La Biblia: ¿Es la Palabra de Dios?

La Biblia: ¿Es la Palabra de Dios?

El tema es que este no es un asunto menor: Si es solamente un buen libro, con máximas morales y recomendaciones saludables puede ocupar un lugar destacado en nuestras bibliotecas, pero no mucho mas que eso… pero, si se trata de la Palabra de Dios estamos hablando de algo muy distinto, ya que su contenido nos mostraría algo trascendente y crucial para cada uno de nosotros… si Dios es el Creador, entonces la Biblia sería el Manual de Instrucciones… y sabemos bien lo que nos sucede cuando no hacemos caso a las recomendaciones que el fabricante nos da para el buen uso de sus productos…

La Biblia: ¿Es la Palabra de Dios?

Información extractada del Artículo 
“Evidencias Científicas de la Inspiración de la Biblia” 
De Bert Thompson

Todos nosotros en alguna u otra medida conocemos La Biblia.  Ya sea por causa de la lectura personal o por las opiniones de terceros.  Muchos amamos sus bellas historias y nos conmovemos al considerar la trama que se desarrolla en la misma donde encontramos a Dios interesado en la humanidad perdida al punto de generar un Plan maravilloso que incluye el Sacrificio Perfecto de Jesucristo a favor de los pecadores…

Sea cual sea la razón por la cual nos acercamos a este Libro es posible que también en muchas ocasiones nos hayamos preguntado si verdaderamente es confiable como Palabra de Dios o es simplemente un escrito ingenioso que pretende ser mucho más de lo que verdaderamente es.

El tema es que este no es un asunto menor: Si es solamente un buen libro, con máximas morales y recomendaciones saludables puede ocupar un lugar destacado en nuestras bibliotecas, pero no mucho mas que eso… pero, si se trata de la Palabra de Dios estamos hablando de algo muy distinto, ya que su contenido nos mostraría algo trascendente y crucial para cada uno de nosotros… si Dios es el Creador, entonces la Biblia sería el Manual de Instrucciones… y sabemos bien lo que nos sucede cuando no hacemos caso a las recomendaciones que el fabricante nos da para el buen uso de sus productos…

Es importante entonces informarnos adecuadamente y evaluar las evidencias que nos demuestran claramente que nos encontramos ante el Libro de Dios al cual debemos prestar la debida atención para conocer Su Maravilloso Plan para nosotros…

Los escritores de la Biblia reiteradamente declararon que escribieron bajo la guía e inspiración de Dios. Los siguientes pasajes documentan claramente dicho reclamo:

  • Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17)
  • …entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:20-21)
  • Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual (1 Corintios 2:12-13)

La pregunta que debe ser respondida en consecuencia es: ¿Este reclamo es verdadero o falso? Si es verdadero, entonces la Biblia es inspirada por Dios. Pero, si es falso, nos encontramos ante dos opciones para considerar:

  • En primer lugar, se podría dar el caso que los mas de 40 autores que escribieron la Biblia durante mas de 1600 años en tres idiomas diferentes (hebreo, arameo y griego) hayan sido engañados. Es decir, ellos pensaron que lo que estaban escribiendo venía directamente de Dios, pero no era así, lo cual implicaría que eran sinceros pero estaban equivocados.
  • En segundo lugar, se puede dar el caso que los autores eran directamente mentirosos. Es decir, sabían que lo que escribían no era la Palabra inspirada de Dios, pero a pesar de ello mintieron intencionalmente.  De ser así serían responsables de haber planeado el engaño más grande que se puede atribuir al ser humano en su historia.

¿Cuál de estas opciones es la correcta? La única manera de determinar la respuesta a esa pregunta, y resolver la cuestión si la Biblia es inspirada o no, es examinar la evidencia que prueba, o desaprueba, la afirmación que la Biblia es la Palabra Inspirada de Dios.

En todas las áreas del empeño humano (por ejemplo la filosofía, la ciencia, etc.), existen reglas básicas, principios o leyes que gobiernan los procesos del pensamiento. Por ejemplo, la Ley de la Racionalidad declara que una persona debería escoger solamente aquellas conclusiones que son justificadas por medio de la evidencia adecuada.

En el caso particular de La Biblia existen numerosas opciones para investigar en nuestra búsqueda de la  verdad acerca de su inspiración sobrenatural, pero en este caso particular prestaremos nuestra atención a la precisión científica del texto sagrado, lo cual nos lleva necesariamente a considerar que dicho conocimiento no pudo llegar a sus autores sino por revelación directa de Dios. 
 
CONSIDERANDO LA ASTRONOMÍA

  • Hablando de Dios, el profeta Isaías declaró: Él está sentado sobre el círculo de la tierra”(Isaías 40:22). El término hebreo que Isaías empleó para “círculo” es la palabra khug, que indica una esfera que es redonda (como opuesta a algo plano, cuadrado, o rectangular). Desde luego, la gente del tiempo de Isaías (y por muchas generaciones a partir de entonces) enseñó que la tierra era plana. No obstante, la Biblia contenía conocimiento científico previo que fue siglos adelantado para su tiempo. ¿Cómo supo Isaías que la Tierra era redonda, en vez de plana como la opinión popular sugería? ¿Fue su cálculo exacto simplemente una conjetura afortunada? 
  • Los hombres siempre se han ocupado en intentar calcular el número de estrellas en el Universo visible. En el 150 a.C. aproximadamente, un astrónomo con el nombre de Hiparco declaró que él había contado las estrellas y encontró que el número era 1,026. Alrededor del 150 d.C., el astrónomo Ptolomeo contó las estrellas y documentó la cifra en 1,056. En el 1575 d.C., el astrónomo danés Tycho Brahé sugirió la cifra de 777. En el 1600 d.C., el astrónomo alemán quien describió las leyes del movimiento planetario, Johannes Kepler, publicó el número de estrellas como siendo 1,005. Desde luego, hoy en día nosotros sabemos que la cifra es mucho más grande. Por ejemplo, el fallecido astrónomo de la Universidad de Cornell, Carl Sagan, una vez sugirió que más de 25 sextillones de estrellas han sido documentadas (el número 25 seguido de 21 ceros [sistema estadounidense]), aunque nosotros no estamos cerca de terminar contando las estrellas en el Universo. No obstante, tanto Génesis 15:5 y Jeremías 33:22 señalan que las estrellas de los cielos simplemente son demasiadas numerosas como para ser contadas. ¿Cómo supieron Moisés y Jeremías (mucho tiempo antes que el telescopio y el satélite alguna vez fueran inventados) lo que hoy sabemos como muy exacto? Las estrellas de los cielos son literalmente innumerables. ¿Fue esto simplemente una conjetura afortunada de parte de estos dos autores?

CONSIDERANDO LA OCEANOGRAFÍA

  • El rey Salomón escribió: “Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo” (Eclesiastés 1:7). Es verdad que, a primera vista, este enunciado puede no parecer profundo. Pero cuando es considerado con evidencia adicional, y otros pasajes bíblicos, llega a ser del todo más remarcable. Por ejemplo, el río de Mississippi, cuando se mueve a velocidad normal, vierte aproximadamente 6.052.500 galones (unos 24 millones de litros) de agua por segundo en el Golfo de México. ¡Y ése es solamente un río! ¿Dónde va toda el agua? La respuesta, por su puesto, depende en el ciclo hidrológico tan bien ilustrado en la Biblia. Eclesiastés 11:3a declara que si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán”. Amós 9:6b anota, hablando acerca de Dios, que Él… llama las aguas del mar, y sobre la faz de la tierra las derrama; Jehová es su nombre”. La idea de un ciclo completo del agua no fue completamente entendido o aceptado hasta el siglo dieciséis y diecisiete. La primera evidencia substancial vino de los experimentos de Pierre Perrault y Edme Mariotte. El astrónomo Edmund Halley también contribuyó con información valiosa para el concepto de un ciclo completo del agua. Sin embargo, más de 2.000 años antes de su trabajo, las Escrituras claramente indicaban un ciclo del agua. ¿Fue esto simplemente una conjetura fortuita de parte de los escritores?
  • Dios preguntó a Job (38:16), “¿Has entrado hasta las fuentes del mar, o andado en las profundidades del abismo?” (La Biblia de las Americas) La palabra hebrea para“profundidades” (o “zanjas”) hace referencia a lo que está escondido, y conocido solamente por investigación”. ¿Qué son estas profundidades del abismo” (la palabra hebrea para abismo es la palabra para mares u océanos)? El hombre, en siglos anteriores, consideró solamente la playa como nada más que una extensión arenosa poco profunda moviéndose poco a poco de un continente al otro. Luego, en 1873 un grupo de científicos que trabajaba en el Océano Pacífico en el barco británico Challenger descubrió un “agujero” de más de 8 mil metros de profundidad. Casi cien años más tarde, en 1960, el Challenger 2 encontró una zanja de más de 10.900 metros de profundidad dentro del Océano Pacífico. ¿Cómo pudo el escritor del libro de Job posiblemente haber sabido que estas “profundidades del abismo existían, cuando nosotros no lo descubrimos sino hasta siglos después? ¿Solo otra conjetura afortunada?

CONSIDERANDO LA FÍSICA

  • En Génesis 2:1 Moisés declaró: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos”. Éste es un enunciado intrigante, ya que Moisés escogió el tiempo pasado definitivo hebreo para el verbo acabados”, indicando una acción completada en el pasado, sin efectos continuos en el futuro. Moisés declaró que la creación fueacabada” de una vez por todas. Eso es exactamente la implicación de la Primera Ley de la Termodinámica (a menudo referida como la Ley de la Conservación de la Energía/Materia), la cual declara que ni la materia ni la energía pueden ser creadas o destruidas. Fue a causa de esta Ley que la “Teoría del Estado Estacionario” de Don Fred Hoyle (también conocida como “Creación Continua”) fue descartada. Hoyle declaró que en puntos del Universo llamados “irtrones”, la materia estaba siendo creada sobre un fundamento continuo. Pero tal idea contradice la Primera Ley de la Termodinámica. Efectivamente, no hay “creación” ocurriendo hoy en día. Ésta fue acabada, exactamente como Moisés declaró. Pero ¿cómo pudo saber él esta clase de información científica avanzada?
  • En tres lugares en la Biblia (Hebreos 1:11; Isaías 51:6; Salmos 102:26) es dada la indicación que la Tierra, como una vestidura vieja, se está desgastando. De acuerdo con la Segunda Ley de la Termodinámica, la energía está llegando a ser menos y menos disponible para su uso. Declarado sencillamente, esto quiere decir que todo está envejeciéndose o agotándose, y que teóricamente el Universo finalmente experimentará un evento en algún lugar en el futuro designado como su “muerte térmica” (el punto en el tiempo cuando no haya más energía disponible). Los escritores de la Biblia sabían que la tierra se estaba “desgastando”. No obstante, nosotros no descubrimos este hecho sino hace poco relativamente. ¿Cómo pudieron los escritores de la Biblia haberlo sabido?

