferencia y de contraste entre el tipo y el antitipo. Por su propia naturaleza, el tipo ha de ser inferior al antitipo, pues no hemos de esperar que la sombra rivalice con la sustancia.

Los escritores del N. Testamento se extienden sobre estas diferencias entre tipo y antitipo. En Heb. 3:1‑6, Moisés, considerado como fiel apóstol y siervo de Dios está representado como tipo de Cristo; y este aspecto típico de su carácter se basa en la observación, en Núm. 13:7, de que Moisés fue fiel en toda la casa de Dios.

Este es el gran punto de analogía, pero el escritor pasa, inmediatamente, a decir que Jesús “es digno de mayor gloria que Moisés” y da el ejemplo de dos puntos de superioridad:

(1) Moisés constituía, simplemente, una parte de la casa misma en que vivía, pero Jesús tiene derecho a mucha mayor gloria por cuanto puede ser considerado como edificador de la casa y mucho más honorable que una casa es quien la edifica. Además (2) Moisés fue fiel en la casa, como siervo (v. 5) pero Cristo como hijo de la familia. Con mucha mayor extensión se dilata este escritor acerca de la superioridad de Cristo, el gran Sumo Sacerdote, comparado con los sacerdotes levíticos del orden de Aarón.

En Rom. 5:14 se declara a Adán “tipo de Aquél que había de venir” y todo el célebre pasaje, vs. 12‑21, es la elaboración de una analogía típica que sólo tiene fuerza en cuanto envuelve ideas y consecuencias del carácter más opuesto. El gran pensamiento del pasaje es este: De la manera cómo por la trasgresión de un hombre, Adán, un juicio condenatorio que envolvía muerte pasó sobre todos los hombres, así también, por medio de la justicia de un hombre, Jesucristo, la dádiva gratuita de gracia salvadora, envolviendo justificación para vida, vino a todos los hombres. Pero en dos vs. 15‑17 el apóstol hace resaltar varios puntos de distinción en los cuales la dádiva gratuita es “no como la trasgresión”. Primero, difiere cuantitativamente. La trasgresión envolvía la irrevocable sen tencia de muerte para los muchos; la dádiva gratuita abundaba con múltiples provisiones de gracia para los mismos muchos (tous pollous).Difería, también, numéricamente en el asunto de transgresiones, pues la condenación seguía a un acto de trasgresión, pero la dádiva gratuita provee justificación de muchas transgresiones. Además, la dádiva difiere cualitativamente en sus glorio sos resultados. Por la trasgresión de Adán “reinó la muerte”, adquirió dominio, sobre todos los hombres, aun sobre aquellos que no pecaron a la manera de la rebelión de Adán; pero por un hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de su gracia salvadora reinarán en vida eterna.

3. Los tipos del A. Testamento no son susceptibles de completa interpretación sino a la luz del Evangelio. Con demasiada frecuencia se ha supuesto que los antiguos profetas y santos estaban poseídos de pleno conocimiento de los misterios de Cristo y que entendían vívidamente el profundo significado de todos los tipos y símbolos sagrados. Que a veces tuviesen alguna idea de que ciertos he chos e instituciones anunciaban mejores cosas que habían de venir, puede admitirse; pero, de acuerdo con Heb. 9:7‑12, el significado de los más santos misterios del antiguo culto no fue manifiesto mientras el tabernáculo externo permaneció de pie. Y los antiguos adora­dores no sólo no entendieron esos misterios sino que los misterios mismos, ‑las formas de culto, “viandas y be bidas y diversos lavamientos y ordenanzas acerca de la carne, impuesta hasta el tiempo de la Corrección” (dior doseos, enderezamiento) eran incapaces de perfeccionar a los adoradores. En fin, todo el culto mosaico era, en su naturaleza y propósito, preparatorio y pedagógico ( Gál. 3:25 ) y cualquier intérprete que pretenda que los antiguos perciban claramente lo que el Evangelio revela en los tipos del A. Testamento está expuesto a caer en extravagancias y a envolverse en conclusiones insostenibles.

