EL ÚLTIMO ENGAÑO DEL KIRCHNERISMO

“Nadie puede decir: “Tengo puro el corazón,   estoy limpio de pecado.” Pesas falsas y medidas con trampa [y fotos truqueadas] son dos [tres] cosas que el Señor aborrece. ” (Prov.20:9-10, Dios habla hoy, letras italicas agregadas por mi)

EL ÚLTIMO ENGAÑO DEL KIRCHNERISMO

TODOS LOS DETALLES DE LA FOTO TRUCADA DE CRISTINA Y FIDEL
Por Christian Sanz

    El día 22 de enero próximo pasado, este periódico publicó un artículo que ponía en duda el encuentro entre Fidel Castro y Cristina Fernández de Kirchner en Cuba, en el marco del viaje de la mandataria a la isla (1). Entre otras cosas, se cuestionó el hecho de que no hubiera habido fotografías del encuentro. “Si como dice Cristina, Fidel está en buenas condiciones, ¿por qué no hubo fotografía del encuentro?”, cuestionó Tribuna de periodistas, junto a otros interrogantes.
    Posteriormente, cuando se difundió la imagen de Cristina con Fidel, este medio pidió las disculpas del caso por haber puesto en duda el encuentro (2), cumpliendo con lo normado por el manual de Estilo y Ética (3) que regula el trabajo de sus periodistas.
    A las pocas horas, este cronista -junto al colega Fernando Paolella- se encontró con un importante funcionario de la Cancillería argentina, apellidado igual a un conocido abogado mediático. Se trataba de la misma persona que este periódico había consultado no bien se rumoreó sobre el encuentro entre Cristina y Fidel y que no había querido hacer declaraciones al respecto.
    “Confieso que me siento indignado por la operación que han llevado a cabo. Una cosa es inventar un encuentro entre mandatarios, pero otra diferente es falsificar una fotografía, como lo han hecho. Eso no lo tolero”, confesó el empleado público. “Es todo muy claro, por algo la imagen no fue publicada en ningún diario cubano”, agregó, al tiempo que invitó a quien escribe estas líneas a analizar detalladamente la toma: “mirá con atención y compará con otras fotos de Fidel”, finalizó el funcionario.
    Y así se hizo: con una enorme ampliación de la foto, se consultó a un especialista en edición de imágenes y se observaron docenas de fotografías de Fidel Castro de los últimos meses a efectos de comparar los detalles de las diversas tomas.
    Lo que se mostrará a continuación es el resultado de ese infatigable trabajo.

No retocarás

    La aparición de la fotografía que muestra a Cristina Kirchner junto a Fidel Castro tuvo idas, venidas y desmentidas, mucho más que las acostumbradas. Ese es todo un dato en sí mismo y genera el primer interrogante: es que, según hizo trascender el propio gobierno, “el vicecanciller cubano Alejandro González Galeano, le entregó a la Presidenta el material fotográfico del encuentro que la jefa de Estado mantuvo con Fidel Castro el miércoles en La Habana. El diplomático le dio a la mandataria esas fotos durante la cena ofrecida anoche por Chávez”.
    Por si no quedara clara la idea, puntualiza el comunicado que el vicecanciller González Galeano viajó especialmente a Caracas con el fin de entregar las fotos del encuentro. Esto abre dos interrogantes: por un lado, se habla de “fotos”, en plural ¿Dónde están las demás imágenes? En el sitio oficial de Presidencia de la Nación, lugar donde deberían por lógica aparecer las tomas, sólo está la que trascendió en los medios en las últimas horas. Por otro lado, en plena era digital, ¿cómo es que la foto no se entregó a Cristina en el preciso momento de tomarla? Alimenta las sospechas el hecho de que el fotógrafo de la delegación argentina no pudiera ingresar al supuesto encuentro, y mucho menos hacer el retrato pertinente.
    Estas dudas pueden parecer algo menor pero, si se las suma a las sospechas que genera la propia foto oficial, la cuestión oscurece en lugar de aclararse. Se ruega al lector prestar total atención a los siguientes detalles.
    Lo primero que puede observarse acercando la imagen de Cristina y Fidel es la diferencia de pixelado entre la cara de uno y otro. Véase a continuación que la calidad del rostro de la mandataria argentina es técnicamente diferente que la de Fidel.