CONSIDERANDO LA MEDICINA

  • Moisés dijo a los israelitas en Levítico 17:11-14 que “la vida de la carne está en la sangre”. Moisés estuvo en lo correcto. En los seres humanos (y en muchos animales), la vida es posible debido al hecho de que los glóbulos rojos transportan oxígeno (gracias a la hemoglobina encontrada en aquellas células). De hecho, en los glóbulos rojos de los seres humanos, hay aproximadamente 270.000.000 de moléculas de hemoglobina por célula. Si hubiera algo menos, una persona no tendría suficiente oxígeno residual para sostener la vida después de, por decir, un fuerte estornudo, o un accidente que le deje sin aliento. Hoy en día sabemos que literalmente la “vida de la carne” está en la sangre, aunque nosotros no sabíamos eso en tiempos de George Washington. El padre de los Estados Unidos murió como resultado del tratamiento médico de “sangría” usado en esa época. De algún modo Moisés sabía que la vida de la carne estaba en la sangre, pero los doctores de George Washington no lo sabían. ¿Cómo pudo Moisés haber sabido tal cosa?
  • Dios dijo a Abraham en Génesis 17:12 que en el octavo día los hebreos recién nacidos varones debían ser circuncidados. ¿Por qué el octavo día? En 1935 el catedrático H. Dam propuso el nombre “Vitamina K” para el factor en los alimentos que ayudaba a prevenir las hemorragias en los bebés. Ahora nosotros sabemos que la Vitamina K es responsable de la producción de protrombina por el hígado. Si la Vitamina K no está en niveles adecuados, habrá deficiencia de protrombina y puede ocurrir hemorragia. Sin embargo, es solamente en el quinto al séptimo día de la vida del recién nacido varón que la Vitamina K comienza a ser producida (por varias bacterias en el tracto intestinal). Y, es solamente en el octavo día que el porcentaje de protrombina realmente asciende a más del 100% de lo normal. El único día en toda la vida del varón en que el elemento coagulante de la protrombina está por encima del 100% es el octavo día. Por tanto, el mejor día para la circuncisión es el octavo día. Pero ¿cómo supieron Moisés y Abraham eso en sus días de conocimiento científico limitado?
  • En Levítico 11 Moisés dio a los israelitas leyes estrictas de higiene, incluyendo las instrucciones a no comer cerdo (entre otras cosas). ¿Por qué daría Moisés tal prohibición? Hoy en día nosotros podemos a lo menos teorizar en cuanto a su razonamiento. Los cerdos, siendo animales carroñeros, comen casi cualquier cosa. Consecuentemente, éstos están más propensos a infecciones bacterianas y parasitarias que muchos otros animales. Uno de los parásitos que los cerdos algunas veces adquieren como resultado de sus hábitos alimenticios es el organismo Trichinella spiralis, la causa de la enfermedad conocida como triquinosis. Ésta es una enfermedad dolorosa, algunas veces fatal, causada por comer cerdo medio cocido o crudo que está infestado con el parásito viviente. Nosotros reconocemos que la prohibición colocada por Moisés era científicamente correcta. Pero ¿cómo pudo Moisés haber sabido tal información por sí mismo? ¿Simplemente otra conjetura afortunada?

CONSIDERANDO LA BIOLOGÍA

  • Moisés declaró más de una vez en Génesis (1:11, 12, 21, 24) que las cosas se reproducen “según su género”. Esto, desde luego, no es una sorpresa para nosotros hoy en día ya que entendemos la genética y las leyes hereditarias, las cuales garantizan que las cosas se reproduzcan según su género. Un búfalo no da origen a un caballo; un plátano no da origen a un tomate; un perro no da origen a un gato. Las cosas siempre se reproducen según su género, y aun hoy en día estas cosas son ciertas en la naturaleza. Pero ¿cómo supo Moisés estas grandes verdades—muchos años antes de la ciencia de la genética (que empezó formalmente en 1900)?
  • En Hechos 17:25, Pablo declaró que es Dios Quien da a todos vida. Por siglos los hombres han tratado de crear vida a través del proceso de la generación espontánea. Aun después de que científicos como Spallanzani, Francesco Redi, Louis Pasteur y otros documentaran que la generación espontánea es imposible, los evolucionistas todavía continuaron tratando para que de esta manera su teoría pudiera ser aceptada como cierta. Sin embargo, hasta la fecha, jamás nadie ha creado vida”. Pablo estuvo en lo correcto hace mucho tiempo atrás cuando declaró que solamente Dios podía crear vida. ¿Fue esto simplemente una conjetura afortunada de parte del apóstol?
  • Pablo también declaró en 1 Corintios 15:39 que hay cuatro tipos de carne; la de los hombres, la de las bestias, la de los peces, y la de las aves. Hoy en día, incluso los evolucionistas aceptan este concepto como un hecho de ciencia reconocido. Estas cuatro carnes son ciertamente diferentes en su composición bioquímica. ¿Cómo pudo Pablo, un predicador ambulante, haber sabido esto?

Para Meditar:

El Apóstol Pedro escribió:

  • Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones  (2 Pedro 1:19)

Las  evidencias presentadas anteriormente son contundentes, pero no son las únicas… no hay dudas que la Biblia es mucho más que un Libro singular… es la Palabra Inspirada de Dios, y como dice Pedro, hacemos bien al estar atentos a su contenido porque es Verdad esencial para nosotros…

  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que Dios le ama?
  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que su pecado le separa de Dios por la Eternidad?
  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que Dios pagó su cuenta pendiente por el pecado enviando a Jesucristo a morir en una cruz en su lugar?
  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que Cristo murió y resucitó para limpiarle de su pecado y librarle de la condenación eterna?
  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que si confía en Cristo y en Su Obra de Amor reconociendo sus pecados Dios le da Vida Eterna y Vida en Abundancia en el presente?
  • ¿Sabe Ud que La Biblia dice que si decide no creer está rechazando la Obra de Dios a su favor?

Todo esto está en La Biblia… a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro
Información extractada del Artículo 
“Evidencias Científicas de la Inspiración de la Biblia” 
De Bert Thompson 

Fuente: http://www.daresperanza.com.ar/articulo/12/739

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¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?

domingo, 29 de junio de 2008
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?
Reynaú Omán S. Marroquín, México

I. Lectura del evangelio:

Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.”

Según Mateo 16: 13- 20.

 

II. Sección poética1:

Jesús,

eres el más subversivo

de los hombres,

Libre,

enteramente libre

de los poderes

que intentaron seducirte,

y que te cercaron.

Libre para destrabarte

de toda cadena,

de todo yugo,

para ofrendarte

siervo,

acusado de malhechor.

III. Comentario pastoral:

Llegamos al último domingo del primer semestre del año 2008. La presión y las preocupaciones se hacen fuertes en más de una familia. La despedida de las niñas y niños que concluyen su educación primaria, de los adolescentes que concluyen su educación secundaria y de los jóvenes que concluyen el bachillerato y sus estudios universitarios, resulta inevitable.

Las hermanas y hermanos que desarrollan sus actividades en el magisterio se les recuerda mantener la calma en la fase final del calendario escolar.

El periodo vacacional que se aproxima hay que recibirlo con alegría. A los hijas e hijas que pasarán más tiempo en casa se les invita a colaborar con Mamá y Papá en las actividades hogareñas sin descuidar la lectura de buenos libros, las actividades recreativas y la participación en las actividades de la iglesia.

Las actividades de clausura, graduaciones, inscripciones y reinscripciones, como todos sabemos, generan gastos inevitables. Tengamos el corazón y los ojos abiertos a las familias más necesitadas y nos solidaricemos con ellos como una muestra de gratitud a Dios por concedernos trabajo e ingresos salariales quincenales o mensuales.

La lectura bíblica correspondiente a este día tiene como punto de partida una pregunta que Jesús dirigió a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? Las respuestas dadas, engendran otra pregunta en Jesús: Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? Estas dos preguntas se han hecho a lo largo de la historia y ahora llegan hasta nosotros en espera de una respuesta sentida y congruente con nuestras actitudes.

Jesús llegó de Galilea a la región de Cesarea2 de Filipo, hermosa localidad al pie del monte Hermón, sobre la fuente principal del río Jordán. Le seguían multitud de hombres, mujeres, niños y niñas. Antes de llegar a Cesarea de Filipo había dado de comer a más de cuatro mil personas. Siempre que Jesús salía de un lugar para dirigirse a otro punto geográfico, lo hacía ligero de equipaje, sin preocuparle el lugar donde pasaría la noche. No hacía reservaciones de lugares caros y suntuosos antes de llegar a determinado lugar. Su estilo de vida era totalmente diferente al de los líderes religiosos y políticos de su época. Al parecer, ese estilo de vida ha sido olvidado por los predicadores evangelistas- evangelistos, defensores de una teología de la prosperidad.

En Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? Como era de esperarse, las respuestas fueron acordes a la pregunta: Unos dicen que Jesús es Juan el Bautista, aquel que dijo: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto. Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías; otros dicen que Jesús es el profeta Elías, el profeta que fue sustentado por varios días por una viuda de la ciudad de Sarepta que revivió al hijo de ésta cuando había fallecido; otros defienden que Jesús es Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que habitaban en Anatot, en la tierra de Benjamín; otros dicen que Jesús es alguno de los profetas que ha revivido.

¿Quién tenía la razón? ¿Los que decían que Jesús era Juan el Bautista? ¿Qué era Elías? ¿Jeremías? ¿Otro profeta? Al respecto, Emilio Castro recuerda que hasta el día de hoy se puede plantear la misma interrogante. ¿Quién dicen los pueblos, y quién dicen las opiniones humanas qué es, fue y será Jesús? Nietzche decía que la venida de Jesús al mundo había sido una desgracia para la humanidad, porque había levantado categorías como la humildad y la sumisión al nivel de virtudes supremas. José Enrique Rodó, escritor uruguayo, decía que Jesús fue aquel que “liberó la caridad en el mundo”, que abrió la conciencia humana a la potencialidad del amor3. Ricardo Arjona, Cantautor guatemalteco dice que “Jesús es verbo y no sustantivo.” Los teólogos de la prosperidad defienden que Jesús es Rey. En las teologías de la liberación vemos a Jesús como el subversivo y libertador, que acompaña a su pueblo en su lucha por la justicia.

Al escuchar las distintas opiniones humanas referentes a su identidad, Jesús le da un giro a su pregunta. Dirigiéndose nuevamente a los discípulos, pregunta: Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? Las opiniones de los demás son válidas y hay que escucharlas, Jesús así lo hizo, solo que le interesa la respuesta de cada uno de sus hijos e hijas. Esa es la razón de la naturaleza de su segunda pregunta. El primero en responder fue Simón Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

La respuesta que Simón Pedro dio a Jesús es conocida como la confesión de fe más extensa en los evangelios del Nuevo Testamento. El evangelista Marcos dice: “Tú eres el Cristo”4, Lucas dice: “el Cristo de Dios”5. En la respuesta que encontramos en Mateo se encuentran las respuestas que encontramos en Marcos y en Lucas.

