Una refutación de la teología de Mario Olcese parte 1

 LA HEREJIA UNITARIO-SOCINIANA

Una refutación de la teología de Mario Olcese parte 1

Pablo Santomauro
Pablo Santomauro

por Pablo Santomauro

Junto con los beneficios que trajo el advenimiento del internet concerniente a la propagación del Evangelio, también vinieron aparejadas ciertas desventajas. Entre ellas, la oportunidad para que falsos maestros como el apologista sectario Mario Olcese difundan sus peligrosas distorsiones de la Escritura. Olcese es un ferviente promotor de la herejía Sociniana, herejía ésta que había permanecido olvidada por siglos. Hoy, el monstruo levanta su cabeza gracias a la facilidad de propagación que el internet provee. Es a través de sus blogs que Olcese confunde a muchos cristianos nuevos en la fe o pobremente discipulados. Es por ellos que hemos considerado necesario encarar una refutación sistemática de sus falsas enseñanzas.

El Socinianismo es una seria desviación de la verdad bíblica. Niega la Deidad plena de Cristo, la predestinación, el pecado original, la incapacidad total del hombre para lograr salvación, el sacrificio sustitucional de Cristo y la justificación por fe. En el Socinianismo la salvación es lograda por obras, algo similar al catolicismo romano. Pero su distintivo principal es el rechazo de la definición ortodoxa de la Trinidad. En esta teología, Dios es unipersonal y la existencia de otras dos personas en su esencia es una imposibilidad. Dios es uno, no sólo en esencia sino también numéricamente. De acuerdo con los socinianos, Jesús, a pesar de ser sólo un hombre durante su estadía en la tierra, puede ser llamado “Dios” en el sentido de que ha recibido de Dios “toda potestad en el cielo y en la tierra”, lo que lo transforma en una especie de hombre deificado. Los socinianos creen que no existe una proporción entre lo infinito y lo finito, por lo tanto la encarnación de lo divino no es posible, i.e., ninguna persona divina puede unirse a una persona humana porque la unidad entre dos individualidades no es posible. En otras palabras, Jesús no pudo poseer dos naturalezas, la humana y la divina juntas. Tampoco existió en ninguna forma antes de su nacimiento, o sea, no fue preexistente. Su existencia comenzó en el momento que nació de María. Precisamente, el tema de la preexistencia de Cristo es el tema del artículo donde Mario Olcese pretende refutar esta doctrina cristiana y que se titula: ¿Preexistió Jesús en el cielo antes de nacer en Belén? www.elevangeliodelreino.org/deidad/antesdenacer.doc

A continuacion iremos presentando los argumentos de Olcese seguidos por nuestra refutación en letras azules. Para refutar ciertos argumentos, en algunos casos sólo pondremos el link correspondiente donde nosotros ya hemos escrito artículos relacionados con el tema. En otros casos, ha sido necesario presentar la refutación en toda su extensión. Reitero, nuestras refutaciones serán en azul. Comenzamos con el encabezamiento del artículo de Olcese:

¿PREEXISTIO JESUS EN EL CIELO ANTES DE NACER EN BELEN?

Olcese escribe:
Desde los albores del cristianismo la iglesia ha debatido sobre Cristo, su naturaleza, y su relación con el Padre. Los debates comenzaron algunos siglos después de la muerte de Jesús. En los concilios de Nicea (325 D.C), y de Constantinopla (381 D.C). En estos dos concilios se elaboraron la Deidad del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (“La Santísima Trinidad”). Podemos decir entonces que la Trinidad fue desconocida por Cristo y sus seguidores hasta el siglo IV de la Era Cristiana.

Respuesta:

La Trinidad: ¿Un Dogma de Errores y Contradicciones?

