Textos narrativos – Narraciones prehistoricas


“Todas la grandes verdades empiezan como herejías”. George Bernard Shaw

Textos narrativos – Narraciones prehistoricas

Narraciones prehistóricos

Los cápitulos 1 al 11 del Génesis nos presentan los grandes hechos de  los orígenes. Aparecen todos los elementos básicos de la revelación:

  • La existencia y los atributos de Dios 
  • La creación del hombre, la entrada del pecado en el mundo con sus consecuencias
  • El principio de la redención humana

No debemos pensar que el propósito de los primeros capítulos del génesis es darnos una lección de cosmogonía, de geología o de biología, ,lo que nos conduciría a concluciones contrarias a las bien probadas de la ciencia.

No existen contradicciones entre la ciencia y la Biblia

El Dios que inspiró la Biblia es el mismo que creó el universo con todas las maravillas que la ciencia ha ido descubriendo.

Las diferencias y controversias se deben a errores de ambas partes, la contradicción se produce en el plano interpretativo a causa de errores de ambas partes, exegetas y científicos, ninguno es infalible. Un ejemplo histórico fue el caso de Galileo, al que se le obligó a retractarse. Pobre de aquel que osara contradecir la “verdad” dogmática afirmando que ¡la Tierra se mueve! (Galieo). O que se atreviera a abrir el vientre de un hombre vivo con fines de estudio, para ver qué había adentro! (Vesalio) o al que se arriesgara a informar al mundo que: ¡existen otros mundos! (Giordano Bruno).


Galileo ante el Santo Oficio (Óleo de Robert-Fleury)

La teología de Galileo, quedó recogida en su carta a la princesa Cristina de Lorena. En ella Galileo expresaba que no puede haber contradicción entre la verdad de la ciencia y la verdad de la fe ya que Dios es el autor de toda la verdad. Una segunda idea no menos importante afirmaba que Dios tenía un propósito principal revelando la Sagrada Escritura que era la salvación del hombre y no, desde luego, la enseñanza de la naturaleza.(1)

Las narraciones prehistóricas del génesis no tienen por objeto ilustrarnos científicamente respecto del origen del Universo o al principio y desarrollo inicial de la raza humana desde un punto de  vista rigurosamente histórico. Su propósito es teológico, siendo una refutación de los errores en boga antiguamente (politesísmo, astrología, dualismo, formas diversas de culto a  la fertilidad,etc.)

Establece una sólida conexión entre creación y redención, ente el Dios Todopoderoso y el Dios del pacto, entre loa historia del mundo y la historia de la salvación.

Ofrece una cosmovisión del tiempo y del espacio adecuada a nuestra inquietud espiritual, pero no para satisfacer nuestra inquietud intelectual dando detalles del cosmos.

La finalidad de Génesis 1 nunca fue la de construir un documento científico según el modelo occidental actual.

Notas:

(1) Aunque en un principio Galileo fue exculpado, once personas se reunieron para estudiar con más detalle el problema copernicano. Eran expertos en teología y ninguno tenía conocimientos avanzados de matemáticas o de astronomía. Sus conclusiones fueron que la idea de que el Sol estaba en el centro del Universo era herética ya que contradecía el sentido de las sagradas escrituras. Y la idea de que la Tierra no fuese el centro del Universo contradecía la fe. Galileo fue advertido de que no debía enseñar, defender ni analizar la tesis copernicana. Si se oponía, sería encarcelado. El 5 de marzo de 1616 se publicó un decreto oficial del Vaticano en el que se declaraban las ideas de Copérnico como contrarias a las escrituras.

En la época de Galileo había tres sistemas astronómicos. Dos de ellos eran de carácter geocentristas, es decir, que situaban a la Tierra en el centro del Universo conocido. El primero es el geocentrismo de Aristóteles y Ptolomeo en el que los planetas y el Sol giran alrededor de la Tierra. El segundo era el geocentrismo del astrónomo protestante danés Tycho Brahe en el cual el Sol gira en torno a la Tierra y los planetas en torno al Sol. El otro sistema era el heliocéntrico de Copérnico en el que los planetas y la Tierra giran alrededor del Sol. El sistema heliocéntico contradecía, al menos aparentemente, algunos pasajes de la Biblia, aunque parecía no afectar absolutamente nada al núcleo de la fe cristiana. Pero en la época de Galileo muchas personas creían que la Biblia había que interpretarla literalmente, por ello el heliocentrismo no parecía una idea muy acertada desde el punto de vista teológico.

Textos bíblicos que contradecían el heliocentrismo: Jos 10, 12-13; 2Re 20, 9-11; Is 38, 7-8; Hab 3, 11; Sal 93, 1-2; Sal 104, 5; Ecl 1, 4-5

Lo que de verdad palpitaba en esta polémica, no era la verdad o no del sistema copernicano, sino quién podía decidir acerca de la verdad en lo referente acerca de los asuntos de la naturaleza; los científicos, en base de una rigurosa lectura del libro de la naturaleza, o los teólogos, en base de la interpretación de la Biblia.

La postura de Galileo era muy clara: la ciencia tenía derecho a decidir en cuestiones físico-naturales y lo mejor era no mezclar en asuntos científicos al texto bíblico. Pero no opinaban así muchos teólogos y Galileo tuvo que entrar en una discusión que nunca deseó…

En el año 1616 un informe emitido por toda una serie de teólogos afirmaba que la inmovilidad del Sol era disparatada y contravenía el sentido literal de la Biblia. Respecto a la movilidad de la Tierra, el informa decía que era simplemente errónea.

A Galileo en un primer momento se le conminó a hablar del heliocentrismo como una simple hipótesis puesto que no había pruebas científicas concluyentes (del geocentrismo tampoco, pero decir eso podía costarte muy caro en la época). El proceso a Galileo se llevó a cabo en 1633 y ha sido ampliamente recogido en diversas biografías del científico italiano. Galileo fue condenado como “vehemente sospechoso” a arresto domiciliario de por vida. Galileo Galilei (1564-1642) murió de muerte natural en su casa, a los 78 años

Fuentes bibliográficas


Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: