Dios custodia…


Dios custodia…

Refiriéndose al Salmo 23, Charles Spurgeon escribió: “Se ha dicho que lo que es el ruiseñor entre los pájaros lo es esta oda entre los Salmos, porque ha sonado dulcemente en el oído de muchos afligidos en la noche de su llanto y les ha traido esperanza de una mañana de gozo”.

Este es otro escrito de David atribuido al tiempo en que Absalón, su propio hijo, se rebeló contra él y tomó el trono de Israel.  En ese período de oscuridad y amargura seguramente recordó sus días de pastor y asoció el cuidado de Dios con el que solía brindar a su propio rebaño…

Primeramente nos presenta al Señor como nuestro Protector

  • “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar. Junto a aguas de reposo me pastoreará” (Salmos 23:1-2)

Ray Stedman escribió sobre la siguiente reflexión sobre este pasaje: “Si el Señor va a ser nuestro pastor, entonces tendremos que empezar reconociendo que somos ovejas.  Esta analogía no me gusta, porque no me gustan las ovejas… las ovejas no entran en la discusión: son los animales más estúpidos que hay sobre la tierra. Son tontas, tímidas, indefensas y desvalidas… no saben ni como guarecerse de la lluvia… Dios me dice que yo soy una de ellas.  Eso hiere mis sentimientos, pero si soy sincero conmigo mismo, sé que es verdad…” Podemos agregar que por ese motivo necesitamos un Pastor que nos custodie en medio de nuestras incapacidades…

Luego nos explica Su Propósito

  • “Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” (Salmos 23:3)

Hay algo que ninguna persona sobre la tierra puede hacer y esto es confortar el alma humana… No hay maestro con enseñanzas, ni médico con medicinas, tampoco banquero con dinero que pueda dar paz a un alma atribulada… Solo el Señor como Pastor es capaz llevar consuelo donde solo hay interrogantes…

  • “Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan” (Isaías 58:11)

Más adelante nos afirma con la seguridad de Su Presencia

  • “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmos 23:4)

Aún en la hora más extrema David comprendía la importancia de la Presencia de Dios como medio para encontrar paz y seguridad en la tormenta.  ¿Qué es lo peor que nos puede pasar? Pablo asociándose con David decía: “…estoy seguro de que ni la muerte… nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38-39)

Por último nos anima al recordarnos Su Provisión

  • “Aderezas mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando.  Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Salmos 23:5-6)

A pesar de la presencia intimidatoria de crueles enemigos David sabía que Dios cuidadosamente estaba obrando detrás de la escena como el siervo que prepara la mesa.  Por ese motivo tenía la seguridad que solo puede dar la Provisión de la Mano de Dios…

Recordemos: Para una oveja desvalida lo mejor es un Buen Pastor porque sin Él está irremediablemente perdida…

DECH
info@daresperanza.com.ar 

Mail: info@daresperanza.com.ar

www.daresperanza.com.ar

Anuncios

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Raybet
    May 24, 2009 @ 03:53:14

    Gracias, es como una suave brisa que cobija mi alma triste.

A %d blogueros les gusta esto: