Fe contra la sinceridad


Marzo 31, 2009

Fe contra la sinceridad

“Sepan, pues, todos ustedes y todo el pueblo de Israel que este hombre está aquí delante de ustedes, sano gracias al nombre de Jesucristo de Nazaret, crucificado por ustedes pero resucitado por Dios. De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.”1

Una de mis ilustraciones favoritas acerca de la fe equivocada viene de un anuncio que puso una firma comercial. En el anuncio estaba pegada una pequeña semilla con el  lema de que si se tenía tanta fe en el negocio como en la semilla de mostaza, a ustedes se les garantizarían resultados reales.

Algunos meses después un cliente escribió a la compañía diciendo, “Se que ustedes estarán interesados en saber que plante la semilla de mostaza y germinó y ahora es una saludable planta que está dando tomates!

Me pregunto cuantas veces he sido atrapado por vendedores deshonestos o he sido manipulado por publicidad falsa. Me imagino que la mayoría de nosotros lo hemos sido en un momento u otro.

De gran  significado es cuántos de nosotros hemos sido engañados por los promotores de religiones falsas.

Muchos de nosotros creemos que si vivimos una buena vida que eso nos llevará al cielo. Otros, como yo lo creí en su momento creen que si hacen suficientes cosas buenas para superar la cantidad de cosas malas que hemos hecho, que eso nos llevará a la gloria de Dios. Otros creen que así como todas las rutas llevan a Roma, todas las religiones llevan a Dios. No es así. Tales creencias, sin importar que tan sinceras sean, no pueden estar más lejos de la verdad.

Los fariseos religiosos de los días de Cristo eran celosos de su sinceridad pero estaban equivocados – totalmente equivocados – en que no reconocieron al verdadero Mesías (salvador) a quien ellos habían estado esperando solo porque él no llegó en la forma o manera en la que ellos esperaban que lo hiciera.

En la actualidad hay muchas religiones, que también tienen personas muy celosas de su religión y su sinceridad, pero que están tan equivocados aunque ellos creen sinceramente que tienen la VERDAD.

Jesús lo dejo muy claro – muy claro- que solo él era el camino a Dios. Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.”2

Y la Palabra de Dios, la Biblia, lo afirma: “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.”

Y ese nombre es Jesucristo, el Hijo del Dios viviente. Solo en el podemos encontrar el perdón al pecado, la salvación y el regalo de la vida eterna. Además, ¿si hubiese algún otro camino a Dios, porque entonces tuvo que venir Jesús a la tierra a sufrir una increíble muerte tan dolorosa en la cruz para pagar la pena por todos nuestros pecados?

La pregunta que necesitamos hacernos es, “¿He confiado en Jesús como mi SEÑOR y Salvador? Para ayudarlos con esto lean este artículo, “Como saber que es Cristiano autentico, sin tener que ser religioso” en: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, gracias por Jesús y porque mi confianza esta solo en él para mi salvación eterna y un hogar en el cielo para estar contigo para siempre. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De corazón, en el nombre de Jesús, amen.

1. Hechos 4:10, 12 (NKJV).
2. Juan 14:6 (NKJV).

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