Trascendencia

Trascendencia

La trascendencia se refiere a ir más allá de algún límite. Generalmente el límite es el espacio-tiempo, lo que solemos considerar como mundo o universo físico. Trascendencia entonces adquiere el sentido de ir allende de lo natural tanto en el conocimiento como en la vida de una persona, alma e inmortalidad; o de una institución que pretende tener un carácter sempiterno, como una ciudad, civilización, cultura.

Adquiere entonces un carácter de finalidad que ha de cumplirse como “lo más importante”, “lo esencial”, por lo que se convierte en el fundamento de la acción y el sentido de todo lo que se hace.

Esto es de especial relevancia respecto a la creencia en la inmortalidad del alma y en un Juico Final, en definitiva en la creencia en Dios, que se convierte así en el objeto fundamental de la dimensión de lo trascendente.

En matemáticas, trascendente tiene un significado especial.

En filosofía
El sentido más inmediato y elemental de la voz trascendencia se refiere a una metáfora espacial. Trascender (de trans, más allá, y scando, escalar) significa pasar de un ámbito a otro, atravesando el límite que los separa. Desde un punto de vista filosófico, el concepto de trascendencia incluye además la idea de superación o superioridad. En la tradición filosófica occidental, la trascendencia supone un «más allá» del punto de referencia. Trascender significa la acción de «sobresalir», de pasar de «dentro» a «fuera» de un determinado ámbito, superando su limitación o clausura.

Así, S. Agustín pudo decir, refiriéndose a los platónicos: «trascendieron todos los cuerpos buscando a Dios». Trascendencia se opone, entonces, a inmanencia. Lo trascendente es aquello que se encuentra «por encima» de lo puramente inmanente. Y la inmanencia es, precisamente, la propiedad por la que una determinada realidad permanece como cerrada en sí misma, agotando en ella todo su ser y su actuar. La trascendencia supone, por tanto, la inmanencia como uno de sus momentos, al cual se añade la superación que el trascender representa.

Lo inmanente se toma entonces como el mundo, lo que vivimos en la experiencia, siendo lo trascendente la cuestión sobre si hay algo más fuera del mundo que conocemos. Es decir afrontar lo que es el universo.

Las respuestas a esta cuestión tienen un origen cultural en lo mágico-religioso y su reflexión crítica en la filosofía.

La filosofía tradicional orienta la cuestión de la trascendencia hacia una demostración o prueba de la inmortalidad del alma y de la existencia de Dios. Para ello se recurre a la analogía del Ser.

La lógica actual no admite como argumento demostrativo la posible inferencia analógica, ni el argumento ontológico.

Hoy día la cuestión no incide tanto en demostrar dicha existencia, cuanto en el hecho de que el hombre en todo lo que es la problemática de su existencia de un modo invevitable siempre está abierto a esa dimensión misteriosa de lo trascendente.

En la filosofía actual lo trascendente se refiere más a la posibilidad de un conocimiento objetivo de lo real, en lo que es la crítica del conocimiento, gnoseología, y los sistemas científicos, epistemología, como posibilidad de ir ampliando los horizontes de nuestro conocimiento partiendo del conocimiento del mundo basado en la experiencia posible.

A diferencia de otras épocas no suele aceptarse el dogmatismo y reconoce el ámbito de lo religioso como una dimensión de la expresión profunda del ser humano.

El reconocimiento de las creencias y su importancia en la vida social y cultural abre una dimensión nueva: la antropología filosófica.

Caso particular es el uso del término en la filosofía kantiana como «trascendental».

Se refiere a las condiciones del conocimiento que organizan la percepción sensible, intuiciones puras en la experiencia; o los conceptos puros o categorías que estructuran y ordenan los conceptos a la hora de formular los juicios; finalmente las ideas de la Razón que regulan y dirigen todo el proceso del conocimiento hacia un fin.

Son estructuras subjetivas que, aunque trascienden el conocimiento y el campo limitado de la experiencia individual y generan un conocimiento objetivo, no permiten trascender el ámbito de la experiencia posible, comprendida como mundo. Por ello Kant en lugar de trascendentes las llamó trascendentales.

En matemáticas
Se aplica en matemáticas el término número trascendente a un número no algebraico. Ejemplo: π (= 3.14159…) es un número trascendente.

Enlaces externos
Wikcionario
Wikcionario tiene una entrada sobre trascendencia.
Definición de trascendente en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española
Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Trascendencia”

Anuncios

Pascua

Pascua

Wikipedia, la enciclopedia libre

La pascua (←páscae(latín)←πάσχα(griego)← פסח [pésaj](hebreo), ‘paso’ )? es un término religioso para designar a la máxima celebración judía y cristiana.

La Pascua judía o fiesta del paso

Artículo principal: Pésaj

Los judíos celebran la Pascua (pésaj), para conmemorar su escape del cautiverio de manos de los egipcios (aproximadamente en 1250 a. C.).

El pésaj judío se origina en la historia contada en la Torá, en la que Yahvé mató a todos los primogénitos de los egipcios. Esta era la última de las plagas enviadas por Dios en contra del Faraón de Egipto y su pueblo por su negativa de liberar a los hijos de Israel. Dios ordenó a Moisés, líder de los hebreos, lo siguiente:

Escogerán un corderito […], tomarán su sangre para untar los postes y la parte superior de sus puertas. Lo comerán todo asado, con su cabeza y sus entrañas, con panes sin levadura. […] Yo recorreré Egipto y daré muerte a todos los primogénitos de los egipcios y de sus animales. […] Al ver la sangre del cordero pasaré de largo de vuestras casas.
Éxodo 12.5-14

Los sacerdotes judíos se acogen fielmente a lo exigido por la Tora. El pan no fermentado recuerda la salida apresurada en que faltó tiempo para hacer fermentar el pan (18 minutos). Esto debe cumplirse durante los 7 días anteriores a la Pascua.

El paso del mar Rojo

La pascua se relaciona también con el «paso» del Mar Rojo, que según la Biblia sucedió inmediatamente después de la salida de los esclavos judíos de Egipto:

Seiscientos mil hombres a pie, sin contar los niños. También salió con ellos una inmensa muchedumbre de gente de toda clase, y grandes rebaños de ovejas y vacas.
Éxodo 14.5-30

Luego de esto se debe celebrar la fiesta de los primeros frutos de la cosecha, en este caso de la cebada y cincuenta días más tarde (7 semanas) del trigo, dando origen a Shavuot (‘semanas’).

