Origen y creencias del movimiento pentecostal (I)

Origen y creencias del movimiento pentecostal (I)

De Pentecostés a la Nueva Era

Primer artículo de la serie Pentecostales escrita por el historiador Mario Escobar Golderos

 
El pentecostalismo es la realidad religiosa más enérgica del cristianismo moderno. En sus cien años de historia contemporánea el movimiento pentecostal ha cambiado iglesias, formas cúlticas y transformado la vida de millones de personas. La revolución espiritual del movimiento pentecostal y su variante carismática está detrás, en buena medida, del espectacular crecimiento evangélica de los últimos veinte años. 

El famoso evolucionista y humanista el doctor Ashley Montagu, profesor en la Universidad de Princeton afirmó sobre la verdad: “La verdad absoluta pertenece solamente a una clase de humanos, la clase de los necios absolutos”. Con esta lapidaria afirmación el Dr. Montagu dinamitaba los últimos restos del racionalismo y el humanismo modernista.

El final de la “verdad absoluta” se constituía, paradójicamente, en la tumba del pensamiento modernista y su componente ateo. El humanismo, nacido del Renacimiento con sus fuertes dosis de optimismo; la Ilustración, con su idea de progreso y la bondad innata del hombre; el Racionalismo y su “fe” en la ciencia como fuente de toda verdad objetiva, terminaban juntos en el saco roto del posmodernismo. 

Dos guerras mundiales, numerosos conflictos armados, el hambre en el Tercer Mundo, la mecanización del individuo y el fracaso de los ideales marxistas, devolvían al hombre hacia sus viejos dioses irracionales. Podríamos parafrasear al filósofo y decir: “La razón ha muerto” . Junto a ella, las plañideras de la teología liberal y la teología de la liberación hacen coro. Después de varias décadas aproximándose al racionalismo, la “vanguardia teológica” se hunde en el más profundo desconcierto. Tras trivializar la Biblia, descomponerla en infinitas partes, experimentar la critica racionalistas feroz y el Reino de los Cielos, aquí y ahora, la “Biblia racionalista” ya no sirve en un mundo irracional.

El teólogo Gabriel Marcel dice acerca de una religión sin misterio: “sin el misterio, la vida sería irrespirable”.

Podemos decir ante la tumba de la modernidad lo que Antonio ante el cuerpo de Julio César: “Ayer mismo, la palabra de César podía enfrentarse al mundo; ahora yace ahí, y nadie es tan poca cosa que le haga reverencia (1)”.

La “Vieja Tierra” está preparada para recibir a los nuevos sacerdotes de los nuevos dioses (religiones orientales, espiritismo, religiones africanas, fenómeno ovni, misterios, brujería), pero unidos a todo este nuevo movimiento espiritual, de una manera sorprendente y fuera de todo programa, las iglesias evangélicas comienzan a crecer en los cinco continentes. Uno de los motores principales de este crecimiento han sido sin duda las iglesias pentecotales. Esto nos lleva a las siguientes preguntas: ¿El pentecostalismo y la Nueva Era son dos caras de la misma moneda? ¿Las iglesias pentecostales son una consecuencia más de la reacción posmoderna?

Lo único que el pentecostalismo tiene en común con los “Nuevos Movimientos Religiosos” y la “Nueva Era” es el deseo de dar respuesta al gran vacío existencial del ser humano, pero la forma y el fondo de sus respectivos mensajes son totalmente opuestos. 

El movimiento pentecostal es tan amplio, diverso y rico, que difícilmente podremos resumirlo en esta serie de artículos, pero intentaremos acotarlo desde un punto de vista sociológico, histórico, cultural y antropológico; evitando el debate teológico, ya que, si uno quiere tener enemigos irreconciliables métase en teologías. Por eso yo digo como en el proverbio medieval: Aude, vide, tace, si vis vivire en pace (2).

Por último, agradecerle a Manuel de León sus artículos, sin cuyo acicate estos artículos no habrían visto la luz. Terminando de nuevo con las palabras de mi querido Antonio ante el cuerpo del héroe muerto: “¿Vais a tener paciencia? ¿queréis esperar un poco? Me he excedido al hablaros de ello: temo que agravio a los hombres honrados cuyas dagas apuñalaron a César: lo temo”.


