Vaz de Soto poeta y cientifista: “Después de Darwin ya no hay misterios”

sábado 10 de enero de 2009

Vaz de Soto poeta y cientifista: “Después de Darwin ya no hay misterios”

“Para mí, entre los hombres de ciencia, es Darwin la figura más trascendental en la historia del saber humano. Copérnico y Galileo son buenos alumnos de primaria y Newton el primero de la clase en secundaria. Marx y Freud son ya universitarios brillantes pero un tanto especulativos y no muy fuertes en ciencias naturales. Darwin es el perfecto bachiller, plan antiguo, sobresaliente en todas las asignaturas y matrícula de honor en biología. Las consecuencias de sus descubrimientos han sido transcendentes en todos los dominios del saber humano. Después de él, ya no hay misterios, o sólo el misterio último e insoluble de la vida y la muerte de la conciencia individual.” Jose María Vaz de Soto, el Mundo Andalucía 10-1-2009

 

Vaz de Soto, un iluminado columnista deel Mundo Andalucía, nombra a Darwin el científico más importante de historia, por encima de Copérnico, Galileo y Newton, y también de Marx y Freud, a los que este sujeto considera enormes científicos aunque un poco especulativos.

Vaz de Soto, es de los buenos fanáticos sin fisuras, de los que afirman literalmente que después de Darwin ‘ya no hay misterios’.

¿Y la aparición como hongos en otoño de incontables replicadores, lerdos robots que predican la buena nueva de la desaparición de todos los misterios, no es un misterio en sí misma?

“[La teoría de Darwin] de que la selección natural hace prevalecer, entre las mutaciones genéticas -nada de “diseño inteligente”, puro azar-, las que se adaptan mejor al medio, no sólo es correcta, sino que ha sido mil veces confirmada por las distintas ramas de la investigación.”

 

Vaz de Soto en un ignorante enciclopédico.

 

Estos sujetos son capaces de comprender doctrinas de esquemas simples como el marxismo o el darwinismo, y al encendérsele la lucecita quieren hacer participes al resto de la humanidad de la buena nueva.

Naturalmente la doctrina está absolutamente demostrada por mil o un millón de verificaciones independientes.

Estos pejes seguramente no hayan oído hablar de la Explosión Cámbrica dónde aparecen todos los phyla animales en un instante geológico, sin fósiles divergentes anteriores. Darwin afirmaba Natura non facit saltum, asi que un triple salto mortal como este dificilmente casa con la teoría del sabio de Down House.

Pero aunque hubieran oído hablar de la explosión cámbrica y comprendieran sus implicaciones, tampoco pasaría nada. El darwinismo es una creencia irracional y para los darwinistas cualquier dato o su contrario confirma la teoría cien o mil veces, según convenga sin exagerar.

La información genética aparece en enormes bloques previos a la evolución para ser utilizados en un remoto futuro. Esto también confirma cien o mil veces el proceso darwiniano.

FUENTE: http://evolucion-y-darwinismo.blogspot.com/2009/01/vaz-de-soto-poeta-y-cientifista-despues.html

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El pez como símbolo cristiano

El pez como símbolo cristiano

El pez es uno de los símbolos de la primitiva cristiandad empleado por los Santos Padres y los escritores cristianos en los discursos y en los tratados teológicos. Existen pruebas irrefutables de que Jesucristo era llamado pez a finales del siglo II en Asia Menor, Egipto, África proconsular, Galia meridional y Roma. Cristo era designado con el término pez en relación con los sacramentos del bautismo y la Eucaristía.

El testimonio más antiguo es el epitafio de Abercio: “Y en todas partes me servía en comida el pez del manantial (alusión al bautismo), muy grande, puro, que cogía una virgen casta y lo daba siempre a coger a los amigos, teniendo un vino delicioso y dando mezcla de vino y agua con pan (alusión a la Eucaristía)”.

Casualidad o providencia la palabra griega YXOYC (pez) está formada por las iniciales de Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador. Esta palabra griega expresa también las dos naturalezas del Jesús Nazareno: la filiación divina y la misión salvadora del mundo. El pez a veces toma forma de delfín enroscado en un tridente (signo de Cristo crucificado) o dos delfines separados por el tridente; en otras ocasiones aparece solo; otras combinado con otros símbolos, especialmente el áncora, a veces, cruciforme, en la significación de la esperanza cristiana en Cristo-Salvador. El pez se encuentra reproducido, sobre todo, en objetos portátiles usados por cristianos: anillos, sellos, piedras talladas, vidrios de fondo dorado y amuletos; con los cuales manifiestan su adhesión a la fe.

Fuente: http://opusprima.wordpress.com/2008/03/27/el-pez-como-simbolo-cristiano/ 

Cristo fue clavado por las manos

Cristo fue clavado por las manos

La Sagrada Escritura no especifica con absoluta concreción el instrumento en el que Jesús murió. Si lo hace la tradición, que dice que fue en una cruz, que consistía de una estaca y un travesaño. En ocasiones la cruz tenía forma de ‘T’ (crux commissa) y en otras de ‘+’ (lo que es propiamente la cruz latina y que se conoce como cruz inmissa). La crucifixión fue adoptada por los romanos a finales del primer siglo a. C. como castigo oficial para los no romanos por determinadas infracciones. Por otro lado, hay que señalar que al principió la crucifixión no fue ideada como un modo de ejecución, sino sólo de tortura. En cuanto a la cruz en sí, esta estaba formada de una estaca y un travesaño. La estaca ya se encontraba en el lugar de la crucifixión, por cual cosa el reo sólo transportaba el travesaño en el que ya tenía las manos atadas con sogas, por cual cosa sólo se había de alzar al prisionero y fijarlo en la estaca. En cuanto a los pies, estos eran posados a la estaca mediante unos giros de soga. Más adelante ya se pensó como método de ejecución y se añadió la crucifixión con clavos. En esa circunstancia se situaba al reo en el suelo con los hombros en el travesaño, se le extendían y se le clavaban a los extremos del travesaño, el cual se alzaba fijándose sobre la estaca vertical. Se procedía igual con los pies, clavándolos en la estaca. En ocasiones, para prolongar la agonía se añadió elsedile, que era una especie de asiento que se encontraba a la mitad de la estaca. Según Ireneo y Justino Mártir la cruz de Jesús pudo tener el sedile.