    En la misma foto, si se observa el rostro de Fidel y se lo compara con lo poco que puede verse de su pecho, podrá observarse la diferencia de color. Es como si se hubiera agregado la cabeza de Fidel al cuerpo de otra persona.
    Alimenta las sospechas la altura de Fidel en relación a Cristina. Como puede verse a continuación, el ex mandatario cubano mide casi un metro noventa, al igual que Néstor Kirchner.

    Sin embargo, en la foto de marras, Cristina apenas es más bajita que Fidel. Ahora, si se compara con una foto que muestra a Cristina junto a Néstor veremos que algo no cierra.

    Veamos nuevamente la foto de Cristina con Fidel.

    Analicemos a continuación el rostro de Fidel en relación a los últimos encuentros mantenidos con personajes de relevancia. Aquí puede verse a Fidel en un encuentro con el presidente de China, Ju Hintao, ocurrido el 18 de noviembre de 2008. El deterioro físico que presenta es mucho mayor que el que ostenta en la foto difundida por el kirchnerismo. Incluso posee menos cabello que en la imagen junto a Cristina ¿Cómo es posible?

    Otro detalle no menor: en las fotos que Fidel suele sacarse con diversas personalidades, las posiciones son naturales y no suele mostrarse de frente. A continuación, tres imágenes que dan fe de ello.

    Sin embargo, en la foto con Cristina, Fidel muestra una postura demasiado forzada y totalmente diferente a las que antes se había sacado con personas de relevancia. Aquí sólo se muestran una pocas tomas como muestra, pero se han analizado docenas de fotografías que dan fe de ello.

    Finalmente, dos detalles finales: el jogging que viste Fidel no aparece en ninguna otra foto del líder cubano y su rostro tiene pocas “manchas de la edad” en relación a otras fotos que han visto la luz pública en los últimos meses.
    Un especialista en edición de fotografías consultado por este medio admitió que “la foto está obviamente trucada, la más arreglada es Cristina, le han hecho un perfilado sobre el lado derecho de la mandíbula y los ojos están más pixelados que las mejillas. El cuerpo de Fidel es en realidad el de otra persona y le insertaron una foto de su cabeza, el recorte de la barba lo delata (…) No parece el cuerpo de Fidel, comparado con otras fotos en esta tiene hombros más anchos”.
    A los datos mencionados debe agregarse un hecho curioso: tal cual menciona la fuente de Cancillería citada más arriba, ningún medio de difusión cubano de importancia ha publicado la fotografía ¿por qué?

Concluyendo

    A las dudas que plantea la fotografía de Fidel Castro junto a Cristina Kirchner, deben incluirse las llamativas afirmaciones del ex presidente cubano en Granma en relación al encuentro con la mandataria argentina: Por un lado, ¿por qué Castro, gran detallista de lo irrelevante, no dijo más que vaguedades y dedicó casi la mitad de su supuesta misiva a hablar de la charla de Cristina en la Universidad de La Habana?
    Por otro lado, ¿no es raro que Fidel escriba esta oración respecto a Cristina: “es capaz de proteger sus derechos cuando viaja a otro país, imponer un número de horas para hacer ejercicios y adaptarse, lo cual todos respetan”? ¿Cuándo en alguna de sus anteriores misivas escribió algo semejante?
    Es evidente que se todo ha sido parte de una operación que intenta mostrar a Castro en buen estado de salud, al tiempo que devuelve algo de crédito perdido a Cristina Kirchner, especialmente con los espacios progresistas argentinos.
    Sea cual fuere la motivación, es imperdonable que se haya engañado de tal manera a la sociedad.
    Más aún cuando sólo se trata de hacer creer que el kirchnerismo sigue estando a la “izquierda” de las circunstancias.

Christian Sanz

(1) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=4831

(2) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=4839

(3) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3358

Buenos Aires – Argentina

info@PeriodicoTribuna.com.ar

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¿Cómo puede un Dios ser tres personas?

¿Cómo puede un Dios ser tres personas?

La doctrina de la Trinidad – que Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo – son cada uno de igual forma y eternamente el único Dios verdadero – es sin duda difícil de comprender, y sin embargo, es el fundamento mismo de la fe Cristiana.

A pesar de que los escépticos la ridiculizan como una imposibilidad matemática, es sin embargo, una doctrina básica de las Escrituras como también profundamente realista tanto en la experiencia universal como en la comprensión científica del cosmos.

Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento enseñan ambos la Unidad y la Trinidad de la Divinidad.

El concepto de que hay un solo Dios quien creó todas las cosas es enfatizado en repetidas ocasiones en Escrituras tales como Isaías 45:18: “Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso…” Un ejemplo del Nuevo Testamento es Santiago 2:19: “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.”

