Sofisma PATÉTICO

Sofisma PATÉTICO

Llamado así porque apela al pathos (la emoción) y no al logos (la razón). Comprende todos los medios de persuasión no argumentativos que pretenden sostener un punto de vista provocando las emociones del auditorio.

¡Qué disgusto le vas a dar a tu padre!

¿Es que quieres hacer llorar a Jesús?

Me decepcionaría que dijeras lo contrario.

No se nos explican las razones por las que debamos hacer o dejar de hacer algo. Se apela a nuestra sensibilidad para exhortarnos o disuadirnos una acción. No es que hurgar en nuestras emociones esté mal o sea condenable. Pero si ésa es toda la argumentación disponible, estamos ante una falacia. Su señor padre puede estar completamente equivocado; y eso de que llore la Virgen no deja de ser una manera de hablar. Deberíamos disponer de argumentos más sólidos, que tengan algo que ver con el fondo del asunto.

Pueden ser muy útiles para suscitar respuestas irracionales, porque para la mayor parte de la gente es más fácil dejarse llevar por los sentimientos que pensar críticamente. También es más fácil para el orador excitar las pasiones del auditorio que construir  un argumento convincente. Por ello, los que tratan de persuadirnos más a menudo políticos y anunciantestienden a despertar nuestra emotividad para inclinarnos a hacer cosas que probablemente no haríamos si pretendieran convencer nos con argumentos.

Este tipo de maniobras es muy eficaz cuando se emplea ante un auditorio numeroso, como ocurre en manifestaciones callejeras, mítines políticos o asambleas religiosas, donde triunfa quien mejor manipule las emociones colectivas, sean éstas positivas (lealtad, piedad, solidaridad, espíritu de emulación) o negativas (miedo, envidia, rencor) ligadas o no a prejuicios sociales o étnicos.

¿Dejaremos que alguien piense que los argentinos  hemos sido cobardes?

¿Qué será de Argentina, de nuestra lengua, de nuestras tradiciones, cuando abramos la puerta a los inmigrantes?

De un patrono nunca puede venir nada bueno.

Las falacias patéticas, principal arma del demagogo, representan el colmo de los malos argumentos. Ni siquiera los hay. Ni existen premisas ni conclusión, ni ganas de argumentar. Precisamente, se trata de evitarlo. No se pretende justificar una tesis, sino arrancar un asentimiento emocional.

Cuando las razones son débiles, los afectos son los que gobiernan. Gibert.

No es que toda apelación a las emociones sea falaz. Nadie puede prescindir de ellas. Los razonamientos son capaces de convencer a la mente, pero no mueven la voluntad. Es preciso conmover, pero tras haber convencido.

Si hay que lograr que lo dudoso se vea cierto, hay que echar mano del razonamiento, con las pruebas al canto. Mas si los oyentes necesitan antes bien ser movidos que en señados, de suerte que no sean flojos en hacer lo mismo que ya saben y acomoden el asentimiento a las cosas que confiesan ser verdaderas, en este caso, se requieren mayores arrestos de elocuencia, y aquí son necesarias las súplicas e increpaciones, las incitaciones y apremios y todo otro recurso propio para conmover los ánimos. San Agustín.[1]

Una cosa es mostrar que es cierto lo que decimos (persuadir) y otra lograr que los convencidos actúen (exhortar). Lo segundo es más difícil y no basta la razón porque con frecuencia, aunque quien nos escucha sepa lo que debe hacer, no quiere hacerlo.

Le replicaron que se conformara con tener razón, ya que no habría de tener otra cosa. Rabelais.

Del pecado todos dicen que es malo y le cometen todos. Quevedo.

Con las emociones podemos arrastrar al mundo entero tras el féretro de Diana de Gales; con la razón ni siquiera lograremos que contribuyan al sostén de Unicef. Ambas, razón y emoción, son necesarias, pero en su debido orden. Cuando los oyentes estén convencidos suficientemente sobre cómo se debe actuar, será el momento de apelar a las emociones para mover a los recalcitrantes. Primero, luz al pensamiento y después, si hace falta, fuego a las emociones.

Es preciso probar antes a uno como traidor y luego provocar a los oyentes contra la traición. Teón.

Demóstenes a Esquines— Al oír tu discurso han dicho: ¡qué bien habla! Al oír el mío han corrido a empuñar las armas. Plutarco.

¿Por qué molestarnos en construir una argumentación convincente si podemos interesar al público de manera más directa, más fácil y más eficaz excitando sus emociones? Porque es peligroso y abre la puerta a toda suerte de irracionalidades; porque las emociones se enfrían tan pronto como termina la función; porque podemos ser refutados con facilidad; porque nuestro prestigio correrá un peligro permanente. Ocurre aquí como con todas las trampas: el que a veces salgan bien no las hace recomendables. ¿Y si la urgencia u otras circunstancias aconsejan apelar directamente a los sentimientos? Adelante con ellos. Al menos sabremos que estamos fomentando emocionalmente algo que, llegado el momento, podríamos sostener con la razón. La falacia consiste en hacer lo contrario, como era el caso de Hitler:

Como orador, Hitler nunca se molestó en probar lo que decía: afirmaba para desencadenar la emoción… Consideraba a su auditorio como una mujer que debe ser en primer lugar desnudada emocionalmente y después seducida para luego abandonarla. Los últimos diez minutos de su discurso parecían un orgasmo ver bal. Woods.

El sofisma patético caracteriza a las siguientes falacias: Apelación al miedo, Apelación a la  piedad, Apelación a la lealtad, Falacia de la Pista falsa.

Notas

[1] San Agustín:Los cuatro libros de la doctrina cristiana. IV, 6.

Fuente:

Adaptado de http://perso.wanadoo.es/usoderazonweb/html/conten/arca/listado/pate.htm

Sofisma

Sofisma

Wikipedia lo define asi:

Un sofisma es una refutación o silogismo aparente, con objetivo de defender algo falso confundiendo al oyente o interlocutor, mediante una argucia en la argumentación que puede consistir, o bien en exponer premisas falsas como verdaderas, o bien en seguir de premisas verdaderas conclusiones que no se siguen realmente de dichas premisas. Estos argumentos, falsos, pero en apariencia verdaderos, pueden ser lingüísticos o extralingüísticos.

En la actualidad se usan indistintamente los términos “falacia” y “sofisma“. El término “paralogismo“, empleado erróneamente como sinónimo de estos términos, carece de la intención de engañar, que caracteriza al sofisma y a la falacia

En la Grecia clásica la capacidad de emplear sofismas en los argumentos era alabado como una habilidad retórica, por lo que la sofística gozó de gran éxito durante el siglo V a. de C., aunque ahora esta época se considera la época de la primera crisis de la filosofía, la crisis del espíritu griego.

Ejemplo de sofisma:

Se dice que Protágoras (el primer sofista profesional según Platón) recibió a un joven que pretendía ser su pupilo, a pesar de no tener dinero para pagar los servicios del maestro. Éste le tranquilizó, diciéndole que le pagase cuando ganase su primer pleito. Tras el periodo de formación, el tiempo se alargaba sin que el pupilo ganase juicio alguno, ya que no entablaba ninguno. Suponiendo mala fe en el alumno, Protágoras llevó a juicio a aquél, pero el tribunal fue incapaz de pronunciarse: Si Protágoras ganaba, el alumno debería pagar, rompiendo así el acuerdo origen del litigio. Si Protágoras perdía, el alumno debería pagar igualmente por haber ganado el pleito. Es decir, Protágoras cobraría igualmente, ganara o perdiera.

Otros ejemplos de sofismas:

  1. Sócrates es mortal
  2. Un gato es mortal
  3. Luego Sócrates es un gato.


  1. No todo lo que brilla es oro
  2. El oro brilla
  3. Luego el oro no es oro.


  1. El amor es ciego
  2. Dios es amor
  • Luego Dios es ciego.
  • Otra definicion seria:

    El sofisma es un error de criterio o raciocinio.

    Sofisma o falacia se llama a una refutación aparente, refutación sofística y también a un silogismo aparente o silogismo sofístico, mediante los cuales se pretende defender algo falso y confundir al contrario.
    Estrictamente hablando, no es una inexactitud de hecho ni de creencia. Comprende un proceso de pensamiento (argumentación), por consiguiente atañe a las conclusiones y no a las declaraciones en que estas se basan.Sofisma, en un significado amplio podría denotar un error de creencia.
    Además la palabra sofisma usualmente se aplica a conclusiones que parecen acertadas y a veces convincentes pero son, de hecho, incorrectas. Luego para que haya falacia o sofisma, debe fallar algo en el proceso de raciocinio.
    Puede haber sofismas formales, cuando hay algo incorrecto en la forma del argumento o en el modo de su planteamiento. La forma de este argumento es: Todo X es Y; todo X es Z; luego, todo Y es Z. Para probar este argumento, se sustituyen los términos X, Y y Z por otros objetos que podamos probar.
    Los sofismas informales son errores de razonamiento, causados por precipitación en la inferencia. Ejemplos de sofismas informales son: la irrelevancia, la confusión y la exagerada simplificación.

    También es difícil distinguir entre argumento y sofisma, puesto que algunos de los argumentos empleados habitualmente son de carácter claramente sofístico. Así ocurre, por ejemplo, con el llamado argumentum ad hominem: algunos estiman que es un sofisma; otros, que es un argumento perfectamente lícito.
    Los argumentos aparentes (sofismas o refutaciones sofísticas) pueden dividirse a su vez en sofismas lingüísticos y sofismas extralingüísticos. Dentro de los sofismas lingüísticos tenemos la homonomia y la equivocación, la anfibolía, la falsa conjunción, la falsa disyunción o separación, la falsa acentuación y la falsa forma de expresión.
    Los sofismas extralingüísticos tienen las causas siguientes: falsa ecuación del sujeto y el accidente; confusión de lo relativo con lo absoluto; ignorancia del argumento; ignorancia del consecuente; petición de principio; confusión de la causa con lo que no es causa, y reunión de varias cuestiones en una…

    Leer también: el conocer, Clases de argumentos, la sugerencia,método cientifico

    Artículo relacionado

    Notas

    Ejemplos de irrelevancia pueden ser todas las apelaciones emocionales:apelación a la lástima, apelación a la lisonja, la amistad, el orgullo, la culpabilidad, la confianza y la esperanza. Pueden ser persuasivas pero no una buena razón para aceptar un argumento.
    Ambigüedad de un término.
    Reunión errónea de términos.
    Inexacta separación de términos.
    Sofisma por accidente:
    A dicto secundum quid ad dictum simpliciter. Esta locución se refiere a un razonamiento consistente en afirmar que si un predicado conviene a un sujeto en algún respecto o de un modo relativo, le conviene en todos los respectos o de un modo absoluto (si S es P en relación con algo, S es siempre y en todos los casos Ρ). Dicho en otras palabras, se refiera a la confusión de lo relativo con lo absoluto.

    Fuente: http://cunday.blogspot.com/2009/04/sofisma.html

    Véase también 

    Dios trino como ejemplo de comunidad

    Dios trino como ejemplo de comunidad

    Abril 14, 2009 by Osías Segura

    Osías Segura
    Teólogo costarricense, ha enseñado en el seminario ESEPA. Actualmente está completando su doctorado en Asbury Theological Seminary (Wilmore, KY).

    Osías Segura

    Existen dos extremos que debemos evitar a la hora de comprender a Dios. El primer extremo es comprender a Dios como UNO, un ser, donde la trinidad pierde su perspectiva. El segundo extremo es comprender a Dios como tres personas separadas, sin unidad entre sí. Si somos cuidadosos buscaríamos un balance comprendiendo a Dios como tres personas mutuamente sumisas a sí mismas en su voluntad, generando una comunidad. El Padre, Hijo, y Espíritu Santo son tres seres completamente diferentes, y su común unidad los hace un Dios; todo un misterio. Es decir el Padre no esta por encima del Hijo, ni el Hijo por encima del Espíritu Santo. Los tres están al mismo nivel, no siendo ninguno más importante ni con más autoridad que el otro.  Mucho se puede hablar de la Trinidad, pero debemos saber que para nosotros los humanos la Trinidad es un misterio. Es decir, mucho se puede hablar del Dios trino pero hay mucho que no conocemos en nuestras mentes finitas. Por tanto, debemos reconocer nuestras limitaciones. Por el momento, Dios nos ha revelado lo que necesitamos saber, y algún día se nos será revelado más cosas.

    Lo que quiero resaltar es que Dios, como Dios trino, nos sirve de ejemplo de comunidad. Esta es la razón que nuestra comunidad (i.e., la iglesia) debe reflejar a Dios de la misma manera. Debemos reconocer que esta perspectiva es subversiva para muchas iglesias bajo un liderazgo autoritario. El modelo trinitario nos muestra que nadie está por encima de nadie, todos se someten mutuamente en amor a Dios y Su voluntad. Las estructuras deben servirnos para mutuo discernimiento, pues la única cabeza es Dios (e.g., no ningún ungido). ¡Ahora, no me mal entiendan! Dios ha puesto en posiciones de autoridad a nuestros líderes y pastores. Pero recordemos que ellos existen para servir al todo, no para servirse ni vanagloriarse a sí mismos. Estos pueden concebir a Dios como uno, el Padre, e imitan tal ejemplo de poder en autoritarismo, cuando en realidad deberían ver a Dios como nuestro ejemplo máximo de común unidad.  Pues tal perfecta comunidad nos hace uno. Jesucristo en Juan 15 nos llama a ser uno, entre nosotros, como él y su Padre son uno, dando ejemplo al mundo disperso y dividido, que en Dios hay unidad a pesar de la diversidad étnica, y social en el mundo.

    Así en comunidad se expresó el amor de Dios: enviando a su Hijo para tener paz con nosotros. Dios mismo en Cristo se presentó en sacrificio para que pudiéramos reconciliarnos entre sí y con Dios. Esto es importante para reflexionar: en esta era cristiana, donde experimentamos los últimos tiempos, Dios nos llama a expresar SU amor, no el nuestro, al mundo. Debemos imitar a Dios en SU versión de unidad. Un Dios que en comunidad nos enseña el cómo vivir en unidad común.

    Al hablar de amistad hablamos de ESE amor de Dios que se vive en comunidad. Es decir, los cristianos debemos organizarnos en grupos de muchos tamaños con algo en común que nos brinda unidad: cual es el amor de Dios. El problema esta en que nuestras iglesias se han centrado en generar cultos masivos tipo show, en vez de preocuparse que su gente genere común unidad entre sí. No hablo en contra de los cultos masivos, sino hablo a favor de un balance. No somos llamados a hacer iglesia, sino a ser iglesia. El énfasis debe estar en una unidad en común donde el amor de Dios es testimonio al mundo en palabra y en hechos de que Dios ama al mundo. Un mundo donde hay separación y dolor, división y falta de reconciliación: Dios es la solución, y su iglesia debe ser ejemplo de ello como señal y agente del Reino.

    Debemos ser sinceros: ¡No somos el perfecto ejemplo de Dios en común unidad! Pero si ese fuera nuestro ideal y motivo para estar juntos, aun así el mundo vería la realidad de cómo nosotros salidos de situaciones de quebranto, dolor, soledad, y hasta odio, y hemos encontrado un lugar donde Dios es exaltado, y tales situaciones son sanadas y perdonadas. Es decir, el mundo podrá encontrar esperanza en un grupo de personas que con un poder fuera de este mundo, se aman entre sí de una manera extraordinaria, y aman al mundo como Dios ama a su mundo. ¡Allí esta el testimonio cristiano!  Por tanto, Dios debe ser el centro, modelo, y ejemplo para nosotros de como vivir en común unidad, según su amor. Esa es la razón de ser iglesia, para imitar a Dios y no para hacer cultos. Si esto es así, qué estamos esperando para seguir construyendo entre nosotros ese amor de Dios que brinda una unidad y una amistad fuera de este mundo, para que el mundo crea que Dios es amor, y que esta al alcance de todos y todas.

    Fuente: http://www.biblia.com/dios-trino-como-ejemplo-de-comunidad/

    ¿Se puede conocer a Dios? parte 6

    “Conocer no consiste en hacer algo, ni en recibir algo, sino en un existir superior al simple existir como ser puesto fuera de la nada; es una sobreexistencia activa inmaterial, por la cual un sujeto existe no ya solamente con una existencia limitada a lo que es como cosa encerrada en un género, como sujeto existente para sí, sino con una existencia ilimitada en la cual es o se convierte, por su propia actividad, en sí mismo y los otros”. (Maritain, Les degrés du savoir, pag. 218 y s.)[1]

    Autor:Paulo Arieu

    ¿Se puede conocer a Dios? parte 6

    • ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?

    «Como era de esperarse, las respuestas fueron acordes a la pregunta: Unos dicen que Jesús es Juan el Bautista, aquel que dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto. Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías; otros dicen que Jesús es el profeta Elías, el profeta que fue sustentado por varios días por una viuda de la ciudad de Sarepta que revivió al hijo de ésta cuando había fallecido; otros defienden que Jesús es Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que habitaban en Anatot, en la tierra de Benjamín; otros dicen que Jesús es alguno de los profetas que ha revivido. ¿Quién tenía la razón? ¿Los que decían que Jesús era Juan el Bautista? ¿Qué era Elías? ¿Jeremías? ¿Otro profeta?»[2]

    Vamos a analizar la respuesta que el dieron. Porque tantas respuestas distintas?. Cuantas opiniones particulares sobre el Señor!

    Las respuestas recibidas por el Señor, sobre la opinión popular,proceden de una visión plenamente humana y simplista de la persona de Jesús.No están erradas por solamente mirar el aspecto humano, ya que este es el que mejor aprecia la multitud,sino que ademas estan influenciadas por las expectativas mesiánicas de la época. La otra estará reservada solo a la revelación divina. Nadie puede contemplar al Jesús divino sin una revelación especial de su gloria.

    • “(Gal 1:15-16 RV 1960)  Pero cuando agradó a Dios,  que me apartó desde el vientre de mi madre,  y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles ….”

    La revelación de Cristo en el corazón del creyente es un poderoso recurso para vivir en Cristo. El ejemplo del apóstol Pablo nos muestra cómo cualquier circunstancia de la vida cotidiana puede ser enfrentada con gozo en Cristo, y cómo en cada una de ellas Cristo puede ser magnificado.

    Existió Jesús?

    «”Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano. Jesús con la cruz a cuestas, por El Greco.”

    Aunque no existen retratos de Jesús ni ninguna indicación acerca de su aspecto físico, son muy frecuentes sus representaciones en el arte cristiano.Jesús con la cruz a cuestas, porEl Greco.
    Jesús de Nazaret, llamado también Cristo o Jesucristo, es la figura central del cristianismo. Para la mayoría de las confesiones cristianas, es el hijo y la encarnación de Dios, que redimió con su muerte al género humano resucitó al tercer día. En el Islam, donde es conocido por el nombre de Isa, lo consideran también como uno de sus profetas más importantes. Es uno de los personajes que han ejercido una mayor influencia en la cultura occidental. Según la opinión mayoritariamente aceptada en medios académicos, basada en una lectura crítica de los textos sobre su figura, Jesús de Nazaret fue un predicador judío que nació entre el 2 a. C., vivió a comienzos del siglo I en las regiones de Galilea y Judea (Actualmente el país de Israel y los territorios palestinos ocupados) y fue crucificado en Jerusalén en torno al año 30.