Un hecho que no hay que olvidar es que tanto el tipo como el antitipo trasmiten exactamente la misma verdad pero bajo formas adecuadas a diferentes grados de desarrollo.

Cada caso que haya de usarse como típico debe determinarse sobre sus propios méritos, por el sentido común y el sano criterio del expositor; y el discernimiento exegético de éste debe disciplinarse por un estudio a fondo de los caracteres que todo el mundo acepta como tipos bíblicos.

Hermenéutica por M. S. Terry,http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm

¿Fue Herodes un infanticida? parte 1

¿Fue Herodes un infanticida? parte 1

  • “Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos,y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.” (Jer. 31:15 RV 1960)

Segun el Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse ,infanticida «es la persona que mata a un niño.» [0]

Herodes

Como veremos Herodes fue mucho mas que un infanticida. Fue un hábil político, sanguinario y cruel como solo él podía serlo. 

introducción:

Mosaico de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia)

A modo de introducción me parece importante citar al Dr. Ariel Álvarez Valdés, quien dice así: 

«Uno de los pasajes más terribles del Nuevo Testamento es, sin duda, el relato que hace San Mateo sobre la degollación de los niños de Belén.

En el capítulo 2 de su Evangelio nos cuenta cómo, cuando nació Jesús, se presentaron en Jerusalén unos magos venidos de Oriente que le preguntaron al rey Herodes: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?”. Herodes, que se consideraba el único rey de los judíos, se alarmó al oír esto pues pensó que se trataba de alguien que venía a quitarle su trono. Entonces envió a los magos hacia Belén, donde tenía que nacer el Mesías, con la recomendación de que una vez que lo encontraran se lo hicieran saber. Pero los magos, después de hallar a Jesús, en vez de volver a Jerusalén y avisarle al monarca, decidieron regresar a su país por otro camino. Cuando el rey Herodes se enteró de que los magos lo habían burlado se enfureció terriblemente y envió a sus soldados a matar a todos los niños de Belén y sus alrededores, menores de dos años, a fin de eliminar entre ellos a Jesús. Pero éste logró salvarse porque José y

María huyeron a tiempo a Egipto, donde buscaron refugio (Mat 2:1-18).

Innumerables cuadros, pinturas y representaciones cinematográficas han mostrado esta terrible escena del Evangelio de Mateo, con los pequeños arrancados de brazos de sus madres y cayendo bajo los golpes asesinos de los esbirros de Herodes.

Incluso se han hecho cálculos cuidadosos acerca de cuántos niños habrían muerto en aquella oportunidad.»[1]

¿Quien fue Herodes ,el infanticida que nombra Mateo?

Ver 

«Herodes el Grande (73 – 4 a. de C), era hijo de Antípatro, un idumeo amigo de Hircano II. Muy joven (15 años) fue nombrado procurador de Galilea, acabando con los bandoleros que asolaban la región.

Siempre del lado ganador, apoyó a César contra Pompeyo. Una vez muerto César, se hizo amigo de Casio, uno de los asesinos de Julio. Cuando fue derrotado Casio en Filipos consiguió que Marco Antonio lo favoreciera. Evidentemente tras apoyar a Marco Antonio se hizo amigo de Octavio. Flavio Josefo dice de él que “Herodes consideró prudente mimar ya a los romanos y ganarse su afecto a costa del sufrimiento del prójimo”. Un arribista en toda su acepción.

Se casó con Mariame nieta de Hircano, con la que tuvo a Alejandro, Aristóbulo, Salampsio, Cipro y otro niño muerto en la infancia. De otra esposa anterior, Doris, tuvo a su hijo Antípatro. Tenía una forma extraña de expresar el amor, ya que aunque enamorado de Mariame, la mató. Antes había mandado estrangular a Hircano, acusándolo de traición y corrupción.

Aunque para algunos una sóla esposa le parezca un exceso, a Herodes le debió de parecer poco ya que tras la muerte de Mariame estuvo casado con nueve. A la vez, claro.

El amor que tenía Herodes por el estrangulamiento fue inmenso, ya que por este método asesinó a sus hijos Aristóbulo y Alejandro. También estuvo a punto de sucumbir su hijo Antípatro, pero se salvó por los pelos.