Las tres Personas de la Divinidad son reconocidas al mismo tiempo en Escrituras tales como Isaías 48:16: “Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.”

El que habla en éste versículo, obviamente es Dios, y sin embargo, El dice que ha sido enviado por “Jehová el Señor” (o sea, el Padre) y por Su Espíritu (o sea, el Espíritu Santo).

La doctrina de la Trinidad en el Nuevo Testamento se hace evidente en versículos tales como Juan 15:26 en el que el Señor dijo: “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, él dará testimonio acerca de mí.”

Luego está la fórmula bautismal: “bautizándolos en el nombre del Padre, y del HIjo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Un nombre (Dios) – ¡y aun así tres nombres!

Que Jesús, como el unigénito Hijo de Dios, en efecto dijo ser Dios igual al Padre, está claro en numerosas Escrituras. Por ejemplo, El dijo: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.” (Apocalipsis 1:8).

Algunos cultos enseñan falsamente que el Espíritu Santo es una influencia divina impersonal de algún tipo, pero la Biblia enseña que El es una persona real, tal como lo son el Padre y el Hijo. Jesús dijo: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”

La enseñanza bíblica con respecto a la Trinidad puede ser resumida así:

Es una Triunidad en la que cada Pesona de la Divinidad es igual, completa y eternamente Dios.

Cada uno es necesario y cada uno es distinto y aún así todos son uno.

La tres Personas aparecen en un orden lógico.

El Padre es la Fuente invisible y omnipresente de todo lo que existe, revelado en y por el Hijo, experimentado en y por el Espíritu Santo.

El Hijo procede del Padre, y el Espíritu Santo del Hijo.

Con respecto a la creación de Dios, el Padre es el Pensamiento detrás de la misma, el Hijo es la Palabra que la trajo a la existencia, y el Espíritu es la Acción que la hizo una realidad.

Nosotros “vemos” a Dios y Su gran salvación en el Hijo de Dios, el Señor Jesucristo, y luego “experimentamos” esa realidad por la fe a través de la presencia y la habitación del Espíritu Santo.

Aunque estas relaciones parezcan paradójicas y para algunos completamente imposibles, ellas son profundamente realistas y su verdad es profundamente innata en la naturaleza del hombre.

De allí que el hombre siempre ha captado primeramente la verdad de que Dios debe estar “allí afuera”, presente en todas partes y que es la Causa Original de todas las cosas, pero ha corrompido este conocimiento intuitivo del Padre convirtiéndolo en panteísmo y finalmente en naturalismo.

De igual manera, el hombre siempre ha sentido la necesidad de “ver” a Dios en términos de su propia experiencia y comprensión, pero éste conocimiento que Dios debe revelarse a Sí Mismo ha sido distorsionado en politeísmo e idolatría.

De allí que el hombre contínuamente ha eregido “modelos” de Dios, algunas veces en forma de imágenes esculpidas y algunas veces en la forma de sistemas filosóficos que pretenden representar la realidad esencial.

Finalmente, el hombre siempre ha sabido que debe estar en condiciones de tener comunión con su Creador y de experimentar Su presencia “adentro”. Pero ésta profunda intuición del Espíritu Santo ha sido viciada con varias formas de falso misticismo y fanatismo y aun hasta espiritismo y demonismo.

Así que la verdad de la Triunidad de Dios es innata a la naturaleza misma del hombre pero éste frecuentemente la ha distorsionado y ha puesto un dios falso en su lugar.

 

 

Extracto de The Bible Has the Answer, por Henry Morris y Martin Clark,
publicado por Master Books, 1987.

Según la ciencia la felicidad parece depender más del altruismo que del placer o el dinero

Según la ciencia la felicidad parece depender más del altruismo que del placer o el dinero

MADRID, 18/01/2009 El País. / Joel Forster, ACPress.net
La búsqueda de la felicidad, del bienestar subjetivo, del sentimiento de satisfacción personal ha entrado de lleno en el ámbito de las ciencias si no exactas, sí experimentales. Y algunos de sus hallazgos son sorprendentes. Muestran, por ejemplo, que hay más felicidad en el altruismo que en el hedonismo, y en dormir más cada día que en comprarse un coche nuevo.

Todos los humanos parecemos estar a veces diseccionando la felicidad para buscar sus ingredientes. Entre nosotros, también hay economistas, sociólogos o psicólogos que publican sus trabajos en las revistas científicas de mayor impacto internacional. Se puede hablar, sí, de una búsqueda científica de la felicidad.