    Lo que se conoce de Jesús depende casi absolutamente de la tradición cristiana, especialmente de la utilizada para la composición de los evangelios sinópticos, redactados, según opinión mayoritaria, unos 30 ó 40 años, como mínimo, después de su muerte. La mayoría de los estudiosos considera que mediante el estudio de los evangelios es posible reconstruir tradiciones que se remontan a contemporáneos de Jesús, aunque existen grandes discrepancias entre los investigadores en cuanto a los métodos de análisis de los textos y las conclusiones que de ellos pueden extraerse. Existe una minoría que niega la existencia histórica de Jesús de Nazaret.»[3]

    ver

    El espacio y el tiempo

    «Por fuera, la pregunta acontece cuando Jesús llegó «a la región de Cesárea de Filipo» (Mt 16,13) o cuando aún estaba «por el camino» (Mc 8,27). Por dentro, acontece «mientras él estaba orando a solas» (Le 9,18). Es una pregunta con espacio: región de Traconítida, al norte de la Galilea cotidiana, no lejos del Monte Hermón. Es una pregunta con tiempo: probablemente entre dos luces (las del crepúsculo o las del alba), la hora propicia para la confianza. En cualquier caso, es una pregunta a telón caído. Han transcurrido muchas lunas de representación por los pueblos del contorno. Se han escuchado minutos interminables de aplausos. Pero toda obra tiene su hora de la verdad. Detrás de las bambalinas se están desmaquillando Jesús y la compañía de actores. Y entonces, sólo entonces, a telón caído y a maquillaje borrado, surge la pregunta que divide en dos el camino. Es una pregunta de rigurosa seriedad. Tras ella, nada volverá a ser igual. En este intermedio da tiempo para cambiar hasta el lenguaje. Donde los actores decían “comprender/no comprender”, “ver/no ver” ahora van a empezar a decir “cargar con la cruz”, “subir a Jerusalén”. La segunda parte está a punto de comenzar, pero estamos todavía en el intermedio.»[4]

    • Pedro dice “”Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente” (Mateo 16:16).

    «No fue, sin duda, por razones personales, sino para llamar la atención a sus discípulos sobre la impresión hecha hasta aquí en la opinión popular para corregir sus defectos, y para elevar la mente de los apóstoles a pensamientos mucho más elevados, que Jesús les preguntó cuál era la opinión de los hombres respecto a Él.Las diferencias en la respuesta no sólo mostraban la incompetencia del pueblo para verlo correctamente, sino también las múltiples facetas que presentaba la enseñanza de Cristo.
    Probablemente no erramos al suponer que la opinión popular no señalaba de modo literal a Cristo como el Bautista, Elías, Jeremías o uno de los profetas muertos desde hacía muchos años. Porque aunque se esperaba la reaparición literal de Elias, y probablemente también de Jeremías, los fariseos no lo enseñaban, ni tampoco creían los judíos en la transmigración de las almas.
    Además, nadie esperaba el retorno de ninguno de los otros profetas antiguos, ni nadie podía imaginarse seriamente que Jesús era, literalmente, Juan el Bautista, puesto que todos los conocían, ya que habían sido contemporáneos.
    Más bien significaría que algunos veían en Él la continuación de la obra de Juan, como anunciando y preparando el camino del Mesías, o bien, si no creían en Juan, la de Elias; mientras que a otros les parecía un segundo Jeremías, anunciando calamidades sobre Israel y llamando a un arrepentimiento tardío; o bien uno de estos antiguos profetas que habían hablado o del próximo juicio o de la gloria venidera.
    Pero, por más que difirieran los hombres sobre estos puntos, en uno concordaban todos, y era en considerarle no como un maestro o un hombre corriente, sino que su misión venía directa del cielo; y !ay!,en esto tampoco veían en Él al Mesías. Hasta aquí, pues, había ya un retroceso en la opinión popular, y en esto los fariseos habían tenido éxito.
    Hay un énfasis significativo en las palabras con que Jesús se vuelve desde la opinión de las «multitudes» para obtener la opinión de las “multitudes” para obtener la expresión de la fe de sus discípulos: “Pero vosotros, ¿quién decis que soy Yo?» (Marcos 8:27, 29). Esto es más notable porque la pregunta anterior va también subrayada por el uso del pronombre (en el original)”.»
    Luego Alfrec Edherseim nos dice que él tiene «que confesar, sin embargo, graves dudas sobre este punto. Las leyendas de que Jeremías escondió el tabernáculo, el arca y el altar del incienso en el monte Nebo, ciertamente iban combinadas con una expectativa de que aquellas posesiones preciosas serían restauradas en los tiempos mesiánicos (2.” Macabeos 2:1-7), pero se decía de modo expreso en el v. 8 que «el Señor» mismo, y no el profeta, mostraría el escondrijo en que se hallaban. La afirmación del decano Plumptre de que los fariseos enseñaban y los judíos creían en la doctrina de la transmigración de las almas, tiene que haber surgido de no haber comprendido bien lo que dijo Josefo. La primera mención clara de la reaparición de Jeremías, junto con Elías, la restauración del arca, etc., se halla en Josippon ben Gorion (lib. i. c. 21), pero aquí sólo en el Cód. Munster., no en el usado por Breithaupt. La época de la obra de Josippon es disputada; probablemente data del siglo diez de nuestra era. Sólo hay otro testimonio distinto sobre la reaparición de Jeremías en 4 Esdras (2 Esdras ii. 18), y ninguno más. Pero el libro es postcristiano y, en esta sección especialmente, muestra imitación evidente de las Escrituras Cristianas.
    Una visión de Jeremías en un sueño se suponía que era señal de castigos (Bei.57 e, línea 7 desde arriba).
    »[5]

    Conclusión:

    Dios nos nos dejó sin conocimiento de su ser. Dios no esta ausente del mundo,como lo entienden los deístas, ni se olvidó de su creación, sino que envió a su hijo Unigénito, para dársenos a conocer.

    • “10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” (Jn. 1:10-15,18)

    «Jesús, en síntesis, quiere decir que Dios es humano. Humano por compartir nuestra vida y destino. Humano por amar y sufrir por la humanidad hasta el extremo. Jesús ha sido hombre mucho más que nosotros. Tan hombre como sólo Dios puede serlo. Pero a unos cuesta entender que su divinidad no menoscabe su humanidad y a otros, que un hombre como él pueda ser divino. Jesús es tan divino, se piensa, que no ha podido ser muy humano. Sucede también lo contrario. Hoy hay tal certeza de su humanidad que resulta difícil creer que ha podido ser Dios. La Encarnación del Hijo de Dios es un auténtico misterio. Es arduo para el pensamiento hacerse a la idea de reunir en una sola persona dos magnitudes -la divinidad y la humanidad- que parecen competir entre sí. Pero en Jesús, Dios no compite contra la humanidad, compite contra el pecado para salvar a la humanidad del sufrimiento y de la muerte. La divinidad no menoscaba la humanidad de Jesús. La perfecciona. El hombre del corazón apasionado y traspasado, Jesús, más que cualquier otra revelación, devela cómo es verdaderamente Dios y cómo se llega a ser hombre en plenitud[6]

    El historiador Philip Schaff describe la singularidad del Salvador que la biblia nos presenta:

    « “Este Jesús de Nazaret, sin dinero ni armas, conquistó más millones que Alejandro, César, Mahoma y Napoleón. Sin ciencia y sin erudición, derramó más luz sobre las cosas divinas y humanas que todos los filósofos y eruditos combinados. Sin la elocuencia de las escuelas, habló tales palabras de vida como nunca antes o después fueron dichas, y produjo efectos que yacen más allá del alcance del orador o poeta. Sin escribir ni una sola línea, puso en movimiento más plumas, y proporcionó temas para más sermones, oraciones, discusiones, volúmenes de erudición, obras de arte, y cánticos de alabanza que el ejército completo de grandes hombres de los tiempos antiguos y modernos.»[7]

    Concluimos este post diciendo que conocer al Jesus hsitorico o conocer la humanidad del Señor, tal como no los revela la biblia, es de importancia. Recordemos una vez mas que la biblia nos dice que

    • ” Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Tim. 3:16 – 17 RV 1960)

    Saber que nuestro Dios se hizo carne, nos muestra su amor por la raza humana. 

    «Dios se hizo carne y habitó entre los hombres.  Lo mejor es que Dios se hizo hombre a causa del gran amor por nosotros, y que fue a la cruz y personalmente murió por nuestros pecados.»[8]

    «Tenemos que resaltar que todo lo que sabemos de Dios nos es dado por Dios mismo. Si no fuera por el hecho de que Él quiere que le conozcamos, esto sería completamente imposible por nuestra parte (Heb. 1:1-3). J.L. Packer, en su libro “Conociendo a Dios” dice “… el conocer a Dios es cuestión de gracia. Es una relación en la que la iniciativa parte invariablemente de Dios, como debe serlo,por cuanto Dios está tan completamente por encima de nosotros y por cuanto nosotros hemos perdido completamente derecho a su fabor por haber pecado. No es que nosotros nos hagamos amigos de Dios. Dios se hace amigo de nosotros, haciendo que nosotros lo conozcamos a Él mediante el amor que Él nos manifiesta”»[9]

     «Cuando nosotros miramos a Jesús nosotros miramos a Dios mismo.  “Cualquiera que me ha visto a mí ha visto a mi Padre.”  Lo que hace a Jesús ser único es que él es la persona en quien tu y yo miramos a Dios.

     Jesús completamente experimentó lo que significa ser hombre.  Él experimenta todo lo que nosotros experimentamos con una excepción que él nunca pecó en pensamiento o en verdad.  Esta es la razón por la cual él puede ser nuestro sumo sacerdote e intercesor.»[10]

     Por lo tanto, el escritor de Hebreos dice:  

    • Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado, acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:15-16).

    «Nuestro sumo sacerdote es el Hijo de Dios.  Porque él es hombre así como Dios él ya ha entrado al cielo y está a la mano derecha del Padre. 

    • Por tanto teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.” (Heb. 4:14).  

    Por lo tanto, esto es imposible para todos aquellos que son realmente la gente de Dios para echar de menos el descanso eterno y perfecto.

     Nosotros tenemos un sumo sacerdote de dignidad suprema, excelencia y suficiencia divina para ver cada necesidad espiritual (Heb. 4:15).  Aun, él puede “simpatizar con nuestras debilidades” porque él ha tentado en todas las cosas tal como nosotros somos, aun sin pecado.”   Solamente Dios-hombre puede cumplir esto!.

     La invitación siempre esta abierta para acercarnos con confidencia al trono de la gracia, para que nosotros podamos recibir misericordia y podamos hallar gracia para el oportuno socorro” (Heb. 4:16).

    El destino eterno de la persona depende en la relación personal hacia la verdad eterna en Jesucristo»[11]

    • “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” I Timoteo 2:5 (NASB).

    Notas

    [1]. Vicente Fatone, Lógica e introducción a la filosofía,p. 102,ed. Kapeluz
    [2].http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206
    [3]. Aunque la mayoría de los historiadores y expertos bíblicos opina que estos datos pueden darse por ciertos, dada la concordancia de las fuentes, una minoría de estudiosos pone en tela de juicio la historicidad de Jesús de Nazaret, debido a la práctica inexistencia de menciones en fuentes no cristianas.
    Por citar solo algunos autores que afirman la historicidad de Jesús: Raymond E. Brown (La muerte del Mesías); John Dominic Crossan (Jesús, vida de un campesino judío, 1994; Jesús desenterrado); Bart Ehrman (Jesús, el profeta judío apocalíptico, 2001); Gerd Theissen y Annette Merz (El Jesús histórico, 2004); E.P. Sanders (La figura histórica de Jesús, 2000); Geza Vermes (Jesús el judío: los manuscritos leídos por un historiador, 1994. La religión de Jesús el judío, 1996); Paul Winter (El proceso a Jesús, 1983).

    Solo una minoría muy reducida defiende la inexistencia de Jesús. Históricamente, esta posición es muy tardía, ya que la realidad de la existencia histórica de Jesús no comenzó a cuestionarse hasta el siglo XVIII. Los principales defensores de este punto de vista son Timothy Freke y Peter Gandy (Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana, 2000,); Earl Doherty (El puzzle de Jesús, 2005) y, sobre todo, George Albert Wells (The Historical Evidence for Jesus, 1988); The Jesus Myth, 1998).La inmensa mayoría de las enciclopedias y obras de referencia aceptan la historia de Jesús. Es el caso, por citar un ejemplo prestigioso, de The New Encyclopaedia Britannica (Chicago, 1990), tomo 22 ; pp. 360-377.
    Debe destacarse que incluso los defensores de la teoría de la inexistencia de Jesús reconocen que la opinión generalizada es la contraria. Según Wells, en un artículo publicado en 1999: “It is almost universally accepted that Jesus lived in the opening decades of the first century, taught certain doctrines in Galilee, worked there what were at any rate taken for miracles, and died in Jerusalem, at the behest of the Roman governor Pontius Pilate” (G. A. Wells: Earliest Christianity(en inglés).
    Las referencias a Jesús en autores no cristianos son muy escuetas, y en algunos casos se ha puesto en duda que se refieran al mismo personaje que describen los evangelios. (Wikipedia)
    [4].http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774
    [5]. Alfred Edersheim,La vida y los tiempos de Jesus el Mesias, Tomo I,pag. 832-833,ed. Clie,1988
    [6]. http://jcostadoat.blogspot.com/2006/04/la-humanidad-de-jess.html

    [7] Esteban Beitze, Bibliología, Instituto Bíblico Jorge Muller, extensión Bahía Blanca, Bs.As. Argentina, año 2009

    [8]. http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html

    [9]. Esteban Beitze, Bibliología, Instituto Bíblico Jorge Muller, extensión Bahía Blanca, Bs.As. Argentina, año 2009

    [10] http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html 

    [11] http://www.abideinchrist.org/selahes/may8.html 

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    La selección natural, herencia y mutación

