El ícono es una imagen

El ícono es una imagen

Introducción

Este es el concepto de la Iglesia ortodoxa respecto a los íconos. Los cristianos evangélicos, no tenemos por costumbre forjar imagen de Dios, por lo cual en nuestras iglesias no se visualiza ninguna imagen. En el mejor de los casos, algun paisaje o una cruz vacía, que indica que creemos que el Cristo ha resucitado.

Trasncribo este artículo sin modificación, para aquellos que desean conocer cual es el pensamiento teológico de esta tradicion cristiana y en que se basa  para crear íconos para sus liturgias.

Entendemos que los pasajes bíblicos del Antiguo Testamento, continúan aún en vigencia, y que en ellos había una prohibición de pintar imágenes de Dios para no incurrir en una deformación de la imagen inmaterial y espiritual del Dios único y verdadero (Deut. 4, 15-20).

La iconografía en la tradicion ortodoxa 

A partir del siglo VI la iconografía conoce en Oriente una gran época de esplendor que se manifiesta en la integración del arte con la liturgia, en la construcción y adornos de las basílicas, entre ellas la más hermosa fue Santa Sofía en Constantinopla.

Entre los siglos VIII y IX se desata en el Imperio Bizantino la lucha iconoclasta. Literalmente, la palabra iconoclasta significa “destrozador de imágenes sagradas”. Esta palabra se ha usado para designar a los enemigos fanáticos del uso y culto a las imágenes.

En el año 725, el emperador cesaropapista León III Isáurico condena el uso de las imágenes en la iglesia con el pretexto de que se puede caer en el error de la idolatría; en el año 729 se desencadena la lucha cuando los partidarios del Emperador destruyen una famosa imagen de Cristo provocando con esto una reacción popular. Se destruyen muchas imágenes, se cortan las manos a los pintores de iconos, se produce una persecución con destierro, prisión, tortura y martirio a los defensores de los iconos. Entre ellos se distinguen San Germán y San Juan Damasceno.

Entre los años 775 y 780 con León IV se mitiga la lucha iconoclasta y se restablece el culto a las imágenes. El Concilio de Nicea II, celebrado en el año 787, clarifica la doctrina y justifica la iconografía y la veneración de las imágenes sagradas.

En el año 813 con el Emperador León V se vuelve a encender la lucha. La persecución contra los amantes de las imágenes fue aún mas violenta que la
precedente.

La Emperatriz Teodora sanciona en el año 843 un edicto favorable a la doctrina Conciliar poniendo fin a la lucha iconoclasta. Desde entonces, la Iglesia de Oriente celebra todos los años, en la liturgia del primer domingo de Cuaresma lo que se llama el triunfo de la Ortodoxia. Es una fiesta en la que se confirma la validez y la importancia del culto dado a las imágenes sagradas y durante la cual se llevan en procesión muchos iconos.

Con la extensión del cristianismo oriental por toda la parte de los Balcanes y en Rusia a partir del siglo IX se ramifica el arte de la iconografía. Florecen en Rusia varias escuelas, entre ellas, la de Moscú y la de Novgorod; en los siglos XIV y XV se destacan los mejores iconógrafos con los nombres de Teófanes el Griego, San Andreij Roublev, Dionisio y otros.

En Occidente tenemos una continuidad tradicional con la iconografía oriental en los primitivos pintores italianos, en el arte románico, catalán, etc. Como ejemplo del arte bizantino tenemos la Basílica de San Marcos en Venecia. 

Poco a poco este arte se va desintegrando hasta llegar al Renacimiento que se aparta de la imagen teológica de Oriente en aras de una imitación naturalista de los episodios.