En este artículo dirigimos al lector a la sección subtitulada: El Surgimiento y Desarrollo de la Doctrina [de la Trinidad]

1 Corintios 8:6

Olcese escribe:
Pero, ¿realmente concuerdan Cristo y sus apóstoles con los concilios del siglo IV? La Biblia tiene otra historia que contarnos, pues sorprendentemente Pablo sí revela quién es el único y verdadero Dios. El texto clave de Pablo está en 1 Corintios 8:6, que dice: “Para nosotros (los apóstoles y creyentes en general), sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.” Observemos que para Pablo, sólo uno es Dios, el Padre. También añade que uno es nuestro Señor o Mesías rey, el Señor Jesucristo. Es clarísimo que para Pablo, Cristo no es el único Dios; es, más bien, el único Señor o Jefe de los hombres que se convierten a él. Es la cabeza de la iglesia, la cual somos todos nosotros, los bautizados por inmersión.

Respuesta:

¿Enseña 1 Corintios 8:6 que Jesucristo no es Dios?

1 Timoteo 2:5

Olcese escribe:
Ahora bien, veamos este otro texto paulino. Está en 1 Timoteo 2:5, y que dice así: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres Jesucristo hombre”.  Observe nuevamente lo que está diciendo Pablo. Él dice que sólo hay un Dios, y además, un solo mediador entre ese Dios y los hombres llamado Jesucristo. Sí, Jesucristo es mediador entre usted y Dios, por tanto ¡Jesucristo no es Dios! Él es Mediador, ¡no Dios! Él está en medio de usted y Dios como ‘el Abogado’. Estas declaraciones de Pablo resultarían contradictorias si en verdad existiese la Trinidad, ¿no le parece a usted, lector?

Respuesta:

Olcese usa aquí el mismo argumento de los arrianos (aunque el Socinianismo es un tipo de arrianismo), pero si Jesús como mediador no puede ser Dios (Deidad), siguiendo la misma lógica tampoco puede ser hombre. Tal razonamiento es obviamente erróneo. Desde la perspectiva de la Escritura, Jesús puede mediar entre Dios y el hombre precisamente porque él es ambos, Dios y hombre. Fue únicamente como hombre que Cristo pudo representar a toda la humanidad y morir como los hombres mueren. Sin embargo, desde que Cristo era también Dios (Deidad) su muerte tuvo un valor infinito  y suficiente para proveer redención por todos los pecados de la humanidad (He. 2:14-16; 9:11-28). En consecuencia, sólo la muerte del perfecto Dios-hombre pudo realmente mediar entre la humanidad pecadora y Dios.

[Nota: Hemos incluido “Deidad” entre paréntesis inmediatamente luego de “Dios”, para diferenciar los términos correctamente. Esto se debe a que cuando Olcese escribe Dios, él entiende solamente el Padre.]

Ensalada de versos de Olcese

Olcese escribe:
Además, Pablo les dice a los corintios que “Dios es cabeza de Cristo” (1 Corintios 11:3). Nótese que Pablo dice que Cristo tiene una “cabeza” (superior en rango) que es Dios. Esto significa que Cristo tiene su Dios. También se lee en Efesios 1:17: “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre…”. Y también concuerda con Pedro, quien escribió: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Pedro 1:3). Pero lo interesante del caso es que el propio Jesús admite tener Su Dios en Juan 20:17: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios, y vuestro Dios.” Y en Mateo 27:46 leemos: “Jesús clamó a gran voz diciendo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Pero aún más sorprendente es que en cielo, el entronizado y glorificado Jesús sigue afirmando tener Su Dios (¡4 veces!). Léalo en Apocalipsis 3:12 donde dice: “Al que venciere yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nuca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo.” Esta reiteración de la frase “de mi Dios” pareciera advertirnos en contra de la doctrina de la Trinidad. El hecho que Jesús siga teniendo su Dios en el cielo demuestra que él no es el Único Dios Verdadero.

Respuesta:

En estas desafortunadas anotaciones, Olcese comete las falacias típicas de los antitrinitarios arrianos. Primero, supone erróneamente que superioridad en rango equivale a superioridad en naturaleza. Nosotros ya hemos tratado con este razonamiento pueril en otras publicaciones. Otra falacia cometida por Olcese es la falacia de categoría, por lo que falla en reconocer las dos naturalezas de Cristo inferidas en la Biblia.