(1) Shakespeare, William, Julio Cesar, Planeta, Barcelona, 1981, pág. 144.
(2) Escucha, mira y cállate si quieres vivir en paz. Proverbio Medieval.

 

Mario Escobar es licenciado en Historia, diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid y director de la revista «Nueva Historia para el Debate»


© M. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2005).

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Jesús, intercesor y ayudador de nuestras debilidades

Jesús, intercesor y ayudador de nuestras debilidades

Autor:Paulo Arieu

pasion

La pasión de cristo (2004), de Mel Gibson, mostró con crudeza el sufrimiento del Calvario. En los flash-backs, vemos a Dios en su faceta humana: el amor a los apóstoles, la dulzura con su madre, la sencillez de un artesano

El Nuevo Testamento presenta a Jesús en varios pasajes como intercesor y ayudador de nuestras debilidades.

Encontramos en Luc.22:31-34 un pasaje único en los evangelios acerca del ministerio de Jesús como intercesor y ayudador de nuestras debilidades. “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. “

El NT. nos habla de esto en otros lugares:

(Ro.8:34) “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”

“Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.” (He.2:18)

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. “(Heb.4:15)

“por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. “ (Heb. 7:25)

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. “(I Jn.2:1).

Es el Hijo del Hombre, que ha probado las debilidades, luchas y tentaciones de la carne, que se compadece y extiende su ayuda a los humanos. ¡Aleluya!.

Al final del libro encontramos otro pasaje único en los evangelios: Jesús acompaña a dos hombres en el camino a Emaús, y les abre el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras

Fuentes:

1. Notas Libro de Lucas Instituto Bíblico Casa de Israel

2. http://www.biblegateway.com, RVR 1960

BENNY HINN Y LA NECROMANCIA

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Evangelizar: compartir la vida, el pan y la Palabra (III)

El lenguaje evangelístico
 

Evangelizar: compartir la vida, el pan y la Palabra (III)

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Muchas veces hablamos de la dificultad de que los evangelizados entiendan bien el lenguaje que usamos en la evangelización. He oído hablar en las iglesias de que tenemos un vocabulario para iniciados y que, cuando comunicamos el evangelio, hay muchas personas que tienen dificultades para entender y asumir ese vocabulario tan especial para iniciados. Sin embargo, además de inculturar y contextualizar nuestro lenguaje evangelístico, deberíamos también echar mano del lenguaje no verbal que usó Jesús, nuestro paradigma para la evangelización.   

 

Jesús agregó a la evangelización un lenguaje no verbal que fue determinante en su predicación del Evangelio, y que dio credibilidad a su palabra, un lenguaje de gestos concretos, de modos de ser, de signos, de señales y de milagros. ¿Podemos usar nosotros algo de este lenguaje no verbal? En Jesús, la proclamación del mensaje iba unida a milagros, signos y señales, normalmente de rehabilitación y dignificación de las personas, que daban una garantía y credibilidad a sus palabras. No me cabe duda que hoy, los signos y señales que deben acompañar a la evangelización están también en línea con la rehabilitación y dignificación de las personas.  

Lo que más nos ubica en esta línea de comunicación no verbal que debe unirse a La Palabra, es la acción social comprometida en defensa de los que sufren, de los pobres, de los desclasados y proscritos de la sociedad. Es uno de los “milagros”, signos y señales que todavía hoy podemos hacer, sin negar la posibilidad de que Dios, no nosotros, pueda seguir haciendo otros tipos de milagros que nos superan como humanos. Ahí tenemos un lenguaje no verbal que conforma una gramática muy especial, todo un estilo de comunicación que debe redundar en dar credibilidad a los mensajes comunicados a través de la gramática tradicional.

Nuestra palabra evangelizadora debe ir acompañada de gestos comprometidos siguiendo el ejemplo del Maestro. Gestos que son parte de la sintaxis evangelizadora y que conforman todo un lenguaje evangelístico.

El lenguaje evangelístico tiene una gramática compuesta de palabras y de hechos, palabras y hechos que implican que el evangelista esté lleno de amor y de misericordia, a la vez que de humildad sabiendo que todos los resultados evangelísticos no dependen de él, sino del Señor.