El estado de máxima felicidad en ciencia, tiene un nombre: flow (flujo), un concepto acuñado hace dos décadas por el psicólogo de origen húngaro afincado en EE UU Mihaly Csikszentmihalyi. Hace referencia a la absorción total que experimenta desde quien se entrega por completo a una tarea intelectual hasta quien se sumerge en un videojuego.

Csikszentmihalyi es, junto con su colega Martin Seligman, uno de los pioneros de lo que se ha llamado la ‘psicología positiva’. Cuando Seligman se estrenó como presidente de la Asociación Psicológica Americana, en 1998, llamó la atención sobre un sesgo en su disciplina: entre 1980 y 1985 la literatura científica incluía 2.125 trabajos sobre felicidad, comparados con 10.553 sobre la depresión. Seligman reivindicó la importancia de estudiar no sólo lo que entristece a la gente sino lo que la hace feliz.

La recomendación ha tenido éxito, y desde 2006 hasta ahora la felicidad ha protagonizado más de 27.300 artículos científicos -aunque la tristeza aún gana, con más de 53.000-. Existe ahora un “Journal of Happiness Studies” (revista de estudios sobre la felicidad) incluido en el sistema de citas científicas, y una World Database of Happiness, o base de datos mundial, que recopila información al respecto, con sede en la Universidad Erasmo de Rotterdam (Holanda).

Incluso la Unión Europea se ha tomado en serio la búsqueda de la felicidad. Acaba de financiar el proyecto “Hapiness”, una investigación que durará tres años y analizará cómo influyen las condiciones ambientales -desde el clima y la polución a la disponibilidad de servicios educativos o de salud- en el bienestar subjetivo (uno de los sinónimos técnicos para felicidad) de los europeos. La directora del proyecto, Susana Ferreira, del University College en Dublín, espera que los resultados sean útiles para la toma de decisiones “de la clase política y para el público en general”.

Ferreira y el resto de investigadores son, curiosamente, economistas. Pero ni mucho menos son los únicos en este campo. En economía es importante saber por qué el público toma las decisiones que toma, la respuesta para Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía de 2002, también tiene que ver con la felicidad. Escribía Kahneman en 2006 en la revista “Journal of Economic Perspectives” sobre cómo en economía se da el mismo boom pro-felicidad que en psicología: entre 2001 y 2005 se publicaron más de 100 trabajos sobre economía y felicidad, comparados con sólo cuatro entre 1991 y 1995.

¿CÓMO MEDIR LA FELICIDAD?
Una primera respuesta parece obvia: preguntando a los principales interesados. Las prestigiosas encuestas del European Social Survey (ESS), que se hacen desde 2001, incluyen la pregunta: “¿Cómo es usted de feliz?”. No son estudios frívolos. El ESS ha recibido el premio europeo Descartes por su alto rigor científico; su coordinador en España, Mariano Torcal, de la Universidad Pompeu Fabra, estima que cada campaña española del ESS cuesta unos 500.000 euros. El proyecto Happiness utilizará estos datos del ESS.

Los resultados de estas encuestas pintan grosso modo el siguiente panorama. En los países ricos se es más feliz que en los pobres. Bien. Pero superado un nivel mínimo de riqueza, dinero y felicidad se desacoplan: aunque la capacidad adquisitiva se multiplique, el sentimiento de bienestar apenas varía. La paradoja ya la señaló en los años setenta el economista Richard Easterlin, y se corrobora a lo largo de los años. Fernández Abascal lo ha expresado así: “Mis hijos tienen todas las videoconsolas y no son más felices de lo que era mi padre, que jugaba con una cuerda y una caja de cartón en la calle: tenían menos medios, pero los niveles de felicidad eran parecidos”.

Las encuestas del WVS también muestran que el nivel de felicidad se mantiene más o menos estable a lo largo de los años, así como las diferencias entre países. En los países nórdicos y en América Latina se declaran más felices que en Asia (Dinamarca, Colombia, Nigeria y Puerto Rico están habitualmente en cabeza). Sin embargo, tras los últimos datos, del pasado julio, Ron Inglehart, el responsable del WVS, llamó la atención sobre el hecho de que desde 1981 la felicidad parece haber aumentado en 45 de los 52 países estudiados. Inglehart y otros autores lo atribuyen a la mejor calidad de vida en países que empiezan a salir de la pobreza y a la extensión de la democracia, supuestamente asociada a más libertad personal.