Antes de su encarnación, Cristo sólo tenía una naturaleza divina (Jn. 1:1). A partir de su encarnación (Jn. 1:14) Cristo tomó naturaleza humana. Desde su humanidad (Fil. 2:6-8) es correcto y natural que Cristo reconozca a su Padre como “mi Dios”, ya que Jesús  fue “en todo semejante a sus hermanos” (He. 2:17). En su condición de humano, Jesús reconoce a Dios como lo hacemos los humanos. Sin embargo, en su condición o naturaleza divina, Jesús nunca podría referirse al Padre como “mi Dios”, ya que Jesús fue plenamente igual al Padre en lo relacionado con su naturaleza divina (Jn. 10:30).

Juan 17:3

Olcese escribe:
Y esta conclusión se extrae de la misma declaración de Jesús en Juan 17:3, donde se lee: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado.” Nótese que es Jesús quien está hablando acá. Él afirma que la vida eterna consiste en conocer sólo a Su Padre como el Único Dios Verdadero, y a él (Jesucristo), como el enviado del Padre. Jesús no está diciendo que la vida eterna consiste en creer que el Padre y él son “El Único Dios Verdadero”, y menos aún, que una Tercera persona esté comprendida en ése Único Dios Verdadero. Es, pues, necesario escudriñar Las Escrituras, y en particular, cada palabra de Jesucristo mismo en cuanto a la relación que tiene él con Su Padre.

Respuesta:

¿Prueba Juan 17:3 que Jesucristo no es Dios?

Juan 14:28

Olcese escribe:
Jesús enseña que Su Padre es mayor que él. Esto es muy importante, pues si el Padre es mayor que Su Hijo, luego éste es menor que Aquel. El texto que señalaremos es Juan 14:28, en donde Jesús dice: “…porque el Padre mayor es que yo”. Algunos Trinitarios han argumentado contra este texto diciendo que “Cristo hablaba como hombre”, y por eso afirmó ser menor que Su Padre. Pero: ¿Acaso no es de esperar que todo hombre sea menor o inferior a Dios?¿No sería esa una declaración innecesaria en un hombre, y por demás ridícula? Pero yo creo que lo que Jesús quiso enseñar es que su relación con Su Padre es de permanente sujeción y de obediencia, como de alguien que no es igual a Dios. Incluso en la eternidad, Jesús seguirá sujeto a Su Padre (Leer 1 Corintios 15:28). Además, Jesús también recalca esta superioridad del Padre diciendo: “Mi Padre que me las dio, es mayor que todos”. (Juan 10:29).

 

Respuesta:

“Porque el Padre mayor es que yo” (Juan 14:28) ¿Significan estas palabras que Jesucristo no es Dios?

Lucas 8:43-46

Olcese escribe:
Si Cristo es Dios, ¿no es de esperarse que sepa todo? ¡Pero Jesús no lo sabe todo! Y si no lo sabe todo, es porque no es el único Dios verdadero. Recuerde que sólo Dios lo sabe todo y nada ignora. Pero Jesús si ignoró (…e ignora) ciertas cosas. Por ejemplo: Él no supo quién le había tocado su manto o túnica. Su pregunta fue: “¿Quién me ha tocado?” (Lucas 8:43-46).

 

Respuesta:

Olcese se refiere aquí al episodio en que la mujer que padecía de flujo sanguíneo por doce años fue sanada cuando se acercó por detrás y tocó el borde del manto de Jesús. Jesús en ese momento preguntó quién le había tocado. Olcese aprovecha el relato bíblico para aducir que Cristo ignoraba y aun ignora ciertas cosas, ergo, no puede ser Dios. El razonamiento de Olcese ignora, si se me permite usar el término “razonamiento”,  que los Evangelios siempre presentan a Jesús en total control de su poder divino de sanidad. No existe en la Escritura un solo caso donde la gente podía acercarse a Jesús, tocarlo y sanarse sin su conocimiento. El contexto indica que Jesús quiso que esta mujer se diera a conocer. Olcese, muy sospechosamente, no toma en cuenta los versículos que siguen al pasaje que él cita, o sea, vv.47 y 48. En ellos vemos que la mujer finalmente confiesa su fe y Cristo le dice: “Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”. De esta forma Cristo mostró una vez más el poder de Dios en acción y al mismo tiempo hizo posible la integración de esta mujer a la sociedad, ya que por la naturaleza de su aflicción, posiblemente era considerada inmunda. No se trató de ninguna ignorancia de parte de Jesús, sino que el Señor obligó a la mujer a dar testimonio público de su fe. De otra forma, el milagro hubiera pasado desapercibido. El hecho de que la mujer se acercó a él en forma subrepticia, se debió precisamente a que por su enfermedad la ley levítica la declaraba ceremonialmente inmunda (Lv. 15:25-30). Como dicen en inglés: “Nice try Mister Olcese”.