Los hechos y las palabras de Jesús, conformaban todo un modo de ser humano que iba conformando el lenguaje evangelístico. En el modo de ser, de comportase, de presentarse ante los demás con sus prioridades y estilos de vida, se podía apreciar toda una gramática evangelizadora. Para el evangelista, el lenguaje no verbal que constituye la manera de ser y de actuar, forma parte del lenguaje, de esa gramática, de esa sintaxis evangelizadora que acompañan, apoyan y dan credibilidad a la evangelización. Estas formas no verbales comunican tanto como la Palabra hablada.

Del amor y de la misericordia de Jesús, que impregnaban su evangelización, brotaba toda una manera de ser que comunicaba tanto como la palabra. Manera de ser, de vivir, de actuar. Formas de dirigirse a los demás, de compartir el pan, de preocuparse por las situaciones concretas de las personas que evangelizaba, de expulsar demonios que el evangelista hoy debe expulsar -y no me refiero a los exorcismos que algunos evangelistas practican hoy-. ¡Cuántos demonios son expulsados de las vidas de muchos a través de nuestra acción social misericordiosa, cuántos signos, cuántas señales, cuántos milagros dignificadores y rehabilitadores!

Estos signos y señales, este lenguaje no verbal evangelizador es necesario en la evangelización que el mundo necesita hoy, una evangelización que no da la espalda a los oprimidos, a los sufrientes del mundo, a los pobres y a los excluidos de los bienes de la humanidad y despojados de su dignidad. ¿Cómo se puede hablar de evangelización sin los signos y señales rehabilitadores de estos colectivos, sin proclamar justicia y sin añadir al anuncio la denuncia que forma parte de la gramática evangelizadora? El modo de ser-decir-hacer-denunciar-dignificar que da lugar a un talante y a un estilo de vida, es parte del lenguaje evangelizador. Estos modos de comportamiento que dan lugar a signos y señales muy especiales en relación con la dignificación de las personas, ya son modos de comportamiento evangelizadores. El evangelista que no cuida su modo de ser y de vivir y que no produce los signos, señales y milagros que derivan de este lenguaje evangelizador tan especial, no debe ser llamado evangelista.

De la mirada compasiva y misericordiosa de Jesús, de su palabra liberadora, de su modo de presentarse al mundo en solidaridad con los sufrientes, marginados y endemoniados por los demonios que brotan de las estructuras sociales injustas, brotaba todo el lenguaje evangelizador de Jesús que unía el ser al hacer, la comunicación de salvación eterna unida a la idea liberadora y salvadora de las situaciones de dolor y falta de dignidad a la que habían sido reducidas muchas personas. Su lenguaje evangelístico, era el lenguaje del amor, su gramática, la de la solidaridad con los sufrientes del mundo, su modo de ser y caminar por el mundo, el de ser una mano tendida de ayuda y de denuncia que le lleva a asumir la conflictividad que le llevará hasta la muerte.

Ese es el estilo evangelizador que el mundo necesita, esa es la gramática evangelizadora que debe enseñar la iglesia. La pedagogía de la evangelización misericordiosa que comparte la vida, el pan y La Palabra y que no sólo anuncia el Reino, sino que lo acerca y lo realiza entre los hombres, fundamentalmente entre los más débiles. Gramática evangelizadora impregnada de amor, un amor que unas veces se concretará en palabras, otras en lenguajes no verbales y otras en hecho liberadores, pero no de forma puntual y aislada, sino como elementos que forman parte del proceso evangelizador, de la gramática evangelizadora que nos puede llevar incluso a dar la vida por los demás.

Así de duro es aprender y practicar el lenguaje evangelizador, la gramática liberadora y salvadora. Ayúdanos, Señor, a no ser cobardes y a poder asumir la gramática evangelizadora que emana del pesebre y que culmina en la cruz como signos de identificación con los pobres, humildes, pecadores, sufrientes de la tierra… y de entrega de vida.

Artículos anteriores de esta serie:
     
  1   Evangelizar: más que palabras  
  2   Punto de partida  

 

Juan Simarro es Licenciado en Filosofía, escritor y director de Misión Evangélica Urbana de Madrid

© J. Simarro. ProtestanteDigital.com, 2005 (España).

http://www.protestantedigital.com/new/nowleerarticulo.php?r=241&a=2359

Mi sermón de chocolate

¡NO ME ESCUCHAN!

