ASOCIACIÓN EVANGELÍSTICA CRISTO VIENE – COMUNICADO DE PRENSA

15 de octubre de 2008 | CDM Internacional PO Box 949 Camuy PR 00627 Tel. 787-262-5400

COMUNICADO DE PRENSA

Ver http://www.yiyeavila.org/comunicado_de_prensa.pdf

LA CADENA DEL MILAGRO INTERNACIONAL 

ASOCIACIÓN EVANGELÍSTICA CRISTO VIENE

Camuy, Puerto Rico- La Junta Administrativa del Ministerio Cristo  Viene y CDM Internacional, agradece a todos nuestros amigos y hermanos el buen deseo que han tenido para nuestro Hno. Yiye Ávila, apoyándolo en oración a favor de su persona.

El ultimo día de nuestro maratón televisivo llevado a cabo del domingo, 28 de septiembre de 2008 al domingo, 5 de octubre de 2008, el Evang. Yiye Ávila sufrió un desmayo que resultó ser un punto de derrame. Por tal motivo, se le recomendó que tomara unas semanas de descanso.

El Hno. Yiye Ávila, en ningún momento ha sido hospitalizado y está en descanso y franca recuperación, compartiendo con su familia y los miembros de su Ministerio.

Agradecemos a todos los hermanos y amigos sus oraciones a favor de nuestro Hno. Yiye Ávila y su Ministerio.

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Más del 50% de los Evangélicos Latinos votará a Obama, según un estudio

Más del 50% de los Evangélicos Latinos votará a Obama, según un estudio

El 50,4 por ciento de los Evangélicos Latinos registrados apoya al candidato demócrata, Barack Obama, según un estudio difundido hoy, que resalta el cambio de intención de voto de este colectivo en comparación con 2004.

La Conferencia Nacional de Líderes Hispanos Cristianos (NHCLC, por sus siglas en inglés) dio a conocer un nuevo sondeo, que evidencia la “dramática” perdida de votos hispanos protestantes que el partido republicano ha experimentado en 2008. La directora de comunicación de Faith in Public Life, Katie Paris, subrayó en rueda de prensa la importancia del voto de esta comunidad en estados como Nuevo México, Nevada y Colorado, considerados clave para ganar las elecciones.

Según una encuesta realizada tras los comicios electorales de 2004, el entonces candidato republicano, George W. Bush, contó con el 63 por ciento del apoyo de este grupo religioso, frente al 32 por ciento que lo votó en las elecciones presidenciales del 2000.

A tres semanas del 4 de noviembre, el actual aspirante republicano a la Casa Blanca, John McCain, tan sólo cuenta con el 33,6 por ciento del apoyo de los Evangélicos Latinos.
Obama, con el favor del 50,4 por ciento de la muestra, se sitúa, según el estudio, “un poco por debajo de su margen de ventaja entre la población latina en general”.

La inmigración y el aborto encabezan los temas primordiales para los Evangélicos Latinos a la hora de decantar su voto por un candidato u otro. De este modo, el 82,8 por ciento calificó de “importante” y el 54,6 por ciento “de muy importante” conocer la posición de Obama y McCain entorno a la inmigración.

“La reforma migratoria y el aborto son las dos prioridades que han manifestado, muy por delante del matrimonio gay”, señaló el reverendo Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Líderes Hispanos Cristianos.

El 70,8 por ciento consideró la inmigración como “importante o extremadamente importante”; el 74,8 por ciento dieron la máxima prioridad al aborto, y el 55,8 por ciento centró su atención en los matrimonios entre personas del mismo sexo.

“Como cristianos creemos que este no es un tema secundario es un tema que requiere justicia y compasión”, dijo el reverendo.

En materia de inmigración, el 65,2 por ciento apoya el plan de reforma migratoria presentado por Obama, frente al 22,8 por ciento que considera que el republicano es mejor.

Un dato que hará a ambos candidatos reflexionar es el hecho de que el 30,8 por ciento dijo que cambiaría de partido si este no encuentra una forma positiva de llevar acabo la reforma migratoria y da la bienvenida a los inmigrantes, lo que “demuestra la volatilidad de este grupo de votantes”, señala la encuesta.

El sondeo de la NHCLC se publica días después de que La Coalición Nacional Latina de Ministros y Líderes Cristianos (CONLAMIC) diera su apoyo público al candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, por, según la organización, sus valores tradicionales conservadores.

En el marco de la Conferencia Nacional de Liderato Pastoral, celebrada en Washington D.C. a finales de septiembre, los líderes cristianos se decantaron, tras un intenso debate, por el senador por Arizona con el 53 por ciento de los votos, frente al 47 por ciento que se inclinó por Obama.


Fuente: [
Revista Logos]

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (III)

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (III)

Big Bang y Big Crunch

En 1971 el astrónomo de Cambridge, Stephen Hawking, dio forma coherente a la idea del científico belga Georges Lemaître, que en 1927 denominó “teoría del átomo primigenio” en respuesta a la creencia por entonces imperante de la “creación continua”.

La teoría del Big Bang fue por fin ratificada en 1992 por el astrofísico George Smoot en base al estudio de las fluctuaciones de densidad apreciadas por el satélite Cobe, de la NASA, interpretadas por la comunidad científica como “ecos” de la primera gran explosión universal.

Esta teoría, que George Gamow acuñó en 1929 con el nombre de Big Bang, la sostenían los místicos desde siglos antes de que los científicos comenzasen a teorizar con ella. Era algo parecido a lo que expresa la idea hindú de la respiración de Brahma: aspiración y expiración, lo que simbólicamente significa expansión y contracción o principio y fin de los infinitos ciclos creativo/destructivos conformados en la eternidad. Por lo tanto Big Bang (explosión inicial) y Big Crunch (colapso universal) son expresiones coincidentes de una misma idea, sea científica o místico/religiosa Mas veamos, grosso modo y de manera asequible a todo entendimiento, en qué consisten ambos conceptos.

Al parecer el universo se halla en estos momentos en proceso de expansión, desde que hace unos cuantos miles de millones de años estalló. Por lo tanto, si admitimos como válido este supuesto, no queda otro remedio que deducir que tan monumental explosión fue propiciada por la materia, siendo en este punto donde comienza a tener sentido el oponente del Bin Bag llamado Big Crunch, popularizado a partir de 1948 por el acreditado astrónomo británico Fred Hoyle, en tono jocoso y sarcástico, para desprestigiar a los defensores de dicha teoría.

Los físicos y los astrofísicos están rompiéndose la cabeza con la finalidad de desentrañar el enigma al que nos estamos refiriendo. Los místicos, de un modo intuitivo, o tal vez apoyándose en sus propias creencias religiosas, parecen tenerlo claro: “La creación nace de La Nada”. Pero ¿es factible que de La Nada pueda brotar una flor? Veamos:

Todos sabemos que los agujeros negros pueden tragarse galaxias enteras “sin hacer caca”. Sin embargo, no basta con esta afirmación para entender el significado de La Nada Necesitamos más datos, que voy a atreverme a darlos a mi aire, siendo consciente de que si me leyese un físico podría dedicarme una sonrisa un tanto burlona, cosa que yo interpretaría como un gesto indulgente por mi osadía.

Imaginemos una simple piedra del tamaño de una naranja. Este mineral contiene miles de millones, o quizá trillones, de átomos. Cada uno de estos átomos guarda con sus hermanos más próximos una distancia equivalente -en proporción- a la distancia que separa al Sol de su estrella más cercana, Alfa Centauro, alejada de nosotros unos cuatro años luz. Considerando, pues, el tamaño de la fruta presentada aquí como ejemplo dimensional de la citada piedra y estimando la casi infinita pequeñez del átomo, fácilmente podemos colegir que la materia contenida en nuestro pedrusco cabría, y le sobraría mucho espacio, en la punta de un alfiler.

Ahora imaginemos la materia del universo entero apretándose por causa de la acción centrípeta. Tal imponente masa, constreñida al máximo por la fuerza de la gravedad (Bin Crunch), podría alcanzar una dimensión aproximada al cero. Ya tenemos La Nada.

¿Qué podría suceder después de miles de millones de años de estar la materia tan junta, hasta quedar convertida en “nada”? (Decimos “miles de millones de años”, sin tener en cuenta que en este supuesto no existiría el tiempo puesto que no habría espacio; pero lo expresamos de este modo para entendernos.) Se llegaría al punto crítico en que la materia del universo estallaría (nuevo Big Bang). Y ahora, puestos a seguir especulando, humanicemos esta parida literaria con una nota jocosa que nos permita una nueva reflexión.

¿Y los besos que he dado a lo largo de, por ahora, mi dilatada existencia? Y los tuyos, mi querida y desconocida amiga que me estás leyendo. ¿Dónde encontrarlos como una forma de energía que, según la correspondiente ley física, ni se crea ni se destruye? ¡Están ahí: primero en el Big Crunch, apretaditos, y luego en expansión (Big Bang), esperando nuevos labios receptores! Pero serán nuestros besos, no quieras tú, hermosa mujer, conjeturar hasta el extremo de creerte eterna como persona. Tú y yo somos eternos, sí, como energía; sólo como energía que se transforma de manera cíclica para engrandecer el amor universal.

¿Me das un beso para engrandecer el universo?

http://www.mundoculturalhispano.com/spip/spip.php?article1424

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (II)

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (II) 

por César Rubio Aracil

(España)

Fecha: 6 febrero 2005 

Yo no digo que la Tierra esté viva tal como entendemos la vida vegetal, la animal o la humana con su complicada fisiología, sensibilidad y -al menos referido al mundo irracional y al género humano- psiquismo. Tampoco puedo afirmar que nuestro bello planeta piense, a no ser que la inteligencia universal (si es que existe alguna forma de raciocinio diferente al humano) posea los recursos necesarios para crear una fabulosa trama biofísica capaz de contener – y aun más allá, de superar- los principios por los que el ser humano entiende el significado de la palabra “inteligencia”. Pero sí me atrevo a manifestar públicamente mis impresiones al respecto, pese al riesgo que supone la especulación sin el aval de los conocimientos científicos adecuados para teorizar.

La Tierra, al menos que yo sepa, no posee un sistema neuronal susceptible de modificar, por ejemplo, las percepciones que de modo continuo nos invaden a los seres pensantes, convirtiéndolas es ideas. De la misma manera supongo que, como astro, tampoco el orbe que habitamos está en condiciones de resolver ecuaciones de segundo grado. Sin embargo, al leer la hipótesis “Gaia” de James Lovelock cuando se refiere a los ciclos de la naturaleza, o al adentrarme en su ensayo titulado “El Mundo Margarita”, intuyo que la Tierra es un ser vivo o, si se prefiere otra denominación menos atrevida, materia palpitante capaz de “sentir” y de hacernos vibrar a quienes, dotados de sentimientos complejos, nos creemos el súmmum de la creación.

La vida, según creo, no es otra cosa que una corriente animadora de la materia que, según grados de complejidad, otorga al ser cualidades perceptibles. El mineral, pongamos por caso, estimamos por pura lógica que no piensa. Pero los átomos que lo forman, y aguas abajo sus partículas elementales, adoptan un comportamiento cuya naturaleza nos hace sospechar la existencia de un “algo” inteligente en el sistema atómico. (Recordemos que nos referíamos en el artículo anterior de este ensayo a la conducta del fotón ante la doble rendija, o ante la abertura única por la que debía pasar.)

Avancemos ahora un poco más, situando nuestra reflexión en un plano de mayor dificultad: la biológica en su mínima expresión. Por ejemplo, el mundo de las bacterias y el propio de los virus. Se trata de unos ámbitos tan pequeños que no es posible distinguirlos sin el auxilio de grandes aumentos. (El virus del herpes tiene un diámetro de unos 250 milimicrones y es posible verlo con un microscopio más o menos ordinario; pero los hay que precisan del microscopio electrónico para poder ser observados.)

Si el virus del SIDA es capaz de “engañar” al sistema inmunitario para no dejarse fagocitar o, dicho de otra manera, impedir que las defensas orgánicas se lo “coman”, y que tales virus modifican constantemente su estructura molecular con el fin de sobrevivir en la sangre animal, ¿no estamos ante un caso de inteligencia prodigiosa? Si este germen patógeno lleva de cráneo a los investigadores médicos, ¿qué podemos pensar del micromundo biológico? Y si, según Hermes Trismegisto, lo que es arriba es como lo que está abajo, ¿por qué hemos de reírnos de quienes piensan que la Tierra -en relación con un virus o con una bacteria- representa un organismo vital macrocósmico? Si cada una de nuestras células (que tienen vida propia) labora día y noche para mantenernos vivos, ¿por qué no pensar que el hombre, el conejo y la rosa son células de la Tierra y que una galaxia, con sus millones de soles y de otros astros supone un sistema celular integrado en el universo para hacerlo palpitar como nosotros vibramos?

Nos reímos de quienes creen que la Tierra es un ser vivo, porque nos consideramos seres individuales, o simplemente fragmentos de un fabuloso orbe con mecanismo de relojería. Pero somos, creámoslo o no, partes consustanciales del Todo.

