¡Feliz cumpleaños, Darwin!

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“No solo uso todo el cerebro que tengo,sino tambien todo el que me puedan prestar” Woodrow Wilson

“Si el hombre no está hecho para Dios ¿por qué sólo en Dios es feliz? Si el hombre es hecho para Dios ¿por qué es tan opuesto a Dios? …” BLAISE PASCAL

¡Feliz cumpleaños, Darwin!

Autor:Paulo Arieu

Con motivo de la celebración del bicentenario de Darwin, comienzo este artículo, teniendo como fuente un texto de la revista online protestantedigital:
«Hoy, día en el que se celebra el 200 aniversario del nacimiento de Darwin, no podíamos hacer menos que echar un vistazo al mundo para ver qué nos encontramos, qué ideas destacan con respecto a la vida y qué reacciones existen a nuestro alrededor hacia la teoría de la evolución.

Aquí en Belfast, donde vivo, el Ulster Museum ha sido amenazado por un político de un partido determinado por querer hacer una exposición mostrando las maravillas que se derivan de la teoría de Darwin. La idea de este politico es que no se puede promover la teoría de la evolución de esa manera a menos que se haga otra exposición similar mostrando las maravillas que se derivan del creacionismo. Y eso mismo es lo que este tipo pretende. Imagino que lo que realmente le gustaría a este personaje es que se expusiera el libro del Génesis en una vitrina, ya que ese es el único texto que sirve de evidencia a la teoría creacionista sobre la aparición de los seres vivos en el mundo.

Por otro lado, si saltamos a Holanda nos encontramos una noticia un tanto más alentadora: el presentador y antiguo director de Evangelical Broadcast Organization, Andries Knevel, ha rechazado públicamente su antigua defensa del creacionismo y del Diseño Inteligente y ha declarado su aceptación plena de la teoría de la evolución. Es más: Andreis ha llegado a pedir perdón por haber utilizado tales creencias creacionistas en debates e incluso por haberlas enseñado a sus hijos. Según este presentador, la teoría de la evolución y la fe no están contrapuestas.

A esta misma conclusión parece haber llegado el Vaticano, que ahora reconoce que Darwin había estado correcto a la hora de declarar que todos los animales procedemos de un ancestro común. El Padre Giuseppe Tanzella-Nitti, profesor de teología de la Universidad Pontificia de Roma, llegó a decir que las teorías de Darwin habían sido anticipadas ya por San Agustín y que Santo Tomás de Aquino también había hecho observaciones en esas mismas lineas. Según dijo este mismo profesor, “la idea de la evolución tiene un lugar en la teología cristiana”.

Me gustaría creer que hemos llegado a un punto de inflexión en esta lucha insulsa que algunos mantienen contra la evolución. Me gustaría creer que llegados a este punto, cuando las evidencias son ya inconfundibles e irrechazables, cuando la cantidad de evidencias que tenemos en favor de la evolución nos sobrepasa, entonces aquellos que hablan en contra de esta idea de Darwin como si fuera la semilla misma del Diablo van a mostrar la capacidad de retractarse y aceptar la posibilidad de que Dios haya creado el mundo siguiendo esta ley darwiniana. Me gustaría que todos esos que siguen apoyando una interpretación literal y cientifista del libro de Génesis escucharan todas estas voces, cristianas y no cristianas, y decidieran abrir sus ojos a todas estas evidencias en favor de la evolución. Que se dieran cuenta de una vez de que la evolución no está enfrentada con el Cristianismo sino todo lo contrario, lo ilumina y lo pone sobre una base más fuerte, simplemente por ser una base fundamentada en la verdad. Me gustaría que todas estas personas dedicaran este día, este aniversario del nacimiento de Darwin, a escuchar, aprender y a reconocer que la Biblia, después de todo, no es un libro de ciencia.»

Sin embargo, no todo es color de rosas en este hombre. Leamos algunas de sus palabras, que fueron dichas seguro que en algún momento de rebeldia, de ilucidez, de ateísmo, ya que sino,no se explican como pueden haber salido estas palabras de los labios de un hombre tan  ilustre.

Asi escribe el dr. Eduardo Flores. administrador del blog sujetosalaroca.org:

«En estas semanas se ha hablado mucho de Charles Darwin, especialmente habiéndose celebrado el 200 Aniversario de su nacimiento días atrás. Quiero que lean unas palabras de este hombre tan admirado por muchos, de su libro “The Descent of Man and Selection in Relation to Sex,”

“Con los salvajes, los débiles corporal y mentalmente son eliminados; y aquellos que sobreviven comunmente exhiben un estado de salud vigoroso. Nosotros hombres civilizados, por otro lado, hacemos lo imposible para evitar el proceso de eliminación; construímos asilos para los imbéciles, los inválidos, y los enfermos; creamos leyes para los pobres; y nuestros médicos ejercen todas sus habilidades para salvar la vida de cada uno hasta el último momento. Hay razón para creer que la vacunación ha preservado a miles, quienes por una constitución débil antes hubieran sucumbido a la viruela. Por lo tanto los miembros débiles de las sociedades civilizadas propagan su clase. Nadie que haya atendido la crianza de animales domésticos dudaría que esto debe ser altamente injurioso para la raza humana. Es sorprendente que tan pronto el deseo de cuidado, o cuidado mal dirigido, lleva a la degeneración de una raza doméstica; pero exceptuando al caso del hombre, difícilmente alguien sea tan ignorante para permitir que sus peores animales se reproduzcan.”»[0]

¿A que se refieren estas palabras?

«El biologismo de Darwin y también de Spencer, pretendía aplicar las leyes de la selección natural al ámbito del progreso humano, lo que significaba la eliminación de los débiles por los mas fuertes.

Aquí Darwin está en la linea dura del liberalismo “económico” de su tiempo, cuyos exponentes mas calificados – Ricardo,Lathus,Spencer mismo – llegaron a escribir páginas de una dureza increíble, comparable a las doctrinas del superhombre de Nietzche y del nazismo. 

Otros autores, Morgan entre ellos, adoptaron, en cambio, puntos de vista que no hacían de la crueldad selectiva, el motor del progreso humano; antes bien, acentuaban el papel de la cooperación pacífica y racional entre los hombres. Frente a todos ellos,sin embargo, hubo pensadores – y continúa habiéndol0s – que se resistieron a admitir la existencia de leyes históricas que pudieran garantizar la continuidad del progreso humano.»[1]

Estas palabras de Darwin lamentablemente, propagan una actitud de rebeldía del hombre en  contra del Creador. No es extraño el saber de su rechazo por el Dios de la Biblia en algunos momentos de su vida, aunque en otros parecía vislumbrar algo de la gloria de Dios en la creación.

El Dr. Francis Collins comenta que en un momento dado, Darwin dijo de si mismo:”Agnóstico sería la descripción mas correcta de mi estado mental”.  En otro momento escribió que se sentía considerablemente desafiado por “la extrema dificultad, o mas bien imposibilidad de concebir este inmenso y maravilloso universo, incluyendo al hombre con su capacidad para ver muy hacia atrás y muy hacia el futuro, como el resultado de la pura casualidad o de la necesidad. Cuando al reflexionar así me siento impelido a buscar una Primera Causa que tenga una mente inteligente, en cierto modo análoga a la del hombre, merezco ser llamado teísta” [2]

Es bueno citar tambien para ser justos con este científico, que «Darwin mismo estaba profundamente preocupado por el efecto de su teoría en la creencia religiosa, a pesar de que en el origen de las especies se esforzó mucho para señalar una posible interpretación armoniosa: “No veo ninguna buena razón por la que las opiniones expresadas en este libro pudieran afectar los sentimientos religiosos de nadie…Un celebrado clérigo y autor me ha escrito que “gradualmente ha llegado a comprender que es una concepción igualmente noble de la deidad creer que el creó unas cuantas formas originales capaces de autodesarrollarse en otra y necesarias formas que creer que requería nuevos actos de creación para suplir los vacíos causados por la acción de sus leyes”»[3]

«Darwin incluso concluye El origen de las especies con la siguiente frase: “Existe grandeza en esta concepción de la vida, con sus varios poderes, insuflada originalmente por el Creador en unas cuantas o en una sola forma; y mientras este planeta ha ido girando de acuerdo con las leyes fijas de la gravedad, desde un incio tan sencillo infinitas formas, maravillosas y bellísimas, han estado y están evolucionando”»[4]

Darwin nunca convenció a su esposa sobre la Teoría de la Evolución; pero a pesar de esto, «lejos de ser condenado al ostracismo por la comunidad religiosa, Darwin fue enterrado en la Abadia de Westminter»[5]

Sin dudas que Charles Darwin, fue un visionario que todavía continúa vigente:

«“La teoría de Charles Darwin es una de las más revolucionarias del pensamiento occidental: hasta la aparición de sus postulados, la visión que prevalecía era la de un mundo estático, esencialmente idéntico a la perfecta creación divina. Su aporte fue demostrar cómo causas materiales pueden explicar los fenómenos naturales, a pesar de su aparente diseño y propósito”, afirma Esteban Hasson, biólogo, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del Conicet.

La obra de Darwin marcó un profundo cambio en la visión antropocéntrica del ser humano en torno a la evolución -agrega al profesor Leonardo S. Filippi, paleontólogo del Museo Municipal Carmen Funes, de Plaza Huincul, Neuquén-. Su teoría nos situó en el mismo nivel que el resto de los seres vivos que viven o vivieron sobre el planeta y logró una explicación lógica sobre la diversidad de la vida, debido a una serie de modificaciones evolutivas acumuladas a lo largo de sucesivas generaciones.

Hasson puntualiza que al unir el concepto de variación al azar y el de selección natural, Darwin “pergeñó un mecanismo causal para explicar las adaptaciones de los organismos: las plagas, por ejemplo, dejaron de constituir un castigo divino, sino que aquellas variantes que se adaptaron a obtener nutrientes a partir de la producción humana pudieron sobrevivir y reproducirse mejor.”»[6]

Concluyo con las ultimas palabras del texto que comentábamos citó Darwin, tan ajenas al pensamiento cristiano y tan dignas de rechazo por la sociedad humana,por sus implicaciones éticas y filosóficas:

«De aqui que esta selección natural no deba impedirse, aunque implique dificultades obvias. Debe existir competición libre para todos los hombres, y a los mas fuertes la ley debería permitirles tener el mismo éxito y la máxima descendencia.»[7]

Una Señora, en el foro del dr. Eduardo Flores,médico y teólogo calvinista, comentó al respecto:

«Si pensara como Darwin, tendríamos que practicar un “aborto clínico” a cada niño en etapa de gestación, haciendose previamente el estudio de cariotipo para que no tuviéramos ya mas “imbéciles” ¡Que atroz!

Me da repulsión leer las palabras de Darwin, y no es de extrañar que algunos países apoyen ese tipo de abortos por el egoísmo de los padres.