La pascua cristiana

Origen y significado

Calendarios comparados
Año Occidental Ortodoxo
2000 23 de abril 30 de abril
2001 15 de abril
2002 31 de marzo 5 de mayo
2003 20 de abril 27 de abril
2004 11 de abril
2005 27 de marzo 1 de mayo
2006 16 de abril 23 de abril
2007 8 de abril
2008 23 de marzo 27 de abril
2009 12 de abril 19 de abril
2010 4 de abril
2011 24 de abril
2012 8 de abril 15 de abril
2013 31 de marzo 5 de mayo
2015 5 de abril 12 de abril
2016 27 de marzo 1 de mayo
2017 16 de abril
2018 1 de abril 8 de abril
2019 21 de abril 28 de abril
2020 12 de abril 19 de abril
2021 4 de abril 2 de mayo
2022 17 de abril 24 de abril
2023 9 de abril 16 de abril
2024 31 de marzo 5 de mayo
2025 20 de abril
2026 5 de abril 12 de abril
2027 28 de marzo 2 de mayo
2028 16 de abril
2029 1 de abril 8 de abril
2030 21 de abril 28 de abril

La Pascua de Resurrección es la celebración cristiana que conmemora la resurrección de Jesucristo.

La fecha de celebración varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril, ya que tiene lugar el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte. Existe una fórmula que permite el cálculo de la fecha de Pascua. Sin embargo, debido a la diferencia de calendarios usados por la Iglesia Católica (calendario gregoriano) y las Iglesias Orientalescalendario juliano), la fecha de Pascua varía para cada Iglesia, y solo en algunas ocasiones logran coincidir, tal y como se aprecia en la tabla. (

Los primeros cristianos —que eran judíos— celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía. Pero desde el Concilio de Nicea los cristianos separaron la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitándole los elementos hebreos. Pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Hoy día la Iglesia Católica mantiene el carácter móvil de la fecha de Pascua, pero trata de no hacerla coincidir con el Pésaj judío.

Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después y Pentecostés 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como “semana de Pascua”) es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurección hasta el de Pentecostés.

A veces, el nombre Pascua se ha extendido a otras celebraciones cristianas, como Navidad (el nacimiento de Jesús) o Pentecostés (la venida del Espíritu Santo). Por ejemplo en Chile, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad, mientras que a la Pascua se le llama “Pascua de Resurrección”.

Diferencias de fecha

Los 200 millones de cristianos ortodoxos del mundo utilizan un calendario diferente al de la iglesia católica romana y las iglesias evangélicas, razón por la cual la celebración es en una fecha distinta.

La celebración usualmente es acompañada de oraciones en las iglesias y cenas tradicionales con cordero, pero en algunas partes del mundo ortodoxo, a veces se celebra con fuegos artificiales e incluso disparos al aire.

La pascua en culturas antiguas

Desde varios milenios antes de nuestra era, en las culturas mediterráneas, al principio de la primavera (en esta época de marzo) se hacía una fiesta de varios días (hasta una semana) de duración en la primera luna llena de la primavera, por el “paso” del invierno a la primavera.

El huevo de pascua

El huevo de pascua se origina en el huevo que participa en los ritos del Séder pascual, que simboliza el duro corazón del Faraón que no dejaba salir al pueblo hebreo. Posteriormente, los cristianos tomaron la idea del huevo y lo tomaron como la salida de la nueva vida (resurrección).

Diversos pueblos (chinos, egipcios, hindúes, persas, galos, romanos) han adorado al huevo como símbolo universal de la vida.

Danzas laberínticas

En estas fiestas se comía pan sin levadura (como harían posteriormente los judíos) y se realizaban danzas «laberínticas» (con pautas complicadas). Esos patrones se han registrado también en lugares tan separados como Gales (cultura celta) y el nordeste de Rusia.

Según el historiador y novelista Robert Graves, en Los mitos griegos (1955), el laberinto del Minotauro, en Cnosos, no era un verdadero laberinto con paredes, sino que era un dibujo en mosaico sobre un pavimento como un patrón de la danza ritual cretense.

Esta danza se bailaba en Italia (según Plinio, Historia natural 36.85) y en Troya (Escoliasta sobre Andrómaca de Eurípides 1139) y parece haber sido introducida en Britania hacia fines del tercer milenio antes de nuestra era por inmigrantes neolíticos provenientes de África del norte.

Homero (en La Ilíada 18.592) describe el laberinto de Cnosos de la siguiente manera:

Dédalo ideó en Cnosos un suelo
Para que danzase la rubia Ariadna

Lucitano (Sobre la danza 49) se refiere a danzas populares cretenses relacionadas con Ariadna y el laberinto que se bailaban en las fiestas del comienzo de la primavera.

Los misterios eleusinos

Los misterios de Eleusis, fundados en fecha muy temprana —sin duda antes de redactarse los poemas homéricos— fueron durante más de un milenio el símbolo espiritual de la cultura griega. Se sabe que la iniciación era en la Pascua (aunque otros autores dicen que era en la primera luna llena del equinoccio de otoño, en septiembre).

Se realizaba la ceremonia del pan (dedicado a Ceres, la diosa de los cereales) y del vino. Debido a los efectos que producía el pan kykeón, actualmente se piensa que estaba contaminado con algún agente alucinógeno visionario, por ejemplo con cornezuelo de cebada, que hoy sigue creciendo en la llanura rarianaEleusis, a 30 km al noroeste de Atenas), donde se celebraban los ritos eleusinos. (cerca de

El de la cebada es un cornezuelo mucho menos tóxico que el de otras regiones europeas, aunque muy psicoactivo; para obtener sus efectos basta pasar por agua las gavillas de cereal y luego tirarlas, pues —al revés que los componentes venenosos— la amida del ácido lisérgico es hidrosoluble.

Considerando que esa agua fue el vehículo utilizado por los administradores del santuario es fácil comprender —sin recurrir a la simple credulidad de los fieles— el hondo e infalible efecto del sacramento teofágico (del griego zeós: ‘dios’ y fagós: ‘comer’).

Entre las personas que participaron en este ritual se encontraban algunos con la capacidad intelectual de Sófocles, Píndaro, Platón, Aristóteles, Marco Aurelio. Cicerón dice (en De leg., 2):

Los Misterios nos dieron la vida, el alimento; enseñaron a las sociedades la costumbre y la ley, enseñaron a los humanos a vivir como humanos.

Se sabe que en el siglo II de nuestra era todavía acudían unas 3000 personas a las «fiestas del Paso».

