Apologética católica XXVIII

Apologética católica XXVIII

LAS FORMAS DEL CULTO

“La hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. La hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:21, 23,24).

LA IGLESIA DE ROMA da mucha importancia y magnificencia a los lugares del culto, y hay muchas cosas en las formas de su culto que no tuvieron lugar en la iglesia de los tiempos apostólicos, por ejemplo, el uso de las vestiduras, el ritual complicado, las velas y lámparas encendidas, el incienso, el agua bendita, las oraciones y letanías en latín, las cruces y las imágenes, las genuflexiones y postraciones, las procesiones no sólo en las iglesias sino también fuera en las calles, las peregrinaciones a los santuarios y lugares santos.

Lo que en realidad importa en el culto, como se lo dijo nuestro Señor a la samaritana, es que se haga en espíritu y en verdad. Los hombres pueden fácilmente adorarle con los labios y con actos externos, mientras su corazón está lejos de él. No es de admirar, por consiguiente, que se diga tan poco sobre las formas del culto en el Nuevo Testamento. Parece como si hubiera habido en ello un propósito divino, para que hubiera lugar, dentro de la unidad de la iglesia universal, a esa variedad de formas en el culto en las cosas no esenciales. Esta misma variedad en la unidad se echa de ver en la obra de las manos de Dios: un gran árbol, con sus innumerables hojas, todas las cuales tienen las mismas características, y sin embargo, no hay dos de ellas iguales. La pauta de Dios para su iglesia parece que fue: “En las cosas esenciales, unidad; en las no esenciales, libertad; en todas, caridad.” De esta manera dijo Pablo, escribiendo a los corintios acerca de la circuncisión: “¿Es llamado alguno circuncidado? quédese circunciso. ¿Es llamado alguno incircuncidado? que no se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es; sino la observancia de los mandamientos de Dios” (1 Cor. 7:18,19).

En otra parte escribe acerca del comer carne, que unos condenaban y otros permitían: “Si bien la vianda no nos hace más aceptos a Dios: porque ni que comamos, seremos más ricos, ni que no comamos, seremos más pobres” (1 Cor. 8:8) .

Escribiendo a la iglesia de Roma, dice:

“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada una esté asegurado en su ánimo. El que hace caso del día, hácelo para el Señor: y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor. Mas tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo. Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo o escándalo al hermano” (Rom. 14:5, 6, 10, 13).

Debemos confrontar todas las cosas con la Palabra de Dios. Las cosas que ella permite, debemos permitirlas, aunque no nos agraden personalmente; las cosas que la Escritura no permite, tampoco debemos permitirlas nosotros. Demos esta libertad a los demás, y reclamémosla para nosotros mismos.

En la Escritura hay una regla acerca del culto en conjunto que es bien clara. Se encuentra en 1 Cor. 14:33 y 40: “Dios no es Dios de disensión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos…. Hágase todo decentemente y con orden.”

Este mandato obliga a todos los cristianos de cualquier denominación o lugar. La iglesia católico-romana es monilítica en la unidad de su culto, y sus normas deben aplicarse estrictamente en todos los lugares a ella sujetos. Todos deben someterse a sus instrucciones, o abandonarla, como lo han hecho muchos a través de los siglos. Las iglesias protestantes gozan de varias diferencias evidentes en el orden y forma de su culto eclesiástico, a causa de la mayor libertad eclesiástica. Roma ofrece una uniformidad férrea en sus formas; las iglesias protestantes, variedad en las formas con unidad en la fe. Por debajo de la diversidad aparente entre los cristianos evangélicos, existe entre ellos una unidad esencial. Examinemos algunas de las características del culto católico-romano a la luz de la Escritura.

1.      Las vestiduras. El uso de éstas es obligatorio, y toda persona ordenada debe usar las vestiduras que se señalan para su cargo particular. Algunas de ellas son muy costosas, especialmente las de los clérigos de rangos superiores. Las vestiduras vistosas, que usan los sacerdotes al ejercer sus funciones, atraen a mucha gente por la similaridad que tienen con las vestiduras que se usan en las cortes de los reyes, que indican autoridad en las personas que las llevan. También tienden a exaltar al sacerdote como un objeto de veneración. No es necesario decir que esta clase de vestimenta no tiene lugar en el relato evangélico de la primitiva iglesia. Nuestro mismo Señor estuvo entre la gente y obró con su gran poder, vestido sencillamente como sus paisanos.

En la historia de la crucifixión se nos exhibe la escasa cantidad de ropa de que disponía. Pedro vestía también las ropas ordinarias del pescador (Juan 21:7). Pablo se hizo “todo a todos, para que de todo punto salve a algunos” (I Cor. 9:22). La descripción que hace de la condición en que se hallaba frecuentemente de “frío y desnudez” por amor al evangelio (2 Cor. 11:27), y la petición que hizo a Timoteo de que le trajera el capote que había dejado en Troas en su camino a Roma, no dan idea de que tuviera gran cantidad de ropa, sino que vivía con la misma sencillez que había caracterizado a su Señor (I Tim. 4:13). Según el Buzón de Preguntas, las vestiduras que usa hoy día el sacerdote en la misa, excepto el amito, representan el vestido diario que de ordinario se usaba en Roma en el siglo segundo. Unicamente ha desaparecido la toga, y hasta el siglo noveno en adelante no se insinuó que simbolizaran las virtudes sacerdotales. (Buzón de Preguntas, pág. 273.)