El mismo John Langdon Down, se refería a ellos como “idiotas”, víctimas de la regresión evolutiva, que se debía a un proceso de degeneración de la raza blanca hacia grupos étnicos que ocupaban lugares mas bajos en las clasificaciones raciales de la época, como eran en este caso los Mongoles.
Según las mismas palabras de Down: “Un gran número de idiotas congénitos son mongoles típicos.”
Y mas encima el síndrome lleva su nombre…

Ya veo porque la raza humana es enemiga de Dios.»[8]

El dr. Eduardo Flores cita al final de un articulo suyo diciendo «No debemos sorprendernos de que aquellos que admiran a este hombre estén en favor del aborto, la eutanasia, etc. Darwin se encargó de propagar la rebeldía del hombre contra el Creador. No es extraño el saber de su rechazo por el Dios de la Biblia. Todos los hombres fueron y son creados por Dios, y al ser hechos a Su imágen, merecen que sus vidas sean respetadas. Qué piensan ustedes?»[9]

Estoy de acuerdo en que todos los hombres fueron y son creados por Dios, y al ser hechos a Su imágen, merecen que sus vidas sean respetadas. Lo que estoy en desacuerdo con este médico cristiano, es en su actitud de afirmar generalizando que todos los admiradores de C.R. Darwin, son de la peor calaña de seres humanos, ya que eso no es verdad, es un sofisma me parece a mi.

Como mínimo,esta expresión, de no tener malicia, encierra una falacia cientifica.Porque habra impíos, es verdad, que se aprovechan de la teoría para atacar al Cristianismo, pero hay muchos científicos trabajando con y en este modelo científico para el bien de la humanidad que no son así. Hay de todo “en la viña del Señor”.

Pero aunque a este médico cristiano le de repulsa la teoría de Darwin, esta sigue siendo por el momento “la mejor teoría científica que explica la biodiversidad de especies del planeta tierra.

El creacionismo cientifico y el D.I. estan colapsando, y siendo refutados en lo intelectual y en lo teológico, lamentablemente de manera abrumadora. Las teorías del creacionismo y el diseño inteligente no son una amenaza seria para la ciencia actualmente.El error de querer armonizar a cualquier precio la biblia con la ciencia reside precisamente en la confución de la esencia inspirada de la Palabra de Dios, dice Antonio Cruz en su libro ¿la Ciencia encuentra a Dios?

El creacionismo cientifico intenta ser una teoria cientifica que ha colapsado intelectualmente y teológicamente, ha denunciado en su libro Francis Collins, en ¿Como habla Dios?

Asi se expresa Francis Collins en su libro al respecto C.T.J.: 

«El Creacionismo de la Tierra Joven inflinge más daño a la fe, al exigir que para creer en Dios sea necesario aprobar afirmaciones fundamentalmente falsas sobre el mundo natural. La gente joven educada en hogares e iglesias que insisten en el creacionismo tarde o temprano encuentran la abrumadora evidencia científica a favor de un universo antiguo y la relación de todos los seres vivos a través del proceso de la evolución y la selección natural. ¡Qué terrible e innecesaria elección a la que entonces deben hacer frente! Para adherirse a la fe de su infancia, se requiere que rechacen un cuerpo amplio y riguroso de datos científicos, lo que equivale a cometer suicidio intelectual efectivamente. Sin alternativas al creacionismo, ¿es de sorprender que muchos de estos jóvenes se alejen de la fe, concluyendo que sencillamente no pueden creer en un Dios que les pida rechazar lo que la ciencia nos ha enseñado de manera tan convincente sobre el mundo natural? »[10]

Pero esto «ocurre porque el origen de la humanidad es un asunto particularmente emocional. Pero el hecho de que lo científicos digan que no saben no significa que la ciencia no tenga fuerza.»[11]

Coincido con el dr. Francis Collins en que los creyentes deberían procurar situarse al frente entre los que buscan nuevos conocimientos. Los creyentes han conducido la ciencia muchas veces en el pasado. Sin embargo en la actualidad muchos científicos se sienten incómodos para admitir sus puntos de vista espirituales. Para empeorar el problema,los líderes religiosos con frecuencia parecen estar desfasados con respecto a los nuevos hallazgos cientificos, y corren el riesgo de atacar perspectivas científicas sin comprender los hechos en su totalidad. La consecuencia puede poner a la Iglesia en ridículo, y alejar a los buscadores sinceros de Dios en vez de arrojarlos a sus brazos. Proverbios 19:2 advierte contra esta clase de bien intencionado pero desinformado fervor religioso: “El alma sin ciencia no es buena”.

Los creyentes harian bien en seguir la exhortación de Copérnico, quien encontró en el descubrimiento de que la tierra gira alrededor del sol una oportunidad de celebrar, en vez de denigrar, la grandeza de Dios: “Conocer las poderosas obras de Dios; comprender su sabiduría y majestad y poder; apreciar,en su justa medida, el maravilloso funcionamiento de sus leyes,con seguridad esto debe ser un modo aceptable y agradable de adorar al Altísimo,para quien la ignorancia no puede ser mas agradecida que el conocimiento”[12]