    La selección natural, herencia y mutación
    Jabes  Enviando en: domingo, 05 de junio, 2005 – 06:34 pm         
    Según Darwin la teoría de la evolución dice que la vida evoluciono desde las formas más simples hasta las más desarrolladas, entre los cuales solemos incluir a los seres humanos. Bien si leemos lo que se dice sobre este tema los libros sobre esta materia, veremos que existen personas que mantienen basándose en estas ideas de Darwin representados hoy por el neodarwinismo que la vida proviene de donde quiera que haye energía y materia, la energía y materia formaran por si solas la vida y que una ves que la vida se halle formado de esa materia, estará evolucionando automáticamente hasta alcanzar las formas de vida más concientes y desarrolladas y que eso tendrá que ocurrir así de acuerdo a las teorías de Darwin. 
    Cuando Darwin murió en 1892, su idea de la evolución se había expandido por todo el mundo.
    Pero por ese tiempo en otro lugar de Europa encontramos  a otro religioso interesado en la biología desde 1856 un monje de un monasterio agustino conducía unos extraños experimentos, su nombre Gregorio Mendel, aunque fue un monje, fue el primer hombre en establecer las LEYES DE LA HERENCIA de acuerdo a sólidas bases matemáticas, como sabemos todos el trabajo con tipos de guisantes enanos, altos y de varios colores y demostró que la distribución de los rasgos responden a leyes matemáticas perfectamente definidas, y si su trabajo no se hubiera olvidado casi 50 años hasta principios de siglo, si su trabajo sobre las matemáticas de la herencia hubiese sido conocido, se hubiera evitado una enorme cantidad de especulaciones que surgieron más tarde con el origen de las especies. El monasterio en tiempos de Mendel se hallaba en territorio austriaco. 
    Allí en un pequeño trozo de tierra cultivo sus guisantes. 9 años más tarde en 1865 Mendel triunfante hablo acerca de su emocionante descubrimiento, el estaba totalmente seguro basándose en sus experiencias con los guisantes que se podría predecir matemáticamente como las distintas cualidades serían heredadas por las generaciones subsiguientes, el demostró que las cualidades hereditarias no desaparecen ni aun cruzando variedades diferentes 
    Surgirán una y otra ves y es posible predecir cuando y hasta como. La sociedad científica en ese entonces no quedo muy impresionada en ese momento así que Mendel murió en 1884 sin mucho reconocimiento. Pero cuales son exactamente las famosas leyes de la herencia, veamos por ejemplo: 
    “Si tomamos una flor roja y otra amarilla, luego estas se enamoran, se casan y tienen hijos; cuatro hijos en total todos son flores de color rojo, estas cuatro también en su momento tendrán sus hijos, el resultado es tres flores rojas, pero miren ¡una amarilla! 
    Ahora como es posible que padres completamente rojos puedan procrear un hijo amarillo, solo si analizamos en los genes encontramos la respuesta, cada uno de los abuelos rojo y amarillo tienen dos genes del mismo color, sus hijos heredan un gen de cada padre, así que cada uno tiene uno rojo y otro amarillo, pero debido a que el rojo es dominante, su color es el rojo se repite la historia ellos tienen hijos y estos heredan los genes de cada padre, así que 
    tendremos pares completamente rojos, pares mixtos y pares amarillos con su correspondiente color amarillo. 
    Mirando las flores encontramos la verdadera belleza ¡tantos colores y formas! que forman un patrón de diseño inteligente tan maravilloso que uno no puede evitar sentir una admiración profunda por la inteligencia y la sabiduría de aquel que decidió al tercer día de la creación que eso sería así. 
    “Y Dios dijo: produzca la tierra hierba verde, que de semilla según su ESPECIE y árboles fructíferos que den su fruto según su ESPECIE de los cuales cada uno tenga su propia semilla según su ESPECIE y fue así y vió Dios que era bueno”. 
    Podemos ver como Moisés bajo la inspiración del Espíritu Santo recalca La palabra ESPECIE como una entidad separada y lo repite tres veces, además  podemos ver la gran semejanza con el sistema moderno de la nomenclatura taxonómica que clasifica a las plantas según si poseen o no semilla en “hierba verde” (Algas, hongos, helechos musgos) “plantas con semilla desnuda” sin fruto(Gimnospermas) y “árboles con semilla fructíferos que den su fruto” (angiospermas) por lo tanto la Biblia en el área de la botánica no contiene ni un solo error. Se tardo miles de años en comprender esto ; anteriormente se clasificaba a las plantas de acuerdo a las flores, pero la Biblia ya había predispuesto la manera correcta de clasificar a las plantas y asì fue como Carlos Linneo “creo” el sistema moderno que usamos hoy en dìa.
    Pero que es exactamente eso que he escrito en mayúsculas “especie”. En la naturaleza nos encontramos varias clases o especies, así volviendo a Esta pregunta de que es una especie, que nos puede parecer muy complicada., Los expertos llaman especie a una hibridación de genes comunes y lo que Quiere decir con esto es que cada clase o especie tiene un mapa con su tipo básico. Por ejemplo los perros tienen un tipo de mapa particular, tenemos coyotes, lobos, zorros, san bernardos, pequineses, dobermans pastores alemanes,etc. Y todos los distintos tipos de perros que existen pero aunque unos son distintos a los otros pueden aparearse entre si y por lo tanto pertenecen a la misma clase de hibridación de genes comunes y si las diferencias físicas no son muy grandes se puede aparear un san bernardo con un pequines sin problemas; la clase de los gatos es similar tiene una forma básica de mapas de ADN que es tan similar que los distintos tipos de gatos podrían en ciertas cirscuntancias aparearse unos con otros porque sus moléculas de ADN encajan unas con otras, ahora bien como se ve es un termino bastante difícil de definir pero el punto a recordar es este, que es imposible lograr que una especie se reproduzca con otra, no se puede hacer que  los gatos se apareen con perros pues sus moléculas de ADN no poseen el acoplamiento básico mutuo, como para permitir que la cría tenga lugar, pero a veces ocurre algo en las moléculas de ADN y en los cromosomas que produce una alteración a la que llamamos mutación; en 1886 un holandés llamado Hugo de Breéis , mientras recolectaba flores silvestres descubrió algo emocionante, el conocía la enofera común(planta) pero allí encontró tipos Desconocidos de la misma familia, cuando los llevo a su casa las cultivo y obtuvo tipos completamente distintos y publico sus resultados entre 1901-1903 bajo el titulo “The mutation Theory”. Por aquel entonces los resultados de Mendel atrajeron la atención pública parecían convertir en algo imposible la teoría de la evolución gradual de Darwin.
    Entonces las mutaciones pasaron a ser la “Varita mágica” del neodarwinismo pues con ello se salvaban las barreras sólidas entre los distintos tipos de especies, pero viendo màs detalladamente en primer lugar porque ocurren las mutaciones, y una de las Respuestas es la radiación, en un laboratorio se pueden criar tipos de flores haciéndolas mutar deliberadamente por medio de los rayos X, estas mutaciones causadas por radiaciones y otras causas pueden ocurrir tanto en plantas como animales, pero que efectos tiene una mutación aunque en apariencia pueda resultar bella. 
    ¿Mejora realmente a los tipos de especies?. La respuesta es no. 
    Por ejemplo la mosca de la fruta, el biólogo-genético Dr William Owenell explica: 
    “Que representan las moscas mutantes, la cuestión importante para los evolucionistas siempre ha sido tratar de demostrar que las mutaciones juegan un papel en la supuesta evolución. Los únicos dos mecanismos que supuestamente intervienen en la evolución son 1ro las mutaciones y 2do La selección natural, en la naturaleza por el que todas esas mutaciones Son seleccionadas y que las “mejores” mutaciones son agrupadas de forma que gradualmente tendremos toda clase de animales distintos”. “¿Pero que hay de cierto en ello? Si nos basamos en las realidades de la genética, la primera es que podremos mantener estas mutaciones en nuestro caso la mosca de la fruta en el laboratorio, pues se protegen, se tratan bien y se cuidan, pero estos pobres insectos MORIRÌAN fácilmente en la naturaleza, pues todas esas mutaciones les hacen daño, son dañinas, peligrosas y a menudo simplemente letales. Así basado en estas investigaciones concluimos pues que las mutaciones son dañinas para la supervivencia del individuo; son muy interesantes para nosotros y muy útiles pues nos permiten estudiar muchas de las leyes genéticas, pero son muy raras y muy dañinas para los animales. 
    Las mutaciones en la naturaleza realmente dañan y debilitan a las especies, en nuestros dìas de energìa nuclear y plantas nucleares comprensiblemente tenemos la radiación y como consecuencia las desafortunadas mutaciones deformantes que estas pueden provocar. 
    Pero puede la selección natural ayudar favoreciendo pequeñas mutaciones positivas y que gradualmente formen nuevas especies mejor adaptadas. 
    La respuesta es nuevamente un rotundo no, pues basandose en la teoría de Darwin la misma selección natural es un obstáculo para la evolución me explico.
    ¿Qué hace realmente la selección natural? 
    Veamos algunos ejemplos: 
    Supongamos que tenemos un organismo un cierto nro de mutaciones y el 95% de esas mutaciones son negativas o sea un obstáculo para la supervivencia del organismo y lo que la selección natural harà con el tiempo es eliminar aquellos organismos que son menos adecuados al medio ambiente. 
    Si un hombre se vuelve diabetico porque ha perdido cierta información en sus genes debido a una mutación, entonces este individuo será menos apto para competir con otros que sean sanosy esto se aplica a todo el reino animal asì que lo que hacen la selección natural es prevenir el deterioro o deformación de las especies evitando que estos esten en constante decadencia. 
    Ahora propongamos lo opuesto, pues según la ideología evolucionista que dice que “las mutaciones positivas ocurren gradualmente y casi no se ven y que este proceso ocurre por millones de años” 
    (¿Dónde esta la evidencia de esta suposición? ¿Donde están las especies intermedias que demuestren que ha sido así? ¿Donde esta el eslabon perdido?) 
    Supongamos que tenemos un individuo que sufre una mutación “positiva” del 1-2% lo cual es considerablemente superior a lo que dicen los evolucionistas, consideraríamos según la selección natural que este organismo tiene una ventaja, por ejemplo si una lombriz empieza a desarrollar un ojo, las lombrices de tierra no tienen ojos por supuesto, esta lombriz “superior” comienza a desarrollar digamos una retina y los demás componentes ent6onces este nuevo órgano a medio hacer y que esta surgiendo de una mutación “positiva”. 
    Y si este fuese el caso entonces la selección natural se encargaría de desechar a este individuo y
    ¿Por qué razón me explico? 
    Este órgano que se esta formando será un estorbo hasta que no este completado es como si tu brazo comience a convertirse en un ala, hasta ese momento no tienes capacidad de volar lo cual ese miembro es inútil y tampoco podrás manipular con la mano como normalmente lo haces entonces pregunto ¿Es eso una mutación positiva? Por supuesto que no pues mientras no seas un ave y tampoco un hombre estarás en desventaja con respeto a las aves y a los hombres y la naturaleza no te esperara millones de años para que te conviertas en una nueva especie irremediablemente la misma selección natural se encargara de desecharte pues serás un estorbo genético y pondrás en peligro la especie, por lo tanto afirmo contundentemente que la misma selección natural es un gran obstáculo para la teoría evolucionista y todo lo que se relacione con ella en cualquier nivel, con esta mentira que se sigue enseñando en las escuelas como ciencia. 
    La selección natural se encargara de prevenir la tendencia descendente de las especies y ¡JAMÁS! Se preocupara de que si una especie toma una dirección “positiva ascendente” porque la selección natural cuidara de que se produzcan mejores lombrices pero nunca lombrices que son mitad otros animales digamos que proto-serpientes, proto-anfibios, proto-aves o proto-monos. 
    Pues según la teoría de Darwin estas especies intermedias estarán en DESVENTAJA. 
    Darwin pensó que la selección natural, la lucha por la vida y la supervivencia del más fuerte causaría una lenta evolución de una especie en otra; de que la materia sin vida formaría vida (abiogenesis) y que esta vida primitiva a otras más complejas de algas y amebas hasta monos y hombres. 
    Y en esta teoría seudo-científica se basa la falsa religión del anticristo que dice que si el hombre evoluciono físicamente también lo hará espiritualmente hasta convertirse en una deidad para que se cumpla la promesa hecha por el enemigo en el Jardín del edén“¡SEREÍS COMO DIOSES!”
    Darwin estaba definitivamente equivocado pues la selección natural misma impide una evolución lenta y gradual. Toda la teoría esta basada en la creencia de que no se puede conseguir por casualidad un nuevo organismo completo de golpe ya creado, sino que se forma gradualmente por “pequeños cambios”!, pero esos pequeños cambios hacen algo muchísimo mejor pues serán una desventaja para la especie hasta que no se halle completado y como nunca se completan la selección natural evitara la tendencia ascendente o descendente que en el caso es lo mismo pues al final representan una desventaja. 
    Y siendo ese el caso puedo afirmar como un hecho cierto y verdadero el que las especies humanos, animales y plantas han permanecido constantes durante siempre y por este mecanismo de realimentación que el propio Darwin anunció. Lo que el no vio es que el mismo impide la evolución. 
    “Y dijo Dios produzca la tierra animales vivientes en cada genero, animales domésticos reptiles y bestias de la tierra según su especie!» Y sucedió así. Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno. 
    Cuando la Biblia dice que Dios hizo al hombre, los animales y plantas según su especie para que se reprodujeran según su especie nos encontramos con una gran verdad científica tan básica que es tan cierto hoy como cuando Moisés lo escribió y es que Dios hizo la hibridación de genes comunes permanente y que pueden haber variaciones dentro de una piscina común de genes pero no pueden salirse de esas fronteras dentro de la piscina común de genes hidribizantes, se pueden cambiar dentro de ella pero no sin ella tal como una pieza musical de Mozart que pueden presentar pequeños cambios pero nunca se transformará en una sinfonía de Beethoven o una melodía de Bach. 
    Y esto es lo que la Biblia dice de las especies y sus clases Dios creo las leyes que según hemos visto la estabilizan dentro de sus propias fronteras perfectamente rígidas, Y así hemos visto que las leyes y descubrimientos de la genética proveen un fuerte sostén para la creación especial directa también es importante destacar que los mismos fósiles respaldan estos descubrimientos de hecho Darwin llamó a la evidencia de los fósiles como la: “Objeción más seria a la teoría de la evolución” El Dr Gary Parker importante científico a nivel mundial es uno de los muchos evolucionistas que han cambiado de idea y se han vuelto creacionistas convencidos después de estudiar seriamente este asunto. 
    El dijo lo siguiente: “Para la mayoría de la gente los fósiles y la evolución caminan mano a mano cuando la realidad es que los fósiles son una evidencia avergonzante para la teoría de la evolución y son un fuerte respaldo para la creación directa, si la evolución es verdad deberíamos encontrar millones de fósiles como un tipo de vida que lenta y gradualmente fue convirtiéndose en otro tipo de vida; pero los eslabones perdidos son el “truco” del oficio de la paleontología el caso es que los eslabones siguen PERDIDOS lo que hallamos ciertamente son lagunas que agudizan las fronteras entre las distintas especies y son esas lagunas la que proporcionan la evidencia de una creación de clases distintas y la realidad es que existen lagunas entre cada una de las principales clases de plantas y animales faltan encontrar millones de formas de transición que demuestren como evolucionaron las especies; lo que si encontramos son clases separadas y completas que apuntan hacia el concepto de una creación”. 
    Al final de su vida Darwin estaba lleno de dudas y frustrado por us propias teorías haciéndose aun preguntas sobre las grandes cuestiones de la vida hasta que finalmente murió para estar por fin cara a cara con su creador aquel que dijo: 
    “Produzcan las aguas seres vivientes y aves que vuelen sobre la tierra en la abierta expansión del cielo, creo Dios pues los grandes peces y todos los animales que viven y se mueven producidos por las aguas según su especie y así mismo toda ave según su genero y vio Dios que era bueno. 
    El problema del escrito anterior es que critica a una caricatura de la teoría evolutiva y no hace un análisis serio de la teoría evolutiva actual. 
    En primer lugar hay que hacer una distinción. 
    Una cosa es “El hecho de la evolución” y otra cosa distinta es “la teoría de la evolución”. 
    La evolución es un hecho observado y comprobado. La observación paciente de miles de naturalistas, geólogos, biólogos, genetistas etc a permitido acumular tal cantidad de hechos, que no es posible dudar de que ocurra. 
    Por otro lado, la teoría de la evolución es la “Explicación” de q porque ocurre la evolución. 
    El genio de Darwin consistió en entender esto y el mismo lo dice en su libro. El buscaba mostrar los hechos sobre la evolución y proponer una teoria que los explicara. 
    Esa teoria es la selección natural. Que propone por un lado la sobrevivencia del mas apto (y no del mas fuerte) y un mecanismo que aportara una fuente de mutaciones. 
    Darwin no pudo aportar la segunda parte. Eso tuvo que esperar hasta el nacimiento de la genética. 
    Desde la época de Darwin, la teoría de la evolución a avanzado tanto que Darwin tal ves tendría problemas para reconocerla. 
    Uno de los cambios notables es el concepto de especie. 
    El concepto de especie fue creado para poder clasificar la vida por Linneo y es completamente artificial, por ello ha sido abandonado casi completamente para ser substituido por el sistema cladista. 
    Actualmente se define una especie como un grupo de organismos que tienen un antepasado común. 
    El criterio de si se pueden reproducir entre si, es demasiado vago. Existen muchos casos de especies distintas que se pueden reproducir entre si, sin ningún problema. 
    Por otro lado, la evolución NO tiene una dirección ascendente. La evolución tiene como propósito la sobrevivencia, no la mejoría de una especie. Un ser con ojos no es superior a un ser sin ojos. 
    Si leer “el origen de las especes” podrás encontrar la descripción de todos los pasos intermedios de la evolucion del ojo y como todos los pasos tenían un propósito útil. Tan útil que los ojos evolucionaron simultanea mete y utilizando distintos mecanismos. 
    Tenemos evidencias de todos los pasos intermedios, no hace falta especular en este sentido. 
    Darwin dedico sus últimos años de vida al estudio de los mas humildes animales, la lombriz de tierra. En ese libro puso a prueba sus conocimientos y teorías, mostrando como los pequeños cambios se acumulan. 
    Darwin murió satisfecho, aunque alejado del mundo que se rehusaba a escuchar la voz de la razón. La historia de que murió llena de dudas, es solo una leyenda urbana que invento Lady Elizabeth Reid Hope en 1915. 
    y por si las moscas… 
    Efectivamente la mayor parte de las mutaciones son dañinas… pero eso no significa que todas las mutaciones son dañinas. Algunas son neutras, y pueden acumlarse sin causar daño ni beneficio al individuo, y crear un “pool” genetico nuevo. Y algunas pueden ofrecer ventajas. Estas mutaciones son favorecidas y repoducidas. Eventualmente uan poblacion puede ser substituida rapidamente por los individuos afortunados. 
    La facilidad con la que se producen las mutaciones en la mosca de fruta es parte del mecanismo de adaptacion acelerada de la fruta y que el permite obtener un mayor numero de mutaciones beneficas, en este caso, para que en el curso de 20 años surja una especie nueva que reemplace a una especie nativa. 
    Fuente:

    El origen de la vida según la teoría de la evolución

    10 Ago 2008

    El origen de la vida según la teoría de la evolución

    Escrito por: J. Enrique Cáceres-Arrieta el 10 Ago 2008  

     

    Si analizamos con seriedad y sin fanatismo la teoría (más que teoría debería llamarse hipótesis por lo poco científica que es y la gran cantidad de dosis especulativa contenida en ella) de la evolución, nos damos cuenta de que contradice categóricamente leyes fundamentales de las ciencias naturales tales como la ley de la biogénesis (la vida surge solo de vida preexistente y perpetuará solamente su propia especie); la primera y segunda de las leyes termodinámicas y otros principios establecidos por estas ciencias, sin olvidar que también va en contravía de la lógica y el sano sentido común. (“¿Con qué se come eso?”, preguntarán los fanáticos del racionalismo y materialismo)

    Lo más probable es que poca gente simpatizante y creyente de la teoría de Darwin sepa que la primera crítica que debe hacérsele al darvinismo es que adoptó la premisa incorrecta para estudiar el origen de la vida, aplicando el criterio de la ciencia de las operaciones (estudia causas secundarias que gobiernan la manera en que operan las cosas en forma usual) al estudio de los orígenes; y, además, está en búsqueda de causas regulares y repetidas de hechos que ocurrieron una sola vez. Eso toma por los cabellos las operaciones que funcionan hoy en el mundo para explicar cómo es que el mundo fue por primera vez; cómo se originó. Usando esa metodología arriba a una conclusión previa originada por un proceso, que es precisamente el campo de estudio de la ciencia de las operaciones. Por consiguiente, confunde la realidad al presuponer que los hechos únicos (irrepetibles) y singulares, como el origen del universo y la vida primitiva, deban estudiarse por medio de un proceso regular y repetitivo. Pasa por alto que para entender los orígenes de la vida debemos usar la ciencia de los orígenes (estudia las causas primarias: hechos que suceden solo una vez y carecen de explicación naturalista), no la ciencia de las operaciones. De ahí que filósofos de la ciencia como Popper hayan considerado a la teoría de la evolución un programa metafísico de investigación en lugar del rimbombante título de científica que fanáticos evolucionistas le han adherido.

    Además, la teoría de la evolución es solo eso: teoría, suposición, algunas verdades, especulación, hipótesis. Un mito. (Hay quienes consideran a Darwin un genio. Darwin era un joven con muchas dudas y frustraciones al escribir El origen de las especies como se cree admitió siendo anciano) Una teoría irracional y sin fundamento alguno que contiene un sinnúmero de falacias científicas. Quien basado en pocas evidencias construye un edificio corre el riesgo de que tal edificación se venga abajo en cualquier momento. ¿Será por ello que la “teoría” ha sido tan emparchada desde su aparición?

    Hemos expresado que mientras una ciencia no pueda formular una ley tiene grandes dosis de especulación; poca es la ciencia y mucha la filosofía. En todo caso, por casi dos siglos hay quienes han enseñado y aún enseñan la hipótesis de la evolución como si fuera ley de la República Científica. Uno de esos fanáticos de la acientífica hipótesis evolutiva fue Ernst Mayr (1904-2005). Fue tan radical y dogmático en sus especulaciones acerca de la filosofía naturalista de la evolución que ha sido considerado “el Darwin del siglo XX”.

    Mayr, como otros furibundos evolucionistas, creía que “una persona académicamente educada ya no cuestiona la validez de la tan nombrada teoría de la evolución, la cual nosotros [creyentes de la religión Evolución] ahora conocemos como un hecho seguro”. La afirmación de Mayr además de engañosa es profundamente peligrosa, pues insinúa que por solo hacer una declaración repetidas veces se convertirá automáticamente en verdad sin importar su falsedad, tal cual creía Goebbels. Asimismo, asume como cierto lo que debería demostrar en el laboratorio y nunca se ha hecho. El mito transformista ha sido tan repetido a lo largo de 150 años que muchos lo ha abrazado como cierto sin haber investigado nada a fondo y pasando por alto las serias pruebas en contra.

    ¿Es la especulación darvinista un “hecho seguro” como suele creerse? Desde hace varios años muchos evolucionistas saben que ello es solo fantasía. Un vehemente deseo. Ojo, para los evolucionistas ateos nadie que rechace las especulaciones del darvinismo es verdadero científico. No sé por qué me parece haber leído eso en algún lado. “Me parece haber visto a un lindo gatito”, dice Piolín del gato que quiere comérselo.