2.      El ritual. Para cada acto del culto hay un rito determinado en la iglesia de Roma. En tiempo de nuestro Señor no fue así. El condenó a los judíos de su tiempo porque añadían a la ley divina ceremonias sin valor (Marcos 7:2-13). El no instituyó más que dos sacramentos, ambos sencillos y sin ostentación. Todo el ritual del antiguo templo judío, con su altar e incensarios, su patio interior y lugar santo, su arca de la alianza y el asiento de la misericordia colocado en ella, han dejado de ser, porque se cumplieron en Cristo, y ya no tienen lugar en el culto cristiano.

3.      Las lámparas y las velas. El uso de estas cosas procede del antiguo rito del culto al dios sol, y hasta nuestros días muchas religiones paganas usan velas encendidas en su culto de cada día. Las velas no tuvieron lugar en el culto cristiano en los cuatro primeros siglos. Un escritor cristiano del siglo cuarto hace mofa del culto de la antigua Roma, diciendo que usaban lámparas y velas, porque sus dioses habían nacido en las tinieblas. Si en su tiempo se hubieran usado velas en la iglesia, no se hubiera podido reír de los paganos porque lo hacían.

4.      El incienso. El incienso que se usaba en el culto del templo judío era figura de los méritos de nuestro Señor, en virtud de los cuales Dios acepta nuestro culto y nuestras oraciones (Apoc, 8:3, 4). Ha hallado su cumplimiento en la obra meritoria de Cristo por nosotros en el mismo cielo, y al igual que otras cosas simbólicas, no tiene lugar en el culto cristiano ni fundamento bíblico.

5.      El agua bendita. El agua bendita que se usa hoy día en las iglesias católico-romanas, y en la que los fieles mojan el dedo para hacer la señal de la cruz sobre sí mismos, es agua ordinaria, a la que se ha añadido un poco de sal antes de ser bendecida por el sacerdote. Ni el Nuevo Testamento, ni ninguno de los padres de la primitiva iglesia apoyan esto, ni tampoco el llevar el agua a la casa, como se hace en algunos lugares, para rociar con ella el hogar y la tierra, y aun el ganado y las cosechas para protegerlas de malas influencias. Esto es tan supersticioso como 1o era el colocar el agua santa fuera de los templos de la Roma pagana, y que se usaba con el mismo fin.

6.      La señal de la cruz. Desde el siglo tercero los romanistas han usado un dedo de la mano derecha para hacer la señal de la cruz en la frente y en el pecho, diciendo al mismo tiempo: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo,” como fórmula de bendición. La señal de la cruz se usa muchas veces en el culto católico-romano, más de diez veces en la misa, por ejemplo. Pero no ha sido ordenado por Dios como acto de culto, ni tiene valor intrínseco alguno.

7.      El culto en latín. El latín fue, como es sabido, la lengua de la antigua Roma, pero ya hace muchos, muchos años, es lengua muerta, que no se habla en ningún país del mundo hoy día. El latín era la lengua oficial del gobierno, y poco a poco se extendió por toda Europa como medio general de comunicación, mientras el griego era el lenguaje comercial en tiempo de nuestro Señor. Con el tiempo, sin embargo, se hizo general el uso de las lenguas nacionales, y al llegar a los países eslavos los misioneros en el siglo noveno, como fueron muchos los que aceptaron el cristianismo, elevaron una petición al Papa para que autorizase el uso de sus propias lenguas en el culto. La petición fue concedida, pero dos siglos después se les quito la autorización, y desde entonces ha sido obligatorio el uso del latín en los servicios litúrgicos romanos. El Concilio de Trento en 1562 decretó que todas las misas deberían ser dichas en latín. Con esto se controlaban fácilmente las iglesias y las doctrinas que en ellas se enseñaban. El resultado ha sido que se han cerrado las puertas de la instrucción a incontables millones.

Las Santas Escrituras ponen bien en claro:

1.      Que nuestras oraciones y nuestro culto deben ser espirituales, inteligentes y sinceros, no meramente emocionales; por lo tanto la lengua que se usa debe ser entendida con facilidad (1 Cor. 14:14; Juan 4:24).

2.      Pablo repite con frecuencia que todo lo que se haga en el culto, debe servir para la edificación (I Cor. 14:5, 12, 17 y 26; Rom. 14:19; 2 Cor. 12:19b); ¿pero cómo pueden servir de edificación a los que asisten al culto, si no entienden lo que dice el sacerdote?

3.      Pablo también dice: “Si por la lengua no diereis palabra bien edificante, ¿cómo se entenderá lo que se dice? porque hablaréis al aire” (I Cor. 14:9) . “En la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida” (1 Cor. 14:19).

4.      Una vez más dice que el que adora debe entender lo que se ora o canta (I Cor. 14:15), o predica (I Cor. 14:24), porque solamente de esta manera puede apreciar lo que se hace (1 Cor. 14:16 y 25).

Cuando el sacerdote dice la misa, no solamente habla en latín, sino que está de espaldas al pueblo, de modo que aunque hable alto no es fácil oírle, mucho menos entender lo que dice. Roma afirma en realidad que no es de importancia que el que participa en el culto entienda lo que el sacerdote dice o hace. Basta con que lo vea, pues las palabras que se dicen no se dirigen a los hombres sino a Dios. No es esto lo que enseña el apóstol Pablo, pues en I Cor. 10:16 dice: “La copa de bendición que bendecimos,” lo que implica que los que están participando de la comunión participan también en la acción de gracias, lo que no sería posible si la acción de gracias se hacía en una lengua desconocida, o tan lejos que no se podía oír.

8.      Las procesiones. Roma da mucha importancia a las procesiones, tanto dentro de las paredes de las iglesias como fuera de ellas, con gran despliegue de cruces y estandartes, incensarios e imágenes, juntamente con la hostia, ante la que se arrodillan y a la que adoran las multitudes que la rodean. En las procesiones no hay nada intrínsecamente malo, la verdad es que nuestro Señor fue la figura central de una de ellas, cuando se presentó a la nación judía como su Mesías, cabalgando en asno hasta Jerusalén en cumplimiento de la profecía de Zacarías. En el culto cristiano, sin embargo, no tienen lugar, y cuando se mezclan, como lo hace Roma, con tantas cosas que están prohibidas en las Escrituras y son de índole idólatra, son completamente ajenas al culto que es acepto a Dios.

9.      Las peregrinaciones. No tenemos más que volver la vista al texto bíblico que encabeza este capítulo para ver cuán opuestas son al culto espiritual. La mayor parte de las veces se hacen para conseguir alguna indulgencia romanista, y para orar en algún santuario, lo que es contrario al mandato expreso de Dios. ¿Cómo pueden ser medio para conseguir gracia?

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MACROENCUESTA EN 56 PAÍSES

MACROENCUESTA EN 56 PAÍSES

Un 19% de la población no tuvo comida para poder alimentarse a diario en el último año
por Marta Arroyo
publicado por El Mundo DIgital
El aumento de los precios ha disparado la crisis alimentaria. La campaña ‘Derecho a la alimentación. Urgente’ denuncia que hay 75 millones de hambrientos más que en 2007, 923 millones en total. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, una encuesta sobre el impacto de la falta de alimentos, revela que, en el último año, un 19% de la población no ha tenido, ‘frecuentemente o algunas veces’, comida para alimentarse.
El sondeo, realizado por Sigma Dos, en colaboración con todas las compañías de Gallup Assotiation, en 56 países y con una muestra de 58.600 entrevistas, es uno de los mayores sobre el tema.
La encuesta sitúa en el número uno del ‘top ten’ de los países con mayor carestía de alimentos a Camerún. Más de la mitad de sus habitantes, el 55%, no ha tenido bastante comida el último año, porcentaje casi 10 veces mayor que la media del continente africano, (46%), si bien todos los entrevistados en este Estado eran del medio urbano.
En segundo lugar aparece Pakistán, con un 53% de población en esa misma situación, seguido de Nigeria (48%), Perú (42%), y Filipinas (40%).
Pero no sólo falta comida en el Tercer Mundo. Según este sondeo, hay países de Europa Central y del Este que superan la media mundial. En Rusia, una cuarta parte de la población (23%) tampoco comió lo suficiente en 2007. En Macedonia y Ucrania el porcentaje alcanzó el 21% y en Turquía, el 20%.
Más sorprendentes aún son los datos de Reino Unido. El 15% de los británicos reconoció no haber comido todos los días, la cifra más alta de la Unión Europea. Tras él se sitúan Grecia (13%) y Portugal (10%).
Idéntico resultado reveló la encuesta en EEUU, un 15% de cuyos habitantes declaró haber sufrido privaciones de comida en el último año.
España, entre los países mejor alimentados
España, con un 6% de población que confiesa no haber tenido qué comer, habitualmente o en ocasiones, en el último año, se encuadra entre los países mejor alimentados del mundo, con menos del 10% de su población en esta situación, a pesar de que las ONG y los Bancos de Alimentos tiene cada vez más peticiones de ayuda.
En el mismo grupo figuran Finlandia (7%), Alemania, Italia, Islandia y Suecia (4%) y Luxemburgo y Holanda (3%). Por delante de ellos están Dinamarca, Austria, Suiza y Noruega, con porcentajes insignificantes, según la encuesta.
La campaña ‘Derecho a la Alimentación. Urgente’ afirma que tras el incremento de los hambrientos está la subida del precio de los alimentos, que aumentó un 52% de media, llegando al 200% en algunos productos básicos como el arroz.
A la hora de buscar un culpable del alza de los precios, las ONG apuntan a las actuales políticas agrarias, “centradas en la rentabilidad”, en lugar de garantizar el derecho a la alimentación.
La especulación con alimentos es otra de las causas del problema, según la campaña. “Cuando el 75% de las personas que pasan hambre trabaja en el mundo rural y cuando se generan alimentos para el doble de la población, se evidencia que la violación del derecho a la alimentación es un problema de acceso a los productos y recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos los habitantes del planeta”, afirma.
En la misma línea se ha pronunciado Intermón Oxfam. La ONG destaca que unos 290 millones de personas se encuentran al borde de la pobreza por el encarecimiento de los alimentos y critica la respuesta de la comunidad internacional.
Como ejemplo, señala que, de los 12.300 millones de dólares comprometidos en junio por los países ricos para afrontar la crisis alimentaria, sólo se han desembolsado mil millones.
La cifra contrasta con los 700.000 millones que Estados Unidos ha comprometido para paliar la crisis financiera, máxime cuando, según Acción Contra el Hambre, con la mitad de lo que costó la T4 de Barajas, 3.049 millones de euros, se podría curar a los 19 millones de niños que sufren malnutrición aguda severa. Ante esta situación y, aprovechando que esta es la semana de lucha contra la pobreza, numerosas ONG reclaman que se aborde la crisis alimentaria desde su dimensión social, política, ambiental y nutricional.
Visto en http://libroarena.blogspot.com/2008/10/signos-de-los-tiempos_17.html

HO denuncia penalmente a la ONG del barco abortorio y a la Autoridad Portuaria

Hermanos:

Debido a la trágica noticia de que un barco de bandera holandesa está anclado en Valencia para realizar abortos, entré a internet para saber algo más y me encuentro con que los españoles ya se organizaron, en un sitio HAZTE OIR (directamente pongan asi por google) y les escribí para saber qué puedo hacer yo, que no puedo asistir a la convocatoria, pero puedo (todos podemos) arrimar mi granito de arena. Están pidiendo firmas; el link eshttp://www.hazteoir.org/node/14732

Envíen a sus contactos y a todos los sitios a donde puedan éste link, y demos gracias a Dios, porque nos está dando una oportunidad: la de hacer algo por uno de sus pequeñitos.

Dios los bendiga:

Titina Castro

HO denuncia penalmente a la ONG del barco abortorio y a la Autoridad Portuaria

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Por los delitos de aborto, homicidio, asesinato y omisión de persecución. HO pide también al juez de Instrucción de Valencia que prohíba cautelarmente el atraque del Langenort en puerto español.

VALENCIA, 16 DE OCTUBRE DE 2008.- La asociación HazteOir.org, impulsora de la iniciativa Derecho a Vivir (DAV), ha presentado este miércoles, 15 de octubre, una denuncia contra la ONG Mujeres sobre las Olas y contra la Autoridad Portuaria de Valencia por los abortos contra 14 niños de hasta siete meses de gestación que van a practicarse a bordo del barco de bandera holandesa Langenort, que llega este jueves al Puerto de Valencia.

HazteOir.org pide al juez de Instrucción que deniegue o revoque, como medida cautelar, el permiso de atraque del Langenort en el puerto valenciano, previsto para las 17.30 horas de este jueves. Es público y notorio, viene a señalar la denuncia, que el barco abortorio viene a puerto español para poder practicar catorce abortos contra niños españoles en aguas internacionales.

HO denuncia a la ONG Women on waves (Mujeres sobre las Olas), creada por Rebbeca Gomperts, por los delitos de aborto (artículo 145.2 del Código Penal), homicidio (artículo 138) o asesinato (139.2).

La denuncia contra la Autoridad Portuaria de Valencia, organismo dependiente del Ministerio de Fomento, es por el delito de omisión de los deberes de impedir delitos o de promover su persecución (artículo 450), por el de omisión del deber de perseguir delitos por parte de la autoridad o funcionario público (artículo 408) y por el de denegación de auxilio (artículo 412.3).

HO entiende que aunque los abortos contra 14 niños españoles vayan a perpetrarse en aguas internacionales, la “captación” de las víctimas en territorio español “no puede quedar impune (…) puesto que precisa del previo atraque en el Puerto de Valencia, entrando y saliendo por aguas territoriales del Estado español”.

La asociación pro-derechos civiles sostiene en la denuncia que el principio de territorialidad no es el único que debe contemplarse en este caso, ya que “es doctrina consolidada que un Estado puede y debe conocer de los delitos cometidos fuera de su territorio cuando concurren otros principios generales del Derecho penal internacional”.

El valor que inspira esos principios, argumenta HO en su denuncia, es “el interés nacional del bien jurídico protegido frente al delito, bien se perpetre éste en el propio territorio, bien lo sea fuera de sus fronteras”.

Invoca la denuncia el “principio real o de protección de intereses”, que ampara “bienes jurídicos propios del Estado, con independencia del lugar en el que se cometa el ataque”; el “principio de personalidad o nacionalidad, según el cual la jurisdicción penal española conocerá de los hechos previstos en las leyes penales españolas como delitos, aunque hayan sido cometidos fuera del territorio nacional”; y el “principio de universalidad o justicia mundial”.

HazteOir.org considera, además, que las actividades del barco abortorio suponen una infracción del “paso inocente tal y como viene definido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en su artículo 19”, ya el Langenort va a transitar “para hacer escala en el Puerto de Valencia con el fin de cometer fuera de sus aguas hechos considerados delitos por nuestra legislación”.

Nota documental:

  • Se adjunta Denuncia presentada ante el juzgado de Instrucción de turno de Valencia
  • Se adjuntan sendas instancias dirigidas por HO al Ayuntamiento de Valencia y otra a la Autoridad Portuaria, respectivamente.

Islamistas.- Los últimos cuatro detenidos aguardaban en la cárcel el juicio por la primera fase de la ‘Operación Tigris’

Islamistas.- Los últimos cuatro detenidos aguardaban en la cárcel el juicio por la primera fase de la ‘Operación Tigris’

Los arrestos responden a nuevas pruebas contra los cuatro, entre ellos el jefe de la célula hasta su detención en 2005

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Los últimos cuatro detenidos en la operación contra el terrorismo islamista que desarrolla desde ayer la Policía en distintos puntos de España ingresaron en prisión, donde aún permanecen, tras ser arrestados en la primera fase de la ‘Operación Tigris’. Las nuevas pruebas halladas por los investigadores de la UCIE, que los vinculan con la huida de cinco implicados en el 11-M han motivado los nuevos arrestos, practicados en sus celdas, informaron a Europa Press fuentes de la investigación.

Entre estos cuatro últimos detenidos está Omar Nakcha, al que la Audiencia Nacional considera el máximo dirigente de la red terrorista dedicada al envío de ‘muyahidines’ a Irak hasta su detención a finales de 2005.