Pensemos que las tres cuartas partes del globo terráqueo son agua, lo mismo que le sucede al hombre respecto a su composición química. ¿De qué otros elementos está formada la vida terrestre sino de carbono, oxígeno, nitrógeno, etc., lo mismo exactamente que el suelo que pisamos? ¿Qué es un absceso: empiema, flemón, forúnculo, grano, o tumor sino un volcán epidérmico, o pleurítico, que estalla llegado su momento?

Reflexionemos sobre las semejanzas entre el hombre y la Tierra, y pensemos también que la materia está formada por átomos que saben si la pantalla que tienen que atravesar está configurada con una o con dos rendijas.

César Rubio (Augustus) Miembro del grupo Escritores Castellano-manchegos y de La Mediterranía.

http://www.mundoculturalhispano.com/spip/spip.php?article1395

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (I)

MISTICISMO Y FÍSICA MODERNA (I) 

por César Rubio Aracil

(España)

Fecha: 28 enero 2005 

El hombre es un solo ser, manifestado en la variedad.


Es normal que las palabras “misticismo” y “ciencia” puedan parecer antagónicas. De hecho, si nos atenemos a la interpretación que de las mismas se hace desde la visión reduccionista como aportación científica de Newton y Descartes al progreso, es evidente la confrontación. Sin embargo, no sucede lo mismo al estudiar el significado de ambos vocablos de acuerdo con los portentosos avances científicos que, a partir de finales del siglo XIX y sobre todo por la contribución de la Física al desarrollo humano, deja obsoleto el paradigma mecanicista.

Newton y Descartes concibieron el comportamiento universal como el de un perfecto mecanismo de relojería. Todo fenómeno (físico, químico y biológico) respondía a la ley de causa y efecto o acción y reacción y cada pieza del monumental puzzle tenía su misión específica en el engranaje cósmico, aunque a ningún elemento se le atribuía influencia sobre el conjunto del que formaba parte. Por poner un sencillo ejemplo: Ahora sabemos que una alteración psíquica puede perturbar el buen funcionamiento hepático y, por derivación, crear una seria patología cardíaca, renal o pancreática. Es lo que se conoce como efecto psicosomático. A la inversa, un órgano enfermo puede afectar a la mente. Es decir, cada parte del cuerpo biológico tiene una estrecha o íntima relación con el todo viviente. Lo mismo sucede con el llamado ecosistema (si esquilmamos las aves insectívoras crecerá el orden zoológico del que forman parte los insectos).

Con el advenimiento de la física moderna (relativista y cuántica) se operó un notable cambio en el modelo de pensamiento científico y, por extensión, del concepto social que se tenía de las cosas en aquellos momentos. Max Planck, Einstein, Bhor, Broglie, Heisenberg, Schrödinger y Dirac, entre otros físicos (no sin llegarse a grandes discusiones, como las que mantuvieron Bhor [representante de la Escuela de Copnhague] y Einstein sobre sí o no a la ley de causa y efecto en el submundo atómico) aportaron ideas y soluciones capaces de convulsionar a la comunidad científica internacional y a todo otro ser pensante. Es aquí, en este punto, donde podemos constatar la confluencia que se da entre ciertos conocimientos místicos y los nuevos descubrimientos de la Ciencia.

Los místicos, por ejemplo, decían -y aún sostienen la creencia- de que el punto “Laya” (pura materia virgen) es fecundada por “Bindu” (esperma cósmico). En paralelo, muchos científicos piensan que algunos cometas, portadores de proteínas, fertilizan determinados planetas en formación al colisionar con aquéllos.

Otra coincidencia entre místicos y científicos:

Los místicos siempre han sostenido que observador y objeto observado forman parte de un mismo sistema. Los físicos han descubierto que la simple observación modifica el objeto observado. Es el caso del artificio mental denominado “Gato de Srödinger”, para hacer posible al vulgo la comprensión de por qué el electrón es a la vez onda y partícula.

El “gato”, según se desprende de los estudios científicos, está vivo y muerto a la vez. Esto quiere significar que el electrón, como queda dicho, es a la vez onda y partícula. Sin embargo, en el mismo instante del experimento, cuando el físico abre la caja donde está el gato, lo encuentra vivo, o tal vez muerto, pero nunca vivo y muerto, como en realidad lo está por su propia naturaleza de onda y partícula (recordemos que el gato simboliza el electrón). ¿Qué ha sucedido? Sencillamente que, al ser observada, la sustancia queda modificada. Por eso mismo los físicos pueden determinar exactamente dónde está un electrón en su orbital, o su velocidad, pero nunca han logrado establecer a la vez la velocidad y el momento del componente atómico.

Otro ejemplo nos viene a decir lo mismo en esencia, como sucede con el experimento de la doble rendija. Consiste en lo siguiente:

Imaginemos tres elementos. Un foco emisor de fotones, una placa con doble rendija y una pantalla que situaremos en la última posición. Cuando el fotón queda liberado penetra a la vez por ambas rendijas (se ha comportado como onda). Si la placa situada entre el foco emisor y la pantalla sólo contiene una rendija, el fotón se comporta como partícula. Y al final del experimento se sabe (se puede calcular de antemano) las veces que un fotón impacta sobre ésta u otra parte de la pantalla; pero es imposible (al menos por hoy) conocer fotón por fotón dónde dejará su marca cada uno de ellos. La accidentaliad, o llamémoslo azar, es evidente.

Einsten sostenía (al parecer equivocadamente) que en el mundo subatómico rige, como en el caso de la física newtoniana, la ley de causa y efecto. De ahí su disputa con la llamada Escuela de Copenhague. Creía en lo que él llamaba variables ocultas. En definitiva, sugería que la ciencia no había avanzado lo suficiente como para poder estudiar en el comportamiento de las partículas las causas y sus correspondientes efectos.

Si la Religión y la Ciencia se diesen la mano, ¡cuánto iba a ganar el mundo! No me refiero a las religiones oficialistas (cristianismo, judaísmo, islamismo, etc.) que todo lo que tocan lo embrutecen por sus ansias de poder, sino a la religión natural como parte consustancial del ser humano. El místico siente la integralidad del universo, porque él mismo es un microcosmos en el que está contenido el saber universal. El científico representa la parte analítica de la existencia: divide el todo para estudiar sus infinitos fragmentos. Análisis y síntesis son partes complementarias e indispensables de la unidad para ir arrancando a la Naturaleza sus secretos. Enigmas que les están vedados a los dogmáticos.