Filohelenista, hizo grandes construcciones, como la del Templo de Jerusalén, la fortaleza Antonia y las fortificaciones de Sebaste. Este helenismo le granjeó la enemistad del pueblo, que veía mancillada sus costumbres. Por si fuera poco y debido a los numeroso gastos que tenía por la cantidad de obras emprendidas, abrió el sepulcro de David, arramplando con sus tesoros y joyas. Por lo visto pensaba llegar hasta los cuerpos de David y Salomón pero una llama aniquiló a dos miembros de su escolta lo que provocó el terror de Herodes y su posterior huida.

Antes de su muerte todavía tuvo tiempo de hacer alguna que otra maldad. Judas y Matías (el que aparece en el libro de los Hechos como Teudas) al enterarse que el Rey estaba enfermo, incitaron a la juventud a que derribaran el águila de oro que el Rey había erigido en la puerta mayor del Templo.

Dicho y hecho, los jóvenes derribaron el águila y el Rey detuvo a 40 de ellos, junto con Matías y Judas. A Matías y a algunos de sus discipulos los quemó vivos. Nos dice Josefo que “la propia luna se ocultó aquella noche”.

Pero la enfermedad no dejaba a Herodes. Sabemos que “esta enfermedad le provocaba unos pruritos tremendos de coger cualquier cosa, a lo que, claro está, no cabía oponerse. Se le produjeron úlceras en los instentinos, tenía dolores especialmente tremendos en el recto, y en los piés se le formaron ampollas con un líquido translúcido. Un mal semejante le afectaba también al pecho. Y, por cierto, sus partes pudendas sufrieron la gangrena, que se las infectó de gusanos. Experimentaba una respiración jadeante, y ésta demasiado molesta no sólo por el hedor del efluvio, sino también por el jadeo motivado por la dificultad de respirar. Y sufría convulsiones en todos los miembros, desarrollando una fuerza irresistible”.

Sabiendo próximo su fín, decidió celebrarlo por todo lo alto. Para ello convocó a los notables judíos de la nación en el hipódromo, dando la orden de asesinarlos para así aliviar el dolor que le causaba el desprecio de su pueblo. Ésto se lo mandó a sus hermana Salomé y al marido de ésta, Alexas. Con ello, “la nación entera lloraría de verdad con la consiguiente diversión y risa de él”.

No nos extraña nada que según nos narra Mateo, el arribista y malvado Herodes, mandara matar a los niños menores de dos años.»[2]

¿Cual fue la relación del Señor Jesús (niño) con este Herodes?

Ver JESUCRISTO

Herodes, que era el gobernante en el momento del nacimiento del Señor, se enteró por unos magos de oriente, que “avisados” por una estrella que les guió durante el viaje,  venían a rendirle tributo a Jesús,y se puso mal. 

«Herodes el Grande aparece como protagonista de un pasaje de la Biblia, en el Evangelio de San Mateo cfr. Mat 2:1-18. Conociendo por los Magos de Oriente el nacimiento del “Rey de los judíos”, al que anuncia una estrella surgida en el cielo, Herodes hace indagar a los escribas y sacerdotes del Templo de Jerusalén dónde indicaban las profecías antiguas que iba a nacer el Mesías; los sabios contestan recordando la profecía de Miqueas (Miq 5:2), que señala a Belén, el pueblo del rey David, como lugar del nacimiento del Mesías»[3]

Philip Yancey, comenta que «al principio, Jesús estuvo lejos de parecer una amenaza para esos poderes. Había nacido bajo César Augusto, cuando la espe ranza soplaba por todo el Imperio Romano. Más que ningún otro gobernante, Augusto elevó las expectativas en cuanto a lo que podía lograr un líder y a lo que la sociedad podía alcanzar. Fue Augusto quien primero tomó la palabra griega “Evangelio” o “Buenas Nuevas” para referirse al nuevo orden mundial establecido se proclamó dios y definió ritos para rendirle culto. Muchos creyeron que su régimen ilustrado y estable iba a durar para siempre, solución definitiva al problema de gobierno»[4]


Adoración de los Magos por Fra Angelico y Filippo Lippi.