Marcos 13:32

Olcese escribe:
También en otra ocasión Jesús afirmó no saber el día del fin del siglo y de su segunda venida. Categóricamente dijo: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino mi Padre.” (Marcos 13:32).

Respuesta:

 

¿Cómo puede Jesús ser co-igual con el Padre si él mismo manifestó que sólo el Padre sabe el día y la hora de su Segunda Venida (Mr. 13:32)?

Juan 1:18

Olcese escribe:
El apóstol Juan dijo: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” (Juan 1:18). Recordemos que Juan vio a Jesús personalmente, y sin embargo él dice que a Dios nadie lo ha visto jamás. Esto quiere decir que Juan no creyó jamás que Cristo fuera Dios. Si Cristo era Dios, ¿no parecerían contradictorias las palabras de Juan? Sólo quedan dos opciones: O era Jesucristo Dios, o no lo era. Si lo era, entonces Juan se equivocó, y su evangelio no es confiable.

Respuesta:

Olcese usa aquí lenguaje confuso, y como es típico de su teología, lo que dice no tiene el menor sentido. La doctrina de la Trinidad  enseña que la segunda Persona de la Deidad tomó para sí una naturaleza humana pero conservando su naturaleza divina enteramente (Jn. 1:14; Fil. 2:5-11). Cuando Juan dice que a Dios nadie le vio jamás es una referencia al Padre; una criatura de cinco años entiende eso, pero no Olcese. Las conclusiones de Olcese aquí son derivadas de su absurda presuposición. Para él, el hecho de que Jesús tuviera una naturaleza humana lo descalifica para ser Deidad. Esto es coherente con la teología sociniana, la cual enseña que  una esencia es correspondiente con una individualidad, por lo tanto no puede haber una unión entre dos individualidades. En el pensamiento sociniano esto equivale a que una persona Divina no puede estar unida a una persona humana. Por supuesto que no existe en la Escritura ninguna base para este tipo de especulación. Por último, cuando Olcese dice que “Sólo quedan dos opciones: O era Jesucristo Dios, o no lo era”, comete la falacia del falso dilema. Esta consiste en ofrecer solamente dos posibilidades, obligando a la persona a contestar de un modo u otro, cuando en realidad existe una tercera (o más) alternativa. En este caso específico, la alternativa bíblica nos enseña que Jesucristo es Dios y Hombre simultáneamente.<>

                                                                                            (Continuará)

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¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XI)

¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico (XI)

David Stoll, ¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas del crecimiento evangélico

←  nódulo 2002 • capítulo 2 • páginas 49-52  →

Una explicación para las deserciones hacia el protestantismo

¿Por qué existía tanta deserción de fieles hacia el protestantismo? Los pensadores católicos sugirieron dos razones. La primera era una crítica interna de su iglesia, pastoral por naturaleza. La debilidad en el [50] cuidado espiritual por parte de la Iglesia Católica hacia sus rebaños los volvió vulnerables al proselitismo. Para competir con los evangélicos, la iglesia necesitaba disminuir la burocracia, entrenar a más líderes seglares, y convertirse en una comunidad más fraterna. Durante la conferencia episcopal de 1983 en Haití, los obispos latinoamericanos votaron por imitar los medios de comunicación evangélicos, estimular la lectura de la Biblia, y crear más espacios para la participación seglar.{22} Tres años más tarde, el Vaticano entregó un informe en los mismos términos.{23}

Desafortunadamente, estas ideas no eran nada nuevo. Gran parte de la iglesia se había esforzado en ponerlas en práctica desde hace décadas. Quizás esto esclarece por qué muchos católicos necesitaban una segunda razón, de naturaleza política, para explicar la multiplicación de los evangélicos. Incluso muchos conservadores creían que la actividad sectaria era una táctica del imperialismo norteamericano. Debido a que los obispos de América Latina habían estado previniendo a sus rebaños sobre los designios yanquis desde antes de la revolución bolchevique, no era difícil revivir el tema de la conspiración política.