El 8 de junio de 2007, Garzón dictó un auto de procesamiento contra los 32 detenidos hasta ese momento en el marco de la ‘Tigris’. Trece de ellos debían seguir en prisión, entre ellos los cuatro detenidos hoy en las cárceles, donde se encontraban en situación preventiva, a la espera de juicio.

Los detenidos en la cárcel son:

– Samir TAHTAH, nacido el 14 de febrero de 1977, en Douar Aknia (Marruecos), detenido en su celda de la prisión del Puerto I, Puerto de Santa María (Cádiz).

– Kamal AHBAR, nacido el 31 de marzo de 1978, en Argelia, detenido en su celda de la prisión de Teixeiro (La Coruña).

– Omar NAKHCHA, nacido el 3 de octubre de 1980, en Ksarkebir (Marruecos), detenido en su celda de la prisión de Zuera (Zaragoza).

– Driss BELHADI, nacido el 2 de octubre de 1978, en Beni Boufrah (Marruecos), detenido en su celda de la prisión de Dueñas (Palencia).

En total han sido detenidos 12 personas por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. El magistrado también ha autorizado varios registros en los que los policías se han incautado de resguardos de envío de dinero a través de la empresa Western Union a Marruecos, dinero en metálico en una cantidad próxima a los 7.000 euros, un ordenador portátil, dos ordenadores personales, varios teléfonos móviles, diversa documentación y material informático para su estudio y análisis.

A los detenidos se les relaciona con labores de apoyo en la ocultación y posterior huída terroristas de Al Qaeda, entre ellos algunos de los implicados en los atentados del 11-M, en concreto Mohamed Larbi Ben Sellam, Daoud Ouhnane, Mohamed Afalah, Othman El Mouhib y Abdelilah Hriz.

Las investigaciones que han llevado a esta operación, denominada Amat, son continuación de las llevadas a cabo en el año 2005, bajo el nombre de Operación Tigris, en la que se desarticuló una estructura terrorista que se encargaba del adoctrinamiento, reclutamiento, financiación y envío de terroristas a Irak, con la misión de cometer acciones suicidas contra las tropas extranjeras y otros objetivos fijados por la organización Al Qaeda.

Mostapha Filali, uno de los presuntos islamistas detenido esta madrugada por agentes de la Policía Nacional, es el mismo islamista que fue puesto en libertad bajo fianza por Garzón mediante el auto de procesamiento contra los detenidos en la primera fase de la ‘Operación Tigris’, informaron a Europa Press fuentes de la investigación.

Un grupo investigadores de EE.UU. descubre vínculos entre el envejecimiento, el cáncer y las células madre

Un grupo investigadores de EE.UU. descubre vínculos entre el envejecimiento, el cáncer y las células madre

MADRID, 17 (EUROPA PRESS) | Lukor.com

Una investigación realizada por la Universidad de Michigan (UM, en Estados Unidos) que saldrá publicada hoy, 17 de octubre, en el último número de la revista ‘Cell’ ha descubierto que cuatro genes implicados en el control del cáncer desempeñan papeles clave en el proceso de envejecimiento y la regulación de las células madre.

Según los investigadores, el de estos genes es un caso de ‘personalidades genéticas múltiples’, ya que, además de frenar la formación de tumores y regular la capacidad de las células madre adultas para reemplazar los tejidos desgastados, actúan también en la inhabilitación de las células madre durante el envejecimiento.

Estos cuatro genes se activan y desactivan de forma coordinada a medida que las células envejecen para reducir el riesgo de cáncer y en el proceso, también inhabilitan la función de las células madre en los tejidos que envejecen, reduciendo su capacidad de regeneración.

Según el director del Centro para Biología de Células Madre de la UM, Sean Morrison, autor principal del artículo, estos genes “están implicados en la regulación del cáncer, pero sólo uno había mostrado su implicación en la regulación de las células madre y el envejecimiento”. “Por ello ésta es una expansión muy significativa de nuestra comprensión de las conexiones entre estos procesos vitales”, añadió.

Por otra parte, este estudio, desarrollado durante tres años sobre las células del cerebro de los ratones, ha ayudado a explicar por qué las células madre adultas de humanos no pueden igualar el potencial de las células madre de embrión para regenerar los tejidos dañados en los pacientes, según destacó el científico.

LAS CÉLULAS MADRE QUE NO ENVEJECEN

“Los genes identificados en este estudio trabajan juntos para reducir la función de las células madre adultas a medida que envejecen. Las células madre de embrión ofrecen la ventaja de que no envejecen, no toman esta senda. Si uno necesita generar un gran número de células para el tratamiento de un problema mayor de salud pública, como la diabetes juvenil, ésta es una gran ventaja”, anotó.

Durante esta investigación, que examinó los genes Ink4A, Arf, Hmga2 y let-7b, los científicos criaron a un grupo de ratones que carecían de combinaciones de estos genes. A estos animales se les midió después los efectos que su particularidad genética ejercía sobre la función de célula madre y la formación de células del cerebro en diferentes etapas de la vida.

El científico Jinsuke Nishino, doctorado en el laboratorio de Morrison y también autor del artículo, indicó que, tras el trabajo, su equipo ha logrado “identificar una senda entera que modifica la expresión de gen dentro de las células madre a medida que envejecen”. “Esto ayuda a explicar por qué los tejidos viejos tienen menos función de célula madre y menos capacidad de regeneración”, indicó.

Hace dos años, el equipo de Morrison demostró que el Ink4a, conocido por su papel como supresor de tumores, se torna cada vez más activo con la edad e inhabilita la replicación de las células madre en los ratones de más edad. La supresión de ese gen probablemente sirve como una defensa contra las mutaciones genéticas que causan cáncer, las cuales se acumulan cuando las células se dividen repetidamente.