JUBILADOS Y JÓVENES, MÁS FELICES
Pero, en cualquier caso, la foto que proporcionan las grandes encuestas es para muchos demasiado borrosa, así que tratan de afinar con investigaciones más precisas, a menor escala. Algunas dan resultados sobre edad y sexo.

En general, hay coincidencia en que son más felices los jóvenes y los jubilados. Un reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística francés (INSEE) con encuestas realizadas después de 1975 revela que, tras un bache en torno a los cuarenta años, la felicidad “remonta y alcanza su apogeo durante los sesenta”, independientemente del estado civil o el nivel de renta. Y el pasado julio investigadores estadounidenses -Easterlin entre ellos- analizaron décadas de datos antes de concluir que de jóvenes las mujeres se declaran más felices, pero hacia los 48 años las tornas cambian y son ellos quienes se sienten más satisfechos con sus vidas.

En general, hay acuerdo en que estos trabajos muestran que la felicidad se correlaciona con “beneficios tangibles en muchos ámbitos de la vida”, ha escrito Sonja Lyubomirsky, de la Universidad de Stanford. Entre ellos: más probabilidades de estar casado y menos de divorciarse; más amigos y mayor soporte social; más creatividad y productividad en un trabajo de más calidad y bien pagado; más actividad y energía vital; mejor salud mental y física; capacidad de autocontrol; e incluso más longevidad.

LAS ACCIONES CUOTIDIANAS, DECISIVAS
Pero esto no basta para sacar conclusiones sobre la fórmula del bienestar vital. Hace falta diseccionar a la felicidad más y mejor en el laboratorio. Los investigadores lo están haciendo, con resultados curiosos. Antes han afilado sus armas, es decir, han diseñado nuevos métodos para medir la felicidad, aparte de las encuestas declarativas.

Varios trabajos sugieren que la felicidad que los individuos declaran cuando se les pregunta en global cómo se sienten es muy influenciable por factores intrascendentes, como la formulación de las preguntas o el que se acabe de tener una experiencia buena o mala -un ejemplo clásico: pacientes que se someten a una prueba desagradable dicen pasarlo menos mal si los últimos minutos son placenteros, aun a costa de prolongar el examen-.

Kahneman pide a los sujetos del experimento que asignen un grado de felicidad a cada una de sus acciones diarias, reviviéndolas, y no sólo dando un valor global. Con este método realizó y publicó en “Science” en 2004 un trabajo con casi un millar de mujeres que declaraban cómo de satisfactorias eran sus actividades: el sexo, salir con amigos y relajarse ante la tele figuraban muy alto en la lista, mientras que dormir poco y una agenda laboral muy apretada eran de lo más desagradable. De nuevo, familia y amigos se revelan importantes, pero no el dinero (una vez cubierto lo básico).

EL ALTRUISMO GANA A LA BÚSQUEDA DEL PLACER
Otro resultado de algunos estudios: genera más felicidad gastar dinero en los demás que en uno mismo. Lo ha demostrado un trabajo de Elizabeth W. Dunn (Universidad British Columbia, Vancouver, Canadá) en “Science” el pasado marzo, en el que se daba dinero a voluntarios, se les instruía sobre cómo gastarlo y se medía después su grado de satisfacción personal.

Este resultado coincide con otros donde la mayor felicidad se correlaciona con acciones de ayuda a los demás y de promoción de la virtud. El altruismo, concluyen los investigadores, pone sobre la pista de la felicidad mucho más que la búsqueda del placer. “Dado que la gente parece pasar por alto los beneficios, las políticas que lo promuevan podrían ser una buena manera de traducir más riqueza nacional en más felicidad nacional”, escribe Dunn.

Pero entonces, si el dinero no da la felicidad y el placer personal tampoco, ¿por qué la sociedad actual parece concentrarse en esos factores? ¿Hay un desenfoque generalizado? La causa podría ser un fenómeno ilusorio que Kahneman describió, en “Science” y otras publicaciones, en 2006. “Cuando la gente considera el impacto de un único factor en su bienestar -como los ingresos, pero no únicamente-, es propensa a exagerar su importancia; llamamos a esta tendencia ilusión de foco (…). Esta ilusión puede ser fuente de errores en la toma de decisiones importantes”, ha escrito este experto.

Este fenómeno tampoco ayuda a estimar la felicidad de los demás. “A todo el mundo le sorprende lo felices que pueden ser los parapléjicos”, ha dicho Kahneman. “La razón es que no son parapléjicos todo el tiempo. Disfrutan de sus comidas, de sus amigos. Leen las noticias. Tiene que ver con dónde se pone la atención”.

