¿Qué vas a construir?


¿Qué vas a construir?

Pastor Tony Hancock

Introducción

En esta mañana, quisiera hablarles específicamente a los que trabajan en la construcción. Los demás pueden escuchar, y quizás aprendan algo; pero este mensaje es específicamente para los constructores. Debo de aclarar que no me refiero a los que trabajan en la construcción de casas, de hoteles o de negocios de otra índole; me refiero a los que trabajan en la construcción de la Iglesia.

La Iglesia es un edificio, pero no es un edificio que consiste en tablas y tabique. Más bien, las piedras con las que se edifica este edificio son piedras vivas. Los que han sido llamados a servir al Señor, sea como evangelistas, como pastores, como maestros o como líderes de otra índole han sido llamados, en realidad, a servir en la obra de construcción.

Varios de ustedes han recibido ese llamado, y todos hemos sido llamados a colaborar – aunque sea sólo como ayudantes – en la construcción de la Iglesia. La pregunta para cada uno de nosotros es la siguiente: ¿Qué vas a construir? Veamos lo que nos dice la Biblia acerca de esta cuestión.

Lectura: 1 Corintios 3:10-17

3:10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como
perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica
encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está
puesto, el cual es Jesucristo.
3:12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata,
piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,
3:13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la
declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de
cada uno cuál sea, el fuego la probará.
3:14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó,
recibirá recompensa.
3:15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si
bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.
3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de
Dios mora en vosotros?
3:17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a
él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo
es.

Pablo escribe estas palabras para despejar cierta confusión que había surgido entre los corintios. Ellos se parecían a cierto hombre, náufrago en una isla desierta, que fue rescatado después de años de vivir solo. Cuando los rescatadores llegaron a la playa solitaria donde se encontraba este hombre, le preguntaron
cómo había podido sobrevivir solo tanto tiempo. 

El les empezó a explicar la forma en que había explorado la isla, descubriendo las fuentes de agua potable y alimentación que existían, construyendo una choza para albergarse de las fuertes tormentas tropicales que repentinamente azotaban la isla. ¡De hecho! -exclamó- desde aquí pueden ver mi casa.

Señaló hacia la cresta de una colina cercana, donde se veían tres pequeños edificios hechos de materiales rústicos. La primera de ellos es mi casa, dijo el hombre. ¿Cuál es el segundo edificio? le preguntaron. Esa es la iglesia donde adoro al Señor, dijo. ¿Y el tercer edificio? Esa es la iglesia a la que asistía antes.

Ese mismo espíritu de divisionismo había infiltrado la Iglesia en Corinto, y frente a tal actitud, Pablo declara la realidad acerca de la obra del Señor. Los corintios se alineaban con uno o con otro líder, como si fueran competidores. Pablo insiste en que son colaboradores, no competidores. Son colaboradores, porque construyen sobre una sola fundación.

Si vas a tomar a pecho las palabras inspiradas de la Biblia, debes de saber que tú también recibes este llamado:

I. Construye sobre la fundación correcta

Pablo declara: “Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (v. 11). La única fundación sólida y firme para la edificación de la Iglesia es la cruz de Jesucristo. Fue en la cruz que la ira de Dios a causa de nuestros pecados fue satisfecha. Fue allí que nuestra deuda fue pagada, y es sólo allí que el pecador puede hallar perdón.

Hoy en día enfrentamos la gran tentación de esquivar la cruz de Jesús, o de sustituirla con algo que pueda ofender un poco menos a la sociedad. Al hombre moderno la cruz le parece una tontería o una trivialidad. Frente a tal actitud, nos sentimos tentados a cambiar el mensaje de la cruz por un mensaje de optimismo, un mensaje terapéutico o animador.

Enfrentamos la tentación de convertirnos en expertos en autosuperación, en lugar de predicadores de la cruz. Desde un principio, lo hemos sabido: “La palabra de la cruz es locura a los que se pierden” (1 Corintios 1:18a). No nos debe de sorprender que nos llamen locos.