    Richard Dawkins, de quien hablaremos y seguiremos haciéndolo por sus radicales, dogmáticas e intolerantes creencias, escribió: “Cuanto más entiendes el significado de la evolución tanto más te alejas de una posición agnóstica y te diriges hacia el ateísmo”. ¡La gran flauta! Si hay alguien fanático, intolerante, irrespetuoso e intransigente con las creencias y religiones, es precisamente Richard Dawkins. Ataca a las religiones y creencias porque para él todas son la “raíz de todo mal”, pero al hacerlo cae justo en lo que con tanto extremismo critica.

    Bien expresa Phillip Johnson, “Si los darvinistas mantienen al Creador fuera del panorama tienen que ofrecer una explicación naturalista para el origen de la vida”. No la tienen ni la tendrán porque no la hay. Solo eixsten especulaciones indemostrables. Por tanto, acota Walter I. Bradley, “Hoy hace falta mucha más fe [que la que necesita el creacionista] para ser un científico sincero y ateo”.

    La bronca de Dawkins contra Dios y las religiones le impide ver que el meollo del asunto no es si entiendo o no la hipótesis de Darwin, sino si tiene real apoyo y sustento científico. Y, en verdad, está huérfana de ello. Bueno, nunca tuvo madre. Su padre putativo fue Darwin porque ya otros habían pensando en ello antes que él. De igual manera, Darwin jamás fue ateo.

    Dawkins, filósofo ateo y proselitista con bata de científico naturalista, también se jacta de ser un “ateo intelectualmente satisfecho”; expresión que más adelante observaremos con detenimiento. Baste apuntar que alguien con honestidad intelectual no puede ser un ateo intelectualmente satisfecho. Como dice mi abuela, “algo hay en el canto de la cabuya”.

    Conforme a la tesis de Feyerabend de que toda teoría debe ser juzgada por la experiencia y rechazarse si contradice enunciados básicos aceptados (tal como hace la hipótesis de la evolución con las leyes ya mencionadas y otros principios científicos), dicha propuesta teórica debería ser repudiada porque -agrega el filósofo de la ciencia- “es o bien refutada o tristemente incompleta”.

    De igual manera, el biólogo Jonathan Wells sostiene que “como todas las otras teorías científicas [que se ocupa de un tema científico], la evolución darviniana debe ser continuamente comparada con la evidencia. Si no concuerda con la evidencia [casi nunca concuerda], debe ser revaluada o abandonada, de otra forma no es ciencia, sino mito”. Yo no llamaría “teoría científica” al mito evolutivo, pues no llega al nivel de teoría ni es científica, sino que es un mito cimentado en hipótesis indemostrables. Y muchos se han estado convenciendo de ello.

    Notemos la ironía: los evolucionistas ateos -autoproclamados científicos- rechazan y ridiculizan lo milagroso o sobrenatural en la narración bíblica de la creación (y escriben que la religión es “raíz de todo mal”. En algo estoy de acuerdo con ellos: el fanatismo religioso, incluido el fanatismo religioso llamado evolución, ha sido y es raíz de muchos pesares). También nos llaman “supersticiosos” y “fundamentalistas” a los que creemos en milagros y en la interpretación literal de la Biblia. Pero aseguran radical, dogmática y paradigmáticamente que el proceso evolutivo, con tiempo suficiente, produce los mismos resultados milagrosos. Esto es, si lo dices tú, es malo, y es superstición. Mas si lo digo yo, es bueno. Es ciencia. ¡Caracoles!

    Entiéndase bien, lejos de ser un hecho científico probado como frecuentemente se cree y se afirma tan dogmáticamente; en realidad, la macroevolución propuesta por los naturalistas ateos es una teoría irracional y sin base científica que encierra un sinnúmero de sofismas científicos. No se puede ser un verdadero creyente en el Dios de la Biblia y un cristiano bíblico y al mismo tiempo creer en la evolución, o por lo menos en la interpretación dada por muchos que la han usado y usan como caballito de batalla para su ateísmo filosófico. El ateísmo promulgado por estos señores es incompatible con la creencia o convicción en el Dios creador y personal que plantea la Biblia.

    Temo que quien sostiene tener ancestros simiescos -además de creer que afirma una genialidad- o niega la necesidad de una individualidad (del Creador) para existir el universo, como proclama el Big Bang, en el fondo anida baja autoestima aunque con su conducta y palabras pretenda demostrar lo contrario. Este tipo de conflicto se da muy inconscientemente. Veamos: si creo que soy el producto (¡milagro!) evolutivo de una célula “simple”, pasando por una especie de simio o de cualquier otra bestia, es -para decirlo de manera elegante- considerar que soy un animal, y como tal deben tratarme. ¿Será coincidencia que los criminales en masa crean que sus víctimas son solo animales o computadores portátiles?

    ¿Qué te parecen estas palabras? Somos criaturas muy insignificantes en un planeta tan pequeño que se mueve en medio de un universo tan vasto donde existen millones de galaxias. De manera que es increíble creer que un Dios se interesara por nosotros o al menos notara nuestra existencia. Esto lo manifestó Stephen Hawking a la BBC. (1)

    ¡Qué pobre concepto tiene Hawking de Dios y qué desgaste de energía tratando de minimizarlo al punto de reducirlo prácticamente a nada! En general, una persona con este tipo de concepción en cuanto a Dios y la vida es presa fácil de hondos periodos depresivos y tendencias suicidas. Por desgracia, el pensamiento relativista y fatalista del darwinismo ha reinado desde la publicación de El origen de las especies. Debemos notar que el pensamiento de Hawking no es nuevo, sino copia del Principio de Mediocridad o Principio de Copérnico.

    Otro con una cosmovisión pesimista es el tristemente célebre Bertrand Russell, quien aseveraba: “A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido”. En algo tiene razón el filósofo; sin Dios la vida no tiene sentido. Pero nota que él da “por hecho” (para usar sus propias palabras) su creencia de que no hay Dios. Otros “matan” a Dios como hizo Nietzsche. Los crédulos del mito transformista creen que Darwin “mató” a Dios. Obvio, lo hizo en las conciencias anímicas de aquellos que así lo han querido.

    Quentin Smith, ateo, es el padre de la absurda y desmoralizante frase: “Venimos de la nada, por nada y para nada”. Aunque irracional, esa es su creencia y la respeto aunque no la comparta. El grave peligro de este tipo de cosmovisión pesimista y atea es que moldea (y hasta determina a muchos) la posición existencial y filosofía de vida. Si el universo no ha sido creado y la vida inteligente surgió por casualidad y Dios no existe, entonces la vida no tiene sentido; nada tiene significado, pues somos seres intrascendentes; el triste resultado del azar y la casualidad. La moralidad y la religión pudieran ser eventualmente funcionales, pero no son, en realidad, imprescindibles. Podríamos decir lacónicamente: “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos”. ¿Por qué crees que la mayor parte de filósofos (incluidos científicos filósofos) del pasado y del presente han sido y son extremadamente fatalistas y pesimistas? Es debido a su cosmovisión surgida de una infancia, niñez o adolescencia desgraciada o impregnada con el pensamiento infausto y desesperanzador de los padres. O porque tuvo padres autoritarios o fanáticos religiosos.

    Pero si el universo ha sido creado y somos criaturas de un Ser amoroso que a pesar de nuestra incredulidad y condición de pecadores nos ama sobre todas las cosas, entonces debe haber algo más allá de los confines del universo y después de la muerte física. Para los que aman a Dios hay buenas nuevas pues les esperan “cosas que ningún ojo ha visto, ni el oído oyó, ni han subido al corazón del hombre […]”. (1ra Corintios 2: 9) La vida no es solo lo que hasta ahora conocemos. (El tema lo tocamos en A propósito de eutanasia…) Y la ciudadanía real del cristiano está en los cielos. (Filipenses 3: 20)

    Mientras tipos con una cosmovisión pesimista como Hawking (a quien muchos llaman genio; puede que naturalmente lo sea, pero en cuanto a su concepción de Dios peca de necio) ven solo nubarrones y nada especial en el universo y el ser humano, el genetista molecular Michael Denton cree lo contrario:

    “Toda la evidencia disponible en las ciencias biológicas apoya una propuesta principal […] que el cosmos es un todo especialmente diseñado con formas de vida y que el ser humano es su razón y meta fundamental, un todo en el cual todas las facetas de la realidad tienen su sentido y explicación en este hecho central”. (2)

    ¡Gracias a Dios los llamados genios del mundo y los galardonados con el Nobel son falibles y no todo el mundo les para bolas! ¿Puedes imaginarte lo terrorífico que fuese si Dawkins, Hawking, Russell, Nietzsche y demás profetas de mal agüero tuvieran razón o que todos tuviéramos tal visión del mundo y la vida? La vida en la Tierra sería peor. Viviéramos en un mundo kafkiano y dantesco.

    En verdad, no recomiendo a nadie depresivo o con tendencia a la autoflagelación y el suicidio leer escritos y libros de filósofos relativistas y pesimistas ni consultar obras de fanáticos racionalistas y cientificistas fatalistas, pues le harán más daño que bien por la lúgubre manera de interpretar el mundo de estos personajes, cuya proyección es manifiesta en su vida privada.

    Rick Warren lo explica de esta manera en Una vida con propósito:

    “Si no hubiera Dios, todos seríamos unos “accidentes”, el resultado fortuito de una lotería astronómica [eso ya no lo cree la mayor parte de cosmólogos, astrónomos ni astrofísicos modernos] en el universo. Dejarías de leer este libro porque la vida carecería de sentido, de propósito o de significado. No habría bien ni mal [así pensaba Nietzsche en el siglo XIX y siguen creyendo muchos en el XXI], ni esperanza más allá de tus pocos años en la Tierra.

    Pero hay un Dios que te creó por un motivo, ¡y tu vida tiene una profunda razón de ser! Encontramos el sentido y el propósito [“voluntad de sentido”, lo llama V. E. Frankl] solo cuando tomamos a Dios como punto de partida en nuestras vidas. [En los campos de concentración nazi, Frankl nota que quien camina de espaldas a Dios desprecia la vida y tiene en poco al prójimo]” (3) (Las negritas son añadidas)

    En su libro Dying Life: Near-Death Experiencies, Susan Blackmore escribe:

    “El problema con la [teoría de la] evolución es, y siempre ha sido, que deja poco espacio para un gran propósito de la vida o para un alma individual… La idea [basada en evidencias reales] de que Dios nos creó para un propósito especial es más aceptable [lógica y científica] que la idea [creencia mitológica] de que llegamos aquí por los caprichos “del azar y la necesidad [de ser]”, como afirma el biólogo francés Jacques Monod, aunque no hay evidencia para decirlo y no contribuye en nada a la comprensión de la naturaleza del mundo viviente. Y la gente luchará, e incluso morirá, por las ideas que más le gustan [y dan solaz a su alma]”.

    Blackmore añade:

    La idea del sinsentido puede ser demasiado horrible de aceptar, y haremos lo posible por inventar algo más sustancial a lo cual podamos asirnos. “¡Si veo a través de esto, es porque debe haber algo más!”. Creo que todos estos intentos desconocen una verdad aterradora: que no hay nada sustancial de qué asirse –ni siquiera uno mismo. (4) [Las negritas son añadidas]

    Tres comentarios más al respecto: (a) Como dijera Voltaire, “si Dios no existiera, tendríamos que inventarlo” con el fin de hallar un sentido imperecedero que trascienda la vida; (b) Blackmore yerra al pensar que “no hay nada sustancial de qué asirse”, puesto que múltiples evidencias de las ciencias naturales y experiencias espirituales demuestran lo contrario; (c) Si investigáramos la vida de aquellos que creen firmemente en la teoría de la evolución y niegan la existencia de Dios, hallaremos que la mayor parte de ellos viven una vida deshonesta, desgraciada y disoluta. Pues una vida sin sentido impele implacablemente a vivir una vida superficial y hedonista, tal cual lo expreso en Necesidad del ser humano de creer en Dios.

    Pues bien, la teoría de la evolución no puede explicar el origen de la materia, de la vida y del ser humano sin entrar en contradicciones y violaciones a las leyes que dice representar como la ley de la biogénesis, la primera y segunda ley de la termodinámica y el primer postulado del ya mencionado argumento cosmológico Kalam. No puede, de igual manera, explicar los tres grandes eslabones perdidos entre la materia y la nada, entre la vida y la materia inerte, y entre la creación inferior y el ser humano actual. En fin, son muchas las explicaciones que debería dar la creencia de la evolución pero todavía no las tiene porque los eslabones perdidos no existen. Tal creencia debiera llamarse hipótesis de las lagunas por la cantidad de baches que contiene. Son tantos los agujeros, que en realidad poco es lo científico. De hecho, el único título real de Darwin fue en teología. Esto es, si Darwin era biólogo, yo soy siquiatra. El inglés era un simple observador de la naturaleza como lo soy yo de la conducta humana. Mas ello no nos convierte en profesionales de tales campos.

    Veamos el credo (creencias) irracional y anticientífico del darwinismo:

    · De la nada ha surgido (“brotado”) todo (el universo y la vida) de forma exclusivamente natural.

    · La materia inerte ha producido vida.

    · El azar origina precisión.

    · La aleatoriedad produce alta precisión.

    · El caos produce información.

    · La inconsciencia produce conciencia.

    · La irracionalidad da lugar a la razón. (5)

    Aunque no lo creas, esas son las irracionalidades promulgadas por Darwin, Alfred R. Wallace y la lista innumerable de creyentes evolucionistas autodenominados científicos. Puede que lo sean en otras áreas, pero en lo que concierne al origen del universo y la vida son solamente creyentes de una religión fundamentalista y atea con máscara de ciencia. ¿Acaso puedes ver por qué digo que para aceptar tales creencias necesito suicidarme intelectualmente en lugar de la fe necesaria para creer el creacionismo? ¿De veras creemos todas esas creencias disparatadas naturalistas disfrazadas de ciencia? En realidad, la hipótesis de la evolución no solo es irracional y antiteológica, sino incluso anticientífica. Nota que dichos postulados colisionan contra las ciencias naturales en las cuales se supone que el evolucionista es ducho. Algunos prefieren creer todas esas locuras o que la vida tuvo su origen en otro planeta y fue trasladada al nuestro por extraterrestres (teoría de la panspermia), antes que aceptar la mano de Dios en el origen de la vida. En el desarrollo de este capítulo seguiremos analizando por qué el mito evolutivo es la antítesis de las ciencias naturales. Con todo, muchos evolucionistas radicales la defienden a ultranza, hasta convertirla en su religión atea. En su fetiche.

    Los eruditos sobre encimas Malcom Dixon y E. C. Webb en su obra Encymes (Encimas) sostienen: “Afirmar ligeramente, como algunos, que la vida surge inevitablemente dondequiera que se den condiciones favorables para su existencia, significa demostrar una ignorancia absoluta de los problemas involucrados”. (6)

    Aunque no lo creas, eso creen los creyentes evolucionistas al afirmar: “Asombra saber que la aparición natural de seres vivientes en la Tierra tardó miles de millones de años, pero podría conseguirse en tiempo irrisorio bajo condiciones óptimas de laboratorio”. La última parte de esta cita es lo que Dixon y Webb llaman “ignorancia absoluta de los problemas involucrados” en el origen de la vida. Ignorancia arropada con un falso barniz de ciencia. Me asombra la credulidad para aceptar dos suposiciones sin tener ninguna prueba en el laboratorio. ¿Cómo sabe el autor de esta cita que los seres vivos aparecieron naturalmente por obra y gracia de la naturaleza? ¿Es testigo ocular? ¿Consultó alguna fuente de primera mano? ¿Hay pruebas fehacientes de laboratorio? No hay nada de eso. Él parte de la premisa presupuesta de que la creencia evolutiva es un hecho “probado”, y la Naturaleza en este caso debe interpretarse como el Dios de los teístas. Hay quienes son incrédulos cuando no les conviene creer, pero son crédulos cuando les conviene creer.

    ¿Qué te parece la opinión de Dixon y Webb? Llaman ignorantes a ciertos científicos y “librepensadores”. Quizá no me creas, pero en no pocos evolucionistas tal situación obstinada, comentada por Dixon y Webb, es dada “[…] con tal de ‘contradecir’ a papá. La lucha de voluntades exterior con los padres terminó hace años, pero sigue viva en mi Niño interior aunque yo tenga noventa años y los viejos estén tres metros bajo tierra”. (7)

    Abramos un paréntesis: En sicología es sabido que un trauma (gr. lesión) o conflicto emocional con los padres tiene suprema injerencia en nuestra relación con los demás. Es decir, la tendencia natural es transferir o desplazar emociones y sentimientos irresueltos con nuestros papás a nuestras creencias, lo que hacemos o a nuestras interrelaciones. Desde luego, todo es inconsciente; ni siquiera nos percatamos. Pero los efectos son igualmente dañinos. Mi tesis es que así como el pensamiento de la mayor parte de escépticos, agnósticos, relativistas, anarquistas, evolucionistas y ateos está envenenado, el de Darwin fue intoxicado por la relación agridulce con su padre, cuyo deseo era que su hijo fuera un ministro religioso; mas el interés de Darwin era otro. Abandonó, primero, medicina, y luego teología a fin de dedicarse a observar la naturaleza. Como hallar una aguja en un pajar, es prácticamente imposible encontrar un pensador radical e intolerante con las creencias religiosas que no haya sido condicionado por una relación infantil o adolescente traumática, o envenenada con prejuicios antirreligiosos de sus padres. En efecto, quienes se oponen al real diseño del universo y al creacionismo de manera grandilocuente y vociferante lo hacen por razones antirreligiosas. Es decir, por prejuicios y/o conflictos de los cuales hemos hablado. No pasemos por alto que los hombres dedicados a las ciencias naturales no son máquinas, y sus creencias y/o conflictos determinan la ciencia y conducta de muchos.

    Me duele decirlo, pero verdaderos creyentes en Cristo e incluso muchos hombres y mujeres que sirven a Dios han sido malos padres. Si analizamos la biografía de los pensadores antirreligiosos de ciencia del pasado y del presente nos daremos cuenta de que no pocos tuvieron padres religiosos (y ministros ordenados) autoritarios, represivos y abandonantes. Otros han sido y son secuestrados por el pensamiento y resentimientos de sus padres escépticos, agnósticos y ateos. Ven la vida por medio de las mismas gafas relativistas, pesimistas y fatalistas de sus progenitores. El resultado ha sido más que evidente: sus hijos han sido o son escépticos, agnósticos o acérrimos ateos proselitistas que patean laBiblia, escupen y maldicen a Jesús y a los cristianos, e irrespetan todo tipo de creencias religiosas ciertas o falsas a través de los medios de comunicación social y libros. Cierro paréntesis.

