FALACIA DEL MONIGOTE DE PAJA

FALACIA DEL MONIGOTE DE PAJA

Debo admitir que me siento honrado al ser citado por el autor de tan extenso ensayo, a pesar de que éste considera que está señalando un error mío. Siento interrumpir la cadena de loas al artículo por los adulones de turno, pero es necesario señalar que el autor se equivoca en lo relacionado con mi posición en el tema Darwin-Hitler. Pasaré ahora a señalar cómo el autor nos ofrece un ejemplo de cómo al señalar las falacias de otros, podemos cometer las nuestras. También veremos la confusión del autor al catalogar mi razonamiento como una falacia post hoc ergo propter hoc (luego de esto, por lo tanto debido a esto), también conocida con el nombre de “falsa causa”. Para los que no han leído todo el trabajo del capacitado escritor, vale la pena definir la falacia: una cosa es causada por otra, simplemente porque una sucede después de la otra. Ejemplo: hay un eclipse, el sol desaparece, suenan los tambores, el sol reaparece. Conclusión: la causa de la reaparición del sol, fue el batir de los tambores.

Ahoraque ya tenemos claro en qué consiste la falacia, veamos la cita del autor donde mi nombre es mencionado:

“Según el teólogo Pablo Santomauro Las ideas de Darwin y Dalton fueron recogidas en Alemania por Ernst Haeckel, un doctor desconocido que pronto se convirtió en el apologista líder en materia de evolución en su país. Las obras de Haeckel y el mensaje de Darwin se propagaron rápidamente por la Alemania Nazi, y fueron el combustible que avivó el deseo de Hitler de hacer de la raza Aria la superior. ¿El método? Eliminar a los judíos y otras razas inferiores basado en la capacidad inherente de la evolución para clasificar varias razas humanas como especies separadas”.

Santomauro,P. Darwin y Hitler, la conexión. http://iberoag.org/2008/08/13/darwin-y-hitler-la-conexion/

Me pareció importante dar la dirección de donde el autor tomó mis palabras, porque si bien lo hace al final de su ensayo, no usa números para la rápida identificación de la cita, y sabe que enterrar la referencia al artículo original en un mar de información al final de su trabajo, prácticamente garantiza que el lector no se molestará en revisar.

Recomiendoal lector leer mi artículo, es tan breve que toma tres minutos leerlo. Allí se dará cuenta que el autor de artículo “Falacias de …” cita solamente lo que le conviene para el propósito de su trabajo. Evita mencionar mis palabras respecto a la Eugenesia, palabra acuñada por el primo de Darwin, Sir Francis Galton. Este señor y sus seguidores intentaron, desde que la esencia del Darwinismo era la selección natural, reemplazar a la selección natural con una selección artificial, planeada y ejecutada por el hombre (ciertos hombres), a los efectos de acelerar la evolución de las características “deseables” y eliminar las “indeseables”.

Elautor “de Falacias de …” también evita citar que yo escribo:

“EL DARWINISMO POR SI SOLO NO CAUSO EL HOLOCAUSTO, pero sin las ideas de Darwin, ni Hitler ni sus simpatizantes hubieran encontrado el apuntalamiento científico necesario para convencerse ellos mismos de que la atrocidad del holocausto era moralmente justificable”.

Leyendo mi trabajo en su totalidad, cualquier lector honesto se percatará de que no existe en él ninguna falacia de causa. Si un banco acaba de ser asaltado, y las pistas conducen a la identificación de los asaltantes, y al allanar la casa de estos se encuentran los planos del banco, armas y parte del efectivo robado, la conexión es irrebatible. Este es el caso con mi proposición. Ahora me permito citar más material de mi trabajo:

“Elhistoriador Richard Weikart afirmó que los escritos de Haeckel, haciendo eco del naturalismo darwiniano, fueron el ímpetu detrás de la Eugenesia. Haeckel lamentaba alguno de los efectos ‘disgénicos’ (anglicanismo por degeneración biológica de los descendientes) en la civilización moderna y manifestó abiertamente su apoyo por la Eugenesia. En este contexto, Haeckel habló favorablemente de la práctica de los espartanos de matar a los niños débiles o enfermos… Por un lado Haeckel adhirió a la noción de los alemanes de que la vida comenzaba en el momento de la concepción, pero por el otro aceptaba el aborto basado en la noción darwiniana de que el feto humano tiene el mismo valor que el de un animal. En forma velada, Haeckel dio su sello de aprobación al infanticidio, el aborto, todo tipo de eutanasia y aun la muerte voluntaria de los discapacitados físicos y mentales. La gran mayoría de los seguidores de Darwin apoyaron a Haeckel y ayudaron a desarrollar esta horrible aproximación ética … Una vez que comparamos notas, Hitler y la Eugenesia, nos damos cuenta que el racismo es un ingrediente esencial en la obra de Darwin. En los libros de la obra máxima de Darwin, el título original siempre aparece oculto detrás de ilustraciones de mamíferos, reptiles, aves e insectos. El título original es “El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural, o LA PRESERVACION DE LAS RAZAS FAVORECIDAS EN LA LUCHA POR LA VIDA” (mayúsculas nuestras). ¿No es este título repulsivo?”