Por este motivo, asegúrate siempre de construir sobre la fundación correcta. No olvides que tu primera función como siervo del Señor es llevar a las personas a la cruz. No hay otra fundación. Ahora bien, si has elegido la fundación correcta, asegúrate de lo siguiente:

II. Construye con los mejores materiales

El verso 12 nos da a entender que la obra de construcción se puede hacer con diferentes materiales. Algunos usarán oro, plata, piedras preciosas: materiales de valor y de buena calidad. Otros usarán madera, heno, hojarasca: materiales baratos y de baja calidad.

En realidad, puedes engañar a muchos con la calidad de tu construcción, si quieres hacerlo. Puedes servir a Dios de una forma que llama la atención, que hace que todos te halaguen, y que sin embargo se basa en materiales de baja categoría.

Me explico: los materiales que tenemos en vista son la enseñanza y la interpretación de la Palabra, el testimonio de la vida que damos, el esfuerzo que dedicamos a nuestro servicio al Señor. Podemos construir con materiales baratos, y sin embargo engañar a muchos.

En cierta ocasión, iba entrando a una tienda cuando noté algo insólito. La entrada de esta tienda quedaba sostenida por varias columnas de un tamaño y grosor impresionantes. Parecían muy sólidas. Sin embargo, al acercarme, me di cuenta de que había una pequeña ranura en la superficie de una de las columnas que
me permitía observar su interior.

Para mi sorpresa, ¡la columna estaba llena de espuma! Esta columna tan impresionante tenía toda la fuerza del unicel. Las columnas sólo servían de adorno; no sostenían nada. Bueno, de igual manera, nosotros podemos impresionar a muchas personas, sin realizar una construcción sólida y firme.

He conocido personas en mi carrera ministerial que se preocupan más por la apariencia que por la realidad. La impresión que dan de su iglesia dista enormemente de la realidad que en ella se vive. Creo que no están construyendo con los mejores materiales.

¿Con qué materiales construyes tú? ¿Te has preparado para construir bien? Esfuérzate para ser un obrero aprobado, que maneja bien la Palabra de verdad. Construye con los mejores materiales que puedas. Si lo haces, entonces cumplirás con la siguiente recomendación:

III. Construye para salir aprobado en la inspección

Habrá un día en el que se inspeccionará la obra de todo trabajador. En ese día, quedará muy claro qué tipo de materiales usaste para construir. El verso 13 nos dice que el fuego probará la obra de cada uno.

Esta no es una prueba para salvación. Sabemos que nuestra salvación depende de nuestra decisión de aceptar o de rechazar a Cristo. Es una prueba para recompensas. El buen constructor será recompensado. El que ha construido con materiales de baja categoría, en cambio, escapará como quien se escapa de un
incendio. Permanece vivo, pero pierde todo lo que pensaba poseer.

¿Cómo quieres que aparezca tu obra de construcción en aquel día? ¿Qué quieres que se diga de ti en aquel entonces? Recuerda que habrá una inspección, y el inspector lo sabe todo. Quizás puedas engañar a muchos con una buena apariencia, pero en ese día se revelará la verdadera calidad de la construcción.

Conclusión

Los países de este mundo compiten por construir los rascacielos más altos. Por años, los Estados Unidos tenía el edificio más alto con la Torre Sears en Chicago. Luego, un edificio en Malasia lo rebasó, pero no por mucho tiempo. El edificio completo habitable más alto del mundo actualmente está localizado en Taipei, Taiwán. Sin embargo, cuando se complete un nuevo rascacielos en Dubai, será el edificio más alto del mundo.

Mientras los hombres tratan de llegar más y más cerca del cielo, nosotros hemos sido llamados a construir el edificio más importante y más duradero del mundo – la Iglesia de Dios. ¿Sobre qué fundación estás construyendo? El único fundamento sólido es Cristo.

¿Estás construyendo con los mejores materiales? Recuerda que habrá un día de inspección. Mi deseo es que cada uno de nosotros oiga, en ese día: Bien hecho, buen siervo y fiel; entra al gozo de tu amo.

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– ¡Visita la página web del Pastor Tony Hancock! http://www.pastortony.net
– El Sermón Dominical, a cargo del Pastor Tony Hancock http://www.iglesiatriunfante.com/sermon
– Portal Cristiano Evangélico Iglesia Triunfante http://www.iglesiatriunfante.com

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