La religión eleusina —basada en este solo acto anual de gran intensidad, orientado a producir una experiencia extática de muerte y resurrección— fue probablemente una ingeniosa adaptación de viejos ritos chamánicos protoeuropeos a la nueva cultura que Grecia empezaba a ser.

La misma adaptación quedó registrada en toda la cuenca mediterránea. Más o menos por la misma época (o posterior) se conocen misterios del pan y danzas de pascua en Sabacio, en Samotracia, y otros dedicados a Mitra (en Persia), Attis, Dioniso (el dios griego del vino) y Baco (el dios latino equivalente a Dionisos).

Hostias egipcias

En Egipto (probablemente mucho antes de los misterios eleusinos) el sacerdote administraba una especie de hostia sacramental, mediante la cual se «recibía» a la diosa Isis dentro del propio cuerpo. Los ritos fueron diseñados por un miembro de la familia eumólpida, administradora perpetua del santuario de estos misterios.

Véase también

Enlaces externos

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Pascua

 

El Concilio Vaticano II completa la presentación del Vaticano I

 El Concilio Vaticano II completa la presentación del Vaticano I

1. El Concilio Vaticano II completa la presentación del Vaticano I

El Concilio Vaticano I había expuesto claramente dos formas de acceso a Dios:

1. Conocimiento natural de Dios. La razón natural es capaz de alcanzar un conocimiento cierto de Dios a partir de las cosas creadas. Es lo que llamamos “conocimiento natural de Dios”, o “revelación natural”

2. Conocimiento sobrenatural de Dios. Porque hay algunas verdades que no son acccesibles a la razón humana, y no pueden ser conocidas siempre “por todos, de modo fácil, con firme certeza y sin mezcla de error”. Estas verdades se refieren “a sí mismo y los decretos eternos de su voluntad”, es decir, a la intimidad de Dios y los planes que Dios tiene para llamar al ser humano a gozar de la amistad con él, una amistad que es fuente de vida para el ser humano. Esta revelación es “sobrenatural”, porque no se puede reducir al orden meramente “natural”: sobrepasa el orden natural, no viene exigido por las necesidades “naturales” del hombre. Por esto es totalmente gratuito, es una oferta gratuita que Dios le hace al hombre sin que Dios esté obligado a ello, únicamente por amor. Por eso es “gracia”

Ventajas de este planteamiento: con esta distinción se hacía frente:

  *  al fideísmo: La razón natural puede alcanzar cierto conocimiento de Dios. La fe no es un absurdo; tiene una cierta racionalidad.

  *  al semirracionalismo: Existe un orden sobrenatural. que no se puede reducir al orden natural, también se admitía que nunca había existido un ser humano que se moviera únicamente en el orden natural sin haber sido llamado al orden sobrenatural, es decir, al orden de la gracia, de la amistad con Dios. 

Pero este planteamiento necesitaba ser completado, porque podía dar la impresión de entender el orden natural y el orden sobrenatural de modo totalmente separado uno del otro. 

  *  Este planteamiento es “extrinsicista“, porque el orden sobrenatural aparecía como totalmente “extrínseco”, es decir, no esencial ni en relación con el orden natural. Lo “sobrenatural” era un añadido a lo “natural”, sin ninguna conexión con éste. Se corría el peligro de entender la revelación sobrenatural como totalmente desconectada de la razón natural. Se hacía necesario, por tanto, un planteamiento que aclarase de qué forma estos dos órdenes se relacionan. 

2. Temas del Concilio Vaticano II

“Dei Verbum” es una de las cuatro Constituciones de Concilio Vaticano II. Aborda el tema de la revelación, y sobre todo de la Sagrada Escritura, su interpretación y su lugar en la vida de la Iglesia. En este apartado vamos a estudiar sobre todo los puntos 2, 3 y 4. Los principales temas abordados son:

1. El objeto de la revelación es Dios mismo y el misterio de su voluntad

  “Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad” (Dei Verbum 2)

La revelación es obra gratuita de Dios (“dispuso Dios en su sabiduría…”). El texto repite las palabras del Concilio Vaticano I casi al pie de la letra, pero le da un giro más personalista. Lo que Dios revela no es primeramente un conjunto de “verdades abstractas”, sino su misma persona. De esta forma sabremos que siempre que Dios se comunique con el ser humano, será para comunicarle algo de su persona. Esto queremos decir cuando afirmamos que “el objeto de la revelación es Dios mismo”.

El Concilio Vaticano I, al hablar del contenido (objeto) de la revelación, dice: “revelar… a sí mismo y los decretos eternos de su voluntad”). El Concilio Vaticano II prefiere usar dos verbos distintos: “revelar” (“revelare”) y “dar a conocer” (“notum facere”). Se reserva el verbo “revelar” exclusivamente para Dios (“revelarse a Sí mismo”), mientras que se usa “dar a conocer” para “el misterio de su voluntad”.

2. ¿En qué consiste el “misterio de su voluntad” que Dios da a conocer?

  “…dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina” (Dei Verbum 2)

En vez de decir “los decretos eternos de su voluntad” (Concilio Vaticano I), “Dei Verbum” usa la expresión “el misterio de su voluntad”. El término “misterio” es de origen bíblico, y alude al texto de Efesios 1,9. El “misterio” al que se refiere Ef 1,9 es el plan de salvación de Dios, escondido desde toda la eternidad, y que se ha revelado ahora. ¿Cuál es ese plan de salvación? Que Cristo es el único principio de salvación, tanto para los judíos como para los gentiles, y es la cabeza de toda la humanidad y de toda la creación. En definitiva, el “misterio” es Cristo mismo.

Y sigue diciendo más: por medio de este “misterio”, es decir, por medio de Cristo, los hombres son llamados a la amistad con Dios. Esta amistad con Dios tiene tres características principales:

1.  Como cualquier otra relación, es de naturaleza personal, de “tú a tú”, entre Dios y el ser humano. Cada vez que se lee la Escritura, en privado o de forma comunitaria, el ser humano entra en comunicación con Dios.
2. Por ser de naturaleza “personal”, es de carácter trinitario. Por medio de este “misterio”, los hombres tiene acceso:

* … al Padre
* … por medio de Cristo
* … en el Espíritu Santo. 
3. El fruto de esta amistad es que el ser humano participa de la naturaleza divina: “se hacen consortes de la naturaleza divina”. 