LO QUE EL DINERO NO PUEDE HACER
“Aquellas personas con más ingresos que la media están relativamente satisfechas con sus vidas, pero apenas son más felices que los demás en cada momento; tienden a estar más tensas; y no dedican más tiempo a actividades especialmente divertidas. Es más, el efecto de los ingresos en la satisfacción vital parece ser transitorio”, escriben en “Science” (junio 2006) Daniel Kahneman y otros economistas y psicólogos.

No es el único trabajo que explora el efecto del dinero en quien lo posee. También en la revista “Science”, en noviembre 2006, psicólogos y expertos en marketing estadounidenses concluyen que el dinero hace sentirse a la gente más autosuficiente, y comportarse en consecuencia. “Los resultados de nueve experimentos sugieren que el dinero hace que la gente prefiera sentirse libre de las dependencias y de los dependientes”, escriben los investigadores. Cuando se estimulan los pensamientos relacionados con el dinero la gente “pide menos ayuda y está menos dispuesta a ayudar a los demás”.

Esto explicaría, según estas fuentes, “por qué el dinero es visto a la vez como el mayor de los bienes y de los males. A medida que los países y las culturas se desarrollaron el dinero habría permitido adquirir bienes y servicios (…) a la vez que disminuían los lazos con amigos y familia. De esta forma, el dinero fomentó el individualismo pero redujo las motivaciones comunes, un efecto aún aparente en la respuesta que hoy da la gente al dinero”.

Llegó el día de… El Desafío del Ministerio 2009

Llegó el día de… El Desafío del Ministerio 2009

Posted: 20 Jan 2009 08:44 PM CST

Miércoles 21 y Jueves 22 de Enero de 2009.

Llegó el día.  Este Miércoles inicia en Casa de Oración el Congreso El Desafío del Ministerio 2009, este año con el lema Como en los días de Noé, un evento dirigido a pastores, líderes y a los creyentes en general, que tiene como propósito la consolidación de nuestro compromiso de predicar la Palabra de Dios y preservar la sana doctrina.  El reto no es poca cosa: un líder cristiano debe conducir a los creyentes no sólo a aprender la Biblia sino a ponerla por obra, no sólo a estudiar en comunidad sino a que cada uno busque la dirección de Dios para su propia vida, no sólo a convertirlos en oídores sino a que crezcan, a que maduren en la fe.

Le esperamos…Este encuentro, dirigido por el pastor Chuy Olivares, se desarrollará este Miércoles y Jueves.  De 9 de la mañana a 2 de la tarde los temas están dirigidos especialmente a pastores y líderes, y de 7 a 9 de la noche se habla a todo creyente.  Sin embargo la entrada es libre para todos en ambos horarios y no se requiere inscripción.  La única restricción consiste en que, durante el horario matutino y por razones de orden, no se permitirá el acceso a menores de 12 años.  Durante las sesiones nocturnas contaremos con atención de la iglesia infantil en salones adjuntos a nuestro auditorio principal.

A usted que está fuera de Guadalajara le informamos con gusto que este evento será transmitido en vivo por Casa de Oración Radio, así que tendremos la oportunidad de compartir estos mensajes con usted de forma inmediata.  Además, durante los horarios de inactividad, retransmitiremos el total de las sesiones que conforman este evento, por lo cual toda nuestra programación estará dedicada durante todo el Miércoles y el Jueves, día y noche, a llevar hasta usted El Desafío del Ministerio.  Hacemos esto pensando especialmente en quienes nos escuchan en otras latitudes, con horarios diametralmente opuestos a los nuestros, pues deseamos que nadie se quede sin la posibilidad de escuchar lo que Dios hablará a nuestro corazón durante estos días.

Como antesala al evento, transmitiremos también por Casa de Oración Radio, los mensajes del Primer Congreso El Desafío del Ministerio grabados en el año 2007, en el que Chuy Olivares enseña principios fundamentales para el ejercicio del pastorado y el liderazgo en la iglesia contemporánea.  Será un buen marco de referencia, previo al evento de este año: le invitamos a escucharlo de las 0:00 a las 9 de la mañana de este Miércoles.  A su término, comenzará nuestra emisión en vivo.

Si desea enviar comentarios al pastor Chuy Olivares durante el evento, dirija un mensaje de correo electrónico a la dirección radio@casadeoracionmexico.com y un miembro de nuestro equipo de trabajo se lo hará llegar.