Comose puede ver, el razonamiento está bien elaborado y no existe ninguna falacia de causa. Es por ello que el autor de “Falacias de …” prefiere “inventar” una falacia antes que refutar la médula del artículo. Al citarme sin alusión al contexto de mi artículo comete la FALACIA DEL MONIGOTE DE PAJA. Esta consiste en fabricar una mala representación del argumento del oponente, de forma de poder rebatirlo fácilmente.

Concluimosque el autor no sólo se equivoca en atribuir una falacia a mi trabajo, sino que también comete la falacia del “red herring” (o pista equivocada) al traer a Martín Lutero al escenario. Martín Lutero y su errónea apreciación respecto a los judíos no fue un factor contribuyente al holocausto. El darwinismo sí.

PabloSantomauro

SI SE ESCUCHARA UNA VOZ …….

Pensaba descansar unos días “desenchufándome” de todo, pero no puedo. Revisando mis archivos encuentro tanto material que aun no se ha publicado y pienso en el Señor, que puede servir de capacitación a mis hermanos, así que aquí estoy de vuelta …..

Bendiciones.


SI SE ESCUCHARA UNA VOZ …….

por Pablo Santomauro


En el curso de este año tuve oportunidad de intercambiar ideas con algunos ateos, quienes entre otros argumentos usaban el clásico “Si Dios existe, ¿por qué permite el mal y el sufrimiento?” He aquí un párrafo de una persona atea  de quien no daremos su nombre, y la respuesta dada por un servidor. Considero que lo expresado puede ayudar a algunos lectores a confrontar los argumentos ateos en una forma concreta y breve.

Ateo/a dice:
“¿Se imaginan que bueno, claro y efectivo por ejemplo, si hubiera aparecido una voz en la segunda guerra mundial para evitar 100 MILLONES DE MUERTES,? Si tan solo todos los humanos hubieran escuchado la voz de dios diciendo por ejemplo “Soy dios, no se maten, sean buenos”, mensaje mas simple que los que da en la Biblia, donde explica como curar la lepra mediante un conjuro…” [mayúsculas en el original]

Nuestra contestación:

Antes de proceder a contestar, aclaro que mi respuesta no es de carácter personal, sino que pretende ser de alcance generalizado. Tomo el estilo y la estructura del mensaje suyo para elaborar mi refutación. Aquí está:

A lo mejor si se escuchara una voz cada vez que te vas a meter entre las sábanas con tu amante (hombre o mujer) que dijera, por ejemplo: “No lo hagas, no forniques porque los fornicarios no entrarán en el reino de los cielos”…..

A lo mejor si se escuchara una voz que … : “No hables con palabras obscenas porque los maldicientes no entrarán en el reino de los cielos” …..

A lo mejor si se escuchara una voz que … : “No tengas relaciones homosexuales porque tampoco esos entrarán en el reino de los cielos” …..

A lo mejor si antes de emborracharte en el fin de semana, se escuchara una voz que … : “No lo hagas porque los borrachos no entrarán en el reino de los cielos” …..

A lo mejor si antes de engañar a tu mujer o a tu marido se escuchara una voz que … : “No lo hagas porque los adúlteros tampoco entrarán” …..

A lo mejor si antes de comenzar el procedimiento jurídico se escuchara una voz que … : “No te divorcies por motivos que yo no apruebo”,  o “Yo aborrezco el divorcio” ….

O si la voz dijera:

“¿No has pensado en tus hijos?”
“No armes ese rollo de marijuana”
“No desobedezcas a tus padres”
“No mientas porque los mentirosos no entrarán en el reino de los cielos”.
“No mires esa película pornográfica porque los inmorales tampoco entrarán”.

O si la voz dijera (esta es más difícil todavía):
“No tengas pensamientos malos”.

En realidad podemos seguir ad infinitum.

Mi primer punto es: ¿Cuánta maldad queremos que Dios detenga? ¿Toda o la que nos conviene? Sólo quise demostrar la ingenuidad del planteo suyo, que en realidad es muy común, así que no lo tome en forma personal.

Mi segundo punto es: No hay necesidad de que aparezca la voz en cada instancia. Los humanos recibimos estas verdades en la Biblia, directamente o por inferencia. La voz de Dios habló y continúa hablando, pero usted no la escucha. Pero me temo que usted no escucharía esa voz, aun si apareciera en forma audible. Ha decidido ser ateo/a y por la naturaleza de su sistema de pensamiento, prefiere vivir con su relativismo moral, y sin Dios. <>

Saludos.

Pablo Santomauro 

Este es mi regalo de navidad

No podemos negar que originalmente todo estaba enfocado en el nacimiento de Cristo, es decir, que celebramos el cumpleaños de nuestro Señor y buscando en la Palabra pude encontrar que los primeros regalos que recibió fueron: adoración, oro, incienso y mirra (Lee Mat 2:11). Me llené de curiosidad y quise saber qué tipo de cosas podría dar yo, que estén relacionadas con estos 4 regalos, espero que te ayuden a encontrar el regalo perfecto para Jesús esta navidad.