La Biblia nos dice que Jesús fue crucificado (Mt 27, 26) que portó su cruz hasta el Gólgota (Mc 15, 14-16), que Simón de Cirene ayudó a llevar la cruz y que a Jesús le crucificaron en el Calvario, flanqueado por dos malhechores, y fue ultrajado (Lc 23, 26-38). Sobre su cruz pusieron una leyenda: “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos” y junto a la cruz estaban María, su madre, y Juan (Jn 19, 1-22). San Pablo nos describe la muerte en la cruz como un símbolo de victoria: “en cuanto a mí, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo” (Ga 16, 14). Él mismo dice que Jesús le envió a predicar el mensaje de la cruz: “porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo. Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden, mas para los que se salvan – nosotros – es fuerza de Dios” (1 Co, 1, 17-18).

Ciertamente hay investigaciones para todos los gustos, unas que Cristo fue clavado por las muñecas y otras que lo fue por las manos. Sin embargo, atendiendo que la Sagrada Escritura y la Tradición dicen que clavaron clavos en las manos de Cristo hay que apostar decididamente, por razón y por fe, por las que sostienen científicamente la real posibilidad de que fuera clavado por las manos. El doctor F. T. Zugibe, tras una meticulosa investigación sobre la Crucifixión del Señor concluyó que Jesús murió de un choque de postración nerviosa tresnal y trauma. Por otro lado señala que hay dos sitios en la palma de la mano que permite que un clavo penetre y cargue el peso completo del cuerpo, por lo que no es necesaria la teoría de las muñecas. Zugibe realizó múltiples experimentos para demostrar esto último e hizo uso de voluntarios quienes eran colgados en cruces en distintas posiciones, aunque obviamente ninguno fue clavado, sino que se emplearon unos guantes de cuero especiales para atarles las manos a la cruz y así poder demostrar que un clavo a través de la mano podía sostener un cuerpo humano. También probó con brazos de cadáveres frescos de los que suspendían pesas y obtuvo igualmente un resultado positivo.            

Fuente: http://opusprima.wordpress.com/2008/06/15/cristo-fue-clavado-por-las-manos/

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos

Para algunos cuestiona la existencia de Dios, mientras que para otros es una prueba más de que existe
El escritor Nathan Schneider aborda en un artículo aparecido en la revista Seed las consecuencias que para el pensamiento religioso actual está teniendo la aparición de la teoría del multiverso. Para algunos pensadores religiosos relevantes, por ejemplo, el hecho de que –hipotéticamente- habitemos en uno de los muchos universos posibles es un ataque directo a la constatación de un universo inteligentemente diseñado. Para otros pensadores creyentes, sin embargo, la teoría del multiverso sólo es una respuesta a grandes cuestiones de la física –como la teoría de cuerdas- y no entra en conflicto con la idea del cosmos como creación divina. Por Yaiza Martínez.

La teoría del multiverso genera debate entre pensadores científicos y religiosos
El escritor Nathan Schneider, editor de la revista Killing the Budha, ha publicado recientemente en la revista Seed un artículo en el que reflexiona sobre la teoría de los multiversos y la aceptación de ésta entre los pensadores religiosos.Como en otras épocas, escribe Schneider, en la actualidad el ser humano sigue buscando una “teoría del todo”, una explicación que englobe de forma integral la realidad que conocemos. Y una de las respuestas a las que se ha llegado es la de la teoría de los multiversos.

A grandes rasgos, esta teoría señala que nuestro universo podría ser únicamente un islote aislado en el seno de un inmenso “multiverso” o conjunto de universos alternativos.

Especulaciones religiosas y científicas

Pero el multiverso no puede ser observado y, por tanto, esta hipótesis no es verificable. Este hecho emborrona la línea entre ciencia y especulación y da lugar a que algunos científicos rechacen por completo la idea de que nos encontremos en uno de todos los universos posibles.

Desde un punto de vista más filosófico, la teoría de los multiversos desafiaría, además, tanto la exclusividad del ser humano como su lugar central en el cosmos, por lo que también provoca debates teológicos.

Schneider cita algunos ejemplos a este respecto, como el del arzobispo de Viena, Christoph Cardinal Schönborn que, en 2005, acusó en The New York Times a los científicos de elaborar en secreto la idea de un multiverso para “contrarrestar la abrumadora evidencia de propósito y de diseño (en el universo), constatada por la ciencia moderna”.

A partir de ese momento, explica Schneider, diversos y destacados pensadores cristianos también han argumentado que la teoría del multiverso pretende rechazar la “artesanía” de Dios en la elaboración del Cosmos.

Es el caso de William Lane Craig, profesor de filosofía de la Escuela Talbot de Teología de California o de la periodista canadiense Denyse O’Leary, especializada en ciencia y religión.

Vida y obra de Dios

Para estos críticos, la cosmología supone una promesa teológica, dado que proporciona evidencias racionales de que el universo está diseñado para la vida.

Por ejemplo, el hecho de que los científicos hayan tenido que reconocer que, si a medida que el universo se fue expandiendo, esta expansión hubiera sido ligeramente más lenta de lo que fue, ahora mismo nuestro universo sería tan sólo una nube de hidrógeno inhabitable.

Es decir, que si se dieron las condiciones cósmicas necesarias para que apareciera la vida es, afirman estos pensadores, porque habitamos en un universo inteligentemente diseñado.

Sin embargo, si hay que pensar que vivimos en un vasto y variado multiverso, en el que podrían haber en total unos 10.500 universos distintos, el universo diseñado específicamente para la vida dejaría de ser una prueba de la existencia de Dios.

Pero, tal y como publicamos anteriormente en Tendencias21, lo cierto es que muchos modelos actuales, ya sean admitidos, como la relatividad general, o especulativos, como la teoría de cuerdas, conducen naturalmente a multiversos.

Estos universos múltiples serían, en realidad, las consecuencias de teorías elaboradas para responder a cuestiones específicas de la física de partículas o de la gravitación. Muchos problemas centrales de la física teórica –complejidad y naturalidad- encuentran en el multiverso una explicación natural.

Encontrar el sentido al universo

En resumidas cuentas, como escribe Schneider, que la teoría del multiverso va adquiriendo cada vez una mayor credibilidad, e incluso ha sido defendida ya por científicos religiosos.

Es el caso del físico católico, especializado en física de partículas, Stephen Barr que ha escrito que existen razones físicas por las que la teoría del multiverso ha de ser tomada en serio. O del físico evangelista Don Page, de la Universidad de Alberta, en Estados Unidos, que señala que los modelos del multiverso responden a cuestiones clave de la física de partículas, la teoría de cuerdas o de la inflación cósmica, y no niegan las evidencias de diseño en el cosmos.