«Benjamín Warfield, teólogo protestante conservador de fines del siglo xix y principios del xx, era muy consciente de la necesidad de que los creyentes se mantuvieran firmes en las verdades eternas de su fe, a pesar de las grandes agitacio¬nes sociales y científicas. No obstante, también vio la necesi¬dad de celebrar los descubrimientos del mundo natural que Dios creó. Warfield escribió estas notables palabras, que la Iglesia actual bien podría abrazar:
Como cristianos no debemos asumir una actitud antagó¬nica hacia las verdades de la razón, las verdades de la filo¬sofía, las verdades de la ciencia, las verdades de la historia, o las verdades de la crítica. Como hijos de la luz, debemos ser cuidadosos de mantenernos abiertos a todo rayo de luz. Cultivemos, entonces, una actitud valiente ante las investi¬gaciones del día. Nadie debería ser tan entusiasta acerca de ellas como nosotros. Nadie debería ser tan rápido en dis¬cernir la verdad en todo campo, ni más hospitalario al recibirla, ni más leal al seguirla, a donde sea que lleve.»[13]

La idea de la evolución tiene un lugar en la teología cristiana” (Padre Giuseppe Tanzella-Nitti, profesor de teología de la Universidad Pontificia de Roma)

Notas

0. El Admirable Darwin

1. Jose Luis Pinillos, La Mente Humana,pp 30,32-33, ed. Salvat, España,1970.

2.C.R.Darwin,citado por Kenneth R.Millerr, Finding Darwing God ( New York: HarperCollins, 199), 287 , cita en Francis S. Collins, “¿Como habla Dios?”, p.111, ed. Temas de Hoy S.A.,España, 2º edición 2008

3. C.R.Darwin, El origen de las especies,N. York:Penguin,1958),287, cita en  Ibid,p. 110

4. C.R.Darwin, El origen de las especies,p. 459, cita en Ibid, p. 110-111

5“¿Como habla Dios?”, op. cit, p.110

6. Charles Darwin, un visionario que todavía continúa vigente

7.Jose Luis Pinillos, La Mente Humana,pp 30, ed. Salvat, España,1970.

8. El Admirable Darwin

9. Aporte de la forista Viviana Véjar H., en 

Fuentes:

  • http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=292
  • sujetosalaroca.org
  • Jose Luis Pinillos, La Mente Humana, ed. Salvat, España,1970.
  • Francis S. Collins, “¿Como habla Dios?”, ed. Temas de Hoy S.A.,España, 2º edición 2008
  • lasteologias.wordpress.com
  • oldearth.wordpress.com
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Debatiendo a Darwin Parte 1

Debatiendo a Darwin Parte 1

Introducción:

Este es un articulo extraido de la revista online protestante Luprotestante, con fecha 20 de Enerodel 2008. Luego, publicaremos un debate que se generó a continuación del artículo,  entre Investigadora y otros foristas mas.En la parte II, yo respondere poorque creo que es un error de la religion cristiana evangelica, la oposicion heretica y fanatica contra la Teoria de la Evolución.

Debatiendo a Darwin 

by Jos Angel Fernndez

Hace poco he escuchado y leído acerca de la última entrega del debate entre la evolución y la creación (o el ‘diseño inteligente’ dependiendo a quién preguntemos); esta vez en tierra española. Parece que todo llega a este país de una forma u otra, y la polémica moda de intentar introducir ciertas ideologías en foros científicos cuestionando teorías como la de la evolución como si fuera algo que se puede poner en duda a la ligera por cualquiera que no esté de acuerdo con ello (repito: no porque se hayan encontrado evidencias que lleven a la conclusión de que la evolución está equivocada, sino porque simplemente no se está de acuerdo con ella) ha llegado a nuestras universidades; y no se irá sin que aún oigamos mucho ruido acerca del tema.

Parece que mucha gente tiene problemas para entender cómo funciona el método científico. Quizá usando un ejemplo la cosa se aclare un poco. Usaré el ejemplo de cómo el método científico ha sido aplicado a un objeto que dista millones de kilómetros de nosotros y que por lo tanto no puede ser metido en un laboratorio y analizado de manera directa. Creo que este ejemplo ilustrará algunas cosas acerca de la manera en la que trabaja un científico. El objeto elegido es nuestro amado Sol. En un principio esta estrella de tamaño medio atrajo la atención de muchos pueblos. Para los egipcios, por ejemplo, se trataba del dios Amon-Ra mientras que los griegos lo relacionaban muy de cerca con el dios Apolo. Estos dioses tenían poder divino y cuando de repente su luz dejaba de brillar sin ninguna razón aparente cundía el pánico generalizado entre las gentes. Así vivimos por muchos siglos.

La divinidad del Sol recibió su primer golpe cuando Anaxágoras argumentó en el 434 a.C. que el Sol no era más que una bola de fuego flotando en el aire encima de la Tierra. Tal fue la ira de los ciudadanos de Atenas que este atrevido hombre fue condenado por las autoridades y expulsado de la ciudad para siempre. ¿Cómo podía atreverse a afirmar que el divino Sol podía ser explicado por mera materia? Hoy día sabemos bastante más acerca del Sol, y no gracias a las teorías divinas e historias mitológicas. Nombres como Isaac Newton, Joseph Fraunhofer, Gustav Kirchoff, Norman Lockyer, William Ramsey y Wilhelm Wien (por nombrar solo unos pocos) nos han llevado a descubrir, por medio de hipótesis y experimentos de laboratorio, la temperatura del Sol y su composición, pasando por el descubrimiento de nuevos y desconocidos elementos químicos como el helio.