    Alguien dirá: “Los científicos citados hasta ahora están en contra de ciertas afirmaciones de la teoría darvinista. Pero las voces a favor también tienen sus argumentos”. Para empezar, no creo que en la creencia evolucionista haya muchas voces; lo que más hallamos son ecos repitiendo el paradigma.

    No se trata de tener argumentos, hipótesis y teorías, sino demostrar las palabras en el laboratorio. Y la mayor parte de las declaraciones de los evolucionistas se quedan en eso: palabras, palabras, palabras, como ya vimos. Parafraseando lo que alguien ha asegurado, diríamos: En las ciencias naturales, solo los hechos probados en el laboratorio son ciencia; y poco de lo que creen y afirman con tanto radicalismo, dogmatismo y absolutismo los creyentes del mito evolutivo puede ser probado en el laboratorio.

    Ni en el pensamiento de Darwin ni en el de otros defensores de la teoría de la evolución se nos explica (mucho menos se demuestra) qué ocurrió para que los elementos químicos que estaban en la famosa sopa originaria o pre-biótica se combinaran de tal manera que surgiera la vida que evolucionó hasta formar el humano actual, minando la tesis de aquellos furibundos defensores de la Hipótesis que, como Mayr, Dawkins y otros defienden la pretendida evolución de las especies.

    Por lo visto, podemos declarar que el mito de la evolución no es una teoría científica sino metafísica y tautológica (repite la misma idea pero con otras palabras: argumentando en círculo intenta demostrar la validez del mito. Toda resistencia a la teoría deberá ser explicada a la luz del mito transformista. Si sales del círculo vicioso, no eres científico y serás hostigado y perseguido como lo manifesta el filósofo de la ciencia Stephen C. Meyer), como bien la definió Popper. Mas ello no es problema para quienes la aceptan creyendo acoger gran genialidad.

    Después de más de 40 años tratando de hallar pruebas para demostrar la hipótesis de la evolución y no hallar nada, el científico Heribert Nillson expresó: “¡La idea de la evolución se apoya en pura creencia!”. Comparable a quien acepta el creacionismo. Sin embargo, no me cansaré de manifestar que para creer la hipótesis de la evolución necesito fe ciega, no la fe bíblica fundada en realidades y en los más recientes descubrimientos científicos que requiero para creer y aceptar los hechos del creacionismo.

    Ojo, dije hechos, no especulaciones. Pero los evolucionistas suelen manifestar: “No me confundas con hechos; yo ya tengo mi criterio formado”. Algo similar manifestó una profesora de biología al comentarle los más recientes descubrimientos contra el transformismo de la evolución. Sus palabras fueron: “No me va a convencer.” ¿Quién puede convencer una mente predispuesta? ¡Solo Dios!

    Otro profesor de biología (partidario del evolucionismo teísta) me aseguró que creer en la evolución es como quien cree en Dios. Se trata de pura creencia. Tú decides qué creer. Aunque la creencia en Dios no es tan sencilla como veremos en el capítulo 4, en algo tiene razón el educador: ni la supuesta evolución ni el creacionismo pueden probarse porque pretenden explicar un hecho del pasado. Y todos los hechos históricos son únicos e irrepetibles, y señalamos que el método de las ciencias naturales es inoperante para tal propósito.

    En la Introducción de El origen de las especies -edición 1971- el biólogo inglés L. Harrison Matthews escribió:

    La [teoría de la] evolución es la columna fundamental de la biología; por esa razón, la biología está en la peculiar posición de ser una ciencia fundamentada en una teoría no probada -¿es entonces, ciencia [natural] o fe [ciega]? En este sentido, creer en la teoría de la evolución es exactamente paralelo a creer en la creación- ambos son conceptos cuyos seguidores saben [por lo menos los creacionistas losabemos, no así los evolucionistas, pues solo creen por no tener reales evidencias científicas] que son verdad, pero ninguno, hasta el momento, ha podido ser probado. [Las evidencias en cuanto a Dios no pueden ser probadas por medio del método científico convencional, pero hay suficientes pruebas de unreal diseño en el universo y la vida] (8) (Las negritas son mías)

    ¿Puedes imaginar el escozor que provocaron las palabras de Matthews? ¿Cómo fue posible que escribiera la Introducción de esa edición del libro “sagrado” de los evolucionistas? Bueno, desde la misma aparición del libro de Darwin empezó a ser cuestionado. El fanático de la evolución no es capaz de soportar semejante cantidad de honestidad. Que tales afirmaciones las haga o escriba un teólogo o un periodista cristiano como yo no es gran cosa para los “portadores” de la verdad de las ciencias naturales. Pero que lo asevere uno de ellos es algo muy diferente. De ahí que quieran desmeritar el hecho de que muchos creyentes evolucionistas han empezado a dudar del mito.

    ¿Ves? Un evolucionista admite que el pretendido hecho científico es solo creencia y tampoco es un hecho científico probado como alegan muchos. ¡Ciencia, cómo engañan muchos en tu nombre! ¡Dios, cómo embaucan unos y matan otros en “tu” Nombre! Algo más, por ser la teoría de la evolución “la columna fundamental de la biología”, según las acertadas palabras de Matthews, la biología ha estado rezagada en comparación con otras ciencias naturales, pues no avanzará como debiera mientras esté empeñada en enarbolar paradigmas (conclusiones) como verdades indiscutibles (dogmas) antes de terminar las investigaciones acerca del origen de la vida.

    A mi interlocutor de biología también le contesté que los más recientes descubrimientos científicos apuntan al creacionismo, no al evolucionismo teísta ni mucho menos al darvinismo sin Dios del que hacen gala los darvinistas ateos proselitistas. Además, le planteé mi malestar por la mala fe de algunos autores y editores de textos de biología de secundaria y universitarios que aún persisten en enseñar como válidas varias de las ya desprestigiadas evidencias y símbolos del darwinismo. ¿Qué podemos decir de educadores y canales de televisión que aún insisten en enseñar como reales probados fraudes evolucionistas? De hecho, los medios y periodistas desprevenidos han contribuido a la difusión del mito evolutivo.

    Al decir del escritor y apologista cristiano J. W. Montgomery, diríamos que los fanáticos evolucionistas ignoran que si nos asimos a paradigmas con suficiente obcecación, los hechos no tendrán validez alguna. Seremos capaces de crear un mundo propio (un universo propio; “una burbuja sicótica”, dirían otros), divorciado de la realidad e imposibilitado de hacer contacto con el mundo real, tal cual se lo inventa el sicótico.

    Pues bien, ya dijimos que toda teoría científica debe ser susceptible de verificación. Y las aseveraciones de la teoría de la evolución no pueden ser verificables ni desmentidas a través del método científico naturalista por no ser científica sino metafísica, tal como asevera Popper.

    Popper sostiene además que la mayor exigencia de verificación en la experiencia no solamente eliminaría las afirmaciones metafísicas (de las cuales la evolución está atiborrada), sino que también aniquilaría las hipótesis empiristas y con ello el conocimiento científico de las ciencias naturales; dado que la mayoría de postulados científicos no son verificables empíricamente. Tocaría, por tanto, rechazarlos como afirmaciones sin sentido. (9)

    De igual manera, tengamos en cuenta que el inductivismo ingenuo ha sido y es enemigo de las ciencias naturales por su extremado énfasis en la observación particular como fuente del conocimiento científico y porque según esta posición tal conocimiento solo deriva de los hechos de la experiencia adquiridos mediante la observación y la experimentación. (Para una lectura complementaria consúltese ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, de Alan F. Chalmers)

    La ley de la biogénesis refutó la generación espontánea de los evolucionistas que afirman que la vida emerge espontáneamente de una materia inorgánica en decadencia. Desatino defendido por los darvinistas basados en superficiales observaciones que realizaran en muchos descubrimientos “interesantes” como el de que la mosca de la fruta proviene de la cáscara del plátano; el gusano, de carne descompuesta; las abejas, de ganado muerto.

    Serias investigaciones realizadas por Francesco Redi (1688), Lazzaro Spallanzani (1780), Louis Pasteur (1860) y Rudolf Virchow (1858) comprobaron que cuando la materia fue preestablecida y herméticamente sellada para evitar una posible contaminación biológica, no surgió vida; prueba irrefutable de que de la generación espontánea no surge vida alguna. El alemán Virchow documentó que las células no surgen de la materia amorfa, sino solo de células preexistentes (“omnis cellula e cellula”). Complementado tal descubrimiento con el del galo Pasteur de que toda cosa viviente surge de una cosa viva preexistente (“omne vivum e vivo”). En pocas palabras, los “interesantes” descubrimientos de los evolucionistas eran, como otras veces, fraudes.

    En octubre de 2007, J. Craig Venter anunció haber creado un cromosoma sintético que podría llevar a la creación de la primera nueva forma de vida artificial en el planeta. Ojo con palabras como “podría”. Es decir, a la fecha, es una especulación, no un hecho. Pero -como en otros casos- se ha exagerado el avance naturalista. Veamos: si investigamos más al respecto del logro de Venter, nos percatamos que la secuencia del ADN del cromosoma sintético se basa en la bacteria Micoplasma (produce neumonía atípica) y han trasplantado dicho cromosoma a una célula bacteriana viva, y en la fase final del proceso se espera que el cromosoma sintético controle dicha célula para convertirse en una nueva forma de vida.

    Por su parte, Hamilton Smith ha creado el genoma sintético que ha llamado M. genitalium JCV-1.0, que contiene cada uno de los genes de la bacteria conocida como M. genitalium G37. Dicho de otra manera, lo que Venter y Smith han logrado o puedan alcanzar ha partido de un ser vivo preexistente, no de la nada ni de material inorgánico, puesto que la vida no surge de la nada. Ni el universo “brotó” de la nada absoluta.

    No perdamos de vista que los investigadores y científicos naturalistas también abrigan creencias y esperanzas. Pero los fanáticos racionalistas y los cientificistas critican amargamente nuestras convicciones y creencias. ¿Será porque sus creencias son ciencias pero las nuestras son supersticiones? Eso es lo que ellos creen. Muchos nos catalogan “creyentes”, pero ellos se autodenominan “científicos”. Lo nuestro es “religión”, “metafísica”, “misticismo”, “no querer saber la verdad”. Mas las creencias de ellos son ciencias, investigaciones, hechos científicos. ¡Pamplinas! Ellos y nosotros tenemos creencias; por tanto, los dos bandos son creyentes.

    Lo peor de todo es que algunos investigadores son fundadores, dueños, responsables o accionistas de empresas e institutos biotecnológicos y en ocasiones ponen más levadura de la necesaria para inflar sus descubrimientos y avances naturalistas con el fin de promover el valor de sus acciones en la Bolsa. (¡Poderoso caballero es don dinero!) Así surgen informaciones sensacionalistas que después de lograr el efecto económico deseado suelen ser desmentidas en el camino. Pero… ya el daño se hizo y muchos se tragaron el cetáceo de 30 metros con toda y caña. Y… los medios y colegas muy poco registran los fraudes y desmentidos, pasando inadvertidos. Si los publican, lo hacen en un “rincón” del diario y sin bombos y platillos, contrastando con las trompetas, saxofón, cítara y flautas con que se publicitó la media verdad o engaño.

    Un ejemplo sería el de la información sobre “la enzima de la inmortalidad” aparecida en los diarios, basándose en un artículo de la revista Science de enero de 1998. En la “noticia” se aseguraba que una enzima permitiría alargar la vida hasta 150 años. Ello permitió el enriquecimiento de Geron Corporation, patrocinador de la campaña engañosa. En un solo día Geron y sus accionistas ganaron más del 50 por ciento de sus acciones en la Bolsa. Días después, cuando se hizo el desmentido, las acciones volvieron a bajar, mas la popularidad de Geron ya estaba creada y los inescrupulosos inversores que compraron y vendieron a tiempo se enriquecieron. En fin, mucho es el sensacionalismo con fines lucrativos detrás de no pocos falsos o reales avances naturalistas. No olvidemos que Feyerabend advirtió sobre la dictadura de los que se creen dueños y portadores de la verdad de las ciencias naturales.

    Sigamos con la hipotética generación espontánea. Lo nefasto es que los científicos y docentes evolucionistas enseñan a sus estudiantes, primero, la importancia de la refutación a la generación espontánea. Empero, después, adoctrinan a sus estudiantes (como lo hiciera una secta religiosa; no olvidemos, para muchos el mito de la evolución es una religión) el “hecho irrebatible y probado” de que la generación espontánea fue el medio evolutivo a través del cual surgió la vida. ¿En qué quedamos? ¿Es María o es Sofía? ¿Hasta cuándo el lavado de cerebro? ¿Hasta cuándo la incoherencia? ¿Hasta cuándo la irracionalidad vestida de ciencias?

    Por otra parte, Termo I afirma que nadie puede crear o destruir energía. Siempre hay, siempre hubo y quizá siempre habrá la misma cantidad de energía, esto es, un cien por ciento… No nos preocupamos de donde vino; solo que la utilizamos. En otros términos, la energía no puede crearse o destruirse, solo transformarse de una forma a otra. Esta primera ley también se llama ley de la conservación de la energía. (10)

    Harold Hill escribe que la evolución, en contradicción a la segunda ley de la Termodinámica, nos dice (sin explicar la procedencia de la vida no inteligente que proveyó los ingredientes o materia prima para dar inicio a todo) que todo empezó hace alrededor de cuatro mil y medio millones de años, cuando una pequeña célula simple (no hay tal célula simple, pues la célula es uno de los más complejos mecanismos que podemos imaginar, aunque sea una célula procariota) se movía en un pantano y allí el pequeño protozoario empezó a desplazarse de un sitio a otro hasta lograr que con el correr del tiempo le salieran tumoraciones y protuberancias. Luego se transforma en lagarto, más tarde en simio, hasta llegar a ser hombre. (11)

    ¿Qué te parece? Por enésima vez confieso para creer eso necesito fe ciega, no la fe alimentada por hechos ocurridos en tiempo y espacio reales que me enseña el creacionismo en cuanto al origen del universo y la vida. ¿De dónde salieron la “célula simple” y la sopa pre-biótica? ¿Quién las creó? No me digan que Dios nos empezó a formar a partir de ese menjurje porque sería ver al Creador maniatado por la casualidad y la ciega selección natural. Subordinado al azar. Pudiera ser catalogado como una especie de alquimista o chef internacional. Ese no es el Dios que presenta la Biblia.

    Sigamos: Termo II o ley de la transformación de energía dice que “todo cuanto hagamos provoca un disturbio”. Literalmente, la ley afirma: “Es imposible construir una máquina que, funcionando de manera continua, no produzca otro efecto que la extracción de calor de una fuente y la realización de una cantidad equivalente de trabajo”. Esta ley también se conoce como ley del desorden progresivo porque todo lo desordena y desparrama como un niño de dos años de edad. “Termo II hubiera borrado del mapa al pequeño Proto en poco tiempo, porque la entropía garantiza de manera absoluta que todo aquello menos de lo más simple se transforma en nada”. (12)

    (Nota: Tomado de nuestro libro El origen de la vida: ¿según cuál creencia?  Primera de Tres entregas)

    Fuente:J. Enrique Cáceres-Arrieta el 10 Agosto 2008,   http://lacomunidad.elpais.com/earrieta/2008/8/10/el-origen-la-vida-segun-teoria-la-evolucion

    Este año Colombia y el mundo estarán más cerca del Universo

    Este año Colombia y el mundo estarán más cerca del Universo
    Planetario de Bogotá

    Colombia.com (15/Ene/2009): El 2009 ha sido nombrado como el año internacional de la astronomía y Colombia se prepara económica y científicamente para la celestial conmemoración. 

    Con una amplia programación que será lanzada oficialmente el 28 de enero y la segunda fase del proyecto de modernización del Planetario, Bogotá y el País se unen a la celebración del Año Internacional de la Astronomía. 

    La Unesco y la Unión Astronómica Internacional han declarado el 2009 como el Año Internacional de la Astronomía bajo el lema “El Universo, para que usted lo descubra”. 

    Una celebración que rinde homenaje al célebre astrónomo y físico italiano, Galileo Galilei, quien en el año de 1609 realizó la primera observación celeste con un telescopio, dando origen así a 400 años de descubrimientos que aún continúan. 

    El Año Internacional de la Astronomía 2009 fue adoptado por la UNESCO y a su celebración se han vinculado más de 140 países con actividades científicas y culturales, dándole un especial énfasis al tema educativo, reconociendo a su vez la enorme importancia que tiene la astronomía para potenciar la formación científica y cultural de la población, especialmente de los niños. 

    La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, se unen a esta celebración para apoyar un extenso programa de eventos y actividades dirigidos por el Planetario de Bogotá, con el apoyo de la Red de Astronomía de Colombia, RAC, entidad que reúne a las asociaciones de astrónomos aficionados y expertos, instituciones de promoción de la astronomía y ciencias del espacio, planetarios y observatorios astronómicos de todo el País.

    En una primera fase de la renovación tecnológica 

    Galileo Galilei

    del Planetario, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte invirtió el año anterior, 1. 600 millones de pesos en la compra de dos proyectores de video especiales para el teatro de estrellas, los cuales mejoraron la capacidad didáctica y de enseñanza a un público más exigente en materia de recursos tecnológicos.

    Este año y con el fin de convertir este escenario de carácter científico en uno de los más importantes del mundo, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte abrirá la licitación pública internacional para comprar el proyector central de estrellas, y adecuar el espacio físico de lo que será el teatro de proyecciones. 

    “La segunda fase del proyecto comprende dos etapas: la compra del nuevo proyector de estrellas para reemplazar el proyector original que cumple en 2009, 40 años. Este nuevo proyector se complementará con los proyectos digitales y harán que el Planetario se ubique entre los mejores Planetarios del mundo. Incluye además la renovación tecnológica de sonido, silletería e iluminación de la sala. El nuevo proyector tiene un costo aproximado de 16.000 dólares más los costos de adecuación y será uno de los logros de Bogotá Positiva”, señala Catalina Ramírez Vallejo, Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte.

    El proyecto contempla además la adecuación de todas las instalaciones del Planetario (Museo de Bogotá y Galería Santa Fe que serán trasladados a ubicaciones más adecuadas para sus propósitos) y la creación del Museo del Espacio y la disposición de salas para atender las demandas de los colegios y la población por actividades pedagógicas que los acerquen al universo. 

    El costo de esta intervención está alrededor de los 10 mil dólares.

    Hey Charly!

    Hey Charly!

    La música también rinde homenaje al padre de la teoría de la evolución

    ELizbeth Hernández
    El Universal
    Ciudad de México Miércoles 11 de febrero de 2009
    14:45

    Al pequeño Charles le gustaba mirar escarabajos, moscas y  gusanos. Quizá la manera peculiar de moverse de éstos insectos lo tenía cautivado, por qué no,  si simbolizaban vida en pequeños cuerpos duros y viscosos. ¿Hablaría con alguno de ellos? ¿Le habrán contado historias? No lo sabemos

    Lo que sí sabemos es que cuando el niño Darwin creció seguía buscando cambio, tal vez por eso se aburría  en sus clases de medicina en Edimburgo. Poco después lllegó el movimiento que lo condujo hasta la isla Galápagos…

    “I think” (pienso) anotó Charles Darwin años antes de poder presentar su teoría “El origen de las especies”  el 24 noviembre de 1859. Entonces, el hombre que buscó entender el origen conmocionó a otros hombres y mujeres que se resistían (algunos aún lo hacen) a ver su parentesco con los monos.