Para Page, el multiverso no es una alternativa al diseño de Dios. Según él, “Dios habría diseñado todas las cosas” (incluido el multiverso). UCLA

Jeffrey Zweerink, un astrofísico de la Universidad de California en Los Ángeles, y miembro de el grupo de reflexión Reasons to Believe (Razones para Creer), va incluso más allá señalando que el modelo del multiverso fortalece la evidencia de Dios en un artículo titulado Who’s Afraide of the Multiverse? (¿A quién le preocupa el multiverso?).

Según escribe Schneider, inevitablemente la teoría del multiverso desafía tanto a científicos como a profanos a preguntarse por posibilidades universales casi insondables. Por otro lado, dada la escasez de evidencias empíricas al respecto, tanto la imaginación científica como la espiritual son más libres que normalmente de elucubrar. Por estas razones, es tal vez natural que aparezca la tensión entre científicos y creyentes religiosos, dado que ambos intentan en realidad alcanzar un solo objetivo: encontrar el sentido al universo.

Miércoles 15 Abril 2009,Yaiza Martínez, tendencias21.net

¿DEBO ACEPTAR QUE UNA SEÑORA BAJITA, MAYOR Y VESTIDA DE BLANCO Y NEGRO ME ALEJE DE DIOS?

PHILIP YANCEY, CON MÁS DE 13 MILLONES DE LIBROS VENDIDOS , HABLA PARA DELIRANTE 

“¿DEBO ACEPTAR QUE UNA SEÑORA BAJITA, MAYOR Y VESTIDA DE BLANCO Y NEGRO ME ALEJE DE DIOS?”

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Philip Yancey es periodista y autor superventas de una veintena de libros que han sido traducidos a 35 idiomas con más de 13 millones de copias vendidas en todo el mundo. Reside en Chicago (EEUU) y ha escrito para diferentes revistas, entre ellas Reader’ s Digest, Saturday Evening Post, Nacional Wildlife o Cristianity Today.

Sus escritos abordan cuestiones profundas acerca del dolor, los errores de la iglesia, el perdón, la fe cristiana y el descreimiento. Asuntos que son abordados con una especial sensibilidad a la vez que con rigor. Como el mismo dice, algunos de sus libros más conocidos se nutren de sus propios conflictos espirituales: “Yo escribo para mí mismo, por lo tanto, mis libros son muy personales. Los escribo para resolver cosas que me molestan, cosas para las que no tengo respuestas. Mis libros son exploraciones e investigaciones que abordan diferentes desafíos relacionados con la fe, asuntos sobre las que me hago preguntas y que me preocupan”. Algunos de sus títulos más conocidos son: Desilusionado con Dios (1988); El Jesús que nunca conocí (1995), Superviviente: cómo mi fe sobrevivió a La iglesia (2003) o Rumores de otro mundo (2003). Sobre él, Billy Graham comentó: “No hay escritor, dentro del entorno protestante que yo admire y aprecie más”. 

Con una actitud muy cercana y jovial, Yancey charló para Delirante.org desde la habitación del hotel barcelonés que le hospedaba durante su visita a Cataluña allá por enero de 2007. Puedes leer esta entrevista a continuación o escucharla en inglés pinchando aquí.

CONVERSAMOS CON YANCEY, SUPERVIVIENTE DE LA FE

DELIRANTE: Castigo, temor, juicio, intolerancia, falta de libertad… Usted creció en una iglesia que en algunos de estos aspectos recuerdan al duro catolicismo oficial de la dictadura de Franco en España. Este hecho ha contribuido a que nuestro país sea uno de los lugares del mundo donde hoy menos conversiones al cristianismo se producen y donde mucha gente dice: “creo en Dios pero no en las iglesias”. ¿Qué puede decir a quienes ven en las iglesias a un Dios lejano que coarta libertades?

PHILIP YANCEY: Bueno, he aprendido que la iglesia puede alejar a alguien de Dios del mismo modo como puede acercarle a él, y yo mismo crecí en una iglesia muy del estilo a las que alejan. En mi caso no fue en la dictadura de Franco sino en el sur de Estados Unidos, bajo el racismo, en una iglesia fundamentalista muy cerrada y llena de juicio, llena de aquellas palabras que acabas de mencionar, por lo que entiendo perfectamente eso que comentas. 

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Rumores de otro mundo es uno de los muchos libros de Yancey en los que el periodista aborda con franqueza las debilidades de la Iglesia y de los no cristianos frente a las señales y respuestas que Dios nos ofrece a modo de rumores en esta tierra

“Jesús vino con un mensaje mucho más radical que el de los judíos de su tiempo, y el mensaje no era que Dios ama a las buenas personas sino a las malas”

Sin embargo tuve un amigo que se educó en un colegio católico ¡de aquellos con la típica monja caricaturesca que te atiza con la regla en las manos cuando metes la pata! Este amigo se alejó de todo lo que tuviese que ver con la religión aunque un día decidió regresar tras preguntarse: “¿Debo aceptar que una señora bajita, mayor y vestida de blanco y negro me aleje de Dios?”. Esto es lo que he aprendido, que somos nosotros quienes tenemos las de perder si dejamos que la iglesia nos aleje de Dios. De hecho, el propio Jesús fue arrestado por la institución religiosa de su época, siendo juzgado y hallado culpable. Y fue él quien dijo que la verdad nos hace libres. Y si eso es verdad, debemos entender que si el mensaje que recibimos de la iglesia no nos libera es que entonces no es el evangelio de Jesús. Por tanto, mi consejo a alguien que piensa así es que no tire el agua sucia de la bañera con el bebé dentro [Yancey usa este dicho anglosajón que alude a la necesidad de separar la manipulación del objeto manipulado] porque si miras atrás y ves a las personas con las que trató Jesús observas que éstos siempre eran las más mediocres, anti-héroes a los que Jesús convierte en héroes. Esto se ve incluso en las historias que cuenta, como la que habla acerca de dos hermanos, de uno que es muy obediente y otro que es un rebelde. Y es el rebelde, el hijo pródigo, quien se presenta como el héroe. Cuenta historias sobre ovejas, cien ovejas de las que noventa y nueve hacen lo correcto, entrando al redil por la noche como buenas ovejas. Pero una de ellas se ha perdido y Dios sale en su búsqueda.