Teología de la imagen

La teología de la imagen en que se inspira el arte del icono nace de una serie de consideraciones bíblicas y teológicas:
“ Y dijo Dios: hagamos al ser humano a nuestra imagen como semejanza nuestra… Creó pues Dios al ser humano a imagen suya”.(Gen. 1, 26-27).
La imagen supone un parecido físico que la semejanza parece atenuar. “Cristo es la imagen del Dios invisible”(Col. 1, 15).
“A los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo”(Rom. 8, 29).
La iconografía teológica expresa con sus figuras, símbolos y colores la auténtica fe cristiana.
Es de carácter ecuménico porque une en la misma fe a católicos y ortodoxos. El Papa Juan Pablo II con la carta Duodecimum Saeculum del 4 de diciembre de 1.987 y el Patriarca Dimitrios I de Constantinopla con su carta Encíclica sobre los iconos, del 14 de septiembre de 1.987 dirigidas ambas a la Iglesia Universal han puesto un hito en la historia y en la teología del arte sagrado iconográfico, con una invitación a apreciar los tesoros de la tradición, a no vanalizar lo que es expresión y vehículo de la belleza que nos lleva al “Autor” de la misma.
En el Antiguo Testamento había una prohibición de pintar imágenes de Dios para no incurrir en una deformación de la imagen inmaterial y espiritual del Dios único y verdadero (Deut. 4, 15-20).
Desde el punto de vista teológico el icono original es Cristo, revelación y rostro de Dios:
“El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”(Jn. 14, 9). 
El Espíritu Santo es reconocido como iconógrafo interior, aquel que graba en nosotros la imagen de Cristo.
María es icono, imagen, tipo y modelo de la Iglesia, es la imagen más pura en la que contemplamos todo lo que la Iglesia desea alcanzar. Representa la encarnación.
El hombre es icono de Cristo, por cuanto refleja su imagen. La teología del icono, por tanto, se fundamenta básicamente en la realidad de la Encarnación.
Cuando el apóstol Pablo formula el fundamento cristológico del icono diciendo: “Cristo es la imagen visible del Dios invisible” (Col. 1, 15) está diciendo en otras palabras, la humanidad visible del Señor es la imagen de su divinidad invisible. Así, la imagen (icono) del Señor aparece como la imagen de Dios y del hombre, es decir, como la representación del Dios-Hombre. El razonamiento subyacente aquí, es que, ya que el Hijo es por su divinidad la imagen consubstancial al hombre creado a imagen y semejanza de Dios, se convierte (y permanece desde su encarnación y hasta el final de los tiempos) en la imagen fiel de Dios. Es por esta razón por lo que afirma claramente: “Quien me ha visto ha mí ha visto al Padre” (Jn. 14, 9) Esto quiere decir que las dos naturalezas unidas a la única hipóstasis del Señor nos ofrecen la imagen única del Dios-Hombre Jesús, una imagen que expresa a Dios mismo aunque Este sea del todo inconcebible e indescriptible. 
La persona de Cristo tiene como misión hacer presente a Dios en el mundo y restablecer plenamente esa otra imagen que puso Dios en el hombre (Gen. 1, 26) y que se vio enturbiada por el pecado. Por la encarnación, Cristo “no se aferró a su condición divina, al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, haciéndose uno de tantos”(Flp. 2, 6-7)
El no despreció la naturaleza humana, lo material, sino que la asumió plenamente, uniéndola a la naturaleza divina en la persona del Logos.
Desde ese momento lo material es el camino a lo Trascendente. Jesucristo es la imagen de Dios y los iconos son las imágenes de Cristo. Y esto se debe según Teodoro Studita, a la voluntad expresa de Dios que ha querido que de la Encarnación sólo podamos ver su aspecto humano: “La hipóstasis de Cristo circunscrita, no según la divinidad que nadie la ha visto jamás, sino según la humanidad que es contemplada en ella a la manera de individuo”. 
La confesión del misterio de la Encarnación va unida indisolublemente a la confesión de María como Madre de Dios. “Porque Cristo que ha nacido de Padre indescriptible no puede tener imagen… pero en el momento que Cristo ha nacido de una Madre descriptible, tiene naturalmente una imagen que corresponde a la de su Madre”(San Teodoro Studita). Es esta la causa por la que en la religiosidad y en la iconografía oriental el tema de la Virgen como Madre de Dios adquiere tanta importancia. Los iconos de la Virgen son esencialmente cristológicos.
Los iconos de Cristo al dejar ver lo invisible de Dios, se convierten en hipóstasis del Logos; no representan a una de sus dos naturalezas sino a las dos, manifiestan su hipóstasis, el misterio mismo de la Encarnación, esencial e inseparable a la persona de Jesucristo. Así, el icono de Cristo testimonia una presencia, su misma presencia que permite llegar a una comunión espiritual, a un encuentro místico con el Señor pintado en imagen.
Por tanto lo distintivo del icono es ser lugar de presencia no sustancial, como algunos quisieron ver, sino con un valor parecido al que en nuestra terminología occidental damos a los sacramentales.
Para las Iglesias Orientales la relación de la imagen con el prototipo es la semejanza de la hipóstasis. “El prototipo no está en la imagen según la esencia(…), el prototipo está en la imagen según la semejanza de la hipóstasis” (San Teodoro Studita). Por lo tanto, la relación icono-prototipo no es ni de simple retrato, ni tampoco de esencia reservada únicamente a la Eucaristía. Nunca se permite representar un retrato mimético de Jesucristo, la Virgen o los Santos, sino que conscientemente se pretende evitar la copia de los modelos vivos. Lo que se procura es plasmar el prototipo en lo que este lleva siempre de imitación de lo invisible; no es la belleza física o natural lo que se quiere copiar, sino su parecido con la divinidad, la belleza Trascendente. 
Así es que la iconografía oriental no pretende solamente ser vehículo de información que eduque la fe, sino sobre todo cauce de formación activa de la vida del creyente.