4. Carácter dialogal de la revelación

  “En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible (cf. Col 1,15; 1 Tm 1,17) habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33,11; Jn 15,14-15), movido por su gran amor, y mora con ellos (cf. Bar 3,38), para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía” (Dei Verbum 2)

  1.  Por medio de esta revelación, Dios invisible ha hablado a los hombres. Dios ha roto su silencio y ha salido al encuentro del ser humano.
  2.  Dios ha actuado así movido únicamente por amor. Nada ni nadie le obliga.
  3.  Dios tiene con el ser humano un verdadero diálogo de amistad. El texto toma dos pasajes de la Escritura en los que se destaca el trato de amistad de Dios con los hombres:
  *  Éxodo 33,11: “El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como un hombre habla con su amigo”.
  *  Juan 15,14-15: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. En adelante, ya no os llamaré siervos, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Desde ahora os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre”. 
  4.  Por medio de este diálogo personal, de amistad, Dios viene a vivir en medio de los hombres. El texto cita Baruc 3,38: “Apareció la sabiduría en la tierra, y convivió con los hombres”. La cercanía de Dios con los hombres ha sido tan grande que Dios mismo se ha quedado en medio de los hombres, vive como uno más en medio de ellos, y conversa con ellos. Esta “sabiduría” que ha aparecido en la tierra, en realidad, es Cristo mismo, la Palabra del Padre que ha convivido con el ser humano. 

4. La revelación se realiza por obras y palabras

  “Este plan de salvación se realiza con hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestas y confirman la doctrina y los hechos significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas” (Dei Verbum 2)

  1.  El ser humano se comunica no solo por lo que dice, sino también por lo que hace. De la misma forma, Dios también se comunica por lo que dice (palabras) y por lo que hace (obras).
  2. Las obras manifiestan y confirman las palabras. Si la palabra no va acompañada por los hechos, se convierte en una palabra vacía, que no comunica. Los hechos dan credibilidad a las palabras, y manifiestan la fuerza escondida que tienen las palabras.
  3. Las palabras explican el sentido de los hechos. Si los hechos no van acompañados por las palabras, se convierten en hechos sin sentido o se pueden malinterpretar. Es necesario dar una explicación de los hechos, que demuestre que estos hechos tienen un sentido. Los hechos tienen un “misterio”, un sentido, que sólo la palabra aclara.
  4. No se pueden separar los hechos de las palabras: “hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí” (“gestis verbisque intrinsece inter se connexis”). Por eso la revelación tiene un carácter “sacramental”. En todo sacramento se da una unión de palabras y gestos. Por ejemplo, en el bautismo, mientras el sacerdote dice las palabras: “Yo te bautizo en el Nombre del Padre…”, realiza el gesto de derramar agua sobre la cabeza del que se va a bautizar. “Dei Verbum” afirmará esta unión de “obras y palabras” más adelante al tratar del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. Este carácter “sacramental” distingue la revelación cristiana de cualquier otra forma de revelación de tipo filosófico o gnóstico. 

5. Cristo, mediador y plenitud de toda revelación

  “Pero la verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la revelación” (Dei Verbum 2)

 1.Carácter cristocéntrico de la revelación. Sólo en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, se nos manifiesta plenamente la verdad de Dios y del ser humano.
 2.Cristo es mediador de toda revelación. “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn 14,6). “Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre no lo conoce más que el Hijo, y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar” (Mt 11,27). “A Dios nadie lo vió jamás; el Hijo único, que es Dios y que está en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer” (Jn 1,18). Detrás de cada una de las palabras de la Escritura hay una presencia misteriosa de Cristo. Dios no ha comunicado nada que no nos haya venido a través de Cristo.
 3. Cristo es la plenitud de toda revelación, porque Él es al mismo tiempo Dios en persona, y la Palabra de Dios que se ha acercado a nosotros haciéndose hombre. En Cristo, Dios se ha acercado a la humanidad de una forma insospechada, y nos lo ha dicho todo. No cabe esperar otra revelación. 

Para ampliar:

 *  Teología de la revelación, de René Latourelle.
  * Declaración “Dominus Iesus” de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  * Catecismo de la Iglesia Católica. 

6. Etapas o caminos de la revelación evangélica
“Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio. Después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación, con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras. En su tiempo llamó a Abraham para hacerlo padre de un gran pueblo, al que luego instruyó por los Patriarcas, por Moisés y por los Profetas para que lo reconocieran Dios único, vivo y verdadero, Padre providente y justo juez, y para que esperaran al Salvador prometido, y de esta forma, a través de los siglos, fue preparando el camino del Evangelio” (Dei Verbum 3)

  “Después que Dios habló muchas veces y de muchas maneras por los Profetas, “últimamente, en estos días, nos habló por su Hijo”. Pues envió a su Hijo, es decir, al Verbo eterno, que ilumina a todos los hombres, para que viviera entre ellos y les manifestara los secretos de Dios; Jesucristo, pues, el Verbo hecho carne, “hombre enviado, a los hombres”, “habla palabras de Dios” y lleva a cabo la obra de la salvación que el Padre le confió. Por tanto, Jesucristo -ver al cual es ver al Padre-, con su total presencia y manifestación personal, con palabras y obras, señales y milagros, y, sobre todo, con su muerte y resurrección gloriosa de entre los muertos; finalmente, con el envío del Espíritu de verdad, completa la revelación y confirma con el testimonio divino que vive en Dios con nosotros para librarnos de las tinieblas del pecado y de la muerte y resucitarnos a la vida eterna.

  La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Tim., 6,14; Tit., 2,13)” (Dei Verbum 4)

* Desde el principio de la humanidad, Dios da testimonio continuo de sí mismo a todos los hombres. Todo esto constituye una “preparación al camino del evangelio”, cuyas principales etapas son: 

  1. En la creación.
  2. En la voz de la conciencia, por la que ofrece la salvación a todos los que lo buscan con sinceridad con la “perseverancia en las buenas obras” (sobre
  3. En la historia del pueblo judío.

  1.  En la promesa a nuestros primeros padres.
  2.  En la llamada de Abraham.
  3.  En la enseñanza del pueblo judío por Moisés y los profetas. 

  *  Pero sólo Cristo lleva a plenitud la revelación
  1.  Con su iluminación a todos los hombres, porque es “la Palabra que ilumina a todo hombre” (cf. Jn 1,9)
  2.  Con su misma persona (su “presencia y manifestación personal”)
  3.  Con sus palabras y obras (“señales y milagros”)
  4.  Con su muerte y resurrección.
  5.  Con el envío del Espíritu Santo. 