A pesar de estos avances nadie se atrevería a sugerir que nuestro entendimiento del Sol ha llegado hasta tal punto que aquellos que estudian la física solar deberían ocuparse de otros temas. Sería estúpido suponer que ya no hay nada más que conocer acerca del Sol. De hecho, este siglo puede presentarnos con nuevas oportunidades que nos ayuden a incrementar nuestro conocimiento del Sol. Y cuando eso ocurra no sería sorprendente encontrar que nuestro entendimiento de la física solar deba ser revisado y modificado. Entendido correctamente el conocimiento científico es siempre tentativo y ninguna respuesta es final. Pero eso no significa que no tengamos suficientes razones como para creer con un alto nivel de certitud que conocemos la posición del Sol, su temperatura, su composición química y la fuente de su energía.

La pregunta es: ¿podemos considerar la composición del Sol, donde nunca hemos estado, como un hecho científico? Un crítico podría decir que existe una cierta suposición en la misma base del método científico que ha de ser aceptada de antemano; llamémosla ‘materialismo científico’. Esta suposición implica la aceptación de que objetos y eventos del mundo natural pueden ser explicados usando propiedades puramente materiales. Cuando Kirchoff descubrió en un laboratorio que el sodio producía ciertas líneas oscuras similares a las líneas del espectro solar que antes había encontrado Fraunhofer hizo uso de manera inmediata de dicha suposición: si solamente un elemento puede producir este tipo de líneas en las Tierra, entonces ese mismo elemento tiene que producirlas en el Sol. Al suponer que las leyes de la física y la química eran constantes, Kirchoff y otros con él consiguieron extender el alcance experimental de la ciencia varios millones de kilómetros, de la Tierra hasta el Sol. Y vaya si obtuvo resultados.

Es cierto que el ‘materialismo científico’ da ciertos pasos de fe. En su base se encuentra la afirmación de que los fenómenos naturales pueden ser explicados por medio de causas materiales. Esa creencia, por supuesto, podría ser retada. Si yo quisiera atacar esta afirmación materialista podría entrar en una reunión de físicos solares, por ejemplo, y proclamar que el Sol no contiene helio. Probablemente alguien del grupo me preguntaría: ‘¿Cómo explica usted entonces los 587.6 nanómetros de pico de emisión de la atmósfera solar?’. Y mi respuesta podría ser: ‘¡Yo no tengo que explicar nada! La luz del Sol, creo yo, es un milagro. Las fuerzas sobrenaturales son responsables de ella y esas fuerzas no son explicables por el método científico’. Y podría continuar diciendo: ‘Admitirá usted que mi explicación es tan buena como la suya. La única diferencia es que usted finge ser objetivo cuando realmente no lo es. Lo que usted llama trabajo científico está basado en suposiciones ocultas a favor del materialismo científico. Yo no sigo tales suposiciones. De hecho, podríamos decir que yo soy realmente el que tiene una mente abierta porque admito la posibilidad de milagros mientras que usted no lo hace’. Y estas frases son las que de hecho estamos encontrando desde hace décadas (y hoy día también) en algunos frentes religiosos.

Que nadie lo dude: todos somos libres a la hora de pensar y podemos creer todo tipo de cosas. Esta misma mañana he contemplado ante mi asombro a varias personas describiendo cómo ellos estaban seguros de que en una vida anterior habían sido soldados romanos, príncipes franceses y otros personajes distintos. La razón de que estas personas no estén en un centro siquiátrico es que derivan todas estas ideas de su creencia religiosa que, en este caso, acepta la posibilidad de la reencarnación. Me parece bien. Todo eso es parte de la libertad de pensamiento; si quieres creer que fuiste Napoleón en una vida anterior, adelante. Algo muy distinto, sin embargo, es enfrentar estas creencias con el método científico e intentar que la comunidad científica acepte este tipo de argumentos como si estuvieran a la par con los otros, como si todos fueran simplemente distintos tipos de fe. Cuando provocamos enfrentamientos de este estilo yo creo que las evidencias apuntan en una dirección. Volviendo a nuestro ejemplo del Sol, las líneas que descubrió Fraunhofer pueden ser duplicadas hoy día en los laboratorios. El análisis del espectro solar llevó al descubrimiento de un nuevo elemento químico desconocido hasta el momento, el helio, elemento que luego fue encontrado en la Tierra y que se usa hoy para, entre otras cosas, llenar globos para entretener a los niños. Cuando el helio fue descubierto en la Tierra las suposiciones hechas por el método científico fueron confirmadas una vez más.

¿Pero podemos aplicar el ejemplo del Sol al problema de la evolución? La respuesta es evidente: ¡por supuesto que podemos! De hecho nuestra conexión con el pasado es mucho más fuerte e informativa que nuestra conexión con nuestros vecinos astronómicos; las pistas que deja el pasado son más directas y el material del pasado está aún hoy con nosotros. Si sabemos dónde mirar podemos literalmente desenterrar lo que el pasado nos ha dejado escondido. Y este esfuerzo ha sido realizado por cientos de científicos alrededor del mundo durante las últimas décadas dejándonos con una teoría que, aunque no finalizada, consigue explicar un amplio número de todas esas evidencias. Es ahí que se plantean de nuevo las mismas preguntas que se planteaban en el párrafo anterior acerca de la posibilidad de otras teorías alternativas. ¿No deberíamos acaso abrir la puerta al debate entre teorías e ideologías?, ¿por qué no vamos a poder debatir la posibilidad de que Dios creara el mundo en 6 días?, ¿por qué no vamos a escuchar las teorías que otras religiones nos plantean acerca de la creación del universo y que echan por tierra (según dicen ellas) la teoría de la evolución? El Talmud nos relata algo así como 938 historias de la creación: ¿por qué no vamos a hacer un debate en alguna universidad acerca de cuál de ellas es la que deberíamos aceptar y cómo la existencia de todas ellas nos muestran con claridad que la teoría de la evolución es solamente una más en un conjunto mucho más amplio?, ¿es que ya no hay libertad de expresión? ¿Y qué hay de la posibilidad que nos ofrecen los musulmanes de que Adán y Eva cayeran desde otro planeta?, ¿no cuenta eso como evidencia de que quizá sí exista vida en otros planetas (al fin y al cabo la ciencia aún no ha dado una respuesta clara sobre este tema)?