Fuente: http://www.orthodoxworld.ru/es/icona/book/17/index.htm

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Filosofia de la ciencia

Filosofía de la ciencia

En la actualidad, la controversia del realismo – antirrealismo se desarrolla fundamentalmente en filosofía de la ciencia. En esta disciplina filosófica, un rasgo particular del realismo es que no se ocupa tanto de la naturaleza o la existencia del objeto como del tipo de relación que hay entre el conocimiento y el objeto.

Pero no es sólo la cuestión de si la ciencia estudia o no la realidad. Hay varias concepciones del realismo, no excluyentes mutuamente, según hagan hincapié en uno u otro aspecto:

Así, el realismo epistemológico defiende que las teorías científicas proporcionan conocimiento o que describen la estructura de la realidad.

Para el realismo ontológico la realidad existe independientemente de que la ciencia pueda proporcionar conocimiento sobre ella. Las teorías científicas permitirían (en función del paradigma epistemológico en que nos situemos) descubrir o acercarnos a esta realidad. Las cosas existen independientemente de que los humanos tengamos la capacidad de observarlas. Popper sería un realista ontológico, aunque considera que las teorías científicas siempre se mantienen en el ámbito de las conjeturas.

Otras variantes del realismo en filosofía de la ciencia están relacionadas con la verdad. El realismo semántico defiende que las teorías científicas son verdaderas o falsas según su correspondencia con la realidad. Según el realismo progresivo el avance de la ciencia nos permite un mejor conocimiento de la realidad.

Karl Popper y Mario Bunge son defensores estrictos del realismo de la ciencia. Los realistas en sentido fuerte defienden que las teorías y conceptos científicos nos proporcionan conocimiento sobre la realidad porque hay algún tipo de relación de correspondencia entre las teorías científicas y la naturaleza. Mario Bunge analiza los problemas de diversas epistemologías, desde el racionalismo crítico popperiano hasta el empirismo, el neopositivismo, el subjetivismo o el relativismo. Se considera un realista crítico que ve la ciencia como falible (el conocimiento del mundo es provisional e incierto), pero aún así afirma que la realidad existe y es objetiva.

Larry Laudan y Ronald N. Giere presentan una postura intermedia entre el realismo y el subjetivismo estrictos. Giere afirma que referencia a la realidad debe valorarse caso por caso porque el grado de realismo varía entre las ciencias o, al menos, en algunas de ellas resulta más sencillo encontrar su correspondencia con la realidad. Así, la astronomía y la biología poseen un grado de realidad muy elevado, mientras que la mecánica cuántica utiliza construcciones teóricas muy abstractas.

El realismo crítico de Rom Harré y Roy Bhaskar destaca que el empirismo y el realismo conducen a dos tipos diferentes de investigación científica. La línea empirista busca nuevas concordancias con la teoría, mientras que la línea realista intenta conocer mejor las causas y los efectos. Esto implica que el realismo es más coherente con los conocimientos científicos actuales.

Arthur Fine promueve la actitud ontológica natural como postura entre el realismo científico y los antirrealismos. A diferencia del realismo y del antirrealismo, la actitud ontológica natural no interpreta la verdad. Considera a ésta un concepto básico y como tal su uso y su lógica están ya categorizados, al menos parcialmente. No es necesario dar cuenta de él, ni tampoco sería posible.

Como movimientos no realistas en la ciencia encontramos el instrumentalismo, el pragmatismo, diversos tipos de fenomenología o fenomenismo y el idealismo epistemológico.