Sin embargo, no pasaron ni dos años, que su ira contra Jesús se desató, ordenando la matanza de los niños menores de  dos años, aunque quiza Jesús tuviera solo un año de edad.

Después de despedir a los Magos diciendoles que le comunicaran luego todo lo que supieran del niño Jesús recién nacido, Herodes manda matar a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores. La narración de Mateo, termina contando la huída de María, José y el niño a Egipto, donde permanecieron hasta la muerte de Herodes.

José, avisado por un ángel, toma su familia y parte rumbo a Egipto, para escapar de los maléficos planes de Herodes. 

El Dr. B.H.Carrroll,(December 27, 1843-November 11, 1914),un predicador del siglo pasado, apliamente conocido por su extensa labor como profesor, predicador y pastor bautista,nos comenta que Egipto, «era el mejor lugar de todos para que José tuviera su familia allí mientras viviera el sanguinario Heredes.Cualquiera que huía de la persecución en Palestina, muy naturalmente iba a Egipto.»[5]

Es en el «evangelio bíblico de San Mateo, en el que se narra como unos magos, guiados por una luminosa estrella, llegaron a Belén para adorar y ofrecer sus dones al recién nacido Mesías, burlando a Herodes, el infanticida más temido y famoso de la historia[6]


 

 

 

 

 

Pedro Sergio, de autorescatolicos.org, dice así, respecto del terrible estado de animo de Herodes:

«Herodes, debió haber estado furioso, seguramente se considero burlado por los Magos, “se irritó grandemente, de sobremanera” y, temiendo una conjura solapada de tipo mesiánico, dio la orden brutal de que se “matase en Belén y sus término a todos los niños de dos años para abajo, según el tiempo que con diligencia había inquirido de los Magos.”

No es de extrañarse que esta reacción, fuera normal en Herodes. Según cuenta Flaviano Josefo, historiador judío Fariseo, descendiente de familia de sacerdotes, entre el año 38 y 94, Herodes mandó matar a su yerno José, a Salomé, al sumo sacerdote Hircano II, a su mujer Mariamne, al hermano de ella Aristóbulo, a la madre de éstos, Alejandra; a los mismos hijos de él: Alejandro, Aristóbulo y Antípater; a Kostobaro, noble idumeo; y hasta hizo que se encerrasen en el anfiteatro de Jericó a todos los nobles judíos y dio la orden de que, a su muerte, se los matara a flechazos, aunque la orden no se cumplió . Con estos antecedentes de crueldad, nada, pues, significaba para este malvado tirano el matar a un grupo de pequeños aldeanos de Belén y sus suburbios.»[7]  

Notas

0. Diccionario Enciclopédica Vox 1. ,© 2009, Larousse Editorial, S.L., http://es.thefreedictionary.com/infanticida

1http://siervodelaverdad.blogspot.com/2006/12/una-voz-se-oy-en-ram.html

2. Philip Yancey, El Jesus que nunca conoci,p. 30,ed. Vida

3. http://www.fundacionlengua.es/es/recursos/Efemerides/1217/Dia_de_los_Santos_Reyes_Magos.html

4. Philip Yancey, El Jesús que nunca conocí,p. 30,ed. Vida

5.B.H.Carroll, Comentario Biblico Los cuatro evangelios (I), p. 138,ed. clie

6. http://lindavenezuela.multiply.com/journal/item/5

7. Pedro Sergio,   http://www.autorescatolicos.org/pedrosergiolevantate.htm

Tolerancia vs intolerancia parte 5

Tolerancia vs intolerancia parte 5

Autor: Paulo Arieu

href_articulo_madrid_120_dibujos_violencia_sexista_elpepiautmad_20061017elpmad_12_tes_class_a12b003

Sigo con el tema de la intolerancia.

Personalmente, creo que si aprendemos a tolerarnos revestidos del amor de Dios, siempre haremos lo correcto y aquel que esta mal cambiara en el tiempo de Dios, esto lo digo por fe, porque nuestro trabajo como cristiano es accionar y del Espiritu Santo obrar.