Le recordamos que este evento es gratuito para todos.  No podría ser de otra forma.  Todo evento donde se predica la Palabra de Dios debería serlo.  A usted que está en condiciones de acudir a esta cita, aquí le esperamos, será un gusto recibirle en Casa de Oración de Avenida Colón 1547, esquina con Cardenal, en la Colonia Morelos de Guadalajara, México.  Aquí le presentamos un mapa que puede ayudarle a encontrar nuestra sede.  Sea que lo haga presencialmente, o bien que lo haga a la distancia, le invitamos a asumir… El Desafío del Ministerio.

Aqui estamos

 

La censura es una forma de matar al otro

Temas de la Justicia

La censura es una forma de matar al otro

Por Adrián Ventura
Miércoles 14 de enero de 2009 |Lanacion.com

Un mago hace desaparecer un conejo y la gente aplaude: es un acto burdo y repetido, pero el público está dispuesto a ser engañado. En cambio, el Canal 7 cortó las imágenes que mostraban a Julio Cobos en el Festival de Jesús María y la gente critica. La prestidigitación, hacer trucos para despistar al auditorio, es una virtud en los magos, pero un vicio en los políticos. La ciudadanía se cansó de los trucos.

La decisión del Canal 7 y del Canal 10 de Córdoba de no mostrar al vicepresidente de la Nación quizá no coarte la libertad de expresión de Cobos, porque él no pidió expresarse, sino que simplemente asistió a un acto, pero seguramente viola el derecho de la gente a conocer los hechos, que es otra forma de censura. Y, también, menoscaba la figura institucional del vicepresidente.

El incidente que afectó a Cobos tiene la apariencia de ser anecdótico, pero no lo es.

La diputada Silvana Giúdici, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, dijo en declaraciones públicas que este acto va en la misma línea del manejo que hace el Gobierno con la publicidad oficial y con la utilización de los medios de comunicación.

Quizá no haya sido la presidenta Cristina Kirchner la que se haya rebajado a tomar la decisión de cortar las imágenes, pero los responsables de la televisión pública no dudaron en hacer gala de obsecuencia política ni en usar la televisión estatal como un bien propio del Gobierno.

El Gobierno no sólo incurre en censura cuando prohíbe expresarse a quien pide hablar, sino, también, cuando silencia el pluralismo, aunque esa diversidad se manifieste dentro del oficialismo.

Desde 2003 hasta la fecha, el Gobierno y algunos de sus voceros se preocuparon por instalar en la sociedad dicotomías que deberían estar superadas: progresismo y derecha, negros y blancos, trabajadores y oligarcas, campo y ciudad, kirchneristas y opositores, y una gran cantidad de epítetos que sólo persiguen fracturar el tejido social. Es una parábola más que curiosa de un gobierno que pretende ser progresista y que termina prodigando costumbres propias de la derecha más conservadora.

Discriminar a “los otros” es una metáfora de matarlos, un simulacro de su supresión. El otro me molesta, entonces no lo tolero, sino que lo silencio. Es una eliminación simbólica del enemigo. La prueba de fuego de la democracia es saber qué hacemos con el enemigo: si lo toleramos, si lo silenciamos o lo matamos. Quizás el Gobierno esté sacando una baja nota en el examen de la democracia, que se merece mucho más que actos mezquinos.

2009: miedo, mucho miedo

2009: miedo, mucho miedo

Así decía el estribillo de una antigua canción andaluza: “Tengo miedo, mucho miedo, miedo de perderte”. El miedo de hoy no es a que se marchite esa flor delicada del sentimiento, fuerza fundamental de la pasión amorosa. El miedo que en esta época incierta invade a mujeres y a hombres de todas las latitudes es menos romántico. Es un miedo que brota de corazones inquietos, que se incuba en mentes recelosas, desconfiadas, atenazadas ante la incertidumbre del futuro. Nada se espera del cielo y la tierra presenta un panorama pavoroso. 

 
El pasado mes de octubre se presentó en Roma el resultado de una cumbre social que estudió el tema del miedo en las grandes ciudades de América, Europa y Asia. Se entrevistó a 5.000 personas entre 15 y 75 años. El resultado de la encuesta sí que es de auténtico miedo. El 90 % de los entrevistados dijo sufrir algún tipo de miedo. De éstos, un 42% declaró sentir un miedo muy fuerte, pánico ante la incierta situación que se está viviendo. 

