WICKLIFFE Y LOS LOLLARDOS

WICKLIFFE Y LOS LOLLARDOS

John Wickliffe.
John Wickliffe
Nacimiento: circa 1320s
Hipswell, Ipreswell, 
Inglaterra
Fallecimiento: 31 de diciembre 1384
Lutterworth, Inglaterra
Ocupación: Teólogo

Lo mismo que ocurría en el sur de Europa estaba sucediendo en Inglaterra. Se halla en los anales de la historia antigua de Inglaterra el caso de unos treinta hombres y mujeres que hablaban la lengua alemana, descendientes de los Valdenses, que aparecieron en Inglaterra allá por el año 1250 y pronto atrajeron la atención del gobierno por la singularidad de sus doctrinas y prácticas religiosas.

Fueron aprehendidos y llevados ante un concilio del clero en Oxford. Interrogados acerca de su religión, su ministro —o barba—, llamado Bernard, contestó que eran cristianos y creyentes en las doctrinas de los apóstoles. Haciendo un examen minucioso de sus opiniones, se vio que rechazaban muchas de las doctrinas en boga en la Iglesia Católica, adhiriéndose al Nuevo Testamento.

«Cuando rehusaron abandonar —dice el cronista— estas herejías condenables, fueron entregados a los oficiales civiles para ser castigados. El rey Enrique II mandó que fueran sellados en la frente con hierro candente, azotados por las calles de Oxford y luego echados al campo, prohibiéndose a toda persona, bajo las penas más severas, ayudarles o socorrerles. Esta sentencia fue ejecutada con extremo rigor, y siendo época de invierno, todos estos desgraciados perecieron por el frío y el hambre.»

Se supone que las doctrinas predicadas por aquellos mártires del siglo xi  y la influencia de otros evangélicos procedentes del Continente produjeron el extraordinario fervor con que recibió el pueblo inglés las doctrinas de Wickliffe.

Este, que era catedrático de la Universidad de Oxford y director de uno de sus colegios, debió su notoriedad y su éxito en evitar la suerte de los mártires, a que, como en el caso de Lutero, algunos nobles ingleses se pusieron de su parte. Su afición al estudio de los Padres de la Iglesia y de las Sagradas Escrituras le hizo merecer el título que sus con¬temporáneos le dieron de «Doctor Evangélico».

El número de los partidarios de Wickliffe aumentaba sin cesar. Para hacer resaltar mejor el lujo y la falta de humildad de los sacerdotes católicos, los wicklefistas iban con los pies desnudos y ropaje muy sencillo, lo que dio lugar a que los llamasen Lollars. Wickliffe se dedicó entretanto a la traducción del Nuevo Testamento. Es de esta época la anécdota en la cual se cuenta que, disputando con un sacerdote fanático, le dijo: «Si Dios me da vida, haré que el gañán que guía el arado conozca el Nuevo Testamen¬to mejor que tú.»

Wickliffe. murió pacíficamente en su parroquia de Luterworth en el año 1375.

Un año después de su muerte los lollardos se dirigieron al Parlamento de Inglaterra pidiendo la reforma de la Iglesia bajo la base de los siguientes artículos:

1.°   Supresión del celibato de los sacerdotes.

2.”   De la creencia en la transustanciación.

3.”   De los exorcismos.

4.° De los exagerados ornamentos eclesiásticos e imágenes.

5.”   Del agua bendita.

6.°   De las oraciones por los muertos.

7.°   De las romerías y peregrinaciones.

8.° De las misas pagadas y otros estipendios que recibía el clero.

9.°   De la confesión auricular.

Todo esto ocurría en Inglaterra doscientos años antes de que reinara el tristemente famoso Enrique Vin, a quien se atribuye la entrada y difusión de la Reforma europea en las Islas Británicas.