Jesús, según la respuesta de Pedro, es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Ambas expresiones tienen un trasfondo veterotestamentario. El calificativo “Cristo” equivale al hebreo “Mesías” y al castellano “Ungido”. Mesías, en el Antiguo Testamento era utilizado como título oficial de la figura central de la esperanza. En el Nuevo Testamento, esa esperanza se concretiza en Jesús, la luz que viene a las tinieblas con una propuesta de vida y salvación integral. La frase “Dios viviente” aparece en el Antiguo Testamento: “Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva.”6 Esta frase se utiliza para describir al Dios verdadero en contraposición a los reclamos de divinidad de los emperadores romanos.7 

La confesión de Pedro es atrevida, valiente y confrontativa en un contexto en que el emperador exigía para sí esos calificativos. La respuesta de Jesús a la confesión de Pedro fue contundente: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del reino de los cielos.” La interpretación de las palabras que siguen al reconocimiento de la identidad de Pedro por parte de Jesús es una de las más discutidas y debatidas entre católicos y protestantes. Jesús responde a la confesión de Pedro con una declaración que juega con el sentido griego del nombre propio “petros” y la palabra griega para roca “petra”. En la lengua hablada por Jesús (arameo) no hay diferencia entre las palabras. La discusión radica en, si el sentido de la frase “edificaré mi iglesia” se refiere a que Pedro es el fundamento de la iglesia o si la iglesia está fundada sobre “la roca” refiriéndose a Jesús.

El énfasis de nuestra reflexión no está en los versículos 18 y 19 de Mateo 16 sino en las preguntas: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?

Unos dicen que Jesús es el médico por excelencia, al grado que, sólo se acercan a él cuando están enfermos y cuando ya se sienten sanos, se olvidan de él; otros dicen que Jesús es una súper estrella al estilo de un actor de cine o televisión de manera que optan por cargar una medalla o amuleto con un rostro asexuado de un Jesús de piel blanca, labios rojos, cutis suave y mirada romántica. Hay quienes prefieren a un Jesús con naturaleza de Rey, rico, con sus servidores, comilón y bebedor (pachanguero), por lo que sus hijos e hijas deben vivir como reyes y reinas.

Las canciones calificadas de cristianas y espirituales ven más a un Jesús entronizado en el cielo, que merece de sus hijos e hijas de la tierra, honra, gloria, alabanza y poder.

Jesús, es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Pide no solamente que le conozcamos y que sepamos quién es él sino que también sigamos su ejemplo y testimonio de vida, amor, servicio, justicia y cuidado.


1 “Jesús” es el título de la poesía. Su autora, Julia Esquivel, teóloga y poetisa guatemalteca.

2 Herodes el Grande edificó allí un templo de mármol dedicado al emperador Augusto César. Posteriormente, Felipe, el tetrarca, le dio el nombre de Cesarea en honor a César. El agregado “Filipos” era para distinguirla de la Cesarea costera. (Hehos 8: 40). Nuevo diccionario bíblico.

3 Las preguntas de Dios. La predicación evangélica en América Latina. Kairos: Buenos Aires. 2004. Pág. 111.

4 8: 29.

5 9: 20.

6 Deuteronomio 5: 26;

7 Ver: David Cortés- Fuentes. Mateo. Pág. 110.

http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1206

Descubiertos nuevos microorganismos en la estratosfera

Descubiertos nuevos microorganismos en la estratosfera 

Marzo 21, 2009

estratosfera

Ciencia Kanija

Se han descubierto tres nuevas especies de bacterias, las cuales no se han encontrado en la Tierra y que son altamente resistentes a la radiación ultravioleta, en la estratosfera superior, por investigadores indios. Una de las especies ha tomado el nombre de Janibacter hoylei, por el Distinguido Astrofísico Fred Hoyle, la segunda Bacillis isronensis reconociendo la contribución de ISRO en el experimento de globo que llevó al descubrimiento y la tercera Bacillus aryabhata por el célebre antiguo astrónomo indio Aryabhata y también por el primer satélite de ISRO.

El experimento se llevó a cabo usando un globo que transportaba una carga científica de 459 kilos sumergida en neón líquido, el cual se lanzó desde la Instalación Nacional de Globos de Hyderabad, operada por en Instituto Tata de Investigación Fundamental (TIFR). La carga consistía en un criomuestreador que contenía 16 sondas de acero inoxidable evacuadas y esterilizadas. A lo largo del vuelo, las sondas permanecieron inmersas en el neón líquido para crear un efecto de criobomba. Estos cilindros, tras recolectar muestras de aire de distintas alturas, entre los 20 y 41 kilómetros, fueron enviados en un paracaídas de vuelta y recuperados con seguridad. Estas muestras fueron analizadas por científicos del Centro de Biología Celular y Molecular en Hyderabad así como en el Centro Nacional de Ciencia Celular (NCSS) en Pune, para un examen independiente, asegurando que ambos laboratorios seguían protocolos similares para lograr una homogeneidad en el procedimiento y la interpretación.

Los hallazgos del análisis se resumen como sigue:

En todas, se detectaron 12 colonias bacterianas y seis fúngicas, basadas en 165 secuencias genéticas de ARN, mostraron una similitud mayor del 98% con las especies conocidas de la Tierra. Tres de las colonias bacterianas, a saber, PVAS-1, B3 W22 y B8 W22 eran, no obstante, especies totalmente nuevas. Las tres especies recientemente identificadas tenían una resistencia significativamente mayor al UV en comparación con sus vecinos filogenéticos más cercanos. De las anteriores, PVAS-1, identificada como miembro del género Janibacter, ha sido llamada Janibacter hoylei. sp. nov. La segunda especie B3 W22 se llamó Bacillus isronensis sp.nov. y la tercera especie B8 W22 Bacillus arybhata.

Las medidas y controles de precaución tomadas en este experimento inspiran confianza en que estas nuevas especies se han tomado en la estratosfera. Aunque el actual estudio no establece de forma concluyente el origen extraterrestre de estos microorganismos, proporciona un positivo ánimo para continuar el trabajo en nuestra búsqueda por explorar el origen de la vida.

Este esfuerzo multi-instituciona tuvo a Jayant Narlikar del Centro Interuniversitario para Astronomía y Astrofísica en Pune como Investigador Principal y a los veteranos científicos U. R. Rao de ISRO y P.M. Bhargava de Anvesha apoyando como mentores del experimento. S. Shivaji del CCMB y Yogesh Shouche de NCCS fueron los expertos en biología y Ravi Machanda de TIFR estuvo a cargo de la instalación del globo. C.B.S. Dutt fue el Director del Proyecto de ISRO que estuvo a cargo de la preparación y operación de la compleja carga.

Este fue el segundo de tales experimentos llevados a cabo por ISRO, el primero de los cuales se realizó en 2001. Incluso aunque el primer experimento había arrojado resultados positivos, decidió repetirse ejerciendo un cuidado extra en asegurar que estaba totalmente libre de ninguna contaminación terrestre.

Visto en oldearth.wordpress.com

El relato bíblico y la ciencia moderna parte 5

El relato bíblico y la ciencia moderna parte 5

La Idea de Darwin fue revolucionaria, dice Francis Collins

«La idea de Darwin fué revolucionaria porque ofreció una conclusión totalmente inesperada. El ver la evolución de nuevas especies no era parte de la experiencia diaria de nadie. A pesar de la incuestionable complejidad de ciertos objetos inanimados, como por ejemplo los copos de nieve, la complejidad de las formas de vida parecen situarse en una escala mucho mayor que cualquier cosa observable en el mundo inanimado. La parábola de William Paley sobre el hallazgo de un reloj en el páramo —lo que nos llevaría a cualquiera a deducir la existencia de un fabricante de relojes— tuvo mucho eco entre muchos lectores en el siglo XVII, y sigue teniendo eco entre muchas personas actualmente. La vida parece diseñada; por lo tanto, debe existir un diseñador.

Una parte importante del problema de aceptar la teoría de la evolución es que requiere que uno capte la importancia de los periodos de tiempo extremadamente largos que se ven envueltos en el proceso. Tales intervalos están inimaginablemente lejos de la experiencia individual. Una forma de reducir los eones de la historia en una forma más comprensible es imaginar qué pasaría si los cuatro mil quinientos millones de años de la existencia de la Tierra, desde la formación inicial al momento actual, fueran comprimidos en un día de 24 horas. Si la Tierra se formó a las 12.01 a. m., la vida habría aparecido a las 3.30 a. m., aproximadamente. Tras un largo día de progreso lento hacia los organismos multicelulares, la explosión cámbrica ocurriría finalmente casi a las 9 p. m. Esa noche, los dinosaurios habrían poblado la Tierra y su extinción ocurriría a las 11.40 p. m., momento en que los mamíferos comenzarían a expandirse.

Las divergencias en las ramas que conducirían a los chimpancés y los humanos ocurrirían cuando sólo faltara un minuto y diecisiete segundos para que se acabara el día y los humanos anatómicamente modernos aparecerían cuando sólo faltaran tres segundos. La vida de un ser humano de mediana edad hoy en la tierra sólo ocuparía el último milisegundo (la milésima parte de un segundo). No es de sorprender que muchos de nosotros tengamos una gran dificultad para contemplar el tiempo evolutivo.

Más aún, sin duda, una de las mayores pegas del público en general a la hora aceptar la evolución, especialmente en los Estados Unidos, se relaciona con la percepción de que se opone al papel de un diseñador sobrenatural. Esta objeción, de ser verdad, debe ser tomada con gran seriedad por todos los creyentes. Si usted se siente admirado (como yo) por la existencia de la ley moral y el anhelo universal por Dios, si usted siente que hay una señal brillante dentro de nuestro corazón que apunta hacia una presencia amorosa y benevolente, entonces resulta muy natural resistirse a cualquier fuerza que parezca empecinarse en derribar esa señal. Sin embargo, antes de montar una guerra total contra la fuerza invasora, es mejor asegurarnos de no apuntar hacia un observador neutral, o quizá incluso un aliado.»[1]
LA IDEA DE LA CREACIÓN.

La fe de la Iglesia en la creación del mundo se expresa en el primer capítulo del Credo de los Apóstoles, o Confesión de Fe Apostólica: “Creo en Dios Padre Todopoderoso, Hacedor del cielo y de la tierra”. Esta es una declaración de la fe de la Iglesia, en que Dios, por medio de su todosuficiente poder, creó el universo de la nada.

Las palabras “Hacedor del cielo y de la tierra” no se encontraban en la forma original del credo; sino que representan una adición posterior.

¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XVI)

¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XVI)

David Stoll, ¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico

←  nódulo 2002 • capítulo 3 • páginas 65-70  →

La teología evangélica

Si aceptamos lo que afirman los fundamentalistas, éstos debían haber acordado la única interpretación correcta de la Biblia. Desafortunadamente, la experiencia ha demostrado lo contrario, lo que ha llevado a divisiones sucesivas en las filas fundamentalistas. Debido a que las vendetas eclesiásticas alienaron a la mayoría de los protestantes conservadores, los eternos líos de los fundamentalistas los apartaron de las corrientes principales de la vida americana. La historia de cómo algunos volvieron a la corriente principal se remonta a la formación de la Asociación Nacional de Evangélicos (NAE) a principios de 1940.