Mi sermón de chocolate

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Corrie ten Boom fue una mujer increíble. Por salvar judíos de la garra de los nazis terminó en un campo de concentración, donde terminaron con la vida de su padre y su hermana. Ella, milagrosamente, quedó en libertad. Ahora vuelve a un campo de concentración,pero esta vez a predicar. 

Así lo narra ella misma

Estaba de nuevo en un campo de concentración alemán para mujeres.Cuarteles de madera en el corazón de un bellísimo bosque.

La directora era una mujer alemana cordial, que trataba de mantener el orden dentro de los principios democráticos: Nada de saludos militares y posición de firme, nada de órdenes gritadas a voz en cuello, ni de pasadas de lista interminables como en Ravensbruck. Con todo, seguía siendo un campo de concentración y estaba rodeado de cercos de alambre de púa.

Encontré allí a las Auf seherinnen, las mujeres guardianas de Ravensbruck donde yo misma había sido prisionera. Ahora eran ellas las prisioneras y yo estaba libre, libre para salir por esos portones a la libertad de la vida de afuera. Ellas tenían que quedarse. Yo había venido para hablar a estas mujeres del camino de la verdadera libertad. Había venido a hablarles del amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento; a decirles de Jesucristo, que había venido a este mundo a dar la felicidad bajo cual¬quier circunstancia.

Pero no era fácil llegar a estas personas. 

En uno de, los galpones-fábricas, se sentaron frente a mí en banquillos que habían traído desde el galpón-dormitorio. Sus rostros hoscos me daban la impresión de que yo hablaba a una pared de piedra. Seguí orando para que el amor de Dios me llenara y brillara a través de mí. Pero, lo único que se reflejaba era aversión y amargura.

Todas las mujeres tenían sus Biblias y, evidentemente,estaban muy familiarizadas con su manejo, pues en seguida hallaban las citas que yo mencionaba.

Después de hablar en este lugar en dos oportunidades, consulté a la directora.«¿Puede decirme usted por qué no hay respuesta en estas mujeres ?»

Ella se rió y me dijo: «Las mujeres me han dicho: ‘Esta holandesa nos habla en forma tan simple. Nosotras, las alemanas, somos altamente cultas y mucho más profundas en nuestra teología’. Yo lo siento, pero me parece que no se van a entender muy bien. Pruebe, si quiere, de hablar una vez más. Usted tiene permiso para hablar tres veces.» Cuando llegué a mi habitación, me eché de rodillas. «Señor, te ruego que me des un mensaje», oré. «Yo no tengo cultura ni los profundos conocimientos de teología para estas mujeres nacional-socialistas». Y me vino la respuesta de Dios: «Chocolate».

No tenía sentido. ¿Qué mensaje era ése? En un instante se me hizo la luz. Yo tenía una caja de barras de chocolate, cosa que no se conseguía en ningún lugar de Alemania, mucho menos en un campo de concentración.

Al día siguiente salí para el campo de concentración llena de nuevo valor.

Allí estaban, sentadas una vez más frente a mí, con resistencia y disgusto en la expresión de cada sombrío rostro.

Les dije: «Esta será mi última visita a ustedes, así que les he traído una pequeña sorpresa: un poco de chocolate.»

¡Cómo se iluminaron esas caras! ¡Qué lujo era para esas pobres prisioneras un trozo de chocolate! De pronto, nos encontramos con que éramos amigas. Algunas de ellas me pidieron que firmara sus Biblias y les diera mi dirección.

Cuando comencé a hablar, dije: «Nadie me ha dicho nada del chocolate.»

«Por cierto que sí», me dijeron. «Le dimos las gracias.»

«Sí, por supuesto. Pero nadie me ha hecho preguntas respecto al chocolate. Nadie me ha preguntado si es fabricado en Holanda, ni qué cantidades contiene, de cacao, azúcar, leche ni vitaminas. Ustedes han hecho exactamente lo que yo quería que ustedes hicieran: lo han comido y les ha gustado.»