Yo reflexionaba sobre esto, porque muchos cristianos estan siendo intolerantes al máximo. No me refiero a que debamos tolerar el pecado, pero no podemos ir por todos lados tratando de erradicar todo pecado, ya que es imposible. Aun en nuestras familias hay veces que desobedecen las enseñanzas cristianas, pero creo que debemos ser tolerantes con ellos, en la medida de lo posible, en pos de una convivencia armoniosa. El pecado lo juzgara DIos. No significa que lo aprobemos o que estemos de acuerdo pero todos pecamos, nos equivocamos,tenemos nuestras doctrinas favoritas, nuestro concepto de Dios, de como Dios debe o no debe actuar, en fin, nuestra natutraleza pecaminosa nos engaña de muchas maneras.Y a veces, la fisica de los objetos de la naturaleza creada tambien nos engaña, ya que por ej: un remo de un bote, dentro del agua, lo vemos doblado, cuando no esta doblado. Por eso creo que debemos ser tolerantes. Claro que esto tiene limites. No puedo ser tolerante con quien ofende a Dios, quien peca voluntariamente, luego de haberlo exhortado reiteradamente, con los herejes tampoco se puede ser tolerante, con el delito, con la corrupcion, con el mal, con satanás tampoco. En fin, comprender mejor este tema, que provoca actitudes en muchos hermanos extrañas.

Yo he dejado comentarios en blogs que están dentro de los límites de la revelación bíblica, y me los han censurado, solo quizas por prejuicios del administrador.
Yo antes era mucho mas tolerante con los comentaristas en mi blog, pero me di cuenta que no sirve de nada ser tan tolerante, y he empezado ya a no ser tan sonso, querer respetar la libertad de expresion del otro, cuando es ofensivo, y dado el poco tiempo que dispongo para responder los comentarios, también estoy sinceramente mas estricto. Pero no puedo vivir censurando todo lo que no esta de acuerdo con mi opinión, ya que me convierto en un sectario.

Alguien me comentó que habia escuchado a un pastor decir mas o menos esto: ” Si me piden que “comprenda” o “entienda” a los que piensan diferente que yo… que sea tolerante… civilizado, no tengo problema con eso. Respetar sus ideas politicas, sociales, en cuanto a géneros musicales o cosas asi en lineas generales debo ser condescendiente y aceptar que no todos pensaran o piensan como yo. Pero… en lo que respecta a cosas fundamentales que tienen que ver con lo que Dios demanda en su Palabra, ejemplo Un solo camino de Salvación : Cristo. El homosexualismo como pecado. El divorcio o etc cosas…. ahi soy intolerante, totalmente. Talvez no necesariamente por criterio propio, pero si y definitivamente si porque Dios dice algo al respecto.
Si Dios lo desaprueba… yo lo desapruebo”.
Claro, estas no son las palabras textuales letra por letra… pero es en esencia lo que quiso decir… y a lo cual me añado.

tolerarse

Cristo mismo dijo en un momento determinado, Padre por que me has desamparado, dice la palabra que el cielo se oscureció y la tierra se estremeció cuando dió su último respiro (parafraseando los versos). en terminos figurativos el ambiente natural no se contuvo a lo que estaba aconteciendo en lo espiritual, era la carga de todo el pecado del mundo en un solo lugar…Dios en si no comparte su lugar con el pecado.

El hombre no es perfecto y al reconocerlo sabra que dependerá de Dios para revestirse de su amor NECESARIAMENTE para dar el testimonio que Cristo nos dio. De lo contrario haremos lo que consideremos justo erroneamente como lo hizo jonas el ”buen profeta de Dios” quien no toleraba la posibilidad de que ninive sea salva, pero el amor de Dios tenia otro plan. Ese es el amor que nos ayudara a tolerar con sabiduría.