Podemos ponernos cabezones y declarar sin pelos en la lengua que tanto la evolución como la creación del universo en 6 días son dos teorías igualmente válidas que simplemente reflejan dos cosmovisiones muy distintas pero que ambas están a la misma altura y por tanto deberían ser debatidas en centros académicos y universidades, así como enseñadas en los libros de ciencia de los colegios como teorías alternativas. Y sin embargo, cuando miramos las evidencias que tenemos acerca de ello, u otros ejemplos similares como el del Sol, hay algo que nos dice que esta forma de hablar tiene truco, que no está siendo completamente honesta en la manera de expresar la realidad y de enfocar los verdaderos asuntos involucrados en estos debates. Podemos gritar con mucha fuerza y utilizar toda nuestra influencia política y todo nuestro dinero para proclamar que, por ejemplo, la astrología y la astronomía son dos ramas equivalentes e igualmente válidas que consiguen explicar las mismas evidencias igualmente bien, y que solo depende de la cosmovisión que elijamos. Podemos gritar, pero eso no implica que eso sea verdad.

Lo cual nos trae directamente al asunto que ha creado polémica los últimos días en la universidad de Vigo al denegarse el uso del Aula Magna de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones para unas conferencias bajo el título: ‘Lo que Darwin no sabía’, organizadas por el PSSI y que iban a ser dadas por Thomas Woodward (defensor del diseño inteligente y profesor de misiones, evangelismo y ciencia en el Trinity College de Florida) y Geoffrey Simmons (que pertenece al Discovery Institute y que es uno de los directores del PSSI). Os animo a todos a que investiguéis un poco de dónde procede esta asociación (PSSI), cuál es su ideología, qué argumentos usan y quiénes son sus asociados americanos. Todo esto recuerda a lo que ha estado ocurriendo en los EEUU en las últimas décadas con respecto al debate entre evolución y diseño inteligente. Si bien es cierto que todo comenzó como algo inocente y que en un principio los científicos accedieron a debatir dichas ideas en distintos foros de prestigio, poco a poco se fue observando que la motivación principal de este tipo de debates (liderados por el Discovery Institute) no era tanto mostrar y discutir las evidencias científicas que se poseían sino más bien intentar meter el diseño inteligente dentro del discurso científico de una manera u otra: de esa forma se conseguía dar el mensaje a las personas de fuera de que si los científicos más renombrados habían accedido a entrar en debates acerca de estas teorías, eso implicaba que la comunidad científica consideraba teorías como el diseño inteligente como científicas y dignas de ser consideradas y debatidas. Cuando la comunidad científica se dio cuenta de esta estrategia dieron marcha atrás y decidieron que no querían participar en este tipo de debates por llevar al engaño malintencionado. Si se quiere debatir el diseño inteligente siempre puede hacerse, pero desde un foro filosófico o religioso; nunca científico. Después de todo, el diseño inteligente no es ciencia.

Con el tiempo se modificó un poco la estrategia y se pasó a denunciar la intransigencia e intolerancia de la comunidad científica ante aquellas nuevas ideas que se atrevían a cuestionar sus ‘verdades establecidas’. Esta nueva estrategia para conseguir publicidad (que se ha tragado mucha gente religiosa) consiguió llevar a los tribunales a diversos grupos de profesores que se encabezonaron en que sus alumnos deberían aprender en sus libros de ciencia que tanto el creacionismo, como el diseño inteligente y la evolución eran teorías igualmente válidas y que por tanto tenían derecho a conocer todas las posibilidades para después elegir cuál de ellas querían aceptar. Hubo varios juicios y todos ellos dieron la razón a la comunidad científica, con algunos momentos apoteósicos protagonizados por algunos de los líderes intelectuales del diseño inteligente, entre ellos Michael Behe. La lectura de esos veredictos (accesible en internet), aunque un tanto larga, debería ser obligatoria para todo aquel que quiera entender los asuntos relacionados con este debate.

Imagino que estos datos ayudan en cierto modo a entender las razones que puede tener la comunidad científica para no aceptar debates con ciertos grupos que pretenden exponer ciertas ideas como si fuesen científicas, por las implicaciones que dichos debates parecen provocar por el mero hecho de ser realizados en foros y universidades que aprueban y utilizan el método científico en sus investigaciones del día a día. Por supuesto, siempre debería haber una puerta abierta al debate de cualquier idea, pero deberíamos abogar por que dichos debates fueran realizados en los foros adecuados con total transparencia de motivaciones e intenciones para que no tengan lugar ciertas manipulaciones que ya han ocurrido en otras ocasiones. La ciencia es ciencia y como tal tiene un método que rige su terminología y su forma de hablar y argumentar. Es curioso: existen evolucionistas cristianos, agnósticos y ateos, pero no conozco a ningún creacionista ateo. La comunidad científica, muchos de ellos creyentes de distintas religiones, tiene una forma de hablar basada en un método que, con sus más y sus menos, ha sido aceptado por todos como ‘las reglas del juego’. Sin embargo ese parece ser un tipo de lenguaje no reconocido por estos otros grupos. En una sociedad donde predomina la libertad de expresión podemos defender cualquier cosa: podemos decir que la astrología es más científica que la astronomía o que la luz de Sol procede del dios Ra y no de la fusión nuclear. Pero si lo hacemos hemos de hacerlo con claridad, sin oscurantismo político. Podemos hacerlo, pero en los foros adecuados.