Lee Juan 4:23-24
La adoración es posiblemente el concepto más común entre estos 4 pero muchas veces no lo tenemos tan claro. Este es un tiempo para buscar más de la presencia de Dios, aprender a reconocer su voz y disfrutar de su compañía. Deja que temprano por la mañana llame tu nombre y pasa un tiempo platicando con tu Padre.

Lee 1 Corintios 3:11-13
El oro representa esas obras que hacemos en el nombre de Jesús. Este es un buen tiempo para darle a aquellos que están en necesidad. Aquellos pequeños y olvidados que mas que celebrar una navidad están sufriendo un tiempo de soledad, frio y hambre.

Lee Isaías 1:18
El incienso representa esa blancura a los ojos del Señor, santidad. Este es un buen tiempo para ponerte a cuentas con Dios y ponerte metas más altas que cumplir este año que viene. Hay muchas cosas que ya es hora de dejar atrás, a fin de cuentas ya Cristo murió por tus pecados, ¿por qué razón querrías seguir cargándolos tu?

Lee 2 Corintios 2:14-17
La mirra representa el conocimiento en la Palabra. Este es un buen tiempo para indagar más, buscar las cosas que Dios te ha querido decir personalmente pero que está esperando a que llegues a su Palabra. Es hora de tomar ciertos hábitos en tu lectura de la Palabra y adentrarte a una nueva aventura que el Señor tiene para ti.

Sé que ya sea que le des uno o más de estos regalos al Señor serás tú el más beneficiado pues más bien aventurado es dar que recibir. Espero que este haya sido un buen regalo para ti, Feliz Navidad y que Dios te bendiga!

Kathryn Kuhlman -El poder silencioso de Dios

Kathryn Kuhlman

El poder silencioso de Dios

El sonido ensordecedor de una sociedad bulliciosa a veces nos impide escuchar la voz de Dios y del que está afligido. Ante el dolor y el sufrimiento, en muchas ocasiones, respondemos con bien intencionados consejos que no ayudan a las personas atribuladas. El célebre teólogo Bonhoeffer escribió sobre la misión de escucha que de be de tener la Iglesia y dijo: La cura de almas se distingue fundamentalmente de la predicación en que a la misión de hablar se añade la de escuchar… Debemos escuchar con los oídos de Dios para poder hablar con la palabra de Dios. 

 

Kathryn Kuhlman era la hija de un próspero matrimonio de origen alemán establecido en la tranquila ciudad de Concordia, Misuri. El hogar de los Kuhlman era acogedor, pero las relaciones entre madre e hija nunca fueron muy buenas. Emma, la madre de Kathryn, desaprobaba el comportamiento de su hija y se mostraba rígida en todo momento. La relación con su padre fue mucho más afectiva. 

Pasó de ser una niña rebelde e independiente a un adolescente confusa y perdida. A los catorce años de edad Kathryn se convirtió. El ambiente religioso en casa de los Kuhlman era muy frío, su padre despreciaba a los predicadores a los que consideraba unos chupa sangre; Emma -su madre- asistía a su iglesia metodista sin mucho entusiasmo, a pesar de ser profesora bíblica de jóvenes. Años más tarde, en una de las predicaciones de su hija, Emma se convirtió. 

Myrtle, la hermana mayor de Kathryn, se casó con un predicador itinerante y en 1924 convenció a sus padres para que Kathryn pudiera acompañarles. Al final, Kathryn pasó cuatro años con su hermana y su cuñado, recorriendo decenas de ciudades con su ministerio itinerante. Después de esta etapa, Kathryn decidió separarse y comenzar en solitario su labor de evangelista. 

La predicadora soportó las penalidades de un ministerio itinerante y sufrió en sus carnes los duros años de la depresión de 1929. Todo iba a cambiar en Denver. Sus predicaciones se convertirían en un fuego apasionado que se extendió por toda la ciudad. La muerte de su padre en 1934, le causó un profundo trauma, pero logró superarlo y regresar a Denver para edificar su nueva iglesia. El 30 de mayo de ese año se abrió el tabernáculo del Avivamiento de Denver y la iglesia comenzó a crecer rápidamente. 

En 1935, Kathryn conoció al predicador Burroughs A. Waltrip. Desde el principio se sintieron atraídos, pero Waltrip era divorciado y la congregación no aprobaba esta relación. 

Meses más tarde, se casaron en secreto, pero desde el principio los problemas dividieron a la pareja. Tras ocho años de matrimonio, en 1944, Kathryn se separó de su marido y recuperó su ministerio evangelístico. Franklin, en Pensilvania, se convertiría en la ciudad donde Kathryn Kuhlman comenzaría un nuevo camino hacia Dios. Ahora era el momento de escuchar a la gente. 

Continuará.