    Así, el pequeño Charles, el mismo que jugaba con insectos marcó su paso por el mundo. Para muestra basta ver la celebración por los 200 años de su nacimiento este 12 de febrero: exposiciones, foros, artículos y reseñas que recuerdan su obra.

    La música no se queda atrás,  encontramos la canción  Hey Charly!, compuesta e incluída originalmente en un albúm único lanzado en 1991 por los hermanos Rob y Ferdi Bolland  de título Darwin (Evolution) en una versión interpretada por Suzi Quatro.

    Los hermanos Bolland mezclaron su estilo ecléctico de prog-rock, rock balladry y electro pop para crear el albúm del cuál es practicamente imposible conseguir una copia, incluso entre la comunidad bloguera circula la petición para que sea vendida una edición especial por  el 200 aniversario del natalicio de tan importante persona.

    Resulta que los Bolland juntaron, además de Suzi Quatro, a músicos como: la banda de rock británica Barclay James Harvest, quienes interpretan Stand Up;  Colin Blunstone -ex-The Zombies, que canta una canción de amor a la esposa de Charles,  Emma-  y  se incluye música chill out con un doblado evolutivo en dos pistas de la futura que llevan por nombre: El Beagle y Origen de las Especies.

    Más videos sobre Darwin:


    Además de Hey Charly, en You Tube están los videos: Happy 200th Birthday, Charles Darwin, un clip para recordar al célebre naturalista, que incluye opiniones sobre su teoría e importancia para el estudio de la especie humana, y The young Charles Darwin, un fragmento de la vida infante de Darwin que se extiende a su viaje a la isla Galápagos.

    Happy 200th Birthday, Charles Darwin

    The young Charles Darwin

    Fotogalería: El legado de Darwin

    Fotogalería: El legado de Darwin

    darwin10buena

    Creacionistas y evolucionistas, ambos dicen tener la razón

    Creacionistas y evolucionistas, ambos dicen tener la razón

    La sociedad victoriana del siglo XIX no aceptaba sus polémicos postulado, hoy en día en algunas escuelas de Estados Unidos se prohibe leer su obra

    El Universal
    México, DF Miércoles 11 de febrero de 2009

    Durante más de dos siglos las investigaciones del científico Charles Darwin, creador de la Teoría de la Evolución han generado polémica entre los que creen que el hombre es obra de Dios y los que aseguran que es descendiente del mono.

    Una de las instituciones que se ha opuesto a sus teorías es la Iglesia católica. El papa Benedicto XVI no comparte las teorías que explican la existencia de la Humanidad sólo como resultado del azar, y para Juan Pablo II no bastaba Darwin para explicar el origen del hombre.

    Sin embargo, el presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Gianfranco Ravasi, dijo en declaraciones recientes que hay que restablecer el diálogo entre ciencia y fe, ya que ninguna de las dos puede agotar el misterio sobre el ser humano y sobre el universo.

    Ravasi hizo estas manifestaciones durante la presentación del congreso internacional que se celebrará en Roma del 3 al 7 de marzo próximo, bajo el lema “Evolución biológica: hechos y teorías. Una valoración crítica 150 años después de El origen de las especies” .

    La tesis central de la Teoría de la Evolución publicada en 1859 por Darwin, -validada más de un siglo después por la genética-, y rechazada por la sociedad victoriana de su época, sostiene a grandes rasgos, que no hace falta un poder sobrenatural para explicar el origen de las especies, que todas ellas tienen un antecesor común y se han desarrollado mediante la selección natural.

    El naturalista describe cómo aspectos hereditarios de las especies se han desarrollado y adaptado durante millones de años. Para la teoría de la creación de la Iglesia Dios creó el mundo en seis días. El científico descubrió que el hombre desciende del mono, en contraposición a la versión bíblica que dice que Dios lo hizo a su imagen y semejanza a partir de un puñado de arcilla.

    En 1860, el obispo Samuel Wilberforce ridiculizó las tesis evolucionistas de Darwin en una sesión en Oxford.

    En días recientes, Carl Baugh, director del Museo de Evidencias del Creacionismo en Glen Rose, ubicado al sur de Dallas, afirmó:”creemos firmemente que Dios creó al hombre y todo lo que hay sobre la faz de la tierra, y  en mi opinión, es lo suficientemente poderoso como para haberlo hecho en un par de días”.  Rose ha trabajado científicamente desde 1985 para demostrar que el mundo fue creado por Dios, algo de lo que tampoco tiene ninguna duda.

    El presentador Andries Knevel, una de las caras más populares de una cadena holandesa EO,dijo en su programa que se puede ser un cristiano ortodoxo y no creer que la Tierra fue creada hace miles de años en 6 días. Estas declaraciones llevaron a que algunos miembros de la cadena le retiran su apoyo a la televisora.

    El director de EO, Arjan Lock, dijo a través de un comunicado que “la misión de la EO es transmitir que Dios es el Creador y Jesús el Salvador, lo que es un fundamento firme de nuestra fe, aunque ahí caben diferentes opiniones sobre cómo se creó la Tierra”.

    En algunas escuelas de Estados Unidos no se permite leer la obra de Darwin. La polémica continua.

    Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/notas/576230.html

    El verdugo de la creación Divina

    BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE CHARLES DARWIN

    El verdugo de la creación Divina

    El padre de la biología moderna enfrentó varias críticas por considerar que el hombre desciende del mono y no que es fruto de la imagen de Dios.


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    El científico británico Charles Darwin, figura capital del pensamiento moderno, representa como pocos el antagonismo entre religión y ciencia.

    Muchos religiosos se irritaron ante las ideas de Darwin, conocido como el científico que descubrió que el hombre desciende del mono, en contraposición a la versión bíblica que dice que Dios lo hizo a su imagen y semejanza a partir de un puñado de arcilla.

    El científico británico, que nació hace 200 años, consideraba que no hay un escalón insalvable entre humanos y animales. Sostenía que todos procedemos del mismo tronco de la existencia, evolucionando a través de mutaciones que crearon nuevas especies y que condujeron a la extinción a otras en un proceso de cientos de millones de años.

    Según la teoría de Darwin, la vida ha evolucionado a través de la selección natural. Para explicar este mecanismo selectivo, detalla en su popular libro “El origen de las especies” que “el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas morirán con mayor probabilidad. Aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente”.

    El principal artífice de la teoría de la evolución por selección natural estudió para ser clérigo. Por irónico que parezca, Darwin fue y es aun cuestionado porque atribuyó a la naturaleza facultades que muchos consideran exclusivamente divinas.

    Nacido en Shrewsbury en el seno de una familia acomodada, Darwin manifestó desde pequeño gran interés por las ciencias naturales. En 1825, siguiendo los pasos de su padre y abuelo, comenzó a estudiar para médico, pero a los dos años lo dejó y a propuesta de su padre decidió estudiar para ser ministro de la Iglesia de Inglaterra.

    Comenzó a asistir voluntariamente a las clases del botánico John Henslow, el cual fue una figura decisiva para que llegase a ser quien fue y no un clérigo rural como quería su padre.

    Gracias a Henslow, Darwin tuvo a los 22 años la oportunidad de integrarse como naturalista sin paga a la expedición comandada por el capitán Robert Fitzroy a bordo del “HMS Beagle”. El barco zarpó en 1831 y regresó a Inglaterra en 1836.

    En ese periplo, Darwin conoció Cabo Verde, las costas de América del Sur (Argentina incluida), las islas Galápagos, Australia y Sudáfrica, entre otros lugares, y comenzó su “segunda vida”, como él mismo la definió, dedicada a la ciencia.

    A su regreso a Inglaterra, ya merodeaban en su cabeza algunas de las ideas que años más tarde plasmó en “El origen de las especies” (1859), que le daría fama universal.

    Durante varios años se abstuvo de escribir ni siquiera un esbozo. Se cree que por miedo al escándalo, aunque hay también que lo atribuyen a que no quería herir los sentimientos de su esposa, que era una cristiana devota.

    En 1859 se publicó “El origen de las especies” y al año siguiente se instaló en plena campiña inglesa, donde nacieron la mayoría de sus diez hijos, de los cuales sólo siete llegaron a la edad adulta.

    Tras su muerte en 1882, Lady Elizabeth Reid Hope, una evangelizadora cristiana, afirmó que estuvo con Darwin poco antes de su muerte y que éste estaba arrepentido de sus teorías y reconocía a Jesucristo como el salvador de la humanidad, pero su familia lo negó.

    Fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=327541

    Despojan de corona a Miss Rusia por posar semidesnuda

    Despojan de corona a Miss Rusia por posar semidesnuda

    miss
    La modelo Sofía Rudneva fue descalificada para representar a Rusia en el certamen de belleza Miss Universo, la joven tuvo una sesión de fotos eróticas cuando era menor de edad
    09-04-2009
    Sofía Rudieva, quien apenas estrenaba su título Miss Rusia 2009, fue despojada en su país del rol de belleza nacional.
    Esto luego de que varios medios rusos dieran a conocer una serie de fotografías eróticas de la joven.
    Tal y como lo dio a conocer este diario en fechas pasadas, Sofía se vio involucrada en la polémica, a raíz de dos sesiones que esta modelo, oriunda de San Petersburgo, hizo supuestamente antes de cumplir los 18 años.
    miss-rusia
    Tras posar desnuda siendo menor de edad en la web Perfect 10, ahora tendrá que asumir el costo de las consecuencias, ya que la ahora ex reina de belleza ya no competirá el 23 de agosto en el certamen más importante para estas monarcas de figuras impactantes que es el certamen Miss Universo. 

    A principios de marzo fue cuando Sofía Rudieva se hizo de la corona. Actualmente cuenta con 19 años y a pesar de que aún era desconocida en el plano internacional, las placas,que ya a aparecen en centenares de sitios en Internet, cobraron mayor importancia cuando se supo que la chica era Señorita Rusia 2009.
    Fuente: http://www.poresto.net/espectaculo/29067-despojan-de-corona-a-miss-rusia-2009-por-fotos-eroticas

    NASA muestra ‘una mano gigante cósmica’

    NASA muestra ‘una mano gigante cósmica’

    Una fotografía de un grupo presentadas por la agencia espacial de EU muestra una estrella pulsar al momento que forma una figura simplemente espectacular

    NASA muestra 'una mano gigante cósmica'
    Así luce la imagen dada a conocer por la agencia. (Foto: Cortesía NASA )

    Redacción
    El Universal
    Martes 14 de abril de 2009
    11:26 La NASA dio a conocer varias imágenes donde se pueden apreciar en una de ellas una vasta formación estelar en el espacio en forma de una mano humana.

    La imagen, tomada por el telescopio la base-observatorio Chandra, muestra una nebulosa de rayos X a 150 años luz.

    En la foto se puede apreciar lo que parecieran dedos fantasmales azules -tres dedos se pueden apreciar claramente, como se ve en la foto, pero el anular y el meñique se confunden-.

    La agencia aseguró que la visión de la mano es causada por una joven y poderosa pulsar, conocida por el nombre de PSR B1509-58, informó la cadena estadounidense CNN.

    “La pulsar es una estrella neutrón giratoria que se encuentra constantemente arrojando energía alrededor del espacio, creando así complejas y fascinantes estructuras, incluyendo una parecida a una mano cósmica”, dijo la NASA.

    La estrella B1509, creada a partir de la quiebra de una estrella, es uno de los más poderosos campos generadores de electromagnetismo en la Galaxia. Las nebulosas son formadas por un torrente de iones y electrones emitidos por el fenómeno de mil 700 años de antigüedad.

    Los aparentes dedos son estructuras que fueron causadas por “un nudo de material con cierta energía comprimidos en una nube”, sostuvo la agencia.

    jigh

    Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/53533.html

    Buscando los orígenes de la vida: Charles Darwin

    Enviado por : Liberto Brun Compte
    2005-03-07 08:25:00

    Buscando los orígenes de la vida: Charles Darwin

    Desde el 2 de Septiembre del 2003 la misión para encontrar planetas del tipo Tierra fue denominada así en honor de Charles Darwin, el naturalista británico que entró en la historia por sus teorías de la evolución y la selección natural.

    Darwin creyó que toda la vida en la Tierra se desarrolló gradualmente a través de millones de años a partir de unos pocos ancestros comunes. La misión Darwin explorará 1000 de las estrellas más cercanas, buscando planetas pequeños rocosos que son los lugares más probables para que se desarrolle la vida – por lo menos de la manera como nosotros la conocemos.

    Charles Darwin (1809-1882)

    Charles Robert Darwin nació el 12 de febrero de 1809, en Shrewsbury, Inglaterra. Su padre, era medico, hijo de Erasmus Darwin, un poeta, filósofo y naturista. La madre de Charles, Susannah Wedgwood Darwin, murió cuando él tenía ocho años de edad.

    A la edad de dieciséis años, Darwin se fue de Shrewsbury para estudiar medicina en la Universidad de Edimburgo. Repugnado ante la vista de una cirugía realizada sin anestesia, finalmente se fue a la Universidad de Cambridge para prepararse como sacerdote en la Iglesia de Inglaterra.

    Desde 1831 a 1836, Darwin estuvo como naturalista a bordo del Navío Real Británico HMS Beagle, en una expedición científica alrededor del mundo. En América del sur, Darwin encontró fósiles de animales extintos que eran muy similares a las especies modernas.

    En las Islas Galápagos en el Océano Pacífico, notó muchas variaciones entre las plantas y los animales del mismo tipo general que los que había en América del Sur. La expedición visitó lugares alrededor del mundo y Darwin estudió las plantas y animales en todas partes a donde fueron, recolectando ejemplares para un estudio posterior.

    Cuando regresó a Londres, Darwin llevó a cabo una investigación exhaustiva de sus notas y ejemplares. Varias teorías relacionadas surgieron como resultado de este estudio: que la evolución sí ocurrió, que ésta fue gradual, requiriendo de miles de millones de años, que el mecanismo primario para la evolución fue un proceso denominado selección natural; y que los millones de especies vivas de hoy en día surgieron de una forma de vida única original a través de un proceso de ramificaciones denominado “especialización”.

    La teoría de la selección evolucionaría de Darwin, mantiene que las variaciones dentro de las especies ocurren al azar y que la supervivencia o extinción de cada organismo está determinada por la habilidad de ese organismo de adaptarse a su medio ambiente. El lanzó esas teorías en su Libro El Origen de las Especies (1859) Después de la publicación de este libro, Darwin continuo escribiendo sobre botánica, geología y zoología hasta su muerte en 1882. Se encuentra enterrado en la Abadía de Westminster.

    El trabajo de Darwin tuvo un gran impacto en el pensamiento religioso. Gran cantidad de gente se opuso fuertemente a la idea de la evolución porque entraba en conflicto con sus convicciones religiosas. Darwin evitó hablar acerca de los aspectos teológicos y sociológicos de su trabajo, pero otros escritores utilizaron sus teorías para apoyar sus propias teorías respecto de la sociedad. Darwin era un estudiante trabajador, tenaz y reservado que se preocupaba de los sentimientos y emociones no sólo de su familia, sino también de los amigos y demás semejantes.

    La Misión en sí

    Darwin es una flotilla de ocho naves espaciales que buscarán planetas semejantes a la Tierra y analizarán sus atmósferas para descubrir las señales de vida. Seis naves serán telescopios espaciales. La séptima nave combinará la luz de éstas para similar un espejo mucho mayor que el de un solo telescopio. La octava nave se comunicará con la Tierra y con la flotilla.

    Uno de los seis telescopios de la misión Darwin

    La búsqueda de planetas extrasolares, o sea, planetas que orbitan alrededor de estrellas, es algo muy difícil. Aún para estrellas cercanas, es como tratar de ver la diferencia entre la frágil luz de una vela y una casa iluminada desde un punto a 1000 kilómetros de distancia.

    En longitudes de onda ópticas, una estrella sobrepasa el brillo de un planeta tipo Tierra por una diferencia de mil millones a uno. Parcialmente para solventar esta dificultad, Darwin observará en el infrarrojo medio. A estas longitudes de onda, el contraste de estrella-planeta disminuye en un millón a uno haciendo el descubrimiento un poco más fácil.

    ¿Qué tiene de especial?

    Darwin observará en la franja de infrarrojos ya que la vida en la Tierra deja su marca en esta longitud de onda. Sobre la Tierra, la actividad biológica produce gases que se mezclan con nuestra atmósfera. Por ejemplo, las plantas sueltan oxígeno y los animales expelen bióxido de carbono y metano.

    Estos gases, y otras sustancias, tales como el agua, dejan sus huellas absorbiendo ciertas longitudes de onda de la luz infrarroja. Darwin separará la luz de un planeta extrasolar en sus constituyentes de longitudes de onda, utilizando un instrumento llamado espectrómetro. Este mostrará la caída de luz ocasionada por gases específicos que se encuentren en la atmósfera, permitiendo que sean identificados. Si son los mismos que producen la vida en la Tierra, en vez de ser por procesos no-biológicos, Darwin habrá encontrado evidencias de vida en otro mundo.

    Sobre la Tierra, la atmósfera bloquea las longitudes de onda medianas del infrarrojo que Darwin estará diseñado para observar. A temperatura ambiental, los propios telescopios podrían emitir radiación infrarroja, alterando sus propias observaciones. Sería como utilizar un telescopio normal para llevar a cabo astronomía óptica con toda una pared de luces apuntando hacia él.

    Allá en el espacio, hace mucho frío. El telescopio está diseñado para trabajar justo a 40K (-233ºC) mientras que el detector real puede ser reducido en su temperatura aún más hasta sólo 8K (-265ºC) Esto en total hace que el telescopio deje de radiar su propia señal infrarroja y le permite investigar la débil luz de los planetas distantes.

    Nave espacial

    Darwin consta de ocho naves espaciales separadas – el satélite maestro, la nave nodriza central y seis telescopios.

    Inicialmente, la nave central debería haber llevado la antena para comunicarse con la Tierra. Sin embargo, para mover la antena y mantener la Tierra a la vista ocasionarían desajustes a los sensibles sistemas ópticos a bordo de la nave. El satélite maestro de comunicaciones fue entonces diseñado para cubrir estas funciones. Este satélite será un cubo de un metro de lado para manejar todas las comunicaciones de y hacia la Tierra con una antena principal y cuatro sistemas de comunicación de soporte.

    Los seis telescopios de Darwin, una nave nodriza central y un satélite de comunicaciones (abajo a la izquierda).

    Esta también cumplirá con otra función muy importante. Vigilará a cualquiera de las otras siete naves que pudieran ir a la deriva por encima o por debajo de las otras. Esto es sencillo, pues el satélite maestro se asienta detrás y de cara hacia todos ellos. Estará equipado con pequeños transmisores para enviar órdenes de maniobras a los telescopios y a la nave vértice.