DESCUBRIENDO INCÓGNITAS

No obstante, la cuestión principal que persistía después de la publicación de este artículo en la revista ‘Nature’ en 2006 estaba en averiguar cuál era la causa por la que el Ink4A se activa con la edad.

En el nuevo artículo de ‘Cell’, los investigadores de la UM muestran que la actividad del Ink4A en las células madre neurales de los ratones está regulada por Hmga2, que a su vez es controlado por el let-7b. La misma relación probablemente opera en los humanos que poseen los mismos cuatro genes, aseguran los científicos.

“Los mecanismos supresores de tumor aumentan con la edad. La buena noticia es que eso nos permite envejecer sin sufrir cáncer. La mala noticia es que nuestros tejidos pierden su capacidad regenerativa, lo cual nos hace más viejos”, indicó Morrison.

“Cuanto más estudiamos este asunto, más convencidos estamos de que el envejecimiento de los tejidos es un subproducto de los mecanismos creados para protegernos contra el cáncer”, concluyó.

`Mortgages´ e hipotecas

`Mortgages´ e hipotecas

Durante varios años he estado recibiendo casi a diario en mi correo electrónico gran cantidad de mensajes no solicitados en inglés en los que la palabra mortgage era predominante. En aquellos momentos no lograba entender la razón de esta avalancha de ofertas que giraban en torno a la concesión de una mortgage. Entidades e individuos, para mí desconocidos, de pronto hacían acto de presencia en mi buzón virtual para anunciarme las ventajas y beneficios de contratar con ellos una mortgage. Las cantidades variaban, pero eran cifras muy elevadas en libras esterlinas o en dólares.

 
Casi sin leerlos, automáticamente mandaba esos mensajes a la papelera de reciclaje. Pero de pronto, tan misteriosamente como hicieron su aparición, cesaron y nunca más volví a recibir ninguno. Ahora que el mundo financiero anda de cabeza puedo entender aquella avalancha de ofertas y también su súbita desaparición. Así pues, toda esa oleada de mensajes obedecía a ese frenesí de concesión de hipotecas (mortgages) y la búsqueda de hipotecarios indiscriminados, siendo su repentino cese el preludio de que algo comenzaba a fallar en aquella febril excitación financiera.

No sé por qué siempre asocié la palabra mortgage con algo sombrío, incluso antes de saber su significado. Tal vez sea por su parecido con las palabras que en latín y español comienzan por mort- y cuyo significado tiene que ver con muerte: mortalis (mortal), morticinus (muerto), mortifer (mortífero), mortificatio (muerte), etc., pero también porque mortgage me recordaba la palabra morgue, es decir, depósito de cadáveres. Cuán lejos estaba yo de imaginar que mi intuición inconsciente, en este caso, iba a estar respaldada por la etimología de la palabra. Porque efectivamente la palabra inglesa mortgage aparece en el siglo XV y procede del francés mort y ésta del latín mortuus (un muerto, un cadáver), más la palabra gage de origen germánico que significa señal, prenda.

Ahora bien ¿por qué en inglés la palabra hipoteca (mortgage) está asociada con la palabra muerte?

Según Sir Edward Coke (1552-1634), quien fue un renombrado jurista, la asociación tiene que ver con la duda de si el deudor pagará el débito o no. Si no paga, la prenda ´es enajenada de él para siempre y por lo tanto es muerta para él… Y si paga, la prenda es muerta para el acreedor hipotecario.´ Así pues, la idea de muerte, una idea muy seria, debería estar presente cada vez que alguien ofrece o contrata una hipoteca. No se trata de un alegre y superficial juego al que como niños nos entregamos en un momento dado, sino que se trata de un asunto de la máxima gravedad y que hay que tomar con toda la prudencia y discernimiento posibles. Me temo que el problema financiero actual ha surgido porque, haciendo caso omiso del significado etimológico de la palabra mortgage, los hipotecarios y los hipotecados se han lanzado irreflexivamente a una loca aventura que ahora nos pasa factura a todos.

Es interesante que la palabra hipoteca tiene un origen común en varias lenguas muy distinto del que tiene en inglés. En francés hypothéque, en italiano ipoteca, en alemán hypothek, en portugués hypoteca y hasta en esperanto hipoteko, derivan todas ellas del griego hypotheke, que significa literalmente ´poner debajo´. Es decir, lo hipotecado es la prenda que sostiene al préstamo, su fundamento. Aunque la palabra muerte no aparece, es evidente que de nuevo estamos ante algo esencial, algo que tiene que ver con fundamentos. Y si tiene que ver con fundamentos entonces es que se trata de algo serio, porque un fundamento mal puesto o trastocado puede ser causa fácil de ruina. En resumen, muerte y fundamento son los grandes conceptos que presiden la noción de hipoteca en determinadas lenguas.

Pero olvidando esa realidad, al estar embriagados por la prosperidad económica en los años de vacas gordas, nos entregamos a una carrera en la que engañosamente la codicia y la pretensión de vivir por encima de nuestras posibilidades nos hicieron creer que la bonanza no tendría techo ni fin. El precio desorbitado de la vivienda en España sería indicativo de eso, al querer todos sacar la mejor tajada posible.