Yo quisiera desde esta página web motivar a los lectores de Internet en una búsqueda incansable de la verdad. No de la certidumbre axiomática, o de la convicción basada en el artículo de fe, sino de la verdad cambiante capaz de enriquecer al espíritu humano. Porque lo que hoy supone una prueba irrefutable por motivos matemáticos, mañana, inevitablemente, ¡sorprendámonos!, con la ayuda de las mismas matemáticas se tornará anticuado. No obstante, cada certeza se convierte en un peldaño de la eterna escalera del conocimiento y, al final, cuando nos entreguemos al sombrío mundo del silencio, otros recogerán nuestro testigo para encontrarse con otra evidencia que, por determinación de lo Incognoscible, quedará conservada en el desván del olvido. Sin embargo yo, que me considero suficientemente tolerante como para poder atisbar una pequeña luz en los confines de mi conciencia, sólo creo en la verdad de que lo múltiple forma parte del todo. En otras palabras: tú y yo, amigo lector, somos un solo ser, hoy, desgraciadamente, fragmentados de la unidad como la astilla del leño.

“Hemos nacido en este mundo de división, de desintegración. Éste es un mundo realmente de pecado, un mundo de desintegración, en el que todo se está desintegrando, dividiendo y acabando en la muerte. Pero, más allá de todas estas divisiones y fracturas de nuestra naturaleza humana que nos afecta a todos, a nuestras relaciones con el mundo y a todas las cosas, por debajo y más allá de todo se halla la totalidad indivisa, y es esa totalidad la que todos buscamos. Todos estamos fragmentados y tenemos esta añoranza de la totalidad, de la unidad”.

NOTA Aun a pesar de que se necesita el correspondiente permiso editorial para transcribir cualquier parte de un texto publicado, me he permito la licencia de copiar un fragmento del ensayo de Bede Grifftths titulado “La visión de la no dualidad en las religiones del mundo”, publicado por la Editorial Kairós (“El espíritu de la ciencia” ) en el año 2000, que corresponde al último párrafo de este, mi trabajo. Lo he decidido para cerrar con dignidad un escrito que adolece de la profundidad que podemos apreciar en el libro referenciado, y, al mismo tiempo, recomendar su lectura a quienes estén interesados en el tema. Merece la pena leerlo. Repito: Editorial Kairos. Numancia, 117-121. Barcelona (España).

César Rubio (Augustus).

 

 

Destino último del Universo

Destino último del Universo

Para creencias religiosas y otras creencias comunes sobre el destino final del Universo, véase Escatología (religión).

El destino último del Universo es un tema en cosmología física. Las teorías científicas rivales predicen si el Universo tendrá duración finita o infinita. Una vez que la noción de que el Universo empezó con el Big Bang se hizo popular entre los científicos, el destino final del Universo se convirtió en una pregunta cosmológica válida, dependiendo de la densidad media del Universo y la tasa de expansión.

El Universo está actualmente en expansión. Sin embargo, las mediciones que Allan R. Sandage realizó en los años 1960 con su telescopio de 200 pulgadas muestran que el ritmo de expansión actual es menor que el de hace 1.000 millones de años. Este hecho puede implicar o no que la expansión se detenga, planteándose dos alternativas para el destino último del Universo.

Según las teorías cosmológicas actuales, la cantidad de materia que hay en el Universo es la que decidirá el futuro del mismo. Se tiene una idea bastante aproximada de la cantidad de materia visible que existe, pero no de la cantidad de materia oscura, dependiendo entonces de ésta el futuro del Universo.

Se ha podido calcular que si la densidad del Universo es menor que tres átomos por metro cúbico, será insuficiente para frenar la expansión, el Universo se expandirá indefinidamente (Big Rip) y será condenado a una muerte fría en medio de la oscuridad más absoluta. En este caso eltiempo se acabaría en unos 35.000 millones de años. Pero si la masa es suficiente para detener la expansión, tendrá lugar el Big Crunch o, lo que es lo mismo, el Universo, forzado por la gran cantidad de masa, empezaría a comprimirse hasta que, dentro de unos 20.000 millones de años, acabe por colapsarse en una singularidad, algo parecido al Big Bang, pero al revés. En este caso tras el Big Crunch es posible que el Universo comience de nuevo con otro (o, según el modelo cíclico, el mismo) Big Bang.

Bases científicas emergentes  

La exploración científica teórica del destino final del Universo se hizo posible con la teoría de la relatividad general formulada por Albert Einsteinen 1915. La relatividad general se puede emplear para describir el Universo con la mayor escala posible. Hay muchas soluciones posibles a las ecuaciones de la relatividad general y cada solución implica un posible destino final del Universo. Alexander Friedmann propuso una solución en 1921. Estas ecuaciones de Friedmann implican que el Universo ha estado expandiéndose desde una singularidad inicial; es decir, esencialmente el Big Bang.

Un parámetro importante en las teorías del destino del Universo es el parámetro de densidad, Omega (O), definido como la densidad de materia media del Universo dividido por un valor crítico de esa densidad. Esto crea tres posibles destinos del Universo, dependiendo de si O es igual, menor o mayor que 1. Estos se llaman respectivamente, Universo plano, abierto y cerrado. Estos tres adjetivos se refieren a la geometría global del Universo y no a la curvatura local del espacio-tiempo causadas por pequeñas agrupaciones de masa (por ejemplo, las galaxias y lasestrellas).

Las pruebas observacionales no tardaron en llegar. En 1929Edwin Hubble publicó sus conclusiones, basado en las observaciones de las estrellas variable Cefeida en galaxias lejanas, que el Universo estaba en expansión. Desde entonces, el principio del Universo y su posible final han sido objeto de seria investigación científica. En 1933Georges Lemaître presentó una teoría que se había llamado la teoría del Big Bang del origen del Universo. En 1948Fred Hoyle propuso la teoría opuesta de un Universo estático, llamada la Teoría del Estado Estacionario. Estas dos teorías fueron contendientes activos hasta el descubrimiento de Arno Penzias y Robert Wilson en 1965, del fondo cósmico de microondas, un hecho que es una predicción sencilla de la teoría del Big Bang y una de que la Teoría del Estado Estacionario no es válida. La teoría del Big Bang inmediatamente se convirtió en el más ampliamente sostenido punto de vista del origen del Universo.

Cuando Einstein formuló la relatividad general, él y sus contemporáneos creían en un Universo estático. Cuando Einstein encontró que sus ecuaciones podían fácilmente ser resueltas de tal manera que se permitiera que el Universo estuviera en expansión y se contrajera en un futuro lejano, añadió a estas ecuaciones lo que él llamó una constante cosmológica cuyo papel era compensar el efecto de la gravedad en el Universo en conjunto de tal manera que el Universo permanezca estático. Después de que Hubble anunciara su conclusión de que el Universo estaba en expansión, Einstein escribió que su constante cosmológica era su “gran metedura de pata“.

