EL ESCEPTICISMO:


EL ESCEPTICISMO:

Es una posición peculiar que toman algunos filósofos, ante el problema de la posibilidad del conocimiento verdadero.

1. La ABSTENCIÓN:   Algunos filósofos, como no hallan razones suficientes para admitir la capacidad de nuestras facultades cognoscitivas de percibir las cosas como son en realidad, y como tampoco descubren razones valederas para negarlo, se resuelven a abstenerse cíe todo juicio al respecto.

La verdad es que no sabemos con certeza —decía PIRRÓN— si nuestros conocimientos son verdaderos. Por eso hay que abstenerse de emitir juicio al respecto, y confesar llanamente nuestra ignorancia.

2. No es mi intención, por cierto, defender esta actitud negativa del escepticismo; pero reconozco que es la única actitud lógica, legítima, que puede adoptar el que no admite el postulado fundamental del Dogmatismo. Sea que uno niegue la capacidad natural de nuestras facultades cognoscitivas para adquirir la verdad, sea que lo ponga solamente en duda seria; la única posición legítima que le queda, ante el problema de la posibilidad del conocimiento verdadero, es la de abstenerse de emitir juicio, y confesar su ignorancia al respecto.

3. Generalmente, los autores distinguen estas clases de excépticos: 

1º) Los ESCEPTICOS ABSOLUTOS:    Son los que extienden su duda a toda clase de conocimientos. Así, PIRRÓN y SEXTO EMPÍRICO, en la antigüedad.

2º) Los ESCEPTICOS MODERADOS:   Son los  filósofos  como ARCESILAO  (315-241  a. de C.) y CARNÉADES (214-128 a. de C.), que niegan la posibilidad de adquirir conocimientos ciertos de la verdad; pero conceden que podemos obtener conocimientos probables, que se aproximen a la verdad.

3)º Los ESCEPTICOS PARCIALES:   Son los que profesan duda sobre la posibilidad de adquirir la verdad en cierto orden de cosas. Conceden que es posible obtener algunos conocimientos verdaderos; pero niegan la posibilidad de otros. Entre estos escépticos parciales Se cuentan:

a) Los escépticos   metafísicas:    Son los  filósofos   que niegan al hombre la posibilidad de adquirir conocimientos metafísicos verdaderos.

Ejemplo: DAVID HUME, quien negó el valor de nuestros conocimientos sobre las sustancias, las naturalezas, las esencias y, en general, todo lo suprasensible.

b) Los escépticos religiosos (los   agnósticos):    Éstos   consideran que la experiencia de los sentidos y de la conciencia es base segura para admitir la verdad de los conocimientos que por ella adquirimos; pero no tenemos ninguna razón suficiente para considerar verdaderos los conocimientos que versan sobre objetos que escapan a toda experiencia externa o interna. Por eso, concluyen que los conocimientos sobre el espíritu, la Divinidad, lo sobrenatural, deben ser excluidos de los conocimientos ciertos y científicos.

4. CRITICA del ESCEPTICISMO:

a) El escepticismo absoluto encierra una contradicción. El que afirma que el conocimiento verdadero es imposible, está aseverando la verdad de un conocimiento. Es así que afirma y niega simultáneamente la posibilidad del conocimiento verdadero, y esto es contradictorio.

En efecto, proclama que no hay ningún conocimiento verdadero; pero al aseverar eso, pretende enunciar ciertamente una verdad que juzga digna de ser creída. Afirma que es verdad lo que él sostiene. Está, pues, en contradicción consigo mismo. Lógicamente, tendría que reconocer que también su juicio, con respecto a la posibilidad del conocimiento verdadero, no es verdadero.

b) El escepticismo moderado también encierra una contradicción.

Si se admiten conocimientos probables o verosímiles, ha de ser porque se les reconoce cierta aproximación a la verdad. Ahora bien; sólo puede decirse fundadamente que un conocimiento se aproxima a la verdad, sí ya se sabe algo de la verdad

Pero si no se sabe nada de ésta, de ninguna manera puede juzgarse de la aproximación de un conocimiento a ella.

El escepticismo moderado niega que podamos alcanzar la verdad alguna vez. Pues bien; si no podemos obtenerla, no podemos juzgar de la aproximación de nuestros conocimientos a ella. Luego, es contradictoria su afirmación de que no podemos nunca alcanzar la verdad; pero sí, conocimientos probables.                   

c) El escéptico duda de todo. Pero al realizar su acto de dudar, se enfrenta con una certeza. Porque aunque duda de todo, no puede dudar del simple hecho de dudar. Ahora bien; su acto de dudar es un pensar. Por lo tanto, no puede dudar tampoco de que piensa. Al darse cuenta de que duda, se aprehende a sí mismo como existente. De esta manera, el escéptico, al du­dar, se encuentra con una serie de verdades que son total ontradicción con su conciencia.

Conclusión: El alumno ciertamente se habrá maravillado de que los filósofos hayan suscitado tantos problemas en torno de una actividad que a primera vista parece tan simple, tan evidente, tan innegablemente eficaz en su intento; y, a buen seguro, habrá experimentado una resistencia muy natural a admitir ciertas hipótesis que se oponen al sentir común.

Es verdad; la percepción espontánea, irreflexiva, del fenómeno de conocimiento, no descubre en éste grandes problemas. Se tiene la convicción de que se conoce, sin lugar a dudas, el objeto tal cual es en la realidad.

Pero el pensar reflexivo, penetrante del filósofo, revela la existencia de graves problemas. Son reales; son profundos. La dilucidación de ellos requerirá mucho tiempo, y el empeño perseverante de los filósofos de hoy y de los que tengan el honor de ser los pensadores de mañana.

Fuente:  Patricio Hopkins, “La Filosofia”, p.212-214, Ed. Almagro Bs.As.

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Anonima_40
    Mar 25, 2009 @ 22:36:37

    esto está dedicado a fosfato, espero que opine

    😀

  2. Anonima_40
    Mar 25, 2009 @ 23:12:45

    me gustó este artículo, no sabía que escéptico religioso es = agnóstico,

    slt

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