  Para ampliar:
  o Teología de la revelación, de René Latourelle. 

3. “Leyes” de la revelación según el Concilio Vaticano II


1. Ley de la “gratuidad”
  * Dios se ha comunicado movido únicamente “por su bondad y sabiduría”, “movido de amor” (cf. Dei Verbum 2). Nadie le obliga.
  * Por tanto, hay que acercarse a la Escritura como un regalo inmerecido e inesperado. 

2. Ley del “cristocentrismo”
 * El cristianismo no es una “religión del libro”, sino una “religión de la Palabra”. 
 * Para nosotros, esa Palabra con la que nos encontramos en la Escritura no es una letra muerta, o una presencia sin rostro, sino una Persona: Cristo.
  * Detrás de cada palabra de la Escritura hay una presencia de Cristo.
  * “La palabra hecha libro (=Sagrada Escritura) contiene y es la palabra hecha carne (=Cristo) 

3. Ley del “diálogo”
  * La revelación no es una información neutra, desinteresada e impersonal, sino que es un diálogo y conversación de amistad entre Dios y el ser humano.
  * La Biblia me habla si me dejo interpelar por ella, si respondo a lo que ella me pide. 

4. Ley de la “comunión”
  * Comunión = entrar una relación de vida con una persona.
  * Si Dios se revela, no es para satisfacer nuestra curiosidad, sino “para invitarnos y recibirnos en su compañía” (cf. DV 2). Cuando Dios habla, llama a la puerta de nuestro corazón, para “cenar con nosotros” (cf. Ap 3,20)
  * Esta comunión de vida se inicia ya aquí mediante la fe, pero no será completa hasta que lleguemos a la vida eterna, en el encuentro con Dios cara a cara. 

5. Ley de la “historicidad”

  * El hombre es un ser esencialmente histórico. Su conocimiento está condicionado profundamente por la historia.
  * Dios habla al hombre en la historia (acontecimientos que suceden uno después de otro) y a través de la historia (“obras y palabras”)
  * Hay que acercarse a la Biblia no como un libro de enseñanzas abstractas, sino como una “historia que habla” (“obras y palabras”) 

6. Ley de la “eclesialidad”

  * La Biblia ha surgido dentro de una comunidad de fe, que es la Iglesia. Ella la ha recibido, y ha encontrado en la Biblia la “norma de su fe”.
  * Por eso, la palabra que contiene la Biblia resuena plenamente sólo en la Iglesia.
  * Sólo se puede leer y entender la Biblia dentro de la gran Tradición de la Iglesia. (cf. DV 7,8,9 y 10) 

Fuente:

UNA SEÑAL EN LA MEDIA NOCHE

18 septiembre

UNA SEÑAL EN LA MEDIA NOCHE

UNA SEÑAL EN LA MEDIA NOCHE
Sermones VariosAnonimo escribió “Rev. Julio Ruiz, pastor
(Éxodo 12: 29-36)
INTRODUCCIÓN: En todo el capítulo doce de Éxodo es muy notorio el énfasis que se le da a la palabra “noche”. Por seguro era la última noche que pasarían en Egipto. No era una noche para dormir sino para vigilar. Sería la noche más esperada Israel, después de cuatrocientos treinta años viviendo como esclavos en Egipto. Pero también sería la noche más temida para los egipcios, tomando en cuenta la mortandad de los primogénitos que estaba por ocurrir como parte de la última plaga. 

Las instrucciones dadas a Moisés para preparar al pueblo en aquella noche, habían sido muy claras y precisas. Cada familia debería tener un cordero o cabrito, sin mancha, para ser sacrificado; la sangre derramada sería ser puesta en un hisopo y luego ser untada el dintel y los dos postes de la casa de cada israelita. Aquella noche vendría el ángel destructor y al ver la señal al frente, pasaría de largo. La carne de aquel cordero tenía que ser pasada por el fuego (no había tiempo para hervirla), y había que comérselo todo con hierbas amargas y panes sin levadura. Todo lo que sobrara debería quemarse al amanecer. La instrucción decía que ellos tenían que comérselos con la ropa ceñida a la cintura, con las sandalias puestas, y de prisa v.11. Aquella fue una noche de hondo dolor en toda la tierra de Egipto, pero a vez fue una noche de júbilo y victoria para Israel. No es exagerado decir que de esa noche nació la salvación de la humanidad. A partir de allí la libertad de Israel vendría a ser parte de toda una historia que nos traería a la más grande libertad, no tanto del yugo del hombre, pero sí del yugo del pecado a través de la persona de nuestro salvador Jesucristo. La señal de sangre en el dintel de las casas era un símbolo inequívoco que un día la sangre del Cordero Eterno sería derramada para librar de la muerte a todos los que de una forma obediente la aceptaran. La señal que se levantó en aquella memorable noche marcó la historia de la salvación de la humanidad. Las razones son estas.

I. AQUELLA FUE UNA SEÑAL DE PROTECCIÓN V.13
A estas alturas Egipto ha quedado casi desolada. Las plagas anteriores tuvieron la misión de debilitar a la nación en las áreas más susceptibles de la economía nacional. La plaga concerniente a la muerte de los primogénitos tenía la misión de poner fin a aquel período de esclavitud. Hasta ahora el Señor ha protegido a su pueblo de la gran mayoría de las plagas enviadas. Las plagas no destruyeron su ganado. El salpullido no afectó la piel de ninguno de ellos. La tempestad no dañó sus campos. Las langostas no devoraron sus cosechas. Mientras en Egipto hubo tinieblas, ellos tenían luz. Debe destacarse que por no haber sido afectados por ninguna de las plagas enviadas, Israel tuvo más tiempo para prepararse al momento del Éxodo. Ahora están todos en casa, listos para el gran momento. Todas las familias están reunidas celebrando la primera pascua. Aquel fue un acto de extremada fe por parte de Moisés. Más adelante el escritor a los hebreos lo expresaría así: “Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos” (He. 11:28) Y eso fue lo que ocurrió aquella noche. Por algún momento reinó en todo Egipto un silencio sepulcral. Pero cuando vino el ángel destructor quien iba pasando de puerta en puerta, la calma se interrumpió con gritos de angustias. Alguna primera madre saldría gritando de dolor a la casa de su vecina, y esta a su vez gritaría a la otra, y en cuestión de minutos todo Egipto se convirtió en un gran llanto que provenía desde la casa del Faraón hasta la familia más insignificante. Esto es lo que registra la Biblia que sucedió aquella noche: “A medianoche el Señor hirió de muerte a todos los primogénitos egipcios, desde el primogénito del faraón en el trono hasta el primogénito del preso en la cárcel, así como las primeras crías de todo ganado. Todos en Egipto se levantaron esa noche, lo mismo el faraón que sus funcionarios, y hubo grandes lamentos en el país. No había una sola casa egipcia donde no hubiera algún muerto” (Éx. 13:29, 30 NVI) La sangre en el dintel fue señal de protección. Aquella sangre que provenía de un cordero inmolado evitó la muerte a los israelitas. Esta parte de lo que precedió a la libertad de Israel era sombra de una realidad más grande. Aquella sangre tenía la función de proteger a Israel de la muerte temporal. Pero la Biblia nos dice que Jesucristo derramó su sangre para protegernos de la muerte eterna. La sangre de Cristo nos protege de la condenación del pecado. Nos protege del ángel destructor. Nos protege para una salvación completa. El texto dice que Israel debería permanecer a dentro para no perecer; y esto es lo que sugiere la obra de la sangre de Cristo. El alto costo de su redención es un llamado para permanecer adentro. La vida fuera de la protección de la sangre de Cristo conduce al pecado de la carne; el ser expuesto al ataque del diablo y a una vida desprovista de su poder. Solo la sangre de Cristo su hijo nos limpia de todo pecado y nos crea una defensa contra el mal. La sangre de Cristo en nuestras vidas nos señala y nos dice que el maligno no nos toca. En la visión final del libro de Apocalipsis, Juan plantea la eficacia de la sangre de Cristo como el Cordero inmolado para victoria fina; así habló: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro de Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” (Apc. 12:10, 11) 

II. AQUELLA FUE UNA SEÑAL DE LIBERTAD v.
“Donde hay libertad, hay patria”, dice una expresión latina. A la media noche de aquel día Israel estaba lista para convertirse en una patria. Aquel sería el gran momento para que se *****pliera lo prometido por el Señor a Moisés tocante a la libertad de su pueblo, cuando dijo: “Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra que fluye leche y miel…” (Éx. 3:7, 8) La férrea mano del faraón había sido implacable por largos años, y en los últimos días, previos al Éxodo, había sido insoportable. Aquella señal de la sangre al frente de sus casas marcaba el camino a la libertad y el *****plimiento de la promesa divina. La muerte de los primogénitos, incluyendo al del faraón, fue como el martillo que rompió la cadena de la esclavitud. Ahora se abre el camino que añoraron los antepasados cuando soñaban con el día de su libertad. Y es que ningún asunto es tan deseado en la vida como aquel que compete a la libertad humana. Un estado libre donde sus ciudadanos gocen de libertad de expresión; donde sus derechos sean defendidos y donde se aplique la justicia y la equidad, es un tesoro preciado para la humanidad. Una vida libre de toda fuerza esclavizante es como el tesoro que se busca incansablemente. En este pasaje, la señal de la sangre, por la que viene luego la libertad, es de suma importancia histórica y teológica. Histórica por las implicaciones que tuvo con el pueblo de Israel. Es difícil ver otro caso de esclavitud, por tantos años acontecidos, como el de Israel. Pero también es cierto que en ningún otro pasaje de la historia se ve la intervención divina a favor de su pueblo sufrido, como este. El faraón, aquel que encarnó toda clase de maldad, aquel que fue una tipificación y representante de los poderes de las mismas tinieblas, ahora ha sido derrotado. Tal fue su derrota que no solo dejó salir al pueblo, sino que les pidió que lo hicieran con prontitud; así quedaron registradas sus palabras: “E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí”. v.31,32. Desde el punto de vista teológica, su importancia estriba en la sangre como señal de esa libertad. Aquel cordero sin mancha, cuya sangre fue derramada, y luego comido por el pueblo esa noche, dando inicio a la llamada fiesta de la pascua, era un símbolo de salvación que nos mostraba una realidad futura. Vendría el tiempo para la más grande libertad, aquella que era peor que la del yugo humano, la libertad del pecado. Fue Séneca el que dijo: “Quien es esclavo de su cuerpo, no es verdaderamente libre”; y alguien más dijo: “Si posees la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas alcanzar?”. Así tenemos que la sangre de Cristo nos introduce a la verdadera libertad. Cuando Juan el Bautista estaba en pleno apogeo de su ministerio, nos dice la Escritura que de inmediato calificó a Jesús con estas palabras: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn. 1:29) Y Jesús fue sacrificado como el cordero por nuestras transgresiones. Así fue profetizado por Isaías, cuando dijo: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Is. 53:7) Este *****plimiento profético y de aplicación teológica quedó también registrado en otra noche memorable. Fue aquella cuando nuestro Señor Jesucristo, antes de ser sacrificado, comió la pascua con sus discípulos. En esa noche Jesús tuvo que saber que él ahora es el cordero pascual que sería entregado como el más completo sacrificio por los pecados. Y fue por eso que esa misma noche él introdujo lo que hoy conocemos como la Cena del Señor. Mas adelante Pablo confirmó lo que hizo Jesús aquella noche de acuerdo a 1 Co. 1:23-26. Sí, solo la sangre de Cristo nos da la verdadera libertad. De esto deducimos que no puede haber libertad auténtica mientras no se tenga a Jesucristo viviendo y reinando en el corazón. 

CONCLUSIÓN: La historia de la raza humana registra en su calendario una particular noche que en fuga hacia la libertad a un pueblo esclavizado por más de cuatrocientos años. La señal que se levantó esa noche, en cada hogar israelita, sirvió como señal de protección de manos del ángel destructor, pero también sirvió para instituir la pascua como una de las más importantes fiestas judías. Fue, entonces, una noche de protección y una noche de libertad. Pero en una noche, muchísimos años después, y en la ocasión de celebrar la pascua, Jesús instituyó la Santa Cena, recordando a sus discípulos que en esa noche, aquella que era un tipo de una realidad futura, se *****pliría en él. Así, pues, Jesús vino a ser el cordero de nuestra pascua. Él fue “un cordero sin mancha y sin contaminación” que se entregó por nuestros pecados. Su sangre fue derramada como una señal para protegernos de la muerte eterna, pero para darnos libertad eterna. Aquella sangre que se vertió en medio de una densa oscuridad, tómese en cuenta las tinieblas que rodearon la cruz, ha sido desde entonces la señal para salvación de todos los que le aceptan, pero es también una señal de perdición a los que la rechazan. Es su sangre la que nos libra, pero también se constituye en instrumento del juicio divino. Solo la sangre de Cristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 

http://iglesiamisionera.net/modules.php?name=News&file=article&sid=124

Respuestas perdidas

Respuestas perdidas

Posted: 30 Mar 2009 05:01 AM PDT

En Lupa Protestante, he estado contestando a unas aportaciones de algunos de los miembros que han comentado sobre otro escrito por Carlos Osma defendiendo el homosexualismo en contra de la clara revelación de Dios a que esto es pecado. Tal vez algunos hermanos, por falta de la predicación del evangelio, y de la falta de compromiso a este por parte de sus lideres, se han tragado la mentira del diablo que el homosexualismo no es pecado, sino es algo dado por Dios. Si siguiéramos esta clase de pensamiento, entonces el nacer ciego, cojo, etc. se tuviera que aceptar también así. Pero acá les ofrezco algunas de mis respuestas a los hermanos que me han contestado en ese epígrafe.