Los líderes de la NAE estaban determinados a vencer el sectarismo. Para expresar su deseo de diseminar el evangelio, y no solo de defenderlo, se autodefinieron con un antiguo término, el de «evangélico.» Para evitar confundirlos con los evangélicos en el sentido más amplio, permítanme referirme al movimiento de la NAE con otro término que también utilizaron, el de «neo-evangélicos». Para calmar a los fundamentalistas recelosos, los neo-evangélicos continuaron afirmando que [66] sostenían la infalibilidad de las Escrituras. Sin embargo, debido a las incongruencias de tomarla enteramente al pie de la letra, adquirieron métodos de interpretación más sofisticados. A diferencia de los fundamentalistas, lograron una convivencia con la ciencia y acabaron con la oposición a la teoría evolucionista como una prueba de fe. Finalmente, en lugar de rechazar al «mundo» como solían hacer los fundamentalistas, los teólogos neo-evangélicos comenzaron a hablar sobre la necesidad de la «preocupación social». En la década de 1950, la función de vocero recayó en Billy Graham, quien se convirtió en la figura más popular de la religión norteamericana.{11}

Quedando atrás para defender los almenajes de la infalibilidad bíblica se encontraban los fundamentalistas. Para la mayoría de éstos, su verdad eterna era el dispensacionalismo, un esquema del siglo diecinueve para explicar las muchas contradicciones bíblicas que explotaban los escépticos. De acuerdo a la escuela liberal, por supuesto, las contradicciones surgen de la confusa autoría humana de la Biblia. Para refutar tal noción, a los dispensacionalistas se les ocurrió un sistema de distinciones aún más complicado, para demostrar que las discrepancias aparentes se debían, en realidad, a cambios en el plan divino, específicamente, en las etapas o «dispensaciones» en las que ellos dividían el mensaje bíblico. Al enfatizar la forma cómo los requisitos divinos cambiaban para cada época, los dispensacionalistas no sólo resolvieron las contradicciones en la Biblia, sino que también fueron capaces de rechazar a las escrituras que contradecían su punto de vista. Así, los versículos sobre el Reino de Dios –usados para predicar a favor de las reformas sociales– podrían ser suprimidos de la presente época y ser almacenados para el glorioso período que sigue al regreso de Cristo.{12}

El Instituto Bíblico Moody, en Chicago, y el Seminario Teológico de Dallas eran los exponentes principales del pensamiento dispensacionalista. Mientras sus egresados presidían muchas iglesias fundamentalistas independientes o «bíblicas», también lograban atraer a neo-evangélicos.{13} Sin embargo, para una segunda clase de fundamentalistas más separacionistas, no era aceptable jugar en los dos equipos: denunciaron a Moody, a Dallas y a la mayoría de otras escuelas evangélicas, por no defender a la Biblia con suficiente celo. Una de las figuras más conocidas de esta segunda tendencia fundamentalista fue Bob Jones. [67] Su universidad (llamada la Universidad de Bob Jones) prefirió renunciar a una exención de impuestos antes de permitir noviazgos entre jóvenes blancos y negros. Otro fue Jerry Falwell, quien fundó la famosa Mayoría Moral en 1979.

Un tercer grupo de fundamentalistas es de especial interés, dado su éxito enorme en América Latina. Estos tomaron su nombre de Pentecostés, un acontecimiento que se narra en los Hechos de los Apóstoles, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos y les concedió el don de predicar en lenguas desconocidas. Fenómenos parecidos a Pentecostés –la curación por la fe, el don de lenguas, la profecía– han ocurrido en muchas épocas y lugares. Pero el movimiento contemporáneo data de principios del siglo veinte, con avivamientos entre los negros y blancos pobres de los Estados Unidos. Los dispensacionalistas no aprobaron la nueva manifestación: ya habían relegado las referencias bíblicas de dichas prácticas a una época pasada. No obstante, muchos pentecostales tomaron al dispensacionalismo como suyo, lo adaptaron a sus propias necesidades, y organizaron una variante más entusiasta del fundamentalismo.

Las figuras más notables en el pentecostalismo eran sus sanadores por la fe. Los sanadores enseñaban que mientras más dinero entregabas al trabajo del Señor, representado aquí por su humilde sirviente, recibirías sus bendiciones, como restaurar la salud, reconciliar a la familia, y conceder las riquezas. Los cristianos menos rimbombantes se escandalizaban por los extravagantes espectáculos de mundo de farándula de los sanadores de fe, sus pretensiones de hacer milagros, su recolección de grandes cantidades de dinero, y su rápida partida al siguiente compromiso. «Nuestros misioneros tienen que dar rodeos para regresar al campo y deben dar una contabilidad estricta por cada centavo», se lamentaba un oficial de las Asambleas de Dios en 1956. «[Pero] permitimos que hombres que no son responsables ante nadie ni en la tierra ni en el cielo ‘limpien’ nuestras iglesias periódicamente.»{14}

De llevar a cabo avivamientos en tiendas de campaña, iglesias y auditorios, los sanadores más exitosos se convirtieron en evangelistas de radio y televisión. Durante la década de 1980, se los conocía como el movimiento de la «confesión de fe» o «confesión positiva». [68] «La confesión (de una necesidad) trae su posesión», enseñaban estos hombres, o «nómbrala y exígela». Esto implicaba que los cristianos que sufrían alguna aflicción debían culparse a sí mismos por su falta de fe, y que los verdaderos creyentes podían convertir a Dios en una lámpara mágica para satisfacer sus deseos. Para los guardianes de la ortodoxia, las promesas y fórmulas de estos hombres los hacía algo poco mejor que idólatras.{15} Pero en lugar de ser desacreditados, estos profetas –como Oral Roberts y Kenneth Hagin en Tulsa, Oklahoma, y Kenneth Copeland en Fort Worth, Texas– atrajeron a tantos cristianos que otros líderes generalmente evitaban una confrontación, por miedo a dividir a la comunidad evangélica. Pat Robertson, de la Cadena Cristiana de Difusión y Jim Bakker, del Club PTL («Alaba al Señor»), también adoptaron la confesión positiva.