Alcé mi Biblia y les dije: «Es lo mismo con este libro. Si yo leo acerca de la Biblia en forma científica, teológica o intelectual, ese punto de vista no me da la felicidad. Pero si yo leo en sus páginas que: «De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo para que todo aquél (y eso incluye a Corrie ten Boom) que en El cree, no se pierda sino que tenga vida eterna», yo me siento inmensamente feliz. Cuando leo en este libro que: «En la casa de mi Padre muchas moradas hay, yo sé que El está preparando un lugar para mí también.»

El Espíritu de Dios estaba obrando. Las barreras cayeron y la comprensión y el anhelo nacieron en esos ojos ante mí: Hambre de saber más del amor que sobrepasa todo entendimiento.

Muchos meses después, estaba visitando un gran hospital. Una paciente consumida pareció reconocerme.

«¿No me recuerda?», me preguntó.

Lamentándolo, tuve que admitir que no la podía ubicar.

«El año pasado yo era prisionera en Darmstadt», me dijo: «Cuando usted visitó nuestra prisión, predicó sobre el chocolate. Ese fue el momento de mi conversión. Desde entonces he dejado de leer acerca de la Biblia, y he leído la Biblia misma. Tengo que morir pero ya no tengo miedo. Yo también he leído en Su Libro, que en la casa de mi Padre, hay muchas moradas. Y de esto estoy segura: Jesús está preparando una para mí.» 

Tomado del libro «Amor, asombroso amor» de Corrie ten Boom

Fuente:
Revista “Los Elegidos“,Año 1 Nº 5, Producciones El Puente, Bs. As. ,Argentina

George Bush: “Mi creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución”


George Bush: “Mi creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución”
Miércoles 10 de Diciembre de 2008
Política
Estados Unidos

 


En una entrevista del lunes con la televisora ABC, el mandatario saliente hablo sobre sus creencias religiosas. Argumentó que la decisión de ir a la guerra en Irak no estuvo relacionada con sus creencias religiosas.

(NoticiaCristiana.com) El presidente George W. Bush dijo que su creencia de que Dios creó el mundo es compatible con las pruebas científicas de la evolución.

En una entrevista del lunes con la televisora ABC, el mandatario saliente dijo que quizá no tome literalmente a la Biblia, aunque como persona se puede aprender mucho, incluyendo la enseñanza del Nuevo Testamento sobre que Dios envió a su único hijo a la Tierra.

Cuando se le preguntó sobre la creación y la teoría de la evolución, Bush dijo: “Creo que se pueden tener las dos, creo que la evolución puede … me estas sacando de mis asuntos. Sólo soy un simple presidente. Pero bueno, creo que Dios creó la tierra, creó el mundo, pienso que la creación del mundo es tan misteriosa que se necesita de algo tan grandioso y poderoso y no considero que sea incompatible con las pruebas científicas sobre la evolución”.

Después dijo: “Sucede que no creo que la evolución explique completamente el misterio de la vida”.

El presidente dijo que Dios es tan grande como para amar a personas con diferentes creencias religiosas. “Sí creo que hay un Todopoderoso que es suficientemente grande y suficientemente amoroso para incluir a mucha gente”.

Cuando se le preguntó si pensaba que no podría haber sido presidente si no fuera por su fe, Bush respondió: “No lo sé, es difícil decirlo. No sé qué podría haber sido de mí. Estoy muy seguro de que habría sido una persona bastante egoísta”.

Bush, que pondrá fin el 20 de enero a su gobierno de ochos años, indicó que en muchas ocasiones se le pregunta si considera que fue elegido por Dios para ser presidente de Estados Unidos.

“No lo puedo saber”, dijo, “No tengo tanta seguridad acerca de conocer al Todopoderoso como para decir, ‘Sí, dios me quería para todas esas personas”’.

También dijo que la decisión de ir a la guerra en Irak no estuvo relacionada con sus creencias religiosas.

“La basé en la necesidad de proteger a la población estadounidense del peligro”, dijo Bush.

El relato del Génesis y la evolución son compatibles

El relato del Génesis y la evolución son compatibles

Ahora los ultraortodoxos evangélicos de los usa están asombrados por las declaraciones de su idolatrado (y nunca mejor dicho) Bush el cual dijo que el relato del Génesis y la evolución son compatibles…

Nunca es tarde para rectificar.