El 2008 acabó. Todo acaba alguna vez. También nosotros acabaremos en el tiempo. Hemos entrado en el 2009 con predicciones apocalípticas. Dicen que se duplicará el número de parados. Que otros vivirán con el miedo a perder lo que tienen. Dicen que este será un año negro, un año horrible. Que el terremoto financiero nos hará a todos más pobres. Que seguirán quebrando grandes empresas. Que entramos en un período de inestabilidad y de grandes cambios sociales. El cantautor y escritor Luis Eduardo Aute ha dicho que esto que estamos viviendo es peor que una crisis, es una mutación, el fin de algo. En España y otros países europeos la inflación constituye una amenaza galopante. La economía se encuentra en plena recesión y camino de la depresión. Los mayores están quedando sin empleo y los jóvenes no encuentran un primer trabajo. Esto ha hecho que el año pasado 80.000 jóvenes españoles hayan solicitado entrar en el ejército, donde cuentan con paga fija a fin de mes. 

La crisis mundial que amenaza con arrastrar al paro y a la pobreza a millones de personas también afecta a los ricos. Primero fue el francés Thierry Magon de la Villehuchet, gestor de un fondo financiero en Nueva York, quien se pegó un tiro en su oficina de la gran ciudad norteamericana. El pasado 6 de enero le imitó el magnate alemán Adolf Merckle, a quien se calculaba una fortuna de 7.000 millones de euros. Al ver sus empresas arruinadas se tendió sobre los raíles del tren y murió troceado por la máquina. De cada cien españoles, 64 han dicho que el 2009 traerá oscuros nubarrones y será mucho peor que el 2008. 

Hay miedo, mucho miedo. Y aquí radica la tragedia. 

Quien vive con el miedo en el alma jamás será un ser libre; el miedo esclaviza. Debilita. La más peligrosa de todas las debilidades es el miedo. Crea un estado de debilidad y de impotencia que facilita la victoria del enemigo sobre la voluntad. 

En un elevado porcentaje de personas y de situaciones el miedo al futuro carece de sentido. Es querer cruzar el puente antes de llegar a él. Parodiando palabras de San pablo, a cada día bastan sus miedos. No hay por qué anticipar los del mañana. Ante el miedo, el alma humana se empequeñece. 

En el Nuevo Testamento, la irrupción de lo sobrenatural nos previene con un “No temas”. El verbo transitivo “temer” se conjuga unas diez veces en los Evangelios en sus diferentes acepciones, siempre en palabras de Cristo, que son palabras de confianza, de seguridad, de optimismo, de tranquilidad. Palabras de ánimo y de esperanza. Palabras de vida. 

No tener miedo a lo que pueda ocurrir a nuestros cuerpos. Aún cuando perezcan de hambre, de sed o de enfermedades, en su interior albergan un alma inmortal: “No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar” (Mateo 10:28). 

No tener miedo a esa supuesta y alarmante crisis cuya noticia ocupa cada día las primeras páginas de los periódicos, las emisoras de radio y televisión. La fe en Dios es uno de los principios fundamentales de la doctrina de Cristo. La conciencia de sabernos protegidos por Dios se apoya en que si El se ocupa de criaturas insignificantes como los pajarillos en libertad, cuánto más se cuidará de nosotros, sus hijos: “No temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos” (Mateo 10:31). 

No tener miedo al griterío que pretende abatirnos. Aprendamos con Machado a distinguir entre las muchas voces una, sólo una voz, la del Maestro que calma las tempestades y nos susurra al oído:“Tened ánimo; Yo soy, no temáis” (Mateo 14:27). 

No tener miedo ante nuestra pequeñez numérica. Somos setecientos millones cristianos evangélicos en un mundo de 7.000.000 millones de habitantes. Formamos pequeñas congregaciones de creyentes que pasan inadvertidas en el maremágnum social que nos rodea. Rebaño pequeño, incomprendido y discriminado, lo exiguo del número puede hacernos temer. Pero Jesús es uno de nosotros. Desde su fortaleza divina nos dice: “No temáis, manada pequeña” (Lucas 12:32). 

Los cristianos no debemos temer, como quienes sólo tienen su mirada en el suelo, ante las catástrofes que los agoreros de siempre profetizan para este año 2009.No debemos temer porque somos el pueblo de Dios, hijos Suyos e instrumentos de sus designios. Desde el fondo de la historia bíblica nos llega el eco de Su Voz apaciguadora: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10).

 

J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional.

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