Importante aumento de la visibilidad de los evangélicos en Chile


Importante aumento de la visibilidad de los evangélicos en Chile 
Miércoles 07 de Enero de 2009
Iglesia
Chile
 


 

Chile es uno de los países Latinoamericanos en donde el conocido aumento de evangélicos se está dando con más ímpetu.

 

Chile, (ACPress.net / NoticiaCristiana.com)Chile es uno de los países Latinoamericanos en donde el conocido aumento de evangélicos se está dando con más ímpetu. Las cifras oficiales hablan de un crecimiento del porcentaje de creyentes protestantes, que se sitúa en el 15,1 por ciento del total de la población. A ello se añade, la reciente instauración oficial del Día de las Iglesias Evangélicas, cada 31 de octubre. 

Emilio Soto, presidente de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, considera que “la Iglesia católica en este país va decreciendo cada vez más”, según ha dicho a la agencia mexicana Notimex. La razón está en las bases, considera, ya que “Chile ya no es un país católico porque mucha gente no se siente como tal”. Esta tendencia la corroboran las mismas instituciones católicas. El vicario de Santiago, Cristián Precht, por ejemplo, cree que pese a que “quizás se ha perdido en cantidad (de fieles)”, la Iglesia Católica habría “ganado en calidad”. Los datos muestran que mientras los evangélicos han aumentado del 12,4 al 15,1 por ciento, el catolicismo se ha reducido del 76,8 al 69,9 en los últimos años.

Pero el avance más significativo para la comunidad protestante en Chile ha sido su visibilidad pública. Ha sido de gran relevancia política el acuerdo aprobado por unanimidad en el Congreso Nacional, por el cual se declaró festivo el 31 de octubre, día que en el calendario oficial celebrará el recuerdo de la Reforma y pasará a ser Día Nacional de las Iglesias Evangélicas. Muchos consideran este avance como un claro gesto de la presidenta Michelle Bachelet hacia el mundo evangélico chileno.

Pese que durante la dictadura (1973-1990) Augusto Pinochet tuvo relación con algunos obispos evangélicos, fueron los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia, sin embargo, los que institucionalizaron la presencia de pastores evangélicos en las Fuerzas Armadas e incluso en el Palacio presidencial de La Moneda.

El presidente Patricio Aylwin (1990-1994) promovió la Ley de Libertad de Culto, que fue promulgada por su sucesor, Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000). El mandatario Ricardo Lagos (2000-2006), en tanto, publicó los reglamentos de esa legislación y Michelle Bachelet instauró las capellanías evangélicas en La Moneda y las Fuerzas Armadas.

RAÍCES PROTESTANTES
Las iglesias evangélico-protestantes provienen en Chile de las corrientes tradicional europea (anglicanos y luteranos), la tradicional misionera (cercana a bautistas y metodistas estadounidenses) y la pentecostal. Éstos últimos son los más presentes, 7 de cada 10 evangélicos chilenos se consideran pentecostales

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La sanidad es para todos

La sanidad es para todos

A cincuenta y cuatro años del primer gran avivamiento en la Argentina donde miles de personas escucharon el Evangelio y fueron sanadas milagrosamente

El evangelista Tommy Hicks cuenta el secreto de su fe, y de las sanidades más espectaculares.

POR TOMMY HICKS

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Sanidades en cancha de Atlanta. Foto del Pr. Rocky Grams, IBRP..

Es sorprendente ver cuánta gente cree que sabe y ¡qué poco saben en realidad acerca de los métodos de Dios para la sanidad! Día y noche estoy orando por la liberación de aquellos en necesidad, y pocas veces encuentro a alguien que sepa en realidad cómo aplicar la provisión para la redención para su necesidad particular; la mayoría cree indiferentemente que es solo cosa de unas pocas palabras; una ceremonia de sanidad. Y después puede o no llevarse a cabo. Si no se lleva a cabo inmediatamente, concluyen que la sanidad no es para ellos, o que hay una equivocación en alguna parte. ¡Y lo dejan ir así! Pero la sanidad es para todos.

Aclaremos definitivamente algo en cuanto a la sanidad de los enfermos:

En primer lugar, ¿qué nos enseñan las Escrituras acerca de quiénes pueden ser sanados?

Por ejemplo, hablaremos de todos aquellos que vinieron a Jesús y fueron completamente sanos. Ninguno fue negado. Buenos, malos, educados y no educados. Él nunca echó fuera a ninguno, sino sanó a todos los que vinieron a Él; y más aún, cuando Jesús ordenó a los que debían enseñar el Evangelio de redención, les dijo que sanaran a los enfermos. Note que en toda su ordenanza no les enseñó en cuanto a la sanidad de cierta clase de gente, sino que todos los enfermos estaban incluidos.

Estos ministros que andan orando por los enfermos e insistiendo que estos infortunados se eleven hasta cierto gardo de fe o conducta antes de que pùedan ser sanados, o han rehusado llevar la responsabilidad o nunca fueron enviados con el Evangelio de liberación. Y otra vez; está escrito que el que quiere puede venir a las aguas de vida y beber; el profeta Isaías clama en 55:1: “¡Vengan a las aguas todos los que tengan sed! ¡Vengan a comprar y a comer los que no tengan dinero! Vengan, compren vino y leche sin pago alguno “.

No importa quién o qué es usted, el mensaje de liberación es para usted.

En segundo lugar, es la voluntad de Dios que usted sea sano

Si usted de verdad quiere hacer la voluntad de Dios, entonces esté listo para aprender y aplicar ese conocimiento a sí mismo. Ese mismo pasaje aplicado a la universalidad de la sanidad también revela la voluntad de Dios.

Está expresamente estableciendo que Jesús vino a hacer la voluntad de su Padre, y sanó a todos los que vinieron a Él y fueron traídos a Él. Más aún, si hubiera alguna excepción en cuanto a si es la voluntad de Dios que todos sean sanados, entyonces ¿porque no especifcó Jesús quienes serían cuando envió a sus hombres a predicar?

Su lenguaje siempre fue universal y “Donde quieran que vayan, prediquen este mensaje: El reino de los cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedads a los que tienen lepra, expulsen a los demonios”

tommy-hicck-2Primeros días de campaña en Atlanta: cantan alabanzas con el estadio semivacío. Foto cedida.

¿De que manera vendrá la sanidad a nosotros?

¿Debiéramos esperar la sanidad como una gran manifestación del poder divino por la cual la enfermedad, con todas sus marcas y síntomas desaparecerá? ¿O vendrá a nosotros lenta y calladamente de modo que podamos observar su trabajo, hasta que con el transcurso del tiempo, de pronto nos damos cuenta que estamos sanados, o en el proceso de ser sanados? A estas preguntas debo contestar ambas ‘sí” y “no*. Porque ambas son correctas y ambas están equivocadas.

Es correcto buscar y esperar un milagro repentino que traerá sanidad completa, pero está mal que, si el milagro no se lleva a cabo, uno se desaliente y concluya que el caso no tiene esperanza.

Miremos el ministerio sanador de Jesús cuando estaba en la carne, y veamos cómo sanaba. La manera cómo Él sanaba entonces, es la manera cómo Él sana ahora.

El caso de la suegra de Simón en Marcos 1:30-31, dice así:
“La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y enseguida se lo dijeron a Jesús. Él se le acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Entonces se le quitó ¡a fiebre y se puso a servirles”. En este caso fue hecho y la sanidad fue instantánea. Otra vez, en ese mismo capítulo, versículos 40-42 dice: “Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas le suplicó: -Si quieres, puedes limpiarme. Movido a compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre, diciéndole: -Sí quiero. ¡Queda limpio!”

Este es otro caso de sanidad instantánea. Al hablarse la palabra, toda evidencia de enfermedad desapareció. Esta clase de sanidad es el producto de un milagro que toma lugar muy frecuente cuando la sanidad es ministrada entre aquellos que no han tenido oportunidad de conocer a Jesucristo como un Salvador total.

Extraño corno parezca, es más fácil traer sanidad instantánea a las masas que no concurren a una iglesia, que a aquellos que hacen ministerio. Aquellos que consideran que conocen a Dios están por lo general están atados por fracasos pasados y enseñanzas
tradicionales, que es difícil traerlos a una nueva posición de fe. En vez de ver la persona de Jesús y venir a Él, estas otras cosas llenan su visión y ellos trabajan en vano por liberación. Los incidentes de sanidad a los que nos referimos aquí eran de naturaleza repentina y milagrosa.