Esa codicia de ganancias desproporcionadas de unos tuvo su efecto inmediato en otros, quedando así todo el sistema económico, que dependía en gran manera de la construcción, sujeto a la ley de la voracidad desmedida. Pero la avaricia rompe el saco y ahora esta palabra, avaricia, es la que aparece en el lenguaje de los expertos para explicar lo que ha pasado. Normalmente ellos suelen emplear una terminología técnica y aséptica que solamente entienden los iniciados en economía, quedándonos el resto de los mortales a oscuras; pero he aquí que, al final, la clave de todo reside en una palabra que comprende hasta un niño: avaricia.

Ahora bien, como la avaricia está conectada directamente con la moral llegamos a una vital conclusión: el buen o el mal funcionamiento de la economía dependen, en último término, de la moral. Así que la moral es imprescindible para que cualquier nación marche bien económicamente.

¡Y pensar que estábamos intentando deshacernos de una vez por todas de esta fastidiosa palabra: moral! Especialmente si se trataba de la moral judeo-cristiana. Ahora que la habíamos postergado de la política, de la sexualidad, de la familia, de la escuela y de otras esferas, viene la economía, la economía desastrosa, a enseñarnos que no es posible sobrevivir económicamente sin moral, sin moral judeo-cristiana. Porque ideas tales como laboriosidad, prudencia, sobriedad, contentamiento, previsión y honradez son parte de su enseñanza.

Hemos sido, una vez más, atrapados en nuestra propia sabiduría al habernos pasado de listos. Por eso sería bueno reconocer que las recetas económicas vinculadas con la antigua moral contenida en la Biblia son fuente de auténtica riqueza, mientras que las inmorales son una ruina, aunque momentáneamente parezcan dar resultados.

 

Wenceslao Calvo es conferenciante, predicador y pastor en una iglesia de Madrid


© W. Calvo, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

El pecado de Sodoma (IV)

Sodoma y la ausencia de compasión

El pecado de Sodoma (IV)

En las anteriores entregas referidas al pecado de Sodoma tal y como se describe en Ezequiel 16:49-50, he intentado subrayar que lo que se nos describe no es tanto una suma de ejemplos de quebrantamiento de la ley de Dios como un proceso creciente de descomposición moral de una sociedad que acaba abocándola al juicio divino. En el escalón de descenso hacia el juicio de Dios del que me ocuparé hoy ese aspecto de creciente decadencia queda notablemente reflejado.

 
Como vimos, de la soberbia de colocarnos en lugar de Dios es fácil pasar a una visión de los bienes materiales en la que éstos acaban poseyéndonos y, una vez que malutilizamos esos bienes. El paso siguiente es malutilizar igualmente nuestro tiempo. Todas esas conductas tienen una consecuencia directa y, casi me atrevería a decir, obligada: la desaparición de la compasión.

Algunos ignorantes tienden identificar la compasión con un precepto del Dalai Lama. Sin entrar en consideraciones sobre el teócrata tibetano, lo cierto es que la compasión es una característica de Jesús que deben asumir los cristianos.

El verbo griego que se utiliza en el Nuevo Testamento para describir esa conducta – splagjnízomai – tiene, de hecho, un contenido tan profundo que, difícilmente, se agota con la palabra “compasión”.

Es, a decir verdad, un movimiento de las entrañas que lleva a actuar ante la necesidad espiritual de la gente (Mateo 9:36-38), ante su enfermedad (Mateo 14:14) y ante su necesidad material (Mateo 15:32).

Hacia todos ellos –afligidos y menesterosos en un sentido u otro– debería volcarse una sociedad para fortalecerlos, pero la sociedad que ha incurrido en el pecado de Sodoma actúa de la manera diametralmente opuesta.

De hecho, aquellos que, por utilizar la terminología de Ezequiel, son afligidos y menesterosos se convierten de objetivo de nuestra compasión en gente a la que deseamos expulsar de nuestras vidas. Son –por decirlo de una manera sencilla y fácil de comprender– molestos.

Tenemos tan asumido, tan asimilado y tan decidido que el mundo gira en torno a nosotros y que cosas y tiempo derivan de nuestra única administración, que, sumergidos en ese autismo moral, cualquier cosa que incida en nuestro disfrute se convierte en insoportable.

No sólo eso. Llegado el caso, hasta podemos aplaudir que se legisle alguna manera de desembarazarnos de semejantes incordios. Sinceramente creo que tanto la despenalización del aborto como de la eutanasia son, palabrerías aparte, dos ejemplos de hasta qué punto la sociedad desea librarse de sectores de la población que sólo le provocan molestias.

En el caso del aborto es obvio. Las alternativas al aborto – entrega en adopción, tener el niño, etc –siempre son más costosas desde cualquier punto de vista. Incluso la madre que está dispuesta a dar a su hijo a otros padres al término de la gestación sabe que tendrá que pasar un embarazo que se ahorra la abortista y no digamos ya cuando la mujer en cuestión decide sacar a un hijo adelante con dificultades económicas e incluso sola. No. Reconozcámoslo. El aborto es un quitaproblemas… al coste, claro está, de una vida humana y de otros daños colaterales de no escasa envergadura.

Algo similar sucede con la eutanasia. Los ancianos –esos que cuando yo era niño se veían en todas las casas como personas sin las que no podía concebirse una familia– son otro incordio más. La prueba de ello es que a medida que las viviendas se han ido agrandando y mejorando y la gente que vivía en ellas disminuía, los ancianos en vez de tener más espacio se han ido viendo arrojados a las reservas como si fueran pieles rojas derrotados. Eso si han tenido suerte porque los más desafortunados se han visto abandonados en una gasolinera o en un hospital en época de vacaciones.