«Lo que está ocurriendo en Guatemala puede tener graves consecuencias», dijo el Obispo Mario Enrique Ríos Montt, hermano del presidente evangélico de Guatemala, en 1982. «Se podría convertir en una guerra religiosa mucho más seria que nuestra guerra política… No se olvide de que los Estados Unidos fueron fundados por protestantes. Se considera que la Iglesia Católica al sur de Texas es demasiado grande, demasiado fuerte. Debido a que no se pueden enfrentar o pelear directamente con nosotros, debemos ser debilitados y divididos de otra manera… Tanto protestantes como marxistas están en nuestra contra –el Protestantismo como el brazo del capitalismo conservador y el Marxismo como el brazo del Comunismo ateo.»{24}

Los obispos como Ríos Montt citaban varias razones para justificar sus sospechas. Una era el informe de la Comisión Rockefeller de 1969, el cual anotaba que la Iglesia Católica era «vulnerable a la penetración subversiva».{25} A pesar de que el informe no llamaba a una campaña evangélica para socavar a la Iglesia Católica, como se alega frecuentemente, sus términos sugerían que los políticos estadounidenses estaban perdiendo la fe en el catolicismo como un baluarte contra el comunismo. [51] Sería difícil no hacerlo, con los famosos sacerdotes guerrilleros apareciendo por aquí y allá. Según los obispos, ésta era la razón por la que Washington promocionaba a las sectas, como una alternativa a la Iglesia Católica, para neutralizar su lucha a favor de la dignidad humana.

Otro motivo de sospecha fue el momento oportuno en que ocurrió el auge evangélico. ¿No habían llegado las sectas en un momento estratégico, en la época más sensible, justo cuando la Iglesia Católica se encontraba en la delicada tarea de reformarse a sí misma, y cuando el orden social estaba por explotar? ¿Y qué hay de la evidente generosidad de quienes financiaban el crecimiento evangélico? Mientras la Iglesia Católica luchaba por mantener una inmensa infraestructura de parroquias, conventos, escuelas y hospitales que se remontaba a siglos atrás, los norteamericanos parecían tener el dinero para hacer todo lo que quisieran.

Algunos católicos llevaron la teoría de conspiración tan lejos que negaban que las sectas fueran un fenómeno religioso. No obstante, muchos grupos evangélicos se habían dedicado a su tarea desde hace muchas décadas, sin mucho éxito. Luego, a medida que el desarrollo capitalista se abrió al terreno social, lograron por fin tomar ventaja de la situación, al igual que los revolucionarios y reformadores católicos. En cuanto al financiamiento extranjero, la Iglesia Católica también recibió subsidios sustanciales de muchas diócesis de América del Norte y Europa Occidental, así como también de las instituciones católicas de ayuda como Caritas, Adveniat y Misereor. En parte, la razón para esta aparente disparidad de recursos era la gran cantidad de compromisos institucionales de la Iglesia Católica. Mientras los católicos se esforzaban por mantener el sistema territorial de una iglesia ya establecida, los evangélicos concentraban sus recursos en conseguir nuevos miembros.{26} Dondequiera que existía un campo listo para la cosecha, llegaba una multitud de evangelistas para hablar a la gente a través de altavoces, visitarlos puerta a puerta, y construir pequeñas iglesias de bloque por todas partes.