Francamente, me llevó unos 25 años de cristiano darme cuenta de que el evangelio son realmente buenas noticias. Jesús no vino para darnos una moral más estricta. Los judíos entre los cuales él vivía eran las personas moralmente más rigurosas de todo el Imperio romano. Pero Jesús vino con un mensaje mucho más radical, con un mensaje que no consistía en que Dios ama a las buenas personas sino a las malas, que Dios desea que su familia vuelva con él, que regresemos. Y es para nuestro bien por lo que nos fue dado el evangelio. No es algo que nos aleja del bienestar, es realmente el camino que da sentido a la vida. Jesús dijo: “He venido a daros vida en abundancia”, y la iglesia necesita enfatizar este mensaje. Y si la iglesia no lo está haciendo, por favor, no descalifiques el mensaje sólo porque la iglesia se haya interpuesto en el camino. Encuentra a Dios, encuentra el mensaje de Jesús para tu vida.

DELIRANTE: La enfermedad, el dolor y todo el sufrimiento que existe en el mundo es quizás el mayor de los obstáculos para que muchos crean en un Dios personal. En sus libros se comprueba que usted no es ajeno a este asunto y aborda con franqueza estas grandes preguntas, pero… ¿Cuáles son las grandes respuestas al problema del sufrimiento humano?

YANCEY: Chico, esa es la pregunta que nos ha asediado durante siglos ¿verdad? Curiosamente, es una pregunta que se hacen sobre todo aquellas personas que creen que Dios debe ser un Dios de amor. Si crees que el mundo surgió simplemente por azar y que no hay Dios, entonces, ¿por qué preguntarnos por el sufrimiento? Simplemente es como es. No hay nada que podamos hacer al respecto.

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Phlip Yancey en una conferencia. El autor confiesa que creció “en una iglesia estricta y fundamentalista del sur profundo [de EE. UU.], y se me enseñó a ver a Dios como un padre abusivo, extremadamente estricto, airado, presto para condenarme al más mínimo paso en falso […] Los dirigentes de aquella iglesia llegaron a instar a mi debilitado padre para que desconectara el respirador artificial que le mantenía vivo asegurándole que sería sanado milagrosamente. Mi padre murió una semana más tarde, cuando yo apenas tenía un año de edad”.

“Si crees que el mundo surgió simplemente por azar y que no hay Dios, entonces, ¿por qué preguntarnos por el sufrimiento?”

Sin embargo, lo cristianos creemos que en el centro del universo hay un Dios que nos ama. Y si tienes un hijo, un crío de tres años que padece leucemia, o si te enfrentas a la situación de un padre que sufre Alzheimer que está perdiendo el juicio, entonces te preguntas cómo en esta situación puede encajar la idea de un Dios de amor que se supone que está en control de todo sufrimiento. He aprendido que cuando me enfrento a una pregunta de este tipo, lo primero que debo hacer es mirar a Jesús y ver cómo habría respondido Él a una cuestión de este tipo, pues creo que Jesús vino para enseñarnos como es Dios. Jesús, de hecho, le puso cara a Dios. Por tanto, si queremos saber como vive Dios estas situaciones simplemente debemos observar los pasos de Jesús. Cuando haces esto, rápidamente te das cuenta de que muchas de las impresiones que tiene la gente [del Dios de los evangelios] no se ajustan con la realidad. Cuando se padece una enfermedad o nos enfrentamos al sufrimiento dentro de la familia, son muchos quienes de inmediato piensan en que “debo de haber hecho algo malo que ofendió a Dios y por eso estoy siendo castigado”. Bueno, la verdad es que nunca escuchamos un mensaje así de labios de Jesús. Sí vemos cómo él acompañaba a una viuda que acababa de perder a su único hijo, o junto a un leproso, un marginado social de su época, o junto a un paralítico.

Jesucristo nunca les leía la cartilla, nunca les dijo que estaban siendo castigados por Dios. De hecho, contradijo a sus propios discípulos y a otros más cuando éstos llegaban a esa conclusión. Él iba y decía: “Dios no quiere que estés enfermo, él desea que estés bien”, y allá por donde fuera, con todos los que se encontraba y se lo pedían, respondía sanándoles, con amor, con consuelo. Este es el mensaje principal que obtengo acerca de la cuestión del dolor. Es fácil para muchos pensar que Dios está causando ese dolor, pero no observo eso en la vida de Jesús. Jesús nunca fue con esa historia a nadie. 

Ahora bien, hay cosas que suceden en este mundo que obviamente desagradan a Dios. De hecho, Jesús nos enseñó orar para que la voluntad del Padre se hiciese tanto en la tierra como en el cielo. Y lo cierto es que su voluntad no se está estableciendo en la tierra como en el cielo. Hay muchas cosas que nos son realmente espantosas, muchas situaciones en este mundo que a Dios le son realmente repudiables. Pero es muy importante para la persona que sufre el recordar que Dios está de su lado, que Dios no es el enemigo causante del dolor, sino que él es partidario de que esté bien y que si eso no sucede, Dios espera que saquemos algo bueno de ese sufrimiento por el que se está atravesando.

DELIRANTE: En su libro Desilusionado con Dios (Disappointment with God), usted aborda con sinceridad el sentimiento de decepción con Dios que yace en muchas personas, incluidos cristianos. ¿Qué es lo más importante que le diría a alguien que –quizás tras vivir una gran desgracia personal- comienza a perder la fe en Dios?

YANCEY: Creo que le diría que es importante dudar de tus dudas de la misma manera en que dudas de tu fe (risas). Sí, analiza las alternativas. Me encanta una frase utilizada en el Nuevo Testamento, en la primera carta a los corintios, en la que Pablo habla del Dios de todo consuelo. Una persona que está pasando por momentos difíciles necesita esa palabra, una palabra de aliento. A veces esto viene desde la iglesia y a veces no. Pero la descripción que Pablo dio a las personas que estaban pasando por tiempos difíciles fue la de un Dios que consuela. Y esa sería mi oración para alguien que atraviesa por circunstancias especialmente difíciles. En los momentos en los que vivo más intensamente el dolor me gusta pensar en esto. Mi tendencia natural es la de señalar al pasado intentando averiguar por qué está sucediendo esto, ¿qué lo ha causado?, ¿qué papel juega Dios en esta situación? Siempre quiero mirar atrás e intentar encontrar las causas y las consecuencias. Pero cuando leo el Nuevo Testamento, cuando observo la respuesta de Jesús para alguien que está en dolor, él no pierde el tiempo mirando atrás.