Esta era una nueva clase de pentecostalismo, que reflejaba las necesidades de cristianos que se habían convertido en consumidores. También tenía una base social más amplia, debido en parte a lo que se conocía como la «renovación carismática». Al inicio de la década de 1960, muchos católicos norteamericanos y protestantes históricos comenzaron a tener sus propias experiencias pentecostales. Se llamaban a sí mismos neo-pentecostales o carismáticos (nuevamente, según la palabra griega para los dones pentecostales o charismata), pero no se unieron a las congregaciones pentecostales. Más bien, optaron por permanecer en sus iglesias antiguas y renovarlas, de ahí la renovación carismática. No les importaba a qué iglesia asistías: lo importante era la hermandad en el Espíritu Santo, convirtiendo al carismatismo en un punto de encuentro para católicos y protestantes.

Los cultos de los carismáticos, amistosos y rítmicos, podían hacer vibrar suficiente intimidad y calor como para hacerlos sentir como si estuvieran en la puerta del cielo. Pero sus esfuerzos por renovar a las iglesias históricas generalmente fracasaban. Como resultado, algunos se unieron a las denominaciones pentecostales como las Asambleas de Dios. Otros se juntaron alrededor de sus pastores espirituales, en nuevas iglesias carismáticas. Otra salida para sus frustraciones era la derecha religiosa. Los carismáticos que salían de las denominaciones establecidas no eran, necesariamente, ni fundamentalistas ni derechistas, pero sus líderes inspiracionales generalmente sí lo eran. Durante la década de 1980, visionarios [69] derechistas estaban controlando las más enérgicas confraternidades carismáticas.

Pero antes de trasladarnos hacia la política necesitamos preguntarnos, cuán significativas son, en realidad, las diferencias teológicas entre los fundamentalistas y los neo-evangélicos.{16} Históricamente, el neo-evangelismo surgió del fundamentalismo. Más aún, en la práctica, «fundamentalista» y «evangélico» frecuentemente han funcionado como fachadas alternas para la misma operación. Cuando el cristiano versátil llega a los impíos, adopta un estilo evangélico, para atraer a la mayor audiencia posible. Pero cuando solicita ayuda financiera de una iglesia fundamentalista, sostiene que defiende los mismos «fundamentos» que ellos. Cuando organiza a los conversos en nuevas congregaciones, las doctrina fundamentalista se pone en primer plano. Por consiguiente, cuando una empresa evangélica solicita ayuda fundamentalista, los dos términos se pueden referir a las fases de un ciclo, desde la iglesia fundamentalista hacia el evangelismo, hasta consolidar a una nueva iglesia fundamentalista.

En este sentido, las diferencias teológicas entre los neo-evangélicos más conservadores, los fundamentalistas menos separatistas y los pentecostales más moderados no eran muy significativas. Los miembros de las tres categorías se aceptaban entre sí como tonalidades diferentes de lo que todos consideraban como «el cristianismo bíblico», que se identificaba con la Asociación Nacional de Evangélicos. Pero la unidad que el liderazgo de la NAE deseaba mantener estaba bajo mucha tensión, debido a las crecientes diferencias sobre cómo entender al mundo y cambiarlo.

En primer lugar, un número creciente de neo-evangélicos ya no pertenecía al campo fundamentalista: los fundamentalistas los atacaban por ser demasiado flexibles en su interpretación de la Biblia. A pesar de que muchos neo-evangélicos todavía decían defender un texto infalible, aceptaban que su comprensión del mismo podía ser imperfecta. En contraste, los fundamentalistas seguían afirmando que no sólo el texto era infalible, sino también su propia interpretación.{17} En segundo lugar, los evangélicos y los fundamentalistas se dividían sobre lo que constituía el legítimo «compromiso social»{18} –es decir, el compromiso político. [70] Todos aclamaban una «norma bíblica común», pero llegaban a conclusiones muy diferentes sobre cómo entenderlo.{19}

Notas

{11} Hutcheson 1981: 32-5 y James Speer, «The New Christian Right and its Parent Company», en Bromley and Shupe 1984: 31-32.

{12} Barr 1978: 193.

{13} «Main Street in Evangelicalville» y «What is the Moody-Dallas Agenda?»Eternity, noviembre de 1981, pp. 19-22, y diciembre de 1981, pp. 26-29.

{14} Menzies 1971: 339.

{15} Steve Scott, «True Confessions: The Miracle in Your Mouth» [folleto], Apologetics Resource Center, Sacramento, California, 1985. Tim Stafford, «Testing the Wine from John Wimber’s Vineyard», Christianity Today, 8 de agosto de 1986, pp. 17-22.

{16} Mi diferenciación entre neo-evangélicos, fundamentalistas y fundamentalistas más separacionistas sigue a Quebedeaux 1974: 18-32.

{17} Carl F. H. Henry, citado en Hill y Owen 1982: 89.

{18} Carl F. H. Henry, Christianity Today, 4 de enero de 1980.

{19} Mark Noll, «Evangelicals and the Study of the Bible», en Marsden 1984: 109.