Empezando en 1998, las observaciones de las supernovas en galaxias distantes han sido interpretadas como consistentes con un Universo cuya tasa de expansión se está acelerando. Se han formulado teorías cosmológicas posteriores para permitir esta posible aceleración, casi siempre apelando a la energía oscura y a la materia oscura. De ahí las recientes teorías sobre el destino final del Universo que permiten una constante cosmológica distinta de cero.

Papel de la forma del Universo 

El destino final de un Universo en expansión está determinado por si Ω es mayor, menor o igual a 1. 

El destino final de un Universo en expansión está determinado por si Ω es mayor, menor o igual a 1.

El consenso científico actual de muchos cosmólogos es que el destino final del Universo depende de su forma global y de cuántaenergía oscura contiene.

Universo cerrado  

Si Ω>1, entonces la geometría del espacio sería cerrada como la superficie de una esfera. La suma de los ángulos de un triángulo exceden 180 grados y no habría líneas paralelas, todas las líneas se encontrarían eventualmente. La geometría del Universo es, al menos en una escala muy grande, elíptico.

En un Universo cerrado carente del efecto repulsivo de la energía oscura, la gravedad eventualmente parará la expansión del Universo, después de lo que empezará a contraerse hasta que toda la materia en el Universo se colapse en un punto. Entonces existirá una singularidad final llamada el Big Crunch, por analogía con el Big Bang. Sin embargo, si el Universo tiene una gran suma de energía oscura (como sugieren los hallazgos recientes), entonces la expansión podrá continuar para siempre —incluso si Ω>1—.

Universo abierto  

Si Ω<1, la geometría del espacio es abierta, p.ej., negativamente curvada como la superficie de una silla de montar. Los ángulos de un triángulo suman menos de 180 grados y las líneas paralelas no se encuentran nunca equidistantes, tienen un punto de menor distancia y otro de mayor. La geometría del Universo sería hiperbólica.

Incluso sin energía oscura, un Universo negativamente curvado se expandirá para siempre, con la gravedad apenas ralentizando la tasa de expansión. Con energía oscura, la expansión no sólo continúa sino que se acelera. El destino final de un Universo abierto tampoco es universalmuerte caliente del Universo, el “Big Freeze” o el “Big Rip“, dónde la aceleración causada por la energía oscura eventualmente se volverá tan fuerte que completamente aplastará los efectos de las fuerzas gravitacionaleselectromagnéticas y los enlaces débiles.

Universo plano  

Si la densidad media del Universo es exactamente igual a la densidad crítica tal que Ω=1, entonces la geometría del Universo es plana: como en la geometría euclidiana, la suma de los ángulos de un triángulo es 180 grados y las líneas paralelas nunca se encuentran.

Sin energía oscura, un Universo plano se expande para siempre pero a una tasa continuamente desacelerada: la tasa de expansión se aproxima asintóticamente a cero. Con energía oscura, la tasa de expansión del Universo inicialmente baja, debido al efecto de la gravedad, pero eventualmente se incrementa. El destino final del Universo es el mismo que en un Universo abierto, la muerte caliente del Universo, el “Big Freeze” o el “Big Rip”. En 2005, se propuso la teoría del destino del Universo Fermión-bosón, proponiendo que gran parte del Universo estaría finalmente ocupada por condensado de Bose-Einstein y la quasipartícula análoga al fermión, tal vez resultando una implosión. Muchos datos astrofísicos hasta la fecha son consistentes con un Universo plano.

Véase también: Forma del Universo

Teorías sobre el final del Universo El destino del Universo viene dado por la densidad del Universo. La preponderancia de las pruebas hasta la fecha, basadas en las medidas de la tasa de expansión y de la densidad, favorecen la teoría de que el Universo no se colapsará[cita requerida].

Big Freeze o Heat Death

Artículo principal: Big Freeze

El Big Freeze es un escenario bajo el que la expansión continúa indefinidamente en un Universo que es demasiado frío para tener vida. Podría ocurrir bajo una geometría plana o hiperbólica, porque tales geometrías son una condición necesaria para un Universo que se expande por siempre. Un escenario relacionado es la Muerte Caliente, que dice que el Universo irá hacia un estado de máxima entropía en el que cada cosa se distribuye uniformemente y no hay gradientes, que son necesarios para mantener el tratamiento de la información, una forma de vida. El escenario de Muerte Caliente es compatible con cualquiera de los tres modelos espaciales, pero necesita que el Universo llegue a una eventual temperatura mínima.

Big Rip: tiempo infinito, periodo de vida finito

Artículo principal: Big Rip

En un Universo abierto, la relatividad general predice que el Universo tendrá una existencia indefinida, pero con un estado donde la vida que se conoce no puede existir. Bajo este escenario, la energía oscura causa que la tasa de expansión del Universo se acelere. Llevándolo al extremo, una aceleración de la expansión eterna significa que toda la materia del Universo, empezando por las galaxias y eventualmente todas las formas de vida, no importa cuanto de pequeñas sean, se disgregarán en partículas elementales desligadas. El estado final del Universo es una singularidad, ya que la tasa de expansión es infinita.

Big Crunch: tiempo y periodo de vida finito
Artículo principal: Big Crunch
El Big Crunch. El eje vertical se puede considerar como tiempo positivo o negativo. 

El Big Crunch. El eje vertical se puede considerar como tiempo positivo o negativo.

La teoría del Big Crunch es un punto de vista simétrico del destino final del Universo. Justo con el Big Bang empezó una expansión cosmológica, esta teoría postula que la densidad media del Universo es suficiente para parar su expansión y empezar la contracción. De ser así, se vería cómo las estrellas tienden a ultravioleta, por efecto Doppler. El resultado final es desconocido; una simple extrapolación sería que toda la materia y el espacio-tiempo en el Universo se colapsaría en una singularidad espaciotemporal adimensional, pero a estas escalas se desconocen los efectos cuánticos necesarios para ser considerados (VéaseGravedad cuántica).

Este escenario permite que el Big Bang esté precedido inmediatamente por el Big Crunch de un Universo precedente. Si esto ocurre repetidamente, se tiene un universo oscilante. El Universo podría consistir en una secuencia infinita de Universos finitos, cada Universo finito terminando con un Big Crunch que es también el Big Bang del siguiente Universo. Teóricamente, el Universo oscilante no podría reconciliarse con la segunda ley de la termodinámica: la entropía aumentaría de oscilación en oscilación y causaría la muerte caliente. Otras medidas sugieren que el Universo no es cerrado. Estos argumentos indujeron a los cosmólogos a abandonar el modelo del Universo oscilante. Una idea similar es adoptada por el modelo cíclico, pero esta idea evade la muerte caliente porque de una expansión de branas se diluye la entropía acumulada en el ciclo anterior.