Después de décadas de análisis sociológico, muchos católicos se mostraban severamente críticos de su iglesia. Si entramos en detalle, sin embargo, sus prescripciones para tratar con las irrupciones evangelistas [52] eran contradictorias. Algunos atribuían las pérdidas al conservadorismo de la jerarquía católica y hacían un llamado para delegar más autoridad a los líderes laicos. Mientras tanto, los conservadores culpaban a los radicales eclesiales por alienar a los católicos de las clases dominantes y por provocar la represión gubernamental, lo que trajo como resultado el esparcimiento de sus rebaños. Para los conservadores, la solución era centralizar nuevamente la autoridad de la Iglesia.

Tan dividida se encontraba la Iglesia Católica, que la alarma sobre las deserciones al evangelismo parecía ser una de las pocas cosas en las que todos se encontraban de acuerdo. Católicos de las distintas tendencias se daban cuenta de que los evangélicos se estaban beneficiando de sus disputas. A pesar de que algunos preferían dar énfasis al papel del dinero norteamericano, otros reconocían que el problema llegaba a lo profundo de su propia Iglesia, a su sistema de autoridad.{27} El clericalismo fue la clave para comprender cómo la Iglesia Católica estaba, en contra de su deseo, generando el crecimiento evangélico.

Notas

{22} Associated Press, «El CELAM decide contrarrestar influencia de sectas protestantes», La Razón (Ciudad de Guatemala), 16 de marzo de 1983, p. 11. «Latin America: Counter-Evangelism», Evangelical Missions Quarterly, julio de 1983, pp. 259-260. Taylor 1984: 5

{23} «Study Says Cults Reflect Church’s Pastoral Failure», National Catholic Reporter, 16 de mayo de 1986. Holy See 1986.

{24} Simons 1982: 116.

{25} Rockefeller Commission 1969: 31.

{26} Allan Figueroa Deck, «Fundamentalism and the Hispanic Catholic», America,26 de enero de 1985, pp. 64-66.

{27} William Dinges, «The Vatican Report on Sects, Cults and New Religious Movements», America, 27 de septiembre de 1986, pp. 145-147, 154.

Fuente: http://www.nodulo.org/bib/stoll/alp02d.htm

Condenan a tres años de prisión al periodista que agredió con un zapato a Bush

Condenan a tres años de prisión al periodista que agredió con un zapato a Bush

Posted: 13 Mar 2009 10:33 AM PDT

zapatazo_a_bushAunque para muchos su destino debería haber sido la titularidad de algún ministerio, un monolito en la principal plaza de la capital de su país y para aquellos más exigentes hasta la presidencia del país, Montazer al Zaidi, el periodista iraquí que hace unos meses atrás le arrojó un zapato al ex presidente norteamericano George W. Bush en una conferencia de prensa que el ex mandatario brindaba en el marco de su última visita a Irak como presidente de los Estados Unidos, finalmente, fue condenado por la justicia de su país a cumplir tres años en prisión.

Para el Tribunal Penal Central de Bagdad, que llevó a cabo el proceso judicial en el más absoluto silencio y rodeado de extremas medidas de seguridad, la actitud de Zaidi representó un acto hostil hacia un jefe de estado extranjero y tal situación está tipificada como un delito en el artículo 223 del Código Penal iraquí.

Según trascendió, porque como dijimos todo el proceso estuvo signado por el hermetismo, Zaidi, negó que su accionar constituyese un delito y se excusó en que la sonrisa ridícula e inhumana que le vio de pronto a Bush, lo llevaron a tirarle uno de sus zapatos, algo que en el mundo árabe es considerado una de las peores ofensas.

En fin, más allá que a algunos nos cause poca simpatía esta decisión de encarcelar por tres años a una persona, que podemos coincidir con el fallo judicial en que no se manifestó de la mejor y más diplomática manera posible, porque la violencia nunca es una buena guía, sin embargo, también es un exceso condenar a alguien con tres años de prisión efectiva tan solo por arrojar un zapato, que se sabe y es obvio, no iba a provocar la muerte de nadie, solamente quería demostrar un ánimo contra una situación de avasallamiento y violencia que viene sufriendo su país y sus conciudadanos. Misiles siii, pero zapatos nooo! Lamentablemente, vivimos en el mundo del revés.

Foto: Granma

Fuente: PeriodismoenlaRed.comCondenan a tres años de prisión al periodista que agredió con un zapato a Bush.