Fuente: wikipedia

Tómate unos minutos…

Tómate unos minutos…

A un ingeniero de sistemas le preguntaron: “¿Qué es lo más importante que ha hecho en la vida?”

¿Si le hicieran esa pregunta que responderia?… muchos pensarían en logros profesionales o algún buen momento familiar, sin tener en cuenta aquellas cosas que podemos hacer por otros…

Un excelente artículo que nos permite publicar la Hna. Maritza Edmiston, de Publicaciones Perlas Preciosas y Las Perseveradoras, que seguramente le dejará pensando…

TÓMATE UNOS MINUTOS

En cierta ocasión, durante una charla que di ante un grupo de profesionales, me hicieron esta pregunta: “¿Qué es lo más importante que ha hecho en su vida?”

En mi calidad de Ingeniero en Sistemas, sabía que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo, entonces respondí:

  • Lo más importante que he hecho en mi vida, sucedió el 9 de mayo de 2000.

Comencé el día jugando tenis con un amigo al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada me contó que su esposa y él acababan de tener a un bebé. Mientras jugábamos, llegó el padre de mi amigo que, consternado, le dijo que al bebé se lo habían llevado de urgencia al hospital.

En un instante, mi amigo se subió al auto de su padre y se marchó. Yo, por un momento me quedé donde estaba, sin saber qué debía hacer… ¿Seguir a mi amigo al hospital? Mi presencia allí, no iba a servir de nada —me dije— pues la criatura estará al cuidado de médicos y enfermeras y nada de lo que yo hiciera o dijera cambiaría las cosas… ¿Brindarle mi apoyo moral? Eso quizás, pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas y sin duda estarían rodeados de parientes que les ofrecerían el apoyo necesario. Lo único que haría yo, sería estorbar. Así que decidí ir mas tarde al hospital a visitar a mi amigo.

Al poner en marcha mi auto, me percaté de que mi amigo había dejado su camioneta con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas. Decidí pues, cerrar el auto e ir al hospital a entregarle las llaves.

Como supuse, la sala de espera estaba llena de familiares. No tardó en presentarse un médico que se acercó a la pareja y en voz baja les comunicó que su bebé había fallecido. Los padres se abrazaron y lloraron, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y dolor. Al verme, mi amigo se refugió en mis brazos y me dijo: “Gracias por estar aquí.”

Durante el resto de la mañana, permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebé y despedirse de él.

Esto es lo más importante que he hecho en mi vida y aquella experiencia me dejó tres enseñanzas:

PRIMERA: Lo más importante que he hecho en la vida ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí en la Universidad, ni en el ejercicio de mi profesión me sirvió en tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar. Pero estar ahí, era lo principal.

  • “Gozaos con los que se gozan y llorad con los que lloran” (Romanos 12:15)

SEGUNDA: Aprendí que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.

  • “Tened el mismo sentir unos con otros; no seáis altivos en vuestro pensar, sino condescendiendo con los humildes.  No seáis sabios en vuestra propia opinión”(Romanos 12:16).

TERCERA: Aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo real y nos olvidamos de lo que es perder un empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente, entre muchas cosas más que pueden alterar ese futuro y esos planes en un abrir y cerrar de ojos.

  • “He aquí, Tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de Ti; ciertamente todo hombre,   aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo” (Salmo 39:5).

Desde aquel día, busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida.  Aprendí que ningún empleo compensa perderse unas vacaciones, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Aprendí que lo más importante en la vida no es ganar dinero, ni ascender en la escala social ni recibir honores. Lo más importante en la vida es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad (Autor y origen desconocido).

  • “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues Él da a su amado aun mientras duerme” (Salmo 127:1-20).

Publicaciones Perlas Preciosas-CDCL 
Modificado por Maritza Edmiston 
www.LasPerseveradoras.org 
www.WomenOfPerseverance

Dios consuma…

Dios consuma…

El Salmo 22 lleva el curioso título “Ajelet Sahar” que significa “Ciervo Matutino”. 