David Bello Prada
Carlos Bonzano, te has quedado con la mentalidad teológica y psiquiátrica de los años cincuenta. Lo de llamar enfermedad a la homosexualidad, y compararlo con la drogadicción o el alcoholismo, son planteamiento extremadamente marginales, en cualquier ámbito, empezando por el psiquiátrico.
Si algún joven gay o bisexual lee esto, por favor que sea consciente de que el consenso social y científico hoy en occidente es que la homosexualidad ni es una enfermedad, ni tiene proque ser un problema. Los planteamientos como los de Luis Joven o Carlos Bonzano resultan extraños e incomprensibles para la inmensa mayoría de los occidentales, creyentes o no. Y a pesar de la seguridad de esta gente afirmando la voluntad de Dios, las Iglesias históricas de EEUU tienen debates profundos con divergencia de opiniones, pero tanto episcopales, como presbiterianos o congregacionalistas aceptan gays practicantes como miembros, en algunos casos como obispos o líderes, y algunas celebran matrimonios entre personas del mismo sexo. Lo mismo en los distintos países europeos.
Le diría al joven gay o bisexual, que no se preocupe por esa gente, que ni son muchos, ni son los mejores.

Responderé algunas cosas que he leído acá. 1. David Bellos nos dice que mis planteamientos son “extraños e incomprensibles”, y nos dice de como las iglesias y los no creyentes, se oponen a mi posición. Lo que no nos dice, es que esas iglesias, Episcopal, Presbiteriana y Congregacionalistas, que apoyan la homosexualidad, también están en decadencia. Siempre se alaba de que estos grupos apoyan a los homosexuales, y estos mismos lo hacen para ser mas “aceptables”, pero por lo visto, el mundo no corresponde el gesto, ni mucho menos los cristianos fieles a las Escrituras. Sigo en el próximo mensaje, sin antes dar la fuente del porque digo que estas congregaciones, “heroicas” para el mundo, están destinadas a desaparecer por su liberalismo, http://religions.pewforum.org/reports

Pablo será el mas marginal de todas las personas que han existido. Es Pablo en I Cor. 6:9-10, que hace tal cosa. Pablo, como muchos ahora, también era parte de la minoría dentro de su mundo occidental de ese tiempo. En los tiempos de Pablo, tener relaciones homosexuales era aceptado, aun pederastia. Esto, aun esta presente en el movimiento gay. Por ejemplo, en el Journal de Homosexuality, le dio toda un volumen al tema, sin condenarlo. Y sobre la ciencia, en especial la “psiquiátria” que menciono David Bello, da que pensar que en Psichological Bulletin, en 1998, pone en duda que el sexo entre un joven y un hombre adulto sea dañino en si, y que su rechazo es mas cultural que de otra índole. NAMBLA, en USA, tiene un millón de miembros, que esperan quitar la barrera de tener relaciones sexuales entre hombre y niños. Así que no se puede pasar por alto todo esto, decirle al joven homosexual que este situación, tiene una larga, y mala trayectoria. Y recuerden, las publicaciones y organizaciones mencionadas, son apoyadas por homosexuales. ¿será que hay una minoría dentro de los homosexuales que apoyan dichas practicas, pero su mayoría guarda silencio?

Silvia
Estimada Joana, intentaré aportar mi granito de arena en respuesta a tu petición. Por partes, el tema da para largo. Sodoma: la ciudad fue condenada por faltar al deber de hospitalidad (Sabiduría 19:13-15, Lucas 10:8-12, Mateo 10:5-15). En otros pasajes se la relaciona con la soberbia (Eclesiástico 16:8, Ezequiel 16:49-59), con el adulterio y la mentira (Jeremías 23:14). Romanos: el versículo 26 dice “«théleiai autón metélaxan tèn physikén khrêsin eis tèn
parà phýsin» con la traducción por todos conocida. “Physis” aparece con frecuencia en el NT y su sentido es el de lo propio, lo característico de cada cual, lo esperable (Gálatas 2:15, Romanos 2:14 etc) . Por su parte, “pará” en absoluto significa “contra”, sino “al margen de, “al lado de”. Ambas palabras juntas no pueden traducirse “contra la naturaleza”, sino “al margen de lo habitual”, “fuera de lo acostumbrado”. Y así podría extenderme horas y horas sobre el “malakoí” de Pablo a los Corintios, que en propiedad significa “débil, flojo”, o del contexto del Deuteronomio en el que se condena la prostitución (homo y hetero) frecuente en los ritos cananeos, tentadores para los hebreos en Egipto, etc etc etc. En resumen: ¿qué hacer con la Biblia? Estudiarla, Joana, estudiarla con disciplina, humildad y rigor. Un saludo.

He contestado con datos, que todos pueden tener acceso a ellos. Silvia, en Ezequiel 16:50, cuando se refiere a “abominación” o “prácticas repugnantes”, según la versión que leas, se refiere a pecados sexuales, incluidos los de homosexualidad. Ese es el significado de “abominación” en el hebreo. También se te paso el texto de Judas, donde se nos dice que fue por el pecado sexual que Sodoma y Gomorra fueran condenadas, cf. vs. 7. Así que tenemos suficiente data bíblica para saber que fueron condenadas por los dos pecados, no solo el de hospitalidad. Sobre Romanos 1:26, encuentro tu traducción y exegesis peculiar. Te concentras en “gar” para llegar a tu conclusión, pero según BAGD, que es la autoridad máxima al respecto, lo traduce ‘lo regular o la orden establecida de cosas’. Ósea, contraria a la naturaleza. Tu traducción, aunque valida, no es mas bien lo que se acostumbra traducir en el primer año de griego, ósea, una traducción provisional. No tomas en cuenta la cosmovisión Paulina, que es hebrea, que es importante para entender lo que el esta escribiendo. Para la mente hebrea, la homosexualidad era un asalto a la naturaleza fundada por Dios. Y sobre ‘malokoi’, si, significa lo que tu dices, pero ¿como usaba la palabra Pablo? Un estudio etimológico, aunque provechoso, es una de las falacias exegeticas mas comunes.