Multiversos: sin final completo
Artículo principal: Multiverso

Los multiversos (o Universos paralelos) es un escenario en el que aunque el Universo puede ser de duración finita, es un Universo entre muchos. Además, la física de los multiversos podría permitirles existir indefinidamente. En particular, otros Universos podrían ser objeto de leyes físicas diferentes de las que se aplican en el Universo conocido.

Falso vacío

Artículo principal: Falso vacío

Si el vacío no es el estado de energía más bajo (un falso vacío), se podría colapsar en un estado de energía menor. Esto es llamado evento de metaestabilidad del vacío. Esto fundamentalmente alteraría el Universo, las constantes físicas podían tener valores diferentes, severamente afectando a los fundamentos de la materia.

Niveles indefinidos El modelo cosmológico multi-nivel postula la existencia de niveles indefinidos del Universo. Mientras la existencia de nuestro nivel del Universo es finita, hay un número indefinido de niveles del Universo cada uno con su principio y su fin, pero el completo tiene una existencia infinita.1

Restricciones observacionales en las teorías 

La elección entre estos escenarios rivales se hace ‘pesando’ el Universo, p.ej., midiendo las contribuciones relativas de materiaradiación,materia oscura y energía oscura a la densidad crítica. Más concretamente, compitiendo con escenarios que son evaluados contra los datos obtenidos en agrupaciones galácticas y supernovas lejanas y en anisotropías en el fondo cósmico de microondas.

Vida en un Universo mortal 

La hipótesis de la inteligencia eterna de Dyson propone que una civilización avanzada podría sobrevivir durante un periodo de tiempo infinito consumiendo sólo una suma finita de energía. Tal civilización alternaría breves periodos de actividad con largos periodos de hibernación.

John Barrow y Frank Tipler (1986) propusieron el principio del final antrópico: la emergencia de vida inteligente es inevitable y una vez que la vida llegue a estar en alguna parte del Universo, nunca morirá. Barrow y Tipler van incluso más allá: el destino eventual de la vida inteligente es extenderse y controlar el Universo entero en todos los aspectos menos uno: la inteligencia no puede parar el Big Crunch. Además, no se querría hacer de esta manera porque la fuente principal de energía del Universo al experimentar un Big Crunch será una mancha caliente en el cielo surgiendo de una contracción asimétrica del Universo. Se especula con que la asimetría necesaria sería ingeniada por alguna forma de vida inteligente.

El escenario del punto Omega de Tipler (Tipler 1994) concluye que el contrario de la eterna inteligencia sería el caso de una civilización en los instantes finales de un Big Crunch. Tal civilización, en efecto, experimentaría una suma infinita de tiempo “subjetivo” durante la vida finita restante del Universo, usando la enorme energía de la implosión para acelerar el tratamiento de la información más deprisa que la alternativa de la singularidad final.

Aunque es posible en teoría, no está claro si existirá alguna vez tecnología que haga que estos escenarios sean factibles. Además, las soluciones efectivas pueden ser indistinguibles desde el presente estado del Universo. En otras palabras, si los humanos no pueden parar el Universo del colapso, al menos podrán utilizar la energía del colapso para simular futuros Universos que se parecerían al final del Universo, pero con escalas de tiempo artificiales o comprimidas.

Los recientes trabajos en cosmología inflacionaria, la teoría de cuerdas y la mecánica cuántica han movido la discusión del destino final del Universo en distintas direcciones desde los escenarios establecidos por Dyson y Tipler. El trabajo teórico de Eric Chaisson y David Layzerencuentra que una expansión del espacio-tiempo da pie a un salto de entropía creciente, pone en duda la hipótesis de la muerte caliente del Universo. Invocando el trabajo de Ilya Prigogine en termodinámica lejos del equilibrio, sus análisis sugieren que este salto de entropía puede contribuir a la información y así a la formación de estructuras.

Mientras tanto, Andrei LindeAlan GuthEdward Harrison y Ernest Sternglass argumentan que la cosmología inflacionaria fuertemente sugiere la presencia de multiversos y que sería práctico incluso con el conocimiento actual para los seres inteligentes generar y transmitir informaciónde novo a un Universo distinto. Alan Guth ha especulado que una civilización en la cima de la escala de Kardashev puede crear universos personalizados como continuación de la evolución de la existencia, el crecimiento y la multiplicación.2 Además, el reciente trabajo teórico sobre el problema sin resolver de la gravedad cuántica y el principio holográfico sugieren que las cantidades físicas tradicionales se pueden describir por sí mismas, se pueden describir en términos de intercambios de información, que en cambio hace que aparezcan las preguntas sobre la aplicabilidad de los modelos cosmológicos antiguos.

Cultura popular 

Prácticamente todas las grandes religiones tienen una historia del fin del Universo. El estudio teológico del destino final del Universo o el destino final de la existencia humana se conoce como escatología. Muchos grupos religiosos están divididos en sus creencias teológicassobre cómo será el final del mundo compatibilizando con las teorías científicas del final del Universo. Por ejemplo, un texto que dice “y todas las estrellas caerán del cielo” puede implicar una mal comprensión de que las estrellas son meros puntos de luz. Pero si ese texto tiene implicaciones verdaderas actuales de una inteligencia divina, se puede referenciar como una de las teorías modernas seculares sobre el final del Universo.

Además, numerosos autores de ciencia ficción y humoristas han escrito sobre el final del Universo. Los incontables trabajos de sci-fi y fantasía utilizan la amenaza de la destrucción de Universo como su dispositivo argumental, normalmente con un malo supervillano o la incompetencia de los humanos como causas y generalmente con la ingenuidad humana que salva el día.