Jesús no responde a los porqués, de la misma forma en que Dios no lo hizo con Job. En lugar de esto, afirma que ahora que esto ya ha sucedido, ¿cuál es el lado positivo que podemos sacar? Pablo y Pedro, cuando escriben a personas que están pasando por tiempos difíciles, perseguidos por causa de su fe, afirman: “en todo lo bueno continuar: Esperanza, perseverancia, fe, paciencia y compasión por otros”. Ese sería mi consejo para alguien que estuviera pasando por momentos difíciles. No hemos recibido ninguna promesa de que tendremos todo lo que deseamos en esta vida. No se nos ha prometido que dispondremos de una vida sin penurias. Aunque sí que se nos ha prometido que, a pesar de todo, Dios puede usar las circunstancias para nuestro bien.

DELIRANTE: Su libro El Jesús que nunca conocí (The Jesus I never know) muestra como incluso en países de trasfondo cristiano existe un desconocimiento general del auténtico Jesús de los evangelios. ¿Cuáles cree que son los conceptos erróneos más frecuentes que los no cristianos tienen acerca de Jesucristo?

YANCEY: Un planteamiento erróneo muy extendido es el que presenta a Jesús era un buen maestro, como Buda o Mahoma, pero nada más, catalogado simplemente como una de las grandes figuras religiosas. Pero si leemos lo que dijo Jesús, eso haría que te rascases la cabeza (risas) porque un buen maestro no va por ahí haciendo afirmaciones extravagantes como que él es el único Hijo de Dios. Por eso estamos ante un concepto equivocado, pues si examinas la vida de Jesús y lo que él decía acerca de sí mismo tienes que cuestionártelo. Jesús se presentó como único Hijo de Dios y el camino a Dios, y esta es una piedra de tropiezo para muchas personas que tienen esta idea errada sobre su persona.

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Los líderes de dos de las bandas de pop-rock más importantes de la historia, Noel Gallagher de Oasis y Bono de U2, mantuvieron en 2001 una conversación sobre Dios y la fe. Tras esta charla, Bono le enviaría a Gallagher un ejemplar del libro ¿Qué hay tan sorprendente en La gracia? de Philip Yancey nada más morir el padre de Bono. Gallagher, sorprendido, comentó este detalle del cantante de U2: “ha tenido que ser muy difícil hacer esto, y sólo porque dos personas estábamos interesadas en ello ¡Qué tío!”

Mi error de planteamiento no era muy diferente, pues muchos de nosotros que hemos sido educados en la iglesia o en una cultura de trasfondo cristiano tenemos esta concepción errónea. Ahora me encuentro aquí, en el centro de Barcelona, tras haber visitado catedrales y contemplado mucho arte religioso. Y si observas este arte, gran parte esta realizado en dos dimensiones, al igual que los iconos de oriente. Son figuras inexpresivas, entes sagrados con sus aureolas doradas, con haces de luces que emanan de sus caras y cosas similares. Y visto así, se hace difícil el pensar en Jesús como ser humano, como una de las personas que caminaban a mi alrededor en la catedral. Sin embargo, cuando lees los evangelios te encuentras con una persona muy apasionada que en ocasiones se emociona hasta llorar o que en otros momentos se enfada. Es el compendio de estas dos circunstancias: los cristianos creemos que Jesús era Dios, el Hijo de Dios, y que también era humano, plenamente Dios y plenamente humano. Y si puedes mantener estas dos realidades unidas comienzas a comprender quien fue Jesús, pero observo que las personas tienden a desviarse a un aspecto u otro. Muchos tienden a pensar en él como solamente humano, lo cual plantea ciertos problemas cuando lees lo que Él dijo acerca de sí mismo. Otros piensan en él como alguien que no era realmente humano, lo cual también provoca algunos problemas, pues entonces no pensaríamos en Jesús como alguien que puede relacionarse con nosotros y que entiende lo que estamos pasando. Pero los cristianos creemos que él era ambos, plenamente humano y plenamente Dios. 

“es importante dudar de tus dudas de la misma manera en que dudas de tu fe”

DELIRANTE: Señor Yancey, muchas gracias, que Dios le bendiga y le inspire a nuevas dimensiones de su labor y su vida.

YANCEY: Bueno, gracias Joel ¡Y borra de la entrevista cualquier error o las palabras mal usadas! (risas)

DELIRANTE: Así lo haremos. Disfrute de su tiempo en Barcelona y esperamos la próxima vez poder entrevistarle personalmente en Madrid.

YANCEY: Estaría muy bien, hemos estado una vez allí y es una ciudad maravillosa. Fue estupendo.

© Entrevista realizada y traducida por delirante.org

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Herodes en el Evangelio de San Mateo

Herodes en el Evangelio de San Mateo  

  

La matanza de los niños que menciona la Biblia, donde Herodes mismo aparece como asesino, según la visión de Guido Reni
Una voz se oyó en Ramá,
un llanto y un gran lamento:
Raquel llorando a sus hijos.
Y no quería consolarse porque ya no existen.

(Agencias / PD).- Arqueólogos israelíes afirman haber hallado el lugar donde descansaron los restos del rey de los judíos. Herodes, el Grande, fue quien ordenó la matanza de niños menores de dos años para asegurarse la muerte de Jesús.
Según cuenta el Evangelio de San Mateo, Herodes el Grande, rey de Judea, Galilea, Samaria y otros territorios, dio la orden de ejecutar a los niños nacidos en Belén y menores de dos años al verse engañado por los Reyes Magos, que habían prometido proporcionarle el lugar exacto del nacimiento de Jesús. 
No hay evidencias de esta historia, pero Herodes, que vivió del 74 al 4 antes de Cristo, era odiado por los habitantes de la región, que lo consideraban una marioneta de Roma. Por ello, rebeldes judíos destruyeron 70 años tras la muerte de Herodes el mausoleo del rey, que se encontraba al pie de un monte de unos 700 metros al sur de Jerusalén. 
Durante mucho tiempo, los investigadores creyeron que la tumba de Herodes se encontraba en el cementerio de los reyes. Según “Geo”, el sarcófago, antiguamente cargado de ornamentos, fue hallado mucho más arriba, en la falda del monte. 
El equipo del científico Ehud Netzer, de la Universidad Hebrea, no encontró ninguna de las preciosas ofrendas que acompañaron al rey en su última morada, y que describió el historiador judeo-romano Flavius Josephus. Tampoco se hallaron restos del esqueleto del rey.