    Esa nave central es la que llamamos nodriza. Esta no observa las estrellas por sí misma pero recoge y combina la luz de los seis telescopios que la rodean. Para hacer esto más fácil la nave vértice será de seis lados, de manera que cada lado de la nave espacial central siempre tendrá una cara con vistas a uno de los telescopios en vuelo libre.

    La combinación de la luz de esta manera es denominada interferometría. Para cumplir con el objetivo de Darwin de encontrar e investigar los planetas tipo Tierra, esto funcionará bajo el sistema de interferometría de anulación que es un resultado que combina la señal de diferentes telescopios de tal manera que la luz de la estrella central se ve cancelada. La luz que llegue a algunos de los telescopios estará ligeramente retardada antes de que llegue a combinarse y esto ocasionará que la luz de la estrella central sea “cancelada” en los datos resultantes. La luz de los planetas, sin embargo, no se ve afectada por esta manera y puede ser vista. Si no fuese por este efecto de “anulación”, la luz de la estrella inundaría el débil brillo del planeta.

    Hay seis naves espaciales telescopio. Los propios telescopios son un diseño estándar, conocido como Cassegrain, similares al utilizado en el Telescopio Espacial Hubble. Las dimensiones totales de cada montaje de un telescopio serán de 2.8 metros de largo por 1.7 metros de ancho.

    Para que Darwin funcione, los telescopios y la nave nodriza deben permanecer en rigurosa formación. Una desviación de poco más de milésimas de milímetro arruinaría la observación. Aunque esto suena como un hecho imposible de exactitud, la ESA confía en alcanzar esta meta usando una variación del exitoso Sistema de Posicionamiento Global o GPS que proporciona una gran cantidad de las navegaciones basadas en satélite en Tierra.

    La nave espacial probablemente estará equipada con pequeños motores iónicos que solo necesitan cinco kilos de combustible para durar los cinco años completos de la misión. Otra posibilidad es verter gas frío por fuera de los cohetes propulsores. Esta opción podría ser mejor porque los iones son partículas corrosivas que podrían dañar a otras naves en la flotilla.

    El viaje

    En vez de ponerlo en órbita alrededor de la Tierra, la ESA planea colocar a Darwin a una distancia mayor, más allá de la Luna. A una distancia de 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, en la dirección opuesta al Sol, es un punto especialmente favorable, conocido como L2. Darwin operaría desde ahí.

    El lanzamiento de Darwin depende del desarrollo de un nuevo cono para la nariz del cohete Ariane-5 que tenga el espacio suficiente para toda la flotilla Darwin. En la nariz del cono, los seis telescopios van acomodados en dos hileras de tres. Encima de la primera hilera, se asienta la nave nodriza. El satélite maestro se coloca sobre la segunda hilera. Las hileras son entonces colocadas una encima de la otra y aseguradas en la punta del cohete Ariane y rodeadas de una envoltura. Todas las naves estarían sujetas a un solo punto de apoyo para mantenerlas firmes durante el lanzamiento.

    El lanzamiento colocaría a Darwin de inmediato en su curso de trayectoria para alcanzar el punto L2. Le tomaría entre 100 y 200 días dependiendo de la trayectoria utilizada para que Darwin alcance su destino final.

    Los cinco puntos Lagrange Sol-Tierra vistos desde encima del hemisferio norte de la Tierra, no está a escala. (Adaptado de la NASA)

    Lo antes posible, después que la etapa superior del cohete haya dejado de funcionar, las ocho naves se separarán del punto de enganche y navegarán como un grupo suelto. Cuando alcancen el punto L2 y disparen los cohetes para mantenerlos en posición, los telescopios serán organizados en una figura hexagonal, con la nave nodriza en el centro y el satélite maestro siguiéndoles detrás. Cuando se logre esto, podrán comenzar las observaciones.

    Historia de la misión

    La idea para esta misión fue propuesta en 1993. Las metas de Darwin (misión) eran detectar planetas del tipo de la Tierra orbitando estrellas cercanas y establecer restricciones sobre la posibilidad de la existencia de vida, como la conocemos, en estos planetas.

    Desde entonces, las metas se han expandido a la posibilidad de la obtención de imágenes, diez veces más detalladas que el James Webb Space Telescope (JWST), una misión conjunta de la ESA/NASA programada para lanzamiento alrededor del año 2009. Que precisamente sería colocado en el punto L2.

    Desde mediados de los 1990’s, la ESA ha estado trabajando en un diseño viable. Los científicos y los ingenieros han rediseñado la flotilla y han encontrado maneras muy ingeniosas para reducir la demanda de requerimientos técnicos de las diferentes naves. Aún hoy en día, la Esa continua investigando la forma de si es factible alcanzar los mismos resultados científicos utilizando sólo cuatro telescopios libres en lugar de los seis.

    Sociedades

    La NASA también está considerando realizar una misión similar a Darwin. Su misión se denomina el Buscador de Planetas Terrestres (Terrestrial Planet Finder por su nombre en inglés) y es objeto de muchos estudios en la actualidad. Dada la naturaleza ambigua de ambos proyectos, la NASA y la ESA, podrían colaborar en la misión final, construyendo un Darwin/TPF que lanzarían y manejarían conjuntamente. Otros países como Rusia y Japón han mostrado igualmente su interés en contribuir en la misión.

    Artículo de ESA
    Aportación de Liberto
    Para:

    http://www.astroseti.org/imprime.php?codigo=1040

    Yo, Charles Darwin

    Yo, Charles Darwin

    12 Febrero 2009

    12 de febrero. charlesdarwinAl final, por las fechas en que estamos, hablar de Charles Darwin resulta  inevitable. El día 12 de febrero de 1809 nace en Shrewsbury, West Midlands, Inglaterra. De él depende una parte de la concepción del mundo de la que hoy somos herederos. Pero no es sólo una concepción: es una explicación científica. Si sólo fuera una concepción, entonces ésta se basaría en la certidumbre y en la conjetura, en la constatación y en la fe. Una concepción es un marco general a partir del cual se inviste de sentido lo que se ve. Pero en el caso de Darwin su concepción es una teoría científica. Ha pasado, pues, el examen de la observación sistemática, de la recopilación de datos, de su contraste; el examen del laboratorio, por decirlo así; el examen de las pruebas que recopila.

    Pero el científico no es un observador ordinario, alguien que se afana por mirar como los demás; es alguien que mira de un modo excepcional con el fin de explicar precisamente lo ordinario, eso que por estar a vista de todos resulta invisible. ¿Qué es una mente científica?, se pregunta en cierta ocasión Charles Darwin. Su respuesta es entrañablemente decimonónica. Es científica aquella mente que intenta “universalizar su conocimiento bajo leyes generales”, se contesta Darwin. Es ésta una respuesta que no habría disgustado a Auguste Comte o a Karl Marx, por citar sólo a dos autores tan alejados de la investigación del naturalista inglés. ¿Autores? ¿He dicho autores?

    Charles Darwin escribió una célebre Autobiografía cuya lectura actual resulta simplemente deliciosa, aleccionadora, una escuela de ironía y de observación, precisamente. Aunque dice escribirla sin haberse “esmerado nada en cuanto al estilo”, la obra es franca, incisiva y entretiene  como pocas:  es tan sutil en la descripción de tipos y situaciones como la de su contemporáneo John Stuart Mill, que es un modelo autobiográfico para el Ochocientos. Como dice Janet Browne enLa historia de El origen de las especies’ de Charles Darwin, “por encima de todo lo demás, fue indiscutiblemente un autor”. ¿Un autor? Calificar así a un científico no es precisamente el mayor elogio que puede hacérsele. Pero ustedes me permitirán.

    Releo la Autobiografía de Darwin, editada póstumamente. Digo releo y me corrijo. La nueva edición que ahora se presenta en castellano por Martí Domíngezen la editorial Laetoli (20o9) no es exactamente la versión que yo había leído tiempo atrás, un texto amputado y aligerado por los retoques de Francis Darwiny Emma Wedgwood, hijo y viuda de Charles. “Resulta muy interesante analizar de qué manera recortaron, recondujeron y, sencillamente, manipularon laAutobiografía de Darwin, con el objeto de presentarla con el aspecto menos polémico posible”, precisa Martí Domínguez. Echemos un vistazo, releamos las partes ya conocidas y examinemos con inocencia lo que ignorábamos. El País adelantaba el pasado día 8 de febrero unos pasajes de esta edición con nueva traducción. Es preferible leer todo el volumen, las ciento y pico páginas que nos llevan directamente al Ochocientos.

    charlesdarwin1816El niño. El niño parece robusto y con ese punto de picardía que nunca perderá. Su familia y su entorno lo ven como un jovencito bien despierto, atento observador desde fecha temprana, amante de la naturaleza. Hacia 1876, cuando escribe la Autobiografía, recuerda su infancia con cierto detalle, su afán coleccionista, sus cacerías de animales, las clases de su hermana Caroline, las lecciones en la escuela local, la inocencia traviesa de aquel muchachito. La madre fallece tempranamente, cuando el joven Charles cuenta ocho años, y las evocaciones del adulto son tiernas y compasivas e irónicas.

    Se sorprende siempre corriendo, convencido entonces de que sus habilidades motoras son una gracia de Dios; se sorprende también de la crueldad y de la compasión infantiles de que es capaz, robando nidos, matando lombrices, golpeando algún cachorro que no llega a aullar; se sorprende, en fin, doliéndose de sus punibles acciones, con sentimiento de culpa. No era tan travieso, pues. Eso sí: tenía mal acomodo en el colegio. Las primeras clases en las aulas fueron para él “un mero espacio vacío”, un lugar en el que forzaban a los muchachos con aprendizajes memorísticos de cosas inútiles. Leen, sí, recitan versos de Virgilio u Homero, disfrutan con odas deHoracio, pero sus avances son irrelevantes. “Cuando dejé el colegio no era ni avanzado ni retrasado para mi edad; creo que todos mis maestros y mi padre me consideraban un muchacho corriente, más bien por debajo del nivel intelectual normal”, admite. “Para mayor mortificación mía, mi padre dijo  una vez: `Lo único que te interesa es la caza, los perros y cazar ratas, y vas a ser una desgracia para ti y para toda tu familia´…” ¿Qué decir de dicho diagnóstico? ¿Qué decir del futuro que le espera a ese muchacho?

    El padre. robertwaringdarwin1Esas preguntas tienen fácil respuesta si las leemos en clave paterna. En realidad, algunas de las páginas más divertidas de laAutobiografía son las que el naturalista dedica a Robert Waring Darwin, su padre. Lo recuerda voluminoso, con una corpulencia intimidatoria. Lo menciona con ironía y ternura. “Medía 1,88 metros, era de espaldas anchas y muy corpulento: nunca vi un hombre más grande”, precisa. “La última vez que se pesó llegó a los 152 kilos, pero después aumentó mucho de peso”, admite resignadamente. ¿Demasiada humanidad? ¿Y qué significa eso?

    De su padre –médico de profesión– admiró su capacidad para acercarse a los demás, para ponerse en el lugar del enfermo, para ganarse su confianza. Tanto era así, que la palabra de Robert Waring Darwin parecía tener efectos terapéuticos. Como un psicoanalista avant la lettre, lo primero que hacía era dejar hablar a los pacientes: a las pacientes, precisa el hijo. Así se desahogaban y, muy frecuentemente, lo que en principio parecían dolencias físicas acababan diagnosticadas como padecimientos psíquicos. Darwin dedica páginas de admiración a esta habilidad que tanto bien hizo, añade. ¿Bien? ¿No sería acaso la treta de un hábil manipulador? No, responde el hijo. En Robert Waring Darwin había la entrega humana del médico rural y una particular capacidad de observación. Sabía conjeturar a partir de lo meramente superficial y sabía predecir el curso de la enfermedad valiéndose de su aguda mirada.

    ojosdedarwinLa observación. Y eso fue también Charles: un finísimo observador dispuesto a ver las maravillas del mundo, dispuesto a viajar para aprender, para coleccionar estableciendo series. El coleccionismo fue una práctica habitual entre los burgueses del Ochocientos, pero ese juego solía limitarse al placer que procura el tesoro acumulado. En cambio, en Darwin, las piezas se interpelan y lo reclaman, creando cadenas y contextos que ya no existían o que eran invisibles. Se formó en la Universidad de Edimburgo y en la de Cambridge, cursado estudios de medicina y teología, materias que no le dispensaban gran satisfacción. En realidad, “ninguna de mis dedicaciones”, dice, “fue, ni de lejos, objeto de tanto entusiasmo ni me procuró tanto placer como la de coleccionar escarabajos”. ¿Podemos imaginar algo así? Una tarea aparentemente irrelevante es el principio de un habilidad científica.

    El viaje en el Beagle (1831-1836), surcando mares, recalando en islas y costas remotas, anotando sus registros, que más tarde publicará, descubriendo lo inesperado; la aparición de El origen de las especies (1859), que tanto escándalo provocará; la realización de diferentes investigaciones sobre el mundo natural, con minucia erudita y entusiasmo poético…, todo ello nos muestra a un científico tenaz: un observador atento a lo minúsculo. Del indicio extrae información general, de la huella obtiene datos circunstanciales, del resto saca noticia de otro tiempo que ha sobrevido hasta hoy. Lo pequeño deviene grande, ley general, ley de funcionamiento. “Al examinar por primera vez una comarca, nada parece menos prometedor que el caos de las rocas; pero al registrar la estratificación y la naturaleza de rocas y fósiles en numerosos puntos, razonando y prediciendo siempre lo que se encontrará en otros lugares, no tarda en proyectarse luz sobre el terreno, y la estructura del conjunto se vuelve más o menos inteligible”, dice Darwin en un pasaje de su Autobiografía.

    diosDios. Selección naturalsupervivencia de los más aptos son algunas de las fórmulas expresivas que resumen la teoría evolucionista. No puedo extenderme en ello porque mi competencia en este ramo es escasa. Para nuestros fines, es más interesante detenerse en el papel que finalmente le reservamos a Dios a partir de Darwin. ¿Qué dice el naturalista a este propósito? ¿Dios nos mira?

    Conviene recordar la censura, las censuras que amputaron la primera edición de Autobiografía. No fueron las únicas, desde luego: los familiares de Darwin consideraron que las ironías o los sarcasmos que el naturalista se permitía para enjuiciar a sus contemporáneos eran expansiones indebidas. Muchas descripciones de colegas o de amigos o de coetáneos simplemente desaparecieron para no herir sensibilidades o susceptibilidades, según. ¿Coetáneos? Las menciones que hace a la figura de Dios –nuestro eterno coetáneo, digamos– son las más censuradas.

    En la Autobiografía, Darwin manifiesta incredulidad y escepticismo, entendiendo por tales la duda acerca de las verdades reveladas y el racionalismo frente a los prodigios.  Llega a ello poco a poco, tras sus observaciones, tras sus investigaciones. ¿Un Dios irascible, un Dios benevolente, un Dios diseñador? Admite lo increíble que es el Antiguo Testamento, “versión manifiestamente falsa de la historia del mundo, con su Torre de Babel, el arco iris como signo” o con una Providencia dominada por “los sentimientos de un tirano vengativo”. Por eso, no admite la evidencia de los milagros, su supuesta obviedad: “cuanto más sabemos acerca de las leyes fijas de la naturaleza más increíbles resultan éstos”, unos milagros que sólo pueden aceptarse por seres humanos ”ignorantes y crédulos”. Pero no menos dudosa es la historia del Jesucristo: es un Dios bondadoso, sí, pero desmentido permanentemente por el sufrimiento del mundo. “Por más hermosa que sea la moralidad del Nuevo Testamento, apenas puede negarse que su perfección depende en parte de la interpretación que hacemos ahora de sus metáforas y alegorías”.

    En conjunto, admite Darwin, los Evangelios son literatura, bella literatura que explota y explora lo sublime, con un Dios que hace del prodigio su modo de manifestarse. Se cree en Dios contra toda evidencia, añade, porque hemos sido educados en el hábito de creer. “No debemos pasar por alto la probabilidad de que la introducción constante de la creencia en Dios en las mentes de los niños produzca ese efecto tan fuerte”. El naturalista está convencido de ello. Es tan constante y tan duradera esa enseñanza en los niños, “que deshacerse de su creencia les resultaría tan difícil como para un mono desprenderse de su temor y odio instintivos a las serpientes”.

    humanidadLa moral. Entonces, si no hay Dios, ¿qué nos frena o qué nos justifica? Si no hay castigo eterno o recompensas definitivas, ¿cuál puede ser la regla de vida? Podría pensarse que ya no hay  nada que detenga el carácter depredador o avasallador de los humanos, regidos por ”la norma de seguir únicamente sus impulsos e instintos más fuertes”. ¿Es así? Darwin niega ese ciego destino, ese comportamiento puramente pulsional.

    “El ser humano”, dice, “mira al futuro y al pasado y compara sus diversos sentimientos, deseos y recuerdos”. El ser humano es capaz de demorar su satisfacción más primitiva y, por tanto, es capaz de seguir “los instintos sociales”. ¿Y qué es eso? El freno que nos impone la civilización y que aceptamos para vivir en común y para sobrevivir: el pago inmaterial que recibimos de los demás, la ayuda, el reconocimiento. El individuo no es sólo un ser egoísta: también tiene sentimientos altruistas, nos dice Darwin. “Si actúa por el bien de los demás, recibirá la aprobación de sus prójimos y conseguirá el amor de aquellos con quienes convive; este último beneficio es, sin duda, el placer supremo en esta Tierra. Poco a poco le resultará insoportable obedecer a sus pasiones sensuales y no a sus impulsos más elevados, que cuando se hacen habituales pueden calificarse casi de instintos”.

    Si le quitamos esa visión victoriana –la prevención que el naturalista manifiesta ante las “pasiones sensuales”–, la conclusión de Darwin es la de la moral laica. Para él y para tantos otros después, la ética no empieza con Dios, sino con los individuos estableciendo relaciones humanas: justamente cuando de los demás esperan respeto y buen trato, justamente cuando a los demás dispensan reconocimiento.

    Fuente:http://justoserna.wordpress.com/2009/02/12/yo-charles-darwin/

    Así nos crearon

    Así nos crearon

    Este es un articulo de la revista MuyInteresante, con fecha Miércoles, 01 de Diciembre de 2004. No necesariamente debo estar de acuero con el contenido de la informacion de la revista ni la opinion del autor del artículo, Enrique M. Coperías

    Así nos crearon

    ¿Somos los seres vivos producto de la evolución o de una intervención divina? Las nuevas corrientes creacionistas dicen que la Teoría de la Evolución es una patraña que debería retirarse de las escuelas.