Libros 

  • La historia corta de Isaac Asimov La Última Pregunta propone un Universo experimentando la muerte caliente y una tecnología de computación térmica tan potente que finalmente descubre cómo revertir la muerte térmica por ignición que es, en efecto, un nuevo Big Bang. Cuando Asimov publicó esta historia, en 1959, la muerte térmica era el único escenario de este tipo en ser discutido.
  • La novela Tau Zero de Poul Anderson propone un Universo cíclico que termina en un Big Crunch seguido de una expansión con un nuevo Big Bang. Propone que la gran implosión estará rodeada por una nube de hidrógeno y que un barco estelar podría navegar con cierto rumbo para evitar la singularidad y emerger en un nuevo Universo.
  • El poema narrativo “A Long Time Dying” de Geoffrey A. Landis propone un Universo que termina en un Big Crunch.
  • Milliways, El Restaurante al Final del Universo, es un lugar de ficción en la serie de ciencia-ficción de Douglas Adams Guía del autoestopista galáctico. El restaurante entero y sus patrones son proyectados a través del tiempo vía una burbuja temporal hasta el punto en que el Universo se acaba. El techo está hecho de cristal de tal manera que los clientes pueden ver el final del Universo como un entretenimiento de la cena. El final del Universo es descrito por Zaphod Beeblebrox como un “Gnab Gib” (“Big Bang” deletreado hacia atrás).
  • La novela Excession, de Iain M. Banks, involucra a una misteriosa sonda alienígena construida por una civilización capaz de viajar entre Universos jóvenes y antiguos.
  • En la novela Sueños de Gravedad, de L.E Modesitt, Engee, un “Dios” nanobot que utiliza el personaje pricipal para investigar un Universo de antimateria que está explotando para crear nueva materia. La explicación dada por Engee a Tristan es que intenta prevenir al Universo de satisfacer su propósito reemplazando tanta energía o materia que está perdido en el proceso de creación de información.
  • En la novela El Mundo al Final del Tiempo, de Frederik Pohl, el planeta (y el resto del sistema solar) de los protagonistas, junto con algunas estrellas cercanas son lanzadas a casi la velocidad de la luz, de modo que el tiempo para ellos pasa mucho más despacio que en el Universo exterior. Cuando vuelven a frenar, descubren que están en el futuro lejano del Universo, cuando todas las demás estrellas hace tiempo que se han apagado.

Películas y programas de TV  

  • La película de Woody Allen Annie Hall tiene a la joven Alvy Singer quejándose a un médico de que si el Universo se está expandiendo, no hay ningún interés en hacer sus tareas domésticas. Su madre le pregunta “¿Cual es tu negocio?” y “¿Qué quieres hacer con el Universo?, su médico fumando un cigarrillo postula que debería simplemente disfrutar la vida.
  • En la serie de televisión Enano Rojo y también en el libro de Enano Rojo Hacia Atrás, la tripulación tropieza con una realidad donde el tiempo está viajando hacia atrás. Kryten teoriza que esto es algún tiempo en el futuro de su Universo, donde está yendo hacia un Big Crunch, causando al tiempo ir hacia atrás. Otro episodio del programa entró en la idea de los multiversos, profundizando en la idea de un número infinito de Universos paralelos, cada uno de ellos separados por diferentes bifurcaciones en la “línea del destino”.
  • En la serie de televisión Lexx, el episodio 2.20 “El Final del Universo”, toda la materia del Universo, excepto los personajes principales y su barco, son convertidos en brazos robóticos voladores autónomos con una consciencia simple del villano principal Mantrid. La fuerza gravitacional de estos brazos cerrándose uno con otro causa un Big Crunch con Lexx en el centro. Lexx es de alguna manera enviado a un Universo alternativo para continuar la temporada 3 de la serie.
  • En la serie de televisión Star Trek: Espacio Profundo Nueve (Episodio: “Chrysalis”), varios humanos ingeniados genéticamente determinan que el Universo se colapsará en un Big Crunch e intentarán desarrollar un camino para alterar la constante cosmológica del Universo para mantener su masa de colapsarse a sí misma.
  • En la famosa película de Ed Wood Plan 9 del espacio exterior, los invasores alienígenas despiertan a los muertos para prevenir a los humanos de la destrucción del Universo a través de un dispositivo que puede “explotar la luz solar”.
  • En la temporada 2006 de Doctor Who, el Torchwood Institute adquiere una misteriosa orbe que el doctor identifica como un “barco nulo”, una nave prevista para existir fuera del espacio-tiempo y así sobrevivir al Universo. Se sugiere que el Universo es cíclico u oscilatorio, diciendo que en el barco nulo se podría sobrevivir al final del Universo y a la creación del siguiente.
  • En la serie de anime Eureka 7, se dice que existe un límite de interrogantes, la cual consiste en que si demasiadas formas de vida habitan determinada región (se podría expresar como densidad biológica), tal región se empezará a colapsar en una singularidad similar a un hoyo negro que finalmente acabaría con todo el universo.

Videojuegos 

  • Durandal, el juego de Inteligencia Artificial rampante de la serie Marathon de Bungie Studios, muestra una preocupación e incluso obsesión, con escapar del fin del Universo, que él insiste en que es inevitable, pero puede ser evitado de alguna manera desconocida por el jugador.

 

Véase también  

Referencias  

  1.  www.slovio.com: multi-level-universe
  2.  www.universetoday.com: Advanced civilization become

Enlaces externos  

Lecturas complementarias  

No ficción  

Ficción 

Teoría del Big Crunch

Teoría del Big Crunch

En cosmología la Gran Implosión (también conocida como Gran Colapso o directamente mediante el término inglés Big Crunch) es una de las teorías que se barajan sobre el destino último del universo.

La teoría de la Gran Implosión propone un universo cerrado. Según esta teoría, si el universo tiene una densidad crítica superior a 3 átomos por metro cúbico, la expansión del universo, producida en teoría por laGran Explosión (o Big Bang) irá frenandose poco a poco hasta que finalmente comiencen nuevamente a acercarse todos los elementos que conforman el universo, volviendo al punto original en el que todo el universo se comprimirá y condensará destruyendo toda la materia en una único punto de energía como el anterior a la Teoría de la Gran Explosión.

El momento en el cual acabaría por pararse la expansión del universo y empezara la contracción depende de la densidad crítica del Universo; obviamente,a mayor densidad mayor rapidez de frenado y contracción -y a menor densidad, más tiempo para que se desarrollaran eventos que se prevé tendrían lugar en un universo en expansión perpetua-. La fase de contracción sería casi simétrica a la fase de expansión. En primer lugar, debido a la finitud de la velocidad de la luz, los astrónomos tardarían en ver cómo el desplazamiento al rojode las galaxias distantes va desapareciendo primero de las más cercanas y finalmente de las más alejadas y se convierte en todas ellas en un desplazamiento al azul. La temperatura de la radiación cósmicaempezaría a aumentar y llegaría un momento en el que sería idéntica a la actual, cuando el universo tuviera el mismo tamaño que hoy -aunque su evolución habría proseguido con el tiempo y no sería un universo cómo el actual, sino en el mejor de los casos un universo menos rico en estrellas y más abundante en cadáveres estelares-.