La razón es porque es presentado el Mesías de Israel como un ciervo hermoso que asustado sufre ante los cazadores…

Como escribió Spurgeon: “Es la fotografía de las horas más tristes de la vida de Nuestro Señor, el testimonio de sus palabras al morir, el vaso que recoge sus últimas lágrimas, el recordatorio de sus gozos al expirar”

Es en este Salmo donde podemos ver claramente a Jesucristo sufriendo los horrores de la hora final, y en él se nos presentan diversos aspectos de Su Sufrimiento…

Primeramente está Desamparado

  • “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?…” (Salmos 22:1-2)

Las palabras de Cristo en el Calvario tienen una sola respuesta: Momentáneamente el Padre le desamparó para poder ampararnos a nosotros pecadores…

En un paréntesis muestra a Dios el Padre como Diferente

  • “Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel…” (Salmos 22:3-5)

Un Dios Santo no permite la el pecado delante de Su Presencia… Lo impactante es meditar que: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21)

A continuación le vemos Despreciado

  • “Mas yo soy gusano, y no hombre, oprobio de los hombres y despreciado del pueblo…” (Salmos 22:6-11)

Como dice Isaías, aquí también encontramos al Mesías “despreciado y desechado entre los hombres…” (Isaías 53:3)

Más adelante le vemos Desvalido y Dolorido

  • “Me han rodeado muchos toros…” (Salmos 22:12-13)
  • “He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron…”(Salmos 22:14-15)

Lo podemos encontrar también Debilitado por causa de los dolores de la cruz…

  • “Horadaron mis manos y mis pies, contar puedo todos mis huesos…” (Salmos 22:16-18)

Pero a pesar de todo es Dependiente y se manifiesta Dispuesto a dar la Honra a Dios el Padre…

  • “Mas tú, Jehová no te alejes… Anunciaré tu nombre a mis hermanos… Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido…” (Salmos 22:19-24)
  • “De ti será mi alabanza en la gran congregación… Porque de Jehová es el reino, y él regirá las naciones…” (Salmos 22:25-31)

Al completar la Obra pudo exclamar una nota de victoria: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)

Recordemos: La cruz no es un licencia poética sino un dolor verdadero que debió sufrir Nuestro Salvador…

DECH

Podés estar dichoso a pesar del movimiento negativo.

Podés estar dichoso a pesar del movimiento negativo.

20 de marzo

“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas.” Santiago 1:2

Hamaca

Mi tía Ruth nos regaló una hamaca para el parque de casa que instalamos cuando nos mudamos. Ella como es muy previsora tuvo la delicadeza de regalarnos un juego con dos hamacas, por lo que ahora podemos jugar con Juampi y con Connie simultáneamente. A ambos les encanta ser hamacados y nos piden que los impulsemos cada vez con más fuerza. La sensación de libertad y movimiento que la hamaca genera en los chicos es atrapante, porque combina el vértigo del impulso, la diversión del movimiento con la seguridad de saber que papi o mami están detrás para garantizar la seguridad de la diversión.

No importa cuan fuerte los empujemos, ellos se ríen y están contentos. A pesar de los vaivenes de la hamaca, ellos disfrutan, porque saben que sus papis no van a permitir que algo malo les suceda. Es diversión garantizada.

La vida a veces nos sacude como una hamaca, y a veces como una montaña rusa. Los adultos, a diferencia de los niños, nos reímos poco, nos angustiamos mucho y nos estresamos más. Y por lo general, nuestros días no son tan divertidos. Basta con mirar las caras de los que viajan en el tren o en el micro para confirmar esta teoría.

Y es muy posible que tu angustia de hoy esté sacudiendo tu vida, pero a diferencia de Juampi o de Connie, para vos esto no sea divertido. Santiago lo sabe, él estuvo soportando la prueba de Dios bajo circunstancias muy adversas, pero a pesar de eso, puede alentarnos a sentirnos contentos por estar pasando por la batidora. ¿Cómo puede ser esto? Porque Santiago sabía que a pesar de la violencia que este padeciendo o de la dificultad extrema de sus peores situaciones, Dios seguía teniendo el control de la hamaca de su vida.

Puede sacudirte mucho, pero detrás de tu vida, siempre está Dios para cuidarte. Desconocer esta realidad te frustra, desconfiar de Dios te enoja, suponer que no le interesa lo que te angustia empeora tu realidad cotidiana. Juampi y Connie me enseñaron que hay que aprender a confiar. Que nos podemos divertir y estar dichosos, aun cuando la hamaca se mueve.

Dios sostiene tu vida, podés estar confiado. Él solo quiere tu bien.