No actuamos ojo por ojo diente por diente, sino que actuamos por Gracia…y como Cristo nos dice que: que merito hay en estar con aquellos que son faciles de amar y de tratar?… Nuestro objetivo es ganar a otros para Cristo, esto puede costar muchas veces nuestro yo. Usted y yo sabremos que escojer en nuestra tolerancia si ponemos en nuestro lugar a Cristo a moverse. Ej: Que haria Cristo en mi lugar?…  

manos_global

Aclarmos que el tema de la intolerancia, en la Biblia, en general se refiere al pecado. Dios no tolera el pecado y lo tiene que juzgar.    

Dios dijo: El alma que pecare, esa morirá“. Como todos hemos pecado, todos morimos.

De esa forma entró la muerte en el mundo. Desde entonces todos morimos, porque todo pecamos. Así se demuestra la intolerancia de Dios por el pecado.

Ahora estamos en el periodo de la gracia, en la que los hombres tienen la oportunidad de arrepentirse y recibir a Jesucristo como su Salvador. Cuando Jesucristo venga por segunda vez, no viene con tolerancia, sino a ejecutar sentencia en el mundo y juzgar a los que lo hayan rechazado.

href_articulo_madrid_120_dibujos_violencia_sexista_elpepiautmad_20061017elpmad_12_tes_class_a12b004

Dios es amor y quiere salvarnos a todos. Por eso mandó a su Hijo amado a morir por los hombres y darnos la posibilidad del perdón. Ahora es el dia de salvación, ahora es cuando existe la oportunidad de hacerse hijo de Dios, pero después, cuando llegue el día de Jehova, no será así. Entonces Dios juzgará al mundo y los que lo hayan rechazado recibiran el castigo que ha anunciado. 

  • “De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y la ira del Dios Todopoderoso”.Apocalipsis 19:15

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en el cree, no se pierda mas tenga vida eterna.

Jesucristo tuvo que sufrir muchisimo para salvarnos. Todos los pecados nuestros fueron echados sobre él, y su agonía fué grande. El Padre sufrió tanto a más que él, viendo lo que le hacían a su Hijo aquí en la tierra, y no cayó en la tentación de salvarlo cuando lo podía haber hecho en un segundo.

Si Dios fuera tolerante con el pecado, no hubiera tenido que pasar por ese trago que pasó. Dios no puede tolerar el pecado y lo demostró permitiendo el castigo sobre su amado Hijo.

Solo el que acepte el sacrificio que Jesucristo hizo por él en la cruz cuando pagó por sus pecados, tiene la oportunidad de ser hecho hijo de Dios y apto para entrar en su Reino cuando muera. Ese es el Evangelio verdadero de Jesucristo.

href_articulo_madrid_120_dibujos_violencia_sexista_elpepiautmad_20061017elpmad_12_tes_class_a12b006

Solo Jesús nos puede salvar porque él es el Salvador. Nosotros no nos podemos salvar a nosotros mismos. Es imposible.

  • “Yo soy el camino……………………..”Juan 14:6

Acaso a la mujer que fue sorprendida en el mismo acto de adulterio, no fue perdonada?, era una pecado totalmente reciente y Cristo solo dijo, y donde estan los que te condenan (aquellos perfectos libres de pecados), mira que ni yo te condeno, vete y no peques mas!!, estoy seguro que despues de estas palabras paso a estar al lado de Cristo. CRISTO NO TOLERA EL PECADO, ahora bien El ama su creación,(desde Genesis 1:1 se muestra a Cristo de manera particular y escencia como Dios) luego Génesis 3:15 nos muestra la promesa del postrer Adan por causa de la caida del hombre, y por como es su creación humana, ha tolerado en amor a la fecha esperando que nos demos cuenta de que el perdon de los pecados y la vida eterna se obtiene a traves de Jesucristo.