La fase de contracción seguiría inexorablemente, y con ella el aumento de la temperatura de dicha radiación. Llegaría un momento en que todas las galaxias se fundieran en una -aunque los choques entre estrellas serían aún raros-. Mientras, la temperatura del fondo de radiación iría subiendo y empezaría a poner en peligro la supervivencia de las formas de vida que existieran por entonces, en un principio las que vivieran en planetas de tipo terrestre. En un momento dado, dicha temperatura sería de 300 grados Kelvin, impidiendo a los planetas antes mencionados deshacerse del calor acumulado y acabando por hacerse inhabitables (un auténtico efecto invernadero a escala global). Más adelante, y con una contracción cada vez más acelerada -y junto a ella un aumento desbocado de la temperatura de la radiación cósmica- el universo se convertiría en un lugar infernal e inhabitable -al menos para seres cómo nosotros y sin ayuda tecnológica- con temperaturas de miles de grados debido a una radiación cósmica a ésa temperatura y a colisiones entre estrellas al disponer éstas de cada vez menos espacio. Al parecer, las estrellas serían en su mayoría destruidas no por colisiones entre ellas sino por el aumento de temperatura del universo. Éste llegaría a estar tan caliente que las estrellas no podrían deshacerse del calor acumulado en su interior y pasarían a absorberlo del exterior (cociéndose en cierto modo), hasta acabar por estallar. Tras ello, sólo quedaríanagujeros negros y un plasma cada vez más caliente (muy distinto al existente tras el nacimiento del universo debido a que procedería de estructuras ya desaparecidas, por lo cual mostraría una gran asimetría en la densidad que presentara en diferentes puntos) en el que el aumento de temperatura destruiría primero los átomos y luego las propias partículas elementales, sólo dejando quarks. a la vez que los agujeros negros empezaban a fusionarse entre sí y a absorber materia hasta dar lugar a un único “super” agujero negro que significaría el fin del espacio, del tiempo, y de todo; del mismo modo que no tiene sentido preguntarse qué había “antes” de la Gran Explosión, tampoco puede preguntarse que habría “después” del Gran Crujido.

Según esta teoría, tras la Gran Implosión podría tener lugar una nueva Gran Explosión; e incluso este universo podría proceder de un universo anterior que también se comprimió en su Gran Implosión. Si esto hubiera ocurrido repetidas veces, nos encontrariamos ante un universo oscilatorio; donde cada universo termina con una Gran Implosión y da lugar a un nuevo universo con una Gran Explosión. Sin embargo, no sólo no se conoce qué podría provocar tal rebote sino que la teoría de un universo oscilante entra en contradicción con la segunda ley de la termodinámica; a menos que en cada ciclo se produjera una destrucción y reinicio totales del universo, con la desaparición de las leyes físicas existentes y la aparición de nuevas leyes físicas ó la entropía se “rebobinara” durante la fase de contracción (por ejemplo, se ha sugerido que el tiempo iría al revés durante ésta fase), la radiación existente en el universo aumentaría a costa de la materia -debido a las reacciones de fusión nuclear producidas en el interior de las estrellas, en las que parte de la materia que compone los átomos que se fusionan se transforma en energía-, con el resultado de que los “rebotes” serían cada vez más largos, hasta llegar a un escenario no demasiado diferente de la expansión indefinida -por no hablar de que la cantidad de agujeros negros iría aumentando en cada ciclo-; todo ello tendría cómo consecuencia que debería haber habido un número finito de ciclos antes del actual. Además, el reciente descubrimiento de la energía oscura ha provocado que muchos cosmólogos abandonen la teoría de este universo oscilante y junto con otros descubrimientos, también la de que el universo sea cerrado, aunque al no conocerse bien la naturaleza de la energía oscura aún no puede descartarse por completo un colapso futuro.

Vida en un universo en contracción  

Del mismo modo que se ha especulado con las posibles formas de vida existentes en un universo en expansión eterna, también se ha hecho lo mismo con las existentes en los momentos finales de un universo en contracción (durante los estados iniciales de dicha contracción, así cómo incluso ya avanzada ésta y gracias a la tecnología que pudieran desarrollar para adaptarse a las condiciones existentes por entonces, dichos seres vivos no serían muy distintos a nosotros -al menos en el sentido de estar basados en el carbono y basar su metabolismo en reacciones químicas-), y cómo en el primer caso, dichas formas de vida serían radicalmente distintas a nosotros. A diferencia del escenario de la expansión eterna, el problema aquí no es la falta de energía sino su exceso. De acuerdo con John Barrow y Frank Tipler, que han estudiado en detalle lo que ocurriría en las fases finales de un universo en contracción, un hipotético ser que existiera en ésas condiciones tan extremas tendría una tasa metabólica muy acelerada y por tanto una tasa de procesado de la información (es decir, una velocidad de pensamiento) también muy elevada, que al ir aumentando la temperatura iría aumentando (todo ello siempre y cuando pudiera deshacerse del calor producido por sus procesos metabólicos). Ello tendría cómo consecuencia que el tiempo subjetivo (el tiempo desde la perspectiva de tal ser) se alargaría considerablemente, de modo que mientras para un observador externo (que no podría existir) parecería que el universo se colapsaba en una fracción de segundo,para dicho ser podría tardar en ocurrir mucho tiempo, incluso en algunos casos que jamás ocurriría bajo la condición que el colapso del universo no fuera homogéneo, sino cómo parece más probable desigual (es decir, que la velocidad de contracción fuera distinta y variara). Con tal capacidad de procesamiento de la información, tal “superser” no sólo sería capaz de pensar sobre él mismo y sobre el universo que le rodeara, sino que a la vez podría crear auténticos universos imaginarios; en el caso más optimista -de un tiempo subjetivo infinito-, tales pensamientos (y universos creados) también serían infinitos. Sin embargo, éste último caso depende de modelos que quizás no se cumplieran en las condiciones del colapso y no tienen en cuenta los efectos cuánticos, que seguramente prevalecerían sobre los gravitatorios en las últimas etapas de éste. Asimismo,Freeman Dyson ha argumentado que en un universo en contracción la temperatura aumentaría tanto y con tal rapidez que tal ser sería incapaz de deshacerse del calor desprendido por sus procesos metabólicos, con el resultado de que dichos procesos se detendrían y el ser acabaría por morir.

Véase también 

Referencias  

Current Observational Constraints on Cosmic Doomsday (archivo PDF. En inglés)

UNIVERSO SIN FIN. Cayetano López. Ediciones Taurus, 1999.

LOS TRES ÚLTIMOS MINUTOS DEL UNIVERSO. Paul Davies. Editorial Debate, 2001.

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