REFLEXIÓN – Podés estar dichoso a pesar del movimiento negativo.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

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¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XVII)

¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XVII)

David Stoll, ¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico

←  nódulo 2002 • capítulo 3 • páginas 70-72  →

Política evangélica

A principios de la década de 1970, algunos neo-evangélicos se hallaban avergonzados por el fracaso de sus iglesias al apoyar al movimiento de los derechos civiles de los negros y oponerse a la Guerra de Vietnam. Aquí y allá surgieron signos de una conciencia crítica social. Billy Graham se sintió conmovido por la caída de su amigo Richard Nixon en el escándalo de Watergate, repudió la cruzada anticomunista de su juventud, y habló del control de las armas nucleares como su «interés social nº 1».{20}

Una influencia sobre Graham fue lo que Richard Quebedeaux llamó una «izquierda evangélica».{21} Educado en los seminarios y en las universidades más liberales como Fuller, cerca de Los Angeles y Wheaton, cerca de Chicago, tomó su inspiración de las «iglesias de la paz» –algunas denominaciones menonitas y la Hermandad Unida (United Brethren). La tradición pacifista de tales organismos había sido separacionista y pietista, pero estos cristianos eran activistas. Al propagar sus puntos de vista a través de grupos como Evangélicos para la Acción Social,Sojourners, y The Other Side, reclamaban ser escuchados en la Asociación Nacional de Evangélicos. A pesar de que ellos apoyaban la necesidad del evangelismo y rechazaban la violencia revolucionaria, su misión era cuestionar el militarismo norteamericano, y convencer a sus hermanos sobre la necesidad de la reforma social.

Los evangélicos de esta tendencia alcanzaron su apogeo durante la presidencia de Jimmy Carter (1977-1981). La estimación de un partidario, que decía que representaban una cuarta parte de los evangélicos blancos, parece más bien optimista.{22} No obstante, millones de protestantes negros, teológicamente conservadores, compartían sus intereses. Quienes les escucharon fueron los neo-evangélicos de peso, como Billy Graham y Christianity Today, la revista que éste ayudó a fundar en 1956. A través de las carreras profesionales de la gente a la que influenciaban, su pensamiento se filtró en el liderazgo de muchas iglesias y agencias. [71]

La elección arrasadora de Ronald Reagan en 1980 fue un rudo despertar. Los evangélicos de centro izquierda habían liderado el camino en incitar a sus hermanos para que se involucrasen en los asuntos sociales, pero la derecha religiosa cosechó la mayor parte de activistas. Acusó a los evangélicos de centro-izquierda de ser protestantes liberales, y criticó al liderazgo neo-evangélico por tolerarlos. Los asuntos sociales que los neo-evangélicos bien educados del este y del norte de los Estados Unidos deseaban plantear –empleos para los pobres, el hambre mundial, la amenaza del holocausto nuclear– no capturaron la imaginación de la mayoría de evangélicos.

Lo que sí captó su atención fueron las advertencias fundamentalistas en contra de las amenazas a la forma de vida americana. La enseñanza de la teoría evolucionista, la decisión de la Suprema Corte, en 1962, de proscribir la oración en las escuelas públicas, su decisión de 1973 de legalizar el aborto, la igualdad para las mujeres, derechos para los homosexuales –éstos eran los temas que preocupaban a la mayoría de los evangélicos. El detener las guerras y ayudar a los pobres contaba menos que oponerse a los cambios sociales que los hacían sentir como extraños en su propio país.

Algunos fundamentalistas habían entrado en la actividad política en 1976, al apoyar para presidente a un bautista sureño seglar, Jimmy Carter. Decepcionados por Carter una vez en el poder, se pusieron de acuerdo con los hombres que reorganizaban la derecha del Partido Republicano. Estos nuevos aliados estaban principalmente interesados en restaurar el capitalismo de laissez-faire y luchar contra el comunismo. Pero para reclutar a los fundamentalistas como soldados para sus millonarios colaboradores financieros, estaban deseosos de explotar temas morales y se alinearon con los televangelistas, quienes se convirtieron en los profetas de la derecha religiosa.{23}