Ninive era un pueblo sanguinario y Dios aun asi POR AMOR, tolero a las personas y no al pecado dando una oportunidad para que se arrepintiesen del pecado. Por eso le dijo a Jonás que ellos no sabian distinguir entre su mano derecha e izquierda, Aqui el Señor no toleró el pecado pero se dio cuenta de que Su Justicia divina iba a caer sobre ellos y soberanamente cumplio su objetivo de darle la oportunidad de que se salven, Dios no tolera pecado pero al igual que la mujer sorprendida como este pueblo Dios no quiere que nadie se pierda. Cuando le damos la oportunidad a alguien para que se arrepienta de un error cometido, no estamos tolerando y olvidando?, Solo para que esta vida sea renovada…El simple hecho de tolerar con la vision de renovar o llevar la verdad a una persona no nos hace participes de ese pecado (entiendase existe un equilibrio), usted tolera en silencio sin airarse por que usted sabe que tiene la verdad (Cristo) y su silencio mas oracion dara legalidad a la obra de Dios para cambiar y hacer reaccionar a la otra persona.

Cuando Cristo levantó a Lázaro de entre los muertos, dice la palabra que por causa de la incredulidad de las personas el solo dijo: Padre gracias por que tu siempre escuchas!, Cristo solamente lo sabía y asi en silencio toleró a esas personas y no al pecado para enseñarles una lección humildemente.

Dios no tolera ni ama el pecado pero si ama al pecador (al hombre) incondicionalmente!, Ahora bien, El es justo y conforme a su justicia el actuara en nosotros. Nunca seremos mas bueno que El,(Mateo 7:11), Este verso nos muestra esa comparacion del hombre para con Dios. Y no solo tomaria el verso, el contexto en si nos daria la Luz de esta realidad.

Y es por esta razón que debemos tomar su ejemplo especialmente en la miscericordia para no caer en el misticismo sin darnos cuenta.

  • Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían. Nahum 1:7

Imagenes

http://fclsworld.blogspot.com/2007_11_01_archive.html

Partes de tu cuerpo que no sirven para nada o para casi nada (y III)

Partes de tu cuerpo que no sirven para nada o para casi nada (y III)

Posted: 19 Apr 2009 05:27 AM PDT

Apéndice. También llamado apéndice vermiforme, apéndice vermicular o apéndice cecal. En los adultos, el apéndice mide por término medio unos 10 cm de largo, aunque puede variar entre los 2 y 20 cm. El diámetro del apéndice es normalmente menor de 7 u 8 mm. Este estrecho tubo muscular unido al intestino grueso servía como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta de los humanos consistía más en proteínas vegetales que en animales. En la actualidad, las hipotéticas funciones que podría realizar el apéndice van desde la linfática, exocrina o endocrina hasta la neuromuscular. Sin embargo, la mayoría de los médicos y científicos sostienen que el apéndice carece de una función significativa. Actualmente investigaciones recientes han demostrado que en los lactantes menores, funciona como válvula de escape para los gases.

Se han dado casos de personas a las que, mediante laparoscopia o laparotomía, se les ha descubierto la ausencia congénita del apéndice, aunque estos casos son muy raros y sólo se dan aproximadamente en una de cada 100.000 personas.

Las dolencias más comunes del apéndice en los humanos son la apendicitis (que puede derivar en peritonitis) y el carcinoide. La operación para extirpar el apéndice es la apendicectomía. la apendicitis es causado por inflamación del apéndice o por el desvío de algún alimento.

Algunos dicen que el apéndice también sirve para abultar los honorarios del médico.

 

Decimotercera costilla. Nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y gorilas, cuentan con un juego extra de costillas. La mayoría de nosotros tenemos 12, pero el 8% de los adultos cuentan con un par de más.

Coxis. El coxis es la “rabadilla”; el hueso inferior de la columna vertebral. Estas vértebras fusionadas son todo lo que quedan del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Las verdaderas fracturas de coxis son poco frecuentes y usualmente involucran amoratamiento en el hueso o estiramiento de los ligamentos.

Dedo pulgar del pie. Los simios y los monos trepadores emplean todos los dedos de sus pies para asirse o colgarse de las ramas. Los humanos necesitan principalmente el dedo pulgar del piel para mantener el equilibrio mientras caminan erguidos. Este ejemplo de evolución constituye una re-especialización, es decir, la adaptación de un órgano primitivamente evolucionado para una función específica a otra muy distinta, que no se materializó por completo hasta trascurridos unos diez millones de años.

Vía | Meridianos

Anteriores Entradas antiguas Siguiente Entradas recientes

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.892 seguidores