Sin embargo, Herodes el Grande aparece como protagonista de un pasaje de la Biblia, en el Evangelio de San Mateo cfr. Mt 2, 1-18. Conociendo por los Magos de Oriente el nacimiento del “Rey de los judíos”, al que anuncia una estrella surgida en el cielo, Herodes hace indagar a los escribas y sacerdotes del Templo de Jerusaléndónde indicaban las profecías antiguas que iba a nacer el Mesías; los sabios contestan recordando la profecía de Miqueas Miq 5,2 , que señala a Belén, el pueblo del rey David, como lugar del nacimiento del Mesías. Después de despedir a los Magos invitándoles a que ellos mismos se cercioraran y le comunicaran luego lo que supieran del niño nacido, Herodes manda matar a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores. La narración termina contando la huida de María, José y el niño a Egipto, donde permanecieron hasta la muerte de Herodes.

La narración se encuadra cronológicamente en fechas poco anteriores a la muerte de Herodes, dato que sirvió al cronista Dionisio el Exiguo para calcular el nacimiento de Cristo y el comienzo de la era cristiana, base del actual calendario gregoriano que adolece de la imprecisión de esa fecha concreta.

Fuente: Herodes, Wikipedia

HERODES

HERODES  

Herodes El Grande

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Herodes (en hebreo הוֹרְדוֹס Hordos), más conocido como Herodes el Grande (en griego Μέγας ἡρῴδης,descendiente de héroe).) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), rey de JudeaGalileaSamaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad de vasallo de Roma. Su figura es conocida por instigar, según el cristianismo, la Matanza de los Inocentes; también destaca por ser el impulsor de la expansión del Segundo Templo de Jerusalén, de tal forma que a ésta se la denomina habitualmente como Templo de Herodes.

 Nombre de varios príncipes de una dinastía que ejerció el poder en Palestina durante la época del Nuevo Testamento. Los herodianos eran oriundos de Idumea y practicaban la religión judía, pero siempre permanecieron en estrecha dependencia de los romanos. Mandaban a educar sus hijos a Roma. Construyeron ciudades nuevas al estilo romano-helenista y les pusieron nombres en honor de sus protectores, los emperadores romanos (Cesarea, Sebaste, Tiberias, etc.).

Herodes entrando en Jerusalén(36 a. C.). Miniatura de Jean Fouquet (entre1470 y 1475)

Fundador de la última dinastía judía y rey de Judea del 37 al 4 a.C., era descendiente de una rica familia idumea. En 47 a.C., a los veinticinco años de edad, fue nombrado gobernador de Galilea por su padre Antípatro, quien, con el favor de Julio César, había sido nombrado procurador de Judea. En el año 40 a.C., Herodes consiguió, por medio de Antonio y Octaviano, que el senado romano lo nombrara rey de Judea, pero tuvo que conquistar su reino peleando tres años contra el último rey de la dinastía asmonea, Antígono (® Macabeos). Ayudado por el ejército romano, tomó a Jerusalén e hizo ejecutar a su rival vencido (37 a.C.).

Herodes se esforzó por afianzar su autoridad en el interior (Lc 1.5) y por extender su dominio a nuevos territorios por medio de su alianza con Roma. Después de la derrota de su protector Antonio en Accio (30 a.C.), se puso al lado del vencedor, Octavio Augusto. Este no solo lo confirmó en el reino, sino que paulatinamente le otorgó nuevas posesiones. Finalmente, el reino de Herodes llegó a abarcar casi toda Palestina (Idumea, Judea, Samaria, Galilea, Perea y grandes territorios al nordeste del Jordán). En el Imperio Romano, tenía el rango de «monarca aliado». No dependía del gobernador de la provincia de Siria, sino directamente del emperador. Tenía la obligación de defender las fronteras del imperio contra las incursiones de los árabes. En la administración interna era independiente.

Tradicionalmente, Herodes ha venido a ser el prototipo del tirano sanguinario. La matanza de los niños de Belén (Mt 2.13–18), no mencionada en los documentos históricos, contribuyó a forjar esa imagen. Pero hoy en día los historiadores tienden a hacer un juicio más positivo sobre la persona y obra de Herodes. Este sin duda tuvo una gran capacidad política.

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Restos excavados de una estructura en Jerusalén que Herodes el Grande construyó. A este Herodes se le conocía como constructor de muchos edificios magníficos, incluyendo un templo para los adoradores judíos.

Después de un largo período de luchas internas, Herodes permitió que su pueblo disfrutara, por más de treinta años, de la paz que Augusto difundió por todo el mundo romano. Bajo su gobierno, el estado judío llegó a ocupar una posición fuerte, reconocida por los romanos y respetada por sus vecinos. Además de incrementar el desarrollo de la agricultura y el comercio, se lanzó a una política extensa de construcciones que cambió el aspecto del país.

El reino de Herodes I.

En Jerusalén Herodes edificó la fortaleza  Antonia, un palacio real, un hipódromo, un teatro y un anfiteatro. En el 20 a.C. emprendió la reconstrucción del templo, en el que trató de conservar la estructura salomónica. Fundó y transformó varias ciudades, siguiendo su inclinación por la civilización helenística-romana. Sebaste (en griego, Augustus, la antigua Samaria) y Cesarea, un nuevo puerto en el Mediterráneo, fueron dos de sus creaciones urbanísticas en honor de Augusto. Además, edificó y fortificó varias plazas fuertes, particularmente en la región del mar Muerto. A la manera de los poderosos reyes helenos, llenó de regalos y de construcciones ciudades fuera de su reino.

Para realizar tantas obras, Herodes el Grande tuvo que disponer de una enorme cantidad de dinero y mano de obra en un país pequeño y agotado por las guerras internas. De ahí los pesados tributos y el yugo implacable que impuso a su reino. Exterminó con una crueldad inaudita a todos sus enemigos, reales o supuestos, empezando con los de su propia familia. Hizo dar muerte sucesivamente a los descendientes de la dinastía asmonea que hubieran podido reivindicar el trono, entre ellos Mariamne II, su segunda esposa, Alejandra, su suegra, y Alejandro y Aristóbulo, sus hijos. Poco antes de su propia muerte, su primogénito Antípatro, que parecía destinado a sucederle, cayó en desgracia y Herodes mandó matarle.

Los judíos, tanto fariseos como saduceos, lo odiaban a pesar de su preocupación ostentosa por el templo de Jerusalén. Aunque pertenecía formalmente a la religión judía, Herodes era en esencia un rey pagano, más interesado en la pompa que en seguir los preceptos de la Ley; al menos no tuvo interés alguno, como Antíoco Epífanes, en helenizar a la fuerza a los judíos. Herodes era una persona dotada de grandes capacidades físicas e intelectuales: intrépido, decidido, orador brillante, inteligente y astuto. A esas cualidades se contraponían una sed insaciable de poder y un carácter extremadamente desconfiado. A pesar de sus esfuerzos por ganarse la simpatía de sus súbditos, siempre fue para ellos un tirano impío y un usurpador impuesto por los romanos.