El demócrata Jimmy Carter era un anciano en su congregación bautista sureña, y allí enseñaba en la escuela dominical. Pocos pensaban que fue un presidente efectivo, en parte debido a que se comportaba como un sirviente cristiano. Esto, a los ojos de la derecha religiosa, lo convertía en algo como un cobarde. Ellos querían un hombre duro en la Casa Blanca, e hicieron mucho para elegirlo. Ronald Reagan, un actor [72] de cine divorciado, que rara vez se molestaba en ir a la iglesia, y que entregaba poco para la caridad, no parecería ser un cristiano renacido muy convincente. En contraste con el discurso de Carter sobre la necesidad de la humildad, Reagan enfatizó el poder y la grandeza de los Estados Unidos. En contraste con los intentos de Carter por promover los derechos humanos y por negociar la paz en el Medio Oriente, Reagan realizó campañas para nuevos sistemas bélicos y promovió nuevas guerras. Pero para la derecha religiosa, él representaba el renacimiento espiritual. Se ocupó de las cuestiones morales que les interesaba a ellos, especialmente la oposición al aborto, al que consideraban un homicidio. Nunca se dieron cuenta de que en Guatemala y en El Salvador, la elección de Reagan de 1980 fue seguida de un crescendo de terror oficial. Los escuadrones de la muerte de América Central pensaban que su hombre estaba en la Casa Blanca. La derecha religiosa se regocijaba con su nuevo presidente cristiano.

Notas

{20} Ralph Chandler, «The Fundamentalist Heritage of the New Christian Right», en Bromley y Shupe 1984: 56. «Billy Graham: Evangelists Go To Far», Sacramento Bee, 4 de enero de 1985, p. A2.

{21} Quebedeaux 1978: 84-96.

{22} Grant Wacker, «Uneasy in Zion», en Marsden 1984: 18.

{23} Para una descripción del reclutamiento de evangélicos conservadores por la derecha religiosa, véase Wallis 1986.

Dios comunica

Dios comunica

 “El que mira el firmamento y luego se hace llamar ateo, se muestra como un necio o un mentiroso” (Charles Spurgeon)

En el Salmo 19 descubrimos que Dios escribió dos libros para instrucción y edificación de los hombres. El primero es el Libro de la Creación donde podemos leer sobre el Poder y la Deidad del Creador, mientras que el segundo es el Libro de la Revelación o las Escrituras donde nos da a conocer Su Voluntad…

En primer lugar David nos muestra lo Visible…

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, _y el firmamento anuncia la obra de sus manos… Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremos del mundo sus palabras…”(Salmos 19:1-6)

Como acertadamente lo expresó Augusto Tholuck: “Aunque todos los predicadores de la tierra callaran, y toda boca humana cesara de publicar la gloria de Dios, los cielos arriba nunca cesarían de declarar y proclamar su majestad y gloria”

Teniendo en cuenta esto el Apóstol Pablo escribió a los Romanos:       

“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20)

Luego enfatiza lo Valioso…

“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma… Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado..”(Salmos 19:7-10)

La Palabra revelada de Dios tiene características inigualables al compararla con cualquier otro escrito… David nos brinda seis aspectos que la hacen especial y diferente…

Es Perfecta: (v7a) Es decir libre de toda corrupción y útil para “convertir” o “restaurar” el alma…

Es Precisa: (v7b) Es decir, confiable, una base segura para la esperanza. Hasta el más “sencillo” o “humilde” puede ser “sabio” por medio de ella…

Es Palpable: (v8a) Es decir, de acuerdo a las normas y principios del bien y el mal. Esa rectitud “alegra al corazón” porque en ella hay gozo permanente…

Es pura (v.8b) Es decir,como luz sin mezcla de tinieblas. Por eso motivo “alumbra” los ojos” a través  de la obra del Espíritu Santo en el lector.

Es Permanente: (v9a) Es decir, genera un respeto basado en su limpieza y pureza, eso la transforma en incorruptible por eso “permanece para siempre”…

Es Perpetua: (v9b) Es decir, se ajusta siempre a la Verdad (“Tu Palabra es Verdad” Juan 17:17). Esa es la razón por la cual los juicios de Dios son “todos justos”…

Por último enfatiza lo Virtuoso…

“Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón… Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mí corazón…” (Salmos 19:11-14)

La exposición del alma a las Verdades de Dios genera en el hombre conciencia de sus propias fallas y le motiva a vivir en integridad…

Recordemos: Su Palabra es Viva y verdadera­mente Eficaz…

Fuente: daresperanza.com.ar