Para una sociedad que se siente molesta por los ancianos, la legalización de la eutanasia es una verdadera bendición. Abre la puerta a disfrutar de las vacaciones sin apenas molestias, permite hacer más divertida la agenda familiar e incluso agiliza los plazos para cobrar la herencia. El problema –una vez más– es que lo hace a costa de la muerte de inocentes.

Se podría –por usar la expresión de Ezequiel– fortalecer el brazo de las mujeres que piensan en abortar o de los enfermos y ancianos para que su vida sea más llevadera, pero resulta más fácil ahogar en sangre semejante molestia.

Sin embargo, no son ésos los únicos ejemplos que muestran hasta qué punto nuestra sociedad ha perdido la compasión demasiado centrada en disfrutar de su soberanía moral, de sus cosas y de su tiempo.

Quizá uno de los síntomas más claros del abandono de la compasión sea la manera en que millones de personas han decidido delegar la menor muestra de bondad en las ONGs.

Dedicar una tarde de sábado a visitar enfermos se considera una lastimosa pérdida de tiempo, pero se da con gusto una ayuda para salvar ballenas (las ballenas nunca exigen que pases con ella media hora, todo hay que decirlo). Charlar un rato con gente que está sola –anciana o no– es contemplado con horror, pero nos parece maravilloso ocuparnos de un calentamiento global que, dicho sea de paso, es ficticio.

Escuchar a los que necesitan un hombro amigo sobre el que llorar es un agobio, pero aplaudimos con fervor las medidas de expropiación que algún dictador loco adopta en el otro extremo del mundo (total nosotros no somos los propietarios de esos bienes).

En ocasiones, he señalado – no del todo irónicamente – que el primer director de ONG se llamaba Judas Iscariote. A fin de cuentas, cuando alguien quiso honrar a Jesús puso el grito en el cielo invocando la necesidad de los pobres, pero, en realidad, tan sólo deseaba quedarse con el dinero que era de todos (Juan 12:1-8). Ironías –y excepciones honrosas y matices más que justificados– aparte, lo cierto es que Jesús ni vio mal que se gastara dinero en honrarle ni dejó de decir una gran verdad, que a los pobres siempre – SIEMPRE – los tendríamos con nosotros (Juan 12:8). Intentar esconderse de esa realidad, parapetándose detrás de organizaciones no gubernamentales mantenidas con fondos que en más de un 95% son gubernamentales resulta una pobre solución y muestra –insisto en ello– como incluso deseando hacer el bien, la sociedad que incurre en el pecado de Sodoma es agobiantemente cómoda.

La segunda manera de huir de los afligidos y menesterosos es apartarse de la realidad –que es tan molesta y quita tanto tiempo– y arrojar la solución sobre las espaldas de los gobiernos. Semejante conducta, cómoda donde las haya, tiene consecuencias perversas. Por ejemplo, como si de un Robin Hood invertido se tratara, nuestras sociedades acaban despojando a las clases medias y bajas de Occidentes para enriquecer aún más a las clases opulentas del Tercer Mundo que son las que se quedan con la ayuda de nuestros impuestos. Esa terrible circunstancia sólo conoce una excepción real: cuando las iglesias son las que reciben la ayuda y la distribuyen entre los necesitados. Lamento que leer esto moleste a muchos, pero la realidad estadística al respecto resulta innegable.

Podemos sentirnos orgullosos de nuestro humanitarismo que ayuda a abortar a las mujeres y pasaporta con más facilidad a los enfermos al otro mundo e incluso podemos desbordar de orgullo porque cantamos las loas de las ONGs y de las ayudas sociales a todas las horas del día y de la noche, pero tantos motivos de jactancia, en realidad, no son sino muestras de una profunda decadencia moral.

Permítaseme ahora decir que esa decadencia ha llegado también a no pocos cristianos. No pretendo ser exhaustivo, pero quisiera dar algunos ejemplos para reflexionar.

Cuando yo me convertí hace más de tres décadas, era costumbre de los jóvenes de mi congregación visitar el hogar de ancianas con cierta regularidad. No era nada espectacular. Les llevábamos alguna cosa, cantábamos himnos con ellas y les hacíamos compañía toda la tarde. Ocasionalmente, les entregábamos un donativo. Bastaba verlas para saber que les habíamos alegrado el día y ciertamente lo habíamos hecho no porque nos consideráramos un ejemplo de la Humanidad progresista sino por puro amor a Dios y al prójimo.

También recuerdo que teníamos algunos enfermos crónicos en la congregación. Por regla general, era gente que no podía moverse o que tenía muchas dificultades. También se les visitaba con regularidad. En ocasiones, se oraba por ellos, se les limpiaba la casa o simplemente se les daba un rato de conversación y compañía. Jamás tuve la sensación de que ni mis compañeros ni yo nos quedáramos con la impresión de que habíamos perdido el tiempo o de que hubiéramos podido aprovecharlo mejor.

No me atrevería a decir que este tipo de actividades haya desaparecido, pero no suelo verlas en los boletines de las iglesias y, sinceramente, creo que constituían una muestra de compasión mucho más noble y profunda que la salvación del buitre leonado.

Pero hoy me estoy alargando mucho, así que de las formas de compasión hacia el afligido y el menesteroso hablaré, Dios mediante, la semana que viene.

Continuará una segunda parte de “Sodoma y la ausencia de compasión”

Artículos anteriores de esta serie:
     
  1   La soberbia de Sodoma  
  2   Sodoma y la `abundancia de pan´  
  3   La abundancia de ociosidad de Sodoma  

 

César Vidal es escritor, historiador y teólogo

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