Era de esperar que el reino de este Herodes no durara mucho tiempo después de su muerte (4 a.C.). El emperador Augusto, acatando el testamento, lo dividió entre sus hijos Arquelao, Herodes Antipas y Herodes Felipe II. Herodes fue padre de otros cinco hijos y dos hijas, pero estos no cobraron importancia en la historia bíblica.

Herodes El Grande fue un gran líder político, militar y constructor. Si bien su linaje era judío, su pensamiento, educación y cosmognía eran claramente griegas por lo cual podríamos calificarlo más como un rey extranjero que gobernó a Judea durante y a nombre de la opresión romana. Siempre tuvo este sino sobre él, pues el pueblo nunca lo consideró judío debido a su origen idumeo.

Así, fue nombrado en el año 47 a. C. procurador de Judea por Julio César. Herodes se ganó la confianza de los romanos, obteniendo su apoyo para derrocar a la estirpe judía de los asmoneos. En el año 40 a. C. consiguió de Marco Antonio, triunviro de Roma y poseedor de la parte oriental del Imperio romano, el título de rey de Judea.

Se casó en el 38 a. C. con Mariamne, hija de Alejandro, hijo a su vez de Aristóbulo II, de la estirpe de los asmoneos. Herodes era enemigo de la familia asmonea que había reinado hasta ese momento en Judea. En sus luchas para la conquista de Jerusalén, y con el apoyo romano en Siria, consiguió que en el año 37 a. C. fuera degollado Antígono II, hijo de Aristóbulo II. Eliminaba así al más directo aspirante a arrebatarle su título de rey.

Intentó mejorar sin éxito su imagen ante el pueblo judío. Realizó una política de mejoras, entre las que destacó la reconstrucción del Templo de Jerusalén, iniciada en el 22 a. C., o la fundación de la ciudad de Cesarea, una ciudad portuaria de carácter occidental construida en honor al dueño del Imperio tras la batalla de Accio, Cayo Julio César Octavio Augusto (Gaius Iulius Caesar Octavius Augustus). Fue un gobernante eficaz que impulsó el comercio y la economía de su pueblo. En época de hambruna (25 a. C.), se deshizo de gran parte de la riqueza de sus palacios para comprar trigo a Egipto.

Hizo ejecutar a toda la familia rival derrocada, incluyendo al abuelo (Aristóbulo II) y al hermano (Aristóbulo III, sumo sacerdote ahogado en unos baños) de Mariamne, su mujer. También a ella la mandó ejecutar en 29 a. C., y un año después a la madre de Mariamne. Asimismo eliminó a dos de sus propios hijos (Aristóbulo y Alejandro), atendiendo a rumores de conspiración contra su persona, levantados por otro hijo, Antípater, a quien también ejecutó años más tarde por intentar envenenarle.

Herodes tuvo muchos hijos de sus diez esposas. Aunque designó sucesor a su hijo Arquelao, a su muerte, el emperador Augusto repartió el reino entre tres de sus hijos:

Murió en Jerusalén hacia el 12 o 13 de marzo de 4 a. C. (entre la Pascua y el eclipse de luna).

En el año 2007 la Universidad Hebrea de Jerusalén anunció el hallazgo de la tumba de Herodes en el Herodión, a pocos kilómetros deJerusalén, hecho que, sin embargo y sin perjuicio del prestigio de los arqueólogos de la Universidad Hebrea, no se haya totalmente probado dada la escasez de textos y dataciones fehacientes.1

Herodes Felipe I

Hijo de Herodes el Grande y de Mariamne II, llamado «Felipe» en Mc 6.17 (cf. Mt 14.3) y Herodes en Josefo. Fue por un tiempo el sucesor designado de su padre, pero luego lo desheredó (a veces «Herodes sin tierra»). Se casó con Herodías, hija de su medio hermano Aristóbulo, pero luego ella lo dejó para vivir con Herodes Antipas. Se retiró a la vida privada y murió en Roma.

Arquelao

Hijo de Herodes el Grande y de la samaritana Maltace. Lo criaron en Roma junto con su hermano y su medio hermano. Después de la muerte de su padre, Augusto lo nombró etnarca (título inferior al de rey, pero superior a ® Tetrarca). Fue semejante a su padre en sus actos de crueldad (Mt 2.22) y en su afán de construcción; suscitó el odio de todos. En el año 6 d.C. una delegación de la aristocracia judía y samaritana lo acusó ante el emperador. Arquelao fue citado a Roma, destituido, despojado de sus bienes y desterrado a Viena, en las Galias, donde murió.

Así, gran parte del reino de Herodes el Grande perdió su autonomía, fue anexado a la provincia romana de Siria y administrado por un procurador nombrado por el emperador (6 d.C.). Una parábola de Jesús parece eludir a las circunstancias en que Arquelao llegó al poder (Lc 19.12, 14, 27). Antes de salir para Roma a obtener la ratificación imperial del testamento de su padre, Arquelao tuvo que aplastar una rebelión; dio muerte a tres mil personas en el templo, durante la Pascua, y los judíos mandaron una delegación a Roma para pedir al emperador que no le otorgara la corona.

Herodes Antipas

Era otro hijo de Herodes el Grande y Maltace, hermano menor de Arquelao, medio idumeo y medio samaritano. Educado en Roma, obtuvo de Augusto el gobierno de Galilea y de Perea con el título de tetrarca (Lc 3.1, 19). Marcos 6.14 lo llama rey, siguiendo una denominación popular, pero en los Evangelios y en sus propias monedas se llama solamente Herodes. Para distinguirlo de su padre, es conocido tradicionalmente como Herodes Antipas (en griego, retrato del padre) o Herodes el tetrarca. Se casó primero con una hija de Aretas IV, rey de los nabateos, pero después la repudió para convivir con su sobrina Herodías, esposa de su hermanastro Herodes Felipe I. Esto provocó una guerra con Aretas, en la que Herodes fue derrotado (36 d.C.).