Para acabar creo que los cristianos podemos hacer mucho más de lo que estamos haciendo en nuestras iglesias y seminarios para informar adecuadamente e intentar poner el Cristianismo sobre una base más sólida en lugar de intentar basar toda nuestra fe en el ‘dios de los huecos’, ese dios que vive en aquellos lugares que la ciencia aún no ha podido desvelar. Aún hoy sigo encontrando libros y artículos escritos por doctores en biología cristianos que deciden enfrentar su fe con la ciencia y por medio de ello confundir a mucha gente que creía que ambas podían convivir perfectamente (como ha ocurrido durante siglos). Aún hoy leo escritos muy desinformados donde se proclaman aberraciones acerca de la evolución y sus implicaciones racistas y homicidas que no hacen otra cosa que nublar la realidad y evitar conversaciones y debates serios sobre estos asuntos. Aunque esto sorprenda a muchos, el Cristianismo es una de las religiones más materialistas que existen (o por lo menos lo era). De hecho, el mito del Génesis se encarga de repetir constantemente que la materia que Dios creaba cada día ‘era buena’. ‘Los cielos declaran la gloria de Dios’, y en esta línea de pensamiento no deberíamos tener tantos problemas para aceptar que la evolución también. Quizá deberíamos ser un poco más abiertos y fomentar esta libertad de expresión que tanto buscamos en otros foros, en medio de nuestras iglesias y seminarios organizando debates que nos abran los ojos a un nuevo tipo de diálogo sin barreras ni supersticiones ni tabús. Quizá eso ayudaría a ir cambiando la percepción que se tiene desde fuera de una iglesia cristiana encerrada en sí misma y con un tremendo miedo a sacar la cabeza de la caja.

“Para acabar, por tanto, no dejemos que ningún hombre piense o declare, desde una sobriedad procedente del auto-engaño, o desde una moderación mal aplicada, que el ser humano puede llegar demasiado lejos en su búsqueda o que puede llegar a estudiar demasiado del libro de la palabra de Dios, o del libro de las obras de Dios [su naturaleza]; divinidad o filosofía; más bien dejemos que el ser humano continúe progresando en ambos hasta el fin” (cita de Francis Bacon, utilizada por Charles Darwin en una de sus ediciones del Origen de las Especies)

La teoría de la evolución se está muriendo

 

La teoría de la evolución se está muriendo y los biólogos lo saben por eso estan tan alarmados y asustados. Van a decir lo que haga falta porque sus trabajos y carreras peligran. Hay falta de integridad científica.

Parece que en España todavia existe la Inquisición. Hay libertad de presentar toda clase de chorradas en las universidades, pero no toquemos a la vaca sagrada de la ciencia biólogica, el Darwinismo. El gran secreto de los paleontólogos es la falta de fósiles en transición, y esto lo estan ocultando. La micro-evolución la aceptamos porque es evidente pero la macro-evolución no. O sea, cambios en la misma especie si, cambios de una especie a otra, no. Si no lo creen busquen a ver cuantos animales se pueden cruzar. Solo el caballo y el asno ha producido la mula, la cual es esteril. No se puede reproducir. No hay ninguna otra especie de animal que se pueda cruzar que yo sepa. Si la evolución es cierta, tendriamos cientos de animales cruzados. Como dice el Genesis, cada uno segun su especie. Hay un mecanismo que impide que esto suceda. No falla. Compruebenlo. Y a ver donde estan los fósiles en transición que dicen que tienen. Es falso, no existen.

El debate se solucionaría muy facilmente. Señores, presenten sus pruebas al publico. ¿Donde estan los fósiles? Veamoslos. Es facil hablar y engañar al pobre estudiante que confia en sus profesores, pero no a los que estudiamos el tema a fondo.

Jose said, in Febrero 2nd, 2008 at 21:00

Querida investigadora,

Gracias por tu opinión.

Así que dices que has investigado el tema a fondo y crees que lo que dice, por ejemplo, Michael Behe es cierto, ¿no? Sólo quiero que me confirmes si te he entendido bien. ¿Es esto correcto?

investigadora said,in Febrero 2nd, 2008 at 21:20

Hola Jose,

Gracias por tu pregunta. Si, creo lo que dice Michael Behe. Es un científico brillante y muy respetado hoy en dia, aunque también criticado por los darwinistas como es de esperar. Es el autor del libro ‘La caja negra de Darwin’, un best-seller.

Si quieres saber más de él busca el DVD ‘La clave del misterio de la vida’. Tiene mucha información científica.

Jose said,in Febrero 2nd, 2008 at 21:31

Querida investigadora,

Gracias de nuevo.