Caminar por fe       

Sin embargo, esta no era la única manera como Jesús sana Por ejemplo, cuando sanó al hombre ciego que se registra en Juan 9. usted notará que Jesús ungió sus ojos y le dijo que se fuera a lavar en el estanque de Siloé. No hubo evidencia de sanidad cuando Jesús lo ministró El ciego se fue de la presencia del Señor en completa oscuridad, hacia el estanque. Aquí está la fe en acción. Esta es obediencia a su Palabra. Muchos, si no son sanados inmediatamente por un milagro, no quieren seguir al lugar que Él les indica en su Palabra, sino dicen: “Bueno, pensé que me sanaría allí mismo”, o “me voy así como vine”.

Mucha de esta buena gente pierde su sanidad, no porque no tuvieran fe, sino por ignorar cómo obra Dios, y son engañados con el pensamiento de que la sanídad solo viene por medio de milagros instantáneos.

Naamán, el leproso, casi perdió su limpieza por este mismo error. Elíseo, el profeta, le dijo que fuera y se sumergiera en el Jordán siete veces, y Naamán estaba profundamente resentido porque Dios no lo sanó en ese mismo momento. Si no hubiera sido por sus sirvientes, hubiera muerto por fin de una muerte horrible. No porque Dios no quería sanar y no porque Naamán no quisiera hacer lo que Dios demandaba. Naamán quería ser sanado inmediatamente, y por un milagro. Dios quería enseñar a Naamán y a todos los hombres de todos los tiempos, las maravillas de la fe. Dios tiene un camino por el cual usted puede ser sanado si puede aceptar el camino de Dios. No importa quién es usted, o cuan bueno es usted, no puede ser sanado bajo sus propias condiciones.

Conozco a muchas personas bien intencionadas quienes, puestas en el lugar de Naamán, hubieran ido al Jordán y tímidamente probado del agua. Si estaba desagradablemente fría hubieran tratado de encontrar una manera más cómoda. Aunque se les persuadiera de que entraran, dirían que una sumergida sería suficiente. Este gran capitán de Siria se sumergió una vez, y luego miró sus manchas leprosas. Estaban aún allí. “Esto es una tontería”, sería su pensamiento. “Si Dios no puede hacerlo con una sumergida no puede hacerlo en absoluto. Será mejor que salga”. Pero se sumergió de nuevo. Aún estaban allí las manchas leprosas. Una y otra vez. Cada vez esperaba que se hubieran ido, pero hasta la séptima vez no desapareció la lepra.

Si la gente llevara a cabo las instrucciones del Señor con tanto cuidado como siguen las órdenes de un médico, no habría dificultad alguna en hallar la sanidad.

Sanidad completa manifestada
¡Ah, esta es la sanidad que Dios trae! Él no deja cicatriz alguna. Cuando Dios opera ninguna adherencia crece hasta causar molestias más tarde. Cuando Jesús sana ninguna complicación sigue. Por último, no hay fracasos ni equivocaciones cuando el Gran Médico atiende el caso. Usted no tendrá que seguir tomando medicamentos por años. No habrá cuentas que pagar por servicios profesionales prestados”.

Su carne será más blanca que la de un niño. Cuando Dios sana, Él hace una obra mejor que lo que hizo la naturaleza en un principio. La naturaleza puede producir cosas caprichosas, pero nunca hay sanidades caprichosas con Dios. Naamán, el leproso, lo vio así cuando en obediencia a la palabra de Dios, se lavó siete veces en el Jordán.

Sí, Él es un maravilloso Salvador, un Dios que obra milagros, uno que “puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir”. Recuerde: el Dios de Job y el Dios de Naamán es aún nuestro Dios.

Acerqúese al Señor con todo su corazón. Deje que todo su ser busque al Señor. Él requiere que los hombres lo busquen de todo corazón, con sinceridad y sentimiento. No mire al Señor como si Él fuera un árbol o una piedra. Venga a Él como uno que es afectado por el sentimiento de sus debilidades, uno que siente, uno que lo ama, pero pide a cambio su corazón, sentirse en su hogar, algo de intensa intimidad.

Tomado del libro:Este poder puede ser suyo
PorTommy Hicks Editorial Peniel