Fuente:

Samuel Vila, Origen e Historia de las Denominaciones Cristianas,p.39-41,ed. Clie

La “tercera ola” – Evangelismo con poder (“power evangelism”)

La “tercera ola” – Evangelismo con poder (“power evangelism”)

La “tercera ola”  conocida   como   “power   evangelism” (evangelismo con poder) surgió a principios de los años 80 y brotó sobre todo del movimiento para el crecimiento de la iglesia en conexión con C. P. Wagner y John Wimber. Es interesante constatar que esta ola, como las dos que la precedieron, nace en California. Pero en gran parte  evade expresiones como “pentecostal” o carismático” y se dirige a grupos que hasta entonces no habían sido captados por ninguna “ola”: los fundamentalistas y los evangélicos conservadores que hasta el momento no son carismáticos.

“Una de las características de ‘la tercera ola’ es la falta de elementos que producen divisiones. Muchas iglesias, que ni vienen del movimiento pentecostal ni tienen un trasfondo carismático, han empezando a orar por los enfermos y están viviendo la fuerza sanadora de Dios.”

Con esta “tercera ola” se quiere derribar el último baluarte que ha resistido a las dos “olas” que la precedieron.

En Alemania se trata principalmente de las comunidade reunidas dentro del “Gnadauer Verband”, las iglesias independientes   fundamentalistas  y  el   llamado   “movimiento  de hermanos  (los “dispensacionalistas”); denominaciones que todas  ellas son calificadas de particularmente obstinadas y resistentes.

Fuente:

Wolfgang Bühne, Explosión Carismática, p. 13-14, ed. Clie

 

LA SEGUNDA OLA – EL MOVIMIENTO CARISMÁTICO

LA SEGUNDA OLA – EL MOVIMIENTO CARISMÁTICO

Unos 50 años más tarde -es decir, alrededor de 1960- empezó la segunda ola procedente de los Estados Unidos, que en un principio comprendió la iglesia episcopal (Dennis Bennett), después la iglesia luterana (Larry Christenson), la mayor parte de las iglesias independientes y a partir de 1966 aproximadamente, también la iglesia católica. Desde entonces las experiencias del “bautismo en el Espíritu” o de la “renovación en   el    Espíritu   Santo”   son   practicadas   y   enseñadas públicamente.

En Alemania ese movimiento en seguida se conoció bajo el nombre “movimiento carismático” alrededor de 1963. El terreno lo habían preparado principalmente el pastor Arnold Bittlinger y el predicador bautista Wilhard Becker.

La meta del movimiento carismático no fue la de fundar nuevas iglesias carismáticas, sino la propagación de la experiencia carismática dentro de las iglesias populares e independientes ya existentes.

Hoy se puede decir que tanto la iglesia evangélica como la católica y la mayor parte de las iglesias independientes se han abierto al movimiento carismático, aunque en algunas congreciones locales de estas iglesias se sostenga otro punto de vista y se luche contra una penetración carismática.

Fuente:

Wolfgang Bühne, Explosión Carismática, p. 12-13, ed. Clie

LA PRIMERA OLA – EL MOVIMIENTO PENTECOSTAL

LA PRIMERA OLA – EL MOVIMIENTO PENTECOSTAL

La primera ola se dice que se movió en casi todos los continentes de la cristiandad hace unos 90 años, es decir,  aproximadamente a principio de este siglo, y originó la fundación de iglesias pentecostales.

Por aquel entonces gran parte de los evangélicos acogieron con  satisfacción y agradecimiento las enseñanzas y prácticas sobre  el bautismo en el Espíritu Santo, el hablaren lenguas, etc., como contestación a sus oraciones por un avivamiento. Pero producirse en algunos lugares ciertos deslices extraños, algunos líderes evangélicos, sobre todo en Alemania, criticaron el movimiento, y en parte lo rechazaron enérgicamente, diciendo que los hermanos que consideraban esa “ola” como don de Dios se vieron más o menos obligados a practicar sus nuevos conocimientos y experiencias en círculos particulares: en las iglesias pentecostales creadas alrededor de 1909.

Fuente:

Wolfgang Bühne, Explosión Carismática, p. 11-12, ed. Clie