Lo que dices me confirma que quizá te has quedado algo corta en tus muchas investigaciones. Por ejemplo, lo que dices de que los biólogos saben que la evolución está muerta no es cierto, y clama al cielo que una investigadora como tú diga eso. Creo que ya está bien de engañar a la gente diciendo que la ciencia no quiere hablar porque tiene miedo, o que aún existe la Inquisición. Esa retórica no va a conseguir nada. No creo que estés siendo totalmente sincera al decir que no se quiere escuchar los argumentos del Diseño Inteligente (DI). Los cerebros del DI han escrito sus libros y presentado sus argumentos en distintos foros, y cuando se ha comprobado que tales argumentos son políticos y filosóficos pero no científicos se ha optado por hacer oídos sordos desde el campo de la ciencia.

Ya que te gusta investigar, creo que deberías investigar un poco más este tema. Hubo una ocasión en la que se abrió el campo para que ambos bandos, tantos los científicos que creen en la evolución como los pensadores que afirman el DI presentaran sus argumentos de manera clara. Eso ocurrió en un juicio (Kitzmiller et al. v. Dover Area School District et al) que tuvo lugar hace unos pocos años en los EEUU. Allí se citó para que declararan Michael Behe y William Dembski, los principales cerebros del DI, así como otros científicos evolucionistas como Kenneth Miller (que por cierto es creyente). Y las evidencias que Behe presentó fueron… eso, ninguna. Eso sí: se le pusieron encima de la mesa muchos libros y artículos científicos que rebatían sus ideas y se le preguntó: ¿Ha leído usted estos textos? A lo que Behe respondió: No. Y ahí acabó la presentación de evidencias del DI. He ahí los argumentos y las evidencias claramente mostradas para que todo el mundo que tenga ojos y sentido común las pueda leer, investigar, analizar y sacar sus propias conclusiones. De Inquisición, nada de nada.

Y desde entonces nada ha cambiado. Todos los argumentos, incluso los presentados en su último libro, The Edge of Evolution, se basan en la estrategia llamada ‘Wedge Strategy’ del DI (se puede leer en su página oficial), es decir, en intentar encontrar cosas que no están claras o que aún no han sido explicadas en la evolución y explotarlas y usarlas como la base de sus argumentos. Como ves, querida investigadora, nada de nuevas evidencias radicales que han aparecido y que echan la evolución por tierra. Más bien todo lo contrario. Y la verdad es que no es para sorprenderse: después de todo ellos mismos explican en su página web oficial que el DI es un movimiento político cuya intención es la de cambiar distintas políticas gubernamentales. No tienen mucha preocupación real por la ciencia.

Ya está bien de criticar a las universidades españolas porque no quieren permitir que ciertas ideologías políticas encuentren un lugar en medio del discurso científico. Basta ya de obscurantismo y de usar argumentos que provocan confusión. Te voy a mostrar lo que a día de hoy dice el comunicado oficial del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Lehigh:

“The faculty in the department of biological sciences is committed to the highest standards of scientific integrity and academic function. This commitment carries with it unwavering support for academic freedom and the free exchange of ideas. It also demands the utmost respect for the scientific method, integrity in the conduct of research, and recognition that the validity of any scientific model comes only as a result of rational hypothesis testing, sound experimentation, and findings that can be replicated by others.

The department faculty, then, are unequivocal in their support of evolutionary theory, which has its roots in the seminal work of Charles Darwin and has been supported by findings accumulated over 140 years. The sole dissenter from this position, Prof. Michael Behe, is a well-known proponent of “intelligent design.” While we respect Prof. Behe’s right to express his views, they are his alone and are in no way endorsed by the department. It is our collective position that intelligent design has no basis in science, has not been tested experimentally, and should not be regarded as scientific”

Un comunicado de estas características no tiene precedente en la historia de los departamentos de biología. Es como si un departamento de química tuviera que decir en un comunicado oficial que “we are unequivocal in our support of atoms”. Sin embargo en este caso tiene algo de sentido; y es que en este departamento trabaja Michael Behe. Curioso… Imagino que todos estos investigadores también son unos inquisidores que no quieren escuchar los muchos argumentos que Behe tiene que presentar. O quizá sea Behe quien no tiene ningún argumento… No sé…

David said,in Febrero 3rd, 2008 at 5:53

Hay un documental de NOVA (http://www.pbs.org/wgbh/nova/id/program.html) que trata el tema del juicio “pe a pa”. A parte, explica muy bien, a mi modo de ver las cosas, la evolucion biologica y el diseño inteligente. Esta en ingles, pero no creo que tengas mucho problema con eso porque tambien para leer algo sobre DI en castellano y no en ingles, hay que remover cielo y tierra, asi que algo de ingles te habras tenido que chupar.

Investigadora. Yo hace unos años tambien estaba completamente en contra de la evolucion. Era mas por objecciones adquiridas que empiricas. La unica que era empirica (o eso pensaba yo) era la de la falta de eslabones evolutivos.

Despues, con el tiempo, te das cuenta de que el creacionismo no se sustenta ni aunque le ayuden, asi que me cambie al DI. Mucho mas argumentable, al menos. Ademas tiene en cuenta a Dios, lo que me tranquilizaba mucho.

Pero no fue hasta que me dio por leer divulgacion cientifica, que me di cuenta de la cantidad enorme de pruebas y la abrumadora logica de la evolucion. De la cantidad de eslabones que si tenemos. Y de la inteligente artimaña religiosa que es el DI. Mucho de lo cual se lo tengo que agradecer al autor de este blog, por cierto.

Te recomiendo un libro que es famoso, asique si estas tan informada puede que ya lo hayas leido. El Gen Egoista, de Richard Dawkins. Explica todo muy clarito y no llega a ser tecnico del todo. Eso si, es mejor obviar sus comentarios sobre religion.

http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=211

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