+++++++++++++++++++++++++++++++
Creo que es importante tener una cosmovisión bíblica con respecto de estos temas, pues si se carece de ella, se llega fácilmente a juzgar y evaluar las cosas, desde una perspectiva que no tiene nada que ver con el evangelio de Jesús, pero si mucho con los valores de este mundo.
Dios les bendiga.
Luis Alberto Jovel

This posting includes an audio/video/photo media file: Download Now

Esquisto de Burgess

Esquisto de Burgess

Primer fósil de anomalocarisencontrado en Burgess Shale, custodiado en el Royal Ontario Museum de TorontoCanadá.

El esquisto de Burgess (comúnmente llamado en inglés: «Burgess Shale») es el nombre de una localidad y un célebre yacimiento de fósiles, ubicado en el Parque Nacional Yoho de la provincia de Columbia Británica, en el Canadá.

El esquisto de Burgess es conocido por su riqueza en vestigios de animales invertebrados del períodoCámbrico medio (cerca de 540 millones de años de antigüedad). Este yacimiento provee una imagen única de la vida oceánica en un período en el cual las criaturas vertebradas no habían hecho todavía su aparición, y del cual no abundan los restos fósiles.

Se cree que este yacimiento de fósiles se debe al enterramiento súbito de organismos invertebrados (en posición de vida) por flujos de arcilla en un ambiente de marisma somera. Esto provocó que se conservaran una gran cantidad de fósiles que normalmente no se preservan debido a la ausencia de caparazón mineralizado (celentéreosmoluscos sin concha, etc.)

Otra cosa que es especialmente notable en el conjunto de restos encontrados en el esquisto de Burgess, es la presencia de criaturas que no pertecen a ningún phylum conocido en el presente.

Este sitio ha sido ampliamente estudiado por expertos desde su descubrimiento en 1909 por Charles Walcott, secretario en ese entonces delSmithsonian Institution (Instituto Smithsoniano) y reconocido paleontólogo, que laboraba en la región atraído por la riqueza de fósiles de varios períodos. Dicho Smithsonian Institution (Instituto Smithsoniano) posee actualmente la mayor colección a nivel mundial de especímenes del esquisto de Burgess.

El esquisto de Burgess fue considerado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, individualmente entre los años 1980 y 1990, ahora está incluido en la denominación Parque de las Montañas Rocosas Canadienses.

Fósiles del Burgess shale 

El aspecto más notable del yacimiento de fósiles del esquisto de Burgess es la variedad de criaturas presentes, varias de las cuales fueron identificadas por primera vez como ejemplares completos precisamente en este lugar. Algunas de las criaturas del esquisto de Burgess no pueden todavía ser asignadas a ningún phylum conocido en el presente, siendo materia de debate en los círculos paleontológicos.

Géneros asignados a algún grupo con especies vivientes 

Géneros asignados a grupos sin ejemplos vivientes 

Géneros sin grupo conocido 

Véase también 

Referencias 

  • Gould, S. J. 1989. Wonderful life: the Burgess Shale and the nature of hitory. New York, W. W. Norton & Company. An ingsightful discussion of what fossils tell us about the nature of life’s evolutionary history.

Enlaces externos 

Fauna de Ediacara

Fauna de Ediacara

Recreación de la fauna de Ediacara

Recreación de la fauna de Ediacara

Los animales de Ediacara fueron los primeros invertebrados sobre la Tierra; aparecieron hace aproximadamente 650 millones de años. Estos raros especímenes estaban constituidos por varias células, tenían el cuerpo blando y aplastado; entre ellos estaban Spriggina,Tribrachidium y las primeras medusas y gusanos.

Descubrimiento 

En 1945, el paleontólogo Reginald C. Sprigg hizo un extraordinario descubrimiento en las colinas de Ediacara, al sur de Australia: un yacimientos de fósiles marinos que no se parecían a ningún animal conocido hasta entonces. La fauna de Ediacara es una de las más antiguas que se hayan encontrado: data de 650 a 600 millones de años (antes de la Era Paleozoica).

Fósiles 

Esos fósiles revelan vestigios de animales de figuras variadas y extrañas: algunos tienen un cuerpo en forma de disco, otros parecen una cinta larga. Como estaban constituidos por variascélulas, esos invertebrados pudieron adoptar formas muy diferentes. Otros fósiles idénticos han sido extraídos desde 1945, de una veintena de sitios distintos en los cinco continentes, lo que demuestra que animales semejantes a los de Ediacara poblaron todos los mares del planeta.

Características más específicas acerca de la Fauna de Ediacara 

Trazas ediacaranas fósiles

Luego de estudiar 1.400 especímenes de animales fósiles recolectados de Ediacara, los paleontólogos llegaron a reconstruir un escenario de cientos de millones de años atrás. Ediacara era entonces una playa a la cual iban a parar animales muy diferentes, pero con una característica muy común: ninguno tenía columna vertebral, ni esqueleto, ni caparazón; sus cuerpos eran blandos, se trataba de invertebrados. La mayoría de ellos eran muy similares a las medusas y gusanos de hoy.

Los animales de Ediacara ya no estaban compuestos, como sus antecesores, por una célula, sino por varias. Ese estado pluricelular representó una gran ventaja para los seres vivos así constituidos, y marca una etapa decisiva. En efecto, en los unicelulares la única célula debía encargarse de que se cumplan eficazmente múltiples tareas: alimentarse, respirar, reproducirse, etc. Quiere decir que los unicelulares tienen una apariencia y modo de vida simple. Se distinguen esencialmente por los elementos que absorben para alimentarse.

Los descendientes de Ediacara 

Durante algún tiempo los científicos pensaron que no, ya que aparte de las esponjas y medusas, no se habían encontrado formas de vida semejantes a las de Ediacara. Pero un descubrimiento reciente en China demostró que los descendientes de Ediacara son animales que hoy se conocen como moluscos y gusanos.

Lista de los animales de Ediacara 

Bibliografía 

Véase también 

Enlaces externos