Herodes Antipas, lo mismo que su padre, fue un gran constructor. Fortificó Séforis, su primera residencia, y fundó una nueva capital, que llamó Tiberias en honor del emperador Tiberio. En el año 39 d.C. la ambición de Herodías lo hizo ir a Roma a solicitar de Calígula el título de rey. Eso provocó su caída: su sobrino Herodes Agripa I, a quien el emperador acababa de conferir este mismo título, se valió de su posición de favorito y lo acusó de tramar una alianza secreta con los partos. Herodes fue destituido y desterrado a Lyón, en las Galias, adonde lo siguió Herodías.

El nombre de Herodes aparece en varios pasajes de los Evangelios, ya que casi la totalidad de su reinado coincidió con la vida de Jesús. Era una persona astuta (Lc 13.32: «aquella zorra»), ambicioso (por influjo de Herodías) y amigo de la pompa. A pesar de su indiferencia religiosa, sabía dar muestras de su ortodoxia judía: peregrinaba a Jerusalén en la Pascua (Lc 23.7), intercedía a veces ante Pilato en favor de los judíos (de ahí la enemistad inicial, Lc 23.12), no hacía figurar ninguna imagen en sus monedas. Hizo encarcelar y ejecutar a Juan el Bautista por reprocharle su unión ilícita con Herodías. Según los Evangelios, esta fue la principal instigadora de la muerte de Juan (Mc 6.14–29 //). Josefo dice que Herodes lo hizo matar porque temía que el éxito popular de Juan pudiera provocar una insurrección.

Al enterarse Herodes de la fama de Jesús, su conciencia le hizo temer que Juan hubiera resucitado (Lc 9.7–9). En Lc 13.31ss, unos fariseos advierten a Jesús que Herodes lo quiere matar, pero tal hostilidad no concuerda con el interés de aquel por ver a Jesús (Lc 9.9; 23.8). Al fin pudo verlo, cuando Pilato, enterado de que Jesús era galileo y por tanto estaba bajo la jurisdicción de Herodes, se lo entregó. Porque no satisfizo toda la curiosidad de Herodes, este juntamente con sus soldados se burló de Jesús (Lc 23.6–12).

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Herodes Felipe II

Hijo de Herodes el Grande y de la quinta mujer de este, la judía Cleopatra. Desde 4 a.C. hasta 34 d.C. fue tetrarca de los territorios situados al este del curso superior del Jordán y del lago de Genesaret (Gaulanitis, Traconitis, Auranitis, Batanea, Paneas e Iturea; Lc 3.1). Josefo lo elogia como un monarca justo y moderado. Reconstruyó Paneas, a la cual llamó Cesarea en honor del emperador (Cesarea de Filipo) y trató de convertir a Betsaida en ciudad con el nombre de Julias (en honor de una hija de Augusto). Al final de su vida se casó con Salomé, hija de Herodías, pero murió sin hijos (34 d.C.). Su tetrarquía quedó incorporada en la provincia de Siria y luego fue entregada por Calígula a Herodes Agripa I (37 d.C.).

Herodes Agripa I o El Mayor

En el Nuevo Testamento se le llama «Herodes», pero Josefo lo conoce como «Agripa». Fue hijo de ® Aristóbulo, y creció en Roma en estrecha relación con la familia imperial. Su amigo Calígula le confirió las tetrarquías de Herodes Felipe II y de Lisanias, junto con el título de rey (37 d.C.). Por sus intrigas, obtuvo la deposición de Herodes Antipas y se quedó con la tetrarquía de Galilea y Perea (39 d.C.). Finalmente, el nuevo emperador Claudio puso también bajo el dominio de este Herodes los territorios de Judea y Samaria (administrados desde 6 d.C. por procuradores romanos). Así, Agripa reconstituyó en solo tres años un reino casi igual al de su abuelo Herodes el Grande.

Aunque era un helenista convencido, Agripa se hizo pasar por una persona singularmente fiel a la Ley judía y logró ganarse la simpatía de los judíos. Hizo importantes donativos para el templo. En el 40 d.C. trató de disuadir a Calígula de que hiciera erigir su estatua en el templo. Su persecución contra los primeros cristianos (Hch 12.1–19) probablemente fuera una tentativa más de congraciarse con los fariseos y el pueblo. En un esfuerzo por debilitar su dependencia de Roma, empezó la construcción de una nueva muralla al norte de Jerusalén, la cual no pudo concluir por prohibición del emperador. Su muerte, repentina y horrorosa, en Cesarea, a los 54 años, la relata Lucas (Hch 12.20ss) y Josefo en forma esencialmente idéntica. Ambos escritores la interpretan como un castigo divino por haber aceptado que la gente lo aclamara como un dios (44 d.C.). Dejó cuatro hijos, de los cuales tres aparecen en el Nuevo Testamento: Agripa, Berenice y Drusila.

Herodes Agripa II o El Menor

Hijo de Herodes Agripa I, nació en Roma ca. 27 d.C. y lo educaron bajo el cuidado del emperador Claudio. Era aún muy joven cuando murió su padre y, por tanto, Claudio no permitió que asumiera el mando del reino (el cual volvió a ser una provincia romana). Al morir su tío Herodes de Calcis en el 48 d.C., recibió la tetrarquía de este en el Líbano, y la cambió después por las tetrarquías de Felipe y de Lisanias con el título de rey. Claudio lo nombró también inspector del templo de Jerusalén con derecho de nombrar al sumo sacerdote. Hacia el 61 Nerón le otorgó nuevos territorios en Galilea y en Perea (Tiberias, Tariquea, Julias, etc.).

Acompañado por su hermana Berenice, con quien vivía escandalosamente, Agripa II escuchó la defensa de Pablo, ante Festo, en Cesarea (Hch 25.13–26.32). Bajo su reinado se terminó el templo de Herodes el Grande (62–64). Su simpatía por los romanos, atestiguada en monedas e inscripciones, se manifestó especialmente durante la guerra judía (66–70 d.C.). Primero, se esforzó por disuadir a los judíos de llevar a cabo una resistencia armada. Luego, al desatarse la guerra combatió al lado de los romanos. Lo hirieron en el sitio de Gamala y esto le valió que Vespasiano lo recompensara. Murió ca. 93 ó 100 d.C., y su territorio se incorporó a la provincia romana de Siria. Con él se extinguió la rama judía de la dinastía herodiana.

Bibliografía:

G. Ricciotti, Historia de Israel II, Miracles, Barcelona, 1947. EBDM III, cols. 1192–1212.

Fotos

Herodes, Wikipedia

http://misteriossinrespuesta.blogspot.com/2008/01/arquelogos-descubren-la-tumba-del-rey.html

Notas

1. La Universidad Hebrea anuncia el hallazgo de la tumba del rey Herodes

Fuente:

Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

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