    La cruzada contra Darwin va viento en popa. Amparadas por unos supuestos argumentos científicos, las nuevas generaciones de creacionistas intentan dinamitar los cimientos de la Teoría de la Evolución para imponer lo que han bautizado como ciencia de la creación, que explica las adaptaciones y la diversidad de los organismos terrestres mediante una intervención de un Creador sabio. Principalmente en Estados Unidos y Australia, aunque también en Brasil, Italia, Turquía y otros países desarrollados, los antievolucionistas tratan de sembrar en la opinión pública dudas sobre la validez científica de la evolución, de hacer creer que la creación divina es una teoría alternativa a la planteada por Darwin y que, por consiguiente, debe ser explicada en las clases de ciencias e incluida en los libros de texto; y de pleitear en los tribunales para que el Gobierno imponga a los maestros de ciencias de las escuelas públicas la enseñanza de los nuevos postulados creacionistas.

    El analfabetismo alcanza la universidad

    En los últimos años, el movimiento creacionista ha librado campañas tan agresivas contra la evolución que a las universidades de EE UU les preocupa el creciente analfabetismo científico que impera en el país: cada año aumenta el número de estudiantes que cree que “la comunidad científica está dividida sobre la evolución” y que la “evolución es una teoría sin verificar”. Desde la comunidad científica se advierte que la ciencia de la creación es, en realidad, una pseudociencia, que la evidencia científica de la evolución es sólida como el granito y que los antievolucionistas desprecian y manipulan los métodos científicos y los debates entre investigadores para defender sus principios religiosos y aspiraciones políticas. “El ascenso del creacionismo no es más que, pura y simplemente, política; representa un punto –y no mucho menos la principal preocupación– de la resurgente derecha evangélica”, advirtió el recientemente fallecido Stephen Jay Gould en Dientes de gallina y dedos de caballo (1984).

    Los estadounidenses están a favor del creacionismo

    Pero el aviso de los científicos queda ensordecido ante la propaganda de los creacionistas que, sin duda alguna, han logrado sembrar la confusión en quienes no tienen claro qué dice y qué representa la teoría de la evolución. La mayoría de la gente cree en algún mito o superstición en torno a la aparición de la vida. Así lo constata una encuesta realizada en 2001 por The Gallup, una organización que desde hace 70 años estudia la naturaleza y el comportamiento humanos. En ella puede leerse que casi la mitad de los estadounidenses cree en el creacionismo. El 45 por 100 de los encuestados piensa que Dios creó el ser humano hace no más de 10.000 años, una idea muy próxima a las tesis creacionistas. Y aunque casi la otra mitad acepta que nuestra especie es el resultado de un proceso evolutivo que se dilató durante millones de años, el 37 por 100 de las personas de este grupo está convencido de que el dedo divino intervino en algún momento. La encuesta también dejó claro que hay más estadounidenses que creen en Satanás que en la evolución. Ciertamente, diabólico. Hay una gran cantidad de pruebas que atestiguan que el planeta azul ha tenido una dilatada existencia, y que todas las criaturas, incluidos los humanos, han aparecido de formas más primitivas en el curso de la historia terrestre. Esto significa que todas las especies proceden de otras especies y, por tanto, que todas ellas albergan antepasados comunes en un pasado lejano. Para los científicos, el hilo conductor que une las formas de vida, actuales o fósiles, es la evolución.

    La manera en que opera este maravilloso proceso de cambio en el tiempo la explicó hace 146 años Charles Darwin en su obra El origen de las especies. Según el padre de la teoría de la evolución, en cualquier población de individuos existen variaciones entre cada uno de ellos, y algunas de estas diferencias pueden ser heredadas. La interacción de estas variaciones personales con el ambiente juegan un papel trascendental para determinar cuáles serán los individuos que sobrevivirán y se reproducirán, y cuáles no lo harán. Si esto ocurre, algunas variaciones capacitan a ciertos individuos a vivir más y a dejar mayor descendencia que otros. Darwin llamó a estas variaciones favorables y argumentó que las variaciones hereditarias positivas tendían a ser más frecuentes de una generación a otra. Este proceso por el que la naturaleza elige los supervivientes lo denominó selección natural. Es el motor de la evolución. Dado un tiempo suficiente, la selección natural puede producir una acumulación de cambios que hagan diferenciar dos organismos entre sí, hasta convertirse en especies diferentes e incompatibles desde el plano reproductivo. Como no podía ser de otra manera, el Origen de las especies irrumpió en el mundo teológico como un arado en un termitero, pues ponía en solfa la historia de los orígenes de la vida que relata el Génesis de la Biblia. La obra darwinista, al interponer la selección natural a la Mente Creadora, fue tachada de “una enorme impostura” y “una tentativa para destronar a Dios”.

    La Iglesia considera la Biblia como alegórica

    La Iglesia católica no puso sus miras en la delación, sino que estableció organizaciones científico-religiosas para combatir estas ideas. Los protestantes siguieron sus pasos y la Sociedad para la Promoción de los Conocimientos Cristianos editó un libro en el que se declaraba la evolución “abiertamente opuesta a la doctrina fundamental de la Creación”. Cuando Darwin publicó en 1871 su Origen del Hombre, estalló otra vez la batahola. Hasta el crítico del Times condenó el libro como “una hipótesis completamente insostenible”.

    Sin embargo, la Iglesia, desbordada por las evidencias científicas a favor de la teoría de la evolución, empezó a admitir gradualmente que el darwinismo quizá no era incompatible con la creencia religiosa. En la encíclica Humani Generis, publicada en 1950, Pío XII admitía de mala gana la evolución como hipótesis legítima que consideraba tentativamente apoyada y potencialmente incierta. Pero casi medio siglo después, en 1996, el papa Juan Pablo II emitió un comunicado en el que invitaba a los cristianos a que consideraran el proceso evolutivo como un hecho efectivamente probado. A pesar de que la mayor parte de la jerarquía católica considera la Biblia como alegórica, existen diversas sectas protestantes y algunas católicas que mantienen un creacionismo tan pretendidamente científico como literalista, esto es, admiten al pie de la letra relatos como el de Adán y Eva, el Arca de Noé y el Diluvio Universal. Se trata de una creencia que hoy en día es marginal entre las principales religiones occidentales, y de una doctrina que, como ya señaló Gould en su obra de 2000 Ciencia versus religión, “sólo está bien desarrollada en el contexto distintivamente norteamericano del pluralismo de la Iglesia protestante. Ésta se ha diversificado en un rango de sectas único por su riqueza, que abarca toda la gama de formas concebidas de adoración y credo”.

    Con el pastel de manzana y el Tío Sam

    En palabras de este eminente paleontólogo, la controversia del creacionismo es tan estadounidense como el pastel de manzana y el Tío Sam. De hecho, ha sido en este país donde se ha atacado con más fiereza el darwinismo. Primero lo intentaron con la Biblia y versiones de ésta, como la que publicó en 1909 Cyrus Scofield para popularizar la idea del doctor inglés Thomas Chalmers de que existe una gran brecha temporal entre los versículos 1 y 2 del primer capítulo del Génesis, dejando así todo el tiempo necesario que requerían las ciencias de la Tierra entre un primer acto de creación y destrucción, y una segunda creación. Hoy, el grupo creacionista Tierra Vieja incluye en sus postulados esta trasnochada “solución creativa”. Otras facciones antievolucionistas optaron por ridiculizar a Darwin con argumentos aparentemente sólidos de la geología y la paleontología. El primero en intentarlo fue George McCreay Price, adventista del Séptimo Día, pero fue tachado de ignorante por la comunidad científica. Aún así, el movimiento fundamentalista se movilizó con gran éxito, sobre todo después de obtener el respaldo político del candidato presidencial y charlatán preeminente William Jenning Bryan.

    A su amparo, los antievolucionistas lograron en los primeros años de la década de 1920 que 37 estados aprobaran decretos para prohibir la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas. Ésto dio lugar en 1925 al famoso Juicio del mono en Tennessee, que condenó a un profesor llamado John Thomas Scopes por enseñar la teoría de la evolución. La condena fue revocada, pero no porque los científicos lograran desacreditar a los antievolucionistas, sino sobre la base de un tecnicismo que impidió, como hubiesen deseado los liberales norteamericanos, poner a prueba la inconstitucionalidad de la Ley de Tennessee, que declaraba que era un crimen enseñar “que el hombre descendía de un orden inferior de los animales”.

    Nacen las asociaciones antievolucionistas

    Así nos crearon
    QUIEREN DESUNIR NUESTRA FAMILIA

    En su libro El triunfo de la evolución y el fallo del creacionismo, Niles Eldredge califica de patética la postura de los creacionistas ante la evidencia fósil de la evolución humana. Los antievolucionistas sostienen que los fósiles de los primeros homínidos, como los de los australopitecos, que vivieron hace unos 4 millones de años, pertenecen a meros monos extinguidos. Tampoco aceptan las formas intermedias entre estos homínidos y el hombre actual, como el Homo habilis, el Homo ergaster y el Homo erectus; y dicen que los fósiles que se parecen al hombre moderno no tienen la antigüedad confirmada de 100.000 años.

    A pesar de todo, la derrota en el juicio de Scopes empujó a los creacionistas a cambiar de estrategia. Su nuevo objetivo estaba ahora en difundir sus postulados en los medios de comunicación y crear sus propios institutos bíblicos para exponer al público las tesis creacionistas. De este modo, nacieron numerosas asociaciones antievolucionistas a lo largo y ancho del país que estudiaban las pruebas científicas sobre los orígenes utilizando a la vez la ciencia y la revelación. En un alarde de pirueta mental, los creacionistas empezaron a presentar la creación como una teoría científica alternativa a la evolución. Se aferraron a ella como a una tabla de salvación, sobre todo después de la abolición de las leyes antievolucionistas que, dicho sea de paso, violaban flagrantemente la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, aprobada en 1791, que señala que “el Congreso no deberá promulgar ninguna ley que esté encaminada a imponer una religión o que prohíba profesar libremente una religión.”

    A la cabeza del incipiente creacionismo científico se situaron el profesor de ingeniería hidráulica Henry M. Morris y el bioquímico Duane Gish, fundadores en 1970 del Institute for Creation Research (ICR), de San Diego. Sus miembros se hacen llamarcreacionistas de Tierra Joveny son los que han lanzado campañas para integrarse en las juntas escolares, para presionar a los tribunales con el fin de incorporar la ciencia creacionista en las escuelas públicas de estados como Luisiana, Arkansas y Ohio; y para difamar a los darwinistas.

    Cómo hicieron el ridículo en los tribunales

    En las dos décadas pasadas, los creacionistas de Tierra Joven lograron ciertos éxitos, pero también sufrieron importantes descalabros en varios pleitos destacados, como el caso de 1982 conocido como McLean et al vs. Arkansas Board of Education, donde premios Nobel, evolucionistas, filósofos y teólogos prestigiosos dejaron en evidencia el sesgo acientífico de sus tesis creacionistas y la imposibilidad de equiparar en los colegios la ciencia de la creación con la teoría de la evolución. Los antidarwinistas también tuvieron que morderse la lengua en el caso Edwards vs. Aguillard de Louisiana, en 1987, cuando la Corte Suprema declaró que era inconstitucional ordenar la enseñanza de la ciencia antievolucionista en las clases de ciencia.

    A pesar de los reveses, los creacionistas que creen lo que pone en la Biblia al pie de la letra no han tirado la toalla y siguen sembrado la confusión desde sus instituciones de investigación, museos, páginas de internet, libros y panfletos. Su eslogan favorito es insistir en que “la teoría de la evolución es incorrecta” y que “tienen pruebas científicas para rebatirla”. Mienten descaradamente cuando dicen que la teoría de Darwin está en crisis en la comunidad científica, pero aún así recogen sus frutos envenenados. De hecho, el presidente Reagan se hizo eco de esta propaganda ante un grupo de evangélicos de Dallas cuando manifestó, al referirse a la evolución que “bueno, es una teoría. Es sólo una teoría científica y en los últimos años ha sido puesta en tela de juicio en el mundo de la ciencia; esto es, la comunidad científica ya no piensa que sea tan infalible.” Incluso, el reelegido presidente George W. Bush y miembros de peso del Gobierno como John Ashcroft –secretario de Justicia– y Tom Delay –líder de los congresistas republicanos– se jactan abiertamente de ser creacionistas.

    Constituye la teoría más documentada de la ciencia

    Es cierto que la evolución es una teoría, la más documentada de toda la ciencia. Aunque ha pasado más de un siglo desde la publicación del Origen de las especies, el concepto original de Darwin constituye todavía el marco global de compromiso del proceso evolutivo. Todo lo que se ha descubierto desde entonces ha confirmado y reforzado lo correcto de la teoría darwiniana. “Los avances de la genética y de la biología molecular han proporcionado un cuerpo sólido a las nociones vagas de herencia y variabilidad con que él y sus contemporáneos tenían que contentarse. Actualmente, hablamos en términos de replicación y de mutaciones del ADN, y comprendemos los mecanismos que hay implicados. El resultado es lo que a veces se denomina lateoría de la evolución sintética o neodarwiniana”, explica el premio Nobel de medicina Christian de Duve en su libro La vida en evolución.

    La mayoría de los científicos está en completa sintonía con los hechos y mecanismos básicos de la evolución, como por ejemplo que la vida terrestre lleva evolucionando desde hace unos 3.500 millones de años y que sigue haciéndolo en la actualidad, que la selección natural es un mecanismo central con que opera el cambio evolutivo a lo largo de múltiples generaciones, que todas las especies están emparentadas porque descienden de antepasados comunes desde las primeras formas de vida y que el hombre es una especie única descendiente de una larga serie de primates bípedos. Como sucede en cualquier otro campo de la ciencia, los científicos debaten la teoría darwiniana para profundizar en los mecanismos y los procesos evolutivos que han diversificado la vida terrestre. Por ejemplo, mientras que ningún biólogo cuestiona la importancia de la selección natural, muchos dudan de su ubicuidad. En efecto, hay evolucionistas que argumentan que existen cantidades sustanciales de cambio genético que pueden no estar sometidas a la selección natural y que pueden extenderse al azar a través de las poblaciones. Otros expertos dudan de la ligazón que Darwin estableció entre la selección natural y el cambio imperceptible, a través de todos los grados intermedios. Éstos arguyen que la mayor parte de los sucesos evolutivos pueden acontecer mucho más deprisa de lo que suponía el padre de la evolución.

    Ahora bien, ningún científico duda de que la evolución por selección natural darwiniana no sucedió o de que no es un mecanismo clave y actual de la evolución viviente. Pero estos necesarios, saludables y no menos apasionantes debates científicos son pervertidos y caricaturizados por los creacionistas. Ésta es su táctica favorita, tergiversar lo que dicen y publican los científicos serios para que parezca que la teoría de la evolución tiene los pies de barro. Sobran los ejemplos de esta vil manipulación: hace unos años, Stephen Jay Gould y Niles Eldredge observaron que las grandes líneas evolutivas a menudo aparecen súbitamente en el registro fósil y propusieron que el cambio evolutivo a gran escala se desenvuelve posiblemente de forma gradual en unas épocas geológicas, mientras que lo hace más rápidamente en otras. Este modelo, que se conoce como equilibrio puntuado, contrastaba con la hipótesis de que la evolución era un proceso gradual y lento. Pues bien, a pesar de que Gould y Eldredge no cuestionaron los principios básicos constatados de la evolución darwiniana, los creacionistas no tardaron en difundir un panfleto con el siguiente titular: “Científicos de Harvard afirman que la evolución es una patraña”.

    Unas biomoléculas que juegan a crear vida

    Y hace poco, los antievolucionistas pusieron el grito en el cielo porque en la serie de televisión Evolution no se hacía mención de la investigación de Stuart Kauffman, bioquímico de la Universidad de Pennsylvania que investiga cómo los sistemas biológicos complejos se pueden autoorganizar a partir de componentes sencillos. Algunos creacionistas sugieren que este don molecular representa una alternativa a la selección natural, con lo que dan a entender que Kauffman cree que la selección natural no es válida y que, por ende, probablemente está en sintonía con los antievolucionistas. Nada más lejos de la realidad, puesto que el trabajo de este investigador muestra que es altamente probable que las primeras formas de vida –organismos autorreplicantes– surgieran por cuenta propia de la que se conoce como sopa primordial. Pero este dato anticreacionista no tienen ningún interés en divulgarlo los conspiradores de Darwin.

    Al frente de los críticos a Evolution se halla Michael J. Behe, bioquímico de la Universidad de Pennsylvania y uno de los principales ideólogos de una nueva e influyente estirpe creacionista bautizada como diseño inteligente (DI). La vanguardia de este movimiento se atrinchera en el Centro para la Renovación de la Ciencia y la Cultura del Instituto Discovery, en Seattle. El núcleo ideológico de esta corriente neocreacionista está integrado por biólogos, bioquímicos, químicos, físicos, filósofos e historiadores de diferentes creencias religiosas: católicos, protestantes, judíos, ortodoxos, agnósticos… No les gusta que les llamen creacionistas, nunca ponen la Biblia como respuesta y a su Diseñador divino no le llaman Dios. La novedad en su estrategia antievolucionista está en argumentar en lenguaje científico por qué los procesos de la naturaleza no pueden explicarse en términos evolutivos y sí, si se introduce la figura de un diseñador inteligente que, dicho de paso, podría ser incluso de origen extraterrestre. Para ello, no escatiman medios económicos y se desenvuelven en el mundo mediático con una soltura inquietante. Sus elaboradas argumentaciones científicas, que en realidad no lo son, difícilmente pueden ser rebatidas por los no duchos en evolución, bilogía y matemáticas. De hecho, el pasado mes de septiembre, los científicos no daban crédito al comprobar que uno de los miembros de ID, Stephen Meyer, había colado uno de sus artículos antievolucionistas en la revista Proceedings of the Biological Society of Washington. Los biólogos serios advierten que el diseño inteligente no es más que un movimiento sociopolítico de cristianos conservadores cuyos representantes ignoran o malinterpretan, a veces intencionadamente, la ciencia de la evolución.

    La prueba concluyente está en la coagulación

    Sus argumentaciones antievolucionistas han sido sistemáticamente rebatidas, pero los ID hacen oídos sordos y denuncian la intransigencia de la ciencia oficial. Por ejemplo, uno de sus pilares antievolucionistas se centra en la idea de la complejidad irreductible de los sistemas naturales propuesta por Behe. Según éste, existen sistemas altamente complejos a nivel molecular, como el flagelo de las bacterias y el mecanismo de coagulación sanguínea, que es imposible que hayan evolucionado por su cuenta, lo que en sí son evidencia de diseño. Y William A. Dembski, matemático de la Universidad de Baylor y defensor del diseño inteligente, invoca que la biodiversidad no se explica por el azar evolutivo –la evolución, para empezar, no es un proceso enteramente aleatorio, según los científicos– y sostiene que “la acción de la inteligencia creadora deja tras de sí una seña o evidencia característica que se puede filtrar y detectar”. Estas ideas están siendo escuchadas en varios círculos políticos y educativos de al menos 37 estados de EE UU. El panorama no resulta nada alentador.

    Enrique M. Coperías | MuyInteresante.es